Santa Misa Dominical

CUARTO DOMINGO 
DE ADVIENTO 
ESTACIÓN EN LOS DOCE SANTOS APÓSTOLES

Y vino éste por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia.

Y vino éste por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia.

Semidoble de 2ª clase – Ornamentos morados

En las tres primeras semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha dicho a sus hijos todo lo que tenía que decirnos sobre el Mesías esperado y sobre nuestras disposiciones para recibirlo. Por eso, en esta Misa hace una especie de recapìtulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo,  y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús. Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador!
  INTROITUS Isai. 45, 8  Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. Ps. 18, 2. Cæli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. V. Glória Patri.    IntroitoCielos, enviad rocío desde arriba y lluevan las nubes al Justo: ábrase la tierra, brote al Salvador. Salmo: Los cielos cantan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la grandeza de las obras de sus manos. Gloria al Padre… Cielos, enviad rocío desde arriba y lluevan las nubes al Justo. ..  

   El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas.

Oración-Colecta

  ORATIO  Excita, quæsumus, Dómine, poténtiam tuam, et veni: et magna nobis virtúte succúrre; ut per auxílium grátiæ tuæ, quod nostra peccáta præpédinut, indulgéntia tuæ propitiatiónis accéleret: Qui vivis.      Despierta tu poder, Señor, y vén, te lo rogamos; y socórrenos con tu gran fuerza, de suerte que tu indulgencia, siempre propicia, nos conceda prontamente, por el auxilio de tu gracia, los biene que nuestros pecados alejan. Tú que vives y reinas en unidad del Espíritu Santo…

     Epístola

   La Iglesia ensalza, por boca de San Pablo, la dignidad sacerdotal, inculca a los ministros sagrados sus obligaciones y disuade a los fieles de juzgarlos con ligereza, remitiéndolo todo al juicio de Dios.

   EPISTOLA   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Corínthios.I Cor. 4, 1-5   Fratres: Sic nos exístimet homo ut minístros Christi, et dispensatóres mysteriórum Dei. Hic jam quæritur inter dispensatóres, ut fidélis quis inveniátur. Mihi autem pro mínimo est, ut a vobis júdicer, aut ab humáno die: sed neque meípsum júdico. Nihil enim mihi cónscius sum: sed non in hoc justificátus sum: qui autem júdicat me, Dóminus est. Itaque nolíte ante tempus judicáre, quoadúsque véniat Dóminus: qui et illuminábit abscóndita tenebrárum, et manifestábit concília córdium: et tunc laus erit unicuique a Deo.    Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios (IV, 1-5]): Hermanos: A nosotros, pues, nos ha de considerar el hombre como unos ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. Esto supuesto, entre los dispensadores lo que se quiere es, que sean hallados fieles a su ministerio. Por lo que a mí toca, muy poco me da el ser juzgado por vosotros, o en Cualquier juicio humano; pues ni aún yo me atrevo a júzgame a mí mismo. Porque si bien no me remuerde la conciencia de cosa alguna, no por eso me tengo por justificado: pues el que me juzga es el Señor. Por tanto, no juzguéis antes de tiempo, suspended el juicio hasta tanto venga el Señor, el cual sacará a plena luz lo que está en los escondrijos de las tinieblas y descubrirá en aquel día las intenciones , de los corazones; y entonces cada cual será de  Dios alabado según merezca.   

Salmodia

   GRADUALE Ps. 144, 18 et 21 – Prope est Dóminus ómnibus invocántibus eum: ómnibus qui ínvocant eum in veritáte. V. Laudem Dómini loquétur os meum: et benedícat omnis caro nomee sanctum ejus.   ALLELUIA, allelúja. V. Veni, Dómine, et noli tardáre: reláxa facínora plebis tuæ Israël. Allelúja.
   Gradual –  El Señor está cerca de todos los que le invocan; de todos los que le imploran de verdad. Cantará mi boca las alabanzas del Señor: :bendigan todos los mortales su santo nombre.   Aleluya, aleluya. Venid, Señor, no tardéis más, perdonad las iniquidades de Israel, vuestro pueblo. Aleluya.

   En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

Evangelio

   El Precursor nos exhorta a preparar la venida del Señor, obrando con rectitud y con humildad y quitando del corazón todo obstáculo, el mayor y más tenaz de los cuales es el pecado.

    U Anno quintodécimo impérii Tibérii Cæsaris, procuránte Póntio Piláto Judæam, tetrárcha autem Galilææ Heróde, Philíppo autem fratre ejus tetrárcha Iturææ, et Trachonítidis regiónis, et Lysánia Abilínæ tetrárcha, sub princípibus sacerdótum Anna et Cáipha: factum est verbum Dómini super Joánnem, Zacharíæ fílium, in desérto. Et venit in omnem regiónem Jordánis, prædicans baptísmum pœniténtiæ in remissiónem peccatórum, sicut scriptum est in libro sermónum Isaíæ prophétæ: Vox clamántis in desérto: Paráte viam Dómini: rectas fácite sémitas ejus: omnis vallis implébitur: et omnis mons, et collis humiliábitur: et erunt prava in dirécta, et áspera in vias planas: et vidébit omnis caro salutáre Dei.   Credo.      U Continuación del Santo Evangelio según San Lucas  (III, 1-61) –  En aquel tiempo:  El año decimoquinto(1) del imperio de Tiberio César, gobernando Poncio Pilatos la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Judea y de la provincia de Traconítide, y Lisanías tetrarca de Abilina; hallándose de sumos sacerdotes Anás y Caifás, el Señor hizo entender su palabra a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto(2). El cual obedeciendo al instante vino por toda la ribera del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para la remisión de los pecados: como está escrito en el libro de las palabras o vaticinios del profeta Isaías: Se oirá la voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas: todo va1le será terraplenado, todo monte y cerro, allanado, los caminos torcidos serán enderezados y los escabrosos igualados. Y verán todos los hombres al Salvador enviado de Dios.Credo.
   OFFERTORIUM Luc. 1, 28  – Ave, María, grátia piena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.       Ofertorio –  Dios te salve, María, llena eres de gracia: el Señor es contigo. bendita tu eres entre todas las mujeres, y b endito es el fruto de tu vientre(3).

