La Iglesia de Cristo -Parte 14 de 17

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella; ya ti te daré las llaves del reino de los cielos. (San Mateo 16, 18-19).

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella; ya ti te daré las llaves del reino de los cielos. (San Mateo 16, 18-19).

Dice Ortega y Gasset: «sin alguien que mande, y en la medida que ello falte, reina en la humanidad el caos»1. (…) «Obedecer no es envilecerse, sino, al contrario, estimar al que manda y seguirlo solidarizándose con él»2

«Toda sociedad se compone de un conjunto de seres racionales y libres que de una manera estable, y bajo la dirección de una autoridad, se propone la realización de un fin.

»En toda sociedad es necesaria la autoridad que la dirija para poder conseguir el fin para el cual fue constituida.

»Puesto que Dios ha creado a los hombres sociables por naturaleza, y como ninguna sociedad puede subsistir sin autoridad que la dirija al bien común, esta autoridad emana de la naturaleza, y por lo tanto viene de Dios»3.

«Lo que ates en la Tierra quedará atado en el cielo»4.

«El poder de atar y desatar es una metáfora que significa poder de mandar, permitir o prohibir. Es el poder de legislar»5.

«“Atar y desatar” es una fórmula rabínica que denota poderes autoritarios de dar leyes o dispensar de ellas, y manifiesta poderes autoritativos de gobierno y organización»6.

En el Talmud «atar» significa declarar ilícito, y «desatar» significa declarar lícito7.

Dijo también Jesucristo: «Yo te daré las llaves del Reino de los cielos»8

 La entrega de llaves es signo de transmisión de poder y autoridad9.

Por eso en el cuadro de la rendición de Breda de Velázquez, el Príncipe holandés Justino de Nassau, entrega las llaves de la ciudad al general español Marqués de Spínola.

 Igualmente en el cuadro de la Rendición de Granada de Pradilla, el rey moro Boabdil está también entregando las llaves de Granada a los Reyes Católicos.

El símbolo de la rendición es la entrega de las llaves: es transmisión de autoridad. Las ciudades antiguas estaban rodeadas de murallas, y las llaves de la puerta estaban en poder de la autoridad.

Los protestantes, como rechazan la autoridad del Papa, dicen que este pasaje es una interpolación.

Pero «esta teoría no es válida porque este texto del primado de Pedro no falta en ninguno de los 4.000 códices anteriores al siglo IX; ni en los códices de las versiones hechas durante los primeros siglos, ni en la primera “Armonía Evangélica” de Taciano (70), ni en los Padres de la Iglesia anteriores al siglo IV.

Además en la antigua iconografía cristiana y en la liturgia siempre se representa a Pedro con las llaves, alusión clara del texto de Mateo»10.

Los sucesores de San Pedro, los Papas de Roma, siempre han sido considerados como los Jefes de la Iglesia Católica.

Es curioso que el año 96, cuando todavía vivía en Éfeso el Apóstol San Juan evangelista, los cristianos de Corinto no acuden a él para solucionar un grave problema, sino al Papa de Roma San Clemente, sucesor de San Pedro11.

 

___________

 1 JOSÉ ORTEGA Y GASSET: La rebelión de las masas, 2ª, XIV, 1, 4. Ed. Espasa Calpe. Madrid.

2 JOSÉ ORTEGA Y GASSET: La rebelión de las masas, 2ª, XIV, 4. Ed. Espasa Calpe. Madrid.

3 JOSÉ Mª CIURANA: Revista ROCA VIVA, 318 (I-95) 6ss

4 Evangelio de San Mateo, 18:18

5 JESÚS MARTÍNEZ GARCÍA: Hablemos de la Fe, II,5. Ed. Rialp. Madrid. 1992.

6 ERNESTO BRAVO, S.I.: Esto es ser cristiano, V. Ed. Fe Católica. Madrid. 1973.

7 JUAN ANTONIO SAYÉS: Cristianismo y Religiones, IV, 4, b. Ed. San Pablo. Madrid. 2001.

8 Evangelio de San Mateo, 16:19

9 JUSTO COLLANTES, S.I.: La Iglesia de la Palabra, 1º, 3ª, XIII, 2, b. Ed. BAC. Madrid. 1972

10 INTERNET en CHURCH-FORUM: Doctrina cristiana. http://www.churchforum.org.mx/INFO

11 SALVADOR ANTUÑANO: EL MISTERIO DEL SANTO GRIAL, IV. Ed. EDICEP. Valencia. 1999.

Anuncios

La Iglesia de Cristo -Parte 13 de 17

protestantismo-520x245

A continuación el nombre, el lugar de origen, el fundador y la fecha de las principales Iglesias Protestantes:

NOMBRE ORIGEN FUNDADOR AÑO
Luteranos Alemania Martín Lutero 1517
Anglicanos Inglaterra Enrique VIII 1534
Presbiterianos Escocia Juan Knox 1560
Bautistas Amsterdam Juan Smyth 1605
Episcopalianos EE.UU. Samuel Seabury 1785
Metodistas Oxford Juan Wesley 1739
Mormones EE.UU. José Smith 1830
Adventistas EE.UU. William Mill 1860
Teosofismo EE.UU. Blavatski-Steel 1875
Testigos de Jehová EE.UU. Carlos Russell 1879

Patriarca Focio (con la mano alzada durante su juicio)

El Cisma de Oriente se consumó en 1054 por obra de Celulario que murió en 1058. La había iniciado Focio, Patriarca de Constantinopla, en el año 863. Focio murió el año 897. Quisieron establecer en Constantinopla el Primado de la Iglesia al trasladar allí su corte Constantino.

 37,10. Si la Iglesia Católico-Romana es la única que tiene estas señales distintivas de unidad, santidad, catolicidad y apostolicidad, ella será la única realmente fundada por Cristo.

Ahora bien, Cristo fundó su Iglesia sobre Pedro, como piedra fundamental.

Si Pedro es el fundamento, él debe vivir en sus sucesores.

Se llama ROMANA porque el Papa está en Roma. Pero además del rito romano hay otros ritos católicos como el bizantino, el copto, el armenio, el caldeo, etc.

El fundamento no puede desaparecer sin que se derrumbe el edificio que soportaba.

El tiempo que dure la Iglesia será igual al tiempo que ella permanezca sobre su fundamento1.

Por eso dijo San Ambrosio: «Donde esté Pedro, ahí está la Iglesia de Cristo»2.

«Lo que Cristo instituyó en el Apóstol Pedro, es menester que dure perpetuamente en la Iglesia»3.

Ese fundamento es la autoridad.

Una sociedad sin autoridad se desintegra.

«Sin autoridad se frustra la sociedad»4.

«La autoridad es un elemento esencial en toda sociedad; la cual, sin ella, se desmorona y acaba por desaparecer en la anarquía»5.

Todo grupo, para subsistir, necesita organizarse.

Y toda organización necesita una autoridad al servicio del bien común6. La autoridad da unidad, cohesión y eficacia a todo grupo humano.

_____________________________

1 CHARLES BOYER, S.I.: Razones de ser católico, V, 3s. Ed. Mensajero. Bilbao

2 MIGNE: Patrología Latina, XIV, 1082

3 DENZINGER: Magisterio de la Iglesia, nº 1821. Ed. Herder. Barcelona.

4 BALTASAR PÉREZ ARGOS, S.I. Política básica, 1ª, II, 1. Ed. Fe Católica. Madrid.

5 JOSÉ Mª CIURANA: En busca de las verdades fundamentales, VI, E. Ed. Bosch. Barcelona. Breve pero excelente libro que responde acertadamente a su título.

6 Con vosotros está, 3ª, XLVI. Madrid, 1976

La Iglesia de Cristo -Parte 12 de 17

cropped-popepius-xii.jpg

«La Iglesia Católica no está todavía suficientemente implantada en todos los pueblos de la Tierra. La voluntad de Cristo es, sin embargo, que se establezca en ellos para que todos los hombres y mujeres de todos los pueblos tengan acceso a la salvación.

Por eso la Iglesia tendrá que ser siempre misionera, y todos los cristianos están obligados a colaborar en esta acción misionera evangelizadora de la Iglesia»1.

Las Iglesias protestantes son de escasas proporciones comparadas con la Iglesia Católica. Una Iglesia pequeña no puede ser la verdadera Iglesia de Cristo.

Esta universalidad de la Iglesia Católica, no sólo se extiende a todos los hombres de todos los tiempos, de todas las razas y de todas las clases sociales.

También se manifiesta en su amplitud: abarca la Biblia y la Tradición, a Jesús y a María, la fe y las obras, la razón y la revelación, los dogmas y los misterios, la justicia de Dios y su misericordia, etc., etc.

En cambio, las herejías protestantes son excluyentes: sólo la Biblia, no la Tradición; sólo Cristo, no María; sólo la fe, las obras no valen, etc.2

37,9. La Iglesia Católica es APOSTÓLICA, tiene sus raíces en los Apóstoles. El Papa -nuestro Jefe- entronca en perfecta y jamás interrumpida concatenación con San Pedro -Jefe de los Apóstoles-

El Papa es el legítimo sucesor de San Pedro.

El Cardenal John Newman, uno de los ingleses más influyentes del siglo XIX, después de veinte años como pastor protestante, se convirtió al catolicismo al estudiar a fondo este punto.

León XIII lo hizo cardenal en 1879 debido a sus méritos, y Juan Pablo II tiene en estudio su causa de beatificación por sus virtudes heroicas. Murió en Birmingham (Inglaterra) en 18903.

El protestantismo nació con Lutero 1500 años después de Cristo.

Martín Lutero nació en Eisleben, pequeña ciudad de Turingia, el 10 de noviembre de 1483. Murió el 18 de febrero de 1546 en su ciudad natal.

Herejías ha habido siempre: priscilianos, docetas, donatistas, valdenses, etc Pero han sido independientes unas de otras.

Aunque algunas hayan coincidido en algunos de sus errores, no por eso han dejado de ser independientes entre sí.

Basta estudiar su historia para ver que no han tenido unidad en su doctrina, ni continuidad en su gobierno, ni han formado una sola comunidad en el tiempo. En lo único en que coinciden todas es en haberse separado de la verdadera doctrina de Cristo, y de la autoridad del legítimo sucesor de San Pedro.

En la historia de la Iglesia Católica hay célebres predicadores de los siglos I y II, como Clemente Romano (año 96), Ignacio de Antioquía (año 107), Policarpo de Esmirna ( año 110), Ireneo de Lyon (año 185), etc.

_________________________________

1 Conferencia Episcopal Española: Ésta es nuestra fe, 2ª, I, 9, 2, Ed. EDICE. Madrid, 1986

2 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, V. Ed Planeta+Testimonio.Barcelona.2000.

3 Diario LA RAZÓN del 19-II-2001, pg.49

La Iglesia de Cristo -Parte 11 de 17

000539410

La Iglesia Católica es la institución del mundo que, a lo largo de la historia, ha hecho más obras de caridad (asilos de ancianos y huérfanos, atención a enfermos y leprosos, etc.), y ha tenido más personas que han consagrado su vida totalmente a Dios (sacerdotes y religiosas), y ha ofrecido más sangre por amor a Cristo (centenares de miles de mártires).

No negamos que pueda haber protestantes virtuosos de buena fe, porque los hay; pero el principio protestante de que las buenas obras no son necesarias para salvarse, lleva, naturalmente, al indiferentismo y frialdad religiosa.

Los protestantes dicen que la Iglesia Católica se corrompió a partir de Constantino hasta que llegó Lutero con su reforma.

A parte de que esto no es cierto, aun admitiendo defectos en elementos de la Iglesia, si fuera verdad que la Iglesia Católica dejó de ser la verdadera Iglesia de Cristo, entonces Él hubiera faltado a su promesa: «Yo estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos, y las puertas del infierno no prevalecerán»1.

La promesa de Cristo garantiza que la Iglesia no puede fallar cuando señala el camino de la salvación.

Cristo no dijo que en su Iglesia no habría defectos, sino que vencería al MAL. El MAL no podría contra ella.

37,8. La Iglesia Católica es UNIVERSAL, no tiene fronteras, está abierta a todos los hombres. Su mensaje de salvación se dirige a todas las gentes.

«El primero en aplicar el adjetivo de «católica» a la Iglesia, al principio del siglo II, fue San Ignacio de Antioquía»2.

 La Iglesia Católica se ha extendido por todas las regiones de la Tierra.

El catolicismo es practicado por gente de todas las razas y de todas las nacionalidades.

En el Concilio Vaticano II (1962-1965) se reunieron más de dos mil quinientos Obispos de cien nacionalidades distintas3.

No hay lugar en el mundo donde no haya alguna obra de arte o símbolo del catolicismo.

Para pertenecer a la Iglesia Católica no es necesario ser de un determinado pueblo, civilización, raza o clase social.

En la Iglesia Católica no hay razas, ni «color», ni naciones, ni partidos, ni clases sociales.

La Religión Católica es la más universal.

Está a la cabeza de todas las religiones del mundo.

Según la última estadística de la Iglesia Católica (I.C.I.A., Roma), ésta es la pertenencia a las religiones más numerosas:

Católicos: 1.0614 millones

Musulmanes: 920 “

Hindúes: 705 “

Protestantes: 669 “

Budistas: 323 “

Confucianos: 321 “

Ortodoxos: 200 “

Judíos: 18 “

De los seis mil millones de habitantes de la Tierra5, el 18% son católicos.

En Europa asciende al 40%, y en América del Sur al 89%6.

