El patriarca melquita corrige al cardenal panameño: «Jesús corrige a Moisés»

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16 octubre, 2015

Entre los fieles obispos polacos que se han mantenido firmes en contra de la actual tendencia de intentar que la Iglesia acepte el divorcio, el adulterio, la fornicación, el aborto, la sodomía y la ideología de género, el arzobispo Stanislaw Gadecki es el más notable.

El Toronto Catholic Witness  ha hecho a la Iglesia un gran servicio al publicar la noticia según la cual el arzobispo Gadecki ha dado la vuelta a las medidas para «amañar» con la antitransparencia  el Sínodo de los Obispos; medidas que el papa Francisco y el cardenal Baldisseri han impuesto (incluyendo ruedas de prensa para la desinformación).  Gadecki ha estado tomando notas de las intervenciones de cada obispo y publicándolas (en su blog) para que la Iglesia, especialmente la Iglesia polaca, se entere de lo que realmente está ocurriendo en el Sínodo. [ÚLTIMAS NOTICIAS: Evidentemente el cardenal Baldisseri no aprueba que el arzobispo Gadecki esté ayudando a mostrar lo poco que corresponden las ruedas de prensa a la realidad, así que lo publicado por Gadecki acerca de las intervenciones ha sido suprimido. Sin embargo, Rorate Caeli ha conservado las notas de Gadecki y se encuentran disponibles aquí.]

Gracias al arzobispo Gadecki, tenemos conocimiento de que el lunes 5 de octubre, el cardenal José Luis Lacunza Maestrojuan, presidente de la conferencia panameña de obispos y nombrado relator del Sínodo por el papa Francisco, tuvo la osadía de proponer que la Iglesia abandone las enseñanzas de Jesucristo acerca del matrimonio y el divorcio y regrese a la Ley de Moisés, profeta a quien blasfemamente declaró ser más misericordioso que Jesucristo mismo, Fuente de Misericordia.

Gadecki citó a Lacunza de la siguiente manera:

«Moisés se acercó al pueblo y cedió el paso. De la misma forma, hoy, la “dureza de los corazones” se opone al plan divino. ¿Acaso Pedro no puede ser misericordioso como lo fue Moisés?»

¿Moisés «se acercó al pueblo y cedió el paso»? No, Moisés permitió el divorcio porque esa calamidad era preferible a la práctica de los maridos de matar a la esposa, de la que ya se habían hartado, para deshacerse de ella.  ¿En qué sentido es más misericordioso para la Iglesia permitir la desgarradora destrucción de los matrimonios que una llamada caritativa al pueblo para observar los mandamientos de Jesucristo?  ¿Ha leído alguna vez el cardenal Lacunza que el castigo que prescribe la Torah por adulterio no es simplemente la proscripción a la Sagrada Comunión, sino la muerte?

Este es un ataque infame, no solo a la Sede de san Pedro, al insinuar que sostener la verdad de Cristo acerca del matrimonio es menos  misericordioso que Moisés permitiendo a los hombres divorciarse de sus mujeres por cualquier causa, sino también por su negación de Cristo mismo, quien ha dicho que el divorcio, y un segundo matrimonio, es adulterio y un pecado mortal.

Respondiendo a Lacunza, según Gadecki, el patriarca griego-melquita de Antioquía, Su Beatitud Gregory III Laham, dijo:

«Debemos referirnos siempre al “sacramento del matrimonio” y no al “matrimonio”, para así mostrar la belleza espiritual del mismo. Para poder asistir a los cónyuges debemos mostrarles una visión imperecedera y espiritual del matrimonio. Muchas veces no nos unimos a esa visión positiva del matrimonio y la familia. Jesús corrigió a Moisés. El matrimonio disoluble está en contra de su misma naturaleza».

San Pablo dijo a los corintios que la Antigua Alianza, gloriosa cual es, fue, no obstante, la administración de la muerte, mientras que la Nueva Alianza es la administración del espíritu (2 Co.  3, 6-9). ¿Cómo es posible que un obispo —que no es decir poco— piense que porque la Ley Mosaica tolera el repudio del cónyuge, algo que Dios ha declarado detestable (Ml, 2:16), esta es superior a la ley de Cristo que rechaza el divorcio? ¿Cómo es posible que la letra, que mata, sea mejor que el espíritu que da vida? ¿Cómo puede la austera y santa justicia de la Ley de Moisés ser más misericordiosa que la santa gracia y misericordia de la ley de Cristo?  Es una verdadera tergiversación orwelliana decir que la Iglesia debe tolerar la dureza de corazón ¡y llamar a eso «misericordia»!  ¿Cómo ha de avanzar el plan salvífico divino retrocediendo en la historia de la salvación a los días de Moisés, mucho antes del albor de la Luz de Cristo, aquella que Moisés anhelaba?  ¿Estará Lacunza enterado de la Transfiguración, cuando los dos grandes profetas del Antiguo Testamento, Moisés y Elías permanecieron en silencio mientras la Voz Celestial nos conminaba a escuchar a su Hijo amado?  ¿Si  Moisés y Elías adoraron a Nuestro Señor, cómo se atreve un obispo a sugerir que adoremos a  Moisés en vez de a Nuestro Señor?

Con obispos como Lacunza —y lamentablemente hoy en día el episcopado está lleno de otros como él— no es de extrañar que tantos católicos vaguen como corderos sin pastor.

[Traducido por  Enrique Treviño. Artículo original]

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Lo ridículo del Sínodo: El sacrilegio que hizo que toda la sala sinodal llorara

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16 octubre, 2015

No sabemos si algo de esto es cierto. No sabemos si la historia original es verdadera; el participante no identificado del Sínodo que pudo haber dado a conocer este relato, pudo habérselo inventado. No sabemos si realmente causó “conmoción” en la asamblea (otra perturbación que no haya sido la causada por el horror al sacrilegio de cómo se trata a Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento en la diócesis de la narración). Si fue cierto que la “conmoción” era “general”, o si solamente el portavoz de habla hispana de la Oficina de Prensa de la Santa Sede (el sacerdote de Chicago padre Manuel Dorantes, la contraparte en español del padre Rosica) fue “el conmovido”, y decidió compartir su “emoción”. Lo que sí es cierto es que el padre Dorantes contó esta historia en la conferencia de prensa oficial del día de hoy (jueves 15 de octubre).

En cualquier caso, todo es una mezcla poco apropiada: falsedades, sacrilegios, emocionalismo barato, Nuestro Señor tratado ya sea como un rehén de las emociones o mejor aún como una galleta glorificada, la completa falta de objetividad de los que deben proporcionar las noticias (de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, todos atados a su propio “sentimentalismo” y “conmoción” personal manipuladora) y la misma actitud de los medios de comunicación que no están haciendo su trabajo correctamente y tampoco se avergüenzan de no informar convenientemente sobre las “opiniones emocionales” de estos portavoces, como si fueran noticias reales; todo está atado en el encuentro religioso más surrealista de la historia de la humanidad. Todo hace que el Vaticano II parezca angelical en comparación con este encuentro; este patético Sínodo consigue que incluso la pieza más ridícula de la literatura o la película más barata sean sublimes. Han perdido verdaderamente todo el sentido de la vergüenza, siempre y cuando puedan alcanzar lo que quieren: el cambio completo en el significado de las palabras de Nuestro Señor Jesucristo sobre el matrimonio, como la Iglesia siempre las ha comprendido.

Opinión de Yves Daoudal:

Insoportable

Durante la rueda de prensa diaria de la Pravda* del Vaticano sobre el Sínodo, el portavoz del idioma español, informó de un momento “profundamente conmovedor” en las intervenciones ante la asamblea plenaria, según La República, cuyo periodista Antonello Guerrera escribe en Twitter, que es “la historia que hizo llorar al Sínodo” [sic]. (Esto también se publica en el Vatican Insider, que habla de “palabras emocionalmente fuertes”).

Como todos saben, desde ayer por la tarde, el Sínodo no discute de otra cosa, una vez más, que no sea de “los divorciados vueltos a casar”… Bueno, entonces, un obispo (cuyo nombre no se revela) habló de una misa de primera comunión, en la que un pequeño muchacho, recibiendo la hostia en la mano, la partió en dos, con el fin de dar la mitad a su padre, ya que este último es divorciado y vuelto a casar, y por lo tanto no puede recibir la comunión de manos del sacerdote…

¿Cuándo llegaremos al fondo para que podamos comenzar a subir de nuevo? [Fuente]

[Traducido por Cecilia GonzálezArtículo original]

*Nota aclaratoria de la traducción: Pravda era el periódico oficial del Partido Comunista de la Unión Soviética.

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El matrimonio, la misericordia y la cruz

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16 octubre, 2015

Mamá, vosotros os vais a separar?

Hace aproximadamente un año, mi hijo mediano me sorprendió con esta pregunta. Varios compañeros de su clase estaban sufriendo el trauma de la separación de sus padres, y mi hijo quería asegurarse de que no iba a pasar por lo mismo. Recibió un tajante «no» por respuesta, que no obstante, no le satisfizo en absoluto.

— ¿Por qué? —insistió con desafío.

Mi primer instinto fue acudir al socorrido «porque nos queremos», pero como conozco a mi hijo y sé que eso solo le habría preocupado más, le di la verdadera respuesta:

— Porque se lo prometí a Dios.

Aquella réplica me sirvió para tener con ellos una de las charlas más intensas que recuerdo. Mis años de madre me han enseñado que no basta con tener preparadas contestaciones a las previsibles preguntas que te van haciendo los hijos, ya que, como no se vivan esas respuestas, rápidamente se desmontan bajo el ojo crítico del ejemplo.

Quizá por eso, para mí esta afirmación me vino fácil.

Me casé siendo consciente del paso que iba a dar. El comportamiento de mis padres respecto a su matrimonio me había mostrado lo que Dios esperaba de mí. Soportaron una profunda y duradera crisis matrimonial durante mis años de adolescencia y sin embargo, el comportamiento de ambos resultó heroico. Sabían que su matrimonio era para siempre, y se agarraron a su cruz con fortaleza.

Como Dios escribe recto con renglones torcidos, esa cruz pesada que les tocó sobrellevar sirvió para que sus hijos fueran plenamente conscientes de lo que suponía el sacramento matrimonial. Y con tal experiencia, no es de extrañar que durante mi propia boda me pasara pidiendo a Dios la gracia de llevar a cabo mi compromiso vital, o mejor expresado, mi vocación. Me agarré a su presencia mil veces durante la celebración, y fue plenamente consciente de que me ofrecía como sacrificio no solo para mi marido o para mis futuros hijos, sino también, para el mundo.

Quizá el lector se sorprenda por este lenguaje, pero la cruz que soportaron mis padres con heroísmo fue decisiva para abrirme los ojos. Porque, el matrimonio cristiano es heroico. ¿Quién puede dar un sí quiero para toda la vida? ¿Quién puede decirle al otro que le amará sin condiciones? Y más grave aún, ¿quién puede asegurar que amará al otro sea cual sea la actitud o comportamiento futuro del cónyuge? Nadie.

Y sin embargo, ahí están los católicos de buena voluntad, camino hacia el altar, para dar ese consentimiento. Es escandaloso.

¿Se han preguntado por qué lo hacemos? Los años que impartimos prematrimoniales sirvieron para mostrarme que los contrayentes confiaban en que el matrimonio cristiano, por ser sacramental, confería la gracia para llegar a buen puerto. Por eso acudían a la Iglesia, para ellos, el sacramento era una especie de ayuda extra de la que no gozaban los que se casan fuera de la Iglesia.

Eso es cierto, pero a medias. Porque, ¿y si el hombre no es receptivo a esa gracia? ¿y si se niega a recibirla? ¿Qué pasa entonces?

Cuando les planteaba esta realidad a los contrayentes, se removían inquietos en sus sillas y desechaban con rapidez estos pensamientos bajo la irrealista creencia de que eso no les ocurriría a ellos. Mejor no pensar en esas cosas.

El día que caminé hacia el altar, yo sí sabía lo que estaba haciendo. Estaba a punto de decirle a Dios que estaba dispuesta a que mi matrimonio fuera fiel reflejo del amor que Él le tiene al mundo. Cuando los hombres observaran mi matrimonio, deberían ver reflejado el amor de Dios. Y aquí está la clave, pues ¿cómo es el amor de Dios? El amor de Dios es misericordioso: ama sin condiciones, sin esperar nada a cambio. Es el amor del padre en la parábola del hijo pródigo, es el amor de Cristo en la cruz que grita: «Padre, no se lo tengas en cuenta, porque no saben lo que hacen».

Y yo, asumiendo la vocación que Dios me tenía preparada, estaba dispuesta a sacrificarme por Él, para ser testimonio de su amor al mundo. El matrimonio refleja la misericordia de Dios, porque es indisoluble. No se puede disolver porque uno de los contrayentes no quiera asumir más su compromiso, al igual que el amor de Dios no desaparece porque no queramos corresponderle; Él siempre nos está esperando. Ahí radica la grandeza del matrimonio católico, en que es reflejo del escandaloso amor que Dios nos tiene, y de ahí que haya que destruirlo.

Cuando escucho que, bajo el argumento de «misericordia», se va rompiendo la indisolubilidad matrimonial se me revuelve el estómago. Es perverso. Cada nulidad matrimonial ligeramente concedida, cada petición de que los divorciados con nueva pareja puedan comulgar, cada petición de que se admita el divorcio en la Iglesia, supone un ataque directo a la misericordia de Dios, pues, al final, es un matrimonio menos que la refleja al mundo.

Y eso es lo que el demonio quiere, que el hombre deje de creer en ella.

A veces pienso que tanto hablar de misericordia es porque, en realidad, se ha dejado de creer en ella. Yo, que si siento que Dios es misericordioso conmigo (con tantos pecados y faltas como arrastro) soy capaz de llevar en gratitud ese mismo espíritu de amor y entrega a mi matrimonio. «Hoy yo te perdono, mañana serás tú». Sin misericordia divina, no puede haber matrimonio indisoluble.

Mi propio marido afirmó con solemnidad hace pocos días, durante una reunión de grupo, que el matrimonio era su cruz. Mi reacción fue levantar la ceja divertida, consciente de que, fuera de nuestro grupo, quien escuchara tales palabras se escandalizaría. ¡Menuda cosa decir!

Sin embargo, para mí, aquella expresión fue motivo de alegría. Supone que ambos tenemos claro que el matrimonio cristiano es fuente de sacrificios y renuncias (a egoísmos y apetencias), de trabajo y esfuerzo. En definitiva, una cruz. Pero es una cruz gloriosa que nos llevará a la santidad. Mi marido será misericordioso conmigo (y viceversa) porque Dios lo es también con él. Y eso, me da una seguridad enorme. A punto de celebrar felices nuestro aniversario de bodas, aquella afirmación supuso para mí mayor expresión de amor que un manido «te querré siempre», donde, si somos sinceros, como humanos que somos, esa expresión está sujeta a mil condicionantes.

Al final, la charla con mis hijos debió tener éxito porque días más tarde, preparando la cena, los oí hablar en la mesa del comedor. Mi hijo mediano comentaba al mayor:

— Sí es verdad, pero debes elegir con cuidado, porque si luego llega una mejor, no puedes irte con ella. Al fin y al cabo, recuerda que el matrimonio es para siempre.

No quise ahondar más en su conversación, pero creo que entendieron lo que traté de decirles a la perfección. Después de todo, son pequeños, pero no tontos.

Mónica C. Ars

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Pues sí, eso que dice de la misericordia…

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16 octubre, 2015

El Santo Padre ha recalcado a menudo el mensaje de que algunos tienen que manifestar más misericordia en la Iglesia, y ese mensaje casi siempre se dirige a los católicos fieles. Una homilía reciente, predicada el segundo día del Sínodo de la Familia, reitera este mensaje, diciendo:

Jesús también vivió este drama con los doctores de la Ley, que no comprendían por qué no les permitía apedrear a la mujer adúltera, por qué comía con publicanos y pecadores: no comprendían. No entendían la misericordia.

Es muy revelador que el Papa Francisco dijera cosas así después de la apertura del Sínodo, porque los liberales están intentando servirse del Sínodo como una oportunidad de acabar con la norma de la Iglesia de no administrar de la Sagrada Comunión a los adúlteros. Todo en nombre de la “misericordia”.

Sea como fuere, hemos llegado a un punto en el pontificado de Francisco en el que hay que preguntarse si al Santo Padre le importa de verdad la misericordia, ¿o es simplemente una excusa para permitir la liberalización de la fe? Aquí hay algunas preguntas que es necesario contestar para defender lo primero por encima de lo segundo.

  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué continúa permitiendo que el cardenal Kasper proponga que les pueda dar la Sangrada Comunión a adúlteros impenitentes? ¿Cómo puede ser misericordia contribuir a la condenación de las almas? La misericordia, ¿no estaría más bien en rechazar semejante propuesta por el bien de las almas que se condenarán si reciben la Comunión indignamente (1ª Corintios 11,29)?
  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué sigue dando al cardenal Danneels tanta influencia sobre la Iglesia, y más durante el Sínodo de la Familia? Es el mismo cardenal que protege a pedófilos y respalda uniones de sodomitas. Es más, ¿por qué designó recientemente a monseñor Barros, que está acusado de encubrir casos de pedofilia (y de haber estado presente en un acto de dichas características), para la diócesis chilena de Osorno y luego tildó a los osorninos de tontos por objetar tal decisión? ¿Dónde está la misericordia para los que sufrirán abusos a manos de manos de sacerdotes que se sentirán más alentados aún a cometer actos pedófilos, en vista de que el Santo Padre valora tanto a quienes los protegen? ¿Dónde está la misericordia para esas posibles víctimas y para los fieles de Osorno?
  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué continúa sembrando confusión en la Iglesia con discursos improvisados? Da igual que luego se puedan manipular sus palabras para darles un sentido ortodoxo; lo cierto es que la gente lo interpretó en un sentido destructivo, y el Santo Padre no dijo nada para aclarar lo que había dicho. Peor aún, De hecho, lo ha agravado con su comportamiento hacia los homosexuales. ¿A cuántas almas habrá llevado erróneamente a creer que la sodomía es aceptable después del escandalo delquién soy yo para juzgar? ¿Por qué no ha tenido la misericordia de advertirles claramente que la sodomía conduce al infierno? ¿Dónde está la misericordia para los católicos que tienen que estudiar formas de justificar las improvisadas palabras del pontífice actual?
  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué no denunció de forma clara y contundente el aborto cuando se presentó ante el Congreso durante su viaje a EE.UU.? Su discurso fue ambiguo en extremo, y los partidarios del aborto lo pudieron acoger favorablemente. ¿Donde está la misericordia para las almas de los bebés que serán asesinados sin una clara denuncia del sucesor de San Pedro?
  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué sigue predicando sobre la necesidad de cuidar de la Tierra, en vez de cuidar de las almas predicando el Evangelio? ¿Ha afirmado claramente alguna vez Francisco que Dios manda “a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan” (Hechos 17,30) y “crean en el Señor Jesús” (Hechos 16,31) para salvarse? ¿Dónde está la misericordia para los millones de almas que van camino a la condenación eterna si no se arrepienten? ¿No es acaso la predicación de este Evangelio una obra de misericordia que tiene por objeto librar a los hombres de la esclavitud del pecado, de Satanas y de este mundo?
  • Si a Francisco le preocupa de verdad la misericordia, ¿por qué no suspende el Sínodo, excomulga a los herejes que están confundiendo a las almas, defiende la fe sin ambages y llama a todos los hombres en todas partes (Hechos 17,30) al arrepentimiento y la fe en Cristo? Creo que a estas alturas ya conocemos la respuesta.

Michael Lofton

[Traducción de Alex Bachmann. Artículo Original]

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Nadie más que Jesús

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16 octubre, 2015

Predicaba desde el altar en tiempos de navidad. Yo pendía de sus labios y aguardaba un himno a Jesucristo, nuestro único Salvador y Señor. Sin embargo sólo pronunció su nombre una vez. Allí dónde debió haber dicho Jesús decía el “buen Dios”. No entendía por qué. Luego me sobrevino una duda, ya que no es la primera vez que leo o escucho mensajes de obispos sin el nombre de Jesús. Pensé: “dice el buen Dios” porque puede agradar a todos, también a los hebreos, a los islámicos, a los budistas, y todos los demás, incluso a los que se consideran “laicos” pero que alguna vaga idea de Dios tienen.

Ahora he comenzado a mirar el bellísimo Crucifijo de dimensiones reales sobre el altar y el Tabernáculo que Lo alberga, Jesús vivo y verdadero, y le pregunté: “¿Dónde te han puesto, Jesús, estos ministros tuyos? Nosotros, te rezaba Giovanni Papini, tenemos necesidad de Ti, Oh Jesús, y de nadie más”. Y estos ¿dónde te dejaron?

Desde el primer capítulo de la Carta de San Pablo a los Hebreos: “Después de haber hablado antiguamente a nuestros padres por medio de los Profetas, en muchas ocasiones y de diversas maneras, ahora, en este tiempo final, Dios nos habló por medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por quien hizo el mundo.”(Heb 1, 1-2)

No hay duda: San Pablo habla del Hijo de Dios, Quien ha venido a dar cumplimiento a la Revelación divina y a purificarnos de nuestros pecados, cuando habla de Nuestro Señor Jesucristo, del Verbo divino encarnado,y no del Verbo a secas. No se puede distinguir entre la persona de Jesús y la persona del Verbo. Jesús es el Verbo de Dios. No existe otra persona en Él: es la Persona del Verbo (el “Logos”, el Hijo) que ha unido a sí una naturaleza humana. Este es el misterio de Nuestro Señor Jesucristo: la persona de este Hombre que vivió en Palestina hace 2000 años, es la persona divina que asumió una verdadera naturaleza humana, un cuerpo y un alma que piensa, reflexiona y quiere humanamente, porque Nuestro Señor es el Hombre perfecto. Todas las acciones llevadas a cabo por Nuestro Señor son por lo tanto humano-divinas, en cuanto actos de una Persona divina que subsiste en dos naturalezas.

San Pablo siempre les escribía a los Hebreos (1, 5-8)  “¿Acaso dijo Dios alguna vez a un ángel: Tu eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy? (Citando el salmo 2,7). Y también: “Seré un padre para él, y él será para mí un hijo” (2 Sam.7,14). Y una vez más, cuando presenta a su Primogénito al mundo: “Lo adoran todos los ángeles de Dios”.  Y del Hijo también ha dicho “Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; el cetro de tu realeza es cetro de justicia” (cita de Sal.45,7).

San Pablo, a su vez, insiste en la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, en Su perfección infinitamente superior a la de aquellos Ángeles, que son Sus criaturas, a la de Moisés, a la de los profetas y a la de cualquier hombre, de los que Dios quiere que se sometan a Su poder. Nos llena de estupor, pero es así: Aquél que conversaba con sus Apóstoles y con Sus amigos, Aquél a quien la SS. Virgen María ha llevado en su seno y luego en sus brazos, el Niño Jesús, es Aquél por medio del Cual todo ha sido creado.

Si esto es real, así de real como el sol que nos alumbra, ¿cómo se podrá negar que el Verbo de Dios hecho hombre es el Único Salvador, el único Sacerdote y el Único Rey? Estos tres títulos son los que le corresponden al Hijo de Dios hecho Hombre: Salvador, Sacerdote, Rey.

Ningún hombre, ni siquiera uno, puede ser indiferente a la Presencia del Hijo de Dios en medio de nosotros. Nadie puede decir: “¿Y a mí que me importa? Yo vivo mi vida, no necesito a Jesús para vivir”. ¿El que Dios ha venido, ha tomado un alma y un cuerpo como los nuestros y ha puesto su morada entre nosotros, nos será indiferente? Y ¿nos será indiferente que ha venido a redimirnos de nuestros pecados? Le damos la espalda porque somos todos pecadores. ¿Quién puede afirmar lo contrario? Él ha venido a morir en la cruz para salvarnos y ¿esto nos será indiferente?   Desgraciadamente se blasfema contra Jesús, pero no es posible ser indiferente a Él.

 ***

Ante estas cosas, ¿cómo podríamos poner a la par de Nuestro Señor Jesucristo, el mismo Dios hecho hombre, a Mahoma, Buda, Confusio? ¿Cómo nos atrevemos a degradar o mutilar su Doctrina como lo han hecho Lutero y todos los otros herejes, los rebeldes, los subversivos?

¿Cómo es posible que un católico, que tiene la fe verdadera e íntegra, pueda igualarse a Jesús, el Hijo de Dios, siendo nada más que un hombre y además gravemente pecador y vicioso? ¿Cómo se puede siquiera hablar de “religiones, de todas las religiones, de todos los cultos”? Nuestro gran Poeta, Dante Alighieri, que era católico, pero ni “actualizado” ni “adulto”, habló claramente de los “dioses falsos y mentirosos” (Inf. 1,78).

El anticristo

El papa Pio VI estaba indignado por la constitución dada en Francia por los revolucionarios, porque se proclamaba la “libertad de todos los cultos”. En aquellos terribles años se comenzaba a realizar lo que hoy es norma. Se colocaba a la santa Religión del Dios único, de Nuestro Señor Jesucristo, al mismo nivel de las sectas heréticas y cismáticas, y del paganismo. Aquel Papa escribía a los Obispos de Francia: “Id dónde el Rey, y decidle que es inadmisible que un rey católico admita la libertad de todos los cultos, sin distinción”.

Pio VI estaba indignado, y este debería ser el sentimiento de todo católico ante el actual ecumenismo porque hay un único Dios y es Nuestro Señor Jesucristo.

No es posible ser católico y no sentirse ofendido cuando se habla de la paridad de “todos los cultos”, poniendo a Nuestro Señor al mismo nivel que Mahoma, Buda, o cualquier otro. ¿Hay acaso diversas encarnaciones de Dios en Mahoma, Buda, Lutero y otros por el estilo? No, hubo sólo una Encarnación de Dios en Jesucristo, Nuestro Señor. Y no hay ecumenismo, ni “espíritu de Asis” que valga.

Nuestro único Dios, nuestro único Rey es Jesucristo, y punto.

 ***

San Juan, el apóstol predilecto de Jesús, el Evangelista del Verbo encarnado, lo escribió claro y sencillo: “Quien afirma que Jesucristo es Dios, ese  es de Dios. Quien niega que Jesús es el Cristo, ese es el anticristo (1Jn. 2, 22). El anticristo, afirmaba San Juan, con seguridad y  sin preocuparse por agradar a nadie. Luego, Jesús no puede terminar en el “panteón” de todos los dioses, porque ¡sólo Él, solamente Jesús, es Dios!

Hoy se dice que afirmar que una sola es la Religión verdadera -la de Nuestro Señor Jesucristo- y que las otras vienen del anticristo porque niegan la divinidad de Jesucristo no es liberal, y que es de intolerantes. Se dice: “¿Queréis acaso retornar al Medioevo?” ¡No! Nosotros queremos sencillamente retornar a lo real: Jesús es Dios y por lo tanto Rey de las almas y de las naciones, de la sociedad entera. El único Rey y no hay ni habrá otros.

Hoy en día ¿quién cree, piensa y obra todo a la luz de la divina Realeza de Jesús? Nos encontramos estancados en el liberalismo, en el laicismo,  y podríamos agregar también, en el ateísmo teórico y práctico.

