Ad orientem – Segunda Parte.

Aquí pueden dar seguimiento a la entrada anterior llamada Ad Orientem.

A continuación publico la respuesta hecha por el Profesor Mario, a la respuesta que le dí, al primer mensaje que envió al Blog:

Mario Enrique Bruzzone // Diciembre 31, 2009 a 12:29 pm |

Estimado hermano en el Señor y María
Arturo Medina Muñoz

Ante todo le agradezco su amabilidad al haberme respondido, y en primer lugar pasaré a responderle las dos preguntas que me efectúa antes de finalizar.
a) Sí, soy católico apostólico y romano (no sé bien el motivo por el cual Ud. utiliza las mayúsculas en esas palabras ya que yo sólo lo hago cuando me refiero a la Iglesia). Y es más, al menos hasta donde yo sé, sostengo absolutamente todos y cada uno de los puntos que forman el Dogma de la Iglesia, y jamás he encontrado a nadie, absolutamente a nadie, que me diga que mis ideas “chocan” con tales o cuales principios del mismo.
b) Le diré que ha “acertado” en cuanto a su apreciación del motivo por el cual llegué a su blog, dado que estoy preparando un escrito sobre la posibilidad de volver al uso del latín, ya que considero que sería un error el hacerlo. De todas formas le aclaro que ese “título”, que según usted yo utilizaría, es incorrecto puesto que jamás, ni siquiera he soñado en poner algo por el estilo. De ser posible le agradecería que me mencionara de dónde pudo sacarlo ya que estoy absolutamente seguro de que nunca en mi vida he redactado esa frase. Aunque quien sabe, a veces los años hacen que olvidemos algo.
De cualquier forma, en cuanto concluya de redactar estas líneas, y antes de publicar los textos que estoy elaborando, procuraré obtener y leer el artículo al cual usted hace referencia.
Y dicho eso mencionaré algo más.
Usted señala que cuando el Concilio Vaticano II, debidamente aprobado y promulgado por el Papa, y por ende Doctrina Oficial de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, introdujo las modificaciones en el ritual de la Misa, colocando al Ara como eje central de la Celebración Litúrgica de la Misa, con el Celebrante de cara al pueblo y éste viéndolo, tanto a él como al desarrollo de dicha Celebración, se lo habría efectuado como una “ayuda al pueblo” y como una “adaptación a la cultura contemporánea”.
Pues bien, yo recuerdo perfectamente que en esa época se mencionaba por todos lados que dicha modificación se la hacía por cuanto constituía un “volver a las fuentes del cristianismo”. Es decir que antiguamente era la forma “normal” de Celebrar la Fracción del Pan que tenían los cristianos.
Finalmente le aclaro algo que digo siempre.
Yo no creo ser ningún “experto”, sino un simple laico, preocupado porque “me duele” que un mensaje de Amor tan claro como el que surge del Evangelio, no sólo no sea aceptado, sino que es rechazado por tantos miles de millones de personas en todo el mundo, situación que me llevó a leer muchas veces (siempre digo más de 7 veces) la Biblia, investigar algunas cosas, y redactar otras.
Reiterándole mi gratitud por su respuesta, y haciéndole llegar mis mejores deseos de un buen año 2010, le saludo cordialmente
MARANA-THA

Mi respuesta:

¡Pax et bonum!

Apreciable profesor Mario:

Respondiendo a su segundo mensaje, le concedo toda la razón en cuanto a lo que expresa en relación con mi forma de escribir católico apostólico y romano, lo hice con la única finalidad de resaltar el término (debí utilizar negritas), pero es correcto lo que usted dice, y sólo debe utilizarse como lo hace usted cuando escribe Iglesia, yo también lo hago así, como debe ser.

Me da mucho gusto saber que aún es católico apostólico y romano, y que sostiene absolutamente todos y cada uno de los puntos que forman el Dogma de la Iglesia, al igual; me da gusto saber que jamás ha encontrado a nadie, absolutamente a nadie, que le diga que sus ideas “chocan” con tales o cuales principios del mismo.  Mi inquietud al respecto era, porque es frecuente encontrarse con estudiosos de la religión, que de tanto estudiar se han quedado sin llegar a creer nada, o se han casado con alguna ideología contraria a lo que enseña el Magisterio de la Iglesia, por ejemplo algunos se casan con la teología de la liberación, otros con el ateísmo, etc.

