3ª MISA – MISA DEL DÍA DE NAVIDAD

Esta 3ª Misa propiamente del día de Navidad, celebra la revelación del Salvador a todas las naciones y a todos los hombres, y la realeza universal de Cristo. Los hombres y las naciones, en uso de su libre albedrío, hácense rebeldes al yugo de este suavísimo Dominador y parecen querer independizarse de su autoridad; pero eso no impide que el día de hoy, quiéranlo o no, hombres y naciones proclamen al hijo de Dios, y en su honor y por respeto a Él suspendan sus negocios, cierren sus parlamentos, sus oficinas y sus escuelas, se dirijan saludos y felicitaciones y hagan de la Navidad una de las fechas más alegres y más gloriosas del año. Alegrémonos, pues, y regocijémonos, sean cuales fueren y lo justificadas que fueren nuestras actuales pesadumbres. Demos tregua a la tristeza. ¡Paso a las inefables y cristianas alegrías de la Navidad!


INTROITUS Is. 9, 6 – Puer natus est nobis, et fílius datus est nobis: cujus impérium super húmerum ejus: et vocábitur nomen ejus, magni consílii Angelus.
Ps. 97, 1.
Cantáte Dómino cánticum novum, quia mirabília fecit.
V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sæcula sæculórum. Amen.
Introito – Un niño nos ha nacido y un Hijo se nos ha dado; El cual lleva sobres sus hombros el principado; y será llamado su nombre Ángel del gran consejo. Ps. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque hizo maravillas. V. Gloria al Padre.

Oración-Colecta

ORATIO Concéde, quæsumus, omnípotens Deus: ut nos Unigéniti tui nova per carnem Natívitas líberet; quos sub peccáti jugo vetústa sérvitus tenet. Per eúmdem Dóminum. Concédenos oh Dios omnipotente, que seamos liberados por la nueva natividad corporal de tu Unigénito Hijo, nosotros a quienes la antigua servidumbre nos mantiene bajo el yugo del pecado. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor

Epístola

Interpretando magistralmente varios textos bíblicos, San Pablo demuestra la divinidad del Mesías y su superioridad sobre los Ángeles, su majestad soberana no obstante su actual estado de niño impotente, y su inmutabilidad y eternidad en tanto que todo lo demás perece.

EPISTOLA Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Hebræos. Heb. 1, 1-12

Multifáriam, multísque modis olim Deus loquens pátribus in prophétis: novíssime diébus istis locútus est nobis in Fílio, quem constítuit herédem universórum, per quem fecit et sæcula: qui, cum sit splendor glóriæ, et figúra substántiæ ejus, portánsque ómnia verbo virtútis suæ, purgatiónem peccatórum fáciens, sedet ad déxteram majestátis in excélsis: tanto mélior Angelis efféctus, quanto differéntius præ illis nomen hereditávit. Cui enim dixit aliquándo Angelórum: Fílius meus es tu, ego hódie génui te? Et rursum: Ego ero illi in patrem, et ipse erit mihi in fílium? Et cum íterum introdúcit primogénitum in orbem terræ, dicit: Et adórent eum omnes Angeli Dei. Et ad Angelos quidem dicit: Qui facit Angelos suos spíritus, et minístros suos flammam ignis. Ad Fílium autem: Thronus tuus, Deus, in sæculum sæculi: virga æquitátis, virga regni tui. Dilexisti justítiam, et odísti iniquitátem: proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo exsultatiónis præ particípibus tuis. Et: Tu in princípio, Dómine, terram fundásti: et ópera mánuum tuárum sunt cæli. Ipsi períbunt, tu autem permanébis; et omnes ut vestiméntum veteráscent: et velut amíctum mutábis eos, et mutabúntur: tu autem idem ipse es, et anni tui non defícient.

Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los Hebreos (I, I-12) : Habiendo Dios hablado muchas veces y de muchas maneras a os padres antiguamente por los profetas, últimamente en estos días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por quien hizo también los siglos. El cual siendo el resplandor de la gloria y la figura de su sustancia, y sustentándolo todo con la palabra de su poder, habiendo hecho la purificación de los pecados, está sentado a la diestra de la Majestad de las alturas: hecho tanto más excelente que los Ángeles cuanto que heredó más excelente nombre que ellos. Porque ¿A quién de los Ángeles dijo jamás: Tú eres mi Hijo y yo te he engendrado? Y otra vez: Yo le seré a él Padre, y él me será a mí Hijo, Y otra vez, cuando introduce al primogénito en la redondez de la tierra dice: Y adórenle todos los Ángeles de Dios. Así mismo a los Ángeles dice: El que hace a sus Ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego; mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, permanecerá por los siglos de los siglos; vara de equidad es la vara de tu reino. Tú has amado la justicia y has aborrecido la maldad; por eso te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría con preferencia a tus compañeros. Y: Tú, señor, en el principio fundaste la tierra: y obra de tus manos son los cielos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás, y todos se envejecerán como vestidura: y los mudarás como un manto, y serán mudados: mas Tú el mismo eres, y tus años no acabarán.

Salmodia

GRADUALE Ps. 97, 3 et 2 – Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri: jubiláte Deo, omnis terra. V. Notum fecit Dóminus salutáre suum: ante conspéctum géntium revelávit justítiam suam.
ALLELÚJA, allelúja. V. Dies sanctificátus illúxit nobis: veníte, gentes, et adoráte Dóminum: quia hódie descéndit lux magna super terram. Allelúja.
Gradual –  Vieron todos los confines de la tierra la salvación de nuestro Dios: alégrate en Dios, toda la tierra. V. El Señor nos dio a conocer su Salvador: a la vista de las naciones descubrió su justiciaAleluya, aleluya. V. Un día santo nos ha amanecido: venid, naciones, y adorad al Señor; porque hoy ha bajado a la tierra una gran lumbrera. aleluya

Evangelio

Generación del Verbo en su doble naturaleza divina y humana, su actuación en la creación, su encarnación y su venida al mundo para iluminarlos y hacer de los hombres hijos de Dios.

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 1, 1-14 In principio erat Verbum et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in principio apud Deum. Omnia per ipsum facta sunt, et sine ipso factum est nihil quod factum est; in ipso vita erat, et vita erat lux hominum; et lux  in tenebris lucet, et tenebræ eam comprehenderunt. Fuit homo missus a Deo cui nomen erat Joannes. Hic venit in testimonium, ut testimonium perhiberet de lumine, ut omnes crederent per illum. Non erat ille lux, sed ut testimonium perhiberet de lumine. Erat lux vera quæ illuminat omnem hominem venientem in hunc mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est et mundus eum non cognovit. In propria venit, et sui eum non receperunt. Quotquot autem receperunt eum, dedit eis potestatem filios Dei fieri; his qui credunt in nomine eius, qui non ex sanguinibus, neque ex voluntate carnis, neque ex voluntate viri, sed ex Deo nati sunt. (Hic genuflectitur) Et Verbum caro factum est, et habitavit in nobis: et vidimus gloriam ejus, gloriam quasi Unigeniti a Patre, plenum gratiæ et veritatis.

Credo.

U Principio del Santo Evangelio según San Juan – En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. El estaba en el principio en Dios. Por Él fueron hechas todas las cosas: y sin Él no se ha hecho cosa alguna de cuantas han sido hechas: en Él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres; y esta luz resplandece en medio de las tinieblas, mas las tinieblas no la han recibido. Hubo un hombre enviado de Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo para dar testimonio de la luz, a fin de que por él todos creyesen. No era él luz, sino el que había de dar testimonio de la luz. Era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por él, mas el mundo lo le conoció. Vino a los suyos, y los suyos no le recibieron. Pero a todos los que le recibieron, que son los que creen en su nombre, dioles potestad de llegar a ser hijos de Dios: los cuales nacen no de la carne, ni de la concupiscencia de la carne, sino de Dios (se hace genuflexión) Y EL VERBO SE HIZO CARNE Y HABITÓ EN MEDIO DE NOSOTROS; y nosotros hemos visto su gloria, gloria como de Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Credo.
OFFERTORIUM Ps. 92, 1-2 – Tui sunt cæli, et tua est terra: orbem terrárum, et plenitúdinem ejus tu fundásti: justítia et judícium præparátio sedis tuæ.
Ofertorio Tuyos son los cielos y tuya es la tierra: Tú cimentaste el orbe de la tierra y toda su redondez: la justicia y la equidad son el apoyo de tu trono .

Oración-Secreta

Obláta, Dómine, múnera, nova Unigéniti tui Nativitáte sanctifica: nosque a peccatórum nostrórum máculis emúnda. Per eúmdem Dóminum. Santifica, Señor, los dones que te ofrecemos en la nueva Natividad de tu Hijo Unigénito, y líbranos de las manchas de nuestros pecados. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor

Prefacio de propio de Navidad

Vere dignum et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia per incarnati Verbi mysterium, nova mentis nostrae oculis lux tuae claritatis infulsit: ut dum visibiliter Deum cognoscimus, per hunc in invisibilium amorem raplamur, et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc. Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, por el misterio de la Encarnación del Verbo, ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria: para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar: Santo, Santo, Santo, etc.
COMMUNIO Ps. 97, 3 – Vidérunt omnes fines terræ salutáre Dei nostri. Comunión.Vieron todos los términos de la tierra la salvación de nuestro Dios.

Oración-Postcomunión

Præsta, quæsumus, omnipotens Deus: ut natus hódie Salvátor mundi, sicut divinæ nobis generatiónis est auctor; ita et immortalitátis sit ipse largítor: Qui tecum. Rogámoste, oh Dios omnipotente, que el Salvador del mundo, nacido hoy, así como es el autor de nuestro nacimiento a la vida divina, sea también para nosotros el dador de la inmortalidad. Él, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

Último Evangelio

Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Matth. 2, 1-12 Cum natus esset Jesus in Béthlehem Juda in diébus Heródis regis, ecce Magi ab Oriénte venérunt Jerosólymam, dicéntes: Ubi est qui natus est rex Judæórum? Vídimus enim stellam ejus in Oriénte, et vénimus adoráre eum. Audiens autem Heródes rex, turbátus est, et omnis Jerosólyma cum illo. Et cóngregans omnes príncipes sacerdótum, et scribas pópuli, sciscitabátur ab eis, ubi Christus nascerétur. At illi dixérunt ei: In Béthlehem Judæ: sic enim scriptum est per Prophétam: Et tu Béthlehem terra Juda, nequáquam minima es in princípibus Juda: ex te enim éxiet dux, qui regat pópulum meum Israël. Tunc Heródes, clam vocátis Magis, diligénter dídicit ab eis tempus stellæ, quæ appáruit eis: et mittens illos in Béthlehem, dixit: Ite, et interrogáte diligénter de púero: et cum invenéritis, renuntiáte mihi, ut et ego véniens adórem eum. Qui cum audíssent regem, abiérunt. Et ecce stella, quam víderant in Oriénte, antecedébat eos, usque dum véniens, staret supra, ubi erat puer. Vidéntes autem stellam, gavisi sunt gáudio magno valde. Et intrantes domum, invenérunt púerum cum Maria matre ejus, (hic genuflectitur) et procidéntes adoravérunt eum. Et apértis thesáuris suis, obtulérunt ei múnera, aurum, thus, et myrrham. Et respónso accépto in somnis, ne redírent ad Heródem, per áliam viam revérsi sunt in regiónem suam. U Continuación del Santo Evangelio según San Juan – Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá, reinando Herodes, he aquí que unos Magos vinieron de Oriente a Jerusalén, preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Porque nosotros hemos visto su estrella en Oriente y venimos a adorarle. Oyendo esto el rey Herodes turbóse y con él toda Jerusalén. Y convocando a todos los príncipes de los sacerdotes y a los escribas del pueblo, les preguntaba en donde había de nacer el Cristo: A lo cual ellos respondieron: En Belén de Judá, que así está escrito en el Profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ciertamente la menor entre las principales ciudades de Judá, pues de ti es de donde ha de salir el caudillo que rija mi pueblo de Israel,. Entonces Herodes, llamando en secreto a los Magos, averiguó cuidadosamente de ellos el tiempo en que la estrella se les apareció. Y encaminándolos a Belén, les dijo: Id, e informaos puntualmente sobre el Niño; y en habiéndole hallado, dadme aviso; para que yo también vaya a adorarle. Luego que oyeron ellos esto, partieron. Y he aquí que la estrella que habían visto en Oriente, iba delante de ellos, hasta que, llegando sobre el sitio en que estaba el Niño, se paró. A la vista de la estrella se regocijaron en estremo: y entrando en la casa hallaron al Niño con María su Madre, y postrándose (se arrodilla) le adoraron; y abiertos sus tesoros, le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un aviso para que no volviesen a Herodes, regresaron a su país por otro camino.

2ª MISA – MISA DE «LA AURORA»

(Estación en Santa Anastasia)

En esta Misa de la «aurora», así llamada porque se celebra al despuntar el día, la Iglesia celebra el Nacimiento de Jesús y su aparición a los primeros testigos humanos, que fueron los pastorcitos de Belén. Tan sencillos y tan creyentes como éstos, acerquémonos nosotros en esta madrugada, resplandeciente de luz celestial, al Altar del Sacrificio, donde este mismo Jesús, cuyo Nacimiento conmemoramos, se va a inmolar por nosotros y por todo el mundo, cumpliendo su misión de Redentor.

INTROITUS Is. 9, 2 et 6   Lux fulgébit hódie super nos: quia natus est nobis Dóminus: et vocábitur Admirábilis, Deus, Princeps pacis, Pater futúri sæculi: cujus regni non erit finis.
Ps. 92, 1. Dóminus regnávit, decórem indútus est: indútus est Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se.
V. Glória Patri.
   Introito – Hoy resplandecerá la luz sobre nosotros: porque ha nacido para nosotros el Señor: y será llamado Admirable, Dios Príncipe de la paz, Padre del siglo venidero: cuyo reino no tendrá fin. –Ps. El Señor reinó, vistióse de hermosura; vistióse el Señor de fortaleza, y se ciñó de poder. V. Gloria al Padre

  Oración-Colecta

  ORATIO  Deus, qui hanc sacratíssimam noctem veri lúminis fecísti illustratióne claréscere: da, quæsumus; ut, cujus lucis mystéria in terra cognóvimus, ejus quoque gáudiis in cælo perfruámur: Qui tecum.       Concédenos oh Dios omnipotente, que, al penetrarnos la nueva luz de tu Verbo encarnado, resplandezca en nuestras obras del mismo modo que por la fe brilla en nuestra mente. Por Jesucristo Nuestro Señor.  

   Conmemoración de Santa Anastasia(1)

    Da, queésumus, omnípotens Deus: ut, qui beátæ Anastásiæ Mártyris tuæ solémnia cólimus; ejus apud te patrocínia sentiámus. Per Dóminum.      Rogámoste, oh Dios omnipotente, que los que celebramos la solemnidad de tu mártir Santa Anastasia, sintamos ante Ti los efectos de su patrocinio. Por Jesucristo Nuestro Señor.  

Epístola

   Jesucristo viene a salvarnos gratuitamente, por puro amor y bondad. Por Él seremos herederos del cielo.

 

   EPISTOLA   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Titum. Tit. 3, 4-7

   Caríssime: Appáruit benígnitas et humánitas Salvatóris nostri Dei: non ex opéribus justítiæ, quæ fécimus nos, sed secúndum suam misericórdiam salvos nos fecit per lavácrum regeneratiónis et renovatiónis Spíritus Sancti, quem effúdit in nos abúnde per Jesum Christum Salvatórem nostrum: ut justificáti grátia ipsíus, herédes simus secúndum spem vitæ ætérnæ: in Christo Jesu Dómino nostro.

   Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los  Tito (III, 4-7)  : Carísimo: Ha aparecido la bondad y la humanidad de Dios nuestro Salvador: no por las acciones buenas que nosotros hicimos, sino por su misericordia nos salvó mediante el bautismo de la regeneración y de la infusión del Espíritu Santo, que ha enviado abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, a fin de que, justificados por su gracia, seamos herederos de la vida eterna, según es nuestra esperanza en Jesucristo Nuestro Señor.   
 

Salmodia

      GRADUALE  Ps. 117, 26, 27 et 23 

   Allelúja, allelúja. V. Ps. 92, 1. Dóminus regnavit, decórem índuit: índuit Dóminus fortitúdinem, et præcínxit se virtúte. Allelúja.

   Benedíctus qui venit in nómine Dómini: Deus Dóminus, et illúxit nobis. V. A Dómino factum est istud: et est mirábile in óculis nostris.

   Gradual –  Bendito el que viene en nombre del Señor: Dios es el Señor y nos ha manifestado su luz. V. Por el Señor ha sido hecho esto; y es cosa maravillosa a nuestros ojos.   Aleluya, aleluya. V. El señor reinó, vistióse de hermosura; vistióse el Señor de fortaleza, y se ciñó de poder. Aleluya.

Evangelio

 OFFERTORIUM Ps. 92, 1-2 – Deus firmávit orbem terræ, qui non commovébitur: paráta sedes tua, Deus, ex tunc, a sæculo tu est.
   Ofertorio –  Dios afirmó el orbe de la tierra, que no será conmovido; desde entonces quedó erigido tu trono, oh Dios; tú existes desde la eternidad.

Oración-Secreta

    Múnera nostra, quæsumus, Dómine, Nativitátis hodiérnæ mystériis apta provéniant, et pacem nobis semper infúndant: ut, sicut homo génitus idem refúlsit et Deus, sic nobis hæc terréna substántia cónferat, quod divínum est. Per eúmdem Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte    Señor, te pedimos que nuestras ofrendas sean dignas de los misterios de la Navidad que hoy celebramos, y nos llenen siempre de paz, de suerte que, así como en el que ha nacido hoy como hombre, brilló juntamente su divinidad, así también estos tus dones temporales nos confieran algo divino. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. 

    Satiásti, Dómine, famíliam tuam munéribus sacris: ejus, quæsumus, semper interventióne nos réfove, cujus solémnia celebrámus. Per Dóminum nostrum Jesum Christum Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte    Colmaste, señor, a tu familia de tus sagrados dones: rogámoste que siempre nos sostengas, por la intervención de aquélla cuya fiesta celebramos.  

(1) Se hace conmemoración de Sta. Anastasia por ser hoy su fiesta y su culto muy antiguo en Roma, anterior a esta Misa de la «aurora». (volver)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

LA NATIVIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO(*)

María dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada. (San Lucas, 2, 7).

Augusto, señor del mundo, había ordenado un censo general y preparó así sin saberlo el cumplimiento de las profecías; María y José debieron trasladarse a Belén. Carentes de un techo hospitalario, se retiraron a una gruta que albergaba a un buey. ¡Allí fue donde nació el verdadero Señor del mundo! Envuelto en pobres pañales y acostado en un pesebre de piedra sobre un poco de paja, no fue calentado sino por el amor materno y paterno y por el aliento del buey de los pastores y el asno de los pobres viajeros. A estos homenajes se asoció toda la creación espiritual y material: los ángeles del cielo anunciaron al Salvador, primero al pueblo de. Dios ya los humildes en la persona de los pastores, que acudieron ala gruta; después, una estrella misteriosa llevó a ella a los magos, primicias de la gentilidad y de los grandes. Toda la tierra estaba entonces convidada a entrar en el divino redil. ¡Gloria a Dios y paz a los hombres!

