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«La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas»

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DÍA DE LA RAZA

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Autor: Oscar Méndez Cervantes

El pensamiento moderno conviene en que, hoy día, el concepto de raza asume, antes que un contenido biológico, un sentido predominante psicológico. En efecto, ha sido, en el decurso del tiempo, tan intenso y entremezclado el mestizaje de los primitivos grupos étnicos, que ya no es dable el referirse –en términos de estricta herencia biológica- a las razas puras. A la fecha, en toda sangre hay siempre gotas –o torrente- de otra u otras sangres. Y sin embargo, la diferenciación de los grupos humanos sigue siendo una evidencia; pero ella se finca, con mayor intensidad cada día que transcurre, más en la diversidad de los espíritus que en la de los cuerpos.

Esta visión psicológica de la raza tiene, quizá, su más clara comprobación en la que este día, Doce de Octubre, prende en el calendario la rosa –medioeval símbolo de amor y de fe- de un fasto jubiloso y central. Nuestra raza es una singular raza en la que, puntualmente, lo de menos es lo biológico, y lo que más cuenta es lo espiritual. Lo mismo tiene aportaciones de sangre peninsular –fruto ya, ella misma, de un mestizaje milenario- que la variadísima contribución étnica de los múltiples grupos aborígenes americanos y aun de los filipinos. Y, sin embargo, no cabe dudar un punto de la efectiva unidad de nuestra Estirpe.

Y es que esta unidad se la otorga un alma –una sola- que a todos nuestros pueblos ayunta en una entidad superior. No de otro modo que en la persona física el alma reduce a la unidad del individuo la multiplicidad de los elementos corpóreos. O si se prefiere, diremos que nuestros pueblos están sellados por el signo de una heráldica del Espíritu, que manifiesta su hermandad, su “familiaridad”. Tan hispánico es –si se mira la esencia psíquica de entrambos- el castellano como el filipino; de igual suerte que al catalán, el andaluz o el vascuense lo son tanto como el argentino, el mexicano o el peruano, sean éstos criollos, mestizos o aun indígenas netos, si –en cualquiera de las tres hipótesis- por obra de una misma cultura, en ellos viven idénticos valores espirituales, hay un igual modo substancial de vida, una pareja visión de la existencia, sin que a ello obsten las marcadas, pero siempre secundarias peculiaridades regionales. Estas, “variaciones de un mismo tema”, no hacen sino exaltar y hermosear, con su variedad fecunda, lo Uno de la Estirpe. Así la hidalguía, por ejemplo, no es atributo exclusivo peninsular. Ese arquetipo humano que es el hidalgo, en su insuperado perfil, se da asimismo en México, en Chile, en Argentina, en Colombia o en Bolivia. Hidalgos, hay en todos los rumbos de la geografía hispánica.

Religión; lengua; fondo de las costumbres; virtudes y defectos; metas históricas por alcanzar –al través de un quehacer forzosamente común, si ha de tener eficacia-, son los agentes indestructibles de nuestra gloriosa y estupenda unidad. Y, sobre todo, la suma purísima y original ortodoxia de nuestro sentido religioso. El ser nosotros quijotes “a lo divino”, que no sólo a lo humano. Quijotes colectivos de la Historia. Que no se resignan a que ésta no cumpla su desiderátum providencial.

Que si tienen fe en el destino ultraterreno del hombre, por ello, precisamente tienen fe en que su morada temporal puede convertirse –a fuerza de desprendimiento tanto como de puños y de arrojo- en una digna antesala de la eterna. Que si tienen la caridad, saben que para lograr su plenitud en la Bienaventuranza ha de ser previamente ejercitada, terrenalmente, de hombre a hombre y de pueblo a pueblo. Y que la rosa de amor –caridad- y de fe que tuvo espléndida florescencia el 12 de Octubre de 1492, lleva en los pétalos intermedios la esperanza, la posibilidad de la propia y de la ajena salvación –así en lo histórico como en lo eterno-, en virtud de la gracia divina y de las buenas obras de individuos y pueblos.

Esta virtud de la esperanza es la que nos ha mantenido enhiestos, en medio de las contradicciones de la Historia, “esperando”, con firmeza, tiempos mejores. Y es la que explica nuestro común y general respeto al derecho de los demás pueblos a su propia esperanza, que no debe ser frustrada, que no puede ser frustrada por otros sin hallarse éstos reos de un horrendo delito del que Dios pida estrecha cuenta y severa expiación en el mundo mismo del Tiempo, que es el único mundo en que las naciones tienen realidad.

Por eso, en este Día de la Raza, la nuestra reitera la afirmación de su unidad; la afirmación de su fe y de su esperanza en el hombre de toda raza y clima, fruto de su suprema fe, de su suprema esperanza y supremo amor en el Único que da la Paz cierta.

 

Tomado de:http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/

DOCE DE OCTUBRE: HISPANIDAD Y RAZA

 

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La Hispanidad es la comunidad formada por todas las gentes y naciones que comparten la lengua y la cultura hispánicas, pero, como veremos, tiene un significado aún más profundo y espiritual, pues hay un elemento primordial más: la comunión de todos ellas en la verdadera fe y en la verdadera Iglesia, conservando el espíritu propio de cada nación y a la vez el común de todas ellas. Cada 12 de octubre se celebra el Día de la Hispanidad -llamado en algunos países Día de la Raza- conmemorando el descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón. Es la fiesta nacional de España y de la Virgen del Pilar (ver segundo video de la Catedral de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza), y es celebrada -con perfecta lógica- en los demás países hispanos. Como es sabido, la Virgen se le apareció, sobre un pilar, al apóstol Santiago a orillas del río Ebro y le prometió que su predicación a los habitantes de la península íberica produciría enormes frutos, pues hasta ese momento parecía infructuosa y el apóstol se encontraba muy desanimado. Santiago sembraría la fe en España y, siglos después, España lo haría en América. La Virgen, estaría con su amorosa interseción maternal, pendiente de ambas empresas, como capitana.

La hispanidad empezó a desbordarse a otras latitudes el 12 de octubre de 1492 cuando Cristóbal Colón avistó América. La Corona de Castilla creó un imperio ultramarino difundiendo la verdadera religión, así como su cultura y su lengua. España -heredera de Castilla y Aragón- terminó por consolidar un inmenso imperio en América que haría fraguar esa cultura cristiana con sus particulares características (resultantes de fusionarse con los elementos propios de cada región) y, a la vez, ese espíritu católico, que se ensancha evangélicamente en cuanto que es universal, como el significado semántico del término mismo lo expresa.

Las naciones nacidas de esa fusión llegaron a su mayoría de edad y finalmente se independizaron políticamente, pero ello no significó ni renegar de su origen ni volver la espalda a los grandes valores heredados, de la misma manera que un hijo no reniega de sus padres cuando se casa y forma una nueva familia. En ambos casos, los valores no sólo permanecen sino que se transmiten y heredan orgullosamente, porque se estiman y se aprecian en toda su genuina grandeza y forman parte de la más cabal esencia, pues le son ya connaturales. Otro asunto es y ha sido la labor de traidores y quintacolumnistas que laboran con el objetivo de trastocar el destino providencial de nuestras naciones.

Explicaba el cardenal Gomá:
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«Se ha llamado a este día, 12 de Octubre, el día de la raza. ¿De qué raza? ¿Qué es la raza?

Yo no sé lo que ha puesto Dios en el fondo del organismo humano y del alma humana y en el fondo, tal vez más misterioso, en que cuerpo y alma se unen en unión sustancial para formar el ser humano, que el hombre, nacido de un tronco, se diversifica socialmente; en el cuerpo, por determinados caracteres anatómicos; en el alma, por distintas tendencias espirituales, y en la historia, por corrientes de civilizaciones inconfundibles. Religión, lengua, literatura, arte, instintos, hasta el mismo concepto de la vida, es decir, cuanto puede llamarse proyección social del humano espíritu, todo imprime y recibe a su vez el sello de la raza. Dejemos a filósofos y antropólogos que definan y expliquen el misterio. Nosotros no podemos hacer más que definir el concepto de raza tal como lo entendemos al adoptarlo para esta fiesta, o tal como se requiere para expresar el concepto de hispanidad.

La raza, dice Maeztu, no se define ni por el color de la piel ni por la estatura ni por los caracteres anatómicos del cuerpo. Ni se contiene en unos límites geográficos ni en un nivel determinado sobre el mar. La raza no es la nación, que expresa una comunidad regida por una forma de gobierno y por unas leyes; ni es la patria, que dice una especie de paternidad, de sangre, de lugar, de instituciones, de historia. La raza, decimos apuntando al ídolo del racismo moderno, no es un tipo biológico definido por la soberbia propia y por el desdén a las otras razas, depurado por la selección y la higiene, con destinos trascendentales sobre todas las demás razas.

La raza, la hispanidad, es algo espiritual que transciende sobre las diferencias biológicas y psicológicas y los conceptos de nación y patria. Si la noción de catolicidad pudiese reducirse en su ámbito y aplicarse sin peligro a una institución histórica que no fuera el catolicismo, diríamos que la hispanidad importa cierta catolicidad dentro de los grandes límites de una agrupación de naciones y de razas. Es algo espiritual, de orden divino y humano a la vez, porque comprende el factor religioso, el catolicismo en nuestro caso, por el que entroncamos en el catolicismo católico, si así puede decirse, y los otros factores meramente humanos, la tradición, la cultura, el temperamento colectivo, la historia, calificados y matizados por el elemento religioso como factor principal; de donde resulta una civilización específica, con un origen, una forma histórica y unas tendencias que la clasifican dentro de la historia universal.

Entendida así la hispanidad, diríamos que es la proyección de la fisonomía de España fuera de sí y sobre los pueblos que integran la hispanidad. Es el temperamento español, no el temperamento fisiológico, sino el moral e histórico, que se ha transfundido a otras razas y a otras naciones y a otras tierras y las ha marcado con el sello del alma española, de la vida y la acción española. Es el genio de España que ha incubado el genio de otras tierras y razas, y, sin desnaturalizarlo, lo ha elevado y depurado y lo ha hecho semejante a sí. Así entendemos la raza y la hispanidad.

En el cielo, dice el Apocalipsis, gentes de toda nación y toda raza bendicen a Dios con este himno: «Nos redimiste, Señor, con tu sangre, de toda nación, y has hecho de todos un solo reino.» Alejando toda profanidad en la aplicación, ¿por qué todas las gentes de hispanoamérica no podrían bendecir a la madre España y decirla: «Señora, nos sacaste un día de la idolatría y la barbarie y nos imprimiste una semejanza tuya, que aún perdura después de más de cuatro siglos? Somos la hispanidad, Señora, porque si no formamos un reino único de orden político, pero tenemos idéntico espíritu, y ese espíritu es el que nos une y nos señala una ruta a seguir en la historia.»

Así queda definido el problema de la hispanidad en su fórmula espiritual, y queda al mismo tiempo resuelta la dificultad que podría ofrecerse por la enorme diferencia de tipos biológicos, de cultura, de lengua, que nos ofrecen estas Américas, hasta reduciéndolas al tipo latino o hispano.

Y así definida la hispanidad, yo digo que es una tentación y un deber, para los españoles y americanos, acometer la hispanización de la América latina. Tentación, en el buen sentido, porque todo ser apetece su engrandecimiento, y América y España se brindan mutuamente, más que otros países del mundo, muchos horizontes hacia donde expansionarse. Deber, porque lo hemos contraído ante nuestra propia historia, que nos impone la obligación moral de la continuidad, so pena de errar la ruta de nuestros destinos».

 

Para ver video sobre Defensa de la Hispanidad clic aquí
Para ver video sobre Nuestra Señora del Pilar clic aquí

 

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EL SANTO ROSARIO EN LATÍN

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Como ya muchos conocen el modo de rezar el Santo Rosario en lengua vernácula y existen innumerables sitios en los que se pueden encontrar diversos métodos, hemos querido comenzar el mes de Octubre ofreciendo a nuestros lectores las fórmulas de esta magnífica devoción en latín. Conviene sobre todo a sacerdotes, religiosos y seminaristas, pero también puede servir para ilustrar la piedad de los seglares.
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Incipit Sancti Rosarii recitatio

Per signum
(†) Sanctae Crucis, de inimicis (†) nostris, libera nos (†), Deus noster. In nómine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

Spiritus Sanctus invocatur:

Antiphona. Veni, Sancte Spiritus, reple tuorum corda fidelium, et tui amoris in eis ignem accende.

V.Emitte Spiritum tuum et creabuntur.
R. Et renovabis faciem terrae.

Oremus. DEUS, qui corda fidelium Sancti Spiritus illustratione docuisti: da nobis in eodem Spiritu recta sapere, et de eius semper consolatione gaudere. Per Christum Dominum nostrum. R. Amen. Actus contritionis: O mi Domine Iesu, verus Deus et Homo verus, Creator, Pater et Redemptor meus, in qui credo et spero et quem super omnia diligo: me poenitet ex toto corde propter peccata mea quia Tu Deus bonus es ac me poenis inferni punire potes, et Tua gratia adiuvante emendationem in futuris polliceor. Amen.Formula Rosarium offerendi:Domine Deus noster, dirige et educ omnes nostras cogitationes, verba, affectus, opera et desideria ad maiorem Tuum honorem et gloriam. Et Te, Virgo beatissima, a Filio Tuo largire ut attente ac devote hanc coronam Sanctissimi Tui Rosarii recitemus, quam pro Sanctae Matris Ecclesiae atque nostris necessitatibus tam spiritualibus quam temporalibus offerimus, necnon et pro bono vivorum et suffragio defunctorum gratulationis Tuae ac maioris nostrae obligationis.
Maria, Mater gratiae, Mater misericordiae: Tu nos ab hoste protege et hora mortis suscipe.

V. Dignare me laudare Te, Virgo sacrata.
R. Da mihi virtutem contra hostes tuos.

Mysteria hodie contemplanda gaudiosa – luminosa – dolorosa – gloriosa sunt. Post enuntiationem omni mysterii Pater, decies Ave etGloria Patri dicuntur.In fine singuli mysterii:O mi Iesu, peccata nostra dimitte nobis, ab igne inferni defende nos; perduc in coelum onmium animas, eorum imprimis qui maxime misericordia Tua indigent.

†


Gaudii Mysteria

I. Incarnatio Verbi Dei ex Spiritu Sancto in sinu Virginis Mariae.

II. Visitatio Beatae Mariae Virginis ad Elisabeth.
III. Nativitas Filii Dei in Bethlehem Iuda.
IV. Purificatio Beatae Mariae Virginis et Presentatio Pueri in Templo.
V. Inventio Pueri in Templo in medio Legis doctorum.


Doloris Mysteria

I. Oratio Iesu Christi in horto Gethsemani super monten Olivarum.
II. Flagellatio Iesu Christi ad columnam.
III. Coronatio spinarum.
IV. Sanctae Crucis baiulatio.
V. Divini Salvatoris nostri crucifixio, mors et sepultura.

Gloriae Mysteria

I. Resurrectio Iesu Christi a mortuis.
II. Ascensio Iesu Christi in coelos.
III. Missio Spiritus Sancti Paraclyti as Apostolos.
IV. Gloriosa Beatae Mariae Virginis in coelum Assumptio.
V. Coronatio Beatae Mariae Virginis Regina coelorum in terris.

Gratiarum actio: Gratias innumeras agimus Tibi, Augusta Principissa, propter omnia beneficia a munificentissima manu Tua accepimus: dignare, Domina nostra, nos sub Tua protectione et refugio semper conservare, ad quem dicimus Tibi:

Antiphona. Salve, Regina, mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve. Ad te clamamus exsules filii Hevae. Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle. Eia, ergo, advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesum, benedictum fructum ventris tui, nobis post hoc exsilium ostende.

