15 de julio
Category Santoral
SAN FRANCISCO SOLANO, Vicepatrono y Apóstol de América
14 de julio
De los tres santos canonizados que con su presencia santificaron estas tierras de América, San Luis Beltrán, San Pedro Claver y San Francisco Solano, este último es el que con más razón merece el título de apóstol de este Nuevo Mundo, tanto por la extensión de su labor misional como por las huellas que dejó de su paso. San Luis Beltrán no hizo sino abordar a las costas insalubres y deshabitadas de Santa Marta, evangelizó a las tribus errantes de los bordes del Magdalena y a los pocos años volvióse a España. San Pedro Claver se encerró dentro de los muros de Cartagena y allí vivió hasta su muerte, hecho esclavo de los esclavos. Solano, en cambio, recorrió gran parte del Perú de entonces y ha dejado recuerdos de su tránsito en cinco repúblicas de este continente.
Había nacido el 10 de marzo de 1549 en la pequeña ciudad de Montilla, en la Andalucía, del matrimonio de Mateo Sánchez Solano y Ana Jiménez Hidalga. Sus padres eran acomodados y cuando el niño estuvo en edad de estudiar lo entregaron a los jesuitas, que tenían entonces un colegio en el lugar. Allí aprendió las letras humanas y allí también sintió despertarse su vocación. A los veinte años, en plena adolescencia, decide vestir el sayal franciscano y acude al convento de San Lorenzo, en las afueras, donde el guardián, fray Francisco de Angulo, le abre las puertas de aquel cenobio, en donde va a poner los fundamentos de su futura santidad. Dios, en efecto, le había escogido para santo. Por entonces los franciscanos habían sentido renovarse su fervor y anhelaban imitar más de cerca a Jesucristo, siguiendo las huellas del Pobrecito de Asís. Solano, desde los primeros días de su vida religiosa, sintió en su corazón arder esta llama, se determinó a abrazarse estrechamente con Cristo, siguiendo desnudo al desnudo Jesús. Hizo su profesión el 25 de abril de 1570 y verdaderamente renunció a todo para vivir unido a su modelo. Unos dos años más tarde dejaba Montilla y se trasladaba al convento de Nuestra Señora de Loreto, en las proximidades de Sevilla, donde alternó el estudio de las ciencias sagradas con la oración y la penitencia. Escogió para vivienda la celda más pequeña e incómoda del convento, bien próxima al coro, en donde pasaba buena parte de su tiempo.
Allí recibió la unción sacerdotal y un 4 de octubre cantó su primera misa en la capilla de la Virgen, hallándose presente su padre, que muy poco después dejaba este mundo. Como tenía buena voz y era muy aficionado a la música, arte que podemos decir cultivó toda su vida, le nombraron vicario de coro y predicador. La muerte de su progenitor y la ceguera de que adoleció su madre le obligaron a volver a Montilla, pero transformado en otro hombre. De su breve estancia en su ciudad natal quedó indeleble recuerdo. Aquel joven franciscano «no hermoso de rostro, moreno y enjuto», como nos lo describe uno de sus contemporáneos, se atrajo las miradas de todos por el espíritu con que hablaba y la santidad que emanaba de todo su ser. Aún se cuenta que hizo varias curaciones, pero el más evidente indicio de su ascendiente sobrenatural nos lo da el hecho de haber pedido la marquesa de Priego, la señora del lugar, un hábito de fray Francisco para que le sirviese de mortaja.
BEATO JUAN DE MAYORGA Y 40 COMPAÑEROS MÁRTIRES
13 de julio
Bien ganado tenía la madre Teresa de Jesús este conventual sosiego con que se regala en Ávila después de las andaduras y desventuras de aquel año 1570.
La fundación de Pastrana le puso el corazón en aprietos de sangre ante el dramático destino de sus pobres monjas, entregadas al turbio albedrío de la princesa de Éboli. Con su único ojo bello, inquietante y sutil, quiso doña Ana Mendoza de la Cerda envolver sus extravíos en el lirio celeste de la blanca capa del Carmelo. Y como todo eran embelecos de fantasía y antojos de viuda, aún verde, muy pronto colgó penitencias, silencios y hábito. Pero ni aun así placían la devoción y el recogimiento en aquel Carmen, acosado, desde fuera, por las impertinencias priorales de la Éboli. Total, que la Santa procuró «por cuantas vías pudo, suplicando a Perlados, que quitaran de allí el Monasterio», como se hizo. Y Teresa de Jesús, baldada de carretas y de muleros, dio con su amargura en la Encarnación de Ávila, peregrinando penosamente los caminos de Madrid, Toledo y Escalona.
Se entiende muy bien toda su vida, a la luz de aquel ardoroso anhelo de San Pablo: «suplir, con el sacrificio de su carne, lo que resta a la Pasión de Jesucristo, por su Cuerpo, que es la Iglesia». Y a tan altos arrobos le sube su corazón enamorado -su «muero porque no muero»- que muchas veces refresca los ardores de su angustia con la memoria de aquel ansia adolescente de martirio que le empujaba a irse para cristianizar las tierras de moros. ¡El martirio!
SANTA VERÓNICA
12 de julio
(Siglo I)
Pocas leyendas cristianas son tan conocidas y estimadas como la de Santa Verónica. En ella se dice que Verónica limpió compasivamente el rostro de Jesús, cuando el Señor cayó bajo el peso de la cruz en su marcha al Calvario. La popularidad de la leyenda no tiene nada de extraño, puesto que toca una fibra muy íntima del corazón de los cristianos. Por otra parte, la versión de la leyenda que dice que Verónica era esposa de un oficial romano, constituye un ejemplo conmovedor de desprecio del respeto humano. Sin embargo, es necesario confesar que, si bien la leyenda es muy antigua, se apoya en una tradición muy vaga.
Además, se ha identificado a Verónica con diversos personajes. Los orígenes de la leyenda están más relacionados con la milagrosa imagen del rostro de Cristo sobre un lienzo, que con los motivos de amor y caridad de Verónica. Según una de las versiones más populares en occidente, Verónica se trasladó a Roma después de la muerte de Cristo y curó al emperador Tiberio con la preciosa reliquia; a su muerte, la santa legó el lienzo al Papa San Clemente.
Una versión francesa de la leyenda identificó a Verónica con la esposa de Zaqueo (Luc. 19:2-10); cuando éste abrazó la vida eremítica (con el nombre de Amadour o Rocamadour), Verónica fue a evangelizar el sur de Francia. Otras versiones la identifican con Marta, con la hija de la cananea (Mat. 15:22-28), con una princesa de Edessa y con la esposa de un oficial galo romano. La versión más antigua es la de un suplemento latino de las «Actas de Pilato» o «Evangelio de Nicodemus.» El documento data del siglo IV o V, pero el suplemento es posterior.
SAN PÍO I, Papa y Mártir
11 de julio
ORACIÓN
Amén.
SANTA RUFINA Y SANTA SEGUNDA, Mártires
10 de Julio
Rufina y Segunda eran hermanas; sus padres las habían prometido a dos señores romanos, pero rehusaron casarse, porque ya habían elegido como esposo a Jesucristo. Se las encarceló y se las azotó para que consintiesen en la pérdida de la virginidad y de la fe. Se las arrojó al Tíber, pero un ángel acudió a sacarlas. Finalmente, fueron decapitadas por orden de los emperadores Valeriano y Galo, en el año 257.
MEDITACIÓN: SOBRE LA NECESIDAD DE LLEVAR BIEN LA PROPIA CRUZ
I. Jesucristo amaba tiernamente a esta madre admirable ya las siete hijos que ella había educado para Él; amaba igualmente a estas dos hermanas que lo habían elegido por esposo. Por eso los admitió, a todos, a compartir con El sus sufrimientos. No te asombres: Dios ha resuelto salvar a los hombres solamente por la cruz. Jesucristo, para redimirnos, llevó la suya; tú, para salvarte, debes también llevar la tuya. Es el camino grande del cielo, aquél por el cual han pasado todos los santos; te extraviarás si buscas otro. No nos contentemos con adorar la cruz sobre los altares; no basta ello para salvarse. No hemos de adorar la cruz solamente, hemos de llevarla.
II. Los malvados llevan su cruz, pero para su condenación. Mira a los esclavos de la vanidad, de las riquezas, de los placeres; viven en continua inquietud de espíritu y en continuo trabajo. ¿Para qué? Para adquirir bienes que habrá que abandonar el día me nos pensado, y que los arrastrarán al infierno. Si se imponen tanta fatiga por una recompensa fugitiva, ¿no es, acaso, cobardía de nuestra parte rehuir el sufrimiento de un instante a cambio de una gloria inmortal?
III. Haz lo que te plazca: quieras o no, llevarás tu cruz. La llevarás como Jesucristo, que la pidió sin haberla merecido; o bien como el mal ladrón, que la llevó de mala gana y sin mérito. Es preciso pasar por los sufrimientos para llegar a la gloria. Dos caminos nos muestra Cristo: uno penoso que debemos soportar, otro feliz que debemos esperar. (San Agustín).