MEDITACIÓN
SOBRE LA NATIVIDAD DE JESÚS

   I. La desnudez del Hijo de Dios hecho hombre debe inspirarnos el desprecio de las riquezas y el amor de la pobreza. Jesús es abandonado por todos; carece de fuego, tiene sólo algunos pañales para defenderse de los rigores del frío. Es la primera lección que Dios nos da viniendo a este mundo; ¿c6mo lo escuchamos nosotros? ¿Qué amor tenemos por la pobreza? Tanto la ha amado Jesús, que ha descendido del cielo para practicarla. ¿Qué remedio aplicar a la avaricia si la pobreza del Hijo de Dios no la cura? (San Agustín).

   II. La humildad brilla con admirable fulgor en el nacimiento de mi divino Maestro. Quiere nacer en un establo, de una madre pobre, esposa de un pobre artesano: todo en este misterio nos predica humildad. ¿Podríamos dejarnos todavía arrastrar a la vanidad? ¿Ambicionaremos todavía dignidades y honores? Aprendamos hoy lo que debemos amar y estimar; persuadámonos de que la verdadera grandeza de un cristiano consiste en imitar a Jesús y en humillarse.

   III. El amor de Jesús por los hombres lo redujo a estado tan pobre y tan humilde. El hombre se había perdido queriendo hacerse semejante a Dios, Dios lo redime tomando su naturaleza y sus debilidades. Quiso Jesús hacerse semejante a nosotros; respondamos a su amor haciéndonos semejantes a Él. Él quiere nacer en nuestro corazón por la gracia; no le neguemos la entrada y cuando esté en él, conservémoslo mediante la práctica de las buenas obras. Cristo nace en nuestra alma, en ella crece y se desarrolla: pidámosle que no quede mucho tiempo pobre y débil. (San Paulino).

La humildad
 Orad por la Iglesia.

ORACIÓN

   Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que el nuevo nacimiento según la carne de vuestro Hijo unigénito, nos libre de la antigua servidumbre a que nos tiene sujetos el pecado. Por J. C. N. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

25 de Diciembre

  • La Natividad de Nuestro Señor Jesucristo
  • Santa Eugenia, Virgen y Mártir
  • Los Numerosos Mártires de Nicomedia
  • Santa Anastasia, Mártir
  • Beato Pedro El Venerable, Abad
  • Beato Japone deTodi, Penitente
  • 1ª MISA – MISA DEL «GALLO»

    ESTACIÓN EN SANTA MARÍA LA MAYOR(1) 
    Doble, 1ª clase  – Ornamentos blancos

    Son las doce de la Noche Buena. El Dios de Majestad, hecho hombre en el seno de María Virgen por obra y gracia del Espíritu Santo, nació en una noche como esta en la cueva de Belén, sin más testigos que José y María y un coro de Ángeles del Cielo que saludaron con cánticos su aparición en la tierra. Este nacimiento temporal del Hijo de María y el del Hijo de Dios es lo que principalmente celebramos en esta primera Misa, Misa llamada del «gallo» porque se celebraba antiguamente justo al primer canto del gallo, y no a media noche como ahora. ¡Te adoro, Jesús recién nacido, pues te adoran los Ángeles! ¡Te pido que nazcas en mí y que yo nazca en Ti, y que crezcas y crezca yo hasta el día de la eternidad!

    Introito

       Introitus  Ps. 2, 7  Dóminus dixit ad me: Fílius meus es tu, ego hódie génui te.
    Ps. ibid. 1. Quare fremuérunt gentes: et pópuli meditáti sunt inánia?
    V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat. Dóminus.
       Introito – El Señor me dijo: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.Ps. ¿Por qué se han embravecido las naciones, y los pueblos maquinaron proyectos vanos? V. Gloria Patri

    Oración-Colecta

       Deus, qui hanc sacratíssimam noctem veri lúminis fecísti illustratióne claréscere: da, quæsumus; ut, cujus lucis mystéria in terra cognóvimus, ejus quoque gáudiis in cælo perfruámur: Qui tecum.     Oh Dios, que hiciste resplandecer esta noche sacratísima con las claridades de Aquél que es la luz verdadera; dígnate concedernos que, después de conocer en la tierra los misterios de tu luz, disfrutemos también de sus goces en el cielo. Que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.  

    Epístola

       Solemne anuncio de la aparición del Salvador del mundo, a quien debemos recibir esta noche con corazones limpios y demostraciones de afecto. Tanto esperarlo, por fin lo tenemos reclinado en el pesebre, iniciando la obra de nuestra Redención.

          Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Titum. Tit. 2, 11-15 

       Caríssime: Appáruit grátia Dei Salvatóris nostri ómnibus homínibus, erúdiens nos, ut abnegántes impietátem, et sæculária desidéria, sóbrie, et juste, et pie vivámus in hoc sæculo, exspectántes beátam spem, et advéntum glóriæ magni Dei et Salvatóris nostri Jesu Christi: qui dedit semetípsum pro nobis: ut nos redímeret ab omni iniquitáte, et mundáret sibi pópulum acceptábilem, sectatórem bonórum óperum. Hæc lóquere, et exhortáre: in Christo Jesu Dómino nostro.

       Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a Tito (II, 11-15) Carísimo: Se manifestó a todos los hombres la gracia de Dios, Salvador nuestro, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada, y el advenimiento glorioso del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo, el cual se dio a sí mismo por nosotros, para redimirnos de todo pecado, y purificarnos para sí mismo como pueblo agradable, seguidor de buenas obras. Estas cosas predica y exhorta, en Jesucristo Señor nuestro.  

    Salmodia

         GRADUALE Ps. 109, 3 et 1  Tecum princípium in die virtútis tuæ: in splendóribus sanctórum, ex útero ante lucíferum génui te. V. Dixit Dóminus Dómino meo: Sede a dextris meis: donec ponam inimícos tuos, scabéllum pedum tuórum.   ALLELUJA, allelúja. V. Ps. 2, 7. Dóminus dixit ad me: Fílius meus es tu, ego hódie génui te. Allelúja.    Gradual – Contigo está el principado, en el día de tu poderío en medio de los resplandores de los Santos; de mis entrañas te engendré antes que brillase el lucero de la mañana. V. Dijo el Señor a mi Señor; Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por peana de tus pies.   Aleluya, aleluya. 

    El Señor me dijo: Mi Hijo eres tú; y yo te he engendrado hoy. Aleluya

    Evangelio

       Viaje de José y María a Jerusalén y nacimiento del Niño Jesús en Belén, en la pobreza extrema de un pesebre, pero con música de Ángeles. ¡Llora en un pesebre El que reina glorioso en los cielos!

     U

       I

    Credo.

    Sequéntia sancti Evangélii secúndum Lucam. Luc. 2, 1-14 n illo témpore: Exiit edíctum a Cæsare Augústo, ut describerétur univérsus orbis. Hæc descríptio prima facta est a præside Syriæ Cyríno: et ibant omnes ut profiteréntur sínguli in suam civitátem. Ascéndit autem et Joseph a Galilæa de civitáte Nazareth, in Judæam in civitátem David, quæ vocátur Béthlehem: eo quod esset de domo et família David, ut profiterétur cum María desponsáta sibi uxóre prægnánte. Factum est autem, cum essent ibi, impléti sunt dies ut páreret. Et péperit fílium suum primogénitum, et pannis eum invólvit, et reclinávit eum in præsépio: quia non erat eis locus in diversório. Et pastóres erant in regióne eádem vigilántes, et custodiéntes vigílias noctis super gregem suum. Et ecce Angelus Dómini stetit juxta illos, et cláritas Dei circumfúlsit illos, et timuérunt timóre magno. Et dixit illis Angelus: Nolíte timére: ecce enim evangelízo vobis gáudium magnum, quod erit omni pópulo: quia natus est vobis hódie Salvátor, qui est Christus Dóminus, in civitáte David. Et hoc vobis signum: Inveniétis infántem pannis involútum, et pósitum in præsépio. Et súbito facta est cum Angelo multitúdo milítiæ cæléstis, laudántium Deum, et dicéntium: Glória in altíssimis Deo, et in terra pax homínibus bonæ voluntátis.

     UContinuación del Santo Evangelio según San Lucas (II,1-14)En aquel tiempo: salió un edicto de César Augusto para que fuese empadronado todo el imperio. Este primer empadronamiento fue hecho por Cirino, gobernador de la Siria: e iban todos a empadronarse cada cual a su ciudad. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, porque era de la casa y familia de David, para empadronarse con su esposa María, que estaba en cinta. Y estando allí, aconteció que se cumplieron los días del alumbramiento. Y dio a luz a su Hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo recostó sobre un pesebre; porque no había lugar para ellos en la posada. Había unos pastores en aquella misma comarca, que estaban vigilando durante las velas de la noche y guardando su ganado; cuando he aquí que se puso junto a ellos un Ángel del Señor, y la claridad de Dios los cercó de resplandor, y tuvieron grande temor. Díjoles el Ángel: No temáis porque vengo a anunciaros un grande gozo, que lo será también para todo el pueblo: porque hoy os ha nacido el Salvador, que es el Cristo Señor, en la ciudad de David. Esta será para vosotros la señal: Hallaréis al Niño envuelto en pañales, y puesto en un pesebre. Y de pronto apareció con el Ángel una multitud de la milicia celestial, que alababan a Dios y decían: «Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad». Credo.  
        OFFERTORIUM Ps. 95, 11 et 13  Laeténtur caeli, et exsúltet terra ante fáciem Dómini: quóniam venit.    Ofertorio –  Alégrense los cielos y regocíjese la tierra a la vista del Señor, porque ya vino.

    Oración – Secreta

       Accépta tibi sit, Dómine, quæsumus, hodiérnæ festivitátis oblátio: ut, tua grátia largiénte, per hæc sacrosáncta commércia, in illíus inveniámur forma, in quo tecum est nostra substántia: Qui tecum vivit et regnat in unitáte.     Séate acepta oh Señor, nuestra oblación en la festividad de este tu día, para que, mediante la generosidad de tu gracia, podamos, en virtud de este intercambio sacrosanto, revestir la forma de Aquél a quien está unida nuestra sustancia. El cual contigo vive y reina por los siglos de los siglos. 

    Prefacio propio de Navidad

       Vere dignum et justum est, aequum et salutare nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Quia per incarnati Verbi mysterium, nova mentis nostrae oculis lux tuae claritatis infulsit: ut dum visibiliter Deum cognoscimus, per hunc in invisibilium amorem raplamur, et ideo cum Angelis et Archagelis, cum Thronis et Dominationbus, cumque omne militia coelistis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:    Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.    Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar ¡Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Por cuanto, por el misterio de la Encarnación del Verbo, ha brillado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria: para que, al conocer a Dios visiblemente, seamos por Él arrebatados al amor de las cosas invisibles. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y las Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, entonamos a tu gloria un himno, diciendo si cesar: Santo, Santo, Santo, etc.

       En el Comunicantes se introduce la variante de la nota en el Ordinario

       COMMUNIO Ps. 109, 3 – In splendóribus sanctórum, ex útero ante luciferum génui te.    Comunión. – En medio de los resplandores de los Santos, de mis entrañas te engendré, antes que el lucero de la mañana.

    Oración – Postcomunión

       Da nobis, quæsumus, Dómine Deus noster: ut, qui Nativitátem Dómini nostri Jesu Christi mystériis nos frequentáre gaudémus; dignis conversatiónibus ad ejus mereámur perveníre consórtium: Qui tecum.    Rogámoste, Señor Dios Nuestro, nos concedas que, gozándonos de participar en los misterios de la Ntividad de Nuestro Señor Jesucristo, merezcamos, por una santa vida, llegar a la perfecta unión con Él, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. 

       En las catedrales, iglesias monasteriales y conventuales con Oficiatura coral, a esta Misa sigue el Oficio de Laudes.

       MORALEJA: Asistir a esta Misa «del gallo», y quizás comulgar en ella, e irse después a disiparse en discotecas, confiterías, restaurantes o clubes, es profanar la noche más santa y más pura del año y privar al hogar de una de sus más rancias y sagradas tradiciones. ¿Y qué decir de los que dedican esta noche a bailes y diversiones mundanas?

    (1) Donde se venera la reliquia del sagrado Pesebre. (volver)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    VIGILIA DE NAVIDAD(*)

    (1ª clase –  Ornamentos morados)
    (Estación en Santa María la Mayor) 

    Ya no cabe la menor duda: El Señor está a la puerta y «mañana al amanecer veremos su gloria». Así nos lo repite hoy la Iglesia en su liturgia, en todos los tonos y de todas las maneras. Y añade: «Santifiquémonos, y estemos preparados». Y dentro de unas cuantas horas, hará este solemnísimo pregón: «Cristo ha nacido para nosotros, ¡venid adorémosle!» Que así sea, que para nosotros nazca esta noche y que para ninguno deje de ser un Nacimiento prenda de eterna ventura. 

    LA «KALENDA» O ANUNCIO DE NAVIDAD 

       En los Coros de las Catedrales y de los Monasterios, se canta hoy con pompa inusitada, en el Oficio de Prima, el anuncio oficial de la Navidad del Señor, que trae el Martirologio y que textualmente dice así: 

       «En el año 5199  de la Creación del mundo, cuando al principio creó Dios el cielo y la tierra; en el 2957 del diluvio; en el 2015 del nacimiento de Abrahán; en el 1510 de Moisés y de la salida del pueblo de Israel de Egipto; en el 1031 de la unción del rey David; en la semana 65 de la profecía de Daniel; en la Olimpíada 194; en el año 752 de la fundación de Roma; en el 42 del imperio de Octavio Augusto; estando todo el orbe en paz; en la sexta edad del mundo: Jesucristo, Dios eterno e Hijo del eterno Padre, queriendo consagrar al mundo con su misericordiosísimo Advenimiento, concebido por el Espíritu Santo, y pasados nueve meses después de su concepción, nació, «hecho Hombre, de la Virgen María, en Belán de Judá«, (Se arrodillan todos los circunstantes, y prosigue el cantor en tono más agudo.: «Navidad de N. Señor Jesucristo según la carne». 

    Introito 

       INTROITUS Exodo, XVI – Hodie scietis, quia veniet Dominus, et salvabit nos: et mane videbitis gloriam ejus.- Ps. 23 Domini est terra, et plenitudo ejus: orbis terrarum, et univers qui habitant in eo.                 
       V. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sæcula sæculórum. Amen.
       Introito – Hoy sabréis que el Señor vendrá y nos salvará; y mañana veréis su gloria. –    Ps. Del Señor es la tierra y su plenitud: la redondez de la tierra y todos sus habitantes. V. gloria al Padre. 

    Oración-Colecta 

       ORATIO  Deus, qui nos redemptonis nostrae annua exspectatione laetificas: praesta, ur Unigenitum tuum, quem Redemptorem laeti suscipimus, venitem quoque  Judicemsecuri videamus, Dominum nostrum Christum Filium tuum: Qui tecum vivit.    Oh Dios, que cada año nos alegras con la espera de nuestra redención: haz que, recibiendo ahora gozosos a tu Unigénito que viene a salvarnos, también te veamos tranquilos cuando venga como Juez Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos

    Epístola 

       San Pablo se presenta a los romanos como heraldo de Jesucristo, el Hijo de David, según la carne, e Hijo verdadero de Dios, hecho hombre por los hombres. 

       EPISTOLA   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Romanos. Rom.. 1, 1-6 

       Paulus, servus Jesu Christi, vocatus Apostolus, segregatus in Evangelium Dei, quod ante promiserat per Prophetas suos in Scripturis sanctis de Filio suo, qui factus est ei ex semine David secundum carnem: qui praedestinatus est Filius Dei in virtute secundum spiritum santificationis ex resurrectione mortuorum Jesu Christi Domini nostri: per quem accepimus gratiam, et apostolatum ad obediendum fidei in omnibus gentibus pro nomine ejus, in quibus estis et vos vocati Jesu Christi, domini nostri. 

       Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los (Romanos 1, 1-6) : Pablo, siervo de Jesucristo, llamado Apóstol, escogido para el Evangelio de Dios, el cual había prometido antes por sus profetas en las Santas Escrituras acerca de su Hijo, que le fue hecho del linaje de David según la carne, el que ha sido predestinado como Hijo de Dios, con poder según el espíritu de santificación por su resurrección de entre los muertos: de Jesucristo, Señor nuestro, por el cual hemos recibido la gracia y el apostolado, para atraer a la fe a todas las gentes en su nombre, entre las que también vosotros sois llamados por Jesucristo, Señor nuestro.

       No se dice Alleluya a menos que la vigilia caiga en domingo. 

       GRADUALE. –  Hodie sciétis, quia véniet Dóminus, et salvábit nos: et mane videbitis glóriam ejus. V. Ps. 79. Qui regis Israel, inténde: que dedúcis, velut ovem, Joseph: qui sedes super Chérubim, apare coram Ephraim, Benjamin, et Manásse.    ALLELUIA,  

    allelúja. V. Crastina die delebitur iniquitas terrae: et regnabit super nos Salvator mundi.. Allelúja. 

       Hoy sabréis que el Señor vendrá, y nos salvará; y mañana veréis su gloria. V. Tú que gobiernas a Israel, atiende: Tú que guías a José como a una ovejuela: que está sentado sobre los Querubines, manifiéstate delante de Efraín, Benjamín y Manasés.    Aleluya, aleluya.  

    V. Mañana se borrará la iniquidad de la tierra: y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo. Aleluya 

    Evangelio 

       Viendo San José que María estaba a punto de ser madre y no entendiendo todavía el misterio que allí se encerraba, se juzga indigno de ser su esposo. Meditaba la forma de apartarse discretamente, cuando Dios le explica todo por boca de un ángel y le manda tomarla como esposa. 

     U Sequéntia sancti Evangélii secúndum San Mateo. JI, 18-21   Cum est  desposata Mater Jesu Maria Joseph, antequam convenirent, inventa est in utero habens de Spiritu Sancto. Joseph autem vir ejus, cum esset justus, et nollet eam traducere, voluit occulte dimittere, eam. Haec nutem eo cogitante, ecce Angelus Domini apparuit in somnis ei dicens: Joseph, fili David, noli timere accipere Mariam conjugem tuam: quod enim in ea natum est, de Spiritu Sancto est. Pariet autem filium, et vocabis nomen ejus Jesum: ipse enim salvum faciet populum suum a peccatis eorum. 

       No se dice Credo sino en Doming 

     U Continuación del Santo Evangelio según San Mateo –  Estando desposada María, Madre de Jesús, con José, ya antes de estar juntos, se halló que había concebido en su seno por obra del Espíritu Santo. Y José, su esposo, como era justo y no quería delatarla, quiso dejarla secretamente. Y estando pensando en esto, he aquí que el Ángel del Señor se le apareció en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María por tu mujer, porque lo que en ella ha nacido es fruto del Espíritu Santo. Y dará a luz un hijo: y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.No se dice Credo sino en Domingo.   
       OFFERTORIUM Ps. 23 – Tollite portas, principes, vestras: et elevamini, portae aeternales, et introibit Rex gloriae.
       Ofertorio Alzad, oh príncipes, vuestras puertas; y levantaos, vosotras, puertas eternas: y entrará el Rey de la gloria

    Oración-Secreta

       Da nobis quaesumus, omnipotens Deus; ut sicut adoranda Filii tui natalictia praevenimus sempiterna gaudentes: qui tecum vivit.    Concédenos, oh Dios Omnipotente, que, así como preparamos con gozo la adorable Natividad de tu Hijo, así también recibamos con júbilo sus dones eternos. Que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.

