SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Sinopsis Parte 2

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SINOPSIS DE LOS ERRORES

 (Parte 2 de 18)

ERRORES CONCERNIENTES A LA NOCION DE TRADICION Y DE VERDAD CATOLICA

 

1.0 Un concepto erróneo de la sagrada tradición, entendida como conjunto de enseñanzas gracias a las cuales la Iglesia «tiende constantemente, en el decurso de los siglos, a la plenitud de la verdad divina [ad plenitudinem divinae veritatis iugiter tendit] , hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios» Dei Verbum § 8).¡Como si la tradición, que custodia el depósito de la fe desde el tiempo de la predicación apostólica, no poseyera ya “la plenitud de la verdad divina”! ¡Como si pudiera haber algo que añadirle o que modificar en ella!.

Esta noción de una “tensión incesante” de la Iglesia hacia la “plenitud de la verdad” contradice abiertamente a la del “depósito de la fe” (I Tim 6, 20), y se vincula al subjetivismo característico del pensamiento moderno, profesado por la “Nouvelle Théologie” para el cual todo está siempre en movimiento, en progreso continuo, y no existe una verdad absoluta, sino tan solo la tensión incesante del sujeto hacia una verdad que, a lo último, es él mismo quien se la da.

1.1 La increíble afirmación, contraria al sentido común además de a toda la tradición, según la cual «Cristo llama a la Iglesia peregrinante hacia una reforma perenne, de la cual tiene siempre necesidad la propia Iglesia, en cuanto institución humana y terrena [vocatur a Christo ad hanc perennem reformationem quae ipsa…perpetuo indiget]»reforma que debe comprender también «la manera de exponer la doctrina, que debe distinguirse cuidadosamente del mismo depósito de la fe [qui ab ipso deposito fidei sedulo distingui debet] » (Unitatis Redintegratio § 6; también Gaudium et Spes § 62): se trata de un principio ya proclamado en las versiones en lengua vernácula del discurso inaugural de Juan XXIII del 11/10/1962, y ratificado después al pie de la letra por dicho Papa (un principio, empero, que ya condenaron San Pío X (Pascendi , § 11, c; Lamentabili , §§ 63 y 64: Denzinger §§ 2064-5) y Pío XII (Humani Generis , AAS 1950, §§ 565-566) (cf. supra).

1.2 La proposición «la verdad no se impone de otra manera sino por la fuerza de la misma verdad [nisi vi ipsius veritatis] , que penetra suave y fuertemente en las almas» (Dignitatis Humanae 1), profesada por el concilio para justificar la libertad religiosa, es absolutamente falsa en relación con las verdades del catolicismo, puesto que ellas, en cuanto verdades divinitus reveladas, sobrepujan la capacidad de nuestra inteligencia y no puede creerse en ellas sin la ayuda de la gracia (por eso se he enseñado siempre que “la fe es un don de Dios”). Además, dicha aserción niega de hecho las consecuencias del pecado original sobre la inteligencia y la voluntad, heridas y debilitadas por aquél y, por ende, propensas al error y fascinadas por el engaño.

 
 

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Sinopsis Parte 1

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SINOPSIS DE LOS ERRORES

 (Parte 1 de 18)
 

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL VATICANO II

Los dividiremos en errores doctrinales y errores pastorales, aun a sabiendas de que la distinción entre ambos tipos no siempre es fácil.

LOS ERRORES DOCTRINALES

LA “INVESTIGACIÓN” DE LA TRADICIÓN Y DE LA DOCTRINA DE LA IGLESIA

Los errores doctrinales anidan en las proposiciones que contradicen, en todo o en parte, cuanto la Iglesia ha enseñado siempre, o lo oscurecen, o menoscaban, o alteran de algún modo. Abundan en todos aquellos textos (y eso que se trata de textos que se ocupan, por lo común, de verdades fundamentales) en que el concilio quiso exponer su propia doctrina, su “investigación” de la tradición sagrada y de las enseñanzas de la Iglesia: «este concilio Vaticano investiga [scrutatur] la sagrada tradición y la doctrina de la Iglesia, de las cuales saca a luz cosas nuevas [nova] , siempre coherentes [congruentia] con las antiguas» Dignitatis Humanae ). El lector que nos siga en la sinopsis presente juzgará en qué medida responde a la realidad la afirmación anterior.

Los errores en la doctrina atañen a:

  • La noción de tradición y de verdad católica.
  • La santa Iglesia y la beatísima Virgen.
  • La santa misa y la liturgia sagrada.
  • El sacerdocio.
  • La encarnación y la redención; el concepto del hombre.
  • El reino de Dios.
  • El matrimonio y la condición de la mujer.
  • Los sectarios, herejes y cismáticos (llamados “hermanos separados”).
  • Las religiones anticristianas.
  • La política, la comunidad política, las relaciones entre Iglesia y Estado.
  • La libertad religiosa, el papel de la conciencia individual.

LOS ERRORES EN LA PASTORAL

EN SIMBIOSIS PERMANENTE CON HEREJES Y CISMÁTICOS.

Los errores en la pastoral estriban esencialmente en proponer una mala pastoral; mala porque pone por obra los errores doctrinales del concilio, o se opone de alguna manera, en todo o en parte, a la pastoral tradicional de la Iglesia, o la altera, o resulta ser intrínsecamente contradictoria.

Desde un punto de vista general, toda la pastoral propuesta por el Vaticano II está corrompida, porque se funda en la puesta al día, o sea, en el principio del diálogo con el error, en lugar de dialogar con el que yerra para convertirlo, según se dijo más arriba. Expondremos los errores pastorales del siguiente modo: primero haremos (en la sec. 1.2) un análisis sintético de las apreciaciones fantasiosas relativas al hombre y al mundo, ayunas de cualquier referencia efectiva a la enseñanza de la Iglesia y al pensamiento católico, desarrolladas principalmente en la Gaudium et Spes , las cuales constituyen como el fundamento teórico de gran parte de la pastoral conciliar; después daremos algunos ejemplos de la mala pastoral propuesta, cuando sigamos el planteamiento contenido en la Gaudium et Spes y en los documentos doctrinales.

Gracias a tales ejemplos se echará de ver (sec. 1.3 y ss.) que la pastoral del Vaticano II se articula siempre en función de dos directrices fundamentales, vinculadas entre sí:

1. La “puesta al día” del clero, sin perdonar a ninguno de sus integrantes, respecto de la cultura moderna y contemporánea en todas sus formas: humanísticas, científicas, técnicas, artísticas.

2. La “colaboración ecuménica” de sacerdotes y fieles con los denominados “hermanos separados” con los seguidores de las religiones acristianas, con todos los hombres; pero no para convertirlos a la fe única y verdadera, sino para concurrir con ellos al progreso y a la unidad del género humano.

Por lo demás, en el art. 24 de la Unitatis Redintegratio se proclama al ecumenismo “principio general” verdadero y propio de la pastoral, entendido, obviamente, en el sentido del art. 8 de la Lumen Gentium y de los arts. 1 a 4 de la Unitatis Redintegratio :«Este sagrado concilio desea ardientemente [instanter exoptat] que los proyectos [incepta] de los fieles católicos progresen en unión[coniuncta progrediantur] con los proyectos de los hermanos separados».

Como era de esperar, se aceptó y llevó a efecto esta invitación a la simbiosis permanente con los herejes y los cismáticos, lo que nos autoriza a afirmar que las degeneraciones ecuménicas en la celebración del culto y en la pastoral, tan difundidas hoy, se encepan en el concilio (no en el llamado “postconcilio”).

Los errores en la pastoral atañen a:

  • La interpretación del significado del mundo contemporáneo.
  • Aspectos de la sagrada liturgia.
  • Aspectos del estudio y de la enseñanza de la doctrina.
  • La formación de los religiosos y seminaristas; el ministerio de los obispos y de los sacerdotes.
  • La formación y las directrices impartidas a los misioneros.
  • Las directrices impartidas para el apostolado a los seglares.
  • La puesta al día en la educación.

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Introducción Parte 4

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Introducción (Parte 4 de 4)

OMISIONES NOTABLES

Entre las omisiones del concilio, limitémonos a recordar las más notables.

En el plano dogmático:

  1. No se condenan los errores del siglo.
  2. Falta el concepto de lo sobrenatural y, correlativamente, toda mención del paraíso.
  3. Brilla por su ausencia un tratamiento específico del infierno, al que se menciona tan solo una vez, y ésta de pasada (cf.Lumen Gentium , art. 58).
  4. No figura mención alguna del dogma de la transubstanciación, ni del carácter propiciatorio del santo sacrificio, en la noción de la santa misa expuesta en el art. 47 de la SC , lo que se repite, p. ej., en el art. 106 de la misma constitución y en otros lugares (cf. infra , 30).
  5. Tampoco se menciona en absoluto a los “pobres de espíritu”(peor aún: falta hasta su concepto).

En el plano espiritual:

1. En general, se advierte la omisión de cualquier rasgo específicamente católico en conceptos clave de la pastoral, relativos a las relaciones entre la Iglesia y el Estado, el tipo ideal del individuo, la familia, la cultura, etc. ( Gaudium et Spes §§53, 74, 76, etc.; cf. infra ).