__________________________________

1 Evangelio de SAN MATEO, 16:18; 28:20

2 JOSÉ ANTONIO SAYÉS. Compendio de Teología Fundamental, 2ª, VIII, 3. Ed. EDICEP.1998.

3 Revista ECCLESIA, 1111(27-X-62)

4Anuario Pontificio. 2003.

5 Diario ABC de Madrid del 12-VII-98, pg.90

6 Diario YA del 10-VI-92, pg. 21

La Iglesia de Cristo -Parte 10 de 17

arbol-con-frutos-

37,7. La Iglesia Católica es SANTA en su doctrina, en su moral, en sus medios de santificación -los sacramentos- y en sus frutos. No quiere esto decir que todos los católicos sean santos. Esto es imposible, dada la libertad humana1.

La Iglesia condena la mala conducta de toda persona.

Precisamente los malos, lo son por no cumplir lo que manda la Santa Iglesia Católica.

No se puede atribuir a la Iglesia los pecados de los malos católicos.

No es la fruta podrida caída de un árbol sino la madura que cuelga de sus ramas lo que manifiesta la bondad de ese árbol.

«Cristo no fundó su Iglesia para reunir santos, sino para formarlos»2.

«Es incomprensible, en los que acusan a la Iglesia, que habiendo en ella tanta grandeza, sólo se fijen en lo malo. Esto es tan ridículo como si a un árbol cuajado de frutos se le condenara por alguna fruta que yace podrida en el suelo.

«De los Papas que ha tenido la Iglesia, solamente tres no han cumplido con las obligaciones de su cargo.» Pero los enemigos de la Iglesia continuamente están haciendo alusión a ellos, pero nada dicen de treinta y un Papas que murieron mártires, y de los ochenta que llegaron a santos»3.

»A los que se me acercan acusadores, yo les digo: “Enséñame otra Iglesia que tenga más mártires que hayan dado su sangre por Cristo, más misioneros que hayan proclamado el Evangelio, más mujeres que se hayan consagrado al servicio de los pobres y enfermos”, y se quedan callados»4.

Si para entrar en la Iglesia católica hubiera que ser santo, pocos podrían entrar.

Dice San Cipriano: «Aunque la cizaña aparece en la Iglesia (…) nosotros debemos procurar ser grano bueno, a fin de que cuando llegue el momento de recoger el grano bueno en los graneros del

Señor, recibamos una recompensa apropiada»5.

«En la historia de la Iglesia se entrecruzan luces y sombras.

»La Iglesia ha reconocido siempre que ella, a pesar de ser una comunidad santa, acoge en su seno a hombres pecadores.

»Todos los miembros de la Iglesia están sometidos a la tentación, a la infidelidad y al pecado»6.

Los malos católicos no son malos por ser católicos, pues la Iglesia quiere que sean buenos.

Los que han vivido la plenitud del catolicismo han sido unos santos, unos héroes, unos bienhechores de la humanidad. Basta citar nombres como San Vicente de Paúl, San Raimundo de Peñafort, San Pedro Nolasco, San Pedro Claver, San Juan de Dios, San Juan Bosco …, y tantos otros miles de santos que la Iglesia venera en los altares. La Iglesia Católica es admirable por la grandeza de sus santos, el celo de sus misioneros, y el heroísmo de sus mártires.

________________________________

2 PINARD DE LA BOULLAYE, S.I.: Jesús, viviente en la Iglesia, VI,6. Ed, FAX. Madrid.

3 JUAN RIVAS, L.C.: Por qué soy católico, VI. Ed. Hombre Nuevo. Los Ángeles. California.2002

4 JUAN RIVAS, L.C.: Por qué soy católico, VI, 3. Ed. Hombre Nuevo. Los Ángeles (EE.UU.) 2002.

5 SAN CIPRIANO: Epístola LIV, nº 3. Migne Latino, IV, 344.

6 Conferencia Episcopal Española: Ésta es nuestra fe, 1ª, IV, 2. EDICE. Madrid 1986.

La Iglesia de Cristo -Parte 9 de 17

Walsinghamprocession

Anglocatólicos en procesión de la Virgen de Walsingham, de la Cofradía Nacional Anglicana de Walsingham.

Recientemente se ha despertado en el protestantismo un movimiento de unión, pues comprenden que Cristo estableció la unidad de su Iglesia.

Ha surgido en ambientes protestantes el deseo de un Magisterio que unifique la enorme disparidad de opiniones entre los protestantes.

Así se lo oí en una conferencia en El Puerto de Santa María, el 10 de Enero de 1998 al P. Eduardo López Azpitarte, S.I. Profesor de la Facultad Teológica de Granada. Este movimiento suscitado en el protestantismo hay que agradecerlo a Dios, porque puede ser el camino eficaz para llegar a la unidad que Cristo pidió al Padre para su Iglesia1.

Debemos orar mucho para que pronto sea una realidad el deseo de Jesús: que todos los que creemos en Él formemos «un solo rebaño con un solo pastor»2.

En la Alta Iglesia Anglicana se cree que la Santísima Virgen es Madre de Dios, tienen imágenes de Ella en sus iglesias, y se le canta la misma Salve que los católicos.

_________

1 Evangelio de San Juan, 17:20ss

2 Evangelio de San Juan, 10:16

La Iglesia de Cristo -Parte 8 de 17

Lutero-Reforma

Unidad de sacramentos, que son exactamente los mismos para los católicos de todo el mundo. 

Unidad de doctrina de todos los Obispos unidos al Papa.

Esta unidad no se rompe aunque algunos la abandonen.

La unidad está en los unidos a la Cátedra de Pedro.

La unidad en lo esencial no impide la variedad en lo accidental.

 

Los protestantes no se ponen de acuerdo ni siquiera en el número de los sacramentos1.

La libre interpretación de la Biblia de los protestantes, lleva naturalmente a multitud de errores, herejías y a la desunión.

De ahí que haya más de 2.000 denominaciones protestantes, catalogadas en el Oxford University Press World Christian Encyclopedia2.

La interpretación individual de la Biblia lleva a un subjetivismo arbitrario que hace prácticamente imposible la unidad de doctrina.

Entre ellos reina un tremendo desbarajuste doctrinal sobre lo que hay que creer o no creer3.

En cambio, el Magisterio de la Iglesia, lleva a la unión.

Esta unión de doctrina se lleva a cabo mediante la autoridad infalible del Papa y de los Concilios.

 

Por lo mismo el Concilio Vaticano I fue el Concilio del Papa, Trento el de la Contrarreforma, Éfeso el de la Virgen y Calcedonia el de Cristo.

Las denominaciones protestantes son independientes unas de otras.

Las Iglesias Protestantes de hoy vienen de Lutero, Calvino y Enrique VIII4

Del luteranismo salieron las Iglesias Evangélicas Reformadas.

Del calvinismo, los Presbiterianos y los Mormones.

De los Anglicanos salieron los Metodistas, los Episcopalianos, los Pentecostales, los Bautistas, los Adventistas, y de éstos los Testigos de Jehová5.

Entre los protestantes hay muchísimas divisiones en la determinación de cuáles son los puntos fundamentales que hay que creer. No se ponen de acuerdo ni en el número de los sacramentos, ni en la eternidad del infierno, ni siquiera en la divinidad de Jesucristo6.

 

_________________________________________

1 JUAN CEDRÉS: Oracción, XXVI. Ed. Antillas. Barranquilla. Colombia. 1998.

2 JAMES AKIN del sitio en INTERNET: The Nazareth Apologetics, Bible and Theology Page

3 ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: La fe de la Iglesia, III, 29. Ed. BAC. Madrid, 1979

4 JOSÉ Mª CIURANA: En busca de las verdades fundamentales, VI, D, c. Ed. Bosch. Barcelona.1988. Breve pero excelente libro que responde acertadamente a su título.

5 JUAN CEDRÉS: Oracción,pág. 245. Ed. Antillas. Barranquilla. Colombia. 1998.

6 CAMILO CRIVELLI, S.I.: El mundo protestante; Sectas, XVIII, 12. Ed. Atenas. Madrid

La Iglesia de Cristo -Parte 7 de 17

vaticano2

«He venido, dice el Señor, no para juzgar al mundo, sino para salvarlo»1.

Al enviar a sus Apóstoles por el mundo les dijo: «Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todas las cosas que Yo os he mandado»2. «Predicad a todas las criaturas: el que creyere y se bautizare, se salvará; pero el que no creyere, será condenado»3.

La Iglesia fundada para llevar los hombres a la gloria debe ser santa, porque el camino de la salvación es la santificación.

CATÓLICA:

El nombre de católica se remonta a principios del siglo II4. La empleó San Ignacio de Antioquía, discípulo del apóstol San Juan.

Jesucristo fundó su Iglesia para todos los hombres y para todos los tiempos: «Predicad a todas las gentes»5, «por todo el mundo»6, «Yo estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos»7.

Esto evidentemente supone que los Apóstoles tendrían sucesores, pues ellos, en su corta vida, ni podían predicar por todo el mundo y a todas las criaturas, ni iban a vivir hasta el fin del mundo.

APOSTÓLICA:

A los apóstoles dio su potestad: «Yo os envío a vosotros»8, «quien a vosotros oye a Mí me oye»9.

37,5. Evidentemente Jesucristo fundó su Iglesia para que permaneciera hasta el fin de los tiempos: «Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos»10.

Esto quiere decir que la Iglesia fundada por Cristo es indefectible.

Durará hasta el último día, y permanecerá tal como fue constituida por Cristo. Si ella llegara a desaparecer, o si se transformara en otra distinta, la asistencia de Cristo habría faltado, o Cristo habría sido impotente.

Pues, bien, la Iglesia Católica es la única que tiene las cuatro señales distintivas que Cristo puso en su Iglesia.

37,6.

Unidad de fe: nuestro Credo es el mismo desde hace dos mil años.

Unidad de doctrina, creída unánimemente por los mil millones de católicos, de todas las razas, culturas, lenguas y regiones del mundo entero.

Unidad de gobierno, con una Cabeza Universal: el Romano Pontífice.

___________________________________

1 Evangelio de San Juan, 12: 47

2 Evangelio de San Mateo, 28:19

3 Evangelio de San Marcos, 16:15

4 H. PINARD DE LA BOULLAYE, s.I.: Jesús, luz del mundo, IV, 3. Ed. Razón y Fe. Madrid

5 Evangelio de San Mateo, 28:19

6 Evangelio de San Marcos, 16:15

7 Evangelio de San Mateo, 28:20

8 Evangelio de San Juan, 20:21

9 Evangelio de San Lucas, 10:16

10 Evangelio de San Mateo, 28:20

 

La Iglesia de Cristo -Parte 6 de 17

5bf5f2d3cf9109ecfcdf2879ed2e9b1d

37,4. Es decir, según la mente de Cristo, su Iglesia debe ser:

 UNA:

Jesucristo no fundó más Iglesia, que la que fundó sobre San Pedro: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra (San Pedro) edificaré mi Iglesia»1. Jesucristo habla en singular, es decir, de una sola Iglesia.

«En el mundo semita el nombre es la persona misma. (…) Cambiar el nombre era indicio de imponerle otra personalidad»2.

En la lengua aramea, que Jesús hablaba, Pedro y piedra se dicen con la misma palabra: Kefá. Jesús hace un juego de palabras para expresar que Pedro es la piedra fundamental de su única Iglesia.

Como dice San Jerónimo, Mateo escribió en arameo, y en arameo Kefá significa roca.

Se trata, naturalmente, de una piedra grande, de una roca; pues sobre una piedrecita no se puede edificar nada.

La autenticidad de estas palabras ha sido negada de diversas maneras por críticos protestantes. Pero recientemente el célebre teólogo protestante Oscar Cullmann, la ha confirmado de la manera más convincente3.

«Nadie acepta hoy la teoría de la interpolación posterior, por su carácter semítico y porque aparece en todos los códices»4.

Cristo cambió a Pedro su nombre de Simón por el de Pedro, piedra, roca (kefá) porque lo iba a hacer fundamento de su Iglesia.

Cuando en la Biblia Dios cambia el nombre de alguien es porque esta mutación es efectiva de lo que el nombre significa5.

Jesucristo quiere ser el único Pastor del único rebaño que es su Iglesia6.

Este rebaño se lo entregó a San Pedro antes de partir de este mundo7.

Y ya nos advirtió Él que todo reino desunido no subsistirá, se arruinará8; es decir, que si la Iglesia debe permanecer hasta el final de los siglos, debe permanecer una.

SANTA:

Santificar -o dar la vida de gracia- fue el primer objetivo de la venida de Cristo9, lo hace por medio de los sacramentos.

Dice San Pablo que «Cristo amó a su Iglesia y se sacrificó por ella para santificarla…, para hacerla santa»10. «Cristo nos eligió para que seamos santos»11.

«Ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación»12. El mismo Jesucristo dijo que Él había venido «para que el mundo se salve»13. «He venido, dice el Señor, no para juzgar al mundo, sino para salvarlo»1.

