Santa Misa Dominical

TERCER DOMINGO
DESPUÉS DE EPIFANÍA

Di solo una palabra y mi siervo quedará sano.

Di solo una palabra y mi siervo quedará sano.

Semidoble  – Ornamentos verdes

A partir de este domingo, la Liturgia rompe el orden cronológico de la vida de Jesús y extracta del Evangelio los milagros y discursos que cree más convenientes para nuestra enseñanza y edificación. Jesús es un profeta y un maestro errante, que va sembrando por ciudades y caminos bien y verdad. La multitud le sigue ávida de luz y paz, y confiesa ingenuamente que «nadie ha hablado como este hombre; nadie puede hacer las maravillas que Él hace». Y para confirmar con milagros esta hermosa confesión de las turbas, Jesús cura de cerca a un leproso y de lejos al criado del Centurión. La liturgia de hoy renueva aquella página de la vida de Nuestro Señor, para excitar nuestra fe y confianza en Él y para que acudamos a la Confesión a limpiarnos de la lepra del pecado.

Introito. Ps. 96, 7-8

INTROITUS Ps. 96, 7-8

Adoráte Deum, omnes Angeli ejus: audivit, et lætáta est Sion: et exsultavérunt fíliæ Judæ. Ps. ibid., 1. Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. V. Glória Patri...Adorad a Dios todos sus Ángeles: oyólo y alborozóse Sión, y regocijáronse las hijas de Judá. – Ps. El Señor reina ya; regocíjese la tierra: llénense de júbilo todas las islas. V. Gloria al Padre

Gloria in excelsis

Oración-Colecta

ORATIOOmnípotens sempitérne Deus, infirmitátem nostram propítius réspice: atque ad protegéndum nos, déxteram tuæ majestátis exténde. Per Dóminum.

R. AmenOmnipotente y sempiterno Dios, mira con ojos compasivos nuestra debilidad, y extiende, para apoyarnos, el brazo de tu Majestad. Por Jesucristo Nuestro Seññor. R. Amen.

Epístola

Debemos ser y aparecer buenos, vivir en paz con todos, dejar al divino Juez la venganza de nuestras injurias, favorecer al enemigo pagando bien por mal. He aquí una buena parte del código de la moral cristiana.

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romános. Rom. 12,16-21 Fratres: Nolíte esse prudéntes apud vosmetípsos: nulli malum pro malo reddéntes: providéntes bona non tantum coram Deo, sed étiam coram ómnibus homínibus. Si fíeri potest, quod ex vobis est, cum ómnibus homínibus pacem habéntes: Non vosmetípsos defendéntes, caríssimi, sed date locum iræ. Scriptum est enim: Mihi vindicta: ego retríbuam, dicit Dóminus. Sed si esuríerit inimícus tuus, ciba illum: si sitit, potum da illi: hoc enim fáciens, carbónes ignis cóngeres super caput ejus. Noli vinci a malo, sed vince in bono malum.

Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Romanos: Hermanos: No os tengáis por sabios, ni volváis a nadie mal por mal: antes procurad obrar bien no solo delante de Dios, sino también delante de los hombres. Si es posible, y en cuanto esté de vuestra parte, vivid en paz con todos los hombres: no os venguéis, amados míos; mas dad lugar a que pase la ira: porque escrito está:A mi me pertenece la venganza: yo haré justicia dice el señor. Por tanto, si tu enemigo tuviese hambre, dale de comer; si sed, dale de beber; porque si esto hicieres, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No te dejes vencer del mal: mas vence el mal con el bien.

Salmodia

GRADUALE Ps. 101, 16-17 – Timébunt gentes nomen tuum, Dómine, et omnes reges terræ glóriam tuam. V. Quóniam ædificávit Dóminus Sion, et vidébitur in majestáte sua.

Allelúja, allelúja. V. Ps. 96, 1.Dóminus regnávit, exsúltet terra: læténtur ínsulæ multæ. Allelúja.. Gradual. – Temerán las naciones tu nombre, oh Señor y todos los reyes de la tierra tu gloria. V. Porque edificó el Señor Sión, y allí será visto en su majestad.Aleluya, aleluya.- V. El señor reina ya, regosíjese la tierra: llénense de júbilo todas las islas. Aleluya.

Evangelio

Con la milagrosa curación de un leproso y del criado del Centurión de Cafarnaúm, inaugura Jesús la conversión de los Gentiles, enseñándonos con esto a no despreciar ni dar por perdido a nadie, por alejado que esté de Dios.

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Matth. 8, 1-13 In illo témpore: Cum descendísset Jesus de monte, secútæ sunt eum turbæ multæ: et ecce leprósus véniens, adorábat eum, dicens: Dómine, si vis, potes me mundáre. Et exténdens Jesus manum, tétigit eum, dicens: Volo. Mundáre. Et conféstim mundáta est lepra ejus. Et ait illi Jesus: Vide, némini díxeris: sed vade, osténde te sacerdóti, et offer munus, quod præcépit Móyses, in testimónium illis. Cum autem introísset Caphárnaum, accéssit ad eum centúrio, rogans eum, et dicens: Dómine, puer meus jacet in domo paralyticus, et male torquétur. Et ait illi Jesus: Ego véniam, et curábo eum. Et respóndens centúrio, ait: Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur puer meus. Nam et ego homo sum sub potestáte constitútus, habens sub me milites, et dico huic: Vade, et vadit: et álii: Veni, et venit; et servo meo: Fac hoc, et facit. Audiens autem Jesus, mirátus est, et sequéntibus se dixit: Amen dico vobis, non invéni tantam fldem in Israël. Dico autem vobis, quod multi ab Oriénte et Occidénte vénient, et recúmbent cum Abraham, et Isaac, et Jacob in regno cælórum: fílii autem regni ejiciéntur in ténebras exterióres: ibi erit fletus, et stridor déntium. Et dixit Jesus centurióni: Vade, et sicut credidisti, fiat tibi. Et sanátus est puer in illa hora.

CredoU Continuación del santo Evangelio según S. Mateo.En aquel tiempo: Habiendo bajado Jesús del monte, le siguió mucho gentío, y vino un leproso y le adoraba diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Y extendiendo Jesús la mano, le tocó diciendo: Quiero, queda limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Y le dijo Jesús: guárdate de decírselo a nadie; mas vete, preséntate al sacerdote, y ofrece la ofrenda que mandó Moisés, para que les sirva de testimonio. Y habiendo entrado en Cafarnaúm se llegó a Él un centurión y le rogó diciendo: Señor, tengo un criado postrado en casa, paralítico, y sufre mucho. A lo que respondió Jesús: Yo iré y le curaré. señor, replica el centurión, yo no soy digno de que entres bajo mi techo; pero di una sola palabra y será curado mi criado. Pues yo soy un hombre que, aunque bajo la potestad de otro, luego que digo a uno de los soldados que mando: ve, va: y a otro: ven, y viene: y lo mismo cuando mando a un siervo mío: haz esto, y lo hace. Oyéndolo, pues, Jesús, quedó admirado y dijo a los que le seguían: En verdad, en verdad os digo, que no he encontrado tanta fe en Israel. Y también os digo: muchos vendrán de Oriente y del Occidente, y se pondrán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mientras que los hijos destinados a este reino serán arrojados a las tinieblas infernales donde habrá llanto y crujir de dientes. Entonces dijo al centurión: Anda, que te sucederá como has creído: y sanó el criado en aquella hora.  – Credo.

OFFERTORIUM Ps. 117,16 et 17

Déxtera Dómini fecit virtútem, déxtera Dómini exaltávit me: non móriar, sed vivam, et narrábo ópera Dómini.Ofertorio. –  La diestra del Señor ha hecho maravillas: la diestra del señor me ha ensalzado; ya no moriré, sino que viviré y publicaré las obras del señor

Oración-Secreta

SECRETAHæc hóstia, Dómine, quæsumus, emúndet nostra delícta: et ad sacrifícium celebrándum, subditórum tibi córpora, mentésque sanctífcet. Per Dóminum. Haz, oh Señor, que esta hostia sirva para borrar nuestros pecados y santifique los cuerpos y las almas de tus siervos, a fin de que puedan celebrar dignamente el sacrificio. Por Jesucristo Nuestro Señor

Prefacio de la Sma. Trinidad

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
COMMUNIO Luc. 4, 22 – Mirabántur omnes de tris, quæ procedébant de ore Dei. Comunión.Se maravillaban todos de las palabras que salían de la boca de Dios.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIOMundet et múniat nos, quæsumus, Dómine, divíni sacraménti munus oblátum: et, intercedénte beáta Vírgine Dei Genitríce María, cum beáto Joseph, beátis Apóstolis tuis Petro et Paulo, atque beáto N. et ómnibus Sanctis; a cunctis nos reddat et perversitátibus expiátos, et adversitátibus expedítos. (Per eúmdem Dominum.) Suplicámoste, oh Señor, que por lo  mismo que nos concedes hacer uso de tan altos Sacramentos, te dignes también ponernos en buenas condiciones para aprovecharnos de sus efectos. Por Jesucristo Nuestro Señor.

 

  • (1)Era necesario que el sacerdote lo declarara limpio de la lepra, para que el enfermo recobrara la patente de ciudadanía. (volver)
  • (2)¡Qué fe tan viva y qué oración tan confiada la de este militar, con todo y ser gentil! El mismo Jesús se pasma al  oírle y no puede menos que expresarlo.  (volver)

 

SAN TIMOTEO,* Obispo y Mártir

24 de enero

Predica la palabra de Dios, insiste con ocasión y sin ella, reprende, ruega, exhorta con toda paciencia y doctrina. (2 Timoteo, 4, 2).

He aquí un obrero apostólico formado por la mano de San Pablo: es Timoteo, su discípulo, su coadjutor en la predicación del Evangelio, el heredero de su celo y el imitador de sus virtudes. Fue masacrado por reprender a los gentiles sus insensatas supersticiones. ¡Gran santo, inspíranos el espíritu del Apóstol de las gentes; enséñanos a santificarnos y a convertir a los demás!

MEDITACIÓN
SOBRE LOS TRES EFECTOS
DEL CELO POR LAS ALMAS

I. Aunque no todos los cristianos sean apóstoles, deben con todo tener celo por la salvación del prójimo. Pero a fin de que ese celo esté bien ordenado, cada uno debe comenzar por convertirse a sí mismo. Tú tienes celo por la conversión de tus parientes, de tus amigos, de tus servidores; les adviertes caritativamente sus faltas; este celo es digno de alabanza, pero, si no te adviertes a ti mismo, es in discreto; mira si no tienes los defectos que reprochas a los demás.

II. Contribuye todo lo que puedas, con tus pa labras, a la salvación de los demás. Jesucristo no tuvo a menos conversar con los niñitos, ni con la Samaritana, para mostrarles el camino del cielo. Una buena palabra que digas a ese pariente, a ese amigo, a ese servidor, ganará su alma para Dios. Jesucristo ha derramado toda su sangre para rescatar esa alma, ¿y tú no quieres decir una palabra para impedir que se condene? ¿Dónde está tu caridad?

III. ¿Quieres ser un verdadero apóstol? Predica con tus actos. Lleva una vida ejemplar, más con moverás cuando te vean, que oyendo al más famoso de los predicadores; tu modestia detendrá aun a los más libertinos. ¿Cuántas ocasiones de trabajar por el prójimo dejas escapar? Es seguro, dice San Gregorio, que Dios te pedirá cuenta del alma de tu prójimo, si descuidas trabajar en su salvación en la medida en que lo puedas.

