Santa Misa Dominical

FIESTA DE
N. S. JESUCRISTO REY

cristoreyliturgico

(Último Domingo de Octubre)

Doble de Primera Clase – Ornamentos blancos

“Sí, Yo soy Rey -dijo Jesús a Pilatos-, para eso precisamente he nacido y venido a este mundo: para dar testimonio de la Verdad”. Su reino no es de este mundo, es decir, no es un reino temporal; “es el reino de la Verdad y de la vida, el reino de la gracia y de la santidad, el reino de la justicia, del amor y de la paz”. (Prefacio). Es el reino divino de la Santa Iglesia, en el que se proporciona la salud a los enfermos, la luz a los ciegos, la libertad a los cautivos. Sus habitantes tienen poder para hacerse hijos de Dios, para vivir una vida divina, para gozar de la libertad; aparta del yugo de Satanás y nos comunica los bienes divinos. Todo ello, en virtud de nuestra unión vital, de nuestra unidad de ser con Cristo, que es nuestra Cabeza, el Fundador de este reino, el que lo constituyó con sus enseñanzas, con sus ejemplos y, sobre todo, con su muerte de cruz. “Adquirió la Iglesia con su sangre”. “Digno es el Cordero que fue inmolado, de recibir poder y riqueza, y sabiduría y fortaleza, y honor. A Él la gloria y el imperio por todos los siglos de los siglos amén.” 

   Este debe ser un día de acción de gracia al Padre, por haber constituido Rey y Señor de todo a su divino Hijo; un día de homenaje y acatamiento y de acción de gracias al Hombre-Dios, que se dignó trasladarnos a su reino. Y, con la Redención, con la liberación del dominio del pecado, poseemos también la vida de la gracia, la filiación divina, el poderío sobre el mundo, sobre la carne, y sobre el poder de las malas pasiones y, con todo esto, la esperanza de ser admitidos un día en el futuro reino de la bienaventuranza eterna. Debemos, por tanto, decir con San Pablo: “Damos gracias a Dios Padre, que nos hizo dignos de participar  de la herencia de los santos en la luz. Él nos arrancó de la potestad de las tinieblas, y nos trasladó el reino de su amado Hijo”.    

  Introito Apoc. 5, 12; 1, 6

    INTROITUS – Dignus est Agnus, qui occísus est, accípere virtútem, et divinitátem, et sapiéntiam, et fortitúdinem, et honórem. Ipsi glória, et impérium in sæcula sæculorum. Ps. 71, 1. Deus, judícium tuum Regi da: et justítiam tuam Filio Regis V. Gloria Patri.    Introito – Digno es el Cordero, que fue muerto, de recibir la virtud, y divinidad, y sabiduría y fortaleza, y honor. A Él gloria y poder por los siglos de los siglos. Ps. ¡Oh Dios Padre! da tu poder de juzgar al Rey Cristo; Y tu cetro de justicia al Hijo del Rey (Cristo). V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO Omnípotens sempitérne Deus, qui in dilécto Filio tuo, universórum Rege, ómnia instauráre voluísti: concéde propítius; ut cunctæ famíliæ géntium, peccáti vúlnere disgregátæ, ejus suavíssimo subdántur império: Qui tecum vivit et regnat in unitáte. Per Dóminum.   R. Amen    Omnipotente y sempiterno Dios, que en tu amado Hijo, Rey universal quisiste restaurarlo todo: concédenos propicio que todos los pueblos, disgregados por la herida del pecado, se sometan a su suavísimo imperio . Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

   Conmemoración: del domingo correspondiente 

Epístola

   Jesucristo, nos rescató con su sangre, nos sacó del poder de las tinieblas, nos reconcilió con su Padre celestial, fundó la Iglesia Católica de cuyo cuerpo es Él Cabeza, y nos conquistó el reino de los cielos. 

EPISTOLA   Lectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Colossénses. (Col. 1, 12-20)  – Fratres:Grátias ágimus Deo Patri, qui dígnos nos fecit in pártem sortis sanctórum in lúmine, qui erípuit nos de potestáte tenebrárum, et tránstulit in regnum Fílii dilectiónis suæ, in quo habémus redemptiónem per sánguinem ejus remissiónem peccatórum: qui est imágo Dei invisíbilis, primogénitus ómnis creaturæ: quóniam in ipso cóndita sunt univérsa in cælis, et in terra, visibília et invisibília, sive thróni, sive dominatiónes, sive principátus, sive potestátes: ómnia per ipsum, et in ipso creáta sunt: et ipse est ante omnes, et ómnia in ipso cónstant. Et ipse est caput córporis Ecclésiæ, qui est princípium, primogénitus ex mórtuis: ut sit in ómnibus ipse primátum tenens: quia in ipso complácuit ómnem plenitúdinem inhabitáre: et eum reconciliáre ómnia in ipsum, pacificans per sánguinem crúcis ejus, sive quæ in terris, sive quæ in cælis sunt, in Christo Jesu Dómino nostro.    Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Colosenses Hermanos: Gracias damos a Dios Padre, que nos ha hecho dignos de participar de la suerte de los Santos, iluminándonos con la luz (del Evangelio); que nos ha arrebatado del poder de las tinieblas, trasladándonos al reino de su Hijo muy amado; por cuya sangre hemos sido nosotros rescatados y recibido la remisión de los pecados; el cual es imagen (perfecta) del Dos invisible, engendrado ante toda criatura; pues por Él fueron criadas todas las cosas en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, sean Tronos, o Dominaciones, o Principados, o Potestades: todas las cosas fueron criadas por Él y en atención a Él. Y así tiene ser ante todas las cosas, y todas subsisten en Él. Y Él es la Cabeza del Cuerpo (místico) de la Iglesia y el principio de la resurrección, el primero que renació de entre los muertos, para que en todo tenga Él la primacía; pues plugo al Padre poner en Él la plenitud de todo ser y reconciliar por Él todas las cosas consigo, restableciendo la paz entre el cielo y la tierra, por medio de la sangre que derramó en la cruz, en Jesucristo, nuestro Señor.
   GRADUALE (Ps. 71, 8 et 11) – Dominábitur a mari úsque ad mare: et a flúmine usque ad términos órbis terrárum. V. Et adorábunt eum ómnes reges terræ: ómnes gentes sérvient ei.   Alleluia, alleluia. V.(Dan. 7, 14)  . Potéstas ejus, potéstas ætérna, quæ non auferétur: et regnum éjus quod non corrumpétur. Alleluia.    Gradual – Dominará de uno a otro mar, y desde el río (Éufrates) hasta los confines del globo de la tierra. V. Y adorarle han todos los pueblos de la tierra; todas las gentes le servirán.
Aleluya, aleluya – V. Su poder es poder eterno, que no le será arrebatado; y su reino un reino que no se deshará. Aleluya.

Evangelio

   Jesucristo declara ante el tribunal de Pilatos que Él es Rey, pero Rey espiritual, no temporal y político de este mundo. En lo temporal y político Jesucristo y su Iglesia reconocen y respetan a los reyes y mandatarios de este mundo; pero exigen de ellos, en lo espiritual y divino, ese mismo respetuoso acatamiento.

 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Marcum ( 7, 31-37)

In illo témpore: Dixit Pilátus ad Jesum: Tu es Rex Judæórum? Respóndit Jesus: A temetípso hoc dicis, an alii dixérunt tibi de me? Respóndit Pilatus: Númquid ego Judæus sum? Gens tua, et pontífices tradidérunt te mihi: quid fecísti? Respóndit Jesus: Regnum meum non est de hoc múndo. Si ex hoc múndo esset regnum meum, minístri mei útique decertárent, ut non tráderer Judæis: nunc autem regnum meum non est hinc. Díxit ítaque ei Pilatus: Ergo Rex es tu? Respóndit Jesus: Tu dícis, quia Rex sum ego. Ego in hoc natus sum, et ad hoc veni in múndum, ut testimónium perhíbeam veritáti: ómnis qui est ex veritáte, áudit vócem meam.