También me da gusto saber que acerté en cuanto a mi apreciación del motivo por el cual llegó a mi blog; no entiendo el porqué, tanta gente así como usted también lo expresa, consideran un error el que en la Iglesia se rehabilite el uso del latín en las Misas, me parece que le tienen pavor al latín, ¿Qué es lo que les disgusta de esta lengua? Si echamos un vistazo a otras religiones, veremos que ella mantienen una lengua sagrada, y siendo el Cristianismo la religión verdadera revelada por el mismo Dios, no veo porque no habría de tener su propia Lengua Sagrada, que si bien, el latín es una lengua muerta, lo mismo lo son las otras lenguas sagradas de las otras religiones, esto evoca una fuente grande de misterio, ya que es un lenguaje que por ser una lengua muerta, se desconoce totalmente. Creo que muchos tienen un concepto mal formado al respecto. Le recomiendo que en cuanto le sea posible visite este sitio: http://ecumenicasdegudaluper.org un día Domingo o Fiesta de Guardar, en cualquiera de los siguientes horarios en que Monseñor Puente oficia el Santo Sacrificio de la Misa: 9:00 y 10:30 a.m. – 12:00 y 4:00 p.m. (hora del pacífico) para que observe y escuche (espero que ya funcione de nuevo el audio) como al menos en este humilde Templo, se vive la Misa Gregoriana, con la participación de adultos y niños, todos participando en los cantos de la misa en latín. La esencia de la Misa Gregoriana es de una gran solemnidad y una majestuosidad enorme, aquí contemplamos lo Sagrado del Misterio de Dios, el Misterio de la Encarnación y la Redención, es por esto que otros muchos prefieran este rito, no es por que se tenga una nostalgia por la belleza del mismo, por el pasado litúrgico de la Iglesia, por que de ser así, sería preferible que este rito pasara a ocupar un lugar en algún museo.

En relación a lo que me comenta sobre lo que según yo, usted utilizaría como título para su escrito, creo que no me expliqué bien, ya que yo no quise decir eso, tal vez si relee mi respuesta anterior, se dará cuenta de lo que digo, trataré de explicárselo de nuevo:

La pregunta fue que como había llegado usted a mi Blog, si sería porque estaba preparando su escrito sobre la Misa en latín, como ya lo había expresado en un comentario que usted hizo en un blog, el cual publicaba un post con este título: Ser flexibles en la eucaristía y no regocijarse con el rito tridentino. También usted ha acertado al estar absolutamente seguro de que nunca en su vida ha redactado esta frase.   Aquí le dejo el enlace del post con dicho título, ahí es en donde se encuentra su comentario, en el cual usted dice, que tendrá que escribir al respecto:

http://teodoro-gallo.lacoctelera.net/post/2009/11/06/ser-flexibles-la-eucaristia-y-regocijarse-con-rito

Gracias por tomar en cuenta mi recomendación en relación al artículo que le recomendé, pienso que tal vez también le sirvan los otros artículos que se encuentran el misma sección de Reflexiones, al igual que algunas entrevistas que le han hecho a Monseñor Puente, en las que, toca un poco estos temas, y que he publicado en la sección Monseñor en los Massmedia.

En cuanto a lo que señalo en mi respuesta anterior en relación al Concilio Vaticano II, no lo digo yo, lo dice el Obispo Edward Slattery de Tulsa, Oklahoma, tal vez lo que usted recuerda perfectamente de esa época, en cuanto a esa modificación, era un “volver a las fuentes del cristianismo”, pero ¿Realmente se estaba volviendo a los orígenes del Cristianiso?, me temo que NO, más bien lo que se estaba haciendo y lo que se hizo fue alejarse MÁS. Pero que estoy diciendo, ¿Puede ser posible esto? Claro que es posible, si no lo cree, lea lo que sigue:

En los Richtlinien für die Gestaltung des Gotteshauses aus dem Geist der rómischen Liturgie (Instrucciones para la disposición de las Iglesias en el espíritu de la liturgia romana) de 1949, Theodor Klauser adelanta que: “Ciertas señales hacen entrever que, en las Iglesias del futuro, el sacerdote se colocará como antaño tras el altar y celebrará cara al pueblo, como aún se hace hoy en ciertas basílicas romanas; el deseo, que se percibe por doquier, de ver más claramente expresada la comunidad de la mesa eucarística, parece exigir esta solución” (n° 8). Lo que Klauser presentaba entonces como deseable, ha llegado a ser, como sabemos, la norma en casi todas partes. Se piensa que se ha recuperado una costumbre de la primitiva cristiandad; pero como demostrarán claramente las explicaciones siguientes, se puede probar con certeza que jamás ha habido ni en la Iglesia de Oriente ni en la de Occidente celebraciones versus populum (cara al pueblo) sino que siempre todos se volvían hacia el oriente para rezar, ad dominum (hacia el Señor). La idea de un cara a cara entre el sacerdote y la asamblea en la misa se remonta a Martin Lutero que hacia notar en su opúsculo Deutsche Messe und Ordnung des Gottesdienstes (La misa alemana y el orden del culto divino) de 1526, al comienzo del capítulo de “El Domingo para los laicos “: “Conservaremos los ornamentos sacerdotales, el altar y las velas hasta el agotamiento, o hasta que nos convenga cambiarlos. Sin embargo dejaremos hacer a los que quieran hacer otras cosas. Pero en la verdadera misa, entre verdaderos cristianos, será necesario que el altar no quede como está y que el sacerdote se vuelva siempre hacia el pueblo, como sin duda lo hizo Cristo durante la cena. Pero esto puede esperar”. Y he aquí que el momento esperado ha llegado ……

Para justificar el cambio de posición del celebrante en relación con el altar, el Reformador se refería a la situación de Cristo durante la última Cena. En efecto, tenía ante sus ojos las habituales representaciones de la época: Jesús está de pie o sentado en medio de una gran mesa y los Apóstoles lo rodean, a su derecha y a su izquierda.

