Santa Misa Dominical

DOMINGO 18º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Introito. Ecles.  36,18.

INTROITUS – Da pacem, Dómine, sustinéntibus te, ut prophétae tui fidéles inveniántur: exáudi preces servi tui, et plebis tuae Israël. -Ps.121, 1. Laetátus sum in his, quae dicta sunt mihi : in domum Dómini íbimus.V. Glória. Introito – Da paz, Señor, a los que en Ti esperan para que tus profetas (tus nuevos sacerdotes) sean hallados fieles; oye los ruegos de tu pueblo Israel. Ps. Me he regocijado al oír lo que se me ha dicho: iremos a la Casa del Señor. V. Gloria al Padre

Oración-Colecta

ORATIO – Dírigat corda nostra, quaesumus, Dó mine, tuae miseratiónis operátio: quia tibi sine te placére non póssumus. Per Dóminum.R. Amen Rogámoste, Señor, que tu gracia dirija nuestros corazones; pues sin Ti no podemos serte gratos. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.R. Amen.

Conmemoración

Epístola

Después de dar gracias a Dios por los favores concedidos a la Iglesia de Corinto, San Pablo les enseña que la manera de enriquecerse espiritualmente es uniendo todas sus palabras, pensamientos y acciones a las de Jesucristo, de suerte que su vida se manifieste, por decirlo así, en nosostros.

EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Corinthios (1, 1 4-8) Fratres: Gratias ago Deo meo semper pro vobis in gratia Dei quae data est vobis in Christo Iesu: quiod in omnibus divites facti estis in illo, in omni verbo, et in omni scientia: sicut testimonium Christi confirmatum est in vobis: ita ut nihil vobis desit in ulla gratia expectantibus revelationem Domini nostri Iesu Christi, qui et confirmabit vos usque ad finem sine crimine, in die adventus Domini nostri Iesu Christi Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corintios: Hermanos:  Doy continuas gracias a Dios, por vosotros, por la gracia de Dios, que se os ha dado en Jesucristo: porque en Él habéis sido enriquecidos con toda suerte de bienes, en toda palabra y en toda ciencia; habiéndose así verificado en vosotros el testimonio de Cristo: de manera que nadaos falta en ninguna gracia, a vosotros que estáis esperando la manifestación de Nuestro Señor Jesucristo(1), el cual os confortará todavía hasta el fin, para que seáis hallados irreprensibles en el día del advenimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
GRADUALE (Ps. 121 ) – Laetátus sum in his, quae dicta sunt mihi: in domum Dómini íbimus. V. Fiat pax in virtúte tua, et abundántia in térribus tuis.Alleluia, alleluia. V.(Ps. 101) – Timébunt gentes nomen tuum, Dómine: et omnes reges terrae gloriam tuam, Alleluia. Gradual – Me he regocijado al oír lo que se me ha dicho: iremos a la Casa del Señor V. Haya paz en tus fortalezas, y abundancia en tus torres.
Aleluya, aleluya – V.  Temerán, Señor, las naciones tu nombre, y todos los reyes publicarán tu gloria, Aleluya.

Evangelio

Jesús sana de alma y cuerpo a un tullido, demostrando con este doble milagro su divinidad, divinidad que también resplandece en la Iglesia al perdonar continuamente los pecados, en nombre de Jesucristo.

USequéntia sancti Evangélii secúndum Mathaeum (9, 1-8)

In illo témpore: Ascendens Jesus in navículam, transfretavit, et venit in civitatem suam.Et ecce offerebant ei paralyticum iacentem in lecto. Et videns Iesus fidem illorum dixit paralytico: Confide fili remittuntur tibi peccata tua Et ecce quidam de scribis dixerunt intra se: Hic blasphemat. Et cum vidisset Iesus cogitationes eorum, dixit: Ut quid cogitatis mala in cordibus vestris? Quid est facilius dicere: Dimittuntur tibi peccata tua; an dicere surge et ambula? Ut sciatis autem, quia Filius hominis habet potestatem in terra dimittendi peccata, tunc ait paralytico surge tolle lectum tuu, et vade in domum tuam. Et surrexit et abiit in domum suam. Videntes autem turbae timuerunt et glorificaverunt Deum, qui dedit potestatem talem hominibus.

Credo.

U Continuación del Santo Evangelio según En aquel tiempo: Entrando Jesús en una barca pasó a la otra ribera, y fue a su ciudad. Cuando he aquí que le presentaron un paralítico, postrado en su camilla. Y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, ten confianza, que perdonados te son tus pecados. Y luego, algunos de los escribas interiormente se dijeron: Este hombre blasfema. Y conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil decir: Perdonados te son tus pecados; o bien: Levántate y anda? Pues, para que sepáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra de perdonar los pecados, dijo entonces al paralítico: Levántate, toma tu camilla, y vete a tu casa(2). Y se levantó y se fue a su casa. Y cuando esto vieron las gentes, temieron, y alabaron a Dios, que dio tal poder a los hombres. – Credo.