    Prefacio de los domingos ordinarios

      Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:

     COMMUNIO Isaías, 40 – Revelabitur gloria Domini: Et videbit omnis caro salutare Dei nostri.    Comunión. – Aparecerá la gloria del Señor, y verá toda la humanidad la salvación de nuestro Dios.

    Oración-Postcomunión

        Da nobis, quæsumus, omnipotens Domine: unigeniti Filii tui recensita nativitate respirare; cujus coelesti mysterio pascimur, et potamur. Per eundem Dominum nostrum Jesum Christum. tecum.    Haz, oh Señor, que vivamos en el recuerdo del Nacimiento de tu Hijo Unigénito, cuyo celestial misterio nos sirve de alimento y de bebida. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.   

     

    (*) Si la Vigilia de Navidad cae en domingo, se dice la Misa de la Vigilia, con conmemoración del domingo. (volver)  

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/ 

    SAN DELFÍN,(*) Obispo y Mártir

    24 de diciembre

    Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas. (San Lucas, 3, 4).

    San Delfín, obispo de Burdeos, combatió el error de los priscilianistas con celo ardiente y extraordinaria ciencia, particularmente en el sínodo de Zaragoza, que condenó a estos herejes, en el año 380, y en el de Burdeos, en el año 385. Mantuvo correspondencia con San Ambrosio y sobre todo con San Paulino de Nola, a quien tuvo el honor de conducir a la fe y de bautizar. Murió en el año 404.

    MEDITACIÓN
    SOBRE
    LAS VÍSPERAS DE NAVIDAD

       I. María busca en Belén una casa donde guarecerse; llama a todas las puertas y nadie la recibe. ¿Cuánto tiempo hace ya que Jesús está a las puertas de tu corazón? Llama con golpes insistentes, y tú te haces el sordo. Es preciso que me purifique hoy de mis pecados mediante una santa confesión. ¿Qué es, en efecto, lo que aleja a Jesús y lo indispone contra mí, sino mi orgullo, mi cobardía, mi apego a los bienes de la tierra y a las comodidades de la vida? Quiero, pues, arrojar de mi alma a estos enemigos de mi amable Salvador

       II. Hay cristianos que reciben a Jesús, pero para tratarlo tal como deseaba hacerlo Herodes. Mañana Jesucristo descenderá hasta ti, ¡ten cuidado de recibir a este Huésped benévolo de manera digna de Él! ¿No lo alojarás en un corazón manchado por el pecado? ¿No lo echarás de allí recayendo muy pronto en las mismas faltas? Reflexiona con cuidado:  Aquellos que entregan a Jesús a miembros manchados por el pecado no son menos culpables que los que lo entregaron en las manos criminales de los judíos. (San Agustín).

       III. Vete a contemplar a Jesús en la Misa de medianoche; asiste a ella con devoción, humildad y fe semejantes a las de los pastores: verás en el altar al mismo Dios que ellos vieron en el pesebre. Piensa en los sentimientos de respeto, de amor y humildad que María y José tuvieron para con este adorable Niño; adóralo, humíllate ante Él, recíbelo con amor y ofrécele el presente de tu corazón.

    La devoción a Jesucristo
    Orad por los conciudadanos.

    ORACIÓN

       Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Delfín, Vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de Piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

     

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    24 de Diciembre

  • San Delfín, Obispo y Mártir
  • Santas Tarsila y Emiliana, Vírgenes
  • San Viator y San Justo, Penitentes
  • San Gregorio de Espoleto, Mártir
  • Santa Irmina, Virgen
  • Santa Adela, Viuda
  • Beata Paula Cerioli, Viuda, Fundadora
  • MIÉRCOLES 23 DE DICIEMBRE:

     AYUNO y ABSTINENCIA

    SAN SÉRVULO,(*)Confesor

    23 de diciembre

    Alegraos en vuestra esperanza, sed sufridos en la tribulación y perseverantes en la oración. (Romanos, 12, 12).

    San Sérvulo, como el Lázaro de la parábola de Cristo, era un hombre pobre y cubierto de llagas que yacía frente a la puerta de la casa de un rico. En efecto, nuestro santo estuvo paralítico desde niño, de suerte que no podía ponerse en pie, sentarse, llevarse la mano a la boca, ni cambiar de postura. Su madre y su hermano solían llevarle en brazos al atrio de la iglesia de San Clemente de Roma. Sérvulo vivía de las limosnas que le daban las gentes. Si le sobraba algo, lo repartía entre otros menesterosos. A pesar de su miseria, consiguió ahorrar lo suficiente para comprar algunos libros de la Sagrada Escritura. Como él no sabía leer, hacía que otros se los leyesen, y escuchaba con tanta atención, que llegó a aprenderlos de memoria. Pasaba gran parte de su tiempo cantando salmos de alabanza y agradecimiento a Dios, a pesar de lo mucho que sufría. Al cabo de varios años, sintiendo que se acercaba su fin, pidió a los pobres y peregrinos, a quienes tantas veces había socorrido, que entonasen himnos y salmos junto a su lecho de muerte. El cantó con ellos. Pero, súbita mente, se interrumpió y gritó: «¿Oís la hermosa música celestial ?» Murió al acabar de pronunciar esas palabras, y su alma fue transportada por los ángeles al paraíso. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia de San Clemente, ante la cual solía estar siempre. Su fiesta se celebra cada año, en esa iglesia de la Colina Coeli.
    San Gregorio Magno concluye un sermón sobre San Sérvulo, diciendo que la conducta de ese pobre mendigo enfermo es una acusación contra aquellos que, gozando de salud y fortuna, no hacen ninguna obra buena ni soportan con paciencia la menor cruz. El santo habla de Sérvulo en un tono que revela que era muy conocido de él y de sus oyentes, y cuenta que uno de sus monjes, que asistió a la muerte del mendigo, solía referir que su cadáver despedía una suave fragancia. San Sérvulo fue un verdadero siervo de Dios, olvidado de sí mismo y solícito de la gloria del Señor, de suerte que consideraba como un premio el poder sufrir por Él. Con su constancia y fidelidad venció al mundo y superó las enfermedades corporales.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA
    DE SAN SÉRVULO

    I. San Sérvulo soportó, con heroica paciencia, una extrema pobreza y una cruel enfermedad. Jamás se le oyó una queja; en medio de sus sufrimientos, pedía sufrir más todavía. ¿Qué respondes tú a este  ilustre mendigo? Compara tus aflicciones con las suyas, tu paciencia con su paciencia, y cesa de quejarte de tu pobreza y del menosprecio de que se te hace objeto. ¡Avergüénzate! Jesucristo ha sido pobre, ha sido humilde. (San Pedro Crisólogo).

    II .Este santo sobreabundaba de alegría en la tribulación: el gozo de su corazón resplandecía en su rostro y se reflejaba en sus palabras. No cesaba de rezar a Dios y de celebrar sus alabanzas. Todas las aflicciones, por grandes, por penosas que fueren, te serán agradables si pides a Dios que te dé la fuerza necesaria para soportarlas, y si piensas en las promesas que hace Jesús en el Evangelio, a los que se resignan. ¿De dónde proviene que tan a menudo te veas agobiado de violenta pena, sino de que no piensas en Dios que puede consolarte, ni en el paraíso que espera a los que sufren con amor?

    III. La muerte de San Sérvulo es aun más dichosa que su vida: nada teme y espera todo; al morir sólo deja dolores y miserias, para tomar posesión del remo de los cielos. Pobres que estáis afligidos, consolaos: la muerte vendrá a trocar vuestros dolores en alegría. ¡En cuanto a vosotros, los felices de este mundo, la muerte vendrá a cambiar vuestros gozos en dolores! Ancianos, ella está a vuestra puerta; jóvenes, ella os tiende asechanzas por doquier. (Guerrico).

    La paciencia
    Rezad por los enfermos.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que todos los años nos dais nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Sérvulo, vuestro confesor, haced, en vuestra bondad, que honrando la nueva vida que ha recibido en el cielo, imitemos la que vivió en la tierra. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    23 de Diciembre

  • San Sérvulo, Confesor
  • San Ivo de Chartres, Obispo
  • Los Diez Mártires de Creta
  • Santas Victoria y Anatolia, Vírgenes y Mártires
  • San Dagoberto II de Austrasia, Rey
  • Beata Margarita de Youville, Viuda y Fundadora
  • SAN ZENÓN,(*) Mártir

    ¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano, y no ves la viga que tienes en el tuyo? (San Lucas, 6, 41).

    San Zenón, que era un simple soldado, reprendió intrépidamente al emperador Diocleciano porque sacrificaba en honor de la diosa Ceres; declaróle que había que sacrificar al Dios de los cristianos con corazón contrito y humillado y no a los ídolos que son tan insensibles y vanos como el mármol o el bronce de sus estatuas. El tirano lo hizo prender y mandó que se le rompiesen los maxilares, que se le arrancasen los dientes a pedradas y que se le diese muerte.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA CORRECCIÓN FRATERNA
     

       I. Debemos estar llenos de gozo cuando se nos advierte de nuestros defectos porque, para corregirlos, primero hay que conocerlos. Enceguecidos por el amor propio, estimamos en nosotros lo que vituperamos en los demás. Sea tu amigo o tu enemigo quien te advierte tus defectos, siempre debes aprovecharte de ello; no te excuses, no acuses a quienes censuran tu conducta. ¿Cómo recibes tú las advertencias que se te hacen? ¿Cómo corriges los defectos que se te hace notar?   

    II. Cuando se te señala alguna falta, examínate; si lo que se te dice es verdad, corrígete. Si un enemigo o un hombre malo vitupera en ti algo laudable, alégrate: señal es de que comienzas a agradar al Señor. Porque desagradas a los malos. Es mejor ser vituperado sin causa que ser alabado sin motivo. Jesús, Salvador mío, no quiero agradaros sino sólo a Vos. Que los hombres hablen de mí como quieran, me importa poco: no son mis jueces.  

       III. No examines las faltas de tu prójimo con ojo curioso y espíritu maligno. No lo acuses, a no ser que tu Posición haga que ése sea tu deber; y si los demás censuran su conducta ante ti, excúsalo en la medida en que puedas. Examina tus defectos y no pensarás en criticar los de tu prójimo. Aquél que se examina no busca lo que es censurable en otro, sino lo que en él mismo es digno de lágrimas. (San Bernardo). 

    La caridad
    Orad Por vuestros superiores. 
     

    ORACIÓN 

    Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado Zenón, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos. libre nuestro cuerpo de toda adversidad y purifique nuestras almas de todo mal pensamiento. Por J. C. N. S. Amén.   

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982) 

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/ 

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    22 de Diciembre

  • San Zenón, Mártir
  • Santa Francisca Javier Cabrini, Virgen, Fundadora
  • San Isquirión, Mártir
  • San Queremón y Otros, Mártires
  • Beata Jutta o Judith de Diesenberg, Virgen 
  • Beato Adán de Loccum, Monje
  • SANTO TOMÁS,(*) Apóstol

    21 de diciembre

    Tú has creído porque me has visto, Tomás: bienaventurados aquellos que sin haber visto han creído. (San Juan, 20, 28).

    Santo Tomás, oscuro galileo, siguió a Jesús desde el primer año de su ministerio público; pero huyó en el momento de su Pasión. No quiso creer que Jesús hubiese resucitado antes de verlo con sus propios ojos. Así uno de los hombres que debían anunciar al Salvador al universo defeccionó primero y, en seguida, fue difícil de convencer: fue preciso que el Salvador le hiciese meter la mano en sus adorables llagas. Se dice que después se trasladó a la India a predicar el Evangelio y recibió allí la corona del martirio en edad muy avanzada.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA DE SANTO TOMÁS

    I. Primero Santo Tomás fue incrédulo: no quiso prestar fe a la resurrección a no ser viendo con sus propios ojos al Salvador. «Bienaventurados, le dijo Jesucristo, aquellos que sin haber visto han creído». ¿Soy yo uno de éstos? ¡Ah! si creyese firmemente que Jesús ha muerto por mí, que existe un infierno y un cielo, ¿acaso no viviría más santamente? ¡Desventurados aquellos que esperan los castigos de Dios para creer! (San Eusebio).

    II. La fe de este santo Apóstol se despertó una vez que Jesús le hubo hablado y que tocó sus sagradas llagas. También tú en estas fuentes del Salvador debes, alma mía, refugiarte para reanimar tu fe, fortificar tu esperanza y aumentar tu caridad. ¿Estoy yo enteramente convencido de que Jesús ha sufrido por mí en todo su cuerpo? Si lo creo, ¿cómo puedo amar los placeres, sabiendo que Jesús no amó sino los sufrimientos?

    III. Santo Tomás probó su fe mediante sus buenas obras. Llevó el Evangelio a los países más lejanos, y selló con su propia sangre la verdad de su enseñanza. En vano tus palabras dan fe de que crees en Jesucristo, si tus acciones desmienten a tu lenguaje. ¿Estás pronto a morir por confirmar tu fe? Tú, que pierdes el cielo y la gracia de Dios antes que privarte de un ligero placer, ¿eres cristiano? Si ni siquiera puedo en ti reconocer a un hombre razonable, ¿cómo habría de darte el nombre de cristiano? (San Juan Crisóstomo).

    La fe
    Orad por la India.

    ORACIÓN

    Señor, concedednos la gracia de celebrar con gozo la fiesta de vuestro apóstol Santo Tomás, a fin de que su protección nos ayude e imitemos su fe con una piedad digna de ella. Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    21 de Diciembre

    • Santo Tomás, Apóstol
    • San Anastasio II, Patriarca de Antioquía, Mártir

    Hoy 20 de Diciembre de 2009

    La Estadística del Blog ha superado las:

    Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...

      

      

    ¡Deo Gratias!

    “La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas”

    Gracias por tu visita y tus comentarios…

    Santa Misa Dominical

    CUARTO DOMINGO 
    DE ADVIENTO 
    ESTACIÓN EN LOS DOCE SANTOS APÓSTOLES

    Y vino éste por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia.

    Y vino éste por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia.

    Semidoble de 2ª clase – Ornamentos morados

    En las tres primeras semanas de Adviento, diríase que la Iglesia nos ha dicho a sus hijos todo lo que tenía que decirnos sobre el Mesías esperado y sobre nuestras disposiciones para recibirlo. Por eso, en esta Misa hace una especie de recapìtulación de todas las precedentes, sin agregar nada nuevo,  y saca a escena a los tres personajes que han figurado en la Liturgia de esta temporada: a Isaías, que manda a los cielos nos envíen al Justo en suave rocío de bendición; a Juan Bautista, que nos exhorta a terminar de preparar el camino del Señor; y a María, llena Ella de gracia y llenas sus entrañas con la carga santísima de Jesús. Y puesto que nuestra Madre la Iglesia da hoy por casi terminada su misión de prepararnos para Navidad, ¡examínate, cristiano, si tú estás ya preparado para salir al encuentro del Salvador!
      INTROITUS Isai. 45, 8  Roráte, cæli, désuper, et nubes pluant justum: aperiátur terra, et gérminet Salvatórem. Ps. 18, 2. Cæli enárrant glóriam Dei: et ópera mánuum ejus annúntiat firmaméntum. V. Glória Patri.    IntroitoCielos, enviad rocío desde arriba y lluevan las nubes al Justo: ábrase la tierra, brote al Salvador. Salmo: Los cielos cantan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la grandeza de las obras de sus manos. Gloria al Padre… Cielos, enviad rocío desde arriba y lluevan las nubes al Justo. ..  

       El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas.

    Oración-Colecta

      ORATIO  Excita, quæsumus, Dómine, poténtiam tuam, et veni: et magna nobis virtúte succúrre; ut per auxílium grátiæ tuæ, quod nostra peccáta præpédinut, indulgéntia tuæ propitiatiónis accéleret: Qui vivis.      Despierta tu poder, Señor, y vén, te lo rogamos; y socórrenos con tu gran fuerza, de suerte que tu indulgencia, siempre propicia, nos conceda prontamente, por el auxilio de tu gracia, los biene que nuestros pecados alejan. Tú que vives y reinas en unidad del Espíritu Santo…

         Epístola

       La Iglesia ensalza, por boca de San Pablo, la dignidad sacerdotal, inculca a los ministros sagrados sus obligaciones y disuade a los fieles de juzgarlos con ligereza, remitiéndolo todo al juicio de Dios.

       EPISTOLA   Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Corínthios.I Cor. 4, 1-5   Fratres: Sic nos exístimet homo ut minístros Christi, et dispensatóres mysteriórum Dei. Hic jam quæritur inter dispensatóres, ut fidélis quis inveniátur. Mihi autem pro mínimo est, ut a vobis júdicer, aut ab humáno die: sed neque meípsum júdico. Nihil enim mihi cónscius sum: sed non in hoc justificátus sum: qui autem júdicat me, Dóminus est. Itaque nolíte ante tempus judicáre, quoadúsque véniat Dóminus: qui et illuminábit abscóndita tenebrárum, et manifestábit concília córdium: et tunc laus erit unicuique a Deo.    Lección de la Epístola del Apóstol Pablo a los Corintios (IV, 1-5]): Hermanos: A nosotros, pues, nos ha de considerar el hombre como unos ministros de Cristo y dispensadores de los misterios de Dios. Esto supuesto, entre los dispensadores lo que se quiere es, que sean hallados fieles a su ministerio. Por lo que a mí toca, muy poco me da el ser juzgado por vosotros, o en Cualquier juicio humano; pues ni aún yo me atrevo a júzgame a mí mismo. Porque si bien no me remuerde la conciencia de cosa alguna, no por eso me tengo por justificado: pues el que me juzga es el Señor. Por tanto, no juzguéis antes de tiempo, suspended el juicio hasta tanto venga el Señor, el cual sacará a plena luz lo que está en los escondrijos de las tinieblas y descubrirá en aquel día las intenciones , de los corazones; y entonces cada cual será de  Dios alabado según merezca.   

    Salmodia

       GRADUALE Ps. 144, 18 et 21 – Prope est Dóminus ómnibus invocántibus eum: ómnibus qui ínvocant eum in veritáte. V. Laudem Dómini loquétur os meum: et benedícat omnis caro nomee sanctum ejus.   ALLELUIA, allelúja. V. Veni, Dómine, et noli tardáre: reláxa facínora plebis tuæ Israël. Allelúja.
       Gradual –  El Señor está cerca de todos los que le invocan; de todos los que le imploran de verdad. Cantará mi boca las alabanzas del Señor: :bendigan todos los mortales su santo nombre.   Aleluya, aleluya. Venid, Señor, no tardéis más, perdonad las iniquidades de Israel, vuestro pueblo. Aleluya.

       En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

    Evangelio

       El Precursor nos exhorta a preparar la venida del Señor, obrando con rectitud y con humildad y quitando del corazón todo obstáculo, el mayor y más tenaz de los cuales es el pecado.