El celo por las almas
Ruega por los eclesiásticos.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, ved cómo pesa sobre nosotros la carga de nuestras propias obras, y fortificad nos por medio de la gloriosa intercesión de San Timoteo, vuestro mártir y pontífice.   Por N. S. J. C. Amén.

  • * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)
  • Dice Santo Tomás, acerca del «celo», que éste proviene de la intensidad del amor, a Dios que merece ser amado sobre todas las cosas y al prójimo por amor de Dios, buscando en todo la gloria de Dios y la salvación de las almas (Cfr. Sumo 1-II, q. 28, a. 4 y II-II, q. 36, a. 2). (Nota del T.) (volver)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


Iglesia Nuestra Señora de la Paz

Fachada de la Iglesia Nuestra Señora de la Paz, en el barrio de San Basilio

Interior de la Iglesia Nuestra Señora de la Paz, en el barrio de San Basilio

Nota: Tuve la intención de presentar información sobre esta bella Iglesia, pero me fue imposible, ya que el sitio web donde se encuentra y del cual tomé las fotografías anteriores, está protegida por derechos de autor y no es posible copiar el texto del artículo, así que, aquí les dejo el en lace: http://www.artencordoba.com/LUGARES-INTERES/Lugares-Interes-Cordoba-Alcazar-Viejo.html

Derechos de autor de las fotografías presentadas en esta entrada pertenecen a: http://www.artencordoba.com

Atentamente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ,(*)

24 de enero

(1085)

La advocación de la Santísima Virgen María como Nuestra Señora de la Paz, se originó en la ciudad española de Toledo, hacia fines del siglo XI. Desde ahí se extendió su devoción por toda España, y más tarde pasó a América, donde todas las naciones que fueron dominadas y civilizadas por España, profesaron una veneración muy especial por Nuestra Señora de la Paz, que tiene un santuario en cada una de las grandes ciudades hispanoamericanas y fue adoptada como patrona principal de la República de El Salvador.

En la vida de San Ildefonso, arzobispo de Toledo (23 de Enero) y devoto fervientísimo de la Virgen Maria, se relata cómo el 18 de diciembre del año I 645, tras el décimo concilio toledano, el santo prelado, en compañía de su sé quito, se dirigió, pasada la medianoche, a la Catedral para cantar los maitines. Al tiempo de entrar se produjo en el altar un fuerte resplandor que no podían resistir los ojos corporales. Los acompañantes de San Ildefonso huyeron asusta dos, pero éste avanzó resueltamente y vio a la Santísima Virgen, que había descendido de los cielos y estaba sentada en el trono episcopal del santo. La Madre de Dios habló con dulces palabras a su fiel servidor y le entregó una casulla, después de lo cual desapareció. Por aquel particular beneficio, la Iglesia de Toledo decretó que el día 24 de Enero, un día después de la fecha en que se conmemora la muerte de San Ildefonso, se celebrase en todo el arzobispado, con festividad especial, el memorable descenso de la Virgen María a la Iglesia Cate dral. Por lo tanto, desde el siglo VII, la Catedral de Toledo quedó consagrada a la Santísima Virgen. Su nombre de Nuestra Señora de la Paz le fue impuesto tres siglos después, en el año de 1085, por un acontecimiento memorable que pasamos a relatar.

Precisamente en el año de 1085, Alfonso VI, llamado el Bravo, rey de Asturias y de León, reconquistó de los moros la ciudad de Toledo. Una de las condiciones estipuladas en el tratado de paz, fue la de que el templo principal de la ciudad quedase como mezquita a los moriscos. El rey Alfonso firmó el tratado y en seguida se ausentó de Toledo, dejando a su esposa, la reina Constanza, como gobernadora de la plaza. Pero sucedió que los cristianos consideraron como cosa indigna que, si eran dueños de la ciudad, no lo fuesen de la Iglesia Metropolitana consagrada a la Santísima Virgen. En consecuencia, los cristianos fueron a presentar sus quejas ante el arzobispo Don Rodrigo y ante la reina Constanza, quienes compartieron su horror de que la Catedral sirviese para los cultos del falso profeta Mahoma y apoyaron sus peticiones. Alentados por aquella tácita autorización, los cristianos trataron de apoderarse de la Cate dral con gente armada, sin tener en cuenta el compromiso del rey ni el peligro a que se exponían en aquella ciudad donde era mayor el número de infieles. En efecto, los moros, al advertir el ataque, tomaron también las armas y, juzgando que el rey Alfonso quebrantaba el pacto juramentado, se lanzaron furiosos contra los cristianos para vengar la injuria. Se entabló el recio combate frente a la Catedral y no cesó hasta que la reina y el arzobispo se presentaron en el campo de batalla para aclarar que el ataque se había lanzado sin saberlo el rey;. En seguida, los moros enviaron embajadores al monarca para denunciar el atentado, y volvió Don Alfonso a Toledo precipitadamente, con e] firme propósito de hacer un escarmiento en la reina, el arzobispo y los cristianos, por el quebrantamiento que habían hecho a su real palabra. Tan pronto como los cristianos de la ciudad tuvieron noticia de la cólera del rey, salieron a su encuentro en procesión, encabezados por el arzobispo, la reina y la hija única de Don Alfonso. Pero ni las súplicas de aquellos personajes, ni los ruegos del pueblo para que los perdonase, atento al motivo que los animó al ataque y que no era otro que el de tributar culto al verdadero Dios en la gran iglesia de Toledo, consiguieron que el monarca accediese a faltar a su honor y a la palabra que había empeñado. Don Alfonso anunció a los solicitantes, que la Catedral queda ría en poder de los infieles, como lo había prometido. Pero en ese momento se produjo un acontecimiento extraordinario, que todos tomaron como una señal de que Dios había escuchado sus plegarias. Los moros tomaron en considera ción el peligro a que se exponían si mantenían el culto a Mahoma en la iglesia principal de aquella ciudad cristiana y enviaron al encuentro del rey a una comitiva de sus jefes. Los embajadores salieron de Toledo y, postrados ante Don Alfonso, le suplicaron que perdonase a los cristianos y que se comprometían a devolverle la Catedral.

Grande fue el regocijo del rey y el de su pueblo que vieron en aquella solución inesperada una obra de la Divina Providencia. El monarca ordenó, con el beneplácito del arzobispo y de todos los fieles que, al día siguiente, precisamente un 24 de enero, se tomase posesión de la Catedral y se hiciesen festividades especiales en honor de la Virgen María de la Iglesia Metropolitana, a la que, por haber restablecido la paz en la fecha de su fiesta, se la veneraría en adelante como a Nuestra Señora de la Paz. Aquel 24 de enero de 1085, se realizaron en Toledo magníficas ceremonias y espléndidas procesiones en honor de Nuestra Señora de la Paz, con cuyo título se venera hasta hoy a la Madre de Dios.

Los datos para esta nota fueron tomados, principalmente del Año Cristiano de Mariano Galván Rivera (México, 1835), vol. I, pp. 324-327, así como del artículo dedicado a Toledo en la Enciclopedia Voz, t. III, pp. 920-922.

* Vidas de los Santos, de Butler. Vol. I, ed. 1964

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Los santos que reinan con Cristo

24 de Enero

SAN RAIMUNDO DE PEÑAFORT,* Confesor

23 de enero

Sé fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida. (Apoc., 2, 10).

Este santo empleó una gran parte de su vida en la conversión de los sarracenos. Dios bendijo sus esfuerzos: en 1256 escribía el santo al general de su orden que diez mil sarracenos habían recibido el bautismo. Obró gran número de milagros. Como se le rehusase un navío para pasar de la isla de Mallorca a Barcelona, extendió su manto sobre las olas y re corrió así un trayecto de sesenta lenguas. Murió a los cien años de edad, el 6 de enero de 1275.

MEDITACIÓN
NUESTRA VIDA
ES UNA NAVEGAClÓN

I. El mundo es como un dilatado mar, nuestra vida es su travesía. Para arribar felizmente al puerto, es menester imitar a los pilotos, que ni miran el mar, ni la tierra, sino solamente el cielo. Así, durante todo el curso de tu vida, dirige tus miradas hacia lo alto: no consideres sino el cielo. Que tu amor y tu esperanza estén en el cielo: pídele valor, espera de él tu recompensa; que tu esperanza toda provenga de lo alto. (San Agustín).

II. Se está expuesto en el mar a las calmas y las tempestades, a los escollos, a los piratas y a otros mil peligros; pero se los evita, ora por la pe ricia del piloto, ora por los socorros del cielo. Nuestra vida es una mezcla de bienes y de males, de alegrías y de tristezas; tiene sus momentos de calma y sus días de tempestad; el demonio, nuestros enemigos, la carne, las pasiones, son para nuestra alma como rocas y escollos; los evitaremos sin embargo si imploramos el auxilio de Dios, y si seguimos los consejos de un director espiritual prudente y sabio.

III. La muerte es el puerto a que debemos arribar. A veces la nave naufraga en el puerto, otras da con playas cuyos habitantes son más peligrosos que los escollos y tempestades. ¡Ay! estamos en esta mar sin saber a ciencia cierta a qué puerto arribaremos; sin embargo, vivamos bien y no temeremos la muerte. Aquél que no quiere ir a Jesús, ése sólo debe temer la muerte. (San Cipriano).

El pensamiento del paraíso
Orad por los navegantes.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis elegido al bienaventurado Raimundo para hacer de él un ministro ilustre del sacramento del bautismo, y que le habéis hecho atravesar milagrosamente las aguas del mar, conceded nos, por su intercesión, la gracia de que produzcamos frutos de penitencia y lleguemos un día al puerto de la salvación eterna.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

23 de Enero

SANTOS VICENTE y ANASTASIO,* Mártires

22 de enero

Alegraos con la esperanza, sed pacientes en la tribulación, perseverad en la oración. (Rom., 12, 12).

Vicente sufrió todas las clases de torturas que puede imaginar la crueldad más refinada. En medio de los tormentos resplandecía en su rostro y en sus palabras una tranquilidad tal, que parecía, dice San Agustín, que el Vicente que hablaba fuese distinto del que sufría.

Anastasio, de nacionalidad persa, después de haber sufrido varios tormentos, fue condenado a muerte por el rey Cosroes. Antes que a él, se estranguló a otros 68 cristianos. Cuando le llegó su turno: «Esperaba», dijo, «otro género de muerte más cruel; pero ya que Dios me llama a Él por un camino tan fácil, no me costará nada el sacrificio de mi vida; le ruego sólo que se digne aceptarlo».

MEDITACIÓN
SOBRE
LOS TRES MOTIVOS
QUE DEBEN MOVERNOS A PACIENCIA

I. Es menester sufrir en este mundo, porque el sufrimiento es inevitable en esta vida. Somos hombres es decir, tenemos un cuerpo y un alma que nos proporcionarán una infinidad de ocasiones de ejercer la paciencia: nuestro cuerpo por sus flaquezas, nuestra alma por su ignorancia y sus pasiones. ¿Cómo sufres tú las incomodidades de esta vida? ¿No te impacientas? Recuerda que eres hombre, y que no está en tu poder el escapar a las tribulaciones.

