O amor a Dios o amor al hombre

jesus-1920x500

El hombre fue hecho para amar y, por supuesto, para ser amado, dado que el amor supone siempre la reciprocidad.

Para amar a Dios en primer lugar. Pero también a sí mismo, a su prójimo e incluso a todas las cosas de la creación. Aunque la clave de la cuestión está en el grado de intensidad del amor y en el orden en el que se otorga.

El amor a Dios no excluye el amor a todas las cosas y a las demás personas. Muy al contrario, y solamente requiere regular su fuerza de intensidad y su aplicación en el debido orden, como acabamos de decir.

Lo que sí requiere el amor a Dios es que sea sobre todo y por encima de todo. No se ponen límites al amor a las otras personas o a las cosas que componen el universo de la Creación, con tal que se ame a Dios más que a todas ellas y por encima de todas ellas:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Éste es el primer y el mayor mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.[1]

De manera que a Dios se debe amar con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente. Según San Lucas con todas tus fuerzas (10:27). El segundo mandamiento, que es solamente semejante al primero, dice que el prójimo debe ser amado como a uno mismo. De donde, como puede verse, la diferencia es esencial.

No se puede amar a ninguna criatura en el mismo grado y en la misma intensidad que a Dios. Lo contrario no tendría sentido alguno, puesto que la fuente y el origen de todo amor es Dios, que incluso San Juan identifica con el mismo Amor (1 Jn 4:8).

Pues solamente Dios es digno de ser amado por encima de todo y sobre todo, e incluso sobre uno mismo. Y no se puede amar a las criaturas del mismo modo, como ya se ha dicho: Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí, y quien ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí.[2] Incluso Jesucristo especifica más: Si alguno viene a mí y no odia a su padre y a su madre y a su mujer y a sus hijos y a sus hermanos y hermanas, y hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.[3]

Sigue leyendo

Sermón Dominical

Del

NOVENO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

sermon-del-domingo-17-de-julio-de-2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Los verdaderos enemigos

IX Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Lc 19: 41-47)

Jesús, mirando a Jerusalén, lloró y se lamentó. Fue entonces cuando hizo las profecías de la destrucción de Jerusalén y también del fin del mundo. El evangelio de hoy también trae el episodio de la expulsión de los vendedores del templo. Ambos episodios están íntimamente conectados: la corrupción.

Jerusalén es una ciudad emblemática para toda la historia de la humanidad. Como sabemos, la profecía de su destrucción ocurrió en el año 70 de nuestra era. Destrucción comenzada por Vespasiano y concluida por su hijo Tito…

Podríamos encontrar un paralelismo, pues existe, entre la destrucción de Jerusalén y los sucesos del fin del mundo. Sobre el fin del mundo, Cristo nos dejó señales para poderlo reconocer.

La situación actual del mundo, y también de la Iglesia, es de caos total. Especialmente de la Iglesia y de Europa. Ello nos induce a buscar una explicación. Europa está en ruinas y en descomposición. La invasión musulmana de Europa es una realidad… Europa se ha quedado sin defensas…

Pero en el fondo el Islam no es sino un instrumento útil al servicio de otros poderes superiores y ocultos; poderes, que como el Islam, quieren acabar con el cristianismo, pues es el único enemigo real que tienen para poder establecer su Orden Mundial.

Pero hay algo que estos “señores del nuevo orden mundial” no tienen en cuenta, Dios es el Señor de la historia. En realidad, todo lo que está ocurriendo es para bien de los elegidos; como el mismo Jesucristo nos dice.

“Cuanto todo esto ocurra, levantad vuestras cabezas, pues se acerca vuestra liberación”.

Así pues, tengamos los ojos abiertos, no nos dejemos engañar. Confiemos en Dios. La Iglesia, según promesa de su Fundador, no podrá ser destruida; ahora bien, quedará reducida a un “resto fiel”.

VERSIÓN SÓLO AUDIO

Ciudades hermanadas: Sodoma-Madrid

madridgay-1920x500

Sermón Dominical

Del

OCTAVO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

sermon-del-10-de-julio-de-2016-2014

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

HOMILÍA 3 DE AGOSTO DE 2014

La homosexualidad

gay-1920x500

La palabra homosexualidad es el término genérico que se aplica a las personas homosexuales, que son aquellas que satisfacen su apetito sexual con las de su mismo sexo. Más específicamente, el vocablo gay apunta por lo general a los varones (aunque no exclusivamente), mientras que el de lesbianismo se reserva para el género femenino.

Durante siglos el Cristianismo ha venido condenando esta tendencia como un vicio aberrante, contrario a las Leyes divinas y a la misma naturaleza humana. El Judaísmo hizo lo mismo desde mucho antes, aunque en general todo parece indicar que como tal depravación ha sido considerado siempre por la Humanidad desde sus mismos comienzos.

Pero en los tiempos modernos las ideas sobre la homosexualidad han dado un vuelco. Lo que siempre ha sido considerado como vicio repugnante ahora es visto como una gloriosa conquista de la Humanidad, y hasta como un timbre de gloria del que preciarse: El Orgullo Gay.

Sigue leyendo

Sermón Dominical

Del

SÉPTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 03 de julio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Pueblo que se avergüenza de su fe, pueblo humillado y con miedo

Domingo VII después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Rom 6: 19-23

San Pablo en la primera lectura de este domingo escribe en su Carta a los Romanos: “Antes, estregasteis vuestro cuerpo al desorden y al pecado; antes erais esclavos del pecado y desconocíais la justicia. ¿Qué cosas conseguisteis de esas cosas, de las que ahora os avergonzáis? Ahora, sois libres del pecado y tenéis por fin la santificación y la vida eterna.

Leyendo este texto, tenía sentimientos encontrados, pues a muchos que todavía se llaman cristianos les ocurre precisamente lo opuesto; ahora se avergüenzan de la fe y se vanaglorian en sus bajezas. Estamos en un momento de apostasía universal. Gran parte de la Iglesia ha dejado de ser divina para hacerse meramente humana. Esa misma Iglesia ha pasado de dar culto a Dios a dar culto al hombre. Los cristianos han pasado de creer en Cristo a creer en el mundo.

Y si alguno duda de lo que estoy diciendo no tiene más que revisar los periódicos y comprobar las manifestaciones de ayer mismo en Madrid. Se traicionan los principios cristianos y se hace campaña contra todos los valores de nuestra fe. Ayer mismo, la líder socialista madrileña decía: los blancos, los delgados y los católicos constituyen el perfil de los homófobos (enemigos de los homosexuales). Afirmación llena de miedo y cobardía, pues todos sabemos que los realmente homófobos son los musulmanes. Yo no he visto a homosexuales colgados de una grua por un católico, en cambio esa imagen es bastante común para el mundo musulmán. Pero claro, de eso no se puede hablar, pues todos sabemos que la invasión de los musulmanes en Europa es cuestión de tiempo.

Todas estas cosas no son sino la manifestación de la decadencia en la que vive la sociedad actual por haber renunciado a su fe y a sus principios.

Una prueba más de la decadencia y de la esclavitud de la sociedad actual es por ejemplo la situación española. Toda España depende de cuatro señores a los cuales les importa poco el bien común de los ciudadanos. Sólo la catadura de estos cuatro señores me indica la degradación moral y humana a la que ha llegado España…

Por otro lado, la gente está empecinada en la mentira…

El cristianismo actual está fraccionado. Por un lado están los modernistas, que son la gran mayoría…, por otro los neocatólicos, que se esfuerzan en demostrar lo indemostrable…; por otro los “rebeldes sedevacantistas”; y por último, “el resto fiel”…

Sabemos, pues es promesa de Jesucristo, que los tiempos finales serán acortados en favor de ese resto fiel (los elegidos). Ser cristiano siempre fue difícil; pero ahora es más difícil todavía. A este resto le queda rezar y confiar en Dios. Sabemos que habrá un cielo nuevo y una tierra nueva donde florecerá la justicia. Así pues, no nos sintamos malhumorados ni hundidos; estamos participando de la cruz de Cristo; sabiendo que, si participamos en su cruz, también participaremos de su Gloria.

Sermón Dominical

Del

SEXTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 26 de junio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Esclavitud y verdadera libertad

VI Domingo después de Pentecostés
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Rom 6: 3-11

San Pablo nos habla en la primera lectura correspondiente a este domingo de unas verdades que hoy día son desconocidas por la gran mayoría de cristianos.

Hemos sido bautizados para participar en la muerte de Cristo. Es esta participación nuestra en la muerte de Cristo lo que ha determinar nuestro modo de vida.

Y sigue San Pablo diciéndonos: Así como Cristo resucitó, también nosotros resucitaremos a una vida nueva. Si queremos participar en la resurrección de Cristo, tenemos que ahora participar en una muerte como la suya. Hemos de morir con Cristo para quedar libres de la esclavitud del pecado.

Estas verdades ya no se predican, o sencillamente, se niegan. Estamos viviendo en tiempos de apostasía universal. Todas estas desgracias, según el mismo Cristo profetizó, ocurrirán en los tiempos cercanos a los momentos finales de la historia.

El origen y la causa de todo el mal que hay hoy día en la sociedad no es el cambio climático.., sino el pecado. Sólo si escuchamos las palabras de Cristo es cuando seremos libres: “Si escucháis mis palabras, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

Hoy día los gobiernos hablan de libertad y de democracia, cuando en realidad su mensaje es falso. Es imposible que exista una democracia (que por cierto nadie sabe lo que es) cuando es el mismo gobierno (el sistema) quien controla el modo de pensar (el voto) del pueblo. El único modo de conocer la verdad es conociendo a Cristo, pues Él es la verdad. Y sólo si le conocemos a Él es cuando seremos libres.

Pero la vida cristiana no se reduce a estar muertos al pecado, sino que además hemos de vivir una vida nueva; esa vida es Él, y la que Él nos ofrece: “El que me coma vivirá por mí”. Cristo nos hace participar de su vida. Como nos dice San Pablo en los Gálatas: “”Todos los que fuisteis bautizados habéis sido revestidos de Cristo”.

Vivir la vida de Cristo es pensar, amar… como Él. Y sólo se puede pensar y amar como Él cuando se recibe el Espíritu (Rom 5), en el bautismo por primera vez.

El amor será lo único que quedará al final de nuestras vidas. Como nos dice San Juan de la Cruz: “A la caída de la tarde seremos juzgados del amor”. Así pues, ¿qué sentido tiene la vida si no amamos a Cristo?

Sermón Dominical

Del

QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 19 de junio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La campaña contra la familia cristiana

Domingo V después de Pentecostés
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Mt 5: 20-24)

Desde hace muchos años las fuerzas del mal están desarrollando una feroz campaña contra la familia; primero de todo, porque la familia es la primera escuela donde se aprenden todas las virtudes cristianas. Y ésta a su vez es la columna de la sociedad cristiana. Destruida la familia, se destruyen las bases de la sociedad cristiana.

Se empezó con la admisión del divorcio hace ya bastantes años. En la legitimación del divorcio civil cooperó la misma Iglesia. Y posteriormente ha sido la misma Iglesia la que ha facilitado la destrucción del matrimonio como sacramento aprobando la “nulidad del vínculo matrimonial”, que no es sino otro modo de nombrar la realidad del “divorcio eclesiástico”.

Posteriormente le sucedió la legitimación del asesinato de los no nacidos. Crimen que ya está dejando secuelas gravísimas en la humanidad. Y de ahí a la aprobación civil de los matrimonios aberrantes.

Todas estas campañas bien estructuradas de la destrucción de la familia han estado perfectamente orquestadas, habiendo conseguido una degradación de la raza humana y una desintegración de la sociedad.

Hemos llegado a un punto en el que la misma Jerarquía pone en duda la validez de “la gran mayoría” de los matrimonios eclesiásticos; mientras que al mismo tiempo convalida los matrimonios que no se celebran sacramentalmente.

El demonio está convencido de que el tiempo que le queda es muy corto, por lo que está intensificando sus ataques para conquistar el mundo.

Y todo esto está ocurriendo porque el hombre ha decidido prescindir de Dios, y como consecuencia, renunciar al amor. La misma Iglesia ya ha dejado de creer en el amor.

La Cruz y el Misterio del dolor I

cruz-1920x500

Un texto del Evangelio de San Lucas narra cómo Jesucristo anuncia a sus apóstoles, en el camino hacia Jerusalén, el misterio de su Muerte en la Cruz:

—Mirad, subimos a Jerusalén, donde se cumplirán todas las cosas que han sido escritas por los Profetas acerca del Hijo del Hombre: será entregado a los gentiles y se burlarán de él, será insultado y escupido, y después de azotarlo lo matarán, y al tercer día resucitará.[1]

Según el texto, los discípulos no entendieron nada de lo que les decía porque tal lenguaje les resultaba incomprensible. En un pasaje paralelo de San Marcos, Pedro llama aparte a Jesús para reprenderlo acerca de ese tema. Cosa que provoca por parte de este último una fuerte reacción, en la que se vuelve de cara a los discípulos e increpa duramente a Pedro:

—¡Apártate de mí, Satanás!, porque no entiendes las cosas de Dios, sino las de los hombres.[2]

Y efectivamente, porque el Misterio de la Cruz, del que ya dijo San Pablo que era escándalo para los judíos y locura para los gentiles,[3] fue siempre un abismo de incomprensión para los hombres y sigue siéndolo hasta el día de hoy. Es cierto que a cualquier cristiano, discípulo de Jesucristo, le resulta difícil admitir que el Hijo de Dios terminara su misión terrena en el aparente fracaso del patíbulo de la Cruz.

Pero no entender el Misterio de la Cruz conduce necesariamente a no entender tampoco el misterio del dolor y del sufrimiento. Cosa que ocurre cuando el cristiano se aparta —del modo que sea— de la fidelidad, del amor y, en definitiva, de la Persona de Jesucristo. Sigue leyendo

Sentido de la muerte cristiana III

jairo-1-1920x500

Dos posiciones diferentes: Los hombres ante la Muerte o Jesús ante la Muerte

Salvo que estén imbuidos del espíritu de Jesucristo, resulta imposible para los hombres dejar de adoptar una postura fatalista ante la Muerte. La Muerte es para ellos el final inevitable, la suma de todas las desgracias y el mayor de todos los infortunios. La mayor parte de las veces no saben reaccionar ante ella sino con el dolor y el llanto, rayanos con frecuencia en la desesperación.

Y apenas nadie cae en la cuenta del hecho de que la muerte, si bien siempre tuvo el carácter de castigo por causa del pecado, fue definitivamente vencida y cambiada su condición de punición por la de gloria. A pesar de lo cual sigue teniendo para la paganía el carácter exclusivo de castigo, si bien ahora bajo un doble concepto. Pues ya no es meramente un castigo, sino castigo que se niega a ser redimido ni a renunciar a su condición de ser objeto de una maldición.

De tal manera que la Muerte, que antes de Cristo era efectivamente merecedora de dolor y de lágrimas, después de que los hombres han rechazado la Salvación que Él vino a proporcionarles, ha adquirido un nuevo carácter añadido de desesperación y de maldición para aquellos que la sufren, bien sea directa o indirectamente.

