Santa Bibiana (1624-1626)

Fachada de la Iglesia Santa Bibiana, en Roma

Paralelamente a la realización del Baldaquino, se encarga a Bernini la fachada de Santa Bibiana, mártir cuyo cuerpo fue encontrado al remodelarse sumartyria, ampliándose y redecorándose éste. En esta obra colaboran el arquitecto Bernini y el pintor de frescos Pietro da Cortona.

La fachada no responde al criterio del Gesù y se encuentra más relacionado con modelos de origen nórdico como San Sebastián Extramuros, pero es más barroca, con un mayor juego de planos. Esta fachada de aspecto palacial, es sin embargo aún bastante plana utilizando empilastrados.

Tomado de: http://www.telecable.es/personales/angel1/arqbar/bernini/bibi.htm

Santa Bibiana, virgen y mártir del siglo IV.

Iglesia de Santa Bibiana (la estatua es obra de Bernini)

Santa Bibiana, hija de San Flaviano, mártir, de Santa Dafrosa, mártir, y hermana de Santa Demetria, también mártir. La Iglesia, conserva debajo del altar mayor las reliquias de Santa Bibiana, su madre Dafrosa y su hermana Demetria.

“Un padre ed una madre, dopo aver dato la vita ai figli, non hanno obbligo più grande di farli crescere con sani principi e di educare il loro animo alle virtù. Poco importa nutrire, curare e vestire il corpo se si trascura l’alimento per l’anima, lasciando la parte più nobile della persona, nuda. A questo compito risposero pienamente i miei genitori facendomi passare, attraverso il sangue, la loro fede e le loro virtù cristiane. Perciò, io ringrazio infinitamente Dio di avermi fatto nascere da un padre ed una madre così buoni”. (Sta.Bibiana)

“Un padre y una madre, después de haber dado vida a sus hijos, no tienen obligación de hacer que crezcan más grandes con principios sólidos y de educar a sus mentes a la virtud. Poco importa para alimentar, vestir y tratar el cuerpo, si se descuida el alimento para el alma, dejando a la persona más noble, desnuda. Para esta tarea, respondió plenamente a mis padres que me vaya haciendo a través de la sangre, su fe y sus virtudes cristianas. Por lo tanto, infinitamente gracias a Dios por dejarme nacer de un padre y una madre tan buena. “(Sta.Bibiana)

“non importa morire in un modo o in un altro, ma bisogna essere attenti a

ciò che rende la vita e la morte vergognosa od onorata.” (Sta.Bibiana)

“No importa morir de un modo u otro, pero hay que tener cuidado

lo que hace que la vida y la muerte de la vergüenza o el honor. “(Sta.Bibiana)

Tomado de: http://www.servidoras.org/documento.asp?titulo=Italia-Peregrinaci%F3n+visitando+los+Santos&seccion=News

Traducción del Italiano al Español, hecha con Google traductor

Iglesia Santa Bibiana en Roma

Fachada de Iglesia Santa Bibiana.

Santa Bibiana es una iglesia pequeña en Roma, dedicada a Santa Bibiana. Inicialmente fue construida por el Papa Simplicio, y consagrada en 467. La iglesia fue restaurada por el Papa Honorio III en 1224.

La fachada actual fue diseñado y construido por entonces de 26 años Gian Lorenzo Bernini en 1624-1626, como encargado porPope Urban VIII. Las columnas de revestimiento de la nave son de la iglesia original del siglo 5to.

La iglesia se encuentra una estatua del santo titular, también de Bernini (1626) [1]. Muestra Santa Bibiana la celebración de la hoja de palma de los mártires, de pie junto a la columna a la que iba a ser martirizado.

Estatua de Santa Bibiana

Los frescos de las paredes son de Pietro da Cortona (izquierda) y Agostino Ciampelli (derecha).

Interior de la Iglesia Santa Bibiana

Los cuerpos de Santa Bibiana (Viviana o Vibiana), Dafrosa su madre y su hermana Demetria, donde descubrió dentro de un sarcófago del siglo 3 º, y ahora descansan dentro de una urna de alabastro en el altar mayor. La columna justo dentro de la iglesia se dice que la estaba atado a Bibiana.

La iglesia de Santa Bibiana se encuentra en 154 a través de Giovanni Giolitti, en Roma, junto a la estación de Termini y no lejos del llamado “Templo de Minerva Médica”.

Tomado de: http://en.wikipedia.org/wiki/Santa_Bibiana

Traducción del Inglés al Español, hecha con Google traductor

SANTA BIBIANA,(*) Virgen y Mártir

2 de diciembre

El mundo está crucificado para mí, y yo estoy crucificado para el mundo. (Gálatas, 6, 14).

Bibiana y su hermana Demetria heredaron las virtudes de sus padres Santa Flaviana y San Dafrosio, martirizados por la fe. Apronio, gobernador de Roma, después de haber confiscado sus bienes y tratado en vano de quebrantar su constancia mediante el calabozo y los horrores de la miseria, las hizo comparecer ante él. Demetria confesó generosamente su fe y cayó muerta a sus pies. Bibiana, después de haber resistido a los artificios y, después, a las implacables violencias de una mujer relajada, llamada Rufina, fue, por fin, atada a un pilar y azotada hasta que expiró.

MEDITACIÓN
SOBRE EL DESPRECIO DEL MUNDO

I. No ames al mundo, no te dejes prender por sus caricias falaces; halaga a sus partidarios sólo para perderlos. Les presenta miel en copa de oro, pero esta miel está envenenada. El amor de Jesús, por el contrario, comienza por la amargura y termina en la dulcedumbre. Cristiano, has sido creado para el cielo, no olvides tu glorioso destino. ¿Qué haces en el siglo, hermano mío, tú que eres más grande que el mundo? (San Jerónimo).

II. No temas al mundo. El temor tanto como el amor al mundo, desvía del servicio de Dios. El mundo es un insensato, un enemigo de Jesucristo; es imposible darle contento, hagas lo que hicieres. Si tienes un poco de valor, será impotente contra ti; triunfa sólo de los cobardes. Yo no quiero temeros sino a Vos, oh Dios mío; que hable el mundo como quiera, yo temeré tus juicios y no los suyos. No es el mundo, no son sus partidarios los que un día me juzgarán. Vos seréis, Señor, y Vos me juzgaréis no según las máximas del mundo, sino según los preceptos del Evangelio.

III. Hay que despreciar al mundo, pisotearlo; para lograrlo, basta considerar la vanidad de sus promesas y la manera cómo trata, todos los días, a sus más caros favoritos. ¿Qué les da en cambio de los sacrificios que se han impuesto, sino amargas decepciones? El mundo nos grita que nada puede hacer por nosotros; Vos, Señor, prometéis socorrernos; ¡Y he aquí que nosotros dejamos a quien nos sostiene para correr tras quien nos abandona! (San Agustín) .

El desprecio del mundo
Orad por la paz
entre las naciones cristianas.

ORACIÓN

Oh Dios, dispensador de todo bien, que habéis reunido en vuestra sierva Bibiana la flor de la virginidad con la palma del martirio, dignaos, por su intercesión, unir nuestros corazones a Vos con los vínculos de la caridad, a fin de que, libres de todo peligro, obtengamos las recompensas eternas. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/