V. Ora pro nobis, sancta Dei Genetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus. Deus cujus Unigénitus per vitam, mortem et resurrectiónem suam nobis salútis aeternae praemia comparávit: concéde, quaesumus; ut, haec mystéria sacratíssimo beátae Mariae Virginis Rosário recoléntes, et imitémur quod cóntinent, et quod promíttunt, assequámur. Per eúndem Christum Dóminum nostrum. R. Amen.
†



LITANIAE LAVRETANAE BEATAE MARIAE VIRGINIS

Adprobatae a Sixto PP V cum bulla Reddituri 11 iulii A.Dni. 1587

Kyrie eleison
Christe eleison
Kyrie eleison
Christe, audi nos
Christe, exaudi nos
Pater de coelis, Deus, miserere nobis
Fili, Redemptor mundi, Deus, miserere nobis
Spiritus Sancte, Deus, miserere nobis
Sancta Trinitas, unus Deus, miserere nobis
Sancta Maria, ora pro nobis
Sancta Dei Genitrix, ora pro nobis
Sancta Virgo virginum, ora pro nobis
Mater Christi, ora pro nobis
Mater Ecclesiae, ora pro nobis
Mater Divinae Gratiae, ora pro nobis
Mater purissima, ora pro nobis
Mater castissima, ora pro nobis
Mater inviolata, ora pro nobis
Mater intemerata, ora pro nobis
Mater immaculata, ora pro nobis
Mater amabilis, ora pro nobis
Mater admirabilis, ora pro nobis
Mater boni consilii, ora pro nobis
Mater Creatoris, ora pro nobis
Mater Salvatoris, ora pro nobis
Virgo prudentissima, ora pro nobis
Virgo veneranda, ora pro nobis
Virgo praedicanda, ora pro nobis
Virgo potens, ora pro nobis
Virgo clemens, ora pro nobis
Virgo fidelis, ora pro nobis
Speculum iustitiae, ora pro nobis
Sedes sapientiae, ora pro nobis
Causa nostrae laetitiae, ora pro nobis
Vas spirituale, ora pro nobis
Vas honorabile, ora pro nobis
Vas insigne devotionis, ora pro nobis
Rosa Mystica, ora pro nobis
Turris davidica, ora pro nobis
Turris eburnea, ora pro nobis
Domus aurea, ora pro nobis
Foederis arca, ora pro nobis
Ianua Caeli, ora pro nobis
Stella matutina, ora pro nobis
Salus infirmorum, ora pro nobis
Refugium peccatorum, ora pro nobis
Consolatrix afflictorum, ora pro nobis
Auxilium christianorum, ora pro nobis
Regina angelorum, ora pro nobis
Regina patriarcharum, ora pro nobis
Regina prophetarum, ora pro nobis
Regina apostolorum, ora pro nobis
Regina martyrum, ora pro nobis
Regina confessorum, ora pro nobis
Regina virginum, ora pro nobis
Regina sanctorum omnium, ora pro nobis
Regina sine labe originale concepta, ora pro nobis
Regina in caelum assumpta, ora pro nobis
Regina Sacratissimi Rosarii, ora pro nobis
Regina familiae, ora pro nobis
Regina pacis, ora pro nobis
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, parce nobis, Domine
Agnus Dei qui tollis peccata mundi, exaudi nos, Domine
Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, miserere nobis.


Antiphona. Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genetrix: nostras deprecationes ne despicias in necesitatibus, sed a periculis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et benedicta.

V. Ora pro nobis, Sancta Dei Genetrix.
R. Ut digni efficiamur promissionibus Christi.

Oremus. Concede nos, fámulos tuos quaésumus Dómine Deus, perpetua mentis et córporis sanitáte gaudére, et gloriósa beatae Maríae semper Vírginis intercessione, a praesenti liberári tristitia, et aeterna pérfrui laetitia. R. Per Christum Dóminum nostrum. R.Amen.

†

Ad Sanctum Ioseph Leonis PP XIII precatio pro mense octobris: Ad Te, beate Ioseph, in tribulatione nostra confugimus, atque, implorato Sponsae tuae sanctissimae auxilio, patrocinium quoque tuum fidenter exposcimus. Per eam, quaesumus quae te cum immaculata Virgine Dei Genetrice coniunxit, caritatem, perque paternum, quo Puerum Iesum amplexus es, amorem, supplices deprecamur, ut ad hereditatem, quam Iesus Christus acquisivit Sanguine suo, benignus respicias, ac necessitatibus nostris tua virtute et ope succurras. Tuere, o Custos providentissime divinae Familiae, Iesu Christi subolem electam; prohibe a nobis, amantissime Pater, omnem errorum ac corruptelarum luem; propitius nobis, sospitator noster fortissime, in hoc cum potestate tenebrarum certamine e caelo adesto; et sicut olim Puerum Iesum e summo eripuisti vitae discrimine, ita nunc Ecclesiam sanctam Dei ab hostilibus insidiis atque ab omni adversitate defende: nosque singulos perpetuo tege patrocinio, ut ad tui exemplar et ope tua suffulti, sancte vivere, pie emori, sempiternamque in caelis beatitudinem assequi possimus. R. Amen.

Ad mentem Romani Pontificis precamur ut omnes indulgentias Sanctissimo Beatae Mariae Virginis Rosario concessas consequamur: Pater, Ave, Credo.Et fidelium animae, per misericordiam Dei, requiescant in pace. Amen.V. Nos, cum prole pia.
R. Benedicat Virgo Maria.
Et sic Rosarium terminatur.

NOTA IMPORTANTE:

Los llamados misterios luminosos o de la luz fueron una devoción privada propuesta a la Iglesia por Juan Pablo II.  En este blog nos remitimos al Santo Rosario tal como fue enseñado por nuestra Santa Madre a Santo Domingo de Guzmán.

Documento en el que se establece esta devoción privada:

CARTA APOSTÓLICA
ROSARIUM VIRGINIS MARIAE
DEL SUMO PONTÍFICE
JUAN PABLO II
AL EPISCOPADO, AL CLERO
Y A LOS FIELES
SOBRE EL SANTO ROSARIO

En el CAPÍTULO II   

MISTERIOS DE CRISTO, MISTERIOS DE LA MADRE

se encuentra el texto que lo indica.

Extracto:

Una incorporación oportuna

No obstante, para resaltar el carácter cristológico del Rosario, considero oportuna una incorporación que, si bien se deja a la libre consideración de los individuos y de la comunidad, les permita contemplar también los misterios de la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión.

†

HIMNO AL ROSARIO EN ESPAÑOL


Viva María, viva el Rosario,
viva Santo Domingo, que lo ha fundado.

El demonio a la oreja
te está diciendo:
no reces el Rosario
sigue durmiendo.

Viva María, viva el Rosario,
viva Santo Domingo, que lo ha fundado.

Quien quiera bendiciones,
paz y alegría,
rezar debe el Rosario
todos los días.

Viva María, viva el Rosario,
viva Santo Domingo que lo ha fundado.

Los dieces del Rosario
son la escalera
para subir al cielo
las almas buenas.

Viva María, viva el Rosario,
viva Santo Domingo que lo ha fundado.

Devoto de María:
si gracias quieres
rezarás el Rosario
y nunca peques.

Viva María, viva el Rosario,
iva Santo Domingo que lo ha fundado.

El Rosario a María
todos debemos
rezarle cada día
para ir al cielo.

Viva María, viva el Rosario,
viva Santo Domingo que lo ha fundado.
†



























Templo San Francisco de Asís en Tijuana

Celebrando los ochocientos años de la aprobación de nuestra forma de vida

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La Orden de Hermanos Menores se apresta a celebrar en el 2009 los ochocientos años de la aprobación del proyecto evangélico de vida del hermano Francisco por el Papa Inocencio III.

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Con este motivo todas las entidades de la Orden han iniciado en el 2006 un trienio de preparación a tan magno acontecieminto.

Ese mismo año estuvo consagrado al tema del discernimiento bajo el lema «Señor, ¿qué quieres que haga?».

Ha sido el año de la busqueda personal y comunitaria de la voluntad de Dios.

Ahora, el 2007 será el año del encuentro con esa voluntad a través del Evangelio y de la Regla. Por eso el lema de este año será: «Esto es lo que quiero, esto es lo que con todoo el corazón anhelo vivir».

El año entrante, el 2008, será el año de la acción de gracias al Señor Dios por el don de la vocación.

De esta manera entraremos en el 2009 en el gran año jubilar. Cada una de las entidades de la Orden ha sido llamada por el gobierno General a entrar en esta dinámica de preparación. Como no podía ser menos, la Provincia Franciscana del Santo Evangelio de México se ha hecho eco de esta llamada y ha organizado a lo largo de cada año del trienio preparatorio una serie de actividades de animación para todos los hermanos con el fin de ayudarles a vivir el espíritu de La Gracia de Nuestros Orígenes. He aquí algunos aspectos importantes de esta preparación.

La comisón organizadora del jubileo por los 800 años del nacimiento de la Orden de nuestra Provincia resumió y publicó en una serie de ocho trípticos el contenido del informe del Ministro General al Capítulo General extraordinario que se celebró en el mes de septiembre de este año en Santa María de los Ángeles, Asis. Estos trípticos están siendo distribuídos quincenalmente a todos y cada uno de los hermanos que conforman la fraternidad provincial.

Tomado de: http://www.franciscanosenmexico.com/ochocientosofm.html

Los franciscanos celebran 800 años de su fundación y de presencia en Tierra Santa

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Los franciscanos celebran este año el VIII centenario de la fundación de la orden religiosa y de presencia en Tierra Santa, coincidiendo con la visita del Papa.

La custodia de Tierra Santa en Jerusalén se prepara con ilusión para recibir mañana a Benedicto XVI, según dijo a Europa Press el Padre Emilio Barcena, franciscano vicario de la custodia en Jerusalén.

Barcena, quien lleva más de 60 años en Tierra Santa, explicó que más de 330 religiosos de esta orden custodian los lugares más santos para la cristiandad, repartidos en Egipto, Irak, Israel, Palestina y Siria.

Según el religioso, «la orden está presente desde hace casi ocho siglos, mucho antes de que se establecieran las diócesis actuales». «Estamos encantados de servir a la Iglesia y todos los cristianos que peregrinan», agregó.

La orden franciscana fue fundada en 1209 y consta que pocos años después Francisco de Asís estuvo en Tierra Santa para atender a los más pobres e interceder por los cristianos ante el poder de los musulmanes.

En 1242, el Papa concedió a los franciscanos mediante una bula el privilegio de custodiar y velar por los lugares santos. Desde entonces, esta orden no se ha retirado de ninguno de los santos lugares, asistiendo a los peregrinos cristianos y protegiendo a los más desfavorecidos.

Además, los religiosos fueron recuperando otros lugares que estaban abandonados para las peregrinaciones cristianas, como es el caso de Cafarnaúm en Galilea, a finales del siglo XVIII.

Benedicto XVI celebrará el próximo martes la Misa en Getsemaní, en el Huerto de los Olivos, donde la tradición señala que Jesús fue detenido por los judíos, antes de su crucifixión. Se trata de una iglesia mantenida y guardada por los franciscanos.

Al día siguiente también oficiará una misa en la Basílica de Belén, que pertenece a la Custodia Franciscana, mientras que el jueves celebrará otra en Nazaret, en la Iglesia del Monte del Precipicio, que también tiene presencia franciscana. El Papa comerá ese día con la comunidad de franciscanos en Nazaret.

10-05-2009 05:51

Tomado de: http://mx.globedia.com/franciscano-celebran-800-ano-fundacion-presencia-tierra-santa

LA GRACIA DE LOS ORÍGENES

800VIII CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE
LA ORDEN DE LOS HERMANOS MENORES

VIII CENTENARIO DE LA FUNDACIÓN DE

LA ORDEN DE LOS HERMANOS MENORES

800

Presentación del Ministro General

A los Hermanos Menores,

a las Hermanas Pobres de Santa Clara,

a las demás Hermanas contemplativas franciscanas

y a quienes llegue esta carta:

“salud y santa paz en el Señor” (2CtaCus 1).

La gracia de los orígenes

Los Hermanos Menores, cuando están a punto de cumplirse los 800 años de la fundación de nuestra Orden, con la aprobación por parte de Inocencio III de la Regla de vida, nos preparamos a celebrar la gracia de los orígenes.  Según los historiadores, fue el año 1209 cuando Francisco obtuvo del “señor papa” la aprobación de su “proyecto de vida”, o lo que luego se llamaría la “Protorregla”. El mismo nos lo cuenta en su Testamento: “Y después que el Señor me dio hermanos nadie me mostraba qué debía hacer, sino que el mismo Altísimo me reveló que debía vivir según la forma del santo Evangelio. Y yo lo hice escribir en pocas y sencillas palabras y el señor papa me lo confirmó” (Test 14-15).

Esta “forma de vida” primitiva se iría ampliando según las necesidades de la Fraternidad, siendo el fundamento de la Regla del 1221 y más tarde de la Regla del 1223, confirmada por Honorio III; textos que a distancia de tantos siglos, siguen siendo referencia esencial para comprender a Francisco y comprendernos a nosotros mismos.

Pongámonos en camino

La celebración del VIII Centenario de la fundación de nuestra Fraternidad nos ofrece una oportunidad de gracia para recordar con gratitud el pasado, vivir con pasión el presente y abrirnos con confianza al futuro (cf. NMI 1b). Éste será nuestro modo de celebrar La gracia de los orígenes. Así, al inicio de este tercer milenio, los franciscanos queremos reafirmar nuestra firme voluntad de permanecer fieles a nuestro propio carisma, “viviendo en la Iglesia el Evangelio según la forma observada y propuesta por San Francisco” (CCGG 1 §1), pero recreándolo hoy a la luz de los desafíos de la vida franciscana.

Los Hermanos Menores, aceptando con gozo la invitación del “señor papa” Juan Pablo II, con la celebración de los 800 años de la fundación de nuestra Orden, queremos, en primer lugar, abrirnos a la gratitud del “altísimo, omnipotente y buen Señor” (Cant 19), del “Padre de las misericordias” (TestCl 2), por las “maravillas” que Dios ha realizado a través de los Hermanos que nos han precedido, muy particularmente por el hermano Francisco, y por las “maravillas” que el Señor, “Dios omnipotente, misericordioso salvador” (AlD 6), sigue realizando, en y por los hermanos y hermanas que caminan decididamente por las sendas de la virtud (cf. 5CtaCl 3). Pero, porque no queremos ni podemos “conformarnos con alabar las obras de nuestros antepasados”, pues “es grandemente vergonzoso para nosotros los siervos de Dios que los santos hicieron las obras, y nosotros, con narrarlas, queremos recibir gloria y honor” (Adm 6); sino que deseamos vivamente inspirarnos en ellas para hacer la parte que nos corresponde en nuestra propia historia (cf. Sdp3), “reconocemos la urgencia de volver a lo esencial de la experiencia de fe y de nuestra espiritualidad para nutrir desde dentro, con la oferta liberadora del Evangelio, a nuestro mundo fragmentado, desigual y hambriento de sentido, tal como hicieron en su tiempo Francisco y Clara” (Sdp 2).

Durante la celebración del gran jubileo franciscano, contemplando la historia de nuestra Orden, los Hermanos Menores reconocemos con gozo que tenemos “una historia gloriosa para recordar y contar”. Convencidos, como estamos, de la fuerza y actualidad de la “forma de vida” inspirada por el Altísimo a Francisco, por ser esencialmente una forma de vida evangélica, asumimos con decisión el reto de seguir construyendo una gran historia. Para ello deseamos ardientemente poner los ojos en el futuro, hacia el cual sentimos que el Espíritu nos impulsa para seguir haciendo con nosotros grandes cosas (cf. VC 110). De este modo queremos vivir la gracia de los orígenes “no sólo como memoria del pasado, sino como profecía del futuro” (NMI 3).

Llamados como hemos sido a “seguir más de cerca las huellas de Jesucristo y a observar fielmente el Evangelio” (CCGG 5 §2), queremos vivir este jubileo en actitud de conversión. Por eso queremos hacer memoria de nuestro “propósito” (cf.2CtaCl 11), a fin de que, “con andar apresurado” y “con paso ligero” (2CtaCl 12), podamos, aun en medio de las inevitables fragilidades, “avanzar con mayor seguridad en el camino de los mandatos del Señor” (2CtaCl 15). Por este motivo, cuando nos preparamos con gozo y renovado optimismo a celebrar la gracia de los orígenes, sentimos muy fuerte la llamada a “no domesticar las palabras proféticas del Evangelio para adaptarlas a un estilo de vida cómodo”, sentimos “la urgencia evangélica de nacer de nuevo” (Sdp 2).

Llamados a “escudriñar nuevos caminos de actuación del Evangelio” (VC 84), queremos vivir este jubileo en actitud de discernimiento para no instalarnos ni repetirnos, antes bien, ser faros generadores de esperanza en la noche oscura que atraviesa nuestro mundo herido y tantas veces crucificado. Por eso nos disponemos a escuchar la voz del Señor en los acontecimientos de la historia y a descubrir su presencia en medio de nosotros, convencidos de que así reforzamos nuestros pasos en el camino hacia el futuro y nuestra adhesión al Evangelio (cf. NMI 6). Leer los signos de los tiempos e interpretarlos convenientemente nos permitirá “ser nosotros mismos signos de vida legibles para un mundo sediento de un ‘cielo nuevo y una tierra nueva’(Is 65, 17; Ap 21, 1)” (Sdp 7).

Llamados a reproducir con valor la audacia, la creatividad y la santidad de Francisco y a cultivar una fidelidad dinámica como respuesta a lo signos de los tiempos que surgen en el mundo de hoy (cf. VC 37), queremos volver a lo esencial de nuestra forma de vida, releyéndola y reencarnándola en la realidad cultural de hoy; queremos ser fieles a nuestro propio carisma y a la vez tener presentes las exigencias del momento actual, anticipándonos al futuro.

¿Qué hemos de hacer, hermanos?

Queridos hermanos, cuando nos preparamos a celebrar la gracia de los orígenes, es necesario que nos preguntemos: “¿Qué hemos de hacer, hermanos?” (Hch 2, 37).  Os confieso que es una pregunta que me hago muchas veces. Viendo la situación de la Fraternidad universal, siento que el Espíritu nos está pidiendo centrarnos, concentrarnos y descentrarnos. Centrarnos en lo que para nosotros lo debe ser todo: “El bien, el todo el bien, el sumo bien” (AlD 3). Por este motivo, tener el corazón vuelto hacia el Señor (cf. 1R22, 19) ha de ser la prioridad de las prioridades de todo Hermano Menor. Alejar todo impedimento o dejar toda preocupación para poder servir, amar, honrar al Señor Dios, con corazón puro y con mente pura (cf. 1R 22, 26), he ahí el gran reto de todo Hermano Menor, de todo seguidor de Jesús.