Y es que los hombres se han empeñado en vivir dentro del absurdo. Pues ya hemos dicho que no han querido enterarse de que la Muerte ya había sido definitivamente vencida:

—¿Dónde está, ¡oh muerte!, tu victoria?[1] Sigue leyendo

Sermón Dominical

Del

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 12 de junio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Pescador de hombres

IV Domingo después de Pentecostés
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Lc 5: 1-11)

En el evangelio de hoy nos encontramos con un conmovedor episodio. Cristo se subió a una barca para poder dirigirse a las muchedumbres. Acabado su discurso le dijo al dueño de la misa, que era Pedro, “rema mar adentro y echa las redes”. Entonces Pedro, con todo respeto le responde: “Maestro, hemos estado pescando toda la noche, pero no hemos conseguido nada, mas porque tú lo dices…”

También puede que nosotros hayamos estado pensando toda la noche y no hayamos conseguido nada. Después de tantas fatigas ¿qué es lo que hemos conseguido? Podríamos desalentarnos al ver el poco fruto obtenido.

No sería malo echar de vez en cuando la vista atrás y comprobáramos si nuestra vida había dado fruto, o por el contrario habíamos desperdiciado nuestros años. Ante ese espectáculo, muchas personas podrían desalentarse.

El hombre fue creado por Dios para amar y sentirse amado. Dotado de un corazón insaciable para el amor: “Nos hiciste Señor para ti…” como decía San Agustín. Sólo nos sentiremos satisfechos si “descansamos” en Él.

¡Cuántas personas viven su vida en una noche que aparentemente parece perpetua y además vacía! Existen muchos hombres que ponen su confianza sólo en las cosas de este mundo: en el poder, en el dinero, en el sexo… Viven con un corazón vacío e inquieto. Con un corazón duro para amar como Cristo nos enseña.

“La noche ya está avanzada y el día ya se acerca”. Vivimos en una Iglesia desolada, desierta y apóstata. Nuestra misma patria está al borde del abismo.

Esta mañana mismo veía un video promocional de la JMJ y no sabía si reírme o llorar. Se supone que es la canción oficial española para “tal evento”. Yo nunca he entendido cómo se sigue haciendo ese tipo de concentraciones al ver el escaso fruto de las mismas. Cualquier empresa revisa los resultados de sus negocios, y si algo no funciona lo cambia; en cambio la Iglesia sigue repitiendo lo mismo…

“No hemos pescado nada, mas porque tú lo dices”. Cuando parece que no hay solución, entonces aparece Cristo. Es verdad que la tiniebla nos envuelve, pero Cristo es la luz…

Sin Cristo no podemos hacer nada. Si al sacerdote le quitamos Cristo, ¿qué puede hacer?

Sentido de la muerte cristiana II

jairo-1-1920x500

La hija de Jairo

La narración de la resurrección de la hija de Jairo, relatada por los tres sinópticos, contiene dos detalles peculiares que no aparecen en las restantes crónicas de los milagros de la misma índole realizados por Jesucristo. Aparentemente circunstanciales y sin importancia, son sin embargo pormenores dignos de atención cuando se los examina mas detenidamente, como suele ocurrir con frecuencia con otros episodios evangélicos.

El primero lo narra solamente San Marcos, que es el que hace notar la reconvención dirigida por Jesucristo al gentío que se había reunido en la casa del duelo:

—¿Por qué alborotáis y estáis llorando?

En cuanto al segundo, son los tres sinópticos los que cuentan las extrañas e insólitas palabras de Jesús que provocaron las risas y las burlas de la gente:

—La niña no está muerta, sino que está dormida.


(a) Una algarabía desatinada

Es evidente que la reprensión de Jesús a la gente, a causa del alboroto —¿Por qué alborotáis y estáis llorando?— contiene la advertencia implícita de que lo que se estaba haciendo carecía de sentido.

Y efectivamente así era, aunque haya que tener en cuenta que los hombres realizan a menudo cosas sin sentido cuando creen que no pueden actuar de otra manera, o bien cuando piensan que así les conviene; aunque luego nunca sepan explicar sus modos de comportamiento. En esta ocasión la algarabía estaba producida por un conjunto de llantos (sinceros, o pagados en el caso de las plañideras), de gritos y de pésames (en mayor o menor grado de sinceridad), y el acompañamiento de músicos junto al concurso de gente formado por amigos y vecinos. Es imposible saber cuál fue el momento, a lo largo de la Historia del hombre sobre la Tierra, en que al dolor profundo por la muerte de un ser querido se fue añadiendo paulatinamente el acompañamiento de bullicios y hasta de celebraciones.

Todo lo cual viene a ser, en definitiva, la expresión más clara del asombro y la consternación experimentados por el hombre ante el hecho, inexplicable e incomprensible, de la muerte y de las causas que la producen. ¿Por qué necesariamente ha de acabarse la vida de un ser humano? Y lo que es más pavoroso todavía: ¿Qué es lo que hay más allá de la muerte? Pues es de notar, acerca de este último punto, que los hombres, lo confiesen o no e incluso aunque muy a menudo lo nieguen insistentemente, nunca han podido desterrar el pensamiento de queefectivamente existe algo al otro lado de este misterio. Sigue leyendo

Sermón en el 60 Aniversario de Ordenación Sacerdotal

60º Aniversario de Ordenación Sacerdotal del P. Alfonso
“En el 60 Aniversario”

Sermón del 10 de junio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Esta mañana acababa mi último libro: “Sermones de un mundo en ocaso”. En el último capítulo del mismo se trata del “Misterio del Sacerdocio”; y a modo de epílogo del capítulo y también del libro: “Excursión programada al campo de la mística” o “Última etapa de la mística del sacerdocio”.

Para hablar de ello, tendremos que retrotraernos a la época cuando el sacerdocio era considerado como un hombre entresacado de los hombres y destinado para las cosas que miran a Dios. Hoy día, esta dimensión se ha perdido.

Por ser el sacerdote un hombre entresacado de entre los hombres, hace que sea diferente a ellos y además que viva la soledad de un modo especial; pero al mismo tiempo hemos de considerar que el hombre es un ser social. Por lo que la situación del sacerdote es en cierto modo paradójica: por un lado ha de vivir en soledad y por otro unido a los suyos a quienes ha sido destinado. Si el sacerdote se dedica a ser “mundano” y pierde su dimensión “sobrenatural” en cuanto que es entresacado de los hombres, entonces su misión no dará fruto.
Al sacerdote sólo le es lícito mantener con los hombres una amistad “sobrenatural”; lo cual no anula la amistad, sino que le da una especial accesibilidad al alma y a los problemas de sus hermanos.

El sacerdote nunca dejará de ser el “hombre de Dios” al que se le mirará con amor u odio, según el caso, pero siempre como un hombre diferente.

El sacerdote es el hombre enamorado por excelencia, y el objeto de su amor es Cristo. ¿Dónde pues está la soledad del sacerdote? Es imposible sentirse solo si uno está enamorado de Cristo. Otra cosa diferente es vivir en la “ausencia mística de Cristo”, la cual no produce en él sentimientos de soledad, sino de nostalgia….

El Misterio del Sacerdocio III

ordenaciones-1930x500

2. “Pero lo que se busca en los administradores es que sean fieles”.

Importancia del concepto “fidelidad” en el ejercicio del sacerdocio.

El concepto de fidelidad puede entenderse como el consentimiento o acuerdo con las exigencias derivadas de una idea; o con los mandatos o instrucciones recibidos de otra persona para ser ejecutados en consonancia exacta con lo que en ellos se contiene.

Pero la fidelidad de la que aquí se habla no puede referirse sino con respecto a la Persona de Jesucristo. Cosa lógica si se considera que el sacerdote es otro Cristo, destinado a ser fiel reflejo de la Vida de su Maestro y puesto para difundir sus Enseñanzas.

La consecuencia es obvia también. Si el sacerdote ya no se considera a sí mismo comootro Cristo, ni tampoco se muestra como tal ante los demás, los posibles frutos de su ministerio se desvanecen. Como la sal de la que hablaba Jesucristo, que ya para nada sirve como no sea para ser pisoteada por los hombres (Lc 14:34).

El gran problema de la Iglesia actual tiene su origen en el Modernismo, que ha convencido al sacerdote de que su ministerio carece de alcance sobrenatural. Además ha eliminado el vínculo que unía el sacerdocio con Jesucristo, al que además ha tratado de desmitologizar negando su divinidad. He ahí el drama de miles de sacerdotes ordenados en la era postconciliar y formados según una Teología inficionada de Modernismo, para la cual la Iglesia comienza en el Concilio Vaticano II.

Y con todo, no deja de ser otra prueba de la perennidad de la Iglesia el hecho de que bastantes de ellos, pertenecientes sobre todo a las más modernas generaciones, aún sigan creyendo en el carácter sobrenatural de su sacerdocio.

Sigue leyendo

Sentido de la muerte cristiana

lazaro-1-1920x500

Dime, Amado de mi alma

dónde pastoreas, dónde sesteas al mediodía…

(Ca 1:7)

 

Resurrección del hijo de la viuda de Naín

La resurrección del hijo de la viuda de Naín, narrada por el evangelista San Lucas, es un conmovedor episodio milagroso llevado a cabo por Jesucristo.

Siguiendo la letra del texto evangélico no es difícil imaginar el escenario. Jesús llega hasta la entrada del villorio, seguido como siempre de una gran muchedumbre, justo en el momento en que el cortejo fúnebre se dirige al lugar del enterramiento. El cadáver era el de un adolescente hijo único de su madre viuda, y era transportado seguramente sobre unas angarillas envuelto en un sudario. La infeliz mujer lloraba amargamente detrás del cadáver, a la que seguirían probablemente las plañideras y los músicos, según las costumbres de los ritos funerarios de la época. Tras el cortejo, parientes, conocidos y los habitantes del pueblo, tal como suele ocurrir en los lugares de muy poca población.

Es entonces cuando Jesús, que llegaba al pueblo acompañado de sus seguidores, se encuentra frente a la comitiva fúnebre que salía. Añade el texto que al percatarse de la mujer que sollozaba tras el cadáver, al instante se compadeció de ella.

Se produciría un gran silencio cuando Jesús se dirigió hacia la desconsolada viuda que acababa de perder a su único hijo, mientras que un ambiente de respetuosa expectación se extendería sobre la muchedumbre. Entonces pronunció Jesús unas cortas y consoladoras palabras cuando la mujer lo contemplaba con extrañeza y asombro:

—No llores.

Se dirigió a continuación hasta el cadáver y los que lo llevaban se detuvieron. El estilo esquemático y compendioso propio de los Evangelios no añade aquí otros pormenores accidentales. Pero es evidente que el suceso retrata el momento solemne del enfrentamiento, que tuvo lugar cara a cara, entre la Muerte y Aquél que dijo de Sí mismo Yo soy la Vida.[1] Sigue leyendo

El Misterio del Sacerdocio II

misa-1-1920x500 (2)

Las cualidades propias del sacerdocio como su realidad sobrenatural y su carácter transcendente a los pensamientos y sentimientos humanos, quedan reflejadas en cierto modo en la Poesía:

Hablarlo sin vivirlo es triste cosa,
vivirlo sin hablarlo es lo sublime;
Tú que velas mis sueños, ven y dime
cómo alcanzar esa existencia hermosa.

Cualquier especulación acerca del sacerdocio, en la medida en que quiera acercarse a la verdad, habrá de llevarse a cabo sobre la base de su propia vivencia. Pues solamente desde dentro podría ahondarse en el conocimiento — siempre relativo— de su realidad. El sacerdocio podrá ser estudiado desde una pluralidad de puntos de vista —histórico, teológico, sociológico—, aunque ninguno de ellos será suficiente para alcanzar lo más profundo de su contenido. El hecho de que un simple hombre viva la Vida misma de Cristo, cumpliendo sus mismas funciones, no puede abordarse en orden a su conocimiento sin reconocer su naturaleza de misterio sobrenatural.

Pero las realidades sobrenaturales otorgadas al hombre afectan a su vez a su naturaleza como tal, de modo que la existencia del ser humano que las recibe queda enteramente transformada. Desde el momento en que el ministerio sacerdotal convierte a un hombre en otro Cristo, y si se admite que los conceptos y las palabras poseen el sentido de lo que significan, es imposible que tal hombre sea considerado como igual a los demás. Una vez revestido de las Realidades de lo Alto, el sacerdote es un hombre diferente a los demás hombres, hasta el punto de que su condición jamás podrá ser ya comprendida por ellos y aun ni siquiera por él mismo.

Sus manos, por ejemplo, han sido especialmente consagradas para entrar en contacto con el Cuerpo del Señor en el Sacramento Eucarístico. Si es dable atribuir algún significado al rito de la consagración, como que la ceremonia en la que se otorga posee algún sentido, debe concluirse que ninguna otra persona está autorizada para poner sus manos en el Cuerpo del Señor. De otro modo, ¿qué sentido tendría esa solemne ceremonia destinada exclusivamente para el sacerdote, cuyo objeto es convertir sus manos en algo consagrado? Se cuenta en el Antiguo Testamento que Oza fue castigado por Dios con la muerte instantánea por poner sus manos para tocar el Arca de la Alianza.[1] Sigue leyendo

El misterio del Sacerdocio I

misa-1-1920x500

 

Los hombres han de considerarnos como ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Por lo demás, lo que se busca en los administradores es que sean fieles.

              (1 Cor 4: 1-2)

1. Introducción al problema

Quizá en ninguna otra época de la Historia de la Iglesia los cristianos de buena voluntad (el resto de los que todavía se mantienen firmes en la Fe), han buscado tanto como en la presente buenos Pastores que los conduzcan. Puesto que son ellos quienes, por institución divina, han sido llamados a conducir al Pueblo de Dios por el camino de la Salvación.

Pero el hecho de que así haya sido dispuesto por Jesucristo significa, nada más y nada menos, que el papel y la función de los ministros de Cristo son esenciales para la buena marcha, y aun para la existencia de la misma Iglesia. Sin Pastores, el Rebaño no podrá llegar a ninguna parte, como no sea hasta el abismo de perdición.

Pero no cualquier clase de Pastores son los indicados para tal oficio, sino solamente, según se desprende de las palabras del Apóstol, quienes sean auténticos ministros de Cristo y administradores de los misterios de Dios.

Sigue leyendo

60 años de fidelidad sacerdotal

Esto no lo difunden los medios de comunicación social.

El blog Ortodoxia Católica

se une a esta enorme alegría

y desde aquí felicita

a este GRAN SACERDOTE,

FIEL a Nuestro Señor Jesucristo

y a su amada esposa,

la Iglesia Católica Apostólica Romana. 

¡MUCHAS FELICIDADES

REVERENDO PADRE

ALFONSO GÁLVEZ MORILLAS!

 

galvez-1-1920x500

Nuestro muy querido Padre Alfonso Gálvez, colaborador fundamental en nuestro Portal desde su Fundación, celebra hoy su 60 aniversario de Ordenación Sacerdotal. Es una jornada de alegría grande en el Cielo y la Tierra de la cual participamos en Adelante la Fe dando gracias a Dios Nuestro Señor y encomendando a la Santísima Virgen María el cuidado y amparo de nuestro querido Padre Alfonso para que siga aún muchos años al servicio de la Verdad en estos tiempos de aguda confusión y abierta apostasía. SÍ: damos gracias a Dios en el día de hoy:

Padre-1958-225x300

Por la aportación del Padre Gálvez a este portal a través de sus Homilías Dominicales y sus artículos de fondo, que suponen una ayuda espiritual de primer orden a tantas almas que buscan y desean ser fieles a Cristo y caminar hacia su salvación eterna

Por transmitirnos el Amor por Jesucristo. Pocos predicadores logran transmitir verdadero Amor por Nuestro Señor, verdaderamente se le nota enamorado, al punto de sentir una sana envidia por sentir sólo una gota de lo que usted transmite.