II. Somos pecadores y en calidad de tales debemos soportar pacientemente los sufrimientos, que son, por lo común, efectos de la justicia y de la cólera de Dios. ¡Ah! ¡cuán agradable te resultarán las cruces si consideras que has merecido el infierno! ¡Dios mío, hiéreme, castígame en esta vida, con tal que me perdones en la otra! (San Agustín).

III. Eres cristiano y debes vivir la vida de Jesucristo, vale decir, continuar su pasión en tu cuerpo. He ahí a lo que te obliga tu bautismo. ¿Has reflexionado en las distintas razones que tienes para soportar pacientemente tus penas? ¿Habría algo capaz de afligirte si estuvieras realmente persuadido de estas verdades? Puesto que es preciso sufrir necesariamente en este mundo, suframos con paciencia, suframos con alegría, para hacernos dignos de nuestro título de cristiano.

La alegría en los sufrimientos
Orad por el Japón.

ORACIÓN

Señor, escuchad nuestros humildes ruegos, a fin de que, por la intercesión de los bienaventurados mártires Vicente y Anastasio, seamos librados de las iniquidades de que nos reconocemos culpables.  Por N. S. J. C. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

22 de Enero

Hoy 21 de Enero de 2009

La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...

¡Deo Gratias!

“La Gloria de Dios y la Salvación de los hombres”

Gracias por tu visita y tus comentarios…

SANTA INÉS,* Virgen y Mártir

21 de enero

Gocémonos, y saltemos de júbilo y demos gloria a Dios, pues han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha engalanado. (Apocalipsis, 19, 7).

He aquí a la esposa del Cordero de Dios. Búrlase ella para conservar su cuerpo y su corazón para su esposo Jesús, de las proposiciones y de las amenazas del tirano. Los ángeles la acompañan a un lugar infame, y dan muerte al insolente que quiere arrebatarle la honra; mas ella devuélvele la vida y lo convierte a la fe. Se la echa al fuego, pero el fuego respeta a la tierna virgen y da muerte a los verdugos. Condenada, finalmente, a ser decapitada, inclina la cabeza y va al cielo a juntarse con su Esposo di vino a quien prometiera fidelidad.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SANTA INÉS

I. Santa Inés consagra su cuerpo y su alma a Jesús, a los trece años, mediante el voto de castidad. ¡Qué amable Esposo elige! ¡Qué bello! ¡Qué sabio! ¡Qué poderoso! ¡Cuánto amor tiene por ella! Conságrate enteramente a Él, y experimentarás los dulces efectos de su amor. ¡Oh Jesús, divino esposo de nuestra alma, si los hombres os conociesen, os ama rían y despreciarían las efímeras bellezas de la tierra para poseeros! ¡Os amo, Dios mío! Si es poco, haced que os ame con amor más ardiente y más puro. (San Agustín).

II. Se amenaza a Santa Inés con los tormentos más crueles si no se casa con el hijo del prefecto de Roma, pero ella responde que es la prometida de Jesucristo. Se la arroja a las llamas, pero éstas no hacen sino aumentar su amor; las heridas la hacen más bella y más parecida a su divino Esposo. ¿Qué haces tú para conservar tu cuerpo y tu alma para Jesucristo? ¿Qué tormentos soportarías? Avergüénzate de saberte menos generoso que una niña de trece años. Tenía menos fuerzas que tú, pero más valor; tenía más fe y amor para con Jesucristo.

III. Se le promete una considerable fortuna si consiente en casarse con el hijo del prefecto; resiste a las seducciones como ha resistido a los suplicios. ¡Cuán pocas personas hay que resistan al atractivo de los placeres! Cuídate de ese doble veneno.Es más fácil resistir a los tormentos que a la voluptuosidad. Los tormentos aterran: la voluptuosidad ha laga. (San Cipriano).

La castidad
Orad para la buena educación
de la juventud.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, que elegís en el mundo a los más débiles para confundir a los más fuertes, haced, por vuestra bondad, que, celebrando la solemnidad de vuestra virgen Santa Inés, experimentemos los efectos de su protección junto a Vos.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

21 de Enero

SANTOS FABIÁN Y SEBASTIÁN,* Mártires

20 de enero

Entrad por la puerta angosta, porque la puerta ancha y el camino espacioso son los que conducen a la perdición, y son muchos los que entran por él. (San Mateo, 7,13).

Fabián era un laico cuando fue elegido para su ceder al Papa Antero, en el año 236. Una paloma bajó del cielo, se posó en su cabeza y lo señaló, con lo que fue elegido por el clero y el pueblo. San Cipriano le da el título de hombre incomparable, y dice que la gloria de su muerte ha correspondido plena mente a la pureza de su vida.

Sebastián, condenado por Diocleciano a ser atravesado con flechas, fue dejado por muerto en el lugar del suplicio. Recobrada la salud, se presentó al emperador y le reprochó abiertamente su impiedad. El tirano, exasperado por tanta audacia, lo condenó a ser apaleado hasta hacerlo expirar bajo los golpes. Una piadosa mujer, de nombre Lucina, recogió sus venerables restos y los colocó en las catacumbas, en el lugar donde hoy se levanta la basílica que lleva su nombre.

MEDITACIÓN
SOBRE EL PEQUEÑO NÚMERO
DE LOS ELEGIDOS

I. El número de los elegidos es muy pequeño. ¡Hay tantos herejes y cismáticos que voluntariamente se pierden, tantos infieles e idólatras que todavía están privados de la luz del Evangelio! ¿Si Dios te hubiera hecho nacer en medio de esos pueblos, cuál hubiera sido tu suerte? ¡Cuán obligado os estoy, Dios mío, de que me hayáis hecho nacer de padres cató1icos! Mas si no aprovecho las luces de la fe seré mucho más severamente castigado que esos pueblos.

II. ¡Hay tantos malos cristianos, tantos impíos, tantos libertinos que jamás verán a Dios en el cielo! ¿No eres uno de ellos? ¡Cuán desgraciado serías sien do camarada de ellos en sus desórdenes, porque también habrías de ser su camarada en sus suplicios! Ruega a Dios mueva sus corazones; trabaja en su conversión con tus palabras y con tu ejemplo. Humíllate, porque tú también caerías en las mismas faltas, si Dios te abandonase a tu propia flaqueza.

III. No eres del número de esos libertinos y de esos impíos, pero eres un cristiano vulgar, sigues el camino ancho, espacioso. ¡Ten cuidado! Es preciso seguir al pequeño número y caminar por el camino estrecho. No sigas ni la costumbre, ni el ejemplo del mundo, sino la razón, el Evangelio y el ejemplo de los santos. El mundo está tan corrompido que sus leyes concuerdan con el pecado; sus seguidores se persuaden de que el crimen es lícito, porque ha ve nido a ser común. (San Cipriano).

La imitación de los santos
Orad por los infieles.

ORACIÓN

Oh Dios omnipotente, mirad nuestra flaqueza, mirad cómo el peso de nuestras obras nos agobia, y fortifícanos por la gloriosa intercesión de vuestros bienaventurados mártires Fabián y Sebastián.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


Los santos que reinan con Cristo

20 de Enero

SAN CANUTO,* Rey y Mártir

19 de enero

Todo hijo de Dios vence al mundo; y lo que nos hace alcanzar victoria sobre el mundo es nuestra fe. (1 San Juan, 5, 4).

Apenas ascendido al trono de Dinamarca, obtuvo este rey insignes victorias sobre sus enemigos; no se dejó, empero, deslumbrar por la gloria militar, veíaselo, en medio de sus triunfos, poner humildemente su corona a los pies de Jesús crucificado, y ofrendar a este Rey de reyes su persona y su reino. Como supiese que atentaban contra su vida, fue a la Iglesia de San Albano y, con la mayor calma, se confesó y comulgó. Estaba orando por sus enemigos, cuando un venablo, que le arrojaron por una ventana, lo echó por tierra al pie del altar. Sucedió esto en el año 1086.

MEDITACIÓN
SOBRE LA CONSTANCIA
EN NUESTRAS SANTAS EMPRESAS

I. El que quiera obtener recompensa por sus trabajos debe perseverar hasta el fin. Es preciso domeñar la inconstancia de nuestra alma respecto de Dios, y observar religiosamente todo lo que le hemos prometido. Dios es inmutable, sus servidores no deben ser inconstantes. Él quiere darse a nosotros durante toda la eternidad, ¿no es justo, pues, que nosotros permanezcamos constantemente dedicados a su servicio durante el tiempo tan corto de nuestra vida? Después de todo, no podemos pretender agradar a Dios con nuestra virtud, si sólo somos virtuosos por arranques, por capricho, y cuando nos plazca.

II. Nada debemos emprender, ni siquiera por la gloria de Dios, sin haber previsto todas sus consecuencias; pero, una vez tomada la resolución nada debe impedimos que ejecutemos lo que nos propusimos para su gloria. Ni el temor a los sufrimientos, ni el amor a los placeres, ni las burlas de los hombres deben desanimarnos. Los mártires persistieron en la confesión de Jesucristo a pesar de las amenazas de los tiranos; los santos penitentes perseveraron en sus austeridades no obstante la rebeldía de la carne y las tentaciones del demonio.

III. Cuando se trata de hacer fortuna o de adquirir renombre no retrocedemos ante sacrificio alguno; ¡flaquea nuestro corazón, oh Dios mío, sólo cuando se trata de serviros a vos! Los herejes y los impíos perseveran tan obstinadamente ultrajándoos, ¿no es justo que nosotros seamos constantes sirviéndoos? Jamás nos cansaremos de trabajar para el cielo si consideramos la brevedad de nuestra vida, la in certidumbre del momento de nuestra muerte, la grandeza de los suplicios del infierno y de las recompensas del paraíso. Mantengamos nuestro valor con es tos grandes pensamientos, como se incita el servidor a soportar la fatiga pensando en la retribución que se le ha prometido. El pensamiento de la recompensa hace ligero al hombre el peso del trabajo. (San Gregorio).

La devoción al Smo. Sacramento del altar
Orad por los que os persiguen.

ORACIÓN

Oh Dios, que para ilustrar a vuestra Iglesia os dignasteis honrar al bienaventurado Canuto, rey, con la palma del martirio y con el don de milagros, ha ced, os suplicamos, que, marchando por las huellas de aquél que demostró ser imitador de la Pasión del Salvador merezcamos llegar a los júbilos eternos.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

19 de Enero

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ROMA*

18 de enero

Nada temáis a los que matan el cuerpo y no pueden matar el alma: temed antes al que puede arrojar alma y cuerpo en el infierno. (Jesucristo en San Mateo, 10,28).

Era antigua costumbre en la Iglesia de Occidente festejar el aniversario de la consagración del obispo. Era pues de esperar que se conmemorase de algún modo, desde los primeros tiempos, la entronización de San Pedro como obispo de Roma. Tal es el motivo de la solemnidad de este día, que encontramos mencionada en los libros litúrgicos desde fines del siglo VI.

MEDITACIÓN
SOBRE
EL BUEN Y
EL MAL TEMOR

I. No debes temer a los hombres, porque no tienen poder alguno sobre tu alma. No pueden causarte en el cuerpo sino dolores cortos y leves; y,  no obstante, los temes más que a Dios. Nada quisieras decir, ni hacer, que pudiese disgustar a un hombre poderoso; no te atreverías a ejecutar algo  inconveniente en presencia de un hombre honrado, y, sin embargo, todos los días ofendes a Dios con tus palabras, con tus pensamientos, con tus acciones. ¿Dónde está tu juicio? ¿Dónde tu fe?

