Iglesia de San Andres Apóstol (Adamuz)

Iglesia de San Andres Apóstol

Iglesia del siglo XIII de tres naves sin crucero, similar a las iglesias cordobesas de la Reconquista. Posee un altar policromado en pan de oro. Destaca sobre todo su alta torre cuadrada con escaleras en espiral. Reformada en el siglo XVI por Hernán Ruiz I.

Adamuz es una villa situada al nordeste de la provincia de Córdoba, en las estribaciones de Sierra Morena un tanto abrigada de norte a sur, lo que le confiere una cierta variedad en sus características físicas y paisajísticas, como las colas del embalse del Guadalmellato, (embalse que da de beber a Córdoba y riega parte de su vega).

El bosque mediterráneo, (encina, lentisco y madroño) fué siempre la fuente de riqueza principal para los habitantes de estas tierras y el aprovechamiento de los recursos naturales como la fauna cinegética, (doce mil hectáreas para montear), la madera, la miel, el corcho, las plantas aromáticas y las bellotas, convenientemente aprovechadas, generan importantes beneficios. Mas del 90 por ciento de la tierra cultivada se dedica a la aceituna.

Dista 46 Km de la capital y tiene una altitud de 240 metros sobre el nivel del mar. La superficie de su término municipal es de 331,1 kilómetros cuadrados y dentro del mismo se encuadra además el poblado de Algallarín.

Información tomada de:

http://wikanda.cordobapedia.es/wiki/Iglesia_de_San_Andres_Apóstol_(Adamuz)

http://www.pueblos-espana.org/andalucia/cordoba/adamuz/

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30 de noviembre

SAN ANDRÉS,
Apóstol

Líbreme Dios de gloriarme, sino en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo. (Gálatas, 6,14).

San Andrés, pescador de Betsaida en Galilea, hermano de Simón Pedro y, primero, discípulo de San Bautista, fue, después de la Ascensión, a predicar el Evangelio en Tracia, en Escitia y, después, en Orecia. Fue apresado bajo Nerón, azotado varias veces y por fin, condenado a morir crucificado. Regaló sus vestiduras al verdugo y, en cuanto vio la cruz, la abrazó exclamando: “¡Oh buena cruz, cuánto tiempo hace que te deseo!” Desde lo alto de ella predicó durante dos días el Evangelio a la multitud que presenciaba su suplicio.

MEDITACIÓN
SOBRE LA CRUZ
DE SAN ANDRÉS

I. San Andrés había deseado durante mucho tiempo la cruz, y había preparado su espíritu para recibirla. Imita esta santa previsión y prepárate para padecer valerosamente las más duras pruebas. Pide a Dios que te castigue según su beneplácito. Si te escucha, la cruz te será dulce; si no te escucha, no por eso quedarán sin recompensa tus buenos deseos. Di con San Andrés: Oh buena Cruz, oh Cruz por tanto tiempo deseada, sepárame de los hombres para devolverme a mi Maestro, a fin de que Aquél que me ha redimido por la cruz, me rectba por la cruz.

II. San Andrés se alegró a la vista de su cruz porque debía morir como su divino Maestro. Cuando veas tú que se te aproximan la cruz y los sufrimientos, que este pensamiento te fortifique. Jesús ha padecido todos estos tormentos y mucho más crueles aun, para endulzarme su amargura. En lugar de imitar a este santo Apóstol, ¿no tiemblas tú, acaso, a la vista de las cruces y de las aflicciones?

III. Considera que no es San Andrés quien lleva la cruz, sino la cruz la que lleva a San Andrés. Si llevas tú la cruz como él, ella te llevará, no te incomodará, te ayudará a evitar los peligros del mundo. Si no llevas tu cruz con alegría y buena voluntad, será preciso que la arrastres gimiendo. Nadie está exento de cruz en este mundo; siente menos su pesadez quien la lleva alegremente por amor a Dios. La cruz es un navío; nadie puede atravesar el mar del mundo si no es llevado por la cruz de Jesucristo. (San Agustín).

El amor a la Cruz 
Orad por la conversión de Inglaterra.

ORACIÓN

Oíd nuestras humildes plegarias y concedednos, Señor, que el Apóstol San Andrés, que instruyó y gobernó a vuestra Iglesia, interceda continuamente por nosotros ante el trono de vuestra divina Majestad. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

Inicio del Año Litúrgico 2010

Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran majestad. Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención. USequentia sancti Evangelii secundum Lucam 21,25-33.

 

Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran majestad.

Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas,

mirad y levantad vuestras cabezas,

porque se acerca vuestra redención.

Sequentia sancti Evangelii secundum Lucam 21,25-33.

Santa Misa Dominical

PRIMER DOMINGO
DE ADVIENTO

ESTACIÓN EN SANTA MARÍA LA MAYOR
Doble de 1ª clase – Ornamentos morados

Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano.

Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano.


Introito.
S. 24, 4
¡Cosa extraña! En este primer día y domingo del Año eclesiástico y primera evocación, podría decirse de la Creación, la Iglesia nos pone en contacto con el último día del mundo y de las cosas. Antes de llevarnos al pesebre de Belén, nos lleva al tribunal del Juicio final, para encarecernos de antemano, con el pensamiento de la cuenta, la correspondencia de la gracia soberana de la Redención, que ese Niño Divino, cuya silueta se dibuja ya en lontananza, viene a realizar. Es una fuerte sacudida que la Iglesia da a nuestra conciencia de cristianos, para despertarnos, o del letargo del pecado, si desgraciadamente estuviésemos sumidos en él, o de la modorra de la indiferencia y de la tibieza espiritual. Es decirnos: Si no estás limpio para presentarte ante el Divino Juez, tampoco lo estás para salir al encuentro de tu Salvador, que es tu mismo y único Dios y Señor; “despójate, por tanto, de las obras de las tinieblas y revístete de las armas de la Luz”.

INTROITUS – Ad te levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam: neque irrideant me inimici mei: etenim universi, qui te exspectant, non confundentur. –Ps. 24, 4. Vias tuas, Domine, demonstra mihi: et semitas tuas edoce me. Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen. – Ad te levavi … A Ti, Señor, levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado; ni se se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos. – Salmo. Muéstrame, Eñor tus caminos, y enséñame tus sendas. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, y ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amen. – A Ti, Señor levanté …

Se repite: AD TE LEVAVI, hasta el Salmo, y así se procede en todos los Introitos.
Durante el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas, no se dice el
GLORIA IN EXCELSIS .

Oración-Colecta

ORATIOExcita, quaesumus, Domine, potentiam tuam, et veni: ut ab imminentibus peccatorum nostrorum periculis, te mereamur protegente eripi, te liberante salvari: Qui vivis  et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus: per omnia saecula saeculorum. R. Amen Demuestra Señor, tu poder y ven; para que con tu protección merezcamos ser libres de los peligros que nos amenazan por nuestros pecados, y ser salvos con tu gracia. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amen.

Epístola

La inminencia de la venida del Salvador debe  despertarnos de la indiferencia y mucho más del letargo del pecado, y obligarnos a portarnos como hijos de la luz, y no de las tinieblas. Tal es la doctrina de San Pablo en la siguiente lectura.

Lectio Epistolae beati Pauli apostoli ad Romanos 13, 11-14. – Fratres: Scientes, quia hora est jam nos somno surgere. Nunc enim propior est nostra salus, quam cum credidimus. Nox praecessit, dies autem appropimquavit. Abjiciamus ergo opera tenebrarum, et induamur arma lucis. Sicut in die honeste ambulemus: non in comessationibus, et ebrietatibus, non in cubilibus, et impudicitiis, non in contentione, et aemulatione: sed induimini Dominum Jesum Christum.   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Romanos: Hermanos: Sabed que es ya hora de despertar. Porque ahora está más cerca nuestra salud que cuando empezamos a creer. La noche pasó y llega el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz. Caminemos como de día honestamente: no en glotonerías y embriagueces, no en sensualidades y disoluciones, no en pendencias y en envidias: antes bien, revestíos de nuestro Señor Jesucristo.

Salmodia

GRADUALE. Ps. 24, 3 et 4.Universi, qui te exspectant, non confundentur, Domine. Vias tuas, Domine, notas fac mihi: et semitas tuas edoce me. ALLELUIA, alleluia. Ps. 84, 8. Ostende nobis, Domine, misericordiam tuam: et salutare tuum da nobis. alleluia. Gradual. – Todos los que en ti esperan no quedarán confundidos, oh Señor. Muéstrame Señor tus caminos, y enséñame tus sendas. Aleluya, aleluya. Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu Salvador. Aleluya.

En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

Evangelio

Señales que precederán a la venida de Jesucristo, como Juez, al fin del mundo. La majestad y gloria con que entonces aparecerá, contrasta con la humildad e impotencia con que se presenta ahora en el portal de Belán.

USequentia sancti Evangelii secundum Lucam 21,25-33.In illo tempore: Dixit Jesus discipulis suis: Erunt signa in sole et luna, est stellis, et in terris pressura gentium prae confusione sonitus maris et fluctuum: arescentibus hominibus prae timore et exspectatione quae supervenient universo orbi: nam virtutes caelorum movebuntur. Et tunc videbunt Filium hominis venientem in nube cum potestate magna et majestate. His autem fieri incipientibus, respcite, et levate capita vestra: quoniam appropinquat redemptio vestra. Et dixit illis similitudinem: Videte ficulneam et omnes arbores: cum producunt jam ex se fructum, scitis quoniam prope es aestas. Ita et vos, cum videritis haec fieri, scitote quoniam prope est regnum Dei. Amen dico vobis, quia non praeteribit generatio haec, donec omnia fiant. Caelum et terra transibunt: verba autem mea non transibut.Credo U Continuación del santo Evangelio según S. Lucas.En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra consternación de las gentes, por la confusión que causará el ruido del mar y de sus olas; quedando los hombres yertos por el temor y recelo de las cosas que sobrevendrán a todo el universo, porque las virtudes de los cielos se bambolearán. Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran majestad. Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención. Y les dijo este símil: Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano; así también, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. En verdad os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto se cumpla. El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no pasarán.  Credo.
OFFERTORIUM. – Ad te levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam: neque irrideant me inimici mei: etenim universi, qui te exspectant, non confundentur. Ofertorio. – A Ti levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío: no sea yo avergonzado; ni se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos.

Oración-Secreta

Haec sacra nos, Domine, potenti virtute mundatos, ad suum faciant puriores venire principium. Per Dominum nostrum. Purifícanos, Sañor, con la poderosa virtud de estas cosas sagradas; y haz que nos hagan llegar aún más puros, a Jesús, que es su principio. Por nuestro Señor

Prefacio de la Sma. Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
COMMUNIO. Ps. 84, 13. Dominus dabit benitatem: et terra nostra dabit fructum suum. Comunión. El Señor nos dará su benignidad, y la tierra dará su Fruto.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIO – Suscipiamus, Domine, misericordiam tuam in medio templi tui: ut reparationis nostrae ventura solemnia congruis honoribus praecedamus. Per...      Recibamos, Señor, tu misericordia en medio de tu templo; para que preparemos con los debidos honores la solemnidad venidera de nuestra Redención. Por nuestro Señor Jesucristo

  • (1) Se omite para poderlo cantar con mayor regosijo la noche de Navidad 
  • (2) Es decir: imitad los ejemplos de Jesucristo y revestíos de sus méritos y de su espíritu, para que viva en vosotros sin interrupción.
  • (3) En la Edad Media cantábase antes del Evangelio de hoy la Secuencia “Dies irae, dies  illa”, (ahora propia de los Difuntos), para preparar a los fieles a oir la narración de la catástrofe final, que auí relata Sa. Lucas.
  • (4) Todo lo que antecede es síntoma de un trastorno de carácter universal, ya que toda la naturaleza ha de entrar en juego. No será extraño, por tanto, que ante la magnitud y terribilidad de los fenómenos sísmicos y siderales, se sequen los hombres de espanto. 
  • (5) Después de esta conmoción universal y del Juicio, vendrá el premio que Dios tiene preparado para los buenos.
  • (6) Si lo que Jesucristo anunciaba aquí era la ruina de Jerusalén, la profecía se cumplió al pie de la letra, pues muchos de los que la escuchaban asistieron a la gran catástrofe; y si se refería al fin del mundo, por “generación” debe entenderse la “especie humana”, o si se quiere, la “raza judía”, que durará hasta el fin.
  • (7) La tierra es María, el fruto es Jesús, cuyo Nacimiento esperamos celebrar el día de Navidad. 
  • Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

29 de noviembre

SAN SATURNINO,
Mártir

 

Los hijos de este siglo son más sagaces, en sus negocios, que los hijos de la luz. (San Lucas, 16, 8).

 

 

San Saturnino fue detenido y arrojado en una prisión durante la persecución de Diocleciano. Después de haber sufrido mucho en su mazmorra, fue sacado de ella para ser extendido en el potro; pero como las torturas ordinarias no podían doblegarlo a sacrificar a los dioses, le machucaron el cuerpo a bastonazos y le quemaron los costados con antorchas ardientes. Por fin fue decapitado junto con el diácono Sisino, y sus cuerpos fueron enterrados a dos millas de Roma, en la vía Salariana, el año 309.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VERDADERA
PRUDENCIA DEL CRISTIANO

I. La verdadera prudencia del cristiano consiste en regular la vida según las máximas del Evangelio; hay que mirar las cosas de este mundo con los ojos de la fe. El hombre político, el médico, el orador si- guen las reglas de su respectivo arte: iSólo el cris- tiano quiere hacer profesión de cristianIsmo sin ob- servar sus preceptos! Se declara discípulo del Evangelio no obstante vivir una vida contraria al Evangeio. Leen el Evangelio y se entregan a la impureza; se dicen discípulos de una ley santa y llevan una vida criminal. (Salviano).

II. ¿De qué proviene que no obremos según las máximas del Cielo? Es que no meditamos lo suficiente. ¿Podríamos acaso amar las riquezas y los placeres, si pensásemos seriamente en la muerte que está próxima, en el juicio que le sigue, en la eternidad de dicha o de infelicidad que será nuestra herencia?

III. Sería menester meditar cada día una verdad del Evangelio y elegir una de ellas en particular con la que entretuviésemos nuestra alma, que fuera como nuestro lema y nuestro grito de guerra en nuestra lucha contra el demonio. Los santos tuvieron su divisa particular, San Francisco: Mi Dios y mi todo; Santa Teresa: O padecer o morir; San Ignacio de Loyola: A la mayor gloria de Dios; el cardenal de Bérulle: Nada mortal para un corazón inmortal. Siguiendo el ejemplo de estos grandes hombres, elige en la Escritura o en los Padres una palabra y no la pierdas de vista. ¿De qué sirve al hombre ganar todo el universo, si llega a perder su alma?


El deseo de la sabiduría 
Orad por los prisioneros.

ORACIÓN

Oh Dios, que nos concedéis la alegría de celebrar el nacimiento al cielo del bienaventurado Saturnino, vuestro mártir, concedednos la gracia de ser asistidos por sus méritos. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

28 de noviembre

SAN ESTEBAN
EL JOVEN,
Mártir

Las zorras tienen madrigueras, y las aves del cielo nidos, mas el Hijo del hombre no tiene dónde reclinar su cabeza. (San Mateo, 8, 20).

San Esteban el joven fue, antes de nacer, ofrecido al Señor por sus padres. Él mismo se consagró al servicio de Dios abrazando la vida religiosa lo más pronto que pudo. Pidió una habitación sin techo, a fin de estar expuesto a todas las inclemencias de la intemperie. Constantino Coprónimo le prohibió que honrara las imágenes de los santos, pero le respondió el santo que estaba dispuesto a morir antes que cumplir su prohibición. Esta generosa respuesta le mereció la corona del martirio, en el año 764.

MEDITACIÓN
SOBRE CÓMO HAY QUE SUFRIR
LAS INCLEMENCIAS DEL TIEMPO

I. Hay que sufrir con paciencia y sin murmuración lo que no puede evitarse; soporta, pues, con resignación el frío, el calor y todas las molestias de las estaciones. Estas incomodidades te son comunes con todos los hombres; sopórtalas, pero de manera que no sea común; recíbelas en expiación de los pecados que has cometido; esto disminuirá proporcionalmente lo que debes sufrir en el purgatorio, y embelecerá tu corona en el cielo. ¿Tú, que has merecido el infierno con tus crímenes, te atreves a quejarte del frío del invierno y de los calores del verano? Cesará de quejarse quien comprenda que merece los sufrimientos que lo afligen. (San Cipriano).

II. Tú soportas estas incomodidades sin murmurar, cuando hay algún provecho que obtener, algún honor que esperar. ¿Acaso el mercader, el soldado, el agricultor, no menosprecian las borrascas, las tempestades y el rigor de las estaciones cuando se trata de sus intereses? ¿Por ventura tantos hombres virtuosos como hay que sufren por amor de Jesucristo, no tienen un cuerpo como el tuyo? Acostúmbrate, corno ellos, al sufrimiento.

III. Jesucristo se expuso a todos estos tormentos por amor nuestro; míralo en el pesebre, en Egipto, en sus viajes, en la cruz; por todas partes se expuso a los rigores de las estaciones. Su cuerpo, que estaba unido a la divinidad, hubiera podido, milagrosamente, hacerse impasible, pero Jesús no lo quiso, ¡Y tú quisieras cambiar el orden de las estaciones y las leyes de la naturaleza para no tener nada que te aflija! ¡El Hijo de Dios ha sufrido para hacer de nosotros hijos de Dios, y el hijo del hombre nada quiere sufrir para continuar siendo hijo de Dios! (San Cipriano).