2. No se condena el comunismo (hecho sobre el cual han corrido ríos de tinta). Dicha laguna se echa de ver en el siguiente pasaje de la Gaudium et Spes , que condena genéricamente el “totalitarismo” poniéndolo en el mismo plano que la “dictadura”: «De todas formas es inhumano que la autoridad política caiga en formas totalitarias o en formas dictatoriales que lesionan gravemente los derechos de la persona o de los grupos sociales» Gaudium et Spes, 75). Idéntica laguna se nota también en el art. 79 de la misma constitución, en la cual se condenan métodos abominables como «aquellos con los que metódicamente se extermina a todo un pueblo, raza o minoría étnica. Lo cual hay que condenar vehementemente como crimen horrendo». Tales “métodos” los vio aplicar el siglo XX varias veces, p.ej., contra los armenios cristianos, exterminados casi en un setenta y cinco por cien por los turcos musulmanes en los años que precedieron a la primera guerra mundial, y , por parte del nazismo neopagano, contra los judíos, cuyas vastas y florecientes comunidades de Europa centro-oriental fueron anonadadas; pero también vio a los comunistas aplicarlos al eliminar física y sistemáticamente al denominado “enemigo de clase” es decir, a millones de individuos cuya culpa no era otra que la de pertenecer a una clase social determinada (aristocracia, burguesía, campesinado), que había de ser extirpada en nombre de la sociedad sin clases, fin utópico del comunismo. De ahí que, en la Gaudium et Spes §79, habría debido añadirse el genocidio de una clase social a los distintos tipos de exterminio mencionados; pero el ala “progresista” que se impuso en el concilio, se guardó bien de hacerlo: en buena parte, se orientaba políticamente hacia la izquierda, y no quiso que se hablara, ni del marxismo como doctrina, ni del comunismo como realización práctica de aquél.

3. La falta de condena de la corrupción de las costumbres, del hedonismo, que ya comenzaba a difundirse en la sociedad occidental.

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Introducción Parte 3

Las herejías del apóstata Concilio Vaticano II. Foto 1

Introducción (Parte 3 de 4)

EJEMPLOS DE AMBIGÜEDADES Y CONTRADICCIONES EN LOS TEXTOS CONCILIARES

Ambigüedades

Como ejemplos de ambigüedades graves y específicas, nos limitaremos aquí a recordar las que ya se han convertido en clásicas.

En la constitución dogmática Dei Verbum sobre la revelación divina (dogmática sólo porque se ocupa de verdades inherentes al dogma), las verdades de la fe sobre las dos fuentes paritarias de la revelación (Sagrada Escritura y Tradición), sobre la inerrancia absoluta de las Escrituras y sobre la historicidad plena y total de los evangelios se exponen de manera insuficiente a todas luces y poco clara (en los arts. 9, 11, 19 de DV ), con una terminología que en un caso (art. 11) se presta a interpretaciones opuestas entre sí, una de las cuales puede reducir la inerrancia a sola la «verdad consignada en la Escritura con vistas a nuestra salvación» (lo que equivale a profesar una herejía, en resumidas cuentas, porque la inerrancia absoluta de la Sagrada Escritura, inclusive también la de los enunciados sobre hechos que contiene, es una verdad de fe mantenida y enseñada siempre por la Iglesia).

Contradicciones

A título de ejemplo de contradicción patente, recordemos el art. 2 del decreto Perfectae Caritatis sobre la renovación de la vida religiosa, donde se dice que «la renovación adecuada [accommodata] de la vida religiosa abarca a un tiempo, por una parte, la vuelta a las fuentes de toda vida cristiana y a la primitiva inspiración de los institutos, y por otra, una adaptación [aptationem] de los mismos a las diversas condiciones de los tiempos».

La contradicción salta a la vista, porque lo propio de la vida religiosa (a tenor de los tres votos de pobreza, castidad y obediencia) ha sido siempre el estar en antítesis perfecta con el mundo, corrompido por el pecado original, cuya figura es caduca y pasajera. ¿Cómo es posible, entonces, que la “vuelta a las fuentes” a la “primitiva inspiración de los Institutos” se verifique juntamente con su “adaptación a las diversas condiciones de los tiempos” o por mejor decir, mediante dicha adaptación? La adaptación a tales “condiciones” que son hoy las del mundo moderno secularizado, de cultura laicista, etc., impide de suyo “la vuelta a las fuentes” .

Otro ejemplo de contradicción: en el art.79 de la Gaudium et Spes se admite el derecho de los gobiernos a la “legítima defensa” para “defenderse con justicia” (ut populi iuste defendatur), lo cual parece sustancialmente conforme con la enseñanza tradicional de la Iglesia, que ha admitido siempre, a la hora de defenderse contra un ataque externo que interno, un tipo de “guerra justa” conforme con los principios del derecho natural. No obstante, el art. 82 de la mismaGaudium et Spes contiene asimismo una «prohibición absoluta de la guerra» (De bello omnino interdicendo) y por ende, de todo tipo de guerra, sin exceptuar expresamente la guerra defensiva, justificada tres artículos más arriba, que por ello viene permitida y condenada a la vez por el concilio.

Un ejemplo más: también nos parece evidente que se da una contradicción tocante al tan cacareado mantenimiento del latín como lengua litúrgica. En efecto, el concilio ordena conservar (servetur«el uso de la lengua latina en los ritos latinos» (Sacrosantum Concilium, 36, 1), pero al mismo tiempo concede “mayor cabida” en la liturgia a la lengua vulgar, según las normas y los casos fijados por el propio concilio ( SC 36, 2). Pero las normas de carácter general establecidas por el concilio atribuyen a las conferencias episcopales, en virtud de la facultad de experimentar nuevas formas litúrgicas (¡!) que se les concede, una competencia casi ilimitada en relación con la introducción de la lengua vernácula en el culto ( SC 22 §2; 40-54). Además, abundan los casos en que el concilio autoriza el uso –parcial o total– de la lengua nacional: en la administración de los sacramentos, de los sacramentales y en los ritos particulares ( SC63); en los ritos bautismales en los países de misión ( SC 65); en la ordenación de los sacerdotes ( SC 76); en el matrimonio ( SC 77 y 78); en los rezos del Oficio Divino ( SC 101), y en la solemne liturgia de la misa ( SC 113). Más que de mantener el uso del latín, el concilio parece haberse preocupado de abrir el mayor número posible de cauces a la lengua vulgar, sentando así las premisas de su victoria definitiva en el postconcilio.

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Introducción Parte 2

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Introducción (Parte 2 de 4)

ERRORES EN EL DISCURSO DE INAUGURACIÓN Y EN EL MENSAJE AL MUNDO

No pretendemos que sea completa nuestra sinopsis de los errores imputados al Vaticano II; con todo y eso, creemos haber identificado un número suficiente de errores importantes, comenzando por los contenidos en el discurso de inauguración y en el mensaje del concilio al mundo del 20 de octubre de 1962; se trata de textos que, aunque no pertenecían formalmente al concilio, lo encaminaron, sin embargo, en el sentido querido por el ala progresista, esto es, por los novadores neomodernistas.

DISCURSO DE INAUGURACIÓN

El célebre discurso de inauguración de Juan XXIII contiene errores doctrinales verdaderos y propios, además de diversas profecías desmentidas ruidosamente por los hechos ( «En el presente orden de cosas, en el cual parece apreciarse un orden nuevo de relaciones humanas, es preciso reconocer los arcanos designios de la Providencia divina…» ).

1º ERROR: UNA CONCEPCIÓN MUTILADA DEL MAGISTERIO

Radica en la increíble afirmación, luego repetida por Pablo VI en el discurso de inauguración de la 2ª sesión del concilio, el 29 de septiembre de 1963, según la cual la santa Iglesia renuncia a condenar los errores: «Siempre se opuso la Iglesia a estos errores[las opiniones falsas de los hombres; n. de la r.]. Frecuentemente los condenó con la mayor severidad. En nuestro tiempo, sin embargo, la Esposa de Cristo prefiere usar de la medicina de la misericordia más que de la severidad. Piensa que hay que remediar a los necesitados mostrándoles la validez de su doctrina sagrada más que condenándolos».

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Día de la «Raza»

«La perspectiva de un mexicano ante el Dia de la Raza y el concepto de Hispanidad en el que los iberoamericanos deben sentirse incluidos».


Por: Etsuo Tirado Hamasaki

Durante mi infancia, cada año se celebraba como un día especial el 12 de Octubre, como el «Día de la Raza». Incluso en los programas oficiales de estudio, tan cargados ideológicamente de indigenismo, se hablaba del Descubrimiento así, con ese nombre, y se le consideraba un gran acontecimiento. El tratamiento a Colón era elogioso, aunque no faltaban elementos de leyenda negra: el mito de las joyas empeñadas por la Reina (que mal podía empeñarlas de nuevo si ya lo había hecho para la campaña que culminó con la conquista de Granada) y el infundio de que la tripulación de las carabelas se había nutrido de malhechores. Pero en general se celebraba como un gran acontecimiento. Era, y de hecho, sigue siendo, un día festivo o feriado en el sentido de ser asueto obligatorio en escuelas y oficinas de gobierno, pero entonces el ambiente era de fiesta nacional. A Colón se le consideraba un héroe de la humanidad, se le dedicaban poemas, discursos, homenajes. A los estudiantes se les encargaban composiciones, dibujos, maquetas… En esos años veíamos aún muy lejano el V Centenario, que suponíamos alcanzaríamos a ver, pero sentíamos que faltaban muchos años.

