Apóstolas

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Si bien hace tiempo que no suele sorprenderme nada ni por mi edad ni por mi experiencia, -o sea, por viejo y por fraile-, no dejan de llamar mi atención las perlas que uno puede encontrarse cada día en las decisiones, actos, dichos, hechos y ocurrencias de este Bergoglio con el que Dios nos ha castigado; sin duda como medicina saludable para hacer posible nuestra conversión. Por la paciencia, salvaréis vuestra almas, dijo el Señor pensando en los católicos del año 2013 y posteriores (digo yo).

Porque aunque es verdad que parte del mundo laico y pagano está alelado con la persona y la figura de Francisco; aunque no es menos cierto que parte del mundo papolátrico está embobado por sus actuaciones; aunque es fácilmente constatable que todo el progrerío frailuno, monijl, ex-monjil y ex-frailuno, episcopocobardoide, ecologistoide, gayperverso, lesbicomprometido, protestanticatolizado y católicodescarado está que se sale de gusto con el Pontífice que les acoge, les ama, les da la razón, les anima a seguir así y les comprende como un Buen Pastor que disfruta viendo a sus ovejas caer en el abismo –pasad, hijas mías, pasad; aunque aquello es un abismo, no hay problema; venid a mí que yo os voy a liberar de cargas y yugos pesados-, ya va siendo algo más habitual encontrarse con ovejas que están hasta las lanas del cogote de tanta destrucción, tanto mensaje puramente humano, tanta des-sobrenaturalización y tanta perversión calculada y medida. Como les digo a mis novicios (a los que tengo que explicar cada uno de mis neologismos papales), no hay mal que por bien no venga. Aunque sean muchos menos en número, creo que Dios está permitiendo que gracias a Bergogolio muchos están comenzando a abrir sus ojos de oveja mosqueada, a empezar a sospechar del pastor que pacta y disfruta con el loberío y a mirar al Cielo esperando la liberación.

No deja de tener su gracia el hecho de que con la que está cayendo en Europa y en el mundo en general, con el descaro satánico de todo el poderío mundial y con los graves problemas de persecuciones y muertes de cristianos a manos del Islam (muertes físicas) y a manos de la masonería reinante (muertes espirituales por el  pecado reinante), Francisco se dedique a jugar al parchís, a la oca y al poker con los judíos, musulmanes, protestantes y politicastros comunistas. Y pobre del que rechiste. A la vista está. Nadie se atreve a ponerle un calce para evitar el misericordieo. Tiene que haber sinodalidad en la destrucción, para destruir al que se salga de la sinodalidad. Antes se decía que el que se mueve no sale en la foto, pero ahora al que se atreva a moverse un poco se le pixela el cargo, la figura, el sueldo y la vesícula. Así que estamos a merced de Bergoglio. Menos mal que a fin de cuentas Bergoglio está a merced de Dios y en algún momento se acabará este valle de lágrimas. Ya decía el Señor que no es aconsejable quitar la cizaña por las buenas. Ya la quitará el Juez Supremo.

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Guerra contra la infancia Parte II

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Preparando el camino al pecado (parte II)

Advertencia: Este post tiene como finalidad informar a los padres sobre la corrupción moral impartida en los colegios. Por tratarse particularmente de la mal llamada “educación sexual”, contiene algún lenguaje que atenta contra la pureza. Si usted confía en lo que decimos, no necesita ver los vídeos. Si, por el contrario, necesita convencerse de hasta dónde llega el demonio, corre por su cuenta el verlos.

Amoris laetitia presenta una explicación confusa de la doctrina católica sobre el pecado mortal y en la conciencia, sustituye la terminología católica y cita documentos anteriores de la Iglesia en forma selectiva y engañosa.

Los padres olvidados.

Bergoglio habla extensamente de la educación sexual pero sin hacer ninguna mención a los padres.

¿Familia?

En el párrafo 53 afirma que “Debemos reconocer la gran variedad de situaciones familiares que pueden brindar cierta estabilidad, pero las uniones de hecho o entre personas del mismo sexo no pueden equipararse sin mas al matrimonio”

Ahora bien, la implicancia de que “uniones del mismo sexo” formen parte de “la gran variedad de situaciones familiares” es a lo que los grupos pro familia están tratando de oponerse.

Ideología de género

Bergoglio apoya la ideología de género al afirmar que el sexo biológico y “género” socio culturales se pueden distinguir.

Esta distinción fue propuesta por primera vez en la década de 1950 y es la base de la ideología de género.

Aborto

Hace sólo algunas referencias de pasada sobre ese tema.

Esta ausencia a los ataques a la vida de los niños por nacer en una pretendida Exhortación seria es una grave omisión.

El blog voz de la familia concluye que el documento no da una exposición clara y fiel de la doctrina católica y que se considera al documento como una amenaza a la integridad de la fe católica y el auténtico bien de la familia.

https://www.youtube.com/watch?v=5P7FooiTywc Sigue leyendo

Guerra contra la infancia Parte I

 

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Advertencia: Este post tiene como finalidad informar a los padres sobre la corrupción moral impartida en los colegios. Por tratarse particularmente de la mal llamada “educación sexual”, contiene algún lenguaje que atenta contra la pureza. Si usted confía en lo que decimos, no necesita ver los vídeos. Si, por el contrario, necesita convencerse de hasta dónde llega el demonio, corre por su cuenta el verlos. Los enlaces hacia los Boletines de los ministerios de diversos países, sí son importantes, aunque aburridos.

Hemos agrupado en un resumen, material sobre el tema de la ley de educación sexual integral, ideología que está afectando a nuestros niños desde hace ya varios años, y que cada vez se vuelve más repulsiva e inmoral.

La agenda de la educación sexual integral

Circula un video donde la educación sexual integral (ESI) queda claramente expuesta, siendo utilizada como tráfico de información para implementar diferentes ideologías.

Los canales utilizados son, entre otros:

Igualar sentimientos sexuales (la abstinencia, o decir “me gustas”, es lo mismo que los actos pecaminosos).

Pornografía en las imágenes de los libros.

Imágenes obscenas (que ni siquiera pueden ser televisadas) son mostradas a niños de 4to grado.

Los niños estudian con programas on line fuera de la casa.

Les dan obscenas tareas prácticas, siempre sin el consentimiento de los padres.

El enfoque ha sido totalmente cambiado, en lugar de las necesidades básicas de educación, reciben ESI sin consentimiento de los padres tomando y des-construyendo la familia.

¿Quiénes intervienen?

ONU Y PLANNED PARENTHOOD  reparten cuadernillos para que los niños con sida puedan vivir plenamente su sexualidad.

OMS sugiriendo que a niños de 0-4 años se les debe dar información sobre prácticas onanistas por el derecho que tienen a explorar la identidad de su género; y a los 6 años ya darles información sobre las relaciones entre el mismo sexo por respeto a la identidad sexual.

El interés es el de radicalizar y sexualizar a los niños; y para eso necesitan alejar a los padres; y logran sus objetivos sobornando a los países más pobres con quitarles la ayuda económica.

UNICEF infiltrando a manera de información las parafilias como situaciones de placer sexual.

Todos estos organismos sabemos que tienen una importante influencia en los documentos resultantes sobre lo que es establecido luego en los programas internacionales.

GUIA UNESCO sobre la educación de la sexualidad, enseñando entre los 9 y 15 años qué es el onanismo y la sodomía, como algo factible y natural.

PLANNED PARENTHOOD , revelando tácticas manipulativas para sexualizar y adoctrinar a los niños a través de la educación sexual integral diciendo estar basados en evidencia de derechos humanos sensitivos al género que ayudará a las próximas generaciones a tomar decisiones responsables como reducir la tasa de embarazos adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual, escondiendo y traficando como los demás, los derechos al aborto y de la educación del placer sexual disfrazándolos de derechos humanos. Enseña que los derechos humanos comprenden los derechos sexuales. Sigue leyendo

“Hereje”. El veredicto del cardenal Müller sobre el primer consejero del papa

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Tucho Fernández en una particular pose

En una entrevista en el último número de “Herder Korrespondenz el cardenal Gerhard L. Müller ha llamado nada menos que “hereje” a un tipo que pasa por ser “uno de los más estrechos consejeros del papa”.

He aquí lo que ha dicho el prefecto de la congregación para la doctrina de la fe:

“La enseñanza sobre el papado como institución divina no puede ser relativizada por nadie, porque esto querría decir querer corregir a Dios mismo. […] Hace tiempo ha aparecido quien es presentado por ciertos medios de comunicación como uno de los más estrechos consejeros del papa, según el cual se puede muy bien trasladar la sede del papa a Medellín o dispersar las oficinas de la curia en distintas Iglesias locales. Esto es fundamentalmente equivocado y también herético [sogar häretisch]. De esta manera, basta leer la constitución dogmática ‘Lumen gentium’ del Concilio Vaticano II para reconocer la absurdidad eclesiológica de estos juegos mentales. La sede del Papa es la Iglesia de san Pedro en Roma”.

Müller ha añadido que la explícita misión de san Pedro, de “guiar a toda la Iglesia como su supremo pastor”, ha sido transmitida “a la Iglesia de Roma y, con ella, a su obispo, el papa”. Y esto “no es un juego organizativo, sino que es para preservar la unidad dada por Dios” y se refiere también “al papel del alto clero de la Iglesia romana, los cardenales, que ayudan al papa en el ejercicio de su primado”. Sigue leyendo

60 años de fidelidad sacerdotal

Esto no lo difunden los medios de comunicación social.

El blog Ortodoxia Católica

se une a esta enorme alegría

y desde aquí felicita

a este GRAN SACERDOTE,

FIEL a Nuestro Señor Jesucristo

y a su amada esposa,

la Iglesia Católica Apostólica Romana. 

¡MUCHAS FELICIDADES

REVERENDO PADRE

ALFONSO GÁLVEZ MORILLAS!

 

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Nuestro muy querido Padre Alfonso Gálvez, colaborador fundamental en nuestro Portal desde su Fundación, celebra hoy su 60 aniversario de Ordenación Sacerdotal. Es una jornada de alegría grande en el Cielo y la Tierra de la cual participamos en Adelante la Fe dando gracias a Dios Nuestro Señor y encomendando a la Santísima Virgen María el cuidado y amparo de nuestro querido Padre Alfonso para que siga aún muchos años al servicio de la Verdad en estos tiempos de aguda confusión y abierta apostasía. SÍ: damos gracias a Dios en el día de hoy:

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Por la aportación del Padre Gálvez a este portal a través de sus Homilías Dominicales y sus artículos de fondo, que suponen una ayuda espiritual de primer orden a tantas almas que buscan y desean ser fieles a Cristo y caminar hacia su salvación eterna

Por transmitirnos el Amor por Jesucristo. Pocos predicadores logran transmitir verdadero Amor por Nuestro Señor, verdaderamente se le nota enamorado, al punto de sentir una sana envidia por sentir sólo una gota de lo que usted transmite.

Por la aportación del Padre Gálvez a su fundación, la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, que tanto fruto espiritual está dando a sacerdotes plenamente identificados con Cristo desde su infancia en que comienzan a recibir formación de máxima garantía (moral, doctrinal, pastoral y litúrgica)

Por la aportación del Padre Gálvez, en fin, a la Iglesia Católica, tan necesitada en estos tiempos de oscuridad de voces cuya luz evangelizadora compense y desagravie la tribulación que hoy se vive

Por todo ello: FELICIDADES PADRE ALFONSO GALVEZ, y que DIOS NUESTRO SEÑOR LE TENGA AUN MUCHOS AÑOS COMO INSTRUMENTO DE SALVACIÓN

Todo el equipo de Adelante la Fe

P.S. Recomendamos a todos nuestros lectores visitar la web del Padre Alfonso, donde podrán encontrar todas sus obras, escritos y multitud de audios. Una visita obligada.

El blog Ortodoxia Católica

publica sus sermones

desde el 24 de Noviembre de 2013,

así como sus obras y escritos.

GÄNSWEIN: En el 2005 hubo una dramática lucha entre el partido Ratzingeriano y la «Mafia de San Galo»

 

De la relación de mons. Georg Gänswein en la presentación del volumen Más allá de la crisis de la Iglesia. El pontificado de Benedicto XVI (Lindau 2016, pp. 512) de  Roberto Regoli, Director del Departamento de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana.

«[…] Igualmente brillante e iluminadora es la exposición de profundidad y bien documentada de don Regoli de las diferentes fases del pontificado. Sobre todo en su inicio durante el cónclave de abril de 2005, en el cual Joseph Ratzinger, después de una de las elecciones más breves de la historia de la Iglesia, resulta electo después de sólo cuatro escrutinios seguidos de una dramática lucha entre el así llamado “Partido de la sal de la tierra” (“Salt of Earth Party”) en torno a los cardenales López Trujillo, Ruini, Herranz, Rouco Varela o Medina y el así llamado “Grupo de San Galo” en torno a los cardenales Danneels, Martini, Silvestrini o Murphy-O’Connor; grupo que, recientemente, el mismo cardenal Danneels de Bruselas de manera graciosa lo ha definido como “una especie de club de la mafia”.

La elección fue ciertamente el resultado de un encuentro, cuya clave casi la había proporcionado el mismo Ratzinger como cardenal decano, en la histórica homilía del 18 de abril de 2005 en San Pedro; y ahí precisamente donde, a “una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como último recurso sólo el propio Yo y sus deseos”, había contrapuesto otro recurso: “El Hijo de Dios es verdadero hombre” como “la medida del verdadero humanismo”. Esta parte del inteligente análisis de Regoli se lee hoy casi como un impactante misterio con una asombrosa puesta en escena no lejana aun en la mente del espectador, mientras que la “dictadura del relativismo” desde hace tiempo se expresa abrumadoramente a través de los muchos canales de los nuevos medios de comunicación que, en el 2005, apenas si podían imaginarse […]».

[Traducción M.M. Artículo original]

Tomado de:

adelantelafe.com

Algunos videos de la Madre Angélica

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  1. Lo Mejor de la Madre Angélica – Sufrimiento 

  2. Lo mejor de la Madre Angélica – Miércoles de Ceniza – Cuaresma 

  3. Lo mejor de la Madre Angelica – Las luchas internas 

  4. Lo mejor de la Madre Angelica Fr James Turo Parte 1 de 2 

  5. Lo mejor de la Madre Angelica Fr James Turo Parte 2 de 2 

  6. Lo mejor de la Madre Angélica – Algunos pensamientos sobre muchas cosas 

¿Cuál es la religión verdadera?

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36.- LA ÚNICA RELIGIÓN VERDADERA ES LA DE JESUCRISTO.

 

36,1.-La palabra «religión» viene de la palabra latina «religare», que significa «atar fuertemente».

Por eso la religión es el lazo que une al hombre con Dios1.

El camino para llegar a Dios es el que Él mismo nos ha señalado revelándonos una religión.

La religión verdadera sólo puede ser una, pues las religiones se contradicen entre sí, y la verdad sólo puede estar en uno de los dos campos: si sobre un punto concreto, y desde un mismo punto de vista, unos dicen que sí y otros que no, no pueden los dos tener la razón al mismo tiempo.

Si uno dice que Cervantes nació en España y otro dice que nació en Inglaterra, es evidente que no pueden tener los dos razón al mismo tiempo. Uno de los dos se equivoca.

Los católicos decimos que Cristo es Dios. Otros lo niegan. Es claro que no podemos tener todos la razón.

Por eso sólo hay una religión verdadera.

 

______

 

1 FELIPE CALLE, O.S.A.: Razona tu fe, I,1. Ed. Religión y Cultura. Madrid.

 

Pero para conocerla no hace falta estudiar todas las religiones.

Basta conocer los motivos de credibilidad del cristianismo para saber que es la religión verdadera.

Sería absurdo pensar que Dios ha revelado varias religiones contradictorias entre sí.

La única religión verdadera es la que Dios ha revelado, y la podemos conocer por señales ciertas, como son los milagros de Jesucristo.

La religión católica ha sido fundada por Cristo-Dios.

Todas las demás religiones han sido fundadas por hombres. Ni Buda, ni Confucio, ni Mahoma, ni Lutero, etc., pretendieron ser Dios.

Jesucristo afirmó repetidas veces en su vida que Él era Dios (ver nº 32).

La ocasión más solemne fue ante el sanedrín cuando la interpelación de Caifás.

Caifás ante esta afirmación de Cristo le llama blasfemo y le condena a muerte. La blasfemia se castigaba con la pena de muerte entre los hebreos.

Para confirmar que era verdad lo que decía, Jesucristo hizo varios milagros. Sobre todo su propia resurrección (ver nº 35).

 

36,2. Antes de resucitar a Lázaro, dirigió a su Padre celestial esta breve oración: «Gracias te doy, Padre mío, porque me has oído. Ya sé que siempre me oyes, pero lo digo por el pueblo que me rodea, para que crean que Tú me has enviado»1.

Los milagros de Jesucristo nos constan por la historicidad y autenticidad de los Evangelios, que se demuestran científicamente muchísimo mejor que la de otros libros de los que no duda ninguna persona culta.

«Bultmann ha escrito “la mayor parte de los relatos milagrosos narrados en los Evangelios son leyendas”. Pero hay una evidencia insoslayable: Jesús se presentó ante sus contemporáneos como un taumaturgo dotado de poderes extraordinarios»2.

«El prejuicio sistemático de sospecha que ha recaído sobre los Evangelios, durante casi un siglo, recae actualmente, gracias al estudio de los criterios de autenticidad, sobre quienes niegan su autenticidad.» Esta inversión de las posiciones no es un retorno a la ingenuidad crítica, sino la consecuencia de que los Evangelios han encontrado de nuevo crédito a los ojos de la crítica histórica»3.

________________

1 Evangelio de SAN JUAN, 11:41ss

2 X. LEON-DUFOUR: Los milagros de Jesucristo, 1ª, V. Ed. Cristiandad. Barcelona. 1979.

3 RENÉ LA TOURELLE: Revista Selecciones de Teología, 15(IV-VI, 1976)118

La Madre Angélica, fundadora de EWTN, partió de este mundo

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La Iglesia Católica en Estados Unidos ha perdido a la clarisa pobre que cambió el rostro del catolicismo en Estados Unidos y alrededor del mundo, Madre María Angélica de la Anunciación, fundadora de Eternal Word Television Network (EWTN), falleció hoy a las 5:00 p.m. en el Domingo de Resurrección, tras 15 años de lucha con las secuelas de un derrame cerebral.

Tenía 92 años. Los funerales de la Madre Angélica se realizarán el próximo viernes 1 de abril en Hanceville en el estado de Alabama. “La Madre siempre ha personificado y personificará EWTN, el canal que Dios le pidió fundar”, dijo el presidente y consejero delegado de EWTN, Michael Warsaw. “Sus logros y legados en la evangelización alrededor del mundo son poco menos que milagrosos y pueden solamente ser atribuidos a la Divina Providencia y su fidelidad inquebrantable a Nuestro Señor”.

La Madre Angélica lanzó EWTN en 1981 y hoy transmite una programación de 24 horas al día a más de 258 millones de hogares en 144 países. Lo que comenzó con aproximadamente 20 empleados ahora ha crecido a cerca de 400. La cadena religiosa transmite alrededor del mundo por radio terrestre y de onda corta, maneja un catálogo de artículos religiosos y publica el National Catholic Register y ACI Prensa, entre otras empresas editoriales. “La Madre Angélica tuvo éxito en una tarea que los propios obispos del país no pudieron lograr”, dijo el Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput, que ha servido en el consejo superior de EWTN desde 1995.

“Ella fundó e impulsó una cadena que apeló a los católicos de todos los días, entendió sus necesidades y alimentó sus espíritus. Ella tuvo mucha ayuda, obviamente, pero eso fue parte de su genio”. Su vida Rita Rizzo –nombre que le dieron sus padres a la Madre Angélica– nació el 20 de abril de 1923 en la ciudad de Canton, estado de Ohio (Estados Unidos). Su vida estuvo marcada por muchas pruebas, como el divorcio de sus padres cuando tenía seis años y la situación de pobreza que enfrentó junto a su madre. Cuando era adolescente se curó de un severo dolor estomacal luego de rezar una novena a Santa Teresa de Lisieux. “Ese fue el día que me di cuenta del amor de Dios por mí y comencé a tener sed de Él”, dijo la Madre Angélica. El 15 de agosto de 1944, a la edad de 21 años, entró a las Clarisas Pobres de la Adoración Perpetua en Cleveland, estado de Ohio, y tomó el nombre de Hermana María Angélica de la Anunciación.