Credo.

 Continuación del Santo Evangelio según San Marcos   En aquel tiempo: Dijo Pilatos a Jesús: ¿Eres Tú el Rey de los Judíos? Respondió Jesús: ¿Dices esto tú por cuenta propia, o te lo han dicho otros de Mí? Replicó Pilatos: ¿Acaso soy yo judío? Tu nación y los Pontífices te han entregado a mí; ¿qué has hecho? Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo (1); si de este mundo fuese mi reino, mis vasallos me defenderían para que no cayese en manos de los judíos; mi reino, pues, no es de aquí. Díjole, pues, Pilatos: ¿Luego Tú eres Rey? Respondió Jesús: Así es: Yo soy Rey. Yo para esto nací, y para esto vine al mundo: para dar testimonio de la Verdad; todo aquel que es amigo d la Verdad, escucha mi voz.   Credo
   OFFERTORIUMPs. 2, 8Póstula a me, et dabo tibi gentes hereditátem tuam, et possessiónem tuam términos terræ    Ofertorio –  Pídeme, y te daré a los gentiles por herencia, y posesión tuya hasta los confines de la tierra.

Oración-Secreta

   Hóstias tibi, Domine, humánæ reconciliatiónis offérimus; ut, quem sacrifíciis præséntibus immolámus, ipse cunctis géntibus unitátis et pacis dona concédat, Jesus Christus Fílius tuus Dóminus noster: Qui tecum vívit et regnat in unitáte. Per Dominum.    Ofrecémoste, Señor, la Hostia con que la humanidad fue reconciliada con su Dios, para que Aquel a quien inmolamos en este presente Sacrificio, Él Mismo conceda a todos los pueblos los dones de la unidad y de la paz, Jesucristo, Hijo tuyo y Señor nuestro. Que contigo vive y reina.

   Conmemoración: del domingo correspondiente 

   Prefacio de Cristo Rey

   La Iglesia fundamenta aquí concisamente las razones por las que Jesucristo es Rey del universo, y describe en frases lapidarias la naturaleza de su reino.

   Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Qui Unigenitum  Filium tuum  Dominum nostrum Jesum Christum, Sacerdótem aetérnum nostrum et universórum regem óleo exsultationis unxiísti; ut, seípsum in ara crucis hóstiam immaculátam et pacificam ófferens, redémptiónis humánae sacraménta parágeret: et suo subjéctis império ómnibus creatúris, aeternum et universale regnum imménsae tuae tráderet Majestáti: regnum veritátis et vitae, regnum sanctitátis et grátiae, regnum justitiae, amóris et pacis. Et ídeo cum Angelis et Arcangelis, cum Thronis et Dominationibus cumque omni militia caelestis exércitus hymnum gl´riae tuae cánimus sine fine dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Que a  tu Unigénito Hijo y Señor nuestro Jesucristo, Sacerdote eterno y Rey del universo, le ungiste con óleo de júbilo, para que, ofreciéndose a Sí mismo en el ara de la Cruz, como Hostia inmaculada y pacífica, consumase el misterio de la humana redención; y sometidas a su imperio todas las criaturas, entregase a tu inmensa Majestad su Reino eterno y universal: Reino de verdad y de vida; Reino de santidad y de gracia; Reino de justicia, de amor y de paz. Y por tanto, con los Ángeles y los Arcángeles, los Tronos y Dominaciones, y con toda la millicia del ejército celestial, entonamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Immortalitátis alimóniam consecúti, quæsumus, Dómine: ut, qui sub Christi Regis vexíllis militáre gloriámur, cum ipso, in cælésti sede, júgiter regnáre possímus: Qui tecum vivit et regnat in unitáte.    Comunión. – Se sentará el Señor Rey para siempre; el Señor bendecirá a su pueblo con la paz.

Oración-Postcomunión (Ps. 28, 10 et 11)

   Immortalitátis alimóniam consecúti, quæsumus, Dómine: ut, qui sub Christi Regis vexíllis militáre gloriámur, cum ipso, in cælésti sede, júgiter regnáre possímus: Qui tecum vivit et regnat in unitáte    Habiendo conseguido el Alimento de inmortalidad, pedímoste, Señor, que cuantos nos gloriamos de militar bajo las banderas de Cristo Rey, podamos perpetuamente reinar en la patria celestial con Él. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

    Conmemoración: del domingo correspondiente 
   Último Evangelio: del domingo correspondiente 
CONSAGRACIÓN A CRISTO REY: Ordenada para el día de hoy por Pío XII.


  • (1)  En efecto, el reino de Cristo no es terrenal, sino espiritual, y Él, un Rey sin ejércitos ni dominios nacionales, pero dueño de las voluntades y de los entendimientos. El reino de Cristo, por lo tanto no es comparable con el de todo rey o monarca, compatible con todo reino temporal. Lo esencial es que sean respetadas la verdad, la justicia y la santidad.

Tomado de: 

http://misa_tridentina.t35.com/

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Santa Misa Dominical

DOMINGO 21º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

DOMINGO 21º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Y enojado su señor, hizo entregarle a los verdugos.

 

( Semidoble – Ornamentos verdes )

Síguese leyendo por ahora en los Maitines la historia de los esforzados Macabeos.
   La vida cristiana es un combate en que están comprometidas la gloria de Dios y nuestra salvación. Esto respira en todas las piezas de la misa de hoy y por eso nos recuerda todavía a Job (Ofert.) llagado y perseguido (Ofert.) y a Mardoqueo odiado por Amán (Int.),. por “aquel calumniador”, figura del demonio y de sus ministros Infernales, contra los cuales hemos de luchar sin tregua, pues flotan por los aires, buscando alguno a quien dañar con sus maleficios (Ep.). No son seres de carne y sangre, dice el Apóstol, sino espíritus y espíritus malignos de tinieblas; y por eso mismo más temibles, si bien con una sola señal de la cruz podemos ahuyentar a todo el infierno junto.
   Eso nos dice a las claras que nuestras armas contra ellos deben ser ante todo espirituales. Debe ser la oración perseverante y confiada. Armados con ella nos sentiremos todopoderosos contra el diablo, como se sentía Santa Teresa, como se sentían los Macabeos en la lucha contra los impíos perseguidores de su religión y de su pueblo. He aquí la armadura más sencilla. Pero la mística panoplia contra nuestros mortales enemigos es la rectitud, la justicia, la paz y la fe, como armas defensivas; y como ofensivas, las palabras divinamente inspiradas que la Iglesia recibió del Espíritu Santo el día de Pentecostés.
    Ahora bien, la palabra de Dios, que hoy se nos sirve en el Evangelio. comprendía toda la vida cristiana, haciéndola consistir en el ejercicio de la caridad, que nos impulsa a obrar con nuestro prójimo como Dios se porta con nosotros. Si Él nos perdona nuestras culpas, otro tanto debemos hacer con nuestros semejantes, y no lo de aquel siervo malo y despiadado que ahoga  a su compañero, exigiéndole una suma insignificante, cuando su señor acaba de condonarle una fabulosa cantidad. ¡Qué contraste tan enorme entre la magnanimidad del amo y la ruindad de ese mal siervo!
   Ese amo es Dios, y siervos somos todos los hombres. El Señor nos ha de exigir cuentas a todos (Ev.);.pero cábenos el consuelo de pensar que, si las deudas exceden a nuestra solvencia, Dios se portará con nosotros como nos hubiéremos portado con nuestros consiervos. No pudo, pues, sellar con sello más dulce ni más fuerte el precepto del amor fraterno, que todos nos debemos en Cristo, y de la tolerancia mutua. Si ajustamos nuestras cuentas con el prójimo conforme a justicia, conforme a ella las ajustará Dios con nosotros.
   Conviénenos, pues, ajustarlas con mucha rebaja, porque entonces seguros estamos de que Dios, supremo Juez, a quien tanto debemos todos, usará con nosotros de esa misma consideración y miramiento, lejos de entregamos a los poderes infernales para que nos atormenten.
   Estamos ya en vísperas de cerrar el Ciclo litúrgico, y este periodo postrero del mismo nos recuerda que los demonios andarán desatados al fin del mundo. Busquemos en Dios un castillo de refugio, pues contra su voluntad nada se resiste (Int.), y al fin saldremos vencedores y no habremos por qué temer el día del Juicio. Para eso vino Cristo, nos dice S. Juan, ” para que tengamos confianza en el día del Juicio”, “en ese día grande y por demás amargo” para los malos y enemigos de Cristo.
   El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

