La Anatomía del Error: La Encíclica Pascendi Dominici Gregis

Veamos la obra cumbre de San Pío X, la Encíclica Pascendi (8 de septiembre de 1907). En ella, el Santo Padre no solo condena los errores, sino que realiza una disección quirúrgica del modernista, revelando las múltiples «máscaras» o roles que adopta una misma persona para destruir la Iglesia desde dentro.

San Pío X describe al modernista bajo siete personalidades falsas. Veamos cómo cada una de ellas describe perfectamente al clero o al teólogo común en el año 2026:

  1. El Modernista como Filósofo (El Inmanentismo)

  • La Doctrina de la Pascendi: El Papa denuncia que la filosofía modernista se basa en el «agnosticismo» (la razón humana no puede elevarse hasta Dios) y en la «inmanencia vital» (la religión nace de una necesidad oculta del corazón humano).

  • La Realidad Actual: Hoy se predica a menudo que todas las religiones son expresiones válidas de la búsqueda humana de Dios. El sentimiento ecuménico actual equipara la fe divina con el sentimiento religioso natural.

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El desenmascaramiento del Modernismo en la Encíclica Pascendi

 

El Santo Papa San Pío X, viendo que el veneno de la apostasía se infiltraba en las venas mismas de la Iglesia, promulgó el 8 de septiembre de 1907 la encíclica Pascendi Dominici Gregis. En este documento magistral, el santo pontífice no definió una herejía común, sino que acuñó un término terrible: el modernismo es la «síntesis de todas las herejías», porque busca destruir la raíz misma de la fe sobrenatural.

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5 de las tesis que condenaba el Decreto Lamentabili Sane Exitu en 1907 hoy en 2026 se enseñan, se practican o están plenamente asimiladas en las estructuras oficiales de la Iglesia Católica

La separación del Jesús de la historia y el Cristo de la fe.

Hermanos, este es un ejercicio que estremece el alma de cualquier sacerdote y de cualquier fiel católico que quiere permanecer en la enseñanza perene de la Iglesia Católica.

Miremos desde el año 2026 hacia atrás, cruzando el umbral del Concilio Vaticano II, para ver cómo aquellas tesis que el Papa San Pío X fulminó en el Decreto Lamentabili Sane Exitu hoy se enseñan, se practican o están plenamente asimiladas en las estructuras oficiales, esto es constatar la magnitud de la crisis que vive la Iglesia actualmente.

Para un sacerdote de aquel tiempo, lo que hoy llaman «teología normal» o «progreso» es, en esencia, la victoria práctica de los errores condenados.

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Es tiempo de guerra: tiempo de que toda persona implicada, incluso el papa, lo tenga todo claro

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5 noviembre, 2015

Este domingo en la que, posiblemente, es la principal y más influyente publicación del mundo, el New York Times, el columnista católico Ross Douthat, a quién hace días la ubicua y extendida Institución Católica Liberal cuestionó por su habilidad al hablar y publicar sus puntos de vista, no sólo no se retractó, sino que se reafirmó. Douthat da la bienvenida a la guerra en su contra, identifica a los jugadores principales y, por encima de todos, el principal, el Papa Francisco, y les da la bienvenida al campo de batalla.

La grotesca resistencia de los herejes modernos, ha sofocado la vida católica de América durante estos 50 años posteriores al Concilio. Como un cáncer,-que ha hecho metástasis desde las universidades a los seminarios, de las cancillerías a las parroquias, de los conventos y monasterios a las escuelas, y al interior de cada familia-, ha destruido la fe de decenas de millones de fieles y, por tanto, enviado a un sinnúmero al infierno (en el que, por supuesto, ellos no creen, si es que, acaso, creen en Dios).