En la década de 1950 tuvo un accidente que le provocó una lesión en la espalda. Dos años después los médicos le dijeron que podía perder la movilidad de las piernas. La Madre Angélica le prometió a Dios que si la sanaba, construiría un monasterio en el sur de Estados Unidos. La religiosa fue sanada y el 3 de febrero de 1961, Roma le dio permiso para fundar en Alabama el Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles en Irondale. En ese tiempo, la población católica de la región era solo del 2 por ciento. Su fama como carismática oradora fue conocida por quienes estaban al mando de estaciones de radio y eventualmente televisión.

En 1969 comenzó a grabar audios de conversaciones espirituales para distribución masiva. Su primer programa de radio fue en 1971. Siete años después la religiosa grabó sus primeros programas de televisión de media hora bajo el nombre de “Nuestra Ermita”. Sin embargo, un día de 1978 la Madre Angélica escuchó que la estación secular donde grababa planeaba difundir un programa que ella sintió que era blasfemo. “Confronté al administrador de la estación y protesté”. “Él ignoró mi queja, así que le dije que me iría a otra parte a hacer mis grabaciones. Me dijo ‘Usted deja esta estación y está fuera de la televisión’”. “¡Construiré mi propia (estación)!”, respondió la Madre Angélica. El 15 de agosto de 1981 se lanzó EWTN desde la cochera de la casa de las religiosas.

Legado espiritual “Primero y ante todo, lo más importante para la Madre era vivir su vida contemplativa”, dijo la Hermana Clarisa Pobre Marie Andre. “La cadena televisiva es fruto de eso”. La orden de la Madre, las Clarisas Pobres de Adoración Perpetua, que comenzaron en Irondale con cinco monjas, se expandieron a un monasterio en El Santuario del Santísimo Sacramento en Hanceville, Alabama, en adición a nuevas casas en Texas y Arizona. En 1999, la Madre Angélica construyó el santuario y mudó el monasterio de Irondale en Hanceville.

El Santuario del Santísimo Sacramento, como EWTN, continúa atrayendo miles de visitantes anualmente. La Madre Angélica también fundió una comunidad religiosa de hombres llamada los Misioneros Franciscanos del Verbo Eterno, formada actualmente por 15 frailes involucrados principalmente en el apostolado de EWTN. “Lo primero que detectaba con la Madre era su amor esponsal a Jesús.

Ella siempre estaba diciéndole a la gente ‘Jesús te ama’”, dijo el P. Joseph Mary Wolfe, uno de los miembros originales. Asimismo, personas como Mark Brumley, presidente de la editorial Ignatius Press; y Raymond Arroyo, presentador del programa “The World Over” de EWTN y de la biografía, “Madre Angélica: La Notable Historia de una Monja, Su Valor y una Red de Milagros”; consideran que la religiosa ayudó a proteger la Iglesia en los Estados Unidos. La Madre Angélica se retiró del liderazgo de EWTN en el año 2000.

Ella sufrió un accidente cerebrovascular en la Nochebuena de 2001. Como consecuencia, pasó los últimos años de su vida mayormente sin la capacidad de hablar; pero eso no impactó su efectividad. “Aunque no podía hablar ampliamente sobre las controversias y confusiones del día, lo que hizo a través de la oración en su sufrimiento fue extraordinario”, afirmó Arroyo. “Ciertamente no son nuestros esfuerzos los que han mantenido a EWTN al aire y le han permitido llegar a personas de formas sorprendentes. Yo lo atribuyo todo al sufrimiento de esa mujer en Hanceville”.

Por su parte, Mons. Chaput dijo que la Madre Angélica “inspiró a otras talentosas personas a unirse a ella en el trabajo sin afectar su propio liderazgo y visión”, dijo. “La admiro mucho, no solo como una líder y comunicadora talentosa, sino como amiga y gran mujer religiosa de generosidad, intelecto y fe católica”. Puede leer la biografía completa de la Madre Angélica en el siguiente enlace: https://www.aciprensa.com/recursos/madre-angelica-1923-2015-1913/

Por Tim Drake

Irondale, Mar 27, 2016 / 7:00PM (EWTN Noticias/ACI Prensa)

Read more: http://www.ewtnnoticias.com/noticias-catolicas/noticia.php?id=35960#ixzz44SvGFGgO
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Tomado de:

http://www.ewtnnoticias.com/noticias-catolicas/noticia.php?id=35960

RIP Madre Angélica

Madre Angélica

Lo anuncia oficialmente el propio sitio de Internet de EWTN, canal que ella fundó de la nada. Si usted es católico es bastante probable que de cualquier manera haya recibido algún bien espiritual de la Madre Angélica, por lo que se agradecería una oración por su eterno descanso.

 

Tomado de:

http://secretummeummihi.blogspot.mx/

¿En que día murió Jesucristo?

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La mayoría sabemos que fue un día viernes, pero, ¿De que mes? y ¿Que día del mes?

La respuesta la podemos encontrar en la opinión del famoso exégeta Cornelio a Lápide, basada en la Tradición de los Padres de la Iglesia, hoy tan desconocidos.

La Tradición nos dice que la fecha en que Nuestro Señor Jesucristo se encarnó, fue un 25 de marzo. La fecha en que murió, fue también un 25 de marzo, exactamente a los 33 años de haberse encarnado en el seno, en las entrañas purísimas de la Santísima Virgen María. Y como lo recuerda también Dom Guéranger, citando a San Efrén, ese gran exégeta de la antigua Siria, dice que se encarnó un viernes 25 de marzo y nació un domingo 25 de diciembre.

Y si nos fijamos bien, en este año 2016 el viernes santo coincidió con el día 25 de marzo, al igual que cuando murió Jesucristo hace ya más de 2000 años, está coincidencia astronómica e histórica se repite cada 140 año más o menos.

Maravillosa coincidencia que nos ha tocado a nosotros vivir en este año 2016, en esta semana santa vivimos en los mismos días literalmente lo que aconteció en aquel tiempo, un día jueves 24 de marzo, se vivió la Cena del Señor, un día viernes 25 de marzo la Crucifixión del Señor y un domingo 27 de marzo la Resurrección del Señor.

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Diversos documentos y Autores juzgan a Francisco

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  1. La Liturgia de las Horas
  2. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional
  3. Alcuino de York
  4. San Benito de Nursia
  5. San Bonifacio de Maguncia
  6. San Elredo de Rieval
  7. San Francisco de Asís
  8. San Ignacio de Loyola
  9. San Juan Bautista María Vianney
  10. San Juan Bosco
  11. San Juan de Ribera
  12. Angelo Sodano, Card
  13. Dominique Mamberti, Card

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Tomado de:

http://denzingerbergoglio.com/

14 Sínodos y el Magisterio Episcopal juzgan a Francisco

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  1. Sínodo de Valence (855)
  2. XVI Sínodo de Toledo (693)
  3. XIV Sínodo de Toledo (684)
  4. XI Sínodo de Toledo (675)
  5. Sínodo de Letrán (649)
  6. I Sínodo de Braga (561)
  7. Sínodo de Constantinopla (543)
  8. II Sínodo de Orange, 529 (en la Galia)
  9. Sínodo de Arlés (475)
  10. XV Sínodo de Cartago (418)
  11. I Sínodo de Toledo (397)
  12. Sínodo de Roma (382)
  13. Sínodo de Laodicea (363-364 AD)
  14. Sínodo de Elvira (300)
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  2. Sínodo de los Obispos

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Tomado de:

http://denzingerbergoglio.com/

15 Doctores de la Iglesia juzgan a Francisco

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  1. Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
  2. San Antonio de Padua (1195-1231)
  3. San Alfonso de Ligorio (1696-1787)
  4. San Bernardo de Claraval (1090-1153)
  5. San Buenaventura (1218-1274)
  6. San Francisco de Sales (1567-1622)
  7. San Juan de la Cruz (1542-1591)
  8. San Juan Damasceno (676-749)
  9. San Juan de Avila (1499-1569)
  10. San Pedro Canisio (1521-1597)
  11. Pedro Damián (1007-1072)
  12. San Roberto Belarmino (1542-1621)
  13. Santa Catalina de Siena (1347-1380)
  14. Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
  15. Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897)

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Tomado de:

http://denzingerbergoglio.com/

31 Padres de la Iglesia juzgan a Francisco

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  1. San Agustín (354-430)
  2. San Ambrosio (340-397)
  3. San Atanasio de Alejandría (296-373)
  4. Atenágoras de Atenas (s. II)
  5. San Beda (673-735)
  6. San Basilio Magno (330-379)
  7. San Cipriano de Cartago (+258)
  8. San Cirilo de Alejandría (374-444)
  9. San Cirilo de Jerusalén (313-386)
  10. San Clemente de Alejandría (150-215)
  11. Pseudo-Crisóstomo (s. V)
  12. San Dionisio de Alejandría (+264)
  13. San Fulgencio de Ruspe (460-533)
  14. Griego, o el Geómetra
  15. San Gregorio Nacianceno (330-390)
  16. San Gregorio de Nisa (335-394)
  17. San Gregorio Taumaturgo (213-270)
  18. San Hilario de Poitiers (300-368)
  19. San Ignacio de Antioquía (+107)
  20. San Ireneo de Lyon (130-202)
  21. San Jerónimo (347-420)
  22. San Juan Crisóstomo (347-407)
  23. San Justino Romano (100/114-162/168)
  24. San Máximo confesor (662)
  25. San Melitón de Sardes (s. II)
  26. Orígenes (+254 d. C)
  27. San Paciano de Barcelona (365)
  28. Policarpo de Esmirna (69-155)
  29. Teófilo de Antioquía (183)
  30. Teodoreto de Ciro (393-466)
  31. San Vicente de Lerins (+450)

padres

Tomado de:

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18 Congregaciones Romanas juzgan a Francisco

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  1. Congregación para el Clero
  2. Congregación para las Causas de los Santos
  3. Congregación para los Obispos
  4. Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
  5. Congregación para la Doctrina de la Fe
  6. Congregación para la Educación Católica
  7. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
  8. Comisión Teológica Internacional
  9. Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiásticas
  10. Oficina para las celebraciones litúrgicas del Sumo Pontífice
  11. Pontificia Comisión Bíblica
  12. Pontificio Consejo Justicia y Paz
  13. Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
  14. Pontificio Consejo para la Cultura
  15. Pontificio Consejo para la Familia
  16. Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrados e Itinerantes
  17. Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos
  18. Pontificio Consejo para los Textos Legislativos

 

congregaciones

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8 Textos fundamentales juzgan a Francisco

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  1. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (2005)
  2. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
  3. Catecismo de la Iglesia Católica (1992)
  4. Código de Derecho Canónico (1983)
  5. Catecismo Mayor de San Pío X (1905)
  6. Catecismo Romano (Concilio de Trento)
  7. Fórmula llamada Fe de Dámaso (500?)
  8. Credo “Atanasiano” (373)

textos

Tomado de:

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14 Concilios juzgan a Francisco

Pope Francis

  1. Concilio Vaticano II – (1962-1965)
  2. Concilio Vaticano I – (1869-1870)
  3. Concilio de Trento (1545-1563)
  4. V Concilio de Letrán (XVIII Ecuménico. 1512-1517)
  5. Concilio de Florencia (XVII Ecuménico. 1431)
  6. Concilio de Vienne (XV Ecuménico. 1311-1312)
  7. II Concilio de Lyon (1274)
  8. IV Concilio de Letrán (XII Ecuménico – 1215)
  9. I Concilio de Letrán (IX Ecuménico – 1123)
  10. III Concilio de Constantinopla (VI Ecuménico – 680-681)
  11. II Concilio de Constantinopla (553)
  12. Concilio de Calcedonia (IV Ecuménico – 451)
  13. Concilio de Éfeso (III Ecuménico 431)
  14. III Concilio de Cartago (397)

concilios

59 Papas juzgan a Francisco

Bergoglio el destructor  NCSJB

  1. Benedicto XVI (265°)
  2. Juan Pablo II (264°)
  3. Juan Pablo I (263°)
  4. Pablo VI (262°)
  5. Juan XXIII (261°)
  6. Pío XII (260°)
  7. Pío XI (259°)
  8. Benedicto XV (258°)
  9. Pío X (257°)
  10. León XIII (256°)
  11. Pío IX (255°)
  12. Gregorio XVI (254°)
  13. León XII (252°)
  14. Pío VII (251°)
  15. Pío VI (250°)
  16. Clemente XIII (248º)
  17. Benedicto XIV  (247°)
  18. Inocencio XI (240°)
  19. Urbano VIII (235°)
  20. Sixto V (227°)
  21. Pío V (225°)
  22. Pablo IV (223º)
  23. Pablo III (220°)
  24. Adriano VI (218°)
  25. León X (217°)
  26. Alejandro VI (214°)
  27. Eugenio IV (207°)
  28. Urbano V (200°)
  29. Clemente VI (198°)
  30. Benedicto XII (197°)
  31. Juan XXII (196°)
  32. Bonifacio VIII (193°)
  33. Inocencio IV (180°)
  34. Inocencio III (176°)
  35. Urbano II (159°)
  36. Gregorio VII (157°)
  37. León IX (152º)
  38. Esteban V (110°)
  39. Nicolás I (105°)
  40. Esteban III (94°)
  41. Honorio I (70º)
  42. Gregorio I, Magno (64°)
  43. Pelagio I (60°)
  44. Vigilio (59°)
  45. Hormisdas (52°)
  46. Gelasio I (49°)
  47. Simplicio (47°)
  48. León I (45°)
  49. Celestino I (43°)
  50. Bonifacio I (42°)
  51. Zósimo (41°)
  52. Inocencio I (40°)
  53. Siricio (38°)
  54. Dámaso I (39°)
  55. Marcelino (29°)
  56. Esteban I (23°)
  57. Cornelio (21°)
  58. Clemente I (4°)
  59. Pedro (1°)

sanpedro

Tomado de:

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Las Sagradas Escrituras juzgan a Francisco

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Las Sagradas Escrituras…

… juzgan la idea de ecumenismo que tiene Francisco

  • ¡Ay de los pastores que pierden el rebaño!

¡Ay de los pastores que dispersan y dejan que se pierdan las ovejas de mi rebaño! — oráculo del Señor —. Por tanto, esto dice el Señor, Dios de Israel a los pastores que pastorean a mi pueblo: “Vosotros dispersasteis mis ovejas y las dejasteis ir sin preocuparos de ellas. Así que voy a pediros cuentas por la maldad de vuestras acciones — oráculo del Señor —. Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas de todos los países adonde las expulsé, y las volveré a traer a sus dehesas para que crezcan y se multipliquen. Les pondré pastores que las apacienten, y ya no temerán ni se espantarán. Ninguna se perderá — oráculo del Señor. (Jer 23, 1-4)

  • ¡Convertíos!

Convertíos y creed en el Evangelio. (Mc 1, 15)

  • El católico no tiene que amoldarse a este mundo

Y no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. (Rom 12, 2)

… juzgan la idea que tiene Francisco de dialogar con el mundo

  • Quién desea hacer la voluntad de Dios no puede tomar el mundo como modelo

no os amoldéis a este mundo, sino transformaos por la renovación de la mente, para que sepáis discernir cuál es la voluntad de Dios, qué es lo bueno, lo que le agrada, lo perfecto. (Rom 12, 2)

… juzgan la idea de Francisco de que dentro de otros cultos se obtienen beneficios espirituales y se da gloria a Dios

  • Quien recibe la Eucaristía no puede participar de la mesa de los demonios

El cáliz de la bendición que bendecimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo? Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan. Considerad al Israel según la carne: ¿los que comen de las víctimas no se unen en el altar? ¿Qué quiero decir? ¿Que las víctimas sacrificadas a los ídolos son algo o que los ídolos son algo? No, sino que los gentiles ofrecen sus sacrificios a los demonios, no a Dios; y no quiero que os unáis a los demonios. No podéis beber del cáliz del Señor y del cáliz de los demonios. No podéis participar de la mesa del Señor y de la mesa de los demonios. (1 Cor 10, 15-21)

  • Entre el fiel y el infiel no hay nada que pueda ser compartido

No os unzáis en yugo desigual con los infieles: ¿qué tienen en común la justicia y la maldad?,¿qué relación hay entre la luz y las tinieblas?, ¿qué concordia puede haber entre Cristo y Beliar?, ¿qué pueden compartir el fiel y el infiel?, ¿qué acuerdo puede haber entre el templo de Dios y los ídolos? Pues nosotros somos templo del Dios vivo; así lo dijo él: Habitaré entre ellos y caminaré con ellos; seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Por eso, salid de en medio de ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis lo impuro, y yo os acogeré. Y seré para vosotros un padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor omnipotente. (2 Cor 6, 14-18) Sigue leyendo

¿Quién juzga a Francisco?

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Hay católicos que tienden a la Papolatría, ¿Porqué lo digo? Porque la gran mayoría, viendo la realidad de la Iglesia, y la realidad de lo que dice y hace el Papa, a pesar de todo eso, no se atreven a decir lo que ven que está mal en los dichos y hechos del Papa, y a quien si lo hace, lo tachan de hereje, apóstata o de que ataca al Papa, también hay quienes dicen cosas como esta:

«Hay seguidores del Padre Juan Rivas que sí atacan al Papa diciendo que es un hereje, es más, creen algunos que es el Anticristo y que es un masón que tienen encerrado a Benedicto XVI. Y es gente de aquí de Tijuana que no hace otra cosa más que criticar y sin tener algún apostolado.»

Pero, realmente ¿Quién ataca o juzga al Papa Francisco?

A esos católicos les respondo:

juez

 

“Y porque el Romano Pontífice preside la Iglesia universal por el derecho divino del primado apostólico, enseñamos también y declaramos que él es el juez supremo de los fieles, y que, en todas las causas que pertenecen al fuero eclesiástico, pueden recurrirse al juicio del mismo; en cambio, el juicio de la Sede Apostólica, sobre la que no existe autoridad mayor, no puede volverse a discutirse por nadie, ni a nadie es lícito juzgar de su juicio”. (Denzinger-Hünermann 3063. Concilio Vaticano I, Cuarta sesión, 18 de Julio de 1870, Primera Constitución dogmática “Pastor Aeternus” sobre la Iglesia de Cristo, n. 3)

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Contenido (Entra en cada autor)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Las Sagradas Escrituras
59 Papas
14 Concilios
8 Textos fundamentales
16 Congregaciones Romanas
31 Padres de la Iglesia
15 Doctores de la Iglesia
14 Sínodos y el Magisterio Episcopal
Diversos documentos y Autores

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Las Sagradas Escrituras

es

 

Antiguo y Nuevo Testamento 

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

59 Papas

sanpedro

  1. Benedicto XVI (265°)
  2. Juan Pablo II (264°)
  3. Juan Pablo I (263°)
  4. Pablo VI (262°)
  5. Juan XXIII (261°)
  6. Pío XII (260°)
  7. Pío XI (259°)
  8. Benedicto XV (258°)
  9. Pío X (257°)
  10. León XIII (256°)
  11. Pío IX (255°)
  12. Gregorio XVI (254°)
  13. León XII (252°)
  14. Pío VII (251°)
  15. Pío VI (250°)
  16. Clemente XIII (248º)
  17. Benedicto XIV  (247°)
  18. Inocencio XI (240°)
  19. Urbano VIII (235°)
  20. Sixto V (227°)
  21. Pío V (225°)
  22. Pablo IV (223º)
  23. Pablo III (220°)
  24. Adriano VI (218°)
  25. León X (217°)
  26. Alejandro VI (214°)
  27. Eugenio IV (207°)
  28. Urbano V (200°)
  29. Clemente VI (198°)
  30. Benedicto XII (197°)
  31. Juan XXII (196°)
  32. Bonifacio VIII (193°)
  33. Inocencio IV (180°)
  34. Inocencio III (176°)
  35. Urbano II (159°)
  36. Gregorio VII (157°)
  37. León IX (152º)
  38. Esteban V (110°)
  39. Nicolás I (105°)
  40. Esteban III (94°)
  41. Honorio I (70º)
  42. Gregorio I, Magno (64°)
  43. Pelagio I (60°)
  44. Vigilio (59°)
  45. Hormisdas (52°)
  46. Gelasio I (49°)
  47. Simplicio (47°)
  48. León I (45°)
  49. Celestino I (43°)
  50. Bonifacio I (42°)
  51. Zósimo (41°)
  52. Inocencio I (40°)
  53. Siricio (38°)
  54. Dámaso I (39°)
  55. Marcelino (29°)
  56. Esteban I (23°)
  57. Cornelio (21°)
  58. Clemente I (4°)
  59. Pedro (1°)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