La mortificación
Orad por los afligidos.
ORACIÓN
Haced, os suplicamos, Dios omnipotente, que los gloriosos mártires que tan valientemente confesaron vuestro Santo Nombre, nos hagan experimentar los efectos de su piadosa protección. Por I. C. N. S. Amén.
Tomado de:
http://tridentina-misa.blogspot.com
LOS 19 SANTOS MÁRTIRES DE GORKUM
9 de julio
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Once franciscanos del convento de la pequeña ciudad holandesa de Gorcum, junto con otros ocho sacerdotes y religiosos, fueron martirizados por los calvinistas en Brielle por negarse a apostatar de la fe y, en especial, a retirar su obediencia al Papa. |
La primera página de la historia de la nacionalidad holandesa está manchada de sangre. Hoy quisieran borrarla todos los holandeses, aun los protestantes más reaccionarios. Fueron jornadas inexplicables en un pueblo que pasa como prototipo de cordura y de sentido de tolerancia.
Para comprender lo que entonces sucedió precisa trasladarse al clima político y religioso, también social, de los Países Bajos de la segunda mitad del siglo XVI, ricos y superpoblados, invadidos por los predicantes calvinistas y alzados en guerra sin cuartel contra el dominio español.
SANTOS AQUILA y PRISCILA o PRISCA, Mártires
(Siglo I)
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BEATO BENEDICTO XI, Papa
7 de julio
(1304)
Nació en Treviso, Italia, el año 1240; murió en Perusa , el 7 Julio, de el año 1304. Ingresó a la Orden de los Dominicos a la edad de catorce años. Después de catorce años de estudio, se convirtió en lector de teología, cargo que ocupó por varios años. El año 1296 fue elegido superior general de la Orden.
En ese momento la hostilidad contra Bonifacio VIII estaba en su peor momento, el nuevo general publicó una ordenanza, prohibiendo a sus subordinados favorecer de cualquier forma a los oponentes al Pontífice; también ordenó defender en sus sermones, cuando fuera oportuno, la legitimidad de la elección de Bonifacio.
La lealtad de Boccasini, que permaneció firme hasta el final fue reconocida por Bonifacio, mostrándole muchas señales de su agradecimiento y confianza. Así juntamente con dos Cardenales legados, el superior de los dominicos formó una importante Embajada, el propósito de la cual fue dar por terminado un armisticio entre Eduardo I de Inglaterra y Felipe IV de Francia, en ese momento en guerra.
SANTO TOMÁS MORO, Mártir
6 de julio

La tristeza que es según Dios produce la penitencia estable para la salvación; pero la tristeza según el mundo produce la muerte. (2 Cor., 7, 10).
Nacido en Londres en 1478, Tomás Moro estudió en Oxford, ejerció la abogacía en su ciudad natal y se casó, en primeras nupcias, con Juana Colt. Su dichoso hogar era el punto de reunión de todos los hombres piadosos y sabios de Inglaterra y del extranjero. Habiendo enviudado contrajo segundas nupcias con Alicia Middleton, en 1516. Por esa misma época, fue distinguido por el joven rey Enrique VIII, que le hizo su Lord Canciller, en 1529. Viéndose obligado a oponerse al rey en el asunto de la anulación del matrimonio real, renunció Tomás Moro por estimar que éste era su deber. Cuando Enrique VIII quiso hacerse jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra, su antiguo Canciller irguióse contra él, y fue encarcelado en la torre de Londres, siendo decapitado en 1535. Tanto en su vida pública como en su vida privada fue modelo de verdadero cristiano, uniendo a la suavidad la fortaleza, a la piedad la inteligencia, a la alegría la seriedad.
MEDITACIÓN SOBRE LA BUENA
y LA MALA TRISTEZA
I. No te entristezcas por las cosas de este mundo. La tristeza daña a la salud, turba la paz del alma, aniquila la piedad y la virtud; ella. nos hace insoportables a los demás y molestos a nosotros mismos. Pero, dirás, ¿cómo no estar triste en este valle de lágrimas? pregúntale a tu alma, con David: ¿Alma mía, por qué estás turbada y triste? Si tú has atraído la desgracia que te aflige, sopórtala pacientemente, puesto que la has merecido; si no eres tú su causa, espera en Dios, te consolará si no siempre en esta vida, segura e inefablemente en la otra. ¿por qué estás triste, alma mía, y por qué me conturbas ? (El Salmista).
II. ponte triste de haber ofendido a Dios; llora tus faltas, día y noche. Esta tristeza te causará una alegría muy dulce en el fondo del corazón. ¡Lejos de nosotros esas risas y esos gozos del mundo que se llevan la compunción del corazón! ¡Ah! ¿Podemos, acaso, regocijarnos en esta vida cuando ignoramos la hora de nuestra muerte, y no sabemos si somos dignos del amor o del odio de Dios?
III. Que esta tristeza, causada por el recuerdo de tus pecados, produzca en ti una penitencia estable. No basta, en efecto, entregarte sólo por algunos días a la penitencia y a las lágrimas; todos los días cometes nuevos pecados, todos los días debes llorar. San Pedro y Santa María Magdalena lloraron hasta su muerte. ¡Cuán dulces son las lágrimas que extinguen las llamas del infierno!¿Quieres no estar triste nunca? Vive santamente: una vida santa siempre es gozosa; la conciencia del culpable está siempre atormentada. (San Bernardo).
La contrición
Orad por los afligidos.
ORACIÓN
Dios omnipotente, mirad nuestra flaqueza, ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma, y fortificadnos por la gloriosa intercesión del bienaventurado Tomás, vuestro mártir. por J. C. N. S. Amén.
*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo III, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)
Tomado de:
SANTA CIRILA,Virgen y Mártir
5 de julio

Al que escandalizare a alguno de estos pequeñitos
que creen en mí, mucho mejor le fuera que le ataran
al cuello una piedra y lo echaran al mar.
(Marcos, 9, 41).
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Admira la fe y la caridad de Santa Cirila. El temor aun de parecer que sacrificaba en honor de los ídolos, siendo así motivo de escándalo para los demás, la hizo mantener con mano firme e inmóvil carbones encendidos mezclados con incienso. Este ejemplo de heroica firmeza convirtió a un gran número de paganos que, también ellos, soportaron los más crueles tormentos por el nombre de Jesucristo. I. No seas, para el prójimo, motivo de escándalo, de lo contrario serás culpable del pecado de tu hermano. Por tu vida escandalosa, precipitas al infierno a un alma redimida al precio de la sangre de Jesucristo. Examina bien tus acciones y tus palabras; y si has escandalizado a tu hermano, esfuérzate por reparar el mal causado y por darle buen ejemplo en lo futuro. II. Evita las acciones indiferentes que pudieran ser motivo de escándalo para las almas débiles. Si comiendo carne, escandalizo a mi hermano, decía San Pablo, nunca la comeré. No descuides tus prácticas de piedad porque los malos se escandalicen de ellas: ¡si el sol se pone no es por temor de incomodar a las lechuzas! Oh mi amable Jesús, habéis muerto en la cruz, sabíais, sin embargo, que la cruz sería motivo de escándalo para los judíos. Es preferible ocasionar un escándalo antes que ocultar la verdad. (Tertuliano). III. No te escandalices fácilmente del mal, verdadero o aparente, que ves. Excusa los defectos ajenos en cuanto puedas; excusa la intención, si el acto es evidentemente malo. Desvía la vista de los malos ejemplos que te den; ¿Por qué imitas siempre lo que hay de malo en los demás? Los sabios y los insensatos contribuirán, si tú quieres, a tu formación. El sabio y el insensato sirven para formar al hombre prudente: aquél le enseña lo que debe hacer, éste lo que debe evitar. (San Euquerio). El buen ejemplo ORACIÓN Que la bienaventurada Cirila, Virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, oh Dios nuestro, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad y por su valentía en confesar vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén. Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo III, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982) |
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NTRA. SRA. REFUGIO DE LOS PECADORES
(En Méjico)
04 de Julio

Yo soy la Madre de los pecadores,
a condición de que se arrepientan
(Palabras de N. Sra. a Sta. Brígida)
Sabemos que una sola es la Virgen, la Madre de Jesús y Madre nuestra. Se le invoca con títulos diferentes según el lugar donde ha manifestado su protección o según se quiere hacer resaltar una característica de su amor.
Por su intercesión, muchos pecadores han encontrado el camino de la salvación. Es por eso que se le ha invocado como el “Refugio de los Pecadores”.
En efecto, cuando un pecador recurre a María con voluntad de cambiar, siempre la encuentra pronta a acogerlo. Solamente le exige que renuncie al pecado.
El Papa San Gregorio VII le escribió a la princesa Matilde: «Poned fin a vuestra voluntad de pecar y yo no dudo en prometeros que encontraréis a María más dispuesta a amaros que una madre según la carne».