OFFERTORIUMSantificávit Móyses altáre Dómino, ófferens super illud holocáusta et ímmolans víctimas; fecit sacrifícium vespertínum in odórem suavitátis Dómino Dómino Deo in conspéctu filiórum Israel. Ofertorio –  Moisés consagró un altar al Señor; ofreciendo sobre él holocaustos y sacrificando víctimas; ofreció al Señor Dios un sacrificio vespertino en olor de suavidad, a vista de los hijos de Israel.

Oración-Secreta

Dus, qui nos per hujus summae divinitátis partícipes éfficis: praest, quaesumus: ut, sicut tuam cognóscimus veritátem, sic eam dignis móribus assequámur. Per Dominum. Oh Dios, que por el sagrado intercambio de este Sacrificio, nos haces participantes de tu augusta y única divinidad; concédenos que así como conocemos tu verdad, la acreditemos también con una conducta digna. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.

Conmemoración

Prefacio de la Santísima Trinidad

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro: Santo, Santo, Santo, etc.
COMMUNIO  (Ps. 95). – Tollite hóstias, et introíte in átria ejus: adorate Dominum in aula sancta ejus.
Comunión. – Tomad vuestras ofrendas, y entrad en sus atrios: alabad al Señor en su santa morada.

Oración-Postcomunión

Grátias tibi reférimus, Dómine, sacro múnere vegetáti, tuam misericordiam deprecántes: ut dignos nos ejus participatióne perfícias. Per Dóminum < Señor   oh Haz,   >   Fortalecidos, Señor, con este don sagrado, dámoste gracias; implorando tu misericordia para que cada día nos hagas más dignos de seguir participando de este Sacramento. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Conmemoración

  • (* ) Para comprender la misa de este Domingo 18º preciso es recordar que antiguamente no tenía otra que el Sábado de Témporas, misa noctuma que por ser tan larga se prolongaba hasta el amanecer del Domingo, habiendo tenido lugar las Ordenaciones de los sagrados ministros durante las santas vigilias, en modio de los cánticos y lecturas litúrgicas. (volver)

  • (1)  Esta manifestación de Jesucristo, que los corintios esperaban, era su segunda venida, al fin del mundo, para juzgar a los hombres, venida que nosotros también esperamos. (volver)
  • (2) Con este milagro demostró Jesucristo, por una parte, su poder divino sobre el alma y el cuerpo, curando a ambos, y por otra, la realidad de la eficacia del perdón de los pecados en la Confesión. La curación externa es demostración del perdón interior. (volver)

    Tomado de:

    http://misa_tridentina.t35.com/

SAN CIPRIANO y SANTA JUSTINA, Mártires

26 de septiembre

Yo me voy, y vosotros me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. (San Juan, 8, 21).

Santa Justina de Antioquía rehusó casarse con un joven pagano. Fue éste a consultar a un mago célebre, llamado Cipriano, sobre los medios que debía emplear para vencer a la doncella. Cipriano empleó todos los secretos de su arte; pero el demonio le confesó que ningún poder tenía sobre los cristianos. Esta respuesta lo convirtió; hasta llegó a ser obispo de Antioquía. Padeció con Santa Justina garfios de hierro, azotes y pez hirviendo; finalmente fueron decapitados.

MEDITACIÓN
SOBRE EL APLAZAMIENTO
DE LA CONVERSIÓN

I. No difieras tu conversión de día en día: Dios, que promete perdonar al arrepentido, no ha prometido esperar al pecador que difiere su conversión. La vida es tan incierta que una pronta conversión es absolutamente necesaria; porque de esta conversión depende una eternidad de dicha o de infortunio. El negocio de la salvación es tan importante, que no debe ser dejado para mañana. El día de mañana no pertenece al cristiano. (Tertuliano)

II. Pero aun cuando estuvieras seguro de llegar a extrema. vejez, no seria ello razón para diferir hasta entonces tu conversión. En efecto, el cuerpo debilitado por la edad y la enfermedad no buscará sino el descanso, los malos hábitos se habrán convertido en segunda naturaleza; acaso Dios retire las gracias que hoy menosprecias. Sin duda que el perdón está prometido al que se arrepiente; ¿pero pretenderás hacer entonces penitencia?

III. Esperas para convertirte el momento de tu muerte: pero ¿quién te ha dicho que no morirás de muerte repentina e imprevista? ¿Quién te ha asegurado que conservarás el uso de tu razón? Suponte que goces en ese supremo momento del pleno uso de tus facultades, ¿qué clase de penitencia es la que consiste en dejar el pecado cuando ya no se lo puede cometer? Imita a aquel cortesano que, después de haber leído la vida de San Antonio, dijo a uno de sus amigos: “Voy a servir a Dios; ahora mismo comienzo y en este lugar; si no quieres imitarme, por lo menos no te opongas a mi resolución”.

La penitencia
Orad por la conversión de los pecadores.

ORACIÓN

Haced, Señor, que experimentemos los efectos incesantes de la protecci6n de vuestros bienaventurados mártires Cipriano y Justina, puesto que no cesáis de mirar con bondad a los que favorecéis con tan poderoso socorro. por J. C. N. S. Amén.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

26 de Septiembre