14 Concilios

concilios

  1. Concilio Vaticano II – (1962-1965)
  2. Concilio Vaticano I – (1869-1870)
  3. Concilio de Trento (1545-1563)
  4. V Concilio de Letrán (XVIII Ecuménico. 1512-1517)
  5. Concilio de Florencia (XVII Ecuménico. 1431)
  6. Concilio de Vienne (XV Ecuménico. 1311-1312)
  7. II Concilio de Lyon (1274)
  8. IV Concilio de Letrán (XII Ecuménico – 1215)
  9. I Concilio de Letrán (IX Ecuménico – 1123)
  10. III Concilio de Constantinopla (VI Ecuménico – 680-681)
  11. II Concilio de Constantinopla (553)
  12. Concilio de Calcedonia (IV Ecuménico – 451)
  13. Concilio de Éfeso (III Ecuménico 431)
  14. III Concilio de Cartago (397)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

8 Textos fundamentales

textos

  1. Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica (2005)
  2. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
  3. Catecismo de la Iglesia Católica (1992)
  4. Código de Derecho Canónico (1983)
  5. Catecismo Mayor de San Pío X (1905)
  6. Catecismo Romano (Concilio de Trento)
  7. Fórmula llamada Fe de Dámaso (500?)
  8. Credo “Atanasiano” (373)

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

16 Congregaciones Romanas

congregaciones

  1. Congregación para el Clero
  2. Congregación para las Causas de los Santos
  3. Congregación para los Obispos
  4. Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos
  5. Congregación para la Doctrina de la Fe
  6. Congregación para la Educación Católica
  7. Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica
  8. Comisión Teológica Internacional
  9. Obra Pontificia para las Vocaciones Eclesiásticas
  10. Oficina para las celebraciones litúrgicas del Sumo Pontífice
  11. Pontificia Comisión Bíblica
  12. Pontificio Consejo Justicia y Paz
  13. Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
  14. Pontificio Consejo para la Cultura
  15. Pontificio Consejo para la Familia
  16. Pontificio Consejo para los Textos Legislativos

 

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Padres de la Iglesia

padres

  1. San Agustín (354-430)
  2. San Ambrosio (340-397)
  3. San Atanasio de Alejandría (296-373)
  4. Atenágoras de Atenas (s. II)
  5. San Beda (673-735)
  6. San Basilio Magno (330-379)
  7. San Cipriano de Cartago (+258)
  8. San Cirilo de Alejandría (374-444)
  9. San Cirilo de Jerusalén (313-386)
  10. San Clemente de Alejandría (150-215)
  11. Pseudo-Crisóstomo (s. V)
  12. San Dionisio de Alejandría (+264)
  13. San Fulgencio de Ruspe (460-533)
  14. Griego, o el Geómetra
  15. San Gregorio Nacianceno (330-390)
  16. San Gregorio de Nisa (335-394)
  17. San Gregorio Taumaturgo (213-270)
  18. San Hilario de Poitiers (300-368)
  19. San Ignacio de Antioquía (+107)
  20. San Ireneo de Lyon (130-202)
  21. San Jerónimo (347-420)
  22. San Juan Crisóstomo (347-407)
  23. San Justino Romano (100/114-162/168)
  24. San Máximo confesor (662)
  25. San Melitón de Sardes (s. II)
  26. Orígenes (+254 d. C)
  27. San Paciano de Barcelona (365)
  28. Policarpo de Esmirna (69-155)
  29. Teófilo de Antioquía (183)
  30. Teodoreto de Ciro (393-466)
  31. San Vicente de Lérins (+450)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

15 Doctores de la Iglesia

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  1. Santo Tomás de Aquino (1225-1274)
  2. San Antonio de Padua (1195-1231)
  3. San Alfonso de Ligorio (1696-1787)
  4. San Bernardo de Claraval (1090-1153)
  5. San Buenaventura (1218-1274)
  6. San Francisco de Sales (1567-1622)
  7. San Juan de la Cruz (1542-1591)
  8. San Juan Damasceno (676-749)
  9. San Juan de Avila (1499-1569)
  10. San Pedro Canisio (1521-1597)
  11. Pedro Damián (1007-1072)
  12. San Roberto Belarmino (1542-1621)
  13. Santa Catalina de Siena (1347-1380)
  14. Santa Teresa de Jesús (1515-1582)
  15. Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897)

¿Quién juzga al Papa Francisco?

14 Sínodos y el Magisterio Episcopal

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  1. Sínodo de Valence (855)
  2. XVI Sínodo de Toledo (693)
  3. XIV Sínodo de Toledo (684)
  4. XI Sínodo de Toledo (675)
  5. Sínodo de Letrán (649)
  6. I Sínodo de Braga (561)
  7. Sínodo de Constantinopla (543)
  8. II Sínodo de Orange, 529 (en la Galia)
  9. Sínodo de Arlés (475)
  10. XV Sínodo de Cartago (418)
  11. I Sínodo de Toledo (397)
  12. Sínodo de Roma (382)
  13. Sínodo de Laodicea (363-364 AD)
  14. Sínodo de Elvira (300)
  1. CELAM
  2. Sínodo de los Obispos

¿Quién juzga al Papa Francisco?

Diversos documentos y Autores

varios

  1. La Liturgia de las Horas
  2. XLVIII Congreso Eucarístico Internacional
  3. Alcuino de York
  4. San Benito de Nursia
  5. San Bonifacio de Maguncia
  6. San Elredo de Rieval
  7. San Francisco de Asís
  8. San Ignacio de Loyola
  9. San Juan Bautista María Vianney
  10. San Juan Bosco
  11. San Juan de Ribera

 

Tomado de:

http://denzingerbergoglio.com/

Monseñor Lefebvre Habla de la Apostasía

Monseñor Lefebvre

Mons. Lefebvre no ha dejado de denunciar la actual apostasía refiriéndose (en su última obra Itinerario Espiritual, Ecône 1990, p.70) a la ocupación de la Iglesia por Papas infieles y por Obispos apóstatas que destruyen la fe del clero y de los fieles, afirmando que: «Esta apostasía hace a estos miembros, adúlteros, cismáticos opuestos a toda tradición, en ruptura con el pasado de la Iglesia y en consecuencia con la Iglesia de hoy, en la medida en que la Iglesia de hoy permanezca fiel a la Iglesia de Nuestro Señor». Texto que desgraciadamente hay que decirlo ha sido mutilado en la edición hecha en español en Buenos Aires 1991, es una vergüenza que se recorte impunemente a Monseñor.

En el prólogo de la misma obra, Mons. Lefebvre evidencia el  cisma y la apostasía, de quienes le condenaron junto con Mons. de Castro Mayer, minimizando y negando las riquezas de la Encarnación y de la Redención: «Los que estiman un deber minimizar estas riquezas e incluso negarlas, no pueden sino condenar a estos dos Obispos y así confirmar su cisma y su separación de Nuestro Señor y su Reino, la causa de su laicismo y su ecumenismo apóstata». (Itinerario… Ed. española, Buenos Aires 1991, p.14).

La Libertad religiosa, tal como es enseñada y propuesta por Vaticano II y Juan Pablo II, su fiel servidor, contenida en la declaración «Dignitatis Humanae» constituye una blasfemia y una verdadera apostasía tal como manifiesta Mons. Lefebvre: « es una blasfemia y una apostasía hacer de este argumento un principio absoluto y fundamental del Derecho público de la Iglesia. Los Papas han condenado formalmente, ellos mismos, la actitud de  los Estados incluso católicos de nombre, que reducen así la Iglesia al régimen del derecho común (…) ». (Itinéraires, nº 233, p.46-47).

Continuar con las orientaciones del Concilio, cosa que hace Juan Pablo II con todo entusiasmo y esmero, es extender la apostasía por todas partes: «La situación de la Iglesia es tal que sólo un Papa como San Pío X puede parar la autodestrucción que sufre la Iglesia sobre todo después del Concilio Vaticano II. Proseguir con las orientaciones de este Concilio y de sus reformas post-conciliares, es extender la apostasía y conducir la Iglesia a su ruina. Se juzga el árbol por sus frutos, dijo Nuestro Señor mismo». (Itinéraires, nº233, p.129-130).

El liberalismo conduce a la apostasía tal como advierte Mons. Lefebvre (Cf. Le Destronaron… p.11).

« La Libertad Religiosa es la apostasía legal de la sociedad: recordadlo bien…» por esto Mons. Lefebvre no firmó la Declaración sobre la Libertad Religiosa (Dignitatis Humanae) porque como bien recalca: «¡No se firma una apostasía!». (Ibídem, p.75).

Apostasía práctica, apostasía latente fueron expresiones utilizadas por Mons. Lefebvre para expresar el estado de pérdida de la fe. (Cf. Ibídem, p.113 y 208).

De modo más enérgico Mons. Lefebvre afirmó: «Lamentablemente debo decir que Roma ha perdido la fe, Roma está en la Apostasía. Estas no son palabras en el aire, es la verdad: Roma está en la apostasía. Uno no puede tener más confianza con esa gente, ya que ellos abandonan la Iglesia. Esto es seguro». Esto dijo Mons. Lefebvre después de la entrevista que tuvo con el Cardenal Ratzinger el 14 de Julio de 1987, en la conferencia dada durante el retiro sacerdotal en Ecône el 14 de Septiembre de 1987.

La razón última y profunda de la resistencia de Mons. Lefebvre: «es la apostasía general, es por esto que nosotros resistimos (…)». (L’Eglise Infiltrée par le Modernisme, Ed. Fideliter 1993, p.69).

La apostasía de Juan Pablo II expresada por Mons. Lefebvre  cuando se le objetaba las futuras consagraciones en contra de la voluntad del Papa, en estos términos: «¿ Contra el Papa? Pero contra un Papa que destruye la Iglesia, que es prácticamente un apóstata y que quiere hacernos apóstatas, yo pregunto: ¿qué hacer? ¿hay que renunciar a la continuidad de esta obra de la Iglesia para complacer a aquel que no quiere saber más de la tradición, que ya no quiere que Nuestro Señor Jesucristo reine públicamente, y que nos conduce a la apostasía?» (Conferencia del 14/8/1987).

La impostura de Asís

La Apostasía

Respuesta a los Interrogantes más Relevantes -Parte 4 de 4

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d) Sobre el Papa Putativo

El Papa hereje al no ser miembro de la Iglesia mucho menos puede ser su cabeza. Dejamos al margen la discusión sobre el momento exacto, teniendo por más seguro teológicamente que la herejía cuando se hace manifiesta, por la objetividad misma del hecho, es insostenible teológicamente que el Papa hereje siga siendo verdadero Papa de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.
Los que sostienen, que se requiere una declaración por parte de la Iglesia para que el Papa hereje sea depuesto puede sostenerse, pero con la observación siguiente: como hay un principio teológico apodíctico, el que no es miembro de la Iglesia mucho menos puede ser su cabeza, el Papa hereje manifiesto sería Papa putativo (en apariencia tan sólo) hasta que la declaración tenga lugar (acto puramente declaratorio) de parte de la Iglesia (una parte representativa de la Iglesia o de Roma). Sería un Papa tan sólo putativamente, hasta que sea depuesto durante todo el tiempo que transcurra hasta su deposición.

Parece ser que la opinión de Mons.Lefebvre se inclinaba por la declaración de la Iglesia, cuando en reiteradas ocasiones decía que algún día la Iglesia juzgará lo que está pasando, con lo cual remitía a una declaración (posterior) de la Iglesia.

El Padre Coache en «Combat de la Foi», 15 Sept.19. nº96, p.3, muy sabia y prudentemente dice: «Digo una vez más que: teólogos muy sabios y santos han declarado que si un Papa cae en la herejía o traiciona la Iglesia, sigue siendo Papa radicalmente hasta que una sentencia bastante representativa de la Iglesia o de Roma no lo haya depuesto (mientras se espera, claro está, no hay que obedecerle, sobre todo en los puntos donde ha traicionado la Iglesia), pero otros teólogos tan sabios y santos han declarado que el Papa es depuesto por el hecho de su herejía pública y obstinada.

Estas dos opiniones teóricamente distintas pueden tener una conciliación práctica: es decir que pueden coincidir en los efectos prácticos y de hecho, en la fórmula del Papa putativo (tenido por tal sin serlo en realidad) con una jurisdicción suplida directamente de Cristo (Cabeza invisible de la Iglesia, no lo olvidemos) para el bien común de la Iglesia y la salvación de las almas.

La fórmula del Papa putativo viene de Mons. de Castro Mayer, fue él mismo quien me lo dijo en el seminario de la Reja en 1989 cuando le pregunté sobre su pensamiento acerca del Papa y la Sede Vacante. Él manifestó categóricamente: un hereje no puede ser Papa y este Papa es un hereje, a lo cual le objeté: pero habría que distinguir entre herejía formal y herejía material, a lo cual respondió enérgicamente que esa distinción no tiene lugar; entonces no hay Papa, le dije, respondió: puede considerárselo como Papa putativo. Le pregunté por el «Una Cum», a lo cual respondió se puede nombrarlo como Papa putativo, su autoridad sería putativa y las canonizaciones que fueran justas y los demás actos justos en bien de la Iglesia, tendrían valor en tanto Papa putativo. En definitiva (como se ve) se trata de una jurisdicción suplida que hace válidos los actos en favor del bien común de la Iglesia y de la salvación de las almas, hasta que se decante la cosa.
Luego que no digan que Mons. de Castro Mayer no era de los que pensaban que la Sede no está vacante; él afirmaba que el Papa hereje no era Papa (no podía serlo); él era sedevacantista en el buen sentido del término (sin la connotación peyorativa que esta palabra pueda tener hoy). En realidad se puede decir que el Papa hereje ocupa la sede putativamente tan sólo, ocupa la sede de hecho, pero no de derecho.

Un hereje no puede ser Papa,  sin embargo, la Sede de Pedro puede estar ocupada falsamente por un Papa hereje (cismático o apóstata), de aquí la fórmula del Papa putativo y así cuando una Papa es hereje, es Papa sólo en apariencia (Papa putativo) pero no en realidad; todas sus acciones que requieran jurisdicción y que son para el bien común de la Iglesia y la Salvación de las almas, están suplidas directamente por Cristo Cabeza invisible de su Iglesia. Es la Iglesia en este sentido quien suple siempre la jurisdicción de uno u otro modo.

Tendríamos así la conciliación práctica de las dos sentencias más acreditadas teológicamente que admiten que un Papa caiga en herejía:

⦁ Afirmando los unos que pierde el Pontificado inmediatamente (Ipso facto) cuando la herejía es manifiesta (San Roberto Belarmino – Melchor Cano – Billot) o con su variante o matiz entendiendo por manifiesta la herejía notoria y divulgada del público (Wernz – Vidal y el mismo Da Silveira).

⦁ Afirmando los otros que el Papa hereje pierde el Pontificado cuando media la declaración de la Iglesia (por sus integrantes más representativos o por Roma). Teológicamente refutable pero que tiene una verdad si se la enfoca como proponemos, es decir que el Papa sería Papa tan solo putativamente desde que pierde ipso facto el Pontificado por la herejía manifiesta hasta la sentencia puramente declaratoria de la Iglesia que lo depondría.

Tanto se tenga la una como la otra (aunque S. Roberto Belarmino refuta la segunda) es decir que se tenga por cierto que el Papa pierde ipso facto el Pontificado por la herejía manifiesta, o que se requiere declaración (de una parte representativa) de la Iglesia para perder el Pontificado, se puede concluir que se pierde ipso facto por herejía manifiesta y mientras siga en el cargo hasta que se aclare por sentencia de la Iglesia es Papa tan sólo putativamente y así para el orden práctico tenemos la conciliación de dos sentencias válidas con distinto tenor.
En resumidas cuentas para ser claros y precisos habría una superación de las dos hipótesis más acreditadas teológicamente, superación que impone la necesidad del caso vivido real y concretamente y no sólo por consideración especulativa idealmente vislumbrada.

La tesis refundida, teológicamente cierta, es que, el Papa hereje pierde el Pontificado por el hecho mismo de su herejía (cisma o apostasía) pública y notoria, (como dice S. Roberto Belarmino básicamente o con el matiz que hace Da Silveira) pero hasta tanto no se conforme por una declaración de la Iglesia a través de sus más acreditados representantes el Papa hereje es tan sólo Papa putativamente con jurisdicción casual u ocasional (de hecho y no por derecho), directamente de Cristo para los actos en los cuales el bien común de la Iglesia y el de la salvación de las almas así lo exijan.

Nada entonces de estupideces, fomentadas muchas veces por los enemigos ocultos de la Iglesia, como elección de otro Papa por un grupo que se cree imaginariamente representativo de la Iglesia, (tal el caso del Palmar de Troya en España o el de los Jovitas en el Canada, etc.) o crear un Concilio imperfecto que busca una cabeza en donde depositar la autoridad, eligiendo un Papa de entre los Obispos asistentes.

Nuestra posición no tiene que ver con ideas raras y extrañas a la teología de la Iglesia inventando soluciones absurdas que llevan a un caos peor que el que se quiere evitar. La idea del Papa putativo sostenida por Mons. de Castro Mayer con la explicación nuestra que la enmarca es teológicamente coherente y se aviene a lo que está pasando. Y esta situación podrá extenderse a más de un Papa que haya caído en el cisma, la herejía o la apostasía o en todas las tres.

Por lo dicho, como se ve, esta situación podría durar y durará cuanto Cristo, Nuestro Redentor y Salvador quiera o permita que esta crisis dure, para purificación de su Iglesia en esta tierra y la de sus fieles seguidores hasta el fin.

La elección de otro Papa fiel a la Tradición de la Iglesia, se puede siempre dar sea por los cardenales nombrados por el Papa putativo (con jurisdicción suplida por el bien común de la Iglesia) sea por el clero de Roma, pues en definitiva los cardenales eligen al Obispo de Roma (al Papa) por tener el título de párrocos de Roma. La Sede Vacante no impide la elección de otro Papa como muchos piensan.

Respuesta a los Interrogantes más Relevantes -Parte 3 de 4

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        c) Sobre la Comunión en la Fe

 

Cuando se habla de comunión en la Iglesia entre sus miembros, se está refiriendo a la comunión en la fe en primer lugar, es decir comunión en la misma fe creída y profesada por todos. Se trata de la unidad de la fe, un solo Dios, un solo Bautismo, una sola fe. Sin la unidad en la fe, no hay la unidad de culto, ni la unidad de gobierno. La fe es por eso fundamento de la Iglesia, junto con los Sacramentos: «Quia Ecclesia fundatur in fide et  Sacramentis». (S.Th. Sup., q.6, a.6).

La fe es exclusiva, excluye toda otra falsa creencia toda otra falsa religión. La fe no admite combinaciones. Sí Sí No No, lo demás viene del Maligno. (Mt. 5, 37).

Es imposible comulgar en la fe con alguien que no tenga la fe, o que no la profese cuando debe. Si un Papa no profesa la fe, no se puede estar en comunión con él. Estar en comunión religiosa con los que no profesan la fe católica, es lo que se llama la comunión in sacris, lo cual está tajantemente prohibido, como enseña la teología moral. 

La comunión en la misma fe obliga a no estar con los que no la profesan, esto es tan evidente y claro que no tiene vueltas,  salvo el que quiera dárselas.

«La necesidad de la unión o comunión en la fe cristiana, predicada por los Apóstoles con la autoridad de Jesucristo, resulta de la afirmación de San Pablo: Unus Dominus, una fides, unum baptisma. Ef. 4, 5ss. Esta fe, es cierto, no es sino la fe objetiva o la doctrina cristiana. Pero, puesto que, su unidad perfecta es estrictamente obligatoria, la unión o la comunión en esta unidad de fe es su necesaria consecuencia. (…) toda ruptura con esta unidad de fe cristiana es severamente reprobada, la comunión o la unión en esta fe es, por el hecho mismo, estrictamente impuesto». (D.T.C. Communion dans la Foi, col.422).

Es más, según San Ignacio de Antioquía: «Quien por una doctrina perversa corrompe esta fe de Dios, irá al fuego inextinguible, igualmente aquel que le escucha». (Ibídem, col. 422).

La no comunión con el que no profesa la fe es exigida por la doctrina de la Iglesia. El no estar en comunión con un Papa que no profesa la fe católica es una separación legítima que nada tiene que ver con una actitud cismática, todo lo contrario, pues como distinguen los teólogos medievales, el cisma procede de la separación ilegítima, y no de la separación legítima. «Los teólogos medievales, al menos los de los siglos XIV, XV y XVI, tienen la preocupación de notar que el cisma es una separación ilegítima de la unidad de la Iglesia, pues podría haber una separación legítima, como si alguien rechaza la obediencia al Papa, ordenándole éste una cosa mala, o indebida, como dice Torquemada». (D.T.C. Schisme, col. 1302).