La Santísima Virgen rehúsa su ayuda solamente a aquellos que se obstinan en su mala conducta. Pero no puede permanecer sorda a los ruegos de quienes recurren a Ella con confianza y con el propósito de librarse de las cadenas del pecado. Acudirá en su ayuda y los guiará al camino de salvación. En una ocasión, Santa Brígida oyó a Nuestro Señor decirle a su Madre: «A aquellos que se esfuercen en retornar a Dios, Vos les prestaréis vuestra ayuda y no dejaréis a nadie sin consuelo».
Según la tradición, esta imagen de la Santísima Virgen fue encontrada en el hueco del tronco de una encina, en Montepulciano (Italia), por lo que, al inicio de su veneración, se le conoció como Nuestra Señora de la Encina. Las misiones de franciscanos y jesuitas la reconocían como su protectora en su labor evangelizadora y la invocaban como Refugio de Pecadores. En el siglo XVIII, el padre Juan Giuca llevó a la ciudad de Puebla (México) una copia de la pintura.
Iconografía: aparece con vestido color de rosa, rodeada de nubes y cuatro querubines; un Niño Jesús, coronado, en el brazo izquierdo; sobre la cabeza de la Virgen figura una aureola de doce estrellas y cuatro rosas. Es patrona principal de las ciudades mexicanas de Matamoros, Tampico y Acámbaro (Guanajuato).
Para promover esta devoción de pedir la intercesión de la Virgen en favor de los pecadores, se escogió una copia de la imagen pintada en 1709, conocida como “Nuestra Señora de la Encina”, que se venera en Poggio Prato (Italia). Fue el beato Antonio Baldinucci que la mandó hacer para llevarla consigo en sus misiones. La ternura de esta imagen y la predicación del misionero causaba arrepentimiento en los pecadores. Esto hizo que algunos empezaran a darle el título de “Refugio de Pecadores”. Esta misma imagen se conserva ahora en Frascati, cerca de Roma.
Llegó a México por iniciativa de algunos misioneros, quienes en el mismo siglo XVIII la llevaron allí para exponerla a la devoción del pueblo y educarlo a pedir por la conversión de los pecadores.
ORACIÓN
Oh piadosísima Virgen Maria, madre y refugio de pecadores a quien el Dios de las venganzas cedió el imperio de la misericordia; ya que en aquel riguroso Juicio no podré acudir a vuestra intercesión, os suplico ahora que me alcancéis la gracia de una sincera penitencia, y de una perfecta enmienda de mi vida, a fin de que al comparecer después de mi muerte ante el divino tribunal, merezca una sentencia favorable de eterna salvación. Por los méritos de vuestro Hijo, nuestro Señor, que en unión del Padre y del Espíritu Santo, vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.
Dime, Señora, di,
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SAN IRENEO Y SANTA MUSTIOLA, Mártires
3 de julio
En el tiempo del emperador Aureliano era Turcio procónsul en la ciudad de Clusi, en la Toscana o Etruria; y ejecutando el edicto imperial contra. los cristianos en la ciudad de Sutri, el primero que llamó a su tribunal fue al santo presbítero Félix, ordenando que lo sacasen fuera de la ciudad, y que lo apedreasen hasta que acabase la vida, como así sucedió. Tomó secretamente el cuerpo despedazado de aquel santo mártir el fervoroso cristiano san Ireneo y habiéndolo sepultado junto a los muros de la ciudad, llegó la noticia de esta obra piadosa a los oídos del cruel Prefecto, por lo cual lo mandó prender, y cargándole de cadenas lo hizo venir siguiendo su carroza hasta la ciudad de Clusi donde lo puso en la cárcel con otros muchos cristianos presos. Una doncella y señora rica llamada Mustiola, que era prima hermana del príncipe C1audio, visitaba con frecuencia a aquellos fidelísimos soldados de Jesucristo, y con su hacienda y favor socorría sus necesidades y les regalaba cuanto podía. Dieron cuenta a Turcio de la gran caridad que la ilustre y santa virgen usaba con los cristianos presos; por lo cual este bárbaro juez la mandó prender, sin reparar en su gran nobleza. Entonces con el fin de poner espanto y terror a los cristianos de la ciudad, hizo degollar en un solo día a todos los que tenía cargados de prisiones en la cárcel, dejando solamente con vida a san Ireneo, en el cual quiso ejecutar todos los artificios de su crueldad para amedrentar y rendir, si fuera posible, el ánimo valeroso de aquélla santa doncella. Mandó pues que a su vista colgasen en el potroa Ireneo, y que en aquélla máquina le descoyuntasen los miembros, le despedazasen con uñas aceradas, y pusiesen fuego debajo, hasta que sin quitarle del tormento perdiese la vida, Hiciéronlo así los inhumanos verdugos, cebándose en la sangre de aquel fortísimo mártir de Cristo con extraña crueldad, por echar de ver que ni conseguían quebrantar su constancia y espíritu admirable, ni hacer mella en el pecho de la gloriosa virgen que estaba presenciando aquel horrible martirio. Luego que el mártír acabó su vida mortal, mandó el impío juez que azotasen rigurosamente a la santa virgen con cordeles emplomados, hasta que ella se rindiese, o acabase la vida; lo cual ejecutaron los mismos sayones que habían martirizado a san Ireneo, y en este suplicio murió aquélla castísima esposa del Señor, siguiendo en la gloria del cielo al que había sido ejemplo de su fortaleza en el martirio. Los dos sagrados cuerpos enterró cerca de los muros de la misma ciudad de Clusi, Marcos, varón cristiano y religioso, donde hoy tienen un suntuoso templo; y hacen continuos milagros. con que es Dios en ellos glorioso, como siempre en sus santos.
REFLEXIÓN
Observa en estos martirios como la piedad cristiana que usó san Ireneo sepultando el santo cuerpo del glorioso mártir san Félix, le ganó al instante la insigne corona del martirio; y la caridad que la gloriosa virgen santa Mustiola tuvo con los mártires encarcelados, fue asimismo premiada con la misma corona. ¡Oh, qué grande es la recompensa de las obras de caridad! Si las haces en favor de los santos, participas del mérito de su santidad; si las haces en alivio de los enfermos, participas del mérito de su paciencia; y siempre que haces bien a tu prójimo necesitado, mereces la recompensa que tuvieras, si lo hicieras a la persona de Cristo.
ORACIÓN
¡Oh Dios! que alegras nuestras almas en la anual solemnidad de tus santos mártires Ireneo y Mustiola, concédenos propicio, que nos enciendan en tu amor los ejemplos de estos santos, por cuyos merecimientos nos gozamos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Flos Sanctorum de la Familia Cristiana (Las Vidas de los Santos y Principales Festividades del Año, ilustradas con otros tantos grabados y acompañadas de piadosas reflexiones y de las oraciones litúrgicas de la Iglesia) por P. Francisco De Paula Morell, S. J., Ed. Difusión, S. A., Buenos Aires.
Tomado de:
VISITACIÓN DE LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA

Apenas oyó Isabel el saludo de María, exultó el niño en su seno, y fue Isabel henchida del Espíritu Santo. (San Lucas, 1. 41).
Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo III, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)
Tomado de:
LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
¡Canta, lengua, el misterio del Cuerpo glorioso y de la Sangre preciosa de Cristo; de esa Sangre, fruto de un seno generoso, que el Rey de las gentes derramó para rescate del mundo: «in mundi praetium»!
Pero, antes de que la lengua cante gozosa y el corazón se explaye en afectos de gratitud y amor, es necesario que medite la inteligencia las sublimidades del Misterio de Sangre que palpita en el centro mismo de la vida cristiana.
Hay tres hechos que se dan, de modo constante y universal, a través de la historia del hombre: la religión, el sacrificio y la efusión de sangre.
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Jesús sí nació el 25 de diciembre
Uno de los innumerables mitos que son moneda corriente en este mundo de tópicos es que la celebración de la Navidad en el 25 de diciembre procede de la sustitución de una fiesta de adoración al sol. Se dice que el cristianismo adoptó y adaptó fechas y costumbres paganas a fin de ganar más aceptación y para que no les costara tanto a los paganos abandonar su religión y abrazar la cristiana. En realidad esto no tiene mucho sentido, dado que los primeros cristianos, al contrario que tantos de hoy, no se andaban con tibiezas ni claudicaciones cobardes, aunque terminaran en las fauces de los leones o formando parte del alumbrado público romano en las famosas teas de Nerón.
Lo cierto es que la idea del origen pagano de la Navidad se remonta a fines del siglo XVII y principios del XVIII. Un protestante alemán llamado Paul Ernst Jablonski quiso demostrar que la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre era una de muchas costumbres paganas que había adoptado la Iglesia del siglo IV mientras supuestamente se degeneraba y apartaba del cristianismo puro que habían predicado los apóstoles.
Dom Jean Hardouin, monje benedictino, se tragó el cuento y trató de demostrar que, en efecto, la Iglesia católica había adoptado y cristianizado festivales paganos, aunque sin paganizar el Evangelio. Como en el calendario juliano vigente desde Julio César el solsticio de invierno caía en el 25 de diciembre, tanto Jablonski como Hardouin estaban convencidos de que esa fecha había tenido un sentido claramente pagano antes de cristianizarse.