Introito. Esth. 13, 9 et 10-11 

    INTROITUS – In voluntáte tua, Dómine, univérsa sunt pósita, et non est qui póssit resístere voluntáti tuæ: tu eniun fecísti ómnia, cælum et térram, et univérsa quæ cæli ámbitu continéntur: Dóminus universórum tu es. Ps. 118, 1. Beáti immaculáti in via: qui ámbulant in lege Domini. V. Gloria Patri.    Introito – De tu voluntad, Señor, dependen todas las cosas, y no hay quien pueda resistirla; pues Tú criaste todas las cosas: cielo, tierra y todo cuanto se contiene en el ámbito del cielo; Tú eres el Señor de todo. – Ps. Bienaventurados los inmaculados en el camino, los que viven en la ley del Señor. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Famíliam tuam, quæsumus, Dómine, contínua pietáte custódi: ut a cunctis adversitátibus, te protegénte, sit líbera; et in bónis áctibus tuo nómini sit devota. Per Dóminum.   R. Amen     Defiende, Señor, a tu familia con una continua misericordia; para que, con tu protección, sea libre de todas las adversidades, y con sus buenas acciones esté consagrada a tu nombre. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

Conmemoración

Epístola

   El cristiano tiene que sostener una continua y acérrima lucha contra el poder del demonio, mundo y carne, y armarse para ello, principalmente de las virtudes de fe, esperanza y caridad y de la palabra del Evangelio. 

EPISTOLA   Lectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Ephésios (6, 10-17)  Fratres: Confortámini in Dómino, et in poténtia virtútis ejus. Indúite vos armatúram Dei, ut possítis stare advérsus insídias diáboli. Quóniam non est nobis colluctátio advérsus carnem et sánguinem: sed advérsus principes, et potestátes, advérsus mundi rectores tenebrárum hárum, contra spirituália nequítiæ, in cæléstibus. Proptérea accípite armatúram Dei, ut possítis resistere in die malo, et in ómnibus perfécti stare. State ergo succíncti lumbos vestros in veritáte, et indúti lóricam justítiæ, et calceáti pédes in præparatióne Evangélii pacis: in ómnibus suméntes scutum fídei, in quo possítis ómnia tela nequíssimi ignea exstínguere: et gáleam salútis assúmite: et gládium spíritus, quod est vérbum Dei.    Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Efesios:  – Hermanos: Fortaleceos en el Señor y en el poder de su virtud(1). Vestíos la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos que luchar tan sólo contra la carne y la sangre, sino también contra los principados y potestades, contra los gobernadores de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus de maldad que andan por los aires. Por tanto, tomad la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y permanecer en todo perfectos. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros muslos con la verdad y vestidos de la coraza de la justicia y teniendo los pies calzados con el celo del Evangelio de paz; sobre todo abrazando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos encendidos del malísimo enemigo; tomad también el casco de salvación, y la espada del espíritu, que es la palabra de Dios.
    GRADUALE (Ps. 89, 23-35) – Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne et progénie. Priúsquam montes fíerent, aut formarétur terra et orbis: a sæculo, et usque in sæculum tu es Deus.Alleluia, alleluia. V.(Ps. 113, 1)  –  In éxitu Israël de Ægýpto, domus Jacob de pópulo bárbaro. Alleluia.    Gradual – Señor, Tú has sido nuestro refugio, de generación en generación. V. Antes que los montes fuesen hechos, o se formara la tierra y el mundo, desde toda la eternidad y por siempre Tú eres Dios.
Aleluya, aleluya – V. Al salir Israel de Egipto, salió la casa de Jacob de entre un pueblo bárbaro. Aleluya.

Evangelio

      Hermosa parábola, donde se nos enseña lo fácilmente que Dios perdona al pecador arrepentido, por enormes y numerosos que sean sus crímenes y pecados, y lo difícilmente que los hombres se perdonan entre sí, aun las injurias más insignificantes. La moraleja es de suma gravedad.

 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum (18, 23-35)

In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis parábolam hanc: Assimilátum est regnum cælórum hómini regi, qui vóluit ratiónem pónere cum servis suis. Et cum coepísset ratiónem pónere, oblátus est ei unus, qui debébat ei decem millia talénta. Cum autem non habéret unde rédderet, jússit eum dóminus ejus venúmdari, et uxórem ejus, et filios, et ómnia, quæ habébat, et reddi. Prócidens autem servus ille, orábat eum, dicens: Patiéntiam habe in me, et ómnia reddam tibi. Misértus autem dóminus servi illíus, dimísit eum, et débitum dimísit ei. Egréssus autem servus ille, invénit unum de consérvis suis, qui debébat ei centum denários: et ténens suffocábat eum, dicens: Redde quod debes. Et prócidens consérvus ejus, rogábat eum, dicens: Patiéntiam habe in me, et ómnia reddam tibi. Ille autem nóluit: sed ábiit, et misit eum in cárcerem donec rédderet débitum. Vidéntes autem consérvi ejus quæ fiébant, contristáti sunt valde: et venérunt, et narravérunt dómino suo omnia, quæ facta fúerant. Tunc vocávit illum dóminus suus: et ait illi: Serve nequam, omne débitum dimísi tibi, quóniam rogásti me: nónne ergo opórtuit et te miseréri consérvi tui, sicut et ego tui misértus sum? Et irátus dóminus ejus, trádidit eum tortóribus quoadúsque rédderet univérsum débitum. Sic et Pater meus cæléstis fáciet vobis, si non remiséritis unusquísque fratri suo de cordibus vestris.

Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Mateo   En aquel tiempo:  Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El reino de los cielos es comparable a un rey que quiso tomar cuentas a sus siervos. Y, para comenzar, le fue presentado uno, que le debía diez mil talentos(2). Mas, no teniendo con qué pagarlos, mandó su señor que fuese vendido él, su mujer, sus hijos y cuanto tenía, y que con su producto le pagase la deuda. Entonces el siervo, arrojándose a sus pies, rogóle diciéndole: ¡Ten paciencia conmigo, y todo te lo pagaré! Compadecido el señor de aquel siervo, le dejó libre y le perdonó la deuda. Habiendo salido el siervo, halló a uno de sus compañeros, que le debía cien denarios(3) y, tomándole del cuello le ahogaba diciendo: ¡Paga lo que debes! Derribado a sus pies el consiervo, rogábale diciendo: ¡Ten paciencia conmigo, y todo te lo pagaré! Mas él no quiso esperar, sino que se fue he hizo encarcelarlo, hasta que pagase lo que debía. Viendo los otros consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor  todo lo ocurrido. Llamóle entonces su señor, y le dijo: Siervo malo, toda la deuda te condoné, porque me lo rogaste; pues ¿no debías tú también tener compasión de tu compañero, así como uo la tuve de ti? Y, enojado su señor, hizo entregarle a los verdugos, hasta que pagase toda la deuda. Así hará también con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de corazón cada uno a su hermano(4). Credo.
    OFFERTORIUMVir erat in terra Hus, nómine Job: símplex et rectus, ac tímens Deum: quem Sátan pétiit, ut tentáret: et data est ei potéstas a Dómino in facultátes, et in carnem ejus: perdidítque ómnem substántiam ipsíus, et filios: carnem quóque ejus gravi úlcere vulnerávit.    Ofertorio –  Había en tierra de Hus un hombre, llamado Job, sencillo, recto y temeroso de Dios, a quien pidió Satanás poderle tentar; y dio el Señor poder a Satanás, sobre sus bienes y su carne; así que perdió toda su hacienda e hijos; e hirió también su carne con una horrible llaga(5) .