La paciencia 
Orad por los pobres.

ORACIÓN

Haced, os conjuramos, oh Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado mártir Esteban, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

27 de noviembre

NUESTRA SEÑORA
DE LA
MEDALLA MILAGROSA

¡Oh María concebida sin pecado!, rogad por nosotros que recurrimos a Vos.

En 1830 la Santísima Virgen se apareció a una humilde novicia de la Caridad, Sor Catalina Labouré, ordenándole que se hiciese acuñar una medalla cuyas efigies le mostró. Una de las caras de la medalla lleva la imagen de la Inmaculada despidiendo rayos de sus manos, con esta plegaria: “Oh María concebida sin pecado, rogad por nosotros que recurrimos a vos“.

Las curaciones y milagros de todo orden obrados por esta medalla aceleraron la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, razón por la cual es la Medalla Milagrosa la más usada por las Hijas de María de todo el mundo y propiamente la insignia oficial de las mismas.

He aquí cómo relata la propia sor Catalina su primera aparición:

“Vino después de la fiesta de San Vicente, en la que nuestra buena madre Marta hizo, por la víspera, una instrucción referente a la devoción de los santos, en particular de la Santísima Virgen, lo que me produjo un deseo tal de ver a esta Señora, que me acosté con el pensamiento de que aquella misma noche vería a tan buena Madre. ¡Hacía tiempo que deseaba verla! Al fin me quedé dormida. Como se nos había distribuido un pedazo de lienzo de un roquete de San Vicente, yo había cortado el mío por la mitad y tragado una parte, quedándome así dormida con la idea de que San Vicente me obtendría la gracia de ver a la Santísima Virgen.

Por fin, a las once y media de la noche, oí que me llamaban por mi nombre: Hermana, hermana, hermana. Despertándome, miré del lado que había oído la voz, que era hacia el pasillo. Corro la cortina y veo un niño vestido de blanco, de edad de cuatro a cinco años, que me dice: Venid a la capilla; la Santísima Virgen os espera. Inmediatamente me vino al pensamiento: ¡Pero se me va a oír! El niño me respondió: Tranquilizaos, son las once y media; todo el mundo está profundamente dormido, venid, yo os aguardo.

Me apresuré a vestirme y me dirigí hacia el niño, que había permanecido de pie, sin alejarse de la cabecera de mi lecho. Puesto siempre a mi izquierda, me siguió, o más bien, yo le seguí a él en todos sus pasos. Las luces de todos los lugares por donde pasábamos estaban encendidas, lo que me llenaba de admiración. Creció de punto el asombro cuando, al ir a entrar en la capilla, se abrió la puerta apenas la hubo tocado el niño con la punta del dedo; y fue todavía mucho mayor cuando vi todas las velas y candeleros encendidos, lo que me traía a la memoria la misa de Navidad. No veía, sin embargo, a la Santísima Virgen.

El niño me condujo al presbiterio, al lado del sillón del señor director. Aquí me puse de rodillas, y el niño permaneció de pie todo el tiempo. Como éste se me hiciera largo, miré no fuesen a pasar por la tribuna las hermanas a quienes tocaba vela.

Al fin llegó la hora. El niño me lo previene y me dice: He aquí a la Santísima Virgen; hela aquí. Yo oí como un ruido, como el roce de un vestido de seda, procedente del lado de la tribuna, junto al cuadro de San José, que venía a colocarse en las gradas del altar, al lado del Evangelio, en un sillón parecido al de Santa Ana; sólo que el rostro de la Santísima Virgen no era como el de aquella Santa.

Dudaba yo si sería la Santísima Virgen, pero el ángel que estaba allí me dijo: He ahí a 1a Santísima Virgen. Me sería imposible decir lo que sentí en aquel momento, lo que pasó dentro de mí; parecíame que no la veía. Entonces el niño habló, no como niño, sino como hombre, con la mayor energía y con palabras las más enérgicas también. Mirando entonces a la Santísima Virgen, me puse de un salto junto a Ella, de rodillas sobre las gradas del altar y las manos apoyadas sobre las rodillas de esta Señora…

“En ese instante experimenté la emoción más dulce de mi vida y que me es absolutamente imposible describir, La Santísima Virgen me explicó la manera como debía haberme en medio de mis penas y, señalándome con la mano izquierda las gradas del altar, me dijo que viniera siempre, en semejantes ocasiones, a postrarme allí, y abrir allí mi corazón para desahogar lo y recibir todos los consuelos de que tenía necesidad. Y agregó: Hija mía, quiero confiarte una misión. Tendrás grandes amarguras para llevarlas a cabo, pero las sobrellevarás con el pensamiento de que todo irá encaminado a la mayor gloria de Dios. Padecerás contradicción, pero no temas porque no te faltará la gracia que necesitas; y no dejes de manifestar ingenua y sen cillamente todo lo que pase. Has de ver algunas cosas, y has de recibir particulares inspiraciones en la oración. Pero, mira, da cuenta dé todo a tu padre espiritual.

“Entonces supliqué a la Santísima Virgen que me explicara las cosas que había visto, Hija mía -me respondió-, los tiempos que corren son malos y van a traer grandes calamidades sobre Francia. El trono va a ser echado por tierra. El mundo entero será azotado por toda suerte de males. La Santísima Virgen mostraba un aire tristísimo diciendo esto: Pero, mira, en aquellos tiempos de tribulación, venid, venid al pie de este santo altar. Aquí, mis gracias serán derramadas sobre todos. ..todas las personas que las pidieren, grandes y pequeñas.

Llegarán a tal extremo las cosas que parecerá que ya no habrá remedio; todo se creerá perdido; pero tened buen ánimo, no desconfiéis un momento; yo estaré con vosotros; experimentaréis sensiblemente mi presencia, y la protección de Dios y de San Vicente descenderá sobre sus dos Familias. (La de los Sacerdotes de la Misión y la de las Hijas de la Caridad).

Después, los ojos arrasados en lágrimas, añadió: En otras comunidades igual que en el clero de París, habrá víctimas. El Ilustrísimo Señor Arzobispo morirá. Al proferir estas palabras, sus lágrimas rodaron, Hija mía, la Cruz será vilipendiada y arrojada al suelo. Será abierto de nuevo el costado de mi Divino Hijo. Las calles se inundarán de sangre; el mundo entero que dará sumido en la tristeza. Aquí la Santísima Virgen ya no pudo hablar, y un dolor profundo dibujóse en su semblante, Entonces Sor Labouré púsose a pensar: “Cuándo sucederán todas estas cosas?” y una lumbre interior claramente le indicó que dentro de cuarenta años, vaticinando así los luctuosos acontecimientos que se desarrollaron entre los años 1870 y 1871.

La Santísima Virgen le encargó además que trasmitiera a su Director varias recomendaciones referentes a las Hijas de la Caridad y le anunció que un día se vería investida de una autoridad que le permitiría poner en ejecución lo que ella le pedía. Luego concluyó:

Grandes calamidades, pues, habrán de sobrevenir. Máximo será el peligro. Con todo, no temáis vosotras; la protección de Dios, particularmente, os acompañará siempre, y San Vicente os protegerá también. Yo misma permaneceré con vosotras y en vosotras siempre tendré puestos mis ojos para concederos gracias en abundancia.

La Santa añade: “Las gracias serán derramadas particularmente sobre las personas que las pidieren; pero, es preciso orar, ..orar mucho. , .”

“No podría decir -continúa la confidente de María- cuánto tiempo permanecí con la Santísima Virgen. Todo lo que puedo afirmar es que, después de haberme hablado largo tiempo, desapareció de mi vista como una sombra que se desvanece”.

Habiéndose levantado, la Santa volvió a hallar al niño en el mismo sitio en que lo había dejado, Entonces él le dijo: La Virgen ya se fue. y otra vez, colocándose a la izquierda, la llevó lo mismo que la había traído, derramando claridades celestiales en tomo suyo.

“Creo -concluye el relato de la Santa Hermana- que este niño era el Ángel de mi Guarda, porque yo le había rogado encarecidamente que me alcanzase el favor de ver a la Santísima Virgen. Vuelta a mi cama, oí sonar las dos, y no volví a dormir,..”

LA APARICIÓN DEL 27 DE NOVIEMBRE

Lo que acaba de ser referido no es más que una parte de la misión confiada a Sor Labouré, o más bien, una preparación de la entrega del preciosísimo legado que iba a depositar en sus manos, como prenda de su amor a la humanidad, la bondadosa Reina de los cielos.

A fines de noviembre de este mismo año de 1830, nuestra Santa dio cuenta a su Director de una nueva visión. Esta vez no es ya la madre afligida que llora sobre los males que amenazan a sus hijos; es la mirífica Reina de los cielos que baja trayendo la promesa de las bendiciones, de la salud eterna y de la paz.

He aquí su relación, escrita de la propia mano de Sor Labouré:

“El 27 de noviembre de 1830, víspera del primer Domingo de Adviento, a las cinco y media de la tarde, en medio profundo silencio de la meditación, oí del lado derecho altar, un ruido de sedas que se rozan, e inmediatamente vi a la Santísima Virgen junto al cuadro de San José. De estatura mediana, su rostro era tan hermoso que me sería impo describir, aún pálidamente, su belleza. Estaba de pie, vestida con una túnica blanca, nacarada, color de aurora, sin escote y mangas lisas, a la moda que hoy se llama de la Virgen. Tenía cubierta la cabeza con un velo blanco que le caía a cada lado hasta los pies; los cabellos recogidos y por encima una especie de manteleta, guarnecida de un corto encaje, ajustada a la cabeza. El rostro quedaba bastante descubierto y los pies descansaban sobre un globo terráqueo, del cual sólo veíase la mitad. Las manos, levantadas a la altura del pecho, sostenían, naturalmente, otro globo, que también representaba el mundo. Su mirada se elevaba dulcemente al cielo en actitud de ofrecer a Dios la esfera representativa del Universo.

“De repente sus dedos cubriéronse de anillos adornados piedras preciosísimas de sin igual belleza. Los haces de rayos que despedían, iluminaban a la Virgen de tal suerte que su claridad deslumbradora ya no dejaba ver ni su vestido ni sus pies. Las gemas eran de diferentes tamaños y asimismo los rayos que lanzaban eran proporcionalmente de diversa claridad.

“No podré decir lo que entonces experimenté ni todo lo que aprendí de ello en tan poco tiempo.

“Como estuviese yo completamente embebida en su contemplación, la Santísima Virgen inclinó sus ojos sobre mí y una voz me dijo en el fondo del corazón: Este globo que aquí ves representa al mundo entero, pero especialmente a Francia y aun a cada persona en particular.

“Aquí ya no sé describir de ningún modo la espléndida belleza ni el brillo que cobraron los rayos luminosos, cuando la Santísima Virgen añadió: Estos rayos son figura de las gracias que derramo sobre las personas que imploran mis favores, haciéndome comprender así cuán generosa es con las persornas que a ella se dirigen. ¡Cuántas gracias concede a quienes se las piden! En estos instantes inefables, ¿existía yo o no existía? No lo sé. ¡Yo gozaba… gozaba inmensamente!

“De pronto la aparición tomó la forma de óvalo, en cuya parte superior se dibujó esta inscripción en caracteres de oro: ¡Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!

Este vivo cuadro que Sor Catalina tenía: delante de sus ojos, de pronto se cambió sensiblemente. Las manos de María como abrumadas por el peso de las gracias de que eran símbolo las radiantes sortijas y sus piedras preciosísimas, se bajaron y extendieron en el ademán gracioso que hoy ostenta la medalla. Luego, la Virgen dejó oír estas palabras: Haz acuñar, una medalla según este modelo. Cuantos piadosamente la llevaren, recibirán gracias particularísimas, sobre todo si la llevaren suspendida al cuello. Las gracias serán muy abundantes para cuantas la llevaren animados de confianza.

Un instante después -dice la Santa- el retablo se volvió, dejando ver en el reverso la letra M; sobre la. que se levantaba una Cruz que descansaba en una barra horizontal, y debajo, los Sagrados Corazones de Jesús y María; el primero rodeado de una Corona de Espinas y el segundo atravesado por una espada”.

Aunque los apuntes de la vidente nada dicen de las doce estrellas que circundan el monograma de María y los dos Sagrados Corazones, sin embargo, siempre han figurado en el reverso de la Medalla, pues es moralmente seguro que este detalle lo manifestó de viva voz la Santa en tiempo de las apariciones.

En otras notas, escritas igualmente por la misma Hermana, que completan esta relación, se añade que algunas de las piedras de los anillos no despedían rayo ninguno, y, admirándose de esto la Vidente, se le respondió que las piedras que quedaban en la sombra representaban las gracias que los hombres no piden a María.

TERCERA APARICIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

E1 Padre Aladel acogió con indiferencia, casi pudiera decirse  con severidad, las comunicaciones de su penitente, llegando hasta prohibirle el darles crédito alguno. Pero la obediencia de la Santa, atestiguada por su mismo Director, no tuvo la eficacia para borrar de su memoria el dulce recuerdo de lo visto. Postrarse a los pies de María, constituía para ella toda su felicidad.

A María iba continuamente el giro de sus pensamientos, y estaba íntimamente persuadida de que volvería a ver a la Reina de los cielos.

Y en efecto, no quedaron frustradas sus esperanzas. En el mes de Diciembre fue favorecida con una nueva aparición, exactamente igual a la del 27 de Noviembre, y a la misma hora, con la única diferencia, sin embargo por otra parte notable, que la Santísima Virgen no se colocó junto al cuadro de San José, como la vez anterior, sino sobre el sagrario, un tanto hacia atrás, en el mismo lugar en que hoy está su imagen.

La mensajera escogida por la Inmaculada recibió de nuevo la orden de hacer acuñar una medalla, según este modelo. Sor Catalina termina su relación con estas palabras: “Deciros lo que sentí en el momento en que la Santísima Virgen ofreció a Nuestro Señor el globo que representaba el universo, es imposible, como también lo que experimenté en los instantes en que la contemplaba. Una voz que se dejó oir en el fondo de mi corazón, me dijo: Estos rayos son el símbolo de las gracias que la Santísima Virgen obtiene a las personas que se las piden.

Después, contra su costumbre, se le escapa una exclamación de júbilo al pensar en los homenajes que le serían tributados a María: “Oh, qué hermoso será oír decir un día: María es la Reina del Universo. Y cuando los niños exclamen: ¡María es la Reina de cada persona en particular! ¡Será llevada en triunfo y dará la vuelta al mundo!”

Cuando la Venerable Hermana refirió esta nueva aparición de la Medalla al Padre Aladel, éste le preguntó si en el reverso había alguna inscripción, así como la había alrededor de la Inmaculada. La Hermana contestó que no había inscripción ninguna. “Pero, entonces -replicó su Director-, pregunte usted a la Virgen qué es lo que allí se ha de poner”.

La Hermana obedeció y después de haber orado largo tiempo, un día, estando en oración, le pareció oír una voz que le decía: Bastante dicen la letra M y los Sagrados Corazones.

DIFUSIÓN DE LA MEDALLA

Con verdad, puede decirse que desde el momento en que se acuñó la primera medalla, ésta comenzó a recorrer el mundo, convirtiendo una cantidad innumerable de almas, volviendo la paz a infinidad de familias, restaurando la sólida piedad cristiana en todos lados, abriendo el camino a la definición del dogma de la Inmaculada Concepción y luego confirmando esta verdad de nuestra fe en los corazones de todos los bautizados.

El mundo se escandaliza como siempre, del modo de proceder de Dios, el cual, al decir de San Pablo, se complace en realizar sus más grandes maravillas; con los medios más humildes y hasta, despreciables.

¿Cómo es posible -murmuran engreídos- que un trocito de metal, más o menos precioso, pueda tener la tan decantada virtud que se le atribuye? ..; esto es simplemente ridículo.

Esta arma, la Medalla con la imagen de.la Santísima Virgen, en efecto, es insignificante en sí misma, mas no lo es ciertamente, con la virtud que María Santísima ha puesto en ella.

El naturalismo y el sensualismo serán heridos de muerte en muchos creyentes con este piadoso procedimiento Nuestra Inmaculada Madre quiere combatirlos valiéndose de su Medalla.