 ___________________________

1 Evangelio de San Mateo, 16:18

2 JUAN CEDRÉS: ORACCIÓN, XXI, 2. Ed.Antillas. Barranquilla. 1998.

3 M. OSCAR CULLMANN:San Pedro,discípulo,apóstol,mártir. Ed.Delachaux et Nestlé. Pgs.154ss

4 JOSÉ ANTONIO SAYÉS: Compendio de Teología Fundamental, 2ª, VII, 2, 1. Ed. EDICEP.1998.

5 JUSTO COLLANTES, S.I.: La Iglesia de la Palabra, 1º, 3ª, XII, 2, a. Ed. BAC. Madrid. 1972

6 Evangelio de San Juan, 10:16

7 Evangelio de San Juan, 21:15ss

8 Evangelio de San Mateo, 12:25

9 Evangelio de San Juan, 10:10; SAN PABLO: Carta a Tito, 3:4-7

10 SAN PABLO: Carta a los Efesios, 5:26s

11 SAN PABLO: Carta a los Efesios, 1:4

12 SAN PABLO: Primera Carta a los Tesalonicenses, 4:3

13 Evangelio de San Juan, 3:17

 

La Iglesia de Cristo -Parte 5 de 17

 

 

800px-Council_of_Constantinople_381-stavropoleos_church

«El gran error del marxismo fue creer que la actitud religiosa no era más que un fenómeno del medio. (…) Sin embargo, en setenta años, las nuevas condiciones del medio [en la Unión Soviética] no han podido hacer desaparecer el fenómeno religioso. (…) Porque no es del medio sino de las entrañas de la persona de donde procede el fenómeno religioso»1.

Chesterton habla de «las cinco muertes de la fe»: el arrianismo, el gnosticismo, la filosofía nominalista, el renacimiento pagano y el indiferentismo religioso de hoy. Pero la Iglesia siempre ha renacido, porque Dios sabe cómo salir de la tumba. «Según todas las apariencias la fe dejó de reinar en el mundo. Dicho de un modo más vulgar, la fe fue echada a los perros. Pero en cada uno de estos casos no pereció la fe, sino que perecieron los perros»2.

Los católicos formamos una gran familia porque, por la fe y el bautismo, hemos sido hechos hijos de Dios y hermanos de Jesucristo.

37,3. Jesucristo fundó una sola Iglesia: «Habrá un solo rebaño y un solo Pastor»3

Esta Iglesia es la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

Todas las demás Iglesias y religiones están equivocadas.

Unas, porque no reconocen al verdadero Dios -como el Budismo-; otras, porque se separaron de la Iglesia verdadera -como el Protestantismo-.

Debemos rezar por los no católicos, para que se conviertan, y ellos y nosotros nos unamos en la única y verdadera Iglesia de Cristo que es la Católica.

Algunos dicen que Cristo no pretendió fundar una Iglesia. Entonces, ¿por qué reunió los Apóstoles y les mandó a predicar por todo el mundo? ¿Por qué le dijo a Pedro que él sería la piedra fundamental de su Iglesia?

Decir que Cristo no pretendió fundar una Iglesia es tan ridículo como decir que no quiere fundar una familia uno que compra una casa, contrae matrimonio y tiene muchos hijos.

Por eso vamos a ver aquí las razones por las cuales creemos que la Iglesia Católica es la que Cristo fundó, mientras que las Iglesias Protestantes no reúnen las condiciones necesarias para ello.

No con ánimo de ofender a los que son protestantes, sino con el deseo de exponer a todos la verdad.

Según el Primer Concilio de Constantinopla, celebrado el año 381, la Iglesia, tal como la fundó Jesucristo, tiene cuatro notas características, es decir, cuatro señales distintivas, que son cuatro propiedades esenciales que, todas juntas, son exclusivas y manifestativas de la verdadera Iglesia de Jesucristo.

__________________________

1 JOSEPH MEURERS: La fe hoy, XVIII. Ed. Palabra. Madrid.

2 CHESTERTON: El hombre eterno, 2ª, VI. Ed. LEA. Buenos Aires. 1987.

3 Evangelio de San Juan, 10:16

La Iglesia de Cristo -Parte 4 de 17

Catedral de Cristo Salvador de Moscú

Catedral de Cristo Salvador de Moscú

 

Según Curtois en su libro El libro negro del comunismo, las víctimas directas del comunismo llegaron a ochenta y cinco millones1.

En la guerra civil española (1936-39) de los «casi diez mil mártires» (pg. 193), «casi siete mil eclesiásticos y unos tres mil seglares» (pg.356) asesinados por los marxistas, doscientos veintinueve han sido beatificados por Juan Pablo II2.

El 11 de marzo del año 2001 Juan Pablo II beatificó otros 233 nuevos mártires de la persecución religiosa del año 1936 en España.

En la ceremonia de beatificación dijo lo siguiente: «Eran hombres y mujeres de todas las edades y condiciones: sacerdotes diocesanos, religiosos, religiosas, padres y madres de familia, jóvenes seglares fueron asesinados por ser cristianos. Pagaron con su sangre el odio a la fe y a la Iglesia.

No estuvieron implicados en luchas políticas.

Murieron únicamente por motivos religiosos»3.

Vicente Cárcel ha publicado una documentada historia de esta persecución.

Todos estos mártires fueron asesinados por ser católicos.

Ninguno luchó con armas contra nadie.

Fueron testigos de la fe, pues sufrieron el martirio a causa de su fe. Otros fueron víctimas de una represión política y venganzas personales.

«La persecución religiosa fue anterior al 18 de julio de 1936, no sólo por la quema de iglesias y conventos en mayo de 1931, sino también por el asesinato de sacerdotes y religiosos en la revolución comunista de Asturias en octubre de 1934» (pg. 16).

»La prensa de aquellos años demuestra que quienes empezaron los atentados fueron los socialistas» (pg.17). «Los rojos pretendían descristianizar a España»: Cardenal Tarancón (pg.275).

»La saña antirreligiosa de los milicianos llegó a aberraciones como fusilar la imagen del Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles en Madrid, y la exhibición pública de ataúdes abiertos con los esqueletos de las monjas salesas en Barcelona. Estas fotos las publicó la prensa mundial (pg.236). »Con la expulsión de los jesuitas Azaña «consiguió evitar la disolución de las órdenes religiosas entregando sólo a los jesuitas al paladeo de los masones», dijo el ministro republicano Claudio Sánchez Albornoz (pg.72).

El cardenal Swiatek arrestado por la KGB, encerrado en la prisión de Minsk y diez años de trabajos forzados en Siberia dice: Stalin eliminó el 90% de los sacerdotes4.

Por orden de Stalin siete millones de ucranianos murieron de hambre, sólo por el hecho de ser católicos5.

En la Rusia soviética se cerraron catorce mil templos6.

En Moscú, sólo en un año, (1935), se imprimieron once millones de libros ateos7.

Pero el comunismo no ha podido con la fe. Contra Dios, no puede nadie.

El 3 de Septiembre de 1997 se inauguró en Moscú la nueva catedral de El Salvador, en el mismo lugar donde estaba la que dinamitó Stalin en 1931 en su campaña contra la religión.

La nueva catedral, copia perfecta de la antigua, se ha levantado en dos años y medio, mientras que la antigua se tardó en construir cuarenta y cuatro años8.

Fusilamiento de la Estatua del Sagrado Corazón de Jesús, justo antes de su demolición, por parte de un grupo de milicianos frentepopulistas.

Fusilamiento de la Estatua del Sagrado Corazón de Jesús, justo antes de su demolición, por parte de un grupo de milicianos frentepopulistas.

___________

1 S. CURTOIS: EL LIBRO NEGRO DEL COMUNISMO. Crímenes, terror y represión. Ed. Planeta. 1998.

2 VICENTE CÁRCEL: La gran persecución. Historia de cómo intentaron aniquilar a la Iglesia católica en España los socialistas, comunistas y masones, 76. Ed. Planeta+Testimonio. Barcelona. 2000.

3 ZENIT:Boletín informativo del Vaticano en INTERNET, ZS01031108.

4 Revista Proyección Mundial, 38(1995)62. México. D.F.

5 Revista MIR, 6(1995)8. Tijuana. México.

6 TIHAMER TOTH: CRISTO Y LOS CRISTIANOS, 3ª, III, 2. Ed. Atenas. Madrid.

7 TIHAMER TOTH: Cristo y los cristianos, 3ª, IV, 6. Ed. Atenas. Madrid.

8 ZENIT: Boletín informativo del Vaticano en INTERNET del 4-IX-97

La Iglesia de Cristo -Parte 3 de 17

Catholic_Cathedral_Moscow

Catedral Católica de Moscú

 

En Rusia, después de 70 años de comunismo ateo en el poder, «persiste la fe religiosa de millones de seres contra quienes se ha usado toda suerte de métodos para arrancársela: muerte, prisión, Gulag, ucases, propaganda, educación y coacciones sociales y políticas en carreras, empleos y promociones»2.

Solamente el 20% de la juventud se reconoce atea3.

«La tercera parte de los ciudadanos de la URSS practican, en cierta medida, el cristianismo»4. Incluso Stalin, que ha sido uno de los más feroces perseguidores de la idea de Dios en nuestro tiempo, no pudo evitar el que se hiciera cristiano el número uno del Kremlin, Georggi Malenkov5. Y que su hija Svetlana se bautizara en 1962, a los 38 años de edad, y que dijera: «Cuando me hice mayor me di cuenta de que es muy triste vivir sin Dios en el corazón»6. Desde 1993 es religiosa en Italia7 .

Eduardo Shevardnadze, antiguo Ministro de Asuntos Exteriores de la URRS y ateo, como cualquier comunista, se ha convertido al cristianismo y se ha bautizado. Ha colocado en su despacho un icono de la Santísima Virgen8.

Según el diario soviético «Sovietsa Ya Kirghizia» la persistencia de los sentimientos religiosos en la URSS comienza a ser un serio problema político. «La favorable acogida de la religión por parte de los comunistas y la juventud del Komsomol suscita particular inquietud»9.

Ya en 1986 el Dr. Luka Brajnovic dijo: «A pesar de la propaganda ateísta generalizada, existe un renacimiento religioso, especialmente entre los jóvenes».

El propio Director del Instituto del Ateísmo Científico de la Academia de Ciencias de Moscú, Víctor

Ivanovich Gorodash, reconoce que «últimamente ha aumentado notablemente el número de creyentes con título universitario y académico.»

La gente joven cada vez se interesa más por las cuestiones religiosas. Las iglesias en nuestro país están frecuentadas por muchos jóvenes y personas cultas, signo evidente de que la fe religiosa, a los 70 años de la revolución de octubre, y contrariamente a todas las previsiones, no se ha apagado»10 .

Tatiana Gorisschewa, Catedrática de Filosofía en la Universidad de Leningrado, y militante del Partido Comunista ruso, se convirtió al catolicismo al conocer que Dios es Padre Perdonador. Fue muy curiosa la foto que publicó ABC11 en la que el ex-presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, está besando a su esposa Raisa, recién fallecida, y sobre el cadáver de ella hay un icono de la Santísima Virgen. Este detalle indica la fe que lucía en el fondo de sus corazones, a pesar de los muchos años que este matrimonio vivió bajo el régimen comunista ateo.

Recientemente, en los años 1990-1991, hemos visto derrumbarse el comunismo en todas las naciones del Este Europeo, y resurgir la religión después de setenta años de persecución religiosa sangrienta en la Unión Soviética. Durante la revolución bolchevique fueron asesinados 200.000 religiosos12.

La revolucion rusa

_____________________________________

2 Revista ECCLESIA, 2354 (16-I-88) 5

3 KOLOGRIVOF: Suma Católica contra los sindiós, I, 2. Ed. Litúrgica Española. Barcelona

4 Revista ECCLESIA, 1546 (19-VI-1971) 37

5 VITTORIO MESSORI: Hipótesis sobre Jesús, IX, 9. Ed. Mensajero. Bilbao, 1978

6 Diario YA del 3-XI-84, pg.2 y del 12-X-87, pg.21

7 Revista ECCLESIA, 2775 (10-II-96)

8 Revista ECCLESIA, 2623 (13-III-93) 17

9 Diario YA del 19-I-82 pg.26

10 Diario YA del 4-VI-86, pg.42

11 ABC de Madrid del 24-IX-99, pg.6

12 Informe Oficial elaborado en Moscú el 27-XI-95. Revista ECCLESIA, 2766 (9-XII-95) 27

La Iglesia de Cristo -Parte 2 de 17

000732970

Con razón León XIII llama a la Iglesia, en su encíclica Inescrutabili, “Madre de la Civilización” pues no hay ninguna institución en el mundo, en el campo de la cultura, que merezca tanta gratitud de la Humanidad como la Iglesia Católica. Y Fallmeyer: “La Europa occidental es creación de la Iglesia latina”1.

La abolición de la esclavitud comienza con la carta de San Pablo a Filemón.

En aquel tiempo era inconcebible que alguien tratara a un esclavo como a un hermano, como recomienda San Pablo.

A partir del año 313, cuando el cristianismo pasa a ser la religión oficial del Imperio Romano, aparecen las primeras leyes a favor de los esclavos; y fue durante la Cristiandad de la Edad Media cuando la esclavitud que se había conocido hasta entonces fue dando paso a la servidumbre del sistema feudal.

En 1537 el Papa Pablo III publicó una Bula prohibiendo la esclavitud de los indios.

No hay en el mundo nada más grande que la Iglesia Católica.

A pesar de las terribles persecuciones que ha padecido, en los casi dos mil años que lleva de existencia, siempre ha triunfado.

No ha habido religión más perseguida, ni tampoco más victoriosa. Los grandes imperios y los crueles perseguidores han pasado, pero ella sigue en pie.

Es que Cristo le prometió que duraría hasta el fin del mundo, y que los poderes del infierno nunca podrían vencerla2. La Iglesia podrá ser combatida, pero jamás será vencida.

La promesa de la protección de Cristo se refiere no sólo de los enemigos externos, sino también de los internos, como serían las desviaciones doctrinales.

Muchos perseguidores de la Iglesia han afirmado que acabarían para siempre con ella. Sin embargo, ellos fueron los que acabaron; no la Iglesia. Lo mismo ocurrirá con todos los perseguidores del presente y del futuro.

Los emperadores romanos, Nerón, Decio y Diocleciano, martirizaron a miles de cristianos.

