¡Hoy Jueves, no te pierdas el programa!

¡Gracias a Dios, podremos seguir escuchando éste Excelente Programa!

¡Gracias a Dios, podremos seguir escuchando éste Excelente Programa!

En la sección BLOGROLL que se encuentra del lado derecho de este blog, se encuentra el enlace a la página de las RELIGIOSAS ECUMÉNICAS DE GUADALUPE.

“Adopten espiritualmente a un sacerdote”, pide Arzobispo de Tijuana

 
Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos.
Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos.

Eucaristía de apertura del Año Sacerdotal en Tijuana

“…para tenerlo siempre en el corazón y en la mente para orar por él en este año particularmente, orando por todos, pero por uno en especial. Hacer este llamado de atención a la Iglesia de orar por nosotros”: Arzobispo Rafael Romo.

Lucina Reyes Chávez
Tijuana, B. C.

 

Adoptar espiritualmente a un sacerdote es la propuesta que ha lanzado el Excelentísimo Señor Arzobispo Metropolitano, Don Rafael Romo Muñoz, durante la Eucaristía de apertura del Año Sacerdotal celebrada a las 11:00 de la mañana el martes 4 de agosto, día de San Juan María Vianney, en el Santuario Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

“Es una oportunidad importante para nosotros mismos como sacerdotes, que nos revitalice. De hecho en la celebración que tenemos año tras año en la Semana Santa, en la Misa de óleos, las promesas sacerdotales ya es un signo muy importante para nosotros mismos. Esta oportunidad hace también a nuestros fieles que se sensibilicen en torno a la figura del sacerdote. De esa manera estamos puestos en la mente y en el corazón de nuestros fieles. De hecho hay en algunos lugares la iniciativa de poder como adoptar a un sacerdote para tenerlo siempre en el corazón y en la mente para orar por él en este año particularmente, orando por todos, pero por uno en especial. Hacer este llamado de atención a la Iglesia de orar por nosotros”, comentó el Arzobispo.

Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos. Con este motivo hace un llamado de atención a la Iglesia para orar por todos los sacerdotes.
Mencionó el Arzobispo que el sacerdote tiene una presencia muy importante en la comunidad, ya que si el ministro es realmente activo el pueblo se vuelve activo. Ejemplificó el caso del Santo Cura de Ars, quien fue enviado a este pueblo donde había menos de mil personas y pidió el apoyo a Dios para la conversión de sus fieles. Así como San Francisco de Sales, quien decía que por un solo católico él se sentía responsable de su evangelización.

“La responsabilidad de quien ve lo que realmente significa el servir a su comunidad entiende bien su llamado”, enfatizó Monseñor Romo Muñoz.
Sobre el número de jóvenes interesados a ingresar al Seminario Diocesano de Tijuana dijo que es preocupante, ya que son pocos lo que desean ingresar. Los de nivel preparatoria es un poco mayor, pero los de nivel universitario son muy escasos los muchachos.

Por eso exhortó a los sacerdotes a ser los principales promotores de las vocaciones sacerdotales y vida consagrada con su propio testimonio de alegría, entusiasmo, y con la promoción porque es necesario presentarles esta opción de vida ya que no es una profesión ni modo de vivir.
Los invitó además a entrelazar este Año Sacerdotal con la Misión Continental porque el objetivo es fortalecer la fe de quienes están cerca de los consagrados, de los laicos comprometidos, y la búsqueda de los alejados.

“Fortaleciendo nuestra pastoral sacerdotal seremos también instrumentos dóciles. Por eso hay que ponernos en las manos del Señor tanto para el discipulado como para la misión. Se nos invita a que estemos en sincronía y en sintonía con toda América Latina”, resaltó el Arzobispo.

Uno de los proyectos que comentó es establecer una institución para la formación de misioneros laicos, donde participen los jóvenes de los diferentes grupos juveniles y movimientos apostólicos.

Finalmente encomendó a todos los sacerdotes a la Virgen María para continuar su ministerio sacerdotal. Y bendijo a Dios por esta vocación que les dio.

 

Semanario Presencia No.1138 del 9 al 15 de Agosto de 2009 Semanario Presencia No.1138 del 9 al 15 de Agosto de 2009

Tomado de: http://sempresencia.info/

San Nicolás de Tolentino

Patrono de las almas del purgatorio, predicador.