Jesús debe reinar. Su realeza se debe establecer en la tierra como en el Cielo. Él mismo nos ha enseñado a rezar: “Venga a nosotros tu Reino, hágase tu Voluntad, así en la tierra como en el Cielo”. Éste debe ser el objetivo de nuestra oración, del ofrecimiento de nuestro sufrir, el sentido de nuestra vida. Debemos vivir y morir por esto: por el triunfo del Reino de Jesús.

El verdadero espíritu cristiano, el verdadero espíritu religioso y sacerdotal no es el compartir las realidades humanas con los otros; no es la pasión por el hombre en el lugar de Dios, cuyo solo pensamiento constituye una idolatría; sino el no poder soportar que exista algo fuera de Jesús, ya que todo fue pensado y querido por Dios para Él y en Él (Jn. 1, 2-4; Col. 1,15-17) y por tanto pensar, hablar, obrar, sufrir y morir, a fin que todo sea instaurado, recapitulado y resumido en Jesús. En una palabra: “instaurare omnia in Christo” (Ef. 1,10).

¿Alguno nos dirá que somos “anti-modernos”? Y bueno, lo somos. Nosotros los católicos deseamos solamente ser “cristificados” y “cristificar” todo. 

Candidus

[Traducido por S.V]

Tomado de:

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Halloween y la estupidez extendida

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15 octubre, 2015

Nota de Adelante la Fe: Dadas las fechas que se acercan republicamos este artículo, editado originalmente en octubre de 2014 y anteriormente publicado por Infocatólica. 

El próximo 31 de Octubre es víspera de todos los Santos, Solemnidad preciosa en la liturgia de la Iglesia Católica cuando todas las almas salvadas celebran su día propio en el calendario católico. Es un día de alegría y oración, de fervor cristiano y unión plena con la Iglesia Triunfante formada por todos los bienaventurados que gozan del Amor de Dios para toda la Eternidad. Sin embargo se nos ha colado en nuestras comunidades, sobre todo en Europa y América, una celebración de origen pagano y de evolución satánica que se presenta con el rostro amable y divertido de disfraces, calabazas y juegos de magia. La penetración de esta fiesta en nuestra sociedad ha sido, y sigue siendo, acogida como algo inocente y lúdico que ha nublado bastante la realidad gozosa de todos los Santos y ha pervertido esta fecha al más puro estilo de la posmodernidad: no atacando directamente la fe católica sino tergiversando su sentido, vaciándola de contenido sobrenatural y sustituyendo el mismo por una caricatura de misterio de apariencia carnavalera.

Ante esta realidad, producto del secularismo negativo y apoyado por la secularización interna de la Iglesia Católica (el peor mal que sufre nuestra Iglesia) que incluso soporta que increíblemente se celebre Halloween en colegios «religiosos» y hasta algunas parroquias, algunos opinan que es mejor callarse y no denunciar el hecho ya que de ese modo se da más propaganda al error. Es cierto que esa postura tiene parte de razón y sentido estratégico. Pero callarse supone otorgar, y a la vez seguir en el torpe camino de la debilidad en el mensaje, la identidad disminuida, el complejo en fin de señalar la epidemia con objeto de no llamar la atención. Desde mi punto de vista como sacerdote creo que SI es necesario denunciar lo denunciable, PERO siempre desde una base afirmativa: NO SE TRATA DE SOLO CONDENAR sino sobre todo de AFIRMAR para que desde el SI a CRISTO estemos negando la maldad y error de la fiesta que ensombrece el gozo celestial de todos los santos.

Y ¿por qué esa afirmación que borra la negación? Porque Halloween es, sobre todo, la fiesta SATÁNICA por excelencia. Es el «cumpleaños» del diablo celebrado en todo el mundo por sus seguidores. El día y la noche con mayor número de Misas negras, profanaciones eucarísticas, abusos terribles de menores que desaparecen….y el signo del DISFRAZ para festejar este evento se debe a que cubrir el rostro con una apariencia vampírica es un acto de homenaje al padre de la mentira y encubridor por excelencia: Satanás. Nadie mejor que él sabe presentar todo lo malo desde una apariencia atractiva a los sentidos.

Son no pocos los satanistas arrepentidos los que HOY confiesan públicamente el carácter diabólico de Halloween. Desde todo lo expuesto conviene concluir:

  1. Si es una fiesta satánica, cuando los católicos la siguen y propagan no solo cometen un mal en si mismo sino que asumen la postura más ESTÚPIDA que pueda darse (similar a quien es robado y ultrajado, y cada año recuerda con una fiesta el suceso y se disfraza además de ladrón)
  2. Si de verdad somos católicos, no deberíamos conformarnos solo con NO celebrar esa fiesta sino con alentar a que no se haga (en nuestros hogares, familias, colegios, parroquias…)
  3. Si tenemos responsabilidades formativas (catequistas, profesores de religión, sacerdotes….) con mayor motivo aún. Estaríamos ESTAFANDO a los demás si no somos coherentes.
  4. Sobre todo que tengamos muy presentes que NO se trata de NO CELEBRAR NADA sino precisamente de CELEBRAR a TODOS LOS SANTOS, maravillosa solemnidad y además DÍA DE PRECEPTO (obligación grave de ir a Misa)

Y por último, y lo que ha de llegar al CORAZÓN de todo católico que se precie de ello:
Celebrar Halloween NO es del AGRADO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. Es imposible que sea del agrado del Salvador que nos olvidemos de todos los Santos (o que se eclipse su festividad) para recordar, aunque sea de forma infantil, a todos los vampiros.
Con eso debería bastarnos y hasta prescindir de todo el análisis anterior.

Padre Santiago González

Tomado de:

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No me asusta el Sínodo, me asusta Francisco

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15 octubre, 2015

Dos son los Sínodos que están actualmente en curso: el real, al que asiste extasiada una multitud en su mayoría dormida en la ingenuidad, y el de Francisco, que dará comienzo el 25 de octubre.

El real, el de este 2015, empezó a cara descubierta el año 2014, cuando el punto de partida quedó definido el año anterior, con esa relatio final en la que se plasmó cuanto ahora se habrá de concretar, y no como un mero documento de estudio, sino como una misión que Su Santidad encomendó a la Iglesia universal, recibiendo por ello no sólo su bendición sino la más solemne, la de la garantía de su Suprema Cátedra. Pero no era suficiente porque el Sínodo del 2014 sólo tuvo por objetivo la definición de las propuestas, faltando poner la estructura, la solución jurídico canónica a tales desafíos. Y no me refiero al desafío rimbombante que da título a tal Sínodo del 2015 (familia y desafíos modernos) sino a los verdaderos desafíos a la tradición de la Iglesia -la homosexualidad y la comunión de los divorciados vueltos a casar- que se han querido poner sobre la mesa sinodal con una enfermiza naturalidad.

Si bien todo esto es conocido, merece la pena hacer un breve alto, porque siendo cierto que desde el primer momento el Papa Francisco había indicado que el “tema” de la comunión de los divorciados vueltos a casar era algo fundamental para él y para su pontificado, no podíamos intuir (al menos yo) que el Sínodo del 2014 no sólo finalizará planteando formalmente este asunto sino que se despacharon con algo más grave: una cierta bendición a la homosexualidad. Esto muestra que los ritmos de la demolición están siendo más rápidos de lo que parecía, y ello quizá porque las estructuras que están trabajando en la demolición de la fe son más eficaces y atrevidas al saberse protegidas por el actual Papa reinante.  Por ello no es descabellado intuir que la “solución pastoral” que permita la comunión de los divorciados no será más que uno de los “logros” con los que nos podría despachar el Sínodo en curso. No será de extrañar que la agresividad de las propuestas vaya in crescendo a medida que avancen las sesiones del Sínodo.

¿Cómo es posible que pase esto? Porque se ha diseñado, con la aquiescencia del Papa, un procedimiento sinodal mordaza que no busca la declaración individual de posturas sino la búsqueda anónima de consensos. Lo que ha sido fácil de conseguir simplemente al limitarse a 3 minutos cada una de las intervenciones personales de los padres sinodales y dando un mayor peso a las reuniones grupales por lenguas (esos círculos menores) a las que se les obligará a plasmar en un documento común acuerdos consensuados. ¿Qué significa esto? Que ya no se votarán propuestas por cada uno de los padres sinodales, sino que independientemente de las posturas personales que éstos tengan (por muy ortodoxas que pudieran ser) el único documento relevante será el documento final de cada círculo redactado por el consenso de sus integrantes. Consenso que ni siquiera exigirá encontrar un centro ideológico de la totalidad de sus miembros, sino que bastará con la mera opinión de la mayoría, suficiente para silenciar las opiniones encontradas simplemente no recogiendo sus propuestas. Es decir, sin necesidad de “cocinar” el documento por las presidencias de cada círculo, bastará con que haya una mayoría progresista en cada círculo para que los documentos resultantes hagan temblar los cimientos de lo ortodoxo.  Y si la mayoría no es claramente afín al cambio doctrinal aún queda por saberse la capacidad de maniobra de las presidencias para modificar esos consensos alejándolos de una teórica ortodoxia.

Pero si esto no fuera suficiente, aún queda una revuelta más. Los documentos de los círculos menores no son más que documentos de trabajo. Al final del Sínodo los relatores nombrados por el Papa serán quienes redacten un documento definitivo que será el elevado al Santo Padre previa votación de los padres sinodales. Pero no está claro qué supondrá este acto de votación, si exigirá mayoría, si ésta debe ser cualificada, y ni siquiera qué pasa en caso de que no se alcanzara la misma. ¿Se elevará lo que sea al Santo Padre simplemente indicando el número de votos que ha obtenido, o ni tan siquiera? Cada día nos llegan noticias de cambios de procedimiento que no hacen sino confirmar cómo la trama procedimental quiere cerrar todo subterfugio a la sensatez doctrinal, como por ejemplo, la de exigir mayorías cualificadas para rechazar propuestas heterodoxas que se admitieron con simples mayorías.

Si he vuelto a relatar brevemente el funcionamiento del Sínodo no es más que para hacer hincapié en la preponderancia dada al encuentro de consensos con independencia de su contenido. Y no es un detalle menor. Dado que sabemos exactamente cuáles fueron los votos del Sínodo 2014 ante cada una de las propuestas debatidas sabemos hacía donde se escoraron los padres sinodales en el 2014 y, por ello, conociendo la identidad de aquellos padres del 2014 en comparación con los actuales padres sinodales, podemos predecir, por tanto, hacía donde es de prever que se escore el resultado del Sínodo del 2015.

El panorama, en resumen, no parece nada halagüeño, porque si el Sínodo del 2014 estuvo abierto, con la bendición del Papa, a que se tratara la bondad de la homosexualidad y de la comunión a los divorciados, el conjunto de padres sinodales actuales, más escorados a la izquierda que sus predecesores del 2014, no quedarán conformes sólo con las insinuaciones del año anterior. Es razonable esperar que el tal consenso dé un paso más en la heterodoxia y que por ello el documento final aporte material suficiente a favor de cambios pastorales opuestos al magisterio de la Iglesia.

Todo parece medido, pesado, planificado con suficiente antelación para no dejar fleco alguno. Se han diseñado unas reglas de juego tales que permiten el mismo cambio de las reglas con el objetivo de que la pelota quede en el punto de penalti a puerta vacía, para que remate el Santo Padre sin oposición alguna. Ni siquiera el de la opinión pública, porque no habrá ningún documento oficial publicado, ni habrá posibilidad de publicar un documento sinodal final, es más, cada día parece más posible que no haya una exhortación papal final.

Por eso, el verdadero drama comenzará el 25 de octubre, porque entonces la totalidad de la decisión a tomar, la totalidad de las medidas a adoptar, estarán en manos exclusivamente del Santo Padre. El mismo Santo Padre que pide no tener “prejuicios”, “dejarse de rigorismos”, “abrirse al Dios de las sorpresas”, poniendo en discusión lo que siempre ha amado la Iglesia y siempre ha defendido a costa, tantas veces, de la sangre de sus mártires (no olvidéis, cristianos, a San Juan Bautista y a santo Tomás Moro).

Ciertamente me asusta el Sínodo, pero más me asusta el Santo Padre porque cuanto está pasando, cuanto se está debatiendo, le deba a él su patrocinio, su aquiescencia, su magnánimo apoyo, no sólo permitiendo que lo peor de la Iglesia -aquellos que llevan años tratando de demoler la doctrina y la moral de la Iglesia-, ocupen puestos de responsabilidad sinodal (lo que ya es grave), sino bendiciendo como querido por Dios, como impulsado por su Santo Espíritu, que lo que ayer era santo hoy pueda ser adaptado a los tiempos.

Y si todo antes de este Sínodo parecía una aparente catequesis inocua de los signos -dado que la cultura de la imagen nos predispone a aceptar todo cambio- detrás del torbellino a veces arrabalero de Bergoglio, no hay un simple cambio de imagen, no hay una simple y simpática instantánea, no hay un simple retrato de una personalidad papal desbordante, exagerada, aparentemente desinhibida, sino todo un cambio de paradigmas. Los abrazos a los homosexuales, las llamadas telefónicas a divorciadas invitándolas a comulgar, el cariñoso acercamiento a los protestantes… todo eso va en consonancia con un diseño mordaza de un Sínodo crucial en su pontificado. Porque ha sido Francisco quien ha puesto a discutir, liberados de todo “prejuicio”, la doctrina de la Iglesia; porque ha sido Francisco quien ha hecho girar todos sus actos y pensamientos, a lo largo de su pontificado, en este evento diseñado a mayor gloria de la pastoralidad contraria a la doctrina…

No es Francisco, por ello, quien necesitó a la mafia de Saint Gall para llegar al papado, más bien parece que es la mafia de Saint Gall quien está necesitando del Papa. Y uno y otros se dejan querer mutuamente. Negar que hay unidad de criterios, de proyectos, entre ambos parece pueril. Si Bergoglio en su día fue alumno de Martini hoy es maestro aventajado. Por eso el Sínodo posterior al 24 de octubre es el que me preocupa. Es el Sínodo postsinodal, el Sínodo de las mafias, de los silencios públicos, del trabajo en las sombras. Porque cuantas mafias similares a la de Saint Gall haya, podrán trabajar ten con ten con el Santo Padre. Sin focos, sin luces, sino más bien con un “valiosísimo” documento sinodal que probablemente sirva de soporte “consensuado” de la locura. Y si no fuera el caso, para eso se ha elevado el silencio oficial, para que no haya nada de lo que dar cuentas. Para que se pueda trabajar en la libertad del que tiene la sartén por el mango.

César Uribarri

Otro artículo bomba de Neil McCaffrey en 1977. Simplemente sustituya “Pablo VI” por “Francisco”

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15 octubre, 2015

Con la cantidad de comentarios sobre el presente Sínodo (así como con las siempre efervescentes discusiones sobre la FSSPX), a veces podemos olvidar cuán profundas son las raíces de nuestra crisis actual. Hemos pasado por ello antes;  y estamos asistiendo al desarrollo de algo que hace ya tiempo que estaba ahí.

Este artículo fue escrito originalmente en 1977, antes de la suspensión del Arzobispo Marcel Lefebvre. El autor de este artículo no era, ni un miembro de la FSSPX, ni un partisano. Pero conocía la Iglesia del derecho y del revés, y sabía de historia y política católicas. Si el lector sustituye “Pablo VI” por “Francisco”, encontrará misteriosos paralelismos a todos los niveles.

Rorate Caeli agradece a Roger McCaffrey, de Roman Catholic Books, por permitirnos publicar este atrevido y perspicaz ensayo, que también aparecerá en la próxima edición de The Traditionalist, prevista para noviembre. (Cualquier consulta sobre la revista debe dirigirse a expeditor@gmail.com)

***

El Arzobispo Lefebvre, el Papa Pablo VI y la Tradición Católica

por Neil McCaffrey

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El caso Lefebvre está dejando a los Católicos Americanos ortodoxos a punto de estallar. La larga e hirviente disputa se centra en el Papa Pablo VI, pero no sólo tiene que ver con los méritos de un solo Papa. La historia está llena de tales disputas ad hoc, y la historia se las ve con ellas en su justo momento. La presente discusión suscita más preguntas básicas. ¿Cuáles –si los hay– son los límites del poder papal? ¿Qué le debe un Papa, no simplemente a las doctrinas de la Iglesia, sino a sus tradiciones? ¿Y a sus usos? ¿Qué le debe a las ideas y políticas de sus predecesores? ¿Cuáles deberían ser sus relaciones con un mundo hostil a la Fe?

Para un grupo -llamémosle los conservadores- las cuestiones no existen como temas para la exploración, sino simplemente como puntos para la afirmación, eslogans para la tropa. El Papa no puede hacer nada malo (o, si lo hace, no lo menciones hasta que lleve en la tumba un siglo o más). Lo nuestro no es razonar el porqué, o cuestionarnos; lo nuestro es reunirse alrededor de la bandera papal, con los conservadores estableciendo las reglas del juego para el Día de la Bandera.

La oposición no tiene una fórmula tan simple para responder. La oposición va a tientas, y sangrando. Y la disputa es de lo más intensa, de lo más amarga, porque la mayor parte de la oposición se encontraba hasta ayer en las filas de los conservadores.

Pero entonces, la realidad se abrió paso. Durante varios años después del Concilio, la línea convencional había sido: el Papa está aislado/perdido/desinformado/cautivo/lo que sea. Esta postura siempre dependía de una inmensa inocencia de la Iglesia y de los asuntos humanos, y además necesitaba de vez en cuando de señales de que el Papa estaba realmente de su lado. La presión de la catástrofe tenía que corroer esa postura -en particular cuando el Papa se esmeraba para demostrar que, de hecho, sabía lo que está sucediendo; que de hecho él es el autor de esas políticas, que no es tonto, y que no está para nada contento con los católicos que se le oponen.

Cuando estos hechos comenzaron a golpear de cerca, los católicos menos equilibrados llegaron a nuevas explicaciones, y salieron con insultos [1]: el Papa es un comunista/francmasón/impostor…o no fue elegido válidamente…o está drogado, etcétera. Los católicos sensatos, rechazando todas estas tonterías, pero aun así enfrentándose al hecho de un Papa hostil a casi todo lo que ellos consideraban sagrado, tuvieron que emprender lo que se puede llamar, al menos por analogía, la noche oscura del alma.

Pero Dios está ahí, y las noches oscuras del alma pueden ser luminosas. Los preocupados católicos empezaron a considerar seriamente lo que hasta entonces sólo habían sido meras abstracciones para ellos: no toda afirmación papal o conciliar es infalible, o incluso acertada. No toda política papal es prudente, o por el mejor interés de la Fe. Ningún Papa -hasta el mismo San Pedro lo sabe- está más allá del error , y ningún Papa humilde rechaza corregir su error. Y, como Dante y San Juan Crisóstomo nos dijeron una vez, algunos Papas van al Infierno.

Estas verdades tuvieron casi que imponerse en más de un católico consciente. Pero una vez que lo hicieron, estos católicos hicieron un maravilloso descubrimiento: la Verdad debía hacerlos libres. Encontraron, para su gozo, que al fin se unían a la corriente católica de siglos. Ahora, las tradiciones que veneraban significaban mucho más para ellos, al convertirse más profundamente en parte de esas tradiciones. Sacaban fuerzas de aquellas tradiciones. Para ser explícito, encontraron en la tradición católica un respeto casi universal, incluso reverencia, por el Papa en cuanto sucesor de San Pedro -pero nada de la aberración de que el Papa no puede hacer nada malo-. Encontraron cierta adulación cortesana a los Papas, pero ninguna de los católicos que tenían un respeto decente por el Papa, y por ellos mismos. Encontraron entre los verdaderos católicos un amor extendido por el Papa como padre, y casi nada de papolatría. (Un buen hijo ama y respeta a su padre -pero no lo elogia por llegar borracho a casa. Rebatiendo el Mi país, en lo bueno y en lo malo, de Stephen Decatur, Chesterton hizo notar que era como decir, Mi madre, borracha o sobria).

Dios escribe derecho con renglones torcidos; y cuando el desastre golpea a la Iglesia, la Providencia parece  extraer invariablemente el bien de ello. ¿Y por qué no? Cristo, después de todo, ya ha vencido. Así que las negligencias del actual papado han forzado a los católicos atentos a reconsiderar la papolatría a la que algunos han sucumbido en décadas recientes: un correctivo muy necesitado en muchos lados -tal y como, en la dirección opuesta, los Concilios de Florencia y Vaticano I ayudaron a equilibrar la balanza después de que el Concilio de Constanza hubiera amontonado indignidades contra el papado-. (Y a propósito, me pregunto cuántos edictos de Constanza suscribirían los conservadores de hoy. ¿O sólo cuenta el Concilio más reciente?)

Pero la ilustración del tipo que cuadra con la tradición católica no otorga a la oposición leal las fáciles fórmulas unidimensionales generadas por las cheerleaders vaticanas. ¿Leal al Papa? Por supuesto -pero no a Honorio I cuando se equivoca, o a Sergio III cuando asesina. Pedro debe ser corregido por Pablo, y Gregorio XI no carecía de cortesanos que le aseguraban que estaba haciendo lo correcto al quedarse en Aviñón. Pero la muchacha que le dijo francamente que su sitio estaba en Roma, y tan francamente le recomendó  renunciar si no iba a ejercer su autoridad, es honrada como una de las grandes mujeres en la historia Católica, santa Catalina de Siena.

Mi desacuerdo con algunos en los medios de comunicación conservadores es doble: ellos deforman nuestra crisis actual, y ni siquiera están seguros de sus propios y oscuros principios. Falsean, suprimiendo las noticias sobre el Papa; lo que significa que fallan como periodistas católicos. Nunca informan cuando el Papa recibe a un líder comunista, o a la pionera de la liberación femenina Betty Friedan, o al asesino de masas Idi Amin. No nos dicen que rechazó encontrarse con una peregrinación internacional de católicos tradicionales, a pesar de que tuvieron una vigilia de oración toda la noche en la plaza de San Pedro; aunque en el mismo momento recibía a tres revolucionarios portugueses. Nunca nos habríamos enterado por ellos de que el Papa se unió a la izquierda internacional,  para condenar al gobierno de Franco por la ejecución de terroristas españoles. En periódicos que proclaman su admiración por el Papa, ¿por qué se excluyen cuidadosamente las noticias de tantas de sus principales actividades?

La respuesta puede ser que la prensa católica conservadora encuentra estas actividades vergonzosas.

Pero, ¿esta repugnancia habla de veras bien de ella? Creo que no. Para empezar, los periódicos católicos deben imprimir noticias católicas honestamente, o de lo contrario fallarán en su principal deber. Pero además de eso, eliminar noticias sobre el Papa expresa algo interesante sobre la admiración declarada hacia él. Si no se es capaz de informar de actividades que encuentra vergonzosas, ¿por qué la prensa conservadora católica pretende al mismo tiempo que el Papa es inocente?

Existe otra alternativa: la prensa católica conservadora comparte la predilección del Papa por los revolucionarios, pero no se atreve a  revelarlo por miedo a perder a sus lectores. Pero esta explicación es absurda a primera vista. La primera alternativa es la única que suena verdadera. La prensa católica conservadora es prisionera de su propia inconsistencia, atrapada por un Papa liberal.

Por supuesto no necesitan ser atrapados. Lo que pueden hacer, lo que espero que harán un día, es someter sus premisas a una buena dosis de historia católica, renunciar a la papolatría, y tomar la medicina. Puede que duela pero la adversidad es el precio del crecimiento, y un canal de la gracia.

La situación de las organizaciones leales al Papa difiere en cierto modo de la de la prensa: no son periódicos. Por lo tanto no tienen obligación de informar de situaciones desagradables; aunque tienen obligación de plantarles cara. Creo que estas asociaciones, y la prensa católica de ideas afines, se oponen a los hechos, y además faltan a sus propios principios.

Su posición es conocida: los documentos conciliares son inocentes; el Papa es del mismo modo tan inocente como guardián de la Fe y la tradición; todo lo malo que ha sucedido, ha sucedido a pesar del Papa y del Concilio.

¿Quién puede negar la enorme atracción emocional de esta posición? Casi cualquier católico ortodoxo solía sostenerlo, si no lo hace ahora. Todo católico ortodoxo desearía poder sostenerlo. Sólo hay un argumento en contra: que no es verdad.

Entre otras cosas, el argumento es insípido. ¡Como si los concilios de la Iglesia sólo fueran juzgados por sus documentos! La gente que piensa esto no tiene sentido de la textura de los asuntos humanos, y por lo tanto de la historia. Si juzgamos el Concilio de Constanza simplemente por el puñado de medidas disciplinarias que aprobó, y que Martín V firmó, bostezaríamos y le dedicaríamos un párrafo en la historia de la Iglesia. ¡Cuán diferente fue la realidad! Una orgía anti-papal como la Iglesia jamás ha visto (excepto quizás en los últimos quince años), cuyos efectos han perseguido a la Iglesia durante más de cuatro siglos.

No es una sorpresa que el Papa Pablo VI comprende su Concilio mucho mejor que sus admiradores conservadores. Nunca ha ocultado su convicción de que el Concilio fue la puerta de entrada para el cambio en la Iglesia, y así estaba previsto.  Y lo ha subrayado, haciendo notar que Gaudium et Spes supuso una ruptura con la vieja visión católica sostenida por muchos de los santos. (Habría podido decir, con mucha mayor exactitud, por todos los santos -sin mencionar a los autores de las Epístolas, y a nuestro mismísimo Señor).

En lo que respecta a los documentos conciliares, requieren una exégesis que daría para llenar una estantería. Pero exhalan un espíritu, sobre todo cuando se ocupan de problemas temporales, que choca con los reparos de los anteriores Papas al liberalismo y al humanismo.

No es accidental que los liberales de todo el mundo alabaron el Concilio. ¿Todos estaban equivocados? Los niños de este mundo son sabios de su generación. Los liberales conocen a los suyos. En particular, saben que el Concilio marchó en su dirección de libertad religiosa -mientras que despreciaban la visión de los anteriores Papas (que, a su vez, simplemente repetían lo que había sido la actitud invariable de la Iglesia desde los tiempos apostólicos)-. Si el Concilio no ofreció una nueva y completa visión de la libertad religiosa (nueva para la Iglesia; es algo pasado de moda para los liberales), entonces las palabras han perdido todo su significado. Sospecho que ésta es una razón por la que al Arzobispo Lefebvre se le niega su defensa.       El Vaticano detesta defender un caso sin esperanza, incluso en su propia corte.

Pero el mismo Papa nos ha dado la refutación final de la posición conservadora, al condenar al arzobispo Lefebvre. Entre otras cosas, el Papa exige al arzobispo que acepte las “orientaciones” post-conciliares de la Iglesia -que son nuevas por definición-; de no ser así, el Papa, el arzobispo y el resto de nosotros, no estaríamos discutiendo sobre nada.

Lo que conduce a mi punto de que el ala conservadora está traicionando aquí su propia posición. ¿Por qué se niegan a seguir las orientaciones post-conciliares? El Papa las ha confirmado. ¿Por qué resisten a la corriente pentecostal? El Papa lo ve con buenos ojos. ¿Por qué se asustan de las actividades revolucionarias de los delegados papales en el Tercer Mundo? ¿Por qué se pelean con las ideas teológicas que se enseñan en los seminarios pontificios de Roma? ¿Por qué discuten con catecismos impuestos por casi todos los obispos del mundo? Estos obispos, después de todo, dan cuentas al Papa; la mayor parte son delegados; y el caudal de delegaciones se ha mantenido constante durante catorce años.