Ellos tres están en la tumba, y el cristianismo sigue en pie dos mil años después.

También Hitler y Stalin quisieron acabar con el catolicismo. Ellos están en la tumba, y la Iglesia Católica sigue en pie.

Lo mismo pasará con los que hoy combaten a la Iglesia en España. Todos ellos irán a la tumba y la Iglesia quedará en pie, pues Cristo ha prometido que ella durará hasta el fin de los tiempos; y contra Dios no puede nadie.

«Es aterrador contemplar que la mayoría de los hombres viven al margen de sus deberes religiosos. Muchísimos lo niegan con descaro; otros muchos lo olvidan.» ¿Cuántos son los hombres que ponen a Dios en su sitio?»¿Cuántos son los que le aman sobre todas las cosas, como manda el primer mandamiento?3.» La mayoría de los hombres no tienen para con Dios otra cosa que frialdad, apatía e indiferencia.» Incluso se llega a combatir a Dios, a declararle abiertamente la guerra. Se intenta destronarlo y arrancarlo de las inteligencias y de los corazones. Se hace burla de Él y de sus leyes. Se le insulta y se le blasfema»4.

El que odia a Dios le niega con los labios y le confiesa con el corazón; porque lo que no existe no se puede odiar. Lenin decía que él odiaba a Dios como a un enemigo personal1.

__________________

1 TIHAMER TOTH: Cristo y los cristianos, 3ª, II, 4. Ed. Atenas. Madrid

2 Evangelio de San Mateo, 16:18; 28:20

3 Evangelio de SAN MATEO, 22:37s

4 ANTONIO ROYO MARÍN, O.P.: Dios y su obra, Apéndice, III, 6, nº 658. Ed. BAC. Madrid. 1963

La Iglesia de Cristo Parte 1 de 17

vaticano2

37 – La Iglesia Católica ha sido fundada por Jesucristo para la salvación de toda la humanidad.

37, 1. Cristo fundó su Iglesia para que continuara su misión salvadora en la Tierra hasta el fin del mundo 1.

«La hizo depositaria de toda su doctrina y de los demás medios de salvación que quiso dar a los hombres» 2.

La Iglesia Católica es la única fundada por Cristo-Dios. Todas las demás Iglesias y religiones han sido fundadas por hombres.

La perpetuidad de la Iglesia Católica puede considerarse como un auténtico milagro. Podría decirse que es un milagro que un pobre aldeano, como era Jesucristo, sin más ayuda humana que doce pescadores ignorantes, y sin armas de ninguna clase, transformara un imperio tan poderoso como el Imperio Romano, derribara sus ídolos falsos, acabara con sus costumbres y con sus vicios, y lo hiciera caer de rodillas adorando a un judío ajusticiado en un patíbulo.

El Imperio Romano ha sido el imperio más poderoso que ha conocido la Historia.

El dominio universal de Roma duró 1.200 años.

Pues bien, en el momento cumbre de su poderío, no sólo no pudo evitar que se extendiera el cristianismo, sino que a pesar de sus diez sangrientas persecuciones -que duraron, con altibajos, 249 años y en las que murieron más de 100.000 mártires3 -, había el cristianismo adquirido tanta fuerza que en el Edicto de Milán (febrero del año 313), el paganismo dejó de ser la religión oficial del Imperio Romano y se concedió la paz a la Iglesia.

Más tarde, el Emperador Teodosio el Grande, español de nacimiento, en el 3804 constituyó el cristianismo en religión oficial del Imperio Romano. ¿No es esto maravilloso y único?

Y esto predicando una doctrina completamente opuesta a las pasiones humanas. La Iglesia Católica predica el perdón, el desprendimiento de los bienes materiales y la pureza de costumbres5.

Hoy, «terminada la persecución sangrienta del comunismo, la hostilidad persiste por parte de ciertas mayorías parlamentarias y de muchos medios de comunicación que, a través de algunas leyes, de la prensa, del arte y de las pantallas de todo tamaño, inculcan a las multitudes cristianas y no cristianas criterios, valores y conductas diametralmente opuestas a las enseñanzas seculares de la IGLESIA. Y ésta, inexplicablemente, sobrevive, se purifica y se expande hoy como ayer»6.

«Hoy, en los países democráticos, prosigue la persecución, si bien con otras formas más civilizadas, pero no menos eficaces.» No se trata de crear mártires, sino apóstatas.» No de quitar la vida, sino de esfumar poco a poco la fe.» Para ello utilizan todos los medios, desde la educación, mediatizando los derechos de los padres a elegir el tipo de educación de sus hijos, hasta los medios de comunicación social: revistas, prensa, cine, radio, televisión, etc., que presentan como progresistas e imitables actitudes y conductas opuestas a la moral cristiana: amor libre, infidelidad conyugal, relaciones sexuales prematrimoniales, aborto, divorcio, homosexualidad, agnosticismo, ateísmo, etc.» Saben muy bien que la corrupción de costumbres asfixia la fe»7.

_____________________________________

1 Evangelio de San Mateo, 16:18; 28:20

2 JESÚS MARTÍNEZ GARCÍA: Hablemos de la Fe, II,1. Ed. Rialp. Madrid. 1992.

3 En el año 1944 el sabio Profesor P. Luis Hertling, S.I. especialista en la Historia de la Iglesia de los primeros tiempos, publicó artículo en la revista de la Universidad Gregoriana de Roma, en el cual demuestra que el número de mártires de las persecuciones romanas, hasta el año 313, fue por encima de los cien mil (Daniel Ruiz: Acta de los Mártires, introducción, 3. Ed. BAC. Madrid)

4 BERNARDINO LLORCA, S.I.: Historia de la Iglesia Católica, 1º, 4ª, VII, 2, 1. Ed. BAC . Madrid

5 JOSÉ Mª RODRÍGUEZ IZQUIERDO, S.I.: Valor apologético de la vida de la Iglesia. Proyección , 38 (X,1963) 178-187

6 ENRIQUE MORENO: Jesús y su Iglesia, IV. En INTERNET: .http://home.earthlink.net/~emoreno/jyli/jyli.htm

7 JUAN MARÍA LUMBRERAS, S.I.: Jesucristo, II, 10. Ed. Atenas. Madrid. 1992.

¿Quién juzga a Francisco?

francisco-italia-janeiro-brasil-efe_ecmima20130729_0089_4

Hay católicos que tienden a la Papolatría, ¿Porqué lo digo? Porque la gran mayoría, viendo la realidad de la Iglesia, y la realidad de lo que dice y hace el Papa, a pesar de todo eso, no se atreven a decir lo que ven que está mal en los dichos y hechos del Papa, y a quien si lo hace, lo tachan de hereje, apóstata o de que ataca al Papa, también hay quienes dicen cosas como esta:

«Hay seguidores del Padre Juan Rivas que sí atacan al Papa diciendo que es un hereje, es más, creen algunos que es el Anticristo y que es un masón que tienen encerrado a Benedicto XVI. Y es gente de aquí de Tijuana que no hace otra cosa más que criticar y sin tener algún apostolado.»

Pero, realmente ¿Quién ataca o juzga al Papa Francisco?

A esos católicos les respondo:

juez

 

“Y porque el Romano Pontífice preside la Iglesia universal por el derecho divino del primado apostólico, enseñamos también y declaramos que él es el juez supremo de los fieles, y que, en todas las causas que pertenecen al fuero eclesiástico, pueden recurrirse al juicio del mismo; en cambio, el juicio de la Sede Apostólica, sobre la que no existe autoridad mayor, no puede volverse a discutirse por nadie, ni a nadie es lícito juzgar de su juicio”. (Denzinger-Hünermann 3063. Concilio Vaticano I, Cuarta sesión, 18 de Julio de 1870, Primera Constitución dogmática “Pastor Aeternus” sobre la Iglesia de Cristo, n. 3)

logo-vatican

Contenido (Entra en cada autor)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Las Sagradas Escrituras
59 Papas
14 Concilios
8 Textos fundamentales
16 Congregaciones Romanas
31 Padres de la Iglesia
15 Doctores de la Iglesia
14 Sínodos y el Magisterio Episcopal
Diversos documentos y Autores

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Las Sagradas Escrituras

es

 

Antiguo y Nuevo Testamento 

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

59 Papas

sanpedro

  1. Benedicto XVI (265°)
  2. Juan Pablo II (264°)
  3. Juan Pablo I (263°)
  4. Pablo VI (262°)
  5. Juan XXIII (261°)
  6. Pío XII (260°)
  7. Pío XI (259°)
  8. Benedicto XV (258°)
  9. Pío X (257°)
  10. León XIII (256°)
  11. Pío IX (255°)
  12. Gregorio XVI (254°)
  13. León XII (252°)
  14. Pío VII (251°)
  15. Pío VI (250°)
  16. Clemente XIII (248º)
  17. Benedicto XIV  (247°)
  18. Inocencio XI (240°)
  19. Urbano VIII (235°)
  20. Sixto V (227°)
  21. Pío V (225°)
  22. Pablo IV (223º)
  23. Pablo III (220°)
  24. Adriano VI (218°)
  25. León X (217°)
  26. Alejandro VI (214°)
  27. Eugenio IV (207°)
  28. Urbano V (200°)
  29. Clemente VI (198°)
  30. Benedicto XII (197°)
  31. Juan XXII (196°)
  32. Bonifacio VIII (193°)
  33. Inocencio IV (180°)
  34. Inocencio III (176°)
  35. Urbano II (159°)
  36. Gregorio VII (157°)
  37. León IX (152º)
  38. Esteban V (110°)
  39. Nicolás I (105°)
  40. Esteban III (94°)
  41. Honorio I (70º)
  42. Gregorio I, Magno (64°)
  43. Pelagio I (60°)
  44. Vigilio (59°)
  45. Hormisdas (52°)
  46. Gelasio I (49°)
  47. Simplicio (47°)
  48. León I (45°)
  49. Celestino I (43°)
  50. Bonifacio I (42°)
  51. Zósimo (41°)
  52. Inocencio I (40°)
  53. Siricio (38°)
  54. Dámaso I (39°)
  55. Marcelino (29°)
  56. Esteban I (23°)
  57. Cornelio (21°)
  58. Clemente I (4°)
  59. Pedro (1°)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

14 Concilios

concilios

  1. Concilio Vaticano II – (1962-1965)
  2. Concilio Vaticano I – (1869-1870)
  3. Concilio de Trento (1545-1563)
  4. V Concilio de Letrán (XVIII Ecuménico. 1512-1517)
  5. Concilio de Florencia (XVII Ecuménico. 1431)
  6. Concilio de Vienne (XV Ecuménico. 1311-1312)
  7. II Concilio de Lyon (1274)
  8. IV Concilio de Letrán (XII Ecuménico – 1215)
  9. I Concilio de Letrán (IX Ecuménico – 1123)
  10. III Concilio de Constantinopla (VI Ecuménico – 680-681)
  11. II Concilio de Constantinopla (553)
  12. Concilio de Calcedonia (IV Ecuménico – 451)
  13. Concilio de Éfeso (III Ecuménico 431)
  14. III Concilio de Cartago (397)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

8 Textos fundamentales

textos

  1. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (2005)
  2. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
  3. Catecismo de la Iglesia Católica (1992)
  4. Código de Derecho Canónico (1983)
  5. Catecismo Mayor de San Pío X (1905)
  6. Catecismo Romano (Concilio de Trento)
  7. Fórmula llamada Fe de Dámaso (500?)
  8. Credo “Atanasiano” (373)

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

16 Congregaciones Romanas

congregaciones

  1. Congregación para el Clero
  2. Congregación para las Causas de los Santos
  3. Congregación para los Obispos
  4. Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
  5. Congregación para la Doctrina de la Fe
  6. Congregación para la Educación Católica
  7. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
  8. Comisión Teológica Internacional
  9. Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiásticas
  10. Oficina para las celebraciones litúrgicas del Sumo Pontífice
  11. Pontificia Comisión Bíblica
  12. Pontificio Consejo Justicia y Paz
  13. Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
  14. Pontificio Consejo para la Cultura
  15. Pontificio Consejo para la Familia
  16. Pontificio Consejo para los Textos Legislativos

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Padres de la Iglesia

padres

  1. San Agustín (354-430)
  2. San Ambrosio (340-397)
  3. San Atanasio de Alejandría (296-373)
  4. Atenágoras de Atenas (s. II)
  5. San Beda (673-735)
  6. San Basilio Magno (330-379)
  7. San Cipriano de Cartago (+258)
  8. San Cirilo de Alejandría (374-444)
  9. San Cirilo de Jerusalén (313-386)
  10. San Clemente de Alejandría (150-215)
  11. Pseudo-Crisóstomo (s. V)
  12. San Dionisio de Alejandría (+264)
  13. San Fulgencio de Ruspe (460-533)
  14. Griego, o el Geómetra
  15. San Gregorio Nacianceno (330-390)
  16. San Gregorio de Nisa (335-394)
  17. San Gregorio Taumaturgo (213-270)
  18. San Hilario de Poitiers (300-368)
  19. San Ignacio de Antioquía (+107)
  20. San Ireneo de Lyon (130-202)
  21. San Jerónimo (347-420)
  22. San Juan Crisóstomo (347-407)
  23. San Justino Romano (100/114-162/168)
  24. San Máximo confesor (662)
  25. San Melitón de Sardes (s. II)
  26. Orígenes (+254 d. C)
  27. San Paciano de Barcelona (365)
  28. Policarpo de Esmirna (69-155)
  29. Teófilo de Antioquía (183)
  30. Teodoreto de Ciro (393-466)
  31. San Vicente de Lérins (+450)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