Oración-Secreta

    Súscipe, Dómine, propítius hóstias: quibus et te placári voluísti, et nobis salútem poténti pietáte restítui. Per Dominum. Per Dominum.     Recibe, Señor, propicio las ofrendas con que quisiste ser aplacado, y restituirnos la salud, por tu poderosa bondad. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…

 

 

   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  Ps. 118, 81, 84 et 86. In salutári tuo ánima mea, et in vérbum tuum sperávi: quando fácies de persequéntibus me judícium? iníqui persecúti sunt me, ádjuva me, Dómine Deus meus.
   Comunión. – Mi alma confía en tu promesa, y en tu palabra he esperado; ¿cuándo harás justicia contra mis perseguidores? Los malvados me han perseguido; ayúdame, Señor y Dios mío.

Oración-Postcomunión

   Habiendo conseguido el Alimento de inmortalidad, haz, Señor, que guarademos en un alma pura lo que nuestra boca ha recibido. Por Nuestro Señor Jesucristo.

     Immortalitátis alimóniam consecúti, quæsumus, Dómine: ut, quod ore percépimus, pura mente sectémur. Per Dóminum.

 Conmemoración

  • (1)   Para comprender mejor el significado y razón de ser de las imágenes bélicas que aquí usa San Pablo, téngase en cuenta que el Apóstol escribía esta carta en la prisión, ante un soldado.
  • (2) Era una suma importante. 
  • (3) Cantidad de dinero irrisoria. 
  • (4) Fijémonos bien en esta moraleja: si nosotros no perdonamos los pequeños agravios e injurias de nuestros prójimos, tampoco Dios nos perdonará nuestras grandes deudas de pecados. El Evangelio no falla: la palabra de Dios se cumple infaliblemente. 
  • (5) He aquí en qué consistió la paciencia de Job. Es uno de los ejemplos que más necesitamos recordar en la vida, ya que el sufrimiento y las contradicciones son nuestro pan cotidiano. 

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Misa del Día

12 de Octubre

NUESTRA
SEÑORA DEL PILAR

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Doble de Primera Clase – Ornamentos blancos

Cuenta una piadosa tradición que, estando el Apóstol Santiago el Mayor cierta noche en oración a las orillas del Ebro, se le apareció la Santísima Virgen María, viviendo aún en carne mortal, para consolarles y esforzarle a proseguir en España su obra de evangelización, y que allí mismo le mandó construir un templo en honor suyo, como lo hizo, ayudado de algunos discípulos. Este templo vino después a convertirse en la actual basílica del Pilar, centro de grandes peregrinaciones.
Virgen bendita del Pilar, guarda a tu España en medio de los vaivenes y a despecho de los ataques de sus enemigos, pues tu bendito Pilar, gastado de besos, cifra sus inconmovibles esperanzas. Mira por esta raza hispano-americana, que ha dado al mundo tantos varones ilustres y al cielo tantos Santos.

   Introito

    INTROITUS – Salve sancta Parens, eníxa puérpera regem: qui caelum terrámque regit in saécula saeculórum. Ps. 44, 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. V. Gloria Patri.    Introito – Salve, santa Madre, que pariste virginalmente al Rey que rige cielos y tierra en los siglos de los siglos. Ps. Mi corazón exhaló una bella canción: al Rey le dedico mis obras. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Omnípotens sempitérne Deus, qui per gloriosíssimam Filii tui Matrem caeléste praesídium nobis mirabíliter praeparasti: concéde propítius; ut quam peculiári t´titulo de Colúmna pia devotióne venerámur auxilio. Per eúndem Dóminum.   R. Amen     Omnipotente y sempiterno Dios, que maravillosamente nos preparaste celestial defensa en la gloriosísima Madre de tu Hijo: concédenos propicio que, venerándola con piadosa devoción con el especial título del Pilar, seamos protegidos con su perpetuo auxilio. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

        Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Eccli. (XXIV, 14-16)  – Ab initio, et ante saecula creata sum, et usque ad futurum saeculum non desinam et in habitatione sancta coram ipso ministravi. Et sic in Sion firmata sum et in civitate sanctificata similiter requievi et in Hierusalem potestas mea. Et radicavi in populo honorificato et in parte Dei mei hereditas illius et in plenitudine sanctorum detentio mea.

 

   Desde el principio y antes de los siglos ya recibí yo el ser, y no dejaré de existir en todos los siglos venideros; y en el Tabernáculo santo cité el ministerio mío ante su acatamiento. Y así fijé mi estancia en el monte Sión, y el lugar de mi reposo fue la Ciudad santa, y en Jerusalén está el trono mío. Y me arraigué en un pueblo glorioso, y en la porción de mi Dios, la cual es su herencia; y mi habitación fue en la plena reunión de los santos(1).
   GRADUALE Benedicta et venerábilis es, Virgo María: quae sine tactu pudóris invénta es Mater Salvatóris. V. Virgo, Dei Génitrix, quem totus non cápit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.    Alleluia, alleluia. V. Post partum, Virgo, invioláta permansísti: Dei, Génitrix, intercéde pro nobis, Alleluia.    Gradual – Bendita y venerable eres, Virgen María, pues sin el más leve menoscabo de tu integridad virginal llegaste a ser Madre del Salvador. V. Oh Virgen, Madre de Dios, Aquel que no cabe en todo el orbe, hecho hombre, se encerró en tu seno. 
   Aleluya, aleluya – V. Después del parto permaneciste Virgen intacta; Madre de Dios, intercede por nosotros. Aleluya. 

Evangelio

 

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (11, 27-28)

   In illo témpore: Loquénte Jesu ad turbas, extóllens vocem quaedam mulier de turba dixit illi: Beatus venter qui te portavit et ubera quae suxisti. At ille dixit: Quinímmo beati qui audiunt verbum Dei et custodiunt  illud.

Credo.

 UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Hablando Jesús al pueblo, levantó una mujer la voz de en medio del concurso y le dijo: Bienaventurado el vientre que te llefó, y los pechos que te amamantaron. Pero Jesús respondió: Bienaventurados más bien los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.  Credo
   OFFERTORIUM Luc. 1, 28 et 42 – Ave, María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.    Ofertorio –  Dios te salve María, llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita eres entre todas las mujeres; y bendito es el fruto de tu vientre. 

Oración-Secreta

   Tua Dómine, propitiatióne, et beatae Maríae semper Vírginis protectióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis proficiat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.     Aprovéchenos, Señor, esta oblación, para que por tu gracia y por la intercesión de la bienaventurada siempre Virgen María, logremos la dicha y la paz en esta vida y en la eterna. Por J. N. Señor.

   Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in Festivitate Pilar beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Pilar de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO Beáta víscera Maríae Virginis, quae portavérunt aetérni Patris Filium.    Comunión. – Bienaventuradas sean las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del eterno Padre.