Concentrarnos en lo esencial a fin de evitar la fragmentación, la dispersión. Es necesario concentrarnos en las Prioridades que nos colocan como una Fraternidad en misión, que vive los valores esenciales del propio carisma. Las Prioridades no son opciones periféricas, sino consecuencia y exigencia de una vida radicalmente evangélica tal como nos la propone San Francisco. Ellas en cuanto tales, no son valores opcionales sino los pilares de nuestra fidelidad al Evangelio.

Las Prioridades son la clave de lectura para vivir nuestra identidad de Hermanos Menores y comprender las expectativas del mundo.

Descentrarse para salir al mundo, nuestro claustro, y en él testimoniar y proclamar que sólo Dios es el omnipotente (cf. CtaO 9), conscientes de que no hemos sido llamados para vivir para nosotros mismos, sino para los demás, que nuestras fraternidades no son para sí mismas, sino para dar a conocer el Reino de Dios. Clarificada nuestra pertenencia al Señor -centrarse-, y nuestra identidad como Hermanos Menores -concentrarse-, es el momento de ir al mundo entero para proclamar el Evangelio a todas las criaturas, de manera que todos puedan conocer la gracia y el amor que Dios Padre ha revelado y ofrecido en Cristo Jesús (cf. CCGG83 §3). Ésta es nuestra misión y nuestra razón de ser: Dar a conocer el Reino (cf.Prioridades 2003-2006, 4).

Centrarse, concentrarse, descentrarse: tres movimientos esenciales para una verdadera refundación de nuestra vida y misión, objetivo último de este VIII Centenario. Centrarse, concentrarse, descentrarse: tres movimientos inseparables.

Centrarse, concentrarse, descentrarse: tres movimientos que cuestionan nuestra vida y misión, y que nos llaman a volver a lo esencial de nuestro carisma, sin olvidar las llamadas que nos vienen de la historia.

Desde esta profunda convicción invito a todos los hermanos a entrar en este proceso, sin prisas por ver los resultados, pues como dice un refrán: “ninguna semilla llega a ver su propia flor”, pero también sin pausas que paralicen un proceso que resulta ineludible si queremos un futuro para nuestra forma vitae, recordando lo que dice el Talmud: “No estáis obligados a completar vuestra obra, pero no sois libres de no iniciarla”. Es esta una responsabilidad que todos, sin excepción, hemos de asumir con valentía y creatividad, sintiéndonos “centinelas de la mañana” (cf. Is1, 11-12) y trabajando para construir un futuro lleno de esperanza, con los ojos siempre puestos en el Señor que nos sigue asegurando: “He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).

El proyecto “La gracia de los orígenes”

El proyecto la gracia de los orígenes, elaborado y aprobado por el Definitorio general el día 8 de noviembre de 2004, con anterioridad presentado a los Presidentes de las Conferencias para una primera aprobación, y luego enriquecido con sugerencias llegadas de las distintas Entidades de la Orden, quiere marcar el camino de toda la Orden de los Hermanos Menores desde el 2006, aniversario de la conversión de San Francisco, al 2009, año en que recordaremos el VIII Centenario de la aprobación de la “Protorregla”.

El proyecto la gracia de los orígenes quiere ayudar a todos los Hermanos a dar una respuesta creativa y adecuada a los desafíos que nos vienen de la Iglesia y del mundo de hoy. Invito a todos, particularmente a los Ministros y Custodios, a acogerlo con simpatía y a ponerlo en práctica con fe y decisión.

El proyecto la gracia de los orígenes contempla un camino en tres etapas: 2006, focalizado en el discernimiento; 2007, en el proyecto de vida y 2008-2009, en la celebración del don de la vocación. Cada etapa será presentada sucesivamente por un subsidio de trabajo y de profundización. Un momento del todo particular será la celebración del Capítulo general extraordinario que se realizará, con el favor de Dios, del 15 de septiembre 2006 al 1º de octubre del mismo año en Santa María de los Ángeles, la Porciúncula (Asís). A Santa María de los Ángeles, confiamos este proyecto la gracia de los orígenes, para que dé frutos abundantes. San Francisco, nuestro padre y hermano, nos acompañe en este camino.

Ruego final

Queridos hermanos y hermanas, yo, vuestro menor siervo en profunda comunión con todo el Definitorio general, os ruego y suplico encarecidamente, por la caridad que es Dios (cf. 1Jn 4, 16) y con la voluntad de besar vuestros pies, que os sintáis obligados a acoger y poner por obra estas propuestas nacidas en la reflexión y en la oración, para poder celebrar mejor la gracia de los orígenes (cf. 2CtaF 87). “Y a todos aquellos y aquellas que benignamente las acojan […] bendíganlos el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo. Amén” (1CtaF 88).

Roma, 8 de diciembre de 2004,

solemnidad de la Inmaculada Concepción,

Reina de la Orden de los Hermanos Menores.

Fr. José Rodríguez Carballo ofm

Ministro general

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Año 2006
¡Escuchemos para cambiar de vida!
“¿Señor qué cosa quieres que haga?”
La escucha, la conversión y el discernimiento
de la voluntad del Señor para nuestra vida hoy

Año 2007
¡La osadía de vivir el Evangelio!
“‘Esto es lo que yo quiero, esto es lo que yo busco, esto es lo que en lo más íntimo
del corazón anhelo poner en práctica’. Rebosando de alegría, se apresura
inmediatamente el santo Padre
a cumplir la doctrina saludable que acaba de escuchar” (1C 22).
Renovar nuestra vida personal y fraterna según el Evangelio, en el contexto vital de
nuestro tiempo.

Años 2008-2009
¡Restituyamos todo al Señor con las palabras y la vida!
“El mismo Altísimo me reveló que debía vivir según la forma del santo Evangelio.
Y yo lo hice escribir en pocas palabras y sencillamente y el señor papa me lo
confirmó” (Test 14-15)
Asombro y agradecimiento al celebrar
el don de nuestra vocación


Tomado de:

http://www.ofm-pic.org/ofmjpic/congress2006/prepdocs/espanol/LaGraciaDeLosOrigenes.pdf

http://pazybien800ctes.blogspot.com/2009/06/que-estamos-celebrando.html

ACTO DE REPARACIÓN AL CORAZÓN SACRATÍSIMO DE JESÚS

Omnipotente y sempiterno Dios, mirad al Corazón de vuestro amantísimo Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que os ofreció en nombre de los pecadores, y conceded piadoso el perdón a los que imploran vuestra misericordia en nombre de vuestro mismo Hijo Jesucristo, que con Vos vive y reina en unidad con el Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

Omnipotente y sempiterno Dios, mirad al Corazón de vuestro amantísimo Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que os ofreció en nombre de los pecadores, y conceded piadoso el perdón a los que imploran vuestra misericordia en nombre de vuestro mismo Hijo Jesucristo, que con Vos vive y reina en unidad con el Espíritu Santo Dios, por todos los siglos de los siglos. Amén.

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

Mas. recordando que también nosotros alguna vez nos manchamos con tal indignidad, de la cual nos dolemos ahora vivamente, deseamos ante todo obtener para nuestras almas vuestra divina misericordia, dispuestos a reparar con voluntaria expiación no sólo nuestros propios pecados, sino también los de aquellos que, alejados del camino de la salvación y obstinados en su infidelidad, o no quieren seguiros como Pastor y Guía, o, conculcando las promesas del bautismo, han sacudido el suavísimo yugo de vuestra ley.

Nosotros queremos expiar tan abominables pecados, especialmente la inmodestia y deshonestidad de la vida y de los vestidos, las innumerables asechanzas tendidas contra las almas inocentes, la profanación de los días festivos, las execrables injurias proferidas contra Vos y contra vuestros Santos, los insultos dirigidos a vuestro Vicario y al Orden Sacerdotal, las negligencias y horribles sacrilegios con que es profanado el mismo Sacramento del Amor y, en fin, los públicos pecados de las naciones que ponen obstáculos al magisterio de la Iglesia por Vos fundada.

¡Ojalá que nos fuera dado lavar tantos crímenes, con nuestra propia sangre! Mas, entre tanto, como reparación del honor divino conculcado, uniéndola con la expiación de la Virgen, nuestra Madre, de los Santos y de las almas buenas, os ofrecemos la satisfacción que Vos mismo ofrecisteis un día sobre la Cruz al eterno Padre y que diariamente se renueva en nuestros altares, prometiendo de todo corazón que, en cuanto nos sea posible y con el auxilio de vuestra gracia, repararemos los pecados propios y ajenos y la indiferencia de las almas hacia vuestro amor, oponiendo la firmeza de la fe, la inocencia de la vida, y la observancia perfecta de la ley evangélica, sobre todo de la caridad, mientras nos esforzamos además por impedir que seáis injuriado y por atraer a cuantos podamos para que vayan en vuestro seguimiento.

¡Oh benignísimo Jesús! por intercesión de la Santísima Virgen María Reparadora, os suplicamos que recibáis este voluntario acto de reparación, concedednos que seamos fieles a vuestros mandamientos y a vuestro servicio hasta la muerte y otorgadnos el don de la perseverancia final, con el cual lleguemos felizmente a la gloria, donde, en unión del Padre y del Espíritu Santo, vivís y reináis, Dios por todos los siglos. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

PRIMER VIERNES DE MES

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: «Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes».

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

«Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora».

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación. ¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Octubre, mes del Santo Rosario

 Desde que la Santísima Virgen ha dado una eficacia tan grande al Rosario,   no existe ningún problema material, espiritual, nacional o internacional que no pueda ser resuelto por el Santo Rosario y nuestros sacrificios. (Hna. Lucía de Fátima).

Desde que la Santísima Virgen ha dado una eficacia tan grande al Rosario, no existe ningún problema material, espiritual, nacional o internacional que no pueda ser resuelto por el Santo Rosario y nuestros sacrificios. (Hna. Lucía de Fátima).

En octubre, desde hace más de cuatro siglos, celebramos la fiesta del Santísimo Rosario; Octubre es el mes del Rosario: La Santa Madre Iglesia quiso perpetuar su gratitud a la Reina de las Victorias instituyendo el 7 de octubre la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, ya que en 1571, ese día la Cristiandad obtuvo una de sus mayores victorias: Lepanto, cuando con medios humanos y militares muy inferiores pero con un valor intrépido y una Fe arrolladora, las fuerzas de Jesucristo vencieron la orgullosa pretensión turca de ahogar a Europa en las tinieblas de la barbarie y la superstición.

Es necesario tener en cuenta que esa Europa estaba dividida por luchas internas y .los hombres no cedían en sus vanas pretensiones personales aún a riesgo de ser devorados por el enemigo.

Quiso la Providencia que en esa época gobernara la Iglesia un santo pontífice, dominico, es decir predicador del Rosario: San Pío V. Con la autoridad suprema de la tierra, él levanta enérgicamente su voz y llama a una gran cruzada de oraciones y penitencias y a una Cruzada del Rosario.

Los católicos logran el triunfo, pero previamente han logrado unirse con Dios y unirse entre sí muy fuertemente por la bendita cadena del Rosario; el Rosario une y hace invencible a la Cristiandad, porque por el Rosario la Virgen Santísima lleva las almas a Jesucristo, único fundamento de unidad.

De tanto que podemos considerar acerca del Rosario, queremos aquí resaltar ese aspecto: la unión que logra si se lo reza con verdadera y perseverante devoción. Para ello es necesario humillarse; el Rosario es oración de los humildes, es oración viril y arrolladora, pero requiere la virtud de la humildad. Sin humildad no hay unidad.

El Rosario rezado humildemente rompe las cadenas del pecado, lleva a los Mandamientos y ayuda a ofrecer todo sacrificio para cumplirlos. Si no se cumplen los Mandamientos no es, posible la unidad.

El Rosario en la gracia de Dios lleva a la Caridad, al amor a Dios y al prójimo en Dios, lleva a la paz; sin Caridad no hay paz ni unidad. De la misma forma, en el hogar cristiano, el Rosario une a padres e hijos, ancianos, niños y criados, une a la familia en Dios; de la misma manera el Rosario ha sido dado por Nuestra Señora para la unión de los católicos de todas las naciones, de los fieles con sus Pastores, de las distintas agrupaciones, de todos los que militamos en la Santa Madre Iglesia.

La Santísima Virgen en Fátima hace un llamado amoroso y apremiante para que los castigos de Dios no caigan sobre el mundo. Pero el mundo no la escucha, no quiere escuchar su Maternal llamado: el Rosario y la penitencia, cumplir los Mandamientos y las obligaciones personales, la Consagración a Su Inmaculado Corazón.

Parece que es difícil cumplir esto hoy día, pero no lo será si advertimos que la Santísima Virgen señala que hay que comenzar por el Rosario, el cual es la escala que nos ha dado para llegar a Su Inmaculado Corazón, «Sagrario de Dios con los hombres» (1)

Todos buscamos la paz, pero no lo hagamos torpemente, pues la paz ha sido concedida a ese Inmaculado Corazón. Esta afirmación de Jacinta de Fátima se funda en palabras de Nuestra Señora. Si no nos entregamos totalmente a Su Corazón Inmaculado no habrá paz, porque no habrá unidad.*

ENLACES:

La Vulgata

s3i4«La “Vulgata”, es el texto “oficial” de la Iglesia latina, que fue reconocido como tal en el concilio de Trento y que, después de la reciente revisión, sigue siendo el texto latino “oficial” de la Iglesia». Benedicto XVI, 7 de noviembre de 2007.

Su Santidad Benedicto XVI

Su Santidad Benedicto XVI

BENEDICTO XVI, Audiencia General (7 de noviembre de 2007)

Teniendo en cuenta el original hebreo, el griego de los Setenta —la clásica versión griega del Antiguo Testamento que se remonta a tiempos precedentes al cristianismo— y las precedentes versiones latinas, san Jerónimo, apoyado después por otros colaboradores, pudo ofrecer una traducción mejor: constituye la así llamada “Vulgata”, el texto “oficial” de la Iglesia latina, que fue reconocido como tal en el concilio de Trento y que, después de la reciente revisión, sigue siendo el texto latino “oficial” de la Iglesia.

Concilio de Trento

Concilio de Trento

I. CONCILIO DE TRENTO, Decreto De libris sacris et de traditionibus recipendis (8 de abril de 1546)

DS 1504 Dz 784 [1]

Si quis autem libros ipsos integros cum omnibus suis partibus, prout in Ecclesia catholica legi consueverunt et in veteri vulgata latina editione habentur, pro sacris et canonicis non susceperit, et traditiones praedictas sciens et prudens contempserit: anathema sit.

Y si alguno no recibiera como sagrados y canónicos los libros mismos íntegros con todas sus partes, tal como se han acostumbrado leer en la Iglesia Católica y se contienen en la antigua edición vulgata latina, y despreciara a ciencia y conciencia las tradiciones predichas, sea anatema.

DS 1506 Dz 785 [2]

Insuper eadem sacrosancta Synodus considerans, non parum utilitatis accedere posse Ecclesiae Dei, si ex omnibus latinis editionibus, quae circumferuntur sacrorum librorum, quaenam pro authentica habenda sit, innotescat: statuit et declarat, ut haec ipsa vetus et vulgata editio, quae longo tot saeculorum usu in ipsa Ecclesia probata est, in publicis lectionibus, disputationibus praedicationibus et expositionibus pro authentica habeatur et quod nemo illam reicere quovis praetextu audeat vel praesumat.

Además, el mismo sacrosanto Concilio, considerando que podía venir no poca utilidad a la Iglesia de Dios, si de todas las ediciones latinas que corren de los sagrados libros, diera a conocer cuál haya de ser tenida por auténtica; establece y declara que esta misma antigua y vulgata edición que está aprobada por el largo uso de tantos siglos en la Iglesia misma, sea tenida por auténtica en las públicas lecciones, disputaciones, predicaciones y exposiciones, y que nadie, por cualquier pretexto, sea osado o presuma rechazarla.

DS 1507 Dz 786

Praeterea ad coercenda petulantia ingenia decernit, ut nemo, suae prudentiae innixus, in rebus fidei et morum, ad aedificationem doctrinae christianae pertinentium, sacram Scripturam ad suos sensus contorquens, contra eum sensum, quem tenuit et tenet sancta mater Ecclesia, cujus est judicare de vero sensu et interpretatione Scripturarum sanctarum, aut etiam contra unanimem consensum Patrum ipsam Scripturam sacram interpretari audeat, etiamsi hujusmodi interpretationes nullo umquam tempore in lucem edendae forent…

Además, para reprimir los ingenios petulantes, decreta que nadie, apoyado en su prudencia, sea osado a interpretar la Escritura Sagrada, en materias de fe y costumbres, que pertenecen a la edificación de la doctrina cristiana, retorciendo la misma Sagrada Escritura conforme al propio sentir, contra aquel sentido que sostuvo y sostiene la santa madre Iglesia, a quien atañe juzgar del verdadero sentido e interpretación de las Escrituras Santas, o también contra el unánime sentir de los Padres, aun cuando tales interpretaciones no hubieren de salir a luz en tiempo alguno.