15 Doctores de la Iglesia

doctores

  1. Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
  2. San Antonio de Padua (1195-1231)
  3. San Alfonso de Ligorio (1696-1787)
  4. San Bernardo de Claraval (1090-1153)
  5. San Buenaventura (1218-1274)
  6. San Francisco de Sales (1567-1622)
  7. San Juan de la Cruz (1542-1591)
  8. San Juan Damasceno (676-749)
  9. San Juan de Avila (1499-1569)
  10. San Pedro Canisio (1521-1597)
  11. Pedro Damián (1007-1072)
  12. San Roberto Belarmino (1542-1621)
  13. Santa Catalina de Siena (1347-1380)
  14. Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
  15. Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

14 Sínodos y el Magisterio Episcopal

sinodo_logo-2

  1. Sínodo de Valence (855)
  2. XVI Sínodo de Toledo (693)
  3. XIV Sínodo de Toledo (684)
  4. XI Sínodo de Toledo (675)
  5. Sínodo de Letrán (649)
  6. I Sínodo de Braga (561)
  7. Sínodo de Constantinopla (543)
  8. II Sínodo de Orange, 529 (en la Galia)
  9. Sínodo de Arlés (475)
  10. XV Sínodo de Cartago (418)
  11. I Sínodo de Toledo (397)
  12. Sínodo de Roma (382)
  13. Sínodo de Laodicea (363-364 AD)
  14. Sínodo de Elvira (300)
  1. CELAM
  2. Sínodo de los Obispos

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Diversos documentos y Autores

varios

  1. La Liturgia de las Horas
  2. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional
  3. Alcuino de York
  4. San Benito de Nursia
  5. San Bonifacio de Maguncia
  6. San Elredo de Rieval
  7. San Francisco de Asís
  8. San Ignacio de Loyola
  9. San Juan Bautista María Vianney
  10. San Juan Bosco
  11. San Juan de Ribera

 

Tomado de:

home

El juicio a Santa Juana de Arco o cómo la historia clarificará lo que está sucediendo en el Sínodo

mandragora_juanadearco-e1445333349958

21 octubre, 2015

El siguiente texto es el sermón que hoy, vigésimo primer domingo después de Pentecostés, ha pronunciado un sacerdote misionero tradicional. Ponemos a su disposición el audio (en inglés) aquí.

«… Este segundo Sínodo rompió casi todas las leyes conocidas de la época, canónicas y civiles por como se han realizado las pruebas. Los métodos utilizados contra Joan [Juana de Arco] incluyen, entre otras cosas, llenar de partidarios la sala, emplear tácticas de confusión y declaraciones contradictorias falsas, así como una especie de Sínodo en la sombra.»

«En el País de Hus (Idumea), había un hombre llamado Job; un hombre sencillo, recto y temeroso de Dios, al cual pidió Satanás para tentarle. Dios le dio poder para dañarle en sus bienes y en su carne. Así, Job perdió a todos sus hijos y bienes y vio sus carnes llagadas por graves úlceras.»  Antífona al Ofertorio.

Había un hombre llamado Job. San Zenón de Verona (c. 380) y otros Padres decían que Job era una especie de tipo de Cristo. San Gregorio Magno va más lejos y afirmó: “El Santo Job es el modelo de la Iglesia”. En otras palabras, que actúa como prefiguración de la futura Pasión de Cristo, así como de su Cuerpo Místico, esto es, la Iglesia. Ahora, la Santa Madre Iglesia, se encuentra en uno de esos momentos prefigurados en Job.

Recordemos que un TIPO es una persona histórica, cosa o evento que sucedió realmente pero que, al mismo tiempo, prefigura misteriosamente una realidad futura más grande que ella misma. Nuestro Dios es Señor y Maestro de toda la historia. Sólo Él puede hacer que ciertas cosas sucedan en un momento determinado en el tiempo…, de tal forma que presagien otro momento futuro. Esto se aprecia de manera especial en el vínculo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Escuchemos a Melitón de Sardes, Padre de la Iglesia: «Este [Cristo] es el que tuvo que sufrir mucho y en muchas ocasiones: el mismo que fue asesinado en Abel y atado de manos en Isaac; el mismo que peregrinó en Jacob y vendido en José; expuesto en Moisés para ser sacrificado en el Cordero Pascual; perseguido en David y deshonrado en los profetas.» Y así, sucesivamente con todo el Antiguo Testamento. (Por cierto, no hay tipos como estos que se puedan encontrar en otros escritos. No están en el Corán…, ni en el libro de Mormón. ¿Qué quiere decir esto? Pues que estamos en el lugar más adecuado).

John Henry Newman nos muestra, con gran discernimiento, como observó la profunda naturaleza de los tipos de todos los tiempos: «En realidad todo acontecimiento de este mundo es un tipo de aquellos que lo seguirán; la historia avanza como un círculo siempre creciente (…) Pues cada era presenta su propia imagen de esos acontecimientos futuros que por sí mismos son el verdadero cumplimiento de la profecía que está a la cabeza de todos ellos.» (El Anticristo, Miceli, pg. 106). ¿Qué profecía es esa? ¡Es el fin! ¡Esta visión increíble nos explica cómo los santos podían ver la conexión con todos los tiempos! Los mismos Apóstoles y los santos consideraban sus propios días como si fuesen tiempos finales. ¿Por qué? Porque ellos podían ver, saborear y hasta oler el “misterio de iniquidad” que llegará a su culminación con los últimos días… Lo podían ver manifestándose ante sus propios ojos, manifestándose a través de los diferentes tipos. Por ejemplo: Santo Tomás Moro consideraba que el Anticristo era Martín Lutero o, al menos, su profeta. Esto quiere decir que todos los “hombres revolucionarios”, los herejes, los apóstatas, los tiranos, los traidores o los hombres impíos de todas las épocas actúan como tipos del Anticristo…, algunos más que otros. Y así, la historia, está conectada por medio de estos tipos desde el principio hasta el final.

Esto es importante porque, los fieles que vivan en tiempos futuros, encontrarán consuelo en la superación de las tribulaciones de los antiguos santos. Si ellos pudieron hacerlo, nosotros también podremos. Si Dios estaba allí con ellos, ¡también estará aquí con nosotros! Y, además, no importa lo extraño o nuevo que algo nos pueda parecer en el presente porque habremos estado representados en un tipo de otra manera y de otro modo.

Si hacemos uso de esta valiosísima revelación,- cómo Dios dispone el tren de la historia-, retrocederemos en el tiempo para encontrar consuelo, esperanza e, incluso, razones para regocijarnos en este tiempo de prueba. Y el lugar donde encontramos un tipo claro para nuestros tiempos, es en la vida y muerte de Santa Juana de Arco.

Esta joven virginal tipificaba a la novia virginal de Cristo, sin mancha ni arruga. Juana, al igual que su Señor y su Iglesia, se levantó de los remansos de su reino, en una zona fronteriza de donde nadie esperaba que saliera nada bueno. Juana, adalid de los ejércitos, libertadora de Francia, instruida por el mismísimo San Miguel, personifica a la Iglesia militante.

Siendo aún adolescente, y de forma extraordinaria, consiguió erigir a un rey. Esta doncella, era natural de Domrémy,-ciudad que lleva el nombre del obispo San Remigio, quién bautizó a Clodoveo primer rey católico de Francia, junto a 3.000 de sus hombres, haciendo de Francia hija primogénita de la Iglesia-; esta pequeña niña levantó el desesperado asedió de Orleans en el tiempo que dura una novena; consiguió abrir el camino hacia Reims para la coronación del delfín Carlos vii, en cuestión de meses. El padre de Carlos había caído en la locura y su madre, una reina bávara, le repudió y vendió por una mundana alianza política. Es decir, a través de una mujer, Francia fue traicionada; a esta familia, tipo de Adán y Eva, no les estaría permitido permanecer y así, a través de una virgen, Dios salvó a su hija mayor. La marea de la Guerra de los Cien Años entroncará, repentinamente, con Juana.

Como todo el mundo sabe, tan pronto como Santa Juana cumplió con su obligación los leales a la causa inglesa, a saber, los borgoñones y, especialmente Pierre Cauchon, obispo de Beauvais, exclamaron: “¡No tendremos a este hombre gobernándonos!” Al poco tiempo, Juana fue traicionada en Compiègne; más valorada por sus enemigos que por sus amigos, fue vendida al mismo precio que costaría el rescate de un rey.

Antes de que Juana pudiera llevar a cabo su obra salvífica, es importante recordar que fue examinada por un Concilio o Sínodo de obispos y sacerdotes que la encontró pura, sin mancha y santa. Estos la enviaron de vuelta al rey, considerándola una ayuda que no debe ser desperdiciada. Como todos ustedes saben, después de su captura fue nuevamente juzgada; esta vez, por un segundo Sínodo de obispos y sacerdotes que, de antemano, habían concluido que tanto ella como su rey eran cismáticos, heréticos y del diablo. En una evidente política de hechos consumados, este segundo Sínodo desestimó los resultados del primero, presionando a sus participantes para avenirse a lo que querían o ser expulsados. Sínodo contra Sínodo; Concilio contra Concilio; Cardenales contra Cardenales; Obispos contra Obispos…

Y, encima, este segundo Sínodo rompió casi todas las leyes conocidas de la época, tanto canónicas como civiles, así como la forma en que se realizaban los juicios. Los métodos empleados contra Juana de Arco incluyeron, entre otras cosas: tribunales previamente amañados; tácticas para crear confusión; declaraciones contradictorias y falsas, así como una especie de Sínodo a la sombra. Al final, y viendo que aquella farsa no pegaba ni con cola, acabaron por pedir que fuese ajusticiada. Juana de Arco murió sin que su sentencia oficial fuese declarada o leída de viva voz.

A medida que era consumida por el fuego, rezó al Santo Nombre de Jesús con tal fervor que casi todo el mundo lloraba, amigos y enemigos por igual, alejándose de la escena golpeándose el pecho. Cuando el verdugo se acercó para recoger las cenizas, descubrió que su corazón no se había quemado y seguía sangrando. 20 años más tarde, las obras de Santa Juana de Arco y su particular Pasión consiguieron que la Guerra de los Cien Años concluyese en 1.453…, precisamente, el mismo año en que los turcos musulmanes capturaron Constantinopla. Poco tiempo después, los ingleses cayeron en el Cisma y en la herejía a cuenta del Sacramento del matrimonio, al no estar dispuestos a permitir que sobre ellos reinase Cristo Rey.

Nos estamos acercando al final de la otra Guerra de los Cien Años, esta vez entre el cielo y el infierno: fue solicitada por el Diablo mientras el Papa León xiii le escuchaba. Satanás ha sido desatado y se le ha permitido hacerle a la Iglesia lo que ésta hizo con Job y con Juana. No es sólo el Sacramento del matrimonio lo que está siendo juzgado en Roma en este Sínodo: más bien, es una de las últimas batallas para la totalidad de la Iglesia. Al igual que con Juana, no llegarán a un consensuado veredicto final…, pero se desharán de ella [la Iglesia] independientemente de las circunstancias. Este momento es el momento de Job y también el de Juana.

Lo que hoy debe interesarnos es lo siguiente: los ejércitos enviados a luchar contra Juana deberían haber sido enviados a la Cruzada contra los turcos musulmanes y los husitas heréticos. En vez de esto, los hermanos cristianos en Francia lucharon entre sí, lo que permitió a los musulmanes derrocar Constantinopla. Hay más de una razón por la cual los musulmanes están empezando a levantarse con vigor una vez más.

Pero hay que tener corazón. Así como la pasión de Juana salvó a Francia en el último momento, la Pasión de la Iglesia también salvará al mundo. Pase lo que pase, su Cuerpo Místico no podrá ser totalmente destruido. Su corazón se desangrará con brotes de sangre y agua, al igual que los corazones de Job y Juana; de tal manera, que Ella se levantará victoriosa de nuevo, tan pronto como el cáliz se haya llenado.

Finalizamos con un importante destello de esperanza para nuestra actual crisis. En el comunicado oficial de la rehabilitación de Juana, y después de considerar todos los datos recogidos en su totalidad, encontramos estas edificantes palabras acerca del juicio, los veredictos y la desaparición de Santa Juana de Arco que, sin duda alguna, serán el tipo de un Concilio verdaderamente católico en un tiempo futuro y en el que se juzgará de manera definitiva lo que está ocurriendo en este preciso momento:

 «Declaramos, en algunos puntos  que las confesiones de Juana, la verdad se ha pasado por alto; y que en otros puntos , sus confesiones han sido traducidos falsamente, siendo una doble infidelidad …

   »Declaramos, que incluso la forma de ciertas palabras se ha modificado, de tal manera para cambiar la sustancia de su significado. [ como en la misericordia, el amor, el matrimonio, los cónyuges, la ley natural …]

   »Son por lo tanto, estos mismos artículos, falsos, calumniosos, y extraídos con engaño, y como son contrarios incluso a las confesiones de la acusada, los rompemos, aniquilamos y anulamos;  y, … ordenamos, por esta presente sentencia, que sean arrancados.

   »Decimos, pronunciamos, discernimos y declaramos  que los  dichos Procesos  y sentencias (de cadena  perpetua  primero y de abandonarla al brazo secular para ser quemada) contienen manifiesto  dolo, calumnia, iniquidad, repugnancia y error, incluida la  abjuración  hecha. Y todos  los  hechos que de ello se siguen son nulos, inválidos y vanos.