¿Pero, efectivamente, ocupaba Jesús esta posición? Ciertamente no, pues hubiera contravenido las costumbres domésticas de la época. En tiempo de Jesús, y aún siglos más tarde, se empleaba o una mesa redonda o una mesa en forma de sigma (en semicírculo). La parte delantera quedaba libre para permitir servir los distintos platos. Los convidados estaban sentados o acostados detrás de la mesa semicircular. A este efecto utilizaban divanes o un banco, en forma de sigma. El sitio de honor no estaba, como pudiera pensarse, en el centro, sino a la derecha (in cornu dextro). El segundo sitio de honor estaba enfrente. Esta disposición de los asientos se encuentra constantemente en las más antiguas representaciones de la Cena de Jesús y permanece hasta el corazón de la edad media. El señor está siempre, sentado o recostado, en el lado derecho de la mesa (cf. fig. 4). Hacia el siglo XIII comenzó a imponerse otro tipo de representación: colocan a Jesús detrás de la mesa y en medio de los Apóstoles, que le rodean. Esta es la imagen que tenía Lutero ante sus ojos. Esta representación tiene en efecto toda la apariencia de una celebración versus populum. Pero en realidad no tiene nada de parecido, puesto que el “pueblo”, hacia el que el Señor hubiera debido volverse estaba ausente, como se sabe, de la sala de la cena. Lo que quita todo valor a la argumentación de Lutero. Por otra parte, en cuanto sabemos, éste jamás exigió que se celebrase vueltos hacia la asamblea; entre las comunidades protestantes, solamente los Reformados adoptaron la costumbre de hacerlo. 1 Como podrá constatar, no es como nos han hecho creer que antiguamente esa era la forma “normal” de Celebrar la Fracción del Pan que tenían los cristianos.  Si desea seguir leyendo más al respecto, puede encontrar el artículo completo en la sección Reflexiones de este Blog.

Yo tampoco creo, ni pretendo ser un “experto” en estos temas, yo sólo soy un minúsculo laico que pretende vivir el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.

Entiendo su preocupación  y su dolor, como lo expresa usted, al ver que el Mensaje de Amor, tan claro como el que podemos encontrar en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, no sólo no sea aceptado, si no que sea rechazado por tantos miles de millones de personas en todo el mundo, es por esto que  la misión de este Blog sea la de contribuir a que los corazones y las mentes de muchas personas,  al leer la información seleccionada que aquí se publica, les mueva y disponga a un acercamiento profundo a Dios y los que se fueron de la Iglesia, por ser testigos de tanto desorden en lo más Sagrado que tenemos los Cristianos Católicos, el Santo Sacrificio de la Misa, regresen, para que así podamos ser un sólo rebaño bajo un solo Pastor, haciendo así realidad la petición que nuestro Señor Jesucristo hiciera a su Padre amado, <<Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado>> San Juan. 17,21, todo esto para la Gloria de Dios y la Salvación de las Almas.

Me sorprende, saber que esta situación lo llevó a leer muchas veces la Sagrada Escritura, más de 7 veces.

Agradeciendo sus mejores deseos hacia a mí, para este año 2010 que está por iniciar, me despido, deseándole que en este año que está a la puerta, el Buen Dios, llene de Gracia su vida y la de todos sus seres queridos, hoy y siempre.

¡Paz y bien!

Fraternalmente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

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Notas:

1.- “EL ALTAR CATÓLICO” ¡VUELTOS HACIA EL SEÑOR!  por MONSEÑOR KLAUS GAMBER Fundador del Instituto Litúrgico de Ratisbona  http://www.mercaba.org/LITURGIA/altar_catolico_02.htm

Un artículo más, en Reflexiones

En la sección de Reflexiones, encontrarás un artículo titulado: “EL ALTAR CATÓLICO”, publicado en francés por los Monjes de Barroux,  obra del gran liturgista alemán Klaus Gamber, “Zum Herrn hin”, sobre la orientación de la Iglesia y del Altar.

Conservar el Ritus Romanus no es una cuestión de estética: es, para nuestra Santa Fe, cuestión de vida o muerte. Mons. KLAUS GAMBER Director del Instituto Litúrgico de Ratisbona.

Klaus Gamber nació el 23 de abril de 1919 en Ludwigshafen (Alemania), siendo ordenado sacerdote el 29 de junio de 1948 en Ratisbona. En 1957, con unos colaboradores, fundó el Instituto Litúrgico de Ratisbona para el estudio de las fuentes de la liturgia occidental, obra a la que dedicó todos los desvelos de su existencia, permaneciendo como director del mismo hasta su fallecimiento el 2 de junio de 1989, a la edad de setenta años.

Era uno de los mejores historiadores y conocedores de la liturgia, renombrado especialista en la liturgia romana, así como en los ritos orientales, los cuales admiraba mucho. Sus sabios trabajos le valieron ser nombrado en 1958 miembro de honor de la Academia Pontificia de Liturgia, capellán y Camarero secreto de su Santidad en 1966.