Santoral
27 de noviembre
La Medalla Milagrosa
Santos Barlaam y Josafat, Confesores
San Máximo, Obispo de Riez
Santos Facundo y Primitivo, Mártires
Santiago el Interciso, Mártir
San Secundino, Obispo
San Virgilio, Obispo de Salzburgo
San José Pignatelli
Beato Bernardino de Fossa, Fraile franciscano
BEATO BERNARDINO DE FOSSA, Fraile franciscano
(1503)
Historiador y escritor ascético, de la Orden de Frailes Menores. Nacido en Fossa, de la diócesis de Aquila, Italia, en 1420; muerto en Aquila, el 27 de noviembre de 1503.
El beato Bernardino perteneció a la antigua y noble familia de los Amici, y a veces lleva el nombre de Aquilano, a causa de su larga residencia y fallecimiento en la mencionada ciudad. Hizo sus primeros estudios en la ciudad citada y luego se trasladó a Peruggia para continuar sus estudios en Derecho Canónico y Civil. El 12 de marzo de 1445 recibió el hábito Seráfico de Santiago de las Marchas quien entonces predicaba un ciclo de sermones Lenten en Peruggia.
Desde el momento en que entró en la Orden, Bernardino nunca cesó de avanzar en perfección religiosa; y el éxito con que coronó sus labores misioneras a través de toda Italia, así como en Dalmacia y Serigona, lleva testimonio de su eminente santidad de vida.
Bernardino desempeñó el cargo de Provincial de las Provincias de San Bernardino y de las de Dalmacia y Bosnia, y habría sido electo Obispo de Aquila, pero su humildad le inhibiría de aceptar tal dignidad. Su culto fue aprobado por León XII el 26 de marzo de 1828. Su fiesta se celebra en la orden Franciscana el 7 de noviembre. Los escritos del beato Bernardino incluyen varias homilías y diversos opúsculos ascéticos e históricos, entre los que el último, «Chronica Fratrum Minorum Observantiae», merece una mención especial. Esta interesante crónica fue primeramente editada del manuscrito autógrafo por Leonard Lemmens O. F. M., con un prefacio sobre la interesante vida del beato Bernardino y unas estimación crítica de sus escritos. También se puede mencionar que el beato Bernardino fue el autor de la primera Vida de su patrono, San Bernardino de Siena.
SAN FACUNDO Y SAN PRIMITIVO, Mártires
27 de noviembre
Los santos Facundo y Primitivo, hijos de san Marcelo, centurión romano, fueron martirizados, gobernando en Galicia Ático el cual mandó pregonar un sacrificio público a una estatua del sol, que estaba en la ribera del río Cea, y era tenida en mucha veneración por toda aquella comarca. Al llegar el día señalado para el sacrificio, se juntó mucha gente, el mismo Ático, para dar ejemplo a los demás, hizo su adoración, y como era el gobernador, todos los demás le siguieron, menos Facundo y Primitivo, que no se quisieron hallar presentes en el sacrificio. Mucho sintió esto Ático; los mandó prender e interrogar, y después de varias preguntas y respuestas, entendiendo que perdía el tiempo en quererles persuadir que adorasen a sus falsos dioses, determinó darles atroces tormentos. Les quebraron los dedos de las manos, les lastimaron cruelmente las piernas, apretándoselas con una manera de cepo que como prensa se iba cerrando poco a poco; y así fatigados por una parte de los tormentos, y por otra consolados y alegres por ver que padecían por Cristo, les mandó Ático llevar a la cárcel.
Para tentarlos y probar si con blandura y regalo les podría atraer a su voluntad más fácilmente que con tormentos, les envió ricos manjares, que los dos santos hermanos no quisieron recibir; y Ático, teniendo esto por desacato é injuria, encendido de cólera y furor, los mandó echar en un horno encendido, donde estuvieron tres días con mucho alivio y refrigerio.
Pretendió matarlos dándoles ponzoña en la comida, y los santos, cuando se la trajeron, entendiendo lo que venia en ella, dijeron: « Nosotros no habíamos de gustar esta vianda, porque bien sabemos lo que hay en ella; pero para que Ático se desengañe y se manifieste más la virtud de Cristo, a quien servimos y adoramos, la comeremos toda.» Hicieron la señal de la cruz sobre ella y la comieron, y el veneno perdió su fuerza por virtud de la santa cruz y de aquel Señor a quien todas las cosas obedecen. Cuando vio esto el que había aparejado la Ponzoña, quemó sus libros y se hizo cristiano.
Sigue leyendoSAN MÁXIMO, Obispo de Riez
27 de noviembre
| El humildísimo siervo de Dios san Máximo, obispo de Riez, nació en un lugar llamado Decomer, hoy Chateau-Redon, en la Provenza. Criáronle sus padres en santo temor de Dios y en la práctica de todas las virtudes. Pasó muchos años en el retiro de su casa. olvidado del mundo, y ocupado en el estudio y meditación de las letras sagradas, y en su propia mortificación, como si viviese en la soledad. Llamado del Señor a vida más perfecta, tomó el hábito en el monasterio de Lerins, que es una pequeña isla junto a las costas de la Provenza. Allí encontró una numerosa comunidad de santos religiosos, cuyas heroicas virtudes daban gran celebridad al monasterio. Con tales ejemplos, hizo el santo tan grandes progresos en la virtud, que aventajándose sobre todos en santidad, parecía resplandecer como el sol entre las estrellas, y habiendo sido escogida para la cátedra de Arles el abad san Honorato, todos los monjes pusieron los ojos en Máximo, y a una voz lo aclamaron por sucesor. Quiso nuestro Señor manifestar la heroica virtud de su siervo, obrando por él gran des milagros, y curando toda suerte de enfermedades. Concurrían, pues, al monasterio, tropas de gente, considerando al Santo como depositante del divino poder. Por huir de los aplausos del mundo, fue a esconderse en un bosque de la misma isla. Pasáronse tres días y tres noches sin poder le descubrir, hasta que, al, fin, le encontraron, y le volvieron al monasterio. Poco después, habiendo perdido su obispo la iglesia de Riez, en la Pro venza, mandó sus comisarios al monasterio de Lerins, para ofrecer al santo la silla de aquella diócesis. Pero huyendo él de aquella dignidad, navegó hasta las costas de Italia, donde los comisarios le alcanzaron y a pesar de su resistencia, le condujeron a Riez. Allí fue recibido con extraordinarias demostraciones de júbilo. Todo el tiempo de su gobierno fue amado como padre, y reverenciado como santo, por las maravillas que obraba, entre las cuales se refieren dos muertos resucitados. Asistió a varios concilios que se celebraron en su provincia y en las comarcanas. Fue uno de los prelados que aprobaron la célebre epístola del Papa san León a Flaviano de Constantinopla contra los herejes Eutiquianos. Firmó asimismo la epístola sinodal que los obispos escribieron en respuesta a la del Papa. Finalmente, después de haber gobernado santísimamente su iglesia, des cansó en la paz del Señor. Fue sepultado con gran solemnidad, en la iglesia de San Pedro, que él mismo había edificado.REFLEXIÓN ¿De dónde proviene nuestra negligencia en practicar la humildad, y con ella las demás virtudes cristianas, siendo así que los santos tanto se desvelaron en el ejercicio heroico de los actos virtuosos? Muy fácil es descubrir la causa. Para apreciar debidamente las virtudes, debemos hacer de ellas la ocupación principal de nuestro espíritu y para ponerlas en práctica, debemos desearlas con todo nuestro corazón. Mas, ¿qué hacemos? Con el pretexto de obligaciones fingidas, nos vamos olvidando de nuestro fin y empleando todo el tiempo en buscar y cuidar los bienes perecederos, no nos queda espacio para los eternos. ¡Deplorable error, que si no lo enmendamos en tiempo oportuno, lo lloraremos perpetuamente!ORACIÓNConcédenos, oh Dios omnipotente, que la venerable solemnidad de tu venerable confesor y pontífice Máximo acreciente en nosotros la devoción y el deseo de nuestra eterna salud. Por J. C. N. S. Amén. |
| Tomado de «FLOS SANTORUM de la Familia Cristiana, del P. Francisco De Paula Morell, S. J., Editorial Difusión, S. A., 1943. |
SANTOS BARLAAM y JOSAFAT, Confesores
27 de noviembre

para que, cuando falleciereis, seáis recibidos
en las moradas eternas.