Fué pasando el tiempo, algunos asistimos a la Universidad, la fecha se acercaba pero aún pensábamos que quedaban muchos años. Nunca hubiera imaginado lo que finalmente sucedió. Una campaña, a nivel internacional y que naturalmente repercutió en México, donde el discurso indigenista siempre había sido un recurso fácil de la demagogia, anuló los festejos que muchos hubiéramos esperado como naturales. Cuando se acercaba, ahora sí, el V Centenario, lejos de analizar serena y objetivamente la historia, los «intelectuales» favorecidos por los medios masivos de comunicación, aquellos a los que se les citaba en todas partes, se les reproducía los artículos, se les entrevistaba, se dedicaron sistemáticamente a una campaña que se negaba a hablar de Descubrimiento, que cuando mucho hablaba de «Encuentro», que se preguntaba en tono estridente si había algo que celebrar, que calificaba a Colón de aventurero despistado, ególatra, mitómano, codicioso… y en fin, que calificaba al descubrimiento y la conquista como un desastre, una desgracia, una intromisión en el mundo feliz de las desarrolladas culturas indígenas por parte de unos codiciosos salvajes que habían venido a destruir la preciosa armonía en que vivían los civilizados naturales de estas tierras. Era un coro de lamentos, con poquísimas y honrosas excepciones, lo que se dejó oir. Porque a los que no compartían esta maniquea visión de la historia, incluso a los que pedían moderación, por lo general no se les permitía el acceso a los medios. Toda esta campaña, de parte de los herederos de quienes crearon y propagaron la Leyenda Negra, no era extraña. Tampoco lo era de nuestra extrema izquierda nacional, ni la del grupo en el poder que siempre quiso crear, desde el siglo XIX, la consciencia e identidad nacional mexicana en base a un mítico México prehispánico que había sucumbido ante la invasión ibérica. Pero lo que terminaba de crear la más completa confusión, era la actitud vergonzante de tantas figuras del gobierno y de la intelectualidad española, que pedían disculpas por haber tenido la imprudencia de descubrir, perdón, de realizar un «encuentro», y de conquistar y civilizar a América, aceptando, cómo no, que no había sido tal labor civilizadora sino sólo un saqueo y una imposición de idioma, religión y costumbres…

Ante tanta confusión, conviene preguntarse ¿qué celebramos el 12 de Octubre? ¿qué es el concepto de Raza que se exalta cuando hablamos de Hispanidad? ¿porqué lo celebramos, o por qué habríamos de seguirlo celebrando, en países que hace dos siglos nos independizamos de esa Madre Patria a la que se le expresan sentimientos tan contradictorios? Sigue leyendo

SINOPSIS DE LOS ERRORES IMPUTADOS AL CONCILIO VATICANO II -Introducción Parte 1

 Trabajo aparecido en la publicación

“Sí Sí No No”

número de verano de 2003.

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Introducción (Parte 1 de 4)

Se le imputa al Vaticano II (1962-1965), en general, una mente poco o nada católica, a causa del antropocentrismo, tan inexplicable cuanto innegable, que rezuman todos sus documentos, así como debido a la simpatía que manifiesta por el “mundo” y sus engañosos valores.  Más en concreto, se le imputan ambigüedades notables, contradicciones patentes, omisiones significativas y, lo que más cuenta, errores graves en la doctrina y la pastoral.

1 – NATURALEZA JURÍDICA AMBIGUA DEL ÚLTIMO CONCILIO

Procede recordar, a título preliminar, que la ambigüedad se insinúa hasta en la naturaleza jurídica efectiva del concilio Vaticano II: dicha naturaleza no está clara y parece indeterminada, porque el Vaticano II quiso declararse mero concilio pastoral, razón por la cual no pretendió definir dogmas, ni condenar errores (cf. el discurso de inauguración pronunciado por Juan XXIII el 11 de octubre de 1962 y la Notificatio leída en el aula el 5 de noviembre de 1965).  Por ello, las dos constituciones suyas que se adornan con el título de “dogmáticas” ( Dei Verbum , sobre la revelación divina, y Lumen Gentium , sobre la Iglesia ) son tales nada más que de nombre, porque conciernen a materias atinentes al dogma de la fe.

El Concilio se quiso degradar a sí propio, apertis verbis, a «magisterio ordinario sumo y manifiestamente auténtico» (Pablo VI), figura insólita e inadecuada para un concilio ecuménico, que encarna desde siempre un ejercicio extraordinario del magisterio, el cual se da en el momento en que el Papa decide ejercer excepcionalmente sobre toda la Iglesia , junto con todos los obispos, reunidos por él en concilio, la summa potestas , que le compete por derecho divino.  Tampoco aclara las cosas la referencia al carácter “auténtico” de dicho magisterio, porque con tal término se entiende generalmente un magisterio “calificado”, pero calificado nada más que en razón de la autoridad de la persona, no en razón de su infalibilidad.

El magisterio mere authenticum no es infalible, mientras que sí lo es el “magisterio ordinario infalible” (v. SISINONO, 31 de marzo del 2001, edición italiana, págs. 4 ss); como quiera que sea, la infalibilidad del magisterio ordinario no presenta las mismas características, las mismas notas, que la del magisterio extraordinario, por lo que no cabe aplicarla a un concilio.  Baste pensar, al respecto, que los obispos concurren en el tiempo al magisterio ordinario infalible en cuanto se hallan dispersos por todo el globo (enseñando la misma doctrina a despecho de su dispersión), no en cuanto se reúnen en un concilio.

Sea cual fuere la naturaleza jurídica efectiva del Vaticano II, lo cierto es que no quiso impartir una enseñanza dotada de la nota de infalibilidad; tan es así que el propio Pablo VI dijo que los fieles debían acoger las enseñanzas conciliares “con docilidad y sinceridad”, es decir, precisamos nosotros, que debían prestarles eso que se ha llamado siempre “asentimiento religioso interno”(que es el que se requiere para los documentos pastorales, p. ej. ).

Dicho asentimiento resulta obligado, pero a condición de que no haya razones graves y suficientes para no concederlo; ¿y qué razón es más grave que la constituida por la alteración del depósito de la fe? Cardenales, obispos y teólogos fieles al dogma estigmatizaron ya repetidamente, durante el tormentoso desarrollo del concilio, las ambigüedades y los errores que se infiltraban en sus textos, errores que hoy, después de cuarenta años de reflexiones y de estudios cualificados, estamos en posición de determinar con más precisión todavía.          

¡50 años con el Diablo adentro!

Concilio Vaticano II

11 de Octubre de 1962 – 11 de Octubre de 2012 

paulo vi

Lamentémonos y lloremos todos amargamente, puesto que en esta fecha (29 de Junio de 2012) hace 40 años, Paulo VI admitía claramente y sin ambajes que el Diablo había penetrado en la Iglesia.  Lo peor de todo: ¡Nadie ha dicho desde entonces que hubiera salido!  En efecto, en la Solemnidad de San Pedro y San Pablo de 1972, en su homilía para la ocasión, Paulo VI pronunció una de sus más famosas homilías (acaso la más de todas). Infortunadamente considerada no tan famosa como para que el propio sitio de internet de la Santa Sede consigne la totalidad de sus palabras, limitándose a hacer una simple síntesis en italiano. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que muchos citan pasajes de esta homilía de Paulo VI sin haberla nunca leído por completo, limitándose a tomar los pasajes citados de algún otro que los haya citado previamente y así sucesivamente, obteniéndose una deformación y/o descontextualización de las palabras del Pontífice.  Pero no nos sintamos defraudados, aquí está por primerísima vez en internet el texto completo e integral en español de la célebre homilía de Paulo VI en Jun-29-1972, la cual a veces es denominada “fuertes en la fe”, debido a su último párrafo.

Recuerdos de un perito del Concilio Vaticano II

El Concilio, el Novus Ordo Missae

y las innovaciones litúrgicas sin fin

por el Cardenal Alfons M. Stickler

Alfonso Maria Stickler † 1910-2007.

El Cardenal Alfons Stickler es prefecto emérito de la Biblioteca Vaticana y sus archivos. Actuó como especialista, como perito, en la Comisión de Liturgia del Concilio Vaticano II. Fue elevado al colegio cardenalicio por el Papa Juan Pablo II en l985. Este ensayo apareció originalmente en Die heilige Liturgie (Steyr, Austria: Ennsthaler Verlag, 1997, Franz Breid ed). La presente es una traducción de la versión en inglés aparecida en diciembre de 1998 en la revista norteamericana «Latin Mass», llevada a cabo por Thomas E. Woods, Jr., a pedido del propio Cardenal Stickler.

 

MI FUNCION EN EL CONCILIO – Pido perdón si comienzo con algunas circunstancias personales, pero lo he considerado necesario para una mejor comprensión del tema que debo abordar. Fui profesor de Derecho Canónico e Historia de las leyes de la Iglesia en la Universidad Salesiana y, durante 8 años, desde 1958 a 1966, su Rector. Como tal actué como consultor de la Sagrada Congregación para los Seminarios y Universidades y, desde las tareas preparatorias para la implementación de los reglamentos conciliares, como miembro de la Comisión Conciliar dirigida por ese dicasterio. Además, fui nombrado perito de la Comisión para el Clero.

Poco antes del comienzo del Concilio, el Cardenal Larraona, de quien yo había sido alumno en la Laterana y que había sido nombrado prefecto de la Comisión Conciliar para la Liturgia, me llamó para decirme que había sugerido mi nombre para perito de esa Comisión. Objeté que ya me hallaba comprometido para otras dos, como perito conciliar, sobre todo para la de seminarios y universidades.

Pero él insistió en que un canonista debía participar debido a la significación del derecho canónico en los requerimientos de la liturgia. Por lo tanto, y asumiendo una obligación que no había buscado, viví la experiencia del Vaticano II desde el principio.

En general, la liturgia había sido colocada como el primer tópico en el orden de los temas a tratarse. Fui nombrado en una subcomisión que debía considerar los modi de los primeros tres capítulos y tenía también que preparar los textos que se llevarían al recinto conciliar para discusión y votación. Esta Subcomisión consistía de tres obispos –el Arzobispo Callewaert de Gantes, como presidente, el Obispo Enciso Viana de Mallorca y, si no me equivoco, el Obispo Pichler de Yugoslavia– y de tres peritos: el Obispo Marimort, el claretiano español Padre Martínez de Antoñana y yo. Pude conocer así, con claridad, los deseos de los Padres Conciliares así como el sentido correcto de los textos que el Concilio votó y adoptó.