El catálogo de sus escritos cuenta con más de 360 títulos; libros, artículos, estudios y ediciones de textos patrísticos y litúrgicos, poco conocidos por el público en nuestros días.

El padre Klaus Gamber escribió acerca de las reformas litúrgicas que siguieron al Concilio Vaticano II. Sus obras, traducidas a numerosos idiomas, han provocando no pocos comentarios entre la prensa europea. Una de las reformas posteriores al concilio comentadas por Gamber en su libro es la novedosa práctica de que el sacerdote mire a la congregación. Mucha de la propaganda que justificó el cambio de posición del ungido alegó que era un retorno a la tradición primitiva de la Iglesia. La historia y la arqueología eran con frecuencia citadas (sin bien con escaso fundamento, tal y como demuestra Gamber en ¡Vueltos hacia el Señor!) y la mayoría de los sacerdotes y parroquianos a lo largo de mundo aceptaron dicha versión de los hechos, reemplazando los viejos altares por mesas de madera o bloques de piedra que permitían al oficiante celebrar de cara al pueblo los sagrados misterios. El presbítero pasó a establecer contacto ocular con sus parroquianos, a ser el presidente de la asamblea; el de dinamizador que incita a la participación activa de la congregación. El altar devino en mesa eucarística y la noción de la Santa Misa como Sacrificio quedó relegada por la idea de una cena en común.

Entre aquellos que glosaron el libro de Gambrer se encuentra el Cardenal Ratzinger. Entrevistado por el periódico italiano Il Sabato, explicó que no hay evidencia histórica, ni escrita ni arqueológica, que establezca que el altar en los primeros siglos de la Iglesia estaba de cara al pueblo. En aquellos tiempos, la cuestión no era mirar a la gente sino a Oriente, de donde vendrá Jesucristo en la Parousia. Asimismo, el por entonces cardenal y hoy Papa explicó que el casi universal cambio de los altares no es un decreto del Vaticano II.

El debate que abrieron los libros de Gamber permite que las aserciones invocadas en nombre de “el Espíritu del Concilio” muestren su ausencia de base histórica, arqueológica, teológica y litúrgica. Ahora, con Ratzinger en la silla de Pedro, la obra de Gamber (que por primera vez en España y de forma exclusiva distribuye Criteria Club de Lectores) recobra su capital importancia.

Un libro sobre la liturgia que inspiró a Joseph Ratzinger

”Gamber, con la vigilancia de un auténtico clarividente y con la intrepidez de un verdadero testigo, se opuso a la falsificación de la liturgia y nos ha transmitido incansablemente la plenitud viviente de una liturgia verdadera”.

Joseph, Cardenal Ratzinger

La traducción de ¡Vueltos hacia El Señor! ha corrido a cargo del Dr. Gonzalo de Porras, de la Real Academia de Córdoba.

Información tomada de:

http://www.criteriaclub.com/vueltos-hacia-el-senor-klaus-gamber.cr.html

Ad orientem

A continuación publico una respuesta a un comentario que amablemente hizo un visitante de este Blog, en la sección de Reflexiones, en el artículo 10 Objeciones a la Misa Tradicional; como la respuesta es algo extensa, decidí publicarla aquí, esperando que ilumine un poco y sirva de ayuda a quienes puedan tener la misma inquietud que nuestro amable lector.

Este es el comentario que hizo el lector:

Mario Enrique Bruzzone // Diciembre 30, 2009 a 1:43 pm |

Yo diría que de una manera “general” no coincido con las respuestas dadas.
Pero hay una que me llama especialmente la atención, y es el punto 7) cuando se menciona el -al menos aparente- “desprecio” del sacerdote al oficiar la misa dando la espalda a los fieles.
La respuesta que se suministra no se responde en absolutlo a eso y, en su lugar, se afirma que el sacerdote se “orienta”, es decir, que miraría hacia el Oriente, hacia el monte Calvario.
Pues bien; me parece ridículo por varios motivos, pero los más “simples” al respecto son: el primero que si fuese así, igual podrían poner la “mesa del altar” en el sentido de que el sacerdote quedara mirando al Oriente y listo.
Pero eso no es lo más importante sino que yo conozco muchos templos o “iglesias” católicas, y en ellos el altar está orientado hacia distintos puntos cardinales razón por la cual me parece que la explicación que se pretende dar aquí (además de, insisto en eso, no responde a la objeción que se hace con respecto a estar de espaldas al pueblo) es absolutamente incorrecta.
Cordiales saludos
MARANA-THA

A continuación la respuesta:

¡Pax et bonum!

Apreciable Profesor Mario:

El artículo 10 Objeciones a la Misa Tradicional, inicia diciendo que existe una confusión grande al igual que un desconocimiento sobre la Misa Tradicional, es por esto el autor ha querido resumir en 10 puntos las objeciones que más se escucha repetir a la gente, todo esto con la esperanza de contribuir a la aclaración de sólo algunos puntos.  Así mismo se encuentra a disposición, de recibir las solicitudes de otros puntos, al igual que abierto a las correcciones de los especialistas en el tema.  Quizás sea por esto que usted no coincide de una manera “general” con las respuestas dadas, porque son muy sencillas y no son dadas por una persona docta en el tema.