Luego puede haber una separación lícita, la cual no constituye cisma alguno, al contrario si la autoridad eclesiástica o el mismo Papa ordenan algo malo o indebido no se debe obedecer y mucho menos si es en detrimento de la fe. Se debe resistir y si es en materia de fe y doctrina compete una lícita separación so pena de sucumbir en el error en detrimento de la fe. La razón de esta separación legítima, está en la misma caridad la cual se identifica con la verdad, donde no hay verdad no hay caridad, Ubi Veritas et Iustitia, ibi Caritas.

La comunión eclesiástica (o unidad eclesiástica) que se rompe por el cisma (escisión) es un efecto de la caridad, y por el mismo está ligada siempre a la caridad (Cf. D.T.C. col. 1302), de tal modo que el cismático es el que rompe la comunión o unidad eclesiástica por no actuar como parte (miembro) de la Iglesia, obrando, actuando, pensando, viviendo independientemente y no según la Iglesia, y en la Iglesia. (Cf. D.T.C. Schisme, col. 1301).

Mientras no se rompa la comunión con la Iglesia actuando como parte de ella, no se es cismático. Para ser cismático hay que romper el vínculo que mantiene la parte dentro del todo. No cualquier desobediencia a la autoridad o al Papa es un cisma, tiene que ser una desobediencia que impugne la autoridad en cuanto tal atacando así la unidad de la Iglesia en sí misma: «Para que se verifique la noción de cisma, es necesario, que la unidad de la Iglesia misma sea violada, que haya rechazo de obrar ut pars en materia que ataña la unidad de la Iglesia (…)». (D.T.C. Schisme, col. 1302).

Y como ya dijimos la primera unidad de la Iglesia visiblemente se da por la profesión de la fe, luego cuando la fe está en peligro es un deber de no estar en comunión con aquel que la destruye aunque sea el mismo Papa. Por esto el mismo Mons. Lefebvre en varias ocasiones manifestaba que si había un cisma no era de parte de él sino de la Roma modernista, ellos han cambiado, no nosotros.

No se debe entonces invocar una comunión eclesiástica, una comunión en la fe con quien destruye la fe a sabiendas, como pasa hoy. La fe está siendo destruida desde Roma mismo. No de la Roma católica, de la Roma de siempre, sino de la Roma modernista, de la Roma convertida en la Babilonia de todas las religiones.

Hay un deber de separación legítima, que no es cismática3 además, sino todo el contrario, es un deber, es una obligación so pena de sucumbir en el error y ser arrastrados por él. La verdadera obediencia es absoluta ante Dios y relativa ante los hombres en la medida que sean de Dios.

Se podría erróneamente pensar: hay que estar siempre en comunión con el Papa, pues el Papa es el Papa, además el axioma que dice «Ubi Petrus ibi Ecclesia» (donde está el Papa está la Iglesia) me reasegura, lo demás no me interesa, tal como diría un papista o mejor un verdadero papólatra. Pues bien, el Cardenal Cayetano dice al respecto: «La Iglesia está en el Papa cuando éste se comporta como Papa, es decir, como cabeza de la Iglesia; pero en el caso de que no quisiera actuar como Cabeza de la Iglesia, ni la Iglesia estaría en él, ni él en la Iglesia». El Cardenal Journet también repite lo mismo: «En cuanto al axioma “donde está el Papa está la Iglesia”, vale cuando el Papa se comporta como Papa y Jefe de la Iglesia; en caso contrario, ni la Iglesia está en él ni él en la Iglesia». (Citas las dos traídas por Da Silveira, Op. Cit. p.188 y 185). 

En consecuencia es evidente que el Papa que no se comporta como tal o sea como Cabeza de la Iglesia, no es garantía de la visibilidad de la Iglesia, al contrario, pues no está él en la Iglesia, ni la Iglesia está en él, lo que significa que no pertenece a la Iglesia, ni tampoco la representa, según las palabras de los dos Cardenales.

3    «Los  Teólogos  medievales,  al  menos  aquellos  de  los  siglos  XIV,  XV  y  XVI,  tienen  la  preocupación  de  recalcar  que  el  cisma  es  una  separación  ilegítima  de  la  unidad  de  la  Iglesia,  puesto  que,  dicen  ellos,  podría  haber  una    separación  legítima,    como  si  alguien  rechaza    obedecer    al  Papa    cuando  este  manda  una  cosa  mala  o  indebida.  Torquemada,  op.  cit.c.1».  (D.T.C.  Schisme,  col.  1302). 

La comunión con Roma y con la Iglesia es principal y fundamentalmente comunión en la fe católica apostólica Romana.

La comunión en la fe plantea la cuestión del «Una Cum», pues en principio no se puede estar en comunión en la fe con un Papa que no profesa la fe, es evidente. 

No se trata simplemente de rezar por el Papa, sino de estar en comunión con el Papa en la misma profesión de la fe católica. Y si hubiera duda al menos habría que decir el «Una Cum» sub conditione o secundum quid, pero jamás simpliciter. Lo mismo en el caso del Papa putativo, se lo nombraría putativamente tan sólo, como manifestó Mons. de Castro Mayer que se podría decir en tal caso.

El Oremus pro pontifice nostro, si se trata de orar simplemente se puede orar por cualquiera aún por los herejes y apóstatas así como por los pérfidos judíos, pero si se trata de proferir pública y solemnemente nuestra comunión con el Pontífice nostro por el cual oramos tampoco es admisible, por las mismas razones del «Una Cum». De todos modos retengamos con Santo Tomas de Aquino que en el Canon de la santa Misa no se ora por los que están fuera de la Iglesia, o sea ni por los cismáticos, ni por los herejes, ni por los apóstatas: «Unde et in canone misase non oratur pro his qui sunt extra Ecclesam». (S.Th. III, q.79, a.7, ad 2).

 

Respuesta a los Interrogantes más Relevantes -Parte 2 de 4

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            b) Visibilidad de la Iglesia con un Papa Hereje – Cismático y/o  Apóstata

 

Otra de las cuestiones que se presentan ante la eventualidad de un Papa hereje cismático y/o apóstata, es la cuestión de la visibilidad de la Iglesia. ¿Qué pasa con la Iglesia que debe ser visible con un Papa hereje? La visibilidad de la Iglesia es un dogma de fe.

Pues bien, es la misma visibilidad de la Iglesia la que exige la profesión pública de la fe: «Lo que constituye la visibilidad de la Iglesia es su organización exterior, tanto más que es de derecho divino, organización manifiesta a todas las miradas y a la cual todos los fieles deben pertenecer por el vínculo visible de la misma fe obligatoria, exteriormente profesada, por el vínculo de la obediencia frente a una autoridad común visible y por el vínculo de una misma comunión en la participación a los Sacramentos establecidos por Jesucristo.» (D.T.C. Église, col. 2144). Luego es evidente que la visibilidad de la Iglesia exige en primer lugar la profesión pública de la fe católica, pues: «la Iglesia es la sociedad de los fieles unidos por la profesión integral de la misma fe católica, por la participación a los Sacramentos y por la sumisión a la misma autoridad sobrenatural emanando de Jesucristo, principalmente a la autoridad del Pontífice Romano Vicario de Cristo». (D.T.C. Église, col. 2109-2110). 

«El Cardenal Torquemada (+ 1468) define la Iglesia como la sociedad de los católicos o la universalidad de los fieles, que sean predestinados o no, que estén o no en la caridad, por vista que ellos profesen la fe católica integral y que no sean separados de la Iglesia por la justa sentencia de sus pastores». (D.T.C. Église, col.2141).

Vemos que la profesión pública e integral de la fe es el primer requisito para pertenecer a la Iglesia visible, sin profesión pública e integral de la fe no hay visibilidad de nuestra pertenencia a la Iglesia. La visibilidad de la Iglesia pasa primera y fundamentalmente por la profesión integral y pública de la fe católica apostólica y romana.

 La distinción teológica entre cuerpo y alma de la Iglesia,  comprende los elementos visibles e invisibles de la misma, de tal modo que la pertenencia al cuerpo de la Iglesia es lo que constituye su visibilidad o sea que hablar de visibilidad de la  Iglesia, es considerar el cuerpo de la Iglesia, es referirse a la visibilidad de la misma: «el cuerpo de la Iglesia comprende el elemento visible o la sociedad visible, a la cual se pertenece por la profesión exterior de la fe católica, por la participación a los Sacramentos y por la sumisión a los legítimos pastores, y el alma comprende el elemento invisible o la sociedad invisible, a la cual se pertenece por el hecho que se posean los dones interiores de la gracia». (D.T.C. Église, col. 2154).

Quede claro entonces que para pertenecer al cuerpo de la Iglesia se requiere la profesión de la fe, en primer término, pues San Roberto Belarmino «señala tres condiciones indispensables para pertenecer al cuerpo de la Iglesia o a la Iglesia visible que es la única verdadera Iglesia. La primera condición (es lo que aquí más nos interesa) la profesión de la verdadera fe, siempre requerida por la Tradición constante y universal de la Iglesia que ha considerado sin cesar los herejes como no pertenecientes a la Iglesia según los textos anteriormente citados y de los cuales muchos están aquí indicados por San Roberto Belarmino ». (D.T.C. Église, col. 2160).

Quien no es miembro del cuerpo de la Iglesia, no puede ser su Cabeza, y si no se profesa la fe, primer requisito de todo miembro del cuerpo de la Iglesia ¿cómo puede ser Papa, es decir su Cabeza?, oigamos al mismo San Roberto Belarmino (citado por Da Silveira, op. cit. p.172). «El Papa hereje manifiesto, deja por sí mismo de ser Papa y Cabeza, del mismo modo que deja por sí mismo de ser cristiano y miembro del cuerpo de la Iglesia; y por eso puede ser juzgado y punido por la Iglesia. Esta es la sentencia de todos los antiguos Padres, que enseñan que los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción, y concretamente de San Cipriano (Lib. 4, Espist. 2) el cual así se refiere a Novaciano, que fue Papa (antipapa) en el cisma que hubo durante el Pontificado de San Cornelio».

Notemos que al decir San Roberto Belarmino que pierde toda jurisdicción no quiere decir que excluya una sustentación por parte de Nuestro Señor Jesucristo en el caso del Papa hereje. Tal como hoy podría ser. Se refiere sí a la pérdida por derecho de la jurisdicción perdiendo el Pontificado, sin que excluya la sustentación de hecho puramente actual y (no habitual) según el bien común de la Iglesia y la salvación de las almas.

Sin la profesión de fe pública e integral no hay pertenencia a la Iglesia, no se es miembro del cuerpo de la Iglesia, pues la visibilidad de la Iglesia así lo exige. Un Papa que no profesa la fe católica está fallando en el primer vínculo visible de la unidad de fe, está fallando en la unidad visible de la fe por la carencia en la profesión exterior de la misma. Sin la unidad de fe visible por la profesión pública e íntegra de la fe, ¿cómo se puede considerar miembro del cuerpo visible de la Iglesia a quien falla en la profesión de la fe? Sin profesión pública de la fe integral no hay el vínculo visible que permita afirmar que se pertenece al cuerpo de la Iglesia, esto es claro como el agua. Y quien no es miembro del cuerpo visible de la Iglesia, ¿cómo puede ser su cabeza? O se profesa la fe públicamente o no se es miembro del cuerpo de la Iglesia.

Como dice Melchor Cano (citado por Da Silveira) «no se puede ni siquiera concebir que alguien sea cabeza y Papa, sin ser miembro y parte». (Op. Cit. p.173). Y ¿cómo se puede ser miembro y parte de la Iglesia visible sin la profesión pública e íntegra de la fe católica apostólica y romana?

La profesión de fe es un vínculo necesario para pertenecer al cuerpo de la Iglesia, San Roberto Belarmino, así también lo confirma al referirse al hereje en un texto que trae Da Silveira: « (…) el hereje manifiesto no es de modo alguno miembro de la Iglesia, es decir, ni espiritualmente ni corporalmente, lo que significa que no lo es ni por unión interna ni por unión externa. Porque inclusive los malos católicos están unidos y son miembros espiritualmente por la fe y corporalmente por la confesión de la fe (…)». (Op. Cit. p.173). Es evidente que la profesión (confesión) de la fe es necesaria para pertenecer corporalmente a la Iglesia, o sea para ser miembro del cuerpo de la Iglesia visible.

Luego un Papa que no profesa la fe católica íntegramente no puede ser miembro del cuerpo de la Iglesia y si no puede ser corporalmente miembro, mucho menos puede ser su cabeza. Esto es hasta de una evidencia física. El que no lo vea, es porque no lo quiere ver, y no hay peor ciego que el que no quiere ver. Pero al pan pan y al vino vino, le seguiremos diciendo nosotros.

La cuestión de la visibilidad de la Iglesia está directa e  íntimamente relacionada con la pertenencia a la Iglesia como miembro. Pertenencia visible o pertenencia al cuerpo de la Iglesia que se funda primera y principalmente en la profesión pública de la fe católica integralmente.

Luego es la misma visibilidad de la Iglesia la que no admite al Papa hereje, pues lo rechaza y repele como a un miembro muerto y putrefacto, lo mismo para el cismático y/o el apóstata.

Recordemos además que la visibilidad de la Iglesia se basa en aquello que es de constitución divina, es decir en el Papado, en la jerarquía, más que en las personas privadas que ocupan tales cargos públicos. La visibilidad de la Iglesia dada por su jerarquía divinamente instituida se refiere a los cargos (o investiduras) como es el Papado, el Episcopado etc… Es la persona pública, el cargo u oficio público divinamente instituido y no la persona privada que lo ocupa, ejerce, y desempeña. La visibilidad de la Iglesia no se pierde porque la Sede está Vacante lo cual sucede siempre que los Papas mueren. La misma Sede Vacante muestra la visibilidad de la Iglesia en cuanto al Papado hasta que sea ocupada la Santa Sede por un legítimo sucesor de San Pedro. Las instituciones divinas no se destruyen por la falencia de los hombres, por eso la Iglesia es divina a pesar de los hombres.

Por cuerpo de la Iglesia se entiende, (dice Hugon) la obligación de pertenecer a este organismo por el carácter bautismal y por los vínculos visibles de una triple unidad: de fe, de culto, de gobierno. (Hors de l’Eglise Point de Salut, p. XVIII).

El cuerpo visible de la Iglesia exige un triple vínculo,  tres vínculos que son visibles, y el primero de estos tres vínculos visibles es el de la profesión exterior de la fe católica. El vínculo de la fe, no es sólo la fe interior, no basta para ser un vínculo visible que exige por lo mismo la visibilidad de esa fe, la cual se manifiesta por su profesión exterior.

En este sentido afirma Hugon: «La unidad, causa de vida, signo de verdad, es visible y tangible, porque implica la profesión exterior de los mismos artículos por todo el mundo, y que requiere un magisterio público y auténtico al cual todos están obligados a someterse. Sin esta autoridad soberana e infalible, las controversias serían interminables como lo son en el protestantismo». (Ibídem, p. 246).

Precisamente este Magisterio infalible que dirime las controversias y define los Dogmas es el que actualmente es negado por los modernistas, sean en las apariencias progresistas o conservadores, como el Cardenal Ratzinger Prefecto de la Congregación para la Fe (que vela por la fe) sobre quien Mons. Lefebvre lo dijo poco antes de morir haciendo alusión a la revista Sí Sí, No No (Ed. Italiana del 15 de Enero 1991): «Os invito a leer el denso artículo de fondo de «Sí Sí No No» que ha aparecido hoy sobre el Cardenal Ratzinger. ¡Es aterrador! El autor del artículo no sé quién es, pues ponen siempre seudónimos, y no se sabe entonces quien es. Pero en fin, el artículo está muy bien documentado y concluye que el Cardenal es hereje. El Cardenal Ratzinger es hereje. No solamente, se enfrenta a los decretos y declaraciones dogmáticas según él ha afirmado. Se puede incluso discutir, si es infalible, si no es infalible: «Quanta Cura», «Pascendi Dominici Gregis», el Decreto «Lamentabili» etc.., se puede discutir. No es esto lo que es grave en el cardenal Ratzinger, sino que pone en duda la realidad misma del Magisterio de la Iglesia. Pone en duda que hay un Magisterio que sea permanente y definitivo en la Iglesia. Esto no es posible. Se acomete contra la raíz misma de la enseñanza de la Iglesia. Ya no hay una verdad permanente en la Iglesia, verdades de fe, Dogmas en consecuencia. No hay más Dogmas en la Iglesia ¡Esto es radical! Evidentemente es herético, está claro. Es horrible, pero es así». (Última conferencia espiritual de Mons. Lefebvre en Ecône, 8 y 9 de Febrero 1991).

Si esto dijo Mons. Lefebvre poco antes de morir en su última  conferencia espiritual a los seminaristas de Ecône, la herejía no se puede negar, existe en las personas más encumbradas en la Iglesia y en Roma mismo. El Cardenal Ratzinger es el brazo derecho de Juan Pablo II en las cuestiones teológicas y piensan igual, de eso no cabe duda, tal para cual, la conclusión se impone, pero de esto hablaremos más adelante. Queda asentado por  todo lo expuesto que sin la profesión de la fe no se puede pertenecer al cuerpo de la Iglesia visible. Un Papa que no profesa la fe ¿cómo va a transmitirla?, es imposible por esto Mons. Lefebvre dijo refiriéndose al Papa, en aquel entonces Pablo VI: «Y como sucesor de Pedro debe transmitir la fe de sus predecesores. En la medida que no nos transmita la fe de sus predecesores, ya no es el sucesor de Pedro. Entonces se volvería una persona que se separa de su cargo, que reniega de su cargo, que no se dedica a su cargo. No puedo hacer nada, no es mi culpa». (La Condamnation… p. 262). 

 

Respuesta a los Interrogantes más Relevantes -Parte 1 de 4

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Juan XXIII (Procida, 1370 – Florencia, 22 de diciembre de 1419), antipapa de la Iglesia Católica durante parte del así llamado Cisma de Occidente entre 1410 y 1415.

Una vez asentado el principio teológico y jurídico de la posibilidad del Papa hereje, cismático o apóstata, conviene dilucidar los interrogantes que surgen ante la pérdida del Pontificado, tales como la visibilidad de la Iglesia, la jurisdicción del Papa hereje, la comunión en la fe, entre las más relevantes.

 

                     a) Jurisdicción del Papa Hereje – Cismático o Apóstata

 Hay una incompatibilidad teológica radical entre la herejía y la jurisdicción, entre la condición de hereje y la posesión de la jurisdicción pues el hereje deja de ser miembro de la Iglesia. 

Como dice Da Silveira «esa incompatibilidad es tal que normalmente no se coadunan la condición de hereje y la detención de una jurisdicción eclesiástica. Sin embargo, ella no es absoluta, o sea, no es tal que, cayendo en herejía interna, o inclusive externa, el detentador de la jurisdicción eclesiástica esté destituido del cargo «ipso facto», en todos los casos e inmediatamente. (…) por eso, no llamamos esa incompatibilidad de «absoluta», sino que hablamos tan sólo de «incompatibilidad en la raíz». La herejía corta la raíz y el fundamento de la jurisdicción, es decir, la fe y la condición de miembro de la Iglesia. Pero no elimina «ipso facto» y necesariamente la propia jurisdicción. Así como un árbol puede conservar vida todavía por algún tiempo después que se le corta la raíz, así también, en casos frecuentes, la jurisdicción perdura inclusive después de la caída en herejía de quien la poseía. Sin embargo, la jurisdicción sólo es conservada en la persona del hereje a título precario, en estado de violencia y en la medida en que lo exija una razón precisa y evidente, dictada por el bien de la Iglesia o de las almas. (…) Ya cortada en su raíz, la jurisdicción del hereje tan sólo subsiste en la medida en que es sustentada por otro». (Op.Cit. p.177-178).

En el caso del Papa hereje, concluye Da Silveira, es sustentada por Jesucristo, pues la Iglesia en cuanto considerada por contraposición al Papa, no le es superior, y por lo tanto no podría sustentar su jurisdicción.

Nosotros podemos agregar que la jurisdicción puede ser sustentada sólo para los actos que así lo requieran, en vista del bien común de la Iglesia y la salvación de los fieles, por Nuestro Señor Jesucristo (cabeza invisible de la Iglesia) durante el tiempo que sea necesario aun después de que sea manifiesta su herejía y hasta tanto no se zanje la cuestión de parte de la Iglesia. Con lo cual, el Papa seguiría siendo Papa tan sólo putativamente pero no real y verdaderamente, a causa de su herejía, cisma o apostasía públicamente manifiesta para pocos entendidos (quoad sapientes) o para todos (quoad omnibus) los que guarden la fe católica; mientras que el gran público siga pensando o creyendo otra cosa dada su incapacidad de reflexión.

En el caso de un Papa hereje, cismático o apóstata no se  trata de averiguar su genealogía sino de verificar un hecho consumado, luego parece ingenuo y pueril cuestionar su caída, por no saber exactamente el momento preciso. No se puede rechazar algo por el simple hecho de que no sepamos el momento exacto de su gestación.