Por la aportación del Padre Gálvez a su fundación, la Sociedad de Jesucristo Sacerdote, que tanto fruto espiritual está dando a sacerdotes plenamente identificados con Cristo desde su infancia en que comienzan a recibir formación de máxima garantía (moral, doctrinal, pastoral y litúrgica)

Por la aportación del Padre Gálvez, en fin, a la Iglesia Católica, tan necesitada en estos tiempos de oscuridad de voces cuya luz evangelizadora compense y desagravie la tribulación que hoy se vive

Por todo ello: FELICIDADES PADRE ALFONSO GALVEZ, y que DIOS NUESTRO SEÑOR LE TENGA AUN MUCHOS AÑOS COMO INSTRUMENTO DE SALVACIÓN

Todo el equipo de Adelante la Fe

P.S. Recomendamos a todos nuestros lectores visitar la web del Padre Alfonso, donde podrán encontrar todas sus obras, escritos y multitud de audios. Una visita obligada.

El blog Ortodoxia Católica

publica sus sermones

desde el 24 de Noviembre de 2013,

así como sus obras y escritos.

Sermón Dominical

Del

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

 

Sermón del 05 de junio de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Parábola del Rebaño Descarriado

III Domingo después de Pentecostés
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Lc 15: 1-10

Esta parábola, junto con la del hijo pródigo, son quizás las dos parábolas más consoladoras del Evangelio; pues después de habernos apartado de Dios, Él nos busca para traernos de nuevo al redil. Ante el amor ofrecido por Dios, sólo falta una cosa, que nosotros lo aceptemos.

Creo que todos nosotros, en algún momento de nuestra vida nos podemos haber sentido “perdidos”. Y creo también que muchos de nosotros nos hemos sentido arrepentidos por las ofensas cometidas. Pero también puede ocurrir, como se ve ahora de un modo bastante generalizado, que nuestro corazón se haya endurecido y no sintamos nada por el hecho de habernos separado de Él.

Hoy día, hablar de la parábola de la oveja perdida no tiene mucho sentido; más bien habría que hablar del rebaño perdido, pues son muchos los que andan extraviados como ovejas sin pastor. Y rebaño que se encuentra perdido y confuso, y es “conducido” por falsos y malos pastores. Esta es la Iglesia que ha caído en la apostasía. Un rebaño que está extraviado por su propia culpa y también por culpa de los malos pastores.
Para entender la situación actual es muy importante ahondar en el discurso pronunciado por Jesús en la Última Cena. Este discurso es una acusación al mundo y también a la Iglesia actual.

Comienza el discurso diciendo que ha venido al mundo para ofrecerle su amor a los hombres (habiendo amado a los suyos los amó hasta el fin); pero a pesar de ello, los “suyos no le recibieron”. Los hombres prefirieron las tinieblas a la luz. Hace pues, en la primera parte de este discurso, una explicación de porqué vino al mundo, pero también manifiesta el rechazo que el mundo le hizo. En la segunda parte de este discurso les hace ver a sus discípulos que, del mismo modo que le persiguieron a Él, también sus discípulos serán perseguidos. En esta segunda parte también habla de la apostasía general y de la rebelión del mundo; pero Él mandará a su Espíritu, el cual acusará al mundo de pecado, de justicia y de juicio…. Y el Señor añade: “Cuando veáis que todo esto ocurre, levantad vuestras cabezas porque se acerca vuestra liberación”.

Para un anciano como yo, la situación de la Iglesia actual provoca mucho cansancio y muchos sufrimientos. Cuando veo la situación de desmoronamiento y de apostasía de la Iglesia actual, siento como Jesucristo cuando estaba junto al pozo de Jacob. El evangelio nos dice: “Y cansado del camino…”, pues así me siento yo. ¿Cómo no me voy a sentir cansado ante el mutismo y la cobardía de la jerarquía actual?

Y esta situación de ruina en la que se encuentra la Iglesia, es aún peor en la sociedad civil. Una sociedad que está sumergida en la más profunda y hedionda de las letrinas. Una situación que no es sino el castigo de Dios que ya ha empezado como consecuencia de sus pecados.

Y la tercera parte de este discurso es la más impactante: “Padre, te pido por los que tú me diste. No te pido por el mundo. Ellos están en el mundo. Te pido que los libres del mundo”. En cambio la Iglesia actual se preocupa de abrirse al mundo y de ser aceptada por el mundo. Cualquier pastor que diga que hay que abrirse al mundo está en contra del Fundador de la Iglesia.

El aparente triunfo actual de Satanás y fracaso de Cristo, ya había sido predicha por Él. En realidad es la expresión de la victoria de Dios y de la derrota de Satanás. El triunfo de Dios está precisamente en la Cruz, fue allí donde acabó con el Reino del Mal.

Este discurso es pues una acusación y una manifestación de la victoria de Cristo y de nuestra fe. “Y yo os daré una alegría que nadie os podrá quitar”.

Yo, al final de mis días, me siento cansado y con deseos de llegar a casa. Lo único que siento es no haber amado bastante.

Sermón Dominical

De la

Fiesta de la Santísima Trinidad

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 22 de mayo de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Consignas del Maestro hoy olvidadas

Solemnidad de la Santísima Trinidad
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Mt 28: 18-20)

El Señor no dice en el evangelio de hoy: “Id a todo el mundo haciendo discípulos.., bautizándoles y predicando…” Estas consignas hoy día ya no tienen sentido para muchos cristianos; es más han sido prohibidas, pues nos dicen que todas las religiones son instrumentos de salvación y no podemos ir por ahí coartando la libertad de las personas. Hoy día estas palabras de Cristo son rechazadas. Es el hombre quien se ha transformado en juez de Dios y no al revés. Y más todavía, hasta la misma persona de Cristo es cuestionada: su divinidad, su nacimiento virginal…

El sistema imperante tiene un poder demoledor. ¿Cuántas personas levantan hoy su voz avisando del peligro? En las profecías de los tiempos finales se nos dice que los falsos profetas tendrán un poder tan demoledor que hasta incluso combatirán con los santos e incluso los podrán vencer. Los tiempos últimos serán tan difíciles y duros que tendrán que ser acortados por amor a los elegidos.

¿Qué hemos de hacer entonces? Los antiguos cristianos que tuvieron que vivir en la época de las persecuciones romanas para lo único que se podían preparar era para el martirio. Y nosotros, ¿qué podemos hacer? Primero de todo, mantenernos firmes, y luego, no perder nunca la fe, la confianza ni el amor a Jesús. Eso nadie nos lo puede quitar. Tanto es así, que San Pablo nos decía en Romanos: “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo…? El amor a Cristo será lo que nos dé fuerzas en las tribulaciones. Sin amor a Jesús no se puede vivir: “Cristo es nuestra vida”; “…es Cristo quien vive en mí”. Eso es lo que tendría que ser el motor de nuestra vida.

Hoy día no se puede decir son católico pero no practicante. Eso es puro paganismo. Hoy día, confesarse creyente en Cristo es un escándalo. Estamos en la época en la que el hombre cree que puede hacer lo que le dé la gana. ¿Cómo es posible que hayamos llegado a ese extremo? San Pablo no hacía caso y seguía predicando a Cristo, y además crucificado. El amor de Cristo fue hasta el fin, por eso tenía que entregar su vida, por amor y para satisfacer la justicia divina por el pecado del hombre.

Sin Jesús, nuestro Señor, viviríamos sin sueños, sin esperanzas, sin ilusiones. El cristiano muere y entrega su vida con el convencimiento de que al otro lado de la puerta le espera alguien que le ama y desea. ..

Sermón Dominical

Del

DOMINGO DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 15 de mayo de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Pastores silenciosos

Solemnidad de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)

Jn 14: 23-31

Antes de comenzar a hablar del evangelio de hoy, permítanme manifestarle un pensamiento que me daba vueltas estos días pasados. Hay en la Iglesia más de 5000 obispos y más de 200 cardenales, y ante la situación actual, sólo uno ha hablado; los demás están callados y medrosos como si no pasara nada de lo que avisar a sus ovejas. Ante este hecho yo no pude sino recordar aquella canción de los años 50 del siglo pasado que se cantaba en España. Hacía referencia a una baronesa que se había ido de viaje y la preguntaba a su criado cómo iba la casa en su ausencia. A lo que el criado respondía repetidamente:

—¡No hay novedad, señora baronesa! No hay novedad, no hay novedad. Sólo pasó, que anoche la robaron las perlas de su gran collar. Y que, también, un terremoto a la techumbre hizo volar. Por lo demás, aquí no pasa nada. ¡No hay novedad, no hay novedad!
—Ramón, Ramón, Ramón del alma mía, mi confianza pongo en ti. Ramón, Ramón, mi mente desvaría dime ¿qué pasa por ahí?
—¡No hay novedad, señora baronesa! No hay novedad, no hay novedad. Solo pasó que un rayo cayó anoche y del palacio hizo un solar. Y que, después, lo que quedaba se lo ha llevado el huracán. Por lo demás, esto es un paraíso. ¡No hay novedad, no hay novedad!
¿Cómo es posible que ante una situación semejante no haya novedad?

El evangelio de hoy es un fragmento del discurso de la Última Cena:
– “Si alguno me ama guardará mis palabras…” La conclusión es clara, quien no guarda sus palabras, sino que las tergiversa o las manipula es porque no ama a Jesús. Hacer eso es burlarse de Cristo…

– “Las palabras que escucháis no son mías sino del Padre que me ha enviado… porque el mundo debe saber que Yo amo al Padre” El que desoye a Cristo también desoye al Padre. La conclusión es lógica, quien rechaza a Cristo también rechaza al Padre. ¿Cómo entonces se puede poner al mismo nivel a Cristo, Mahoma, Buda…? Y por si hubiera alguna duda, Cristo lo dice de otro modo: “Nadie va al Padre sino por mí”; “Yo soy el camino, la verdad y la vida”; “sin mí no podéis hacer nada”. Y San Juan abunda en estas mismas ideas: “Quien niega al Hijo tampoco tiene al Padre”; “¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Ese es el Anticristo.

Todas estas ideas tan escondidas y tergiversadas son esenciales para nuestra salvación eterna; es más, incluso para hacernos felices aquí en la tierra. Si el que niega a Cristo es el Anticristo, ¿qué decir de los judíos y de los musulmanes que abominan de Cristo.

Más adelante dice: “Viene el príncipe de este mundo…” Cristo establece una relación entre su ausencia y la presencia del príncipe de este mundo (Satanás). ¿Quién gobierna hoy día en nuestro mundo y lo está destruyendo? Satanás.

En los momentos actuales parece como si Dios nos hubiese abandonado y se hubiera ido, pero eso es imposible pues Él mismo nos dijo: “Yo nunca os dejaré huérfanos”; “Me voy y vuelvo a vosotros”; “Nadie os podrá arrebatar vuestra alegría”. La oscuridad parece impenetrable, la noche está avanzada; pero precisamente por eso, el día y la luz están ya más cerca. Como nos decía el poeta…: Pues ya la noche el manto ha abandonado…

Sermón Dominical

Del

Domingo después de la Ascensión

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermon del domingo 8 de mayo de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: Verdaderos y falsos testimonios sobre Jesucristo

Domingo después de la Ascensión
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 15: 26-27. 16: 1-4

El evangelio de hoy es un fragmento del discurso de la Última Cena. El Señor advierte a sus discípulos que cuando venga el Paráclito dará testimonio de Cristo. También les dice que también ellos tendrán que dar testimonio de Él.

¿Qué significa dar testimonio de Cristo? Es manifestar las palabras, enseñanzas, vida… de Cristo. El Espíritu Santo es quien les ayudará para poder dar este testimonio. Donde se dé este testimonio, allí estará Cristo; donde este testimonio falte, allí no estará Cristo ni el Espíritu de Cristo. Cualquier cristiano ha de dar testimonio de Cristo a través de su vida, enseñanzas. Hoy día más que nunca hay que dar este testimonio claro en medio de un mundo tan confuso.

Y ahora descendamos a la realidad para comprobar si el cristiano da este testimonio de Cristo. ¿Hacemos realidad este testimonio de Cristo en medio de un mundo que es hostil a Cristo y de una Iglesia que ha renegado de Cristo?

Imaginemos un visitante que acude a Hiroshima o Nagasaki después del bombardeo atómico a comprobar los daños. ¡Todo estaba desolado! Hoy día tenemos que dar testimonio en medio de una Iglesia que también está desolada. En medio de este desconcierto hay muchos falsos pastores que recorren las ruinas comprobando si todavía queda algo con vida. Ejemplo, el cardenal Müller, prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe y amigo íntimo del papa, quien está explicando aquí y allá cómo se ha de interpretar la última exhortación del papa (Amoris Laetitia) y donde dice sí pero no, pero no pero sí… Me vienen a la memoria las palabras de Jesucristo: “Sea vuestro hablar sí sí, no no”. Este cardenal que es amigo de Leonardo Boff y Gustavo Gutiérrez (fundadores de la teología de la liberación). Un cardenal que pone en duda la realidad de la transustanciación del Señor en la Eucaristía, y la virginidad perpetua de María. Este profeta lo que va haciendo es terminar de confundir.

Nos encontramos con una sociedad excristiana donde se han hecho realidad: el divorcio cristiano; donde el aborto está prácticamente tolerado; el matrimonio de los adúlteros está prácticamente legalizado; las uniones homosexuales son toleradas…; la catequesis ha desparecido; el espíritu misional está prohibido, pues todas las religiones son iguales; la apertura a otras religiones, cuando la propia es atacada; se niega el valor universal de los dogmas; los sacramentos han sido prácticamente destruidos, la Misa ha sido prácticamente destruida y sustituida por un show circense o una comida de hermandad… Así pues, cuando hablamos de una Iglesia desolada no estoy exagerando.

Frente a esta Iglesia desolada nos encontramos a los “aguerridos” obispos defensores de la fe, como los obispos vascos que en Radio María hablan de las maravillas de la exhortación del papa o el presidente de la Conferencia Episcopal Española que dice otro tanto. Me admira la “valentía” de estos obispos que dicen que todo está bien y se limitan a poner paños calientes, a pesar de que el lobo está haciendo estragos en el redil…

El Señor le acaba diciendo a sus apóstoles: “Esto os lo he dicho para que no os escandalicéis.. Llegará un día en el que quien os dé muerte pensará que hace un servicio…” “Pero vosotros, tened confianza, porque yo he vencido al mundo”. “Así pues, que no se acobarde vuestro corazón. Yo volveré a vosotros y se alegrará vuestro corazón… y os llevaré, para que donde yo esté también estéis vosotros”.

Sermón Dominical

De la

FIESTA DE SAN JOSÉ ARTESANO 

 Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del domingo 01 de Mayo de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: ¿Dónde está la verdad?

Jn 14: 23-29
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)

La fiesta de San José Obrero nunca me resultó simpática. Siempre me extrañó que el papa Pio XII la instituyera. Me es muy difícil imaginarme a San José como un “obrero” según el concepto que la ideología marxista tiene de esta palabra. De hecho es una fiesta que prácticamente ha caído en el olvido en el Novus Ordo.