   »Por tanto, los anulamos de efecto y hacemos írritos… y declaramos que Juana y sus parientes  ninguna  nota  de  infamia  o  mancha  han contraído;  declaramos que son absolutamente  libres y  limpios  de todas las consecuencias de estos mismos procesos …»

( Jeanne D’Arc:  Maid of Orleans, Deliverer of France, ed. By T. Douglas Murray, pp 303-307)

[Traducción de Miguel Tendeiro. Artículo Original]

Tomado de:

http://www.adelantelafe.com

El ejemplo de la epopeya cristera

6651547-10033652

14 octubre, 2015

“Una sola cosa diré y es que he trabajado con todo desinterés por defender la causa de Jesucristo y de su Iglesia. Vosotros me mataréis, pero sabed que conmigo no morirá la causa. Muchos están detrás de mí dispuestos a defenderla hasta el martirio. Me voy, pero con la seguridad de que veré pronto desde el cielo el triunfo de la religión en mi Patria”.

Beato Anacleto González Flores

Hace 89 años comenzaba en México la epopeya cristera; gesta que nos enseña cómo debe comportarse un pueblo cuando su fe, lo más preciado que posee, es atacada y perseguida.

¡Tanto deberíamos aprender de aquellos cristeros y no mirar para otro lado, los católicos del siglo XXI!

Los hechos ocurridos durante la guerra no deben entenderse como una cuestión ideológica, sino teológica. El combate no fue por cuestiones ideológicas, sino teológicas. Es inteligible únicamente sub specie aeternitatis. La masonería  -intrínsecamente satánica-  se propuso destruir en tierra mexicana a la Iglesia de Cristo. El odio que mueve a Plutarco Elías Calles va en pos de ese objetivo a través de inicuas leyes y decretos persecutorios. Es terrible el relato que de este siniestro personaje hace el escritor inglés Francis Mc Cullagh: “Por una u otra razón Calles siente un odio intenso contra la Iglesia católica, un odio que casi es tan grande como el de Cromwell. Un periodista norteamericano que estaba en Méjico, tuvo una vez la oportunidad de discutir ampliamente la cuestión religiosa con Calles, o más bien, de escuchar lo que Calles le dijo sobre el asunto durante  hora y media. Este corresponsal es protestante, y no se interesaba particularmente por los temas religiosos, pero salió de aquella entrevista sudando frío, y me declaró (cuando puso recobrar el uso de la palabra) que le había consternado el abismo abierto bajo las palabras del Dictador.  –Vi en el fondo de ellas  -me dijo-  no el odio de una vida, sino de muchas generaciones de odio”[1].

Si bien es cierto que durante la tiranía callista la persecución llegó al máximo, no debemos olvidar los antecedentes previos que llevaron a tan sangrienta situación[2]. En apretada síntesis digamos que derrotado el patriota Agustín de Iturbide (1823) comienza en México un agudo proceso de descristianización pergeñado por la masonería, siempre a través de los distintos agentes que tiene a su servicio tales como el liberalismo, el comunismo, etc.

En 1855, la peste liberal, de la mano de Benito Juárez, desata una terrible revolución. En 1856 se sanciona la ley Lerdo o de Desamortización (con esta ley se da visos de legalidad a la apropiación de los bienes de la Iglesia, se suprimen las órdenes religiosas, entre otras medidas, todas ellas contrarias al derecho natural).

Al año siguiente se proclama la terrible Constitución, impuesta por la logia norteamericana de Nueva Orleans. Algunos de sus artículos, por ejemplo, desautorizaba los votos religiosos y condenaba la existencia de órdenes religiosas (art. 5), prohibía los fueros eclesiásticos (art. 23), negaba a las corporaciones eclesiásticas la capacidad para tener bienes raíces (at. 27), correspondía exclusivamente a los poderes federales el ejercer en materia de culto religioso y disciplina externa, la intervención que designaran las leyes (art. 123).

El período 1872-76, con Lerdo de Tejada, el odio al catolicismo se acentúa de manera notoria al tiempo que se impulsa, con apoyo norteamericano, el protestantismo.  Recordemos también que durante 1873 y hasta 1876 se produce la guerra de los Religioneros, alzamiento armado católico como reacción frente a la persecución.

Porfirio Díaz, liberal, no aplica las leyes de la Reforma que eran hostiles a la Iglesia, pero las mantiene vigentes. Sí fomentó en el ámbito educativo el espíritu laicista y por tal, antirreligioso.

En 1914 con el nombre de Revolución Mexicana el liberalismo vuelve con más furia. Los Obispos conciben la idea, entonces, de proclamar el señorío de Cristo en su patria. Primeramente coronaron la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y más tarde consagraron  la nación a Cristo Rey.

El año de 1917, con Carranza, va a ser nefasto. Si la Constitución de 1857 era de por sí terrible, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, proclamada ese año en Querétaro, será muchísimo peor. S.S. Pío XI condenó el espíritu antirreligioso que la animaba. Durante este período se dictaron leyes tiránicas como que sólo se permitía celebrar la Misa del día domingo y con ciertas condiciones; que el sacramento del Bautismo se administrara con agua corriente o que las confesiones de los moribundos se hiciesen en voz alta y delante de un empleado gubernamental.

El gobierno de Obregón (1920-24) se caracterizará por dar impulso a la antitea Constitución y por los diversos atentados a la Iglesia.

Y así llegamos a la tiranía de Plutarco Elías Calles.

El 2 de julio de 1926, con el apoyo de masones, comunistas y jacobinos, promulga la ley que lleva su nombre animada por un bestial odium fidei. La misma entraría en vigencia el 31 de julio de ese mes. Para decirlo con pocas palabras, la ley establece que la religión católica es un delito[3] Tan alta era la hostilidad hacia la Iglesia de Cristo que los Obispos mexicanos, con la anuencia de Roma, deciden suspender el culto público a partir del mismo 31 de julio. El Pontífice Pío XI protesta refiriéndose a esta inicua ley: “Es increíble, Venerables Hermanos, cuánto nos entristece esta grande perversión del ejercicio de la autoridad pública. Cualquiera que venere, como es su obligación, a Dios, Creador y Redentor nuestro amantísimo, cualquiera que desee obedecer a los preceptos de la Santa Iglesia, ¿deberá ser por esto, por esto sólo, decimos, considerado como culpable y malhechor? ¿Merecerá ser por esto privado de los derechos civiles? ¿Deberá ser encarcelado en las prisiones públicas con los criminales? ¡Oh! ¡Cuán justamente se aplican a los autores de tales enormidades, las palabras de Nuestro Señor Jesucristo a los príncipes de los judíos: «ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas»![4]

Los obispos mexicanos si bien no se comprometen directamente con el alzamiento, reconocen su legitimidad: “hay circunstancias en la vida de los pueblos en que es lícito a los ciudadanos defender por las armas los derechos legítimos que en vano han procurado poner a salvo por medios pacíficos” (15-01-1927).

Tres largos años durará la sangrienta guerra. Del lado del gobierno, los “federales”, un ejército corrompido, cruel y sanguinario; los “agraristas”  -beneficiarios de la reforma agraria-; los sindicatos anárquicos (CROM) y tras todo esto la diplomacia norteamericana que apoyará al gobierno económicamente para superar las crisis y rearmar las tropas.

La otra parte, los católicos. En su gran mayoría gente sin experiencia militar; los jóvenes de la ACJM, algunos sacerdotes (como los Padres Aristeo Pedrosa y  José Reyes Vega, que llegarán al grado de generales entre los jefes revolucionarios y caerán en la empresa). Pero la mayoría de las fuerzas católicas viene de las capas más humildes de México: sindicatos católicos, campesinos, pequeños agricultores, indios y peones.

Las tropas adictas a la tiranía se lanzan al combate con la blasfemia en los labios: “¡Viva nuestro padre el diablo!”, gritan con un odio satánico a la religión y a todo lo que ésta representa. Los cristeros, por su parte, vivan a Cristo Rey y a la Virgen de Guadalupe. ¿Cómo es su fe? Dice nuestro querido Padre Alberto Ezcurra que: “es la buena fe recta y sólida que clava sus raíces más profundas en la tierra firme de la catequesis misionera de España. Asombra el espíritu y la claridad de ideas de estos soldados de Cristo, el 60 % de los cuales no había asistido jamás a la escuela. Y su vida es conforme con su fe”[5].

Algo altamente significativo: el arma más eficaz de los cristeros para alcanzar la victoria fue, justamente, el conocer la importancia del derramamiento de su propia sangre antes que la muerte del enemigo. Los cristeros confiaban más en su propio sacrificio. Esto se llama martirio aceptado y deseado. De allí que el historiador Jean Meyer considere al movimiento Cristero como una Imitatio Christi colectiva.

Tres largos y sangrientos años duró la guerra, en la cual alrededor de 25.000 cristeros ofrecieron sus vidas. Murieron para que Jesucristo Rey viva en México.

El gobierno se da cuenta que éstos se mantienen firmes en el propósito de resistir a la tiranía. Como no puede, bajo ningún aspecto, poner fin al legítimo alzamiento recurre al engaño y a la mentira. Se llega así al momento más doloroso: los “Arreglos”. Aquí actuaron el embajador norteamericano Morrow y dos obispos felones: Monseñor Pascual Díaz y Monseñor Leopoldo Ruiz y Flores, que eran acérrimos enemigos de los cristeros. Estos Judas lograron inclinar a su favor la autoridad de Roma (no informada fidedignamente). Conclusión: La Iglesia cedió en todo y dispuso la reapertura del culto público, a cambio de falaces promesas del presidente Portes Gil.

Los cristeros  -que nunca fueron consultados-  se sintieron abandonados y traicionados pero en un acto supremo y heroico, obedecen. El General Jesús Degollado Guízar, al licenciar a las tropas, dice: “Debemos, compañeros, acatar reverentes los decretos ineluctables de la Providencia: cierto que no hemos completado la victoria; pero nos cabe, como cristianos, una satisfacción íntima mucho más rica para el alma: el cumplimiento del deber y el ofrecer a la Iglesia y a Cristo el más preciado de nuestros holocaustos, el de ver rotos, ante el mundo, nuestros ideales, pero abrigando, sí, ¡Vive Dios!, la convicción sobrenatural que nuestra fe mantiene y alimenta, de que al fin Cristo Rey reinará en México, no a medias, sino como Soberano absoluto sobre las almas.

Como hombres, cábenos también otra satisfacción que jamás podrán arrebatarnos nuestros contrarios: La Guardia Nacional desaparece, no vencida por nuestros enemigos, sino, en realidad, abandonada por aquellos que debían recibir, los primeros, el fruto valioso de sus sacrificios y abnegaciones. ¡Ave, Cristo, los que por Ti vamos a la humillación, al destierro, tal vez a una muerte ingloriosa, víctimas de nuestros enemigos, con el más fervoroso de nuestros amores, te saludamos, y una vez más, te aclamamos Rey de nuestra patria”[6].

La epopeya cristera podrá aparecer ante los ojos del mundo como un fracaso, un sacrificio inútil, pero en realidad fue un triunfo: triunfaron sobre la muerte en Cristo.

Ante un mundo cada vez más hostil y que declara la guerra a nuestra Santa Fe, la Cristiada se alza como estandarte y divisa, mostrándonos cómo debe ser un católico en serio. Roguemos con insistencia a la legión de mártires cristeros y a Nuestra Señora de Guadalupe para que salgamos del letargo en que nos encontramos y se despierte en nosotros el espíritu de combate por las verdades eternas e inmutables. Nuestra salvación depende de ello.

¡VIVA CRISTO REY! ¡VIVA LA VIRGEN DE GUADALUPE!

Daniel Omar González Céspedes

[1] Citado por Díaz Araujo, Enrique en: La epopeya cristera, Gladius N° 4, año 1985, p. 63.

[2] Los antecedentes previos a la Cristíada pueden verse en  nuestro trabajo Beato Miguel Agustín Pro, Mártir de Cristo Rey, en Gladius N° 70, año 2007, pp. 65 a 70.

[3] Una síntesis de esta ley puede consultarse en el excelente libro de nuestro amigo P. Fray Armando Díaz, O.P., Beato Anacleto González Flores y los falsos héroes, Asociación Pro-Cultura Occidental, A.C., Guadalajara, Jalisco, México, 2007, pp. 99 a 102.

[4] Pío XI, Carta Encíclica Iniquis Afflictisque, 18 de noviembre de 1926.

[5] Ezcurra, Alberto; Recensión bibliográfica: La Cristiada, de Jean Meyer, en Mikael N° 11.

[6] En Rius Facius, Antonio; México Cristero, Asociación Pro Cultura Occidental, A.C., Guadalajara, Jalisco, México, 2002, Tomo 2, pp. 496 y 497. A nuestro entender la más recomendable y completa obra sobre el tema.

¡MÉXICO! ¡PUEBLO BENDITO DE DIOS!

cinco

¡Sí! Como lo dijo un padre en su sermón: “El pueblo de México es un pueblo bendito por Dios”. Escuchando esta expresión me puso a reflexionar el porqué de esa frase y caigo en verdad que tiene un santísimo contenido.

El Santo Papa León XIII refiriéndose a las benditas apariciones de la Santa Virgen de Guadalupe en México dijo: “Dios hizo  con esa nación lo que con ninguna”. Por el mundo hay apariciones de la Santa Virgen María, las más conocidas en Europa, concretamente las apariciones de la Virgen de Fátima en Portugal y la Virgen de Lourdes en Francia, muy visitadas y veneradas.

aparicion

En América también hay un buen legado de apariciones por diversos países del continente, pero las apariciones de la Santa Virgen de Guadalupe es como  ninguna otra, en el sentido de que la Virgen se quedó con los mexicanos en su Santa Tilma que Juan Diego entrega al Obispo y que desde el siglo XVI a la fecha, esa Tilma se ha  conservado tal cual. Sigue leyendo

Aquellos que se desmayan porque se combata a los herejes

Vean lo que afirma San Bernardo

 

0_b9e7594913093ee479e8f06aad4d71efM2359

¿Ya os habéis enterado de que un merodeador se introdujo al amparo de la noche en vuestra heredad, o mejor en la heredad que Dios ha confiado a vuestra custodia? San Bernardo.