DS 1508 Dz 786

Sed et impressoribus modum in hac parte, ut par est, imponere volens… statuit, ut posthac sacra Scriptura, potissimum vero haec ipsa vetus et Vulgata editio quam emendatissime imprimatur, nullique liceat imprimere vel imprimi facere quosvis libros de rebus sacris sine nomine auctoris, neque illos in futurum vendere aut etiam apud se retinere, nisi primum examinati probatique fuerint ab Ordinario…

Los que contravinieron, sean declarados por medio de los ordinarios y castigados con las penas establecidas por el derecho… [siguen preceptos sobre la impresión y aprobación de los libros, en que, entre otras cosas, se estatuye] que en adelante la Sagrada Escritura, y principalmente esta antigua y vulgata edición, se imprima de la manera más correcta posible, y a nadie sea lícito imprimir o hacer imprimir cualesquiera libros sobre materias sagradas sin el nombre del autor, ni venderlos en lo futuro ni tampoco retenerlos consigo, si primero no hubieren sido examinados y aprobados por el ordinario…

Su Santidad León XIII

Su Santidad León XIII

II. LEÓN XIII, Carta Encíclica Providentissimus Deus (18 de noviembre de 1893), sobre los estudios bíblicos

17. Pero desde que nuestro predecesor Clemente V mandó instituir en el Ateneo de Roma y en las más célebres universidades cátedras de literatura orientales, nuestros hombres empezaron a estudiar con más vigor sobre el texto original de la Biblia y sobre la versión latina. Renacida más tarde la cultura griega, y más aún por la invención de la imprenta, el cultivo de la Sagrada Escritura se extendió de un modo extraordinario. Es realmente asombroso en cuán breve espacio de tiempo los ejemplares de los sagrados libros, sobre todo de la Vulgata, multiplicados por la imprenta, llenaron el mundo; de tal modo eran venerados y estimados los divinos libros en la Iglesia.

18. Ni debe omitirse el recuerdo de aquel gran número de hombres doctos, pertenecientes sobre todo a las órdenes religiosas, que desde el concilio de Viena hasta el de Trento trabajaron por la prosperidad de los estudios bíblicos; empleando nuevos métodos y aportando la cosecha de su vasta erudición y de su talento, no sólo acrecentaron las riquezas acumuladas por sus predecesores, sino que prepararon en cierto modo el camino para la gloria del siguiente siglo, en el que, a partir del concilio de Trento, pareció hasta cierto punto haber renacido la época gloriosa de los Padres de la Iglesia. Nadie, en efecto, ignora, y nos agrada recordar, que nuestros predecesores, desde Pío IV a Clemente VIII, prepararon las notables ediciones de las versiones antiguas Vulgata y Alejandrina; que, publicadas después por orden y bajo la autoridad de Sixto V y del mismo Clemente, son hoy día de uso general. Sabido es que en esta época fueron editadas, al mismo tiempo que otras versiones de la Biblia, las poliglotas de Amberes y de París, aptísimas para la investigación del sentido exacto, y que no hay un solo libro de los dos Testamentos que no encontrara entonces más de un intérprete; ni existe cuestión alguna relacionada con este asunto que no ejercitara con fruto el talento de muchos sabios, entre los que cierto número, sobre todo los que estudiaron más a los Santos Padres, adquirieron notable renombre. Ni a partir de esta época ha faltado el celo a nuestros exegetas, ya que hombres distinguidos han merecido bien de estos estudios, y contra los ataques del racionalismo, sacados de la filología y de las ciencias afines, han defendido la Sagrada Escritura sirviéndose de argumentos del mismo género.

27. El profesor, fiel a las prescripciones de aquellos que nos precedieron, deberá emplear para esto la versión Vulgata, la cual el concilio Tridentino decretó que había de ser tenida «como auténtica en las lecturas públicas, en las discusiones, en las predicaciones y en las explicaciones» [1], y la recomienda también la práctica cotidiana de la Iglesia. No queremos decir, sin embargo, que no se hayan de tener en cuenta las demás versiones que alabó y empleó la antigüedad cristiana, y sobre todo los textos primitivos. Pues si en lo que se refiere a los principales puntos el pensamiento del hebreo y del griego está suficientemente claro en estas palabras de la Vulgata, no obstante, si algún pasaje resulta ambiguo o menos claro en ella, «el recurso a la lengua precedente» será, siguiendo el consejo de San Agustín, utilísimo [2]. Claro es que será preciso proceder con mucha circunspección en esta tarea; pues el oficio «del comentador es exponer, no lo que él mismo piensa, sino lo que pensaba el autor cuyo texto explica» [3].

46. Tal es la antigua y constante creencia de la Iglesia definida solemnemente por los concilios de Florencia y de Trento, confirmada por fin y más expresamente declarada en el concilio Vaticano, que dio este decreto absoluto: «Los libros del Antigo y del Nuevo Testamento, íntegros, con todas sus partes, como se describen en el decreto del mismo concilio (Tridentino) y se contienen en la antigua versión latina Vulgata, deben ser recibidos por sagrados y canónicos. La Iglesia los tiene por sagrados y canónicos, no porque, habiendo sido escritos por la sola industria humana, hayan sido después aprobados por su autoridad, ni sólo porque contengan la revelación sin error, sino porque, habiendo sido escritos por inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor» [4]. Por lo cual nada importa que el Espíritu Santo se haya servido de hombres como de instrumentos para escribir, como si a estos escritores inspirados, ya que no al autor principal, se les pudiera haber deslizado algún error. Porque El de tal manera los excitó y movió con su influjo sobrenatural para que escribieran, de tal manera los asistió mientras escribían, que ellos concibieran rectamente todo y sólo lo que El quería, y lo quisieran fielmente escribir, y lo expresaran aptamente con verdad infalible; de otra manera, El no sería el autor de toda la Sagrada Escritura.

Su Santidad Benedicto XV, en el momento de su Coronación.

Su Santidad Benedicto XV, en el momento de su Coronación.

Su Santidad Benedicto XV

Su Santidad Benedicto XV

III. BENEDICTO XV, Carta Encíclica Spiritus Paraclitus (15 de septiembre de 1920), sobre la interpretación de la Sagrada Escritura

33. La continua lección de la Escritura y la cuidadosa investigación de cada libro, más aún, de cada frase y de cada palabra, le hizo tener tal familiaridad con el sagrado texto como ningún otro escritor de la antigüedad eclesiástica. A este conocimiento de la Biblia, unido a la agudeza de su ingenio, se debe atribuir que la versión Vulgata, obra de nuestro Doctor, supere en mucho, según el parecer unánime de todos los doctos, a las demás versiones antiguas, por reflejar el arquetipo original con mayor exactitud y elegancia.

34. Dicha Vulgata, que, «recomendada por el largo uso de tantos siglos en la Iglesia», el concilio Tridentino declaró había de ser tenida por auténtica y usada en la enseñanza y en la oración, esperamos ver pronto, si el Señor benignísimo nos concediere la gracia de esta luz, enmendada y restituida a la fe de sus mejores códices; y no dudamos que de este arduo y laborioso esfuerzo, providentemente encomendado a los Padres Benedictinos por nuestro predecesor Pío X, de feliz memoria, se han de seguir nuevas ventajas para la inteligencia de las Escrituras.

Su Santidad Pío XII

Su Santidad Pío XII

IV. PÍO XII, Carta Encíclica Divino Afflante Spiritu (30 de septiembre de 1943), sobre los estudios bíblicos

1. Por inspiración del divino Espíritu escribieron los sagrados escritores aquellos libros que Dios, conforme a su paterna caridad con el género humano, quiso liberalmente dar para enseñar, para convencer, para corregir, para dirigir en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté apercibido para toda obra buena (2Tim 3,16ss). No es, pues, de admirar que la santa Iglesia, tratándose de este tesoro dado del cielo, que ella posee como preciosísima fuente y divina norma de la doctrina sobre la fe y las costumbres, así como lo recibió incontaminado de manos de los apóstoles, así lo haya custodiado con todo esmero, defendido de toda falsa y perversa interpretación y empleado solícitamente en el ministerio de comunicar a las almas la salud sobrenatural, como lo atestiguan a toda luz casi innumerables documentos de todas las edades. Por lo que hace a los tiempos modernos, cuando de un modo especial corrían peligro las divinas Letras en cuanto a su origen y su recta exposición, la Iglesia tomó a su cuenta defenderlas y protegerlas todavía con mayor diligencia y empeño. De ahí que ya el sacrosanto Sínodo Tridentino pronunció con decreto solemne que «deben ser tenidos por sagrados y canónicos los libros enteros con todas sus partes, tal como se han solido leer en la Iglesia católica y se hallan en la antigua edición Vulgata latina». Y en nuestro tiempo, el concilio Vaticano, a fin de reprobar las falsas doctrinas acerca de la inspiración, declaró que estos mismos libros han de ser tenidos por la Iglesia como sagrados y canónicos, «no ya porque, compuestos con la sola industria humana, hayan sido después aprobados con su autoridad, ni solamente porque contengan la revelación sin error, sino porque, escritos con la inspiración del Espíritu Santo, tienen a Dios por autor y como tales fueron entregados a la misma Iglesia». Más adelante, cuando contra esta solemne definición de la doctrina católica, en la que a los libros «enteros, con todas sus partes», se atribuye esta divina autoridad inmune de todo error, algunos escritores católicos osaron limitar la verdad de la Sagrada Escritura tan sólo a las cosas de fe y costumbres, y, en cambio, lo demás que perteneciera al orden físico o histórico reputarlo como «dicho de paso» y en ninguna manera —como ellos pretendían— enlazado con la fe, nuestro antecesor de inmortal memoria León XIII, en su carta encíclicaProvidentissimus Deus, dada el 18 de noviembre de 1893, reprobó justísimamente aquellos errores y afianzó con preceptos y normas sapientísimas los estudios de los divinos libros.

8. El mismo Pontífice, después de que con el favor y aprobación de Pío X, de feliz memoria, el año 1907 «se encomendó a los monjes benedictinos el cargo de investigar y preparar los estudios en que haya de basarse la edición de la versión latina de las Escrituras que recibió el nombre de Vulgata», queriendo afianzar con mayor firmeza y seguridad esta misma «trabajosa y ardua empresa», que exige largo tiempo y subidos gastos, cuya grandísima utilidad habían evidenciado los egregios volúmenes ya dados a la pública luz, levantó desde sus cimientos el monasterio urbano de San Jerónimo, que exclusivamente se dedicase a esta obra, y lo enriqueció abundantísimamente con biblioteca y todos los demás recursos de investigación.

12. Ya los Padres de la Iglesia, y en primer término San Agustín, al intérprete católico que emprendiese la tarea de entender y exponer las Sagradas Escrituras, le recomendaban encarecidamente el estudio de las lenguas antiguas y el volver a los textos primitivos. Con todo, llevaba consigo la condición de aquellos tiempos que conocieran pocos la lengua hebrea, y éstos imperfectamente. Por otra parte, en la Edad Media, cuando la teología escolástica florecía más que nunca, aun el conocimiento de la lengua griega desde mucho tiempo antes se había disminuido de tal manera entre los occidentales, que hasta los mismos supremos doctores de aquellos tiempos, al explicar los divinos libros, solamente se apoyaban en la versión latina llamada Vulgata. Por el contrario, en estos nuestros tiempos no solamente la lengua griega, que desde el Renacimiento literario en cierto sentido ha sido resucitada a su nueva vida, es ya laminar a casi todos los cultivadores de la antigüedad, sino que aun el conocimiento de la lengua hebrea y de otras lenguas orientales se ha prolongado grandemente entre los hombres doctos Es tanta, además, ahora la abundancia de medios para aprender estas lenguas, que el intérprete de la Biblia que, descuidándolas, se cierre la puerta para los textos originales, no puede en modo alguno evitar la nota de ligereza y desidia. Porque al exegeta pertenece andar como a caza, con sumo cuidado y veneración, aun de las cosas mínimas que, bajo la inspiración del divino Espíritu, brotaron de la pluma del hagiógrafo, a fin de penetrar su mente con más profundidad y plenitud. Procure, por lo tanto, con diligencia adquirir cada día mayor pericia en las lenguas bíblicas y aun en las demás orientales, y corrobore su interpretación con todos aquellos recursos que provienen de toda clase de filología. Lo cual, en verdad, lo procuró seguir solícitamente San Jerónimo, según los conocimientos de su época; y asimismo no pocos de los grandes intérpretes de los siglos XVI y XVII, aunque entonces el conocimiento de las lenguas fuese mucho menor que el de hoy, lo intentaron con infatigable esfuerzo y no mediocre fruto. De la misma manera conviene que se explique aquel mismo texto original que, escrito por el sagrado autor, tiene mayor autoridad y mayor peso que cualquiera versión, por buena que sea, ya antigua, ya moderna; lo cual puede, sin duda, hacerse con mayor facilidad y provecho si, respecto del mismo texto, se junta al mismo tiempo con el conocimiento de las lenguas una sólida pericia en el manejo de la crítica.

14. Ni piense nadie qua este uso de los textos primitivos, conforme a la razón de la crítica, sea en modo alguno contrario a aquellas prescripciones que sabiamente estableció el concilio Tridentino acerca de la Vulgata latina . Documentalmente consta qua a los presidentes del concilio se dio el encargo de rugar al Sumo Pontífice, en nombre del mismo santo sínodo —como, en efecto, lo hicieron—, mandase corregir primero la edición latina, y luego, en cuanto se pudiese, la griega y la hebrea , con el designio de divulgarla, al fin, para utilidad de la santa Iglesia de Dios. Y si bien, a la verdad, a este deseo no pudo entonces, por las dificultades de los tiempos y otros impedimentos, responderse plenamente, confiamos que al presente, aunadas las fuerzas de los doctores católicos, se pueda satisfacer con más perfección y amplitud. Mas por lo que hace a la voluntad del sínodo Tridentino de que la Vulgata fuese la versión latina «que todos usasen como auténtica», esto en verdad, como todos lo saben, solamente se refiere a la Iglesia latina y al uso público de la misma Escritura, y no disminuye, sin género de duda, en modo alguno, la autoridad y valor de los textos originales. Porque no se trataba de los textos originales en aquella ocasión, sino de las versiones latinas que en aquella época corrían de una parte a otra, entre las cuales el mismo concilio, con justo motivo, decretó que debía ser preferida la que «había sido aprobada en la misma Iglesia con el largo uso de tantos siglos». Así pues, esta privilegiada autoridad o, como dicen, autenticidad de la Vulgata no fue establecida por el concilio principalmente por razones criticas, sino más bien por su legítimo uso en las iglesias durante el decurso de tantos siglos; con el cual uso ciertamente se demuestra que la misma está en absoluto inmune de todo error en materia de fe y costumbres; de modo que, conforme al testimonio y confirmación de la misma Iglesia, se puede presentar con seguridad y sin peligro de errar en las disputas, lecciones y predicaciones; y, por tanto, este género de autenticidad no se llama con nombre primario crítica, sino más bien jurídica. Por lo cual, asta autoridad de la Vulgata en cosas doctrinales de ninguna manera prohíbe —antes por el contrario, hoy más bien exige— que esta misma doctrina se compruebe y confirme por los textos primitivos y que también sean a cada momento, invocados como auxiliares estos mismos textos, por los cuales dondequiera y cada día más se patentice y exponga el recto sentido de las Sagradas Letras. Y ni aun siquiera prohíbe el decreto del concilio Tridentino que, para uso y provecho de los fieles de Cristo y para más fácil inteligencia de la divina palabra, se hagan versiones en las lenguas vulgares, y eso aun tomándolas de los textos originales, como ya en muchas regiones vemos que loablemente se ha hecho, aprobándolo la autoridad de la Iglesia.

NOTAS

CONCILIO DE TRENTO, Decreto «De libris sacris et de traditionibus recipendis»

[1] CTr V 91; Rcht 11 1; Msi XXXIII 22 A; Hrd X 22 C s; Bar(Th) ad 1546, 48 ss (33, 136 b ss); EB, 42 ss
[2] CTr v 91 s; Rcht 12; Msi XXXIII 22 E s; Hrd X 23 B s; Bar(Th) ad 1546, 48 ss (33, 136 b ss); EB, 46 ss.

LEÓN XIII, Encíclica «Providentissimus Deus»

[1] Ses. 4 decr. De edit. et usu Libr. Sacr.
[2] S. Aug., De doct. christ. 3,4.
[3] S. Hier., Epist. 48 (al. 50) ad Pammachium 17.
[4] Conc. Vat. I, ses. 3 c. 2: De revel.

PÍO XII, Encíclica «Divino Afflante Spiritu»

[1] Ses. 4 decr. l, en Ench. Bibl. n.45.
[2] Ses. 3 c. 2, en Ench. Bibl. n.62.
[3] Epistula ad Revmum. D. Aidanum Gasquet, d. ti. 3 dec. 1907; Pii X Acta IV p. 117.119; Ench. Bibl. n. 285 s.
[4] Const. apost. Inter praecipuas, d. 15 iun. 1933: AAS 26 (1934) 85-87.
[5] Cf. ex. gr. S. Hieron., Praef. in IV Evang. ad Damasum: PL 29,526-527; S. August., De doctr. christ. II 16: PL 34,42-43.
[6] Decr. de editione et usu Sacrorum Librorum; Conc. Trid. ed. Soc Goerres, t.5 p. 91s.
[7] Ib., t. 10 p. 471; cf. t. 5 p. 29.59.65; t. 10 p. 446s.