EL CONCILIO Y EL NUEVO MISAL ROMANO. Podrá comprenderse mi asombro cuando comprobé que, de muchos modos, la edición final del nuevo Misal Romano no se correspondía con los textos Conciliares que yo conocía tan bien, y que contenía mucho que ampliaba, cambiaba, y hasta iba directamente contra las provisiones Conciliares. Como conocía con precisión todo el procedimiento del Concilio, desde las muchas veces largas discusiones y el proceso de los modi hasta las repetidas votaciones que llevaban a las formulaciones finales, como también los textos que incluían las regulaciones precisas para la implementación de la reforma deseada, pueden ustedes imaginar mi estupor, mi creciente desagrado, y hasta mi indignación, especialmente con respecto a contradicciones específicas y cambios que necesariamente tendrían consecuencias duraderas. Por esto decidí ir a ver al Cardenal Gut, quien el 8 de mayo de 1968 había sido nombrado prefecto para la Congregación de los Ritos, en reemplazo del Cardenal Larraona, quien había renunciado a la prefectura de dicha congregación el 9 de enero de ese año. Sigue leyendo

Medio siglo de caos eclesial

Vaticano II

50 años atrás

Visión de San Juan Bosco

Una característica clave del Concilio Vaticano II fue su sugerencia sin precedentes de la idea de que todas las otras religiones son ramas más o menos diferentes de la misma Iglesia Universal de Cristo.  En realidad afirmar esto habría sido herético, por supuesto;  pero la insinuación parece que se ha engendrado por la presencia de delegados protestantes que fueron invitados al Concilio como consultores  en materia de liturgia y doctrina (Michael Davies, Pope John’s Council, 1977).  Sus nombres en el registro fueron: Canon Jasper, Dr. McAfee Brown, el Profesor George Lindbeck, el Profesor Oscar Cullman, el Pastor Rodger Schutz, y Archdeacon Pawley (entre otros).

Desafortunadamente, estos emisarios de las falsas religiones jugaron un papel significativo en la conformación de varios aspectos de al menos algunos de los documentos del Concilio.  Agustín Cardenal Bea, quien dirigió la Secretaría para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, se jactó de la contribución hecha por los enviados protestantes en la formulación del decreto conciliar sobre el ecumenismo, por ejemplo. «No vacilo en afirmar que han contribuido de manera decisiva para lograr este resultado.»  Y de acuerdo con el profesor B. Mondin del Colegio Pontificio de Propaganda para las Misiones, delegados como el Dr. Cullman hicieron «una contribución válida» para la elaboración de los documentos del Concilio.

Porque de esa contribución, los documentos introdujeron un lenguaje novedoso tal como, “En los servicios de oración ‘por la unidad’ y durante las reuniones ecuménicas, es permitido, incluso deseable que los católicos deban unirse en oración con los hermanos separados”. (Unitatis Redintegratio). Y qué vamos a hacer de este error pérfido del mismo documento: «El Espíritu Santo no se niega a hacer uso de otras religiones como medio de salvación.»  Esto contradice el dogma de la Iglesia que dice que el Espíritu Santo trabaja sólo a través de la religión católica, fuera de la cual no hay salvación. (extra ecclesiam nulla salus). Sigue leyendo

Valor “magisterial” del Concilio Ecuménico Vaticano II

de Brunero Gherardini

Bulle el tiempo, con una mayor apertura y participación en los últimos años, el debate teológico en torno a los documentos del Concilio Vaticano II, su preparación y su interpretación, a su recepción en la vida de la Iglesia; la discusión en torno a esta página de la historia de la Iglesia se sitúa en diferentes lugares, a veces por desgracia haciendo estéril el debate ideológico y socavando la comparación entre los estudiosos. Sin embargo, hoy en día, el amor a la verdad y a la Iglesia lleva a un compromiso renovado y una franqueza de expresión que tienen algo del Evangelio.

Entre los documentos colocados gradualmente el fundamento de nuestras reflexiones y puntos de vista pongo este de Monseñor Gheradini  a cerca del valor del magisterio del Concilio Vaticano II.

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Se me preguntó si el Concilio Ecuménico Vaticano II tiene un valor magisterial. La pregunta está fuera de lugar.

Un Concilio – cualquiera que sea su índole y por cualquier motivo o necesidad contingente a la que tiene intención de responder – es siempre Supremo Magisterio de la Iglesia.  El más solemne, al más alto nivel. A este respecto, y prescindiendo del material examinado, cada uno de sus pronunciamientos es siempre magisterial. Es magisterial en el sentido propio y más noble del término.

Esto no significa que es absolutamente vinculante, dogmáticamente, quiero decir, y en términos del comportamiento moral. Magisterial, no necesariamente alude al dogma o al ámbito de la doctrina moral, limitándose a calificar una declaración o un documento, o una serie de documentos provenientes del Magisterio, supremo o no.  Excluyo que sea vinculante en absoluto, porque en absoluto no lo es siempre.

El hecho de que incluso una simple exhortación provenga de una cátedra de tal y  tanta autoridad, crea ciertamente un vínculo.  No es lo que exige el asentimiento incondicional de todos (obispos, sacerdotes, pueblo de Dios), y se compromete a la fe; sino que exige un respeto religioso interior y exterior. Sigue leyendo

Santa Misa Dominical

DOMINGO 12º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Mas un viajero samaritano movióse a compasión

Mas un viajero samaritano movióse a compasión

( Doble – Ornamentos verdes )

Salomón es viva figura de Jesucristo, Rey de la paz y de la celestial Jerusalén, Rey sabio que dijo un día a los incrédulos Judíos: «He aquí uno mayor que Salomón». En todos estos domingos quiere la Iglesia que leamos los escritos que el Espíritu Santo inspiró a aquel gran monarca para aprovechamiento de todos los venideros. Leamos esos libros saturados de celestial sabiduría, y escuchemos sobre todo la voz de Jesús que será siempre nuestro maestro por excelencia.
Este Domingo insiste en la caridad. Cumpliéndola debidamente, hemos cumplido toda la Ley y no correremos peligro de desmandarnos, porque esa virtud nos atará a la divina voluntad con atadura y vínculo perfecto, de manera que se podrá decir con todas veras: «Ama, et fac quod vis».
Cumplir la ley cristiana como Dios manda y no quedarse en su corteza es hacer lo que hizo el buen Samaritano con el pobrecito que los ladrones dejaron maltrecho a la vera del camino. Este buen Samaritano es Jesús, Jesús nuestro médico sapientísimo, cariñoso y desinteresado el cual se vistió traje de pecador, y anduvo, como nosotros, por el camino de una vida mortal buscando precisamente a los pecadores heridos por los dardos del demonio, derramando sobre nuestras llagas gangrenadas el bálsamo del consuelo y el óleo y vino de sus Sacramentos, ese óleo y ese vino de que hablan el Evangelio y la Comunión. Bendigamos, pues, al Señor en todo tiempo (Gr.), por haber extremado así sus bondades con nosotros.
Pero quiere Cristo que lo que Él hizo con todos, como buen Samaritano, lo hagamos también nosotros con nuestros semejantes, sobre todo con los miembros doloridos de Cristo que son los cristianos, máxime cuando son pobres, atribulados o pecadores. Recordemos también que el amor al prójimo ha de ser sobrenatural y así, le hemos de amar en Dios y por Díos, y la limosna que le demos, debemos dársela por Dios, como él la pide por Dios. En el cristiano, siquiera sea pobre y de exterior repugnante no debemos mirar sus harapos y la envoltura de carne magullada que aprisiona su alma preciosa, sino a un ser divinizado, como nosotros, por la gracia de Cristo.
Hagamos también lo que hizo Moisés, figura de Jesucristo que devolvió bien por males, orando por su pueblo que tan desagradecido se había mostrado (Ofert.). Así es como podremos servir a Dios de un modo digno y merecedor de encomio, y correr por el sendero del cielo, que el Señor nos tiene prometido sin peligro de lamentables caídas (Or.).
No miremos, pues, con indiferencia, ni menos con asco la miserias físicas y morales de nuestros hermanos, porque por tal camino tampoco nos haríamos acreedores a la compasión que de Dios necesitamos para conseguir las promesas de vida eterna hechas a los misericordiosos.
El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

IntroitoPs 69. 

    INTROITUS – Deus, in adjutórium meum inténde: Dómine, ad adjuvándum me festina: confundántur, et revereántur inimici mei, qui quaerunt ánimam meam. – Ps. Avertántur retrórsum, et erubéscant, qui cógitant mihi mala. V. Gloria Patri.    Introito – ¡Oh Dios! ven en mi socorro; Señor, corre a ayudarme; confusos y avergonzados queden mis enemigos, que me persiguen a muerte. – Ps. Arrédrense y sean confundidos los que medican males contra mí. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Omnípotens et miséricors Deus, de cujus múnere venit, ut tibi, a fidélibus tuis digne et laudabíliter serviátur tríbue, quaesumus, nobis; ut ad promissiónes tuas sine ofensióne corrámus. Per Dóminum.    R. Amen        Omnipotente y misericordioso Dios, de cuyo don proviene el que los fieles podamos servirte de un modo digno y laudable: Haz, te suplicamos, que corramos sin tropiezo a la consecución de tus promesas. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   RAmen.

Conmemoración

Epístola

   San Pablo hace resaltar aquí la superioridad de los ministros y predicadores del Nuevo Testamento sobre los del Antiguo, superioridad que estriba en que la letra de aquel estaba destinada a morir, mientras que la de éste sobrevivirá siempre como vivificada que ha sido por el Espíritu Santo.

EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Corinthios II (3, 4-9)  – Fratres: fiduciam autem talem habemus per Christum ad Deum. Non quod sufficientes simus cogitare aliquid a nobis quasi ex nobis sed sufficientia nostra ex Deo est. Qui et idoneos nos fecit ministros novi testamenti non litterae sed Spiritus littera enim occidit Spiritus autem vivificat. Quod si ministratio mortis litteris deformata in lapidibus fuit in gloria ita ut non possent intendere filii Israhel in faciem Mosi propter gloriam vultus eius quae evacuatur. Quomodo non magis ministratio Spiritus erit in gloria. Nam si ministratio damnationis gloria est multo magis abundat ministerium iustitiae in gloria.