Resistieron y crecieron durante los años de Wojtyla y Ratzinger y creen que su era, por fin, ha llegado. Sigue leyendo

El papa Francisco está, a todos los efectos, en guerra con la Iglesia

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23 octubre, 2015

Acabamos de recibir esta nota de Damian Thompson:

“Francisco pronunció ayer un discurso ante un Sínodo profundamente dividido sobre el tema de la Familia, en el que confirmó sus planes de descentralizar la Iglesia otorgando más libertad a las conferencias episcopales para que ellas mismas resuelvan los casos de divorcio y homosexualidad.

Esta es la pesadilla de los cardenales conservadores, entre los que se cuentan – -como era de esperar– los del Vaticano. Creían que tenían mayoría suficiente en el Sínodo para impedir que se revocara la prohibición de comulgar a los católicos divorciados y vueltos a casar, o cualquier ablandamiento en la actitud de la Iglesia hacia las parejas homosexuales.

Pero en el discurso inaugural de ayer, al iniciarse la última semana del Sínodo, Francisco anunció que la descentralización se impondrá desde arriba.

Mientras se refiere a sí mismo deliberadamente como ‘el obispo de Roma‘, para subrayar su solidaridad con los obispos de todo el mundo (en oposición a la Curia Romana – es decir, “el Vaticano”), invocó la autoridad del Sumo Pontífice sobre los meros cardenales.” La nota informativa completa (en inglés) se puede leer AQUÍ.

COMENTARIO DE THE REMNANT

Unas preguntas para la Federación Internacional Una Voce, la Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, etc., etc., etc.: ¿A qué esperamos exactamente? Muchos conservadores e incluso neocatólicos se están desempeñando mejor al desenmascarar el evidente  golpe de estado que está teniendo lugar en este momento al interior del Vaticano. Y mientras, ¿los católicos tradicionales guardamos un silencio solemne y, la mayor parte, nos quedamos cruzados de brazos? No lo entiendo.

Se acabó. Se están apoderando de nuestra Iglesia. Están invadiendo nuestra casa. Están violando a nuestra madre. Nuestra vida como católicos nunca será la misma después de esto. Por Dios, ¿a quién le importan la situación canónica y las autorizaciones permisos para decir Misa en latín y mantener una apariencia respetable y normal ante los apóstatas? ¡Qué más da! El barco se hunde y tenemos que avanzar hacia Roma, si no físicamente, en todo lo demás; también a través de Internet y con brigadas de oración.

El tiempo para la diplomacia ya se acabó. Nos guste o no, han declarado la guerra a todo lo que consideramos sagrado, incluida la fe que nos transmitieron nuestros padres. En marcha, pues.

Esta bien puede ser nuestra última oportunidad, puesto que una vez que Roma se rinda por completo en cuestiones morales no podremos recurrir a la cláusula de objeción de conciencia, y menos cuando la policía del pensamiento se presente aporreando nuestra puerta en mitad  de la noche. No vamos a poder apelar a nuestras convicciones religiosas cuando nos quieran imponer el homomonio, la cohabitación y todo lo demás. Si enseñamos a nuestros hijos la fe y la moral de siempre en los días por venir, nos tildarán de fundamentalistas y de fanáticos intransigentes y dirán que no estamos en condiciones de criar a nuestros hijos.

Esos locos modernistas de Roma están preparando el terreno para la peor persecución de católicos en la historia. Y cuando llegue esa persecución, me pregunto si nos vamos a preocupar que hubiera un tiempo en que nos llamaran fanáticos tradicionalistas, nos acusaran de cismáticos y dijeran que nuestra situación canónica era irregular. Repito, ¿QUÉ MÁS DA?

Ha llegado la hora de levantarse y luchar. Si no lo hacemos, con certeza la historia nos condenará por haber sido cómplices de las serpientes y demonios que hicieron cuanto estaba en sus manos para destruir la Santa Iglesia de Jesucristo Rey.

Que Dios nos ayude a todos a hacer lo que debemos en este momento.

Michael Matt

[Traducido por Cecilia González. Artículo Original]

Tomado de:

http://www.adelantelafe.com