Creo que conozco el porqué. Rasca a un conservador, y más frecuentemente de lo que esperas encontrarás a un tradicionalista. Pero un tradicionalista que no se atreve a resolver la ambigüedad de su propia posición. Esto no es sorprendente. Duele cambiar.

Que es justamente  lo que hemos estado diciendo al Papa. Que no está escuchando, y al que no le importa.

Neil McCaffrey (1925-1994) fue el fundador del Club del Libro Conservador (Conservative Book Club) y de Arlington House Publishers, que dirigió varias décadas; y un respetado organizador político entre bambalinas (cf. Buchanan: El mayor regreso: cómo Richard Nixon se levantó de su derrota para crear la nueva mayoría. The Greatest Comeback: How Richard Nixon Rose from Defeat to Create The New Majority, Crown, 2014). Antes de su lanzamiento, trabajó en Doubleday-Image Books, bajo la dirección de su fundador, John Delaney, y fue ejecutivo de Macmillan Publishing Company. Mientras estuvo allí, guió a un puñado de bestsellers nacionales al éxito. Graduado en el programa de periodismo de la Universidad de Fordham, fue producto del sistema de educación de la Archidiócesis de Nueva York, seguramente el mejor de Norteamérica en su día.

 
 

[1] Nota del Traductor: el término traducido es “hookery”, que proviene de “hooker”, puta o prostituta. Es una sustantivación, que equivaldría a algo así como “putadas” o “guarradas”

[Traducido por José Gutiérrez. Artículo original]

Francisco, a Sor Lucía Caram: “Vos, continúa haciendo lío, no te canses”

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15 octubre, 2015

[periodistadigital.com] (Sor Lucía Caram).- Roma se despertaba con miles de peregrinos que iban a la Plaza de San Pedro a esperar durante horas para poder disfrutar de la audiencia del Papa Francisco, como ocurre cada semana. La gente quiere escucharle, tocarle, hablarle, pedirle una bendición.

Desde las 6:30 de la mañana con Sor Juana Mari, mi priora, esperábamos en la Puerta de Santa Ana, donde están la Guardia Suiza, nuestra acreditación. Allí los argentinos invitados a través de la Nunciatura, seríamos conducidos por el Padre Guillermo Karcher hacia lo que llaman -irónicamente- “el corralito” de los argentinos, a la derecha del Papa en la misma explanada desde donde da su catequesis semanal. En ese recinto éramos unos 200 argentinos.

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El Padre Guillermo, persona cercana a Francisco, nos dijo: “Cuando el papa se acerque, podéis darle regalos, hablarle, pedirle la bendición, lo que queráis. A él le gusta estar con la gente y disfruta. Aprovechen, porque están en un lugar inmejorable.”

Una hora antes de lo previsto, ya que amenazaba lluvia, comenzamos a oír al Papa. Desde la Sala Pablo VI, saludaba a algunas personas enfermas y sus familiares. Luego, apareció en un Papa móvil que iba muy despacio, porque el Papa quiere estar cerca de la gente. No faltaron los niños que se le acercaban, ni sus gestos más que elocuentes de simpatía, complicidad, alegría.Todo un torrente de vitalidad, que supera los límites de su edad y que deja a todos con mucha paz.

Comenzó la audiencia con un profundo sentido de humildad, pidiendo perdón por los escándalos del Vaticano en estos días. Sin duda se refería al padre Charamsa, a quien dijo perdona de corazón, y también a la carta difundida presuntamente por al menos seis cardenales que manifiestan su temor o desconfianza ante lo que pueda deparar el Sínodo. Estoy segura que el Padre Charamsa, si hubiera hablado con Francisco, hubiera conseguido mucho más que con toda la puesta en escena de la salida del armario -que no juzgo, todo lo contrario-, y estoy segura que hubiera sido mucho más positivo para el Sínodo, porque su situación “YA” está sobre la mesa en el mismo. Tanto la homosexualidad, como la situación de los divorciados, está en su realidad más profunda, porque Francisco ha querido preguntar a todos, y todos hemos podido hacer llegar nuestras preocupaciones y esperanzas. Y lo ha hecho, porque quiere una Iglesia que afronte la realidad y acoja a todos y a todas las realidades que viven las personas, las familias y los nuevos retos.

La audiencia continuó, y llegó el momento de los saludos. Francisco iba muy poco a poco. Escuchando a cada uno, haciendo bromas, bendiciendo, aconsejando. Cada uno, era lo más importante para él, y eso se notaba.

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Al llegar donde estábamos nosotras, Francisco nos abrazó a ambas. Parece que el tiempo se detuvo y que estaba para nosotras. Le explicamos lo que nos traía a Roma y nuestro deseo de vivir siempre en comunión con la Iglesia viviendo el Evangelio al lado de los más pobres, siendo una Comunidad Contemplativa al Servicio del Reino. Él escuchaba y me dijo: “Ah, vos sos la monja que hace lío“.

Le expliqué los proyectos que tenemos entre manos desde la Comunidad, la Fundación, el trabajo contra la pobreza infantil, las 1300 familias de la Plataforma de alimentos, el Albergue, los pisos. Él escuchaba atentamente. Le hablé del compromiso de los voluntarios. Y cuando le dije: “-Hemos acogido refugiados y vamos a acoger más”. Él con un gesto de preocupación nos cogió del brazo y nos dijo: “Este es el gran drama que tenemos hoy. Acójanlos, abran las puertas, no dejen de acoger a los más pobres, prefiero los conventos que se abren para acoger a los pobres, que los que se cierran en sí mismos o los que se convierten en Hoteles.”

Le dije: “Sí, Santidad, pero la Iglesia no nos lo pone fácil, hoy es muy difícil ser cristiano en la Iglesia católica”. El no lo dudó, largó una carcajada cómplice y me dijo: “-Te voy a responder como aquel que dijo:`¿Señora, a mí me lo dice?´.
Reímos los tres y me dijo: “- Vos, continúa haciendo lío, no te canses, los pobres son lo más importante, eso es el Evangelio. Hacé lío“.

Luego bendijo a mi priora y en ella a las monjas de la comunidad. Sor Juana Mari, flotaba. Finalmente me bendijo a mi y conmigo a la Fundación Rosa Oriol, a todo el equipo que me ayuda y a los más pobres, tal como se lo había pedido.
Nos regaló una sonrisa y un nuevo abrazo y continuó con una bendición.

Nos quedamos con mucha paz. Pedro de alguna manera nos confirmaba en la fe, una fe que nos pone al servicio de los más pobres y que nos hace dar lo contemplado, animando el servicio a los preferidos del Reino.

Con su gesto y su acogida, con su bendición animaba nuestra caridad que es la que nos hace entender que le corazón de Dios tiene unas dimensiones infinitas en la que entramos todos y que lo único importante es amar y servir, amar como somos amados por el Dios de la vida, que lo único que desea es que todos sus hijos vivan con dignidad.

Francisco, con su bondad y con su gran humanidad, es un signo de la bondad y la ternura de Dios, que en Jesús ha puesto su tienda entre nosotros y que camina con su pueblo animando nuestro paso hacia la libertad plena para todos.

Gracias Francisco, tu bondad nos anima, tu fe nos confirma, tu caridad nos ayuda a avanzar en la línea del Evangelio, que es la del amor que se hace servicio.

¿Existe todavía el sentido del pecado entre los padres sinodales?

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15 octubre, 2015

Los trabajos del Sínodo están confirmando la existencia al interior de la Iglesia Católica de un claro desencuentro entre dos minorías. Por una parte, un puñado de padres sinodales decididos a defender la moral tradicional; por otro, un grupo de innovadores que al parecer han perdido la fe católica.

Entre ambas minorías hay, como siempre, un centro blando y vacilante
integrado por los que no se atreven ni a defender ni a atacar la verdad y se basan en consideraciones más ligadas a interese personales que al debate doctrinal. En el debate sobre la primera parte del Instrumentum laboris, los prelados innovadores han hecho oír su voz sobre todo en dos de los 14 círculos menores: el Anglicus C y el Germanicus.


Examinemos por un momento la sección central de la relación del Circulus gemanicus,
que ha tenido por relator al flamante arzobispo de Berlín monseñor Heiner Koch y como moderador al arzobispo de Viena, cardenal Christoph Schönborn. Los obispos alemanes esperan que en el documento final no prevalezca un lenguaje negativo que aleje y condene al estilo forense (“eine negativ abgrenzende und normativ verurteilende Sprache (forensischer Stil)”), sino un lenguaje positivo que refleje la evolución de la postura cristiana y sea capaz de expresar implícitamente lo que es incompatible con las posturas cristianas (eine positive, die christliche Position entfaltende Sprache, die damit implizit zur Sprache bringt, welche Positionen christilich inkompatibel sind”). «Esto afecta también la disponibilidad (cf. Gaudium et Spes) para acoger los avances positivos de la sociedad» (“Dazu gehört auch die Bereitschaft (cf. Gaudium et Spes), von der Gesellschaft positive Entwicklungen aufzugreifen”).


Para entender qué se oculta tras este lenguaje ambiguo, es menester releer los pasajes centrales de la entrevista
realizada el pasado 26 de septiembre al cardenal Christoph Schönborn por el padre Antonio Spadaro para la Civiltà Cattolica. El arzobispo vienés afirma que es necesario «tomar conciencia de la dimensión histórica y social del matrimonio y de la familia».


En efecto, explica:
«Con demasiada frecuencia los teólogos y obispos, pastores y custodios de la doctrina, olvidamos que la vida humana se desenvuelve en unas condiciones que vienen impuestas por la sociedad: condicionamientos psicológicos, sociales, económicos y políticos, y en un contexto histórico determinado. Hasta ahora ha faltado esto en el Sínodo. (…). Habremos de observar las numerosas situaciones de convivencia no sólo desde el punto de vista de lo que falta, sino también de lo que ya se avizora, de lo que ya está presente. (…) Quienes tienen la gracia y la alegría de poder vivir el matrimonio sacramental en la fe, la humildad y el perdón recíproco, con confianza en Dios, que actúa a diario en nuestra vida, saben percibir en un matrimonio, en una pareja de hecho, en una pareja de convivientes, elementos de verdadero heroísmo, verdadera caridad, verdadera entrega mutua. Aunque digamos: «No hay todavía una realidad plena del sacramento». Pero ¿quiénes somos nosotros para juzgar y afirmar que no existen ellos elementos de verdad y de santificación? (…) No oculto, en este sentido, que me ha chocado un modo puramente formalista de argumentar blandiendo el hacha del intrinsece malum (…). La obsesión del intrinsece malum ha empobrecido de tal forma el debate que nos hemos privado de un amplio abanico de argumentos a favor de la unidad, de la indisolubilidad, de la apertura a la vida, del fundamento humano de la doctrina de la Iglesia. Hemos perdido el placer    de un discurso sobre estas realidades humanas. Uno de los elementos fundamentales del Sínodo es la realidad de la familia cristiana, no desde un punto de vista escluyente, sino incluyente.  (…) Se dan también situaciones en las que el sacerdote, el orientador, que conoce el foro interno de las personas, puede llegar a decir: “Vuestra situación es tal que, en conciencia, en vuestra conciencia y en la mía de pastor, os veo un lugar en la vida sacramental de la Iglesia”. (…) Soy conscientes de que al decir esto algunos se escandalizarán… Pero siempre se puede aprender algo de las personas que objetivamente viven en una situación irregular. El papa Francisco quiere educarnos en este sentido» (Matrimoni e conversione pastorale. Intervista al cardinale Christoph Schönborn, por Antonio Spadaro S.J., en Civiltà Cattolica,  Quaderno n° 3966 del 26/09/2015, pp. 449-552).


Esta entrevista se puede leer in parallelo con la de otro padre sinodal, de formación cultural germánica:
Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto,  secretario especial de la asamblea general ordinaria del Sínodo. En sus declaraciones a Avvenire del pasado 19 de septiembre, monseñor Forte ha dicho que el Instrumentum laboris manifesta «comprensión hacia lo que hay de positivo, incluso cuando, como en el caso de las parejas de hecho, nos encontramos ante una positividad incompleta. Los criterios para mirar con comprensión a los convivientes los imponen en su unión el deseo de fidelidad, de estabilidad, de apertura a la vida. Así como cuando se entiende que este deseo puede verse coronado por el sacramento del matrimonio. Precisamente por esto hay que acompañar en este camino de maduración. Si, por el contrario, la convivencia es episódica, todo se vuelve más difícil y es importante encontrar un modo de poder avanzar hacia una maduración más significativa. (…) Cuando la convivencia es irreversible, sobre todo cuando han nacido hijos de la nueva unión, dar marcha atrás supondría faltar a los compromisos adquiridos. Compromisos que conllevan deberes morales que se cumplen con espíritu de obediencia a la voluntad de Dios, que pide fidelidad a esta nueva unión. Cuando se dan estos presupuestos, puede estudiarse una integración cada vez más profunda en la vida de la comunidad cristiana. ¿Hasta qué punto? Ya lo hemos dicho. Al Sínodo le corresponderá proponer y al Papa decidir».

Como ponen de manifiesto las citadas entrevistas, los problemas de la familia se afrontan de un modo meramente sociológico, sin la menor alusión a principios que trasciendan la historia. Para monseñor Schöborn y monseñor Forte, eI matrimonio y la familia no son instituciones naturales que han acompañado al hombre desde los principios de la civilización. Instituciones que ciertamente nacen y viven en la historia, pero que por hundir sus raíces en la naturaleza misma del hombre están destinados a sobrevivir en todo tiempo y lugar como célula básica de la convivencia humana.

Sostienen que la familia está sujeta a la evolución dialéctica de la historia, y por tanto asume nuevas formas dependiendo del momento histórico y de los “avances positivos de la sociedad”. El lenguaje positivo del que habla el Circulus germanicus quiere decir que la Iglesia no debe pronunciar la menor condena, porque es preciso entender los aspectos positivos del mal y del pecado. Hablando con propiedad, para ellos el pecado no existe, porque todo mal es un bien imperfecto e incompleto.

Estas aberraciones se basan en una deliberada confusión entre el concepto metafísico y el concepto moral del bien y el mal.
Es más, desde el punto de vista filosófico está claro que Dios, que es el Sumo Bien, no ha creado nada de malo ni imperfecto en el universo. Pero la libertad humana también es parte de la creación, y esta libertad posibilita que la criatura racional se aleje de Dios. Esa aversio a Deo de la criatura racional es un mal que se define con propiedad como pecado. Pero la noción de pecado está ausente en la perspectiva del purpurado, así como en la del secretario especial del Sínodo.


Al negar la existencia del intrinsece malum, el cardenal Schönborn niega verdades morales como aquella según la cual
“existen actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto”. (Juan Pablo II, Exortación apostólica Reconciliatio et paenitentia, nº. 17), y refuta en su totalidad la encíclica Veritatis Splendor, promulgada precisamente para reafirmar, contra la “ética situacional” que volvía a asomar la cabeza, la existencia de los absolutos morales.

En esta perpectiva se disuelve, no sólo la noción de ley divina y natural, como raíz y fundamento del orden moral, sino también la noción de la libertad humana. La libertad es de hecho la primera raíz subjetiva de la moral, así como la ley natural y divina constituye la forma objetiva de éstas. Sin ley divina y natural no existen el bien y el mal, porque la ley natural es lo que permite a la inteligencia conocer la verdad y a la voluntad amar el bien. La libertad y la ley son dos situaciones del orden moral.

Existe el pecado porque existen absolutos morales. Y existen absolutos morales porque existe el pecado. El pecado es un mal absoluto porque se opone al Bien absoluto, y es el único mal, porque se opone a Dios que es el único Bien.
El origen de toda situación de miseria e infelicidad humana no es de naturaleza política, económica o social; se remonta al pecado, original y actual, cometido por el hombre. El hombre «peca mortalmente (…) cuando consciente y libremente elige un objeto gravemente desordenado, sea cual fuere el motivo de su elección» (Congregación para la Doctrina de la Fe, declaración Persona humana del 7 de noviembre de 1975, nº. 10, par. 6).


Hay pecados que, según la Escritura, claman venganza al Cielo, como el de la sodomía
(Gn, 18, 20; 19, 13), pero también existe la infracción del sexto mandamiento, que prohíbe toda unión sexual fuera del matrimonio. No se puede admitir un “lenguaje positivo” que bendiga esas uniones. Pío XII decía que «tal vez el pecado más grande del mundo actual sea que los hombres ha empezado a perder el sentido del pecado» (Alocución del 26 de octubre de 1946). Pero, ¿qué pasa cuando son los hombres de la Iglesia los que pierden el sentido del pecado, y con ello la fe?

Roberto de Mattei

[Traducido por J.E.F]

Los vándalos en Roma: ¿van a saquear el matrimonio cristiano?

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14 octubre, 2015

“El Papa no es un monarca absoluto cuyos pensamientos y deseos sean ley”.  Benedicto XVI

Nota de la Redacción: El siguiente artículo es bastante extenso. Pero al igual que otras contribuciones más largas de Chris Ferrara a este diario, su lectura se hace breve mientras brinda un panorama claro y completo de una situación compleja. La reforma relámpago de Francisco sobre los procesos de nulidad matrimonial supone un punto de inflexión en la Iglesia y en la historia del mundo que merece el tratamiento completo que le damos aquí.

A estas alturas de la evolución del pontificado estilo república bananera de Bergoglio, nadie debería sorprenderse del subrepticio ataque canónico por el cual, con un aviso previo de apenas 24 horas, destruyó el exigente procedimiento tradicional para determinar la nulidad matrimonial introduciendo un serie de cánones, cuya redacción fue ocultada a la Congregación para la Doctrina de la Fe, la Signatura Apostólica y todos los demás dicasterios vaticanos que normalmente tienen competencia para estudiar y aprobar la legislación universal propuesta para la Iglesia.

Francisco consigue todo lo que quiere. Quería más nulidades y más fáciles por la vía rápida, y como sabía que no podía conseguir la cooperación de la Congregación para la Doctrina de la Fe ni la Signatura, creó una comisión que a puerta cerrada improvisó unos cánones nuevos para hacerlas posibles por la vía exprés.

Deberíamos haberlo visto venir desde el principio del pontificado, cuando Francisco declaró en su conferencia de prensa durante el vuelo de Río de Janeiro a Roma:

La Iglesia Ortodoxa sigue la teología de la economía, como la llaman, y le da una segunda oportunidad de matrimonio (sic), es decir que lo permite. Creo que es importante estudiar este problema.

Y esta atención pastoral al matrimonio también es un factor a tener en cuenta. Lo mismo que el problema judicial de la nulidad matrimonial, que es preciso revisar, ya que los tribunales eclesiásticos no bastan para ello.

A Francisco le gusta la herejía ortodoxa de “una segunda oportunidad de matrimonio”. Una “segunda oportunidad de matrimonio” le parece muy buena. El problema que hay que estudiar, como dio a entender durante la rueda de prensa, es la forma de introducir “una segunda oportunidad de matrimonio” o algo parecido en la Iglesia Católica.

Otro bastión derribado

Francisco consigue todo lo que quiere, y no hay Evangelio ni Magisterio católicos de 2000 años de antigüedad y disciplina sobre la indisolubilidad del matrimonio que se le interponga en su camino. En Mitis Iudex Dominus Iesus (“El Señor Jesús, Juez clemente”, ¿se dan cuenta?), y en el motu proprio correspondiente para las iglesias orientales, Francisco consiente lo que él deliberadamente describe como “la doctrina de la indisolubilidad del sagrado vínculo del matrimonio” (prefacio de Mitis), mientras que en la práctica es poco menos que letra muerta. Pero eso es lo que siempre hacen los modernistas: afirmar lo que niegan mientras niegan lo que afirman. Y Francisco es un modernista. Y punto. Ea, ya lo he dicho. Todos lo sabemos, por supuesto, pero ha llegado el momento de declararlo sin rodeos para que la mayor cantidad posible de fieles despierte y vea el grave peligro que plantea a la Iglesia.

¿Les parece demasiado duro? ¿Creen que me he excedido? Todo el que crea eso debe recordar el “sueño” alarmante –más bien amenaza- que reveló Francisco ante todo el mundo en su chapucero manifiesto personal Evangelii Gaudium:

Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación…]

Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las normas que nos vuelven jueces implacables, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos […]

Con Mitis, Francisco no ha hecho otra cosa que cumplir su amenaza de causar estragos en la Iglesia. Su reforma canónicamente amateur del proceso para determinar la supuesta nulidad de los matrimonios tira por tierra las medidas cautelares establecidas hace siglos por Benedicto XIV en su bula Dei Miseratione (1741), sustituyéndolas por lo que un catedrático de derecho canónico de la Universidad Católica de EE.UU. considera una especie de versión católica del divorcio exprés. Estas son las características de aplicación general de este choque de trenes canónico:

  1. El tribunal tradicional constituido por tres sacerdotes canonistas queda sustituido por un panel que puede consistir en su mayoría de seglares que no necesariamente tengan formación en derecho canónico, o incluso por un solo sacerdote. La aprobación de las nulidades está lista. Canon 1673 (4).La segunda frase de confirmación tradicional está abolida. Se ha eliminado toda verificación de error a nivel diocesano. Canon 1679.
  2. Las apelaciones a las declaraciones de nulidad pueden rechazarse sumariamente, sin audiencia, si se consideran dilatorias, es decir, interpuestas por presuntos efectos de demora. Canon. 1680 (2) y 1687 (4). En la práctica, dilatar significará simplemente que el cónyuge opositor, por lo general con los niños en la mira, trata de evitar la anulación precipitada del matrimonio haciendo todas las apelaciones posibles. Está clara la posibilidad de cometer crueles abusos contra cónyuges con hijos que luchen para defender su matrimonio de un cónyuge que se ha unido a otra persona y tiene tal vez incluso otros niños.
  3. Simples declaraciones no corroboradas o admisiones por la parte que quiere la nulidad se considerarán ahora prueba plena de un hecho o de una confesión de interés propio, a pesar de que, en virtud de la disposición sustituida del Código de Derecho Canónico (can. 1536 1983, § 2 ), tales afirmaciones no tienen la condición de prueba plena a menos que existan otros elementos que las corroboren totalmente. Can. 1678 (1). Ahora, por ejemplo, el simple reclamo o “testimonio” egoísta de que uno nunca tuvo la intención de estar obligado de por vida al Santo Matrimonio podrían aceptarse como pruebas plenas de falta de consentimiento. La posibilidad de abuso nada mas en esta disposición es tremenda.

Con estas normas generales, Francisco ha facilitado enormemente los abusos en los procesos de nulidad, revirtiendo los mecanismos que puso en vigor hace siglos Benedicto XIV precisamente para evitar abusos. Y esto es sólo el comienzo.

La práctica ortodoxa se introduce de contrabando en la Iglesia Católica

La novedad principal de esta brutal y vergonzosa “reforma” es un proceso de nulidad por la vía rápida que se puede completar en apenas 45 días y puede basarse, como se señaló, en nada más que las declaraciones no corroboradas de la parte que solicita la anulación. Los nuevos cánones proporcionan notificación a escasos 30 días de la audiencia probatoria, ya que se limita a una sola sesión siempre que sea posible, y unos insignificantes 15 días para que el defensor del vínculo pueda presentar argumentos en defensa del matrimonio. Cann. 1685-1686.

El procedimiento por la vía rápida queda disponible para los matrimonios que estén de acuerdo con él, es decir, que se confabulen para obtener una nulidad rápida. La disposición de que el acuerdo de las partes debe determinar la velocidad y por lo tanto la minuciosidad con que se reclama la nulidad se incorpora sigilosamente al derecho canónico el concepto del derecho civil de divorcio por mutuo acuerdo. Considerando que ya se sospecha el acuerdo de las partes para obtener la nulidad con rapidez, se permite esta vía rápida cuando se dé alguno de los siguientes criterios:

  • Falta de fe [!] que se tradujera en simulación del consentimiento, o un error que determina la voluntad;
  • Brevedad de la vida matrimonial;
  • Aborto procurado para evitar la procreación [?];
  • Persistencia obstinada en una relación extramatrimonial en el momento de la boda o inmediatamente después;
  • Ocultamiento inadecuado de la esterilidad o de una enfermedad grave y contagiosa;
  • Ocultamiento de hijos de un matrimonio anterior;
  • Ocultamiento de encarcelamiento;
  • Matrimonio contraído por razones extrañas por entero a la vida matrimonial;
  • Embarazo no deseado;
  • Consentimiento obtenido mediante violencia física;
  • Falta de uso de razón probada por certificado médico;
  • etcétera [!]. Cf. Art. 14, § 1.

En vista del asombroso etcétera, que no tiene cabida en un documento legal, y menos en uno que afecta la felicidad eterna de las almas, el resultado es que no hay criterios fijos para invocar el procedimiento de vía rápida. La lista enumera meras sugerencias, no es vinculante, y los obispos imaginativos añadirán más motivos para permitir recursos de nulidad por la vía exprés. El internacionalmente respetado canonista y abogado de lo civil Edward Peters, consultor de la Signatura Apostólica, observa: “Por supuesto, en breve, esta lista de razones para escuchar los casos de nulidad por la vía rápida se alargará considerablemente. ¿Y por qué no? Si la violencia física para obtener por extorsión el consentimiento matrimonial justifica una audiencia rápida del obispo, ¿no bastaría también con la violencia física infligida durante el matrimonio? Si el embarazo en el momento de la boda es motivo de un proceso rápido, ¿no debería también serlo también el consumo de drogas o alcohol o los abusos sexuales?”

Peor aún, el revoltijo de criterios para las nulidades por la vía rápida agrupa determinados motivos tradicionales de anulación, junto con otras nuevas razones, creando así la impresión de que todos los criterios enumerados constituirían motivos de nulidad. ¿Qué tienen en común un “embarazo no deseado”, un aborto para “evitar la procreación”, la “brevedad de la vida conyugal” o “una relación extramatrimonial”, con el procedimiento de nulidad como búsqueda de la verdad sobre la existencia objetiva de un vínculo matrimonial sacramental que surge en el momento de los votos, independientemente de que las partes se sientan actualmente agraviadas o crean subjetivamente que el matrimonio ha fracasado?

¿Y qué se entiende por “falta de fe”? Por supuesto que fingir el consentimiento matrimonial, es decir, hacer los votos matrimoniales con intención oculta de no obligarse, con lo que no se hace otra cosa que mentir, no da validez al matrimonio. Can. 1101, § 2. Pero eso no es una cuestión de fe en lugar de veracidad, puesto que la Iglesia nunca ha exigido a los contrayentes más que no ignorar “al menos que el matrimonio es un consorcio permanente entre un varón y una mujer, ordenado a la procreación de la prole mediante una cierta cooperación sexual”. Can. 1096 § 2. Precisamente por eso un no católico, con una dispensa especial, puede casarse con un católico en la Iglesia Católica y quedar perpetuamente unido al otro cónyuge por el sacramento sin ninguna obligación de profesar la fe católica. Cann. 1124-1125. Mi propia esposa se casó conmigo con una dispensa de esas, convirtiéndose poco después, y recibió la Confirmación del arzobispo Marcel Lefebvre antes de la supuesta excomunión de éste. (Naturalmente, ella es mejor católica de lo que yo jamás seré).

Tampoco el uso de anticonceptivos, aunque constituye pecado mortal, significa en sí que el matrimonio fuera contraído inválidamente, a menos que –en el momento de los votos y no después– una o ambas partes tuvieran la intención de no tener hijos. En efecto, si el uso de la anticonceptivos fuera motivo de nulidad, la gran mayoría de los matrimonios católicos serían nulos a pesar de existir hijos, y toda autorización para contraer nuevas nupcias tras una nulidad francisquista también sería inválida por la misma razón. Ni Francisco el Misericordeador llegaría tan lejos.

