Santa Misa Dominical

PRIMER DOMINGO
DE ADVIENTO

ESTACIÓN EN SANTA MARÍA LA MAYOR
Doble de 1ª clase – Ornamentos morados

Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano.

Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano.


Introito.
S. 24, 4
¡Cosa extraña! En este primer día y domingo del Año eclesiástico y primera evocación, podría decirse de la Creación, la Iglesia nos pone en contacto con el último día del mundo y de las cosas. Antes de llevarnos al pesebre de Belén, nos lleva al tribunal del Juicio final, para encarecernos de antemano, con el pensamiento de la cuenta, la correspondencia de la gracia soberana de la Redención, que ese Niño Divino, cuya silueta se dibuja ya en lontananza, viene a realizar. Es una fuerte sacudida que la Iglesia da a nuestra conciencia de cristianos, para despertarnos, o del letargo del pecado, si desgraciadamente estuviésemos sumidos en él, o de la modorra de la indiferencia y de la tibieza espiritual. Es decirnos: Si no estás limpio para presentarte ante el Divino Juez, tampoco lo estás para salir al encuentro de tu Salvador, que es tu mismo y único Dios y Señor; “despójate, por tanto, de las obras de las tinieblas y revístete de las armas de la Luz”.

INTROITUS – Ad te levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam: neque irrideant me inimici mei: etenim universi, qui te exspectant, non confundentur. –Ps. 24, 4. Vias tuas, Domine, demonstra mihi: et semitas tuas edoce me. Gloria Patri, et Filio, et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc, et semper, et in saecula saeculorum. Amen. – Ad te levavi … A Ti, Señor, levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado; ni se se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos. – Salmo. Muéstrame, Eñor tus caminos, y enséñame tus sendas. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, y ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amen. – A Ti, Señor levanté …

Se repite: AD TE LEVAVI, hasta el Salmo, y así se procede en todos los Introitos.
Durante el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas, no se dice el
GLORIA IN EXCELSIS .

Oración-Colecta

ORATIOExcita, quaesumus, Domine, potentiam tuam, et veni: ut ab imminentibus peccatorum nostrorum periculis, te mereamur protegente eripi, te liberante salvari: Qui vivis  et regnas cum Deo Patre in unitate Spiritus Sancti, Deus: per omnia saecula saeculorum. R. Amen Demuestra Señor, tu poder y ven; para que con tu protección merezcamos ser libres de los peligros que nos amenazan por nuestros pecados, y ser salvos con tu gracia. Tú que vives y reinas con Dios Padre, en unidad del Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amen.

Epístola

La inminencia de la venida del Salvador debe  despertarnos de la indiferencia y mucho más del letargo del pecado, y obligarnos a portarnos como hijos de la luz, y no de las tinieblas. Tal es la doctrina de San Pablo en la siguiente lectura.

Lectio Epistolae beati Pauli apostoli ad Romanos 13, 11-14. – Fratres: Scientes, quia hora est jam nos somno surgere. Nunc enim propior est nostra salus, quam cum credidimus. Nox praecessit, dies autem appropimquavit. Abjiciamus ergo opera tenebrarum, et induamur arma lucis. Sicut in die honeste ambulemus: non in comessationibus, et ebrietatibus, non in cubilibus, et impudicitiis, non in contentione, et aemulatione: sed induimini Dominum Jesum Christum.   Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Romanos: Hermanos: Sabed que es ya hora de despertar. Porque ahora está más cerca nuestra salud que cuando empezamos a creer. La noche pasó y llega el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos de las armas de la luz. Caminemos como de día honestamente: no en glotonerías y embriagueces, no en sensualidades y disoluciones, no en pendencias y en envidias: antes bien, revestíos de nuestro Señor Jesucristo.

Salmodia

GRADUALE. Ps. 24, 3 et 4.Universi, qui te exspectant, non confundentur, Domine. Vias tuas, Domine, notas fac mihi: et semitas tuas edoce me. ALLELUIA, alleluia. Ps. 84, 8. Ostende nobis, Domine, misericordiam tuam: et salutare tuum da nobis. alleluia. Gradual. – Todos los que en ti esperan no quedarán confundidos, oh Señor. Muéstrame Señor tus caminos, y enséñame tus sendas. Aleluya, aleluya. Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu Salvador. Aleluya.

En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

Evangelio

Señales que precederán a la venida de Jesucristo, como Juez, al fin del mundo. La majestad y gloria con que entonces aparecerá, contrasta con la humildad e impotencia con que se presenta ahora en el portal de Belán.