La cuestión del Papa putativo la sostuvo Monseñor de Castro Mayer entre otros. Que un Papa caiga en herejía y deje de ser tal, sea «ipso facto» (Torquemada), sea cuando su herejía sea declarada por la Iglesia (Suárez, Cayetano),sea cuando su herejía se torne manifiesta (San Roberto Belarmino, Melchor Cano, Billot) o con un matiz más explícito como añade Da Silveira cuando la herejía se torne manifiesta, notoria y públicamente divulgada, perdiendo ipso facto el Pontificado; poco importa el margen que le demos, en la práctica hay un principio que no se puede negar, el Papa hereje (tarde o temprano) deja de ser miembro de la Iglesia visible por causa de su herejía, cisma o apostasía.

Puede haber un margen como en todo lo humano, pero no se puede indefinidamente prolongarlo. Así como no se puede negar el movimiento como hacía Zenón, diciendo que ningún móvil puede llegar hasta la mitad de una distancia dada, porque antes tendrá que atravesar la mitad de esta mitad, después la mitad de ésta, y así al infinito. En el caso de la delimitación de las fronteras, puede haber un margen pero llega un momento en que las zonas limítrofes de los países están claramente separadas. Lo mismo pasaría con el Papa hereje al querer preguntarse sobre el momento exacto de su herejía y de la pérdida de su Pontificado. Porque no se puede precisar exactamente el inicio de la vida o el de la muerte no por eso a nadie se le ocurriría negar la vida del ser en gestación o la muerte del cadáver.

El Papa hereje sería Papa sólo en apariencia, putativamente ante la opinión pública manipulada por los medios de comunicación modernos, que digitan lo que se debe hacer y pensar, de este modo su herejía sería manifiesta notoria y públicamente, por el mismo hecho, sin que el público en general lo perciba así, a excepción de un pequeño grupo de fieles, un pequeño rebaño o quizás unos pocos de ese pequeño rebaño fiel (los más sapientes).

La jurisdicción del Papa hereje estaría mantenida por Cristo mismo cabeza invisible de la Iglesia, para los actos concretos en los cuales el bien común de la Iglesia y la salvación de las almas así lo requieren, y esta situación podrá durar lo que dure la tribulación según la permisión divina.  Billuart habla de una jurisdicción dada por Cristo al Papa hereje en razón del bien común de la Iglesia: «Communior sententiam tenet, quod pontificí etiam manifeste haeretico Christus ex speciali dispensatione, propter bonum commune et tranquilitatem Ecclesiae, continuet jurisdictionem donec ab Ecclesia declaratur manifeste haereticus.» Cursus Theologiae, t.V, Tractus de Fide Dissert.V. art. III).

El Papa hereje sería Papa tan sólo putativamente -según la apariencia-, ocupando la Sede de Pedro en Roma como un impostor, a semejanza del pseudo profeta, quien tiene cuernos de cordero (imagen del Cristo) pero  habla como el Dragón (imagen de Satanás), con apariencia de piedad pero es realmente un impío, tal como la bestia de la tierra al servicio de la bestia del mar descrita en el Apocalipsis 13, 11.

El Caso de los ortodoxos puede servirnos de luz para comprender la jurisdicción del hereje, cismático o apóstata. Los Ortodoxos tienen jurisdicción dada por la Iglesia pues ella suple, pero no porque tengan jurisdicción, por una permisión tácita de la Sede Apostólica, vamos a decir que no son cismáticos, ni herejes. Sobre la jurisdicción de los cismáticos se puede ver el D.T.C. Schisme, col. 1309 que dice: «Siempre se podrá explicar en su envergadura práctica, por error común, et titulus coloratus y la suplencia de la Iglesia. Pero si es permitido razonar por analogía con el caso de la confirmación conferida en las iglesias ortodoxas por los simples sacerdotes, caso que parece bien suponer una delegación tácita pero positiva no retirada, seremos llevados a pensar que, por un acuerdo o un permiso tácito de la Sede Apostólica, las iglesias cismáticas de Oriente conservan una real y verdadera jurisdicción de fuero interno y de fuero externo».

Como se ve la jurisdicción tiene muchas maneras de fundamentarla, pero no se va uno a tragar la herejía, el cisma o la apostasía porque se tenga una jurisdicción, como los Ortodoxos por ejemplo, ni aún en el caso del Papa hereje, pues lo que la Iglesia hace con los cismáticos orientales, lo puede hacer muy bien Nuestro Señor Jesucristo con la jurisdicción del Papa hereje, cismático o apóstata mientras las cosas no se restablezcan como es debido; lo que si sería una locura, es tragarse la herejía, el cisma o la apostasía del Papa que cayó en alguno de esos tres errores o en los tres todos juntos y continuar ingenuamente viendo en él la Cabeza visible de la Iglesia poniendo la teología y la fe en plena contradicción. Es una contradicción teológica que el hereje, el cismático o el apóstata sea Cabeza visible de la Iglesia.

Cuestión del Papa Apóstata

Alejandro V, nacido Pietro Philarghi, según los italianos Pietro de Candia (Creta, 1340 - Bolonia, 3 de mayo de 1410), fue un antipapa de la Iglesia católica de 1409 a 1410, durante el período del Cisma de Occidente.

Alejandro V, nacido Pietro Philarghi, según los italianos Pietro de Candia (Creta, 1340 – Bolonia, 3 de mayo de 1410), fue un antipapa de la Iglesia católica de 1409 a 1410, durante el período del Cisma de Occidente.

La apostasía y la herejía son dos formas distintas del pecado de infidelidad: la primera es la renuncia completa de la religión de Cristo, la segunda es una ruptura parcial con la doctrina cristiana. (Cf. D.T.C. Apostasie, col. 1603).

La herejía y la apostasía son pecados de la misma especie, la diferencia es de grado (Cf. Ibídem, col.1604). Además «la herejía formal equivale a una apostasía» (D.T.C. Hérésie, col. 2228).

La apostasía no sólo puede ser explícita y formal, como es el caso de una declaración categórica o por actos equivalentes a una declaración renunciando a la fe, como es el caso de  aquellos que se vuelven a otra religión o se proclaman incrédulos, libres pensadores o ateos, etc. La apostasía puede ser también implícita e interpretativa, tal como podemos ver en el D.T.C. Apostasie, col.1603, y es el caso que más nos interesa, pues los enemigos ocultos de la fe y de la Iglesia, como dijo San Pío X, se quedan dentro de la misma para mejor destruirla, siendo verdaderos herejes y apóstatas encubiertos.

«La apostasía, (dice Beugnet autor del artículo mencionado), es implícita e interpretativa, cuando un cristiano sin señalar formalmente que renuncia a su creencia, pretendiendo a sí mismo conservar su título de cristiano, se conduce de tal manera que se puede concluir con seguridad que se volvió ajeno a la fe».   

Este tipo de apostasía implícita es muy reveladora sobre todo con los modernistas y progresistas que desde adentro de la Iglesia la destruyen.

Esto se puede aplicar al mismo Papa quien en vez de defender la fe, la destruye paulatina y sistemáticamente valiéndose de la autoridad y del prestigio del Papado. Para darse cuenta de ello basta hacer una lista de los hechos más relevantes para verificar lo que podríamos denominar itinerario de una apostasía, como más adelante veremos.

Queda manifiesto que la posibilidad de un Papa hereje, cismático o apóstata es teológicamente fundada y no repugna a la  fe. «No se encuentran, (dice Da Silveira) en la Escritura y en la Tradición razones que demuestren la imposibilidad de que un Papa caiga en herejía. Por el contrario, numerosos testimonios de la Tradición hablan en favor de la posibilidad de tal caída. Siendo así, debemos considerar como teológicamente posible que un Papa caiga en herejía, y estudiar las consecuencias que semejante hecho traería para la vida de la Iglesia». (Op. Cit. p.177).

La posibilidad de un Papa hereje es jurídicamente sólida, pues el principio canónico que admite ser destituido un Papa herético queda en pie. (Cf. Umberto Betti, La Constituzione Dommatica Pastor Aeternus, Ed. Pontificio Ateneo Antonianum, Roma 1961, p.232).

Además es oportuno recordar que quien es pertinaz en el cisma, prácticamente no se distingue del hereje y que el cismático, según el Derecho Canónico y el Derecho Natural, es sospechoso de herejía tal como advierte Da Silveira p.188.

Cuestión del Papa Cismático

Benedicto XIII (en latín: Benedictus XIII), de nombre secular de Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor1 (Illueca, 1328-Peñíscola, 1423), más conocido con el apelativo de «Papa Luna», fue papa en la obediencia de Aviñón y cardenal desde diciembre de 1375. Actualmente es considerado antipapa. La tenaz lucha que mantuvo el Papa Luna contra sus enemigos sirvió para que surgiera la frase popular de "mantenerse en sus trece" en referencia a la negativa de Benedicto XIII de renunciar a su posición de papa.

Benedicto XIII, de nombre secular Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor1 (Illueca, 1328-Peñíscola, 1423), más conocido con el apelativo de «Papa Luna», fue papa en la obediencia de Aviñón y cardenal desde diciembre de 1375. Actualmente es considerado antipapa.

Teológicamente el Papa puede perder el Pontificado no sólo por herejía sino también por cisma y la apostasía. La apostasía es una cuestión de grado con respecto a la herejía («la apostasía y la herejía son pecados de la misma especie, entre los cuales toda la diferencia es la del más o del menos, la negación es total en la apostasía y parcial en la herejía». (D.T.C. Apostasie, col.1604), mientras que el cisma es una escisión  (separación). 

La regla que se aplica a los Papas heréticos se aplica igualmente a los cismáticos y así tenemos la segunda excepción (Cf. D.T.C. Déposition. et Dégradation des Clercs, col. 520), que ya anunciáramos.

La cuestión del Papa cismático la admiten unánimemente los teólogos salvo Pighi, siguiendo la traza del Decreto de Graciano. (Cf. D.T.C. Schisme, col.1306).

El Cardenal y famoso tomista Cayetano se basa en la distinción entre la función del Papado y la persona del Papa. El Cardenal Juan de Torquemada (tío del gran inquisidor), Vitoria, Suárez admiten la caída del Papa en el cisma. (Cf. D.T.C. Schisme, col.1306). «Los casos concretamente tratados por estos teólogos son aquellos en los cuales el Papa rechazara su comunión con la Iglesia, o cesara de conducirse como su jefe espiritual, obrando como un puro señor temporal, o si rechazara obedecer a la ley y constitución dadas por Cristo a la Iglesia y de observar las Tradiciones establecidas desde los Apóstoles en la Iglesia Universal, o también agrega Torquemada, visiblemente preocupado de los recuerdos del Gran Cisma, si en un conflicto por la Tiara o la legitimidad del verdadero Papa parecería dudosa a las personas serias, rechazase de hacer lo necesario para restablecer la unidad.» (D.T.C. Schisme, col.1306). Da Silveira quien cita también a Torquemada sobre el mismo tema se expresa así: «Para demostrar que “el Papa puede ilícitamente separarse de la unidad de la Iglesia y de la obediencia a la cabeza de la Iglesia, y por lo tanto caer en cisma”, el Cardenal Torquemada usa de tres argumentos:

1- (…) por la desobediencia, el Papa puede separarse de Cristo, que es la cabeza principal de la Iglesia y en relación a quien la unidad de la Iglesia primeramente se constituye. Puede hacer eso desobedeciendo a la ley de Cristo u ordenando lo que es contrario al derecho natural o divino. De ese modo, se separaría del cuerpo de la Iglesia, en cuanto está sujeto a Cristo por la obediencia. Así, el Papa podría sin duda caer en cisma.

 

  • El Papa puede separarse sin ninguna causa razonable, sino por pura voluntad propia, del cuerpo de la Iglesia y del colegio de los Sacerdotes. Hará eso si no observare aquello que la Iglesia Universal observa con base en la Tradición de los Apóstoles, según el c. ‘Ecclesiasticarum’, d.11, o si no observare aquello que fue ordenado universalmente, por los Concilios Universales o por la autoridad de la Sede Apostólica, sobre todo en cuanto al culto divino. Por ejemplo, no queriendo personalmente observar lo que se relaciona con las costumbres universales de la Iglesia o con el rito universal del culto eclesiástico. (…) apartándose de tal modo, y con pertinacia, de la observancia universal de la Iglesia, el Papa podría incidir en cisma. La consecuencia es buena; y el antecedente no es dudoso, porque el Papa, así como podría caer en herejía podría desobedecer y con pertinacia dejar de observar aquello que fue establecido para orden común en la Iglesia. Por eso, Inocencio dice (c. ‘De Consue.’) que en todo se debe obedecer al Papa en cuanto éste no se vuelva contra el orden universal de la Iglesia, pues en tal caso el Papa no debe ser seguido, a menos que haya para eso causa razonable.

 

  • Supongamos que más de una persona se considere Papa, y que una de ellas sea verdadero Papa, aunque tenido por algunos como probablemente dudoso. Y supongamos que ese Papa verdadero se comporte con tanta negligencia y obstinación en la búsqueda de la unión de la Iglesia, que no quiera hacer cuanto pueda para el establecimiento de la unidad. En esa hipótesis, el Papa sería tenido como fomentador del cisma, conforme muchos argumentaban, aún en nuestros días, a propósito de Benedicto XIII y de Gregorio XII». (Op. Cit. p.186-187).

El bien común de la Iglesia es capital en la cuestión del cisma tratada por el Cardenal Torquemada, luego un Papa que atenta contra el bien común de la Iglesia (el orden común, orden universal de la Iglesia) caería en el cisma, al igual que si va contra el culto divino o la Tradición Apostólica. Diciendo esto no podemos dejar de pensar en la reforma litúrgica en general y del Novus Ordo en particular como tampoco en todas las cosas que desde Roma se hacen en contra del bien común de la Iglesia y el de la salvación de las almas, pensando que hay un verdadero cisma litúrgico iniciado con la reforma litúrgica que está destruyendo la fe y la Iglesia.

El Cardenal Cayetano y Suárez dicen que el Papa puede caer en cisma si no quiere tener con todo el cuerpo de la Iglesia la unión y conjunción que debe, o si pretendiere excomulgar a toda la Iglesia, o si quiere subvertir todas las ceremonias eclesiásticas consolidadas por la Tradición Apostólica: «si nollet tenere cum toto Ecclesiae corpore unionem et conjunctionem quam debet, ut si tenderet totam Ecclesiam excommunicare, aut si vellet omnes ecclesiasticas caeremonias apostolica traditione firmatas evertere». (D.T.C. Schisme, col.1303). «Los cismáticos están fuera de la Iglesia, afirma unánimemente la Tradición». (D.T.C. Schisme, col.1306).

Da Silveira trae un texto (Op.Cit. p.185) del Cardenal Journet quien resume el pensamiento de los teólogos más acreditados sobre la posibilidad del Papa cismático: «Los antiguos teólogos (Torquemada, Cayetano, Bañez), que pensaban, de acuerdo con el “Decreto” de Graciano (parte I, dist. XV, c.VI), que el Papa, infalible como Doctor de la Iglesia, podía sin embargo personalmente pecar contra la fe y caer en herejía (ver “L’Eglise du Verbe Incarné” t.I, p.596), con mayor razón admitían que el Papa podía pecar contra la caridad, inclusive en cuanto ésta realiza la unidad de la comunión eclesiástica, y así caer en el cisma. La unidad de la Iglesia, según ellos decían, subsiste cuando el Papa muere. Por lo tanto, ella podría subsistir también cuando un Papa incidiese en cisma (Cayetano, II-II, q. 39, a.1, nº VI)».

Queda claro que teológicamente el Papa puede caer en el cisma. La reforma litúrgica que subvierte toda la liturgia de la Iglesia cuyo origen apostólico es indudable deja que pensar al respecto una vez leído el pasaje anteriormente citado, pero de esto hablaremos más adelante. 

Justificación Jurídica de la Sede Vacante

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La Sede Vacante no es sólo posible teológicamente sino que  también lo es jurídicamente. No podía ser de otro modo pues lo jurídico tiene su fundamento en lo teológico, el derecho canónico traduce en leyes jurídicas la teología de la Iglesia, el derecho divino y el derecho natural.

Debemos tener muy en cuenta lo que Santo Tomás dice respecto al Derecho Canónico y a sus leyes, tanto divinas como naturales que no se pueden cambiar: «jura illa antiqua continent, jus natural abrogari non possit per contrariam consuetudinem, utpote irrationalem. Quantum  autem  ad hoc quod solum de jure positivo continent, possunt esse abrogata». (Quod. 9, q.7, a15).

Si bien es cierto que el Romano Pontífice está por encima de cualquier jurisdicción terrestre, no por esto quiere decir que está por encima del Derecho divino.

El principio teológico-jurídico que dice «Prima Sedes a nemine judicetur», la Primera Sede no puede por nadie ser juzgada, es un principio que tiene dos excepciones, la herejía y el cisma, como veremos.

El canon atribuido a San Bonifacio y citado por Graciano (Decretum, part.I, dist.50, c.6) según el cual: el Papa puede juzgar a todo el mundo y no puede ser juzgado por nadie; contiene esta reserva: nisi deprehendatur a fide devius. La herejía constituye una falta por la cual un Papa puede ser depuesto.

El Concilio Romano de 503 hace la misma advertencia respecto a Simaco Papa: nisi a recta fide exorbitaverit. Esta doctrina fue recibida y confirmada por toda la Edad Media. (Cf. D.T.C. Déposition et Dégradation des Clercs, col. 519).

Que no se diga luego que el Concilio Ecuménico VI (Constantinopla III 680-681), el Papa San León II (682-683) y los Concilios Ecuménicos VII (Nicea II,787) y VIII (Constantinopla IV, 869) al condenar al Papa Honorio se equivocaron inducidos a error por la falsificación de los documentos, pues con documentos falsificados o no, el hecho que un Papa podía ser juzgado en caso de desviarse de la fe, queda por lo mismo afirmado y comprobado. Poco importa el dictamen de la sentencia contra el Papa Honorio, si fue hereje o si sólo fue favorecedor de la herejía, el caso es que se le podía juzgar y se le juzgó por tratarse de algo que tocaba la fe. Esto lo reconoce hasta el mismo San Roberto Belarmino que se inclina en favor de la sentencia que niega que el Papa pueda caer en herejía. Sentencia que el mismo San Roberto Belarmino, si bien tiene como probable, no obstante, no la tiene como cierta y por eso considera que el Papa puede caer en la herejía y considera cómo y cuándo perdería su Pontificado. Tal como advierte Da Silveira, los autores como San Roberto Belarmino, Suárez, Billot juzgan más probable que el Papa no pueda caer en herejía, pero no consideran cierta esta sentencia. Por eso, analizan la eventualidad de que un Papa se torne hereje y toman posición en cuanto al problema de su  eventual pérdida del Pontificado. (Publicación mimeografiada junio 1971, San Pablo, nota 2 de la p.143). La razón de ello es el principio teológico que mantiene una incompatibilidad teológica entre la herejía y el cargo u oficio público del Papa como miembro y cabeza visible de la Iglesia, como también la hay con el cisma y la apostasía. Incompatibilidad teológica que engendra a su vez, una incompatibilidad jurídica.

El principio teológico y jurídico es categórico: quien no es miembro de la Iglesia mucho menos puede ser su cabeza. El canonista español Eduardo Regatillo S.I. trae al respecto, en su Institutiones Iuris Canonici, vol. I, Ed. Sal Terrae, Santander 1951, p. 280, la sentencia siguiente, como la más común en relación a la pérdida del Pontificado: «ob haeresim publicam ipso facto communior: quia non esset membrum Ecclesiae, ergo multo minus caput».

Jurídicamente, ésta es una sentencia admitida, siendo además así una de las razones por las cuales se puede perder el Pontificado, a saber: la herejía. Esta sentencia es común, tal como Prümmer lo expresa en su Manuale Iuris Canonici: «Per haeresim certam et notoriam Papam amittere suam potestatem autores quidem communiter dicent ». (Ed.Herder, Friburgo 1927, p.131). Esta es la sentencia comúnmente enseñada, según Prümmer, por  los teólogos.