        U Anno quintodécimo impérii Tibérii Cæsaris, procuránte Póntio Piláto Judæam, tetrárcha autem Galilææ Heróde, Philíppo autem fratre ejus tetrárcha Iturææ, et Trachonítidis regiónis, et Lysánia Abilínæ tetrárcha, sub princípibus sacerdótum Anna et Cáipha: factum est verbum Dómini super Joánnem, Zacharíæ fílium, in desérto. Et venit in omnem regiónem Jordánis, prædicans baptísmum pœniténtiæ in remissiónem peccatórum, sicut scriptum est in libro sermónum Isaíæ prophétæ: Vox clamántis in desérto: Paráte viam Dómini: rectas fácite sémitas ejus: omnis vallis implébitur: et omnis mons, et collis humiliábitur: et erunt prava in dirécta, et áspera in vias planas: et vidébit omnis caro salutáre Dei.   Credo.      U Continuación del Santo Evangelio según San Lucas  (III, 1-61) –  En aquel tiempo:  El año decimoquinto(1) del imperio de Tiberio César, gobernando Poncio Pilatos la Judea, siendo Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Judea y de la provincia de Traconítide, y Lisanías tetrarca de Abilina; hallándose de sumos sacerdotes Anás y Caifás, el Señor hizo entender su palabra a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto(2). El cual obedeciendo al instante vino por toda la ribera del Jordán, predicando un bautismo de penitencia para la remisión de los pecados: como está escrito en el libro de las palabras o vaticinios del profeta Isaías: Se oirá la voz de uno que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas: todo va1le será terraplenado, todo monte y cerro, allanado, los caminos torcidos serán enderezados y los escabrosos igualados. Y verán todos los hombres al Salvador enviado de Dios.Credo.
       OFFERTORIUM Luc. 1, 28  – Ave, María, grátia piena: Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui.       Ofertorio –  Dios te salve, María, llena eres de gracia: el Señor es contigo. bendita tu eres entre todas las mujeres, y b endito es el fruto de tu vientre(3).

    Oración-Secreta

        Sacrifíciis præséntibus, quæsumus, Dómine, placátus inténde: ut et devotióni nostræ profíciant, et salúti. Per Dóminum.     Os suplicamos, Señor, atendáis propicio a los presentes sacrificios, para que aprovechen a nuestra devoción y eterna salud. Por Nuestro Señor... .

       Prefacio de la Sma. Trinidad
    (Durante la semana, Prefacio común)

      Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:   Sanctus, sanctus, sanctus…   Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro: Santo, …
       COMMUNIO Isai. 7, 14 – Ecce virgo concípiet, et páriet fílium: et vocábitur nomen ejus Emmánuel(4).     Comunión. – Sabed que una Virgen concebirá y dará a luz un Hijo, y su nombre será Emmanuel. 

    Oración-Postcomunión

         POSTCOMMUNIO –Sumptis munéribus, quæsumus, Dómine: ut cum frequentatióne mystérii, crescat nostræ salútis efféctus. Per Dóminum.    Recibidnos estos dones, os suplicamos, Señor, que con el frecuente uso del santo Misterio, crezca en nosotros el fruto de nuestra redención. Por Nuestro Señor… 

     

    • (1) El Cristianismo está muy lejos de ser una especulación teosófica, que brota de las necesidades íntimas de la conciencia y de las cuales el alma  no puede darse cuenta cabal; es una revelación de fe y un hecho histórico que se impone a la razón humana. Como hecho histórico, el cristianismo se presenta al mundo con todas las garantías exigidas por la crítica histórica más concienzuda: documentos auténticos y verídicos, milagros cuidadosamente verificados, doctrina divinamente superior a cualquiera otra sabiduría humana. He aquí la razón por la cual San Lucas comienza la narración de este Evangelio por la cronología de los Soberanos que regían a la sazón los destinos de Palestina. (Card. Schuster).
    • (2) En el desierto, es decir, en el silencio y recogimiento, no en el bullicio y agitación de los negocios y desvaríos del mundo es donde hace Dios oír su palabra.
    • (3) En este Ofertorio es donde se encuentra por primera vez la fórmula de la primera parte del «Ave María», tal como se usó en toda la Edad Media. La segunda parte: «Santa María», etc., brotó del corazón de los cristianos.
    • (4) Emmanuel significa: «Dios con nosotros», es decir, Dios viviendo entre los hombres.

    Tomado de:

    http://misa_tridentina.t35.com/

    SANTO DOMINGO DE SILOS,(*) Abad

    20 de diciembre

    Tribulación y angustias aguardan a todo hombre que obra mal. (Romanos, 2, 9).

    Santo Domingo de Silos aprendió a servir a Dios cuidando las ovejas de su padre. Para santificarse mejor, tomó el hábito de San Benito en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Elegido prior, resistió valientemente a Garcias, rey de Navarra, que quería apoderarse de las posesiones de la Iglesia. Este acto de valor hizo que lo confinasen en Castilla, donde llegó a ser abad de Silos. Reformó este monasterio e hizo de él uno de los más famosos de España. Murió en 1073, y un grupo de niños vio que su alma volaba al cielo.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LAS TRES PENAS
    DEL PECADO

    I. El pecado es castigo del pecador, como la virtud es recompensa del justo. El pecador lleva siempre consigo su verdugo; el remordimiento siempre tortura a su alma y le arrebata el bien supremo del hombre, que es la paz de la conciencia. Sin esta paz no hay placer, con ella, no hay tristeza. Los pecadores no pueden escapar del castigo, aun aquí en la tierra; aunque no haya llegado el día de la justicia, el castigo comienza allí donde comienza el crimen. (San Cipriano).

    II. La segunda pena del pecado es que deshonra al pecador a los ojos de todos los hombres virtuosos; por escapar de la vergüenza y del deshonor, el que obra mal aborrece la luz y busca las tinieblas. El pecador, además, es despreciado, por los malos mismos y por los cómplices de sus crímenes: ¡de tal modo el amor a la virtud y el aborrecimiento al vicio están hondamente enraizados en el corazón humano!

    III. El tercer castigo del pecador proviene de Dios: Él castiga al pecado en este mundo mediante las enfermedades, la pobreza, la peste, la guerra. Todo lo que sufres es castigo o del primer pecado de Adán o de algún pecado que tú has cometido. Pero, ¡cuánto más espantosos aun son los suplicios de la otra vida! Aquí ni siquiera puedes concebirlo, no sea que tal vez los experimentes algún día. ¡Verás cuán amargo es haber abandonado al Señor tu Dios! (Jeremías)

    La huida del pecado
    Orad por los que están en pecado.

    ORACIÓN

    Señor, que la intercesi6n del bienaventurado Domingo, abad, nos haga agradables a vuestros ojos, a fin de que obtengamos por sus oraciones lo que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    20 de Diciembre

    • Santo Domingo de Silos, Abad
    • San Ammón y Compañeros,  Mártires
    • San Filogonio, Obispo de Antioquía
    • San Uricino o Ursicino, Abad

    SAN NEMESIÓN,(*)

    19 de diciembre

    Estoy persuadido de que los sufrimientos de la vida presente no son de comparar con aquella gloria venidera, que se ha de manifestar en nosotros. (Romanos, 8, 18).

    San Nemesión o Nemesio, detenido como culpable de robo, probó su inocencia y ya estaba por ser puesto en libertad, pero fue inmediatamente acusado de nuevo como cristiano durante la persecución de Decio y confesó generosamente esta fe, de la que se le acusaba como de un crimen. Fue condenado a ser quemado con unos malhechores. Estimó una dicha terminar su vida como su divino Maestro en medio de facinerosos.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LOS SUFRIMIENTOS


    I. ¡Todos hemos ofendido a Dios y no queremos sufrir algo para apaciguar su cólera! Nuestros pecados nos han merecido el infierno, y cuando Dios, para evitarnos tormentos eternos, nos envía cortas y ligeras pruebas, nos derramamos en quejas y gemidos. ¿Qué condenado habría que no aceptase con placer el favor que con ello nos dispensa? Sufre, pues, con este pensamiento: Lo que yo sufro es poca cosa comparada con el infierno que he merecido.

    II. Los sufrimientos de esta vida son poca cosa en comparación con los consuelos que Dios nos envía, cuando sufrimos animosamente por amor suyo. Estos consuelos son tan grandes, que embotan el aguijón del dolor; si los santos lloran en la soledad, lo hacen de gozo; si se quejan en el patíbulo, a menudo es porque la abundancia de los consuelos les impide gustar la hiel y la amargura del dolor.

    III. ¡Cuán insignificantes son nuestros sufrimientos si los comparamos con la gloria que se nos promete en recompensa! Por un momento de dolor, una eternidad de dicha! Además, el dolor nunca es universal, siempre va templado con algún consuelo; el gozo, por el contrario, será universal y sin mezcla de dolor alguno. Cuán leves parecerán nuestros dolores si pensamos en estas tres verdades. Los sufrimientos de esta vida nada son comparados con las faltas que hemos cometido, nada en comparación con los consuelos que se nos prodigan y de la gloria que se nos promete. (San Bernardo).

    La paciencia
    Orad por los afligidos.

    ORACIÓN

    Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado Nemesión, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    19 de Diciembre

  • San Nemesión o Nemesio y Compañeros, Mártires
  • Beato Urbano V, Papa
  • San Anastasio I, Papa
  • EXPECTACION DEL PARTO

    Ave María Purísima, sin pecado concebida.

    Esperar al Señor que ha de venir es el tema principal del santo tiempo de Adviento que precede a la gran fiesta de Navidad. La liturgia de este período está llena de deseos de la venida del Salvador y recoge los sentimientos de expectación, que empezaron en el momento mismo de la caída de nuestros primeros padres. En aquella ocasión Dios anunció la venida de un Salvador. La humanidad estuvo desde entonces pendiente de esta promesa y adquiere este tema tal importancia que la concreción religiosa del pueblo de Israel se reduce en uno de sus puntos principales a esta espera del Señor. Esperaban los patriarcas, los profetas, los reyes y los justos, todas las almas buenas del Antiguo Testamento. De este ambiente de expectación toma la Iglesia las expresiones anhelantes, vivas y adecuadas para la preparación del misterio de la “nueva Natividad” del salvador Jesús.

    En el punto culminante de esta expectación se halla la Santísima Virgen María. Todas aquellas esperanzas culminan en Ella, la que fue elegida entre todas las mujeres para formar en su seno el verdadero Hijo de Dios.

    Sobre Ella se ciernen los vaticinios antiguos, en concreto los de Isaías; Ella es la que, como nadie, prepara los caminos del Señor.
    Invócala sin cesar la Iglesia en el devotísimo tiempo de Adviento, auténtico mes de María, ya que por Ella hemos de recibir a Cristo. Con una profunda y delicada visión de estas verdades y del ambiente del susodicho período litúrgico, los padres del décimo concilio de Toledo (656) instituyeron la fiesta que se llamó muy pronto de la Expectación del Parto, y que debía celebrarse ocho días antes de la solemnidad natalicia de nuestro Redentor, o sea el 18 de diciembre. La razón de su institución la dan los padres del concilio: no todos los años se puede celebrar con el esplendor conveniente la Anunciación de la Santísima Virgen, al coincidir con el tiempo de Cuaresma o la solemnidad pascual, en cuyos días no siempre tienen cabida las fiestas de santos ni es conveniente celebrar un misterio que dice relación con el comienzo de nuestra salvación. Por esto, “speciali constitutione sancitur, ut ante octavum diem, quo natus est Dominus, Genitricis quoque eius dies habeatur celeberrimus, et praeclarus”; “Se establece por especial decreto que el día octavo antes de la Natividad del Señor se tenga dicho día como celebérrimo y preclaro en honor de su santísima Madre”.
    En este decreto se alude a la celebración de tal fiesta en “muchas otras Iglesias lejanas” y se ordena que se retenga esta costumbre; aunque, para conformarse con la Iglesia romana, se celebrará también la fiesta del 25 de marzo. De hecho, fue en España una de las fiestas más solemnes, y consta que de Toledo pasó a muchas otras iglesias, tanto de la Península como de fuera de ella. Fue llamada también “día de Santa María”, y, como hoy, de Nuestra Señora de la O, por empezar en la víspera de esta fiesta las grandes antífonas de la O en las Vísperas.

    Además de los padres que estuvieron presentes en el décimo concilio de Toledo, en especial del entonces obispo de aquella sede, San Eugenio III, intervino en su expansión—y también a él se debe el título concreto de Expectación del Parto—aquel otro gran prelado de la misma sede San Ildefonso, que tanto se distinguió por su amor a la Señora. La fiesta de hoy tiene en los antiguos breviarios y misales su rezo y misa propios. Los textos del oficio, de rito doble mayor, tienen, además de su sabor mariano, el carácter peculiar del tiempo de Adviento, a base de las profecías de Isaías y de otros textos apropiados como los himnos. Nuestro Misal conserva todavía para la presente fecha una misa, toda a base de textos del Adviento. Es un resumen del ardiente suspiro de María, del pueblo de Israel, de la Iglesia y del alma por el Mesías que ha de venir. Sus textos—casi coinciden con la misa del miércoles de las témporas de Adviento, y todavía más con la misa votiva de la Virgen, propia de este período—son de Isaías (introito, epístola y comunión ) y del evangelio de la Anunciación. Las oraciones son las propias de la Virgen en el tiempo de Adviento.
    Precisamente en la víspera de este día dan comienzo las antífonas mayores de la O, por empezar todas ellas con esta exclamación de esperanza. Y así continúa la Iglesia por espacio de siete días, del 17 al 23, en este ambiente de santa expectación y demanda de la venida del Salvador.

    Nada, pues, más a propósito que la contemplación de María en los sentimientos que Ella tendría en los días inmediatos a la natividad de su divino Hijo. “Si todos los santos del Antiguo Testamento—escribe el padre Giry (Les petits Bollandistes t. 14 p.373 ) — desearon con ardor la aparición del Salvador del mundo, ¿cuáles no serían los deseos de Aquella que había sido elegida para ser su Madre, que conocía mejor que ninguna otra criatura la necesidad que tenia la humanidad, la excelencia de su persona y los frutos incomparables que debía producir en la tierra, y la fe y la caridad, que sobrepasan la de todos los patriarcas y profetas? Fue tan grande el deseo de la Santísima Virgen, que nosotros no tenemos palabras para expresar su mérito. Y tampoco podemos concebir cuál fue su gozo cuando Ella vió que sus deseos y los de todos los siglos y de todos los hombres iban a realizarse en Ella y por Ella, ya que iba a dar a luz la esperanza de todas las naciones, Aquel sobre quien se fijaban los ojos de todos en el cielo y en la tierra y miraban como a su libertador.”

    María, repetimos, está en la cumbre de esta esperanza o, con otras palabras: con María la esperanza es completa, se hace firme. Unidos a Ella, ya que nuestro adviento, el que nosotros esperamos, tuvo principio en la celestial Señora, por haber llevado en su seno virginal a Jesús durante nueve meses, nuestra expectación será más digna del gran Señor que va a venir.

    María presenta para el cristiano de hoy la posición que éste debe mantener, máxime en estos días: esperar al Señor. Que Él se incorpore más y más en nosotros, donec formetur Christus in nobis, y que un día, lejano o próximo ya, venga a buscarnos para unirnos definitivamente con Él. El cristiano debe esperar al Señor, donec veniat, hasta que venga para aquel abrazo de unión indisoluble y eterna. Toda la vida del cristiano es una expectación. El modelo de ésta lo ofrece la Santísima Virgen María.
    La presente fiesta mariana, como todas las de la Virgen, además de ser un ejemplo, es una intercesión. Debe servir para afianzar y hacer más intensa esta espera y ayudarnos a cantar con Ella, con la Iglesia-Virgen las antífonas mayores del Magniticat: O Sapientia, O Adonai, O Emmanuel…, veni!

    De un texto de ROMUALDO Mª DÍAZ CARBONELL, O. S. B.

    Tomado de: http://radiocristiandad.wordpress.com/

    SAN GACIANO,(*) Obispo

    18 de diciembre

    Si el grano de trigo, después de echado en la tierra, no muere, queda infecundo, pero si muere, produce mucho fruto. (San Juan, 12, 24).

    Según San Gregorio de Tours, San Gaciano fue enviado por el Papa Fabiano, desde Roma a Turena, para sembrar allí la palabra de Dios. Su vida angelical y sus milagros lo ayudaron a ello poderosamente; a la sola señal de la cruz, los demonios y las enfermedades le obedecían. No dejó Satanás de suscitar persecuciones contra él; entonces, congregaba el santo a su pequeño rebaño en subterráneos y celebraba en ellos los divinos misterios. Murió en el curso del siglo III después de un largo apostolado.

    MEDITACIÓN
    NUESTRA ALMA
    ES SEMEJANTE A UN CAMPO

    I. Hay que abrir las entrañas de la tierra para hacer entrar en ella el buen grano que la debe hacer fecunda. ¿Quieres tú producir frutos dignos del paraíso? Es preciso sufrir. El camino del cielo está totalmente erizado de espinas, las rosas se encontrarán en el paraíso. Valor, alma mía, no retrocedas ante ningún sacrificio. Los herederos del Crucificado no deben temer ni a los tormentos ni a la muerte. (San Cipriano).

    II. La tierra oculta en su seno la semilla que se le ha confiado; en ella muere, pero para resucitar muy pronto. Almas santas, ocultad los talentos y las gracias que Dios os ha concedido, de otro modo el demonio, esta ave de rapiña, pronto los habrá arrebatado. La vanidad os privará del fruto de vuestras buenas obras. Dios mío, estoy contento de ser desconocido de los hombres, siempre que Vos me guardéis un lugar en la gloria.

    III. Las espinas y la cizaña crecen a menudo entre el buen grano, en medio de las flores. Así, los buenos están mezclados con los malos en este mundo, hasta el día del juicio en el que Dios separará a éstos de entre aquellos. Sufre sus defectos, puesto que Dios los soporta, pero no los imites. ¿Serás tú reservado en el granero del Padre celestial, o bien serás arrojado al fuego con la cizaña ? En tus manos está elegir ahora. Haz buenas obras, ellas serán la semilla de una gloria eterna. Nuestras obras no se desvanecen como pudiera creerse, sino que las obras temporales son como semilla de eternidad. (San Bernardo).

    La paciencia 
    Orad por los que os persiguen.

    ORACIÓN

    Dios omnipotente, que esta augusta solemnidad de San Gaciano, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    18 de Diciembre

  • Expectación del Parto de la Santísima Virgen
  • San Gaciano, Obispo
  • San Winebaldo, Abad
  • Santos Rufo y Zósimo, Mártires
  • SAN LÁZARO,(*) Obispo

    17 de diciembre

    Las hermanas de Lázaro enviaron a decir a Jesús: Señor, aquél a quien amas está enfermo. (San Juan, II, 3).

    San Lázaro, de Betania, hermano de Marta y de María, tuvo la dicha de ser resucitado por Jesucristo, que mucho lo amaba. Lleno de gratitud para con su benefactor, predicó su divinidad con tanto celo, que los judíos -dice la leyenda- lo desterraron junto con sus dos hermanas. Puesto en una embarcaci6n sin remos ni timón, habría abordado en Marsella y llegado a ser el primer obispo de esta ciudad.

    MEDITACIÓN
    MEDITACIÓN SOBRE
    LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

    I. El ruego de las hermanas de Lázaro es admirable. Se dirigen a Jesucristo y le dicen: Señor, aquél a quien amas está enfermo.¿Quieres tú ser ayudado en tus necesidades? Preséntalas ante Jesucristo, él te ama y quiere ayudarte. No te desanimes, persevera en la oración; cuando todo parezca desesperado, hay que esperar todo de Dios. ¿No es verdad, acaso, que tú ordinariamente no te diriges a Dios sino después de haber reconocido la inutilidad de todo socorro humano? Es preciso invocar, en primer lugar, el Nombre de Dios Y, después de esto, buscar los medios convenientes para llevar a cabo tus propósitos.