Llevemos, pues, nuestra Medalla al cuello, rezando confiadamente la oración que lleva inscripta y recordando las palabras que Nuestra Señora en su aparición a Santa Catalina Labouré:

Y sólo, cuando Yo, bajo este emblema sea reconocida como Reina del Mundo, llegarán los días de Paz, de Alegría y de Felicidad, que han de ser muy largos…

CONSAGRACIÓN
A NUESTRA SEÑORA
DE LA
MEDALLA MILAGROSA

Postrado ante vuestro acatamiento, ¡Virgen de la Medalla Milagrosa!, y después de saludaros en el augusto misterio de vuestra Concepción sin mancha, os elijo, desde ahora y para siempre, por mi Madre, abogada, Reina y Señora de todas mis acciones, y protectora ante la majestad de Dios. Yo os prometo, Virgen purísima, no olvidaros jamás, ni vuestro culto, ni los intereses de vuestra gloria, a la vez que os prometo también promover en los que me rodean, vuestro amor.
Recibidme, Madre tierna, desde este momento, y sed para mí el refugio en esta vida y el sostén a la hora de la muerte. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

27 de Noviembre

¿Misa del Día de Acción de Gracias? No, gracias


POR EL PADRE. THOMAS KOCIK


LUNES, 23 DE NOVIEMBRE 2009

Este anuncio probablemente será de interés para los lectores en los Estados Unidos, que se refiere a la fiesta estadounidense del próximo Día de Acción de Gracias (26 de noviembre). Sin embargo, se ocupa de cuestiones teológicas y litúrgicas de importación más global. Lo que sigue es un artículo mío que fue publicado en la edición de junio de 2004 de Homilético y Pastoral Review (pp. 57-60), titulado “Día de la Misa de Acción de Gracias” Presento aquí con la esperanza de disuadir a los lectores que son sacerdotes de utilizar el PROPERS Misa por el Día de Acción de Gracias, que se encuentra en el Misal para su uso en los Estados Unidos. En su lugar, por razones que se explican en lo que sigue, sugerimos que utilice la PROPERS para cualquiera de las dos masas en acción de gracias “(N º 39 de las” misas y oraciones por diversas necesidades y ocasiones “[N º 49 en elMissale Romanum de 2002]). Y así, buenos padres, por lo que creo que vale la pena …

Como muchos de mis hermanos sacerdotes y fieles católicos, que esperan con impaciencia la llegada de la traducción al Inglés de la nueva Missale Romanum, actualmente en obras. Ahora que la Comisión Internacional de Inglés en la Liturgia (ICEL) ha sido mejorado y el Comité de Clara Vox se ha establecido para ejercer “control de calidad” sobre los textos litúrgicos en lengua vernácula, podemos esperar razonablemente que, en la traducción tempore oportuno, un Inglés noble y precisa del Misal en latín. Además, tendremos la Misa PROPERS para muchos de los santos canonizados – o, en algunos casos, cuyas fiestas / monumentos han sido restaurados para el Calendario Romano General – desde el anterior [segunda] editio typica del Misal Romano fue publicado en 1975 . Hay, sin embargo, algo que yo no soy la esperanza de encontrar en el nuevo y mejorado Inglés-idioma Misal, siempre que pueda parecer, y que es la Misa de Acción de Gracias, utilizado en las diócesis de los Estados Unidos. , En el mejor, no es necesario, en el peor, es engañosa.

Para empezar, los católicos estadounidenses no necesitan una fiesta especial o servicio litúrgico para dar gracias a Dios. La Eucaristía es el acto supremo de acción de gracias, que se celebra en todo el mundo en los diversos ritos todos los días excepto el Viernes Santo. Además, el Misal Romano, que ya ofrece dos formularios de las misas ofrecidas en la gratitud por las bendiciones recibidas. [1] Con la misma lógica, se podría objetar que la Missa pro remissione peccatorum [2], tampoco procede, puesto que cada Misa hace presente, aquí y ahora, en forma sacramental, el sacrificio de Cristo en la cruz por el perdón de los pecados. Sin embargo, mi principal objeción a la Misa del Día de Acción de Gracias no es que no es necesario, mi principal objeción es teológica. En su forma actual, el prefacio de esta misa juega en una típicamente americano interpretación errónea de la elección divina. He aquí el texto completo: [3]

¶ 1 / Padre,
we do well to join all creation, que hacemos bien para unirse a toda la creación,
in heaven and on earth, en el cielo y la tierra,
in praising you, our mighty God en la alabanza a usted, nuestro poderoso Dios
through Jesus Christ our Lord. por Jesucristo nuestro Señor.
¶2 / You made man to your own image ¶ 2 / Usted hizo al hombre a su propia imagen
and set him over all creation. y lo puso sobre toda la creación.
Once you chose a people Una vez que se eligió un pueblo
and, when you brought them out of bondage to y, cuando los sacó de la esclavitud a
freedom, they carried with them the promise la libertad, que llevaban consigo la promesa de
that all men would be blessed que todos los hombres serían bendecidos
and all men could be free. y todos los hombres ser libres.
¶3 / What the prophets pledged ¶ 3 / lo que los profetas se comprometió
was fulfilled in Jesus Christ, se cumplió en Cristo Jesús,
your Son and our saving Lord. tu Hijo y nuestro Señor de ahorro.
It has come to pass in every generation Se ha llegado a pasar en cada generación
for all men who have believed that Jesus para todos los hombres que han creído que Jesús
by his death and resurrection por su muerte y resurrección
gave them a new freedom in his Spirit. les dio una nueva libertad en su Espíritu.
¶4 / It happened to our fathers, ¶ 4 / Le pasó a nuestros padres,
who came to this land as if out of the desert que vino a esta tierra como si fuera del desierto
into a place of promise and hope. en un lugar de promesa y de esperanza.
It happens to us still, in our time, Le pasa a nosotros todavía, en nuestro tiempo,
as you lead all men through your Church a medida que conducir a todos los hombres a través de su Iglesia
to the blessed vision of your peace. a la visión bendito de tu paz.
¶5 / And so, with hearts full of love, ¶ 5 / Y así, con el corazón lleno de amor,
we join the angels, today and every day of our lives, nos unimos a los ángeles, hoy y cada día de nuestras vidas,
to sing your glory in a hymn of endless praise: para cantar su gloria en un himno de alabanza sin fin:
Holy, holy, holy… Santo, santo, santo …

Desde este prefacio se utiliza únicamente en el Día de Acción de Gracias, es fácil comprender cómo los adoradores podrían pensar que la gente a la que el Señor entrega de la esclavitud (¶ 2) para los peregrinos. Antes de malentendidos potenciales podrían ser disipadas, la mitad del Prefacio ya se oró, momento en que se nos dice (más bien, Dios le dijo), aunque indirectamente, que las personas liberadas que llevaban la promesa de las bendiciones y la libertad eran los Judios: “¿Qué los profetas prometió se cumplió en Cristo Jesús … “(¶ 3). Dios liberó a su pueblo, Israel, de la esclavitud en Egipto y finalmente les llevaron a la libertad en la Tierra Prometida. Más tarde, a través de los profetas, Dios prometió a redimir al pueblo de la Antigua Alianza que de verdadera esclavitud que es el pecado – una promesa cumplida en Cristo. La identidad de la nación escogida podría quedar claro desde el principio, simplemente insertando la palabra “Israel” después de la palabra “pueblo” (¶ 2): “Una vez que eligió un pueblo, Israel, y les dio un destino …”

Más problemática, sin embargo, es el resto del Prólogo. Se presenta con razón Éxodo de Israel como un hecho arquetípico de proporciones épicas, pero pide a la discutible (para mí, al menos) la conexión de dicho fenómeno con la experiencia norteamericana: Así como Dios liberó al pueblo elegido de la esclavitud, por lo que “en cada generación, “por la gracia del Misterio Pascual (¶ 3), Él libera a la gente de la cautividad del pecado y el diablo, de hecho,” lo que ocurrió a nuestros padres “y” nos sucede aún, en nuestro tiempo “, a través del testimonio de la Iglesia y la mediación (¶ 4) – “es” ser la salvación prometida por los Profetas y se dio cuenta en cada generación de los renacidos en Cristo. Dado que la identidad de “nuestros padres” no se indica, supongo que el término se refiere tanto a los peregrinos y los puritanos que vinieron a América a partir de 1620, o para todos nuestros antepasados inmigrantes independientemente de su lugar de origen. En el primer caso, el prefacio es potencialmente engañosa en este último caso, es históricamente inexacto.

Es poco probable que “nuestros padres” es una referencia general a todos los inmigrantes de antaño, ya que el contexto proporcionado por el anterior (el tercero) del párrafo se incluyen esos padres entre “todos los hombres que han creído que Jesús con su muerte y resurrección, les dio una nueva libertad en su Espíritu. “Sin duda, sin embargo, el autor del prefacio sabían que no todos los que vinieron a este” lugar de promesas y esperanzas “eran cristianos (aunque después del Concilio Vaticano II estaba de moda en algunos círculos teológicos a hablar de” cristianos anónimos ” ).

Teniendo en cuenta que este prólogo se utiliza únicamente en el Día de Acción de Gracias, creo que con seguridad puede suponer “nuestros padres” que han sido los puritanos del siglo 17. Todos eran cristianos, incluso si su ultra-protestantismo colocó decididamente fuera de la Tradición de la ortodoxia cristiana histórica (que es por lo que fueron perseguidos en Inglaterra y se embarcó a estas costas). Si estoy en lo correcto, entonces no creo que estoy fuera de línea en el interrogatorio, con todo respeto ecuménico, si un texto litúrgico católico debe memorizar (aunque sea implícitamente) una secta cuyo vuelo a América, se hizo necesario por su afán de purificar la (Anglicana ) Iglesia de la vieja levadura del catolicismo. Pero tengo una objeción de más peso.

Aunque reconozco que, de una manera u otra, todas las generaciones de cristianos han dado expresión a el misterio de la redención en analogías sugeridas por su cultura y sus circunstancias, sin embargo, creo que en forma paralela al éxodo Pilgrim (¶ 4) con el Éxodo de Israel (¶ 2 ) alienta una tipología falsa. Agradeciendo la herencia hebrea del cristianismo y convencido de que la Iglesia era apóstata, los puritanos veían a sí mismos como el nuevo Israel, los restos incorruptos de los fieles, recién salido de la cautividad transatlántica y ponchando en el desierto. (La historia del cristianismo está llena de restos de fieles que han restablecido la Iglesia “verdad”, por lo general en oposición a la Iglesia romana supuestamente falsas, y luego, más tarde, en oposición a sus propias iglesias anteriormente verdad.) Al igual que el Israel bíblico, que consideraban a sí mismos como que ha suscrito un convenio especial con Dios para ser su pueblo. Cabe señalar que el Día de Acción de Gracias, celebrada por primera vez en el otoño de 1621, se deriva de la fiesta de la cosecha judía de los Tabernáculos (o Tabernáculos), el anual de ocho días anticipación ceremonial de la gran cosecha mesiánica de todas las naciones que se produzca a finales de tiempo. [4] Los puritanos auto-identificación como Israel reconstituido dio lugar a la idea, ahora largo arraigada en nuestra psique nacional, que Estados Unidos es el niño mimado de la Providencia divina, una (la?) elegido cada nación cuya aspiración está asegurado por el Todopoderoso. [5] Wrong. La Iglesia, no Estados Unidos, es el nuevo Israel, el cumplimiento de la promesa de que Israel sería “una luz para las naciones” (Isaías 49:6), el centro de todas las naciones a las que están destinadas a converger con el fin de ver las gloria de Dios. Aunque me gusta mi país, no dudo en añadir que Estados Unidos es una nación de muchos, no menos amado por Dios, pero no más. Textos de facilitar una interpretación errónea del único Pueblo de Dios (para los que no hay en plural) no tienen cabida en nuestros libros litúrgicos.

Estoy seguro de que los agentes de una reforma litúrgica “de la reforma” tiene cosas más importantes para freír (o pavos para cocinar). Y me sorprendería saber que la Misa del Día de Acción de Gracias ha cruzado la mente de nadie si se tiene en cuenta las mejoras desde hace mucho tiempo que deben introducirse en el idioma Inglés-Misal [para su uso en los Estados Unidos]. Sin embargo, no es demasiado tarde para considerar o bien extirpar esta Misa por completo, o al menos la revisión de su Prefacio a fin de evitar errores de identificación de los elegidos de Dios, Pueblo peregrino y la ciudad que habitan. Por eso, sería muy agradecido.

NOTAS

[1] Missale Romanum, 3 ª edición típica (Ciudad del Vaticano, Librería Editrice Vaticana, 2002), Missae et Orationes pro variis necessitatibus vel ad diversa, N ° 49 ( “Pro Gratiis Deo Reddendis”, pp. 1153-54. Estas dos masas formularios aparecen también en las anteriores ediciones del Misal de Pablo VI (1970 y 1975).

[2] Ibid., N ° 38 ( “Pro remissione Peccatorum”), pp. 1139-40.

[3] Prefacio # 84 en el Misal de Inglés para su uso en los Estados Unidos. Los números al comienzo de cada apartado no aparecen en el Misal, los cuales están destinados a facilitar la referencia.

[4] Véase Lev. 23:33-43. A diferencia de las otras dos festividades que se celebran cada año en peregrinación en masa a Jerusalén, a saber, la Pascua y Pentecostés, la Fiesta de los Tabernáculos, no tiene equivalente en el ciclo litúrgico cristiano. Los puritanos no toleraba las celebraciones religiosas carecen de precedentes en la Antigua Alianza, ni siquiera en Navidad.

Original en Idioma Inglés,

traducción hecha con Google traductor

Tomado de: http://www.newliturgicalmovement.org/

Thanksgiving Day Mass? No, thanks

BY FR. THOMAS KOCIK

MONDAY, NOVEMBER 23, 2009

This post will probably be of interest primarily to readers in the United States, as it concerns the upcoming American holiday of Thanksgiving Day (26 November). Yet it addresses theological and liturgical issues of more global import. What follows is an article of mine that was published in the June 2004 issue of Homiletic and Pastoral Review (pp. 57-60), titled “Thanksgiving Day Mass.” I present it here in the hope of dissuading readers who are priests from using the Mass propers for Thanksgiving Day, as found in the Sacramentary for use in the United States. Instead, for reasons that are explained in what follows, I suggest using the propers for either of the two Masses “In Thanksgiving” (No. 39 of the “Masses and Prayers for Various Needs and Occasions” [No. 49 in the Missale Romanumof 2002]). And so, good Fathers, for what you think it’s worth…