Aunque algunos autores como Salaverri, al tratar de la posibilidad de que un Papa caiga en herejía como persona privada admiten que sobre esta cuestión disputan los teólogos y que algunos como San Roberto Belarmino piensan que es más piadoso (o  pío) creer que no. Cf. Sacrae Theologiae Summa I De Ecclesia,  Ed. BAC, Madrid 1962, p.703. De todos modos, que sea lo más piadoso, no es un argumento jurídico, ni lo más teológico. Por eso, el mismo San Roberto Belarmino se preocupa de considerar la posibilidad de un Papa herético, e igual Billot. Con lo cual queda manifiesto que esta sentencia es por lo menos probable para los que no quieran tenerla por cierta. Y para los que no quieren admitir todo lo que hasta aquí hemos expuesto, sobre la posibilidad de que un Papa caiga en la herejía, conviene tener muy presente lo que dice Da Silveira sobre el tema: «De cualquier manera, sin embargo, el Cardenal Billot no niega -ni podría negar- que la Iglesia haya siempre dejado abierta la cuestión de la posibilidad de herejía en la persona del Papa. Ahora bien, ese hecho, por sí mismo, constituye un argumento de peso en la evaluación de los datos de la Tradición. Es lo que pone de relieve San Roberto Belarmino en el siguiente pasaje, en el cual refuta, con tres siglos de antecedencia, a su futuro hermano en el cardenalato y en la gloriosa milicia ignaciana: «sobre eso se debe observar que, aunque sea probable que Honorio no haya sido hereje, y que el Papa Adriano II, engañado por documentos falsificados del VI Concilio, haya errado al juzgar a Honorio como hereje, no podemos sin embargo negar que Adriano, juntamente con el Sínodo Romano inclusive con el VIII Concilio General, consideró que en caso de herejía el Pontífice Romano puede ser juzgado». (Op. Cit. p.154).

El argumento teológico de peso (y de hecho durante la Edad  Media) es el que «Todos admitían sin dificultad que el Papa pueda caer en la herejía como en cualquier otra falta grave; preocupándose únicamente de buscar por qué y en cuáles condiciones podía el Papa en tal caso ser juzgado por la Iglesia». D.T.C. Infaillibilité du Pape, col.1715. De tal modo que «el pensamiento de Graciano restringida o ampliamente dominó el derecho canónico de toda la Edad Media». (Ibídem).

En el Inchiridium Iuris Canonicis aludiendo a la elección  del Papa, señala como inválida la elección si se trata de un hereje o de un cismático: «Eligi potest quodlibet masculinum, usu rationis pollens membrum Ecclesiae. Invalide ergo eligeruntur foeminae, infantes, habituali amentia laborantes, non baptisat, haeretici, schismatici».

Con lo cual se comprueba el principio que no admite que un Papa pueda ser al mismo tiempo hereje o cismático.

Los textos de las Sagradas Escrituras Mt. 16,18 y Luc. 22,32 sólo prueban la infalibilidad del Papa enseñando como Pastor y Doctor de la Iglesia, es decir cuando habla ex-cathedra, tal como lo recalca el D.T.C. Infaillibilité du Pape col.1717, no lo olvidemos. Tenemos un texto pontificio de suma importancia como recalca Da Silveira: como veremos, cualquiera que sea el juicio que se haga sobre el caso de Honorio I, tenemos aquí una declaración pontificia que admite la eventualidad de que un Papa caiga en herejía. He aquí las palabras de Adriano II, pronunciadas en la segunda mitad del Siglo IX, esto es, más de dos siglos después de la muerte de Honorio: «Leemos que el pontífice Romano siempre juzgó a los jefes de todas las Iglesias (esto es, los Patriarcas y Obispos); pero no leemos que jamás alguien lo haya juzgado. Es verdad que, después de muerto, Honorio fue anatematizado por los Orientales; pero se debe recordar que él fue acusado de herejía, único crimen que torna legítima la resistencia de los inferiores a los superiores, así como el rechazo de sus doctrinas perniciosas». (Da Silveira, Op.Cit.p.149). 

Queda claro que jurídica y teológicamente ha sido admitido sobre todo en la Edad Media que el Papa puede caer en la herejía y por lo mismo perder el Pontificado, «Un Papa que cayera en la herejía y que se obstinase cesaría por el mismo hecho de ser miembro de la Iglesia y en consecuencia de ser Papa, se depondría él mismo» (D.T.C. Déposition et Dégradation des Clercs, col.520).

Es decir que era admitida como jurídicamente cierta la posibilidad de que el Papa se desviara de la fe cayendo en la herejía, y por este pecado podía ser juzgado por la Iglesia.

Así, en realidad, como explica Vacandard en el D.T.C. «Nadie osaría deponer un Papa herético o cismático, porque en el primer caso cesa de ser Papa y en el segundo jamás lo fue. En consecuencia, las excepciones a la regla que el Derecho escrito  parece indicar no son más que aparentes. El principio: prima sedes a nemine judicetur es absoluto, no sufre excepciones, un Papa, sean cuales sean sus crímenes, no tiene en el fuero externo otro juez que Dios». (D.T.C. Déposition  et Dégradation des Clercs, col.520) Con lo cual respecto al principio que dice: la primera sede por nadie es juzgada, se puede responder de dos formas que podrían ser una misma según como se las mire. 1ª respuesta, salvo en materia de fe el Papa no puede ser por nadie juzgado. 2ª respuesta, no es juzgado nunca como Papa pues si cayó en herejía (o cisma) dejó de serlo. También podemos decir que cuando se habla de juzgar, el término no indica necesariamente que se emita un verdadero «juicio» sobre el Papa, sino que puede pronunciarse sobre quien fue Papa y dejó de serlo por haber incurrido en herejía.

Posibilidad Teológica de la Sede Vacante

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Muchos piensan  que por el hecho de admitir la Sede Vacante se cae en cisma o herejía y por eso defienden a todo precio una actitud anti-sedevacantista a priori.

Teológicamente la posibilidad teórica de la Sede Vacante (por herejía del Papa) no se puede negar, como si  fuese algo contra la fe. No es una herejía el admitir que de hecho tenga o pueda tener lugar la Sede Vacante. Basta ver el libro de Da Silveira «Implicaciones Teológicas y Morales del Nuevo Ordo Missae» en donde trata el tema de la hipótesis teológica de un Papa hereje y/o cismático.

Muchos hacen una cuestión de fe, de que el Papa sea realmente Papa excluyendo a priori la posibilidad de la Sede Vacante como teológicamente imposible. Sin embargo el caso de más de 40 antipapas, muestra lo contrario a lo largo de la historia de la Iglesia; así como la misma duda admitida (al menos en su posibilidad) por Mons. Lefebvre. En efecto, el que tal Papa sea verdadero Papa, no es de fe, lo que es de fe es que todo sucesor legítimo de San Pedro en la Sede Romana es Papa. Un ejemplo marcará la diferencia claramente: así como no es de fe que en tal hostia (supuestamente consagrada) esté realmente presente Nuestro Señor Jesucristo, sino que todo sacerdote con la intención de consagrar sobre la debida materia y pronunciando la fórmula consagra el Cuerpo y la Sangre de Cristo, como bien explica Santo Tomás cuando se pregunta si la fe puede equivocarse, y da el ejemplo del sacerdote que se equivoca o que no quiere consagrar y el fiel piensa que está adorando a Cristo en la hostia supuestamente consagrada: «Fides credentis no refertur ad has species panis vel illas; sed ad hoc quod verum corpus Christi sit sub speciebus panis sensibilis quando recte fuerit consecratum. Unde si non sit recte consacratum, fidei non suberit propter hoc falsum». (S.Th. II-II, q.1, a.3, ad 4).

Lo mismo pasa con el Papa, pues no es de fe saber si tal o cual Papa es verdadero Papa, sino que todo legítimo sucesor de Pedro es Papa. Esto explica cómo durante el cisma de Occidente hubo Santos que tenían por Papa al uno, y otros al otro. Lo que sí es de fe es reconocer el Primado de Pedro y de sus sucesores. El que no reconozca la institución del Papado es un cismático y un hereje, esto queda claro. Es el caso de los Ortodoxos, por ejemplo, que son cismáticos y herejes por no reconocer el Papado, el Primado de San Pedro y de sus sucesores, ni el de su infalibilidad.

La Religión y la fe no son papistas (o papólatras), son católicas; una cosa es creer y defender con fe y como católico el Primado de Pedro, el Papado y otra muy distinta es el papismo que exagera la infalibilidad del Papa de tal modo que se cae en una especie de infalibilismo. La infalibilidad le pertenece al Papa en cuanto Sumo Pontífice, persona pública, Jefe de la Iglesia, lo cual está en relación directa con la Iglesia Universal. Por esto, no es simplemente infalible por fuerza del papado, sino solo cuando lo ejerce ex-cathedra. (Cf. Betti, p.373).

Teológicamente es posible la Sede Vacante, y no constituye algo contra la fe el afirmarlo, el creerlo o el pensarlo. La tradición de la Iglesia lo demuestra, el Derecho Canónico igualmente, los teólogos de la Edad Media así lo admitían. Luego que no salgan hoy con actitudes intransigentes y duras contra todo el que sea favorable o piense que la Santa Sede puede estar Vacante. Es, o ignorancia o un abuso de autoridad el negar en nombre de la Iglesia la posibilidad teológica de la Sede Vacante. La consideración teológica de la Sede Vacante entra dentro del sentir y del pensar de la Iglesia. Cuando Mons. Lefebvre en repetidas ocasiones decía que la Hermandad San Pío X tiene la espiritualidad (el sentir y el pensar) de la Iglesia, no nos vengan hoy a decir y mucho menos a considerar como traidores a la Iglesia o a la Hermandad San Pío X y a su fundador Mons. Lefebvre, por el simple hecho de creer o pensar que la Sede está o puede estar Vacante. Si la Iglesia lo admite aunque los teólogos hoy difieran, no hay derecho para que se estigmatice a nadie por creer que la Sede está Vacante, aunque se equivoque.

Xavier Da Silveira en su libro ya citado deja asentada la hipótesis teológica de la Sede Vacante, sea por herejía o cisma.

A tal punto es cierta la hipótesis teológica de la Sede Vacante, que los teólogos como San Roberto Belarmino, Suárez y Billot aun teniendo como más probable que el Papa no pueda caer en herejía, sin embargo no la consideraban cierta y por eso analizan la eventualidad de que un Papa se torne hereje y toman posición en cuanto al problema de la pérdida del Pontificado. Otros teólogos como Torquemada, Cayetano, Báñez, Melchor Cano, piensan que el Papa puede caer en herejía y toman directamente  posición al respecto. Se tienen así diversas opiniones teológicas respecto al momento en el cual pierde el Pontificado, pero todos admiten que el Papa puede perder por cisma o herejía el Pontificado. Se ve así que la posibilidad de la Sede Vacante es una sentencia cierta teológicamente, como afirma Da Silveira.

Todos los canonistas del Siglo XII y XIII admitían sin dificultad que un Papa podía caer en herejía como en cualquier otra falta grave, se preocupaban únicamente de buscar por qué y en qué condiciones podía ser juzgado por la Iglesia (Cf. D.T.C. Infaillibilité du Pape, col.1715). La posibilidad del Papa hereje era tan comúnmente aceptada, que el mismo Cristóbal Colón en su primer testamento llegó a decir: «a los pies del Santo Padre, salvo si fuese herético (lo que Dios no quiera)». (Boletín Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias, Madrid 1992, nº36, p.11).

Hay sólo un teólogo flamenco, Alberto Pighi, (1490-1542) que  niega que un Papa pueda caer en herejía. Pighi es el único en negar la posibilidad de que un Papa caiga en herejía, pues dada la promesa de Jesucristo (Mt. 16,18) sería imposible que el Papa fuese herético, si el Fundamento de la Iglesia falla o deja de estar unido a Jesucristo, sería verdad que las fuerzas del infierno han prevalecido contra la Iglesia. El famoso teólogo español Melchor Cano combatió enérgicamente la afirmación de Pighi, concluyendo que no se puede negar que el Soberano Pontífice pueda ser hereje, puesto que hay un ejemplo o quizás dos. Melchor Cano fue seguido por Domingo Soto y por Báñez (Cf. D.T.C. Infaillibilité du Pape, Col. 1715/16). Dublanchy, autor de este artículo, dice que si bien no se puede demostrar, de acuerdo con el dogma de la infalibilidad, que el Papa como persona privada tenga el privilegio de no caer en la herejía, tampoco se puede probar que sea inadmisible. De todos modos ninguna de las pruebas invocadas en favor de la infalibilidad pontifical nos demuestran el privilegio en cuestión. Los dos textos escriturarios Mat. 16,18 y Luc. 22,22, según los argumentos esgrimidos y conforme a la interpretación constante de los teólogos, prueban únicamente, la infalibilidad del Papa enseñando como Pastor y Doctor de la Iglesia Universal. Esto es lo que prueba el testimonio de la Tradición católica. (Cf. D.T.C. Infaillibilité du Pape, col. 1716/17). Queda claro que teológicamente no se puede inferir, ni demostrar que el Papa tenga la prerrogativa de no caer en la herejía, en base a los textos sagrados, ni en la promesa de Nuestro Señor Jesucristo contenida en ellos, únicamente prueban la infalibilidad del Papa cuando habla ex-cathedra y nada más, según la teología de la Iglesia.

Palmieri en su Tratado del Romano Pontífice, explica también  en el mismo sentido el pasaje de las Sagradas Escrituras sobre el cual algunos pretenden basar la supuesta indefectibilidad del Papa en la fe.

Según Palmieri el Romano Pontífice como persona privada, esto es cuando no ejerce su cargo de Doctor de la Iglesia, puede errar en la fe. Cita al Papa Inocencio III (1198-1216) quien dijo: «In tamtum fides mihi necessaria est, et cum de ceteris peccatis solum Deum iudicem habeam, propter solum peccatum quod  in fide committerem possem ab Ecclesia iudicari», (en cuanto que la fe me es necesaria, y si bien  por los demás pecados sólo tengo por juez a Dios, sólo por el pecado cometido contra la fe, puede la Iglesia juzgarme). 

El Papa Adriano II (867-872) leyó la frase de San Bonifacio (que está en los decretales de Graciano): «Culpas (Rom.Pontificis) istie redarguere praesumit mortalium nullus, quia cunctos ipse iudicaturus a nemine est iudicandus, nisi forte deprehendatur a fide devius» (Tractus De Romano Pontifice, Palmieri, p. 631),  (las culpas del Papa ningún mortal presuma echárselas en cara -o sea impugnárselas-, porque todos juntos son por él juzgados y de nadie es juzgado, salvo que se le sorprenda desviado de la fe).

El D.T.C. trae también estos pasajes en los artículos Infaillibilité du Pape, col.1714 y en Déposition et Dégradation des Clercs col.519, y al mencionar el principio que admite que un Papa pueda únicamente ser juzgado al desviarse de la fe, dice que: «este principio está fuera de toda duda». (Ibídem, col.520).

Si analizamos con Palmieri el pasaje escriturístico que más sirve de apoyo para no admitir que el Papa pueda claudicar en la fe: «Yo he rogado por ti, a fin de que tu fe no desfallezca. Y tú, una vez convertido confirma a tus hermanos». (Luc. 22,32),  veremos que la fe que confirma y la fe infalible, es la misma  fe, pues la fe que confirma es capaz de confirmar porque es infalible, hay sólo una distinción de razón entre la fe que confirma y la fe infalible, puesto que si la fe que confirma no  fuera infalible no podría confirmar en la fe a sus hermanos. La fe que confirma es tal porque es infalible. Da Silveira que cita a Palmieri para desentrañar el sentido del texto de San Lucas 22,32, dice así: «en cuanto al sentido exacto de San Lucas, numerosos teólogos constatan que para el cumplimiento de la promesa de Nuestro Señor basta que no existan errores en los documentos infalibles. Así, concluyen que no hay razón suficiente para juzgar que la confirmación de los hermanos postule también la indefectibilidad de la fe del Papa como persona privada. He aquí como Palmieri, por ejemplo expone este argumento: (…) no es necesario que la fe indefectible sea en realidad distinta de la confirmación de los hermanos, pero basta que se distinga por la razón. Pues si la predicación de la fe auténtica y solemne es infalible, puede confirmar a los hermanos; por eso, una única es la fe infalible y la fe que confirma; siendo infalible, goza ella también del poder de confirmar. La indefectibilidad del Pontífice en la fe fue pedida para que él confirmase a sus hermanos; luego, de las palabras de Cristo sólo se puede inferir como necesaria aquella indefectibilidad que es necesaria y suficiente para la consecución de ese fin; y tal es la indefectibilidad de la predicación auténtica». (Da Silveira… p.147).

Santo Tomás haciendo alusión al texto de San Lucas 22,32 dice que dicho pasaje se refiere a la fe de la Iglesia Universal, la cual no puede fallar: « (…) nisi pertinaciter eorum errorius in particulari adhaereant contra universalis Ecclesiae fidem, quae non potest deficere, Domine dicente, Luc.22, 32: Ego pro te rogavi, Petre, ut non deficiat fides tua». (S.Th. II- II, q.2, a.6. ad 3). De donde se colige que para Santo Tomás la promesa hecha a San Pedro no es la de su fe particular o personal (persona privada) sino la fe de la Iglesia Universal, de su cargo público como fundamento de la Iglesia, como persona pública en su oficio de Pastor y Doctor de la Iglesia.

De esto no debe caber la menor duda teológica, Santo Tomás en otro texto dice refiriéndose al poder del Papa para redactar un nuevo símbolo de la fe y evitar los errores que aparezcan contra la fe: «Unde et Dominus, Luc. 22,32, Petro dixit, quem Summum Pontificem constituit: Ego pro te rogavi, Petre, ut non deficiat fides tua: et aliquando conversus confirma fratres tuos. Et huius ratio est quia una fides debet esse totius Ecclesiae: Secundum illud  I ad Cor. 1,10: Idipsum dicatis omnes, et non sint in vobis schismata.

Quod servari non posset nisi quaestio fidei de fide exorta determinaretur per eum qui toti Eclesiae praeest ut sic eius sententia a tota Ecclesia firmiter teneatur». (S.Th. II-II, q.1 a.10).  

Queda claro que según Santo Tomás las palabras «confirmar en la fe» de Luc. 22,23, significan que al Papa (S. Pedro) le corresponde determinar lo que es de fe y esto no puede acontecer sin la infalibilidad.  Por esto se requiere estar sujeto al Papa bajo pena de condenación.  Así Santo Tomás explica: «Ostenditur etiam quod ad dictum Pontificem pertineat quae Fidei sunt, determinare. (…) Item etiam hoc patet ex autoritate Domini dicentis [Luc 22,23]: Tu aliquando conversus confirma fratres tuos. Ostenditur etiam quod subesse Romano Pontifici sit de necessitate salutis» (Opusc. Theol. vol 1, ed Marietti, Taurini 1954, nº 1123-1124-1125, p. 343-344, Contra Errores Graecorum, c.36). 

Se ve como la fe (de Pedro) que confirma y la fe infalible que define es la misma fe de la Iglesia, de la Iglesia Universal, que no puede fallar y por esto es infalible.  Esto lo podemos aún evidenciar más con el texto siguiente:

«Santo Tomás afirma expresamente que la Fe de la Iglesia Universal no puede desfallecer conformemente a la palabra de Jesucristo, ego pro te rogavi, Petre, ut non deficiat fides tua Luc. 22,32. Sum. Theol. II-II, q.2, a.6, ad3». (D.T.C. Église, col. 2182).

Fue por la confesión de fe que San Pedro obtuvo el primado (el papado) como se puede apreciar en dos textos de Santo Tomás comentando las palabras: «Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Vivo». El primero de los textos: «“Tu es petrus, et super hanc petram aedificabo Ecclesiam meam”.  Hoc enim, per fidei veram cofessionem habuit. Equidem, demonstravit multos esse venturos ad eamdem fidem veram, quam confessus est Petrus; el ideo sensum eius elevavit vel suscita vit, et pastorem ipsum fecit». (Opus Theol. vol. 1 Appendix, Ed. Marietti 1975 p. 400). Luego vemos que el Papa se mantiene en su cargo u oficio de Vicario de Cristo por la confesión de la fe.  Un Papa que no confiesa la fe es un absurdo, no puede ser Papa.

El otro texto al que hicimos referencia dice: «Et ideo propter ista duo; scilicet (Math. 16, 16): “Tu es Christus” et “Filius Dei vivi” duo eidem Petro, quae sunt solius Dei, promittit: primum, solvere peccata, quod solius Dei est; secundum, super confessionem fidei eius, id est super ipsum Christum, (aedificare) insubmergibilem Ecclesiam a fluctibus maris tempestuosi mundi». (Opus Theol. vol. 1, Appendix, Ed. Marietti 1975, p. 401).

Con lo cual queda de manifiesto la necesidad de la confesión de fe de San Pedro sobre la cual se le hicieron las promesas.

Ahora las cosas son más fáciles

paparus

«Esto es la voluntad de Dios», dijo Francisco, mientras Cirilo I respondió «ahora las cosas son más fáciles», en un encuentro en La Habana, Cuba.