Y en cuanto a la respuesta que especialmente le llamó la atención, la del punto 7, creo que el autor trató de explicar el porqué de la posición del sacerdote, el cual, en una Misa Tradicional, se encuentra “dando la espalda a los fieles”, lo cual muchas personas han llegado a interpretar, que con esta actitud, pareciera que desprecia a los fieles, ya que les está dando la espalda.  Es por esto que la respuesta dada no corresponde al supuesto desprecio que se pudiera llegar a percibir con esta posición que presenta el sacerdote durante la Misa.  El autor explica lo de la orientación del sacerdote, con la finalidad  creo yo, de que la gente comprenda el porque de esta posición.  Y aunque le parezca ridículo esta posición del sacerdote hacia el oriente, tiene su sentido teológico y fundamento litúrgico, aunque tal vez tanto lo uno como lo otro, no los alcance a comprender.

Entre los motivos más “simples” que usted expone, específicamente el primero, el de poner la “mesa del altar” en el sentido de que el sacerdote quedara mirando al Oriente, parece ser tan sencillo, logrando con esto solucionar el problema, pero no es así, ya que esta acción no solucionaría nada, más adelante le indicaré porqué.

También dice usted que conoce muchos templos o “iglesias” católicas en las cuales el Altar está orientado hacia distintos puntos cardinales, y es por esta razón que le parece que la explicación que pretendió dar el autor en este artículo, es absolutamente incorrecta, al mismo tiempo de insistir en que no responde a la objeción que se hace con respecto a estar de espaldas.

Pues bien, comenzaré con aclarar algunas cosas.

Un error muy común, el cual se comete al referirse a la Misa anterior a la reforma litúrgica de 1969, es llamarla, Misa de San Pío V o Misa Tridentina; sumergiéndonos un poco en la historia podemos encontrar que <<San Gregorio Magno, Papa entre los años 590-604, fue el primero en codificar tanto los cantos como la liturgia que ya se celebraba en Roma para aquel entonces, herencia de los apóstoles Pedro y Pablo, de aquí que se le da el nombre de Rito Gregoriano a la forma en que se celebraba la Misa comúnmente en toda la Iglesia Católica hasta antes de la reforma implementada entre 1965 y 1970.>>1 <<Los Padres del Concilio, nunca celebraron una misa además de la Gregoriana. Ello [el Novus Ordo] vino después del Concilio … el Santo Padre Benedicto XVI, que es un teólogo y quién estuvo en la preparación del Concilio, actúa exactamente en el camino del Concilio, ofreciendo con libertad los diferentes tipos de celebración. Esta celebración, la Gregoriana, fue la celebración de la Iglesia durante más de mil años… Otros dicen que uno (el sacerdote) no puede celebrar con la espalda hacia la gente.  Esto es ridículo. El Hijo de Dios se ha sacrificado al Padre, con su cara al Padre. No está contra la gente. Es para la gente…>>2

Es preciso también mencionar que en la Iglesia Católica existen dos grandes divisiones en cuanto a ritos se refiere:

<<Ritos occidentales y ritos orientales (cinco familias litúrgicas que incluyen 21 ritos).  De los ritos occidentales el más extendido y conocido es el rito latino o romano, es decir, propio de la Iglesia de Roma. En la Edad Media la sede romana trató de unificar todos los ritos de Occidente conforme al que se utilizaba en Roma. Lo logró, pero aún así han llegado hasta hoy dos, que están localizados en espacios y grupos muy reducidos: el rito mozárabe, en España; y el rito ambrosiano, en Milán.

Los ritos orientales católicos se agrupan en cinco grandes familias:

1.-Rito alejandrino, observado por los coptos de Egipto, Etiopía y Eritrea.

2.-Rito antioqueno, observado por los siro-jacobitas, siro-malancares y maronitas (estos dos últimos, católicos en su totalidad).

3.-Rito caldeo, observado por los antiguos nestorianos, llamados también asirios, y por los siro-malabares católicos de la India.

4.-Rito armenio, observado por los armenios.

5.-Rito bizantino o constantinopolitano. Observado con algunas variantes por los bizantinos de lengua griega (en Grecia), los bizantinos o greco-católicos de lengua árabe (melquitas) y los bizantinos o greco-católicos de lenguas eslavas y otras: iglesia greco-católica ucraniana, rusa, bielorrusa, búlgara, rutena, rumana, croata, eslovaca, húngara, yugoslava (macedonia), albanesa e ítalo-albanesa.

Las estadísticas globales de la Iglesia católica incluyen a los católicos de todos estos ritos. >>3

Ahora paso a la explicación de la posición del sacerdote en el Rito Gregoriano.