Tomado de: http://nucleodelalealtad.blogspot.com

Dios quiera que sea restaurada esta indicación Papal

Príncipe de la Milicia Celestial

Príncipe de la Milicia Celestial

El 13 de octubre de 1884 el papa León XIII, experimentó una visión en la cual vio a Satanás y a sus demonios desafiando a Dios, diciendo que podía destruir su Iglesia si quería; sin embargo el pontífice comprendió que si el demonio no lograba su cometido, sufriría una derrota humillante.

Vio entonces a san Miguel aparecer y lanzar a Satanás y sus legiones en el abismo del Infierno. Después llamó a su Secretario para la Congregación de Ritos. Le entregó una hoja de papel y mandó que se enviara a todos los obispos del mundo, indicando que tenía que ser recitada después de cada misa, la oración que había escrito.

Su Santidad León XIII

Su Santidad León XIII

La oración es:

«San Miguel Arcángel,

defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo

contra la perversidad y las acechanzas

del demonio.

Que Dios le reprima, es nuestra humilde súplica;

y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,

con la fuerza que Dios te ha dado, arroja al infierno

a Satanás y a los demás espíritus malignos

que vagan por el mundo

para la perdición de las almas. Amén.»

Después del Concilio Vaticano II el mandato de recitar esta oración al finalizar la misa fue revocado.

De acuerdo a la tradición católica la Coronilla a San Miguel Arcángel ofrece grandes bendiciones a quien la rece, inluyendo la liberación del purgatorio de la persona que reza ,de sus familiares y seres queridos.

Tomado de: http://es.wikipedia.org

«Viva Cristo Rey»

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Viva Cristo Rey

Un grito de guerra se escucha en la faz de la tierra y en todo lugar

los prestos guerreros empuñan su espada y se enlistan para pelear.

Para eso han sido entrenados defenderán la Verdad

y no les será arrebatado el fuego que en su sangre está.


Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey el grito de guerra que enciende la tierra.

Viva Cristo Rey nuestro soberano Señor nuestro Capitán y campeón pelear por Él, es todo un honor.


Sabemos que esta batalla no es fácil y muchos se acobardarán y bajo los dardos de nuestro enemigo sin duda perecerán.

Yo tendré mi Espada en alto como la usa mi Señor a Él nada lo ha derrotado, Su fuerza es la de Dios.


Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey el grito de guerra que enciende la tierra.

Viva Cristo Rey nuestro soberano Señor nuestro Capitán y campeón pelear por Él, es todo un honor.


No conocemos mayor alegría no existe más honroso afán que con mis hermanos estar en la línea y juntos la vida entregar a Él que merece la gloria y nos recluto por amor ante Él la rodilla se dobla y se postra el corazón.


Viva Cristo Rey, Viva Cristo Rey el grito de guerra que enciende la tierra.

Viva Cristo Rey nuestro soberano Señor nuestro Capitán y campeón pelear por Él, es todo un honor.


El Autor de esta hermosa canción es: Miguél Martínez, de Monterrey, México.

El grito de guerra durante la persecución religiosa en México de 1927 a 1929.

Para ver el video de esta canción da clic aquí.

Pueden ver su trabajo en

http://www.corazondearpa.com.mx

o en

YouTube en miguelfmartinez

Para escuchar dos arreglos musicales más de la misma canción clic aquí y también aquí, este último, es el que en lo particular me gusta más, por la fuerza en la interpretación y lo vivo de la música.



Después de la Independencia de México, la Guerra Cristera

La Gesta Cristera

Antecedentes:

Desde la caída del Imperio de Iturbide en 1823 la Revolución universal tomó el poder político en Méjico y se incrementó en forma progresiva el ataque iniciado desde la mitad del siglo XVIII. Se desorganizó el ejército nacional y las instituciones y fuerzas sociales del país, por medio de diversas estrategias, entre las que sobresalen: el incremento y legalización de la usura y el monopolio, la enseñanza laica y positivista y la difusión libre del error y del mal.

Agustín de Iturbide. Agustín I de México. Emperador de México.

Agustín de Iturbide. Agustín I de México. Emperador de México.

Solamente la Iglesia Católica sobrevivía a los rabiosos embates de la Revolución judaico-masónica. Pensaron que después de más de 150 años de felonías, el terreno estaba suficientemente abonado para continuar su plan: destruir a la Iglesia y a todo vestigio de civilización católica.

Ante la inminencia de la ofensiva general contra la Iglesia, el 14 de marzo de 1925, los católicos de la Ciudad de Méjico formaron la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa. La ACJM (Asociación Católica de la Juventud Mejicana) se convirtió en el brazo derecho de la LIGA proporcionando valientes y preparados dirigentes, tanto para la acción cívica entonces, como para la resistencia armada después, dando un elevado contingente de héroes y mártires.

La ACJM fue fundada en 1913 y en 1917 estaba ya muy consolidada y fuerte . Pues la ACJM tuvo un papel fundamental en la Guerra Cristera. Hubo necesidad de reclutar a todos los militantes y dirigentes para defender a Dios y a la Patria.

La ACJM fue fundada en 1913 y en 1917 estaba ya muy consolidada y fuerte . Pues la ACJM tuvo un papel fundamental en la Guerra Cristera. Hubo necesidad de reclutar a todos los militantes y dirigentes para defender a Dios y a la Patria.

En los primeros días del mes de enero de 1926, con el fin de aplicar radicalmente la Constitución de 1917, se promulgó la ley Calles4: imponiendo multas cuantiosas y penas severas de cárcel a los delitos en materia de «culto religioso», para entrar en vigor a partir de julio del mismo año. Los acontecimientos se precipitaban en todo el territorio nacional. Se cerraron templos, seminarios, conventos, colegios y asilos. Se detenía a los sacerdotes, religiosos y religiosas. Se limitó el número de sacerdotes por parroquia. En mayo, los obispos formaron un comité Episcopal Nacional. El Estado de Colima fue utilizado como conejillo de indias. Ahí iniciaron los callistas el 24 de marzo de 1926 con un decreto para la reducción a 20 del número de sacerdotes en toda la diócesis. El obispo de esa diócesis y sus sacerdotes respondieron valientemente inconformándose con el decreto y, ante su persistencia, suspendieron el culto público, conducta que más tarde (agosto) tomó el Comité Episcopal en todo el país, ya generalizada la ley Calles a todos los Estados.

PLUTARCO ELIAS CALLES

PLUTARCO ELIAS CALLES

En ese mismo mes de agosto de 1926, la Liga decretó un boicot general económico y social (no pagar impuestos y reducir al mínimo indispensable los consumos y las actividades sociales). Los católicos respondieron excelentemente y el boicot, en poco tiempo, repercutió en forma importante en la economía del país.

Con motivo de que los templos, que habían sido encargados por el clero a los fieles, eran tomados por las autoridades de los municipios, hubo brotes de violencia en diversas partes del país.

Dos obispos hicieron intentos por llegar a un arreglo con Calles (agosto y septiembre) antes de iniciarse la lucha armada. A ambas propuestas de arreglo Calles se negó. Al parecer quería la guerra. Se sentía seguro de ganarla fácilmente, ya que contaba con el apoyo de armas y de dinero de los Estados Unidos.

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Extracto tomado del artículo  La Gesta Cristera:

Jesús Barragán Leñero

Revista Familia Católica

http://conviccionradio.cl/defensa/la-gesta-cristera.html

Antes de la Independencia de México, la Revolución Francesa

Un Poco de Coherencia

Hace más de dos siglos estallaba la Revolución Francesa, con consecuencias incalculables. Expulsó a Cristo de la sociedad e intentó aniquilar a la Iglesia católica. En este período se escribió una de las páginas más negras de la historia. Las guerras napoleónicas exportaron los principios mortíferos a Europa y al mundo entero. Ante estas convulsiones la resistencia católica fue heroica. Cientos de miles de vandeanos derramaron su sangre para permanecer fieles a Dios, a la Iglesia y al Rey. Tuvo lugar un verdadero genocidio. Unos cien años más tarde el Presidente de Ecuador, García Moreno, encaró la empresa de recrear el estado católico erradicando los principios de la revolución importados desde Europa y que la masonería intentaba imponer. ¡Fue asesinado! A comienzos del siglo XX los Cristeros de México se opusieron a las leyes revolucionarias que esclavizaban la Iglesia al estado y a los principios anticristianos contrarios a la realeza de Cristo en la sociedad. Tomaron las armas. Dejados a su suerte por Obispos traidores que engañaron a Pío XI, miles y miles tuvieron que afrontar el martirio.

La Revolución Francesa. Ilustración y Despotismo ilustrado:Es un movimiento de culminación del racionalismo, para muchos es el comienzo de la etapa moderna e incluso la madre de la democracia. Es un movimiento anticlerical, y por lo tanto los más perjudicados serán el clero y el estado llano.

La Revolución Francesa. Ilustración y Despotismo ilustrado:Es un movimiento de culminación del racionalismo, para muchos es el comienzo de la etapa moderna e incluso la madre de la democracia. Es un movimiento anticlerical, y por lo tanto los más perjudicados serán el clero y el estado llano.

Unos años más tarde, la católica España estalla en llamas. Los enemigos de la Iglesia no cejaban en su intento de imponer los principios revolucionarios. Serán entonces decenas de miles de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos católicos que coronarán con el martirio su fidelidad a Dios y a la Iglesia. A éstos seguirán los mártires del comunismo «intrínsecamente perverso «, que es el mismo que en la actualidad sigue haciendo derramar la sangre de muchos que quieren luchar por ser fieles a Cristo.

Estos héroes católicos estaban convencidos de que el error no podía convivir con la verdad. Murieron no sólo porque pensaban como católicos, sino también porque deseaban vivir como católicos.

La revolución no tiene ningún escrúpulo y nunca se arrepentirá. Para ella todos los medios son buenos para alcanzar sus fines. Se toma su tiempo, su objetivo es claro: erradicar la Iglesia de la sociedad, o al menos, confinarla al fondo de las sacristías. Necesita para triunfar de la ayuda de personas que acepten transitar por sus caminos bajo su guía y amparo. Los católicos liberales, que siempre alimentan el deseo de concretar la unión adúltera de la Iglesia con la revolución, se prestarán a jugar como cómplices. Serán los «idiotas útiles » de que habla Lenín. La revolución precisa de estos «católicos de bajo perfil», dispuestos al compromiso y culpables de la ruina de la sociedad católica.

Por eso, queridos amigos, debemos tener presentes aquellas palabras del Apóstol Santiago: «¿De qué servirá, hermanos míos, el que uno diga tener fe, si no tiene obras? ¿Por ventura a éste la fe podrá salvarlo? (…) La fe, si no es acompañada de obras, está muerta en sí misma (…) ¿No veis cómo el hombre se justifica por las obras, y no por la fe solamente? {…) En suma, como un cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin las obras está muerto”. (1)

Tenemos que aplicar los principios católicos en nuestras vidas, en nuestras familias, en nuestras obras, en la sociedad civil, y eso claramente y sin compromisos. La Iglesia debe recuperar su voz y profesar una doctrina totalmente católica. San Pío X lo señaló netamente en la encíclica sobre Le Sillón: «No, Venerables Hermanos —preciso es reconocerlo enérgicamente en estos tiempos de anarquía social e intelectual en que todos sientan plaza de doctores y legisladores—, no se edificará la ciudad de modo distinto de como Dios la edificó; no se edificará la ciudad si la Iglesia no pone los cimientos y dirige los trabajos; no, la civilización no está por inventar ni la «ciudad» nueva por edificarse en las nubes. Ha existido y existe… es la civilización cristiana, es la «ciudad» católica».  (2)

Oración: Señor, Dios nuestro, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al papa san Pío décimo de sabiduría divina y fortaleza apostólica, concédenos que, siguiendo su ejemplo y su doctrina, podamos alcanzar la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Oración: Señor, Dios nuestro, que, para defender la fe católica e instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al papa san Pío décimo de sabiduría divina y fortaleza apostólica, concédenos que, siguiendo su ejemplo y su doctrina, podamos alcanzar la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

No tenemos derecho a resignarnos a ver cómo triunfan los principios anticatólicos. Semejante resignación se equipara al laxismo puro. Con el paso del tiempo la gente se acostumbra a todo, se excusa todo, y se termina por admitirlo todo…

¡Actuemos, pues, como católicos! ¡Seamos coherentes! De nuestras convicciones católicas debe resultar una actuación integralmente católica sin compromisos con el espíritu del mundo.

Extracto tomado del artículo Un Poco de Coherencia:

Por el R. P. Christian Bouchacourt
IESUS CHRISTUS
Revista del Distrito América del Sur FSSPX
Año XIX, N6 113 – Septiembre/octubre de 2007

http://conviccionradio.cl/defensa/un-poco-de-coherencia.html

Diócesis italiana rinde homenaje a prócer católico de la independencia de México

ROMA, 25 Oct. 05 / 03:26 am

La diócesis italiana de Livorno, en el norte del país, rindió recientemente un homenaje a una de las figuras más importantes de la historia de México, el prócer católico Agustín de Iturbide.

Agustín de Iturbide. Agustín I de México. Emperador de México.

Agustín de Iturbide. Agustín I de México. Emperador de México.

Altar mayor en el Santuario de Nuestra Señora de Montenero, Livorno, Italia, que se ha conservado sin reformar, adosado al retablo.  Santuario della Madonna di Montenero, Livorno, Italia. 05/06/09.

Altar mayor en el Santuario de Nuestra Señora de Montenero, Livorno, Italia, que se ha conservado sin reformar, adosado al retablo. Santuario della Madonna di Montenero, Livorno, Italia. 05/06/09.

El evento, organizado por el Obispo de Livorno, Mons. Diego Coletti, recuerda el paso del prócer por la diócesis, donde vivió desterrado hasta que decidió retornar a su tierra natal, donde murió fusilado luego de ser vilmente acusado detraidor por la poderosa masonería local.

Mons. Diego Coletti.

Mons. Diego Coletti.

La celebración, realizada en el Santuario de Montenero –donde Iturbide acudiera tantas veces a orar durante su destierro– contó con la presencia del Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara (México), quien durante el acto de develación de una placa en memoria del héroe mexicano destacó su lealtad como católico y mexicano.

Cardenal Juan Sandoval Iñiguez

Cardenal Juan Sandoval Iñiguez

“Es bastante extraño que se haga memoria de Agustín de Iturbide fuera de México”, especialmente porque “en su patria se le tiene oficialmente olvidado y está ausente en nombres de calles, monumentos y plazas; cuando en los libros de historia se hace alguna escurridiza mención de él, es para denigrarlo”, destacó el Purpurado durante su intervención en el acto de homenaje.

“Agustín de Iturbide –explicó el Cardenal Sandoval– sigue siendo víctima de las ideologías en pugna y de los sistemas políticos derivantes”.

Luego de recordar que fue Iturbide quien consumó la independencia el 27 de septiembre de 1821, el Purpurado destacó cómo los liberales intransigentes lo declararon “traidor y fuera de la ley”; y así tras su retorno a México fue fusilado por un oficial de ínfimo rango.

Iturbide y su ejército pasando por un costado del Palacio Virreinal el 27 de septiembre de 1821 y a punto de llegar a las puertas del palacio, en donde fue recibido por Juan O'Donojú.  Desde allí observó el paso de los 16,000 hombres que formaban el gran Ejército Trigarante.

Iturbide y su ejército pasando por un costado del Palacio Virreinal el 27 de septiembre de 1821 y a punto de llegar a las puertas del palacio, en donde fue recibido por Juan O'Donojú. Desde allí observó el paso de los 16,000 hombres que formaban el gran Ejército Trigarante.

Su muerte es un pecado nacional que todos los mexicanos llevamos como una herida oculta en nuestra conciencia histórica, pecado del cual la minoría que ha gobernado a nuestro pueblo no parece haberse arrepentido todavía, pues se ha negado de manera contumaz a reconocerle como el ‘Consumador de la Independencia’ y a darle el lugar que merece en nuestra historia nacional”, dijo el Purpurado.

“La historia la escriben los vencedores, por eso a él se le ha borrado de la historia. Resulta pues muy significativo que hoy y aquí a miles de kilómetros de México se lo recuerde”, concluyó.

El Cardenal finalmente develó una placa conmemorativa que dice, en italiano y español:

“A Agustín de Iturbide, Hijo fiel de México y de la Iglesia Católica, quien promovió y llevó a cumplimiento la independencia de México por fidelidad a su conciencia de católico llegó exiliado a Livorno en el año de 1823. La Ciudad y la Diócesis de Livorno y la Iglesia de México lo recuerdan y le honran cono un hombre que supo luchar y morir por su Patria y por su Fe”.

Tomado de: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=10530

27 DE SEPTIEMBRE DE 1821: ITURBIDE CONSUMA LA INDEPENDENCIA (BIOGRAFÍA E HIMNO ÍNTEGRO)

 1783-1824

1783-1824

Militar y político mexicano, emperador de México con el nombre de Agustín I (1822-1823). Nació en Valladolid (Michoacán). Combatió inicialmente a los insurgentes pues no concordaba con el modo desordenado de buscar la Independencia.