Oración-Postcomunión 

   Sumptis, Dómine, salútis nostrae, subsídiis: da, quaesumus, beátae Maríae semper Vírginis patrociniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne haec tuae obtúlimus majestáti. Per Dominum.    Habiendo recibido la prenda de nuestra salvación, haz, Señor, que merezcamos ser amparados en todo lugar y tiempo con la protección de la bienaventurada siempre Virgen María, en cuya memoria hemos ofrecido este sacrificio a tu Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor.

(1) Como el Verbo, que es la Divina Sabiduría, la Virgen María se presentó desde toda la eternidad al pensamiento de Dios y así como residió en el tabernáculo de Jerusalén, así también residió en María, que es Madre del Verbo encarnado.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Misa del Día

12 de Octubre

PATROCINIO DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

¡Oh Madre de Clemencia! ¡Ora pronobis!

¡Oh Madre de Clemencia! ¡Ora pronobis!

Doble de Primera Clase – Ornamentos blancos

   Introito

    INTROITUS – Gaudeamus omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre beátae Maríae Vírginis de cujus protectióne gaudent Ecclesia et cumAngelis, et collaúdat Filium Dei.Ps. 44, 2. Eructávit cor meum verbum bonum: dico ego ópera mea Regi. V. Gloria Patri.    Introito – Regocigémonos todos en el Señor, celebrando este día de fiesta en honor de la bienaventurada Virgen María, de cuya protección se alegra la Iglesia, y con los Ángeles alaba al Hijo de Dios. Ps. Mi corazón exhaló una bella canción: al Rey le dedico mis obras. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Devotiónem pópuli tuo, quaesumus, Dómine, propítius réspice; ut, méritis et précibus beatíssimae Virginis Mariae, grátiae tuae dona in praesénti vita, et salútem aetérnam in caelis consequámur. Per eúndem Dóminum.   R. Amen     Omnipotente y sempiterno Dios, que maravillosamente nos preparaste celestial defensa en la gloriosísima Madre de tu Hijo: concédenos propicio que, venerándola con piadosa devoción con el especial título del Pilar, seamos protegidos con su perpetuo auxilio. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

        La Virgen de Luján invita, desde su Camarín, a todos los argentinos y habitantes de esta noble tierra a ir a visitarla y a comunicarse con Ella, que es Madre del Amor hermoso, consuelo y protección de todos y estrella luminosa en el camino de la vida.

Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Eccli. (XXIV, 23-31)  – Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris et flores mei fructus honoris et honestatis. Ego mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei in me gratia omnis vitae et veritatis in me omnis spes vitae et virtutis. Transite ad me omnes qui concupiscitis me et a generationibus meis implemini spiritus enim meus super melle dulcis et hereditas mea super mel et favum memoria mea in generatione saeculorum. Qui edunt me adhuc esurient et qui bibunt me adhuc sitient. Qui audit me non confundetur et qui operantur in me non peccabunt. Qui elucidant me vitam aeternam habebunt    Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, y del temor, y de la ciencia, ‘j y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino ! y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláís presos de mí amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia. Se hará memoria de mi en toda la serie de lossiglos. Los que de mi comen, tienen siempre hambre de mi, y tienen siempre sed losque de mi beben. El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y losque se guían por mi, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.
   GRADUALE Benedicta et venerábilis es, Virgo María: quae sine tactu pudóris invénta es Mater Salvatóris. V. Virgo, Dei Génitrix, quem totus non cápit orbis, in tua se clausit víscera factus homo.    Alleluia, alleluia. V. (Jerem, XVIII)  Recordáre, Virgo, Mater Dei, dum stéteris in conspéctu Dómini, ut loquáris pro nobis bona, et ut avértat indignatiónem suam a nobis, Alleluia.    Gradual – Bendita y venerable eres, Virgen María, pues sin violación de la virginidad llegaste a ser Madre del Salvador. V. Oh Virgen, Madre de Dios, Aquel que no cabe en todo el orbe, hecho hombre, se encerró en tu seno. 
   Aleluya, aleluya – V. ¡Oh Virgen, Madre de Dios! acuérdate de nosotros, ahora que estás en presencia del Señor, hablándole en nuestro favor, y pidiéndole que aparte de nosotros su indignación, Aleluya. 

Evangelio

   La Virgencita de luján, tan querida en los países rioplatenses, es saludada por el Arcángel San Gabtiel con las p`rimeras frases del “Avemaría”, frases que con tanta devoción repiten sin cesar los peregrinos ante su sagrada Imagen.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (1, 26-38)

   In illo témpore: Missus est angelus Gabrihel a Deo in civitatem Galilaeae, cui nomen Nazareth,. ad Virginem desponsatam viro, cui nomen erat Ioseph de domo David et nomen virginis Maria. Et ingressus angelus ad eam dixit have gratia plena Dominus tecum benedicta tu in mulieribus.

Credo.

 UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Envió Dios al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una Virgen desposada con un varón, llamado José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el Ángel adonde ella estaba, le dijo: “Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres“.  Credo
   OFFERTORIUMEcl. 24, 25; 39, 17In me grátia omnis viae et veritátis, in me omnis spes vitae et virtútis: ego quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificávi.    Ofertorio –  Yo elegí y santifiqué este lugar(1), para que se perpetúe en él mi nombre, y para que mis ojos y mi corazón estén allí siempre, aleluya. 

Oración-Secreta

   Tua Dómine, propitiatióne, et beatae Maríae semper Vírginis protectióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis proficiat prosperitátem et pacem. Per Dóminum.     Haz, oh Señor, que por tu gracia y por la protección de Santa María siempre Virgen, nos sirva este Sacrificio para conseguir la prosperidad y la paz en esta vida y en la eterna. Por J. N. Señor.

   Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in     beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Patrocinio de la bienaventurada siempre Virgen María de Luján, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO (Ps. 147) – Non fecit táliter omni natióni: et judícia sua non manifestávit eis.    Comunión. – No se portó Dios en la misma forma con todas las naciones, ni les dio a todas las mismas pruebas de su bondad.

Oración-Postcomunión 

   Sumtis, Dómine, salútis nostrae, subsídiis: da, quaesumus, beátae Maríae semper Vírginis patrociniis nos ubíque prótegi; in cujus veneratióne haec tuae obtúlimus majestáti. Per Dominum.    Después de haber recibido, oh Señor, la Comunión. que es un eficaz auxilio para nuestra salvación: rogámoste nos des la gracia de ser protegidos en todo lugar por el patrocinio de la Bienaventurada siempre Virgen María, a cuya honra hemos ofrecido este Sacrificio a tu Majestad. Por Jesucristo Nuestro Señor.
  • (1) Este lugar es, en este caso, la basílica de Luján, donde el nombre de Dios y de María son de continuo invocados, y el corazón de ambos derrama sus bondades sin cesar.