A menudo escuchamos decir que cuando se oficia la Misa bajo el Rito Gregoriano, el sacerdote está de espaldas al pueblo, veamos que opinan los doctos en el tema: <<El liturgista de Innsbruck Josef Andreas Jungmann, que fue uno de los arquitectos de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Vaticano II, se opuso firmemente desde el principio al polémico tópico según el cual el sacerdote, hasta ahora, había celebrado “dando la espalda al pueblo”. Jungmann subrayaba, en cambio, que no se trataba de dar la espalda al pueblo, sino de asumir la misma orientación que el pueblo. La liturgia de la Palabra tiene carácter de proclamación y de diálogo: es dirigir la palabra y responder, y, por consiguiente, quien proclama se dirige a quien escucha y viceversa, la relación es recíproca. La oración eucarística, en cambio, es la oración en la que el sacerdote hace de guía, pero está orientado, con el pueblo y como el pueblo, hacia el Señor. Por esto, según Jungmann, la misma dirección del sacerdote y del pueblo pertenece a la esencia de la acción litúrgica. Más tarde Louis Bouyer –otro de los principales liturgistas del Concilio– y Klaus Gamber, cada uno a su manera, retomaron la cuestión. Pese a su gran autoridad, tuvieron desde el principio algunos problemas para hacerse oír, pues era muy fuerte la tendencia a poner en evidencia el elemento comunitario de la celebración litúrgica y a considerar por eso que el sacerdote y el pueblo debían estar frente a frente para dirigirse recíprocamente el uno al otroEl libro Volverse hacia el Señor (publicado en español por la editorial Cristiandad), de Uwe Michael Lang, oratoriano residente en Inglaterra, analiza la cuestión de la orientación de la oración litúrgica desde el punto de vista histórico, teológico y pastoral. Y haciendo esto, vuelve a plantear en un momento oportuno –creo yo– un debate que, a pesar de las apariencias, no ha cesado nunca realmente, ni siquiera después del Concilio>> 4

Por otro lado podemos ver que el sacerdote no está de espaldas al pueblo, más bien está de cara a Dios, ad orientem, en la misma dirección de los fieles, para que todo el espacio quede centrado y encerrado en el sentido de sacrificio que tiene la Misa.

Cabe resaltar que <<una común orientación del pueblo y el sacerdote en tanto en cuanto significa mejor el caminar juntos hacia el Señor y la pertenencia del sacerdote al Pueblo de Dios, que no debe convertirse en el protagonista como muchas veces ocurre.>> 5

Pero, ¿Por qué, Ad orientem?

<<Desde los primeros tiempos, la posición del sacerdote y del pueblo reflejaron esta comprensión de la Misa, dado que la gente oraba, de pie o de rodillas, en el lugar que visiblemente correspondía al Cuerpo de Nuestro Señor, mientras que el sacerdote, en el altar, encabezaba [la oración] como Cabeza. Formamos el Cristo total – Cabeza y miembros – tanto sacramentalmente por el Bautismo como visiblemente por nuestra posición y postura. Igual de importante es que todos – el celebrante y la congregación – miraban hacia la misma dirección, dado que estaban unidos con Cristo en la ofrenda del Sacrificio único, irrepetible, y aceptable al Padre.

Cuando estudiamos las prácticas litúrgicas más antiguas de la Iglesia, encontramos que el sacerdote y el pueblo miraban en la misma dirección, usualmente hacia el oriente, previendo que cuando Cristo regresara, lo haría “desde el este”. En la Misa, la Iglesia se mantiene en vigilia, esperando este regreso. Esta simple posición es llamada “ad orientem”, que significa “hacia el este”.

Por casi 18 siglos, la norma litúrgica fue que el sacerdote y el pueblo celebraran la Misa “ad orientem”. Deben existir razones sólidas para que la Iglesia haya sostenido esta postura por tanto tiempo. ¡Y existen!

En primer lugar, la liturgia católica siempre ha mantenido una adhesión maravillosa a la Tradición Apostólica. Vemos la Misa, y de hecho toda expresión litúrgica de la vida de la Iglesia, como algo que hemos recibido de los Apóstoles, y que nosotros, por nuestra parte, estamos llamados a transmitir intacto (1Co 11,23).

En segundo lugar, la Iglesia mantuvo esta sencilla postura hacia el este porque ésta revela en un modo sublime la naturaleza de la Misa. Incluso si alguien que no estuviera familiarizado con la Misa reflexionara sobre el hecho de que el celebrante y los fieles están orientados en la misma dirección, reconocería que el sacerdote ocupa el lugar de cabeza del pueblo, teniendo parte en una única y misma acción que – notaría después de un momento de mayor reflexión – se trata de un acto de culto.

En los últimos cuarenta años, sin embargo, esta orientación compartida se perdió; ahora el sacerdote y el pueblo se han acostumbrado a mirar en direcciones opuestas. El sacerdote mira al pueblo mientras que el pueblo mira al sacerdote, aunque la plegaria eucarística está dirigida al Padre y no al pueblo. Esta innovación fue introducida después del Concilio Vaticano, en parte para ayudar al pueblo a comprender la acción litúrgica de la Misa permitiéndole ver lo que está sucediendo, y en parte como una adaptación a la cultura contemporánea, en la que se espera que el que tiene autoridad mire directamente a las personas que sirve, como un maestro que se sienta detrás de un escritorio.