Hablando de los criterios para tramitación por la vía rápida, dice Peters de esa caja sorpresas que es Francisco: “Habrá confusión –y ya la hay, a juzgar por las preguntas que he recibido de los fieles– en cuanto a si estos factores no son sólo razones para tramitar una nulidad por la vía exprés, sino si son en sí mismos prueba de nulidad.” ¿Debemos pensar ahora que todo el que vulnere los votos nupciales de una manera atroz tiene ipso facto motivos para tramitar por vía rápida la nulidad a los hechos consumados –o sea, el divorcio ni más ni menos? Está Francisco avalando así implícitamente la falsa interpretación protestante y ortodoxa de Mateo 19, 9, según la cual el adulterio de un cónyuge justifica el divorcio y hace que la parte ofendida pueda volver a casarse? ¿Va incluso más allá, tratando de introducir en la Iglesia Católica un equivalente funcional de lo que dijo por primera vez en el vuelo de Río a Roma: “una segunda oportunidad de matrimonio”, de acuerdo con la “teología ortodoxa de la economía [oikonomia]”?

Observa la Conferencia Episcopal de los EE.UU.: “La Iglesia Ortodoxa, basándose en Mt. 19, 9 (“cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra comete adulterio”), permite el divorcio en ciertas circunstancias, no sólo en caso de adulterio, sino también de otras vulneraciones graves del fundamento moral y espiritual del matrimonio.” Con una enumeración de criterios de nulidad por vía rápida que puede volverse ilimitada, parecería que Francisco está en vías de introducir de facto en la Iglesia Católica la práctica ortodoxa de permitir el divorcio y luego segundas, o aún terceras nupcias, cuando una de las partes haya cometido algún ofensa grave contra el matrimonio anterior. El único freno sería la conciencia de un obispo-juez en particular, que en muchos casos será inexistente. Estoy de acuerdo con Michael Brendan Dougherty en que Francisco mezcla deliberadamente motivos para dudar de la validez de los votos con la incapacidad de cumplirlos. Es ridículo”.

Sorprendentemente, Francisco lo admite todo menos que en su motu proprio haya puesto en peligro el matrimonio, a sabiendas de la indisolubilidad del mismo, con su plan de nulidad acelerada: “No se me escapa que un procedimiento abreviado pueda poner en peligro el principio de la indisolubilidad del matrimonio…” Introducción IV. Y ¿cuál es la única salvaguardia de Francisco para evitar el peligro que ha causado? Por raro que parezca, ¡los obispos! Ellos actuarán como jueces únicos en los nuevos procedimientos de nulidad por vía rápida. Can. 1683. Francisco nos asegura que todo estará a salvo en manos de “el propio obispo, que en virtud de su oficio pastoral es, con Pedro, el mayor garante de la unidad católica en la fe y la disciplina.” Introducción IV.

¿Puede Francisco realmente haber esperado que esta restricción fuera recibida sino con carcajadas? Muchos de los obispos a quienes ha encargado que se ocupen de la fábrica de nulidades que ha construido a toda prisa (entre ellos el cardenal Kasper y la cábala alemana) ya promovían la aceptación pura y simple por parte de la Iglesia del divorcio civil seguido de un nuevo matrimonio, incluso sin reforma canónica. Ahora cada diócesis podrá comenzar a fabricar en serie nulidades para salvar las apariencias, en tales cantidades que dejarán en ridículo hasta las fábricas estadounidenses de nulidades, que en su época de mayor producción cuando las “normas provisionales” de la década de los setenta que, entre otras cosas, eliminó la medida cautelar del doble juicio a nivel diocesano.

Contraposición entre Francisco y Juan Pablo II y Ratzinger

Lo que preocupaba a Juan Pablo II y Benedicto XVI era el exceso de nulidades, y por eso el Código de Derecho Canónico de 1983 restableció el doble juicio y tanto Juan Pablo II como el ex cardenal Ratzinger en la Congregación para la Doctrina de la Fe hicieron varias intervenciones destinadas a frenar la tendencia hacia el “divorcio católico “, y dirigieron varias alocuciones a la Rota Romana. En consecuencia, la cantidad de anulaciones declinó marcadamente durante sus pontificados, sobre todo en Estados Unidos (cuyos tribunales siguen no obstante concediendo casi tantas nulidades como el resto del mundo junto). En el momento en que Francisco apareció en el balcón de San Pedro para dar las buenas noches, el total mundial de nulidades al año era de sólo cinco cifras.

Lo que preocupa a Francisco, sin embargo, es la falta de nulidades tras los pontificados de sus dos despiadados predecesores –siendo Francisco el primer papa Misericordioso, como proclaman incesantemente sus cortesanos del Vaticano y los medios de comunicación que lo adoran. Francisco quiere muchas más nulidades como parte de su ofensiva de misericordia, según la cual la adhesión a la ley perenne de la Iglesia y la disciplina de acuerdo con los preceptos del Evangelio son una crueldad. El jefe de la comisión semisecreta de Francisco, monseñor Pío Vito Pinto, Decano de la Rota Romana, admite abiertamente que Francisco exige un enorme incremento en el número de nulidades. Lea lo siguiente, mientras intenta contenerse para no tirar algo contra la pared:

Ya no es hora de limitarse a hacer análisis. Es el momento de actuar para emprender esa obra de justicia y misericordia tan esperada reordenando la práctica pastoral y el derecho canónico, que en buena medida llevan ya casi tres siglos en vigor […]

Con esta ley fundamental, Francisco inicia de verdad su reforma [¿inicia?]: al poner a los pobres en el centro, es decir, los divorciados vueltos a casar, considerados excluidos y distantes, y pedir a los obispos una verdadera y adecuada metanoia. Es decir, una “conversión”, un cambio de mentalidad que los convenza y sostenga en el seguimiento de la invitación de Cristo, presente en su hermano, el Obispo de Roma, para pasar del número restringido de unos pocos miles de nulidades al inconmensurable [número] de desgraciados que podrían obtener una declaración de nulidad –por su ausencia evidente de fe como puente al conocimiento y por tanto al libre albedrío [necesario] para dar consentimiento sacramental– pero que el sistema actual deja excluidos […]

Lo que es importante es que el espíritu de colegialidad y comunión entre los obispos bajo la obediencia al Pontífice comienza a penetrar el corazón y la mente de los pastores. Los fieles esperan con entusiasmo y amor tal metanoia y tendrán, no obstante, que ser pacientes en el Señor cuando se enfrenten a la buena fe de sus pastores. El Año Jubilar de la Misericordia espera esta señal de humilde obediencia (por parte de los pastores) al Espíritu que les habla a través de Francisco.

La explicación que da Pinto de los motivos de Francisco avergonzará a la Iglesia por los siglos de los siglos: Francisco inicia su reforma poniendo los cimientos de una fábrica que produzca nulidades a nivel mundial. Lo ha hecho por el bien de “los divorciados vueltos a casar”, a quienes describe como los pobres. Personas que abandonan a su cónyuge con la intención de casarse con otra persona, en muchos casos dejando tras sí un reguero de niños destrozados, y los pone en pie de igualdad con los destituidos, los pobres y los presos (cf. Mat. 25,34-40). A propósito, por lo visto Francisco el Misericordioso nunca tiene en cuenta el impacto del divorcio sobre los niños; siempre habla de “los pobres” que imploran misericordia en forma de un decreto de nulidad para que puedan rehacer su vida con su nueva pareja.

La megalomanía es tan desvergonzada como aterradora: se nos pide creer que el propio Cristo habla por boca de Francisco y dirige a todos los obispos del mundo a aumentar inmediatamente las nulidades hasta una cantidad incontable. En “humilde obediencia” a Francisco, todos los obispos del mundo deben experimentar una conversión que los lleve a abrir de par en par a las nulidades misericordiosas las puertas que llevaban tanto tiempo cerradas. De pronto el Obispo de Roma se ha convertido otra vez en el Pontífice y es elevado a la categoría de un oráculo gnóstico del “Espíritu” que anuncia las últimas instrucciones de Dios. Pinto ni siquiera tiene la osadía de escribir “Santo” después de “Espíritu”.

Ese mismo “Espíritu” ha informado a Francisco que los obispos deben aplicar ese nebuloso criterio nuevo de la “falta de fe. ¿Cómo se puede definir de un modo jurídicamente preciso y confiable la “falta de fe”, y más teniendo en cuenta la tendencia de las personas a separarse cuando esperan librarse de un matrimonio? Antonio Socci escribe:

Esto permitirá, sin duda, a millones de nulidades. ¡Millones! ¿Desde cuándo hay que ser santo o estar titulado en Teología por la Universidad Gregoriana para casarse?

Para reconocer un matrimonio sacramental, la Iglesia siempre ha considerado suficiente la libre decisión de contraer matrimonio, con arreglo a las características del matrimonio natural. Además, ella siempre ha enseñado que la disposición espiritual de los cónyuges (su santidad personal) influye en los frutos del sacramento, pero ciertamente no en su validez.

Hasta el Catholic Herald, siempre tan normalito y tan convencional, acaba de publicar un artículo titulado: “Vamos camino del divorcio católico”. ¡El Catholic Herald tenía que ser!

Se nos plantea una pregunta inquietante: ¿ha perdido la razón este papa?

La presunción de validez queda destruida

Pero aquí también Francisco solamente está cumpliendo su propia amenaza. Como declaró en la mencionada rueda de prensa del avión, para él la mitad de los matrimonios, eso es, todos los matrimonios, en cualquier parte del mundo, no son válidos por la “falta de fe”:

Vamos camino a una atención pastoral más profunda del matrimonio. Y esto es un problema para todos, porque son muchos, ¿verdad? Por ejemplo, voy a decir uno solo, el cardenal Quarracino, mi predecesor, dijo que para él la mitad de los matrimonios son nulos. Eso fue lo que dijo. ¿Por qué? Porque se casan sin madurez, se casan sin darse cuenta de que es para toda la vida, o porque socialmente se espera de ellos.

¿Cómo sabe Francisco que la mitad de las parejas que intercambian votos en presencia de un sacerdote, por lo general después de un cursillo prematrimonial, seguido de la firma de una declaración de que saben lo que significa el matrimonio, no tienen idea de que es para toda la vida? Francisco no sabe nada de eso. Simplemente le parece que la mitad de los matrimonios no están realmente casados, aunque se casaran por la Iglesia, tengan hijos y vivan como marido y mujer desde hace muchos años. Es que le dijeron que era así. Ya no tiene que averiguar más.

Por suponer alegremente la invalidez de la mitad de los matrimonios, Francisco tira por la borda un principio fundamental del derecho canónico y la justicia natural: la presunción de que un matrimonio se contrae de forma válida. Can. 1060 (“El matrimonio goza del favor del derecho, por lo que en la duda se ha de estar por la validez del matrimonio mientras no se prueba lo contrario.”) De hecho, el objeto de un proceso de nulidad por el motivo que sea, incluida la falta de consentimiento, es demostrar que la falta de validez. Esto requiere prueba evidente que proporcione una certeza moral de que el matrimonio no es válido. Como explicó Juan Pablo II en un discurso de 1980 a la Rota (citando a Pío XII), certeza moral se caracteriza por excluir toda duda fundada o razonable”, no cualquier duda concebible. En consecuencia, continuó:

No basta sólo la probabilidad para decidir una causa. Sería válido para cualquier concesión a este respecto cuanto se ha dicho con sabiduría de las demás leyes relativas al matrimonio: todo relajamiento lleva en sí una dinámica imperiosa, “cui, si mos geratur, divortio, alio nomine tecto, in Ecclesia tolerando via sternitur” (si se vuelve costumbre, se allana el camino a la tolerancia del divorcio en la Iglesia, aunque se lo disimule con otro nombre.

Francisco está en efecto allanando el camino a la tolerancia del divorcio en la Iglesia, llamándolo de otra manera. Lo está allanando casi desde el momento en que lo eligieron. Él mismo nos advirtió hace más de dos años: “Vamos camino a una atención pastoral más profunda del matrimonio.”

En cuanto a la supuesta falta de consentimiento, como ya se ha señalado, basta con que las partes “no ignoren al menos que el matrimonio es un consorcio permanente entre un varón y una mujer, ordenado a la procreación dela prole mediante una cierta cooperación sexual.” Can. 1096, § 1. Además,” [esta] ignorancia no se presume después de la pubertad.” Can. 1096, § 2. En 1987 Juan Pablo II dirigido un discurso a la Rota al objeto de frenar los abusos de la teoría de la falta de consentimiento, precisamente los mismos abusos que está introduciendo Francisco. Juan Pablo insistió en que “para el canonista debe quedar claro el principio de que sólo la incapacidad y no la dificultad para dar el consentimiento y crear una verdadera comunidad de vida y amor invalida el matrimonio.” Juan Pablo continuó con observaciones sobre la incapacidad que desbaratan las ideas improvisadas de Francisco:

Con todo, el fallo de la unión conyugal no es en sí prueba de esta incapacidad por parte de los contrayentes. Es posible que hayan descuidado o utilizado mal los medios, tanto naturales como sobrenaturales, a su disposición; o pueden haber dejado de aceptar las inevitables limitaciones y cargas de la vida conyugal, ya sea por obstáculos inconscientes, o por leves alteraciones patológicas que dejan sustancialmente intacta la libertad humana, o por deficiencias de orden moral. La verdadera incapacidad sólo se puede suponer cuando se da una anomalía grave que, se defina como se defina, debe viciar sustancialmente la capacidad del contrayente para entender o querer.

Según Dougherty, Francisco está empeñado en efectuar “un cambio radical en la postura tradicional de la Iglesia sobre el matrimonio, que presupone la validez de los primeros matrimonios contraídos en la Iglesia o fuera de ella.” La novedosa presunción de invalidez de Francisco parece dar a entender dos opiniones personales manifiestamente dudosas que no tiene ningún derecho de imponer a la Iglesia.

La primera opinión dudosa es que la mitad de las veces, o bien una de las partes miente al sacerdote y al otro contrayente fingiendo su disposición para contraer Santo Matrimonio, o ambas partes mienten al sacerdote. La mentira se extendería durante todo el cursillo prematrimonial, incluidas las entrevistas individuales con el sacerdote en ausencia del otro futuro contrayente y la firma de una declaración reconociendo que se entiende lo que significa el matrimonio y que criará a los hijos en la fe. La mentira continuaría incluso ante el altar con la expresión del voto solemne ante Dios, aceptando al otro contrayente y comprometiéndose a vivir juntos en la alegría y en las penas, en la salud y la enfermedad, hasta que la muerte los separe, y pronunciando el “Sí, quiero”.

Los fundamentos para solicitar la nulidad en esos casos se reducirían a afirmar que se mintió durante el cursillo prematrimonial y ante el altar, pero no en el momento de decir que se mintió. Con el nuevo Canon 1678 arriba indicado, no habrá necesidad de corroborar esa afirmación en sí sospechosa, lo que permitirá la aceptación de tal declaración por sí sola como prueba plena. Como quería Francisco, hay millones de mentirosos así, que cumplen todos los requisitos de casarse, fingen durante algunos años que están casados, hasta que tienen uno o más hijos, y luego deciden divorciarse y volverse a casar por lo civil. Pero luego que tienen un nuevo cónyuge, que supuestamente han descubierto una honda y duradera fe católica, y están deseosos de casarse otra vez con la bendición de la Iglesia para satisfacer su hambre apremiante de la Sagrada Comunión, porque hace mucho tiempo que la Iglesia los ha excluido sin piedad del sacramento. Y esta vez, con toda seguridad, podremos creerles cuando digan: “Hasta que la muerte nos separe.” De acuerdo con la ley de la Iglesia según se indica en el Canon 1101, § 1: “[E]l consentimiento interno de la voluntad se presume que está conforme con las palabras o los signos empleados al celebrar el matrimonio.” Pero Francisco da alegremente por sentado todo lo contrario, sin molestarse siquiera en derogar el Canon 1101,  blandiendo su varita mágica papal.

La segunda opinión dudosa de Francisco es que, aunque no hubieran mentido en la boda, millones de personas aparentemente casadas eran demasiado inmaduras para darse cuenta durante el cursillo o incluso ante el altar de que el matrimonio es para toda la vida, a pesar de que el Canon 1096, todavía en vigor, reflejando el sentido común, señala que tan abismal ignorancia no debe presumirse después de la pubertad. Sin embargo, según Francisco, esos millones de tontos inmaduros caen en la cuenta después de divorciarse y volver a casarse por lo civil, de modo que ahora, miré usted qué cómodo, son lo bastante maduros para darse cuenta de que “hasta que la muerte nos separe” significa que el matrimonio es para toda la vida.

Como observa Dougherty, las opiniones de Francisco sobre la validez de los matrimonios católicos insultan y desprecian hondamente al fiel medio. La primera frase del artículo de Dougherty desenmascara lo que con razón llama el “vandalismo contra el sacramento del matrimonio” presente en este torpe abuso de poder papal: “¿Está usted casado? Aunque usted crea que así, el Papa piensa otra cosa.” ¡Y vaya que sí! A diferencia de Juan Pablo II, Benedicto XVI o cualquier otro papa desde San Pedro, Francisco el Misericordioso es un hombre de sentimiento y acción que se opone a todos esos engorrosos “análisis intelectuales”, como los llama monseñor Pinto. Francisco el Misericordioso está decidido a librar a una cantidad incalculable de católicos de matrimonios que él cree inválidos. Superando a sus 265 predecesores, va a emprender la “más profunda atención pastoral” que prometió en avión de regreso de Río. Acudirá al rescate de las multitudes deseosas de las nulidades que hasta ahora les han negado tan injustamente. Y Francisco, lo que quiere lo consigue. Que nadie se interponga.

Dougherty evalúa lo que ha hecho Francisco con el desprecio total que merece esa burla de la “misericordia”:

El papa Francisco ha conducido a su forma preferida de laxitud conyugal haciéndose un perfeccionista del matrimonio. Ha llegado a crear una versión católica del divorcio exprés mediante la adopción de las normas más exigentes y el escepticismo en torno a la virtud humana que caracteriza a una herejía como el jansenismo. Este es un error común en la historia de la Iglesia: poner tan alto el listón de la virtud que el pecado se vuelva inevitable y justificado.

Francisco ha hecho esto de una manera que pone en evidencia las pretensiones de su pontificado. Se ha puesto a sí mismo como el paladín de la colegialidad en la toma de decisiones de acuerdo con el Concilio Vaticano II, que apelaba a una Iglesia en la que los obispos verdaderamente gobernaran junto al Romano Pontífice. Pero Francisco ha puenteado el Sínodo para que funcione bajo su autoridad personal extraordinaria.

También queda al descubierto la falsedad de sus afirmaciones de ser anticlerical. El matrimonio es la vocación a la que la mayoría de católicos están llamados, y sin embargo, el Papa se ha tomado la atribución de considerar el matrimonio como una especie de lotería.

¿Una revuelta en Palacio?

Los miembros más ortodoxos de la Curia Romana están hartos del pataleo implacable de Francisco ante todo lo que no le gusta. El temible Edward Pentin informó hace poco de la aparición de un expediente de siete páginas en el que funcionarios de la Curia –entre los que sin duda habrá al menos un miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe– desmontaron jurídicamente” el motu proprio del Papa, acusando al Santo Padre de abandonar un dogma importante, y sostienen que se ha introducido de facto el “divorcio católico”. Esos miembros de la Curia deploran lo que Pentin describe como “una especie de dictadura eclesiástica gobernando desde arriba por decreto y sin ninguna consulta o supervisión. “Los mismo funcionarios –expone Pentin basándose en el expediente– temen que el motu proprio dará lugar a una avalancha de nulidades y que a partir de ahora, las parejas se pueda poner fin a un matrimonio católico sin problema.” Están muy alterados y se sienten obligados a hablar…” Por eso elaboraron el expediente.

Pero a Francisco no le importa. Nuestro Señor condenó a los fariseos porque, al ser unos casuistas duros de corazón, ideaban argumentos complicados que permitían el divorcio y así atacaban la indisolubilidad del matrimonio. Francisco, sin embargo, condena como fariseos a los católicos de hoy en día que, siguiendo a nuestro Señor, defienden la indisolubilidad del matrimonio y rechazan los argumentos engañosos de fariseos de los últimos tiempos como los cardenales Kasper y Marx. Es pura locura.

Conclusión

Cincuenta años después de que empezara la imaginaria renovación del Concilio Vaticano II, los ideólogos episcopales que han presidido un colapso sin precedentes de la fe y la disciplina se enfrentan a lo que Juan Pablo II llamó “apostasía silenciosa” en el ex cristiano Occidente. Dirigido por Francisco, el primer papa misericordioso, los mismos jerarcas conspiran ahora para dar cabida a la misma apostasía que fomentaron con su negligencia. Después de haber permitido a sus ovejas que se pasearan despreocupadamente al borde del precipicio inconscientes del peligro, ahora los pastores las invitan a tirarse de cabeza.

Sin embargo, cabe preguntarse: ¿qué podemos hacer? Muchísimo más que que quedarnos cruzados de brazos, más incluso que la oración y la penitencia, con lo importantes que son. San Roberto Belarmino, doctor de la Iglesia, nos dice lo que debemos hacer cuando nos las vemos con un pontífice que está causando un grave daño a las almas y al bien común eclesial:

Así como es lícito resistir al Pontífice que agrede el cuerpo, también es lícito resistir el que agrede a las almas o altera el orden público y, sobre todo, al que intente destruir la Iglesia. Digo que es lícito resistirle no haciendo lo que ordena e impidiendo que se cumpla su voluntad… “. De Controversiis: sobre el Romano Pontífice.

Ya no es posible negar que Francisco, habiéndose alineado con los modernistas que ya infestan casi toda la jerarquía, muchos de los cuales son sus asesores más cercanos, es la especie de papa en que pensaba Belarmino: agrede a las almas e intenta destruir a la Iglesia, independientemente de lo que crea que está haciendo o de lo que sea subjetivamente culpable. Nuestro deber, por tanto, que es ante todo el deber de los obispos y los cardenales, es resistir a este papa no haciendo lo que quiere ni aprobando sus innovaciones, sino objetándolas, oponiéndonos públicamente a ellas y empleando todos los medios lícitos a nuestro alcance para impedir que se cumpla su voluntad. Aunque fallemos, este derecho sigue siendo un deber sagrado para con Cristo y su Santa Iglesia que supera infinitamente la mera lealtad humana a un papa caprichoso y peligroso como no había visto la Iglesia en veinte siglos.

Christopher A. Ferrara

[Traducción: Cecilia González]

Sínodo Semana 2 – Día 2: La Fe católica y la diabólica comunión

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14 octubre, 2015

La Fe Católica:

En la Iglesia Católica hay que poner el mayor cuidado para mantener lo que ha sido creído en todas partes, siempre y por todos. Esto es lo verdadera y propiamente católico, según la idea de universalidad que se encierra en la misma etimología de la palabra. Pero esto se conseguirá si nosotros seguimos la universalidad, la antigüedad, el consenso general. Seguiremos la universalidad, si confesamos como verdadera y única fe la que la Iglesia entera profesa en todo el mundo; la antigüedad, si no nos separamos de ninguna forma de los sentimientos que notoriamente proclamaron nuestros santos predecesores y padres; el consenso general, por último, si, en esta misma antigüedad, abrazamos las definiciones y las doctrinas de todos, o de casi todos, los Obispos y Maestros. (San Vicente de Lérins, Communitorium, D.C. 434)

***

La Comunión Diabólica:

El Abad Jeremias Schröder, OSB, Presidente Archiabad de la Congregación Santa Otilia, fue uno de los Tres Padres Sinodales, seleccionado hoy cuidadosamente por la administración del Sínodo, para la Conferencia de Prensa de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. ¿Cuál fue su pronunciamiento más destacable? Francis Rocca del Wall Street Journal informa:

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“El Abad alemán Jeremias Schöeder dice que las cuestiones sobre la Comunión para los vueltos a casar y el ministerio para la gente homosexual podrían ser delegados a las Conferencias Episcopales” – Tweet de Francis X. Rocca

[Traducido por Cecilia Gonzalez. Artículo original]

Manipuladores del Sínodo caen aún más bajo: Silencian Víctimas — Burlas e Intimidaciones

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14 octubre, 2015

¿No es esta la “edad de los laicos”?… Sin embargo, si los laicos, los laicos fieles – los que creen en lo que Cristo y su Iglesia siempre enseñaron sobre el Sacramento del Sagrado Matrimonio, la Familia, la Penitencia, el Santísimo Sacramento – desean un poco más de información que la que manipulan los Modernistas híper clericalistas tras las puertas cerradas del Sínodo, y encuentran al aliado ocasional en un obispo bueno y fiel, entonces son humillados.

Tomemos por ejemplo al pobre Presidente de la Conferencia de Obispos de Polonia, el Arzobispo Gadecki, quien intentó dar a sus fieles algo de información sobre lo que se estaba discutiendo, antes de que el Secretario General del Sínodo, el Cardenal Baldisseri, le pida que retire toda la información.

Este domingo, el amigo personal del papa, ocasional vocero extraoficial (el papa suele hacer uso de él para dar mensajes indirectos) y director del periódico oficial de la Santa Sede, Civiltà Cattolica, el P. Antonio Spadaro SJ, tuvo el descaro de burlarse del constante cambio de reglas del Sínodo (las reglas cambian todos los días) y del permanente clima de temor, censura, y control de la información, al decir que los otros estaban tratando de momificar el Sínodo, en señal de que el “Sínodo está funcionando”.

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Tweet de Antonio Spadaro: Los que quieren un Sínodo rígido y momificado están atacando el método y la comunicación. ¡Significa que el Sínodo funciona!

Por supuesto, esto tiene tanto sentido como decir que un tratamiento médico es exitoso porque el paciente se queja constantemente del dolor agudo e intolerable causado por la medicación – si muere por el tratamiento, entonces, ¡es señal última de éxito! Estos son los genios a cargo de la Santa Iglesia Católica de nuestros días…


P.D. el Diácono Nick Donnelly no tuvo que ir muy lejos para revelar el verdadero significado de la imagen del Padre Spadaro: es la Iglesia fiel la que está siendo amordazada y sofocada.

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Caricatura: Cómo detener la momificación de la Iglesia. Reconectar con la verdad de Cristo que da la vida eterna. Remover las (siguientes) vendas que tratan de silenciar a los católicos fieles:Sesgar noticias del Sínodo, Tergiversar Sínodo, Censurar blog de Obispo polaco,  Dar plataforma a los heterodoxos, Empujar agenda personal, Retirar credenciales de prensa de católicos fieles.

Tweet de Nick Donnelly: contestación del equipo de Bloqueados por Rosica a la caricatura de la momia de Spadaro.

[Traducido por Marilina Manteiga.Artículo original]

Profundizando en nuestra fe. Introducción

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14 octubre, 2015

Comenzamos hoy una nueva serie de artículos que bajo el epígrafe común de “Profundizando en nuestra fe” intentarán compendiar los elementos esenciales que hemos de aprender, guardar y transmitir dentro de nuestra fe cristiana. Como ya decía San Pablo: Os transmito lo que a mi vez he recibido” (1 Cor 11:23).