II Temes los sufrimientos, las enfermedades, la pobreza, la tristeza, y todos los males de esta vida. ¿Qué mal pueden causarte estas aflicciones? Ellas te desapegan de las creaturas; rompen las cadenas de tu alma al mortificar tu cuerpo; te acercan a tu patria celestial al hacerte sentir las tristezas del exilio. ¡Ah! ¡no son estos sufrimientos, sino los de la otra vida los que hay que temer!

III. ¡Temes la deshonra, la calumnia, las humillaciones y, muy a menudo, para conservar una honra imaginaria ante los hombres, ofendes a Dios! Desdichado, ¿no sabes que la verdadera honra se basa en la virtud? ¿Qué te importa lo que los hombres piensen de ti, siempre que te estime Dios y te premie? ¡Extraña ceguera! Témense las leyes humanas y se desprecia el Evangelio como si las órdenes de Jesucristo no valiesen lo que valen los decretos de los príncipes. (San Jerónimo).

El temor de Dios 
Orad por el Papa

ORACIÓN

Oh Dios, que acordasteis a vuestro bienaventurado Apóstol Pedro el poder de atar y desatar, concedednos, por su intercesión, ser libertados de las cadenas de nuestras culpas.  Por N. S. J. C. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

18 de Enero

Hoy 17 de Enero de 2010

La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...

¡Deo Gratias!

“La Gloria de Dios y la Salvación de los hombres”

Gracias por tu visita y tus comentarios…

Las Fiestas del año 2010

Después del Evangelio de la Epifanía (6 de Enero), se realiza el anuncio solemne de las Fiestas móviles del año en curso, con la siguiente fórmula, que traducimos y adaptamos al año en curso:

“Habéis de saber, carísimos hermanos, que, contando con la gracia de Dios, así como nos acabamos de regocijar con la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, así también os anunciamos que os alegraréis con la Resurrección de Nuestro mismo Salvador.

El día 31 de Enero será el Domingo de Septuagésima.

El día 17 de Febrero será el día de Ceniza

y el comienzo del ayuno de la Sacratísima Cuaresma.

El 4 de Abril celebraréis con gozo la Santa Pascua de N. S. Jesucristo.

El 13 de Mayo será la Ascensión de N. S. Jesucristo.

El 23 de Mayo, la Fiesta de Pentecostés.

El 3 de Junio, la festividad del Sacratísimo Corpus Christi.

El 28 de Noviembre caerá el Primer Domingo de Adviento de N. S. Jesucristo, a quien se le debe todo honor y gloria por los siglos de los siglos. Amen.”

Tomado de: http://santaiglesiamilitante.blogspot.com

El primer milagro de Jesús

Hoy se honra la tercera de las tres manifestaciones de la fiesta de Epifanía, o sea: el primer milagro de Jesús, convirtiendo el agua en vino en las bodas de Caná.

Así inaugura el Señor su vida pública, y así también comienza María su oficio de Mediadora de todas las gracias.

Esta primer milagro, señala, además, la institución del Sacramento del Matrimonio.

Queriendo Jesús fundar su Iglesia, empieza por formar sobre bases santas y  sólidas la familia, primera y necesaria célula de la sociedad.

He aquí las cosas grandes que recuerda este domingo memorable.

Debería ser este el domingo de los matrimonios cristianos.

Debería él recordar a los esposos el día de sus bodas, y hacerles pensar en sus deberes y en su alta dignidad.

Roguemos todos hoy por la rehabilitación del Matrimonio y por la restauración cristiana de los hogares.

Santa Misa Dominical

SEGUNDO DOMINGO
DESPUÉS DE EPIFANÍA

Jesús cambia el agua en vino en las bodas de Caná.

Semidoble  – Ornamentos verdes

Hoy se honra la tercera de las tres manifestaciones de la fiesta de Epifanía, o sea: el primer milagro de Jesús, convirtiendo el agua en vino en las bodas de Caná. Así inaugura el Señor su vida pública, y así también comienza María su oficio de Mediadora de todas las gracias. Esta primer milagro, señala, además, la institución del Sacramento del Matrimonio. Queriendo Jesús fundar su Iglesia, empieza por formar sobre bases santas y  sólidas la familia, primera y necesaria célula de la sociedad. He aquí las cosas grandes que recuerda este domingo memorable. Debería ser este el domingo de los matrimonios cristianos. Debería él recordar a los esposos el día de sus bodas, y hacerles pensar en sus deberes y en su alta dignidad.  Roguemos todos hoy por la rehabilitación del Matrimonio y por la restauración cristiana de los hogares.

INTROITUS Ps. 65, 4 Omnis terra adóret te, Deus, et psallat tibi: psalmum dicat nómini tuo, Altíssime. Ps. ibid., 1-2. Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dícite nómini ejus: date glóriam laudi ejus. V. Glória Patri. Introito – Adórete, Señor, toda la tierra, y cante tus alabanzas; entone un salmo a tu nombre, ¡oh Dios  altísimo! – Ps. Habitantes todos de la tierra, alabad a Dios con júbilo, entonad un salmo a su nombre, dad esplendor a su alabanza. V. Gloria al Padre.

Gloria in excelsis

Oración-Colecta

ORATIOOmnípotens sempitérne Deus, qui cæléstia simul et terréna moderáris: supplicatiónes pópuli tui cleménter exáudi; et pacem tuam nostris concéde tempóribus. Per Dóminum.R. Amen Omnipotente y sempiterno Dios, que gobiernas tanto los cielos como la tierra: escucha benignamente las súplicas de tu pueblo y haz que tu paz reine en nuestros días. Por Jesucristo Nuestro Señor.

No se dice ninguna otra oración.

Epístola

Cada uno las cualidades y dones que ha recibido de Dios para edificación y provecho de todos, sin estorbar, antes apoyando, la acción de conjunto, de donde resultará un todo completo, perfecto y armónico.

Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Romános. Rom. 12, 6-16 Fratres: Habéntes donatiónes secúndum grátiam, quae data est nobis, differéntes: sive prophetíam secúndum ratiónem fídei, sive ministérium in ministrándo, sive qui docet in doctrína, qui exhortátur in exhortándo, qui tríbuit in simplicitáte, qui præest in sollicitúdine, qui miserétur in hilaritáte. Diléctio sine simulatióne. Odiéntes malum, adhæréntes bono: Caritáte fraternitátis ínvicem diligéntes: Honóre ínvicem præveniéntes: Sollicitúdine non pigri: Spíritu fervéntes: Dómino serviéntes: Spe gaudéntes: In tribulatióne patiéntes: Oratióni instántes: Necessitátibus sanctórum communicántes: Hospitalitátem sectántes. Benedícite persequéntibus vos: benedícite, et nolíte maledícere. Gaudére cum gaudéntibus, flere cum fléntibus: Idípsum ínvicem sentiéntes: Non alta sapiéntes, sed humílibus consentiéntes Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a los Romanos (XII, 6-16) Hermanos: Tenemos dones diferentes, según la gracia que nos ha sido concedida: por lo cual el que ha recibido el don de profecía úselo según la regla de la fe: el que ha sido llamado al ministerio sagrado, dedíquese a su ministerio: el que ha recibido el don de esnseñar, aplíquese a enseñar; el que ha recibido el don de exhortar, exhorte; el que reparte limosna, déla con sencillez; el que preside, hágalo con solicitud; el que hace obras de misericordia, hágalas alegremente. El amor sea sin fingimiento. Tened horror al mal, y sed afectos al bien: amándoos recíprocamente con caridad fraterna, anticipándoos unos a otros con mutuas señales de honor. No seais flojos en cumplir vuestro deber: sed fervorosos de espíritu. servid al Señor. Gozaos con la esperanza; en la tribulación sed sufridos, en la oración perseverantes. socorred las necesidades de los fieles. Ejercitad la hospitalidad. Bendecid a vuestros seguidores; bendecidlos y no los maldigáis. alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran: sintiendo entre vosotros una misma cosa: no alardeando de grnades, sin amoldándoos a los humildes.

Salmodia

GRADUALE Ps. 106, 20-21 Misit Dóminus verbum suum, et sanávit eos: et erípiet eos de intéritu eórum. V. Confiteántur Dómino misericórdiæ ejus: et mirabília ejus fíliis hóminum. ALLELÚJA, allelúja. V. Ps. 148, 2.Laudáte Dóminum, omnes Angeli ejus: laudáte eum, omnes virtútes ejus. Allelúja. Gradual.  – Envió el Señor su Verbo y los sanó: y los libró de la muerte. V. alaben al Señor sus misericordias y sus maravillas para con los hijos de los hombres.Aleluya, aleluya.- V. Alabad al Señor todos sus Ángeles: alabadle todos sus ejércitos. Aleluya.

Evangelio

Primer milagro de Jesús, en unas bodas de Caná de Galilea. A ruegos de su Madre, Jesús convierte el agua en vino, anunciando ya de lejos, el milagro de la Eucaristía, que es lo que, acaso, quería pedirle también María, preocupándose de la suerte de la humanidad.

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 2, 1-11 In illo témpore: Núptiæ factæ sunt in Cana Galilææ: et erat mater Jesu ibi. Vocátus est autem et Jesus, et discípuli ejus ad núptias. Et deficiénte vino, dicit mater Jesu ad eum: Vinum non habent. Et dicit ei Jesus: Quid mihi et tibi est, múlier? nondum venit hora mea. Dicit mater ejus minístris: Quodcúmque dixerit vobis, fácite. Erant autem ibi lapídeæ hydriæ sex pósitæ secúndum purificatiónem Judæórum, capiéntes síngulæ metrétas binas vel ternas. Dicit eis Jesus: Impléte hydrias aqua. Et implevérunt eas usque ad summum. Et dicit eis Jesus: Hauríte nunc, et ferte architriclíno. Et tulérunt. Ut autem gustávit architriclínus aquam vinum factam, et non sciébat unde esset, minístri autem sciébant, qui háuserant aquam: vocat sponsum architriclínus, et dicit ei: Omnis homo primum bonum vinum ponit: et cum inebriáti fúerint, tunc id, quod detérius est. Tu autem servásti bonum vinum usque adhuc. Hoc fecit inítium signórum Jesus in Cana Galilææ: et manifestávit glóriam suam, et credidérunt in eum discípuli ejus.