Desafortunadamente, este cambio tuvo una cantidad de efectos no previsibles y, en gran parte, negativos. Primero, que fue una seria ruptura con la tradición de la Iglesia. Segundo, que puede dar la apariencia de que el sacerdote y el pueblo están ocupados en una conversación acerca de Dios, en lugar de estarlo en el culto a Dios. Y tercero, que esto le da una importancia excesiva a la personalidad del celebrante, poniéndolo en una especie de escenario litúrgico.>> 6

Ahora hablemos a cerca del tabernáculo, el cual antes del Concilio Ecuménico Vaticano  II, se encontraba siempre en el centro de cada Iglesia junto con el Altar, ahora  encontramos el tabernáculo en un lugar apartado, en cualquier otra parte, menos en el centro, son pocas las Iglesias que en la actualidad lo siguen manteniendo ahí, recordemos lo que contiene dicho tabernáculo, nada más y nada menos que las Especies Eucarísticas Consagradas,  el Santísimo Sacramento,  la Presencia Real de Cristo, es por esto que el sacerdote al oficiar la Misa no puede darle la espalda y si damos vuelta a la “mesa del altar” como usted sugirió, que de hecho esto fue lo que hicieron después del Concilio, primero, cambiaron el Altar por una simple y llana mesa, y después le dieron vuelta,  pero como no podían darle la espalda a Jesús Sacramentado, lo solucionaron ¡fácil!, lo quitaron del lugar que le corresponde, el centro,  ya que al estar en el centro atrae inmediatamente la atención, los ojos y la fe de los fieles que ingresan al templo.

Bueno apreciable licenciado Mario Enrique Bruzzone, ya me despido haciéndole por último una recomendación, y es la siguiente, si ésta pequeña investigación no logra satisfacer sus inquietudes en cuanto a todo lo relacionado con la celebración de la Misa bajo el rito Gregoriano, lo invito a leer un artículo de uno de los filósofos cristianos más eminentes del mundo, profesor de la Universidad Fordham, DIETRICH VON HILDEBRAND, que acabo de publicar en este Blog, en la sección de Reflexiones, el cual lleva por título: El caso por la misa en latín. Más aún si le inquietan muchas cosas de la única Iglesia, que si retrocedemos en la historia, nos conduce por los siglos hasta llegar a Jesucristo, humildemente le recomiendo que vaya a los orígenes, que se remonte a las fuentes de la Cristiandad, los Padres de la Iglesia.  Por lo que pude saber de usted en sus dos sitios en Internet, es que es un hombre muy preparado, abogado, docente, investigador y escritor, por cierto pude ver que mayormente, sus libros son del área de la religión, también estuve leyendo algo de sus publicaciones en su blog, referente al tema la esencia del Evangelio está en el sistema de vida comunitario que practicaba Jesús, compartiendo vivencias y bienes. En cuanto me sea posible le dejaré mis puntos de vista al respecto en su blog.  Aparte estuve leyendo un poco sus participaciones en otros blogs y foros.

Veo que su educación la tuvo con los Salesianos, aunque después de tantos años de investigaciones que ha hecho y por la ideología que se deja ver en sus libros, los cuales no he tenido oportunidad de leer, ya que desconocía su existencia, mi percepción, que puede estar equivocada y por lo cual me disculpo de antemano si así lo fuera, se basa sólo y exclusivamente en la breve descripción de cada uno de ellos, la cual aparece en su sitio de Internet; y por último se asoman dos preguntas en mi mente la primera ¿Aún seguirá siendo Católico Apostólico y Romano?. Y la segunda, ¿Cómo llegó a mi Blog, será porque está preparando su escrito sobre la Misa en latín como lo expresó en un blog que publicaba un post con este título: Ser flexibles en la eucaristía y no regocijarse con el rito tridentino?

Y como bien firma usted, digamos ¡Ven Señor!

¡Paz y bien!

Fraternalmente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

2009-12-31

Notas:

  1. Rito Gregoriano  http://creerenmexico.org/misal/
  2. Entrevista al Cardenal Darío Castrillón En ocasión de la Misa Solemne celebrada en la Catedral de Westminster en Londres el pasado Junio, organizada por la Latin Mass Society of England and Wales. http://creerenmexico.org/2008/06/entrevista-al-cardenal-dario-castrillon/ Original en Holy Smoke
  3. LOS RITOS EN LA IGLESIA CATÓLICA http://www2.uacj.mx/UEHS/Mapa/Ritos.htm
  4. Versus Deum per Iesum Christum Introducción del decano del Sagrado Colegio al libro de Uwe Michael Lang.  Por el Cardenal Joseph Ratzinger http://www.unavocesevilla.info/versusratzinger.htm
  5. P. Luis Joaquin Gómez Jaubert sobre el Motu Proprio, párroco de la Iglesia del Salvador y Defensor del Vínculo en la diócesis de Tenerife, además de asesor del Oasis de Jesús Sacerdote en Barcelona y de la Fraternidad de Cristo Sacerdote en Galicia, concedió una entrevista a unos de los diarios de mayor circulación en aquella localidad española, la cual se publicó como reportaje hace algunos días.  http://creerenmexico.org/2007/10/ljgj/
  6. Obispo Edward Slattery de Tulsa, Oklahoma http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/2009/08/obispo-restaura-la-posicion-orientem.html Fuente: What Does The Prayer Really Say? Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