Estos temas son el resultado de muchos años de charlas, cursos…, dados en las diferentes parroquias en las que he trabajado y que iban preferentemente dirigidos a un público adulto. En ningún momento obviaré ningún tema por arduo o difícil que pueda ser, siempre y cuando se considere importante para nuestra fe. Conforme se vayan desarrollando los temas, preguntas, puntualizaciones y dudas sobre los mismos serán aceptadas. Por lo que si así lo desean, podrán hacerlas ya directamente en los comentarios de cada uno de los artículos o escribiendo directamente a mi correo electrónico (lucasprados@adelantelafe.com)

Temario

Para que tengan una idea de conjunto, el esqueleto de las charlas será el siguiente: Habrá tres grandes epígrafes:

  1. Nuestra fe: Desarrollo del Credo.
  2. Nuestra moral: Los mandamientos.
  3. Los sacramentos.

Y a modo de ejemplo, el primer apartado dedicado al Credo tendrá catorce capítulos, de entre los cuales les enumero algunos:

  1. El sentido de la existencia del hombre.
  2. Dios y sus perfecciones.
  3. Unidad y Trinidad en Dios.
  4. La Creación y los Ángeles.
  5. Creación y Caída del Hombre…

Y así hasta catorce diferentes capítulos en esta primera parte. A su vez, cada capítulo nos puede ocupar dos o tres artículos.

Dado que culminar esta empresa puede tardar varios años; de hecho yo daba estos cursos durante tres años consecutivos en periodos de ocho meses cada año, intentaré cuando finalicemos cada gran epígrafe, descansar unos meses hasta que comencemos el siguiente. Pido a Dios la gracia, la sabiduría y la constancia para poder culminar esta empresa. Sigue leyendo

Feministas atacan Catedral de Mar del Plata. Violencia y vulgaridad

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14 octubre, 2015

El domingo 11 de octubre del 2015 se desarrolló la clásica movilización del  XXX Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata, Argentina.

Las feministas pintaron grafitis en diversos lugares de la ciudad. Las leyendas  fueron a favor del aborto.

Luego, en la movilización descargaron todo tipo de insultos contra Dios, la  Iglesia y la Santísima Virgen María.

Un grupo de integrantes de los grupos feministas que participaban de este  Encuentro destruyeron el frente de la Iglesia Catedral y atacaron a los fieles católicos -que estaban en las escalinatas del templo rezando el Santo Rosario- con piedras, palos, botellas, orina, excremento, tampones y basura.

La tensión aumentó cuando las activistas tiraron la reja del frente de la  Catedral: las feministas comenzaron a golpear, escupir y hasta intentar llevarse a un joven católico hacia sus propias filas, tal como se ve en este vídeo.

Mientras tanto, las mujeres, niños y adolescentes que estaban presentes y que  habían salido de Misa hacía un rato, tuvieron que refugiarse dentro del Templo mayor de Mar del Plata, pues su seguridad e integridad física estaba  en peligro.

Varios hombres, que rezaban abrazados afuera, fueron llevados a diversas clínicas de Mar del Plata por heridas cortantes provocadas por botellas de vidrio.

Un tiempo después, personal policial arribó al lugar y lanzaron gases lacrimógenos. Rápidamente se dispersó la concentración.

El ejemplo de la epopeya cristera

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14 octubre, 2015

“Una sola cosa diré y es que he trabajado con todo desinterés por defender la causa de Jesucristo y de su Iglesia. Vosotros me mataréis, pero sabed que conmigo no morirá la causa. Muchos están detrás de mí dispuestos a defenderla hasta el martirio. Me voy, pero con la seguridad de que veré pronto desde el cielo el triunfo de la religión en mi Patria”.

Beato Anacleto González Flores

Hace 89 años comenzaba en México la epopeya cristera; gesta que nos enseña cómo debe comportarse un pueblo cuando su fe, lo más preciado que posee, es atacada y perseguida.

¡Tanto deberíamos aprender de aquellos cristeros y no mirar para otro lado, los católicos del siglo XXI!

Los hechos ocurridos durante la guerra no deben entenderse como una cuestión ideológica, sino teológica. El combate no fue por cuestiones ideológicas, sino teológicas. Es inteligible únicamente sub specie aeternitatis. La masonería  -intrínsecamente satánica-  se propuso destruir en tierra mexicana a la Iglesia de Cristo. El odio que mueve a Plutarco Elías Calles va en pos de ese objetivo a través de inicuas leyes y decretos persecutorios. Es terrible el relato que de este siniestro personaje hace el escritor inglés Francis Mc Cullagh: “Por una u otra razón Calles siente un odio intenso contra la Iglesia católica, un odio que casi es tan grande como el de Cromwell. Un periodista norteamericano que estaba en Méjico, tuvo una vez la oportunidad de discutir ampliamente la cuestión religiosa con Calles, o más bien, de escuchar lo que Calles le dijo sobre el asunto durante  hora y media. Este corresponsal es protestante, y no se interesaba particularmente por los temas religiosos, pero salió de aquella entrevista sudando frío, y me declaró (cuando puso recobrar el uso de la palabra) que le había consternado el abismo abierto bajo las palabras del Dictador.  –Vi en el fondo de ellas  -me dijo-  no el odio de una vida, sino de muchas generaciones de odio”[1].

Si bien es cierto que durante la tiranía callista la persecución llegó al máximo, no debemos olvidar los antecedentes previos que llevaron a tan sangrienta situación[2]. En apretada síntesis digamos que derrotado el patriota Agustín de Iturbide (1823) comienza en México un agudo proceso de descristianización pergeñado por la masonería, siempre a través de los distintos agentes que tiene a su servicio tales como el liberalismo, el comunismo, etc.

En 1855, la peste liberal, de la mano de Benito Juárez, desata una terrible revolución. En 1856 se sanciona la ley Lerdo o de Desamortización (con esta ley se da visos de legalidad a la apropiación de los bienes de la Iglesia, se suprimen las órdenes religiosas, entre otras medidas, todas ellas contrarias al derecho natural).

Al año siguiente se proclama la terrible Constitución, impuesta por la logia norteamericana de Nueva Orleans. Algunos de sus artículos, por ejemplo, desautorizaba los votos religiosos y condenaba la existencia de órdenes religiosas (art. 5), prohibía los fueros eclesiásticos (art. 23), negaba a las corporaciones eclesiásticas la capacidad para tener bienes raíces (at. 27), correspondía exclusivamente a los poderes federales el ejercer en materia de culto religioso y disciplina externa, la intervención que designaran las leyes (art. 123).

El período 1872-76, con Lerdo de Tejada, el odio al catolicismo se acentúa de manera notoria al tiempo que se impulsa, con apoyo norteamericano, el protestantismo.  Recordemos también que durante 1873 y hasta 1876 se produce la guerra de los Religioneros, alzamiento armado católico como reacción frente a la persecución.

Porfirio Díaz, liberal, no aplica las leyes de la Reforma que eran hostiles a la Iglesia, pero las mantiene vigentes. Sí fomentó en el ámbito educativo el espíritu laicista y por tal, antirreligioso.

En 1914 con el nombre de Revolución Mexicana el liberalismo vuelve con más furia. Los Obispos conciben la idea, entonces, de proclamar el señorío de Cristo en su patria. Primeramente coronaron la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y más tarde consagraron  la nación a Cristo Rey.

El año de 1917, con Carranza, va a ser nefasto. Si la Constitución de 1857 era de por sí terrible, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, proclamada ese año en Querétaro, será muchísimo peor. S.S. Pío XI condenó el espíritu antirreligioso que la animaba. Durante este período se dictaron leyes tiránicas como que sólo se permitía celebrar la Misa del día domingo y con ciertas condiciones; que el sacramento del Bautismo se administrara con agua corriente o que las confesiones de los moribundos se hiciesen en voz alta y delante de un empleado gubernamental.

El gobierno de Obregón (1920-24) se caracterizará por dar impulso a la antitea Constitución y por los diversos atentados a la Iglesia.

Y así llegamos a la tiranía de Plutarco Elías Calles.

El 2 de julio de 1926, con el apoyo de masones, comunistas y jacobinos, promulga la ley que lleva su nombre animada por un bestial odium fidei. La misma entraría en vigencia el 31 de julio de ese mes. Para decirlo con pocas palabras, la ley establece que la religión católica es un delito[3] Tan alta era la hostilidad hacia la Iglesia de Cristo que los Obispos mexicanos, con la anuencia de Roma, deciden suspender el culto público a partir del mismo 31 de julio. El Pontífice Pío XI protesta refiriéndose a esta inicua ley: “Es increíble, Venerables Hermanos, cuánto nos entristece esta grande perversión del ejercicio de la autoridad pública. Cualquiera que venere, como es su obligación, a Dios, Creador y Redentor nuestro amantísimo, cualquiera que desee obedecer a los preceptos de la Santa Iglesia, ¿deberá ser por esto, por esto sólo, decimos, considerado como culpable y malhechor? ¿Merecerá ser por esto privado de los derechos civiles? ¿Deberá ser encarcelado en las prisiones públicas con los criminales? ¡Oh! ¡Cuán justamente se aplican a los autores de tales enormidades, las palabras de Nuestro Señor Jesucristo a los príncipes de los judíos: «ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas»![4]

Los obispos mexicanos si bien no se comprometen directamente con el alzamiento, reconocen su legitimidad: “hay circunstancias en la vida de los pueblos en que es lícito a los ciudadanos defender por las armas los derechos legítimos que en vano han procurado poner a salvo por medios pacíficos” (15-01-1927).

Tres largos años durará la sangrienta guerra. Del lado del gobierno, los “federales”, un ejército corrompido, cruel y sanguinario; los “agraristas”  -beneficiarios de la reforma agraria-; los sindicatos anárquicos (CROM) y tras todo esto la diplomacia norteamericana que apoyará al gobierno económicamente para superar las crisis y rearmar las tropas.

La otra parte, los católicos. En su gran mayoría gente sin experiencia militar; los jóvenes de la ACJM, algunos sacerdotes (como los Padres Aristeo Pedrosa y  José Reyes Vega, que llegarán al grado de generales entre los jefes revolucionarios y caerán en la empresa). Pero la mayoría de las fuerzas católicas viene de las capas más humildes de México: sindicatos católicos, campesinos, pequeños agricultores, indios y peones.

Las tropas adictas a la tiranía se lanzan al combate con la blasfemia en los labios: “¡Viva nuestro padre el diablo!”, gritan con un odio satánico a la religión y a todo lo que ésta representa. Los cristeros, por su parte, vivan a Cristo Rey y a la Virgen de Guadalupe. ¿Cómo es su fe? Dice nuestro querido Padre Alberto Ezcurra que: “es la buena fe recta y sólida que clava sus raíces más profundas en la tierra firme de la catequesis misionera de España. Asombra el espíritu y la claridad de ideas de estos soldados de Cristo, el 60 % de los cuales no había asistido jamás a la escuela. Y su vida es conforme con su fe”[5].

Algo altamente significativo: el arma más eficaz de los cristeros para alcanzar la victoria fue, justamente, el conocer la importancia del derramamiento de su propia sangre antes que la muerte del enemigo. Los cristeros confiaban más en su propio sacrificio. Esto se llama martirio aceptado y deseado. De allí que el historiador Jean Meyer considere al movimiento Cristero como una Imitatio Christi colectiva.

Tres largos y sangrientos años duró la guerra, en la cual alrededor de 25.000 cristeros ofrecieron sus vidas. Murieron para que Jesucristo Rey viva en México.

El gobierno se da cuenta que éstos se mantienen firmes en el propósito de resistir a la tiranía. Como no puede, bajo ningún aspecto, poner fin al legítimo alzamiento recurre al engaño y a la mentira. Se llega así al momento más doloroso: los “Arreglos”. Aquí actuaron el embajador norteamericano Morrow y dos obispos felones: Monseñor Pascual Díaz y Monseñor Leopoldo Ruiz y Flores, que eran acérrimos enemigos de los cristeros. Estos Judas lograron inclinar a su favor la autoridad de Roma (no informada fidedignamente). Conclusión: La Iglesia cedió en todo y dispuso la reapertura del culto público, a cambio de falaces promesas del presidente Portes Gil.

Los cristeros  -que nunca fueron consultados-  se sintieron abandonados y traicionados pero en un acto supremo y heroico, obedecen. El General Jesús Degollado Guízar, al licenciar a las tropas, dice: “Debemos, compañeros, acatar reverentes los decretos ineluctables de la Providencia: cierto que no hemos completado la victoria; pero nos cabe, como cristianos, una satisfacción íntima mucho más rica para el alma: el cumplimiento del deber y el ofrecer a la Iglesia y a Cristo el más preciado de nuestros holocaustos, el de ver rotos, ante el mundo, nuestros ideales, pero abrigando, sí, ¡Vive Dios!, la convicción sobrenatural que nuestra fe mantiene y alimenta, de que al fin Cristo Rey reinará en México, no a medias, sino como Soberano absoluto sobre las almas.

Como hombres, cábenos también otra satisfacción que jamás podrán arrebatarnos nuestros contrarios: La Guardia Nacional desaparece, no vencida por nuestros enemigos, sino, en realidad, abandonada por aquellos que debían recibir, los primeros, el fruto valioso de sus sacrificios y abnegaciones. ¡Ave, Cristo, los que por Ti vamos a la humillación, al destierro, tal vez a una muerte ingloriosa, víctimas de nuestros enemigos, con el más fervoroso de nuestros amores, te saludamos, y una vez más, te aclamamos Rey de nuestra patria”[6].

La epopeya cristera podrá aparecer ante los ojos del mundo como un fracaso, un sacrificio inútil, pero en realidad fue un triunfo: triunfaron sobre la muerte en Cristo.

Ante un mundo cada vez más hostil y que declara la guerra a nuestra Santa Fe, la Cristiada se alza como estandarte y divisa, mostrándonos cómo debe ser un católico en serio. Roguemos con insistencia a la legión de mártires cristeros y a Nuestra Señora de Guadalupe para que salgamos del letargo en que nos encontramos y se despierte en nosotros el espíritu de combate por las verdades eternas e inmutables. Nuestra salvación depende de ello.

¡VIVA CRISTO REY! ¡VIVA LA VIRGEN DE GUADALUPE!

Daniel Omar González Céspedes

[1] Citado por Díaz Araujo, Enrique en: La epopeya cristera, Gladius N° 4, año 1985, p. 63.

[2] Los antecedentes previos a la Cristíada pueden verse en  nuestro trabajo Beato Miguel Agustín Pro, Mártir de Cristo Rey, en Gladius N° 70, año 2007, pp. 65 a 70.

[3] Una síntesis de esta ley puede consultarse en el excelente libro de nuestro amigo P. Fray Armando Díaz, O.P., Beato Anacleto González Flores y los falsos héroes, Asociación Pro-Cultura Occidental, A.C., Guadalajara, Jalisco, México, 2007, pp. 99 a 102.

[4] Pío XI, Carta Encíclica Iniquis Afflictisque, 18 de noviembre de 1926.

[5] Ezcurra, Alberto; Recensión bibliográfica: La Cristiada, de Jean Meyer, en Mikael N° 11.

[6] En Rius Facius, Antonio; México Cristero, Asociación Pro Cultura Occidental, A.C., Guadalajara, Jalisco, México, 2002, Tomo 2, pp. 496 y 497. A nuestro entender la más recomendable y completa obra sobre el tema.

Tributo a la Misa Tradicional

Tributo a la Misa Tradicional

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14 octubre, 2015

Quería presentarles este video que gustosamente he realizado, como tributo a la Misa Tradicional. No puedo engañarme, es la que verdaderamente expresa el sentido de la Misa, el Sacrificio de la Misa.
Por favor, no se ofendan los que no la conocen y sigan leyendo.

Yo antes no la conocía, pero en realidad era lo que necesitaba, pues sabía que Cristo se inmola en la Cruz, pero la liturgia nueva en verdad no me ofrecía lo que mi alma reclamaba.

Lo que más me chocó al principio fue que era de cara a Dios y los silencios, las palabras que el sacerdote dice en voz baja (vox secreta).
No fue una sorpresa desagradable, algo desconcertante quizá, pues realmente es muy distinto, y era la primera vez en mi vida que asistía a algo que respiraba sacralidad por todos  lados.  Uno en seguida se da cuenta que se está rindiendo el culto debido a Dios. Algo verdaderamente digno de Dios.

En  la misa Tradicional uno se siente más poca cosa, y eso es bueno, porque no somos más que simples gusanos frente a la majestad de Dios. No hay lugar apenas para protagonismos ni  nada que pueda centrarse en el hombre en la Misa Tradicional. Por eso uno se mosquea un poco. Nadie sale a leer etc… pero te das cuenta en seguida de que eso es bueno, te centras en  que estás viviendo la Pasión del Señor. Y que el centro es Cristo que se ofrece a sí mismo al Padre usando como instrumento al sacerdote.

Fue una sorpresa porque nunca había vivido algo así, algo tan maravilloso, algo tan centrado en Cristo, todos de cara a Dios.
Cuando voy a una misa Novus Ordo voy con espíritu tridentino, casi toda la misa me preparo para comulgar, medito la Pasión del Señor, que se está inmolando por mi, aunque la liturgia no acompañe. Confieso que acostumbrado a la misa Tradicional, no siempre me es fácil asistir a la Nueva Misa, te das cuenta de todas las cosas que faltan, pero es peor estar 6 días sin recibir al Señor.

Insisto en que no pretendo ofender de ningún modo a los que no van a Misa Tradicional, este video también es para ellos, para ayudar a vivir con el verdadero espíritu la Santa Misa. Digo esto porque se que hay mucha gente que en verdad anhela la Misa Tradicional y no se acercan a ella porque hay malas lenguas que se dedican a perseguir este rito declarado a perpetuidad por San Pio V y que ha alimentado a tantos grandes santos hasta hace relativamente  poco e inspirado las siguientes oraciones de acción de gracias conocidas por muchas almas piadosas que día a día las recitan y que para finalizar comparto con ustedes algunas de ellas:

Oración de San Buenaventura

Traspasa, dulcísimo Jesús y Señor mío, la médula de mi alma con el suavísimo y saludabilísimo dardo de tu amor; con la verdadera, pura y santísima caridad apostólica, a fin de que mi alma desfallezca y se derrita siempre sólo en amarte y en deseo de poseerte: que por Ti suspire, y desfallezca por hallarse en los atrios de tu Casa; anhele ser desligada del cuerpo para unirse contigo. Haz que mi alma tenga hambre de Ti, Pan de los Ángeles, alimento de las almas santas, Pan nuestro de cada día, lleno de fuerza, de toda dulzura y sabor, y de todo suave deleite. Oh Jesús, en quién se desean mirar los Ángeles: tenga siempre mi corazón hambre de Ti, y el interior de mi alma rebose con la dulzura de tu sabor; tenga siempre sed de Ti, fuente de vida, manantial de sabiduría y de ciencia, río de luz eterna, torrente de delicias, abundancia de la Casa de Dios: que te desee, te busque, te halle; que a Ti vaya y a Ti llegue; en Ti piense, de Ti hable, y todas mis acciones encamine a honra y gloria de tu nombre, con humildad y discreción, con amor y deleite, con facilidad y afecto, con perseverancia hasta el fin: para que Tú sólo seas siempre mi esperanza, toda mi confianza, mi riqueza, mi deleite, mi contento, mi gozo, mi descanso y mi tranquilidad, mi paz, mi suavidad, mi perfume, mi dulzura, mi comida, mi alimento, mi refugio, mi auxilio, mi sabiduría, mi herencia, mi posesión, mi tesoro, en el cual esté siempre fija y firme e inconmoviblemente arraigada mi alma y mi corazón. Amén.

Oración de Santo Tomás de Aquino

Gracias te doy, Señor Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, porque a mí, pecador, indigno siervo tuyo, sin mérito alguno de mi parte, sino por pura concesión de tu misericordia, te has dignado alimentarme con el precioso Cuerpo y Sangre de tu Unigénito Hijo mi Señor Jesucristo. Suplícote, que esta Sagrada Comunión no me sea ocasión de castigo, sino intercesión saludable para el perdón; sea armadura de mi fe, escudo de mi voluntad, muerte de todos mis vicios, exterminio de todos mis carnales apetitos, y aumento de caridad, paciencia y verdadera humildad, y de todas las virtudes: sea perfecto sosiego de mi cuerpo y de mi espíritu, firme defensa contra todos mis enemigos visibles e invisibles, perpetua unión contigo, único y verdadero Dios, y sello de mi muerte dichosa. Ruégote, que tengas por bien llevar a este pecador a aquel convite inefable, donde Tú, con tu Hijo y el Espíritu Santo, eres para tus santos luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable, dicha consumada y felicidad perfecta. Por el mismo Cristo Nuestro Señor. Amén.

San Ignacio de Loyola

Toma, Señor, toda mi libertad. Recibe mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad. Todo lo que tengo y poseo Tú me lo diste: todo te lo devuelvo y entrego totalmente al dominio de Tu voluntad. Concédeme con tu gracia amarte solamente a Ti; con eso me basta, no pido más.

Santiago Llull Sesma

Comienza 2ª semana del Sínodo: el Papa rechaza carta de Cardenales e ignora la apelación de Pell

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13 octubre, 2015

La carta enviada por trece Cardenales, quienes están todos presentes en el Sínodo (esto es importante, ya que muchos Cardenales fueron deliberadamente excluidos o mantenidos lo más lejos posible del cuerpo del Sínodo porque están en desacuerdo con la posición alemana que claramente el Papa favorece), contenía reclamos específicos acerca del procedimiento de sofocación ejercido para asegurar un resultado determinado.

La carta estaba firmada por los Cardenales Caffarra (Bologna), Collins (Toronto), Dolan (Nueva York), Eijk (Utrecht), Erdö (Esztergom-Budapest, presidente del Consejo de las Conferencias de Obispos de Europa y Relator General del Sínodo), Müller (Prefecto para la doctrina de la fe), Napier (Durban, Presidente-Delegado), Pell (Secretario de Economía), Piacenza (alcalde peniteciario)*, Sarah (Prefecto de la Adoración Divina), Scola (Milan*), Urosa (Caracas), Vingt-Trois (Paris, Presidente-Delegado*).

[Actualización: hubo una confusión en el informe anterior de Sandro Magister, posteriormente aclarada: los otros cuatro signatarios fueron los Cardenales: DiNardo (Galveston-Houston), Njue (Nairobi, Kenya), Rivera (ciudad de Méjico) y Sgreccia (emeritus de la Academia Pontificia para la Vida)**]

El texto era el siguiente:

Su Santidad:

En el inicio del Sínodo de la Familia, y con el deseo de verlo dar fruto en la Iglesia y en su ministerio, respetuosamente le solicitamos que considere una serie de preocupaciones que nos han transmitido otros padres sinodales, y que nosotros compartimos.

Si bien el documento preparatorio para el sínodo, el “Instrumentum Laboris” tiene elementos admirables, también tiene secciones que necesitarían una reflexión importante y una reelaboración. Los nuevos procedimientos que guían al sínodo parecen garantizarle una excesiva influencia sobre las deliberaciones del sínodo y sobre el documento sinodal final. En su forma actual, y dadas las objeciones que ya hemos oído de muchos de los padres sobre sus secciones problemáticas, el “Instrumentum” no puede servir adecuadamente como texto guía o fundamento de un documento final.

Los nuevos procedimientos sinodales serán vistos en algunos grupos como carentes de apertura y genuina colegialidad. En el pasado, el proceso de realizar  proposiciones y llevarlas a votación tenía el valioso propósito de sondear las opiniones de los padres sinodales. La ausencia de proposiciones y subsiguientes discusiones y votaciones parece desalentar el debate abierto y confinar la discusión a pequeños grupos; por ende nos parece urgente que se restaure el trabajo de proposiciones para ser votadas por todo el sínodo. La votación sobre un documento final  estaría demasiado pospuesta para una revisión y un serio ajuste del texto.

Además, la falta de acceso de los padres sinodales a la composición del comité de redacción ha creado un considerable malestar. Los miembros fueron impuestos, no elegidos, sin consulta. Del mismo modo, quienquiera que redacte algo al nivel de los pequeños círculos debería ser elegido, no impuesto.

A su vez, estas cosas han creado la preocupación de que los nuevos procedimientos no sean  concordes al espíritu tradicional y al propósito del sínodo. No está claro por qué estos cambios en los procedimientos son necesarios. Cierto número de padres sienten que el nuevo proceso parece designado para facilitar resultados predeterminados sobre cuestiones importantes en disputa.

Finalmente y quizás más urgentemente, varios padres han expresado su preocupación de que un sínodo diseñado para ocuparse de un asunto pastoral de vital importancia – reforzar la dignidad del matrimonio y de la familia- pueda resultar dominado por el asunto teológico/doctrinal de la Comunión para los divorciados y vueltos a casar por civil. Si es así, esto inevitablemente suscitará asuntos aún más fundamentales sobre cómo la Iglesia, en adelante, debería interpretar y aplicar la Palabra de Dios, sus doctrinas y disciplinas a los cambios en la cultura. El colapso de las iglesias protestantes en la era moderna, acelerado por el abandono de elementos clave de fe y prácticas cristianas en nombre de la adaptación pastoral, justifica una gran precaución en nuestras propias discusiones sinodales.

Su Santidad, le ofrecemos estos pensamientos en espíritu de fidelidad, y le agradecemos que los tenga en consideración.

Nuestro saludo en Cristo Jesús.

[Carta y signatarios revelados por el periodista italiano Sandro Magister, formalmente excluido como corresponsal por orden papal mediante la Oficina de Prensa de la Santa Sede a partir del 15 de junio, 2015.]

La carta entregada el 5 de octubre fue, por supuesto, totalmente ignorada por el Papa. Pero es un poderoso testimonio. Volveremos a ella en el futuro. La gran división nunca ha sido más palpable.

***

A pesar de ello, el Cardenal Pell insistió en varios puntos del procedimiento. Lo sabemos gracias a las notas sumariales hechas por los obispos polacos, suprimidas más tarde debido a la censura impuesta por el Secretario General Baldisseri. Ya el mismo día de la entrega de la carta manifestó su disconformidad con la misma composición del comité encargado de escribir el informe final para el Sínodo, claramente expresó:

El Card. George Pell (Vaticano), Prefecto para la Secretaría de Economía afirmó – No conviene comenzar todo desde la sociología, sino desde la Palabra de Dios. Apreciamos el valor del debate libre, sin embargo debe existir una clara distinción entre los modi y las propositiones [hechas por los pequeños grupos divididos por idiomas] ¿Es posible mantener la presentación del 2015 del Instrumentum Laboris con  sus tres partes actuales? ¿Por qué se encargó al Comité redactar la Relatio final del Sínodo nombrada en esta composición?

 ***

La apelación de Pell ese mismo día tampoco tuvo respuesta.

Quizás no debería haberse molestado, ya que ni siquiera sabemos si existirá una Relatio final : tan pronto como los manipuladores se dieron cuenta de que, a pesar de toda la manipulación, no se podían asegurar una clara mayoría  a favor de inclusiones heterodoxas o al menos ambiguas en la Relatio final, entonces este informe final se cuestionó también: las reglas se cambian todos los días.


*Scola: después de la publicación, un vocero negó que él firmara la carta, Vingt-Trois también lo negó. Piacenza lo negó más tarde también/Erdo también lo negó después.

** Cuatro nombres más confirmados por Gerard O’Connell para la revista America.


Actualización: El periodista Edward Pentin revela que el Cardenal Pell confirma plenamente su firma, y a pesar de decir que el contenido de la carta debería haber permanecido privado, mantiene todas sus reservas en varios asuntos.