Iglesias romana y rusa se dan abrazo después de 1,000 años

El Papa Francisco y el patriarca ortodoxo de Moscú, Cirilo I, se dieron este viernes un histórico abrazo en la sala presidencial del aeropuerto José Martí de La Habana, en el primer encuentro entre un pontífice romano y un patriarca ruso.

“Es claro que esto es la voluntad de Dios”, dijo el jefe de la Iglesia Católica al inicio de la reunión con el líder ortodoxo, quien respondió: “ahora las cosas son más fáciles”.

El Papa Francisco y el patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Cirilo I, pusieron así un fin informal a mil años de distanciamiento y división entre estos obispos de la llamada Santa Iglesia Católica y Apostólica.

Los intentos de reconciliación eran tan antiguos como la división misma de la Iglesia de Roma, encabezada por el Papa, y la Iglesia Ortodoxa, que aunque sin jerarca, reconoce una autoridad superior en la persona del Patriarca de Constantinopla, en este momento Bartolomé I, pero quien a diferencia del obispo de Roma, no tiene autoridad sobre el resto de los obispados que conforman la Iglesia Ortodoxa.

Y aunque es Constantinopla la sede del llamado “patriarca ecuménico”, es Kirill ó Cirilo I, Patriarca de Moscú y de todas las Rusias, quien lidera al mayor número de fieles de esta Iglesia.

La división se remonta al año 1054 de nuestra era, en lo que se conoce como el Cisma de Oriente, cuando las iglesias de Roma y Constantinopla formalizaron la división surgida entre sí desde unos siglos antes.

De inicio dogmáticas y de procedimientos religiosos, se acentuaron cuando las diferencias administrativas y territoriales enfrentaron a ambas.

En el año 589, durante el concilio de Toledo, en el que participaron únicamente obispos de la Iglesia de Occidente, se incluyó en el Credo el término “filoque”, en latín, referente al Hijo.

El Credo no es otra cosa que la declaración de profesión de la fe cristiana y que para los orientales dice: “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre”, mientras que para los occidentales es: “Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo”.

Esta palabra dividió profundamente a ambas iglesias.

Más tarde, en el año 857, el emperador Bizantino Miguel III, el Beodo, reemplazó al patriarca ortodoxo de Constantinopla, San Ignacio, por Focio, quien inicialmente no fue reconocido como patriarca por las iglesias occidentales ni por el resto de los obispos orientales, lo que incrementó las tensiones. 

Finalmente, en el año 1054, un enfrentamiento entre representantes enviados por el Papa León IX a Constantinopla y el Patriarca Miguel I Cerulario, desembocó en sendas excomuniones por parte de ambos representantes de la Iglesia, mismas que han mantenido divididas a las iglesias hasta la fecha.

Esta división tiene también un fundamento administrativo: los obispos de oriente no reconocen la superioridad ecuménica del obispo de Roma por sobre la de los demás, lo que ha traído como consecuencia una serie de diferencias, tanto rituales como administrativas, que sin éxito, han tratado de resolver de manera formal en el Segundo Concilio de Lyon, en 1274, primero, y en el Concilio de Basilea de 1439, después.

Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI tuvieron acercamientos importantes con los patriarcas de Constantinopla.

Pero Alexander I, el predecesor de Cirilo I, jamás aceptó reunirse con el papa polaco por considerar una ofensa su intervención en la caída de la Unión Soviética, y una invasión el ansia evangelista mostrada por Juan Pablo II, sobre la Federación Rusa.

Y aunque sí aceptó reunirse con Benedicto XVI, no pasó de ser solo un encuentro.

La historia cambió con Francisco I. Con el Patriarca Bartolomé presente en la Plaza de San Pedro, en lo que fue la primera vez que un obispo de Constantinopla acudía a ese acto, Jorge Mario Bergoglio se presentó por primera vez al mundo como “Obispo de Roma”, nada más.

El guiño, bien recibido en Moscú, fue acompañado por el que se dice fue un mensaje de Francisco I a Cirilo I: “Iré a donde quieras. Llámame y yo voy”.

Y fue Cuba el lugar elegido por el patriarca moscovita, quien lidera a 120 millones, de los 200 millones de ortodoxos del mundo.

A los católicos orientales y occidentales los une en este momento el avance del fundamentalismo islámico en las proximidades de los recintos sagrados del cristianismo como Jerusalén y Constantinopla.

Y es así como casi mil quinientos millones de católicos de todo el mundo se estrecharon las manos, en las personas de Francisco I y Cirilo I, en una habitación del aeropuerto de La Habana, por primera vez en casi mil años.

12-02-2016

Por: Notimex

Tomado de:

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Luteranos reciben la comunión durante una misa en el Vaticano

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22/01/16   por Adelante la Fe

NOTA DE ADELANTE LA FE: La denuncia del prestigioso vaticanista Sandro Magister ha sido también destacada por el siempre bien informado Edward Pentin. Como complemento indispensable sugerimos leer el artículo que publicamos hoy de Rorate Caeli “Libro de oración común ensalzando a Lutero y la Reforma“.

Vacaciones en Roma de los luteranos finlandeses. Con comunión católica

Por Sandro Magister

«Me pregunto: pero ¿acaso no tenemos el mismo bautismo? Si tenemos un mismo bautismo, debemos caminar juntos».

Esto dijo entre otras cosas el papa Francisco el 16 de noviembre pasado en respuesta a una luterana que le había preguntado si podía comulgar en misa junto a su marido católico:

En la audiencia general del miércoles 20 de enero, el Papa volvió a expresar la misma opinión:

«En el centro de la catedral luterana de Riga hay una pila bautismal que se remonta al siglo XII, al tiempo en que Letonia fue evangelizada por san Meinardo. Esa pila es señal elocuente de un origen de fe reconocido por todos los cristianos de Letonia, católicos, luteranos y ortodoxos. Tal  origen es nuestro común bautismo. […] Compartir esta gracia crea un vínculo indisoluble entre los cristianos, de tal forma que, en virtud del bautismo, podamos considerarnos todos realmente hermanos. […] Todos, católicos, ortodoxos y protestantes, formamos un sacerdocio real y una nación santa».

Esta vez Francisco no llegó más lejos. Entre tanto, sin embargo, el pastor luterano de Roma Jens-Martin Kruse, que ya había recibido la visita del Papa a su iglesia el pasado 16 de noviembre y había escuchado sus palabras, ha sacado las siguientes conclusiones:

«El Papa ha invitado a todos los fieles a asumir la responsabilidad que tienen ante Dios, para que decidan en conciencia si es posible la participación común de la Eucaristía entre católicos y protestantes. No hay razones teológicas por las que ello no sea posible».

El pastor Kruse lo dijo en una entrevista concedida a Zenit el 19 de enero. Y en ese mismo día, en Roma, hubo quien pasó del dicho al hecho, haciendo caso omiso de la llamada de atención del cardenal Gerhard Müller con relación a los malentendidos surgidos de la respuesta del Papa a la pregunta de la señora luterana.

En la mañana del 19 de enero Francisco ha recibido en audiencia en el Vaticano (ver foto) a una delegación de la iglesia luterana de Finlandia, presidida por una señora, Irja Askola, obispa de Helsinki, que iba acompañada de representantes de las minorías ortodoxa y católica, los obispos Ambrosius y Teemu Sippo respectivamente.

finlandia

 

Pero después de la audiencia con el Santo Padre, en el curso de las celebraciones litúrgicas que ha oficiado la mencionada delegación en Roma con la presencia de grupos de fieles llegados también de Finlandia, en una misa católica la comunión también se les ha administrado a los luteranos.

Al menos eso es lo que han revelado al semanario luterano finés Kotimaa, destacando la sorpresa de un miembro de la delegación, Samuel Salmi, obispo de Oulu, según el cual los sacerdotes sabían perfectamente a quienes daban la comunión.

La prelada luterana de Helsinki, Irja Askola, que presidía la delegación, es conocida por su postura ultraliberal no sólo con relación a la sull’intercomunione sino también en el tema del matrimonio homosexual.

Lo curioso es que a la postura de los luteranos finlandeses en ambos sentidos se oponen ardientemente sus correligionarios de los países bálticos vecinos, y de manera especial los de Letonia, donde se encuentra precisamente (en la catedral de Riga) la pila bautismal mencionada por Francisco como símbolo de fraternidad ecuménica.

Sandro Magister

[Traducido por J.E.F. Artículo original]

Tomado de:

adelantelafe.com

El papa Francisco dice que la Misa Tridentina es un paso hacia atrás

 

 

“Bienvenidos a CFN Media. Soy John Vennari, el editor de Catholic Family News

El pasado 7 de marzo (2015), el papa Francisco celebró el 50.º aniversario de la liturgia plenamente vernácula y usó el evento para que se sepa, una vez más, que, en cuanto a él concierne, cualquier regreso a la Misa Latina Tridentina por parte de la Iglesia, está fuera de discusión. Ha tachado tal idea como “un paso hacia atrás”.

Bien, he aquí lo que está pasando. Hace 50 años, el 7 de marzo de 1965, Pablo VI celebró, en la iglesia de Ognissanti (iglesia de Todos los Santos) la primera misa completamente vernácula. Por supuesto, fue en Roma, por lo que se celebró toda en italiano, en lugar de en latín. Pero, parte del simbolismo de lo que sucedió allí es que, Pablo VI, no celebró esta primera, extraña, misa vernácula en una de las grandes basílicas patriarcales de Roma, no: la celebró más bien en una parroquia regular, en una iglesia del pueblo, para inaugurar la extraña liturgia vernácula, liturgia que habría de celebrarse, por supuesto, en el lenguaje del pueblo. Estamos al inicio de los cambios litúrgicos del Vaticano II, por lo que celebró la misa, no de cara al Señor en el Tabernáculo, sino de cara al pueblo.

Ahora bien, al papa Francisco le encanta esta exaltación del pueblo y, por supuesto, va a celebrarlo, como celebra todas las cosas que tienen que ver con el Concilio. Así, en su homilía del 7 de marzo, el Papa dijo que es aquí donde, realmente, Pablo VI, y estoy usando sus palabras: “inauguró la reforma litúrgica del Vaticano II”. Y lo hizo con la celebración de una misa, oficiada, como él dice, en el lenguaje de, el pueblo.

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Hoy 25 de Diciembre de 2015

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¡Deo Gratias!

 

«Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?» 

San Lucas 18,8.

Gracias por tu visita y tus comentarios…

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Hoy 12 de Diciembre de 2015 este Blog Cumple su Séptimo Año de Existencia

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¡Deo Gratias!

“La Religión Verde” (el cardenal Tauran alienta a los hindúes en sus fiestas paganas)

hindu

12 noviembre, 2015

Sr. Director:

Esta mañana me encontré con un artículo de Radio Vaticana del 06/11/2015 [1] que me produjo gran sorpresa y estupor: una carta del Cardenal Tauran a los hindúes con motivo de la celebración realizada ayer de una de sus fiestas principales: el Deepavali. No me sorprende que el Vaticano se deshaga en  cumplidos  y ponga en ejercicio sus habilidades diplomáticas en momentos especiales, como siempre lo ha hecho. Pero es llamativo que un representante del Jefe religioso de la Iglesia Católica, cuya misión principal es la de “llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra”  se preocupe por alentar a los miembros de otras religiones a seguir realizando celebraciones paganas, que considera “maravillosas” sólo por el hecho de estar relacionadas con la naturaleza, e indirectamente con la ecología.  ¿Cuál será el motivo?

El hinduísmo, al igual que otras religiones antiguas, contiene elementos idolátricos,   errores gravísimos en lo concerniente a la estructura de la sociedad, el matrimonio, las prácticas religiosas, etc., que seguramente lo sitúan muy lejos de provocar“experiencias de armonía y felicidad” como quisiera  el Cardenal.  La auténtica felicidad viene del conocimiento y el trato con Jesucristo. Pero con la ausencia total de expresiones que reflejen el espíritu misionero, por temor  a todo proselitismo -o por intenciones inconfesables-, se priva a los paganos de esta felicidad verdadera. Sin embargo, estas tradiciones son puestas aquí como paradigma de lo ecológico, y por supuesto sobre todo, de una novedosa “ecología humana”.

Todos estamos de acuerdo en que la Creación es un regalo de Dios, y que por tanto, debemos cuidarla. Pero por encima de la Creación material y de la naturaleza se encuentra el hombre. ¿En qué lugar del Evangelio se habla de practicar “virtudes ecológicas”?¿Qué valor tienen esas prácticas para la salvación de las almas? “La ecología humana apunta a la relación y responsabilidad que los humanos tienen hacia el planeta tierra, y el cultivo de las virtudes ecológicas. Estas virtudes incluyen un uso sustentable de los recursos de la tierra, a través de la adopción de políticas a nivel nacional e internacional que respeten la interconexión e interdependencia de los seres humanos y la naturaleza. Estos temas, como lo sabemos, no sólo afectan directamente la salud actual de nuestro planeta, el hogar de la familia humana, sino también a  las futuras generaciones”, puntualizó el verde cardenal. ¿En qué momento se preocupó este pastor de la Iglesia en mencionar nuestro estado de peregrinos por este mundo hacia una Patria más feliz? En ninguno. Sólo habla de la tierra como único hogar del hombre, la tierra, nuestro planeta, la naturaleza, los Sigue leyendo

La tolerancia mundana es la virtud de los que no tienen ninguna convicción

siega

12 noviembre, 2015

Había dos jóvenes, Jorge y Cristóbal, que de niños eran los mejores amigos. Siempre jugaban juntos, y eran como hermanos. Sin embargo, cuando empezaron el bachillerato, los dos empezaron a conocer a diferentes amigos. Cristóbal empezó andar con un grupo de muchachos traviesos, y dejó de pasar mucho tiempo con Jorge. Un día Jorge vio a Cristóbal fumando marihuana, y empezó a preocuparse por él. Pensó en decirle algo, e incluso informar a sus padres, pero nunca lo hizo por no querer perder su amistad. También recordó las lecciones que habían tenido cada año en la escuela sobre la importancia de ser tolerante y de no juzgar ni ofender. Al terminar el bachillerato, Jorge se cambió de ciudad para entrar en la universidad. Unos años después, recibió malas noticias de Cristóbal: se había metido en otras drogas peores y había sido arrestado por venderlas; y luego murió por una sobredosis.

El novelista francés Victor Hugo, dijo: “La tolerancia es la mejor religión,” y en nuestros tiempos es verdad que muchos piensan así. La tolerancia definitivamente es el mantra del mundo moderno, aunque sea muy poco entendida. En la parábola del evangelio de hoy vemos cómo Dios tolera la cizaña hasta la siega. ¿Qué aplicación podemos sacar para nosotros?

Es importante que primero entendamos bien qué es la tolerancia. Es cuando algo es reconocido o percibido como malo, y a pesar de esto, lo soportamos o lo aguantamos, por lograr otro fin más importante. Entonces, es verdad que hay un papel importante para la tolerancia. Tenemos que tolerar muchas cosas que otras personas hacen, que nos molestan, si vamos a convivir y no queremos volvernos locos. Si no, cada persona tendría que vivir aislada. Sigue leyendo

Bienvenido a la Guerra

guerra

10 noviembre, 2015

Si, últimamente, usted ha estado prestando atención a la cobertura de la Iglesia Católica, habrá notado un incremento en la aparición de terminología bélica, con palabras tales como “conflicto”, “batalla” e incluso “guerra”, empleadas para describir el ajetreo de estos días dentro y alrededor del Vaticano.

Si bien esta forma de hablar es bastante común para las publicaciones católicas más devotas, ésta se ha expandido, recientemente, más allá de las estrechas fronteras de la blogsfera católica y ha entrado en las corrientes principales de la sociedad civil: Tess Livingston de The Australian, Tim Stanley de The Telegraph, Ross Douthat de The New York Times y ahora Damian Thompson de The Spectator, han llegado todos a la misma conclusión: estamos al borde de una guerra civil.

¿Es, sólo, más manipulación mediática? ¿Un poco de exageración para incrementar los ingresos? A algunos les gustaría que usted pensara así. Recientemente, el Cardenal Donald Wuerl apareció en el programa World Over Live, con Raymond Arroyo, en parte para asegurar a los espectadores que “no existe ninguna división sobre las enseñanzas básicas de la fe” entre los obispos. Estamos, supongo, para ignorar voces como las del Arzobispo polaco Henryk Hoser quién declaró recientemente: “…algunos obispos […] ni siquiera aceptan las enseñanzas oficiales de la Iglesia.”. Y, si no las ignoramos,- si rechazamos la narrativa al estilo de Sunshine, Lollipops and Rainbows (Luz de Sol, Paletas y Arco iris, una canción de Lesley Gore)-, y en su lugar vemos los sucesos dentro de un marco de “narrativa políticamente partidista”, entonces nos merecemos ser silenciados, tal como lo descubrió Ross Douthat, después de que su comentario provocara las iras de un grupo de intelectuales católicos progresistas y de profesores universitarios. Sigue leyendo

El Papa contra la Iglesia – la anatomía de una guerra civil Católica

Pope Francis

Pope Francis

9 noviembre, 2015

Sus reformas variadas  y sus  declaraciones extravagantes lo hacen parecer fuera de control según el Católico conservador medio.

Damian Thompson

El domingo pasado, el diario italiano La Repubblica publicó un artículo de Eugenio Scalfari, uno de los periodistas más famosos del país, en el que afirmó que el papa Francisco le acababa de transmitir que “al final, tarde o temprano, a todo divorciado que solicite volver a recibir la Sagrada Comunión le será admitido”.

La opinión católica quedó atónita. El Papa acababa de presidir un sínodo de obispos de tres semanas en el Vaticano que estuvo muy dividido sobre si se debe permitir que los católicos divorciados vueltos a casar reciban el sacramento. Finalmente, se votó para no decirse demasiado.

El lunes, el portavoz del Papa, el Padre Federico Lombardi, dijo que el informe de Scalfari  “no era para nada fiable”  “que no se lo puede considerar como el pensamiento del Papa”.

Ciertamente usted puede pensar, Scalfari tiene 91 años. Además, no toma notas durante sus entrevistas ni utiliza  grabadora. Por supuesto que no es “fiable”.

Pero esto no fue suficiente para los medios, ya que señalaron que el Papa sabía exactamente en lo que se estaba metiendo. Esta es la cuarta vez que el Papa le ha concedido una entrevista a un hombre que tan solo confía en su memoria nonagenaria. En su último encuentro, Scalfari citó al Papa como diciendo que el dos por ciento de los sacerdotes católicos eran pedófilos, incluyendo obispos y cardenales. El pobre Lombardi tuvo que salir a  arreglarlo entonces, también en esa ocasión. Aunque en esta última ronda, los católicos le otorgaron a Francisco el beneficio de la duda. Muchos otros dicen: “no importa Scalfari, pero ¿cómo se puede confiar en lo que dice el Papa?” Sigue leyendo

El protegido de Danneels, puesto para ser nombrado como nuevo Arzobispo de Bruselas

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7 noviembre, 2015

Fuentes de información belgas (como La Libre) están reportando que el nombramiento a la Sede de Bruselas de Jozef De Kesel, actual Obispo de Brujas (izquierda), será formalmente anunciado el 6 de Noviembre de 2015 poco antes del atardecer, tiempo de Roma.

El Obispo De Kesel tiene 68 años de edad, y fue ordenado obispo en el 2002. Después de servir durante 8 años como obispo auxiliar en Malinas-Bruselas (la mayor parte bajo las órdenes del Cardenal Danneels) fue nombrado para la Sede de Brujas en 2010, como sucesor del caído en desgracia Roger Vangeheluwe. A pesar de ser menos franco que el Obispo Johan Bonny de Amberes (quien había sido considerado como el favorito para Bruselas) es a decir de todos, apenas menos liberal.

A pocos meses de su nombramiento a Brujas, De Kesel públicamente cuestionó el celibato clerical en el Rito Latino y declaró que la ordenación de mujeres para el sacerdocio es “negociable”, tal como Rorate reportó en aquella ocasión. Como obispo auxiliar de Bruselas apoyó la celebración de una Misa organizada por varias parroquias en esa ciudad, específicamente para los participantes por el “Orgullo lésbico-gay” en su marcha anual.

A pesar de informes posteriores de una apariencia cada vez más ortodoxa (específicamente cuando Benedicto XVI aún reinaba), De Kesel continúa siendo identificado con el ala liberal de la Iglesia Belga. En Octubre del año pasado trató de asignar en las labores de una parroquia en activo a un sacerdote que había sido condenado por abusar de un adolescente, declarando que él (el sacerdote) merecía “una segunda oportunidad”; sólo la indignación en los medios de comunicación y la propia solicitud del sacerdote motivaron a que el obispo cancelara el nombramiento.