Participó en la conspiración denominada de la Profesa para oponerse a la implantación de la Constitución de 1812 en México, después del éxito alcanzado por el pronunciamiento liberal de Rafael del Riego en España. Ese mismo año, el virrey le nombró comandante general del sur, con la misión de buscar un acercamiento a Vicente Guerrero que mantenía la insurgencia (insurrección) en aquellos territorios.

Con el apoyo de los obispos de Guadalajara y Puebla, de los comerciantes españoles y de los criollos opuestos al liberalismo, logró equipar un ejército numeroso y llega a un acuerdo con Guerrero. El 24 de febrero de 1821 en la población de Iguala, publicó un programa político que pasó a denominarse el PLAN DE IGUALA (de las Tres Garantías o trigarante), en el que proclamaba sus objetivos: religión (católica), independencia (de España) y unión (de todos los mexicanos).

En agosto de ese mismo año firmó con el virrey O´Donoju, recién llegado a Nueva España, el Tratado de Córdoba y el 27 de septiembre de 1821 entró en la capital, tras la evacuación de las tropas españolas, CONSUMANDO DE ESTE MODO -SIN DERRAMAMIENTO DE SANGRE- LA INDEPENDENCIA DE MEXICO. Al día siguiente una Junta de Gobierno provisional, presidida por Iturbide, y en la que también figuraba ODonojú, proclamó oficialmente esa Independencia de México con respecto a España. Don Agustín de Iturbide FUE EL CREADOR DE LA BANDERA TRICOLOR MEXICANA (verde, blanca y roja) que significaban las tres garantías arriba explicadas.

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Se le proclamó emperador con el nombre de Agustín I. Tuvo que abdicar el 19 de marzo de 1823. En abril fue abolido el Imperio y en mayo salió Iturbide del país rumbo a Europa. Tras una corta estancia en Liorna (Italia), se instaló en Londres y el 13 de febrero de 1824 envió una Exposición al Congreso mexicano, anunciando su intención de regresar al país. Cuando desembarcó en Soto la Marina (Tamaulipas), el 18 de julio siguiente, fue hecho prisionero, y acabó fusilado en Padilla un día después. Asesinaban, así, al libertador de México.

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Siendo el consumador de la Independencia mexicana, el gobierno liberal emanado de la Revolución Mexicana del siglo pasado, lo borró practicamente de la historia nacional oficial y le escamoteó su titulo de LIBERTADOR, atribuyéndoselo fraudulentamente a Vicente Guerrero. El principal motivo del odio contra Iturbide fue su catolicismo y su antiliberalismo. Para Iturbide, el catolicismo era la UNICA RELIGION OFICIAL para México.

HIMNO NACIONAL MEXICANO

(La estrofa séptima hace referencia a don Agustín de Iturbide, libertador de México y la novena recuerda que la bandera que nos legó fue ideada en la ciudad de Iguala, naturalmente fueron eliminadas -por el régimen liberal- de la actual versión oficial).

Coro
Mexicanos al grito de guerra
el acero aprestad y el bridón.
Y retiemble en sus centros la tierra,
al sonoro rugir del cañón.

Estrofa I
Ciña ¡oh Patria! tus sienes de oliva
de la paz el arcángel divino,
que en el Cielo tu eterno destino
por el dedo de Dios se escribió.

Mas si osare un extraño enemigo
profanar con su planta tu suelo,
piensa ¡oh Patria querida! que el cielo
un soldado en cada hijo te dio.

Estrofa II
En sangrientos combates los viste
por tu amor palpitando sus senos,
arrostrar la metralla serenos,
y la muerte o la gloria buscar.
Si el recuerdo de antiguas hazañas
de tus hijos inflama la mente,
los laureles del triunfo tu frente,
volverán inmortales a ornar.

Estrofa III
Como al golpe del rayo la encina,
se derrumba hasta el hondo torrente,
la discordia vencida, impotente,
a los pies del arcángel cayó.
Ya no más, de tus hijos la sangre,
se derrame en contienda de hermanos;
sólo encuentre el acero en sus manos
quien tu nombre sagrado insultó.

Estrofa IV
Del guerrero inmortal de Zempoala
te defiende la espada terrible,
y sostiene su brazo invencible,
tu sagrado pendón tricolor.
.
Él será del feliz mexicano
en la paz y en la guerra el caudillo,
porque él supo sus armas de brillo
circundar en los campos de honor.
Estrofa V
Guerra, guerra sin tregua al que intente
de la Patria manchar los blasones,
Guerra, guerra, los patrios pendones
en las olas de sangre empapad.
Guerra, guerra. En el monte, en el valle,
los cañones horrísonos truenen,
y los ecos sonoros resuenen
con la voces de ¡Unión! ¡Libertad!

Estrofa VI
Antes, Patria, que inermes tu hijos,
bajo el yugo su cuello dobleguen,
tus campiñas con sangre se rieguen,
sobre sangre se estampe su pie.
Y tus templos, palacios y torres
se derrumben con hórrido estruendo,
y sus ruinas existan diciendo:
De mil héroes la Patria aquí fue.
Estrofa VII
Si a la lid contra hueste enemiga,
nos convoca la trompa guerrera,
de Iturbide la sacra bandera,
mexicanos, valientes seguid.

Y a los fieles bridones les sirvan
las vencidas enseñas de alfombra;
los laureles del triunfo den sombra
a la frente del Bravo Adalid.

Estrofa VIII
Vuelva altivo a los patrios hogares,
el guerrero a cantar su victoria,
ostentando las palmas de gloria
que supiera en la lid conquistar.

Tornaránse sus lauros sangrientos
en guirnaldas de mirtos y rosas,
que el amor de las hijas y esposas,
también sabe a los bravos premiar.

Estrofa IX
Y el que al golpe de ardiente metralla,
de la Patria en las aras sucumba,
obtendrá en recompensa una tumba
donde brille, de gloria, la luz.

Y de Iguala la enseña querida
a su espada sangrienta enlazada,
de laurel inmortal coronada,
formará de su fosa una cruz.

Estrofa X
¡Patria, Patria! tus hijos te juran
exhalar en tus aras su aliento,
si el clarín, con su bélico acento,
los convoca a lidiar con valor.
.
¡Para ti las guirnaldas de oliva!
¡Un recuerdo para ellos de gloria!
¡Un laurel para ti de victoria!
¡Un sepulcro para ellos de honor!
Letra de Francisco González Bocanegra
Música de Jaime Nunó

Himno completo con las diez estrofas (en el video se inicia con la primera estrofa y no con el coro, como debiera ser, por cuestión del tamaño que acepta YouTube).

Tomado de:

http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com/

En defensa de la Tradición

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  • Cuando nosotros decimos que somos tradicionalistas se aprestan los ignorantes y los mal intencionados a colocarnos los motes consabidos de » reaccionarios » , » adoradores del pasado «, etc. Para esos » revolucionarios » de último cuño, el pasado no tiene ninguna significación; el mundo nació con ellos y, lo que es curioso, con un acervo de conocimientos y adelantos que ellos disfrutan sin haber contribuido a su creación. Sólo la poca reflexión puede ocultar esa gran verdad que sirvió de título a una célebre novela de Blasco Ibañez: «Los muertos mandan».

 

  • El presente es inexplicable sin el pasado. Cuando los hombres entierran a sus muertos es fácil que crean que las últimas paladas de tierra que arrojan en sus tumbas, dan término definitivamente a su influencia en el mundo.Todo lo contrario: vivimos -decía Anacleto González Flores, cuyas palabras fulguraban como estrellas- en medio del polvo de los muertos, y la historia se escribe bajo la gravitación irresistible de los muertos. Para convencerse basta hacer unas cuantas observaciones: » yo hablo una lengua porque una cadena ininterrumpida de generaciones la fué elaborando hasta hacerla perfecta » ; » yo tengo mis sentimientos que mis padres me infundieron como a ellos otros padres desde la cuna»…pero es que antes, a traves de los siglos, labraron y pulieron, ordenaron y unieron esas ideas los dos grandes artífices milenarios que se llaman CATOLICISMO y la HISPANIDAD.

 

  • Las anteriores ideas son fundamentales para poder comprender la vida de una nación y la significación de su destino. Una nacion podiamos compararla -usando otra vez una frase del Maestro Anacleto- con una «montaña de muertos». No esta formada por las solas generaciones presentes, la constituyen también las generaciones pasadas que con su esfuerzo nos legaron una Patria y a ella trazaron un destino. Imposible borrar la labor de los muertos en la vida de una nación, que solo conservará su fisonomia propia mediante una adhesión constante a su pasado.Toda nación tiene una personalidad que la distingue de las demas naciones. Un estilo de vida peculiar e inconfundible, del grupo de hombres que la integran.

 

  • Pues bién, la TRADICIÓN es en realidad la transmisión de una generación a otra, de ese estilo de vida colectivo propio de una Nación.

 

  • Cuando nos declaramos tradicionalistas no es que queramos vover al pasado ni revivir tiempos idos, pero si queremos que nuestra Nación en la ruta que las actuales circunstancias le imponen y adoptando todo lo nuevo que signifiquen un verdadero bién y progreso, siga inspirandose en el viejo espíritu que forma la esencia de la mexicanidad. Es preciso también evitar el otro extremo que consiste en hacer de la Tradición una cosa esteril y congelada. LA TRADICIÓN DEBE MANTENERSE PERMANENTEMENTE EN TRANCE DE ENGENDRAR EL PORVENIR.

 

  • La actutud tradicionalista es la clave de la interpretación de nuestra historia y sus vicisitudes. Nuestra vida es la historia de una lucha entre el ser y el no ser nacionales: entre los verdaderos mexicanos, fieles a la Tradición y la anti-patria, destructora y revolucionaria. En su transcurso podemos distinguir claramente tres etapas: formación de la nacionalidad mexicana; crecimiento que culmina con la creación del Estado Mexicano independiente y, finalmente, la lucha por la conservación del ser nacional – sintetizado en su Tradición – contra los embates del enemigo.

 

  • Antes de la venida de los españoles no existía la Nación mexicana, tan solo un inmenso territorio ocupado por innumerables tribus aborígenes separadas por la diversidad de lenguas, costumbres, religión y cultura, y empeñadas en constantes y crueles luchas. Entre ellas no existía el más remoto sentimiento de unidad ni idea alguna nacional las agrupaba. Llegaron los hispanos de lengua, religión y cultura totalmente opuestos a los aborígenes y un grupo diferente parecía que se iba a sumar a los ya existentes. Nadie podía pensar que ellos serían por la unión de las razas indígenas los que habrían de fundar la nacionalidad mexicana. Así fué, y debido sobre todo a la intervención de la Providencia que realizó el prodigio inefable del Tepeyac haciendo que Nuestra Señora de Guadalupe forjara una Patria por la unión de dos razas, la conquistadora y la vencida, en una misma fé, a la que se agregaron una misma lengua y una misma cultura: la Hispánica. DESDE ENTONCES LA VIRGEN DE GUADALUPE ES EL SIMBOLO NACIONAL POR EXCELENCIA, LA SINTESIS DE NUESTRA TRADICION, LA APROBACION DIVINA DE LAS ESENCIAS NACIONALES.

 

  • El ciclo de nuestra unificación fue lento pero eficaz. En el se conjugaron los esfuerzos geniales de Cortés, verdadero padre de nuestra nacionalidad, que desde un principio concibió y organizó los elementos que habian de ser las bases mismas de la Nación; la actividad incansable de santos como Quiroga, Zumárraga, Gante, Motolinia, y tantos otros esforzados religiosos; la proba labor de Virreyes como Mendoza y Velazco; la intrepidez de los exploradores que extendieron nuestras tierras; la inspiración de artistas que cubrieron de monumentos nuestro suelo y cuya fama trascendió el continente, etc. , hasta hacer de Mexico en los siglos XVI, XVII y XVIII la primera Nación de América. La etapa culmina con la independencia de México y la obra de Don Agustín de Iturbide, que funda el Estado Mexicano en el que la Nación pudo encontrar su plenitud. Antes constituiamos una Nación – es preciso que lo tengan en cuenta esos necios que todavía andan diciendo que somos un pueblo joven y que es preciso forjar una Nación – pero no formábamos un Estado Independiente. Iturbide creó ademas la Bandera del Estado Mexicano en cuyos colores quiso simbolizar las bases de nuestra nacionalidad: UNIÓN de todos los elementos raciales que forman la comunidad nacional; RELIGIÓN CATÓLICA e INDEPENDENCIA.

 

  • Fue poco después de nuestra separación de España cuando la anti-patria reñida con nuestra tradición católica e hispana, dirigida por los Estados Unidos, apoyada en las lógias masónicas y contando con la complicidad de los malos mejicanos, empezó febrilmente su labor destructora. Su primer zarpazo fue el asesinato del libertador Don Agustín de Iturbide en Padilla. En ese día se inició la negación de toda la obra nacional de tres siglos y comenzó la noche de nuestras desgracias en la que ha imperado el criterio de quienes creen que la ruta de una Patria la traza la voluntad de una mayoria expresada en el plebiscito fraudulento o el interés de una facción concupiscente, sin que importe la voluntad de los muertos, la voz del pasado.

 

  • En aquella ocasión no fué aniquilado el espíritu nacional, aunque si parcialmente derrotado.

 

  • La Patria vió surgir innumerables caudillos que levantaron la bandera de la Tradición en todos los campos y de acuerdo a las circunstancias de su tiempo. Anastasio Bustamante, Mariano Paredes y Arrillaga, y el gran Lucas Alamán. Más tarde los conservadores civiles y militares: Mejía, Miramón, Osollo y Félix Zuloaga. Caído el segundo Imperio las fuerzas se agotan y en un periodo nefasto HASTA LOS CATÓLICOS SE INFESTARON DE LIBERALISMO. Al estallar la revolución maderista nuevos grupos se irguieron iluminados con las ideas tradicionalistas: el Partido Católico, la gloriosa Asociación Católica de la Juventud Mexicana, la Liga Defensora de la Libertad Religiosa, etc. Sus esfuerzos hacen crisis en la gloriosa epopeya conocida con el nombre de REBELIÓN CRISTERA en la que, con las armas en la mano se defendieron las ideas encerradas en el pabellón de Iguala. Pero nuevamente triunfó la facción anti-nacional, apoyada como siempre por el imperialismo yanki.

 

  • En nuestros días, es la UNIÓN NACIONAL SINARQUISTA quién recoge e iza la vieja bandera de la Tradición. Al hacerlo comprende que que echa sobre sus espaldas todo el peso que representa una montaña de muertos. Recogemos la angustia de quienes trabajaron en el pasado y nos llenamos de un nuevo impulso que colocará a nuestra Patria en el marco de los nuevos tiempos. La RENOVACION que realizaremos es en cierto modo una vuelta al pasado, en cuanto que esta representa el espíritu nacional auténtico y genuino; pero es también la transformación que impone la Nueva Etapa que emprendemos en el Movimiento Nacional Sinarquista y que abre la puerta de un futuro mejor.

Clemente Gutiérrez Pérez

Jefe Nacional U.N.S.

http://www.geocities.com/campobravo/periodico/periodico155.htm

Independencia Nacional Hoy

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Nuevamente celebramos un año más de la gran gesta heroica de Don Agustín de Iturbide: la Independencia Nacional.

Otra vez sacaremos nuestras viejas y roidas banderas trigarantes, y llevaremos a cabo Actos Cívicos en cada uno de los lugares donde los sinarquistas tengamos actividad.

Una vez más repetiremos el verdadero significado de los tres colores, que son los mismos que los tres principios consagrados en el Plan de Iguala, monumento de Programa Político: UNIÓN, RELIGIÓN e INDEPENDENCIA.

Y para concluir, nuevamente, como cada año, terminaremos los actos conmemorativos con la tristeza y la nostalgia que cada vez nos embargan a todos los patriotas sinceros. Tristeza y nostalgia, dos elevadísimos sentimientos.

Tristeza por ver en qué ha ido a parar nuestra Patria. Todo el esfuerzo de Iturbide y miles de valiosos mexicanos más han quedado en el olvido, debido a la actitud entreguista, cobarde y apátrida de nuestros «gobernantes», auténticas larvas de la inmensa gusanera masónica-liberal.

Nostalgia que sentimos por el México que fué y ya no es. Nostalgia del México que no pudo ser, y que no vemos ni por donde pueda llegar a ser.

Sin embargo, creo que no hemos observado una cosa, que está ahí, justo frente a nuestros ojos, pero que la rabia y el desencanto no nos permiten ver.

En efecto, México hoy nos duele. México, tal como está, no nos gusta. Las cosas están mal. Así no deberían estar, pero, ¿que acaso el México de Iturbide no estaba mal? También había pobreza, miseria, dependencia política de la corte masónica española, con el peligro de pasar a los diminutos borbónicos, sumisos de Napoleón. Es más, ni siquiera había una bandera nacional, ni conciencia de Patria, ni nada de nada.