El evangelio de hoy, tomado del sermón de despedida de Jesús en el Última Cena, nos habla de que Él nos mandará su Espíritu, el cual nos conducirá hasta la verdad completa. Vivimos en tiempos de gran confusión, y como siempre, las palabras de Cristo vienen a traernos luz. Todo hombre busca la verdad, es más cree que está en posesión de la verdad; pero vemos la confusión es cada vez mayor. ¿Dónde tenemos que acudir para que nosotros no andemos en confusión ni en tinieblas? Al mismo Cristo. Él fue quien nos dijo que era la Verdad, y el que le seguía no andaba en tinieblas. Es por ello que imposible encontrar la verdad fuera de Cristo y de sus enseñanzas.

A pesar de estas palabras, las gentes creen más fácilmente en los visionarios y en los falsos maestros que en las enseñanzas de Cristo. ¿Estamos locos o qué? El mismo Señor nos dice que será el Espíritu Santo, su Espíritu, quien con conducirá hasta la verdad completa. Así pues, dejémonos guiar por el Espíritu de Cristo. Si buscamos por cualquier otra parte caeremos en el error.

Si sólo en Cristo está la verdad, ¿cómo podremos conocer la verdad de Cristo? ¿Cómo podremos conocer que esa verdad que seguimos es la de Cristo? El mismo Señor nos da la clave: “Si permanecéis en mis palabras, conoceréis la verdad, seréis mis discípulos y la verdad os hará libres”. Así pues, hemos de permanecer en las enseñanzas de Cristo; enseñanzas que fueron transmitidas por la Iglesia de siempre.

Si estamos confusos es porque no seguimos las enseñanzas de Cristo.

Existen hoy día en la Iglesia ciertos movimientos, como el movimiento neocatecumenal, que dicen poseer el Espíritu de Cristo, pero que luego no siguen las enseñanzas de Cristo. Esto es imposible. Dios no puede contradecirse a sí mismo. Estos movimientos son muy peligrosos, pues están conduciendo a muchos al error. Algunos me dirán que el movimiento neocatecumenal fue aprobado por Benedicto XVI y luego también reconocido por el papa Francisco. Eso es verdad. Y si alguien me pregunta por qué lo aprobó tendré que decir que no lo sé. Lo que sí se es que está conduciendo a muchos al error. Este movimiento es realmente un movimiento judeo-protestante…

¿Qué ocurre cuando la Jerarquía de la Iglesia aprueba un documento que tiene gravísimos errores? Si ese documento está conforme con las enseñanzas de Cristo, OK; pero si va en contra de sus enseñanzas, entonces sus enseñanzas son heréticas. Algunos dicen que ese documento mantiene la doctrina, que lo único que cambia es la praxis. Eso es imposible. Eso es una falacia y un engaño. La Iglesia siempre mantuvo la uniformidad entre la doctrina y la praxis: “lex orandi, lex credendi”. No puede haber diferencia entre la fe y la oración, entre la doctrina y la praxis.

¿Cómo es que hoy día muchas personas han perdido la fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía? ¿Cómo es que se ha llegado a aceptar en la Iglesia el “divorcio”?…

Sermón Dominical

Del

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

 Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del domingo 24 de abril de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: El Espíritu acusará al mundo de pecado, de justicia y de juicio

 

IV Domingo de Pascua
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 16: 5-14)

En el discurso de despedida del Señor en la Última Cena el Señor de dice a sus discípulos que no se entristezcan a pesar de que Él se tiene que ir, para así mandar al Espíritu Santo, al Consolador.

Cualquier cosa de valor que se desee en esta vida suele llevar asociado un sufrimiento; y cuanto más valor tenga, más se tendrá que sufrir. Recordemos que tenemos que compartir la vida y la muerte de Cristo.

Cuando el sufrimiento del cristiano se hace por amor, de doloroso se transforma en glorioso. Recordemos que el grano de trigo ha de caer en la tierra y morir para dar fruto. Si deseamos que el amor entre los esposos permanezca, este amor habrá de ser sacrificado; es decir, en muchas ocasiones el uno tendrá que sacrificarse por el amor para así mantener ese amor. Esta enseñanza es importante para todo cristiano; y para un sacerdote, más todavía.

Vivimos en una Iglesia desolada, en una Iglesia que se ha transformado en otra y que no tiene nada que ver con la Iglesia de Cristo. Es pues normal sentirse triste, y precisamente por ello necesitar la presencia del Espíritu Santo Consolador. Y ¿cómo no vamos a sufrir con lo que está ocurriendo? ¿Cómo no vamos a sufrir cuando se aconseja que el Cuerpo de Cristo se dé a aquellas personas que viven en situaciones matrimoniales “irregulares”? ¿Acaso se nos han olvidado las palabras de San Pablo? “El que comiere indignamente el Cuerpo y la Sangre de Cristo come y bebe su propia condenación”. Estas personas que estando en pecado acuden en masa a recibir la eucaristía van directos al infierno.

El pecado y la gracia no son compatibles. Ni siquiera Dios puede hacer que lo malo sea bueno, y mucho menos ninguno de nosotros, ni siquiera el papa.

Estamos también ante la destrucción total de la familia. Se ha introducido en la Iglesia el divorcio. La misma iglesia ha dejado de creer en el amor auténtico. Y por otro lado, se legitima también el adulterio y el aborto. Y no digamos la aceptación por parte de la misma Iglesia de la ideología de género, de la homosexualidad…
Hay también una fuerte campaña de destrucción de la fe de los niños, a los cuales se les enseñan conductas sexuales aberrantes.

¿Cómo no vamos a llorar cuando la misma Iglesia dice que lo mismo da Cristo que Buda que Confucio? Se dice que todas las religiones son lo mismo, y todas ellas caminos válidos para salvarse.
El mundo se ha vuelto loco. La Iglesia a la que pertenecemos es la misma y sigue siendo santa, en cambio nosotros la hemos cambiado.

¿Cómo no nos vamos a sentir desolados cuando la Misa se ha transformado en un espectáculo circense?
Por todo ello, cuando venga el Espíritu, acusará al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado porque no han creído en Mí; de justicia, porque ya no me veréis más. Lo hemos desterrado y no lo volveremos a ver más hasta su Segunda Venida. Y de juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado.
Hoy día el mundo hace una permanente burla de Dios. Vivimos en un mundo corrupto que pronto sufrirá el castigo de Dios; y además, pronto. Y después de Sudamérica, vendrá Europa y también España; porque de Dios nadie se ríe.

Nos queda el consuelo de las palabras con las que el Señor acaba el evangelio de hoy: Él nos mandará el Espíritu Santo, quien nos conducirá hacia la verdad completa. Un Espíritu que al mismo tiempo traerá consuelo para nuestras almas: “El mundo os odiará…, pero recordar que antes me persiguieron a mí”. “La victoria que vence al mundo es nuestra fe”.

Sermón Dominical

Del

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 17 de abril de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: El cristiano y la alegría

III Domingo de Pascua
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
17 de abril de 2016
Jn 16: 16-22

En el discurso de la Última Cena el Señor le dijo a sus apóstoles: “Un poco tiempo y no me veréis y otro poco, y me volveréis a ver”. ¿Qué significan estas palabras de Jesús?

Estas palabras, pronunciadas en aquella situación, también se refieren a la situación actual que está sufriendo la Iglesia, pues las palabras de Jesús en los evangelios tienen validez para los hombres de todos los tiempos. Las gentes están confusas y ya no saben adónde acudir, a quién seguir, cuál es la verdadera doctrina. La confusión general está causando anarquía, y ésta, está dando paso a la apostasía general.

Los discípulos de Emaús, cuando iban de camino a su ciudad y se encontraron con Jesús, estaban desanimados y tenían sensación de fracaso: “Nosotros creíamos que Él iba a traer …”

Pero el verdadero cristiano no tiene razón alguna para sentirse triste, confuso o fracasado. El desconcierto de muchos católicos actuales es completamente injustificado. San Pablo nos dice en su carta a los Efesios (Ef 6): “Es verdad que en otro tiempo eráis tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Así pues, caminad como hijos de la luz”. Los hijos de la luz, es decir nosotros, no podemos estar en tinieblas.

El mismo Jesús nos dice: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no anda en tinieblas”. Luego el secreto consiste en seguir a Cristo. ¿Por qué no nos atenemos a sus palabras, a sus enseñanzas ya a su Persona? Es imposible estar confundidos si seguimos a Cristo.

Una cosa es que nos lamentemos y suframos por la gravedad de la situación actual, y otra muy diferente, que estemos confundidos y no sepamos dónde ir.

Los que intentan mantener su fe y su amor a Cristo, se dejan guiar por el Espíritu de Cristo, que es Espíritu de Verdad. Lo que ocurre es que no nos creemos –o quizá hemos olvidado- las palabras del Señor.

No se trata de tener revelaciones extraordinarias para poder conocer el pasado, el presente e interpretar el futuro, sino el mismo Espíritu de Cristo, que habita en nuestros corazones quien nos irá iluminando, enseñando, guiando. Es este Espíritu de Verdad quien hace que el cristiano vea los sucesos actuales con serenidad y profundidad.

También el Señor nos dice: “No se turbe vuestro corazón, si creéis en Dios, creed también en mí”. Y en otro lado también nos dice: “Mi paz os dejo, mi paz os doy. No como la da el mundo os la doy yo”.
Si le amamos confiaremos en sus palabras y entonces no nos dejaremos extraviar.

El evangelio de hoy también insiste en la alegría. Como nos dice Chesterton, el gran secreto del cristiano. “Volveré a vosotros y os daré mi alegría, una alegría que nadie os podrá quitar”.

La tristeza es producto de Satanás. ¿De dónde surge la alegría en el corazón del cristiano? Del amor de Cristo hacia nosotros y de nosotros hacía Él. Sólo el que está enamorado tiene la perfecta alegría. Dios nos creó para amar y para ser amados. ¿Cómo puede ser feliz quien no ama? Es totalmente imposible. “El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”. Ese amor, que no es otro que el Espíritu de Cristo nos lleva a vivir su misma vida: “Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”.

Precisamente, porque tenemos olvidadas todas estas enseñanzas de Cristo, nos dejamos llevar por la confusión actual, la cual obnubila nuestro entendimiento y enturbia nuestro corazón. Cristo quiere ser nuestro amigo (Ya no os llamo siervos, sino amigos) y quiere mantener unas relaciones de intimidad con nosotros. ¿Cuándo vamos a creernos todo eso?

Como nos dice el Cantar de los Cantares: “Ábreme hermana mía, esposa mía, paloma mía, inmaculada mía, porque está mi cabeza cubierta de rocío y mis cabellos de la escarcha de la noche”. O en este otro verso: “Ven paloma mía que anidas en las hendiduras de las rocas y en las grietas de las peñas escarpadas. Dame a ver tu rostro. Dame a oír tu voz”.

Santa Misa Dominical

TERCER DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA 

(Doble – Ornamentos blancos )

Dentro de poco no me veréis

Dentro de poco no me veréis

Para ir a la Misa del Día clic aquí

Sermón Dominical

Del

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

DOMINGO DEL BUEN PASTOR

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 10 de abril de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: Cuidado con los falsos pastores

II Domingo de Pascua
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 10: 11-16

De nuevo aparece en el evangelio de hoy la figura del Buen Pastor; aunque ante tanta confusión como hay en la actualidad, no puede ser más oportuno hablar de nuevo de esta figura.

Hay hoy día muchos falsos pastores y profetas que enseñan doctrinas ajenas a la fe y a la doctrina de Jesucristo. Es por ello que es necesario recordar cuáles han de ser las virtudes que deberán estar presentes en aquél que se presente como pastor para saber si realmente es el Buen Pastor.

Se nos dice que el Buen Pastor ha de ir delante de sus ovejas, darles ejemplo, morir por ellas; pero vemos que también muchos pastores de sectas han tenido estas “cualidades” y en cambio no han sido buenos pastores. Luego el ser Buen Pastor ha de tener una virtud que sea realmente peculiar y esencial, esa virtud es la de ser “puerta”. San Juan nos los dice claramente en el capítulo 10 de su evangelio: “Yo soy la puerta. El Buen Pastor entra por la puerta; y todo aquél que no entra por la puerta es ladrón y salteador”. Cristo es la “puerta”. El que asimila su vida, enseñanzas… es el que entra por la puerta; ese es el Buen Pastor. Aquellos que son fieles a Cristo, a su Persona, a sus enseñanzas, son los Buenos Pastores.

La virtud principal del Buen Pastor pues, es ser “puerta”. El Buen Pastor se conforma a Cristo, es fiel a sus enseñanzas, a su espíritu; de lo contrario es ladrón y salteador.

Una vez que el Buen Pastor es puerta, entonces debemos buscar en él las demás virtudes: ir delante de las ovejas, darles ejemplo e incluso su propia vida.

El Buen Pastor no tiene voluntad propia, sino que ha de ser fiel a lo recibido; del mismo modo que hizo Cristo: “Mi doctrina no es mía sino la de Aquél que me envió”. Nadie que pretenda ser Buen Pastor puede difundir una doctrina propia; si el mismo Cristo no lo hizo, cuánto menos, nosotros.

El Buen Pastor ha de ser obediente, como lo fue Cristo. Una obediencia hasta la muerte incluso. Porque ha perdido su propia vida, tampoco puede predicar su propia doctrina.

Hoy día está de moda la primacía de lo subjetivo frente a lo objetivo. Se dice: “las leyes pueden decir lo que quieran. Primero está mi conciencia”. Es el imperio de la propia voluntad, frente a las leyes de Dios. Es el mismo pecado de los ángeles y de Adán y Eva. Esta doctrina del imperio de la propia conciencia se difunde y es aceptada por los cristianos más ingenuos.

Hemos de seguir las enseñanzas de Cristo y no la de los malos pastores. Recordemos lo que nos decía San Pablo: “Si alguien.. os evangelizara con doctrinas distintas… sea anatema”. En realidad, sólo se dejan engañar los que desean ser engañados.

Como nos dice el mismo Señor: “¡Cuidaos de los malos pastores, van disfrazados de ovejas, pero en realidad son lobos feroces”.

Hoy día hay muchos malos pastores, y en cambio nadie levanta su voz; salvo unos pocos seglares. Si algún sacerdote osa levantar su voz, rápidamente es acusado y perseguido…

¿Cómo conoceremos al Buen Pastor? El Buen Pastor será aquél que se conforme y predique la doctrina de Cristo. En medio de tanta confusión saldríamos indemnes si amáramos rendidamente a Cristo. El hombre no encuentra su propia vida si no ama; y todo amor, para ser auténtico, ha de partir de Dios, pues Dios es la fuente de todo amor.

Sermón Dominical

Del

DOMINGO IN ALBIS

Y OCTAVA DE PASCUA 

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del domingo 3 de abril de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La incredulidad nace de la maldad

 

Domingo in Albis
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 20: 19-31)

El evangelio de hoy presenta la postura adoptada por Tomás de no creer sin haber visto. Esta postura se ha generalizado en el hombre de hoy, y está en línea con la apostasía general de los últimos tiempos anunciada por el mismo Jesucristo.

La paganización y la falta de fe es tan generalizada que hay ya muchas personas que no tienen fe ninguna; y también muchos que tienen fe, pero que es errónea, pues es el resultado del influjo del protestantismo y de la herejía modernista.