    II. Jesús fue finalmente; derramó lágrimas en la tumba de Lázaro, agradeció a su Padre celestial y, después, llamó a su amigo en alta voz. Aprende de Jesús a agradecer a Dios las gracias que te concede, si quieres obtener otras nuevas. Alégrate, alma mía: tanto te ama Jesús cuanto amó a Lázaro. Señor, aquél a quien amáis está enfermo: basta que Vos conozcáis su mal, porque Vos no abandonáis a los que os aman. (San Agustín).

    III. Lázaro obedeció de inmediato a la voz de Jesús y salió de su tumba. Ya hace mucho tiempo, Señor, que me invitáis a salir del pecado en que estoy amortajado; pero estoy sordo a vuestras santas inspiraciones: ¡ya es tiempo de obedeceros! ¡Oh Vida que me dais la vida, Vos por quien vivo yo y sin el cual me muero!, ¿dónde os encontraré, a fin de morir a mí mismo y de vivir de Vos? (San Agustín).

    La confianza en Dios
    Orad por los enfermos.

    ORACIÓN

    Dios, que por vuestro Hijo unigénito, sacasteis de la tumba a Lázaro muerto desde hacía cuatro días, hacednos surgir de la tumba de nuestros pecados, a fin de que merezcamos ser admitidos en la sociedad de vuestros elegidos. Por J. C. N. S. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    17 de Diciembre

      Hoy 16 de Diciembre de 2009

      La Estadística del Blog ha superado las:

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      SAN EUSEBIO,(*) Obispo y Mártir

      16 de diciembre

      La voluntad de Dios es que seáis santos. (1 Tesalonicenses, 4, 3).

      San Eusebio, obispo de Verceil, fue exilado en Palestina por haber sostenido, en el Concilio de Milán, la fe de Nicea contra los obispos arrianos protegidos por el emperador Constancio. Las cartas que escribió a su pueblo desde el fondo de su confinamiento nos revelan la inaudita crueldad de los arrianos para con él y la admirable firmeza de su fe. Después de la muerte de Constancio, no quiso aprovecharse del permiso concedido a los obispos exilados para volver a sus diócesis, sino después de haber asistido al Concilio de Alejandría, y recorrido las provincias de Oriente inficionadas de arrianismo para hacer volver a los extraviados. Murió en Verceil hacia el año 370.

      MEDITACIÓN
      SOBRE LA IMITACIÓN
      DE LOS SANTOS

      I. Nunca entrarás en el cielo, si no imitas a los santos, y no los imitarás si la lectura de su vida no te enseña lo que hicieron. Consagra todos los días algunos instantes a esta lectura; y, si puedes, reúne a tus servidores para hacer esta lectura en común. ¡Tanto tiempo se pierde en conversar con los hombres, y no se encuentra ni siquiera un momento libre para platicar con los santos!

      II. Esfuérzate en imitar, en la medida en que lo puedas, las virtudes que notes en la vida de los santos. Considera, sobre todo, que ellos han estado unidos a Dios mediante la oración, que han sido austeros para consigo y caritativos para con el prójimo. Ningún santo encontrarás que no haya tenido estas tres cualidades. ¿Las posees tú ? Sin ellas no hay que esperar el paraíso. No basta, para ir al cielo, profesar la religión cristiana en cuyo seno vivieron ellos; es preciso también conformar nuestras costumbres a la santidad de nuestra fe ya los buenos ejemplos que nos dieron. De nada nos servirá que nuestra religión sea buena, si nuestra vida es mala. (Salviano).

      III. Elige como patrono a un santo que se haya encontrado en posición parecida a la tuya, y regula tu conducta con sus ejemplos. Imita también las virtudes del santo cuyo nombre tienes, y del que hayas elegido cada mes como protector especial tuyo. En todas tus necesidades temporales y espirituales, recurre a los santos. Examina tu vida: ¿a qué santos imitas? ¿Acaso no sigues un camino totalmente opuesto al que ellos recorrieron? ¡Ten cuidado! Aprende de uno la humildad, de otro la paciencia: que uno te enseñe el silencio, otro la dulzura. (San Jerónimo).

      La imitación de los santos
      Orad por las órdenes religiosas.

      ORACIÓN

      Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Eusebio, vuestro mártir pontífice, haced que honrando su nacimiento al cielo, experimentemos los efectos de su protección. Por J. C. N. S. Amén.

      * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

      Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

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      los Santos

      16 de Diciembre

      SAN MESMÍN,(*) Abad

      15 de diciembre

      Acuérdate de dónde has caído; haz penitencia y vuelve a tus primeras obras. (Apocalipsis, 2, 5).

      San Mesmín entró en el monasterio de Micy, cerca de Orléans, del que fue más tarde el segundo Abad. Con el correr del tiempo había de dejarle su nombre: hoy se llama San Mesmín. En muchedumbre iba la gente tras él para formarse en la perfección cristiana. Los señalados milagros que Dios obró por su intermedio aumentaron aun más su reputación de santidad. Murió recomendando la caridad a sus religiosos, el 15 de diciembre del año 520.

      MEDITACIÓN 
      SOBRE TRES CLASES
      DE CONVERSIONES

      I. Hay algunos que se dan a Dios desde su tierna juventud, y que parece hubieran bebido la piedad con la leche. Dichoso aquél que lleva el yugo del Señor desde su adolescencia, porque el hábito de practicar la virtud trócase para él en una segunda naturaleza. Da a Dios las primicias de tu vida, desde muy temprano hazle el sacrificio de ti mismo; tu cruz te parecerá más ligera a medida que tengas más edad.

      II. Existen otras personas que dan al mundo la flor de su vida y que, después de haber experimentado la vanidad de sus placeres, se disgustan de ellos y se dan a Dios. Si estás entre éstos, llora con la amargura de tu alma los años que sacrificaste al mundo; con fervor debes suplir el poco tiempo que te queda. Si todavía no has comenzado a servir a Dios apúrate a hacerlo: comienza desde hoy, porqueDios ha pro metido el perdón al arrepentido, pero no ha prometido  el mañana al pecador que aplaza su penitencia. (San Agustín).

      III. En fin, hay personas que, al comienzo de su conversión, son todo fuego para los ejercicios de pie- dad pero poco a poco su celo se enfría y terminan por volver a sus antiguos placeres. Si por desgracia fueras tú uno de éstos, compara, por favor, las dulzuras y la tranquilidad de que gozabas en aquel entonces, con la turbación y los remordimientos que te inquietan ahora. Piensa en los motivos que te habían excitado al servicio de Dios: las mismas causas producirán los mismos efectos.

      La penitencia
      Orad por la conversión de los herejes.

      ORACIÓN

      Señor, que la intercesi6n del bienaventurado Mesmín, abad, nos haga agradables a vuestra Majestad, a fin de que obtengamos por sus oraciones lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. CN. S. Amén.

      *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

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      15 de Diciembre

      Hoy 14 de Diciembre de 2009

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      SAN NICASIO,(*) Obispo y Mártir

      14 de diciembre

      Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí, (San Mateo, 15, 8).

      San Nicasio era arzobispo de Reims cuando esta ciudad fue pillada por los bárbaros, El santo se retiró a una iglesia con su hermana Eutropia, a fin de morir al pie de los altares como víctima de Jesucristo. Los soldados lo decapitaron en el momento en que pronunciaba estas palabras de David: Mi alma se adhirió al suelo, y cuando se le hubo separado la cabeza del tronco, terminó el versículo: Señor, vivifícame según tu palabra.

      MEDITACIÓN
      SOBRE LA ORACIÓN VOCAL

      I. Las oraciones vocales son muy agradables a Dios; Él mismo enseñó a sus apóstoles la oración dominical, y quiso que nosotros la recitáramos, La oración vocal es útil a los que comienzan a practicar la virtud, como a los que han avanzado ya en el camino de la perfección. ¿Qué oraciones vocales rezas tú? Ordena tus prácticas de devoción, y sé fiel y constante en lo que hayas determinado.

      II. Dios se quejaba por boca del profeta Isafás de que su pueblo lo honrase con los labios mientras su corazón estaba alejado de Él; ¿no podría quejarse de lo mismo respecto de ti? San Agustín lloraba de ternura oyendo cantar los salmos de David; y tú, ¿cómo asistes a los oficios divinos? Acuérdate que si quieres que Dios escuche tus plegarias, debes obedecer sus inspiraciones. ¿Con qué derecho nos quejamos de no ser escuchados por Dios, cuando nosotros no lo escuchamos a Él? (Salviano).

      III. Dios prefiere un Padrenuestro piadosamente recitado a largas oraciones rezadas a prisa y sin atención. Pesa cada una de las palabras de esta oración que Jesús mismo ha compuesto; haz lo mismo con todas aquéllas que recitas. ¡Qué honor me hacéis, Señor, permitiéndome que os hable en todo tiempo y en todo lugar! Pero,¡qué vergüenza para mí ver que lo hago con tan poco respeto! ¿Cómo estaría Dios contigo, si tú no estás contigo mismo? ¿Si tú no te oyes, cómo te oirá Dios?

      El amor a la oración
      Orad por el aumento de la devoción.

      ORACIÓN

      Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Nicasio, vuestro pontífice mártir, haced que al mismo tiempo que celebramos su nacimiento al cielo, experimentemos los efectos de su protección. Por J. CN. S. Amén.

      *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

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      los Santos

      14 de Diciembre

      SANTA MISA DOMINICAL

      DOMINGO «GAUDETE»
      TERCERO DE ADVIENTO

      ESTACIÓN DE SAN PEDRO DEL VATICANO

      Yo soy voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor.

      Yo soy voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor.

      Semidoble de 2ª clase – Ornamentos rosados

      «El Señor está cerca». He aquí el anuncio que nos hace hoy la Iglesia,he aquí por qué nos incita hoy a la alegría y por qué se viste Ella misma hoy de fiesta, con ornamentos rosados, con flores en los altares, con acordes del órgano. Está la Iglesia impaciente por recibir al Señor, y nos contagia a nosotros de esta santa ansiedad. ¡Es Señor está cerca! Más aun: «Entre nosotros está Uno a quien muchos no conocen». Esta queja amarga del Bautista  desgraciadamente es también hoy verdadera. ¡Un año más lamará a nuestras puertas el que puede remediar nuestras necesidades. Y muchos estarán dormidos!

      Introito. S. 24, 4

      INTROITUS – Gaudéte in Domino semper: íterum dico, gaudéte. Modéstia vestra nota sit ómnibus homínibus: Dóminus enim prope est. Nihil sollíciti sitis: sed in omni oratióne petitiónes vestræ innotéscant apud Deum. Ps. 84, 2. Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. V. Glória Patri IntroitoGozaos siempre en el Señor; otra vez os digo: gozaos. Vuestra modestia sea patente a todos los hombres: El Señor está cerca. No andéis solícitos de cosa alguna: mas con insistente oración haced conocer a Dios vuestras peticiones. – Ps. Bendijiste, Señor, a tu tierra: apartaste la cautividad de Jacob. Gloria al Padre.

      El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas.

      Oración-Colecta

      ORATIOAurem tuam, quæsumus, Dómine, précibus nostris accómmoda: et mentis nostræ ténebras grátia tuæ visitatiónis illústra: Qui vivis. Aplica Señor, tu oído a nuestros ruegos y alumbra las tinieblas de nuestra muerte por la gracia de tu Venida Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos..

      Epístola

      «El Señor está cercano»; por lo mismo debemos alegrarnos y poner orden y moderación en toda nuestra vida, para que con su venida recibamos la paz del Espíritu Santo, que es la estabilidad inquebrantable del alma en el servicio de Dios.

      Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Philippénses.Philipp. 4, 4-7  – Fratres: Gaudéte in Dómino semper: íterum dico, gaudéte. Modéstia vestra nota sit ómnibus homínibus: Dóminus prope est. Nihil sollíciti sitis: sed in omni oratióne, et obsecratióne, cum gratiárum actióne, petitiónes vestræ innotéscant apud Deum. Et pax Dei, quæ exsúperat omnem sensum, custódiat corda vestra, et intelligéntias vestras, in Christo Jesu Dómino nostro. Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a los Filipenses (IV, 4-7) Hermanos: Gozaos siempre en el Señor: otra vez os digo: gozaos. Vuestra modestia(1) sea patente a todos los hombres: el Señor está cerca. No andéis solícitos de cosa alguna; mas con insistente oración y ruegos, con hacimiento de gracias, haced conocer a Dios vuestras peticiones. Y la paz de Dios, que sobrepuja a todo pensamiento, guarde vuestros corazones y vuestras inteligencias en Nuestro Señor Jesucristo.

      Salmodia

      GRADUALEPs. 79, 2-3 et 2Qui sedes, Dómine, super Chérubim, éxcita poténtiam tuam, et veni. V. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph.ALLELUIA, allelúja. V. Excita, Dómine, poténtiam tuam, et veni, ut salvos fácias nos. Allelúja. Gradual.  – Tú, Señor, que estás sentado sobre los Querubines, excita tu poder y ven. Tú que gobiernas Israel, atiende: Tú que guías a José como ovejuela.Aleluya, aleluya. Excita, Señor, tu poder, y ven a hacernos salvos. Aleluya.

      En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

      Evangelio

      U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 1, 19-28 In íllo témpore: Misérunt Judæi ab Jerosólymis sacerdótes et levítas ad Joánnem, ut interrogárent eum: Tu quis es? Et conféssus est, et non negávit: et conféssus est: Quia non sum ego Christus. Et interrogavérunt eum: Quid ergo? Elías es tu? Et dixit: Non sum. Prophéta es tu? Et respóndit: Non. Dixérunt ergo ei: Quis es, ut respónsum demus his, qui misérunt nos? Quid dicis de te ipso? Ait: Ego vox clamántis in desérto: Dirígite viam Dómini, sicut dixit Isaías prophéta. Et qui missi fúerant, erant ex pharisæis. Et interrogavérunt eum, et díxérunt ei: Quid ergo baptízas, si tu non es Christus, neque Elías, neque prophéta? Respóndit eis Joánnes, dicens: Ego baptízo in aqua: médius autem vestrum stetit, quem vos nescítis. Ipse est, qui post me ventúrus est, qui ante me factus est: cujus ego non sum dignus ut solvam ejus corrígiam calceaménti. Hæc in Bethánia facta sunt trans Jordánem, ubi erat Joánnes baptízans.

      Credo

      U Continuación del Santo Evangelio según San Juan (I, 19-28) – En aquel tiempo: Enviaron los judíos, sacerdotes y levitas de Jerusalén, a preguntar a Juan: ¿Tú, quién eres? Y confesó y no negó; y confesó: Que yo no soy el Cristo. Y le preguntaron: ¿Pues quién eres? ¿Eres tú Elías? Y dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No. Y le dijeron: Pues, ¿quién eres, para que podamos dar respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo? Él dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta. Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron y le dijeron: Pues, ¿por que bautizas, si tu no eres el Cristo, ni Elías, ni Profeta? Juan les respondió y dijo: Yo bautizo(2)con agua: mas en medio de vosotros está Aquél a quien vosotros no conocéis. Este es el que ha de venir en pos de mí.: el cual es antes que yo: y al cual yo no soy digno de desatar la correa de su zapato. Esto aconteció en Betania de la otra parte del Jordán, en donde estaba Juan bautizando. Credo.
      OFFERTORIUM Ps. 84, 2 –   Benedisísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob: remisísti iniquitátem plebis tuæ. Ofertorio. – Bendijiste, Señor a tu tierra; pusiste término a la cautividad de Jacob: perdonaste la maldad de tu pueblo.

      Oración-Secreta

      Devotiónis nostræ tibi, quæsumus, Dómins, hóstia júgiter immolétur: quæ et sacri péragat institúta mystérii, et salutáre tuum in nobis mirabíliter operétur. Per Dóminum. Rogámoste, Señor, que la hostia de nuestra devoción se inmole perpetuamente en tu presencia; que ella cumpla los fines para los cuales instituiste este misterio, y opere maravillosamente en nosotros tu salvación. Por Jesucristo Nuestro Señor. ..

      Prefacio de la Sma. Trinidad
      (Durante la semana, Prefacio común)

      Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
      COMMUNIO. Dícite: pusillánimes confortámini, et nolíte timére: ecce Deus noster véniet, et salvábit nos. Comunión.Decid a los pusilánimes: alentaos, y no temáis; mirad que nuestro Dios vendrá, y nos salvará. ..

      Oración-Postcomunión

      POSTCOMMUNIO – Implorámus, Dómine, cleméntiam tuam: ut hæc divína subsídia, a vítiis expiátos, ad festa ventúra nos præparent. Per Dóminum. Imploramos, Señor, tu clemencia, para que estos divinos subsidios, purificándonos de nuestros vicios, nos preparen(3) a las fiestas que se acercan. Por Jesucristo Nuestro Señor...
      •  (1) Se quiere aconsejar aquí el cumplimiento exacto de los deberes de estado, que es el que da el modo y medida de todas las virtudes.
      •  (2) El bautismo de Juan era, por una parte, un símbolo exterior que el Bautista usaba para inculcar a los hombres un cambio de vida y la limpieza de corazón, fruto de la penitencia; y, por otro, un anuncio del verdadero bautismo regenerador de Cristo.
      •  (3) La mejor preparación para Navidad es, pues la purificación de los vicios y pecados, mediante una buena confesión.
      • Tomado de:
      • http://misa_tridentina.t35.com/

      TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

      Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron y le dijeron: Pues, ¿por que bautizas, si tu no eres el Cristo, ni Elías, ni Profeta? Juan les respondió y dijo: Yo bautizo con agua: mas en medio de vosotros está Aquél a quien vosotros no conocéis. Este es el que ha de venir en pos de mí.: el cual es antes que yo: y al cual yo no soy digno de desatar la correa de su zapato. Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 1, 19-28

      Y los que habían sido enviados eran de los fariseos. Y le preguntaron y le dijeron: Pues, ¿por que bautizas, si tu no eres el Cristo, ni Elías, ni Profeta? Juan les respondió y dijo: Yo bautizo con agua: mas en medio de vosotros está Aquél a quien vosotros no conocéis. Este es el que ha de venir en pos de mí.: el cual es antes que yo: y al cual yo no soy digno de desatar la correa de su zapato. Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 1, 19-28

      Iglesia de Santa Lucía

      San Cristóbal de las Casas Chiapas

      FIESTA PATRONAL: 13 DE DICIEMBRE

      TEMPLO DE SANTA LUCÍA

      De 1819 data esta construcción que nombra a este popular barrio de la ciudad, demolida para la segunda mitad del siglo XIX. En su lugar, el ingeniero coleto Carlos Z. Flores construyó entre 1884 y 1892 el edificio actual, de estilo neoclásico con elementos neogóticos, que mantiene la estructura tradicional de las iglesias de la región: una sola nave cubierta de madera y teja.

      TEMPLO DE SANTA LUCÍA

      La inscripción del remate de la fachada se refiere quizá a la fecha de la consagración del recinto. Su ornamentación, es puramente aruitectónica, con pilastras adosadas, arcos apuntados y cúpula de media naranja. En el interior, especialmente luminoso, se funden también elementos neoclásicos y neogóticos que remiten a las corrientes en boga en el paso del siglo XIX y XX. El retablo mayor es neogótico.