Like many of my brother priests and faithful Catholics, I eagerly await the arrival of the new English translation of the Missale Romanum, currently in the works. Now that the International Commission on English in the Liturgy (ICEL) has been revamped and the Vox Clara Committee has been established to exercise “quality control” over vernacular liturgical texts, we can reasonably expect, in tempore opportune, a noble and accurate English translation of the Latin Missal. In addition, we will have Mass propers for many of the saints canonized – or, in some instances, whose feasts/memorials have been restored to the General Roman Calendar – since the previous [second] editio typica of the Roman Missal was published in 1975. There is, however, something I am hoping not to find in the new and improved English-language Missal, whenever it may appear, and that is the Mass of Thanksgiving Day, used in the dioceses of the United States. At best, it is unnecessary; at worst, it is misleading.
For starters, American Catholics do not need a special feast or liturgical service for thanking God. The Eucharist is the supreme act of thanksgiving, celebrated throughout the world in various rites every day except Good Friday. Besides, the Roman Missal already provides two formularies for Masses offered in gratitude for blessings received.[1] By the same logic, one could object that the Missa pro remissione peccatorum[2] is likewise unnecessary, since every Mass makes present, here and now, in sacramental form, Christ’s sacrifice on the Cross for the forgiveness of sins. But my chief objection to the Thanksgiving Day Mass is not that it is unnecessary; my principal objection is theological. In its current form, the Preface of this Mass plays into a distinctively American misconstrual of divine election. Here is the full text:[3]
¶1 / Father,
we do well to join all creation,
in heaven and on earth,
in praising you, our mighty God
through Jesus Christ our Lord.
¶2 / You made man to your own image
and set him over all creation.
Once you chose a people
and, when you brought them out of bondage to
freedom, they carried with them the promise
that all men would be blessed
and all men could be free.
¶3 / What the prophets pledged
was fulfilled in Jesus Christ,
your Son and our saving Lord.
It has come to pass in every generation
for all men who have believed that Jesus
by his death and resurrection
gave them a new freedom in his Spirit.
¶4 / It happened to our fathers,
who came to this land as if out of the desert
into a place of promise and hope.
It happens to us still, in our time,
as you lead all men through your Church
to the blessed vision of your peace.
¶5 / And so, with hearts full of love,
we join the angels, today and every day of our lives,
to sing your glory in a hymn of endless praise:
Holy, holy, holy…
Since this Preface is used solely on Thanksgiving Day, it is easy to understand how worshipers could mistake the People whom the Lord delivered from bondage (¶2) for the Pilgrims. Before potential misapprehension could be dispelled, half the Preface would already be prayed, at which point we are told (rather, God is told), albeit obliquely, that the liberated People who bore the promise of blessings and freedom were the Jews: “What the prophets pledged was fulfilled in Jesus Christ…” (¶3). God delivered His People, Israel, from slavery in Egypt and eventually brought them to freedom in the Promised Land. Later, through the Prophets, God promised to redeem the People of the Old Covenant from that true slavery which is sin – a promise fulfilled in Christ. The identity of the chosen nation could be made clear at the outset simply by inserting the word “Israel” after the word “people” (¶2): “Once you chose a people, Israel, and gave them a destiny…”
More problematic, however, is the remainder of the Preface. It rightly presents Israel’s Exodus as an archetypal event of epic proportions, but invites the disputable (to my mind, at least) connection of that event with the American experience: Just as God freed the Chosen People from slavery, so “in every generation,” through the grace of the Paschal Mystery (¶3), He frees people from captivity to sin and the devil; indeed, “it happened to our fathers” and it “happens to us still, in our time,” through the Church’s witness and mediation (¶4) – “it” being the salvation pledged by the Prophets and realized in every generation for those reborn in Christ. Since the identity of “our fathers” is not indicated, I presume the term refers either to the Pilgrims and other Puritans who came to America beginning in 1620, or to all our immigrant forebears regardless of their place of origin. If the former, the Preface is potentially misleading; if the latter, it is historically inaccurate.
It is unlikely that “our fathers” is a general reference to all immigrants of yesteryear, since the context provided by the preceding (third) paragraph would include these fathers among “all men who have believed that Jesus by his death and resurrection gave them a new freedom in his Spirit.” Surely, however, the Preface’s author knew that not all who came to this “place of promise and hope” were Christians (though after Vatican II it was fashionable in some theological circles to speak of “anonymous Christians”).
Given that this Preface is used solely on Thanksgiving Day, I think I can safely suppose “our fathers” to have been the 17th-century Puritans. They were all Christians, even if their ultra-Protestantism placed them decidedly outside the Tradition of historic Christian orthodoxy (which is why they were persecuted in England and sailed to these shores). If I am correct, then I do not think I am out of line in questioning, with all ecumenical regard, whether a Catholic liturgical text should memorialize (however implicitly) a sect whose flight to America was necessitated by its zeal to purify the (Anglican) Church of the old leaven of Catholicism. But I have a weightier objection.
While I acknowledge that, in one way or another, all generations of Christians have given expression to the mystery of redemption in analogies suggested by their culture and circumstances, I nonetheless think that paralleling the Pilgrim exodus (¶4) with Israel’s Exodus (¶2) encourages a false typology. Appreciative of Christianity’s Hebraic heritage and convinced that the Church was apostate, the Puritans saw themselves as the New Israel, the uncorrupted remnant of the faithful, freshly sprung from transatlantic captivity and striking out into the wilderness. (Christian history is littered with faithful remnants that have reestablished the “true Church,” usually in opposition to the allegedly false Roman Church, and then, later, in opposition to their own previously true churches.) Like biblical Israel, they viewed themselves as having entered into a special covenant with God to be His People. It is worth noting that Thanksgiving Day, first celebrated in the autumn of 1621, derives from the Jewish harvest festival of Tabernacles (or Booths), the annual eight-day ceremonial anticipation of the great Messianic ingathering of all nations to occur at the end of time.[4] The Puritans’ self-identification as Israel Reconstituted gave rise to the notion, now long-embedded in our national psyche, that America is the darling of divine Providence, a (the?) chosen nation whose every aspiration is underwritten by the Almighty.[5] Wrong. The Church, not America, is the New Israel, the fulfillment of the promise that Israel would be “a light to the nations” (Isa. 49:6), the center to which all nations are destined to converge in order to see the glory of God. While I love my country, I do not hesitate to add that America is one nation among many, no less loved by God, but no more. Texts facilitating a misunderstanding of the one People of God (for which there is no plural) do not belong in our liturgical books.
I am sure that the agents of a liturgical “reform of the reform” have much bigger fish to fry (or turkeys to cook). And I would be surprised to learn that the Thanksgiving Day Mass has crossed anyone else’s mind when taking into account the long overdue improvements to be made to the English-language Missal [for use in the United States]. Still, it is not too late to consider either excising this Mass altogether, or at least revising its Preface so as to obviate misidentifications of God’s chosen, pilgrim People and the City they inhabit. For that, I would be truly thankful.
ENDNOTES
[1] Missale Romanum, 3rd typical edition (Vatican City: Libreria Editrice Vaticana, 2002), Missae et orationes pro variis necessitatibus vel ad diversa, No. 49 (“Pro Gratiis Deo Reddendis,” pp. 1153-54. These two Mass formularies appear also in the previous editions of the Missal of Paul VI (1970 and 1975).
[2] Ibid., No. 38 (“Pro Remissione Peccatorum”), pp. 1139-40.
[3] Preface #84 in the English Sacramentary for use in the United States. The numbers at the beginning of each paragraph do not appear in the Sacramentary; these are meant to facilitate reference.
[4] See Lev. 23:33-43. Unlike the other two feasts celebrated each year by mass pilgrimage to Jerusalem, namely, Passover and Pentecost, the Feast of Tabernacles has no counterpart in the Christian liturgical cycle. The Puritans tolerated no religious celebrations lacking precedent under the Old Covenant, not even Christmas.
[5] The “theologizing” of the American experience has a venerable heritage, from the Puritans to the founding fathers, to Lincoln (perhaps its most eloquent and nuanced exemplar), and, after Lincoln, to Presidents Wilson, Reagan, and […] Bush. Having fallen out of vogue for some time, that tradition was revived in our public rhetoric especially after the attacks of September 11, 2001. For a critical analysis of this current in American thought, see Ernest Lee Tuveson, Redeemer Nation: The Idea of America’s Millennial Role (Chicago: University of Chicago Press, 1968); for a fine short essay, see Peter J. Leithart, “Typology and the Public Church,” First Things 77 (November 1997): 12-13.

Tomado de: http://www.newliturgicalmovement.org/

A propósito del Thanksgiving Day

¿Quiénes eran los Puritanos?

LOS PURITANOS INGLESES En la concepción puritana, las Escrituras tenían el propósito de impartir la verdad en forma tal que el lector se moviera en dirección a Dios. Estas no necesitaban de iluminación externa, sino que se alumbraban a si mismas. Por lo tanto, rechazaban el uso de doctrinas ajenas para interpretar el texto bíblico.

 

Puritanos

Una de las principales dificultades en el estudio de los diversos movimientos sueltamente mencionados como Puritanismo es formular una exacta definición capaz de incluir las variadas y a veces mutuamente inconsistentes formas de creencias usualmente clasificadas bajo ese nombre. En su sentido original significó “aquellos que luchan por lograr un culto purificado de toda contaminación de papismo” (Maitland, ob. cit. inf., 590). Un escritor más reciente, adoptando y expandiendo esta definición agrega: “Las numerosas y variadas sectas y personas que caen dentro de esta definición, fueron usualmente caracterizadas por una aversión por el regocijo y por un amor apasionado por la libertad cívica” (Trevelyan, ob. cit. inf., 60). Podemos ver los primeros comienzos del Puritanismo Inglés en la actitud de aquellos que en 1563 entraron en la “Controversia de la Vestimenta” oponiéndose al uso por parte del clero, de la capa y la toga en la vida diaria y del sobrepelliz en la iglesia. Los exiliados ingleses de Ginebra fueron activos en la causa y, para 1565 su resistencia a los deseos de la reina sometió a algunos de ellos a la pérdida de beneficios. Esta controversia de derechos y vestimentas devinieron en una controversia de organización política, hasta que emergió el Presbiterianismo en antagonismo con el Episcopalianismo. Aún dentro del proceso el movimiento se desarrolló en tan divergentes líneas que el Puritanismo rápidamente incluyó tres diferente teorías del gobierno de la Iglesia. En primer lugar estaban los moderados que deseaban retener el gobierno a través de los obispos, aunque preferían darle el título de “superintendente”, pero que deseaban las costumbres del Establishment para ajustarse más cercanamente a las prácticas Ginebrinas. Los que apoyaban este sistema estaban en acuerdo con los Presbiterianos Escoceses, que había sido establecido por John Knox. En segundo lugar estaban los Presbiterianos estrictos, quienes deseaban la forma de gobierno Calvinista como asimismo su teología y orden de culto. En Inglaterra el movimiento fue liderado por Thomas Cartwright de Cambridge, cuya doctrina de que debía haber igualdad de autoridad y que el obispo y el presbítero eran uno, fue rápidamente adoptada en Escocia. En tercer lugar estaban los Clérigos Libres o Independientes quienes repudiaban todo poder coercitivo en la Iglesia y deseaban que todos los hombres fueran libres de formar congregaciones. Su líder fue Robert Brown, cuyos seguidores fueron al principio perseguidos tanto por los Anglicanos como por los Presbiterianos, pero cuyos descendientes crecieron en poder e influencia hasta que bajo Oliver Cronwell se convirtieron en el partido predominante.

Estos tres cuerpos diferían uno del otro en doctrina, organización eclesiástica y en su opinión de tolerancia. La fortaleza común de estos tres cuerpos del Puritanismo residía en los resultados logrados por el estudio general de la Biblia, en la cual los Puritanos aprendieron las relaciones del hombre con Dios como se ejemplificaba en las historias y parábolas de las Santas Escrituras. Este estudio privado de las Escrituras fue llevado a cabo mediante la ayuda de interpretación privada la que inevitablemente resultó en la multiplicación de sectas menores tales como los hombres de la Quinta Monarquía, Niveladores (Levellers), Cavadores (Diggers) y otros. Así, el Puritanismo nunca podría lograr un sistema dogmático reconocido. Al principio compartió muchas opiniones Calvinistas con los teólogos del la Iglesia Establecida, pero estas fueron abandonadas por algunas y las doctrinas de Calvino fueron primeramente rechazadas por los Bautistas y luego por los Cuáqueros y los Unitarios. Sin embargo, la falta de una teología consistente fue menos percibida debido al gran énfasis que los Puritanos depositaban en “servir a Dios en espíritu y verdad” – por sentimiento y conducta más que por doctrina. Este espíritu es más pronunciado en las obras Puritanas que alcanzaron mayor popularidad: “Pilgrim’s Progress” de Bunyan, “Journal” de George Fox, “History of My Own Life” de Thomas Ellwood y “Saint’s Everlasting Rest” de Baxter. En materia de gobierno de la Iglesia, se tornó necesario algún tipo de sistema y los Presbiterianos Escoceses desarrollaron un plan, expresado en el Primer Libro de Disciplina propuesto en la Asamblea de Edimburgo de 1560, el que se ocupaba principalmente de la propia congregación. Este fue complementado por el Segundo Libro de Disciplina de 1578 que regulaba la dependencia de la congregación de las cortes superiores. Mediante estos el Presbiterianismo estaba completamente establecido; ya que los superintendentes fueron abolidos y toda autoridad fue transferida de los ministros individuales a cuatro cuerpos, la Sesión Kirk (Sesión Iglesia), el Presbiterio, el Sínodo Provincial y la Asamblea General.

Los Puritanos Ingleses consideraron este sistema desde dos diametralmente opuestos puntos de vista. Fue aprobado por los Presbiterianos y condenado por los Independientes. Pero por un tiempo fueron mantenidos unidos por la común necesidad de oponerse a la alianza que se estableció bajo Jacobo I entre el partido de la Alta Iglesia y la Corona. La disputa se convirtió en política, y el Arminianismo, el Epicospalismo, y el derecho divino del soberano mantenido por este partido fue enfrentado por el Calvinismo, Presbiterianismo y Republicanismo del otro. Cuando las proclamaciones del Largo Parlamento resultaron en la victoria de los Puritanos, sus propias diferencias internas clamaron por un acuerdo y la Asamblea de Westmister de 1643 fue un intento fallido de componerlo. Los cuatro partidos, Presbiterianos Moderados, Presbiterianos Escoceses, Erastianos e Independientes, habiendo peleado fieramente, acordaron en un compromiso que favorecía a los moderados. Los Presbiterianos, sin embargo, gradualmente perdieron terreno debido al creciente poder de los Independientes quienes tenían el fuerte apoyo de Cronwell y su ejército. Ellos, a su turno, fueron destruidos como poder político por la Restauración, momento desde el cual el Puritanismo cesó de ser una fuerza en Inglaterra bajo tal nombre, y sobrevivió solamente en las diversas sectas Inconformistas que se han incrementado y multiplicado en número hasta el presente, sin, sin embargo, ningún aumento de fuerza colectiva. Muchos de estos organismos hace tiempo dejaron de representar al Puritanismo en cualquier sentido excepto en disentir de la Iglesia Establecida. Uno de los más pintorescos incidentes en la historia del Puritanismo y uno de influencia de largo alcance en la subsiguiente historia Americana, fue la partida de los “Padres Peregrinos” – setenta y cuatro Puritanos Ingleses y veintiocho mujeres – quienes hicieron vela desde Inglaterra en el May Flower y desembarcaron en Plymouth Rock, el 25 de Diciembre de 1620. Allí ellos fundaron una colonia, representando ambos tipos, siendo la colonia de Plymouth Congregacionalista, y los habitantes de Massachusetts Bay, Presbiterianos.

Escrito por Edwin Burton.

Transcripto por M.E. Smith.

Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi
Bibliografía CAMPBELL, “Puritanism in Holland, England, and America” (Londres, 1892); DEXTER, “England and Holland” (Londres, 1906); GREGORY, “Puritanism” (Londres, 1895); WAKEMAN, “The Church and the Puritans: 1570-1660” (Londres, 1887); BYINGTON, “The Puritan in England and New England” (Londres, 1896), que da una útil bibliografía; NEAL, “History of the Puritans, 1517-1688” (Londres, 1822); STOWELL AND WILSON, “History of the Puritans in England” (Londres, 1849); HOPKINS, “The Puritans: Church, Court and Parliament during the reigns of Edward VI and Elizabeth” (Boston, 1859-61); MARSDEN, “History of the early Puritans, to 1642” (Londres, 1850); IDEM, “History of the later Puritans, 1642-62” (Londres, 1852); TULLOCH, “English Puritanism and its leaders” (Edinburgo, 1861); MAITLAND, “The Anglican Settlement and the Scottish Reformation” en “Cambridge Modern History”, II (Cambridge, 1903); TREVELYAN, “England under the Stuarts” (Londres, 1904). Ver además “Reprints of the Clarendon Historical Society” (Edinburgo, 1882-6).

 

Tomado de: http://ec.aciprensa.com/wiki/index.php?title=Puritanos&oldid=3246

Día de Acción de Gracias, una celebración 100% protestante

El primer Día de acción de gracias, pintado por Jean Leon Gerome Ferris (1863–1930).

La fiesta por excelencia en Estados Unidos es el llamado Thanksgiving Day Día de Acción de Gracias que, desde 1789, se celebra el cuarto jueves de noviembre (hoy).Con la excusa, el viernes hacen puente, que sumado al sábado y al domingo, son cuatro días perfectos para ver a la familia. El caso es que como en EE. UU. las distancias son tan extensas, es la fecha del año en la que más desplazamientos se producen.

Encontramos los orígenes de la tradición en la época colonial, en el contexto de los conflictos religiosos con Inglaterra.  En este caso, estaban enfrentados lospuritanos con la Iglesia de Inglaterra (ya separada de la católica desde Enrique VIII) ya que, para ellos, las reformas no eran suficientes y se parecía demasiado a la iglesia romana.  La monarquía apoyó a la Iglesia ( pues eran los jefes de la misma) y los puritanos más exaltados, los llamados separatistas (pilgrins o peregrinos), se vieron forzados a exiliarse.  Lo intentaron en los Países Bajos, pero al fracasar en su intento (en esta época estaban en disputas religiosas entre sí y con los españoles), pusieron sus miras en el teritorio de ultramar.  No hacía mucho que las potencias europeas de habían delimitado los ámbitos de actuación en el Nuevo Mundo. España y Portugal se quedaron en el sur y franceses e ingleses, exploraron la zona del norte hasta Florida. Allí, al instaurar un nuevo sistema, respirarían un ambiente de libertad religiosa.

El 16 de septiembre de 1620 se embarcaron en el el puerto de Plymouth(Inglaterra), en un barco llamado Mayflower, 101 puritanos. En noviembre, el Mayflower llegó a la punta del cabo Cod y acabaron desembarcando un més más tarde en una pequeña ensenada bautizada casualmente por anteriores exploradores con el nombre del puerto inglés del que ellos habían partido, Plymouth, en lo que más tarde sería el estado de Massachusetts.

Barco Mayflower

Al desembarcar, nombraron gobernador, pero el hambre y las enfermedades acabaron pronto con él y con la mitad de sus compañeros, por lo que nombraron uno nuevo: William Bradford. Mantuvieron relaciones cordiales con los indios de la zona.  Estos les brindaron su ayuda (aunque de haber sabido lo que se les echaba encima, probablemente no lo hubieran hecho). Gracias a los indios, al año siguiente la colonia obtuvo el fruto de su primera plantación de maiz, lo cual les hizo acabar con el hambre.

En el otoño de aquel 1621, Bradford instituyó “un día de dar gracias al Señor para que podamos de una manera más especial regocijarnos después de haber recogido el fruto de nuestro trabajo”.  Se preparó una gran comida, a la cual se invitó como agradecimiento a los indios de la zona.

Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias

Al principio el alcance de la celebración fue sólo regional, y de hecho, no se celebraba con regularidad. La unificación de los que entonces eran las Trece Colonias en lo que hoy conocemos como los Estados Unidos de América en 1789, fue lo que hizo que George W. Washington, primer presidente del nuevo estado, decidiera instaurarla como fiesta nacional.

Desde entoces, no hay cole yanqui que se precie que se resista a vestir de pavo a algún alumno para su función de teatro.

Tomado de: http://potnia.wordpress.com/2007/11/28/dia-de-accion-de-gracias/

26 de noviembre

SAN PEDRO DE ALEJANDRÍA,
Obispo y Mártir

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre sino por mí. (San Juan, 14, 6).

 

San Pedro de Alejandría fue un verdadero imitador de Jesucristo. Imitó su humildad rehusando, aunque fuese patriarca, sentarse en la cátedra patriarcal, y su caridad, abrazando al verdugo que venía a decapitarlo. Decapitado, permaneció de rodillas todavía algún tiempo, como si hubiese continuado rezando a Dios por sus perseguidores. Murió en el año 311.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE JESUCRISTO

I. Jesús es el camino por el cual debemos llegar al cielo; hay que seguir la huella de sus pasos. Es nuestra Cabeza, Él, primero, nos ha abierto el camino del cielo: este camino es el de las humillaciones y de los sufrimientos; me engaño, pues, si pretendo ir al cielo por otro camino. En adelante quiero, oh mi divino Maestro, seguiros a todas partes adonde vayáis, al Huerto de los Olivos, al Calvario y hasta a la Cruz.