Tomado de:

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Misa del Día

11 de Octubre

LA DIVINA MATERNIDAD DE LA VIRGEN MARÍA

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Doble de Segunda Clase – Ornamentos blancos

Entre los dogmas marianos, ninguno tan inculcado y tan venerado por la Liturgia sagrada como el de la Maternidad de la Bienaventurada Virgen María, por ser el principal y la raíz de todas las prerrogativas que la distinguen y la encumbran sobre las demás criaturas. Pero, como «de María numquam satis», ha querido la Iglesia afirmarlo aún con mayor explicitud y dejar un monumento vivo del XVº Centenario del Concilio efesino, en que los Padres, reunidos en la ciudad mariana por excelencia, bajo la presidencia de San Cirilo de Alejandría, legado al efecto del Papa San Celestino, anatematizaron al patriarca Nestorio y definieron la divina Maternidad de la Virgen María, proclamándola Teotócos, Delpara o Madre de Dios, por ser Madre de Cristo, el cual es Dios al par que hombre.
De donde resulta para la Virgen Madre «una dignidad casi infinita» (S. Tomás), pudiéndola llamar de algún modo los Santos Padres como el complemento de la Trinidad, su instrumento y cooperadora en la magna obra de la Encarnación y de la Redención. Pero, al ser María Madre del Hijo de Dios por naturaleza, es también Madre de los hijos de Dios por adopción y por gracia. Este aspecto tenía menor relieve en la Liturgia; de ahí que ahora insista en él la Iglesia, por ser uno de los mayores consuelos que caben al hombre huérfano y pecador. María es Madre de todos los cristianos en el orden sobrenatural, por serlo de Cristo, el cual se declaró a boca llena nuestro hermano mayor, dispuesto a compartir su herencia con nosotros y su divina filiación. Esto por su cooperación en nuestro rescate, y mejor que Eva merece se r llamada «Madre de todos los vivientes». Eslo también por su amor y maternal solicitud, y finalmente, a titulo de donación, por habérsela dado Jesús agonizante al Discípulo amado, y en él a todos los señalados con el sello de Cristo. «Celebremos, pues, con regocijo la Maternidad de la bienaventurada Virgen María» (Invitatorio). ¡Oh María! monstra te esse Matrem y muéstrense los redimidos hijos tuyos carísimos, hijos dignos de tan santa y excelsa Madre, para que merezcan disfrutar un día de tu vista d el calor de tu regazo.  

Introito

    INTROITUS – Exe Virgo concípiet, et páriet filium et vocábitur nomen ejus Emmánuel. – Ps. 97, 1.Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit. V. Gloria Patri.    Introito – Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, cuyo nombre será Emmanuel. Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo: porque ha obrado maravillas. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO Deus, qui de beátae Mariae Vírginis útero Verbum tuum, Angelo nuntiánte, carnem suscípere voluísti: praesta supplícibus tuis; ut, qui vere eam Genitrícem Dei crédimus, ejus apud te intercesiónibus adjuvémur. Per eúmdem Dóminum nostrum.   R. Amen    Oh Dios, que quisiste que tu Verbo tomase nuestra carne de las entrañas de la Bienaventurada Virgen María al anunciarle el Ángel el misterio: concede a tus siervos que, pues la creemos verdadera Madre de Dios, seamos ayudados ante Ti por su intercesión.  Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor, etc.   R. Amen.

   Epístola

EPISTOLA    Lectio Libri Eccli. (XXIV, 23-31)  – Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris et flores mei fructus honoris et honestatis. Ego mater pulchrae dilectionis et timoris et agnitionis et sanctae spei in me gratia omnis vitae et veritatis in me omnis spes vitae et virtutis. Transite ad me omnes qui concupiscitis me et a generationibus meis implemini spiritus enim meus super melle dulcis et hereditas mea super mel et favum memoria mea in generatione saeculorum. Qui edunt me adhuc esurient et qui bibunt me adhuc sitient. Qui audit me non confundetur et qui operantur in me non peccabunt. Qui elucidant me vitam aeternam habebunt    Como la vid di pimpollos de suave olor, y mis flores dan frutos de gloria y de riqueza. Yo soy la madre del bello amor, y del temor, y de la ciencia, ‘j y de la santa esperanza. En mí está toda la gracia del camino ! y de la verdad; en mi toda esperanza de vida y de virtud. Venid a mí todos los que os halláis presos de mí amor, y saciaos de mis frutos; porque mi espíritu es más dulce que la miel, y más suave que el panal de miel, mi herencia. Se hará memoria de mi en toda la serie de los siglos. Los que de mi comen, tienen siempre hambre de mi, y tienen siempre sed los que de mi beben (1). El que me escucha, jamás tendrá de qué avergonzarse; y losque se guían por mi, no pecarán. Los que me esclarecen, obtendrán la vida eterna.
   GRADUALE (Is. 11, 1-2) – Egrediétur virga de radíce Jesse, et flos de radice ejus ascéndet. V. Et requiéscet super eum Spíritus Dómini.   Alleluia, alleluia. V. Virgo Dei Génitrix, quem totus non capit orbis, in tua se clausit víscera factus homo. Alleluia.    Gradual – Brotará un tallo de la raíz de Jesé, y ascenderá una flor de su raíz. V. Y se posará sobre Él el Espíritu del Señor.
Aleluya, aleluya – V. Virgen Madre de Dios, El que  todo el orbe no puede contener se ha encerrado en tus entrañas hecho hombre. Aleluya.

Evangelio

 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 2, 43-51)

In illo témpore: cum redirent remansit puer Iesus in Hierusalem et non cognoverunt parentes eius. Existimantes autem illum esse in comitatu venerunt iter diei et requirebant eum inter cognatos et notos. Et non invenientes regressi sunt in Hierusalem requirentes eum. Et factum est post triduum invenerunt illum in templo sedentem in medio doctorum audientem illos et interrogantem. Stupebant autem omnes qui eum audiebant super prudentia et responsis eius. Et videntes admirati sunt. Et dixit mater eius ad illum: fili quid fecisti nobis sic? ecce pater tuus, et ego dolentes quaerebamus te. Et ait ad illos: Quid est quod me quaerebatis? Nesciebatis quia in his quae Patris mei sunt oportet me esse? Et ipsi non intellexerunt verbum, quod locutus est ad eos. Et descendit cum eis, et venit Nazareth et erat subditus illis

Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Marcos   En aquel tiempo: Cuando regresaban a Nazaret, quedóse el Niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Antes, pensando que estaba en la comitiva, anduvieron camino de un día, y le buscaban entre los parientes y conocidos. Mas no hallándole, volvieron a Jerusalén buscándole. y acaeció que, al cabo de tres días, le hallaron en el Templo, sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles; y cuantos le oían, se pasmaban de su prudencia y de sus respuestas. Cuando le vieron, se maravillaron, y díjole su Madre: Hijo, ¿por qué lo has hecho así con nosotros? Sabe que tu padre y yo te hemos buscado con dolor. El les replicó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme en los negocios de mi Padre? Ellos no entendieron la respuesta que les dió. Bajó con ellos, y fue a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Credo
   OFFERTORIUMMatth. 1, 18Cum esset desposáta mater ejus María Joseph, invénta est in útero habens de Spíritu Sancto.    Ofertorio –  Estando desposada María la Madre de Jesús con José, se halló haber concebido en su seno por obra del Espíritu Santo.

Oración-Secreta

   Tua, Dómine, propitiatióne, et beátae Mariae semper Virginis Unigéniti tui matris intercessióne, ad perpétuam atque praeséntem haec oblátio nobis profíciat prosperitátem et pacem.  Per eúndem Dom.    Por tu propiciación, Señor, y por la intercesión de la Madre de tu Unigénito, la Bienaventurada siempre Virgen María, aprovéchenos esta oblación para conseguir la prosperidad y paz presente y perdurable. por el mismo Jesucristo.

Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in     beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta de  la Maternidad de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO Beáta viscera Mariae Vírginis, quae portavñérunt aetérni Patris Filium.    Comunión. – Bienaventuradas sean las entrañas de la Virgen María, que llevaron al Hijo del Eterno Padre.

Oración-Postcomunión 

   Haec nos commúnio, Dómine, purget a crímine: et, intercedénte beáta Vírgine Dei Genitríce María, caelestis remédii fáciat esse consórtes. Qui vivis et regnat in unitáte    Purifíquenos, Señor, esta comunión de toda mancha de pecado, y por intercesión de la bienaventurada Virgen y Madre de Dios, María, nos haga participantes del remedio celestial. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
  • (1) Los que, mediante una tierna devoción a María, gozan de su intimidad y meditan sus virtudes, no se sacian jamás; siempre hallan nuevos tesoros de consuelo en que deleitarse. 