      La escultura del Señor del Coro, de la autoría de Juan de Figueroa, data del siglo XVII.

      Para ver un VIDEO RECORRIDO clic aquí

      Tomado de: http://tu-comitandedominguez.com

      SANTA LUCÍA,(*) Virgen y Mártir

      13 de diciembre

      En esto se demostró la caridad de Dios hacia nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que por Él tengamos la vida. (1 Juan, 4, 9).

      Santa Lucía, virgen de Siracusa, habiendo obtenido la curación de su madre orando sobre la tumba de Santa Ágata, de inmediato le pidió permiso para distribuir a los pobres la dote que le había destinado. Su pretendiente la denunció al juez como cristiana. El tirano la hizo prender y ordenó se la condujese a un infame lugar; pero no les fue posible moverla del lugar en que estaba. Empleóse el hierro y el fuego: ella pidió a Dios que prolongase su martirio para fortificar a los cristianos en la fe, predijo la tranquilidad de que gozaría la Iglesia después de la muerte de los emperadores Diocleciano y Maximino, y entregó su alma a Dios, hacia el año 304.

      MEDITACIÓN
      SOBRE LA DIGNIDAD
      DEL HOMBRE

      I. Preciso es que el hombre sea algo grande puesto que Dios creó para él el mundo y todas las cosas que encierra. Considera lo que existe de más bello en el firmamento y en toda la tierra, y después di: Cosa más grande soy que todas esas maravillas, porque ellas no han sido creadas sino para servirme. Oh Dios mío, Vos honráis demasiado a vuestros amigos; cuánto agradecimiento os debemos! Pero, ¡cuán desgraciados somos al hacernos esclavos de esas creaturas de las cuales somos soberanos!

      II. El fin para el cual hemos sido creados hace ver claramente la grandeza y la nobleza del hombre. Dios nos ha sacado de la nada para servirle y para poseerle un día: he aquí nuestro fin durante esta vida y durante la eternidad. Cristiano, levanta tu corazón; no estás en este mundo para gozar de él, sino para servir a Dios y para amarlo. ¿Por qué, pues, abandonar a Dios, fuente de todo bien? ¿Por qué buscar placeres imperfectos entre las creaturas? Elevemos nuestros ojos al cielo, a fin de que la tierra no nos seduzca con sus diversiones y placeres. (San Cipriano).

      III. El precio que Jesucristo ha pagado para rescatarnos es una prueba convincente de la estima que Dios hace del hombre, puesto que prefirió sacrificar a su Hijo antes que dejar perder a esta noble creatura. Vemos con ello lo que valemos y cuánto nos estima Dios. Recordemos, pues, que Jesucristo, después de haber dado tanto por nosotros, espera mucho de nosotros. Él sabe cuánto le hemos costado; no nos menospreciemos pues, nosotros que somos tan preciosos a los ojos de Dios. (San Eusebio).

      La pureza
      Orad por los vírgenes.

      ORACIÓN

      Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y que la fiesta de la bienaventurada Lucía, virgen y mártir, al mismo tiempo que regocija nuestra alma, la enriquezca con los sentimientos de una tierna devoción.  Por J. C. N. S. Amén.

      *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

      Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

      los Santos

      13 de Diciembre

      • Santa Lucía, Virgen y Mártir
      • Santa Otilia u Odilia, Virgen
      • San Eustracio y Compañeros, Mártires
      • San Josse o Judoc
      • San Auberto, Obispo de Cambrai y Arrás
      • Beato Juan Marinoni
      • Beato Antonio Grassi
      • Santa Nona

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      Hoy 12 de Diciembre de 2009 este Blog Cumple su Primer Año de Existencia

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      ¡Gracias a Dios!

      Santuario de Santa María de Guadalupe

      Capilla del Cerrito

      La tradición guadalupana nos transmite que en la punta del cerro del Tepeyac fue donde Juan Diego tomó las rosas para mostrarlas al obispo Zumárraga como prueba de las apariciones de la Siempre Santa María de Virgen de Guadalupe. Sin embargo, no se levantó una capilla en este lugar sino hasta 1666, cuando un panadero y su mujer: Cristóbal de Aguirre y Teresa Pelegrina, pagaron la construcción de una iglesia pequeña. Esta resultaba insuficiente para la cantidad de peregrinos que querían conocer el lugar milagroso, por lo que en 1749 se construyó una nueva de mayores dimensiones.

      Antigua Basílica de Santa María de Guadalupe

      Este edificio, el cuarto levantado en honor a Santa María de Guadalupe, fue consagrado el 1 de mayo de 1709. El arquitecto Pedro de Arrieta colocó en cada una de las puertas un relieve con una de las apariciones a Juan Diego y las imágenes de apóstoles y profetas. Las cuatro torres, la cúpula y el arco poligonal sobre la puerta principal, se colocaron para así poder relacionar este templo, de manera simbólica, con el Templo de Salomón en la ciudad de Jerusalén que seguía estas mismas formas según la escritura. Con ello se pretendía mostrar que la Nueva España era, también, un territorio sacralizado, escogido por la Madre del Señor.

      En 1749 el templo recibió la categoría de Colegiata, lo que significa que para dirigirlo y atender a los fieles habría un cabildo o grupo de sacerdotes que trabajarían bajo el mando de un Abad.

      Todos ellos, durante las misas más relevantes, tomaban asiento en un mueble tallado en madera colocado a la mitad de la nave o pasillo central; la sillería del coro fue retirada en 1895, con motivo de las transformaciones que se le hicieron al templo con motivo de la coronación de la Virgen (algunos fragmentos, como la reja que cerraba su acceso, pueden ser visitados tanto en el Museo como en la anexa capilla del Sagrario). En ese mismo año se colocaron el baldaquino o trono monumental sobre el altar mayor, y las pinturas de gran formato que decoran la iglesia en su interior, donde se narran los principales acontecimientos del culto guadalupano. En 1904, en reconocimiento a la devoción de los fieles, el templo adquirió la categoría de Basílica, palabra que proviene del griego y significa “casa regia”. Las columnas que en la parte interior sostienen la cúpula permanecen rodeadas de concreto para fortalecer la estructura, dañada por las condiciones del subsuelo que al ser tan fangoso, ha producido un hundimiento desigual. Cerrada por cuestiones de conservación desde 1976, fue reabierta al culto el 5 de mayo de 2000 con motivo del 2º Congreso Eucarístico Nacional, ocasión en la que, por decreto del Arzobispo de México Norberto Rivera, se convirtió en templo expiatorio, es decir, casa de oración donde de manera permanente está expuesto el santísimo Sacramento para expiación de pecados.

      La Tilma de San Juan Diego en el interior de la Nueva Basílica de Santa María de Guadalupe

      Tomado de: http://www.virgendeguadalupe.org.mx/santuario/recorrido_recinto.htm

      El Misterio de la Virgen de Guadalupe Mejicana

      Estudio Científico

      Santa María de Guadalupe salva a nuestra patria y conserva nuestra fe.

      Conferencia pronunciada en la Caja de Ahorros de Toledo

      Como mi vídeo de la Sábana Santa ha tenido tanta difusión, pensé hacer algo de la Virgen.
      Se me ha ocurrido que el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe mejicana, me daba ocasión de hacer algo parecido a la Sábana Santa: ciencia y fe. Son dos hechos que no tienen explicación científica natural.
      Si los estudios de la NASA americana han descubierto en la Sábana Santa la imagen grabada a fuego de Jesucristo, el estudio de los ojos de la Virgen de Guadalupe mejicana confirma que la imagen no es obra humana, sino que es de origen sobrenatural.

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      Empecemos por la historia.
      En diciembre de 1531 la Virgen se aparece varias veces al indio Juan Diego en el Monte Tepeyac, de sólo cuarenta metros de altura, hoy en la actual capital de Méjico, Distrito Federal.
      Le pide que quiere allí un templo en el llano. Que se lo diga al Obispo. Y le añade: «Como Madre, allí mostraré mi clemencia amorosa para todos los que soliciten mi amparo. Y oiré sus lágrimas y sus ruegos para darles consuelo y alivio. Porque soy vuestra Madre compasiva».
      Fray Juan de Zumárraga, primer Obispo de Méjico, de la Orden Franciscana, recibe amablemente al indio.
      Pero le dice que necesita una prueba para estar seguro de que lo que le dice es verdad.
      Como señal, la Virgen le dice al indio que suba a la colina, coja unas rosas y se las lleve al Obispo.
      Era diciembre. Juan Diego no lo dudó. Allí estaban las rosas.
      Las recogió en la tilma y se las llevó al Obispo como señal de que Ella quería allí un templo.
      La tilma, era el nombre en «náhuatl», la lengua que hablaba Juan Diego, del poncho o capa que utilizaban los indios pobres mejicanos, anudada al hombro.
      Cuando Juan Diego está delante del Obispo y suelta la tilma donde llevaba las rosas, éstas cayeron al suelo. Como no era tiempo de rosas, el Obispo comprendió que la señal era verdadera.
      En la tilma apareció estampada la imagen de la Virgen.
      Esto ocurrió el 12 de diciembre de 1531.
      El Obispo emocionado, tomó en sus manos la tilma de Juan Diego y la colocó en su oratorio. Después la trasladó a la Iglesia Mayor de la ciudad para que fuera venerada por la multitud devota.
      Esta tilma o ayate con la imagen de la Virgen fue llevada después a una ermita que se construyó en el Monte Tepeyac. Esta ermita provisional de paja y adobe se construyó en dos semanas. El 26 de diciembre de 1531 una solemne procesión, con el Obispo y todas las autoridades, trasladaba la tilma de Juan Diego al pequeño santuario que acogió la reliquia hasta 1557. El segundo Obispo de Méjico, Don Alonso de Montúfar, dominico, construyó otra ermita que estuvo en servicio hasta 1622.
      Después se han ido sucediendo siete templos, hasta la actual basílica que se dedicó el 11 de febrero de 1976 con una capacidad para diez mil personas.

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      Cuando la Virgen se apareció en el Tepeyac en el mes de diciembre de 1531, hacía sólo diez años que Méjico había sido conquistado por Hernán Cortés, con sus quinientos soldados. Aquel año de 1519, lo que hoy es la República Mejicana, estaba habitada por trescientas tribus, enemigas entre sí, y dominadas por los aztecas. Entonces esta zona estaba prácticamente deshabitada. Al erigirse la ermita, fueron aumentando alrededor las edificaciones.
      El pueblo de Guadalupe aparece por primera vez en un Acta del Ayuntamiento de Méjico el 3 de diciembre de 1563. El 24 de junio de 1751 se le da rango de Villa (como Madrid), por cédula real, con escudo de armas, donde aparece Juan Diego con la tilma enseñando la imagen grabada en ella.
      El 12 de febrero de 1828 fe elevada por decreto a la categoría de ciudad, y en 1931 fue absorbida por el monstruo del Distrito Federal, y disminuida a Delegación.

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      La ciudad de Méjico en 1531 se llamaba Tenochtitlán. Era la capital del Imperio Azteca y estaba rodeada de lagos. El Monte Tepeyac está junto al lago salado Texcoco. Maderas próximas a este lago salado no han durado más de cien años. El mismo hierro se pudre. La tilma de Juan Diego tiene ya más de cuatrocientos cincuenta años, y se conserva en perfecto estado. Se han hecho pruebas con tejidos de fibra de maguey, como la tilma de Juan Diego, y se ha visto que a los veinte años el tejido se descompone por putrefacción.
      Es inexplicable que la tilma de Juan Diego haya durado cuatrocientos cincuenta años.
      La imagen, que tiene metro y medio de estatura, está hoy protegida por un cristal, pero durante 116 años, hasta 1647, estuvo sometida al polvo, a la humedad, al salitre del próximo lago Texcoco, a los excrementos de moscas e insectos, al humo de centenares de velas votivas, al contacto de los dedos, medallas, cruces, rosarios, anillos, pulseras y toda clase de objetos. Razón de sobra para que estuviera enormemente deteriorada, y no es así. La imagen está tan fresca y el colorido es tan brillante como si se acabara de pintar.
      El que la imagen estuviera deteriorada después de estos avatares no le quitaría verosimilitud a las apariciones, si éstas se prueban por distintas razones, pero el que haya superado tantos avatares es una confirmación.
      Es más, Carlos María Bustamante certifica que en 1791, estando unos trabajadores limpiando el marco de plata, se les derramó un frasco de ácido nítrico que recorrió el cuadro de arriba a abajo. Lo natural es que hubiera destrozado el lienzo. Pues sólo hay una leve mancha que casi no se ve.
      Sobre este hecho se conserva el expediente original en el archivo de la Basílica de Guadalupe.

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      Cuando estuve en Méjico, para documentarme sobre este vídeo, asistí en el Salón del lNDOSOC (Colonia Guadalupe Inn.) de Méjico D.F. a una conferencia de la Sra. Margarita Zubiría de Martínez Parente, miembro del Centro de Estudios Guadalupanos, y le oí decir que la tilma de Juan Diego está colocada sobre una placa metálica, cuya temperatura oscila alrededor de los quince grados centígrados, mientras que la tilma se mantiene constantemente a treinta y seis grados y medio, que es la temperatura de un cuerpo humano sano.

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      Entre los prodigios de la Virgen de Guadalupe llama la atención el ocurrido el 14 de noviembre de 1921, a las 10:30 de la mañana, cuando Luciano Pérez Carpio subió «devoto» al altar y colocó a los pies de la Virgen de Guadalupe un enorme ramo de flores en el que escondida llevaba una poderosa bomba.
      Los efectos de la explosión fueron aparatosos: destruyó las gradas de mármol del altar que sostenía la imagen, hizo volar por los aires los pesados candelabros, retorció un gran crucifijo de metal que todavía se exhibe en ese estado, convirtió en polvo jarrones, floreros y vidrios de casas cercanas a la basílica, y el cristal de un cuadro de San Juan colgado detrás de la Virgen de Guadalupe. Prodigiosamente la imagen de la Virgen de Guadalupe no recibió ni un rasguño. Más aún, quedó intacto el cristal que la protegía. Y entonces no había cristales antibala.

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      El Dr. Phillip S. Callaghan, del equipo científico de la NASA americana, biofísico de la Universidad de Kansas (EE.UU.), investigador, científico y técnico en pintura, y el Profesor Jody Brant Smith, «Master of Arts», de la Universidad de Miami, Catedrático de Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Pensacolla, examinaron la imagen con rayos infrarrojos.
      En su libro «La tilma de Juan Diego» exponen el estudio realizado, y distinguen las partes retocadas y los añadidos a la imagen de mano humana, hechos sobre el original. El padre Faustino Cervantes, especialista en temas guadalupanos y traductor del libro de Smith y Callaghan, dice que algunas de las cosas que ellos consideran añadidos pueden ser sólo «intensos retoques».
      Entre éstos pueden estar oro sobre los rayos y plata sobre la luna.
      Franyutti opina que la imagen tiene muchos añadidos.
      Pero si se eliminaran el ángel, la luna, etc., la imagen perdería la «proporción áurea» que es la expresión perfecta de la armonía estética, universalmente buscada en las obras de arte de Egipto, Grecia, Roma, Renacimiento, etc., y a la que responde perfectamente la imagen de la Virgen de Guadalupe según los estudios de Juan Homero Hernández. Además, las descripciones más antiguas de la imagen, como la de Antonio Valeriano, contemporáneo de los acontecimientos, en su «Nícan Mopóhua» presenta la imagen como está actualmente.

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      La imagen está grabada sobre un tejido de ayate hecho con fibra de maguey, parecido a la pita, sin preparar. Es un tejido burdo. Incluso se ve a trasluz el movimiento de un brazo, como a través del enrejado de una celosía. Es transparente a pesar de lo grueso que es el hilo.
      Sus dimensiones son 104 x 170 centímetros, y está formada por dos partes unidas en el medio por una burda costura vertical, efectuada con un hilo de maguey. El pintor Miguel Cabrera dice en su libro «La maravilla Americana», que la imagen está también en el revés de la tilma.
      Es imposible que manos humanas hayan pintado esta imagen sobre este lienzo sin prepararlo previamente con aparejo, apresto o imprimación, como se dice técnicamente.
      El profesor Don Francisco Camps Ribera, de Barcelona, reconocido mundialmente como experto en técnicas pictóricas, que ha trabajado en las primeras pinacotecas de España, ltalia, Francia, Bélgica, Holanda, Inglaterra, EE.UU. y Canadá, después de examinar la tela, observó que no estaba preparada para pintar sobre ella. Y concluyó: «Ningún artista humano hubiera elegido para realizar su obra un lienzo de esta calidad sin preparación».
      Tanto los científicos americanos, Smith y Callaghan, que trabajaron en la NASA americana (aunque su estudio sobre la Virgen de Guadalupe lo realizaron a nivel particular), como el pintor Francisco Camps Ribera, en su dictamen elaborado en 1954, afirman que en la imagen de la Virgen de Guadalupe no hay huella de pincel.
      El Dr. D. Ricardo Kühn, Director del Departamento de Química de la Universidad de Heidelberg (Alemania), y Premio Nobel de Química, analizó las fibras del ayate de Juan Diego. Su dictamen, sin conocimiento de la procedencia de las fibras, fue que no existía colorante, ni animal, ni vegetal, ni mineral, ni sintético. Se trata de un colorante desconocido.

      Es curioso que irregularidades del lienzo, por los hilos desiguales, resaltan más los rasgos. Por ejemplo: un hilo más grueso de lo normal pone de relieve el labio superior; y otro, el párpado del ojo derecho.

      El Dr. Enrique Graue, oftalmólogo de fama internacional, director de un hospital oftalmológico en Méjico, afirma: «Examiné los ojos con oftalmoscopio de alta potencia, y pude apreciar en ellos profundidad de ojo como al estar viendo un ojo vivo».
      En estos ojos aparece el efecto Púrkinje-Sánsom: se triplica la imagen en la córnea y en las dos caras del cristalino.
      Este efecto fue estudiado por el Dr. Púrkinje de Breslau y Sánsom de París, y en oftalmología se conoce por el fenómeno Púrkinje-Sánsom. Este fenómeno, exclusivo del ojo vivo, fue observado también en el ojo de la Virgen de Guadalupe, por el Dr. Rafael Torija con la ayuda de un oftalmoscopio. Él lo certifica con estas palabras: «Los ojos de la Virgen de Guadalupe dan la impresión de vitalidad».
      Lo mismo afirman los doctores Guillermo Silva Ribera, lsmael Ugalde, Jaime Palacio, etc. Desde el año 1950 los ojos de la Virgen de Guadalupe han sido examinados por una veintena de oftalmólogos.