Referimos a nuestros lectores hacia nuestra publicación de Junio sobre la trascendencia de la sucesión a Bruselas, y del por qué todo este asunto ha sido sobradamente injusto para con el Arzobispo André-Joseph Leonard (cuyo breve reinado transcurrió bajo la sombra de Danneels) así como para con los prelados Belgas Francófonos más conservadores. Con este nombramiento el legado extremadamente tóxico de Danneels para el Catolicismo Belga (y particularmente Flamenco), y de hecho para el Catolicismo Europeo en su conjunto, ha sido provisto de un impulso significativo – y no es que alguna vez no lo tuviera.

Uno tiene que preguntarse qué quedará del Catolicismo en Flandes y Bruselas dentro de 7 u 8 años a partir de ahora.

[Traducción de M.M. Artículo original]

Tomado de:

http://www.adelantelafe.com

El hospital del Sr. Cardenal. Los abortos, silencios y mentiras del Hospital de Sant Pau

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7 noviembre, 2015

Josep Ramón Pérez es el párroco de Santa Inés en el exclusivo barrio de San Gervasio de Barcelona. Allí llegó en 2002 de la mano del Cardenal Ricard Mª Carles. Con él fue durante varios años Canciller y Secretario General del Arzobispado. Canónigo de la S.E. Catedral es el representante eclesiástico en la Muy Ilustre Administración (MIA) del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau. Josep Ramón Pérez es conocido en los mentideros eclesiales desde tiempo inmemorial por el acróstico que forman las iniciales de su nombre de pila: J.R.

En esa parroquia chic, premio a los servicios prestados al cardenal Carles, puede codearse con ilustres personajillos de la burguesía catalana, de esa que no cree en nada, pero que conserva ese leve barniz de estética católica que permite a J. R. casar –ahora poco, ciertamente-, celebrar los aniversarios y hasta bautizar a los hijos adoptados de algunas lesbianas pijas del barrio. Personajes como Trías, el alcalde de la Ciudad Condal y público promotor del lobby gay, Boi Ruíz, conseller de Salut –el que financia los abortos con cargo a la Generalitat- y el mismo Artur Mas, el President, han pasado por la ilustre parroquia. Todo ello ha creado en el corazón y en la mente de J.R. una serie de dependencias psicológicas y afectivas que han determinado su actuación en el abortista Hospital de Sant Pau durante los últimos años ¡y las últimas semanas!

El pobre se enteró de los abortos en el Hospital de Sant Pau por la prensa en el ya lejano 2010, cuando el diario ABC abrió la caja de los truenos consultando los datos que publicaba periódicamente el Ministerio de Sanidad y que estaban colgados en internet desde hacía más de quince años. En ese momento era el P. Josep Mª Turull el representante en la MIA del Hospital. Sin embargo, Josep Ramón Pérez ya había sido durante muchos años representante del Arzobispo junto con el P. Forcada –médico y miembro de la nefasta Casa de Santiago– y Joan Benito en el patronato del Hospital, donde parece que no se enteró de nada: ni de los abortos, ni de las esterilizaciones, ni de las píldoras abortivas, ni de la nevera de embriones congelados. Estar en el staff siempre conlleva -claro está!- hacer la vista gorda. ¡Y vaya si la hicieron! Sigue leyendo

Finanzas Vaticanas y transparencias interesadas

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7 noviembre, 2015

No sé por qué, pero me huele un poco a chamusquina todo el lío que se ha montado esta semana en torno a las finanzas del Vaticano, con el consiguiente desmadre que aparece en la trastienda. En realidad no es nada nuevo: se sabe desde hace muchos años, y se sospecha que lo que se sabe es nada, comparado con la realidad. Hace ya muchos lustros que la Iglesia está sumergida en un mar de corrupción económica, que alcanzó niveles elevadísmos cuando los casos de Marcinkus y el IOR y los suicidios (digo yo que probablemente inducidos como se dice ahora), y miles de escándalos más.

Cuando la Iglesia del Vaticano II quiso asimilarse al mundo lo hizo muy bien en este terreno, porque realmente comenzó a asimilarse a la corrupción de los grandes capitales y los bancos y todas esas cosas. A pesar de abrir las ventanas del Vaticano, los temas financieros y económicos olían muy mal y estaban como podriditos por dentro. En este punto no corrió mucho el aire fresco, por lo visto. Dicen que Juan Pablo I quiso poner orden y, por eso mismo, le proporcionaron un pasaje directo a la eternidad. No lo sé. Pero el caso es que me mosquea muchísimo que ahora aparezcan libros contando cosas de éstas, cuando hace ya muchos años que estamos al cabo de la calle de que hay un buen negocio montado.

Entonces, ¿por qué aparece ahora este misterioso asunto? ¿por qué las detenciones de sospechosos, la liberación de la sospechosa (que se ve que le guiñó un ojo al gendarme y la puso inmediatamente en libertad: a juzgar por las fotos….), el encarcelamiento del otro, la publicación de los libros y el escándalo de la prensa y la catolicidad bien-intencionada? Sigue leyendo

Es tiempo de guerra: tiempo de que toda persona implicada, incluso el papa, lo tenga todo claro

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5 noviembre, 2015

Este domingo en la que, posiblemente, es la principal y más influyente publicación del mundo, el New York Times, el columnista católico Ross Douthat, a quién hace días la ubicua y extendida Institución Católica Liberal cuestionó por su habilidad al hablar y publicar sus puntos de vista, no sólo no se retractó, sino que se reafirmó. Douthat da la bienvenida a la guerra en su contra, identifica a los jugadores principales y, por encima de todos, el principal, el Papa Francisco, y les da la bienvenida al campo de batalla.

La grotesca resistencia de los herejes modernos, ha sofocado la vida católica de América durante estos 50 años posteriores al Concilio. Como un cáncer,-que ha hecho metástasis desde las universidades a los seminarios, de las cancillerías a las parroquias, de los conventos y monasterios a las escuelas, y al interior de cada familia-, ha destruido la fe de decenas de millones de fieles y, por tanto, enviado a un sinnúmero al infierno (en el que, por supuesto, ellos no creen, si es que, acaso, creen en Dios).

Resistieron y crecieron durante los años de Wojtyla y Ratzinger y creen que su era, por fin, ha llegado. Sigue leyendo

El Espíritu del Sínodo

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5 noviembre, 2015

“Heriré al Pastor y se dispersarán las ovejas del rebaño” Mt. 26, 41

“¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!” (Is 5, 20).

No somos teólogos, sino simples hijos de la Iglesia Católica. Este es nuestro máximo orgullo. Pero hay cosas que nos hieren el alma respecto al Sínodo de la Familia, y debemos decirlas.

El Concilio Vaticano II marcó una impronta en la Iglesia. Tal es así, que se habló y habla de pre y posconciliares. Y de sus documentos se dijo y enseñó que había que interpretarlos según la Tradición. Porque seamos sinceros: muchos de estos están cargados de tantas ambigüedades que permiten cualquier interpretación.

A partir de este Concilio surgió un espíritu: la Iglesia habría terminado con todo un pasado lleno de lastre, de retrogradación, de constantinismo y de sujeción a los poderes terrenales.

¿Cuál era la finalidad del progresismo católico? La de adaptar la Iglesia al mundo (entendido teológicamente como uno de los enemigos del alma) y no la de convertirlo y salvarlo en la Iglesia. Con esta idea se subvierte así todos los conceptos fundamentales de la fe. Esta finalidad, en la actualidad, es observada y acatada con más rigurosidad. Sigue leyendo

Conferencia Mons. Sanahuja: Reingeniería social anticristiana

5 noviembre, 2015

Conferencia en Madrid del sacerdote argentino Monseñor Juan Claudio Sanahuja, experto en el llamado Nuevo Orden Mundial, orden que es esencialmente anticristiano y el cual se quiere imponer a las naciones.

Don Juan Claudio informa que hay infiltración en el clero católico y que muchas instituciones mundialistas, especialmente la UNESCO, entidad dependiente de la ONU, entre otras muchas más, llevan a cabo programas dirigidos específicamente contra la religión católica para socavar los cimientos cristianos de las sociedades a través de una educación sincretista en lo religioso y amoral-aberrante en lo político y social.
 
Nos anima a no arriar las banderas, sino todo lo contrario, a alzarlas para defender a la Cristiandad de tan pérfidos enemigos.
Nuevo Orden Mundial

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Decimos lo que otros callan

Silencio

5 noviembre, 2015

El otro día en una parroquia escuchaba como celebraban con gran algarabía el resultado del sínodo, era una Iglesia de corte progresista. Al día siguiente lo mismo en una de corte tradicional y esto me llevó a pensar, sin necesidad de ser Einstein, que todo el mundo está “feliz como una perdiz”. Independientemente de que nuestro párroco vista de camisa de cuadros o lo haga de clerygman, el Santo Padre posee un punto de vista sobrenatural para entusiasmar a todos por igual. Si tienen duda de lo que les digo, pueden ojear las distintas publicaciones digitales que se denominan “religiosas”. Salvo nuestra página, en las demás, si es que las leen, podrán Uds. constatar lo que les estoy diciendo, no es extraño encontrar titulares como el siguiente, “En el sínodo ha triunfado el magisterio de la Iglesia, la doctrina no ha cambiado”, cabe pensar o que no han leído jamás el catecismo o que reciben un sueldo extra por aleccionar en la mentira. No obstante, mi recomendación principal, es que si quieren la verdad y desean fervientemente continuar fieles a la Iglesia de Jesucristo, no se muevan de aquí, de nuestra página, como figura en nuestro encabezado, “decimos lo que otros callan”.

¿Saben cual ha sido el resultado del sínodo? Nuestro Señor 177 veces escupido por cada uno de los votantes, 177 veces, golpeado y azotado por cada mano que se levantó en el sínodo, 177 veces la chusma, que somos nosotros mismos, grita: “crucifícalo”, 177 veces el costado de Nuestro Señor es traspasado. 177 veces que nuestros Jerarcas miran para otro lado, y permiten que vuelvan a crucificar a Jesús… Y nosotros, que somos fieles a la Iglesia de Jesucristo ¿vamos a seguir guardando silencio como corderos degollados? No, no y mil veces no, estamos en las catacumbas, pero no muertos.

Este es el número de la felicidad: 177. El número mínimo de votos para que un texto fuera incluido en la relatio final….Mis queridos amigos, 177 veces que Uds. y yo decimos: “que asco”. ¿Y saben que va a pasar en breve, en apenas dos semanas? Qué ya nadie dirá nada, todos habremos transigido a la entrada del demonio, a la pulverización de nuestros Sacramentos, en menos de un mes todo se verá como normal y fruto de los tiempos que vivimos. En menos de dos meses, si es que esto no está sucediendo ya, la gente que vive en pecado mortal, serán ministros extraordinarios de la Comunión. Sigue leyendo

Parábola del pastor perdido

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5 noviembre, 2015

Érase una vez un pastor al que se le había encargado la misión de cuidar las ovejas de su Señor en unas tierras lejanas.

Un día, el Maestro hizo venir al pastor a su casa, y le dijo: «Hace mucho tiempo que apacientas mis ovejas en remotas tierras. Ahora te voy a pedir que te hagas cargo de todo mi rebaño, pues debo ausentarme por un tiempo. Vela con mucho cuidado por mis ovejas, por las que estoy dispuesto a dar la vida.»

78f1938c7c29fbab23e26643785abe84_XLEl Maestro emprendió camino, y el pastor comenzó a cuidar del rebaño. Pero al cabo de un tiempo, el pastor se cansó del país del Maestro, y quiso emigrar a tierras distantes para ocuparse de unas ovejas que no tenían pastor.

Mientras pensaba esto, recordó que el Padre del Maestro amaba a todas las ovejas y le desagradaba en extremo ver una de ellas descuidada o abandonada. Así pues, el pastor se alejó de aquella hacienda y empezó a apacentar ganado ajeno en campos lejanos.

El pastor siguió allí hasta que un día el Maestro regresó y lo hizo venir a su casa.

Pastor – le dijo el Maestro –, te pedí que guardases mi rebaño porque tenía que marcharme por un tiempo. Ahora bien, al volver encontré mi rebaño disperso. Muchas ovejas habían escapado, a otras las habían robado, algunas habían muerto y yacían descompuestas allí donde habían caído. Y las que habían quedado estaban infestadas de parásitos. Nadie se ocupaba de mis ovejas.

Las lágrimas rodaban por el rostro del Maestro.

Maestro – repuso el pastor, con una excusa que tenía preparada desde hacía tiempo –, yo sabía que vuestro Padre amaba a todas las ovejas, y me fui a tierras remotas para cuidar de todas las del mundo, porque muchas no tenían quién velara por sus necesidades. Yo creía que eso era lo que habría deseado vuestro Padre.”

Pastor – dijo el Maestro –, te pedí que cuidaras de mis ovejas, no de rebaños ajenos, ni que hicieras la voluntad de mi Padre antes que la mía. No es asunto tuyo cuál sea la voluntad general de mi Padre. Ni Él ni Yo te pedimos que obrases a tu antojo. Tu misión era guardar mi grey, y has incumplido miserablemente tu deber. ¡Fuera de mi casa, pastor indigno! Sabe que gustosamente daría la vida por el menor de mis corderos, y tú, en cambio, no consideraste su cuidado motivo suficiente para ocuparte de ellos.

John Fisher

[Traducción por J.E.F. Artículo original]

Tomado de:

http://www.adelantelafe.com

¿Calentamiento global? No, son las almas que arden en el infierno

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4 noviembre, 2015

Carta a mi nieta Olivia, nacida hace un mes, a ser leída dentro de veinte años para que pueda comprender el mundo en el que se encontrará.

Querida Olivia:

Dentro de veinte años probablemente quieras casarte, pero aquello en que devendrá el sacramento del matrimonio dentro de veinte años depende de nosotros hoy, o mejor dicho, del veredicto de los fieles, via referendum…

Hace unos pocos días concluyó un Sínodo sobre el matrimonio y a juzgar por los diarios se diría que han triunfado todos (progresistas y conservadores), al igual que sucede después de las elecciones políticas a las que estamos acostumbrados. Aunque, al leer la carta del secretario del Sínodo (Cardenal Baldisseri) al Corriere della Sera (del 27 de octubre), da la impresión de que quienes decidirán serán los “suscriptores” (el pueblo de Dios) quienes serán consultados mediante un cuestionario para evidenciar el sensus fidei. Naturalmente, esto es porque la grey posee su propio “olfato” para discernir lo que la Iglesia debe hacer en una materia que le compete. Luego, la voz del Espíritu Santo resuena también en la voz de los creyentes. A tal punto, para comprender cómo será este sacramento, temo que deberemos escuchar a la asamblea de los fieles interesados en la materia que juzguen…

Querida Olivia,

Cada época ha tenido sus miserias, tragedias y grandezas. Así ha sido desde que el hombre comenzó a intentar dar sentido a su propia vida y a sus acciones. Por este motivo las autoridades morales de las diversas religiones querían e intentaban explicar las razones del bien y del mal. Tu época, en cambio, está en peligro de ver desaparecer las autoridades morales, relativizadas y homogeneizadas en el mundo global, con el pretexto de evitar los conflictos globales debidos a las afirmaciones de dogmas y fundamentalismos, propuestos sobre todo en contextos de evangelización. Me temo que las autoridades morales ya no serán las mismas para perjuicio del conocimiento de la Verdad y de la conquista de la fe. Te darás cuenta dentro de algunos años cuando comiences el catecismo. Sigue leyendo

Reacción de Mons. Schneider a la patada en la puerta del Sínodo, que abre la comunión de los divorciados vueltos a casar

EXCLUSIVA RORATE

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3 noviembre, 2015

Su Excelencia el Obispo Atanasio Schneider, uno de los prelados más visibles que trabajan para la restauración de la Misa latina tradicional y para la fe, ha escrito una respuesta al Sínodo (de casi 5.000 palabras) en exclusiva para nuestros lectores. Cualquier persona puede reproducir o enlazar este artículo, pero se debe hacer referencia a Rorate Caeli como fuente, y si se reproduce la traducción a la edición española.

Queremos expresar nuestra más sincera gratitud a Su Excelencia por tomarse el tiempo para analizar y expresar sus puntos de vista sobre uno de los eventos más importantes en la historia de la Iglesia – que él también lo ve como una “puerta trasera” para la Sagrada Comunión para los adúlteros, como el rechazo de las enseñanzas de Cristo y como un Informe Final (Relatio Finalis) lleno de “bombas de relojería”.

En los próximos días, publicaremos de nuevo otra entrevista de Su Excelencia, con una gran variedad de temas distintos. Mientras tanto, les traemos este importante trabajo en exclusiva, para nuestros lectores.


La puerta falsa hacia una práctica neo-mosaica en el Informe Final del Sínodo

La XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos (del 4 al 25 de Octubre de 2015), que se dedicó al tema de “La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”, emitió un informe final (Relatio finalis) con algunas propuestas pastorales que fueron presentadas al criterio del Papa. El documento en sí es solamente de carácter consultivo y no posee un valor magisterial formal.

Sin embargo, durante el Sínodo, aparecieron los nuevos fariseos y verdaderos nuevos discípulos de Moisés, que en los numerales 84 al 86 del Informe Final abrieron la puerta falsa (con bombas de relojería inminentes) para la admisión a la Santa Comunión de los divorciados vueltos a casar. Al mismo tiempo, los obispos que defendieron intrépidamente a “la Iglesia [que] profesa la propia fidelidad a Cristo y a su verdad” (Exhortación Apostólica de Juan Pablo II Familiaris Consortio, 84) se encontraron etiquetados injustamente como fariseos en algunos medios de comunicación.

Durante las dos últimas Asambleas del Sínodo (en 2014 y en 2015), los nuevos discípulos de Moisés y los nuevos fariseos maquillaron el hecho de negar la indisolubilidad del matrimonio y el hecho de suspender el sexto mandamiento, en base a un supuesto ‘caso por caso’, bajo el pretexto de un nuevo concepto de la misericordia o del uso de expresiones tales como: “el camino de discernimiento”, “acompañamiento”, “orientaciones del obispo”, “diálogo con el sacerdote”, “foro interno,” “una integración más plena en la vida de la Iglesia” o “una posible supresión de la imputabilidad sobre la convivencia en uniones irregulares (cf. Informe Final, nn. 84-86). Sigue leyendo

Muchos jóvenes son tragados por el ambiente que nos rodea

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3 noviembre, 2015

El año pasado comencé la catequesis de confirmación en una de mis parroquias con un grupo muy majo de jóvenes entre los doce y los quince años. Unos años antes los había tenido a todos en la catequesis de la primera comunión, por lo que yo les conocía y ellos me conocían a mí. A pesar de haberse alejado la gran mayoría de ellos de la práctica religiosa y no haber aparecido por la iglesia desde que hicieron la primera comunión, no fue muy difícil hacerles arrancar de nuevo. Ese mismo día les propuse confesar para que así pudieran acercarse a la comunión y de ese modo aprovechar mejor la catequesis. La respuesta fue unánime. Cuarenta minutos antes de la misa me senté en el confesonario y de uno en uno fueron desfilando todos pidiendo a Dios perdón por sus pecados; algunos con ciertas reticencias, pues por la edad comenzaban a tener ya algunos problemas propios; pero todos, unos y otros recibieron con alegría la absolución y después, en la misa se acercaron a comulgar. Yo me sentía feliz.

Pasó una tarde y pasó una mañana, como nos dice el Génesis, y vino el segundo año de catequesis de confirmación. El primer día les repetí la misma historia, pues durante el verano prácticamente ninguno había perseverado asistiendo dominicalmente a misa, pero cuál fue mi sorpresa cuando después de hacer el mismo llamado a la confesión que el año anterior y sentarme en el confesonario, ninguno se acercó a ponerse en paz con Dios. Yo me armé de paciencia y pensé, a lo mejor había algún partido de futbol…, intentando buscar alguna excusa ante Dios que los justificara de su desgana. Es por ello que la siguiente semana hice un nuevo llamado y así sucesivamente las semanas siguientes, pero cuál ha sido mi sorpresa que ninguno se ha acercado a la confesión. Están ya totalmente cerrados a la gracia de Dios, cumplen con la catequesis y la asistencia a misa pero no quieren saber nada más. Para ellos es un puro trámite. Dios ya se marchó del horizonte de su mente y de su corazón.

Yo me preocupé bastante pues intenté mil modos y maneras diferentes para abrirles el corazón: les hable de la necesidad de alimentar el alma, de ponerse en paz con Dios, de la felicidad de ser amigos de Cristo, incluso les hablé del peligro del infierno… De mil modos y maneras intenté conmover su corazón ya duro y protegido por una dura capa llamada “indiferencia”, pero la respuesta fue el “no” más absoluto. Sigue leyendo