   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios:  – Hermanos: Tal confianza tenemos en Dios por Cristo, no porque podamos  pensar algo bueno como propio nuestro, sino que nuestra suficiencia nos viene de Dios(1); el cual nos ha hecho idóneos ministros del Nuevo Testamento, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas, el espíritu vivifica(2). Pues, si el ministerio de muerte grabado con letras sobre piedras fue tan glorioso, que no podían los hijos de Israel fijar la vista en el rostro de Moisés por el resplandor de su cara que no era duradero, ¿cómo no ha de ser sin comparación más glorioso el ministerio del Espíritu? Porque si el ministerio de la ley de condenación fue acompañado de tanta gloria, mucho más glorioso es el ministerio de justicia(3).
    GRADUALE (Ps. 33 ) – Benedícam Dóminum in omni témpore: semper laus ejus in ore meo. V. In Domino laudábitur ánima mea: áudiant mansuéti et laetéwntur. Alleluia, alleluia. V.(Ps. 87) – Dómine Deus salútis meae, in die clamávi, et nocte coram te,  Alleluia.    Gradual – Alabaré al Señor en todo tiempo; no cesarán mis labios de alabarle. En el Señor se gloriará mi alma; óiganlo los mansos de corazón y regocíjense.
Aleluya, aleluya – V. Oh Señor Dios de mi salvación, de día y de noche estoy clamando en tu presencia, Aleluya. 

Evangelio

      Con el ejemplo de caridad del buen Samaritano, Jesús condena el egoísmo sin entrañas de los sacerdotes y rabinos judíos, y proclama el reinado de la caridad fraterna, entre los cristianos.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam ( 10, 23-37)

   In illo témpore: Dixit Jesus discípulis:  Beati oculi qui vident quae videtis. Dico enim vobis quod multi prophetae et reges voluerunt videre quae vos videtis et non viderunt et audire quae auditis et non audierunt. Et ecce quidam legis peritus surrexit temptans illum et dicens magister quid faciendo vitam aeternam possidebo. At ille dixit ad eum in lege quid scriptum est quomodo legis. Ille respondens dixit diliges Dominum Deum tuum ex toto corde tuo et ex tota anima tua et ex omnibus viribus tuis et ex omni mente tua et proximum tuum sicut te ipsum. Dixitque illi recte respondisti hoc fac et vives. Ille autem volens iustificare se ipsum dixit ad Iesum et quis est meus proximus. Suscipiens autem Iesus dixit homo quidam descendebat ab Hierusalem in Hiericho et incidit in latrones qui etiam despoliaverunt eum et plagis inpositis abierunt semivivo relicto. ccidit autem ut sacerdos quidam descenderet eadem via et viso illo praeterivit. Similiter et Levita cum esset secus locum et videret eum pertransiit. Samaritanus autem quidam iter faciens venit secus eum et videns eum misericordia motus est. Et adpropians alligavit vulnera eius infundens oleum et vinum et inponens illum in iumentum suum duxit in stabulum et curam eius egit. Et altera die protulit duos denarios et dedit stabulario et ait curam illius habe et quodcumque supererogaveris ego cum rediero reddam tibi. Quis horum trium videtur tibi proximus fuisse illi qui incidit in latrones. At ille dixit qui fecit misericordiam in illum et ait illi Iesus vade et tu fac similiter.


Credo.

  Continuación del Santo Evangelio según San Lucas – En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis, Porque os digo, que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, y no lo vieron, oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron. Levantóse en esto un doctor de la ley, y le dijo para tentarle: «¿Maestro, que haré para poseer la la vida eterna?» Y Él le dijo: «¿qué es lo que se halla escrito en la ley? ¿Qué es lo que en ella lees?» Respondió él: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y todas tus fuerzas, y todo tu entendimiento: y a tu prójimo como a ti mismo». «Bien has respondido», díjole Jesús: «haz eso, y vivirás». Mas él, queriendo pasar por justo(4), dijo a Jesús: «¿Y quién es mi prójimo?» Entonces Jesús, tomando la palabra, dijo: «Un hombre bajaba de de Jerusalén a Jericó(5), y cayó en manos de unos ladrones, los cuales despojáronle, y después de haberlo herido, lo dejaron medio muerto, y se fueron. Llegó a pasar por el mismo camino un sacerdote, y aunque lo vio, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó también de largo. Mas, un viajero samaritano se llegó cerca de él; y cuando lo vio, movióse a compasión, y acercándose, le vendó las heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole en su jumento, lo llevó a una venta y lo cuidó. Y al día siguiente sacó dos denarios , y dióselos al posadero, diciéndole: «Cuídamelo, y cuanto gastares de más, yo te lo abonaré cuando vuelva». «¿Cuál de estos tres te parece que fue el prójimo de aquél, que cayó en manos de los ladrones?» Respondió el doctor: «El que usó con él de misericordia». Díjole Jesús: «Pues vete, y haz tu otro tanto»(6)Credo.
    OFFERTORIUM –  Precátur est Móyses in conspéctu Dómini: Dei sui, et dixit: Quare, Dómine, irásceris in pópulo tuo? Parce irae ánimae tuae: meménto Abraham, Isaac, et Jacob, quibus jurásti dare terram fluéntem lac et mel. Et placátus factus est Dóminus de malignitáte, quam dixit fácere pópulo suo. Per Dominum.    Ofertorio –  Oró Moisés en presencia del Señor, su Dios, y dijo: ¿Por qué, Señor, te enojas contra tu pueblo? Apláquese tu ira: acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Jacob, a los cuales juraste dar la tierra que fluye leche y miel. Y se aplacó el Señor, y dejó de ejecutar contra su pueblo el castigo con que le había amenazado. 

Oración-Secreta

   Hóstias, quaesumus, Dómine, propítius inténde, quas sacris altáribus exhibémus: ut nobis indulgéntiam largiéndo, tuo nómini dent honórem. Per Dominum nostrum.        Rogámoste, Señor, que mires propicio las hostias que ofrecemos en los sagrados altares, para que, consiguiéndonos el perdón, den a tu nombre el honor debido. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc.
   COMMUNIO  De fructu óperum tuórum, Dómine, satiábitur terra: ut edúcas panem de terra, et vinum laetíficet cor hóminis: ut exhílaret fáciem in óleo, et panis cor hóminis confirmet. 
   Comunión. – Del fruto de tus obras, Señor, se saciará la tierra y el vino que alegra el corazón del hombre; el óleo que pone lustrosa la cara, y el pan que fortalece el corazón del hombre. 

Oración-Postcomunión

   Haz, oh Señor, que la participación de este santo misterio, nos vivifique, y que juntamente nos sirva de expiación y de fortaleza. Por Nuestro Señor Jesucristo.

     Vvíficet nos, quaesumus, Dómine, hujus participátio sancta mystérii: et páriter nobis, expiatiónem tribuat et munímen.

 

  • (1)   La gracia de Dios, que Jesucristo nos ha merecido nos es tan necesaria en orden a la salvación, que sin ella no somos capaces de tener ni un buen pensamiento, ni un buen deseo digno de la vida eterna. 

  • (2) Estas frases, al parecer enigmáticas, quieren decir la Ley mosica del Antiguo Testamento, que sólo contiene mandamientos y amenazas de castigo para los inobservantes, era ocasión para muchos de condenación, precisamente, por no fijarse más que en la letra, que les era ocasión de desobediencia, en tanto que la Ley evangélica, vivificada por el Espíritu Santo, es instrumento de salvación para los que la practican impulsados por su amor. 

  • (3) O sea: Si Dios rodeó de tanta solemnidad la promulgación de la Ley vieja, ¿con cuál no rodeará la de la nueva Ley de amor? 

  • (4) Es decir, queriendo disculparse de no observar esos preceptos tan sublimes de la Ley que Cristo le acababa de resumir, porque no encontraba él, soberbio fariseo, quien fuera digno de ser su prójimo. 

  • (5) De Jerusalén a Jericó hay un desnivel de 1000 metros en el camino y su travesía era en tiempo de Jesús, aun lo es hoy, sumamente peligrosa. 

  • (6) Aquí Jesús nos recomienda a todos la caridad integral y pura. 

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

La Asunción de la Santísima Virgen María

 

Oda a la Asunción

Al cielo vais, Señora,
y allá os reciben con alegre canto.
¡Oh quién pudiera ahora
asirse a vuestro manto
para subir con vos al monte santo!

 De ángeles sois llevada

de quien servida sois desde la cuna,
de estrellas coronada:
¡ Tal Reina habrá ninguna,
pues os calza los pies la blanca luna!

Volved los blancos ojos,
ave preciosa, sola humilde y nueva,
a este valle de abrojos,
que tales flores lleva,
do suspirando están los hijos de Eva.

Que, si con clara vista,
miráis las tristes almas desde el suelo,
con propiedad no vista,
las subiréis de un vuelo,
como piedra de imán al cielo, al cielo.

Fray Luis de León

Tomado de:

http://eccechristianus.wordpress.com/

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«Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.

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DOMINGO 7º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

†

( Doble – Ornamentos verdes )

El Espíritu Santo sigue siempre pausadamente, calladamente transformando, divinizando la faz sobrenatural de la tierra. Es sal de la Sabiduría, que sazona al mundo, que purifica las almas, que las madura con sus divinales fuegos para la vida eterna.

   Ese divino Espíritu tiene razón de Don, y entre los Dones el más augusto y preciado es el de Sabiduría, tan solicitado por la Iglesia ya desde estos domingos, y sobre todo en los de agosto, recordarnos en maitines las figuras de David y de Salomón. Ambos fueron grandes amantes de la divina Sabiduría, que nos hace sacar gusto a Dios, y enjuiciarlo todo según su certero y sapientísimo criterio: Esta es aquella Sunamitis tan ferviente que calentaba al anciano David, tan casta que no le incitaba la libídine. Esta pidió también el joven Salomón como esposa al tomar las riendas del gobierno; ésta finalmente constituirá para los elegidos las delicias del cielo. «Videnti Creatorem angusta est omnis creatura», al que ve al Creador, dice S. Gregorio, parécele poquita cosa cualquier criatura, charquitos de agua turbia, frente a las aguas vivas de una fuente caudalosa.