Credo U Continuación del Santo Evangelio según San Lucas (II, 1-11) – En aquel tiempo: celebrábanse unas bodas en Caná de Galilea y estaba allí la Madre de  Jesús. Fue también convidado Jesús con sus discípulos a las bodas. Y llegando a faltar vino, la  Madre de Jesús le di ce: No tienen vino. Respondióle Jesús: Mujer ¿qué nos va a ti ya mí? aún no ha llegado mi.hora; Dijo su madre  a los que servían: Haced cuanto él os dijere. Había allí seis tinajas de piedra destinadas a las purificaciones judáicas cabiendo en cada una dos o tres cántaros. Y Jesús dijo: Llenad las tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Y Jesús les dice: Sacad ahora, y llevad al maestresala. Y lo hicieron así. Y luego que gustó el maestresala el agua hecha vino, como no saabía de donde era (aunque los sirvientes lo sabían, porque habían sacado el agua), llamó al esposo y le dijo: todos sirven al principio el buen vino: y después que los convidados han bebido bien, entonces sacan el más flojo. Mas tú reservaste el buen vino para lo último. Este fue el primer milagro que hizo Jesús en Galilea. Y manifestó su gloria y creyeron en él sus discípulos. – Credo

OFFERTORIUM Ps. 65,1-2 et 16 – Jubiláte Deo, univérsa terra: psalmum dícite nómini ejus: veníte, et audíte, et narrábo vobis, omnes qui timétis Deum, quanta fecit Dóminus ánimæ meæ, allelúja. Ofertorio. – Cantad con júbilo a Dios habitantes todos de la tierra: entonad un salmo a su nombre: venid y oid todos los que teméis a Dios, y os contaré cuan grandes cosas ha hecho el Señor a mi alma, aleluya.

Oración-Secreta

SECRETAObláta, Dómine, múnera sanctífica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per Dóminum. Santifica, Señor, los dones ofrecidos: y purificanos de las manchas de nuestros pecados. Por Jesucristo Nuestro señor.  

Prefacio de la Sama. Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
COMMUNIO Joann. 2, 7, 8, 9 et 10-11Dicit Dóminus: Impléte hydrias aqua, et ferte architriclíno. Cum gustásset architriclínus aquam vinum factam, dicit sponso: Servásti bonum vinum usque adhuc. Hoc signum fecit Jesus primum coram discípulis suis. Comunión.Dice el Señor: llenad las tinajas de agua y llevad al maestresala. Habiendo gustado el maestresala el agua hecha vino, dijo al esposo: Tú reservaste el buen vino hasta ahora. Este fue el primer milagro que obró Jesús en presencia de sus discípulos.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIOAugeátur in nobis, quæsumus, Dómine, tuæ virtútis operátio: ut divínis vegetáti sacraméntis, ad eórum promíssa capiénda, tuo múnere præparémur. Per Dóminum. Te rogamos, Señor, que aumente siempre en nosotros la acción de tu gracia: para que, fortalecidos con los divinos Sacramentos, nos preparemos con tu gracia para recibir los frutos a ellos prometidos. Por Jesucristo Nuestro Señor. 

  • (1)  Jesús y María accedieron a la invitación para santificar las bodas. En esta ocasión fue cuando Nuestro Señor elevó a Sacramento el contrato natural del Matrimonio, llevando el santo vigor de su gracia hasta las mismas entrañas de donde brota la vida humana.
  • (2) El vocativo «Mujer» que da Jesús aquí a su Madre, equivalía, entre los orientales, a «Señora»; en sentido muy íntimo de cariño y respeto.
  • (3) Ya creían antes, pero con este milagro se robusteció su fe en a divinidad de su Maestro.

FIESTA DEL PATROCINIO DE SANTA FILOMENA

Santa Filomena, la mártir de la castidad y de su fe en Cristo, puede detener el avance del materialismo y del racionalismo frío de hoy, por medio de un espíritu de fe ardiente.

Domingo 17 de enero

(Domingo siguiente al 10 de enero)

EL PATROCINIO DE SANTA FILOMENA, Virgen y Mártir.

Domingo siguiente al 10 de enero

Santa Filomena es patrona de los jóvenes, especialmente de los bebés y de los niños. Es la consoladora de los afligidos y prisioneros. Es el consuelo de los que sufren y los enfermos. Ayuda a los pobres y a los huérfanos. Es consoladora de madres afligidas que la invoquen para ayudar a sus hijos en cosas espirituales o materiales. Ayuda mucho a los estudiantes y a los que tienen que dar exámenes. Es  protectora de los recién casados, y muchas veces les ha dado a las madres estériles la alegría de la maternidad. Asiste y protege a las parturientas. Cuando se la invoca, inspira. Muestra su más grande amparo a sus devotos guiándolos hacia el amor de Cristo y de María.

INDULGENCIAS DE LOS DÍAS DE
FIESTAS DE SANTA FILOMENA

Se pueden ganar una Indulgencia Plenaria confesando y comulgando, rezando oraciones por las intenciones del Santo Padre (por lo menos un Padre Nuestro y un A ve María) y no tener afición por pecar. Esta Indulgencia ha sido concedida al Santuario por decretos de los Sumos Pontífices.

Para leer más sobre Santa Filomena clic en el siguiente enlace: IR A ÍNDICE DE «SANTA FILOMENA»

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


SAN ANTONIO,* Abad

17 de enero

Si quieres ser perfecto, anda y vende cuanto tienes, y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo: ven después, y sígueme. (San Mateo, 11, 21).

San Antonio, al oír estas palabras del Evangelio, se las aplicó como si hubieran sido dichas especial mente para él. Distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto. El demonio, para seducirlo, empleó toda la pompa de las grandezas, todo el brillo del oro y todos los atractivos de la voluptuosidad; pero su humildad lo libró de sus asechanzas, el temor al infierno extinguió los ardores impuros que encendía en su corazón, y la invocación a Jesús le dio la victoria sobre todos sus enemigos. Murió en el año 356.

I. San Antonio abandona y desprecia el mundo, dócil a la inspiración de Dios. Lo abandona generosamente, en la flor de su edad, para consagrar a Dios en el yermo el resto de su vida. ¡Cuántas veces tu también oíste las mismas palabras que convirtieron al santo! Sin embargo, todavía estás en el mundo. No te da el mundo sino trastornos y disgustos, y con todo lo amas; ¡qué no harías si te procurase felicidad!

II. El mundo sigue a San Antonio a la soledad para tentarlo allí. El demonio se sirve de la voluptuosidad, del brillo de las riquezas y de los honores; emplea halagos, amenazas, ilusiones y tormentos, a fin de echarlo de su desierto. Pero quien había vencido al mundo en el mundo, lo venció también en la soledad. La humildad, la oración, la austeridad, la invocación a Jesús le dieron la victoria sobre todas esas tentaciones. Vete a donde quieras, en todas partes encontrarás tentaciones; siempre te atacará el demonio, te seguirá tu carne y te perseguirá por todas partes.

III. Nuestro santo quiere pagar al mundo con la misma moneda; este enemigo había ido a atacarlo a su soledad, va el santo a desafiarlo hasta su casa. Deja el desierto para predicar el desprecio de las riquezas y de los placeres, para animar a los mártires, para confirmar a los cristianos en la fe. Aprended, almas santas, a dejar vuestra soledad y la suavidad de la contemplación para trabajar en la salvación de las almas. Aprended a combatir valerosa mente al mundo por medio del ejemplo de vuestra vida y de vuestras santas conversaciones.

El amor a la soledad
Orad por los que son tentados.

ORACIÓN

Señor, os rogamos hagáis que la intercesión de San Antonio, abad, nos torne agradables a Vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por su asistencia lo que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por N. S. J. C. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

17 de Enero

SAN MARCELO,* Papa y Mártir

16 de enero

Todo lo que hay en el mundo es concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y soberbia de la vida. (1 San Juan, 2, 16).

San Marcelo ejerció el sacerdocio bajo el Papa Marcelino, a quien sucedió en el año 308. Su epitafio, compuesto por el Papa San Dámaso, nos hace saber que por mantener la disciplina de los santos cánones se atrajo la hostilidad de los cristianos tibios, y que fue desterrado por el tirano Majencio en castigo de su severidad contra un apóstata. Murió en el año 309, después de haber gobernado a la Iglesia un poco más de siete meses solamente.

MEDITACIÓN
SOBRE LA CORRUPCIÓN
DEL MUNDO

I. La vanidad reina en el mundo; se quiere figurar o elevarse por sobre los demás. Esta vanidad se manifiesta en las palabras, en los actos, en las casas, en el vestir, y muy a menudo se la encuentra aun en las prácticas más santas de la religión. ¡Oh mundo, cuán henchido estás de orgullo! Se ve claramente que Satanás es tu señor, y que Jesucristo está ausente de tus máximas y de tus acciones. ¿Se pueden amar los vanos honores considerando a Dios que nace desconocido y que muere oprobiosamente en una cruz?

II. La voluptuosidad es un vicio tan común en el mundo, que parece que la mayoría de las profesiones que se ejercen en él, no tienen otro objeto que el de satisfacerla. Inficiona todas las edades, todos los sexos, todas las condiciones. ¿Cómo resistir a esta corrupción universal? ¡Ah! más bien huye lo antes posible; retírate de Sodoma, no suceda que te veas envuelto en su ruina. Si no puedes abandonar el mundo, declara sin embargo que eres enemigo del mundo y de sus placeres.

III. La sed de riquezas es el tirano del mundo; por él trabájase noche y día, sacrificase la tranquilidad, el honor, la salud, la vida, la salvación. En una palabra, el oro es el dios del mundo; empero, para entrar al cielo es menester ser pobre, si no de hecho por lo menos por el desasimiento de las riquezas. ¿Qué amor tienes por la pobreza, que Jesucristo amó tanto? Considera como cruz lo que el mundo ama, y adhiérete con toda la fuerza de tu amor a lo que el mundo considera como cruz. (San Bernardo).

La huida de las tentaciones 
Orad por vuestros
superiores eclesiásticos.

ORACIÓN

Os suplicamos, Señor, que escuchéis las oraciones de vuestro pueblo, y que el bienaventurado Mar celo, vuestro pontífice mártir, cuyos padecimientos honramos, nos preste el socorro de sus méritos.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

16 de Enero

SAN PABLO,* Primer Ermitaño

15 de enero

Cualquiera de vosotros que no renuncia todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. (San Lucas, 14, 33).

Ilustre fundador de los eremitas, ¡cuán hermoso resultaba veros en vuestra gruta, vestido con un manto de hojas de palma, alimentado con un medio pan que un cuervo os traía cada día! Una fuente os daba de beber, la roca os servía de lecho, y estabais más contento en esa gruta que los reyes en sus palacios. ¡Gran Santo, haced que meditando vuestra vida aprendamos a despreciar el mundo y sus falsas máximas!

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SAN PABLO

I. San Pablo, al ver a los perseguidores atacar la fe y la virtud de los cristianos mediante el cebo de los placeres, buscó en la soledad un abrigo contra la tentación. ¿Amas la pureza? ¿Quieres, a imitación de San Pablo, conservar esta bella virtud? Huye de las ocasiones. En esta clase de combates la huida asegura la victoria.

II. Aunque no fuese designio de Pablo el permanecer en la soledad, fue el de Dios el mantenerlo en ella. Tantas dulzuras hízole gustar en ese desierto,que desde entonces despreció el mundo y sus placeres. Alma tímida, ¿qué temes tú? Dios te llama, quiere desasirte del mundo; prueba, ensaya cuán suave es pertenecerle totalmente. Las dificultades se desvanecerán desde que pongas manos a la obra. No perderás tus placeres, sino que los trocarás en una alegría más sólida y más santa.

III. San Pablo permaneció en esta terrible soledad durante ochenta años, sin ver a nadie, excepto a San Antonio, que, inspirado de lo alto, lo fue a visitar. Tú comienzas con fervor, pero este fervor es sola mente fuego de paja que se extingue en un instante. Ánimo, continúa; la eternidad bienaventurada que esperas, el Dios a quien sirves, valen la pena de que perseveres en la virtud durante los pocos años que te quedan de vida.