SAN BERNARDO, ABAD DE CLARAVAL

CARTA CXCV. AÑO 1140 

OBRAS  COMPLETAS. VOL. V

(Edición Rafael Casulleras. Barcelona, 1929) 

AL OBISPO DE CONSTANZA

(Aconséjale que expulse de su diócesis a Arnaldo de Brescia, arrojado ya de Italia y Francia, y escondido entonces en Constanza ; o mejor que le ponga en prisiones para evitar mayores males.) 

1.  Si el padre de familias supiera en qué hora había de llegar el ladrón, seguramente estaría muy alerta y no le consentiría perpetrar el allanamiento de su morada.  ¿Y vos?  ¿Ya os habéis enterado de que un merodeador se introdujo al amparo de la noche en vuestra heredad, o mejor en la heredad que Dios ha confiado a vuestra custodia?  Sin duda que debéis saber que lo tenéis ahí escondido, pues aún a nosotros, que estamos tan separados, nos llegó la nueva.  Y no me parece extraño en modo alguno, que ignorando vos la hora en que os había de acechar, no le sorprendierais en su asalto nocturno. Lo que no dejaría de causarme harta maravilla sería, que una vez descubierto el criminal, no le reconocierais y prendierais, y obligarais a restituir lo que se os iba a llevar, y sobre todo lo que ya ha robado a Cristo, que son las almas, que es lo que Él estima más, hechas a su imagen y semejanza y redimidas con su preciosa sangre.

2.  Tal vez estáis todavía sorprendido de mi lenguaje y no sabéis a dónde voy a ir a parar con toda esta alegoría.  Pues bien, hablo de Arnaldo de Brescia, sujeto de tal condición que ojalá pudiera señalarse tanto en la pureza de su doctrina, como en la que parece guardar de costumbres. Pertenece a aquella suerte de hombres desenmascarados por el ojo avizor del Apóstol, ( Tim. 3, 5), que aparentaban mucha piedad por fuera y en realidad andaban vacíos de toda virtud ; o a aquellos otros a quienes retrataba el Señor cuando decía : “Vendrán a vosotros con pieles de oveja, y serán lobos carniceros”, (Math. 7, 15).  Este mi hombre, durante todos los años de su vida hasta el tiempo presente, no hubo lugar en que se parase a vivir donde no dejase tristes y dolorosos recuerdos de su estancia, de tal manera que no hay cuidado de que ose volver al sitio de donde una vez salió.

3. La misma tierra en que vió la luz del mundo, sintióse por culpa de él, tan atrozmente turbada y afligida, que hubo de acusarle ante el Papa, para que le desterrase como a autor de un pernicioso cisma y le obligase a prometer que jamás volvería a ella si antes no le daba su licencia la Santa Sede Apostólica.  Por un delito parecido a éste, se vió luego extrañado de tierras de Francia como insigne perturbador ; porque viéndose rechazado por el sucesor de San Pedro decidió irse con Pedro Abelardo, y habiendo abrazado sus errores, notados ya y condenados por la Iglesia, púsose a defenderlos juntamente con él y aún con más furia y pertinacia que el propio autor. Sigue leyendo

San Bernardo condenó abiertamente las herejías de Abelardo

y a cardenales u obispos que lo respaldaron

Saint_Bernard_Philippe_de_Champaigne_(d'après)_Saint_Etienne_du_Mont

 

CARTA CCCXXXVIII. AÑO 1140

AL CARDENAL HAIMERICO, CANCILLER DE LA CURIA ROMANA

(Declara que estando Pedro Abelardo convicto de herejía no deben darle acogida los Cardenales, ni ofrecerle asilo en la Curia Romana).

S. BERNARDO, ABAD DE CLARAVAL.

OBRAS COMPLETAS. VOL. V

EPISTOLARIO

“Al ilustre y muy cordial amigo Haimerico, Cardenal diácono y Canciller de la Curia Romana, Bernardo, Abad de Claraval, saludos, y que promueva el bien y se muestre prudente delante de Dios y de los hombres”

1.  Lo que sólo sabía por referencias respecto a la doctrina de Pedro Abelardo lo he podido confirmar por experiencia propia a la vista de sus mismos libros. He anotado sus expresiones, he escudriñado el sentido que encerraban, y he descubierto que es absolutamente pernicioso. El nuevo teólogo se vale de las mismas palabras de la Ley para impugnarla y contradecirla. Arroja las cosas santas a los perros y lanza margaritas a los puercos. Corrompe la fe de las gentes sencillas y pone mancha en la limpieza de la Iglesia. Dice el poeta pagano, (Horacio, Epist. II, v. 69-70) : “Largo tiempo conserva la vasija el aroma del líquido que en ella se echó cuando era nueva”.

2.  El libro de este hombre, que estaba ya condenado al fuego, se ha salvado de las llamas y ha recibido el refrigerio del agua, con que ha escapado de la destrucción. Ya se ha podido reclinar en el seno de la Iglesia el que más la perseguía, ya ha podido encontrar asilo en ella el mismo que había intentado destruir su fe. El hombre se ha visto tan deshecho y próximo a perecer como el agua que se derrama en el suelo. !Qué no prospere más el que profanó el lecho de su padre y cubrió de deshonra su tálamo!, (Gen. 49, 4).

Este hombre ha mancillado a la Iglesia todo cuanto ha podido y ha inficionado con su ruindad y vileza las almas de los sencillos. Con solas las luces de la razón natural ha pretendido abordar los misterios que sólo con las alas de la fe podemos alcanzar. Nuestros mayores acostumbraron creer, no discutir. Este, sin embargo, no fiándose ni del mismo Dios, se resiste a creer nada si él no se lo explica antes con el mero sentido de la razón. A pesar de que dice el Profeta :  “No entenderéis, si antes no creéis”, (Is. 7, 9), nuestro hombre llama ligereza a la fe pronta y sencilla, tergiversando y aplicando mal aquel texto de Salomón : “El que cree de ligero, es de corazón liviano”, (Eccli. 19,4). 

3.  Según la flamante interpretación de Abelardo, sería digna de reprensión la Virgen Santísima, que dio crédito al Arcángel San Gabriel cuando le anunciaba lo que había de acontecer, diciéndole : “Sábete que concebirás en tu seno y darás a luz un Hijo”.  También merecería reproches la conducta de aquél que en el último trance de la vida creyó en las palabras del que, a punto de expirar, le decía : “Hoy estarás conmigo en el Paraíso”. En cambio, sería digna de encomio la dureza del corazón de aquéllos a quienes se dijo :  “!Oh necios y tardos de corazón para creer todo lo que anunciaron los Profetas!”.  E igualmente sería recomendable la tardanza en creer de aquél de quien se dijo : “Por cuanto no has creído a mis palabras, desde ahora quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas”.

4.   Para resumir en pocas palabras, digo que el egregio doctor sostiene, como Arrio, una especie de grados y distinciones reales entre las personas de la Santísima Trinidad. Pone la gracia por debajo del libre albedrío, como lo hacía Pelagio, y le niega a la santísima humanidad de Cristo resucitado el poder gozar de la compañía del Padre y del Espíritu Santo, como sostenía Nestorio.  Añade a estos errores la  presunción con que se jacta de haber descubierto a los Cardenales y demás clérigos de la Curia Romana las fuentes y caudales de la ciencia, y de haberles hecho recibir y aceptar con gusto sus libros y sus doctrinas, así como haberse ganado por defensores y amigos a los mismos que le habían de juzgar y condenar.

5.  Jacinto, (no se sabe a ciencia cierta quién era Jacinto), me ha amenazado con graves daños ; con todo, no ha llevado a efecto sus amenazas, no por falta de voluntad sino de posibilidad. No me afecta gran cosa su conducta, puesto que sé muy bien que se insolentó con el mismo Sumo Pontífice y con la Curia Romana, de la cual forma parte. Por lo demás, Nicolás, el portador de esta carta, que no es menos devoto vuestro que mío, os podrá enterar de viva voz mejor de lo que yo pudiera hacerlo por escrito, de todo cuanto ha visto y oído.

 

Tomado de:

http://forocatolico.wordpress.com/

Aparición del Apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo en 884

Procesión con Santiago, El Matamoros. Procesión del Santo el 23 de mayo de 1956 (cedida por Ascen del Valle) y en la inferior, aspecto actual de la ermita de Santiago en las proximidades del Castillo.

Procesión con Santiago, El Matamoros. Procesión del Santo el 23 de mayo de 1956 (cedida por Ascen del Valle) y en la inferior, aspecto actual de la ermita de Santiago en las proximidades del Castillo.

 

El 23 de mayo se conmemora La Aparición del Apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo en el año 884. La tradición llamó a esta advocación Santiago “Matamoros” y fue especialmente difundida por toda la Península a partir del siglo XVI. Santiago Matamoros tuvo fuerte devoción en Ampudia (en tiempos con Hospital propio) y es el titular de  su ermita (antiguamente con rango de parroquia) y en su fiesta de mayo se representaba, por los cofrades, hasta la década de los años 50 del siglo pasado “La Entrada del Moro“, además de ejecutar sus danzas y paloteos.
La imagen era trasladada hasta la Colegiata de San Miguel donde permanecía hasta la festividad del Corpus Christi, saliendo ese día en procesión, con las varas e insignias de la Cofradía, en un lugar preferente abriendo la misma (todavía hoy en día el estandarte de la misma encabeza la marcha procesional). Posteriormente ya en los años 70, la ermita se arruina y se pierde la fiesta de Santiago Matamoros.
Es a finales de los años 90 cuando se recupera el sagrado edificio y se traslada la celebración, con el rito totalmente perdido, al 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol Peregrino. Del esplendor que tuvo esta fiesta, una de las más singulares del calendario festivo ampudiano, poco o nada queda, manteniendo la Cofradía, el Triduo, la procesión y el ágape de los cofrades en la fiesta de julio, olvidándose por completo de su primigenia fiesta de mayo.
(Tomado de la Revista Roma Julio de 1969 – Año III – N° 10 – Buenos Aires./ Carmen Rodríguez)
España honra como a su Santo Patrono y Caudillo a Santiago el Mayor, el hijo de Zebedeo, primero de los Apóstoles que derramó su sangre por la Iglesia naciente y también el primero en llevar el Evangelio a la Hispania, esa tierra que el geógrafo griego Estrabón definió como una gran piel de toro tendida en la extremidad del Occidente, entre los montes de los Pirineos y las columnas de Hércules, frente al Océano tenebroso inexplorado.
No en vano Santiago era “hijo del trueno”, no en vano poseía el carácter bravío que le llevó a pedir a Jesús el castigo del fuego para el pueblo samaritano que no quiso escuchar la Palabra.
Santiago será llamado a evangelizar a esa “piel de toro”, a esa España como él áspera y bravía, España indomable que se constituiría más tarde en la defensora de la Cristiandad, la que soportará durante ocho soglos la arremetida salvaje del invasor musulmán, para permitir con su agonía la vida del Occidente Cristiano. “España evangelizadora de la mitad del orbe, España martillo de herejes, luz de Trento, espada de Roma…” no solo va a recibir la Luz de la Fe por el Apóstol, sino que también va a gozar de su protección visible en los momentos más difíciles de su historia.
Alrededor de cincuenta y siete apariciones se cuentan de Santiago para dar la victoria a las armas españolas, en igual número de batallas. De todas ellas la aparición del Apóstol en Clavijo es celebrada por la Iglesia que la conmemora el día 23 de mayo.
Ocurrió cuando se iniciaba la Reconquista en la Península: Don Ramiro I, Rey de Asturias, entabla combate con los musulmanes en los campos de Iregua, Rioja, pero la suerte es propicia a las huestes de Abderramán, debiendo el ejército cristiano replegarse y buscar refugio en el castillo de Clavijo. Es en esa noche, preñada de tristeza y de desesperanza cuando Santiago se aparece a Don Ramiro y le promete la victoria sobre el infiel. Al amanecer el Rey convoca a sus hombres y les hace saber la promesa recibida. Cuando llega la hora de enfrentarse al musulmán al grito de “¡Santiago y Cierra España!”, ven aparecer traspasando las nubes al Apóstol, montado en brioso corcel blanco, enarbolando en su mano izquierda una bandera que ostenta la cruz bermeja, y en la diestra fulgente espada con que se abre paso, sembrando la muerte y la confusión entre los enemigos.
Los ejércitos hispanos depositaron siempre su esperanza en la victoria por la mediación del Santo Apóstol, y nos cuentan las crónicas que los Reyes Católicos, Don Fernando y Doña Isabel hacían ondear el estandarte de Santiago en el sitio más alto de la plaza conquistada precediendo siempre éste al pabellón de Castilla.
Era el espíritu de Santiago el que alentó la última y gloriosa Cruzada. Era su espíritu bravo e indomable el que sostenía el brazo del humilde requeté o el del falangista en la lucha. Era su espíritu el que quedó palpitando en el último y desgarrado “¡Arriba España!” de José Antonio, cuando en la fría madrugada de Alicante los fusiles sellaron labios que por haber dicho todo en esta tierra solo podían abrirse nuevamente en el Cielo.
Pero el hijo de Zebedeo, el que mereció que la Ssma. Virgen lo visitara en carne mortal a orillad del Ebro, no limita su protección a la España sino que la extiende a toda la Hispanidad.