Hay muchos que dicen que sólo creen en lo que ven; e incluso eso es falso, pues hay cosas que ven y tampoco creen en ellas. Algo similar ocurría en tiempos de Jesucristo cuando Él les critica la postura de rechazo ante su Persona y sus enseñanzas: “Si no creéis en mí, al menos creed en las obras que yo hago”. Y ya sabemos cuál era su conducta: rechazo a Cristo. Todavía más llamativo fue el rechazo a Cristo a resultas del milagro de la resurrección de Lázaro. Los fariseos se unieron para acabar con Jesús, nos dice la Sagrada Escritura.

La fe es el asentimiento voluntario del hombre a las verdades reveladas por Dios, no porque las entienda, sino porque por ser Dios quien las revela no puede engañarse ni engañarnos. En la fe hemos de distinguir: un Dios que revela, la gracia de Dios y el asentimiento del hombre.

En cambio hoy día la fe se ha quedado reducida a un puro sentimiento que nace del hombre y por el que se abre a Dios. Es pues un sentimiento subjetivo personal.

Hace dos o tres días leía unas declaraciones del cardenal Ratzinger, antiguo papa Benedicto XVI, en la que hacía una serie de afirmaciones, veladas algunas como suele hacer el inmanentismo y el modernismo, en las que habían muchos errores doctrinales que ahora les enumero…: (teoría de la justificación protestante, concepto moderno de la misericordia separado de la justicia divina, falsa doctrina de la salvación universal …). La figura de Cristo queda totalmente difuminada.

Todo ello engendra en la Iglesia una tremenda confusión y una apostasía general. Los principios fundamentales de nuestra fe son puestos patas arriba…

Sermón Dominical

Del

PRIMER DOMINGO DE PASIÓN

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del domingo 13 de Marzo de 2016

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Lo aparente y lo oculto

Domingo de Pasión
(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 8: 46-59

En este relato se nos narra un episodio excepcional, aunque resumido de la vida de Jesús. A pesar de lo cual, se ve claramente un enfrentamiento verbal violento entre Jesús y los judíos. Jesús dice: “Si os digo la verdad ¿por qué no me creéis?” Y añade: ¿quién será capaz de acusarme de pecado?” “No escucháis mis palabras porque no sois de Dios”. Los judíos al oír todo esto se irritaron grandemente contra Jesús, y dijeron que era un samaritano, que estaba endemoniado…

En el fondo lo que se está cuestionando es la divinidad de Cristo. Jesús la afirma, pero los judíos rechazan esta realidad. . Para los judíos, Cristo era un farsante, soñador y blasfemo. Ellos no admitían la divinidad de Cristo.

En bastante frecuente que el hombre se crea más sabio que Dios y se cierre totalmente a sus enseñanzas. Hoy día hay muchas personas que han renegado de Dios. La soberbia, que incitó a nuestros primeros padres a cometer el pecado original ha llegado hoy día a su punto culminante.

A lo largo de la historia de la humanidad ha habido muchas religiones falsas: budismo, islam, cuyos fundadores nunca han sido perseguidos. En cambio no es así con Jesucristo. A pesar de veinte siglos de persecución ahí sigue el cristianismo.

El texto evangélico de hoy manifiesta una rabiosa oposición a reconocer la divinidad de Jesucristo, lo cual tiene una palpitante actualidad hoy día. Las nuevas tendencias (New Age….) que vemos surgir dentro de la misma Iglesia católica no son sino un intento de destruir el carácter divino de Cristo. Hoy día se niegan sus milagros, se cuestionan sus mismas palabras, que ahora se interpretar según un modo de pensar historicista, se niega la resurrección de Cristo, se niega la Virginidad de María, incluso se llega a negar la existencia histórica de Jesús.
En el fondo, se pretende hacer una religión inventada por los hombres, y con ello, cambiar los criterios comunes, haciendo una nueva religión inventada por el hombre. Papas postconciliares se atreven a seguir estos caminos. Juan Pablo II niega la necesidad del bautismo para salvarse. La doctrina de la transubstanciación definida por Trento, ahora se niega, aduciendo para ello que está enmarcada dentro de una filosofía que ahora no se puede aceptar.

Se niega la universalidad y perennidad de los dogmas. La Santa Misa se ha convertido en una comida de hermandad. Para confesarse, ya no hace falta acusarse de los pecados, sino sencillamente decir “me arrepiento”. Todos sabemos que los sacramentos tienen una materia y una forma; y en la confesión la materia del sacramento son los pecados.

Y junto a todo esto vemos también actuaciones papales que son escandalosas, como cuando el papa Pablo VI se quitó su anillo del pescador para ponerlo en manos del arzobispo de Canterbury. Y ya sabemos que el arzobispo de Canterbury no es ni arzobispo, ni obispo, ni sacerdote; pues los anglicanos perdieron la sucesión apostólica…

Sermón Dominical

Del

DOMINGO 24º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

(QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA)

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 08 de Noviembre de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Parábola de la buena semilla aniquilada por la cizaña

XXIV Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Mt 13: 24-30
“Parábola de la buena semilla aniquilada por la cizaña”

A veces es difícil distinguir a los buenos de los malos por lo que lo mejor es esperar, que crezcan juntos y al final unos serán quemados y otros llevados al granero. Pero hoy día es difícil encontrar la buena semilla en medio de tanta cizaña. Hoy día los cristianos se encuentran en un ambiente hostil pues son perseguidos incluso por la misma Iglesia.

Hay muchos cristianos que ya no quieren escuchar la verdad y se han acostumbrado a las enseñanzas de la Nueva iglesia, pues ésta tiene un modo de pensar más humano y más cómodo. Se han endurecido en la mentira y ya no quieren escuchar otra cosa. Esta Nueva iglesia fue fundada en el 1962, a principios del Vaticano II.

Esta Nueva iglesia ha hablado mucho de la hermenéutica de la continuidad, para hacernos creer que es la misma que la de antes, pero en realidad es una hermenéutica de la ruptura. Esta Nueva iglesia se ha atrevido incluso a negar la validez de Trento, al defender doctrinas historicistas que dicen que las verdades sólo sirven para las épocas cuando fueron promulgadas.

Si comparamos las enseñanzas de Iglesia tradicional con las de la Nueva iglesia veremos muchas diferencias esenciales; por ejemplo, la Nueva iglesia niega la indisolubilidad del matrimonio, o al menos lo pone en duda; legitima la homosexualidad, pues habla que hay que abrirse a las “nuevas parejas”; la moral ya no la determina Dios sino el criterio personal de cada uno de los sacerdotes u obispos, lo que al mismo tiempo establece de facto un cisma dentro de la Iglesia, pues cada Iglesia particular puede determinar lo que es bueno o malo según el criterio personal de cada obispo, y no según la norma general dictada por Dios.

Así pues, ¿qué hemos de hacer? ¿Debemos seguir creyendo a Cristo y a los Apóstoles? O ¿Debemos creer a los nuevos profetas? Ante tanta confusión yo les diría a aquellos que desean seguir siendo fieles a Dios:

1.- Que recen para que Dios les muestre el camino de la verdad.
2.- Que se mantengan firmes en la fe y que no acepten nada que sea contrario a la fe de siempre.
3.- Que fijen su corazón en la persona de Cristo, pues el que le sigue no anda en tinieblas. Cuando se ama de verdad a Cristo es imposible traicionarle e irse por caminos equivocados.

Satanás está desencadenado y tiene ahora gran poder dentro de la Iglesia. ¿Cómo puede ser que un cristiano se burle ahora de la doctrina de Cristo? Recordemos las palabras de Santiago: “El que quiere hacerse amigo del mundo se hace enemigo de Dios”…

Sermón Dominical

De la

FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 01 de noviembre de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía. Una maniobra inútil: los santos siguen presentes

Solemnidad de Todos los Santos

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Mt 5: 1-12)
“Una maniobra inútil: Los santos siguen presentes”

Celebramos hoy la Fiesta de Todos los Santos, una fiesta que ha dejado de tener sentido en la iglesia moderna, pues ésta bien se ha preocupado de acabar con la devoción a ellos. ¿Qué ocurriría si los diamantes fueran tan frecuentes como los tomates? Hoy día son canonizados tantos santos; y además, personas que son hechos santos a pesar de su vida y su doctrina bastante dudosa. El nombramiento de un santo es infalible, pero ¿qué ocurre si cuando esos mismos que los nombran ya no creen en la infalibilidad?

Nos hemos acostumbrados a no usar el sentido común. La iglesia en la que vivimos actualmente es una iglesia nueva. Dicho así suena a exageración y radicalismo; pero es que esta sociedad nuestra se ha puesto una venda ante los ojos para no ver lo que está ocurriendo. Estamos viviendo situaciones insólitas. ¿Cómo se pueden reunir obispos para decidir por votación si algo es bueno o malo? ¿Acaso se puede votar lo que Dios ya nos ha dicho que es un sacrilegio? Los obispos de la iglesia universal se reúnen para discutir algo sobre lo que no cabe discusión alguna, ¿qué sentido tiene eso? Me admira ver la falta de formación filosófica, teológica, moral e incluso humana de nuestros obispos. Hasta los obispos y cardenales que tendrían que haber hablado claramente se han limitado a hacer afirmaciones anodinas.

Hoy día se hace desde las más altas esferas una permanente burla de la vida consagrada, y en cambio se exalta a aquellas “supuestamente monjas” que pregonan principios que son totalmente anticristianos.

Pero esta Iglesia nuestra no está destruida, aunque ha quedado reducida a un verdadero resto; siendo perseguida incluso por la misma jerarquía.

Frente a esto, la fiesta que celebramos el día de hoy: la fiesta de Todos los Santos. Ellos también pertenecen a la misma Iglesia a la que pertenecemos nosotros. Ellos son nuestros modelos, héroes, intercesores. Los santos son la prueba y demostración de la grandeza de Dios y del hombre.

La vida maravillosa de los santos supone la existencia de una línea divisoria muy tenue entre el mundo natural y el sobrenatural. Vienen a mi memoria el ejemplo de tantos santos: San Pelayo, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Pedro, San Francisco de Asís…

Sermón Dominical

De la

FIESTA DE CRISTO REY

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 25 de octubre de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: doctrinas para desorientar a despiertos

Fiesta de Cristo Rey

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 18: 33-37)

Esta fiesta adquiere una especial importancia en estos momentos difíciles que está atravesando la Iglesia. La gente joven ya no entiende bien la idea de la realeza, pues la imagen y los ejemplos que ven del “rey” son bastante negativos. La idea de la realeza ha sido más bien una utopía que una realidad. Sólo Jesucristo encarna verdaderamente el auténtico sentido de la realeza.

Jesucristo estableció su Iglesia como una monarquía, por lo que la figura del papado siempre fue esencial. Hoy día la figura del Papa es cuestionada, pues se prefiere hablar de una “Iglesia descentralizada”. No podemos olvidar que el c. Vaticano I definió como dogma de fe que el papa tiene un poder supremo sobre toda la Iglesia. Sobre la Iglesia universal y sobre las iglesias particulares. Una potestad suprema en el gobierno, la enseñanza y la santificación de la misma. Esta idea, que es dogma, se tiende a escamotear e incluso a olvidar.

La Iglesia es “Una”. Cristo la fundó sobre una piedra, que fue Pedro y sus sucesores. Y así ha de ser hasta el final de los tiempos. Hoy día esta idea fundamental está siendo atacada. Buscándose una iglesia descentralizada, en la que cada una tendrá su doctrina, su moral, su gobierno. Pues se dice que la verdad no es universal, sino que ésta se ha de “adecuar” a cada civilización. A mí me recuerda esto a lo que defendía O. Spengler cuando decía que no había verdades universales. ¿Cómo puede ser que 180 obispos hayan firmado esto en las conclusiones finales del sínodo de obispos que se ha celebrado en Roma?

Ante estos errores que pasan desapercibidos me vienen a la memoria las profecías de los últimos tiempos: “En los últimos tiempos aparecerán falsos profetas que engañarán a muchos”. Es por ello que hemos de estar atentos. El ambiente que nos rodea es de mentira y engaño. Es por ello que tenemos necesidad, más que nunca, de hacer a Cristo nuestro único rey, para recibir de Él la enseñanza, su amor. Que sea Cristo Rey quien mande y dirija nuestra vida.

En muchas ocasiones nos dice Jesucristo que Él era rey: “Mi reino no es de este mundo”; “me habéis llamado Maestro y Señor…”; “antes de que Abrahám existiera existo yo”. Si Cristo dice que su reino no es de este mundo, ¿por qué la Iglesia de hoy tiene tanto empeño en hacerse amiga del mundo? No olvidemos lo que nos dice la Escritura: “El que quiera hacerse amigo del mundo se hace enemigo de Dios”.

Cristo es un rey que ordena, pero que también se pone a nuestro servicio: “Ya no os llamo siervos, sino amigos”. Cristo reúne en su persona las propiedades del rey perfecto….

Sermón Dominical

Del

DOMINGO 21º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 18 de octubre de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La descomposición de la Iglesia y los músicos del “Titanic”

21º Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Mt 18: 23-35)

Aunque el evangelio de hoy nos habla del perdón de las injurias, ponerse a hablar de ello en estos momentos de la Iglesia, sería algo así como si un pueblo hubiera sido invadido por una banda de forajidos y el alcalde sólo se preocupara de que la gente echara la basura en el contenedor adecuado.

La Iglesia está en un estado de sitio, y el asalto definitivo está a punto de ocurrir. Lo que se está intentando realmente es acabar con la fe de la Iglesia. En el fondo lo que se está intentando es crear una nueva iglesia, una nueva religión; la religión del hombre. Todas estas afirmaciones, aunque pudieran parecer exageradas, no son más que la realidad; y si no, acudamos a los hechos: la ideología de género, la indisolubilidad del matrimonio, el lobby gay en el Vaticano. Es una auténtica infiltración diabólica en las más altas esferas de la jerarquía eclesiástica… Y mientras esto ocurre, como en el Titanic, los músicos siguen tocando como si no ocurriera nada.

Frente a todo este mal que nos rodea, nos queda la auténtica devoción a la Eucaristía, el cariño a la Virgen María…

Como en el hundimiento del Titanic, unos músicos seguían tocando mientras que las calderas explotaban y el barco seguía hundiéndose. Al final, los músicos también perecieron, pero su muerte sirvió para algo: para poner de manifiesto la justicia de Dios y también su misericordia… “Y habrá un cielo nuevo y una tierra nueva donde habitará la justicia… Enjugará Dios las lágrimas de los ojos… y ya no habrá muerte”.

Sermón Dominical

Del

DOMINGO 20º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 11 de octubre de 2015Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La verdad sobre una campaña

20º Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 4: 46-53)
“La verdad sobre una campaña”

El evangelio de hoy nos cuenta el episodio de ese cortesano que acude a Jesucristo para pedir la curación de su hijo. Este hombre creyó en las palabras de Jesús y marchó a su casa habiéndose ya curado su hijo. Jesucristo, una sola persona, divina, con dos naturalezas, una humana y otra divina. Con dos voluntades, una por cada naturaleza. Jesucristo hombre se valía de su naturaleza divina para hacer milagros como éste.