Declaración del Portavoz del Cardenal George Pell.

Lunes 12 de octubre de 2015.

Un vocero del Cardenal Pell manifestó que hay un gran consenso en el Sínodo en la mayoría de los puntos pero, obviamente, existen desacuerdos porque una minoría quiere cambiar las enseñanzas de la Iglesia acerca de las necesarias disposiciones para recibir la Comunión.

Obviamente no existe la posibilidad del cambio en esta doctrina.

Una carta privada debería permanecer privada pero hay errores sobre su contenido y la lista de signatarios.

El Cardenal es conciente de que continúan las preocupaciones entre los Padres Sinodales acerca de la composición del comité de redacción de la relatio final y acerca del proceso por el cual se presentará a los Padres Sinodales y se votará.

El periodista John Allen h. también expresa que el Cardenal Napier confirma su signatura en términos generales: “Napier reconoció haber firmado la carta, pero dijo que su contenido era diferente del presentado en el informe de Magister. La carta que él firmó, comentó,  era específicamente sobre la comisión de diez miembros que preparaba el documento final”.

[Traducción de Verónica Serrano. Artículo Original]

Revelación explosiva: pequeño sínodo clandestino, con el Papa e invitados externos, todos los días en Santa Marta

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13 octubre, 2015

Escondida en un artículo publicado hoy en el periódico alemán católico Die Tagespost, se encuentra una increíble noticia que ayuda a explicar el constante cambio de reglas del Sínodo 2015 y las continuas filtraciones de amenazas y opiniones del Papa. Todos los días, una especie de Sínodo Sombra en miniatura se reúne en el Domus Sanctae Marthae con el Papa (incluyendo algunos Padres Sinodales e invitados externos) para decidir qué pasos deben darse en el Sínodo.

Tal vez, ni el propio autor se percató de cuán explosiva es esta revelación que incluye despreocupadamente en su artículo de abajo: no hay método, ni reglas, ni hoja de ruta en el Sínodo de los Obispos, sólo un deseo de alcanzar un fin específico, sin importar los medios utilizados.

tagespost

Sin Completa Claridad

Die Tagespost

13 de octubre, 2015, p. 5
por Guido Horst

Roma: No se filtra mucho del Sínodo – y todavía queda una pregunta abierta: cuáles serán la conclusión y las palabras finales del Papa

[Extractos:]

[…] Quién dice qué, cuánto confrontan los dos frentes – hasta ahora nadie ha negado que tales frentes existen – qué es lo que esencialmente sucede en la Sala del Sínodo – nada de esto llega al público. […] Sólo en los próximos días se sabrá cuántos Padres Sinodales desean qué cambios en las prácticas de la Iglesia. El Cardenal Luis Antonio Tagle de Manila, uno de los cuatro presidentes delegados del Sínodo, dijo hace unos días a los periodistas: los trescientos obispos no vinieron a reunirse para no decidir nada. La incertidumbre sobre el resultado de estas tres semanas de negociaciones se intensifica por el siguiente hecho: en la casa de huéspedes del Vaticano, Santa Marta, se lleva a cabo una especie de ‘Sínodo Sombra’; el Papa Francisco se reúne con participantes del Sínodo y con invitados externos para hablar con ellos individualmente. Finalmente, corresponde al Papa la decisión final sobre las preguntas que quedan abiertas y comunicar su decisión a toda la Iglesia en un texto final. Sin embargo, este es hasta ahora el misterio más grande subyacente al Sínodo. […]

Por tanto, dado que el cierre formal del Sínodo se encuentra totalmente abierto, el misterio se aplica aún más a la manera en la que el Papa Francisco dará su palabra final concerniente al matrimonio y la familia en el mundo contemporáneo, en base a estos dos años de proceso sinodal. Puede tomarse un tiempo largo para escribir un texto post-sinodal, como ha sido el caso con la mayoría de los Sínodos anteriores. Pero, también puede pronunciar el 24 de octubre, último día de Sínodo – cabalmente y en la manera que él elija – su palabra concluyente acerca del matrimonio y la familia.

Sea cual fuere el caso, para este Sínodo, el Mensaje de los Padres Sinodales al Pueblo de Dios ya ha sido eliminado; y ni siquiera era necesario elegir un comité de redacción – dado que la atención del púbico mundial estará concentrada completamente en el documento final del Papa. Algunos rumores – según los cuales el documento final ya se encuentra terminado en un cajón, o a mitad de camino en manos de un equipo de redacción – no carecen de maldad, pues implican que el trabajo que se lleva a cabo en el proceso sinodal es una farsa. Además, fue específicamente el Papa Francisco quien comenzó su pontificado deseando que los procesos sinodales cobren importancia en el liderazgo de la Iglesia.

[Fuente. Traducido por Marilina Manteiga. Artículo original]

Obispos polacos explican por qué los divorciados “vueltos a casar” nunca podrán comulgar lícitamente

Gadecki 13 octubre, 2015

Desde el primer año de Rorate, hemos cubierto la ola persistente de los prelados que han tratado de utilizar la portada de  la “misericordia” para impulsar un sacrilegio (en nombre de la recepción de la Sagrada Comunión por civiles divorciados y “vueltos a casar”). Naturalmente en ese momento no esperábamos llegar a tiempo, en donde el apoyo a esa idea vendría desde el más alto nivel de la jerarquía.

Afortunadamente, Polonia católica no defrauda. En su intervención en el asunto, realizado el sábado en el Aula del Sínodo, y hecho público este lunes, el Presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia, el arzobispo  Stanisław Gądecki, lo explicó con claridad y con palabras inolvidables, por qué la doctrina católica sobre este tema, no puede cambiar de lo que siempre ha sido.

La Conferencia Episcopal de Polonia también publicó un comentario teológico para explicar el tema a la luz de los Concilios de la Iglesia, en particular, del Sacrosanto Concilio de Trento, que se ocupa sobre todo de los conceptos de la gracia santificante, la gracia sacramental y el pecado mortal, que puede ser adulterado por los manipuladores para que el sacrilegio sea forzado dentro la Iglesia.

Primero esta intervención:

Intervención en la 6ta sesión general

Sábado 10 de octubre de 2015

+ Stanisław Gądecki, Arzobispo Metropolitano de Poznań

Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca

Para empezar, quiero hacer hincapié en que la siguiente intervención refleja no sólo mi opinión personal, pero también la opinión de toda la Conferencia Episcopal Polaca.

1, No hay duda de que la Iglesia de nuestro tiempo debe -en un espíritu de misericordia- ayudar a los divorciados y vueltos a casar civilmente con una caridad especial, para que no se consideren a sí mismos separados de la Iglesia, si bien pueden en efecto, participar en Su vida, como bautizados.

Por lo tanto, vamos a invitarlos a escuchar la Palabra de Dios, a asistir al Sacrificio de la Misa, a perseverar en la oración, a contribuir a las obras de caridad y las iniciativas comunitarias en favor de la justicia, a educar a sus hijos en el la fe Cristiana, a cultivar el espíritu y la práctica de la penitencia y de implorar de este modo, día a día, la gracia de Dios. Que la Iglesia rece por ellos, los anime y Ella Misma se muestre como una madre misericordiosa, y así los sostenga en la fe y la esperanza (cf. Juan Pablo II, Familiaris consortio, 84).

2, Sin embargo, la Iglesia en su enseñanza sobre la admisión de los divorciados vueltos a casar, no puede ceder a la voluntad del hombre, sino sólo a la voluntad de Cristo (cf. Pablo VI, Discurso a la Rota Romana, 01/28/1978; Juan Pablo II, Discurso a la Rota Romana, 01/23/1992, 01/29/1993 y 01/22/1996). En consecuencia, la Iglesia no puede dejarse llevar por sentimientos de falsa compasión a las personas o los modos de pensamiento que -a pesar de su popularidad en todo el mundo- se equivocan.

Admitir a la Comunión a los que siguen cohabitando “more uxorio” [como esposo y esposa] sin el vínculo sacramental sería contrario a la Tradición de la Iglesia. Los documentos de los primeros sínodos de Elvira, Arles y Neocesarea, que tuvieron lugar en los años 304-319, ya han confirmado la doctrina de la Iglesia sobre no admitir a los divorciados vueltos a casar a la Comunión Eucarística.

Esta posición está basada en el hecho de que “su estado y condición de vida contradicen objetivamente esa unión de amor entre Cristo y la Iglesia, reconocida y actualizada en la Eucaristía” (Juan Pablo II, Familiaris consortio, 84; 1 Cor 11:27 -29; Benedicto XVI, Sacramentum Caritatis, 29; Francis, Angelus 16 de agosto de 2015).

3, La Eucaristía es el sacramento de los bautizados que están en estado de gracia sacramental. Admitir a los divorciados que se volvieron a casar civilmente a la Santa Comunión, causaría un gran daño no sólo para el ministerio pastoral de la familia, sino también a la doctrina de la Iglesia sobre la gracia santificante.

De hecho, la decisión de admitir a la Sagrada Comunión, abriría la puerta a este sacramento a todos los que viven en pecado mortal. Esto a su vez daría lugar a la eliminación del Sacramento de la Penitencia y distorsionaría el significado de vivir en estado de gracia santificante. Por otra parte, hay que señalar que la Iglesia no puede aceptar la llamada “ley de la gradualidad” (Juan Pablo II, Familiaris consortio, 34).

Como el Papa Francisco nos lo recordó, que los que estamos aquí no queremos y tampoco tenemos el poder para cambiar la doctrina de la Iglesia.

Ahora, el comentario teológico proporcionada por la Conferencia, tomando como base, en particular, las enseñanzas inmutables del Concilio Tridentino:

Pbro. Dariusz Kowalczyk SJ

Decano de la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma

La Gracia de Dios, Gracia Sacramental, Gracia Santificante

La gracia de Dios es, básicamente, cada acción salvadora de Dios para el ser humano. Por lo tanto, podemos decir que la gracia es una al igual que solo hay un Dios. Sin embargo, teniendo en cuenta los cambios en las circunstancias, así como en las modalidades y las consecuencias de la acción de Dios, se distinguen diferentes tipos de gracia, entre ellos la “gracia sacramental” (gratia sacramentalis), que es “la gracia del Espíritu Santo, dada por Cristo y propia de cada sacramento “(Catecismo de la Iglesia Católica, 1129).

El Concilio de Trento enseña que a través de los sacramentos “toda justicia verdadera inicia, o habiendo iniciado, se incrementa o cuando se pierde es reparada.” (Denz 1600). Por lo tanto, la gracia sacramental es esencialmente gracia santificadora (sanctificans graciables). Cabe señalar que el concepto de “gracia santificante” es mucho más amplio que el de “gracia sacramental”. Porque, Dios puede venir a santificar las relaciones humanas fuera de los sacramentos. En otras palabras, Dios también salva no sacramentalmente, como el Concilio Vaticano II afirma: “debemos creer que el Espíritu Santo de una manera sólo conocida por Dios, ofrece a todos la posibilidad de ser asociados a este misterio pascual” (Gaudium et spes, 22).

La situación de las personas divorciadas que viven en nuevas uniones, sería entonces una situación en la que se les priva de la gracia sacramental ligado al sacramento del matrimonio, el sacramento de la Penitencia y la Santa Comunión, pero no deben ser, por definición, privadas de la gracia de Dios en general, de esta gracia santificante que Dios puede dar, como hemos dicho, no sacramentalmente. Es por esto que Juan Pablo II fue capaz de escribir en la Familiaris consortio: “Ellos [los divorciados y divorciadas vueltas a casar] deben ser alentados a escuchar la palabra de Dios, para asistir al Sacrificio de la Misa, a perseverar en la oración, para contribuir a las obras de caridad y las iniciativas comunitarias en favor de la justicia, a educar a sus hijos en la fe cristiana, para cultivar el espíritu y la práctica de la penitencia y de implorar de este modo, día a día, la gracia de Dios [la cursiva es nuestra] “(No. 84).

Por lo tanto, las personas divorciadas que viven en nuevas uniones pueden verdaderamente pedirle a Dios que les conceda su gracia y aunque no es, ni puede ser la gracia sacramental sin el cumplimiento de ciertas condiciones, es sin embargo una verdadera gracia de Dios que restaura la relación salvadora con Él. Sin embargo, esto no abre el camino para la comunión sacramental de las personas divorciadas que participan en nuevas uniones. Por el contrario, si esto fuera así, ellos se alejan, no sólo de la lógica interna de la gracia sacramental, sino también el riesgo de eliminar la gracia recibida no sacramentalmente.

[Fuente: Conferencia Episcopal Polaca]

[Traducción de Cecilia Gonzalez. Artículo Original]

Los más profundos, aunque desapercibidos, problemas del Sínodo

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13 octubre, 2015

Dos charlas del Padre Gálvez sobre el Sínodo sobre la Familia que actualmente se celebra en Roma (links: aquí y aquí ), abordan la problemática que suscita del modo más profundo que he visto hasta el momento.

Conviene notar, a este respecto, que con frecuencia, los artículos críticos sobre la mencionada Asamblea episcopal se han dedicado o bien a la preocupación en relación al proceso que podríamos denominar “político eclesial’’ sobre su organización, manipulación más o menos abierta y dirección del mismo; o bien, desde el punto de vista teológico,  a los problemas que se pueden suscitar en áreas fundamentales de nuestra fe. En particular en:

  1. En la teología sacramental: sobre el matrimonio, la familia, los sacramentos, la eucaristía, reconciliación, etc.
  2. En sus consecuencias en la teología moral: admisión o no a la comunión de pecadores sin cambio de vida; aceptación de uniones irregulares, etc.
  3. En sus efectos eclesiológicos y canónicos: alcance de la infalibilidad pontificia, sinodalidad o primado, cambio de procesos canónico—matrimoniales, etc.

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La Virgen y los errores de Rusia

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13 octubre, 2015

La intervención de Dios en la historia humana es su respuesta definitiva a la rebelión de los hombres y de las naciones contra la revelación y el imperio de Nuestro Señor Jesucristo, la rebelión contra el Dios Verdadero, es el  Misterio de la Iniquidad, que como lo afirma San Pablo ya está en acción.[1]

Misterio de Iniquidad que es el principio de la Ciudad del Hombre, que lucha con la Ciudad de Dios desde el comienzo; es la raíz de todas las herejías y el fuego de todas las persecuciones; «es la quietud incestuosa de la criatura asentada sobre su diferencia específica»; es la continua rebelión del intelecto pecador contra su principio y su fin, eco multiplicado en las edades del «no serviré» de Satanás.[2]

La rebelión contra Dios se manifestó durante la era apostólica bajo la forma de gnosticismo, reapareciendo durante la Edad Media como la herejía del dualismo gnóstico de los albigenses y por último irrumpiendo a principios de la Edad Moderna como la filosofía atea de la iluminación del siglo XVI.

Así, dos manifestaciones sobrenaturales importantes se produjeron cuando más tenía necesidad el mundo de ellas, y lamentablemente cuando menos atención se les prestó. Sigue leyendo

Herejías y desviaciones del camino neocatecumenal

kiko arguello

13 octubre, 2015

Publicamos la siguiente carta de unos lectores, cuya identidad y honestidad están plenamente acreditada por esta web. Las negritas son nuestras.

 
Señor Director:

Por la presente acercamos a Ud. una denuncia que previamente fue enviada a cuatro Dicasterios Vaticanos, pero que nunca ha sido contestada en estos últimos dos años.  Lo hacemos con el deseo y la esperanza de que pueda contribuir a alertar a las personas acerca de las prácticas y enseñanzas de esta agrupación, y esperamos que algún día la Iglesia como Madre, lo investigue seriamente para el bien de las almas. Este movimiento tiene incluso algunas aprobaciones eclesiásticas, y bendiciones apostólicas. Mi esposa y yo dejamos el Camino con un gran dolor y  tormento moral, a causa de innumerables maltratos de parte de los integrantes y de  los catequistas  de una comunidad  de la cual formábamos parte. He aquí algunos  aspectos de la vivencia, ocultos a simple vista, y que a continuación enumeraremos:

  1. No se puede discutir con los catequistas. Discutir con los catequistas es no querer escuchar la voluntad de Dios. Discutir significa ir contra la obediencia. (Se insistía mucho en ser obediente al catequista, como quien obedece a Dios).
  2. En la relación con el dinero, el desprendimiento tiene que ser tal que se debe estar dispuesto a hacer con él todo lo que los catequistas indiquen. Instrumentalizando la palabra de Dios, se manipula a las personas para que realicen continuos desembolsos en beneficio de la evangelización, la construcción de edificios fastuosos en todo el mundo, etc.
  3. Se pide sinceridad absoluta con los demás acerca del fuero interno: lo mínimo que se piensa o se sienta contra el otro debe ser puesto en común. Si se ha murmurado de alguien hay que explicitarlo frente a la comunidad, y se le debe hacer saber. El no hacerlo implica  que “en realidad no se quiere al otro sino a uno mismo”. (Porque el amor no pasa por convivir en paz con  los hermanos, sino en perdonar y ser perdonado en un clima de una total Se asume el pecado de murmuración como uno de los más graves, ya que destruye la comunidad, que es Jesucristo mismo). Sigue leyendo

Misa del Día

12 de Octubre

NUESTRA
SEÑORA DEL PILAR

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Doble de Primera Clase – Ornamentos blancos

Cuenta una piadosa tradición que, estando el Apóstol Santiago el Mayor cierta noche en oración a las orillas del Ebro, se le apareció la Santísima Virgen María, viviendo aún en carne mortal, para consolarles y esforzarle a proseguir en España su obra de evangelización, y que allí mismo le mandó construir un templo en honor suyo, como lo hizo, ayudado de algunos discípulos. Este templo vino después a convertirse en la actual basílica del Pilar, centro de grandes peregrinaciones.
Virgen bendita del Pilar, guarda a tu España en medio de los vaivenes y a despecho de los ataques de sus enemigos, pues tu bendito Pilar, gastado de besos, cifra sus inconmovibles esperanzas. Mira por esta raza hispano-americana, que ha dado al mundo tantos varones ilustres y al cielo tantos Santos.

   Introito

    INTROITUS – Salve sancta Parens, eníxa puérpera regem: qui caelum terrámque regit in saécula saeculórum. Ps. 44, 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. V. Gloria Patri.    Introito – Salve, santa Madre, que pariste virginalmente al Rey que rige cielos y tierra en los siglos de los siglos. Ps. Mi corazón exhaló una bella canción: al Rey le dedico mis obras. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Omnípotens sempitérne Deus, qui per gloriosíssimam Filii tui Matrem caeléste praesídium nobis mirabíliter praeparasti: concéde propítius; ut quam peculiári t´titulo de Colúmna pia devotióne venerámur auxilio. Per eúndem Dóminum.   R. Amen     Omnipotente y sempiterno Dios, que maravillosamente nos preparaste celestial defensa en la gloriosísima Madre de tu Hijo: concédenos propicio que, venerándola con piadosa devoción con el especial título del Pilar, seamos protegidos con su perpetuo auxilio. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

        Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Eccli. (XXIV, 14-16)  – Ab initio, et ante saecula creata sum, et usque ad futurum saeculum non desinam et in habitatione sancta coram ipso ministravi. Et sic in Sion firmata sum et in civitate sanctificata similiter requievi et in Hierusalem potestas mea. Et radicavi in populo honorificato et in parte Dei mei hereditas illius et in plenitudine sanctorum detentio mea.

 

   Desde el principio y antes de los siglos ya recibí yo el ser, y no dejaré de existir en todos los siglos venideros; y en el Tabernáculo santo cité el ministerio mío ante su acatamiento. Y así fijé mi estancia en el monte Sión, y el lugar de mi reposo fue la Ciudad santa, y en Jerusalén está el trono mío. Y me arraigué en un pueblo glorioso, y en la porción de mi Dios, la cual es su herencia; y mi habitación fue en la plena reunión de los santos(1).
   GRADUALE Benedicta et venerábilis es, Virgo María: quae sine tactu pudóris invénta es Mater Salvatóris. V. Virgo, Dei Génitrix, quem totus non cápit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.    Alleluia, alleluia. V. Post partum, Virgo, invioláta permansísti: Dei, Génitrix, intercéde pro nobis, Alleluia.    Gradual – Bendita y venerable eres, Virgen María, pues sin el más leve menoscabo de tu integridad virginal llegaste a ser Madre del Salvador. V. Oh Virgen, Madre de Dios, Aquel que no cabe en todo el orbe, hecho hombre, se encerró en tu seno. 
   Aleluya, aleluya – V. Después del parto permaneciste Virgen intacta; Madre de Dios, intercede por nosotros. Aleluya. 

Evangelio

 

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (11, 27-28)

   In illo témpore: Loquénte Jesu ad turbas, extóllens vocem quaedam mulier de turba dixit illi: Beatus venter qui te portavit et ubera quae suxisti. At ille dixit: Quinímmo beati qui audiunt verbum Dei et custodiunt  illud.

Credo.

 UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Hablando Jesús al pueblo, levantó una mujer la voz de en medio del concurso y le dijo: Bienaventurado el vientre que te llefó, y los pechos que te amamantaron. Pero Jesús respondió: Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.  Credo
   OFFERTORIUM Luc. 1, 28 et 42 – Ave, María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.    Ofertorio –  Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres; y bendito es el fruto de tu vientre. 

Oración-Secreta

   Tua Dómine, propitiatióne, et beatae Maríae semper Vírginis protectióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis proficiat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.     Aprovéchenos, Señor, esta oblación, para que por tu gracia y por la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, logremos la dicha y la paz en esta vida y en la eterna. Por J. N. Señor.

   Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in Festivitate Pilar beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Pilar de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO Beáta víscera Maríae Virginis, quae portavérunt aetérni Patris Filium.    Comunión. – Bienaventuradas sean las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del eterno Padre.

Oración-Postcomunión 

   Sumptis, Dómine, salútis nostrae, subsídiis: da, quaesumus, beátae Maríae semper Vírginis patrociniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne haec tuae obtúlimus majestáti. Per Dominum.    Habiendo recibido la prenda de nuestra salvación, haz, Señor, que merezcamos ser amparados en todo lugar y tiempo con la protección de la bienaventurada siempre Virgen María, en cuya memoria hemos ofrecido este sacrificio a tu Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor.

(1) Como el Verbo, que es la Divina Sabiduría, la Virgen María se presentó desde toda la eternidad al pensamiento de Dios y así como residió en el tabernáculo de Jerusalén, así también residió en María, que es Madre del Verbo encarnado.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Misa del Día

12 de Octubre

PATROCINIO DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

¡Oh Madre de Clemencia! ¡Ora pronobis!

¡Oh Madre de Clemencia! ¡Ora pronobis!

Doble de Primera Clase – Ornamentos blancos

   Introito

    INTROITUS – Gaudeamus omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre beátae Maríae Vírginis de cujus protectióne gaudent Ecclesia et cumAngelis, et collaúdat Filium Dei.Ps. 44, 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. V. Gloria Patri.    Introito – Regocigémonos todos en el Señor, celebrando este día de fiesta en honor de la bienaventurada Virgen María, de cuya protección se alegra la Iglesia, y con los Ángeles alaba al Hijo de Dios. Ps. Mi corazón exhaló una bella canción: al Rey le dedico mis obras. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Devotiónem pópuli tuo, quaesumus, Dómine, propítius réspice; ut, méritis et précibus beatíssimae Virginis Mariae, grátiae tuae dona in praesénti vita, et salútem aetérnam in caelis consequámur. Per eúndem Dóminum.   R. Amen     Omnipotente y sempiterno Dios, que maravillosamente nos preparaste celestial defensa en la gloriosísima Madre de tu Hijo: concédenos propicio que, venerándola con piadosa devoción con el especial título del Pilar, seamos protegidos con su perpetuo auxilio. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

        La Virgen de Luján invita, desde su Camarín, a todos los argentinos y habitantes de esta noble tierra a ir a visitarla y a comunicarse con Ella, que es Madre del Amor hermoso, consuelo y protección de todos y estrella luminosa en el camino de la vida.

Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Eccli. (XXIV, 23-31)  – Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris et flores mei fructus honoris et honestatis. Ego mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei in me gratia omnis vitae et veritatis in me omnis spes vitae et virtutis. Transite ad me omnes qui concupiscitis me et a generationibus meis implemini spiritus enim meus super melle dulcis et hereditas mea super mel et favum memoria mea in generatione saeculorum. Qui edunt me adhuc esurient et qui bibunt me adhuc sitient. Qui audit me non confundetur et qui operantur in me non peccabunt. Qui elucidant me vitam aeternam habebunt    Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, y del temor, y de la ciencia, ‘j y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino ! y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláís presos de mí amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia. Se hará memoria de mi en toda la serie de lossiglos. Los que de mi comen, tienen siempre hambre de mi, y tienen siempre sed losque de mi beben. El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y losque se guían por mi, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.
   GRADUALE Benedicta et venerábilis es, Virgo María: quae sine tactu pudóris invénta es Mater Salvatóris. V. Virgo, Dei Génitrix, quem totus non cápit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.    Alleluia, alleluia. V. (Jerem, XVIII)  Recordáre, Virgo, Mater Dei, dum stéteris in conspéctu Dómini, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat indignatiónem suam a nobis, Alleluia.    Gradual – Bendita y venerable eres, Virgen María, pues sin violación de la virginidad llegaste a ser Madre del Salvador. V. Oh Virgen, Madre de Dios, Aquel que no cabe en todo el orbe, hecho hombre, se encerró en tu seno. 
   Aleluya, aleluya – V. ¡Oh Virgen, Madre de Dios! acuérdate de nosotros, ahora que estás en presencia del Señor, hablándole en nuestro favor, y pidiéndole que aparte de nosotros su indignación, Aleluya. 

Evangelio

   La Virgencita de luján, tan querida en los países rioplatenses, es saludada por el Arcángel San Gabtiel con las p`rimeras frases del «Avemaría», frases que con tanta devoción repiten sin cesar los peregrinos ante su sagrada Imagen.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (1, 26-38)

   In illo témpore: Missus est angelus Gabrihel a Deo in civitatem Galilaeae, cui nomen Nazareth,. ad Virginem desponsatam viro, cui nomen erat Ioseph de domo David et nomen virginis Maria. Et ingressus angelus ad eam dixit have gratia plena Dominus tecum benedicta tu in mulieribus.

Credo.

 UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Envió Dios al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una Virgen desposada con un varón, llamado José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el Ángel adonde ella estaba, le dijo: «Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres«.  Credo
   OFFERTORIUMEcl. 24, 25; 39, 17In me grátia omnis viae et veritátis, in me omnis spes vitae et virtútis: ego quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificávi.    Ofertorio –  Yo elegí y santifiqué este lugar(1), para que se perpetúe en él mi nombre, y para que mis ojos y mi corazón estén allí siempre, aleluya. 

Oración-Secreta

   Tua Dómine, propitiatióne, et beatae Maríae semper Vírginis protectióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis proficiat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.     Haz, oh Señor, que por tu gracia y por la protección de Santa María siempre Virgen, nos sirva este Sacrificio para conseguir la prosperidad y la paz en esta vida y en la eterna. Por J. N. Señor.

   Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in     beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Patrocinio de la bienaventurada siempre Virgen María de Luján, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO (Ps. 147) – Non fecit táliter omni natióni: et judícia sua non manifestávit eis.    Comunión. – No se portó Dios en la misma forma con todas las naciones, ni les dio a todas las mismas pruebas de su bondad.