San_Nicolas_Tolentino_1_380x509

(1235 -1305)

Fiesta: 10 de Septiembre

Nació en 1235 en la aldea de San Ángelo en Marca de Ancona, siendo el primogénito de la familia. Siendo niño se une a los eremitas agustinos.
Fue ordenado sacerdote. Tras 30 años de vida pastoral, muere el 10 de septiembre de 1305.

Sobre su tumba se erigió una basílica donde se siguieron realizando milagros.

En el cuarentavo año después de su muerte, su cuerpo incorrupto fue expuesto a los fieles. Durante esta exhibición los brazos del santo fueron removidos, por un hermano lego separó secretamente los brazos de la reliquia y así se inició una serie de extraordinarios derramamientos de sangre que fueron presenciados y documentados. Fué encontrado y seriamente reprendido cuando un copioso flujo de sangre delató el acto sacrílego, suceso que fue aceptado como milagroso por el Papa Benedicto XIV

 

El Cuerpo Incorrupto de San Nicolás de Tolentino El Cuerpo Incorrupto de San Nicolás de Tolentino

El santuario no tiene pruebas documentadas respecto a la identidad del individuo que le amputó los brazos al santo, aunque la leyenda se ha apropiado del reporte de que un monje alemán, Teodoro, fue quien lo hizo; pretendiendo llevárselos como reliquias a su país natal. Sin embargo, sí se sabe con certeza que un flujo de sangre fue la señal del hecho y fue lo que provocó su captura. Un siglo después, durante el reconocimiento de las reliquias, encontraron los huesos del santo, pero los brazos amputados se hallaban completamente intactos y empapados en sangre. Estos fueron colocados en hermosas cajas de plata, cada uno se componía de un antebrazo y una mano.

 

Sus restos se conservan en la Basílica de San Nicolás, en Tolentino (Italia), y se rinde culto especial en lugares como Adra (Almería), Tortuera (Guadalajara) o Cas Concos (Baleares).

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO, Confesor

Nicolás de Tolentino, Santo
Presbítero, 10 de septiembre
Patrono de las almas del purgatorio
“Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

“Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

San Nicolás de Tolentino nació en Castel Sant´ Angelo, el actual Sant´ Angelo in Pontano, en 1245, y murió en Tolentino el 10 de septiembre de 1305.

Fray Pedro de Monte Rubiano, su biógrafo, nos cuenta que su vida estuvo entretejida de singularísimas experiencias místicas y de hechos prodigiosos, confirmados en el proceso de canonización, que se abrió a los veinte años de su muerte y concluyó en 1446. En ese proceso fueron declarados auténticos 301 milagros.

A San Nicolás de Tolentino lo invocan los que sufren injusticias, o están en peligro de perder la vida o la libertad, y también se lo invoca como protector de la maternidad y la infancia, de las almas del purgatorio, de la buena muerte, y hasta contra los incendios y las epidemias.

Fue asceta, austero pero no excéntrico, riguroso consigo mismo, pero dulce y atento con todos. En 1256 entró donde los agustinos y se ordenó en 1269 en Cingoli; durante seis años peregrinó por varias ciudades y después fijó su residencia en Tolentino en donde ejerció su apostolado sobre todo en el confesionario. Su santificación personal maduró en la sombra, haciendo fructificar los recursos espirituales que le brindaba la vida religiosa: la obediencia incondicional, el absoluto desapego de los bienes terrenales y la profunda modestia. Así se santificó, y al final de su vida pudo exclamar: “Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

Aunque no se notaba exteriormente la penitencia a la que se sometía, sabemos por el testimonio de sus cohermanos que cuatro días a la semana su alimento consistía en sólo pan y agua, y los otros tres días no tocaba alimentos sustanciosos como carne, huevos, o fruta. No dormía sino tres o cuatro horas y el resto lo dedicaba a la oración.

Después de largas horas que pasaba en el confesionario, se dedicaba a visitar a los pobres, a los que les llevaba, con el permiso de sus superiores, ayudas materiales en los casos más urgentes. Los prodigios que hizo en vida y sobre todo después de la muerte tenían la finalidad de aliviar las miserias humanas.