      En 1951 D. Carlos Salinas descubrió un rostro humano en el ojo de la Virgen de Guadalupe. D. Carlos Salinas hizo un experimento fotografiando el ojo de su hija Teresa donde se reflejaba una imagen de la persona que tenía delante. Es exactamente lo que encontramos en el ojo de la Virgen de Guadalupe.
      Uno de los investigadores de los ojos de la Virgen de Guadalupe es el Dr.
      José Aste Tonsmann, peruano de nacimiento, doctor ingeniero, especialista en computadoras por la Universidad de Cornell, en Nueva York, y actualmente profesor de Investigación Operativa en la Universidad lberoamericana de Méjico, capital. Fue a Méjico para trabajar en el Centro de Investigación para el proceso digital de imágenes enviadas por satélite para estudiar la contaminación del aire de la capital de Méjico, que con sus veintidós millones de habitantes es una de las más contaminadas del mundo. Y al enterarse del misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe, esto le atrajo su atención. Cuando estuve en Méjico para documentarme sobre este vídeo, el Dr. Aste tuvo la amabilidad de concederme una entrevista de dos horas en su propia casa. Además me invitó a una conferencia suya, sobre su investigación, que conservo grabada en vídeo.
      El Dr. Aste hizo lo mismo que el Sr. Salinas con unas fotografías, tomadas sin cristal, del ojo de la imagen de la Virgen. El procedimiento consiste en dividir el ojo en cuadrículas de un milímetro cuadrado, y cada cuadrito de éstos en 1.600 cuadrículas de 15 x 15 micrones, por medio de un scaner o microdensitómetro, que es un microscopio electrónico de barrido. Cada milímetro cuadrado del original queda fragmentado en 25.000 pequeñísimos cuadrados que se amplían 2.500 veces, con lo cual se captan detalles imposibles de captar con un microscopio convencional. El ojo humano capta alrededor de unos treinta tonos grises. Con el microdensitómetro se captan doscientos cincuenta y seis.
      Esto hizo con los ojos de la imagen de la Virgen de Guadalupe. Y de esta manera descubrió en una córnea de siete milímetros, al parecer, la escena que la Virgen tenía delante, formada por un grupo de doce personas.
      Algunos atribuyen al Dr. Aste una interpretación subjetiva de las imágenes. Pero un especialista en análisis de «proceso digital de imágenes» interpreta estas figuras mejor que nosotros. Lo mismo que un médico interpreta una radiografía mejor que nosotros.
      El Dr. Aste ve en el ojo de la imagen la cabeza de un español, que fue la primera que descubrió D. Carlos Salinas. También ve el Dr. Aste al indio Juan Diego con un gorro. No es lógico que Juan Diego permaneciera cubierto delante del Obispo, pero tenía las manos ocupadas sujetando la tilma con las rosas, y no pudo quitarse el gorro. En el otro extremo se ve un indio sentado; probablemente algún enfermo o lisiado que fue a pedir socorro al Obispo. En medio se ve la cabeza de un anciano, que podría ser la del Obispo Zumárraga. La cara del obispo Zumárraga que el Dr. Aste descubre en el ojo de la Virgen se parece a la del obispo Zumárraga en un retrato suyo, pintado al óleo, pintado en 1548, el año que murió, que se hizo para el Hospital del Amor de Dios, que fue fundado por él, y que hoy se conserva en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, en Méjico, D.F. Este cuadro fue copiado por el célebre pintor guadalupano Miguel Cabrera, que empezó su carrera de pintor a los veinticuatro años y los cuadros de Guadalupe los empezó a pintar a los cuarenta y seis, es decir, después de veintidós años de pintor. Tal fue su profesionalismo, que resultó elegido para pintar la copia de la Virgen de Guadalupe que se mandaría oficialmente al Papa Benedicto XIV, y que llevó el padre Francisco López, de la Compañía de Jesús.
      En el grupo aparece la figura de una mujer negra. En un principio pareció ser un error. No era lógico encontrar negros en Méjico en 1531; pero revisando la «Historia de la Iglesia en Méjico», del padre jesuita Mariano Cuevas, se enteró que Zumárraga nombró en su testamento a su sirvienta negra.
      Es sorprendente que el Dr. Aste descubriera una negra en la escena sin tener conocimiento previo del testamento de Fray Juan de Zumárraga.

      Evidentemente que la identificación de las figuras del caballero español, Juan Diego, Zumárraga, etc. deberán ser comprobadas por ulteriores investigaciones, pero hay un hecho indudable: que las escenas gráficas que hay en estos ojos no pueden ser obra de mano humana.

      Las imágenes están en los dos ojos y con la conveniente inclinación.
      El hecho de que en los dos ojos aparezcan las mismas imágenes, excluye toda posibilidad de casualidad. Ni siquiera con la tecnología actual sería posible «pintar» las figuras «rescatadas» por la computadora en una córnea de siete milímetros.

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      Los estudios científicos realizados en la Virgen de Guadalupe podían terminar con las siguientes conclusiones:
      1) Científicamente no se explica la conservación del ayate cuatrocientos cincuenta años, pues lo normal es que no dure más de veinte.
      2) Científicamente no se explica cómo no se ha deteriorado la imagen a los cuatrocientos cincuenta años, de los que ciento dieciséis estuvo sin cristal y sometida al contacto de toda clase de objetos.
      3) Científicamente no se explica cómo no se destruyó el ayate cuando le cayó ácido nítrico de arriba a abajo.
      4) Científicamente no se explica cómo el ayate no sufrió daño alguno cuando la explosión de la bomba del 14 de noviembre de 1921, que destrozó todo lo que había cerca.
      5) Científicamente no se explica la diferencia de temperatura entre el ayate y la placa metálica.
      6) Científicamente no se explica que esta imagen esté realizada en un lienzo de estas características sin preparación adecuada.
      7) Científicamente no se explica cómo es posible que en esta imagen no haya colorante ni animal, ni vegetal, ni mineral, ni sintético.
      8) Científicamente no se explica que el ojo de la imagen tenga las características de un ojo humano vivo con el efecto Púrkinje-Sánsom.
      9) Científicamente no se explica que en un ojo de siete milímetros aparezcan doce figuras humanas.

      Después de todo esto parece lógico concluir que esta imagen no es de origen humano, pues no tiene explicación científica natural. Es lógico pensar en una intervención sobrenatural.
      Como dijo Pío XII, esta imagen es obra de «pinceles que no son de acá abajo». Humanamente no hay explicación para los interrogantes que presenta.

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      El relato de las apariciones se remonta a fechas muy próximas a éstas.
      Hay dos escritos en lengua azteca (náhuatl). El primero es uno breve del padre Juan González, capellán, confesor e intérprete del obispo Fray Juan de Zumárraga, que no entendía al indio Juan Diego. Esta breve narración conserva frases de Juan Diego al pie de la letra. Este relato lo entregó a Juan Tonaz, a quien el virrey Martín Enríquez mandó recoger los documentos relacionados con el hecho. Se escribió el año 1580. Está en el Museo Nacional de Méjico (manuscrito 1.475), y ha sido traducido por el P. Mario Rojas (Guadalajara. Jalisco. 1977).
      Hay otro relato más extenso, también en «náhuatl», que se ha hecho tradicional, y que se debe a Antonio Valeriano, un indio muy culto y sobrino de Moctezuma, contemporáneo de las apariciones. Lo terminó en 1548, el mismo año que murieron Juan Diego y Zumárraga. Se llama «Nícan Mopóhua», por sus dos primeras palabras, que significan «aquí se narra». Fue traducido al castellano por el bachiller D. Luis Becerra Tanco, conocedor del idioma «náhuatl» y experto en la historiografía indígena. Titula esta traducción: « Felicidad de Méjico».
      Luis Lasso de la Vega que fue capellán de Guadalupe durante diez años
      (1647-1657) y gran conocedor de la lengua «náhuatl» lo hizo imprimir en 1649.
      Antonio Valeriano nació en Atzcapotzalco el año 1516; fue alumno del Colegio de Santa Cruz en Santiago Tlatelolco, dirigido por los PP.
      franciscanos. De alumno pasó a maestro y rector, y luego llegó a ser gobernador durante treinta y dos años, desde enero de 1573 a agosto de 1605 en que murió. Gobernó con tal acierto y aceptación que mereció una carta de Felipe ll haciéndole muchas mercedes. Fue un auténtico humanista que, además del castellano y el «náhuatl», su idioma propio, dominaba el latín mejor que los españoles, según dicen las crónicas. Este texto del «Nícan Mopóhua», también ha sido traducido al español por el P. Mario Rojas, que quizás sea hoy día el mejor conocedor del idioma «náhuatl», en frase del historiador de Méjico, José Luis Guerrero. Con el P. Rojas estuve hablando yo en Puebla durante tres horas sobre la Virgen de Guadalupe.

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      Las narraciones de las apariciones tienen una ingenuidad encantadora. En una de ellas cuanta Juan Diego que para asistir a su tío Juan Bernardino, que estaba moribundo, tomó otro camino para no encontrarse con la Señora en el lugar acostumbrado y no entretenerse, pues iba en busca de un sacerdote que lo confesara.
      Era el martes 12 de diciembre. Pero la Virgen le salió al paso y le dijo:
      ¿Dónde vas, hijo mío? ¿Dónde vas por aquí?
      Y él, avergonzado, contestó:
      ¿Cómo amaneciste Niña mía, muy amada? Dios te guarde. No te disgustes, pero es que voy con prisa a buscar un sacerdote que confiese a mi tío moribundo. Después volveré a cumplir tu encargo.
      Su tío Juan Bernardino era para él como un padre, pues vivía en su casa y era el único pariente que le quedaba vivo.
      Juan Bernardino fue curado por la Virgen de Guadalupe de la peste cocoliztli, que diezmaba la población.
      En el Parque Oriental del Monte Tepeyac hay un monumento de bronce a Juan
      Bernardino, con un libro, también de bronce, explicando el hecho. En el
      mismo Parque está un grupo escultórico en bronce, obra de Aurelio Mendoza, artista mejicano. La Virgen tiene cinco metros de altura y representa a la Virgen de Guadalupe, con los brazos abiertos, recibiendo la ofrenda del pueblo mejicano ofrecida por Fray Juan de Zumárraga.
      El padre jesuita Javier Escalada, asesor en la ornamentación de este Parque, expresa así el simbolismo de este monumento: «La tierra que pisas, peregrino, es sagrada; pues también la pisó María cuando en esta colina se apareció a Juan Diego. Sigue caminando con atento y gozoso corazón hasta encontrar la fuente que simboliza la ofrenda de Méjico a la Virgen. De lo alto de la historia del Tepeyac brotan dos cascadas impetuosas, símbolo de la valiente raza azteca, y de la España misionera, que se unen mansamente a los pies de María, Madre y Forjadora de la Patria Mejicana».

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      Juan Diego era un indio sencillo, que se mantenía del cultivo de la tierra. Nació en 1474 en Cuautitlán. Hay un monumento de bronce dedicado a Juan Diego de tres metros de altura en Cuautitlán, su ciudad natal, y en el mismo sitio donde nació. Este monumento se debe al P. Lauro López Beltrán, uno de los primeros especialistas en todo lo relacionado con la Virgen de Guadalupe, y con quien estuve yo hablando en Méjico, desde la nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde.
      Cuautitlán es una de las ciudades más antiguos de América. Existía tres mil años antes de Cristo, como consta en el conocido Códice Vaticano Nº 1, pg.335.
      Cuando la Virgen se le apareció a Juan Diego en el Tepeyac, en diciembre de 1531, algunos opinan que vivía en Tulpetlac, de donde era su esposa. Pero otros opinan que seguía viviendo en Cuautitlán, su ciudad natal, pues Fernando de Alva, escritor verídico y exacto, en opinión del bibliógrafo José Mariano Beristáin, en su «Nícan Motecpana», de 1563, dice que Juan Diego dejó a su tío Juan Bernardino, curado por la Virgen de Guadalupe, al cuidado de la casa y de las tierras que había heredado de sus padres y abuelos, mientras él vivía en el Tepeyac al cuidado de la ermita de la Virgen. Lo mismo afirman los testigos de Cuautitlán en las «lnformaciones Jurídicas Guadalupanas».
      María se le apareció en el Monte Tepeyac cuando Juan Diego iba de Cuautitlán a Tlatelolco, unas tres horas de camino, a ser catequizado por los franciscanos que allí tenían la Parroquia de Santiago y el Colegio de Santa Cruz. Fue convertido y bautizado con su mujer cuando tenía cincuenta años en 1524. Le pusieron por nombre Juan Diego. Su nombre indígena era Cuauhtlatohuac, que significa «El que habla como águila».
      Estaba casado con la india Malintzin que después de bautizada tomó el nombre de María Lucía, «de la misma calidad que su marido», dicen las crónicas. María Lucía murió en 1529, dos años antes de las apariciones.
      Juan Diego murió el 12 de junio de 1548 a los setenta y cuatro años.
      Cuando se le apareció la Virgen tenía cincuenta y siete. Juan Diego se caracterizó por su humildad, su castidad y su amor a la Eucaristía.
      El padre jesuita Francisco de Florencia, en su libro «La estrella del Norte de Méjico», dice que Juan Diego tenía permiso para comulgar tres veces a la semana, lo cual era insólito en aquellos tiempos, pues ni siquiera las monjas y religiosos podían comulgar más de una vez a la semana. El Obispo Zumárraga le concedió tal privilegio en atención a sus virtudes. Hoy tenemos a Juan Diego en los altares.

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      El Obispo de Méjico, Fray Juan de Zumárraga, era oriundo de la villa de Durango, en Vizcaya.
      Como es lógico, en un principio no fue fácil para aceptar las apariciones; pero después quedó tan convencido, que él mismo trabajó con sus propias manos en la construcción de la primera ermita.
      Cuando se hizo el traslado de la tilma de Juan Diego a la primera ermita del Tepeyac, el 26 de diciembre de 1531, iban en la multitudinaria procesión el obispo Fray Juan de Zumárraga, descalzo, y Hernán Cortés con la cabeza descubierta. Todo esto lo cuenta el padre jesuita Javier Escalada, en su
      libro: «La Virgen de Tequatlasupe».
      El nombre de Guadalupe es una españolización del nombre azteca «Tequatlasupe», que a sí misma se dio la Virgen. Era muy difícil de pronunciar para los españoles, y a aquellos extremeños les sonaba a Guadalupe, su imagen querida.
      «Tequatlasupe» significa en azteca «la que aplasta la serpiente». Entonces en Méjico había mucho culto al dios-serpiente al que se ofrecían sacrificios humanos. En el mismo cerro del Tepeyac se daba culto a Tonantzín, madre del dios-serpiente.
      María eligió este sitio para sustituir el culto idolátrico a Tonantzín por el culto legítimo a la Verdadera Madre del Verdadero Dios.

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      Cuenta Motolinía en su «Historia de los indios de la Nueva España» (cap.
      IX), que Andrés de Tapia y Gonzalo de Umbría, contaron 136.000 calaveras humanas en el templo Teocali, sacrificadas al sanguinario dios Huitzilopoztli, el dios-serpiente, que era la personificación del demonio.

      El escritor y periodista, licenciado Nemesio Rodríguez Lois, autor de varios libros de Historia, en su obra «Forjadores de Méjico», nos dice lo
      siguiente:
      «Huitzilopoztli -la deidad caníbal de Tenochtitlán- era tan insaciable que los humildes habitantes de sus dominios vivían en continuo sobresalto, temiendo que de un momento a otro cayera sobre ellos el filoso pedernal de los sacrificadores. Esta deidad, que tan espantado y embrutecido tenía al pueblo azteca, era de aspecto tan horroroso, que los españoles lo llamaron Huichilobos. Huitzilopoztli representaba al dios del mal».

      El historiador y jesuita, padre Mariano Cuevas, en su «Historia de la Iglesia en Méjico» (tomo 1º, cap.III), dice que pasarían de 100.000 los seres humanos que cada año se sacrificaban al demonio-serpiente que se alimentaba de sangre humana.

      El ídolo Huitzilopoztli fue hecho pedazos por Hernán Cortés personalmente, con una barra de hierro, y en presencia de Moctezuma, según cuenta Andrés de Tapia, cronista de la conquista, y testigo presencial.

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      Con la llegada de los españoles, los indios vieron con sorpresa y admiración derribados sus ídolos y ritos milenarios. La Virgen de Guadalupe significó para ellos el fin de los sacrificios humanos, repugnantes para el pueblo que temblaba ante la ferocidad de sus ídolos, pero a los que se sometía por temor. De ahí las conversiones en masa.
      Veían en la imagen símbolos que vencían a sus dioses. Detalles de la imagen eran muy significativos para los indígenas, que podían descifrar cosas que pasaban inadvertidas a los españoles.
      La imagen les hablaba a través de los signos. Era un pictograma, un códice, como un libro que les hablaba por la imagen. Los aztecas se expresaban por signos que representaban ideas y objetos. Esta imagen era una evangelización.
      El broche con la cruz indica que ella nos trae la joya de Cristo crucificado. Era la misma cruz que ellos veían en los estandartes de los españoles.
      El ceñidor era señal de embarazo, y a la altura que está lo da a entender claramente. Lo mismo que la caída del lazo con las puntas abiertas.
      El trébol de cuatro hojas es signo de plenitud, por eso simboliza a Dios.
      Al estar sobre el vientre de María quiere decir que Ella nos trae a Dios en su seno. Ella misma se presentó como la Madre del Verdadero Dios. Del Dios Autor de cielo y tierra, y que está en todas partes. La siempre Virgen María, Madre, no de los dioses falsos, en cuyo altar se derramaba sangre humana, sino del verdadero Dios.
      El ángel, hombre alado, simboliza a Juan Diego, cuyo nombre era Cuautlatohuac, que significa «el que habla como el águila». Llevaba la camisa que usaban los indios convertidos; pues antes, debajo de la tilma, sólo llevaban el taparrabos. Juan Diego es el ángel mensajero que nos trae a la Virgen de Guadalupe: la sostiene con sus brazos.
      El pueblo azteca adoraba al Sol, a la Luna y a las estrellas. La Virgen de Guadalupe oculta al sol (sus rayos aparecen por detrás), pisa la Luna, y las estrellas adornan su manto. Todos al servicio de María.

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      Otro descubrimiento curiosísimo en la imagen de la Virgen de Guadalupe es la posición de las estrellas en el manto. Para los indios que las adoraban y las conocían debió ser muy significativo.
      El Dr. Hernández Illescas ha estudiado la posición de las estrellas en el altiplano de Méjico durante el solsticio de invierno de 1531, año de las apariciones. Resulta que todas las estrellas del manto de la Virgen, corresponden a las principales estrellas de las constelaciones en aquellos días. Este estudio ha sido publicado por el Dr. Hernández Illescas en el libro «Las estrellas del manto de la Virgen de Guadalupe». Después de invitarme a comer, tuvo la amabilidad de enseñarme su telescopio del Observatorio «La Place», en Méjico, D.F., con el que realizó sus observaciones en colaboración con el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional de Méjico.

      La convergencia de hechos inexplicables en la imagen de la Virgen es tal, que nos llevan a pensar que su origen es de naturaleza sobrenatural.

      ***

      A pocos hombres debe tanto Méjico como al obispo Fray Juan de Zumárraga.
      A él le deben los indios la más tenaz y más sensata defensa que culminó en las cédulas de Malinas, dadas por Carlos V. Él consiguió la primera imprenta que hubo en América, negoció la primera universidad americana, fundó el Hospital del Amor de Dios, trajo de España árboles frutales, semillas de lino y cáñamo, y hasta moriscos de Granada para enseñar a los indígenas el cultivo de la seda. Trajo bestias de carga para relevar a los indios, y artesanos que enseñasen a tejer telas, alfombras, tapicerías, etc.
      Como dice el historiador Alfonso Trueba, Zumárraga levantó asilos y hospitales, promocionó la cultura y abrió fuentes de trabajo. Su memoria debe ser bendecida por Méjico.