Espantoso panorama el que tenía Iturbide frente a él. ¿verdad? Pero no se amilanó, ni se sumió en la tristeza y en la nostalgia, como hacemos nosotros hoy.

Iturbide no se conformó con hacer conferencias ni actos tratando de recordar las antiguas glorias del Imperio Español, ni de las tribus aborígenes que habitaban estas tierras. No señor. Iturbide fué un hombre del PRESENTE, con una clara visión de FUTURO.

En efecto, Iturbide era todo un hombre de 1821. Tuvo una idea original, genial, y luchó sin descanso para darla a conocer a toda la gente.

Combatió lo mismo en el campo de las armas que en el de las ideas. Tuvo propuestas claras, adecuadas a su momento histórico, para todos los sectores sociales: españoles, criollos, mestizos, indígenas, militares, religiosos, campesinos y artesanos.

Y no sólo eso. Iturbide también planeó a futuro, era un hombre del siglo XIX. Soñó con la Gran Patria Iberoamericana y trabajó para forjarla. Todo Centroamérica se le unió, y entabló contactos con Bolivar, otro caudillo sudamericano.

Qué poco tienen en común esta actitud VALIENTE, ACTUAL, PRÁCTICA e IDEALISTA de Iturbide con nuestra actitud PUSILANIME DERROTISTA que nos cargamos cada año.

¿Queremos seguir el ejemplo de Iturbide? Muy bién. Comencemos por ser realistas y prácticos. Está bién honrar el pasado, que mucho nos enorgullece, pero no nos quedemos estancados en 1821. Somos hombres y mujeres del Siglo XXI. Pensemos como lo haría Iturbide ahora. Estamos seguros que lo último que haría el Emperador sería sentarse en un rincón con una vieja bandera a llorar.

A México lo tenemos enfrente. Los problemas ahí están y nuestro pueblo necesita SOLUCIONES. Tomemos la gran doctrina Sinarquista. Apliquémosla a casos concretos, como lo hizo Iturbide en su momento.

Iturbide ganó «su» batalla; consiguió la Independencia Nacional. Nosotros ¿seremos capaces de ganar la «nuestra»?

 

Editorial Nº 166 – Noviembre 99


Clemente Gutiérrez Pérez

Jefe Nacional U.N.S.

 


 Tomado de: http://www.geocities.com/campobravo/index.html

LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

«¿Quién borrará tu nombre de la Historia
sin borrar de tu enseña sus colores?»
Amado Nervo

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 Autor: Enrique Sada Sandoval

 La historiografía oficial, de manera perniciosa, ha condenado largamente a Iturbide al oprobio o al olvido, sobre todo tras el encono de la intervención francesa y del segundo imperio (Maximiliano había adoptado a su nieto, Agustín Iturbide y Green, como príncipe heredero). A diferencia de otros libertadores de América como Bolívar, San Martín y Washington, la inquina en su contra se ha extremado hasta el grado de negarle, más que el sitio que merece en el calendario cívico, el título de padre de la nación y libertador de México.


Se ha acusado a Iturbide de ser enemigo de la independencia por haber combatido a los primeros insurgentes. Nada más falso, puesto que él, como la mayoría de los criollos, estaba de acuerdo con alcanzarla desde que era coronel realista, aunque eso sí, nunca comulgó con los procedimientos de los primeros insurgentes, a los que combatió con severidad. La desolación, los asesinatos y el pillaje fueron, en efecto, los únicos resultados visibles de la primera insurrección. Esto explica porqué una gran cantidad de partidarios de la independencia prefirieron apoyar al virrey ante el peligro que suponía para sus vidas y propiedades el paso de la multitud sin cabeza.


Los detractores de Iturbide olvidan, con su corta memoria, que fue su ingenio político-militar el que alcanzó en cuestión de meses todo aquello que diez años de lucha fratricida y estéril no lograron: la independencia de México, una emancipación sin derramamiento de sangre, con la entrada triunfal del ejército trigarante a la ciudad de México el 27 de septiembre de 1821. A él se debió la anexión de Centroamérica, que pidió su incorporación al imperio mexicano que en ese entonces extendió su territorio desde Oregon y las márgenes del río Mississipi hasta Panamá.


Ante el rechazo de Fernando VII para reconocer la independencia de México, junto a la prohibición de sus parientes para aceptar la corona que se le ofrecía, el pueblo propone libremente que Iturbide (quien se desempeñaba como regente del imperio) sea coronado.


Sorprendido por la manifestación cívico-militar fuera de su casa y los gritos de «¡Viva Agustín Primero!», tuvo que salir al balcón para pedirles calma a sus seguidores. No estuvo seguro de aceptar la corona hasta que sus amigos y colaboradores cercanos lo convencieron de ceder a las demandas del pueblo.


Algunos días después, ya en la intimidad, en una carta Iturbide le confiaría sus pensamientos a Bolívar, considerándolo el único hombre de América que podía comprenderlo: «Carezco de la fuerza necesaria para empuñar un cetro; lo repugné, y cedí al fin por evitar males a mi patria, próxima a sucumbir de nuevo, si no a la antigua esclavitud, sí a los males de la anarquía».


Ante la aclamación del pueblo, el congreso se reunió a deliberar, y por votación mayoritaria se procedió a proclamar a Iturbide emperador constitucional de México. Dos días después la decisión sería ratificada, esta vez, por unanimidad.


Lo anterior desmiente a quienes alegan que la elección de Iturbide como emperador fue viciada de origen y que no contaba con el voto popular. Lucas Alamán, que no simpatiza con Iturbide, manifiesta que todas las provincias del imperio aceptaron con grandes muestras de júbilo su elevación al trono; y Lorenzo de Zavala reconoce que la inmensa mayoría de la nación estaba a favor del Imperio. Francisco Bulnes, historiador republicano y liberal, lo confirma en pleno siglo XX:

 


«En 1910 he visto sostener unánimemente por todos
los escritores jacobinos, que para que haya demo-
cracia basta que el gobernante emane de la volun-
tad de la mayoría del pueblo. Conforme a esta
doctrina (…), debe asegurarse que Iturbide con su
imperio fundó la democracia mexicana de la mane-
ra más correcta y completa».

 
Otra acusación sin fundamento es que disolvió el congreso para convertirse en monarca absoluto. La realidad difiere totalmente, pues las pugnas por el poder entre facciones, la envidia y la amenaza del exterior no se hicieron esperar. El congreso en vez de dividirse en dos cámaras o empezar a redactar la Constitución esperada, todo el tiempo se dedicó a obstaculizar al emperador o a conspirar en su contra. Esto por acción de la masonería escocesa y las maniobras efectuadas por Joel Poinsett, agente confidencial de los Estados Unidos en México, quien veía a Iturbide con gran desprecio debido a que éste se negó a entregar a su gobierno parte del territorio nacional que deseaba a cambio de reconocer a México como nación independiente.

La conspiración fue descubierta y se aprehendió a sus participantes, de los cuales, no pocos eran diputados; en vista de ello, recibiendo miles de cartas de las provincias y escuchando el parecer de muchos, disolvió el congreso y estableció de manera provisional una Junta Nacional Instituyente mientras convocaba a elecciones para un nuevo congreso. Nadie lamentó la desaparición de este órgano político y el pueblo, por este hecho, volvió a llamarlo libertador.

Sin embargo, todo esto fue el pretexto ideal para los enemigos de Iturbide, y los generales de la Garza, Santa Anna, Bravo y Guerrero -amigos y colaboradores de Poinsett- iniciaron levantamientos en su contra, aunque fracasaron por falta de apoyo popular. Iturbide pensó que todo era un malentendido, puesto que él deseaba que se hubiera un congreso; pero una vez convencido de la mala fe de quienes dirigían el movimiento en su contra, incluso pensó en combatirlos. Contaba en todo momento con el apoyo popular, así como con los medios necesarios y gran parte del ejército. Pero, ¿cómo reafirmar un trono que nunca ambicionó derramando sangre mexicana?

Resentido por las voluntades desleales, restableció el viejo congreso y presentó su abdicación. El congreso, para humillarlo todavía más, no quiso discutir, manifestando, contrario a lo dicho meses antes, que la coronación había sido obra de la violencia. Con el fin de evitar una guerra civil, Iturbide decidió exiliarse, y en mayo de 1823 partió rumbo a Europa.

Las provincias de Centroamérica no tardaron en mostrar su apoyo a Iturbide junto a la inconformidad respecto a su abdicación, por lo que se declararon independientes de México. Provincias como Querétaro, Michoacán, México y Guadalajara manifestaron la misma disposición mediante levantamientos armados.

Una vez en el exilio, Iturbide publicó sus memorias en Inglaterra, a donde le llegaban miles de cartas de México, las cuales le hablaban de la anarquía en que había caído el país y pedían su regreso. Él, a su vez, informado de los planes de una invasión española para reconquistar México, decide volver para prevenir a las autoridades y ponerse a su disposición como simple soldado. Sus enemigos temen ser desplazados del poder con su retorno y por órdenes del congreso, es aprehendido al desembarcar en Soto la Marina. Es condenado a muerte sin ser sometido a juicio -derecho que no se le niega ni al peor criminal- y a morir fusilado en Padilla, Tamaulipas. Sus últimas palabras al pueblo fueron de obediencia al gobierno que lo ejecutaba y en defensa de su libertad ante cualquier intento de reconquista española: «Mexicanos, ¡muero gustoso porque muero entre vosotros!».

Al saberse su muerte, se produjo una gran conmoción y México nunca volvió a ser el mismo. Acerca de este hecho, Manuel Payno afirma que «La muerte de Iturbide es una de las manchas más vergonzosas de nuestra historia. El pueblo que pone las manos sobre la cabeza de su Libertador es tan culpable como el hijo que atenta contra la vida de su padre».

«¿Qué aberración tan monstruosa, sólo vista en México -dice Alfonso Junco- (…) loar la libertad y maldecir al libertador, glorificar la obra y desdeñar al obrero, tomar el don y escarnecer al que lo da? (…) Iturbide es una gloria de México (…) Su genio militar, su visión política, su gobierno magnánimo, su abdicación gloriosa, su decencia personal, su amor al pueblo y el amor de su pueblo, pónenlo entre las figuras universales».

Iturbide no es héroe de facción, como ingenuamente algunos creen, es un héroe nacional a secas. Para honrarlo bastan dos cosas: saber historia y ser justo. Hasta ahora, no se ha dado algún intento por reivindicar la imagen de Iturbide, otorgándole la importancia que tiene en la consolidación de nuestra patria.

 

Hoy más que nunca, suena un eco lejano que se pierde. Las últimas palabras que el héroe de Iguala dejara escritas en sus memorias: «Cuando instruyáis a vuestros hijos en la historia de la patria, inspiradles amor por el jefe del ejército trigarante (…) quien empleó el mejor tiempo de su vida para que fueseis dichosos».

Miguel_Hidalgo 


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Bibliografía
Timothy E. Anna, El imperio de Iturbide, Editorial Patria/CONACULTA, 1991.
Chávez Ezequiel, Agustín de Iturbide: libertador de México, Editorial Jus, 1957.
Trueba Alfonso, Iturbide: un destino trágico, Editorial Jus, 1964.
Olavarría y Ferrari Enrique y Riva Palacio Vicente, México a través de los siglos, Editorial Cumbre, 1967.
Alamán Lucas, Historia de México, Editorial Jus, 1990.
Bulnes Francisco, La guerra de independencia: Hidalgo-Iturbide, edición facsimilar, Universidad Iberoamerica-na, 1982.
Riva Palacio Vicente y Payno Manuel, El libro rojo (1520-1867), edición facsimilar, México, , 1976.
Krauze Enrique, Siglo de caudillos: biografía política de México (1810-1910), Editorial TusQuets, 1994.
Sims Harold. D., La expulsión de los españoles de México (1821-1828), Fondo de Cultura Económica, 1974.
De Zavala Lorenzo, Ensayo crítico de las revoluciones de México desde 1808 hasta 1830, Editorial Porrúa, 1969.
Junco Alfonso, Un siglo de México, Editorial Jus, 1968.
Fuentes Mares José, Poinsett: historia de una gran intriga. Santa Anna: aurora y ocaso de un comediante, Ed. Jus, 1972.
Fuente: lag.uia.mx/acequias/acequias17/a17p56.html

Título original: Iturbide: ¿libertador de México?

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Tomado de: http://catolicidad-catolicidad.blogspot.com

 

¿Independencia, de qué?

El Plan de Iguala decide la independencia completa como monarquía constitucional y señala a la Religión Católica como base espiritual de la vida mexicana.

El Plan de Iguala decide la independencia completa como monarquía constitucional y señala a la Religión Católica como base espiritual de la vida mexicana.

La persecución liberal y masónica contra la Iglesia Católica en México, que desencadenó la “Epopeya Cristera” en el siglo XX, no era sino continuación de la iniciada en el siglo XIX.

             El 16 de septiembre de 1810, en el llamado “Grito de Dolores”, el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla1 iniciaba el proceso de “guerra insurgente o civil” que culminaría con la independencia de México.

Los obispos sostenían que no se trataba de guerra por la independencia sino, una lucha injustificada y salvaje contra una clase de la sociedad: la exaltación de las turbas, conocidas como los “chinacos”, contra las clases altas de la sociedad, conocidos como los “gachupines”.

No obstante, la burguesía criolla americana del siglo diecinueve, ansiosa de liberarse del poder de la Corona española y de la influencia de la Iglesia Católica, se agrupó en logias masónicas locales, intervenidas por francmasones del norte anglosajón, que ya entonces buscaban penetrar en el solar iberoamericano.

En 24 de febrero de 1821, el Plan de Iguala decide la independencia completa como monarquía constitucional y señala a la Religión Católica como base espiritual de la vida mexicana; el emperador Agustín de Iturbide ocupará el gobierno.

Paralelamente, el “Manifiesto Destino” les señalaba a los gobernantes de Estados Unidos el Lejano Oeste como meta; así Texas, Nuevo México, la Alta California y Arizona entraban en los planes anexionistas.

Por ello fue comisionado su embajador Poinsett, a la formación de un “Partido Americano” en México; sobre la base de las “logias yorkinas”; el proyecto era “La República Federal y Laica”.

Con la colaboración de liberales-masones y los constitucionalistas, en 1824 Iturbide será destituido y fusilado en Padilla.

El Gral. Vicente Guerrero proclamará así la República en 1824; se sanciona la Constitución. Comienza un período de decadencia: el separatismo centroamericano, la propaganda antirreligiosa, la guerra de Texas y la guerra contra los Estados Unidos, que culmina con el Tratado de Guadalupe, el 2 de febrero de 1848, que lo lleva a la pérdida del 50% de su territorio –Texas, Nuevo México, Arizona y la Alta California-; la política exterior de México quedó así subordinada a los Estados Unidos.

________________________________________1 Se inicio en la masoneria en la logia de la calle de Las Ratas No. 4 (hoy Bolívar 73), Desde 1808 participó en las juntas de los descontentos con la situación de la Nueva España. Formalizadas estas conspiraciones, debieron adelantar la fecha del levantamiento armado.  En julio de 1800 los curas mercedarios Joaquín Huesca y Manuel Estrada le acusaron de asistir a ‘tenidas diabólicas’ en una logia en el callejón de El Sapo (frente a la actual central telefónica de las calles de Victoria en la ciudad de México). La causa fue reanudada en septiembre de 1810 y el 7 de febrero de 1811 el inquisidor fiscal Manuel de Flores presentó formal denuncia contra Hidalgo al grado de que la iglesia católica lo excomulgó, a como ha excomulgado a las masones decenas de veces a lo largo de la historia. ________________________________________

Fuentes consultadas:

Persecución religiosa en México

“La Epopeya Cristera”

Gustavo Carrére Cadirant gcc03@fibertel.com.ar

Y

http://www.hermanosmasones.info/Miguel_Hidalgo.htm

 

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¡Asíste, Instrúyete y Apoya!

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“Adopten espiritualmente a un sacerdote”, pide Arzobispo de Tijuana

 
Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos.
Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos.

Eucaristía de apertura del Año Sacerdotal en Tijuana

“…para tenerlo siempre en el corazón y en la mente para orar por él en este año particularmente, orando por todos, pero por uno en especial. Hacer este llamado de atención a la Iglesia de orar por nosotros”: Arzobispo Rafael Romo.

Lucina Reyes Chávez
Tijuana, B. C.

 

Adoptar espiritualmente a un sacerdote es la propuesta que ha lanzado el Excelentísimo Señor Arzobispo Metropolitano, Don Rafael Romo Muñoz, durante la Eucaristía de apertura del Año Sacerdotal celebrada a las 11:00 de la mañana el martes 4 de agosto, día de San Juan María Vianney, en el Santuario Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

“Es una oportunidad importante para nosotros mismos como sacerdotes, que nos revitalice. De hecho en la celebración que tenemos año tras año en la Semana Santa, en la Misa de óleos, las promesas sacerdotales ya es un signo muy importante para nosotros mismos. Esta oportunidad hace también a nuestros fieles que se sensibilicen en torno a la figura del sacerdote. De esa manera estamos puestos en la mente y en el corazón de nuestros fieles. De hecho hay en algunos lugares la iniciativa de poder como adoptar a un sacerdote para tenerlo siempre en el corazón y en la mente para orar por él en este año particularmente, orando por todos, pero por uno en especial. Hacer este llamado de atención a la Iglesia de orar por nosotros”, comentó el Arzobispo.