La huída de las tentaciones
Orad por vuestros superiores eclesiásticos

ORACIÓN

Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de alegría con la solemnidad del bien aventurado Pablo, vuestro confesor, haced, por vuestra bondad, que honrando la nueva vida que recibió en el cielo, imitemos la que vivió en la tierra.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

15 de Enero

Hoy 14 de Enero de 2009

La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...

¡Deo Gratias!

“La Gloria de Dios y la Salvación de los hombres”

Gracias por tu visita y tus comentarios…

SAN HILARIO,* Obispo, Confesor

14 de enero

¿Qué cosa es vuestra vida? Un vapor que por un poco de tiempo aparece, y luego desaparece. (Santiago, 4, 15).

San Hilario se convirtió a la fe cristiana leyendo la Sagrada Escritura. Tuvo la gloria de que fuera su discípulo el gran santo Martín, a quien comunicó su extraordinaria doctrina y su ardiente celo. Defendió la fe contra los herejes y fue desterrado por causa de la ortodoxia. Murió en el año 368.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA HUMANA

I. ¿Qué cosa es la vida humana? Es, dice el apóstol Santiago, un vapor que, casi al mismo tiem po, aparece y desaparece. ¡Qué corta es esta vida! Apenas comenzamos a vivir es menester, ya, pensar en morir. ¡Qué insegura es! No sabemos cuándo concluirá. Mas, ¡cuán llena está de miserias! ¿Puedes decir con verdad que has vivido un día siquiera sin disgusto? Sin embargo, amamos esta vida tan miserable, y tememos la muerte que debe abrirnos el paraíso: es que nuestra fe no es lo bastante viva.

II. Nuestra vida no debe ser considerada en sí misma solamente; debe, además, considerarse como un tránsito a la eternidad. No vivimos para siempre, sino para morir un día, y para merecer el cielo. En lo único en que debemos emplear el tiempo de nuestra vida es, pues, en trabajar para merecer, después de ella, una eternidad feliz. Examinemos en particular todas nuestras acciones. ¡Ay! ¡Trabajamos en hacer fortuna, en consolidar nuestra reputación en esta tierra, como si debiéramos vivir en ella eterna mente!

III. Pronto terminará esta vida, y comenzará la eternidad, para ser recompensados o castigados, según el buen o mal uso que hayamos hecho de ella. ¡Tan poco tiempo tenemos para merecer una eternidad de dicha, y lo empleamos en otras cosas! No sabemos cuánto durará este tiempo; trabajemos, pues, seriamente. ¿Qué no se sufre para prolongar algunos instantes una vida miserable? ¡Y nada se quiere soportar para merecer una vida eterna y bienaventurada!

La lectura espiritual
Orad por los sacerdotes.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo con las verdades de la salvación por ministerio del bienaventurado Hilario, haced, benignamente, que después de tenerlo en la tierra como doctor y guía, lo tengamos como intercesor en el cielo.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

14 de Enero

SAN GODOFREDO,* Abad

13 de enero

Conforme a la santidad del que os llamó, sed también vosotros santos en todo vuestro proceder. (1 San Pedro, 1, 15).

San Godofredo conde de Kappenberg, asqueado de la gloria de las armas y de las vanidades del mundo, persuadió a su esposa a que se hiciese monja, consagró todos sus bienes al Señor, y convirtió su castillo en convento donde tomó el hábito de la Orden Premonstratense. En el seno de esta ciudadela fue donde comenzó a guerrear contra su cuerpo con sus ayunos y austeridades, contra el mundo con su po breza y contra el demonio con su obediencia. Murió en 1136, a la edad de treinta años.

MEDITACIÓN
SOBRE LA SANTIDAD
QUE DIOS NOS PIDE

I. Dios quiere que todos los hombres sean san tos. Para eso los ha creado; para eso Jesucristo se encarnó. Todos poseen los medios y las gracias ne cesarias para alcanzar este fin, y, cuando somos fieles a las gracias que recibimos, Dios nos prepara otras más grandes. Pero, ¡ay! en vano será que Dios pro digue todas sus gracias para que seamos santos, si nosotros, por nuestra parte, no trabajamos para con quistar la santidad. ¿Quieres en verdad ser santo? Si lo quieres, lo serás. Nada gana Dios con tu san tificación, ello no lo hace más feliz; es asunto nuestro: de él depende nuestra eternidad feliz. ¿Qué has hecho hasta aquí, y qué has resuelto hacer en lo porvenir, para llegar a ser santo?

II. Dios no pide que todos los hombres traba jen en su santificación de la misma manera: Él tiene mil caminos diferentes para conducir a sus elegidos a la gloria. Hay santos de todas las condiciones; consiaera el estado de vida en el que estás colocado, cumple dignamente todos sus deberes: es la santidad a la que Dios te llama. El anacoreta no debe, para santificarse, vivir como el hombre de mundo, ni éste como el anacoreta. Mira si imitas a los santos que han vivido en un estado de vida semejante al tuyo.

III. El que busca y aprovecha todas las ocasio nes para santificarse en el género de vida que ha elegido, ése ha dado con el camino más corto que lleva a la perfección. ¿Aprovechas esas ocasiones? ¿Cuántas vehementes inspiraciones no deja Dios de enviarte para atraerte? ¿Qué no hace para desapegar tu corazón del amor a las creaturas? ¿Qué te impide elevarte a Él? ¡Ah! ¡Los primeros cristianos han vencido a los tiranos, y, a pesar de los suplicios, han obtenido la corona de la santidad; y a nosotros el apego que tenemos a los placeres de esta vida nos impide llegar a ser santos! Ellos han luchado contra la atrocidad de los tormentos: luchemos, nosotros, contra las dulzuras de los placeres. (San Eusebio de Émeso).

El menosprecio de las riquezas
Orad por los pobres.

ORACIÓN

Haced, os rogamos, Señor, que la intercesión de San Godofredo, abad, nos haga gratos a Vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por su asistencia lo que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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CONMEMORACIÓN DEL BAUTISMO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

13 de enero

El Bautismo de Nuestro Señor Jesucristo

Estaba San Juan Bautista en las orillas del Jordán bautizando y exhortando a penitencia, cuando llegó a él el Salvador del mundo, de treinta años de edad. Al acercarse al Bautista, conoció éste, por luz sobrenatural, que el que venía a pedirle el bautismo era el Mesías verdadero; y así, al ver al Salvador, exclamó: Pues qué, Señor, ¿Vos venís a mí a ser bautizado, cuando debo yo ser bautizado de Vos? EL Señor le contestó que convenía sujetarse a los decretos de la divina Sabiduría. Abrióse el Cielo y vio San Juan que el Espíritu Santo bajaba sobre Jesucristo en figura de paloma, y al mismo tiempo oyó una voz que decía: Este es mi Hijo querido, en el que tengo Yo todas mis complacencias.

Bautizándose Jesús, nos enseñó la necesidad del bautismo para todos, y además su humildad, autorizó el bautismo del Bautista; el Espíritu Santo declaró la divinidad del Salvador, y por último, santificó las aguas habilitándolas para redimir los pecados.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


Los santos que reinan con Cristo

13  de Enero

SAN ARCADIO,* Mártir

12 de enero

Si con Él padecemos y reinaremos también con Él; si lo negáremos, Él nos negará igualmente. (2 Timoteo, 2, 12).

San Arcadio se retiró a la soledad durante la persecución, mas no lo hizo sino para adquirir en ella fuerzas a fin de combatir con mayor coraje. Presentóse al tirano. Fue cortado en pedazos, pero los suplicios le resultaron dulces, porque lo hacían semejante a Jesucristo en la tierra, y le aseguraban su dicha en el cielo.

MEDITACIÓN
SOBRE LOS SUFRIMIENTOS

I. Pecador, es preciso sufrir en esta vida para no sufrir en la otra; es menester que borres tus delitos con tus trabajos, tus lágrimas y tu sangre: no hay otro medio para que vuelvas a gozar del favor de Dios. Él te envía sufrimientos: recíbelos como remedios para las enfermedades de tu alma. Siempre quieres pecar, y no quieres hacer penitencia: ten cuidado, te encuentras en un estado peligroso. Es necesario satisfacer a Dios en este mundo o en el otro. Elige.

II. Pecadores convertidos, que habéis tenido la felicidad de reconciliaros con Dios, no os creáis que ya podéis dejar de llorar vuestros pecados y cesar de sufrir para borrarlos. Aun cuando se os hubiera re velado, como a Magdalena, que vuestros pecados han sido perdonados, menester sería, sin embargo, hacer como ella penitencia, todo el resto de vuestros días. Temblad, llorad siempre, pues no sabéis si sois dig nos de odio o de amor de Dios. Aunque no hubierais cometido sino un solo pecado, sería suficiente como para obligaros a llorar eternamente.

III. Almas santas que aspiráis a la perfección, aun cuando fueseis arrebatadas todos los días hasta el tercer cielo, como San Pablo, no os creáis por eso dispensadas de hacer penitencia. Vuestras contemplaciones haríanse sospechosas, si no van acompaña das del amor a los sufrimientos. Si amáis sólida mente a Jesús, querréis asemejaras a Él sufriendo con Él. Tendréis motivo para esperar la gloria de Jesucristo, si participáis en los dolores de su pasión.

La paciencia
Orad por vuestros enemigos.

ORACIÓN

Os suplicamos, oh Dios omnipotente, que hagáis que por la intercesión del bienaventurado Arcadio, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos, seamos fortificados en el amor de vuestro Nombre.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

12 de Enero

SAN HIGINIO,* Papa y Mártir

11 de enero

Crucifican de nuevo en sí mismos al Hijo de Dios, y lo exponen al escarnio. (San Pablo a los Hebreos, 6, 6).

San Higinio, sucesor del mártir San Telésforo en la cátedra de San Pedro, desplegó gran celo en la defensa de la ortodoxia contra los heresiarcas Cerdón y Valentino. Tuvo que sufrir mucho durante los cuatro años que ocupó el trono pontificio. Por eso fue puesto entre los mártires. Murió en el año 142.

MEDITACIÓN
LOS PECADORES CRUCIFICAN
DE NUEVO A JESUCRISTO

I. Jesús ha sufrido una vez en el Calvario por nuestros pecados. No acusemos ni a Judas ni a Caifás ni al pueblo judío ni a Pilatos de haberlo hecho morir, sin pensar que también nosotros somos los autores de su muerte; nuestros crímenes son los que lo clavaron en la cruz. ¡Ah, Jesús!, ¿cómo podré verte morir en un cadalso para expiar mis pecados, sin amarre y sin llorar mis prolongados extravíos?

II. No sólo una vez he sido la causa de tu muerte en el Calvario, sino que renuevo esta causa cada vez que cometo pecado mortal. Alma mía, ¿no son ya bastantes los dolores que Jesús ha soportado? ¿debo renovar su causa para quedar bien con un amigo, para satisfacer una pasión, para gozar de un placer transitorio?

III. Jesús fue crucificado en el Calvario una vez y por los judíos que no lo conocían; todos los días, en todo el mundo, hay cristianos, a quienes ha rescatado al precio de su sangre, que renuevan la causa de su suplicio. Nada escatima Jesús para apartarnos del pecado; ¡y nosotros continuamos ofendiéndolo! Escucha, pecador, los reproches que te dirige el divino Salvador: ¿Por qué, con tus pecados, me clavas a una cruz más cruel que aquélla a la que se me clavó hace tiempo? (San Agustín).