II. Jesús es la verdad; hay que ser impío para dudar de la verdad de sus palabras. Ha dicho Él que los pobres, los afligidos y los perseguidos son bienaventurados: ¿lo crees tú? ¿No crees más bien al mundo, que dice lo contrario? Preciso es que uno u otro se equivoque y quiera hacernos equivocar. No sois Vos, oh Jesús mío, el mundo es el engañador, ¡Y nosotros nos fiamos en él! O Cristo se equivocó, o el mundo está en el error. (San Bernardo).

III. Jesús es la vida; ha venido a este mundo para darnos una vida feliz y rica en toda clase de bienes, no de esta tierra, sino del cielo. Sobre todo en el adorable Sacramento del altar es donde nos da esta vida. ¿Cómo te acercas tú a la santa Mesa? Si tanto trabajamos para prolongar nuestra vida algunos días, ¡qué no deberíamos hacer para vivir eternamente! (San Agustín).

La imitación de Jesucristo 
Orad por vuestro Obispo.

ORACIÓN

Dios omnipotente, mirad nuestra flaqueza; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma, y fortificadnos con la gloriosa intercesión de San Pedro, vuestro pontífice mártir. por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

26 de Noviembre

SANTA CATALINA, Virgen y Mártir

SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA de Caravaggio

El Thyssen tiene el lujo de contar con una de las mejores obras del maestro lombardo.

Inicialmente se dudó de su autoría, pero desde 1922 es opinión unánime que la pintura pertenece al gran Caravaggio. El potentísimo claroscuro acentúa el sentido expresivo de toda la escena. La santa se nos presenta lujosamente vestida — en consonancia con su rango de princesa — y arrodillada en lo que parece un cojín de Damasco. La gama cromática de los ropajes es admirable y el juego de líneas de los distintos objetos que hacen alusión a su martirio es de una extraordinaria eficacia pictórica. Se piensa que el modelo elegido por Caravaggio fue el de una cortesana que frecuentó el círculo del artista.

Tomado de: http://leiter.wordpress.com/2009/04/

25 de noviembre

SANTA CATALINA,
Virgen y Mártir

Yo pondré las palabras en vuestra boca, y una sabiduría a la que no podrán resistir , ni contradecir todos vuestros enemigos. (San Lucas, 21, 15).

Según su leyenda, Santa Catalina, nacida de familia de alto rango en Alejandría, con tanto éxito se entregó al estudio de las ciencias divinas y humanas, que, a los 18 años, confundió al emperador Maximino, y a los filósofos paganos, convirtiendo a gran número de éstos. Convirtió también a la emperatriz Fausta y al tribuno Porfirio, quienes sufrieron el martirio con ella y los filósofos convertidos. Como consecuencia de ser azotada con látigo de puntas de plomo once días estuvo medio muerta. Sometida al tormento de las ruedas con dientes de hierro, a la primera vuelta rompiéronse éstas. Acabó su suplicio siendo decapitada. Su cuerpo fue llevado por los ángeles a la cumbre del Sinaí.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SANTA CATALINA

I. Santa Catalina consagró su virginidad a Jesucristo desde edad muy temprana; prefirió conservar esta virtud padeciendo el martirio, a perderla subiendo al trono. ¡Oh virtud amable, que hace a los hombres amigos de Jesucristo, hijos de María, semejantes a los ángeles, y les da en la tierra un pregusto de la felicidad que regocija a los santos en el cielo!

II. Santa Catalina recibió la corona de los doctores con la de las vírgenes, porque predicó la fe, confundió a los filósofos y convirtió a muchos paganos. Aprende con esto que Dios es el autor de toda ciencia: “Él fue quien ilustró a Santa Catalina. Día y noche te consumes inclinado sobre los libros: vete a la fuente de todos los conocimientos, pide sabiduría al Señor. Él te la dará; pero, sírvete de tus luces para santificarte y para convertir a los otros. ¿Lo haces así?

III. A esas dos primeras coronas sumó ella la del martirio. Podía Catalina ser dichosa según el mundo: era hermosa, noble, rica, llena de ingenio, podía llegar a ser esposa de un emperador. Renunció a todas estas ventajas y murió por Jesucristo. ¿Qué hubieras hecho tú en su lugar? ¿qué haces todos los días? ¡Por un pequeño interés, abandonas al Señor! ¿Quieres participar de la corona del martirio? Mortifica tu carne, combate la voluptuosidad y la avaricia, desprecia al mundo. Afligir la carne, vencer las pasiones, resistir a la avaricia, triunfar del mundo, es una gran parte del martirio. (San Agustín).

La humildad
Orad por la buena educación
de la juventud.

ORACIÓN

Oh Dios, que disteis la ley a Moisés en la cumbre del monte Sinaí y en ella hicisteis enterrar por ministerio de los santos ángeles el cuerpo de vuestra virgen y mártir Santa Catalina, os suplicamos que nos hagáis llegar, por sus méritos e intercesión, a la montaña que es Jesucristo. Por J. C. N. S. Amen.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

CANCIONES DEL ALMA… [ I ]

Juan de Yepes, natural de Fontiveros (Ávila), carmelita.

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual.

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada,

a oscuras y segura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto que nadie me veía
ni yo miraba cosa
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía
en sitio donde nadie aparecía.

¡Oh noche, que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba
allí quedó dormido
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena
cuando yo sus cabellos esparcía
con su mano serena
y en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme
el rostro recliné sobre el amado;
cesó todo, y dejéme
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Tomado de: http://www.los-poetas.com/f/cruz.htm

S. Juan de la Cruz, Confesor y Doctor

24 DE NOVIEMBRE

Oh Dios, que hiciste a tu santo Confesor y Doctor Juan preclaro amante de la Cruz y de la propia abnegación: concédenos que, perseverando siempre en su imitación, alcancemos la gloria eterna. Por N.S.J.C.

 

Poco después de Santa Teresa, la gran reformadora del Carmelo, honra la Iglesia a San Juan de la Cruz, su auxiliar infatigable en la ardua empresa que ambos  acometieran, pues por él pudo, introducir la primitiva observancia entre los frailes de la Orden, como ya la había impuesto a las mujeres.

Juan. al decir de la misma Santa, era una de las almas más puras que en la Iglesia había; y Dios le comunicó grandes raudales de luz, hinchendo su entendimiento con la ciencia de los Santos (Int.). Nacido en 1542. en Ontiveros (prov. de Ávila), ingresó en la Orden carmelitana. Su virtud dominante fué una perfecta abnegación de sí mismo, que le hacía andar en busca del sufrimiento y de la humillación (Or.). Su divisa fue: ¡Señor, padecer y ser despreciado por Ti! Y Dios le oyó, pues la reforma del  Carmelo le costó grandes sinsabores. Cayó, por fin gravemente enfermo en Úbeda, donde murió por los años de 1591.

San Juan de la Cruz es el Doctor místico por excelencia, y su «Subida al Monte Carmelo » y sus inspiradísimas poesías le colocan para siempre en un lugar preeminente entre los clásicos castellanos.

Lo que Santa Teresa enseña acerca de la vida espiritual con esa frase tan natural, tan descuidada, tan encantadora, tan suya, San Juan de la Cruz lo expone en forma más científica, con estilo castizo y orientación certera. Quien quiera aprovechar en la vida espiritual de unión con Dios no puede menos de leer sus incomparables escritos, y leerlos con sosiego.

¡Bendito San Juan de la Cruz! haz que, si no nos proponemos por divisa « el padecer y ser despreciados por Cristo », que al menos llevemos con buen ánimo la cruz que pluguiere a Dios enviarnos.

Ruega también por la benemérita Orden carmelitana, para que guarde siempre el espíritu sobrenatural tan macizo ­que tanto trabajaste por inocularle.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica)

Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)

Pagina 1826.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

24 de noviembre

SAN JUAN DE LA CRUZ,
Confesor y Doctor

La caridad no tiene envidia, no obra precipitada. (I Corintios, 13, 4).

 

San Juan de la Cruz, de la Orden Carmelitana y émulo de Santa Teresa, tenía tal amor por Dios, que bastaba la vista de un crucifijo para fundirlo en lágrimas y hacerlo caer en éxtasis. Tres cosas pedía frecuentemente al Señor: la primera, no pasar día sin sufrir; la segunda, no morir siendo superior, y la tercera, acabar su vida en la humillación, el desprecio y la soledad. Fue escuchado. Las odiosas persecuciones de que fue objeto durante mucho tiempo, hasta la misma prisión, no hicieron sino aumentar su dicha. A punto de morir exclamó ¡Gloria a Dios! y, después, apretando el crucifijo sobre su corazón, extinguióse dulcemente el 14 de diciembre de 1591, a la edad de 49 años.

MEDITACIÓN
SOBRE LA ENVIDIA

I. Nada hay que el cristiano deba evitar más que la envidia, porque allí donde ella reina no hay caridad, ni humildad, ni tranquilidad de espíritu. La envidia nos hace enemigos de Dios, de nuestro prójimo y de nosotros mismos. Lo más raro es que el envidioso se hace más mal a sí mismo que a los demás. La dicha del prójimo tórnalo miserable y lo condena; se aflige a sí mismo sin poder hacer mal a los otros.El envidioso es el enemigo de su salvación más todavía que del Prójimo. (San Cipriano).

II. Tiénese envidia de los bienes del espíritu y de los bienes del cuerpo, de los bienes de la naturaleza y de los bienes de gracia. ¡Qué locura envidiar en tu prójimo aquello que Dios, en su liberalidad, le concedió, o aquello que él adquirió mediante su trabajo! Los bienes de la tierra muy poca cosa son para que sean Objeto de tu envidia; en cuanto a los dones y favores de Dios, si los deseas, eres un insensato envidiando a los demás, porque éste es el medio, precisamente, con que no los obtendrás.

III. Para Corregirse de este vicio, hay que buscar las fuentes, que son la vanidad y la falta de caridad. Considera, además, las penas que te causa la envidia y los pecados que te hace cometer; arruina tu salud y tu reputación. ¡Desdichado! ¡Imita el bien que ves en los demás, y no tendrás motivo para envidiarlos! Si no puedes imitarlos, alégrate de que practiquen la virtud y sigan el camino del cielo; es la manera de participar de sus méritos. Imita a los buenos, si puedes: si no puedes, alégrate con ellos. (San Cipriano).

La modestia en la Iglesia 
Orad por los sacerdotes.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis hecho de San Juan de la Cruz, vuestro confesor y Doctor, un amante apasionado de la Cruz y de la perfecta abnegación de sí mismo, concedednos la gracia de llegar, caminando por sus huellas, a la gloria eterna. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Mártir Miguel Agustín Pro

Padre Miguel Agustín Pro

12 de marzo de 2006

En el marco de las festividades del Año Jubilar Guadalupano se ha montado una exposición sobre el P. Miguel Agustín Pro, que nos recuerda la figura del mártir de Cristo Rey. Aquí tendremos la oportunidad de acercanos a las indumentas usadas por el Beato al momento de su máximo testimonio de fe en Cristo Rey del Universo, su martirio.

La exposición fue inaugurada por Mons. Diego Monroy Ponce, Rector de la Basílica de Guadalupe, el 12 de marzo de 2006. La muestra puede admirarse en el interior de la Nueva Basílica hasta fines del mes de marzo.

SEMBLANZA

El Padre Miguel Agustín pro Juárez, fue un hombre simpático y sonriente que hacía reír a todo el mundo. Con gran respeto y amor a las personas así como a las cosas sagradas, hacía bromas y se reía de todo. Llegaba a parecer hasta pícaro y, en ocasiones, poco digno.

Nació un 13 de enero de 1891 en el pueblo minero de Guadalupe, Zacatecas; ingresó a la compañía de Jesús en agosto de 1911, se ordenó sacerdote el 30 de agosto de 1925 y murió fusilado el 23 de noviembre de 1927. “El Padre Pro” fue uno de los protagonistas de mayor importancia de la “persecución religiosa” llevada a cabo en México por el presidente Plutarco Elías Calles de 1926 a 1931 y aún después.

¿Cómo era el Padre Pro?

Si tratáramos de señalar una característica del Padre Pro, saltaría a la vista su sentido del humor:

“Soy un zacatecano hablador, sinvergüenza, pelado guarachón que huele a pulque y escupe por el colmillo;… amigo de anarquistas, admirador de las borrachas, patrón de las verduleras, ídolo de las criadas greñudas y mitoteras… Las sirvientas me adoran, los borrachines me tutean, los vendedores me guiñan el ojo y la flor y nata de los pelados guarachones y matones me tienen por su amigo más campechano”

La Persecución

En 1926 la situación para la Iglesia en México era muy grave ya que entró en vigor la “Ley Calles”, se prohibía cualquier acto de culto exterior, aún en casas particulares. La persecución fue dura, tanto que el P. Pro fue encarcelado en la prisión militar de Santiago Tlatelolco bajo la sospecha de haber hecho propaganda religiosa escondida en globos lanzados al aire durante un desfile militar que presenciaba el presidente Calles. Fue liberado por falta de pruebas pero la persecución se recrudeció.

El Juicio

Tiempo después, el 13 de noviembre de 1927 ocurrió el atentado fallido contra el Presidente Álvaro Obregón: involucraron al Padre Pro. Al enterarse, el verdadero autor, Luis Segura, se presentó voluntariamente ante la Inspección de Policía para declarar la autoría del atentado. Con todo, no se le otorgó la libertad al P. Pro y sin juicio alguno fue mandado fusilar.
Así, el 27 de noviembre de 1927, a las 10 de la mañana, un policía gritó el nombre del Padre Pro a la puerta de la celda. Miguel Agustín salió, se encontró con un patio lleno de tropa y de invitados como un espectáculo, una multitud de personas, unos seis fotógrafos y varios miembros del cuerpo diplomático.

Miguel Agustín caminó sereno, y tuvo tiempo de oír a uno de sus aprehensores que le decía “Padre perdóneme” –No solo te perdono si no te doy las gracias– Le preguntaron su última voluntad: –Que me dejen rezar– Se hincó delante de todos, y con los brazos cruzados estuvo unos mementos en profundo recogimiento. Se levanto, abrió los brazos en cruz, pronunció claramente: “Viva Cristo Rey”y cayó al suelo para recibir luego el tiro de gracia.

Proceso de Beatificación

El pueblo no dudó darle el título de mártir al Padre Pro. Así lo reafirmó la multitud que se reunió para acompañar sus restos al cementerio. El 25 de septiembre de 1988, el Papa Juan Pablo II lo proclamó “Beato”, dándole el título de mártir, confirmando así la voz del pueblo católico. Los restos del P. Pro se veneran en la Parroquia de la Sagrada Familia (calle Puebla y Orizaba, Col. Roma a 2 cuadras del metro Insurgentes).

Ahí acuden muchos cristianos a recordar el ejemplo de vida del beato, a pedir por su intercesión y a agradecer sus innumerables favores.

Tomado de: http://www.virgendeguadalupe.org.mx/A%F1o%20Jubilar/padre_pro.htm

Otro sitio que contiene fotografías y un video acerca del Padre Pro: http://www.culturahispana.org/vida%20del%20beato%20pro.htm

Padre Miguel A. Pro, Mártir

Memoria:

23 de Noviembre

El Siervo de Dios, Sacerdote Jesuita, Mártir mexicano

Nace: 13 Enero 1891 Zacatecas México – Mártir: 1927.
Beatificado por Juan Pablo II: 25 Sept. 1988

Desde pequeño fue virtuoso y alegre. Entró en el noviciado jesuita a la edad de 20 años.
Fue exilado durante la revolución mexicana. Ordenado en Bélgica en 1925 a la edad de 36.
Regresó a México en 1926 sabiendo que la iglesia era perseguida y corría grave peligro. Además sufría del estómago. Ejerció un intenso ministerio bajo persecución hasta que en el 1927 fue acusado falsamente de estar involucrado en un atentado contra el dictador. Antes de que lo fusilaran perdonó a los verdugos.  Murió, como muchos otros mártires mexicanos, gritando: “Viva Cristo Rey”

 

A partir del año 1825, el gobierno mexicano estuvo gobernado por hombres anticatólicos que quisieron exterminar la fe del país. Los buenos sacerdotes, religiosas y laicos tuvieron mucho que sufrir.  Algunos murieron mártires, entre ellos nuestro querido y venerable Padre Pro.

¿Quién es el Padre Miguel Pro?

Miguel Agustín Pro nació el 13 de enero de 1891, de una familia acomodada. Su padre era ejecutivo en una pequeña villa minera en el estado de Zacatecas. A pesar de ello, Miguel creció con un corazón sencillo y libre de prejuicios. Lo que más añoraba, cuando niño, era el recorrer las minas para poder compartir con los trabajadores. Desde pequeño se distinguió por un gran sentido del humor. Era un verdadero cómico por naturaleza, lo cual le ayudaría enormemente en su ministerio sacerdotal.

Antes de terminar sus estudios Miguel comenzó a trabajar con su padre en la oficina de la mina. Allí sus talentos naturales se fortificaron y aprendió a hacer muchas cosas ya que captaba con gran facilidad los detalles. Podía, por ejemplo escribir 100 palabras por minuto.

Se hizo amigo de los mineros y pudo captar su modo de hablar y comportarse, que se diferenciaban mucho de los de su propia casa. En este amor a los pobres se ve la mano de Dios, ya que, años más tarde, siendo perseguido por las autoridades, el Padre Pro utilizaría todo lo aprendido en la niñez para defender a Dios y a la Iglesia.