Recordó que el Santo Padre Benedicto XVI nombró al Año Sacerdotal por los 150 años de fallecido del Santo Cura de Ars, San Juan María Vianney, patrono de los sacerdotes, en especial por los párrocos. Con este motivo hace un llamado de atención a la Iglesia para orar por todos los sacerdotes.
Mencionó el Arzobispo que el sacerdote tiene una presencia muy importante en la comunidad, ya que si el ministro es realmente activo el pueblo se vuelve activo. Ejemplificó el caso del Santo Cura de Ars, quien fue enviado a este pueblo donde había menos de mil personas y pidió el apoyo a Dios para la conversión de sus fieles. Así como San Francisco de Sales, quien decía que por un solo católico él se sentía responsable de su evangelización.

“La responsabilidad de quien ve lo que realmente significa el servir a su comunidad entiende bien su llamado”, enfatizó Monseñor Romo Muñoz.
Sobre el número de jóvenes interesados a ingresar al Seminario Diocesano de Tijuana dijo que es preocupante, ya que son pocos lo que desean ingresar. Los de nivel preparatoria es un poco mayor, pero los de nivel universitario son muy escasos los muchachos.

Por eso exhortó a los sacerdotes a ser los principales promotores de las vocaciones sacerdotales y vida consagrada con su propio testimonio de alegría, entusiasmo, y con la promoción porque es necesario presentarles esta opción de vida ya que no es una profesión ni modo de vivir.
Los invitó además a entrelazar este Año Sacerdotal con la Misión Continental porque el objetivo es fortalecer la fe de quienes están cerca de los consagrados, de los laicos comprometidos, y la búsqueda de los alejados.

“Fortaleciendo nuestra pastoral sacerdotal seremos también instrumentos dóciles. Por eso hay que ponernos en las manos del Señor tanto para el discipulado como para la misión. Se nos invita a que estemos en sincronía y en sintonía con toda América Latina”, resaltó el Arzobispo.

Uno de los proyectos que comentó es establecer una institución para la formación de misioneros laicos, donde participen los jóvenes de los diferentes grupos juveniles y movimientos apostólicos.

Finalmente encomendó a todos los sacerdotes a la Virgen María para continuar su ministerio sacerdotal. Y bendijo a Dios por esta vocación que les dio.

 

Semanario Presencia No.1138 del 9 al 15 de Agosto de 2009 Semanario Presencia No.1138 del 9 al 15 de Agosto de 2009

Tomado de: http://sempresencia.info/

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Nueva Sección

 

Hoy 3 de Septiembre de 2009 Fiesta de San Pío Décimo, surge una Nueva Sección en este Blog, llamada San Pío X, dedicada a este Gran Papa, que combatió contra dos herejías que se encontraban en boga en su tiempo (desgraciadamente en el nuestro también están, aunque no en boga, porque ya lograron instalarse en la Iglesia).

 

Dichas herejías son:

 

  • El modernismo
  • El Jansenismo

 

La herejía del modernismo es: La tendencia en un cierto pensamiento católico a considerar a la Iglesia y a sus dogmas como instituciones humanas, portadoras de rasgos debidos a su contexto histórico, y no menos necesitadas que otras de ser revisadas y reformadas.

 

Henri Xavier Périn, profesor de la Universidad Católica de Lovaina a finales del siglo XIX, lo definió como: Una “ambición de eliminar a Dios de toda la vida social” y lo relacionó con “las tendencias humanitarias de la sociedad contemporánea”.

 

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El descenso de los modernistas hacia el ateísmo, de E. J. Pace.

Este dibujo aparece en su libro Christian Cartoons, publicado en 1922.

Los escalones son: • Cristiandad. • La Biblia no es infalible. • El hombre no está hecho a imagen de Dios. • No hay milagros. • No al nacimiento virginal de Jesuscristo. • No Deidad. • No expiación. • No resurrección. • Agnosticismo. • Ateísmo

 

El término fue utilizado por la jerarquía ecleciástica para designar a un conjunto heterogéneo de escritores católicos, que querían hacer compatible su fe con los avances del conocimiento científico natural e histórico, invitando a reinterpretar las escrituras de una forma no literal.

 

El Papa Pío X a la herejía del modernismo la combatió en un documento llamado Pascendi, estableciendo que los dogmas son inmutables (es decir, que no cambian) y que la Iglesia sí tiene autoridad para dar normas de moral.

Pío X, el papa que encabezó el combate contra el modernismo

Pío X, el papa que encabezó el combate contra el modernismo

La herejía del Jansenismo: La doctrina de Cornelio Jansen, obispo flamenco del siglo XVII, que exageraba las ideas de san Agustín acerca de la Gracia Divina, al considerar que ésta resulta imprescindible para obrar el bien, con menoscabo de la libertad humana: el jansenismo propugnaba la limitación del poder papal.

 

El Papa Pío X a la herejía del Jansenismo, la combatió con un decreto en el cual autorizaba que los niños podían recibir la Comunión, desde el momento en que entendieran quién estaba en la Santa Hostia Consagrada.  Este decreto le valió a su Santidad, ser llamado el Papa de la Eucaristía.

 

Su Santidad Papa Pío X:

            Fue Canonizado el 3 de septiembre de 1954 por Pío XII

            Publicó el decreto Lamentabili Sane Exitu en 1907

                                         En el que se refirió a que “el hecho de que muchos autores católicos vayan también más allá de los límites marcados por los Padres y la propia Iglesia es extremadamente lamentable»  La encíclica contenía un Syllabus en el que se enumeran y son condenadas 65 opiniones modernistas.

 

             Publicó la encíclica Pascendi Domenici gregis, también de 1907

                                         En la cual declaraba que el modernismo era algo más que una herejía, era la síntesis de todas las herejías, porque en vez de proclamar un error, abría paso a todos ellos.  Pío X se refería al modernismo no como una simple orientación herética del pensamiento cristiano, sino como una verdadera conspiración organizada contra la Iglesia.

                                         Como parte de la política antimodernista de Pío X, la Sagrada Congregación del Santo Oficio revisó el Index  (El Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum, en español «Índice de libros prohibidos», también llamado Index Expurgatorius ) añadiendo obras tachadas de modernistas y se produjeron excomuniones.

Index Librorum Prohibitorum Index Librorum Prohibitorum 

El 1 de septiembre de 1910,  Pío X promulgó el motu proprio Sacrorum Antistitum, conocido como «Juramento antimodernista», que debía ser pronunciado por cualquiera que quisiera conservar o acceder a un oficio eclesiástico, incluida la docencia en teología.  Algunas sociedades católicas exigen aún a sus miembros la pronunciación del juramento.  El juramento se mantuvo vigente desde esa fecha hasta julio de 1967 cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe lo suprimió.  Varios momentos de la historia de la Iglesia Católica en el siglo XX y hasta la actualidad, pueden verse desde el prisma del enfrentamiento entre modernistas y sus adversarios tradicionalistas.

En esta Nueva Sección encontrarás los siguientes documentos:

El Magisterio de San Pío X que contiene:

                        E Supremi Apostolatus: El cual trata sobre la falta de doctrina y el deber de darla a conocer. 4 de octubre de 1903.

                        Tra Le Sollecitiudini. El cual trata sobre la música sagrada. 22 de Noviembre de 1903.

                        Ad Diem Illud Laetissimum. El cual trata sobre la devoción a la Sma. Virgen. 2 de febrero de 1904.

                        Iucunda Sane. El cual trata sobre la responsabilidad de quienes gobiernan la Iglesia. 12 de marzo de 1904.

                       Acerbo Nimis. El cual trata sobre la enseñanza del catecismo. 15 de Abril de 1905.

                       Sacra tridentina synodus. Decreto Sobre la comunión frecuente y cotidiana. 20 de diciembre de 1905.

                      Pascendi Dominici greeci. Encíclica sobre las doctrinas de los modernistas. 8 de Septiembre de 1907.

                      Sacrorum Antistitum. Motu Propio: Algunas normas para rechazar el peligro del modernismo. 1 de septiembre de 1910.

                     Quam Singulari. Decreto de la Congregación de los Sacramentos, Sobre la comunión frecuente y de niños. 8 de agosto de 1910.

 

El programa del pontificado de San Pío X

San Pío X, reformador de la liturgia.

Espero que te tomes el tiempo para leer cada documento detenidamente, para que con esto, logres comprender la situación actual de la Iglesia. Enlace a la pagina San Pío X aquí

 

Sinceramente

El administrador del Blog

Arturo Medina Muñoz.

           

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El primer templo dedicado a San Lorenzo (extramuros).

En el altar mayor el retablo bajo de la advocación de San Lorenzo

En el altar mayor el retablo bajo de la advocación de San Lorenzo

 En el año 1097 se levantó en Huesca el primer templo dedicado a San Lorenzo (extramuros). A este templo sucedió otro gótico de cantería, seguramente construido en la primera mitad del siglo XIV, y del que aún quedan restos. Presidía el altar mayor el retablo bajo de la advocación de San Lorenzo, que según la tradición fue donado por Fernando el Católico a principios del siglo XVI y ha sido atribuido a su pintor de cámara Pedro Aponte y sus colaboradores. El retablo estaba compuesto por numerosas tablas que narraban escenas de la vida de San Orencio y San Lorenzo.

El edificio permaneció en pie hasta 1607, fecha en la que comenzó a ser demolido en sucesivas campañas, excepto la torre y el pórtico, para ser sustituido por el gran templo actual. El retablo fue desmontado y acomodado en el coro alto. Una vez terminado el nuevo templo, el retablo fue colocado de nuevo en la capilla mayor.

Todos estos avatares perjudicaron el retablo, además de que se veía viejo y pobre para el gusto de la época y se pensó en otro retablo, como así se hizo en el año 1648.

El sistema de adjudicación del retablo fue el de “concurso” y la iniciativa partió de la Parroquia que era, dentro de los órganos directivos de la iglesia de San Lorenzo, una institución laica.

Ganó el concurso el escultor de Barbastro Sebastián Ruesta, que cobró por su trabajo 4.000 escudos, dice el lumen de la iglesia. Éste construía la estructura y Gaspar Ramos, escultor de Sangüesa, tallaba las imágenes y las historias del retablo, dejando amplios espacios para ser cubiertos con la ora de masonería o de pintura, según se acordase.

Tras largas discusiones, en 1656 se reunieron los parroquianos y acuerdan la terminación del retablo decidiendo que fuera de escultura de relieve entero”.

No se sabe por qué, pero la realidad es que no se hizo de escultura, ya que en 1678, según el lumen de la iglesia, don Artal de Azlor regaló los lienzos de Bartolomé que completaron el retablo que había sido dorado en 1676 gracias a las limosnas de los fieles.

Es un retablo de estructura novedosa, tanto por lo que se refiere a los elementos arquitectónicos y ornamentales del mismo, cuanto por lo que afecta al diseño general en planta y alzado.

Comenzando por los elementos arquitectónicos del retablo hay que referirse en primer lugar a la introducción de la columna salomónica. Representa el primer ejemplo de este tipo de columna en la ciudad de Huesca y uno de los primeros en Aragón.

Esta columna salomónica del protobarroco aragonés es de simbolismo eurocarístico,. Presentando el fuste adornado con zarcillos y hojas de vid, racimos de uva y putti, dentro de la mejor tradición paleocristiana.

La introducción de esta columna transforma el alzado del retablo frente a los romanistas de la época anterior a unificar los pisos mediante el orden gigante, ensanchándose considerablemente la calle central, ocupada en este caso por el gran lienzo del martirio de San Lorenzo.

El retablo gana notablemente en unidad compositiva frente a la fragmentación en numerosas calles y pisos del retablo romanista anterior.

Tomado de: http://www.cruzblanca.org/sanlorenzo/2/25/index.htm

¿Porqué la Misa en Latín?

El Latín, lengua sagrada de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

El Latín, lengua sagrada de la única Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, La Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Para muchas personas les resulta algo del pasado el asistir a una Misa en Latín, dicen: ¡con trabajos entendemos el Español!, dicen también que el Latín es una lengua muerta, que es algo del pasado, que lo mejor es la misa en la lengua que entiende el pueblo de cada región.

Para otros resulta algo nuevo el hecho de que se utilice el Latín en las Misas, para todos aquellos que creen que esto del latín en las misas es una novedad, que les responda Santa Teresa de Jesús: «no hay nada mas nuevo que permanecer en los Orígenes», así es, esto que parece nuevo nos hace permanecer en los orígenes de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Es una realidad que las lenguas vernáculas en las misas que se ofician en todo el orbe, ropen con la unidad que debe reinar en la Santa Madre Iglesia, y también es otra realidad que, con otras lenguas dentro de la Iglesia, se puede corromper la verdad que tenemos en nuestra doctrina, ya lo dijo su Santidad Pío XII de felíz memoria, en Mediator Dei: “El uso del Latín”es una señal hermosa y manifiesta de la Unidad, así como un antídoto efectivo contra cualquier corrupción en la Verdad Doctrinal” ().

Para conocer un poco a cerca del Latín y la Santa Misa, he colocado información importante al respecto en la pagina Reflexiones de este mismo Blog.

Para ir directamente a La Misa en Latín, da clic aquí

Atentamente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

Apropósito del Motu Proprio Summorum Pontificum


Un día como hoy, 7 del mes 7,  pero del año 2007 salió a la luz la carta apostólica en forma de: Motu Proprio Summorum Pontificum del Papa Benedicto XVI, en donde se sustituyen las condiciones establecidas en los documentos anteriores  «Quattuor abhinc annis» y «Ecclesia Dei» para el uso del Misal del Beato Juan XXIII (promulgado en 1962).   Aparte, dicho documento, viene acompañado de una carta dirigida a los obispos de todo el mundo, en la cual el Papa expone los motivos de sus disposiciones y  hace una invitación a  sus hermanos en el episcopado a que escriban a  la Santa Sede un informe sobre sus experiencias tres años después de que entre en vigor este Motu Proprio, para que, <<si vinieran a la luz dificultades serias buscar vías para encontrar el remedio>>. Hoy se cumplen dos años de que fuera publicado el documento y pronto se cumplirán dos años de haber entrado en vigor, el 14 de septiembre del presente año.

¡Y vaya que si ha habido dificultades!

Pues sí, las ha habido, pero estas consisten en la desobediencia al Papa y en ignorar su autoridad.  Solo queda esperar un año y dos meses  más, para que se cumplan los 3 años que indica el Papa en el documento, para ver que remedio encuentra a esta situación mudial de los clérigos de la Iglesia Católica, misma que es intolerable.

Tal vez lo que hace falta es, que el Papa Benedicto XVI rece la Santa Misa, la Misa que hizo a tantos Santos durante tantos siglos, y que fue guardada bajo llave después del Concilio Vaticano II.

Aquí solo unas cuantas muestras de los clerigos que están en contra de la Santa Misa de Siempre y que no acatan la autoridad del Papa Benedicto XVI en relación al Motu Proprio Summorum Pntificum:

Card. Patriarca de Lisboa en contra del Motu Proprio, pero no se atreve a decirlo abiertamente

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Msr Ranjith sobre obispos que resisten Summorum Pontificum: “Instrumentos del diablo”

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Interesante documento: el obispo de Río Gallegos pone trabas a la Misa Tridentina

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EE.UU., los fieles deberán pagar si quieren asistir a la «Misa extraordinaria»

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¿Un obispo español desobediente al Papa?

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Y para conmemorar esta fecha tan especial, otra muestra de la desobediencia y rebeldía de los obisbos en contra del Papa Benedicto XVI.

La Federación Internacional Una Voce contesta al obispo de Málaga: «No se está cumpliendo con lo que quiere el Santo Padre»

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Aquí un ejemplo de la pésima preparación de los sacerdotes, «expertos» que responden a cualquier duda de los feligreses.

En la sección de preguntas del sitio católico EWTN, un feligrés hace una pregunta referente al Motu Proprio Summorum Pontificum y he aquí la respuesta del «experto».

EWTN Sección FE, Preguntas católicas, Preguntas Espirituales

EWTN Sección FE, Preguntas católicas, Preguntas Espirituales

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¿Preparados para sintonizar EWTN sobreSummorum Pontificum?

Respuesta del Padre Luis a otra pregunta hecha por un feligrés

Respuesta del Padre Luis a otra pregunta hecha por un feligrés

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Aquí una interesante encuesta que refleja la situación de la obediencia de los obispos al Papa en relación al Motu proprio.

Encuesta hecha en el sitio Catholic.Net

Encuesta hecha en el sitio Catholic.Net


Hoy, como hace 800 años atrás, vuelven a hacer eco aquellas palabras que Nuestro Señor Jesucristo dirigiera a el Joven Santo de Asís: Francisco, ve y repara mi Iglesia que amenza a ruina.

Pidamos a San Francisco de Asís que interceda por  la Iglesia, para que vuelva a ser reparada, ya que lleva más de 40 años que camina hacia la ruina.

He agregado información interesante en la pagina Reflexiones de este mismo blog, para reflexionar, en relación a los pretextos que se utilizan como argumento para ir en contra de la Santa Misa Tridentina.

Arturo Medina Muñoz.