La huída del pecado
Orad por los pecadores

ORACIÓN

Pastor eterno, mirad con benevolencia a vuestro rebaño y conservadlo con protección constante, por vuestro bienaventurado Mártir y Soberano Pontífice Higinio a quien constituiste pastor de la Iglesia universal.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


Los santos que reinan con Cristo

11 de Enero

Hoy 10 de Enero de 2009

La Estadística del Blog ha superado las:

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¡Deo Gratias!

“La Gloria de Dios y la Salvación de los hombres”

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LA SAGRADA FAMILIA

(Domingo Infraoctava y 1º de Epifanía)

Señor Nuestro Jesucristo, que sujeto a María y

a José, consagraste con inefables virtudes la

vida doméstica: haz por intercesión de ambos, que

sepamos instruirnos con los ejemplos de tu Sagrada

Familia, y conseguir su eterna compañía en el cielo.
(Oración de la Misa del día)

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

PRIMER DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA:

La celebración de esta fiesta en toda la Iglesia, data sólo desde el Pontificado de Benedicto XV. Con ella nos transporta la liturgia a Nazaret, para contemplar allí la vida de la Sagrada Familia, ejemplar y modelo de la familia natural en que nacemos, y de la familia sobrenatural en la cual hemos sido adoptados por la gracia de Dios. El Evangelio nos retrata la existencia de la familia de Nazaret caracterizada por su fervor religioso, por su amor a la oración y por la unión íntima de los que la componen. La Epístola nos pone ante los ojos el espíritu y las virtudes que en ella reinaban: misericordia, benignidad, humildad, modestia, paciencia y, ante todo, caridad, que es el vínculo de la perfección. ¡Maravilloso modelo, cuya imitación llevará la paz y la alegría a los hogares cristianos!

La tradición dice que en la casa de Nazaret Jesús llevó una vida sencilla, humilde y oscura hasta la edad de 30 años. En el seno de esa familia aprendió el oficio de carpintero que ejercía San José. Allí creció en edad y sabiduría. Junto a ellos, María se sentía feliz de aliviar las fatigas de su esposo. Los tres santificaron la vida familiar con el ejercicio de las virtudes domésticas.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Santa Misa Dominical

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

(Domingo I después de Epifanía)

La Sagrada Familia

La Sagrada Familia

Doble mayor
Ornamentos blancos

Quiere la Iglesia que, además de los días dedicados a festejar separadamente al Niño Jesús, a María Santísima y al Patriarca San José, se haga recuerdo hoy de los tres juntos, formando la familia ejemplar y modelo de lo que debe ser, según Dios y el Evangelio, la familia cristiana de nuestros tiempos. En este concepto se venera hoy al Hijo de Dios como hijo de familia; y se recuerda a los padres , a las madres y a los hijos atolondrados de hoy, su condición de tales y sus respectivos y mutuos deberes, y la obligación de todos juntos para con Dios. Esto ha tenido presenta la Iglesia al renovar con la Fiesta de la Sagrada Familia el hermoso ideal de la antigua familia cristiana, a la que anhela reconducir otra vea al mundo, hijo pródigo, y prófugo de ella, que ha convertido al hogar en un hotel si es rico, o en una posada si es pobre.

Introito. Sap. XVIII

INTROITUS Prov. 23, 24 et 25 Exsúltet gaudio Pater Justi, gáudeat Pater tuus et Mater tua, et exsúltet quæ génuit te. Ps. 83, 2-3. Quam dilécta tabernácula tua, Dómine virtútum! concupíscit, et deficit Anima mea in átria Dómini. V. Glória Patri. Introito – Salte de júbilo el padre del Justo, alégrense tu Padre y tu Madre, y regocíjese la que te dio a luz. – Ps. ¡Cuán amables son tus moradas, Señor de los ejércitos! mi alma suspira y desfallece por morar en los atrios del Señor. V. Gloria

Oración-Colecta

Dómine Jesu Christe, qui Maríæ et Joseph súbditus, domésticam vitam ineffabílibus virtútibus consecrásti: fac nos, utriúsque auxilio, Famíliæ sanctæ tuæ exémplis instrui; et consórtium cónsequi sempitérnum: Qui vivis R. Amen Señor Nuestro Jesucristo, que sujeto a María y a José, consagraste con inefables virtudes la vida doméstica: haz por intercesión de ambos, que sepamos instruirnos con los ejemplos de la Sagrada Familia, y conseguir su eterna compañía en el cielo. Tú que con Dios Padre. R. Amen.

Conmemoración del Domingo Infraoctava de Epifanía

Vota, quæsumus, Dómine, supplicántis pópuli cælésti pietáte proséquere: ut et, quæ agénda sunt, vídeant, et ad implénda quæ víderint, convaléscant. (Per Dóminum.) R. Amen Suplicámoste, Señor, que recibas con celestial piedad los votos de tu pueblo, a fin de que sepa lo que debe hacer para agradarte y tenga el valor de ejecutarlo.. R. Amen.

Epístola

Virtudes y ambiente que saturaron el hogar de la Sagrada Familia de Nazareth y que deben saturar también todos os hogares cristianos, dignos de tal nombre.

EPISTOLA Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Colossénses. Col. 3, 12-17Fratres: Indúite vos sicut elécti Dei, sancti, et dilécti, víscera misericórdiæ, benignitátem, humilitátem, modéstiam, patiéntiam: supportántes ínvicem, et doná~ntes vobismetípsis si quis advérsus áliquem habet querélam: sicut et Dóminus donávit vobis, ita et vos. Super ómnia autem heec, caritátem habéte, quod est vínculum perfectiónis: et pax Christi exsúltet in córdibus vestris, in qua et vocáti estis in uno córpore: et grati estóte. Verbum Christi hábitet in vobis abundánter, in omni sapiéntia, docéntes, et commonéntes vosmetípsos, psalmis, hymnis, et cánticis spirituálibus, in grátia cantántes in córdibus vestris Deo. Omne, quodcúmque fácitis in verbo, aut in ópere, ómnia in nómine Dómini Jesu Christi, grátias agéntes Deo et Patri per ipsum. Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Colosenses: Hermanos: Revestíos como escogidos que sois de Dios, santos y amados, de entrañas de compasión, de benignidad, de humildad, de modestia, de paciencia sufriéndoos unos a otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tiene queja contra otro; así como el Señor os ha perdonado, así habéis de hacerlo también vosotros. Pero sobre todo mantened la caridad, la cual es atadura de perfección. Y la paz de Cristo triunfe en vuestros corazones, a la cual fuisteis asimismo llamados para formar un cuerpo: y sed agradecidos. La palabra de Cristo en abundancia tenga su morada entre vosotros(1), con toda sabiduría, enseñándoos y animándoos unos a otros, con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando de corazón con gracia las alabanzas de Dios. Todo cuanto hacéis, sea de palabra, sea de obra, hacedlo todo en nombre de nuestro Señor Jesucristo, dando por medio de Él gracias a Dios.

Salmodia

GRADUALE Ps. 26, 4 Unam pétii a Dómino, hanc requíram, ut inhábitem in domo Dómini ómnibus diébus vitæ meæ. V. Ps. 83, 5. Beáti, qui hábitant in domo tua, Dómine: in sæcula sæculórum laudábunt te. Allelúja, allelúja. V. Isai. 45, 15. Vere tu es Rex abscónditus, Deus Israël Salvátor. Allelúja. Gradual – Una sola cosa pido al Señor, y esta buscaré: que pueda morar en la casa del Señor toda mi vida. V. Bienaventurados, Señor, los que habitan en tu casa; ellos te alabarán por los siglos de los siglos. Aleluya, aleluya. V.Verdaderamente Tú eres el Rey desconocido, oh Dios Salvador de Israel. Aleluya.

Evangelio

Encantadora escena del Niño perdido y hallado en el Templo, y vida virtuosa de Jesús en Nazareth, hasta los 30 años de edad.

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam. Luc. 2, 42-52. Cum factus esset Jesus annórum duódecim, ascendéntibus illis Jerosólymam secúndum consuetúdinem diéi festi, consummatísque diébus, cum redírent, remánsit puer Jesus in Jerúsalem, et non cognovérunt paréntes ejus. Existimántes autem illum esse in comitátu, venérunt iter diéi, et requirébant eum inter cognátos, et notos. Et non inveniéntes, regréssi sunt in Jerúsalem, requiréntes eum. Et factum est, post tríduum invenérunt illum in templo sedéntem in médio doctórum, audiéntem illos, et interrogántem eos. Stupébant autem omnes, qui eum audiébant, super prudéntia, et respónsis ejus. Et vidéntes admiráti sunt. Et dixit mater ejus ad illum: Fili, quid fecísti nobis sic? ecce pater tuus, et ego doléntes quærebámus te. Et ait ad illos: Quid est quod me quærebátis? nesciebátis quia in his, quæ Patris mei sunt, opórtet me esse? Et ipsi non intellexérunt verbum, quod locútus est ad eos. Et descéndit cum eis, et venit Názareth: et erat súbditus illis. Et mater ejus conservábat ómnia verba hæc in corde suo. Et Jesus proficiébat sapiéntia, et ætáte, et grátia apud Deum, et hómines. Credo U Continuación del Santo Evangelio según San Lucas (II, 42-52) –  Cuando tuvo Jesús doce años, sus padres fueron a Jerusalén, según la costumbre del día de la fiesta, y acabados aquellos días, cuando se volvían, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen. Y creyendo que él estaba con los de la comitiva, hicieron una jornada de camino y le buscaban entre los parientes y conocidos. Y como no le hallaban, se volvieron a Jerusalén en busca suya, hasta que, al cabo de tres días, le hallaron en el templo, sentado en medio de los Doctores, escuchándolos y preguntándoles. Todos cuantos le oían se pasmaban de su sabiduría y de sus respuestas. Y cuando le vieron se admiraron. díjole entonces su madre: Hijo, ¿por qué te has portado así con nosotros? Mira como tu padre y yo angustiados te buscábamos. Y les respondió: ¿Para qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo emplearme en las cosas de mi Padre?(2) Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos y vino a Nazaret: y les estaba sujeto: Y su Madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad y en gracia, delante de Dios y de los hombres(3). – Credo.
OFFERTORIUM Luc. 2, 22 – Tulérunt Jesum paréntes ejus in Jerúsalem, ut sísterent eum Dómino. Ofertorio. – Sus padres llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarle al Señor

Oración-Secreta

Placatiónis hóstiam offérimus tibi, Dómine, supplíciter deprecántes: ut, per intercessiónem Deíparæ Vírginis cum beáto Joseph, famílias nostras in pace et grátia tua firmiter constítuas. Per eúmdem Dóminum. Te ofrecemos, Señor la hostia de propiciación, suplicándote humildemente que por la intercesión de la Virgen Madre de Dios, y de José, asegures en tu gracia y paz nuestras familias. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Conmemoración del Domingo Infraoctava de Epifanía (Secreta)

Oblátum tibi, Dómine, sacrifícium vivíficet nos semper, et múniat. (Per Dóminum < Señor   oh Haz,   >  Haz, oh Señor, que el sacrificio que acabamos de ofrecerte, continuamente nos vivifique y nos sirva de protección. Por Jesucristo Nuestro Señor.