En estos momentos de la historia de la Iglesia está aconteciendo una durísima batalla, como nunca la ha habido en contra de Cristo. El hombre se ha proclamado dios y ya no necesita a un Dios fuera de él que le diga lo que tiene que hacer, que le quiera dar normas…

Se quiere eliminar la idea de la divinidad de Jesucristo, y en definitiva la de Dios. Es una batalla real, aunque a lo mejor no nos queramos dar cuenta. Una batalla, en la que la victoria parece estar a favor de los enemigos.

Esta batalla es muy inteligente; tiene una estrategia de distracción, pues aparentemente es contra la familia (y también lo es) pero en realidad es contra Dios. Se pretende edificar una iglesia meramente humana. La inmensa mayoría de los cristianos no quieren darse cuenta, pero en realidad está en juego el porvenir eterno de los cristianos y de todos los hombres.

El hecho mismo de discutir sobre valores fundamentales de la ética cristiana, de las enseñanzas de Cristo…, ya crea en el pueblo fiel la idea de que son cuestiones opinables. Sea cual sea el resultado final, ya se ha creado una idea: las enseñanzas de Jesucristo son opinables y se pueden cambiar y “adecuar” al hombre.

No se ha titubeado en poner en duda la existencia de Jesucristo. Se han cambiado las enseñanzas del Magisterio. Los concilios anteriores al Vaticano II han sido eliminados. Ya no es la Palabra de Dios quien juzga la conducta del hombre, sino que es el hombre quien juzga la Palabra de Dios.

Es una campaña perfectamente planificada, en la que se usan todos los trucos para engañar, confundir, presionar. Lo que quieren es que el rebaño de ovejas de Cristo quede convertido en un rebaño de borregos.

Yo he oído a altos jerarcas de la Iglesia decir que Cristo, Mahoma, Alá y Jehová son la misma entidad. Esta misma jerarquía también ha dicho que Cristo nunca se sintió rey, sino que siempre se sintió el más humilde y pecador de todos. Eso es una barbaridad. Recordemos su conversación con Pilatos, o cuando dice “¿quién me argüirá de pecado?”…

Sordomudos de nacimiento y sordomudos de conveniencia

mudo

8 octubre, 2015

[1]

(Mc 7: 31–37)

Amados hermanos en el Corazón de Nuestro Señor y en el de la Virgen María Nuestra Madre:

En el día de hoy, Domingo XI después de Pentecostés y según la llamada Forma Extraordinaria del Rito Romano de la Santa Misa, propone la Iglesia para nuestra consideración un fragmento del Evangelio de San Marcos en el que se narra otro acontecimiento de la Vida del Señor.

Cuenta el texto que encontrándose Jesús, como de costumbre, rodeado de una gran muchedumbre, llevaron ante Él un sordomudo rogándole que le impusiera las manos. El Señor le apartó de la gente, le introdujo los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Suspiró Jesús y, elevando los ojos al cielo, dijo:

—Effetha —que significa: Ábrete.

Se le abrieron al sordomudo los oídos y comenzó a hablar con normalidad. Ante la admiración de las gentes, las cuales comenzaron a proclamar la maravilla que habían presenciado a pesar de las advertencias de Jesús para que callaran.

La narración nos presenta, por lo tanto, la curación milagrosa de un pobre infeliz. Sordo de nacimiento y también mudo como consecuencia. Por lo que podríamos comenzar esta disertación diciendo que existen dos clases de sordomudez: una de nacimiento y otra bien distinta que posee la particularidad de ser enteramente voluntaria. Más rara la primera en cuanto a casos existentes y mucho más generalizada la segunda; por más que pueda sonar a extraña esta afirmación. Sigue leyendo

Sermón Dominical

Del

DOMINGO 19º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 04 de Octubre de 2015Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La verdad sobre un Sínodo

19º Domingo después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Mt 22: 1-14)
“La verdad sobre un sínodo”

El matrimonio es una institución fundamental, base de la familia y de la sociedad. Hoy comienza en Roma el sínodo de la familia. Ante ello, hay muchos que se sienten alarmados por las posibles conclusiones a las que pueda llegar. Hoy sería un buen día para hablar del matrimonio, de la indisolubilidad de esta institución etc.., pero sería una pérdida de tiempo, pues lo que se reúnen en Roma pretenden ir a los principios del matrimonio para darle un nuevo enfoque.

Los principios de los que parten los padres sinodales, lo que se ha llamado el “instrumentum laboris” son dos: el historicismo y la realidad de la vida. Ya no se parte de la verdad revelada sino del hombre de hoy, para desde ahí iluminar la verdad revelada. Es decir, ya no se parte de Dios sino del hombre. Dicho con otras palabras, ya no es Dios quien juzga e ilumina al hombre y su realidad, sino que es el hombre quien pretende adecuar a su gusto la palabra de Dios. Y al mismo tiempo se hace según un criterio historicista; es decir, las enseñanzas de Cristo han de ser adecuadas al hombre de Dios, pues lo que Él dijo valía para su época pero no para hoy.

Frente a esto recordemos las palabras del mismo Jesucristo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán” Frente a esto yo me pregunto: ¿Es que los obispos tienen más autoridad que Cristo?

Ya al comienzo del Vaticano II, el papa Juan XXIII, en su discurso de apertura dijo que la Iglesia se tenía que abrir al mundo. Ese cambio de timón que entonces se efectuó es lo que ahora está dando los resultados que vemos. Frente a esto tenemos la enseñanza del apóstol Santiago quien dijo: “¡Adúlteros! ¿No sabéis que la amistad con el mundo os hace enemigos de Dios? Fue también Juan XXIII el que dijo que los errores no deberían ser denunciados y corregidos. Frente a ello tenemos lo que nos dice San Pedro en su primera carta: “Sed sobrios y vigilad, pues el diablo, como león rugiente anda siempre dando vueltas buscando a quién devorar”. Las consecuencias de no denunciar a atajar los errores los tenemos a la vista de todos.
Fue San Pablo quien ya nos advirtió en su segunda carta a Timoteo cuando nos dijo: “Vendrá un tiempo en el que no soportarán la sana doctrina, sino que… cerrarán sus oídos a la verdad y se volverán a las fábulas”.

Para dar solución a los problemas del hombre hay que ir a sus causas, y estas causas son de orden sobrenatural. Allí es donde hay que buscar la solución. En el fondo, el hombre tiene miedo a reconocer que necesita a Dios para que su vida tenga sentido.

59º Aniversario de Ordenación Sacerdotal del Reverendo Padre Alfonso Gálvez Morillas

Sermón del 10 de Junio de 2015 Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Ortodoxia Católica felicita al Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas en su 59 aniversario de Ordenación Sacerdotal, que fue el día de ayer. En estos últimos tiempos apocalípticos en los que los seminarios se encuentran casi vacíos, el Reverendo padre Alfonso es un ejemplo, de lo que es ser un buen sacerdote, un sacerdote autenticamente católico, un sacerdote fiel a Cristo, es lo que debiera ser todo sacerdote católico.  Celebra su 59 Aniversario de Ordenación Sacerdotal como lo que es, un excelente sacerdote, dóndonos una gran homilia como lo hace cada Domingo.  

Demos Gracias a Dios por tener a este gran sacerdote.


59º Aniversario de Ordenación del P. Alfonso
(Misa de Jesucristo Sacerdote)
“59 años de fidelidad a Cristo”

Recuerdo con gran emoción la mañana de mi ordenación. Dios carga sobre el sacerdote una tarea durísima y pesadísima. Para ello contamos con la gracia de Dios. Si no fuera por la gracia de Dios sería imposible hablar de Él.

Fueron seis años de preparación en el seminario. Seis largos años que parecía que nunca se iban a acabar.
Al igual que Cristo, que conforme pasaban los años iba creciendo en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres, la vida del sacerdote es muy similar. Cuando uno empieza su sacerdocio, la idea que tiene del mismo es muy incompleta, y por supuesto muy diferente a la que tiene 59 años después. Cuando uno es joven, tiene ansias de conquistar muchas almas, ser fiel a la Iglesia…, pero conforme van pasando los años uno se da cuenta que vivir el sacerdocio es mucho más difícil. Uno se va dando cuenta que lo único importante en la vida del sacerdote es amar a Dios; y las demás cosas vendrán como añadidura. No es que amar a Dios sea lo primero; y lo segundo sean las demás cosas, no; amar a Dios es lo único importante.

Conforme van pasando los años uno se va dando cuenta de que cada vez está más lejos de amar a Dios de verdad. Y cuando uno se va acercando ya al final de su vida, entonces es cuando se da cuenta que cualquier tiempo que no se haya dedicado a amar a Dios es tiempo perdido.

Cuando uno es sacerdote joven está ilusionado con predicar, catequizar, atender a los enfermos, confesar…, conforme pasan los años uno comprende que lo realmente importante es asimilar cada vez más la vida de Cristo.

Y no digamos de la vivencia de la Santa Misa. Al principio uno la hace siguiendo las rúbricas y con gran devoción; pero hace falta que pasen años para que uno llegue a entender y vivir que cada Misa es una participación propia en la muerte de Cristo en la cruz. La Misa se transforma para el sacerdote anciano en un auténtico “tormento” pues en ella ha de morir junto con Cristo; y sólo así dará fruto.

Igual ocurre con la confesión. Cuando uno es joven busca atender al penitente, buscar que la confesión sea íntegra…, uno tiene muy presente que el sacerdote en el confesionario ha de ser padre, juez y médico. Cuando pasan los años, el confesionario se transforma en un auténtico suplicio pues hay una profunda transmisión de energía entre el sacerdote y el penitente. El penitente confiesa sus pecados, pecados que ahora son cargados por el sacerdote, al igual que Cristo hizo. Y ese es el único modo de que la confesión dé paz al penitente.

Y lo mismo ocurre en la predicación. Cuando uno es joven quiere comerse al mundo a través de su predicación. En cambio cuando uno es viejo, la predicación, a quien primero hace daño es al mismo sacerdote. Y es entonces cuando la predicación convierte. Uno no habla para gustar a la gente o para quedar bien. El sacerdote viejo saca las enseñanzas de las vivencias que hay en su corazón; vivencias que están muy por encima de sus propias fuerzas.

Las lágrimas del sacerdote son de fracaso y de alegría; igual que la vida de Cristo, pues Él fracasó en la cruz, y fue a través de su muerte como nosotros fuimos salvados.
Puede que al final de nuestros días hayamos hecho poco; pero lo importante es haber sido fiel. Entonces será cuando oigamos decir al Señor: “porque has sido fiel en lo poco, entra al banquete de tu Señor”.

Sermón Dominical

Del

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 07 de Junio de 2015Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La gran tragedia del hombre está en no haber reconocido el amor de Dios

Domingo 2º después de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Lc 14: 16-24

“La gran tragedia del hombre está en no haber reconocido el amor de Dios”
En esta parábola Dios les ofrece a los hombres su propio corazón. Dios los invita a una gran cena. La respuesta ante esta invitación es negativa: ellos prefieren vivir su propia vida. Con esta actitud la humanidad quedó perfectamente retratada. El hombre cree que las cosas que nos rodean tienen más valor que las que Dios nos ofrece. Esta es la gran tragedia de la humanidad.
Olvidamos lo que nos dijo San Pablo: “Buscad los bienes de arriba, no los de la tierra…”
El profeta Jeremías nos dice: “Dos pecados ha cometido mi pueblo, me han abandonado a mí que soy fuente de aguas vivas y se hicieron cisternas agrietadas que no pueden contener el agua”.
El Señor nos ha dicho claramente que “quien busque su propia vida la perderá”. Hemos olvidado tales enseñanzas del Señor. No nos damos cuenta que no se nos va a dar otra oportunidad. Ahora es cuando nos jugamos una existencia que será para toda la eternidad.
Si fracasamos en nuestra existencia, lo que nos espera es el infierno. Un infierno que será para siempre. Algunos dicen que el infierno no existe. La existencia del infierno no depende de lo que yo crea. El infierno sí existe, nos lo dijo Jesús: “allí será el llanto y el rechinar de dientes”.
Los invitados rechazaron la llamada del padre de familia y entonces mandó a los criados a invitar a los pobres… El auténtico sentido de la pobreza cristiana. Esta es una de las virtudes más difíciles de vivir y entender. La pobreza que habla el marxismo no es pobreza cristiana sino miseria humana.
Retrato de cómo ha de ser un auténtico discípulo de Cristo (2 Cor 6): “Vivimos como impostores, aunque somos veraces; como desconocidos, aunque somos bien conocidos…”
“Salid a las plazas… y oblígalos a entrar porque quiero que mi casas se llene de invitados”: Sentido del apostolado cristiano. Un apostolado que invita por amor, y sin coacción, a seguir a Cristo.

Sermón Dominical

De la

Fiesta de la Santísima Trinidad

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 31 de mayo de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: Ahora se combate a la Iglesia desde dentro, y además, por la misma Jerarquía

Solemnidad de la Santísima Trinidad

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Mt 28: 16-20

“La Iglesia ha de transmitir las enseñanzas de Cristo y no otras”
“Ahora se combate a la Iglesia desde dentro de la Iglesia, y además, por la misma Jerarquía”
La misión encomendada a la Iglesia es la de transmitir las enseñanzas de Cristo. Enseñanzas que podríamos compendiar en dos grandes bloques.
1.- Enseñanzas básicas: fundamentalmente contenidas en el Sermón de la Montaña: “Habéis oído que se dijo… pero yo os digo”. Donde le da una nueva dimensión a las enseñanzas que venían del Antiguo Testamento.
2.- Verdades eminentemente sobrenaturales como: el mandamiento nuevo, el nuevo modo de relacionarse con Dios (“Ya no os llamo siervos sino amigos”), el valor del sacrificio cristiano, ahora unido al de Cristo, la posibilidad de vivir su misma vida, incluso le da una orientación totalmente nueva a la vida (“Buscad las cosas de arriba, no las de la tierra…”).
Estas enseñanzas y no otras son las que encargó a los Apóstoles para que ellos las transmitieran. Pero el hombre ha intentado desde el principio cambiar estas enseñanzas. De hecho las herejías están desde el principio de la Iglesia. Ahora bien, actualmente hay una gran diferencia. Antiguamente los herejes antes de separaban de la Iglesia, ahora los herejes están y permanecen dentro, incluso forman parte de la Jerarquía.
¿Por qué en los tiempos actuales se ha arreciado la campaña de rechazo a las enseñanzas de Cristo, de tal modo que se escrutan sus palabras y hasta se atreven a juzgarlas? Da la impresión como que el demonio está comenzando su última campaña al saber que le queda poco tiempo. ¿Será el comienzo de los tiempos finales? Para hablar de ello lo hemos de hacer con mucha prudencia.
El occidente está cavando su propia tumba pues está realizando una feroz campaña de destrucción de los valores cristianos (ejemplo: caso de Irlanda, donde ha ocurrido la apostasía de una nación entera sin que la jerarquía irlandesa ni la romana hayan dicho nada). Además, Europa está cada vez más invadida por el Islam; y ya sabemos que el Islam está dispuesto a acabar con los “infieles”…. (sigue)

 

Sermón Dominical

Del

Domingo de Pentecostés

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 24 de mayo de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Son cuatro los grandes problemas que intentan destruir a la Iglesia

Solemnidad de Pentecostés

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 14: 23-31
“Son cuatro los grandes problemas que intentan destruir a la Iglesia”

Sobre la Persona del Espíritu Santo se ha hablado mucho. Hay muchas personas y movimientos dentro de la Iglesia que suponen que tienen al Espíritu Santo en el bolsillo, y Éste suscita en esos movimientos continuos carismas, inspiraciones… Esto es falso. El Espíritu Santo es libertad y sopla donde quiere; por lo tanto no “está a nuestro servicio y al servicio de nadie”. Su función está claramente delimitada en la Sagrada Escritura: dirigir las almas a Cristo, recordarnos sus palabras, dibujar a Cristo en nuestras almas, explicarnos sus enseñanzas, llevarnos a la Verdad completa, darnos la gracia para hacer nuestra la vida de Cristo.