(Lucas, 16, 9).
| San Barlaam dejó su desierto y se disfrazó de joyero para ir a buscar a Josafat, hijo de Abener, rey de las Indias. El joven príncipe abrazó la fe cristiana y, ni las súplicas de su padre ni las seducciones de las voluptuosidades ni los artificios de los magos pudieron hacer vacilar su constancia. Tuvo la dicha de convertir a la fe a su padre y a casi todo su reino. Después de esto se retiró a la soledad con su maestro. MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA DE LOS SANTOS BARLAAM y JOSAFAT San Barlaam deja la soledad y entra disfrazado a la corte de Josafat para instruirlo en los misterios de nuestra santa fe. ¡Cuán ingenioso es el amor divino! ¡qué no hace por la gloria de Dios y la salvación del prójimo! ¡Ah! cuán activo eres tú cuando se trata de tu honor o de tu interés; nada hay que no emprendas entonces, nada que no lleves a cabo. Si tuvieses un poco de amor de Dios, ¿qué no harías por Él? El amor nada encuentra difícil ni penoso. (San Jerónimo). II. Josafat escucha de inmediato la voz del Señor que le habla por boca de San Barlaam. Se convierte, viste cilicio, ayuna, ora a Dios incesantemente y, provisto de estas armas, resiste a los halagos, a las amenazas, a las violencias y a todos los ardides del demonio. Tú estás expuesto a las mismas tentaciones; no resistirás a ellas a no ser que emplees las mismas armas. Ayuna, vela, ora, mortifícate, el paraíso bien vale la pena de esto y mucho más. III. San Josafat, después de haber convertido a su reino para Dios, se retira a la soledad para pasar el resto de sus días con su querido padre, San Barlaam, y para disponerse a la muerte. Cristianos, habéis trabajado para el mundo, para la gloria y el placer, para las riquezas y la ciencia: emplead el resto de vuestros días en la salvación de vuestra alma. Habéis vivido entre las tempestades, es menester morir en el puerto. (Séneca).El desprecio del mundo Orad por los Prelados. ORACIÓN Haced, os lo suplicamos, Señor, que esta solemnidad sea una protección para nosotros, y que la intercesión de vuestros bienaventurados confesores nos haga agradables a vuestros ojos. Por J. C. N. S. Amén. |
NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA
27 de noviembre
¡Oh María concebida sin pecado!, rogad por nosotros que recurrimos a Vos
En 1830 la Santísima Virgen se apareció a una humilde novicia de la Caridad, Sor Catalina Labouré, ordenándole que se hiciese acuñar una medalla cuyas efigies le mostró. Una de las caras de la medalla lleva la imagen de la Inmaculada despidiendo rayos de sus manos, con esta plegaria: «Oh María concebida sin pecado, rogad por nosotros que recurrimos a vos«.
Las curaciones y milagros de todo orden obrados por esta medalla aceleraron la definición dogmática de la Inmaculada Concepción, razón por la cual es la Medalla Milagrosa la más usada por las Hijas de María de todo el mundo y propiamente la insignia oficial de las mismas.
He aquí cómo relata la propia sor Catalina su primera aparición:
«Vino después de la fiesta de San Vicente, en la que nuestra buena madre Marta hizo, por la víspera, una instrucción referente a la devoción de los santos, en particular de la Santísima Virgen, lo que me produjo un deseo tal de ver a esta Señora, que me acosté con el pensamiento de que aquella misma noche vería a tan buena Madre. ¡Hacía tiempo que deseaba verla! Al fin me quedé dormida. Como se nos había distribuido un pedazo de lienzo de un roquete de San Vicente, yo había cortado el mío por la mitad y tragado una parte, quedándome así dormida con la idea de que San Vicente me obtendría la gracia de ver a la Santísima Virgen.
Sigue leyendoSAN FRANCISCO DE ASÍS, Confesor
4 de octubre
Retirado del mundo a los 25 años, después de una juventud disipada pero caritativa, San Francisco está enteramente crucificado para el mundo. Su pro funda humildad lo impulsa a rehusar el presbiterado, y desde entonces su vida es un prodigio de virtudes y milagros. Los doce primeros «penitentes de Asís» ya son legión antes de su muerte, con el nombre de Hermanos Menores, y tuvo el consuelo de ver a la Orden de Santa Clara, su santa amiga, extenderse cuando todavía vivía. El Serafín de Asís murió el 3 de octubre de 1226, a la edad de 44 años.
I. El amor divino consumió todos los lazos que ataban a San Francisco en la tierra, y le hizo abandonar la casa paterna, las riquezas y los placeres. Toda su vida vivió él en este desasimiento; por esto debes tú comenzar a darte a Dios. Es imposible que ames a Dios y al mundo. ¡Ah! los placeres y los honores de la tierra no merecen ocupar tu corazón; déjalos antes que ellos te dejen a ti.
II. Ese mismo amor que separó a San Fran cisco de los bienes de la tierra, lo unió estrechamente a su Dios y le hizo encontrar en esta unión una inalterable felicidad. De este modo solía decir: «¡Dios mío y mi todo! en Ti es donde encuentro todo lo que necesito». ¡Alma mía, tratemos de gustar el placer que existe en estar unido a Él; en vano hemos buscado descansar en las creaturas, vayamos a Dios, pero hagámoslo dándonos a Él sin reserva, sin demora, y para siempre!
III. El amor, por último, transformó a San Fran cisco, en Jesucristo mismo, por decirlo así, cuando un serafín imprimió en su cuerpo las sagradas llagas del Salvador. No recibió esta gracia sino después de haberse hecho, por una mortificación continua, viva imagen de Jesús crucificado. Como este gran santo, lleva tú constantemente en tus miembros la mortificación de Jesucristo. Mira al Salvador clavado en la cruz: he ahí el verdadero modelo de predestinados. Para llegar a ser semejante a Él, es preciso que la mortificación imprima en tu cuerpo sus adorables estigmas. Llevan en sí las llagas de Cristo quienes mortifican y afligen el cuerpo. (San Jerónimo).
La mortificación –
Orad por la Orden de San Francisco.
ORACIÓN
Oh Dios, que, por los méritos de San Francisco dais sin cesar nuevos hijos a vuestra Iglesia, concedednos la gracia de despreciar, siguiendo su ejemplo, los bienes terrenales y poner nuestra dicha en la posesión de los dones celestiales. Por J. C. N. S. Amén.
Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)
Santoral
1 de octubre
San Remigio, de Reims, Obispo y Confesor
San Virila de Leyria, Abad
San Bavón de Gante, Eremita
San Romano «el Melodista», Confesor
San Piato, Mártir
San Aizan y San Azan, Confesores
San Juan Coucouzelle, Confesor
San Domnino, Mártir
Santa Arielle o Urielle, Virgen
Santa Montaña, Virgen
Santa Domane, Esposa
San Melo Melar o Melorio, Mártir
San Miguel y Compañeros, Mártires
San Sabas el Estilita, Ermitaño
Beato Francisco de Pésaro, Tercera Orden Franciscana
Beato Nicolás de Forca Palena, Eremita
Beato Ángel de Sansepolcro, Confesor
Beatos Diego Botello, Fernando o Hernán de Salcedo y Compañero, Mártires
Los Mártires de Londres de 1588
Beato Roberto Wilcox, Mártir
Beato Eduardo Campion, Mártir
Beato Cristobal Buxton, Mártir
Beato Roberto Widmerpool, Mártir
Beato Rodolfo Crockett, Mártir
Beato Eduardo James, Mártir
Beato Juan Robinson, Mártir
BEATO JUAN ROBINSON, Mártir
1 de octubre
El Beato Juan Robinson, nació en Ferrensbery, en el Yorkshire. Cuando quedó viudo, pasó a Reims, donde su hijo Francisco estudiaba también para el sacerdocio. Recibió la ordenación sacerdotal en 1585. Fue arrestado en cuanto puso el pie en tierra inglesa. Después de pasar algún tiempo en la prisión de Clink, en Londres, compareció ante el tribunal, que le condenó a muerte. El día en que llegó a Ipswich la autorización oficial para la ejecución (28 de septiembre de 1588), el beato «se llenó de alegría, regaló todo su dinero al portador de la autorización y cayó de rodillas para dar gracias a Dios».
BEATO EDUARDO JAMES, Mártir
1 de octubre
El Beato Eduardo James nació en Breaston, en Derbyshire. Fue educado en el protestantismo en la escuela de Derby y en St. John’s College de Oxford. Después de su conversión, se trasladó a Reims y más tarde a Roma, donde recibió la ordenación sacerdotal de manos de Goldwell de Saint Asaph. Ejerció su ministerio entre sus ciudadanos durante cinco años antes de ser arrestado junto con el Beato Rodolfo Crockett y conducido a la prisión de Londres. Allí ambos permanecieron más de dos años y medio. Después del fracaso de la Armada Invencible, comparecieron ante el tribunal de Chichester, que decidió hacer con ellos un escarmiento.
BEATO RODOLFO CROCKETT, Mártir
1 de octubre
Rodolfo Crockett, como Eduardo James, fue martirizado en Chichester. Nació en Barton-on-the-Hill, en Cheshire. Hizo sus estudios en el Christ’s College, de Cambridge, y en Gloucester Hall de Oxford. Había ejercido en Anglia del este el cargo de maestro de escuela antes de pasar al colegio de Reims para prepararse para servir a Dios como sacerdote. Fue ordenado en 1586 y martirizado dos años después en Chichester junto con el Beato Eduardo James.