Un talento que Miguel adquirió desde muy temprana edad fue el de caricaturista. Era capaz de captar, de manera exagerada, las peculiaridades en las caras de la gente. También aprendió a tocar la guitarra y el mandolín.

Miguel amaba a su familia, especialmente a sus dos hermanas, las cuales entraron a la vida religiosa. Esto enfureció a Miguel. Viendo cuánto había afectado a Miguel la entrada de sus hermanas al convento, su mamá decidió invitarlo a un retiro. De allí salió Miguel transformado y decidido a ser sacerdote jesuita.

El 11 de agosto de 1911 entró al seminario de El Llano, Michoacán. Tenía veinte años. En esta época contrajo una enfermedad mortal, la cual supo siempre ocultar muy bien detrás de su rostro alegre.

A pesar de sus comedias y gran sentido del humor, Miguel fue un novicio y religioso grandemente observador de la Regla y de sus estudios.

La persecución no detiene su vocación

En una ocasión fue preciso que todos escaparan del seminario debido a la persecución contra la Iglesia. Aquí comienza el capítulo en la vida de Miguel Pro como héroe de la fe y genio en escurrirse de los opresores, para poder cumplir cabalmente su vocación sacerdotal.

El riesgo se convirtió en el estilo de vida de los sacerdotes y religiosos de México, ya que incluso se había prohibido la celebración de la Santa Misa. Muchos fueron encarcelados, torturados y expulsados del país. Muy pronto, Miguel junto con otros seminaristas, recibieron la noticia de que debían marcharse y continuar sus estudios en California. Fue entonces la última vez que Miguel vio a su mamá en este mundo. Después de un tiempo, Miguel y sus compañeros embarcaron para España, en donde estuvieron cinco años.

Fue ordenado sacerdote el 31 de agosto de 1925.

Regreso a una Iglesia de catacumbas

El Padre Pro regresó a un México devastado. El pueblo cristiano resistía los abusos de gobierno; ante lo cual el presidente Calles había decidido gobernar con mano de hierro. Llegó, pues, a la capital, ciudad que se convertiría en su parroquia y, cuyos parroquianos vivirían como en catacumbas, siempre en secreto, en escondite continuo, huyendo de la policía.

Lo primero que hizo fue encontrar a su padre y a sus hermanos. Luego planeó la orientación del terreno y el método de operación. Y, enseguida puso manos a la obra. Implementó cada truco que había aprendido, cada disfraz para poder llevar a Cristo a las almas en medio de la severa persecución. Le era necesario estar en continuas artimañas para lograr evadir a la policía. Organizó Estaciones de Comunión a lo largo de toda la ciudad; estas eran casas donde los fieles venían a recibir al Señor en la Eucaristía. Los primeros viernes, el número de comuniones sobrepasaba los 1,200.

Se celebraban Misas por toda la ciudad antes del amanecer, se apostaban vigilantes por si llegaba la policía, con claves que cambiaban constantemente, etc. Se juntaban los ricos y los pobres en unos cuartos pequeños para adorar al Señor y recibirlo de manos de los sacerdotes. Los que querían confesarse, tenían que llegar a los lugares señalados, antes de la Misa; algunas veces a las 5:30 a.m. Era realmente una Iglesia de catacumbas, como la de los primeros cristianos. Un verdadero testimonio de la fe.

Respecto a la grave enfermedad que padecía el Padre Pro y que incluso lo había llevado a hospitales y casas de convalecencia, le escribe a su Superior Provincial: “Aquí el trabajo es continuo y arduo. Únicamente puedo admirarme del gran Jefe que me permite llevarlo a cabo. ¿Enfermedad? ¿Quejas? ¿Que si me cuido? Ni siquiera tengo tiempo para pensar en semejantes cosas; y a la vez me siento tan bien y tan fuerte, que de no ser por pequeños, pequeñísimos atrasos, bien podría seguir así hasta el fin del mundo… Estoy disponible para cualquier cosa, pero, si no hay objeción, solicitaría el poder quedarme aquí”.

En este escrito se nota el gran amor que animaba el corazón del P. Pro: la dependencia de Dios; el olvido propio en medio del dolor físico y del peligro; el celo por el Señor y por su gente; y su obediencia a los superiores, representantes auténticos de la Voluntad Divina para un religioso.

El presidente Calles y la policía trataban de acabar con estas organizaciones secretas. Arrestaban a los católicos practicantes y en especial a sus líderes, los torturaban y mataban.

Ante la persecución, el Padre Pro nunca dejó su ministerio sacerdotal. Se valía de sus dones y, sobre todo, de su profunda fe para continuar valientemente su ministerio. Hacía unas maniobras que desconcertaba a la policía. He aquí algunas.

I) Mientras la policía lo buscaba de casa en casa para matarlo, él, muy campante, estaba en un teatro dictando conferencias espirituales a más de cien muchachas del servicio. Y ninguna de ellas contó a nadie dónde estaba el Padre Pro.

II) Iba el Padre Pro en un taxi y, de pronto se dio cuenta de que la policía lo venía persiguiendo en otro carro. –”Siga usted su viaje, sin detenerse”– dijo al taxista –”que yo me lanzo a la calle”. Y así lo hizo. Pero para disimular el porrazo que se daba, echó luego a andar por la calle con caminado de borracho y diciendo palabras sonoras. La policía creyó que era un verdadero borracho y siguió adelante. Sólo unos minutos después se dieron cuenta los agentes de que el tal “borrachito” era el “Padre Pro”, y se devolvieron corriendo, pero ya se les había escapado.

III) Un día en plena calle se dio cuenta de que unos policías venían en su busca. Entró entonces a una farmacia y, tomando del brazo a una hermosa señorita, le dijo: “Diga que es mi novia, porque, si no, me echan a la cárcel”–. La señorita aceptó, y la policía al verlo del brazo con una muchacha (él iba vestido de civil) creyó que éste no podía ser el padre que ellos buscaban… Unos momentos después llegó el sargento y al describirle ellos cómo era el “novio”, les grito furioso: “¡Pues ese es el cura Pro!”. Corrieron a prenderlo, pero ya se les había escapado otra vez.

IV) Estando el Padre Pro en un alto edificio, presidiendo una reunión de muchachos de Acción Católica, cuando menos pensaron, se hallaron con que la policía había rodeado el edificio. El Padre se escondió en un armario en el preciso momento en que entraba al salón el coronel, con dos pistolas en las manos, preguntando por “El Cura Pro”. Los muchachos le dijeron que ellos no sabían dónde estaría dicho sacerdote, pero el militar, lleno de furia les gritó: “Tienen un minuto para que me digan dónde está ese padre, o los mato a todos”. Mas en ese momento sintió que le colocaban un cañón frío en la nuca. Era el Padre Pro, que había salido del armario.

 

 

 

 

 

 

 

El Padre Pro rezando antes de ser fusilado. Dice: "Señor, tú sabes que soy inocente. Perdono de corazón a mis enemigos".

El padre Pro, momentos antes de ser fusilado, extendió sus brazos en cruz. Tenía un rosario en una mano y un Crucifijo en la otra. Exclamó: "¡Viva Cristo Rey!".

 

–”Suelte esas pistolas o muere”, le dijo el Padre. El coronel, tembloroso, soltó las pistolas que fueron recogidas por los muchachos. –”Ahora ustedes huyan”, gritó Miguel Pro a los jóvenes. Y éstos salieron apresuradamente a esconderse y salir luego por los subterráneos del edificio. Luego el Padre dijo con tono picaresco: “Y usted, señor coronel, vuélvase, para que vea con qué lo puse manos a lo alto y lo desarmé”. El coronel dio media vuelta y vio con gran humillación que el cañón frío que había sentido con miedo en la nuca era el pico de una botella vacía. Con una simple botella vacía había desarmado el padrecito a un coronel que llevaba en sus manos pistolas cargadas.

Un mártir mexicano para la Iglesia

 

El movimiento tenía como líder principal al P. Pro y como lema: “Viva Cristo Rey”. Así, en medio de escondites, incertidumbres, luchas, miedo, fe, valentía, dolor…, transcurrió cerca de año y medio. El presidente Calles lo mandó arrestar, acusándolo de haber sido responsable de un complot y de atentados y acciones revolucionarias contra el gobierno, siendo todo ello absolutamente falso.

Al final, para evitar que mataran a varios católicos que tenían presos, el Padre Pro se entregó a la policía,

Lo encarcelaron y le dieron sentencia de muerte. El 23 de noviembre de 1927, camino al lugar de fusilamiento uno de los agentes le preguntó si le perdonaba. El Padre le respondió: “No solo te perdono, sino que te estoy sumamente agradecido”.  Le dijeron que expusiera su último deseo.  El Padre Pro dijo: “Yo soy absolutamente ajeno a este asunto… Niego terminantemente haber tenido alguna participación en el complot”. “Quiero que me dejen unos momentos para rezar y encomendarme al Señor”. Se arrodilló y dijo, entre otras cosas: “Señor, Tú sabes que soy inocente. Perdono de corazón a mis enemigos”.

Antes de recibir la descarga, el P. Pro oró por sus verdugos: “Dios tenga compasión de ustedes”; y, también los bendijo: “Que Dios los bendiga”. Extendió los brazos en cruz. Tenía el Rosario en una mano y el Crucifijo en la otra. Exclamó: “¡Viva Cristo Rey!”. Esas fueron sus últimas palabras. Enseguida, el tiro de gracia.

Oración: Venerable Padre Pro, que supiste vivir tu vocación en las mas difíciles circunstancias, ayúdanos con tu intercesión a ser católicos valientes y no ceder ante la tentaciones de este mundo. Que nuestra vida, como la tuya, de mucho fruto para gloria de Dios y el bien de las almas.  Amén.

Bibliografía:

-Dragón, Antonio. “Vida Intima del Padre Pro”, Antonio Dragón, S.J. (México: La Buena Prensa, 1990)
-Lord, Bob and Penny, “Saints and Other Powerful Men in the Church”, (California: Robert and Penny Lord, 1990).
-Sálesman, Eliecer, S.D.B.: “Lecturas Sabrosas”, cuarta edic., (Bogotá: Ediciones Don Bosco, 1990).

Ver también:
Creighton -sobre el Padre Pro en 5 idiomas
Pro -inglés, por Ann Ball

Tomado de: http://www.corazones.org

Hoy 23 de Noviembre, también celebramos

Al Beato Miguel Agustín Pro S.J.

El padre Pro

Nació un 13 de enero de 1891 en el pueblo minero de Guadalupe, Zacatecas; ingresó a la compañía de Jesús en agosto de 1911, se ordenó sacerdote el 30 de agosto de 1925 y murió fusilado el 23 de noviembre de 1927.

En 1926 la situación para la Iglesia en México era muy grave ya que entró en vigor la “Ley Calles”, se prohibía cualquier acto de culto exterior, aún en casas particulares. La persecución fue dura, tanto que el P. Pro fue encarcelado en la prisión militar de Santiago Tlatelolco bajo la sospecha de haber hecho propaganda religiosa escondida en globos lanzados al aire durante un desfile militar que presenciaba el presidente Calles. Fue liberado por falta de pruebas pero la persecución se recrudeció.

Tiempo después, el 13 de noviembre de 1927 ocurrió el atentado fallido contra el Presidente Álvaro Obregón: involucraron al Padre Pro. Al enterarse, el verdadero autor, Luis Segura, se presentó voluntariamente ante la Inspección de Policía para declarar la autoría del atentado. Con todo, no se le otorgó la libertad al P. Pro y sin juicio alguno fue mandado fusilar.

 

Así, el 23 de noviembre de 1927, a las 10 de la mañana, un policía gritó el nombre del Padre Pro a la puerta de la celda. Miguel Agustín salió, se encontró con un patio lleno de tropa y de invitados como un espectáculo, una multitud de personas, unos seis fotógrafos y varios miembros del cuerpo diplomático.

El padre Pro rezando antes de ser fusildo

Miguel Agustín caminó sereno, y tuvo tiempo de oír a uno de sus aprehensores que le decía “Padre perdóneme” –No solo te perdono si no te doy las gracias- Le preguntaron su última voluntad: -Que me dejen rezar- Se hincó delante de todos, y con los brazos cruzados estuvo unos momentos en profundo recogimiento. Se levanto, abrió los brazos en cruz, pronunció claramente: “Viva Cristo Rey” y cayó al suelo para recibir luego el tiro de gracia.

El padre Pro con los brazos en Cruz al momento de ser fusilado

Funeral del Padre Pro

Restos del Padre Pro

Tomado de: http://www.catedraldechihuahua.org.mx

23 de noviembre

SAN CLEMENTE,
Papa y Mártir

A este siervo inútil arrojadlo a las tinieblas exteriores; allí será el llanto y el crujir de dientes. (San Mateo, 25, 30).

 

San Clemente, cuarto Vicario de Jesucristo, en el año 90, había sido discípulo de San Pablo y después de San Pedro. Desterrado a causa de su celo en Quersoneso, fue obligado a trabajar en las minas y en ellas convirtió a un gran número de paganos. Trajano lo hizo arrojar al mar con un ancla atada al cuello. Mientras los cristianos oraban en la playa, las aguas retiráronse en la extensión de una legua, donde los cristianos encontraron un maravilloso templo de mármol y en su interior un sepulcro de piedra que contenía los restos del santo mártir. Los habitantes de la vecindad, sacudidos por este milagro, ocurrido hacia el año 100, se convirtieron a la fe cristiana.

MEDITACIÓN
SOBRE LA PEREZA

I. Dios castigará severamente a los cobardes servidores, que no hayan hecho fructificar el talento que les ha confiado. El hombre ha nacido para el trabajo; a pesar de la brevedad de la vida, pierdes tu tiempo en la pereza. Das acceso al demonio, que no te tentaría si te encontrase siempre ocupado. Mucho trabajo yo para dar contento a mis pasiones, me canso recorriendo los caminos de la iniquidad, ¡Y nada quiero hacer por la salvación de mi alma! Es tiempo ya de trabajar por el cielo.

II. Muchas causas tiene tu pereza: el temor de no obtener éxito, la aprensión de las dificultades, el respeto humano y el amor a tus comodidades son las principales. ¿De dónde proviene tanta negligencia por la obra de Dios, mientras empleas tanta solicitud en el logro de tus empresas temporales? Es porque no piensas en la temible majestad del Dios a quien sirves, es porque no consideras el poder de este Señor, que recompensará al servidor activo y diligente y castigará con suplicios eternos al servidor perezoso. ¡Maldito sea quien hace la obra de Dios con negligencia! (Jeremías).

III. Tiempo vendrá en que ya no podrás trabajar más; perezoso, cuánto habrás de querer haber hecho cuando ese momento llegue. Piensa seriamente en esa hora suprema. Considera el buen ejemplo de tantas santas almas y la gloria que te está preparada en el cielo si trabajas con ardor; te avergonzarás de hacer tan poco para ganar el cielo, mientras trabajas tanto para la tierra. El pensamiento del cielo destierra la pereza. (San Gregorio).

El fervor 
Orad por las almas del purgatorio

ORACIÓN

Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño y guardad lo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano Pontífice Clemente, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Santa Misa Dominical

DOMINGO 24º

Y

ÚLTIMO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Último Domingo Después de Pentecostés

( Semidoble – Ornamentos verdes )

Ciérrase el Ciclo litúrgico con la semana última del año eclesiástico y, con él, la historia del mundo, que se nos ha ido recordando desde sus comienzos (en el Adviento), hasta su fin postrero (en el Domingo 24º después de Pentecostés.).


Por eso ha querido la Iglesia que este día se lea en su Breviario ( el libro del profeta MIQUEAS (contemporáneo de aseas) con el comentario de S. Basilio en que se nos habla del Juicio final, sirviendo de comentario al Evangelio.


El Señor, dice Miqueas, saldrá de su lugar; las montañas quedarán consumidas debajo de Él, y los valles se agrietarán y se fundirán como cera junto a la llama, como las aguas que se precipitan por la pendiente. Todo eso por causa del crimen de Jacob y de los pecados de la casa de Israel (Noct., 50 domo de nov.).


Pero junto a estas amenazas vienen las promesas de salvación: “Yo te juntaré a todo Jacob, y reuniré lo que aún queda de Israel y los pondré juntos como a rebaño en el aprisco” Los asirios han destruido a Samaría y los caldeos a Jerusalén; pero el Mesías restaurará esas ruinas, y ese mesías nos dice Miqueas que ha de nacer en Belén, y que su reino, el de la Jerusalén ce lestial, no tendrá fin.
Los profetas NAHUM, HABACUC, SOFONÍAS, AGGEO, ZACARÍAS y MALAQUÍAS, cuyos escritos se leen también por ahora, confirman lo que dice Miqueas. Jesús mismo empieza por evocar en el Evangelio la profecía de DANIEL, que anuncia la ruina total y definitiva del Templo de Jerusalén y de la nación judía por las armas romanas. Esa “abominable desolación que en el Templo santo reinó” por entonces, fué justo castigo de la infidelidad y obstinación de Israel en no querer admitir a Cristo (Ev.).El vaticinio de Daniel y de Jesús se cumplió al pie de la letra unos años después de la Ascensión de Cristo, y la desolación fue tal que de haber durado algo más ni un solo judío hubiera quedado vivo. Mas Dios quiso abreviar aquellos aciagos días del asedio para salvar a los que, al ver tamaño escarmiento, habían de convertirse.