Oración-Postcomunión 

   Sumtis, Dómine, salútis nostrae, subsídiis: da, quaesumus, beátae Maríae semper Vírginis patrociniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne haec tuae obtúlimus majestáti. Per Dominum.    Después de haber recibido, oh Señor, la Comunión. que es un eficaz auxilio para nuestra salvación: rogámoste nos des la gracia de ser protegidos en todo lugar por el patrocinio de la Bienaventurada siempre Virgen María, a cuya honra hemos ofrecido este Sacrificio a tu Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor.
  • (1) Este lugar es, en este caso, la basílica de Luján, donde el nombre de Dios y de María son de continuo invocados, y el corazón de ambos derrama sus bondades sin cesar.

Tomado de:

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Arqueólogos creen haber encontrado la Santa María, carabela insignia de Colón

Las tres carabelas

La Santa María, se quedó en América… y un 25 de diciembre de 1492 dio a luz a la nueva progenie espiritual de la Virgen María: los católicos de América.

(AFP)

Un arqueólogo submarino estadounidense aseguró haber hallado frente a las costas de Haití los restos de la famosa carabela “Santa María”, con la que Cristóbal Colón llegó a las costas de América en 1492, una suerte de “monte Everest” de los naufragios, según el explorador.

“Toda la evidencia geográfica, de topografía submarina y arqueológica sugiere de manera muy fuerte que son los restos de la famosa nave insignia de Colón, la ‘Santa María’”, indicó en un comunicado de prensa Barry Clifford, líder de dos expediciones de exploración y reconocimiento al norte de las costas de Haití.

“Estoy confiado en que la excavación completa de los restos del barco revelará la primera evidencia arqueológica marina del descubrimiento de América por parte de Colón”, agregó el explorador, que dará una conferencia de prensa el miércoles en Nueva York.

Clifford, de 68 años, un especialista en el rescate de restos de naufragios, realizó en 2003 una primera expedición y tomó unas fotografías del barco sumergido, sin darse cuenta entonces de que podía tratarse de la embarcación de Colón que encalló en un arrecife el 25 de diciembre de 1492.

El lugar coincide con el descrito por Colón en su diario y no muy lejos se halló el fuerte que construyó en tierra el descubridor genovés.

“Es el monte Everest de los naufragios”, aseguró Clifford en declaraciones a la cadena de televisión estadounidense CNN.

Clifford fotografió en su primera expedición un cañón que, luego supo, podía ser de finales del siglo XV. Esto le llevó a pensar que el casco sumergido que había inspeccionado unos años antes era la “Santa María”, “el barco que cambió el curso de la historia humana”, explicó.

El investigador decidió volver a principios de mayo al lugar, para constatar que el cañón y otros objetos habían sido pillados.

NUEVO VIAJE EN JUNIO A HAITÍ

Clifford anunció que volverá a Haití en junio para reunirse con las autoridades y decidir los pasos a tomar.

Colón zarpó el 3 de agosto de 1492 del puerto de Palos, en el suroeste de España, con las carabelas “Santa María”, “La Pinta” y “La Niña” con el objetivo de hallar una ruta a Asia.

El 12 de octubre de ese año Colón desembarcó en la isla de Guanahani, que los historiadores han identificado como parte del archipiélago de Bahamas, en lo que se conoce popularmente como el “descubrimiento de América”.

Colón continuó su expedición por el Caribe llegando a la isla de Cuba el 28 de octubre y a La Española, o Isla de Santo Domingo, el 6 de diciembre.

Tras el naufragio de la “Santa María” a fines de 1492 y la construcción del fuerte, en enero de 1493, Colón volvió a España con los dos otros barcos de su primera expedición para informar a la reina Isabel del resultado de su viaje.

Barry Clifford, graduado en Historia y Sociología en la Universidad de Western State en Colorado (oeste de Estados Unidos), es miembro del “Club de Exploradores”, una asociación profesional internacional multidisciplinaria fundada en 1904 y con sede en Nueva York.

Ha obtenido galardones y distinciones, como el Premio Rolex-Lowell Thomas 2005 para arqueología marina, y es miembro de la oficina del presidente de la National Geographic Society.

Tomado de:

https://forocatolico.wordpress.com/

LA MILAGROSA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA DEL PILAR FUE CUANDO ELLA AÚN VIVÍA

el_apc3b3stol_santiago_y_sus_discc3adpulos_venerando_a_la_virgen_del_pilarEl apóstol Santiago y sus discípulos venerando a la Virgen del Pilar, la primera aparición de la Madre de Dios, aún en vida.

Testigos de la divinidad de su Maestro en la Resurrección gloriosa después de tantos milagros que la acreditaban; llenos de aquel espíritu consolador que les enseñó todas las lenguas y el arte de dominar en las almas por el ministerio de la palabra; convenidos en el Concilio de Jerusalén sobre los artículos que habrían de formar el fondo de su predicación, nada faltaba más que la dispersión de los Apóstoles. Y he aquí la época feliz a donde se debe traducir el principio de la ventura de España.

Estaba esta hermosa porción del mundo sumergida en la idolatría; el haber enriquecido la naturaleza su suelo con tantas preciosidades habían llamado las atenciones y la codicia de las más remotas gentes; todas habían traído, juntamente con su ambición y con sus armas, sus respectivas supersticiones. Sin tener necesidad de subir a los tiempos fabulosos saben todos que con los fenicios y los romanos vinieron a España cuantos ídolos pudo inventar una loca fantasía en todos los países que sujetaron sus armas victoriosas; aquella ridícula multitud de deidades de las que burlaba Juvenal, era adorada de nuestros antepasados, a no ser que el furor de la guerra y su natural indócil les hubiese hecho sacudir el yugo de la religión como el del imperio romano; pero de cualquiera manera, o no tenían religión, o su Dios era, además de sus pasiones las mudas obras de las manos de los hombres. En esta situación; he aquí que el Altísimo le dirigió una benéfica mirada desde lo alto de su trono de Su gloria. Los apóstoles fortalecidos por el Espíritu Santo, animados con el heroico ejemplo del protomártir Esteban, e instruidos plenamente por la Reina de los Mártires, emprenden la predicación del Evangelio.

Santiago, uno de los discípulos más amados del Señor, se prepara para venir al Occidente, cumpliéndose en esto, como siente Santo Tomás de Villanueva, la pretensión hecha por su Madre en la solicitud de las dos sillas para sus hijos. María Santísima, que después de la Pasión de su Hijo y de su gloriosa Ascensión a los cielos no podía tener otros pensamientos que la retardasen unirse para siempre con su Esposo que la propagación de la fe y la predicación del Evangelio, veía la dispersión de los Apóstoles como el último plazo para el logro de las eternas dichas. Exhalábase su dulcísimo corazón en mil tiernos suspiros, repitiendo aquellas amorosas palabras de la Esposa: Dime, ó amado de mi corazón, en dónde se sesteas, á dónde vas a descansar al mediodía, que no quiero ya más estar en este destierro sin ver las hermosísimas luces de tus ojos, y recrearme para siempre con la divina hermosura de tu semblante. Toda absorta en la contemplación de su Hijo, estaban de acuerdo su alma y sus sentidos para no tener otro objeto que á Dios. Los ardores de su voluntad se echaban de ver en aquel rostro con visos de divino, como decía san Dionisio Aeropagita. Privada solamente de la vista sensible de su Hijo, todos sus deseos, todos sus anhelos, sus votos, sus ansias se dirigían al cielo, cuya consideración se mantenía; cuando he aquí que el Apóstol Santiago, destinado por el Espíritu Santo a la predicación de los españoles, se presenta a la Reina de los Ángeles; dobla las rodillas ante quien mucho antes se habían hecho semejantes demostraciones los más encumbrados serafines; besa sus manos virginales bañándolas de lágrimas, y le pide su bendición y su licencia para venir a la predicación de España. Ve, hijo, le dice la amorosísima Madre, cumple el mandamiento de tu maestro, y por él te ruego que en aquella ciudad en que mayor número conviertas a la fe, edifiques una iglesia en mi memoria, yo misma te lo daré a entender. Sigue leyendo

¡Para pegarle! (en pleno Sínodo, como hizo San Nicolás)

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12 octubre, 2015

Mientras sigue el circo (léase el Sinodo de la Familia), el arzobispo Stanisław Gądecki informa que el cardenal José Luiz Lacunza Maestrojuan, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña y nombrado ponente del Sinodo por S.S. Francisco, propuso que la Iglesia desechara las enseñanzas de Jesús sobre el divorcio y las segundas nupcias. Para ello, decía, debemos volver a lo que dicen las Leyes de Moisés sobre el tema. Lo cita Rorate Caeli:

“Moisés cedió porque se acercó al pueblo. Del mismo modo, hoy en día la dureza de los corazones se opone al plan de Dios. ¿No podría S. Pedro tener misericordia como la tuvo Moisés?”

Quede claro que esto es pura apostasía. Es más, desechar las enseñanzas de Cristo para volver a la Ley de Moisés es el primerísimo ejemplo de apostasía que aparece en el Nuevo Testamento, y tampoco cayó nada bien (véase Hebreos 6,4-8). Por esta razón, se podría decir que Maestrojuan quiere que la Iglesia haga como los apóstatas sobre los que está escrito:

“Como hubo en el pueblo profetas falsos, así habrá falsos doctores, que introducirán sectas perniciosas, llegando hasta a negar al Señor que los rescató [Jesús], y atraerán sobre sí una repentina ruina.” (2ª de Pedro 2,1; las negritas son mías)

“Hubo también en el pueblo falsos profetas, como habrá entre vosotros falsos maestros que introducirán herejías perniciosas, y que negando al Dueño que los adquirió, atraerán sobre sí una rápida destrucción.” (2ª de Pedro 2,1; las negritas son mías)

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Homilía: La Virgen del Pilar. Madre de la Hispanidad

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12 octubre, 2015

Homilía: La Virgen del Pilar, Madre de la Hispanidad. Padre Jonathan Romanoski fssp

http://www.ivoox.com/audio_rf_8937619_1.html

El Hospital abortista del obispo Meneses

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12 octubre, 2015

El estupor suscitado en el Hospital Comarcal de Sant Celoni por la dimisión de Mn. Ignasi Fuster como vicepresidente de su Patronato, ha entrado en una nueva etapa. El Obispo de Terrassa ha nombrado nuevo párroco, y Mn. Fuster se ha incorporado a la Archidiócesis de Barcelona.

Por razón de su cargo pastoral, el párroco de Sant Martí de Sant Celoni era también vicepresidente nato del Patronato del hospital, cuya presidencia la ostenta el alcalde de la ciudad. El alcalde y el párroco nombraban los miembros del patronato [1]: tres por la parroquia y cuatro por el Ayuntamiento.  El tesorero y el secretario están también en manos de la alcaldía. Y completa la estructura orgánica un código ético [2] que parece salido de la Gran Logia Simbólica de la calle Avinyó.

La Fundación Hospital de Sant Celoni es una fundación privada que tiene una historia que se remonta al siglo XII. Ahora es Centro de Referencia de la subcomarca del Baix Montseny. Está integrado en la Red Hospitalaria de Utilización Pública (XHUP) formada por la mayoría de hospitales públicos de Cataluña, no pertenecientes al Institut Català de la Salut (ICS). Por ello, la mayor parte de su actividad ha acabado estando concertada con el CatSalut. Sigue leyendo

El enfermizo juego del Sínodo: manipulan, y luego se burlan y después vuelven a manipular

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12 octubre, 2015

Andrea Tornielli, un reconocido experto vaticanista y amigo del Papa Francisco, escribió el 8 de octubre un artículo sobre el Papa Francisco que podría potencialmente llevar a una reacción pública  mundial de indignación. En su artículo, que se titula “El Papa urge a los obispos a no sucumbir a teorías conspirativas”, Tornielli informa que el Papa Francisco había sido contactado por 13 cardenales y obispos que participan del Sínodo de la Familia y que manifiestan una gran preocupación sobre posibles manipulaciones ejercidas especialmente por el Secretario General, Cardenal Lorenzo Baldissieri. Según informa Tornielli:

Ya desde las primeras noticias para la prensa, se dijo que algunos Padres Sinodales estaban cuestionando  el método de trabajo concordado para la asamblea. En concreto, trece cardenales y obispos, que participan del Sínodo, sugirieron que el Sínodo estaba siendo en cierta forma “piloteado” por el Secretario General (y principalmente por el Papa) para hacer que el Sínodo siguiera un itinerario de apertura.

Obviamente el mismo Tornielli está convencido de que tales preocupaciones no tienen asidero. Dice en un tono casi burlón:

Es interesante notar que durante semanas, fuera de la asamblea, otros clérigos y ciertos medios de prensa cercanos a ellos, han estado repitiendo el mismo estribillo de que el Sínodo era un fraude para poner en riesgo la doctrina tradicional de la Iglesia. La declaración más valiente al respecto provino del cardenal George Pell, quien reiteró los contenidos de un artículo publicado por la revista estadounidense First Things, bajo el seudónimo de Xavier Rynne II. Los trece Padres Sinodales que respaldaron la teoría de la conspiración entonces apelaron al Papa.

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Misa del Día

11 de Octubre

LA DIVINA MATERNIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

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Doble de Segunda Clase – Ornamentos blancos

Entre los dogmas marianos, ninguno tan inculcado y tan venerado por la Liturgia sagrada como el de la Maternidad de la Bienaventurada Virgen María, por ser el principal y la raíz de todas las prerrogativas que la distinguen y la encumbran sobre las demás criaturas. Pero, como «de María numquam satis», ha querido la Iglesia afirmarlo aún con mayor explicitud y dejar un monumento vivo del XVº Centenario del Concilio efesino, en que los Padres, reunidos en la ciudad mariana por excelencia, bajo la presidencia de San Cirilo de Alejandría, legado al efecto del Papa San Celestino, anatematizaron al patriarca Nestorio y definieron la divina Maternidad de la Virgen María, proclamándola Teotócos, Delpara o Madre de Dios, por ser Madre de Cristo, el cual es Dios al par que hombre.
De donde resulta para la Virgen Madre «una dignidad casi infinita» (S. Tomás), pudiéndola llamar de algún modo los Santos Padres como el complemento de la Trinidad, su instrumento y cooperadora en la magna obra de la Encarnación y de la Redención. Pero, al ser María Madre del Hijo de Dios por naturaleza, es también Madre de los hijos de Dios por adopción y por gracia. Este aspecto tenía menor relieve en la Liturgia; de ahí que ahora insista en él la Iglesia, por ser uno de los mayores consuelos que caben al hombre huérfano y pecador. María es Madre de todos los cristianos en el orden sobrenatural, por serlo de Cristo, el cual se declaró a boca llena nuestro hermano mayor, dispuesto a compartir su herencia con nosotros y su divina filiación. Esto por su cooperación en nuestro rescate, y mejor que Eva merece se r llamada «Madre de todos los vivientes». Eslo también por su amor y maternal solicitud, y finalmente, a titulo de donación, por habérsela dado Jesús agonizante al Discípulo amado, y en él a todos los señalados con el sello de Cristo. «Celebremos, pues, con regocijo la Maternidad de la bienaventurada Virgen María» (Invitatorio). ¡Oh María! monstra te esse Matrem y muéstrense los redimidos hijos tuyos carísimos, hijos dignos de tan santa y excelsa Madre, para que merezcan disfrutar un día de tu vista d el calor de tu regazo.  

Introito

    INTROITUS – Exe Virgo concípiet, et páriet filium et vocábitur nomen ejus Emmánuel. – Ps. 97, 1.Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit. V. Gloria Patri.    Introito – Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, cuyo nombre será Emmanuel. Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo: porque ha obrado maravillas. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO Deus, qui de beátae Mariae Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: praesta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genitrícem Dei crédimus, ejus apud te intercesiónibus adjuvémur. Per eúmdem Dóminum nostrum.   R. Amen    Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase nuestra carne de las entrañas de la Bienaventurada Virgen María al anunciarle el Ángel el misterio: concede a tus siervos que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados ante Ti por su intercesión.  Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, etc.   R. Amen.

   Epístola

EPISTOLA    Lectio Libri Eccli. (XXIV, 23-31)  – Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris et flores mei fructus honoris et honestatis. Ego mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei in me gratia omnis vitae et veritatis in me omnis spes vitae et virtutis. Transite ad me omnes qui concupiscitis me et a generationibus meis implemini spiritus enim meus super melle dulcis et hereditas mea super mel et favum memoria mea in generatione saeculorum. Qui edunt me adhuc esurient et qui bibunt me adhuc sitient. Qui audit me non confundetur et qui operantur in me non peccabunt. Qui elucidant me vitam aeternam habebunt    Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, y del temor, y de la ciencia, ‘j y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino ! y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláis presos de mí amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia. Se hará memoria de mi en toda la serie de los siglos. Los que de mi comen, tienen siempre hambre de mi, y tienen siempre sed los que de mi beben (1). El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y losque se guían por mi, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.
   GRADUALE (Is. 11, 1-2) – Egrediétur virga de radíce Jesse, et flos de radice ejus ascéndet. V. Et requiéscet super eum Spíritus Dómini.   Alleluia, alleluia. V. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo. Alleluia.    Gradual – Brotará un tallo de la raíz de Jesé, y ascenderá una flor de su raíz. V. Y se posará sobre Él el Espíritu del Señor.
Aleluya, aleluya – V. Virgen Madre de Dios, El que  todo el orbe no puede contener se ha encerrado en tus entrañas hecho hombre. Aleluya.

Evangelio

 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 2, 43-51)

In illo témpore: cum redirent remansit puer Iesus in Hierusalem et non cognoverunt parentes eius. Existimantes autem illum esse in comitatu venerunt iter diei et requirebant eum inter cognatos et notos. Et non invenientes regressi sunt in Hierusalem requirentes eum. Et factum est post triduum invenerunt illum in templo sedentem in medio doctorum audientem illos et interrogantem. Stupebant autem omnes qui eum audiebant super prudentia et responsis eius. Et videntes admirati sunt. Et dixit mater eius ad illum: fili quid fecisti nobis sic? ecce pater tuus, et ego dolentes quaerebamus te. Et ait ad illos: Quid est quod me quaerebatis? Nesciebatis quia in his quae Patris mei sunt oportet me esse? Et ipsi non intellexerunt verbum, quod locutus est ad eos. Et descendit cum eis, et venit Nazareth et erat subditus illis

Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Marcos   En aquel tiempo: Cuando regresaban a Nazaret, quedóse el Niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Antes, pensando que estaba en la comitiva, anduvieron camino de un día, y le buscaban entre los parientes y conocidos. Mas no hallándole, volvieron a Jerusalén buscándole. y acaeció que, al cabo de tres días, le hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles; y cuantos le oían, se pasmaban de su prudencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se maravillaron, y díjole su Madre: Hijo, ¿por qué lo has hecho así con nosotros? Sabe que tu padre y yo te hemos buscado con dolor. El les replicó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme en los negocios de mi Padre? Ellos no entendieron la respuesta que les dió. Bajó con ellos, y fue a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Credo
   OFFERTORIUMMatth. 1, 18Cum esset desposáta mater ejus María Joseph, invénta est in útero habens de Spíritu Sancto.    Ofertorio –  Estando desposada María la Madre de Jesús con José, se halló haber concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.

Oración-Secreta

   Tua, Dómine, propitiatióne, et beátae Mariae semper Virginis Unigéniti tui matris intercessióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem.  Per eúndem Dom.    Por tu propiciación, Señor, y por la intercesión de la Madre de tu Unigénito, la Bienaventurada siempre Virgen María, aprovéchenos esta oblación para conseguir la prosperidad y paz presente y perdurable. por el mismo Jesucristo.

Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in     beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta de  la Maternidad de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO Beáta viscera Mariae Vírginis, quae portavñérunt aetérni Patris Filium.    Comunión. – Bienaventuradas sean las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del Eterno Padre.

Oración-Postcomunión 

   Haec nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et, intercedénte beáta Vírgine Dei Genitríce María, caelestis remédii fáciat esse consórtes. Qui vivis et regnat in unitáte    Purifíquenos, Señor, esta comunión de toda mancha de pecado, y por intercesión de la bienaventurada Virgen y Madre de Dios, María, nos haga participantes del remedio celestial. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
  • (1) Los que, mediante una tierna devoción a María, gozan de su intimidad y meditan sus virtudes, no se sacian jamás; siempre hallan nuevos tesoros de consuelo en que deleitarse. 

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

SANTA MARÍA MADRE DE DIOS

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La preeminencia de María trae su origen

de la augusta calidad de Madre de Dios

Comprended, si podéis, qué es ser Madre de Dios, y concebiréis la preeminencia de María sobre todas las demás criaturas.

Ser Madre de Dios, dice un padre de la Iglesia, es un prodigio tan asombroso, que Dios, aunque infinitamente grande y poderoso, no ha hecho nunca otro más grande ni más noble.Así que no tengamos reparo de decir, con la debida proporción, lo que el Doctor de las gentes decía del hijo de Dios: que el Señor, escogiéndola, le dio un Nombre sobre todo nombre, para que los tronos del Cielo, los imperios de la tierra y las potestades del infierno doblasen ante Ella la rodilla.

¿Y cuál es este Nombre? El de Madre de Dios.

Al lado de este título augusto, ninguna importancia tienen las estirpes esclarecidas y los privilegios más distinguidos, que no son sino vanidad y nada.

Decir de María que es Madre de Dios, es decir que es en la tierra la Madre de aquel cuyo único Padre es Dios en el Cielo: es decir que engendra en el tiempo a aquel que es engendrado desde toda la eternidad; es decir que es la que da al mundo el que debía ser el Salvador del mundo; en fin, que llevó en sus purísimas entrañas al que sostiene con sus dedos todo el universo. Sigue leyendo

MATERNIDAD DE MARÍA SANTÍSIMA

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De la cualidad de Madre de Dios que la Iglesia ha consagrado

a María Santísima a pesar de los esfuerzos de los herejes

La Virgen posee, verdadera e incontestablemente, el glorioso título de Madre de Dios: querer disputárselo es querer disputar la Divinidad a Jesucristo.

Jesucristo, Nuestro Salvador, ha nacido de María: De qua natus est Jesus, qui vocatur Christus. (Matth. cap. I.) El Ángel le había dicho: Concebirás y darás a luz un Hijo, y le pondrás el nombre de Jesús, que quiere decir Salvador, porque redimirá a su pueblo del pecado.Pues bien, siendo el Verbo Eterno verdadero Dios, consubstancial a su Padre, y habiendo encarnado en el seno de la Virgen, uniéndose hipostáticamente la naturaleza divina a la naturaleza humana, esta Virgen es verdaderamente Madre de Dios, pues su Hijo es, al mismo tiempo, Dios y Hombre.

Este título glorioso de Madre de Dios, que María posee, es el que anima el celo de los fieles, y el que los mueve a darle un culto ostentoso: el que excita su confianza, su piedad y su amor. Sigue leyendo

Sínodo, 6º día – Relatio final en peligro, Cambio constante de reglas – Micrófono negado a Erdo

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12 octubre, 2015

Antes del Sínodo, se dudaba de una específica exhortación post-sinodal del Papa, pero no había dudas de una votación de la Relatio final por parte de la Asamblea. ¡Pues ya no! La votación debe estar en duda entre los manipuladores, porque desde que el Cardenal Tagle mencionó en la conferencia de prensa de ayer que es posible que no haya un documento final, todas las conversaciones han girado en torno a esto.

Además, hay un completo desorden en el orden de los trabajos. Mientras que el Cardenal Erdo, el Relator General, debiera presentar sus reportes sobre la segunda y la tercera parte del Instrumentum Laboris, simplemente no le han vuelto a dar la palabra. ¡En absoluto! La tercera parte del Instrumentum, con sus secciones más que controvertidas (sobre los divorciados “vueltos a casar” y los homosexuales) se está debatiendo abiertamente y sin un verdadero orden de trabajo. Tal como indicamos en el Segundo Día, los Estados Generales se convirtieron en la Asamblea Nacional, y los Jacobinos manejan el espectáculo.

El reportero italiano, Sandro Magister, cuenta los detalles en su blog personal:

Pero esto no es todo [es decir: la noticia sobre una nueva negativa de una Relatio Final]. Porque el 10 de octubre, el Padre Lombardi informó sobre un nuevo cambio que ocurrió en este trabajo en proceso.

De acuerdo al calendario del Sínodo, las discusiones en la Sala y en los pequeños grupos debían seguir el orden de cada una de las tres partes del documento de base, el Instrumentum Laboris, cada una introducida a su vez por una “presentación del Relator General”, el Cardenal Peter Erdo.

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NUESTRA FE: 2. La razón prueba la existencia de Dios. Muchos no quieren creer ni seguir a la razón

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Continuamos la publicación de una serie de charlas enviadas por el padre Jonathan Romanoski FSSP, destinadas originalmente a sus fieles, en las que irá exponiendo los fundamentos de nuestra Fe y motivos de credibilidad siguiendo como guía el libro del padre Royo Marín “La Fe de la Iglesia”. Una serie muy útil para todos que no deben dejar de ver.

Dar clic en la imagen para ir al video

11 octubre, 2015

Sermón Dominical

Del

DOMINGO 20º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 11 de octubre de 2015Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La verdad sobre una campaña

20º Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 4: 46-53)
“La verdad sobre una campaña”

El evangelio de hoy nos cuenta el episodio de ese cortesano que acude a Jesucristo para pedir la curación de su hijo. Este hombre creyó en las palabras de Jesús y marchó a su casa habiéndose ya curado su hijo. Jesucristo, una sola persona, divina, con dos naturalezas, una humana y otra divina. Con dos voluntades, una por cada naturaleza. Jesucristo hombre se valía de su naturaleza divina para hacer milagros como éste.

En estos momentos de la historia de la Iglesia está aconteciendo una durísima batalla, como nunca la ha habido en contra de Cristo. El hombre se ha proclamado dios y ya no necesita a un Dios fuera de él que le diga lo que tiene que hacer, que le quiera dar normas…

Se quiere eliminar la idea de la divinidad de Jesucristo, y en definitiva la de Dios. Es una batalla real, aunque a lo mejor no nos queramos dar cuenta. Una batalla, en la que la victoria parece estar a favor de los enemigos.

Esta batalla es muy inteligente; tiene una estrategia de distracción, pues aparentemente es contra la familia (y también lo es) pero en realidad es contra Dios. Se pretende edificar una iglesia meramente humana. La inmensa mayoría de los cristianos no quieren darse cuenta, pero en realidad está en juego el porvenir eterno de los cristianos y de todos los hombres.

El hecho mismo de discutir sobre valores fundamentales de la ética cristiana, de las enseñanzas de Cristo…, ya crea en el pueblo fiel la idea de que son cuestiones opinables. Sea cual sea el resultado final, ya se ha creado una idea: las enseñanzas de Jesucristo son opinables y se pueden cambiar y “adecuar” al hombre.

No se ha titubeado en poner en duda la existencia de Jesucristo. Se han cambiado las enseñanzas del Magisterio. Los concilios anteriores al Vaticano II han sido eliminados. Ya no es la Palabra de Dios quien juzga la conducta del hombre, sino que es el hombre quien juzga la Palabra de Dios.

Es una campaña perfectamente planificada, en la que se usan todos los trucos para engañar, confundir, presionar. Lo que quieren es que el rebaño de ovejas de Cristo quede convertido en un rebaño de borregos.