BEATO ROBERTO WIDMERPOOL, Mártir
1 de octubre
Roberto Widmerpool, el cuarto de los mártires de Canterbury, era un laico. Había nacido en Widmerpool, localidad de Nottinghmshire y había hecho sus estudios en el Gloucester Hall de Oxford, donde obtuvo el título de maestro de escuela. Durante algún tiempo, fue tutor de los hijos del conde de Nortumbría. Se le acusó de haber ayudado a un sacerdote al darle refugio en la casadel conde. Antes de ser ahorcado, el beato dio gracias a Dios por haberle concedido el privilegio de morir por la fe en la misma ciudad que Santo Tomás Becket.
BEATO CRISTÓBAL BUXTON, Mártir
1 de octubre
Cristóbal Buxton nació en Tideswell, Derbyshire. Tuvo como profesor en la escuela al Venerable Nicolás Garlick e hizo sus estudios sacerdotales en Reims y en Roma. Fue ordenado sacerdote en 1586 y ejerció su ministerio durante tres años antes de morir martirizado en Canterbury. Tanto el Beato Cristóbal Buxton, como los beatos Roberto Wilcox y Eduardo Campion, fueron condenados por haber vuelto al reino en calidad de sacerdotes. El Beato Cristóbal era el más joven de los mártires. Los verdugos creyeron que conseguirían amedrentarle obligándole a presenciar el martirio de sus compañeros, pero, cuando le ofrecieron la libertad al precio de la apostasía, Cristóbal replicó que prefiriría morir mil veces antes que aceptar tal proposición. En la prisión de Marshalsea escribió un «Rituale», que se conserva todavía como una reliquia.
BEATO EDUARDO CAMPION, Mártir
1 de octubre
Eduardo Campion (cuyo verdadero apellido era Edwards), nació en 1552 en Ludlow, Shropshire, en el seno de una buena familia. Pasó dos años en el Jesus College, de Oxford. Cuando se hallaba al servicio de Gregory, décimo Lord Dacre de el South, se reconcilió con la Iglesia de la que se había alejado. Fue a estudiar a Reims a donde llegó el el 22 de Febrero de 1586, allí donde tomó el nombre de Campion. Fue ordenado subdiácono en Laon, el 18 de Septiembre, diácono en, el 19 de diciembre del mismo año, y sacerdote a principios del año siguiente, en Cuaresma, siendo adjudicado a la Diócesis de Canterbury. Inmediatamente volvió a Inglaterra, siendo arrestado el 18 de marzo de 1587 en Sittingbourne, siendo encarcelado primero en Newgate y luego en Marshalsea. Murió mártir por no querer renegar de la fe, en 1588. Fue beatificado en 1929.
BEATO ROBERTO WILCOX, Mártir
1 de octubre
Roberto Wilcox nació en Chester en 1558. Hizo sus estudios sacerdotales en Reims, a donde llegó el 12 de agosto de 1583. Recibió la tonsura y las órdenes menores el 23 de septiembre del año siguiente. Fue ordenado subdiácono el 16 de marzo, diácono el 5 o 6 de abril, y sacerdote el 20de abril de 1585, recibiendo todas estas órdenes en Reims. fue enviado a la misión inglesa el 7 de enero de 1586. Empezó a trabajar en Kent; pero ese mismo año fue arrestado y encarcelado en Marshalsea. Condenado a muerte, fue ahorcado, arrastrado y descuartizado en las afueras de Canterbury, en el sitio llamado Oaten Hill. Con él murieron los beatos Beato Eduardo Campion, Cristobal Buxton y Roberto Widmerpool. Fue beatificado en 1929.
LOS MÁRTIRES DE LONDRES DE 1588
1 de octubre
El 28 de agosto se recuerda a los mártires que sufrieron en Londres al desatarse la persecución de julio de 1588, como consecuencia, omejor dicho represalia, de la alarma provocada por las amenazas de invasión de la española y cristiana Armada Invencible. En octubre de ese año hubo una serie de ejecuciones en las provincias: cuatro católicos fueron martirizados en Canterbury:
Beato Roberto Wilcox
Beato Eduardo Campion
Cristobal Buxton y
Roberto Widmerpool
Otros tres en diferentes ciudades. En Chichester:
Beato Rodolfo Crockett
Beato Eduardo James
Y en Ipswich: el Beato Juan Robinson.
BEATOS DIEGO BOTELLO, FERNANDO SALCEDO Y COMPAÑERO, Mártires
1 de octubre
La oración, unida con el divino sacrificio
de la Misa, tiene una fuerza indecible; de modo
que por este medio abunda el alma de celestiales
favores como apoyada sobre su Amado
(San Francisco de Sales)
De los tres mártires Fernando o Hernando de Salcedo, Diego Botello y un compañero (no se conoce el nombre del tercero), probablemente ocurrido en la isla Española (hoy Haiti) en el primer decenio del siglo XVI, que pertenecían a la provincia franciscana de Santa Cruz de Española, creada en 1505, conocemos solamente la escueta noticia de su muerte, transmitida por el historiador franciscano Jerónimo di Mendieta (muerto en 1604). En 1516, en una de las islas de la Pequeña Antilla, los indios caraibici, antropófagos, los mataron a golpes y, después de haberlos comido, llevaron en procesión sus cabezas como bandera y señal de triunfo. El Martirologio Franciscano los recuerda con el título de beatos el 1° de octubre, e indica arbitrariamente Venezuela come lugar de su martirio.
BEATO ÁNGELO DE SANSEPOLCRO, Confesor
1 de octubre
El Beato Ángelo de Sansepolcro, hermano de la Orden de los Eremitas de San Agustín, nació en Sansepolcro en la primera mitad del siglo XIII. Una antiguaa tradición local dice que pertenecíaa la familia Scarpetti. Entró en el convento de los Eremitas de Juan Bono alrededor de 1254. En 1256 el convento pasó a la nueva Órden de los hermanos Eremitas de San Agustín. De él se recuerdan algunos episodios milagrosos ocurridos durante su vida, como el de la resurrección de un inocente condenado a muerte. Es probable, aunque no cierta, su participación en la misión para extender la Orden a Inglaterra. Los escritores agustinos de fines del siglo XVI, destacan sus principales virtudes: profunda humildad, caridad y pureza tanto de cuerpo como de espíritu, a través de las cuales conquistó entre los que lo rodeaban fama de santo.
Murió en Sansepolcro en 1306. En 1310, cerca de la iglesia agustina de la ciudad, surgió una cofradía dedicada a la Virgen María y al ‘glorioso hermano Ángelo’, a la que se le otorgaron privilegios los priores provinciales y generales de la Orden. En cuanto a los hermanos, en 1555 dejaron la primera iglesia para mudarse a la actual, llevando con ellos el cuerpo del hermano Ángelo, fijando el 29 de septiembre para la celebración de la fiesta del traslado de su cuerpo. Esta fiesta fue suprimida en 1855. En 1740 el cuerpo fue sometido a reconocimiento canónico por el obispo de Sansepolcro monseñor Raimundo Pecchioli. En 1905 se inició el proceso sobre el culto prestado a este siervo de Dios, que concluye con la aprobación del mismo en 1922.
Actualmente su cuerpo se conserva en una urna tallada en madera dorada y decorada con escenas de la vida del beato, bajo el altar mayor de la iglesia de San Agustín en Sansepolcro. El beato fue representado en el siglo XIV un fresco, que, proveniente de la antigua iglesia agustina, hora está expuesto en el Museo Cívico de Sansepolcro.
La última manifestación solemne del culto tributado al beato fue en octubre de 1987 cuando la urna conteniendo el cuerpo fue transportada procesionalmente por las calles circundantes de la iglesia de San Agustín.
BEATO NICOLÁS DE FORCA PALENA, Eremita
1 de octubre
Después de haber ejercido el ministerio como sacerdote diocesano en su pueblo natal de Abruzos, Nicolás se trasladó a Roma. Ahí se sintió llamado a la vida eremítica y fundó una congregación de ermitaños bajo el patrocionio de San Jerónimo. La cuantiosa herencia que le dejó un amigo, le permitió establecer la congregación en Nápoles. El Papa Eugenio IV le cedió un monasterio en Florencia para que extendiese la fundación a esa ciudad. Además, el beato Nicolás fundó otra comunidad en el Janículo de Roma, en la iglesia de San Onofre, que es en la actualidad un título cardenalicio. En aquella época, existía otra congregación de ermitaños de San Jerónimo, tanto en Roma como en otras ciudades, fundada por el Beato Pedro de Pisa. El Beato Nicolás fusionó ambas congregaciones. Su muerte ocurrió en 1449, cuando tenía cien años de edad. Su culto fue confirmado en el seno de la congregación de los Jerónimos en 1771; pero el Papa Benedicto XIV no quiso proceder a la beatificación solemne.
Los bolandistas no encontraron ninguna biografía medieval del beato, así pues, se limitaron a publicar una serie bastante abundante de noticias biográficas de época posterior, tomadas principalmente de Historia Monumenta de Sajanello (septiembre 29). Existen pruebas fehacientes del culto del Beato en el siglo XVII.