Tomado de:

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MISA DEL DÍA

7 de Octubre

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

Titular de las Catedrales de Paraná, Rosario, Corrientes y Azul, y Patrona de las Arquidiócesis de Santa Fe y Córdoba (Argentina)*

Virgen del Sto. Rosario

Doble de Segunda Clase – Ornamentos blancos

En la Edad Media, como antiguamente entre los Romanos, solían llevar los nobles coronas de flores, que más tarde se transformaron en las áureas diademas de los reyes. Ofrecíanse estas coronas a los hombres de distinción a titulo de censo.
La Virgen María, como Reina del cielo y de las almas, es acreedora a estos mismos honores, por lo cual la Iglesia quiere que reconozcamos el título de María Reina del Sto. Rosario, y nos exhorta a ofrecerle, como Hija del Padre, Madre del Hijo y Esposa del Espíritu Santo, tres coronas de rosas, cuya encantadora belleza describe en el oficio y la misa.
La oración nos recuerda ser el Rosario una oración mental tanto como vocal, en que meditamos los misterios de la vida, muerte y resurrección de Jesús, a los cuales estuvo íntimamente unida la Virgen María.
También han llovido, mediante esta oración, muchos favores sobre la cristiandad en el transcurso de los siglos, y esta fiesta de Nuestra Señora del Rosario fue instituida especialmente, en lugar de Nuestra Señora de la Victoria, para recordar la insigne victoria de Lepanto el Domingo 7 de Octubre de 1571, debida a la recitación del Rosario, donde fueron aniquiladas especialmente por la flota española a las órdenes de don Juan de Austria, las fuerzas vivas del islamismo, que amenazaban invadir a Europa.
La fiesta del Rosario viene a ser como una miniatura del año litúrgico, por la meditación de los Misterios de Cristo; y también lo es del Breviario porque las 150 Avemarías nos recuerdan los 150 Salmos, que terminamos con Gloria Patri. El Rosario es a manera de vistoso tríptico en cuyas tablas vemos reproducidos los sucesos gozosos, dolorosos y gloriosos de Jesús y de María, que se han venido sucediendo en el calendario católico. En el ciclo de Navidad, el alma, que nada en una atmósfera de júbilo, considera los cinco misterios gozosos el miércoles y el viernes de Témporas de Invierno (del Hemisferio Norte), el día de Navidad, el 2 de febrero y el Domingo Infraoctava de Epifanía. Contempla después, en medio de las tristezas del Tiempo de Pasión, los cinco misterios dolorosos el Jueves y el Viernes santos. Finalmente participa, en medio de las alegrías del Tiempo Pascual,  de los cinco misterios gloriosos en las fiestas de Pascua, Ascensión, Venida del Espíritu Santo, Asunción de la Virgen. Todos los fieles que visiten en el día de la fiesta una iglesia donde se halle establecida la archicifradía del Rosario, pueden lucrar indulgencia toties quoties plenaria, análoga a la de la Porciúncula**.

   Introito

    INTROITUS – Gaudeamus omnes in Dómino, diem festum celebrántes sub honóre beátae Maríae Vírginis de cujus solemnitáte gaudent Angeli, et collaúdant Filium Dei.Ps. 44, 2. Deus, judícium tuum Regi da: et justítiam tuam Filio Regis V. Gloria Patri.    Introito – Alegrémonos todos en el Señor, celebrando la festividad de la Sma. Virgen María, de cuya solemnidad se alegran los Ángeles y alaban a coro al Hijo de Dios. Ps. Eructó mi corazón una palabra buena; digo: Mis obras son para mi Rey (Cristo). V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Deus cujus Unigénitus per vitam, mortem et resurrectiónem suam nobis salútis aeternae praemia comparávit: concéde, quaesumus; ut, haec mystéria sacratíssimo beátae Mariae Virginis Rosário recoléntes, et imitémur quod cóntinent, et quod promíttunt, assequámur. Per eúndem Dóminum.   R. Amen    Oh Dios, cuyo Unigénito Hijo, con su vida, muerte y resurrección, nos granjeó el premio de la salud eterna: danos, a los que recordamos estos misterios del santísimo Rosario, imitar lo que contienen y alcanzar lo que prometen.  Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   R. Amen.

    En las Misas rezadas:

Conmemoración de San Marcos(1)

   Gregem tuum, Pastor aeternae, placátus inténde: et per beátum Marcum Summum Pontíficem, perpétua protectióne custódi: quem totíus Ecclésiae praestitísti esse pastórem. Per Dóminum.    Dirige, oh eterno Pastor, benignamente a tu grey, y guárdala, con tu continua protección, por la intercesión de San Marcos, Sumo Pontífice, a quien Tú constituiste pastor de toda la Iglesia. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros(2)

   Sanctórum Mártyrum tuórum nos, Dómine, Sérgii, Bacchi, Marcélli et Apuléji beáta mérita prosequántur: et tuo semper fáciant amóre fervéntes. Per Dóminum.    Favorézcanos, Señor, los gloriosos méritos de tus Santos Mártires Sergio, Baco, Marcelo y Apuleyo, y hágannos ellos siempre fervientes en tu divino amor. Por J. N. Señor.

Epístola

EPISTOLA   Lectio Libri Sapéntiae (8, 22-24 et 32-35)  – Dóminus possédit me in inítio viárum, ántequam quidquam fáceret a principio. Ab aetérno ordináta sum, et ex antíquis, ántequam terra fíeret. Nondum erant abýssi, et ego jam concépta eram. Nune ergo, filii, audíte me: Beáti, qui custódium vias meas. Audite disciplínam, et estóte sapiéntes, et nolite abjícere eam. Beátus homo, qui audit me, et qui vígilat ad fores meas quotídie, et obsérvat ad postes óstii mei. Qui me invénerit, invéniet vitam, et háuriet salútem a Dómino.

 

   Lección del Libro de la SabiduríaEl Señor me poseyó en el principio de sus obras, desde el comienzo, antes que criase cosa alguna. Desde la eternidad fui predestinada, y desde antiguo antes que la tierra fuese hecha. Aún no existían los abismos, y yo estaba ya concebida. Ahora, pues, hijos, oídme: Bienaventurados los que siguen mis caminos. Oíd mis preceptos, y sed sabios, y no queráis desecharlos. Dichoso el hombre que me oye y vela a mis puertas cada día, y está al acecho en los postigos de mi puerta. Quien me hallare, hallará la vida, y alcanzará del Señor la salvación.
   GRADUALE (Ps. 44, 5, 11 et 12 – Propter veritátem, et mansuetúdinem, et justitiam; et dedúcet te mirabíliter déctera tua. V. Audi, filia, et vide, et inclina aurem tuam; quia concupívit Rex spéciem tuam.   Alleluia, alleluia. V. Solémnitas gloriósae Virginis Mariae ex sémine Abrahae, ortae de tribu Juda, clara ex stirpe David, Alleluia.    Gradual – Por causa de la verdad, de la mansedumbre y de la justicia, tu diestra te conducirá a cosas maravillosas. V. Escucha, hija, y considera, y presta atención, porque el Rey se enamoró de tu hermosura.
Aleluya, aleluya – V. Ésta es la solemnidad de la gloriosa Virgen María, de la semilla de Abrahán, nacida de la tribu de Judá, de la ilustre estirpe de David. Aleluya.