Cuarenta años después de su muerte, fue encontrado su cuerpo incorrupto. En esa ocasión se le quitaron los brazos y de la herida salió bastante sangre. De esos brazos, conservados en relicarios de plata desde el siglo XV, ha salido periódicamente mucha sangre. Esto contribuyó a la difusión de su culto en toda Europa y en América.

10 de septiembre

SAN NICOLÁS DE TOLENTINO,  
Confesor

He aprendido a estar contento con lo que tengo, sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:todo lo he probado y estoy ya hecho a todo. (Filipenses, 4, 11-12).

He aprendido a estar contento con lo que tengo, sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:todo lo he probado y estoy ya hecho a todo. (Filipenses, 4, 11-12).

San Nicolás vivió mucho tiempo en Tolentino, ciudad de Italia, y la ilustró con su muerte. A pesar de sus increíbles austeridades en la Orden de los Ermitaños de San Agustín, siempre tenía la sonrisa en los labios. Seis meses antes de su muerte, oía todas las noches los conciertos de los ángeles. Medita tres hermosas palabras de este santo: “El corazón que una vez gustó de Dios, ya nada encuentra en la tierra que le plazca; no hay que amar la vida, sino porque nos conduce a la muerte; en poco tiempo podemos ganar la eternidad”. Murió en 1315, a los 70 años de edad.

MEDITACIÓN – TRES CONSEJOS PARA VIVIR
FELIZ CADA CUAL EN SU ESTADO

   I. Vive feliz y contento en la posición en que Dios te ha colocado. No seas de aquellos que se ingenian en hacerse desgraciados, sea exagerando los males que les acaecen, sea comparando sus desventuras imaginarias con la aparente felicidad de los demás. Dios te ha puesto en este estado, permanece en él, vive en él contento y alegre, Dios lo quiere. Salom6n ha dicho con razón: He reconocido que nada mejor había que alegrarse y hacer el bien durante nuestra vida.

   II. Conténtate con la fortuna y talentos naturales que Dios te ha dado, y no desees más. Dios sabe lo que has menester; acaso te habrías condenado si tuvieses más ingenio, más salud o más bienes materiales. La dicha no reside ni en la ciencia, ni en la opulencia ni en los otros bienes de este mundo; existe en la posesión de Dios. No son las riquezas las que hacen feliz, sino Dios, que es la verdadera riqueza de nuestras almas. (San Agustín).

   III. Conténtate también con los bienes que hayas recibido en el orden de la gracia, y no te atormentes inútilmente en desearlos mayores. Emplea como es debido los favores que te acuerda Dios, y los talentos que te ha confiado; no pide otra cosa de ti. Piensa, para suavizar; tus sufrimientos, que has merecido el infierno por tus pecados, y llora continuamente los desórdenes de tu vida pasada. La verdadera compunción atrae la gracia y produce el gozo del alma, y las lágrimas de la penitencia son inmensamente más dulces que los goces de los pecadores.

La conformidad con la voluntad de Dios – Orad
por los afligidos.

ORACIÓN

   Señor, escuchad favorablemente las humildes súplicas que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor San Nicolás de Tolentino, a fin de que, no poniendo nuestra confianza en nuestra justicia, seamos socorridos por los ruegos de aquél que os fue agradable. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/index

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

10 de Septiembre

  • San Nicolás de Tolentino, Confesor
  • San Pedro Mezonzo, Obispo y Confesor
  • San Auberto, Obispo de Avranches
  • San Nemesiano y Compañeros, Mártires
  • Santa Pulqueria, Virgen
  • San Teodardo, Obispo de Maestricht
  • San Salvio, Obispo de Albi
  • Mártires de Japón III
  • Beato Apolinar Franco, Mártir en Japón
  • Beato Francisco de Buenaventura, Mártir en Japón
  • Beato Pablo de Santa Clara, Mártir en Japón
  • Beato Vicente de San José, Mártir en Japón
  • Beato Ricardo de Santa Ana, Mártir en Japón
  • Beato Carlos Spinola, Mártir en Japón
  • Beata Lucía de Freitas, Mártir en Japón
  • Beata Inés Takeya, Mártir en Japón