   Los pingües frutos de esta celestial Sabiduría hállanse enumerados en la Epístola de hoy; y, en cambio, el fruto y paga del pecado es la muerte, además de la vergüenza y del torcedor de la conciencia que le acompaña y que le sigue.

   Por nuestra vida y por los frutos que rindamos se conocerá qué tal árbol somos (Ev.), pues no está todo en tener buenas abras, sino en la Sabiduría y cordura, que el Espíritu Santo comunica a los que de É1 se dejan dócilmente guiar, traduciéndose luego en obras buenas y de edificación. «Preciso es, dice S. Agustín, que manos y lengua vayan a la par; y que mientras ésta glorifica a Dios, aquéllas obren». «Las palabras placenteras y los aires de mansedumbre deben ser evaluados por el fruto de las obras», dice S. Hilario; porque a menudo sucede que la piel de oveja sirve para ocultar la ferocidad del lobo (Noct. 3º).

   Tenemos, pues, en el pacífico Salomón una figura de Cristo, el cual dijo cierto día: Éste que veis es más que Salomón. A Él debemos escuchar (Grad.) porque tiene palabras de vida eterna. Él es la sabiduría misma del Padre.

   Pidamos al Señor, mantenga nuestra vida en los caminos de su justicia, aparte de nosotros todo lo nocivo, y nos conceda todo lo saludable (Or.).
El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.

IntroitoPs 26. 

    INTROITUS – Omnes gentes pláudite mánibus: jubiláte Deo in voce exsultationis. – Ps. Quóniam Dominus excelsus, terribilis: Rex magnus super omnes terram. V. Gloria Patri…    Introito – Pueblos todos de la tierra, aplaudid con las manos, vitoread al Señor con gritos de júbilo. – Ps. Porque el Señor es excelso y terrible: es el rey más grande de toda la tierra. V.Gloria al Padre.

Oración-Colecta

   ORATIO – Deus, cujus providéntia in sui dispositióne non fallitur: te súpplices exorámus; ut nóxia cuncta submóveas, et omnia nobis profutúra concédas. Per Dominum.   R. Amen        Oh Dios, cuya providencia jamás falla(1) en sus disposiciones: humildemente te suplicamos, que apartes de nosotros todo lo que es dañoso, y, en cambio, nos concedas cuanto nos pueda favorecer. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.   RAmen.

Conmemoración

Epístola

   El pecado esclaviza y rebaja al hombre y lo hace reo de muerte, en cambio, la virtud lo libera y dignifica y le granjea la vida eterna. He aquí una verdad que debe consolar y a la vez conservar en la humildad al que fue un día pecador y ahora vive bien, por la misericordia de Dios.

EPISTOLALectio Epistolae beati Paulii Apostoli  ad Romanos (8, 12-17,)  – Fratres: debitores sumus non carni, ut secundum carnem vivamus. Si enim secundum carnem vixeritis moriemini si autem Spiritu facta carnis mortificatis vivetis. Quicumque enim Spiritu Dei aguntur, hii filii sunt Dei. Non enim accepistis spiritum servitutis iterum in timore sed accepistis Spiritum adoptionis filiorum, in quo clamamus: Abba, Pater! Ipse Spiritus testimonium reddit spiritui nostro quod sumus filii Dei. Si autem filii et heredes: heredes quidem Dei coheredes autem Christi

 

Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo (6, 19-23 – Hermanos: Voy a hablar a la manera de los hombres, en atención a la flaqueza de vuestra carne; y es que, así como habéis convertido vuestros miembros en instrumentos de impureza y de maldad, así también debéis convertirlos ahora en instrumentos de la justicia, para vuestra santificación. Porque cuando erais esclavos del pecado, sacudisteis el yugo de la justicia. ¿Y qué fruto sacasteis entonces de aquellos desórdenes, de que ahora os avergonzáis? En verdad que la muerte es el fin a que ellos conducen. Por el contrario, ahora que estáis libres del pecado, y que habéis sido hechos siervos de Dios, cosecháis como fruto vuestro la santificación, y por fin la vida eterna. Porque la paga del pecado es la muerte(2). En cambio, la gracia de Dios nos da la vida eterna(3), en Jesucristo Nuestro Señor.

    GRADUALE (Ps. 33 ) – Venite, filii, audite me: timórem Dómini docébo vos. V. Accédite ad eum, et illuminámini: et fácies vestrae non confundéntur Alleluia, alleluia. Omnes gentes, pláudite mánibus: jubiláte Deo in voce excultatiónis, Alleluja.    Gradual – Venid hijos, y oídme: yo os enseñaré el temor del Señor. V. Acercaos a Él, y seréis iluminados: y vuestros rostros no serán sonrojados
Aleluya, aleluya – V.  Pueblos todos de la tierra, aplaudid con las manos; vitoread al Señor con gritos de júbilo, Aleluya. 

Evangelio

      Jesús nos da una regla infalible para distinguir los verdaderos y los falsos maestros, los verdaderos y los falsos cristianos, los verdaderos y los falsos teorizantes, etc.; ver cómo viven, ver qué ej,plo dan, ver sus frutos de vida.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Mathaeum ( 7, 15-21)

   In illo témpore: Adtendite a falsis prophetis qui veniunt ad vos in vestimentis ovium intrinsecus autem sunt lupi rapaces
16 a fructibus eorum cognoscetis eos numquid colligunt de spinis uvas aut de tribulis ficus
17 sic omnis arbor bona fructus bonos facit mala autem arbor fructus malos facit
18 non potest arbor bona fructus malos facere neque arbor mala fructus bonos facere
19 omnis arbor quae non facit fructum bonum exciditur et in ignem mittitur
20 igitur ex fructibus eorum cognoscetis eos
21 non omnis qui dicit mihi Domine Domine intrabit in regnum caelorum sed qui facit voluntatem Patris mei qui in caelis est ipse intrabit in regnum caelorum

 

Credo.  Continuación del Santo Evangelio según San Mateo – En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos con piel de oveja, mas, por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. Por ventura, ¿se recogen uvas de los espinos, o higos de los zarzales? Así, todo árbol bueno da buenos frutos y todo árbol malo produce frutos malos. No puede el árbol bueno dar malos frutos: ni el árbol malo darlos buenos(4). Todo árbol que no da buen fruto, será cortado y echado al fuego. Así pues, por sus frutos los conoceréis. No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará por eso en el reino de los cielos; sino el que hiciere la voluntad de mi Padre Celestial, ése es el que entrará en el reino de los cielos..     Credo.  

    OFFERTORIUM – Sicut in holocáustis arietum, et taurórum, et sicut in millibus agnórum pinguium: sic fiat sacrificium nostrum in conspectu tuo hódie, ut pláceat tibi: quia non est confúsio confidéntibus in te, Dómine.

   Ofertorio –  Como en otro tiempo, aceptabas en holocausto los carneros y los toros, y los sacrificios de millares de corderos, así sea hy agradable nuestro sacrificio en tu acatamiento: ya que jamás quedan confundidos, oh Señor,  los que en ti confían(5).

Oración-Secreta

    Deus, qui legálium differéntiam hostiárum unius sacrificii perfectione sanxisti: áccipe sacrificium a devótis tibi fámulis, et pari benedictióne, sicut múnera Abel, sanctífica: ut quod singuli obtulérunt ad majestátis tuae honórem, cunctis proficiat ad salútem. Per Dominum.     Oh Dios, que has reducido la variedad de los sacrificios legales antiguos a un solo y perfecto Sacrificio que te ofrecen tus siervos y devotos, y santifícalo con la misma bendición con que santificaste el de Abel: a fin de que, lo que cada cual ha ofrecido en honor de tu Majestad, les aproveche a todos para su salvación. Por Nuestro Señor, etc. 

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

    Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus…

Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro: Santo, Santo, Santo, etc.

   COMMUNIO  Inlina aurem tuam, accélera, ut erípias me.
   Comunión. – Inclina aurem tuam, accélera, ut erípias me.

Oración-Postcomunión

   Haz, Señor, que la acción curativa de este tu Sacramento nos sane amorosamente de nuestros vicios, y nos capacite para la práctica de las virtudes. Por Nuestro Señor Jesucristo.

     Quos caelesti, Domine, dono satiasti: praesta,quaesumus; ut a nostris mundemur occultis, et ab hostium liberemur insidiis. Per Dominum
  • (1)  Es una verdad ésta que hay que recordar continuamente, para no quejarse ni blasfemar de Dios, como con harta frecuencia se oye. No, la Providencia de Dios no falla  jamás, por más que a menudo no nos demos cuenta nosotros de los resultados concretos. Es irrisorio que la poquedad del hombre se atreva a discutir el proceder de la omnipotencia de Dios. 

  • (2) Bajo dos aspectos es la muerte la paga del pecado: físicamente, ya que sin el pecado de Adán la muerte no hubiese entrado en este mundo; y moralmente, por cuanto el pecado priva al alma de la gracia santificante, que es su verdadera vida espiritual. 

  • (3)  La vida eterna del Cielo, es, a la vez, una recompensa y una gracia y merced de Dios; recompensa, porque premia los méritos adquiridos con las buenas obras, y gracia, porque sobrepasa infinitamente todo lo merecido. 

  • (4) Si es así, dígasenos si es buen cristiano el que, por una parte, se llena de rezos y de novenas, aunque goce en hacerlas, y, por otra, está mal casado, o respira odios y malquerencias, o es de un genio insoportable, o fomenta disensiones, o descuida las leyes de la Iglesia, etc. A lo sumo será gran rezador y una persona -como hoy se dice- muy religiosa: pero un mal cristiano y muy contrario al espíritu de Cristo y del Evangelio. 