Evangelio

 Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam (1, 26-38)

In illo témpore: Missus est angelus Gabrihel a Deo in civitatem Galilaeae, cui nomen Nazareth,. ad Virginem desponsatam viro, cui nomen erat Ioseph de domo David et nomen virginis Maria. Et ingressus angelus ad eam dixit have gratia plena Dominus tecum benedicta tu in mulieribus. Quae cum vidisset turbata est in sermone eius et cogitabat qualis esset ista salutatio. Et ait angelus ei ne timeas Maria invenisti enim gratiam apud Deum ecce concipies in utero et paries filium et vocabis nomen eius Iesum. Hic erit magnus et Filius Altissimi vocabitur et dabit illi Dominus Deus sedem David patris eius et regnabit in domo Iacob in aeternum et regni eius non erit finis. Dixit autem Maria ad angelum quomodo fiet istud quoniam virum non cognosco. Et respondens angelus dixit ei Spiritus Sanctus superveniet in te et virtus Altissimi obumbrabit tibi ideoque et quod nascetur sanctum vocabitur Filius Dei; et ecce Elisabeth cognata tua et ipsa concepit filium in senecta sua et hic mensis est sextus illi quae vocatur sterilis quia non erit inpossibile apud Deum omne verbum. Dixit autem Maria ecce ancilla Domini fiat mihi secundum verbum tuum.

 

 

Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas   En aquel tiempo: Envió Dios al Ángel Gabriel a Nazaret, ciudad de Galilea, a una Virgen desposada con un varón, llamado José, de la casa de David, y el nombre de la Virgen era María. Y habiendo entrado el Ángel adonde ella estaba, le dijo: “Dios te salve, llena de gracia; el Señor es contigo; bendita tú eres entre todas las mujeres“. Al oir esto la Virgen, se turbó, y púsose a considerar qué significaría aquel saludo. Mas el Ángel le dijo; No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios, Sábete que has de concebir en tu seno, y darás a luz un Hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Éste será grande, y será llamado el Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará en la casa de Jacob eternamente, y su reino no tendrá fin. Dijo entonces María al Ángel: ¿Cómo ha de ser eso? pues yo no conozco varón. Y el Ángel le respondió y dijo: El Espíritu Santo descenderá sobre ti, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo cual, el fruto Santo, que de ti nacerá, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que en su vejez ha concebido también un hijo; y la que se llamaba estéril, hoy cuenta ya el sexto mes; porque nada es imposible para Dios. Dijo entonces María: ¡He aquí la esclava del Señor! hágase en mí según tu palabraCredo
   OFFERTORIUMEcl. 24, 25; 39, 17In me grátia omnis viae et veritátis, in me omnis spes vitae et virtútis: ego quasi rosa plantáta super rivos aquárum fructificávi.    Ofertorio –  En mí está la gracia para conocer el camino de la verdad, en mí toda esperanza de vida y de virtud; di fruto como rosa plantada junto a los ríos de las aguas.

Oración-Secreta

   Fac nos, quaesumus, Dómine, his  munéribus offeríndis conveniénter aptári: et per sacratíssimi Rosarii mysteria sic vitam, passiónem et gloriam Unigeniti tui recólere; ut ejus digni promissiónibus efficiámur: Qui tecum vivit.    Haznos, Señor, dignos de ofrecer debidamente estos dones; y que, mediante los misterios del Santísimo Rosario, de tal modo honremos la vida, pasión y gloria de tu Unigénito qie nos hagamos acreedores a sus promesas. Que contigo vive y reina.

En las Misas rezadas:

Conmemoración de San Marcos

   Oblátis munéribus, quaesumus, Dómine, Ecclésiam tuam benignus illúmina: ut, et gregis tui proficiat ubíque succéssus, et grati fiant nómini tuo, te gubernánte, pastóres. Per Dominum.     Rogámoste, Señor, que en atención a los dones que te acabamos de ofrecer, ilumines benignamente a tu Iglesia; a fin de que, por una parte crezca y prospere por doquier tu grey, y por otra te sean gratos, dejándose gobernar por Ti, los pastores. Por J. N. S.

 

Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros

   Majestátem tuam nobis, Dómine, quaesumus, haec hñostia reddat immolanda placátam, tuórum digna postulatione Sanctórum. PerDominum nostrum.    Rogámoste, oh Señor, que esta hostia, que va a ser inmolada, aplaque a tu Majestad; y sea acepta por la oración de tus Santos.  Por J. N. Señor.

Prefacio de la Sma. Virgen   

  Vere dignum et justum est, aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus: Et te in Festivitáte beátae Maríae semper Virginis collaudárae, benedícere et praedicáre. Quae et Unigénitum tuum Sancti Spíritus obumbratióne concépit: et virginitátis glória permanénte, lumen aeternum mundo effúdit, Jesum Christum Dóminum nostrum. Per quem Majestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes, Caeli, caelorúnque Virtútes, ac beáta Séraphim, sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admítti júbeas deprecámur, súpplici confessióne dicéntes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Y el alabarte, bendecirte y glorificarte en la fiesta del Rosario de la bienaventurada siempre Virgen María, que, habiendo concebido a tu único Hijo por virtud del Espíritu Santo, dio a luz, conservando siempre la gloria de su virginidad, a la Luz eterna, Jesucristo nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, y las Potestades la temen. Los Cielos y las Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines celebran juntos tu gloria transportados de mutuo regocijo. Haz, Señor, que unamos nuestras voces con las suyas diciéndote con humilde confesión: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO (Eccl i. 39, 19 – Floréte flores quasi lílium, et date odórem, et frondéte in gratiam, collaudáte cánticum et benedícite Dóminum in opéribus suis.    Comunión. – Floreced flores, como el lirio, y difundid olor; sed frondosas en gracia; alabad a Dios con cánticos y bendecid al Señor en sus obras.

Oración-Postcomunión 

   Sanctíssimae Genitrícis tuae cujus Rosárium celebrámus, quaesumus, Dómine, précibus adjuvémur: ut et mysteriórum, quae cólimus, virtus percipiátur; et sacramentórum, quae súmpsimus, obtineátur efféctus. Qui vivis et regnat in unitáte    Habiendo conseguido el Alimento de inmortalidad, pedímoste, Señor, que cuantos nos gloriamos de militar bajo las banderas de Cristo Rey, podamos perpetuamente reinar en la patria celestial con Él. Por Nuestro Señor Jesucristo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

En las Misas rezadas:

Conmemoración de San Marcos

   Refectióne sancta enutrítam gubérna, quaesumus Dómine, tuam placátus Ecclésiam: ut poténti moderatióne dirécta, et increménta libertátis accípiat et in religiónis integritáte persístat. Per Dominum.    Rogámoste, Señor, que gobiernes benignamente a tu Iglesia, alimentada con la santa comunión; de suerte que, dirigida por una fuerte y suave autoridad, goce cada día de mayor libertad y se afiance en la integridad de la religión. Por J. N. S.

    Conmemoración de los Santos Sergio y Compañeros

   Sacraméntis, Dómine muniámur accéptis: et sanctórum tuórum Mártyrum tuórum Sérgit,  Bacchi, Marcélli et Apuléji intercesione, contra omnes nequítias irruéntes, armis caeléstibus protegámur. Per Dominum.    Haz, oh Señor, que seamos defendidos por los Sacramentos que acabamos de recibir, y que, por la intercesión de tus Santos Mártires Sergio, Baco, Marcelo y Apuleyo, seamos protegidos con celestiales armas contra todos los males que nos amenazan. Por J. N. Señor.
  • (* ) En Córdoba (Argentina), se la honra bajo el título de la Virgen del Milagro.
  • (**)Instituida ya esta fiesta por Gregorio XIII, fue elevada de rito por León XIII, el Papa del Rosario, y él la dotó de la actual misa y oficio.
  • (1)   San Marcos, sucesor de San Silvestre (336), gobernó apenas unos meses la iglesia romana. Dedicó una iglesia a San Marcos evangelista donde él fue después sepultado.
  • (2) San Sergio y San Baco eran de Oriente, y San Marcelo y Apuleyo eran romanos; los cuatro derramaron su sangre por la fe.

Tomado de :

http://misa_tridentina.t35.com/