USequentia sancti Evangelii secundum Lucam 21,25-33.In illo tempore: Dixit Jesus discipulis suis: Erunt signa in sole et luna, est stellis, et in terris pressura gentium prae confusione sonitus maris et fluctuum: arescentibus hominibus prae timore et exspectatione quae supervenient universo orbi: nam virtutes caelorum movebuntur. Et tunc videbunt Filium hominis venientem in nube cum potestate magna et majestate. His autem fieri incipientibus, respcite, et levate capita vestra: quoniam appropinquat redemptio vestra. Et dixit illis similitudinem: Videte ficulneam et omnes arbores: cum producunt jam ex se fructum, scitis quoniam prope es aestas. Ita et vos, cum videritis haec fieri, scitote quoniam prope est regnum Dei. Amen dico vobis, quia non praeteribit generatio haec, donec omnia fiant. Caelum et terra transibunt: verba autem mea non transibut.Credo U Continuación del santo Evangelio según S. Lucas.En aquel tiempo: Dijo Jesús a sus discípulos: Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra consternación de las gentes, por la confusión que causará el ruido del mar y de sus olas; quedando los hombres yertos por el temor y recelo de las cosas que sobrevendrán a todo el universo, porque las virtudes de los cielos se bambolearán. Y entonces verán al Hijo del hombre venir sobre una nube con gran majestad. Cuando comenzaren, pues, a cumplirse estas cosas, mirad y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención. Y les dijo este símil: Ved la higuera y todos los árboles: cuando producen ya de sí el fruto, sabéis que está cerca el verano; así también, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. En verdad os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto se cumpla. El cielo y la tierra pasarán; pero mis palabras no pasarán.  Credo.
OFFERTORIUM. – Ad te levavi animam meam: Deus meus, in te confido, non erubescam: neque irrideant me inimici mei: etenim universi, qui te exspectant, non confundentur. Ofertorio. – A Ti levanté mi alma: Dios mío, en Ti confío: no sea yo avergonzado; ni se burlen de mí mis enemigos: porque todos los que en Ti esperan, no quedarán confundidos.

Oración-Secreta

Haec sacra nos, Domine, potenti virtute mundatos, ad suum faciant puriores venire principium. Per Dominum nostrum. Purifícanos, Sañor, con la poderosa virtud de estas cosas sagradas; y haz que nos hagan llegar aún más puros, a Jesús, que es su principio. Por nuestro Señor

Prefacio de la Sma. Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
COMMUNIO. Ps. 84, 13. Dominus dabit benitatem: et terra nostra dabit fructum suum. Comunión. El Señor nos dará su benignidad, y la tierra dará su Fruto.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIO – Suscipiamus, Domine, misericordiam tuam in medio templi tui: ut reparationis nostrae ventura solemnia congruis honoribus praecedamus. Per...      Recibamos, Señor, tu misericordia en medio de tu templo; para que preparemos con los debidos honores la solemnidad venidera de nuestra Redención. Por nuestro Señor Jesucristo

  • (1) Se omite para poderlo cantar con mayor regosijo la noche de Navidad 
  • (2) Es decir: imitad los ejemplos de Jesucristo y revestíos de sus méritos y de su espíritu, para que viva en vosotros sin interrupción.
  • (3) En la Edad Media cantábase antes del Evangelio de hoy la Secuencia “Dies irae, dies  illa”, (ahora propia de los Difuntos), para preparar a los fieles a oir la narración de la catástrofe final, que auí relata Sa. Lucas.
  • (4) Todo lo que antecede es síntoma de un trastorno de carácter universal, ya que toda la naturaleza ha de entrar en juego. No será extraño, por tanto, que ante la magnitud y terribilidad de los fenómenos sísmicos y siderales, se sequen los hombres de espanto. 
  • (5) Después de esta conmoción universal y del Juicio, vendrá el premio que Dios tiene preparado para los buenos.
  • (6) Si lo que Jesucristo anunciaba aquí era la ruina de Jerusalén, la profecía se cumplió al pie de la letra, pues muchos de los que la escuchaban asistieron a la gran catástrofe; y si se refería al fin del mundo, por “generación” debe entenderse la “especie humana”, o si se quiere, la “raza judía”, que durará hasta el fin.
  • (7) La tierra es María, el fruto es Jesús, cuyo Nacimiento esperamos celebrar el día de Navidad. 
  • Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/
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