  • (5) En el Antiguo Testamento, Dios se complacía en los sacrificios materiales, pero ahora busca ante todo corazones y obras reales de positivo valor moral

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Boletín Stat Veritas Vol.7

Boletín Stat Veritas No.7-Año 1

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Suplemento 5 Boletín Vol.7 No.1

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«Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.

Santa Misa Dominical

SEXTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

( Doble – Ornamentos verdes )

Y los dio a sus discípulos para que los distribuyesen entre las gentes

Un pensamiento predomina en la liturgia de este día: Hay que matar en nosotros el pecado con un arrepentimiento sincero, pidiendo a Dios la gracia de nunca jamás recaer en él. El Bautismo nos hizo morir al pecado, la Penitencia nos restituye de nuevo gracia divina, siendo una segunda tabla después del naufragio de la inocencia, y la Eucaristíia nos presta fortaleza contra las recaídas.

A ello nos convida hoy el Breviario, el cual trae en forma de apólogo la lastimosa calda de David, quien, a pesar de ser tan virtuoso, todavía dejó entrar en su corazón la sierpe del pecado.

Apasionado por la mujer de Urías, la hermosa Betsabé, puso a su legítimo marido a la vanguardia de su ejército en una batalla contra los Amonitas, y Urías sucumbió en la refriega conforme intento y deseos del Rey. Sigue leyendo

LA DEMOCRACIA

Según Nicolás Gómez Dávila

(presentamos a continuación un célebre texto de don Nicolás sobre la democracia. En él, gómez Dávila hace una auténtica demolición de la “teología” Gnóstica que subyace a los planteamiento democráticos y nos muestra la verdadera faz de ese nuevo ídolo con pies de barro que ha subyugado a la conciencia occidental)

____________________

Indiferente a la originalidad de mis ideas, pero celoso de su coherencia, intento trazar aquí un es­quema que ordene, con la menor arbitrariedad po­sible, algunos temas dispersos, y ajenos. Amanuense de siglos, sólo compongo un centón[1]reaccionario.

Si un propósito didáctico me orientara, habría es­cuchado sin provecho la dura voz reaccionaria. Su escéptica confianza en la razón nos disuade tanto de las aseveraciones enfáticas, como la de las im­pertinencias pedagógicas. Para el pensamiento re­accionario, la verdad no es objeto que una mano entregue a otra mano, sino conclusión de un proce­so que ninguna impaciencia precipita. La enseñanza reaccionaria no es exposición dialéctica del univer­so, sino diálogo entre amigos, llamamiento de una libertad despierta a una libertad adormecida.

Demasiado consciente de fundarse sobre eviden­cias circunscritas, sobre raciocinios cuya validez se confina en determinados universos de discurso, so­bre un cauteloso acecho a la novedad de la vida, el pensamiento reaccionario teme la postiza simetría de los conceptos, los automatismos de la lógica, la fascinación de las simplificaciones ligeras, la falacia de nuestro anhelo de unidad. Sigue leyendo

Boletín Stat Veritas Vol.6

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«Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.

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QUINTO DOMINGO

DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Ve a reconciliarte con tu hermano.

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 «Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.

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CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

De hoy en adelante serás pescador de hombres.

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FIESTA DEL CORAZÓN EUCARÍSTICO DE JESÚS

JUEVES SIGUIENTE AL

TERCER DOMINGO

DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

(Ornamentos blancos )

Esta fiesta fue instituída por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos, con fecha 9 de noviembre de 1921, y concedida a ciertos lugares. Tiene por objeto celebrar la Sagrada Eucaristía como el don más preciado del Sagrado Corazón de Jesús y animar a los fieles a comulgar con frecuencia y con inflamada devoción, para pagar así amor con amor.

Introito. Joan. 13.

INTROITUS Siens Jesus, quia venit hora ejus, ut tránseat ex hoc mundo, ad Patrem: cum dilexíssetsuos qui erat in mundo, in finem diléxit eos, alleluia, alleluia. – Ps. Cantáte Dómino cánticum novum: quia mirabilia fecit. V. Gloria Patri. IntroitoSabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, amólos hasta el fin, aleluya, aleluya. – Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo; porque ha obrado maravillas. V. Gloria al Padre.

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Boletín Stat Veritas Vol.4

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 «Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.

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DOMINGO INFRAOCTAVA

DEL SGDO. CORAZÓN,

Y

TERCERO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Y va a búscar la perdida, hásta encontrarla.

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FIESTA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Ya en esta época, y para propagar la devoción al sagrado Corazón de Jesús, Margarita María se esfuerza por hacer imprimir imágenes. Después de algunas negociaciones decepcionantes con un religioso, se dirige a una visitandina de Dijon, Sor Jeanne Madeleine Joly, que realiza el dibujo pedido. Las primeras imágenes son impresas en París al principio del año 1688.

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DOMINGO INFRAOCTAVA DEL CORPUS

Y

2º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Trae cuantos pobres, lisiados, ciegos y cojos hallares.

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Jueves de Corpus Christi

Dixit Jesus turbis Judaerórum: Caro enim mea vere est cibus et sanguis meus vere est potus.

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FIESTA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

La Santísima Trinidad apoyada sobre los Tronos.

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Primer Sábado del Mes de Junio de 2012

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.

2. La Comunión el mismo sábado.

3. Rezar una parte del santo Rosario.

4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.

Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de:

http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Junio de 2012

 

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque:

“Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino.

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano:

no tendrás excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Boletín Stat Veritas

Pentecostés celebra no sólo el advenimiento del Espíritu Santo, sino también la entrada de la Iglesia en el mundo divino1, porque, como dice San Pablo, «por Cristo tenemos entrada en el Espíritu del Padre».

«Revestida así la Iglesia por la virtud de lo alto», comienza ya en Jerusalén la empresa de evangelización que Jesús le encomendara.  Pedro, cabeza del Apostolado, empieza por hablar a la multitud y, convertido ya en «pescador de hombres», la primera vez que echa las redes da casi tres mil neófitos a la Iglesia naciente.

Pentecostés es la fiesta más grande del año después de Resurrección.  De ahí que tenga vigilia y octava privilegiada.  En ella se leen los Actos de los Apóstoles, porque es la época de la fundación de la Iglesia que en ellos vemos historiada.

Al sacerdote se le ve revestido de ornamentos encarnados, que nos recuerdan las lenguas de fuego y simbolizan el testimonio de la sangre que se habrá de dar al Evangelio, por la virtud del Espíritu Santo.

«Pascua ha sido el comienzo de la gracia.  Pentecostés su coronación».  San Agustín.

Fuente:  MISAL DIARIO Y VISPERAL. DÉCIMATERCIA EDICIÓN. Por Dom Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas Bélgica).  Traducción Castellana y Adaptación.  Del Rdo. P. Germán Prado.  Monje Benedictino de los Silos (España). 1946.  Págs. 708-711.

_______________________

1.El que no renazca en el Espíritu Santo no puede entrar en el reino de Dios.

Evangelio de San Juan Capítulo 3

Hoy que celebramos una de las fiestas más grandes, Pentecostés, y que es el aniversario del nacimiento de la Iglesia, inicia la publicación semanal, de manera electrónica, del Boletín Stat Veritas.


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 «Pero el Hijo del hombre, cuando vuelva, ¿Hallará por ventura la fe sobre la tierra?»  San Lucas 18,8.


Santa Misa Dominical

DOMINGO

DE 

PENTECOSTÉS

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo

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DOMINGO DESPUÉS DE LA ASCENSIÓN 

Dejo el mundo y voy al Padre

Dejo el mundo y voy al Padre

( Doble – Ornamentos blancos )

El día de la Ascensión nos llenábamos de alegría por el triunfo de Cristo, que es también el nuestro; pero hoy su ausencia arroja sobre nosotros un velo de melancolía. Él ha subido a los Cielos, y, aunque es verdad que prometió no dejarnos huérfanos, el Espíritu Consolador no ha venido todavía.

Llena de nostalgia, la Iglesia «eleva su voz hacia Él y busca su rostro» (Introito). Antiguamente le buscaba hasta de una manera sencilla, reuniéndose como lugar de estación en la iglesia de Santa María «ad Mártyres», en el viejo Panteón de Agripa, donde se guardaba el lienzo de la Verónica. Es una Misa llena de calor, de añoranza y de esperanza. San Pedro nos habla del poder de la caridad (Epñistola), que realiza la unidad de los que creen en Cristo.

El Evangelio nos prepara a recibir el Espíritu Santo, que es el que ha de infundir en nosotros el temple viril de los mártires. La Iglesia ama y padece. En el amor se verá si vive en nosotros el Espíritu de Dios; pero el amor se prueba en las contradicciones y en los sufrimientos.

En la prueba recordemos las palabras de Cristo: «Padre: cuando estaba con ellos, Yo los guardaba; pero Yo vuelvo a Ti. No te ruego que los saques del mundo, sino que los libres del mal» (Comunión).

Introito. s. 26, 7, 8 Y 9

INTROITUS Exaudi, Domine vocem meam, qua clamavi ad te, alleluia: tibi dixit cor meum, quaesivi vultum tuum, Domine, requiram: ne avertas faciem tuam a me. Sed haec locutus sum Ps. 26. Dominus illuminatio mea, et salus mea: quem timebo? V. Gloria Patri. IntroitoOye, Señor, mi voz que te implora, aleluya: mi corazón te dijo: busqué tu rostro, bus- caré, Señor, buscaré tu rostro; no apartes de mí tu cara, aleluya, aleluya.- Salmo El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Gloria al Padre, etc

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ASCENSIÓN DEL SEÑOR

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VIGILIA DE LA ASCENSIÓN

MIÉRCOLES DESPUÉS DEL
V DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA

( Simple Ornamentos blancos )

Introito. Ps. 48, 20

INTROITUS Ps. 48, 20 – Vocem jucunditátis annuntiáte, et audiátur, allelúja: annuntiáte usque ad extrémum terræ: liberávit Dóminus pópulum suum, allelúja, allelúja. Ps. 65, 1-2 Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dicite nómini ejus: date glóriam laudi ejus. Glória Patri. IntroitoCon voz de júbilo, anunciad y haced saber esta nueva, aleluya. Llevad la hasta los últimos confines de la tierra, y decid: El Señor redimió a su pueblo, aleluya, aleluya.» Que toda la tierra cante alegre a Dios; Cantad salmos a su Nombre ; dadle gloria alabanzas. Gloria al Padre, etc.