Algo de esto sucederá también al fin del mundo, del que la ruina de Jerusalén era figura. “Tunc, entonces” o sea, cuando Cristo vuelva, serán todavía mayores los satánicos prodigios, entre ellos el Antecristo, para hacerse pasar por Cristo. Ese hombre maldito de pecado llegará hasta a sentarse en el Templo santo para que se le adore como a Dios.


Al fin de todo vendrá Jesús. Pero no humilde y manso como la vez primera y en un rinconcillo del mundo; antes vendrá con “poderío y majestad” y el Hijo del Hombre aparecerá con la rapidez de un relámpago. Entonces le saldrán a esperar los elegidos con las ansias que el águila manifiesta cuando cae sobre su presa. Su advenimiento se anunciará con cataclismos de cielos, de mar y tierra. Todas las gentes estarán despavoridas y con los ojos desencajados, y se lamentarán antes de morir muertos y antes del juicio sentenciados, cuando vean en el cielo a Cristo a quien no quisieron reconocer ni servir como a su Dios y Señor, y que ahora viene a juzgar a los vivos y a los muertos y al mundo por el fuego (V. Libera me).


No hay pensamiento tan poderoso como éste para apartarnos del pecado. Claro lo dice S. Basilio en la homilía de hoy: “Cuando el deseo de pecar te ande salteando, quisiera te acordases del
tremendo y terrible tribunal de Cristo… ante el cual uno por uno iremos dando cuenta de nuestra vida. Inmediatamente, los que hubieron perpetrado muchos males durante su vida veránse
rodeados de ángeles terribles y feísimos que los precipitarán en el abismo sin fondo, en donde arde envuelto de espesas tinieblas un fuego sin llama, y gusanos venenosos devoran sin cesar sus
carnes, causándoles con sus mordeduras inaguantables dolores; y por fin, el oprobio y eterna confusión, que es el peor de todos los suplicios. Temed estas cosas y traspasados de este temor,
servíos de su memoria como de freno contra la concupiscencia y el pecado. (3″ Noct.).


Por eso mismo nos exhorta la Epístola a portarnos de una manera digna de nuestro Dios y a dar frutos de toda clase de buenas obras… dando gracias a nuestro Padre celestial por habernos hecho capaces de tener parte en la herencia de los Santos desde ahora en espíritu, pero desde el día del Juicio Final en cuerpo y alma, merced a la Sangre redentora de su Hijo queridísimo. En medio de las angustias de nuestros postreros momentos precursores de nuestra muerte, desde el fondo del abismo de nuestra poquedad y miseria clamaremos al Señor (Of.) para que, en su misericordia, nos procure los remedios poderosos de los últimos sacramentos (Or.); y nuestro buen Dios, que abriga para con sus fieles sentimientos de paz y no de ira (Int.), y que tiene prometido despachar las plegarias hechas con fe (Com.), nos oirá, librándonos de las terrenales concupiscencias (Sec.), poniendo fin a nuestro cautiverio (Int. V.) e introduciéndonos en el cielo juntos con Jesús triunfante, el cual obrará entonces la consumación de las cosas y entregará a su Padre el reino con tantos trabajos por  Él conquistado, como homenaje perfecto de Él y de sus místicos miembros. Aquel día será el de la verdadera Pascua, el verdadero paso del destierro a la Tierra de promisión, a la Patria de la Jerusalén celestial, en aquel inmenso “Templo en que todos cantaremos: ¡Gloria!”. Y Dios será todo en todos.


En ese día venturoso, por medio de nuestro Pontífice Jesús, rendiremos un culto eterno a la Santísima Trinidad, diciendo: ¡Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo! Como en el principio, y ahora y siempre, y en los siglos de los siglos. Amén.


El párroco aplica hoy la misa por sus feligreses.

Introito. Jerem. 29, 11, 12 et 14

INTROITUS Dicit Dóminus: Ego cógito cogitatiónes pacis, et non afflictiónis: invocábitis me, et ego exáudiam vos: et redúcam captivitátem véstram de cunctis locis. Ps. 84, 2. Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob.V. Gloria Patri. Introito – Dice el Señor: Yo abrigo pensamientos de paz y no de cólera; me invocaréis, y Yo os oiré; y haré volver a vuestros cautivos de todos los lugares. Ps. Has bendecido, Señor, a tu tierra; has terminado con la cautividad de Jacob. V. Gloria al Padre. – V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

ORATIOExcita, quæsumus, Dómine, tuórum fidélium voluntátes: ut, divíni óperis fructum propénsius exsequéntes; pietátis tuæ remédia majóra percípiant. Per Dóminum. Per Dóminum. R. Amen Excita, Señor,las voluntades de tus fieles, para que, buscando con más fervor el fruto de la divina Eucaristía(1), reciban de tu misericordia más eficaces remedios. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.R. Amen.

Conmemoración

Epístola

El cristiano, bajo la influencia de la gracia divina, puede progresar de día en día en buenas obras, en pureza de vida y en la ciencia de Dios, sin más que corresponder fiel y decididamente a esa gracia.

EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Colossénses.(Col. 1, 9-14)Fratres: Non cessámus pro vobis orántes, et postulántes ut impleámini agnitióne voluntátis Dei, in omni sapiéntia et intelléctu spiritáli: ut ambulétis digne Deo per ómnia placéntes: in omni ópere bono fructificántes, et crescéntes in sciéntia Dei: in omni virtúte confortáti secúndum poténtiam claritátis ejus in omni patiéntia, et longanimitáte cum gáudio, grátias agéntes Deo Patri, qui dignos nos fecit in partem sortis sanctórum in lúmine: qui erípuit nos de potestáte tenebrárum, et tránstulit in regnum Fílii dilectiónis suæ, in quo habémus redemptiónem per sánguinem ejus, remissiónem peccatórum. Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios: (I Rom. 8, 18-23) Hermanos: No cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, con toda sabiduría e inteligencia espiritual; para que andéis de una manera digna de Dios, agradándole en todo; fructificando en toda especie de obras buenas, y creciendo en la ciencia de Dios; siendo confortados en toda virtud, según el poder de tu gloria, para manifestar toda paciencia y longanimidad y gozo, dando gracias a Dios Padre que nos ha hecho dignos de participar en la heredad de los Santos en la Luz; que nos libró del poder de las tinieblas, y nos trasladó al reino de su Hijo muy amado; en el cual, por su sangre, tenemos la redención, y la remisión de los pecados.
GRADUALE (Ps. 43, 8-9) Liberásti nos, Dómine, ex affligéntibus nos: et eos, qui nos odérunt, confudísti. V. In Deo laudábimur tota die, et in nómine tuo confitébimur in sæcula.. Alleluia, alleluia. V.Ps. 129, 1-2. De profúndis clamávi ad te, Dómine: Dómine, exáudi oratiónem meam. Alleluia. Gradual – Señor, Tú nos has librado de aquellos que nos aflligían, y has confundido a los que nos aborrecían. V. En Dios nos gloriaremos siempre, y en tu nombre te alabaremos en los siglos.
Aleluya, aleluya – V. Desde el abismo clamé a Ti, Señor; Señor, escucha mi oración. Aleluya.

Evangelio

Jesús hace aquí dos profecías distintas: una relativa a la destrucción de Jerusalén, centro y símbolo, a la sazón, del universo; y otra al cataclismo que sobrevendrá al fin del mundo. El cumplimiento de la primera es garantía del cumplimiento de la segunda.

 

USequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum.(Matth. 24, 15-35) In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Cum vidéritis abominatiónem desolatiónis, quæ dicta est a Daniéle prophéta, stantem in loco sancto: qui legit, intélligat: tunc qui in Judæa sunt, fúgiant ad montes: et qui in tecto, non descéndat tóllere áliquid de domo sua: et qui in agro, non revertátur tóllere túnicam suam. Væ autem prægnántibus, et nutriéntibus in illis diébus. Oráte autem, ut non fiat fuga vestra in híeme vel sábbato. Erit enim tunc tribulátio magna, qualis non fuit ab inítio mundi usque modo, neque fiet. Et nisi breviáti fuíssent dies illi, non fíeret salva omnis caro: sed propter eléctos breviabúntur dies illi. Tunc si quis vobis dixerit: Ecce hic est Christus, aut illic: nolíte crédere. Surgent enim pseudochrísti, et pseudoprophétæ: et dabunt signa magna, et prodígia, ita ut in errórem inducántur (si fíeri potest) étiam elécti. Ecce prædixi vobis. Si ergo díxerint vobis: Ecce in desérto est, nolíte exire: ecce in penetrálibus, nolíte crédere. Sicut enim fulgur exit ab Oriénte, et paret usque in Occidéntem: ita erit et advéntus Fílii hóminis. Ubicúmque fúerit corpus, illic congregabúntur et áquilæ. Statim autem post tribulatiónem diérum illórum sol obscurábitur, et luna non dabit lumen suum, et stellæ cadent de cælo, et virtútes cælórum commovebúntur: et tunc parébit signum Fílii hóminis in cælo: et tunc plangent omnes tribus terræ: et vidébunt Fílium hóminis veniéntem in núbibus cæli cum virtúte multa, et majestáte. Et mittet Angelos suos cum tuba, et voce magna: et congregábunt eléctos ejus a quátuor ventis, a summis cælórum usque ad términos eórum. Ab árbore autem fici díscite parábolam: cum jam ramus ejus tener fúerit, et fólia nata, scitis quia prope est æstas: ita et vos cum vidéritis hæc ómnia, scitóte quia prope est in jánuis. Amen dico vobis, quia non præteríbit generátio hæc, donec ómnia hæc fiant. Cælum et terra transíbunt, verba autem mea non præteríbunt.
Credo.
U Continuación del Santo Evangelio según Credo. En aquel tiempo: dijo Jesús a sus discípulos: Cuando viereis que la abominación desoladora anunciada por el profeta Daniel, está en el lugar santo (el que esto lee que entienda); en aquel trance, los que moran en la Judea huyan a los montes; y el que está en la terraza, no baje a tomar cosa alguna de su casa; y el que en el campo, no vuelva a buscar su vestido. Mas ¡ay de las mujeres que estén encinta o criando, en aquellos días! Rogad por lo tanto, que vuestra huída no suceda en invierno o en sábado(2). Porque habrá entonces grande tribulación, cual no la hubo semejante desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá(3). Y a no acortarse aquellos días, ningún hombre se salvará; mas serán abreviados en atención a los escogidos. Entonces, si alguno os dijese: mirad, el Cristo está aquí o allí, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos Profetas, y obrarán grandes maravillas y prodigios, de modo que (si pudiera ser), caigan en error aún los escogidos. Ya estáis prevenidos. De modo que si os dijeren: Mirad que el Mesías está en el desierto, no salgáis; mirad que está en lo más escondido de la casa, no lo creáis. Porque, como el relámpago sale del Oriente y se deja ver hasta el Occidente, así será también la venida del Hijo del hombre. Donde quiera que estuviese el cadáver, allí también se juntarán las águilas. Y luego, después de la tribulación de aquellos días, el so se oscurecerá; la luna no dará su luz, las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos se bambolearán,y entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre: y entonces plañirán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre que vendrá sobre las nubes del cielo, con gran poder y majestad(4). Y enviará sus Ángeles, que, a la voz de trompeta sonora, reunirán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde lo sumo de los cielos hasta su extremidad. Escuchad una comparación tomada de la higuera: cuando sus tallos estarán ya tiernos, y las hojas han brotado, sabéis que está cerca el verano: pues del mismo modo, cuando vosotros viereis todo esto, sabed que el Hijo del hombre está cerca, a las puertas mismas. En verdad os digo, que no pasará esta generación sin que se sucedan todas estas cosas(5). El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no fallarán(6). Credo

 

OFFERTORIUM ( Ps. 129, 1-2)De profúndis clamávi ad te, Dómine: Dómine, exáudi oratiónem meam: de profúndis clamávi ad te, Dómine OfertorioDesde el abismo de mi miseria clamé a Ti, oh Señor: Señor, escucha mi oración: desde el abismo de mi miseria clamé a Ti.


Oración-Secreta

 

Propítius esto, Dómine, supplicationibus nostris: et pópuli tui oblatiónibus, precibúsque suscéptis, ómnium nostrum ad te corda convérte; ut a terrénis cupiditátibus liberáti, ad cæléstia desidéria transeámus. Per Dominum. Muéstrate favorable, oh Señor, a nuestros ruegos, y aceptando las ofrendas y oraciones de tu pueblo, convierte a Ti los corazones de todos nosotros para que, libres de los afectos terrenos, deseemos los gozos celestiales. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

 

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
COMMUNIO (Marc. 11, 24) – Amen dico vobis, quídquid orántes pétitis, crédite quia accipiétis, et fiet vobis.
Comunión.En verdad os digo: Todo lo que pidiereis en la oración, creed que lo recibiréis, y se os concederá.

Oración-Postcomunión

 

 

Concéde nobis, quæsumus, Dómine: ut per hæc sacraménta quæ súmpsimus, quidquid in nostra mente vitiósum est, ipsórum medicatiónis dono curétur. Per Dóminum. < Señor   oh Haz,   >Rogámoste, Señor, nos concedas que por la recepción de estos Sacramentos todo cuanto en nosotros hay de vicioso sea curado por el beneficio de su mediación. Por nuestro Señor Jesucristo.

Conmemoración

AQUÍ TERMINA EL AÑO LITÚRGICO, CUYA ÚLTIMA PARTE, LA MÁS LARGA DE TODAS,  HA ESTADO DEDICADA AL REINADO DEL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA, EN LAS ALMAS Y EN LA SOCIEDAD CRISTIANA.   EL DOMINGO PRÓXIMO, 1º DE ADVIENTO, COMENZARÁ UN NUEVO AÑO CRISTIANO Y CON ÉL SE RENOVARÁN UNA VEZ MÁS: TODOS LOS MISTERIOS DE CRISTO, TODAS LAS GRANDEZAS DE MARÍA, TODAS LAS HEROICIDADES DE LOS SANTOS Y LOS EPISODIOS MÁS TRANSCENDENTALES DE LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD, DESDE LAS CREACIÓN DEL HOMBRE HASTA LA CAÍDA DE ÉSTE Y SU REDENCIÓN POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR, A QUIEN DADA SEA LA GLORIA, EL HONOR Y EL IMPERIO, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. ASÍ SEA.

  • (1) Que es la obra de Dios por excelencia.

  • (2) En Sábado, porque la ley no permitía a los judíos caminar más de dos mil pasos.
  • (3) Fue tan terrible el asedio y toma de Jerusalén, que muchas madres llegaron a comerse a sus propios hijos; 1.100.000 judíos fueron pasados a cuchillo, 97.000 hebreos hechos prisioneros y duramente castigados, e innumerables condenados al suplicio de la cruz. 
  • (4) Todos los hombres, justos y pecadores, quedarán consternados al aparecer la majestad de Cristo, porque ninguno se sentirá seguro de su inocencia. 
  • (5) En efecto, muchos de los que vivían en tiempo de Jesús pudieron asistir a la ruina de Jerusalén, ocurrida poco tiempo después. 
  • (6) Las palabras de Jesús son más inconmovibles y seguras que la misma máquina del mundo, que parece indestructible. ¡Qué ridículo es el hombre, cuando piensa que Jesús habla por hablar en su Evangelio! (volver)   

Tomado de:

 http://misa_tridentina.t35.com/

22 de noviembre

SANTA CECILIA,
Virgen y Mártir

Mira que vengo pronto: mantén lo que tienes, no sea que otro se lleve la corona. (Apocalipsis, 3, 11)

Santa Cecilia, de la ilustre familia de los Cecilios Metelos, gustaba de los cánticos sagrados y acompañábase con un instrumento cantándolos. Se preparó para el matrimonio con tres días de mortificaciones; después declaró a Valeriano su esposo, patricio pagano, que tenía a un ángel como guardián de su virginidad. Por el deseo de verlo se convirtió Valeriano, y en efecto, lo vio, llevando dos coronas, una para el mismo Valeriano y otra para su virginal esposa. Cecilia, urgida por el prefecto Almaquio, para que dijera dónde estaban sus tesoros: “Están -le dijo- en seguridad en manos de los pobres”. Sufrió el martirio con su esposo y Tiburcio su cuñado.

MEDITACIÓN
SOBRE EL BUEN USO
DE LAS GRACIAS DE DIOS

I. Dios da a cada uno las gracias necesarias para alcanzar el grado de santidad a que Él lo destina. Si aprovechamos estas gracias, obtendremos otras mayores. San Valeriano escuchó los consejos de Santa Cecilia; como recompensa, Dios lo llamó al bautismo y, después, al martirio. ¿Cuántas gracias rechazas tú? Nos quejamos de que nos falta la gracia, pero podría decirse con más razón que somos nosotros quienes faltamos a la gracia. (San Ber nardo).

II. Existen gracias correspondientes a la vocación que Dios quiere que abracemos. Para recibirlas, hay que seguir el llamado del Señor; con la ayuda del cielo, las más grandes dificultades se desvanecen. Esto hace que tantas santas almas estén alegres y contentas en medio de las austeridades de la penitencia, mientras los mundanos, que han entrado a un estado de vida por capricho o interés, gimen y son desdichados en el seno de las riquezas y de los placeres.

III. Si no correspondes a las gracias que Dios te concede, dará a otro las gracias eficaces que te estaban destinadas. Así, San Matías ocupó el lugar del traidor Judas y obtuvo su corona. ¡Qué pena para este pérfido ver, desde el fondo del infierno, el lugar que hubiera ocupado en el cielo entre los Apóstoles, si hubiera correspondido a su vocación!  ¡Ah! cuán admirable es Dios cuando nos atrae hacia Él: mas, ¡cuán terrible cuando nos abandona! (San Agustín).