Una nueva Reflexión en el Blog

En la sección Reflexiones encontrarán una nuevo artículo, el cual les ayudará reflexionar sobre la Nueva Liturgia y la Antigüa.  El autor de este artículo titulado: El caso por la Misa en Latín, es un intelectual Católico, de nombre DIETRICH VON HILDEBRAND, el cual fue un filósofo y teólogo católico alemán.

DIETRICH VON HILDEBRAND

A lo largo de su vida, von Hildebrand escribió muchas obras sobre la fe y la moral del catolicismo.

Entre ellas se encuentran las clásicas tales como:

Pureza y virginidad

El matrimonio

Liturgia y personalidad

La transformación en Cristo

Sus muchos escritos, particularmente de temas religiosos, han ayudado a muchos a abrazar la fe católica.

Muchos de las más importantes y originales obras filosóficas de von Hildebrand —entre ellas La ética, ¿Qué es filosofía?, La naturaleza del Amor, y Estética— fueron escritas después de su llegada a América.

A través de sus numerosos escritos, von Hildebrand ha contribuido al desarrollo de un rico personalismo cristiano, sobre todo por su énfasis en la trascendencia de los seres humanos.

A pesar de su preocupación por los abusos que surgieron a la estela del Concilio Vaticano II, el pensamiento de von Hildebrand tuvo una marcada influencia sobre algunos de los mejores trabajos del Concilio, en particular, su profunda visión del misterio del matrimonio y la sexualidad. Muchos de los padres conciliares, incluyendo al entonces cardenal Karol Wojtyla, habían leído los escritos sobre el matrimonio y la sexualidad de von Hildebrand y estaban muy influidos por ellos.

Fuente consultada:

http://es.wikipedia.org/wiki/Dietrich_von_Hildebrand

SAN SILVESTRE,(*) Papa

31 de diciembre

He combatido con valor, he concluido la carrera, he guardado la fe. Nada me resta sino aguardar la corona de justicia que me está reservada. (2 Timoteo, 4, 7-8).

San Silvestre I se había distinguido por su celo y su caridad durante la primera persecución. Subió a la cátedra de San Pedro en el año 314, menos de un año después del edicto de Milán, que concedía la paz a la Iglesia. Recibió de Constantino el palacio de Letrán y en él estableció su morada, así como la basílica principal de Roma. El mismo año envió delegados al Concilio de Arlés, donde fueron condenados los donatistas, y después, en el año 325, al Concilio general de Nicea, que anatematizó a Arrio. Murió San Silvestre en el año 335.

MEDITACIÓN
TRES REFLEXIONES
SOBRE EL AÑO TRANSCURRIDO

I. ¿Podría decir con verdad como San Pablo: He combatido con valor, he concluido la carrera, he guardado la fe? Hete aquí al término del año; repasa en tu espíritu todo el bien y todo el mal que has hecho durante este año, y mira si tus buenas acciones son más numerosas que las malas. ¿Cuántos días transcurrieron sin que hicieras nada para Dios? Sin  embargo, este año te fue dado únicamente para servirlo, para hacer penitencia de tus pecados y merecer el cielo mediante la práctica de las buenas obras.

II. ¿Dónde están ahora los placeres y los honores de que gozaste durante este año? ¡Todo ha pasado, y no te queda sino el triste recuerdo de haber ofendido a Dios por bienes pasajeros y falaces! ¿No es verdad que, al contrario, experimentas una gran alegría por el bien que hiciste tratando de agradar a Dios? Ya no experimentas el esfuerzo que tus buenas obras te costaron, y tienes la esperanza de ser recompensado por ellas. Tu vida pasará como este año, tus placeres pasarán tanto como tus trabajos, y el único consuelo que te quedará será haber servido al Señor. ¿Quién me devolverá este día, este año que perdí en la vanidad? (San Euquerio).

III. Acaso pasaste parte de este año en pecado mortal. Si durante esa época hubieras muerto, ¿dónde estarías ahora? Dios te ha dado tiempo para hacer penitencia; aprovéchalo mejor en lo porvenir ¡acaso no tengas más que este año de vida! Prepárate, pues, a morir, haz una buena confesión, y si quieres pasar santamente todos los días del año que va a comenzar piensa todos los días en la muerte y en la eternidad. Dios te ha ocultado tu último día, para que te prepares a él todos los días de tu vida. (San Agustín).

El pensamiento de la muerte Orad
por vuestros bienhechores.

ORACIÓN

Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardadlo con protección constante por vuestro bienaventurado Sumo Pontífice Silvestre, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. CN. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/