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QUINTO DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA

Dejo el mundo y voy al Padre.

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Santa Misa Dominical

CUARTO DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA

Si no me voy, no vendrá a vosotros el Cosolador; pero si me voy, os le enviaré.

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TERCER DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA 

(Doble – Ornamentos blancos )

Dentro de poco no me veréis

Han pasado tres semanas de alegría. Ahora la Resurrección marcha rápida hacia la definitiva exaltación del Cristo, hacia la Ascensión… Hoy empezamos a pensar ya en la separación, y nuestra alegría se empaña con un halo de suave melancolía.

Comenzamos levantando al Cielo gritos de Júbilo: «Cantad con júbilo a Dios, toda la tierra, entonad salmos a su Nombre«. Pero San Pedro nos recuerda luego que somos extranjeros y peregrinos que todavía no hemos llegado a la Patria conquistada por la sangre de Cristo (Epístola), y que, por tanto, debemos trabajar, caminar y vivir con espíritu de los que se han revestido de Cristo.

Reconociendo nuestra debilidad, pedimos a Dios que nos conceda, a todos los que llevamos el nombre de cristianos, la gracia de rechazar cuanto se oponga a este nombre y de seguir cuanto con él conviene (Oración). El primer peregrino es el mismo Cristo, que nos habla ya en el Evangelio de su próxima partida.

Pronto va a privarnos de su presencia para poder enviarnos el Espíritu Santo, en el cual encontrarán los Apóstoles, y todos los nacidos y resucitados en Cristo, el valor necesario para llevar dignamente el nombre cristiano.

Introito. Ps. 55, 1-2

INTROITUS Jubilate Deo, omnis terra, alleluia: psalmum dicite nomini ejus, alleluia: date gloriam laudi ejus, alleluia, alleluia, alleluia. – Ps. Ibid. 3. Cicite Deo, quam terribilia sunt opera tua, Domine: in multitudine virtutis tuae mentientur tibi inimici tui. Gloria. IntroitoCantad con júbilo a Dios, toda la tierra, entonad salmos a su Nombre, aleluya. Glorificadle y alabadle, aleluya, aleluya, aleluya.- Decid a Dios: ¡cuán estupendas son tus obras, oh Señor! Tan grande es tu poder, que serás glorificado por tus mismos enemigos. Gloria al Padre,

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SEGUNDO DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA

Yo soy el buen Pastor. Conozco mis ovejas, y las mías me conocen a Mí

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CRISTIADA

Mañana se estrena

 LA HISTORIA DE MÉXICO QUE TE QUISIERON OCULTAR

Una narración épica de la Guerra Cristera (1926-1929), que fue detonada por el intento del gobierno mexicano de suprimir la libertad de culto. La película sigue la epopeya de gente ordinaria de todo el país que eligió defender su libertad. Todos ellos deberán decidir si están dispuestos a dar su vida por defenderla.

Para ver el trailer clic aquí

Para más detalles sobre la película clic aquí

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DOMINGO IN ALBIS 
Y OCTAVA DE PASCUA

Acerca tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino fiel.

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DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Resucitó como lo dijo

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Felices Pascuas de Resurrección

Resóndens autem Angelus, dixit muliéribus:  « Nolíte timére vos: scio enim, quod Jesum, qui crucifíxus est, quáeritis: non est hic: surréxit enim, sicut dixit.

Hablando el ángel, dijo: No temáis vosotras, pues ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado; no está aquí, pues resucitó como lo dijo.

Pregón Pascual

(Antiquísimo y Bellísimo Poema Litúrgico de la Iglesia Católica Primitiva)

Exulten por fin los coros de los ángeles,
exulten las jerarquías del cielo,
y por la victoria de Rey tan poderoso
que las trompetas anuncien la salvación.

 

Goce también la tierra,
inundada de tanta claridad,
y que, radiante con el fulgor del Rey eterno,
se sienta libre de la tiniebla
que cubría el orbe entero.

 

Alégrese también nuestra madre la Iglesia,
revestida de luz tan brillante;
resuene este templo con las aclamaciones del pueblo.

 

En verdad es justo y necesario
aclamar con nuestras voces
y con todo el afecto del corazón
a Dios invisible, el Padre todopoderoso,
y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

 

Porque él ha pagado por nosotros al eterno Padre
la deuda de Adán
y, derramando su sangre,
canceló el recibo del antiguo pecado.

 

Porque éstas son las fiestas de Pascua,
en las que se inmola el verdadero Cordero,
cuya sangre consagra las puertas de los fieles.

 

Ésta es la noche
en que sacaste de Egipto
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.

 

Ésta es la noche
en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

 

Ésta es la noche
en que, por toda la tierra,
los que confiesan su fe en Cristo
son arrancados de los vicios del mundo
y de la oscuridad del pecado,
son restituidos a la gracia
y son agregados a los santos.

 

Ésta es la noche
en que, rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
¿De qué nos serviría haber nacido
si no hubiéramos sido rescatados?

 

¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatar al esclavo, entregaste al Hijo!

 

Necesario fue el pecado de Adán,
que ha sido borrado por la muerte de Cristo.
¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

 

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella conoció el momento
en que Cristo resucitó de entre los muertos.

 

Ésta es la noche
de la que estaba escrito:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mí gozo.»

 

Y así, esta noche santa
ahuyenta los pecados,
lava las culpas,
devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los poderosos.

 

En esta noche de gracia,
acepta, Padre santo,
este sacrificio vespertino de alabanza
que la santa Iglesia te ofrece
por medio de sus ministros
en la solemne ofrenda de este cirio,
hecho con cera de abejas.

 

Sabernos ya lo que anuncia esta columna de fuego,
ardiendo en llama viva para gloria de Dios.
Y aunque distribuye su luz,
no mengua al repartirla,
porque se alimenta de esta cera fundida,
que elaboró la abeja fecunda
para hacer esta lámpara preciosa.

 

¡Que noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano y lo divino!

 

Te rogarnos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
arda sin apagarse
para destruir la oscuridad de esta noche,
y, como ofrenda agradable,
se asocie a las lumbreras del cielo.
Que el lucero matinal lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
y es Cristo, tu Hijo resucitado,
que, al salir del sepulcro,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina glorioso
por los siglos de los siglos.
Amén.

Tomado de:

http://www.conocereisdeverdad.org

La crucifixión

San Lucas 23,33-49.

109. Y puesto que ya hemos contemplado el trofeo, vea­mos ahora cómo el triunfador sube a su carro y no cuelga el botín conquistado del mortal enemigo sobre troncos de árboles o sobre las cuadrigas, sino que los despojos arrebatados al mundo los coloca sobre su patíbulo triunfal. No vemos aquí a los pueblos vencidos con las manos atadas a la espalda, ni el espectáculo de ciudades arrasadas o las estatuas de los lugares ocupados; tam­poco observamos las cabezas humilladas de los reyes cautivos, como suele ocurrir entre los triunfadores humanos, ni tampoco contemplamos que se lleva esa victoria hasta los límites de otro país; por el contrario, lo que vemos es precisamente que los pueblos y las naciones, llenos de alegría, son atraídos no por el castigo, sino por la recompensa, los reyes rinden adoración por propia decisión, las ciudades se entregan a un culto voluntario, las estatuas de las poblaciones reciben una especial mejora, no realizada ésta por el arte del colorido, sino hermoseadas por una fe entregada, las armas y los derechos de los vencedores se extienden por todo el orbe; contemplamos asimismo cómo el príncipe de este mundo es cogido preso y cómo los espíritus del mal que vagan por los cielos (Eph 6,12) obedecen a las ór­denes de una palabra humana, y cómo están las potestades sumisas y las diversas clases de virtudes resplandecen, no gracias a su seda, sino gracias a sus costumbres. Brilla la castidad, res­plandece la fe, y la valiente entrega se levanta ya airosa una vez que se ha vestido con los despojos de la muerte. El solo triunfo de Dios, la Cruz del Señor, ya hizo triunfar a todos los hombres.

110. Parece conveniente considerar el modo de subir (1). Yo lo veo desnudo; así tiene que subir el que se dispone a vencer al mundo, de modo que no se debe preocupar en buscar los auxilios del siglo. Adán, que fue a buscar el vestido (Gen 3,7), fue vencido, mientras que el vencedor es Aquel que se despojó de sus vestidos. El subió con la misma realidad con la que la naturaleza nos había formado bajo la acción de Dios. Así había vivido el primer hombre en el paraíso, y así también entró el segundo hombre al paraíso. Y con el fin de que el triunfo no fuera para El solo, sino para todos, extendió sus manos para atraer todas las cosas hacia sí (Io 12,32), con propósito de rom­per las ligaduras de la muerte, atarnos con el yugo de la fe y unir al cielo todo aquello que antes estaba ligado a la tierra.

111. También se coloca una inscripción. De ordinario, a los vencedores les precede un cortejo; y así el carro triunfal del Señor estaba precedido por el acompañamiento de los muertos resucitados. También es costumbre indicar con un escrito el nú­mero de naciones dominadas. En esa clase de triunfos que se dan dentro de un orden preestablecido, existen los pobres cautivos de las naciones vencidas, cosa que es vergonzosa cuando son ellas las desoladas; sin embargo, aquí resplandece le belleza de los pueblos redimidos. Los que llevan el carro son dignos de un triunfo semejante, y así, el cielo, la tierra, el mar y los infiernos pasan de la corrupción a la gracia. Sigue leyendo