Oración-Secreta

    Sacrifíciis præséntibus, quæsumus, Dómine, placátus inténde: ut et devotióni nostræ profíciant, et salúti. Per Dóminum.     Os suplicamos, Señor, atendáis propicio a los presentes sacrificios, para que aprovechen a nuestra devoción y eterna salud. Por Nuestro Señor... .

   Prefacio de la Sma. Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

  Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, sanctus, sanctus…   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro: Santo, …
   COMMUNIO Isai. 7, 14 – Ecce virgo concípiet, et páriet fílium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel(4).     Comunión. – Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, y su nombre será Emmanuel. 

Oración-Postcomunión

     POSTCOMMUNIO –Sumptis munéribus, quæsumus, Dómine: ut cum frequentatióne mystérii, crescat nostræ salútis efféctus. Per Dóminum.    Recibidnos estos dones, os suplicamos, Señor, que con el frecuente uso del santo Misterio, crezca en nosotros el fruto de nuestra redención. Por Nuestro Señor… 

 

  • (1) El Cristianismo está muy lejos de ser una especulación teosófica, que brota de las necesidades íntimas de la conciencia y de las cuales el alma  no puede darse cuenta cabal; es una revelación de fe y un hecho histórico que se impone a la razón humana. Como hecho histórico, el cristianismo se presenta al mundo con todas las garantías exigidas por la crítica histórica más concienzuda: documentos auténticos y verídicos, milagros cuidadosamente verificados, doctrina divinamente superior a cualquiera otra sabiduría humana. He aquí la razón por la cual San Lucas comienza la narración de este Evangelio por la cronología de los Soberanos que regían a la sazón los destinos de Palestina. (Card. Schuster).
  • (2) En el desierto, es decir, en el silencio y recogimiento, no en el bullicio y agitación de los negocios y desvaríos del mundo es donde hace Dios oír su palabra.
  • (3) En este Ofertorio es donde se encuentra por primera vez la fórmula de la primera parte del “Ave María”, tal como se usó en toda la Edad Media. La segunda parte: “Santa María”, etc., brotó del corazón de los cristianos.
  • (4) Emmanuel significa: “Dios con nosotros”, es decir, Dios viviendo entre los hombres.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

SANTO DOMINGO DE SILOS,(*) Abad

20 de diciembre

Tribulación y angustias aguardan a todo hombre que obra mal. (Romanos, 2, 9).

Santo Domingo de Silos aprendió a servir a Dios cuidando las ovejas de su padre. Para santificarse mejor, tomó el hábito de San Benito en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Elegido prior, resistió valientemente a Garcias, rey de Navarra, que quería apoderarse de las posesiones de la Iglesia. Este acto de valor hizo que lo confinasen en Castilla, donde llegó a ser abad de Silos. Reformó este monasterio e hizo de él uno de los más famosos de España. Murió en 1073, y un grupo de niños vio que su alma volaba al cielo.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS TRES PENAS
DEL PECADO

I. El pecado es castigo del pecador, como la virtud es recompensa del justo. El pecador lleva siempre consigo su verdugo; el remordimiento siempre tortura a su alma y le arrebata el bien supremo del hombre, que es la paz de la conciencia. Sin esta paz no hay placer, con ella, no hay tristeza. Los pecadores no pueden escapar del castigo, aun aquí en la tierra; aunque no haya llegado el día de la justicia, el castigo comienza allí donde comienza el crimen. (San Cipriano).

II. La segunda pena del pecado es que deshonra al pecador a los ojos de todos los hombres virtuosos; por escapar de la vergüenza y del deshonor, el que obra mal aborrece la luz y busca las tinieblas. El pecador, además, es despreciado, por los malos mismos y por los cómplices de sus crímenes: ¡de tal modo el amor a la virtud y el aborrecimiento al vicio están hondamente enraizados en el corazón humano!

III. El tercer castigo del pecador proviene de Dios: Él castiga al pecado en este mundo mediante las enfermedades, la pobreza, la peste, la guerra. Todo lo que sufres es castigo o del primer pecado de Adán o de algún pecado que tú has cometido. Pero, ¡cuánto más espantosos aun son los suplicios de la otra vida! Aquí ni siquiera puedes concebirlo, no sea que tal vez los experimentes algún día. ¡Verás cuán amargo es haber abandonado al Señor tu Dios! (Jeremías)

La huida del pecado
Orad por los que están en pecado.

ORACIÓN

Señor, que la intercesi6n del bienaventurado Domingo, abad, nos haga agradables a vuestros ojos, a fin de que obtengamos por sus oraciones lo que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por J. C. N. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/