Sigue leyendo

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN

Ernesto Cardenal, fue reprendido en persona por Juan Pablo II en marzo de 1983 y suspendido “a  divinis” por su compromiso con los sandinistas de Nicaragua.

Ernesto Cardenal, fue reprendido en persona por Juan Pablo II en marzo de 1983 y suspendido “a divinis” por su compromiso con los sandinistas de Nicaragua.

Introducción

¿Quién de nosotros no se ha conmovido al contemplar en nuestras ciudades los cinturones de miseria en los que viven multitudes en condiciones infrahumanas?, ¿quién no ha sentido pena al ver deambular por las calles a indígenas desarraigados tratando de sobrevivir vendiendo lo que sea y llevando tras de sí, invariablemente, dos o tres chiquillos famélicos…?

En nuestra patria, tan rica en posibilidades viven millones en extrema pobreza, en caseríos diseminados a lo largo y ancho de nuestro territorio sin la menor esperanza de un futuro mejor. Cuántos deben abandonar sus lugares de origen para tratar de ir “al otro lado” en ese vergonzoso espectáculo de los indocumentados expuestos a toda clase de peligros por parte de los “polleros” y otros explotadores, porque en México no tienen oportunidades de progresar.

¿Por qué tienen que organizar “marchas” extenuantes y plantarse sea en el zócalo de la capital o ante Los Pinos para ser escuchados?, ¿Por qué existe el triste espectáculo del ambulantaje que invade incontrolablemente las ciudades dañando al comercio establecido, favoreciendo la piratería, la venta de artículos robados en los asaltos a mano armada a los trailers, comerciantes ambulantes, ellos mismos explotados por corruptos líderes y hasta por las autoridades coludidas con un sistema podrido hasta sus raíces…?

Es entonces que cualquier corazón bien puesto se rebela en contra de la injusticia integral, de la corrupción total, de la explotación del hombre por el hombre, de sistemas políticos y económicos factores de insultantes y terribles desigualdades. ¿Cómo remediar tanta injusticia?, ¿cómo proporcionar a los pobres las oportunidades de sobrevivencia honesta?, ¿cómo corregir el rumbo social desviado desde hace decenios o siglos?

Surge la tentación de radicalizarse con las “izquierdas” y adoptar aquella ideología que promete un cambio de estructuras sociales de una vez para siempre: el marxismo. Obispos, teólogos, sacerdotes y laicos católicos, han tratado de lograr el anhelado cambio en la llamada TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, que analizaremos en el presente estudio.

Origen de la Teología de la liberación.

Siendo la TEOLOGÍA la ciencia que estudia “las cosas de Dios” y la palabra LIBERACIÓN significando lo más preciado para el hombre: la libertad, parecería que las dos palabras juntas significarían algo bello, sumamente bueno y deseable, pero veremos cómo la realidad de esta expresión es muy diferente.

La Teología de la Liberación tuvo su origen en Europa. Desde 1917 Walter Rauschembusch, teólogo alemán con fuerte influencia marxista, lanzó las ideas iniciales en su libro “Una Teología para el Evangelio Social”. Después otros teólogos principalmente protestantes, alemanes y holandeses, desarrollaron la “Teología de la Esperanza”.

Al final de la II Guerra Mundial, la iglesia Católica Holandesa era tan conservadora como cualquiera otra de Europa, pero empezó a hacer experimentos con la “democracia eclesiástica” llegando al concilio Vaticano II con proposiciones reformistas muchas de las cuales fueron inaceptables y rechazadas.

Después del concilio apareció el controvertido “Catecismo Holandés” que ponía como discutibles asuntos el celibato sacerdotal o la infalibilidad del Papa, entre otras cosas. La ola del liberalismo en la década de los sesentas trajo como consecuencia una dolorosa deserción de sacerdotes y religiosos y una dramática reducción de vocaciones de la que apenas parece se están reponiendo algunas Diócesis fuera de Europa.

En el mes de mayo de 1985 S.S. Juan Pablo II visitó por 5 días a Holanda y pocos viajes de su Santidad han provocado tantos problemas, poniendo de manifiesto no solo la intolerancia protestante sino las dificultades internas de una Iglesia Católica profundamente dividida en dos bandos: conservadores y progresistas.

En América Latina

Pero es realmente en América Latina en donde la teología de la liberación adquirió verdadera fuerza, debido principalmente a misioneros holandeses y españoles y de una manera muy especial al sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez y a sus seguidores Clodovis y Leonardo Boff, sacerdotes brasileños. Las principales obras de los hermanos Boff son “Eclesionesis, las comunidades de base reinventan la Iglesia” y “Teología de lo Político”. Leonardo fue condenado al silencio en mayo de 1985 por el Vaticano, prohibiéndole toda enseñanza sea oral o escrita.

Leonardo Boff, teólogo de la liberación.

Leonardo Boff, teólogo de la liberación.

 

Otro sacerdote radicalizado fue Hugo Assman, que no solamente abandonó el sacerdocio sino que se hizo protestante y en la república de San Salvador el sacerdote jesuita español Jon Sobrino.

Hija legítima de la teología de la liberación, es la llamada “Iglesia Popular” muy activa en Nicaragua y condenada extensamente por la conferencia episcopal de América Central en el libro titulado “Juan Pablo II en América Central; balance de una visita”.

Es indudable que las conclusiones a las que llegaron las conferencias episcopales de Medellín, Colombia, en 1968 y de Puebla, México, en 1979, fueron fuertemente influenciadas por los teólogos de la liberación acerca de la “opción por los pobres y jóvenes”, dando así un fuerte impulso a sus seguidores.

Algunos califican a Medellín como la “matriz” de este movimiento (Vicente Mariano en su libro “Continuidad y Evolución del Magisterio en torno al comunismo, socialismo y marxismo).

Algunos esperaban que la conferencia de Puebla fuera más allá de Medellín, pero Juan Pablo II, bien conocedor y víctima del marxismo, se encargó de poner las cosas en su sitio cuando en su discurso en la Basílica de Guadalupe dijo con muy fuerte voz a obispos y sacerdotes que abarrotaban el Santuario: “sois sacerdotes y religiosos, no sois dirigentes sociales, líderes políticos o funcionarios del poder temporal”, arrancando una impresionante ovación entusiasta de los asistentes.

La opción de la Iglesia por los pobres fue matizada con la palabra “preferencial”, cosa que decepcionó a los teólogos de la liberación ya que la “opción preferencial” ya no es exclusiva ni excluyente. A los radicales, por definición, no les gustan los matices.

Jon Sobrino

Jon Sobrino

Sigue leyendo

CAPELLANES DE LA DIVISIÓN AZUL

Ellos NO fueron Neutrales

Capellan  División Azul

“Los copos caen blandamente, cegando el mirar, posándose en leve vuelo sobre su cabeza desnuda. Pero él no se mueve.

Está – tan quieto y silencioso – rezando junto a una tumba. 

Es un sacerdote de la División Azul”

(Manuel Pombo Angulo)

La gesta de la División de Voluntarios Españoles, más conocida como la División Azul es bastante difundida y su historia muy buscada por quienes ven en aquellos hombres lo mejor de la estirpe española y católica. A pesar de haber tenido una presencia muy activa en la Campaña de Rusia, no les alcanzó al menos todavía, la demoledora campaña de mentiras, multiplicando hasta el paroxismo las inconductas en que incurrieron unidades alemanas. Más aún, en los tiempos que corren han crecido de modo exponencial los libros y artículos que se refieren a esta legendaria división de voluntarios. Como si las nuevas generaciones cansadas de la mediocridad y de la avaricia humana necesitasen abrevar en el cántaro soberbio de estos héroes que, luego de una sangrienta guerra de tres años, empuñaron nuevamente las armas y marcharon a la lejana Rusia a luchar y morid por Dios y por España.

  Como dijo el entonces Ministro del Interior de España, Serrano Suñer – todavía cercano a Franco -, dirigiéndose a una multitud que clamaba tomar parte por Alemania en la lucha contra Rusia: “Rusia es Culpable”. En realidad no era la verdadera Rusia la culpable, sino la Rusia infectada por el marxismo. Esa Rusia era culpable. Era culpable de haber arrasado cerda de diez naciones, argumentando el pacto Molotov-Ribbetropp; era culpable de estar esperando el desgaste alemán para atacar sorpresivamente, pero, mucho antes, fue culpable de desangrar España en una lucha fratricida y de trocar todo su odio en persecución y muerte hacia sacerdotes y religiosas. ¡Era culpable de haber ametrallado a Cristo!

Cerro de los Angeles.Fusilamiento.1936

Sigue leyendo

Pío V

Santo papa, profeta, promotor del Índex, inquisidor y protector de la Santa Misa

san_pio_v__papa_cuerpo

Urna donde se conserva el cuerpo incorrupto del papa San Pío V, en la Basílica de Santa María la Mayor.

(Tomado de Infocatólica/RODOLFO VARGAS RUBIO)

El Papa heredero de Trento

Reuniose el cónclave el 20 de diciembre de 1565. Se daba la circunstancia que el Sacro Colegio contaba justo setenta miembros en aquel momento (aunque aún no se había fijado formalmente ese número como el máximo, cosa que haría Sixto V algunos lustros después). Sin embargo, dieciocho cardenales se hallaban ausentes, uno murió durante el cónclave y dos se pusieron enfermos y no pudieron votar. En total, pues, fueron cuarenta y nueve los purpurados que se hallaron presentes en la elección –el 7 de enero de 1566– del cardenal Alejandrino ( nace el 17 de enero de 1504 en Alessandría, Italia) que fue posible gracias a su buena fama y al apoyo decidido de san Carlos Borromeo, el influyente nepote del papa difunto, que apreciaba sinceramente al recto dominico y veía en él al hombre capaz de llevar adelante con mano firme la reforma tridentina. Se cuenta que Antonio Michele Ghislieri, al serle comunicada formalmente su elección dijo: “Cuando me hice dominico, tuve fundadas esperanzas de salvarme; al convertirme en cardenal, me entraron las dudas; ahora que soy el Papa, casi puedo desesperar de ello” (Factus primum Dominicanus coepi de salute mea sperare; dein Cardinalis dubitare, nunc factus Papa plane desperare). Tomó el nombre de Pío V en homenaje a su predecesor, queriendo con ello mostrar que, a pesar de no haberle sido propicio, no guardaba hacia él ningún resentimiento. Fue coronado el 17 de enero, diez días después de su elección según la costumbre (y en su onomástico y genetlíaco), por el cardenal Giulio Feltrio de la Rovere, proto-diácono de San Pedro ad Vincula. Comenzaba un reinado decisivo y fecundo aunque no destinado a ser prolongado.

Una vez sobre el sacro solio, san Pío V dio inmediatas muestras de su voluntad de poner en práctica el nuevo espíritu de auténtica reforma de la Iglesia, in capite et in membris. Por de pronto, las sumas de dinero destinadas a los festejos de su elección las hizo distribuir entre los pobres y despidió al bufón de corte de su predecesor (resabio del aseglaramiento que llegó a invadir el entorno del Papado de Roma, en el que habían triunfado ciertos usos del Bajo Imperio). Formó asimismo una comisión presidida por los cardenales Borromeo, Sirleto, Alciati y Savelli para acabar con la relajación del clero secular romano e imponer la nueva disciplina tridentina. En lo personal, no cambió sus morigeradas costumbres: siguió durmiendo sobre un jergón de paja y conservó sus hábitos dominicos bajo los ropajes pontificales (esta decisión personal, dicho sea de paso y como dato curioso, parece –según algunos– haber influenciado en lo sucesivo el atuendo de los Papas, cuya sotana conservó desde entonces el color blanco de los frailes predicadores, que reemplazó al rojo, el propio de los Romanos Pontífices). El programa del nuevo reinado había quedado plasmado en la alocución del 12 de enero al Sacro Colegio: aplicar a la letra el Concilio de Trento (que había sido clausurado el 4 de diciembre de 1563), combatir la herejía, mantener la concordia entre los príncipes cristianos y organizar la resistencia contra la amenaza turca.

La primera disposición importante del papa Ghislieri relativa a la puesta por obra de los decretos tridentinos fue la publicación en 1566 del Catecismo Romano (Catechismus Romanus ad parochos), en el que se ofrecía a todos los sacerdotes con cura de almas un compendio de la doctrina católica, tal como había sido expuesta y definida en el XIX concilio ecuménico, para que la expusieran al pueblo. (Su importancia es tal que hasta la aparición del falso Catecismo en 1992, gozó de la autoridad como manual y guía de teología). En realidad, el texto había sido encargado por Pío IV a una comisión de teólogos de renombre bajo la supervisión del cardenal nepote Carlos Borromeo, el cual, una vez terminada la versión italiana y revisada por el cardenal Sirleto, dispuso que fuera traducida al latín clásico por los humanistas Julius Pogianus y Paolo Manuzio (hijo del célebre impresor Aldo Manuzio, que publicó las obras de Erasmo). La estructura del catecismo dio la pauta, en lo sucesivo, para todos los libros de esta clase, hallándose dividido en cuatro partes: 1) el estudio del Credo o Símbolo de los Apóstoles (lo que hay que creer), 2) el estudio de los siete Sacramentos (lo que hay que recibir), 3) el estudio del Decálogo (lo que hay que obrar) y 4) el estudio de la Oración dominical o Pater noster (lo que hay que esperar). En resumen, la fe (1), en virtud de la gracia (2), se hace operativa por la caridad (3) y da fundamento a la esperanza (4). Sigue leyendo