Conmemoración de Epifanía

Ecclésiæ tuæ, quæsumus, Dómine, dona propítius intuére: quibus non jam aurum, thus, et myrrha profértur; sed quod eísdem munéribus declarátur, immolátur, et súmitur, Jesus Christus Fílius tuus Dóminus poster: Qui tecum vivit et regnat in unitáte. < Señor   oh Haz,   >    Suplicámoste, oh Señor, que mires propicio los dones de tu Iglesia, en los que ya no se ofrece el oro, el incienso y la mirra; sino que len tales dones se designa, se ofrece, se inmola y se recibe, a Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro. Que contigo vive y reina

Prefacio de Epifanía

Vere dignum et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia cum Unigenitus tuus in substantia nostrae mortalitatis apparuit, nova nos immortalis suae luce reparavit. Et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc. Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, al aparecer tu hijo Unigénito en nuestra carne mortal, nos restauró con la nueva luz de su inmortalidad. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
COMMUNIOLuc. 2, 51 Descéndit Jesus cum eis, et venit Názareth, et erat súbditus illis. Comunión. – Regresó Jesús con ellos y fue a Nazaret, y les estaba sumiso.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIOQuos cæléstibus réficis sacraméntis, fac, Dómine Jesu, sanctæ Famíliæ tuæ exémpla júgiter imitári: ut, in hora mortis nostræ, occurrénte gloriósa Vírgine Matre tua cum beáto Joseph; per te in ætérna tabernácula récipi mereámur: Qui vivis. < Señor   oh Haz,   > Haz, Señor Nuestro Jesucristo, que cuantos hemos sido alimentados con los celestiales Sacramentos, imitemos continuamente los ejemplos de la Sagrada Familia, para que, en la hora de nuestra muerte, saliéndonos al encuentro tu Virgen Madre y el bienaventurado San José, merezcamos se por Ti recibidos en los eternos tabernáculos. Que vives y reinas.

Conmemoración del Domingo Infraoctava de Epifanía (Postcomunión)

Súpplices te rogámus, omnípotens Deus: ut, quos tuis réflcis sacraméntis, tibi étiam plácitis móribus dignánter deservíre concédas. (Per Dóminum.) < Señor   oh Haz,   >   Humildemente te suplicamos, oh Dios todopoderoso, que a los que alimentas con tus Sacramentos, les des la gracia de servirte también dignamente. Por Jesucristo Nuestro señor.

Conmemoración de Epifanía

Præsta, quæsumus, omnípotens Deus: ut, quæ solémni celebrámus offício, purificátæ mentis intelligéntia consequámur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte. < Señor   oh Haz,   >   Suplicámoste, oh Dios todopoderoso, nos concedas la gracia de comprender con clara inteligencia los misterios encerrados en la solemnidad que hoy celebramos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
    • (1) Es decir, que en vuestra familia se estudie y comente rectamente el Evangelio y la doctrina católica, de modo que sea el alimento espiritual del hogar. ¿Se cumple hoy eso? (volver)
    • (2) Así tienen que replicar algunas veces los hijos a los padres, cuando, llamados por Dios a la vida religiosa o al sacerdocio, son por ellos obstaculizados. Eso no es indisciplina, sino acatamiento a una autoridad superior a la paterna, cosa que a menudo no comprenden los padres, por creerse dueños únicos de sus hijos.  (volver)
    • (3) Jesús poseía plenamente la sabiduría y la gracia, pero iba manifestandolas poco a poco, progresivamente, para no hacer excesivo alarde de superioridad entre sus conciudadanos. ¡Qué hermoso ejemplo de convivencia ciudadana y de adaptabilidad! (volver)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

SAN GUILLERMO,* Obispo y Confesor

10 de enero

Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo es Dios, para perdonárnoslos y purificarnos de toda iniquidad. (1 San Juan, 1, 9).

San Guillermo fue notable en la orden del Cister por su humildad y su mortificación. Designado, a pesar suyo, arzobispo de Bourges, redobló las austeridades porque tenía que expiar, según decía, sus propios pecados y los de su pueblo. Tal horror tenía por el pecado, que no podía ver que se ofendiese a Dios sin derramar un torrente de lágrimas. Murió en 1209. Si no tenemos bastantes lágrimas como para llorar los pecados de los demás, por 10 menos lloremos los nuestros.

MEDITACIÓN SOBRE
EL PECADO

I. El pecado es el mayor mal del hombre, por que lo priva de la posesión de Dios, que es su soberano Bien; le arrebata la gracia que lo hacía hijo de Dios y lo hace objeto de su venganza por toda la eternidad. ¿Pensamos en estas verdades cuando tenemos tentación de cometer un pecado mortal, que ha causado todos esos males a los demonios y a los condenados? ¿Dónde estaría yo. oh Dios mío, si me hubieseis sacado de este mundo después de pecar? ¡Cuántas veces me habríais justamente condenado, si lo hubieseis querido! No lo habéis querido, porque amáis a las almas y olvidáis los pecados cuando se hace penitencia por ellos.

II. El único pecado de Adán ha causado todos los males que padecemos en esta vida. Las enfermedades, el trastorno de las estaciones, la ignorancia, el dolor y la muerte son los tristes efectos del pecado. ¡Ah! si Dios ha castigado, si castiga todavía hoy tan severamente un pecado tan leve en apariencia, ¿qué suplicios no reservará a mis faltas, en el otro mundo? Si en el tiempo de su misericordia es tan riguroso, ¿qué no hará cuando llegue el tiempo de su cólera y de su justicia?

III. ¿Qué pecados has cometido durante tu vida? Repásalos en la memoria, pide perdón a Dios por ellos y haz rigurosa penitencia. Estás seguro de que tus pe cados te han merecido el infierno, pero no sabes si tu penitencia los ha borrado. Este pensamiento es capaz de hacerte temblar, seas quien seas. Toma la resolución de morir antes que pecar.

La huida del pecado
Orad por los que están
en pecado mortal.

ORACIÓN

Os rogamos, Dios todopoderoso, que hagáis que esta venerable solemnidad de San Guillermo, confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

10 de Enero

SAN ADRIANO,* Abad

9 de enero

Gozaos por cuanto vuestros nombres están escritos en el cielo. (San Lucas, 10, 20).

San Adriano, nacido en África, era abad de Niridano, cerca de Nápoles, cuando el Papa Vitaliano lo señaló como candidato a arzobispo de Cantórbery. El humilde siervo de Dios declinó esta dignidad recomendando en su lugar a San Teodoro, pero aceptó partir con él para la lejana Inglaterra. Constituyólo el Papa asistente y consejero del arzobispo. Éste le confió el gobierno del monasterio de los Santos Pedro y Pablo de Cantórbery, llamado más tarde de San Agustín. San Adriano enseñó en él las letras divinas y humanas y, sobre todo, dio allí ejemplo vivo de virtudes. Murió en el año 710.

MEDITACIÓN SOBRE LA NECESIDAD
DE TRABAJAR PARA SALVARSE

I. Dios quiere que seas un predestinado. Es tan grande su amor por los hombres, que quiere salvar a todos. Para esto les ha dado a su Hijo, para enseñarles el camino del cielo; para esto les ha dado sus mandamientos, ha establecido los sacramentos y les acuerda tantas gracias. ¡Cuán obligados estamos para con Vos, oh Bondad infinita, por tantos me dios de salvación como habéis puesto a nuestro alcance! ¿Has agradecido a Dios estos favores, los has aprovechado? ¿Cómo has trabajado hasta el presente en el negocio de tu salvación?

II. Te puedes salvar, tienes entre manos la vida y la muerte, el paraíso y el infierno; tienes libertad; la gracia nunca te falta. ¡No depende sino de mí el ser eternamente feliz; mi salvación depende de mis esfuerzos durante esta vida, y dejo yo correr inútil mente el tiempo que Dios me ha dado para que trabaje por ella! Puesto que mi salvación está en mi poder, y puesto que puedo, si quiero, ser amigo de Dios, ¿por qué no lo seré desde ahora?

III. No quieres conseguir tu salvación, ahora que lo puedes; tal vez llegue el dia en que querrás hacerlo, pero, ¡ay!, ya no será tiempo. No, no quieres salvarte, pues desprecias los medios que se te dan para salvarte, y rehúsas renunciar a tus placeres. Servir al mismo tiempo a Dios y al mundo es algo imposible. Trabaja pues en tu salvación, mientras tienes tiempo todavía; camina mientras tienes luz, no sea que te sorprendan las tinieblas (Jesucristo).

El cuidado de la salvación
Orad por los enfermos.

ORACIÓN

Haced, os lo rogamos, Señor, que la intercesión. de San Adriano, abad, nos haga agradables ante vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por su asistencia lo que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por N. S. J. C. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

9 de Enero

SAN APOLlNARIO DE HIERÁPOLlS,* Obispo y Confesor

8 de enero

No son justos delante de Dios los que oyen la ley, sino los que la practican. (San Pablo a los Romanos, 2, 13).

San Apolinario fue una de las mayores lumbreras de la Iglesia en el siglo segundo. Los herejes encontraron en él un temible adversario, y los fieles un ardiente defensor contra las acusaciones falsas de que se servían los idólatras para hacerlos odiosos ante los emperadores. En su Apología, recuerda a Marco Aurelio que a las oraciones de los cristianos de la duodécima legión debe su victoria sobre los cuados.

MEDITACIÓN SOBRE
LOS DEBERES DEL CRISTIANO

I. Para ser cristiano, es preciso creer todo lo que la fe nos enseña. ¡Cuán pocos cristianos hay en el mundo! Nunca se cometería pecado mortal si firmemente se creyese que hay un Dios, un infierno y un paraíso. Ejercita, a menudo, tu fe acerca de estas grandes verdades. Acuérdate de ellas sobre todo cuan do el mundo te ofrezca sus placeres seductores, y nunca sucumbirás a sus tentaciones.

II. Tus palabras deben ser fieles intérpretes de tu corazón, y nada debe salir de tu boca que no sea digno de un cristiano. ¿Sostienes la causa de Jesucristo contra los ataques de los impíos y de los libertinos? ¿Al oírte hablar, no se te tomaría más bien por un discípulo de Epicuro, por un orgulloso, por un avaro, que por un discípulo de Jesucristo? Pesa todas tus palabras antes de pronunciarlas. Rendirás cuenta a Dios aun de la menor palabra inútil. Ninguna digas que sea indigna de un cristiano, imitador de Jesucristo.

III. ¿Tus acciones están de acuerdo con la santidad de tu fe? Ser cristiano es vivir como Jesucristo, obrar como Él, sufrir como Él. Vana es tu fe si las buenas obras no la acompañan. Sin embargo, vives como un pagano y un infiel. ¿Se diría que Crees en el infierno, que esperas el paraíso, viendo la facilidad con que ofendes a Dios, y el amor que tienes a la tierra? Recuerda el hermoso pensamiento de San Malaquías: En vano soy cristiano si no imito a Jesucristo.

La guarda de los Mandamientos 
Orad por los cismáticos.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, haced, os suplicamos, que la augusta solemnidad del bienaventurado Apolinario, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación.  Por N. S. J. C. Amén

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

8 de Enero