El buen uso de las gracias 
Orad por las Vírgenes.

ORACIÓN

Oh Dios, que todos los años nos regocijáis con la solemnidad de la bienaventurada Cecilia, vuestra virgen y mártir, haced que al ofrecerle el tributo de nuestros homenajes, imitemos la santidad de su vida. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

 

Oficio de Lectura, 21 de Noviembre.

La Presentación de la Santísima Virgen

 

Beáta Dei Génitrix María, *Virgo perpétua, templum Dómini, cacrárium Spíritus Sancti; sola sine exémplo plasuísti Dómino nostro Jesu Christo, allelúia.

Dio fe al mensaje divino y concibió por su fe
De los sermones de san Agustín, obispo

Os pido que atendáis a lo que dijo Cristo, el Señor, extendiendo la mano sobre sus discípulos: Éstos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre, que me ha enviado, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. ¿Por ventura no cumplió la voluntad del Padre la Virgen María, ella, que dio fe al mensaje divino, que concibió por su fe, que fue elegida para que ella naciera entre los hombres el que había de ser nuestra salvación, que fue creada por Cristo antes que Cristo fuera creado en ella?

Ciertamente, cumplió santa María, con toda perfección, la voluntad del Padre, y, por esto, es más importante su condición de discípula de Cristo que la de madre de Cristo, es más dichosa por ser discípula de Cristo que por ser madre de Cristo. Por esto, María fue bienaventurada, porque, antes de dar a luz a su maestro, lo llevó en su seno.

Mira si no es tal como digo. Pasando el Señor, seguido de las multitudes y realizando milagros, dijo una mujer:Dichoso el vientre que te llevó. Y el Señor, para enseñarnos que no hay que buscar la felicidad en las realidades de orden material, ¿qué es lo que respondió?: Mejor, dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. De ahí que María es dichosa también porque escuchó la palabra de Dios y la cumplió; llevó en su seno el cuerpo de Cristo, pero más aún guardó en su mente la verdad de Cristo. Cristo es la verdad, Cristo tuvo un cuerpo: en la mente de María estuvo Cristo, la verdad; en su seno estuvo Cristo hecho carne, un cuerpo. Y es más importante lo que está en la mente que lo que lleva en el seno.

María fue santa, María fue dichosa, pero más importante es la Iglesia que la misma Virgen María. ¿En qué sentido? En cuanto que María es parte de la Iglesia, un miembro santo, un miembro excelente, un miembro supereminente, pero un miembro de la totalidad del cuerpo. Ella es parte de la totalidad del cuerpo, y el cuerpo entero es más que uno de sus miembros. La cabeza de este cuerpo es el Señor, y el Cristo total lo constituyen la cabeza y el cuerpo. ¿Qué más diremos? Tenemos, en el cuerpo de la Iglesia, una cabeza divina, tenemos al mismo Dios por cabeza.

Por tanto, amadísimos hermanos, atended a vosotros mismos: también vosotros sois miembros de Cristo, cuerpo de Cristo. Así lo afirma el Señor, de manera equivalente, cuando dice: Estos son mi madre y mis hermanos. ¿Cómo seréis madre de Cristo? El que escucha y cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. Podemos entender lo que significa aquí el calificativo que nos da Cristo de «hermanos» y «hermanas»: la herencia celestial es única, y, por tanto, Cristo, que siendo único no quiso estar solo, quiso que fuéramos herederos del Padre y coherederos suyos.

Oración

Te rogamos, Señor, que a cuantos hoy honramos la gloriosa memoria de la santísima Virgen María, nos concedas, por su intercesión, participar, como ella, de la plenitud de tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo.

Tomado de: http://www.corazones.org/

La Presentación de la Santísima Virgen María

21 de Noviembre

Oh Dios, que quisiste que en este día fuese presentada en el templo la Santísima María, siempre Virgen, morada del Espíritu Santo: suplicámoste por su intercesión nos concedas merecer ser presentados en el templo de tu gloria. Por nuestro Señor...en unidad del mismo Espíritu Santo.

Habiendo celebrado el 8 de Septiembre la Natividad de la Virgen María y, cuatro días después, Su Santísimo Nombre, honramos hoy la Presentación en el Templo de aquella Niña de bendición.  Esas tres fiestas del CicloMarial son como un eco del Ciclo Cristológico, que celebra también el Nacimiento de Jesús, Santísimo Nombre y su Presentación en el templo el día de la Candelaria.

La fiesta de la Presentación de María estriba en una piadosa tradición, que tiene sus raíces en los Evangelios apócrifos.  En ellos se cuenta cómo la Virgen María fue presentada al Templo de Jerusalén a la edad de tres años, viviendo allí con otras doncellas y piadosas mujeres.  Todo eso se viene conmemorando en Oriente desde el siglo VI, y hasta habla de ello el emperador Miguel Comeno en una Constitución de 1166.

Un gentil hombre francés, canciller en la corte del rey de Chipre, habiendo sido enviado a Aviñón en 1372, en calidad de emperador ante el papa Gregorio XI, le contó la magnificencia con que en Grecia celebraban esta fiesta el 21 de Noviembre.  El Papa entonces la introdujo en Aviñón, y Sixto V la impuso a toda la Iglesia.

 

 

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)

Paginas 1821.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

21 de noviembre

LA PRESENTACIÓN
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Ninguno puede servir a dos señores, porque tendrá aversi6n al uno, y amor al otro, o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo. No podéis servir a Dios ya las riquezas. (San Mateo, 6, 24).

 

 

María fue presentada en el Templo por sus padres a la edad de tres años, para ser educada allí santamente en el servicio del Señor. Los padres y las madres de las principales familias de Jerusalén concurrieron al Templo para rendir homenaje a la familia de David, y los ángeles cubrieron a la niña con sus alas y cantaron en armonioso concierto. Aunque niñita, conocía ella la grandeza del Señor a quien iba a servir. Así, para llegar hasta el pontífice Zacarías, subió las gradas del Templo con una firmeza y una agilidad que excedían la de su edad. El Espíritu de Dios que animaba su alma suplía la flaqueza de su cuerpo.

MEDITACIÓN
SOBRE LA PRESENTACIÓN
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

I. Desde los tres años de edad, es decir, lo más pronto que puede, María se consagra al servicio del Señor. Sus padres la ofrecen con gusto a Aquél que se las había concedido accediendo a sus plegarias.
¡Dichosos los que desde tierna edad comienzan a servir a Dios! ¿Qué esperas tú para darte a Dios? Dale todo lo que tengas; nada perderás en el cambio, porque Él se dará a ti enteramente. Es un cambio ventajoso abandonar todo por un bien que es superior a todo. (San Bernardo).

II. María, en este día, ofrece al Señor todo lo que tiene, todo lo que puede hacer, y todo lo que es; en una palabra, se da a Él sin reserva. ¿Imitas a María, tú que das a Dios una partícula de tu corazón y que lo reservas por entero para el mundo y para ti mismo? Quieres dividir tu corazón entre las creaturas y Dios; es imposible. ¡Señor, es tardar demasiado no darme a un Señor tan bueno! Os ofrezco mi cuerpo y mi alma, todo lo que tengo, todo lo que puedo y todo lo que soy.

III. María se consagra para siempre al servicio de Dios, y si sale del Templo es solamente porque Ella es el templo vivo en que debe habitar Jesús. ¿No es verdad acaso que te has presentado alguna vez a Dios para servirlo? Pero, cobarde de tí, pronto te has cansado de servir a un Señor tan bueno: te has retractado, con tus acciones, de la promesa que le habías hecho! Virgen Santa, preséntame a tu Hijo muy amado; quiero ser todo de Él hasta el fin e mi vida. En un cristiano, no es el comienzo, sino el fin lo que merece elogios. (San Jerónimo).

La devoción a la Santísima Virgen 
Orad por los que quieren
abrazar la vida religiosa.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis querido que la Bienaventurada María, siempre virgen, en quien residía el Espíritu Santo, fuese hoy presentada en el Templo, haced, por su intercesión, que merezcamos ser presentados en el templo de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

20 de noviembre

SAN FÉLIX
DE VALOIS,
Confesor

Aquellos a quienes Dios tiene previstos, también los predestinó para ser conformes a la imagen de su Hijo. (Romanos, 8, 29).

Según las tradiciones de la Orden de la Merced, San Félix de Valois, nacido en 1127 y educado por San Bernardo, dio muestras desde su más tierna infancia de una gran caridad para con los pobres, hasta el extremo de despojarse de sus vestiduras para vestirlos con ellas. Ordenóse de sacerdote y, después de su primera misa, se retiró a la soledad. Allí fue donde San Juan de Mata fue a buscarlo por inspiración divina, para trabajar con él en la fundación de la Orden de la Redención de los cautivos. La Santísima Virgen lo honró a menudo con sus visitas; un ángel le advirtió sobre la hora de su muerte, que acaeció el año 1212, a edad muy avanzada.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE JESUCRISTO

I. Jesús llevó una vida humilde y escondida en la casa de San José. La obediencia, la humildad y el amor a la soledad, tales fueron las virtudes con las cuales se preparó para la predicación del Evangelio;
tales son también las virtudes que debemos practicar siguiendo su ejemplo. Oh mi divino Maestro, ¿cómo amaría yo el retiro, la humildad y la obediencia? ¡Quisiera aparecer siempre con brillo, mandar siempre y nunca obedecer! ¿Es esto imitaros?

II. Jesús salió de esta vida oculta para trabajar en la salvación de los hombres; pero los hombres le devolvieron mal por bien y lo cargaron de oprobios. Si quieres caminar por las huellas de Jesús, prepárate a recibir ultrajes de aquellos mismos por cuya salvación trabajes. No te quejes; no eres mejor que Jesucristo, ¡Él fue llevado a la muerte por aquéllos a quienes quería conducir al cielo! Cuando sufras, di con San Ignacio, mártir, cuando se vio encadenado: Ahora comienzo a convertirme en discípulo de Jesucristo.

III. Mira, en fin, a Jesús en el Calvario: allí nos ha dado el último y más útil ejemplo de paciencia. Yo quiero contemplarte todo el resto de mi vida, oh Amor mío crucificado; ¿de qué habría de afligirme viéndote en la cruz? ¿qué habría de temer considerando que has muerto por mí? Si rehúsas los sufrimientos, ¿por qué desear el cielo? Dios castiga a todo hijo que destina a su reino; ¡ni siquiera ha perdonado a su Unigénito! (San Agustín).

La meditación de la Pasión 
por la conversión de los infieles.

ORACIÓN

Oh Dios, que os habéis dignado llamar milagrosamente a San Félix, vuestro confesor, en su soledad para el santo empleo del rescate de los cautivos, haced benignamente que, libres por vuestra gracia de la servidumbre de nuestros pecados, lleguemos a la patria celestial.  Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

20 de Noviembre

  • San Félix de Valois, Confesor
  • San Dacio, Mártir
  • Santos Nerseo, Obispo de Saherd y Compañeros, Mártires
  • Santa Majencia, Virgen y Mártir
  • San Edmundo de Canterbury
  • San Edmundo El Mártir
  • San Berenbardo, Obispo de Hildesheim
  • Beato Ambrosio de Camaldoli, Abad

19 de noviembre

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA,
Viuda

En orden a los difuntos no queremos, hermanos, dejaros en ignorancia para que no os entristezcáis, del modo que suelen los demás hombres, que no tienen esperanza. (1 Tesalonicenses, 4, 13).

Santa Isabel, hija de Andrés II, rey de Hungría, y esposa de Luis IV, landgrave de Turingia, levantábase todas las noches para orar a Dios, alimentaba hasta a novecientos pobres todos los días y seguía descalza las procesiones. A la muerte de su virtuoso esposo, que se había hecho cruzado con Federico Barbarroja: “Dios mío -dijo ella- cuando para resucitarlo no tuviese sino que dar un solo cabello, no lo daría si ello fuese contra vuestra voluntad”. Despojada y echada entonces como disipadora por su cuñado, vivió pobre con sus tres hijos, recobró después sus bienes cuyas rentas distribuyó a los pobres, y murió en una cabaña, el 17 de noviembre de 1231, contando menos de 24 años de edad.

MEDITACIÓN
SOBRE LA MUERTE
DE NUESTROS PARIENTES y AMIGOS

I. Todos los días vemos que se mueren personas que nos son queridas. Si sucumben a una muerte súbita e imprevista, aun después de una vida poco edificante, no desesperemos de su salvación; tal vez han invocado a Dios y han obtenido el perdón de sus faltas en el último momento; con todo, tomemos nuestras medidas para no ser sorprendidos en la misma forma. Si estas personas mueren con la muerte de los justos, no las lloremos; más bien tengámosles santa envidia. Te afliges de ver morir a tal pariente o a tal amigo; consuélate, es más dichoso que tú si ha muerto santamente. Tú combates aún, él triunfa ya. Que tu fe, tu esperanza y tu caridad te consuelen. (San Agustín).

II. Dios quiere desapegarte de las personas que más amas, a fin de que te pertenezcas por entero; quiere que pienses a menudo en la muerte. Escucha qué te dice: Hoy es mi turno, mañana será el tuyo. ¿Qué estima tiene ahora ese amigo de aquello que era el objeto de sus afanes? Un día estarás como él en el lecho de muerte. Ten los sentimientos que entonces tendrás y despreciarás lo que más amas.

III. No esperes la hora de la muerte para prepararte a morir bien. No sabes cuándo ni cómo morirás: haz ahora todo lo que entonces quisieras haber hecho. ¿Estarías dispuesto a morir en este momento? Pensemos incesantemente en la muerte; esforcémonos lo más que podamos para no estar eternamente separados de nuestros parientes y amigos, que gozan ahora de la gloria del paraíso. Allí nos espera gran número de aquéllos que nos son queridos. (San Cipriano).

La conformidad con la voluntad de Dios 
Orad por vuestros parientes difuntos.

ORACIÓN

Dios de misericordia, iluminad los corazones de vuestros fieles, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Isabel, concedednos la gracia de despreciar las prosperidades mundanas y gozar sin interrupción de los consuelos celestiales. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Dedicación de las Basílicas de los SS. Apóstoles Pedro y Pablo

 

 

 

 

 

 

 

Exterior de la Basílica de San Pedro

 

 

 

Interior de la Basílica de San Pedro

 

 

Interior de la Basílica de San Pedro

La Cúpula de la Basílica de San Pedro

 

 

 

Las Grutas Vaticanas

 

 

La Fachada de la Basílica de San Pedro

 

 

La Plaza de San Pedro

 

 

 

 

 

 

 

18 de noviembre

DEDICACIÓN DE LA IGLESIA
de
SAN PEDRO
y SAN PABLO

Siempre los fieles han profesado una profunda veneración a la tumba de los apóstoles San Pedro y San Pablo. Ocho días después de su bautismo, según se refiere, el emperador Constantino trasladóse al lugar donde descansaban los santos cuerpos; oró allí con gran abundancia de lágrimas. Cavóse después la tierra, llenó doce canastas con ella en honor de los doce apóstoles, y echó los cimientos de la basílica de San Pedro. Terminado el edificio, el Papa San Silvestre lo consagró. Constantino hizo también edificar una iglesia en honor de San Pablo. La fiesta de este día fue instituida para recordar la consagración de la basílica de San Pablo extramuros, reconstruida después de un incendio, en 1854.

MEDITACIÓN
NUESTROS CUERPOS SON
TEMPLOS DEL ESPfRITU SANTO

El Apóstol San Pablo nos enseña que los cuerpos de los cristianos son templos del Espíritu Santo. Dios ha edificado este templo, el Espíritu Santo lo ha consagrado el día de nuestro bautismo, y Jesús desciende a él cuando recibimos la Santa Eucaristía. Hay que tener cuidado, pues, de no profanar este templo con acciones indecentes o criminales; hay que vigilar sus puertas, es decir, nuestros sentidos, a fin de que no entre en él nada manchado; es preciso que nuestro corazón, que es su santuario, siempre esté puro y limpio.

II. Dado que nuestros cuerpos han sido consagrados a Dios por el Bautismo y honrados con la presencia de Jesucristo, debemos respetarlos como a lugares santificados; no es permitido dedicar un vaso sagrado a usos profanos: seria un sacrilegio semejante al que Dios castigó tan severamente en la persona de Baltasar. Y, sin embargo, tú haces servir a tu cuerpo para acciones criminales, cuando lo haces esclavo de tus infames voluptuosidades. Teme la amenaza que te hace San Pablo, diciéndote que Dios exterminará al que haya profanado el templo del Señor.

III. Consérvase en los templos un fuego que arde siempre ante el altar: asimismo es preciso que tu corazón esté siempre abrasado en el fuego del amor divino. Nunca dejes extinguir este hermoso fuego: desalojará de tu corazón todas las llamas impuras y el amor desordenado de las creaturas. ¿Amas a Dios más que a tus placeres, más que a tus riquezas, más que a tus parientes? ¿Podrías decir a Jesucristo: Señor, Vos sabéis que os amo?

 

 

 

 

La pureza 
Orad por la Iglesia.

ORACIÓN

 

Oh Dios, que todos los años renováis en favor nuestro el día de la consagración de este templo y nos permitís asistir a los santos misterios, escuchad los ruegos de vuestro pueblo y haced que todos los que entren en este templo para impetrar gracias, tengan la alegría de experimentar que son escuchadas sus plegarias. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/