Deberíamos escuchar al Espíritu para que nos ayudara a aclarar la confusión que hay en la Iglesia actual.
Son cuatro los grandes problemas que acosan a la Iglesia y que la intentan destruir:

1.- La sodomización de la Iglesia. Invasión y legitimización de la homosexualidad dentro de la Iglesia.
2- Los malos pastores en la Iglesia.
3.- La legitimización y fomento del marxismo, a través de la legitimización y resurrección de la Teología de la liberación.
4.- El ataque directo a los dogmas mediante el modernismo. Según el historicismo, las enseñanzas de la Iglesia y sus dogmas sólo valdrían para un momento histórico concreto.

Da la impresión que estamos ya en los tiempos finales. A decir verdad, sólo falta que se cumpla uno de los signos: la conversión del pueblo judío. Aunque parece ser, según palabras del mismo Cristo, esa conversión se produciría en el mismo momento en el que el pueblo judío viera venir a Cristo en la Parusía.
Y cuando veáis todo esto, levantad vuestras cabezas pues se acerca vuestra liberación. ¡Ven Señor, Jesús!

Sermón Dominical

Del

Domingo después de la Ascensión

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 17 de mayo de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: ¿No sabéis que la amistad con este mundo es enemistad con Dios?

Domingo después de la Ascensión

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 16: 5-14)

“Se acerca la hora de que quien nos dé muerte piense que está haciendo un servicio a Dios”
“¿No sabéis que la amistad con este mundo es enemistad con Dios?”

Debido a la gran cantidad de doctrinas que se ofrecen hoy día como cristianas, lo mejor es atenerse a Cristo para así evitar la confusión e incluso la pérdida de fe. El Señor nos dice en el discurso de la Última Cena que el Espíritu Santo daría testimonio de Él. Hoy día el Espíritu Santo tiene tantas cosas que hacer que no tiene tiempo de dar testimonio de Cristo. Cuando no está convocando un concilio, está inspirando al carismático de turno…, cualquier otra cosa, salvo dar testimonio de Cristo. La misión del Espíritu Santo consistiría en recordarnos la palabras de Cristo y darnos fuerzas para poderlas poner en práctica. Él ha de configurar a Cristo en nosotros. Cristo es el eje básico en la Iglesia: “Sin mí, no podéis hacer nada”, “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, “sin mí no podéis ir al Padre”. Todo esto se ha olvidado en la predicación de hoy. Hoy día se habla de “ecología”, “fenómenos ambientales”, “la paz mundana”. Si no se pone a Cristo como punto central de la predicación, todo lo demás es inútil. ¿De qué vale tener las mejores piezas para fabricar un coche si olvidamos el motor? Sin el motor, el coche no arranca.
Y no digamos, cuando lo que se enseña es contrario a lo que Cristo nos dijo.Y todo esto comenzó cuando empezó a decirse que la Iglesia tenía que abrirse al mundo, y no ser diferente del mundo; para así no aparecer como obsoleta, anticuada e inservible para el hombre de hoy. Esta “apertura” condujo a un cambio de doctrina. Ya no había de condenar errores. Si la Iglesia no hubiera condenado los errores en el pasado ya habría desaparecido. Es lo mismo que un médico, si no cura una enfermedad que es mortal, el enfermo se muere.

Esta “inquietud” de abrirse al mundo y de que la Iglesia se “adapte” al mundo es intrínsecamente imposible, pues la Iglesia, de suyo, es opuesta al mundo. Como nos dice el apóstol Santiago (4,4): “Adúlteros, ¿no sabéis que la amistad con este mundo es enemistad con Dios?”. Los discípulos de Cristo siguen los criterios del mundo; es más, las enseñanzas de Cristo son en muchas ocasiones totalmente contrarias al mundo. Si la Iglesia intenta ser amiga del mundo, el mundo la destruirá. La Iglesia es militante, lucha contra este mundo; por eso, predicar “abrirse” al mundo es contrario a lo que Cristo nos enseña. “Padre, yo no ruego por este mundo, sino por aquellos que tú me has dado”…
El Señor hace también en este evangelio una descripción de lo que será la vida del cristiano: “Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas (hoy, templos); más aún, se acerca la hora de que quien nos dé muerte piense que está haciendo un servicio a Dios”…

Sermón Dominical

Del

QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

 

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 10 de mayo de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: Todo lo que pidáis al Padre en mi nombre, Él os lo concederá

5º Domingo de Pascua

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)

Jn 16: 23-30

Son palabras muy consoladoras pronunciadas por Jesús en el discurso de la Última Cena. Palabras que son muy consoladoras que superan nuestras expectativas, aunque también provocan en nosotros un cierto escepticismo, pues nos resulta difícil creer que Dios nos va a conceder lo que le pidamos.

Esta charlita es para muy poca gente, pues sólo para aquellos que se han tomado en serio el amor de Cristo. El mensaje de hoy es precisamente para ellos.

Esta promesa del Señor se funda en la misma naturaleza del amor. Entre personas que están enamoradas, cuando una le pide algo a la otra, ésta intenta dárselo, precisamente por el amor que se tienen. Pues eso, llevado a la plenitud es lo que ocurre cuando a quien de verdad amamos es Jesús.

El Cantar de los Cantares nos dice: “Mi amado es para mí, y yo soy para mi amado”. Si los deseos de Jesús son para mí, ¿cómo va a dejar de escucharnos?

Jesús nos amó hasta el fin, pero ¿qué significan estas palabras?

En Cristo, puesto que hay dos naturalezas (divina y humana), hay también dos voluntades (divina y humana). Por eso Cristo nos ama a nosotros como hombre y como Dios.

¿Y cómo amamos nosotros a Cristo? En un primer momento lógico – que no temporal – lo amamos como hombre, pues es lo que captamos; nos enamoramos de Él. Y en un segundo momento lógico, lo captamos como Dios. La relación amorosa con Jesús se hace facilísima.

Si Jesús nos amó hasta el fin, ¿no nos da vergüenza amarlo nosotros tan poco?

Sermón Dominical

Del

CUARTO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

 Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

 ¡IMPERDIBLE!

Sermón del 03 de mayo de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

 

Homilía: Hay muchos católicos que viven estafados en su fe

4º Domingo de Pascua

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
(Jn 16: 5-14)

“Hay muchos católicos que viven estafados en su fe”
Este evangelio se sitúa en el Sermón de Despedida de la Última Cena. El Señor le dice a sus discípulos que les conviene que Él se vaya para así poderles mandar al Espíritu Santo, el cual les recordará todo lo que Él les enseñó y les llevará hasta la verdad completa.
Nos encontramos en tiempos importantes y difíciles de la vida de la Iglesia, pues hoy día se rechaza sistemáticamente por parte de altos jerarcas de ella la posibilidad del conocimiento de la verdad.

Como consecuencia de un modo de pensar que empezó en el siglo XVIII con Kant, y que decía que era imposible para el hombre conocer la verdad, esas enseñanzas han cristalizado ahora en las modernas teologías que niegan el dogma, e incluso las enseñanzas de Cristo, y hasta su misma existencia.

Se rechaza que hayan verdades inmutables, y que toda “verdad” depende del momento histórico. Y lo que ahora nosotros interpretamos como verdad, para otros será totalmente diferente. Con ello se quiere dar cabida y justificación a una nueva moral y a una nueva teología que nada tiene que ver con la enseñanza de Cristo y del Magisterio de siempre.
El cardenal Alfrink (que tuvo mucho influjo en el concilio Vaticano II) decía durante una rueda de prensa el 23 de septiembre del 1965: “El Concilio ha puestos los espíritus en movimiento. Casi no hay ninguna cuestión en la Iglesia que no pueda ser puesta en discusión”.

Si se niega toda verdad objetiva caemos en el nihilismo, que es lo que está ocurriendo actualmente.

Si Cristo es nuestra vida, y quitamos a Cristo del horizonte de nuestra fe, ¿qué es lo que nos queda? Si la fe ya no es una creencia cierta en las cosas “objetivas” que Dios nos ha revelado y la Iglesia nos enseña, y todo queda en una duda entonces ¿con qué espíritu acudimos a recibir la Eucaristía? ¿por si acaso contiene a Cristo? Esto no es posible.
Por fe creemos en aquellas cosas que no entendemos pero que asentimos porque ha sido Dios quien nos las ha dicho; Dios es veraz, por lo que no nos puede engañar.
¿Qué es la belleza? El resplandor del Ser; pero si no hay Ser entonces tampoco hay resplandor. Esa es la razón por la cual ha desaparecido la belleza en el culto. En las películas modernas, en la pintura, en la música impera el feismo.

Y si desaparece el Ser también desaparece el Amor. Esa es la razón por la cual ya no se cree en el amor verdadero, en el amor para siempre; y tampoco se cree en el Espíritu Santo.
“Yo he venido al mundo para dar testimonio de la Verdad? Pero si ya no se cree en Cristo, tampoco se cree en la Verdad. Todo es mentira, y no olvidemos que el Demonio es el padre de la mentira. Pero aquellos que son buenos y sencillos no serán engañados. Cuando oigamos la voz del Espíritu Santo aprenderemos a discernir la verdad de la mentira. Y cuando hay humildad el Espíritu Santo se derrama sobre nosotros.
Pero el Espíritu Santo no es nuestro mayordomo, como pretenden algunos grupos, de todos conocidos.

Hoy día muchos católicos viven estafados en su fe.
Así pues, tenemos que ajustarnos a las palabras de Jesús; y estas palabras suyas nos las hace entender el Espíritu Santo. Si un teólogo no vive las virtudes cristianas y no hace tampoco oración, es imposible que oiga la voz del Espíritu.
Queridos hermanos todas estas cosas están ahí, pero muy pocos las conocen y por eso son engañados

Sermón Dominical

Del

TERCER DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 26 de abril de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: No confundamos el sufrimiento con la tristeza

3er Domingo de Pascua

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 16: 16-22

“Todavía un poco, y ya no me veréis, y todavía otro poco, y volveréis a verme”
Nos encontramos en un tiempo de preocupación y crisis y muchas personas se preguntan dónde ir; otros en cambio han abandonado.
¿Nos encontramos ahora en el momento que en el evangelio de hoy dice “no me veréis un poco de tiempo?
El mismo Señor nos dice que este tiempo será corto; por lo que no perdamos la esperanza.
No confundamos “la noche oscura” de la que hablan los santos con “la noche oscura” de los ateos”. La noche oscura de los santos está llena de felicidad y esperanza; es una noche “luminosa”. En cambio la noche de los ateos está llena de tristeza y desesperación.
Las noches de las que habla el Señor son necesarias para que nuestra fe sea probada. La noche del cristiano es la noche del alma que está enamorada.
El acto de amor de Cristo que le llevó a morir en la cruz ha de ser participado por el creyente. Cuando sufrimos, compartimos su muerte. El amor no es otra cosa que compartir el destino del Amado. A pesar de no ver al Amado, Él siempre está junto a nosotros.
Concepción errónea de Juan Pablo II cuando compara las noches del cristiano con las noches del ateo.
La salvación objetiva y la salvación subjetiva. Dios quiere que todos los hombres se salven; pero esta salvación “universal” ha de ser “aceptada” voluntariamente por cada uno.
“Y os daré una alegría que nadie os podrá quitar”. La alegría es el gran secreto del cristiano, decía Chesterton.
Y Santa Teresa de Ávila decía: “Tristeza y melancolía nos las quiero en casa mía”.
No confundamos el sufrimiento con la tristeza. Puede haber sufrimiento y alegría al mismo tiempo.

Sermón Dominical

Del

SEGUNDO DOMINGO DESPUÉS DE PASCUA 

DOMINGO DEL BUEN PASTOR

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 19 de abril de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: La Misericordia de Dios no se puede separar de su Justicia

II Domingo de Pascua

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
“La Parábola del Buen Pastor”
Jn 10: 11-16

Jesucristo creó pastores (Iglesia docente) y ovejas (Iglesia discente) en la Iglesia fundada por Él. Esta estructura no se puede cambiar como quieren algunos debido al influjo protestante. Los pastores son también parte del rebaño pero su oficio es distinto. Un rebaño necesita de un pastor para que las ovejas no se descarríen. Cuando el pastor no ejerce sus funciones entonces se produce el caos entre las ovejas.
Del hecho de que el pastor sea bueno o malo depende que muchos se salven o se condenen.
El Señor nos habla también en esta alegoría de cuáles han de ser las cualidades del buen pastor. Estas no han de ser otras que las mismas que tiene el Buen Pastor, Jesucristo. El pastor ha de actuar, pensar y vivir como Jesucristo.
– El Buen Pastor va por delante de sus ovejas, eso quiere decir dar ejemplo. Como decía San Agustín: “Haz lo que puedas, y lo que no puedas, pídelo”. Se echa de menos cuando el pastor no va delante, incluso a veces no está ni junto a sus ovejas.
– Las ovejas conocen la voz del pastor y le siguen. La voz de Dios la escuchamos en la intimidad de la oración y también a través de las Escrituras Pero no sigue al asalariado. El mal pastor sólo busca sacar provecho de las ovejas
– El Buen Pastor llama a cada oveja por su nombre. Da la vida por ellas.
– El Buen Pastor defiende a las ovejas del lobo y no las abandona en el momento del peligro.

No confundamos la voz del Señor con la de los falsos profetas. Tengamos criterio pues podrían engañarnos.
Caso concreto de las revelaciones privadas. Las únicas revelaciones en las que es obligatorio creer son aquellas públicas que han sido aprobadas por la Iglesia. En cuanto a las revelaciones privadas, incluso aquellas que han sido aprobadas por la Iglesia, podemos creer en ellas o no. Es decir, no son obligatorias para nuestra salvación.
Hay ciertas revelaciones privadas en la que yo sí creo como Lourdes, Fátima. Y hay otras que no me gustan tanto como la “Divina Misericordia”.

Hoy día se habla mucho de la misericordia, pero contraponiéndola a la justicia divina. Eso no es posible, pues en Dios misericordia y justicia se confunden. Dios perdona a los hombres siempre que se arrepientan. Dios perdona a los homosexuales si se arrepienten; pero si no se arrepienten, no hay perdón.