Yo he oído a altos jerarcas de la Iglesia decir que Cristo, Mahoma, Alá y Jehová son la misma entidad. Esta misma jerarquía también ha dicho que Cristo nunca se sintió rey, sino que siempre se sintió el más humilde y pecador de todos. Eso es una barbaridad. Recordemos su conversación con Pilatos, o cuando dice “¿quién me argüirá de pecado?”…

Santa Misa Dominical

DOMINGO 20º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

DOMINGO 20º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

( Semidoble – Ornamentos verdes )

Por ahora se leen en Maitines los Libros de los Macabeos. Los judíos volvieron a su santa ciudad de Jerusalén después del cautiverio de Babilonia. que duró 70 años; y muy pronto levantaron su Templo derruido.

Mas luego volvieron a la inmoralidad, y fueron de nuevo castigados por Dios, cayendo en poder del despiadado Antíoco Epifanes, quien se apoderó de Jerusalén y robó los tesoros del Templo, publicando un edicto por el cual prohibía por doquier el ejercicio del culto judío y de la ley mosaica, dando esto margen a muchas apostasías.

Pero contra tamañas abominaciones suscitó Dios un puñado de valientes, que salieron cual fieros leones de sus cuevas para defender la religión y las patrias tradiciones sin temer derramar toda su sangre en el empeño. El sacerdote Matatías organizó una liga de buenos israelitas, poniendo al frente de ella a su hijo Judas Macabeo, el cual derrotó a Antíoco y restableció el culto en Jerusalén, no cejando él ni sus hermanos hasta tanto que vieron reconquistado su país y libre del poder de los sirios.

Viéronse en esta ocasión casos de extraordinaria valentía, sólo explicables por la especial asistencia del Espíritu Santo. Tal la heroica muerte de Eleazar, que al herir en el vientre a uno de los elefantes del ejército de Antíoco y derribarlo, murió también él aplastado y como “sepultado en su propio triunfo”. (S. Amb.). Hermosa escena fue también el martirio del anciano Eleazar y el de los siete jóvenes hermanos llamados Macabeos, mártires de la santa Ley de Dios.
Pero también los escarmientos del cielo fueron ejemplares, puesto que el tirano Antíoco murió impenitente y corroído por el gusano de carne y por el tormento de una conciencia culpable. Espantoso fue también ver apaleado en el Templo por los mismos Ángeles al infame Heliodoro, que había entrado en él montado en su caballo a saquearlo y profanarlo.

Aprovechemos el tiempo, como nos lo aconseja el Apóstol, porque los días son malos, y la Ley de Dios y la virtud y las antas tradiciones se ven amenazadas tanto o más que nunca. ( Ep.).

Como los Macabeos, pongamos en Dios nuestros ojos (Gr.), seguros de que nos ha de mirar con ojos de piedad, y de que, mediante su auxilio, .haremos proezas y que nuestros enemigos quedarán reducidos a la impotencia.

Pero estos triunfos, lejos de atribuirlos a nuestro propio valor, serán los triunfos del Señor de los ejércitos que canta el Aleluya, el cual vence en nosotros y por nosotros, como venció en sus santos Mártires: Tu vincis in martyribus. Sepamos de cierto que si alguna vez sucumbimos, castigo justo es de nuestras infidelidades a Dios y a la gracia del Espíritu Santo y por haber desobedecido a sus santos mandamientos (Int.).

Reconozcamos nuestras culpas, y pidamos a Dios perdón por ellas y que se aplaque y nos cure (Ev.). Una vez perdonado nuestro reato y restauradas las quiebras de ese templo de Jerusalén, que es el alma y aun el cuerpo de! cristiano, templo vivo del Espíritu Santo, démosle gracias por nuestra liberación cantándole himnos de alabanza (Ep.) Pidamos al Señor avive nuestra fe, cual la del Centurión y a imitación de los Santos Macabeos.

El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

Introito. Dan. 3, 31, 29 y 35.

INTROITUS – Omnia, quæ fecisti nobis, Dómine, in vero judicio fecísti, quia peccávimus tibi et mandátis tuis non obedivimus: sed da glóriam nómini tuo, et fac nobiscum secúndum multitúdinem miseficórdiæ tuæ. Ps. 118, 1. Beáti immaculáti in via: qui ámbulant in lege Dómini. . Gloria Patri. Introito – Todo cuanto has hecho con nosotros, Señor, con justo juicio lo has hecho, porque pecamos contra Ti, y no hemos obedecido a tus mandatos; pero da gloria a tu nombre, y obra con nosotros según tu gran misericordia. – Ps. Dichosos los que caminan sin mancilla, los que andan en la ley del Señor. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

ORATIO – Largire, quæsumus, Dómine, fidélibus tuis indulgéntiam placátus et pacem: ut páriter ab ómnibus mundéntur offénsis, et secúra tibi mente desérviant. Per Dóminum. R. Amen Rogámoste, Señor, concedas benigno a tus fieles el perdón y la paz; para que, purificándose de todas las culpas, te sirvan con segura confianza. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.R. Amen.

Conmemoración

Epístola

Debemos aprovechar para el bien y la virtud el tiempo breve de nuestra vida, guiados por el Espíritu Santo.

EPISTOLA Lectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Ephesios. (5, 15-21) Fratres:Vidéte quómodo caute ambulétis: non quasi insipiéntes, sed ut sapiéntes, rediméntes tempus, quóniam dies mali sunt. Proptérea nolíte fíeri imprudéntes, sed intelligéntes, quæ sit volúntas Dei. Et nolite inebriári vino, in quo est luxúria: sed implémini Spiritu Sancto, loquéntes vobismetípsis in psalmis, et hymnis, et cánticis spirituálibus, cantántes, et psalléntes in córdibus vestris Dómino: grátias agéntes semper pro ómnibus, in nómine Dómini nostri Jesu Christi, Deo et Patri. Subjécti invicem in timóre Christi. Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Efesios:Hermanos: Procurad andar sobre aviso, no como necios, sino como sabios, aprovechando el tiempo, porque los días son malos (1). Por tanto, no seáis imprudentes, sino entended cual sea la voluntad de Dios. Y no os entreguéis con exceso al vino, en el que hay lujuria; sino llenaos del Espíritu Santo, entreteniéndoos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo a Dios Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo; sometiéndoos unos a otros por reverencia a Cristo.
GRADUALE (144, 15-16) – Oculi ómnium in te sperant, Dómine: et tu das illis escam in témpore opportúno. V. Aperis tu manum tuam: et imples omne ánimal benedictióne Alleluia, alleluia. Ps. 107, 2. Parátum cor meum, Dens, parátum cor meum: cantábo, et psallam tibi, glória mea.  Alleluia. Gradual – Todos tienen los ojos puestos en Ti, Señor; y Tú les nutres a su debido tiempo. V. Abres tu mano, y colmas de bendición a todo ser viviente.
Aleluya, aleluya – V.  Preparado está mi corazón; cantaré y entonaré salmos a Ti, mi gloria. Aleluya.

Evangelio

Jesús premia la fe y confianza de un áulico de la corte del rey Herodes, curándole a distancia a su hijo gravemente enfermo, resultando, como consecuencia inmediata del milagro, la conversión de dicho áulico y de toda su familia.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Joannem ( 4, 46-53)In illo témpore: Erat quidam régulus, cujus filius infirmabátur Caphárnaum. Hic cum audísset, quia Jesus adveniret a Judea in Galileam, ábiit ad eum, et rogábat eum ut descénderet, et sanáret filium ejus: incipiébat enim mori. Dixit ergo Jesus ad eum: Nisi signa et prodigia vidéritis, non créditis. Dicit ad eam régulus: Dómine, descénde priúsquam moriátur fílius meus. Dicit ei Jesus: Vade, filius tuus vivit. Crédidit homo sermóni, quem dixit ei Jesus, et ibat. Jam autem eo descendénte, servi occurrérunt ei, et nuntiavérunt dicéntes, quia fílius ejus víveret. Interrogábat ergo horam ab eis, in qua mélius habúerit. Et dizérunt ei: Quia heri hora séptima reliquit eam febris. Cognóvit ergo pater, quia illa hora erat, in qua dixit ei Jesus: Filius tuus vivit: et crédidit ipse, et domus ejus tota

Credo.

U Continuación del Santo Evangelio según San Juan En aquel tiempo: Había en Cafarnaúm, un áulico del rey (2), cuyo hijo estaba enfermo. Éste, habiendo oído que Jesús venía de Judea a Galilea, fue a Él y le rogó descendiese a su casa, y sanase a su hijo porque se estaba muriendo. Mas Jesús le dijo: Si no veis milagros y prodigios, no creéis. El áulico repuso: Ven, Señor, antes que muera mi hijo. Ve, le dijo Jesús, tu hijo vive. Creyó el hombre la palabra de Jesús y se marchó. Y, cuando regresaba, saliéronle al encuentro sus criados, notificándole que se hijo vivía. Preguntóles la hora en que había comenzado a mejorar, y ellos le respondieron: Ayer a la hora séptima cesó la fiebre. Reconoció entonces el padre que era la misma hora en que Jesús le había dicho: Tu hijo vive; y creyó él y toda su familia. Credo
OFFERTORIUMSuper flúmina Babylónis illic sédimus, et flévimus: dum recordarémur tui, Sion Ofertorio – Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentamos y lloramos, acordándonos de ti, oh Sión.

Oración-Secreta

Cæléstem nobis præbeant hæc mystéria, quæsumus, Dómine, medicínam: et vitia nostri cordis expúrgent. Per Dominum. Rogámoste, Señor, nos sirvan estos misterios de celestial medicina, y purifiquen de vicios nuestro corazón. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
COMMUNIO Memento verbi tui servo tuo, Dómine, in quo mihi spem dedisti: hæc me consoláta est in humilitáte mea.
Comunión. Acuérdate, Señor, de la palabra que diste a tu siervo, en la que se funda mi esperanza; ésta me ha consolado en mi abatimiento.

Oración-Postcomunión

Para que seamos dignos, oh Señor, de tus sagrados dones, haz que obedezcamos siempre a tus mandamientos. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Ut sacris, Dómine, reddámur digni munéribus: fac nos, quæsumus, tuis semper obedíre mandátis. Per Dóminum.

Conmemoración

  • (1) Los días de nuestra vida son malos, en el sentido de que están llenos de peligros y de tentaciones; por eso hay que vivir con precaución y aprovechar bien el tiempo. Eso es ser prudentes y sabios.

  • (2) Del rey Herodes Agripa.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Cuentos con moraleja: “Emily tiene los ojos castaños”

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11 octubre, 2015

Emily era una preciosa niña de tres años de edad. Su familia era cristiana de verdad. Iban todos los domingos a Misa, rezaban en casa juntos el Rosario, daban gracias a Dios e incluso el padre leía la Biblia y luego todos la comentaban… Por todo ello, Emily creció siempre en un ambiente lleno de paz y felicidad.

Sólo había un problema que le inquietaba. Le preocupaba tanto, que incluso rezaba a Dios para que le concediera una inmensa gracia, ¿que cuál era? Resulta que tanto su padre como su madre y sus otros cinco hermanos tenían todos los ojos azules; todos, menos Emily. El sueño de Emily era tener ojos azules como el mar o como el cielo. ¡Ah! ¡Cómo Emily deseaba eso! Para ella era un sueño; incluso más, casi una obsesión.

Un día, mientras recibía catequesis de primera comunión en la parroquia, oyó a la señorita decir:

  • Dios responde a todas nuestras oraciones.

Emily pasó todo el día pensando en eso. A la noche, a la hora de dormir, se arrodilló al lado de su cama y rezó del siguiente modo:

  • Querido Jesús, te doy las gracias por haber creado un mar tan azul, tan hermoso, tan lleno de vida. Te doy también muchas gracias por la familia tan buena que me has concedido. Te pido también por la abuela que últimamente está un poco triste pues se murió el abuelo el otro día; aunque creo que tú ya lo sabes. Te pido también por el abuelo para que lo tengas en el cielo…; y también me gustaría pedirte por una cosa, aunque me da vergüenza. ¡Bueno te lo digo porque sé que no te vas a reír y porque sé que me quieres mucho! Me gustaría pedir… por favor… cuando me despierte mañana, quiero tener ojos azules como los de mamá. Un beso ¡muahh! Amén.

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Sínodo, cuarto día: ¿Y el Cardenal Erdo quién es? ¡Hablemos de sexo!

peter-erdo1-e1444506611598 10 octubre, 2015

En las últimas horas se dio a conocer la traducción al inglés del conservador discurso de apertura del Cardenal Peter Erdo, Relator General del Sínodo de los Obispos, del día 5 de octubre, primer día de discusiones del Sínodo, gracias al National Catholic Register y la Agencia Católica de Noticias.

Apreciamos su esfuerzo, pero parece que nuestra decisión editorial de no malgastar nuestros limitados recursos en esto no estaba errada: ¿qué es lo que obtenemos de un padre sinodal, el Cardenal Menichelli, en la conferencia de prensa del cuarto día del Sínodo, segundo día de reuniones de los “circuli minores” (agrupaciones más pequeñas de obispos según su idioma)? Que nadie escucha las palabras del Cardenal Erdo, todos apuntan directamente al problemático y profundamente liberal Instrumentum Laboris, el documento que mina toda la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio desde Trento hasta la Humanae Vitae (a pesar de los mejores esfuerzos del pobre Erdo por virar el diálogo hacia una dirección más conservadora).

Matteo Matzuzzi, reportero de Il Fogliotweeteó desde la conferencia de prensa del Sínodo: “Cardenal Menichelli: ‘¿Su interpretación es el reporte de Erdo? ¡Deberá preguntarle a él! Los debates son [centrados] sobre el Instrumentum.” En cambio, Francis Rocca, reportero del Wall Street Journal, menciona: el Cardenal “Menichelli dice que los derechos de la mujer y la sexualidad humana son temas pertinentes al Sínodo de la familia”. ¿Y qué hay de los africanos? También están aprendiendo a reconocer su lugar: el Arzobispo Palmer-Buckle de Ghana, presente en la conferencia de prensa oficial del día de hoy, dice que África está madurando: “África está creciendo en relación al tema de la homosexualidad.”

Valió la pena el esfuerzo, Cardenal Erdo. El espectáculo debe continuar.

***

La otra noticia interesante del día es que el grupo de habla alemana, el Germanicus, pidió cambiar su lugar de reunión porque la sala del primer día no tenía ventanas, olía mal, y  el “aire estaba viciado”. ¿Azufre, suponemos? Ciertamente, el grupo incluye luminarias de la ortodoxia como los cardenales Kasper y Marx, y el Obispo Bode…

Hoy, se reunieron en el Palacio del Santo Oficio, recibidos por el Cardenal Prefecto Müller, quien se aseguró de ofrecerles la tan necesitada luz y aire fresco.

[Traducción de Marilina Manteiga. Artículo Original]

Vídeo explosivo sobre el Sínodo (Cardenal Burke, Mons. Schneider, Mons. Lenga)

Crisis -Sínodo de la familia 2015Dar clic en la imagen para ir al video

10 octubre, 2015

Subtitulado por Adelante la Fe. Traducido por Miguel Franco. Pedimos disculpa pues los subtítulos contienen algunas erratas, pero dada la imposibilidad por tiempo y recursos de abordar su corrección, y por la importancia del vídeo, hemos estimado oportuno publicarlo.

El Matrimonio según los Padres de la Iglesia – II

El-Matrimonio-según-los-Padres-de-la-Iglesia-e1442607228390 10 octubre, 2015

Padres de la Iglesia se llaman con toda razón aquellos santos que, con la fuerza de la fe, con la profundidad y riqueza de sus enseñanzas, la engendraron y formaron en el transcurso de los primeros siglos [Cf. Gal. 4, 19][1].

Son de verdad “Padres” de la Iglesia, porque la Iglesia, a través del Evangelio, recibió de ellos la vida [cf. 1 Cor. 4, 15]. Y son también sus constructores, ya que por ellos —sobre el único fundamento puesto por los Apóstoles, es decir, sobre Cristo— [cf. 1 Cor. 3, 11] fue edificada la Iglesia de Dios en sus estructuras primordiales.

La Iglesia vive todavía hoy con la vida recibida de esos Padres; y hoy sigue edificándose todavía sobre las estructuras formadas por esos constructores, entre los goces y penas de su caminar y de su trabajo cotidiano.

Fueron, por tanto, sus Padres y lo siguen siendo siempre; porque ellos constituyen, en efecto, una estructura estable de la Iglesia y cumplen una función perenne en pro de la Iglesia, a lo largo de todos los siglos. De ahí que todo anuncio del Evangelio y magisterio sucesivo debe adecuarse a su anuncio y magisterio si quiere ser auténtico; todo carisma y todo ministerio debe fluir de la fuente vital de su paternidad; y, por último, toda piedra nueva, añadida al edificio santo que aumenta y se amplifica cada día [cf. Ef. 2, 21], debe colocarse en las estructuras que ellos construyeron y enlazarse y soldarse con esas estructuras. Sigue leyendo

Hermenéutica de la Conspiración

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10 octubre, 2015

Casi me da un ataque de risa cuando he leído la nueva intervención del Papa en el Sínodo este pasado jueves. Con todos los respetos, el Santo Padre parece que no se fía mucho de lo que se vaya a decir por allí y no quiere que nadie se salga del marco establecido. Nunca antes un Pontífice estaba tan metido en el Sínodo mañana, tarde y noche. Aunque se ha insistido tanto en que los Obispos deben hablar con naturalidad y libertad, y que esta es una Asamblea de hermanos que investigan para ayudar, incluir, respetar, no agredir e impulsar a la Familia… parece que no obstante, anda por allí merodeando para que se sepa que el Jefe está cerca. No vaya a ser que algún discursito se salga del guión. La sola contemplación de la cara del cardenal Baldisseri, infunde miedo a perder el cargo o a ser enviado de Obispo a Groenlandia, a la Diócesis de Pingüinland. Si encima está por allí Francisco (que todo el mundo sabe que no es autoritario en absoluto), pues entonces ya ni les cuento.

Pero digo que me dio un ataque de risa cuando Francisco habló de la hermenéutica de la conspiración. Parece ser que hay gente mala por ahí que está queriendo imponer sus criterios en contra del Sínodo y no hacen mas que hablar sospechosamente sobre él. Que si la Familia va a quedar afectada, que si los divorciados van a comulgar, que si las mujeres van a diaconear, que si patatín y que si patatán. Son profetas de desgracias. Desfachatez, desvergüenza y descaro es lo que tienen estos conspiradores, que quieren evitar una conspiración aperturista. Todo el mundo sabe que el Sínodo está ni más ni menos que en manos del Espíritu Santo, y todos los conservadores andan por ahí metiendo baza para impedir que el Espíritu se exprese sobre la destrucción del matrimonio express, e inspire a los Obispos que están de acuerdo con esto.

Ahora resulta que los que conspiran, son los pobrecitos cuatro gatos que han expresado que la Doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio es de origen divino, y han alertado sobre el peligro de abandonar las exigencias de la Revelación. Y hay que llamarles la atención para  que se callen. Cosa que yo creo es innecesaria, porque ya de por sí no es que hablen mucho. Y aunque vayan diciendo algo en los tres minutos de intervenciones, las reuniones de jesuítas antes del Sínodo y otros Pre-sínodos paralelos ya se encargarán de acallarlos cuando todo esto acabe. Sigue leyendo

La Línea Maginot del Sínodo

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9 octubre, 2015

Después de la experiencia de la Primera Guerra Mundial, los genios militares franceses (que habían abandonado desde hacía tiempo su buen sentido católico), atiborrados de vino, queso y arrogancia, construyeron una famosa línea de fortificaciones en el este para evitar que Alemania invadiera de nuevo. Construyeron una línea de fortificaciones fijas, fuertes y resistentes.

Cuando se completó en 1930, esos genios militares franceses se felicitaron por su previsión y sagacidad, convencidos de que habían impedido otra invasión alemana por el este.

Entonces los alemanes invadieron Francia por el norte. Simplemente rodearon la Línea Maginot. Por lo visto los genios militares galos nunca pensaron en esa posibilidad. Sigue leyendo

Sermón Fontgombault : Rodee al Sínodo con las cuentas del Rosario

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9 octubre, 2015

Sermón Fontgombault – Festividad del Rosario: “Rodeen al Sínodo con las cuentas del Rosario”.

“No podemos renunciar a la verdad del Evangelio sobre la familia”

EL SANTÍSIMO ROSARIO DE LA BENDITA VIRGEN MARÍA

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Sermón del Reverendo Dom Jean Pateau

Abad de Nuestra Señora de Fontgombault

(Fontgombault, 7 de octubre de 2015)

Queridos hermanos y hermanas:

Mis amadísimos hijos:

La festividad del Santísimo Rosario adquiere una importancia especial este año. El domingo pasado, en Roma, se inauguró la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de Obispos; está dedicada a la familia y versa sobre el tema: “La vocación y misión de la familia en la Iglesia y el mundo contemporáneo”.

María nos invita a rodear esta Asamblea con las cuentas de nuestros rosarios diarios, para que la voluntad de Dios sobre la familia sea buscada por todos, discernida y ofrecida con misericordia al mundo de hoy.  El mundo espera de la Iglesia la Buena Nueva del Evangelio.  No debemos renunciar a la completa verdad sobre la familia que los papas Pablo VI y san Juan Pablo II enseñaron de una forma muy clara, perderíamos entonces el entusiasmo por la misión, tendríamos que renunciar nosotros mismos a ser vencidos por el espíritu del mundo, que –aunque pretende conquistar– no tiene sin embargo nada nuevo que ofrecer.

Mientras se pueden escuchar voces que disienten entre los Padres del Sínodo, la inminente canonización de los esposos Martín es un signo de esperanza.  Que el Espíritu Santo ilumine la mente de los verdaderos defensores de la familia.  Las jóvenes Iglesias de África y Asia viven el fervor de la evangelización.

Aprendamos de ellos a recuperar nuestro fervor prístino.

Pidamos la gracia de la humildad ante la verdad que viene de Dios para los Padres del Sínodo. Sigue leyendo

Hay casos en que se debe resistir a la autoridad eclesiástica. Tres ejemplos en la historia de la Iglesia

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9 octubre, 2015

[Imagen: Discusión entre San Pedro y San Pablo. Rembrandt]

I. San Pedro y el incidente de Antioquía. (49 AD)

Ya en el 50 AD, casi 20 años después de la muerte de Jesús, se produjo un hecho reflejado en las Sagradas Escrituras, y comentado por los doctores escolásticos y los historiadores de la Iglesia. De hecho se encuentra en la revelación divina que San Pablo (Epístola a los Gálatas 2, 11), afirma: …cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible [1].

Según la Tradición patrística y escolástica (San Agustín y Santo Tomás de Aquino) San Pedro había pecado venialmente por fragilidad, por retomar la observancia de las ceremonias legales del Antiguo Testamento, para no escandalizar a los judíos convertidos al Cristianismo, provocando con esto el escándalo entre los cristianos provenientes del paganismo. Y según la divina Revelación constituyó  una resistencia pública de Pablo a Pedro, primer Papa [2].

He aquí que Pedro no erró contra la Fe, como sostenían equivocadamente los que se oponían a la infalibilidad durante el Concilio Vaticano I, aún cuando con su comportamiento cometió un pecado venial por fragilidad; Honorio, en cambio, pecó gravemente, sin caer en la herejía formal, pero favoreciéndola por su debilidad y negligencia. Sigue leyendo

Avance. Obra de teatro Católica: ELEGIDOS PARA SU GLORIA

Elegidos para su gloria

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9 octubre, 2015

En AGNUS DEI PROD amamos la Tradición de la Iglesia. Comprobamos con dolor como el modernismo, compendio de todas las herejías está desbocado y cabalga a sus anchas, amenazando los mismos cimientos de la Iglesia y el depósito de la Fe. Todo ello tiene efectos devastadores en los fieles que contemplan con perplejidad como los pastores rebajan el listón de la doctrina y lo que siempre ha sido claro ahora es ambiguo.

Desgraciadamente el problema es estructural pues las ideas modernistas hunden sus raíces en los mismos seminarios. Por ello para reformar en santidad una Iglesia a la deriva es de vital importancia recuperar los seminarios tradicionales. Tienen que ser semilleros venerables de santidad donde los futuros sacerdotes se empapen de la sana doctrina, sólida y sin fisuras e integra para transmitirla a los fieles.

ELEGIDOS PARA SU GLORIA quiere ser un sencillo homenaje a esos seminarios de siempre, rectos y piadosos donde legiones de santos santamente se han instruido, entre muchos otros, en la doctrina de Santo Tomás de Aquino, de San Alfonso María de Ligorio, San Alonso Rodríguez, San Agustín… y de tantos y tantos doctores de la Iglesia Católica, pues es el único camino seguro para formarse sin error y sin errar en un camino de tanta responsabilidad, pues de ello depende la salvación de las almas. Sigue leyendo

Impresionante procesión mariana de rogativas por el Sínodo

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9 octubre, 2015

[onepeterfive.com] Estoy hasta la coronilla del Sínodo. Estoy harto de debates en torno a la FSSPX. Pero puede decirse que este vídeo combina ambos temas de un modo tan vistosamente edificante y tan comovedor que me hizo llorar.

Esto. Esto. Esto ni más ni menos. 

Así tiene que manifestarse visiblemente el catolicismo.

¿Y los llaman cismáticos? Se equivocan, pero si quieren llámenlos así. La Iglesia institucional hace desfilar incesantemente ante nuestros ojos a sacerdotes pervertidos que se empeñan de tirar por tierra las enseñanzas de Cristo. La FSSPX, en cambio, nos da cosas como ésta.

De la FSSPX pueden decir lo que quieran. Pero hasta que los católicos en plena comunión con la Iglesia, los católicos a los que se les da pleno reconocimiento canónico, no nos den algo así de sencillo, de devoto, de contundente, de una belleza tan imponente… no quiero saber nada de ellos.

Los fieles están a la espera. No de nulidades simplificadas, no de comunión para los divorciados vueltos a casar, no de diaconisas ni de que se acepten perversiones sexuales.

Esto. Lo que esperamos es esto.

[Traducción y subtítulos por J.E.F para Adelante la Fe]

¿Es del Espíritu Santo la propuesta de Kasper?

kasper1 8 octubre, 2015

En la inauguración del Sínodo contra la Familia®, el Sumo Pontífice habló a los padres sinodales de la necesidad de “abrirse al Espíritu Santo, con valor de apóstol, humildad evangélica y oración confiada para que Él nos guíe e ilumine y no nos ponga ante los ojos nuestras opiniones personales, sino la fe en Dios, la fidelidad al Magisterio, el bien de la Iglesia y la salus animarum” (las negritas son mías).

Dada la certeza moral de que Francisco tiene intención de eliminar la práctica eclesial de negar la Sagrada Comunión a los adúlteros, el Santo Padre está diciendo en esencia a los obispos que escuchen al Espíritu Santo, que según él les está diciendo que les den la Eucaristía a adúlteros que no tienen un propósito firme de enmienda.

Meditémoslo por unos momentos. Las Sagradas Escrituras están inspiradas por el Espíritu Santo. De ello no cabe la menor duda. La Palabra de Dios enseña lo siguiente: “Quien come el pan y bebe el cáliz del Señor indignamente, será reo del cuerpo y de la sangre del Señor.” (1 Cor. 11,27) Dicho de otro modo: el Espíritu Santo ya nos ha enseñado que si se recibe la Sagrada Eucaristía en pecado mortal (y los adúlteros están objetivamente en pecado mortal) se comulga la propia condenación. Sigue leyendo