ULTRAJE A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO EN CHILE

“Llegará el Día de la cólera del Señor, y ese día ya está a la puerta, ¿Quién podrá sostenerse?” (Apoc 6, 17).

Es de público conocimiento el terrible ultraje cometido contra Nuestro Señor en Chile.

El odio se hace cada día más evidente en el mundo entero, donde a diario vemos como el hombre se aleja cada día más de su Señor, incluso volviéndose contra Él…

Estos no son actos fortuitos, no son hechos aislados producto de un grupo de ignorantes, son actos a conciencia, no es que no saben lo que hacen, sino que justamente, lo hacen porque saben.

A continuación expondremos las fotografías de lo sucedido, no sin antes decir el tremendo dolor que nos causa.

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Estas imágenes demuestran la saña y el odio hacia lo Sagrado…

«Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.»

Por tanto Radio Cristiandad los invita a reparar tan terrible acto de ultraje mediante la Hora Santa del Padre Mateo Crawley-Boevey

¡Ven señor Jesús!

HORA SANTA EN REPARACIÓN

Al Ultraje Público  a Nuestro Señor

Para rezar en familia

HORA SANTA 1

(Lento)

¡Mil veces felices los desgraciados que, al torcer de una senda estrecha, se encontraron a solas con Jesús!… ¡Qué bien pudieron, esos dichosos afligidos de Jerusalén, de Naím o de Betania, desahogar el alma en ese celestial instante, con libertad de súplica y de llanto, en el Corazón de Jesús!… Sigue leyendo

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La Cruz y el Misterio del dolor I

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Un texto del Evangelio de San Lucas narra cómo Jesucristo anuncia a sus apóstoles, en el camino hacia Jerusalén, el misterio de su Muerte en la Cruz:

—Mirad, subimos a Jerusalén, donde se cumplirán todas las cosas que han sido escritas por los Profetas acerca del Hijo del Hombre: será entregado a los gentiles y se burlarán de él, será insultado y escupido, y después de azotarlo lo matarán, y al tercer día resucitará.[1]

Según el texto, los discípulos no entendieron nada de lo que les decía porque tal lenguaje les resultaba incomprensible. En un pasaje paralelo de San Marcos, Pedro llama aparte a Jesús para reprenderlo acerca de ese tema. Cosa que provoca por parte de este último una fuerte reacción, en la que se vuelve de cara a los discípulos e increpa duramente a Pedro:

—¡Apártate de mí, Satanás!, porque no entiendes las cosas de Dios, sino las de los hombres.[2]

Y efectivamente, porque el Misterio de la Cruz, del que ya dijo San Pablo que era escándalo para los judíos y locura para los gentiles,[3] fue siempre un abismo de incomprensión para los hombres y sigue siéndolo hasta el día de hoy. Es cierto que a cualquier cristiano, discípulo de Jesucristo, le resulta difícil admitir que el Hijo de Dios terminara su misión terrena en el aparente fracaso del patíbulo de la Cruz.

Pero no entender el Misterio de la Cruz conduce necesariamente a no entender tampoco el misterio del dolor y del sufrimiento. Cosa que ocurre cuando el cristiano se aparta —del modo que sea— de la fidelidad, del amor y, en definitiva, de la Persona de Jesucristo. Sigue leyendo