La poesía es capaz de expresar mejor que la prosa cómo es la voz del Esposo…

Sermón Dominical

Del

DOMINGO IN ALBIS

Y OCTAVA DE PASCUA 

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 12 de abril de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: Identidad Sacerdotal y Confesión vs Secularización y Buenismo

Domingo in Albis

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Jn 20: 19-31

Los apóstoles se encuentran gozosos con Cristo resucitado, éste les dice:

1.- “Como el Padre me envió, así os envío yo”. Estas palabras definen cuál es la misión y la identidad de los sacerdotes: ser otros cristos. ¿Cómo puede dudar un sacerdote de su identidad? Las palabras del Señor son claras. El sacerdote no es un agente de pastoral o un político o un hombre que ha de buscar por sí la justicia social o los derechos humanos. La función del sacerdote es encaminar a los hombres hacia Dios. Cuando el hombre se encamine hacia Dios, será entonces, cuando el hombre se preocupe de la justicia social…
La idea protestante del sacerdocio está influenciando a muchas personas dentro de la Iglesia católica. El sacerdote es entresacado de entre los hombres y puesto para las cosas que miran a Dios. El sacerdote es un hombre de oración y penitencia. Un sacerdote que no ora es como una flor marchita. Hay sacerdotes “nuevos” que han sido formados después del Vaticano II y a quienes se les ha hecho creer que todo empieza y acaba con ese concilio. Eso es falso. El Magisterio de la Iglesia no comienza con el Vaticano II sino con concilio fue el de Jerusalén.
No entiendo la actitud del presidente de la Conferencia Episcopal Española cuando aparenta tener una íntima amistad con el presidente Rajoy, un hombre que se llama así mismo cristiano, pero que no lo es.

2.- El Señor les vuelve a repetir el saludo y después sopla el Espíritu Santo sobre ellos y les dice: “A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados…” Cristo instituye el sacramento del orden en la Última Cena, pero es ahora cuando les da a sus “sacerdotes” el poder de perdonar los pecados; un poder que sólo Dios tiene. El gran drama de nuestro catolicismo es que ha desaparecido la confesión. Dios está deseoso de perdonarnos, pero para ello necesita de un sacerdote que perdone en su nombre. Pero para que el hombre se acerque a la confesión se ha de sentir pecador. Si no siente que ha pecado, nunca se podrá arrepentir. Y sin arrepentimiento la confesión es nula. Además, la confesión ha de ser también íntegra. Hay que confesar todos los pecados graves, si se oculta alguno entonces se comete sacrilegio. Y después, esas personas que no se han confesado y tienen pecados graves, o se han confesado mal, acuden a recibir el Cuerpo de Cristo (cometiendo otro sacrilegio).

3.- Aparece también en este evangelio el problema de la incredulidad. Vivimos en una situación de incredulidad general o apostasía, empezando por la misma jerarquía. Análisis concreto de la situación moral en la que se encuentran los homosexuales, transexuales… Sepamos que Dios condena claramente estas conductas: “afeminados, sodomitas, adúlteros… no heredarán el reino de los cielos”.
¿Qué es lo que va a ocurrir este próximo otoño en la celebración del famoso sínodo de la familia? La verdad es que incluso aquellos obispos que piensan de modo diferente no pondrán mucha resistencia; sencillamente serán acallados para que su voz no se oiga. Además, me temo que no se querrán pillar las manos.
Pero el triunfo final no será del mal sino del bien. Conocemos la promesa que Cristo nos hizo: “las puertas del infierno no prevalecerán”. Así pues, pongamos nuestra confianza en Dios. Pasará lo que sea, pero como nos dice San Pablo: “para los que aman a Dios todo lo que ocurre es para su bien”. Tengamos, pues, nuestra esperanza siempre puesta en Jesús.000

Sermón Dominical

Del

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 05 de abril de 2015

Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: ¡Déjame ver tu rostro! ¡Déjame oír tu voz!

Domingo de Resurrección 

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V)
Mc 16: 1-7

Día feliz de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Algunas mujeres fueron muy de madrugada al sepulcro para embalsamar a Jesús, pero cuando llegaron, encontraron que la piedra había sido removida. Entraron un sólo vieron el sudario.. y un ángel vestido de blanco…

¡Si Dios resucitase ahora y viera la Iglesia transformada en un páramo de desolación”

María Magdalena entra en el sepulcro y llora porque no sabe dónde han puesto el cuerpo de su Maestro.
María reconoce a Jesús cuando éste pronuncia su nombre. ¡Que sensación tan maravillosa cuando Jesús pronuncia nuestro nombre!
Luego se aparece a los apóstoles, en la primera ocasión sin estar Tomás, y a la semana siguente con Tomás entre ellos.

También se apareció a unos discípulos que iban camino de Emaús, aunque éstos fueron incapaces de reconocerlo al principio. Más tarde, cuando supieron que era Jesús resucitado se preguntaban el uno al otro: ¿No ardían nuestros corazones mientras nos hablaba…?

Pero la aparición más maravillosa, de la que nada se nos dice en la Sagrada Escritura, pero que tuvo que ocurrir, es cuando se encontró de nuevo con su Madre.

También nosotros nos encontraremos con Él, al final de nuestros días, cuando aparezca glorioso para juzgarnos. Para aquellos que intentaron ser fieles, será abogado defensor; pero para aquellos que le dieron la espalda, será juez justo.

Y mientras tanto, nosotros quedamos aquí en la tierra repitiendo los anhelos de la esposa del Cantar: “¡Déjame ver tu rostro! ¡Déjame oír tu voz!

Sermón

Del

JUEVES SANTO

Por el Reverendo padre Alfonso Gálvez Morillas

¡IMPERDIBLE!

Sermón del 02 de abril de 2015

 Para ver el VIDEO clic sobre la imagen

Homilía: la Eucaristía y el Sacerdocio

Homilía de Jueves Santo (2 abril 2015)

(Misa Tridentina o Misa de San Pío V )

Jesús, después de unos años conviviendo con sus apóstoles se prepara ahora para marcharse. Antes de ello se despide y abre su corazón: “Con gran deseo he deseado celebrar con vosotros esta Pascua…”. Esta despedida de Jesús es única, íntima, dolorosa e importante. ¿Qué vamos a hacer sin el Señor, pues Él se nos va?

Jesús ya les había entregado su amor, su corazón.., sólo le faltaba lo que les iba a entregar ahora: La Eucaristía. De ese modo se quedaría con nosotros para siempre. Y así cumpliría su promesa: “Yo estaré con vosotros para siempre hasta el fin del mundo”. El Señor se va y al mismo tiempo se queda con nosotros. Él sabía que tenía que morir: “Os conviene que yo me vaya”, pues su muerte nos iba a traer a nosotros la salvación; pero al mismo tiempo se quería quedar con nosotros.  De ahí la importancia de esta despedida, se va porque tiene que hacerlo, pero no nos deja huérfanos.

Desde ese momento sus apóstoles, y también nosotros, lo percibiremos no ya a través de los sentidos sino de un modo más perfecto, a través de la fe. Los sentidos nos pueden engañar, pero la fe, nunca.

A partir de ahora lo veremos sólo a través de la fe. Jesús muere por nosotros y nos capacita a nosotros, por amor, a morir también por Él. Nosotros, por fe, prestamos asentimiento voluntario e intelectual a lo que Dios nos revela, y por eso creemos que Él está presente en la Eucaristía, y con ello morimos también a nosotros mismos, pues los ojos nos dicen una cosa, pero la fe nos dice que Él está allí. En la Eucaristía morimos con Cristo al prestar nuestro asentimiento, nuestra fe, a lo que Él nos dice.

Jesús muere por nosotros y morimos con Él, una muerte mística, pero real. San Pablo decía: “Cada vez que coméis su Cuerpo y bebéis su Sangre anunciáis su muerte hasta que Él venga”. Cada vez que comulgamos nos hacemos testigos de su muerte; hacemos realidad en nuestra propia vida la muerte de Jesús.

La comunión no es un acto piadoso. A mí me da pena cómo se acercan las personas a recibir el Cuerpo del Señor. No saben que en este momento estamos compartiendo la muerte del Señor. “Si vivimos, vivimos con El; y si morimos, morimos con Él…” Cuando dos personas se aman hasta la locura, viven y mueren juntos.

De ahí la trascendencia de la Eucaristía. La Eucaristía es bajo las especies de pan y de vino, para prefigurar su muerte, la muerte real de Cristo en la cruz. En el altar su muerte no se repite, sino que se actualiza.

En la Eucaristía nos da la oportunidad de amarlo del mismo modo como Él nos ama.

Y además en nuestra propia muerte, también Cristo nos acompañará, por eso no hemos de tener miedo a la muerte, pues el Señor estará con nosotros.

Pero todo esto no lo pueden entender quienes no han amado nunca.

Mirad su cariño: Me voy pero os dejo un recuerdo, mi propia persona. Me voy porque voy a prepararos un lugar. Luego vendré para llevarme conmigo.

El Señor dispuso que algunos hombres continuaran su labor. Estos hombres no deberían ser meros propagandistas, maestros o representantes suyos. Cada uno sería elegido por Él personalmente continuarán su misión. Son Cristo mismo en persona, porque el sacerdote, a través del sacramento del orden, queda transformado en “alter Christus” para toda la eternidad. Del mismo modo que el Padre me envió a mí, así os envío yo a vosotros.

La misión del sacerdote es presentarse a las gentes como el mismo Cristo; por eso, a quienes a vosotros escucha a mí me escucha… “Esto es mi cuerpo”, “Yo te absuelvo los pecados” dice el sacerdote. Es por ello que el sacerdote ha de ser un reflejo fiel del mismo Jesús. “Ya no soy yo el que vive, sino Cristo en mí”. Cuando la gente ve en el sacerdote un mero hombre, está viendo una profanación de Cristo. Las gentes han de ver en el sacerdote a otro Cristo. Si ese sacerdote ama a Cristo, convertirá a las gentes. De ahí la importancia que el sacerdote no sea mundano.

Al sacerdote lo único que seduce su corazón es el mismo Cristo.  “Si creéis en mí haréis las mismas cosas que yo he hecho, e incluso mayores” “Es Cristo quien vive en mí”. Este es el secreto del fruto apostólico sacerdotal. De ahí el tremendo error cuando el sacerdote se dedica a realizar funciones mundanas y habla del desarme, de la paz, de los derechos humanos. La misión del sacerdote es amar del amor de Dios.

“Dios hizo a sus ministros fuego ardiente”. Por eso cuando un sacerdote se mundaniza pierde todo. De ser otro Cristo se transforma en un ser mundano.

Cristo quiso que hubiera personas que fueran otros cristos. El sacerdote piensa, ama, se comporta como Cristo.

Cuando el sacerdote vive con esa ilusión entonces es cuando produce fruto. Pues si “el grano de trigo no cae en la tierra y muere no da fruto”. “Nosotros somos misterios de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios”. El sacerdote no habla de los misterios de los hombres, sino de Dios. Si llenamos a los hombres del amor a Jesús, entonces será cuando los hombres busquen por sí mismos la justicia social…

El sacerdocio no es una profesión, sino un morir a nosotros mismos a ejemplo de Jesús. El sacerdote es un hombre de gran corazón, bondad, siempre piensa que los demás son mejores que él. El sacerdote está lleno del Espíritu Santo. El sacerdote ama sin esperar recompensa. Sabe que ni la misma Iglesia se lo va a agradecer. Los verdaderos ministros de Jesús viven y mueren como Jesús.

El sacerdote no predica para que la gente le aplauda o para darle gusto a la gente. “Yo predico a Cristo crucificado”. El sacerdote no se fía de sus propias fuerzas, sino de las de Dios.

El sacerdote ama la justicia y la verdad, caiga quien caiga. Esa es la aventura de nuestra vida.

“Nos tomarán como impostores aunque en realidad seremos veraces; como desconocidos, aunque somos bien conocidos; … como tristes y sin embargo siempre estamos alegres…” ¿Quién conoce la perfecta alegría sino quien está cerca de Jesús?

“Como pobres, aunque enriqueciendo a muchos”.

El sacerdote, viviendo la vida de Cristo, llega al final de su vida terrena y lo único que le queda por dar es su propia vida. “He luchado un buen combate”, decía San Pablo.

En este día Jesús instituyó lo más bello, la Santa Misa, para morir con Él cada día. Cada día morimos con Él y el cada día nos alimenta. Pues somos humanos y cada día necesitamos de sus energías. ¿Dónde iríamos si no lo tuviéramos a Él cada día?

Cada día es un minicompendio de la vida entera. Cada día es una nueva posibilidad de empezar y acabar siendo santos. Cada día necesitamos morir con Él, porque cada día necesitamos vivir con Él. Necesitamos alimento para el cuerpo y alimento para el alma. A veces pensamos que el Señor nos ha dejado solos, por eso necesitamos la Misa cada día.

El gran triunfo de Satanás en los tiempos modernos en los que vivimos ha sido borrar de la Misa la idea del sacrificio expiatorio y convertirla en una comida de amistad. En la Misa yo muero con Él y Él conmigo. En cambio se ha convertido la Misa en una ceremonia que ha perdido su auténtico significado: la muerte de Jesús y la nuestra.  Nos han robado la muerte de Jesús y muchos cristianos no se han dado cuenta. Ya no se habla del amor de Dios, de la muerte de Cristo, de morir de amor por Él. Todo eso ha desaparecido.

La Misa del Novus Ordo ha perdido su dimensión vertical y mira sólo al hombre. Si se ha dejado de creer en el amor, por eso la nueva iglesia ha permitido el divorcio. Y es que cuando el hombre abandona a Dios, a dónde llegará.

Pensemos pues, en el significado de la despedida del Señor esta noche de Jueves Santo. “Yo estaré siempre con vosotros hasta el fin del mundo”. Yo os enseñaré a amar. Vosotros prendisteis el corazón de Cristo y Él prendió el vuestro.

Muchas veces me da vergüenza decir la Misa. El Señor elige a los más pequeños y débiles, quizá para que brille así su fuerza.

El Señor es maravilloso. Después de una vida larga ya pienso con añoranza llegar pronto a la casa, al cielo. Deseo ya ver y abrazar a Cristo cara a cara.

Que Él y nuestra Madre del Cielo nos haga comprender todos estos misterios sublimes de nuestra vida.

DE LA GLORIA DEL OLIVO (VI)

magist03

 

El Mayor y Mejor guardado Secreto de la Iglesia Postconciliar

(Conclusión)

Como sabe cualquier católico, las fuentes de la Revelación son solamente dos: la Sagrada Escritura y la Tradición Apostólica. La Iglesia no ha reconocido nunca la interpretación subjetiva individual de tales fuentes, que es lo que pretendía la herejía de Lutero al preconizar la libre y personal interpretación de la Biblia, rechazando además la Tradición. Es la Iglesia como tal, y solamente Ella a través de su legítimo Magisterio, la que goza de la asistencia del Espíritu Santo para interpretar con garantía los datos de la Revelación. La Revelación escrita (Sagrada Escritura) quedó definitivamente cerrada con la muerte del último Apóstol. La Tradición Apostólica, a su vez, procede de los Apóstoles y transmite lo que éstos recibieron de las enseñanzas y del ejemplo de Jesucristo, además de lo que aprendieron del Espíritu Santo.

Como hemos dicho, no existe en la Iglesia la posibilidad de la interpretación individual de la Revelación. La infalibilidad de la Iglesia para interpretarla y enseñarla está garantizada por la asistencia del Espíritu Santo y realizada a través del auténtico y legítimo Magisterio. El cual ha ido profundizando en la Doctrina revelada a través de los siglos, aunque manteniendo siempre la inmutabilidad del dato revelado, puesto que no puede el hombre añadir ni quitar nada a las palabras reveladas por Dios.

De lo cual se deduce la importancia fundamental y transcendental del Magisterio Eclesiástico. El mismo que, asistido por el Espíritu, se ha mantenido incólume e inmutable a través de veinte siglos. De esta manera, es la única garantía que posee el cristiano de que lo enseñado por la Iglesia es exactamente el contenido fiel de la auténtica Revelación. Sigue leyendo