Vidas de los Santos, de Butler. Vol. IV, ed. 1964.
BEATO FRANCISCO DE PÉSARO, Tercera Orden Franciscana
1 de octubre
Francisco, conocido también con el nombre de Cecco, nació en Pésaro. Sus padres le dejaron una cuantiosa herencia, pero él decidió repartirla entre los pobres y consagrarse al servicio de Dios. Así pues, el año 1300, ingresó en la Tercera Orden de San Francisco y se retiró a una ermita que había construido en la ladera del Monte San Bartolo, en las cercanías de Pésaro. Pronto se le unieron numerosos discípulos. Para darles de comer, el beato solía pedir limosna en los pueblos vecinos, de suerte que el pueblo empezó a venerarle pronto por su bondad y caridad. Así vivió Francisco cerca de cincuenta años, durante los cuales le ocurrieron los sucesos más extraordinarios. Por ejemplo, en cierta ocasión en que había ido a Asís con sus compañeros para ganar la indulgencia de la Porciúncula, tuvo que detenerse en Perugia y envió a sus compañeros por delante. Cual no sería la sorpresa de éstos cuando, al llegar a la ermita, le encontraron esperándolos. Pero este hecho puede explicarse naturalmente, hay que reconocerlo, dado que el beato conocía bien los atajos de la región. En realidad, biógrafos antiguos, dejándose llevar por el entusiasmo, exageraron varios hechos de este tipo en las vidas de los santos.
El Beato Francisco no tenía nada de «aristócrata», en el mal sentido la palabra y aceptaba gustosamente las invitaciones que le hacían las gentes sencillas. Pero en tales ocasiones tenía buen cuidado de no dejarse llevar por el atractivo de los buenos platillos y dominaba perfectamente toda manifestación de gula. Y era éste un vicio que reprendía ásperamente en los demás. En cierta ocasión en que se hallaba enfermo, sus discípulos mataron un pollo para prepararlo exquisitamente y conseguir que el beato comiese. Francisco, echando de menos al pollo en el gallinero, preguntó donde estaba y, cuando supo lo habían hecho sus discípulos, los reprendió severamente, diciéndoles: «Los gallos merecen nuestro agradecimiento porque a la aurora nos llaman a la oración. Constituye una falta el haber matado a ese pollo, aunque haya sido por compasión por mí, ya que su voz me reprochaba todas las mañanas mi pereza en el servicio de Dios y me obligaba a levantarme para alabarle.» El biógrafo del beato cuenta que éste se puso entonces a orar por el pollo, que estaba ya desplumado, y que su oración consiguió devolverle no sólo la vida, sino también las plumas… El Beato Francisco ayudó a la Beata Micaelina Metelli a fundar la Cofradía de la Misericordia en Pésaro y a construir un hospital para mendigos y peregrinos en Almetero. Francisco fue sepultado en la catedral de Pésaro. Su culto, que data de muy antiguo, fue confirmado por Pío IX.
En Acta Sanctorum hay una breve biografía medieval (agosto, vol. 1). Véase también Mazzara, Leggendario Francescano (1679), vol. 11, pp. 199-202; y Léon, Auréole Séraphique d. ingl.), vol. 11, pp. 547 ss.
SAN SABAS EL ESTILITA, Monje
1 de octubre
¿En qué otra cosa debemos complacernos sino en hablar de
Dios, de la eternidad, de la dicha de nuestra vocación, del amor
y fidelidad que debemos tener para adquirir con perfección el
espíritu de nuestro Instituto y orar para consérvale cuidadosamente?
(Juana Francisca de Chantal)
San Sabas era hijo de un boyardo ruso de Kachine y pasó por varios monasterios de la región de Tver. Despúes, se fue al monte Athos, para dedicarse solamente a la contemplación de la gloria de Dios. Volvió a Rusia y en un bosque en la región de Novgorod, fundó el monasterio de la Ascensión, que gozó de gran prosperidad. Después de haberlo organizado, él se instaló no lejos de allí encima de una columna que no dejaba más que los sábados y domingos para ira Misa, comulgar y tomar parte en la vida de la comunidad.
SAN MIGUEL Y COMPAÑEROS, Mártir
1 de octubre
Entre la prácticas de la religión, el Santísimo Sacrificio es lo
que el Sol entre los astros; pues es verdaderamente el alma de
la religión cristiana. Es el misterio inefable que comprende la
caridad divina, por la cual Dios, uniéndose realmente a nosotros,
nos comunica con su magnificencia sus gracias y favores
San Francisco de Sales.
San Miguel y sus compañeros fueron martirizado en Zobée en Géorgie, durante la conquista de la región por el emir Aleim. Fueron capturados y como se negaron a renegar de la fe, los condenaron a ser decapitados.(Siglo VIII).
SAN MELO, Mártir
1 de octubre
Conocer, demasiado conozco que por mi soy frágil y mudable;
sé cuánto pueden las tentaciones contra las virtudes más robustas;
he visto caer las estrellas del cielo y las columnas del firmamento;
pero nada de eso logra acobardarme. Mientras yo espere, estoy a
salvo de toda desgracia; y de que esperaré siempre estoy cierto,
porque espero también esta esperanza invariable.
(Beato Claudio de la Colombiere)
San Melo era el nieto del conde de Cornouailles, fue asesinado en 798 por su tío, hombre celoso y ambicioso, en Lanmeur en la diócesis de Quimper. Sus reliquias fuerontransportadas a París donde se encuentran en la iglesia de Saintantiago de Haut-Pas. En Betaña se lo venera en varios lugares.
SANTA DOMANE, Esposa
1 de octubre
La oración hace que el tiempo transcurra tan aprisa
y con tanto deleite, que ni se percibe su duración.
Mirad: cuando era párroco en Bresse, en cierta ocasión
en que casi todos mis colegas habían caído enfermos,
tuve que hacer largas caminatas, durante las cuales oraba
al buen Dios, y creedme, que el tiempo se me hacía corto.
(San Juan María Vianney).
Esposa de San Germer, vivió santamente con él en la corte del rey Dagoberto. Más tarde, de común acuerdo con su marido, resolvieron retirarsea la soledad. Fue hija espiritual de San Ouen y monja en Gasny, en la diócesis de Evreux. Murió en 658.
SANTA ARIELLE O URIELLE, Mártir
1 de octubre
Estoy tan convencido, Dios mío, de que velas sobre todos los que
esperan en Ti, y de que no puede faltar cosa alguna a quien aguarda
de Ti todas las cosas, que he determinado vivir de ahora en adelante sin
ningún cuidado, descargando en Tí todas mis solicitudes. «En paz me
duermo y en seguida descanso porque, Tú solo, Señor, me has
confirmado en la esperanza» (Salmo 4:10).
(Beato Claudio de la Colombiere)
Se dice que sería la hermana de San Judicael, rey de Domnoné en Bretaña. La leyenda puede ser una realidad pues desde época muy temprana se le rindió culto y además, bajo su patronato se puso una iglesia cerca de Dinan en la costa del Armor. (Siglo VII).
SANTA MONTAÑA, Virgen
1 de octubre
La oración no es otra cosa que la unión con Dios.
Todo aquel que tiene el corazón puro y unido a Dios
experimenta en sí mismo una suavidad y dulzura que
lo embriaga, se siente rodeado de una luz admirable.
(San Juan María Vianney).
Santa Montaña, (siglo VIII), fue Abadesa de Nuestra Señora de Belén en Ferrieres en Gâtinais, en la diócesis de Orleans. Algunos historiadores piensan que sería la misma que Santa Gertrudis de Nivelles, pero la distancia entre las dos abadías es muy grande. Otros historiadores la consideran otra santa completamente distinta.
SAN DOMNINO, Mártir
1 de octubre
Enséñanos, buen Señor, a servirte como mereces:
a dar sin contar el costo, a luchar sin contar las heridas,
a trabajar y a no buscar descanso, a laborar sin pedir
recompensa excepto saber que hacemos tu voluntad
(San Ignacio de Loyola)
San Domnino, nacido en Tesalónica en el seno de una familia cristiana, no tenía miedo de proclamarse cristiano. Detenido, le fueron rompiendo los huesos uno a uno. Luego le cortaron las piernas, y así pasó siete días cantando glorias al Señor, antes de ir definitivamente a a cantarlas al cielo. (Siglo IV).
SAN JUAN COUCOUZELLE, Confesor
1 de octubre
Que otros esperen la dicha de sus riquezas o de sus talentos: que
descansen otros en la inocencia de su vida, o en la aspereza de su
penitencia, o en la multitud de sus buenas obras, o en el fervor de sus
oraciones; en cuanto a mi toda mi confianza se funda en mi misma
confianza: Porque Tú solo Señor, me has confirmado en la esperanza.
(Beato Claudio de la Colombiere)
San Juan Coucouzelle, fue cantor y monje en la Gran Lavra en la Santa Montaña de Athos. Era originario de Durazzo en Illyria. Llegado a la corte imperial de Comnenes fue el mejor de los cantores. Durante la semana, se retiraba a la soledad y no volvía al monasterio más que para cantar los domingos, esforzándose en cantar dignamente, como le había indicado la Santísima Virgen, que se la había aparecido.
SAN AIZAN y SAN AZAN, Confesores
1 de octubre
Hay personas que se sumergen totalmente en la oración como los peces en el agua, porque están totalmente entregadas al buen Dios. Su corazón no está dividido. ¡Cuánto amo a estas almas generosas! San Francisco de Asís y santa Coleta veían a nuestro Señor y hablaban con él del mismo modo que hablamos entre nosotros. (Juan María Vianney)
San Aizan y su hermano San Sazan eran casi caciques en Abisinia, fueron grandes propagadores del Evangelio en su tierra. Su entusiasmo les atrajo la amistad de San Atanaso. Murieron en 400.
SAN PIATO, Obispo y Mártir
1 de octubre
Primer obispo de Tournai, o mejor dicho, arzobispo itinerante.
Sobre su vida existen hechos legendarios. Su Pasión, que data del siglo II, es una copia de la de San Lucien de Beauvais.
Nació en Benevent Italia. Acompañó a San Dionisio en la evangelización de la Galia, predicó también en las Carnutes. en su apostolado en la región de Chartres, según la tradición, no encontró más que corazones endurecidos; en cambio en Tournais, en dos meses escuchando su palabra se convirtieron treinta mil paganos. Fue decapitado en Tournai junto a varios de sus discípulos.
Su cuerpo, enterrado en Seclin (Norte), a causa de la amenaza de piratas normandos, en el siglo IX, fue transportado a San Ouen, después a Chartres donde en la catedral, le está dedicada una capilla.
Es Patrón de Tournai y de Chartres. En Arras se le tributa culto desde el siglo VII.
Se lo representa como obispo, sosteniendo los Evangelios o como a San Dionisio, llevando en sus manos su cabeza cortada.
SAN ROMANO «EL MELODISTA», Confesor
1 de octubre
San Romano es llamado «El Melodista» porque nos ha dejado rimas bellísimas para el canto en lengua greco-bizantina. Se lo considera el más original y notable de los escritores de himnos greco-bizantinos. Era judío, convertido al cristianismo.
Su santidad sobre la tierra, transcurre así, melodiosamente, aún antes de entrar en el coro celestial de los Santos. Pero si bien el material poético dejado por San Romano Melodista es imponente, los datos sobre su vida son escasísimos. Se sabe que nació a fines del siglo V en la ciudad de Emesa, en Siria. Fue diácono, después coadjutor en Beirut, en la iglesia de la Resurrección.
Trasladado a Constantinopla, en tiempos del Emperador Anastasio, se retiró a la Iglesia de la Madre de Dios. Murió, poco después, en 555. Se cuenta que en la víspera de una Navidad, se le apareció la Santísima Virgen, entregándole una canción, e invitándolo a cantarla.
A la mañana siguiente, día de Navidad, Romano, desde el púlpito de la iglesia, en lugar de predicar, empezó a cantar. Canto, inspirado y santo, su primer himno litúrgico, que comienza con estas palabras: «Hoy de la Virgen – nace el Superconsubstancial – y la tierra ofrece al Inaccessible. – los ángeles con los pastores – proclaman su gloria. – El Mayor de los Astros – ha nacido para nosotros el nuevo Infante – Dios de eterno «. A este himno le siguieron otros muchos.
Se dice que Romano compuso miles. Los estudiosos le reconocen ochenta, que no es poco. Sus himnos son vívidos, inspirados, dramáticos, pero quizás muy largos y demasiado elaborados para los gustos modernos. Romano les dio la clásica forma de los himnos conocidos como los kontakion.
San Romano el Melodista está considerado como el poeta litúrgico bizantino más importante. Famoso en su tiempo, hoy es conocido solamente entre los eruditos. Entre sus obras, además de aquella de Navidad, se encuentra el Himno de la Presentación en el Templo, el de la Negación de Pedro, el de María al Pie de la Cruz, el de la Resurrección, el del Juicio Final, etc.
SAN BAVÓN DE GANTE,Confesor
1 de octubre
Bavón, Conde de Hesbaye, nació en Bravante, cerca de Lieja, en el año 589. Se casó con la hija del conde merovingio Adilone, con la que tuvo una hija de nombre Agletrude. Llevaba una vida despreocupada, como rico terrateniente. Su comportamiento era totalmente desordenado, su único objetivo era el de satisfacer sus deseos sin tener en cuenta la justicia ni la verdad. Cuando necesitaba dinero, vendía a sus criados como siervos a los terratenientes vecinos.
Cuando muere su joven esposa, Bavón se siente culpable de esta desgracia, no sabemos por qué. Allí interrumpe su vida disoluta y cae presa de una crisis moral, que fue el punto de partida de su conversión.
Por entonces San Amando estaba predicando en la región de Gante. Bavón, después de oír uno de sus sermones, se le acercó, y por consejo suyo, se desprendió de todos sus bienes, incluso de la propiedad que poseía en Gante, que entregó a San Amando, que construyó allí un monasterio. Bavón entró allí como religioso. Tan grandes fueron las mortificaciones que se impuso para purgar sus pecados, que después de su muerte, el nombre de la abadía se cambió de San Pedro a San Bavón.
Convertido en discípulo del santo misionero, lo siguió en sus peregrinaciones apostólicas. Después de un cierto tiempo, encontrando que las austeridades de la vida monástica no eran suficientes para satisfacer sus deseos de disciplinar el cuerpo con el que había sido tan indulgente, volvió a Gantes, donde, con el consentimiento de San Amando, construyó una pequeña celda, donde llevó una vida eremítica y ascética hasta el momento de su muerte, unos tres años después, alrededor de 659. Fue sepultado en el monasterio de Gantes.
Actualmente sus reliquias se conservan parte en la catedral de Gantes y parte en la abadía benedictina de Nesle-la-Reposte, lugar en donde se refugiaron los monjes huyendo de la invasión normanda, alrededor de 882.
SAN VIRILA, Abad
1 de octubre
El Abad San Virila no es un personaje legendario. Su existencia está perfectamente documentada como Abad del Monasterio de Leyre a finales del siglo IX. Las leyendas aparecen más tarde.
Fue un monje nacido en las inmediaciones del monasterio San Salvador de Leyre (Navarra), del que llegó a ser abad. Fue hombre muy preocupado por el más allá. El relato refiere una leyenda, pero su figura histórica está perfectamente documentada en el Libro gótico de San Juan de la Peña (fol. 71).
Al parecer, atormentaba al santo abad el pensamiento de la eternidad celestial y el miedo al aburrimiento en tan larga pervivencia. Salió un día, monte arriba, internándose en el bosque cercano con estas meditaciones que leía en un libro. En la espesura del bosque, aparece un ruiseñor, que con sus trinos distrae su atención de la lectura escatológica, apartándolo hasta una fuente. Allí queda prendado del canto del pájaro, hasta que se adormece. Cuando intenta regresar, encuentra las sendas cambiadas, el monasterio transformado, los monjes desconocidos, y él, recibido como un extraño y anacrónico personaje. Todo pudo aclararlo el monje encargado de los archivos, ya que en la crónica monacal constaba que, trescientos años atrás, el abad Virila había subido a la sierra y no había regresado. Se suponía que había sido devorado por una fiera.
El monasterio se revoluciona por el milagro acaecido, y en pleno Te Deum de acción de gracias se abre la bóveda de la iglesia y se oye la voz de Dios «Virila, tu has estado trescientos años oyendo el canto de un ruiseñor y te ha parecido un instante. Los goces de la eternidad son mucho más perfectos». Un ruiseñor entra entonces por la puerta de la iglesia con un anillo abacial en el pico, y lo coloca en el dedo del abad, que lo fue hasta que Dios lo llamó a comprobar la gloria eterna.
En los alrededores del Monasterio se encuentra la Fuente de San Virila.
La leyenda es un clásico teológico de los goces de la eternidad, y habría de tener amplia repercusión literaria en el mundo occidental, como sucedió en el monasterio benedictino flamenco de Afflighem entre 1122-1195; o como en Francia, donde hay una traducción del obispo de París realizada en 1195; o reproducido también en el año 1212 por Jacobo de la Vorágine; o en la Cantiga CIII de Alfonso X el Sabio; o en el monasterio cisterciense gallego de la Armenteira, donde el abad se llama San Ero.
Quienes conozcan el monasterio de Leyre comprenderán que la leyenda teológica está directamente unida a una naturaleza prodigiosa, donde se pueden pasar horas y días de admiración, de embeleso contemplándola, soñando, disfrutando de la leyenda desde la fuente de San Virila, donde a muy tempranas horas de la mañana se puede subir para gozar de esa naturaleza que adormeció al abad Virila adormeció.



