      ***

      Fray Juan de Zumárraga escribió el proceso de los hechos relacionados con las apariciones. Éstos se encontraban en el archivo arzobispal de la Ciudad de Méjico en 1601. Los tuvo en sus manos el Arzobispo de dicha ciudad, Fray García de Mendoza. Esto lo asegura el Licenciado Bartolomé García, informado autorizadamente por el Deán de la Catedral de Méjico, D. Alonso Muñoz de la Torre.

      El proceso canónico sobre las apariciones de la Virgen de Guadalupe fue firmado el 16 de abril de 1666 por D. Francisco de Siles, Canónigo Lectoral de la Catedral Metropolitana de Méjico. Este proceso consta de doscientas páginas, y está acompañado de una carta serenamente razonada del Cabildo al Pontífice Alejandro VII, entonces reinante.

      ***

      La devoción a la Virgen de Guadalupe perdura desde hace cuatrocientos cincuenta años y va en aumento. Incluso los opuestos al milagro del Tepeyac, no pueden negar el acontecimiento guadalupano. Guadalupe atrae al año diez millones de fieles. Es el templo más visitado después de la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Más que Lourdes y Fátima. Cuando estuve en Méjico en diciembre de 1987, para grabar el vídeo sobre este tema, quedé impresionado ante la muchedumbre de mejicanos que vienen a la Basílica desde todos los puntos de Méjico. Y muchos en plan de penitencia, a pedir protección con fervor y fe a su Virgen de Guadalupe. En la Basílica hay peregrinaciones continuas de pueblos, colegios, taxistas, obreros de esta fábrica y de la otra, etc. El día de la Virgen de Guadalupe se celebra misa en muchos centros de trabajo. Yo tuve la invitación de celebrar misa en una fábrica, y a continuación asistir a una comida de hermandad.

      La afluencia a la basílica el día de la fiesta es multitudinaria. El paso por delante de la Virgen es constante.
      Muchos cruzan la plaza de rodillas. Algunos pidiendo la salud. Otros en acción de gracias. Hay quien anda cuatro días. Casualmente me encontré con un grupo de universitarios que habían oído mi conferencia de la Sábana Santa en Cuernavaca. Un grupo de doscientos muchachos. Llegaron andando desde allí. Son setenta kilómetros. Dos días de camino. El héroe del grupo era un muchacho al que le faltaba una pierna, y venía apoyado en su muleta.
      Toda la noche del 11 al 12 de diciembre, la Basílica está llena de gente, mientras van pasando a cantarle a la Virgen toda clase de personas. Incluso algunos extranjeros, como un grupo de norteamericanos, a quienes grabé en mi vídeo.
      El día de la fiesta la explanada se llena de danzantes con sus trajes típicos.

      ***

      Juan Pablo II dijo a los pies de la Virgen de Guadalupe el 27 de enero de
      1979:
      «¡Madre! Ayúdanos a ser fieles dispensadores de los grandes misterios de Dios. Ayúdanos a enseñar la verdad que tu Hijo ha anunciado, y a extender el amor, que es el principal mandamiento y el primer fruto del Espíritu Santo.
      Ayúdanos a confirmar a nuestros hermanos en la fe. Ayúdanos a despertar la esperanza en la vida eterna. Ayúdanos a guardar los grandes tesoros encerrados en las almas del pueblo de Dios que nos ha sido encomendado.
      Te ofrecemos todo este pueblo de Dios. Te ofrecemos la Iglesia de Méjico y de todo el Continente. Te la ofrecemos como propiedad tuya. Tú que has entrado tan adentro de los corazones de los fieles, vive como en tu casa en estos corazones. Sé una de casa en nuestras familias, en nuestras parroquias, misiones, diócesis y en todos los pueblos.
      Y hazlo por medio de la Iglesia Santa, la cual imitándote a ti, Madre, desea ser a su vez una buena madre, cuidar a las almas en todas sus necesidades, anunciando el Evangelio, administrando los Sacramentos, salvaguardando la vida de las familias mediante el sacramento del Matrimonio, reuniendo a todos en la comunidad eucarística por medio del Santo Sacramento del Altar, acompañándolos amorosamente desde la cuna hasta la entrada en la eternidad.
      ¡Madre! Despierta en las jóvenes generaciones la disponibilidad al
      exclusivo servicio de Dios. Implora para nosotros abundantes vocaciones al
      sacerdocio y a la vida consagrada.
      ¡Madre! Corrobora la fe de todos nuestros hermanos y hermanas para que en cada campo de la vida social, profesional, cultural y política, actúen de acuerdo con la verdad y la ley que tu Hijo ha traído a la Humanidad, para conducir a todos a la salvación eterna y, al mismo tiempo, para hacer la vida sobre la Tierra más humana, más digna del hombre».

      ***

      Termino con las palabras del Dr. Carlos Vejar:
      «Guadalupe vela por su pueblo. Está en todos los hogares, y es testigo de ilusiones sin fin, de ocultos deseos, de fervorosos trabajos.
      Se halla en el vehículo que transporta al mejicano, y cuida a un mismo tiempo al conductor y al pasaje.
      Se convierte en compañera infatigable que nos sigue a todas partes escondida entre los papeles de la cartera, o bien entre pañuelitos y barras de labios. Se hace poner en relieve en medallas que cuelgan del cuello de los hombres, mujeres y niños. Preside, con su presencia, capillas múltiples en todas las iglesias de Méjico y aun en el extranjero, especialmente en nuestra lberoamérica.
      Viaja igual en las ondas de la radio que en los canales de la televisión, y hasta en las confortables cabinas de los aviones o en los camarotes de los grandes trasatlánticos. Igual ensalzada en las gargantas cancioneras de mariachis, que en conferencias de letrados.
      Todo habla de Ella. Todo en Méjico está integrado por su dulce espíritu, y cuanto de bueno tiene el mejicano gusta de atribuirlo a la suave sonrisa de la Virgen.
      Inspira trovas en los poetas, ensayos en los eruditos, elegías en los religiosos y bellas palabras en los enamorados. Es asistente forzosa a inauguraciones y bendiciones de casas, edificios, tiendas, oficinas, industrias y despachos.
      Cuida a los enfermos en innumerables camas de hospitales. Vigila en las estaciones la llegada y salida de los trenes. Sonríe a los obreros, y mira con amor al político que planea con afán la mejoría del pueblo.
      Posa incansablemente para los artistas de Méjico. Se encuentra en colegios, institutos y universidades, presidiendo la educación de nuestros escolares.
      Se pinta en banderas y estandartes, y tremola en el aire vibrante de la Patria.
      En todas partes está nuestra Lupita. Méjico entero se halla saturado de su imagen, de su presencia y de su amor. Todo Méjico tiene que ver con la Guadalupe que da su nombre a personas, a villas y poblados, a tiendas, fábricas, haciendas, rancherías, granjas, colonias, teatros y hoteles. Es como si la Virgen de Guadalupe se hubiera convertido en substancia de la Patria».

      La Virgen de Guadalupe es un testimonio más de la actuación de Dios para fortalecer la fe en María, su Santísima Madre.

      Autor:

      Padre Jorge Loring. S.J.

      Tomado de: http://www.mariologia.org/

      Enlaces a un video del Padre Jorge Loring, S.J.

      Nuevas revelaciones sobre Nuestra Señora de Guadalupe (I)

      Nuevas revelaciones sobre Nuestra Señora de Guadalupe (II)

      Nuevas revelaciones sobre Nuestra Señora de Guadalupe (III)

      Nuestra Señora de Guadalupe

      PATRONA DE AMÉRICA

      Ave María, gratia plena, Dominus tecum, benedicta tu in muliéribus, et benedictus fructus ventris tui Iesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc et in ora mortis nostrae. Amen.

      En diciembre de 1531, diez años después de tomada la ciudad de Méjico por Cortés, caminando el indito  Juan Diego por el rumbo del Tepeyac -colina que queda al norte de la metrópolii-, oyó  que le llamaban dulcemente.  Era una hermosísima Señora, que le habló con palabras de excepcional ternura y deli cadeza y que le dijo: «Yo soy la siempre virgen Santa María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive», y le pidió que fuera al obispo (Zumárraga) para contarle cómo ella deseaba que allí se le alzara un templo. El obispo, con muy católica prudencia, le respondió que pidiera a la Señora alguna prueba de su mensaje. Obtúvola Juan Diego : unas rosas y otras flores que en pleno invierno y en la cumbre estéril cortó él por mandato de la Señora y recogió en su tilma o ayate -suerte de capa de tela burda que, atada al cuello, usaban los indios más humildes- ; y, al extender ante el obispo Zumárraga la tilma, cayeron las flores y apareció en ella pintada la imagen de la Virgen.

      Ese mismo ayate es el que se venera en nuestra basílica de Guadalupe. Sus dos piezas están unidas verticalmente al centro por una tosca costura; lo menos adecuado y elegible humanamente para pintar una efigie de tan benigna y encantadora suavidad, que  por cierto mal puede apreciarse en las múltiples copias que corren por el mundo. Lo mejor es, modernamente, la directa fotografía a colores. Técnicos en esta y otras novísimas especialidades afines han estudiado con asombro, en nuestros días, la pintura original, como antaño la estudiaron el célebre Miguel Cabrera o el cauteloso investigador Bartolache.

      Un contemporáneo de las apariciones, don Antonio Valeriano, indio de noble ascendencia y de relevante categoría intelectual y moral, alumno fundador del colegio franciscano de Tlalateloco hacia 1533, narra el milagro según lo conocemos. Su relato, en lengua náhuatl, desígnase -como las encíclicas- por las palabras conn que empieza: Nicam Mopohua. El manuscrito autógrafo perteneció a don Fernando de Alba Ixtlixóchitl, pasó luego a poder del sabio Sigüenza y Góngora -quien da memorable testimonio jurado de su autenticidad- y fue reproducido en letra de molde por Lasso de la Vega en 1649, incorporándolo en el volumen náhuatl que conocemos por sus primeras palabras: Huei Tlamahuizoltica.Este volumen fue traducido en su integridad al castellano en 1926 por don Primo Feliciano Velázquez y publicado a doble página -fotocopia de la edición azteca y versión española- por la Academia Mejicana de Santa María de Guadalupe. Hay nueva edición, de 1953, bajo el título de mi estudio Un radical problema guadalupano, donde se escudriña con rigor la autenticidad del Nican Mopohua, el más antiguo relato escrito de la «antigua, constante y universal » tradición mejicana.

      Esta, lejos de oscurecerse o arrumbarse al paso del tiempo, se ha robustecido con los modernos y exigentes estudios críticos, que, sobre todo a partir del cuarto centenario (1931), han desvanecido objeciones y confirmado la historicidad de lo que el pueblo mejicano viene proclamando, desde los orígenes hasta hoy, con un plebiscito impresionante.

      Porque el caso de nuestra Virgen de Guadalupe es singular. En otros países católicos hay diversas advocaciones de gran devoción -digamos las Vírgenes del Pilar, o de Covadonga, o de Montserrat en España-, pero que tienen mayor o menor ímpetu y arraigo según las zonas geográficas o las inclinaciones personales; mas ninguna de ellas concentra la totalidad de la nación en unidad indivisible, y ninguna de ellas -como tampoco la de Lourdes, en Francia, ppor ejemplo- viene a ser el símbolo indiscutido de la patria. Y en Méjico así es. A tal punto, que hasta un liberal tan notorio como don Ignacio Manuel Altamirano llegó a estampar: «El día en que no se venere a la Virgen del Tepeyac en esta tierra, es seguro que habrá desaparecido no sólo la nacionalidad mejicana, sino hasta el recuerdo de los moradores de la Méjico actual.»

      Por otra parte la Iglesia, siempre tan prudente y parsimoniosa en estas cuestiones, así como ha corregido o eliminado ciertas lecciones inspiradas en vetustos relatos píos, pero inseguros, ha obrado al contrario tratándose del caso  del Tepeyac; y así, al aproximarse la esplendorosa coronación de nuestra  Virgen en 1895, y habiéndose recibido y considerado en Roma los estudios y gestiones del grupito que a la sazón ponía en tela de juicio la historicidad del milagro, fue el sapientísimo León XIII quien concedió para nuestra fiesta del 12 de diciembre nuevo oficio litúrgico, en que se narra el prodigio «tal como nárralo la antigua y constante tradición» (uti antiqua et constanti traditione mandatur); y el 12 de Octubre de 1945, al celebrarse el cincuentenario de dicha coronación, fue el docto y santo Pío XII quien, hablando por radio, en lengua española, desde el Vaticano para Méjico, afirmó rotundamente el milagro: «en la tilma del pobrecito Juan Diego, pinceles que no eran de acá abajo dejaban pintada una imagen dulcísima«, y llamó a nuestra Patrona no sólo «Reina de Méjico», sino, con anchura continental, sin restricción, «Emperatriz de América»: de toda América.

      Y ahora cabe dilucidar un problema sugeridor: el de la identidad del nombre de la Virgen de Guadalupe de Méjico y de la Virgen de Guadalupe de Extremadura.

      A cuenta de ello, y por manera sumamente explicable y natural, muchos españoles y aun escritores distinguidísimos han sufrido larga confusión, entendiendo que se trata, si no de la misma cosa, al menos de una especie de prolongación o trasplante a América de la Virgen extremeña. Y, al encontrar la proliferación del nombre de Guadalupe en documentos, lugares y templos del Nuevo Mundo, han Supuesto que todo toma su origen en la devoción peninsular, cuando en la enorme mayoría de los casos lo toma en la devoción mejicana.

      Y huelga decir que el esclarecer y precisar una distinción de orden rigurosamente histórico no implica, por el más remoto y furtivo de los asomos, a tontería pueblerina y anticatólica de poner como en pugna o emulación dos advocaciones de la mismísima Señora del cielo. Se trata sólo de que los hechos se conozcan y difundan como son.

      Por lo demás, y acá de tejas abajo, tan gloriosa puede sentirse la Madre española como la Hija mejicana de aquel portento del Tepeyac, que nos dejó la única imagen en el orbe no pintada por humano pincel. Lo cual arrancó al pontífice Benedicto XIV aquella memorable aplicación de las palabras de la Escritura: Non fecit taliter omni nationi.

      Expongamos sintéticamente el fruto de una dilatada reflexión.

      De venerable antigüedad, la imagen extremeña, escondida para salvarla cuando la invasión sarracena, fue encontrada a fines del siglo XIII por el pastor Gil Cordero. Ello dio origen a la fundación de la iglesia y más tarde del estupendo monasterio de Guadalupe. Una intensa devoción halló centro en aquella casa espléndida, donde el arte, la ciencia y la caridad resplandecieron. Allá, en vísperas de su aventura oceánica, fue Cristóbal Colón, y por la Virgen extremeña puso nombre a la isla de Guadalupe, en las Antillas. Hernán Cortés, cuando volvió a España (antes de 1531), llevó como exvoto al monasterio un alacrán de oro. Y como el propio don Hernando y otros conquistadores traían en el alma y en las costumbres aquella devoción, lógico y fácil era que la hubiesen trasplantado a nuestras tierras de América. Y de hecho la trasplantaron.

      Explicase así sobradamente que, desde lejos y sin particularísimo estudio del caso del Tepeyac, se haya formado y difundido en España la impresión de que la Virgen de Guadalupe mejicana es la misma Virgen de Guadalupe extremeña, o siquiera su proyección más o menos modificada.

      Pero no es así.

      En Méjico todos sabemos cómo en 1531 la Virgen se mostró varias veces al indito Juan Diego, cómo le hizo cortar una rosas por seña de su embajada al obispo y cómo, al extender el indio su tilma ante Zumárraga, apareció misteriosamente impresa en ella la Señora del Tepeyac.

      Esas apariciones y esa tilma prodigiosamente pintada no tienen la más leve relación con la preexistente imagen de Extremadura. Trátase absolutamente de otra cosa, es un hecho distinto y nuevo, como nuevo y distinto era el hecho del descubrimiento y mestizaje de América.

      Así como por su origen y su historia, también por su imagen y su culto son perfecta y radicalmente distintas la Virgen de Extremadura y la Virgen del Tepeyac.

      La extremeña es una escultura: lleva al Niño en el brazo izquierdo y representa la maternidad de María; la tepeyacense es una pintura: sin Niño, las manos juntas, representa la Inmaculada Concepción. No hay en las efigies ni la más remota semejanza.

      Y, en cuanto al culto, el mejicano nació y se ha engrandecido durante cuatro siglos única y precisamente al pie de la tilma del milagro, sin la más tenue conexión con la imagen de Extremadura, cuya existencia misma es evidente que ignoran millones y millones de indígenas y otros compatriotas no ilustrados que vierten su dolor y su ternura ante la Madre del Tepeyac.

      Pero ¿por qué entonces, si se trata de casos tan absolutamente apartados y autónomos, ambas imágenes se designan con el mismísimo nombre de Guadalupe?

      Que se llame así la de Extremadura es natural: tomó el nombre del sitio en que fue encontrada y donde se le alzó el templo: Guadalupe, vocablo arábigo que -siempre la divergencia entre etimologistas- significa río de luz, o río de lobos, o río escondido.

      Pero ¿por qué se llama de Guadalupe la Virgen mejicana? No se nombraba así, sino Tepeyac, el sitio donde Ella se apareció y donde se levantó su ermita primera. La Virgen no tomó el nombre del lugar; más tarde el lugar tomó el nombre de la Virgen.

      Lo que parece insoluble y a muchos despista tiene, no obstante, un motivo muy claro y muy concreto; la Virgen misma, al mostrarse a Juan Bernardino, tío de Juan Diego, le dijo: «Que bien la nombraría, así como bien había de nombrarse su bendita imagen, la siempre virgen Santa María de Guadalupe

      Así consta textualmente en el Nican Mopohua, la más vetusta relación del milagro, escrita no en castellano ni por un español, sino en lengua azteca y por un indio ilustre, don Antonio Valeriano. El cual, en su texto náhuetl original, incorpora en castellano las palabras «Santa María de Guadalupe«.

      La Señora del Tepeyac quiso, pues, ser designada con el nombre de Guadalupe. ¿Por qué? Esto no lo sabemos. Pero, aunque no lo sabemos, creo que razonablemente podemos avanzar una plausible conjetura.

      Podemos nosotros conjeturar que quiso la Señora darse un nombre que fuera familiar y atrayente para los españoles, sobre todo extremeños como Cortés, que consumaron la conquista, y que, al favorecer con predilección a Juan Diego, representante de los vencidos, quiso al propio tiempo atraer con dulzura a los vencedores, y a unos y a otros hermanarlos en la misma devoción. No vino Ella a abrir abismos entre vencedores y vencidos; vino a cerrarlos. Y, al sublimar con un privilegio excepcional a los postergados, halló un medio suavísimo de que a los dominadores sonara a tradición la novedad y a cosa propia y familiar la extrañeza.

      Y de hecho, como históricamente consta, se dio el caso extraordinario de que, desde los años primerísimos, conquistados y conquistadores fraternizaran a los pies de la Virgen del Tepeyac. Ella, que -contra lo comúnmente repetido- no muestra fisonomía ni color de india, sino de mestiza, anunció el beso de las razas que fundarían la nacionalidad que estaba amaneciendo. Y así como juntó plásticamente en el milagro al español Zumárraga y a Juan Diego el aborigen, y así como con rosas de Castilla se estampó para siempre en el ayate sublimado del indio, quiso en todo ser nuncio, ejemplo y símbolo de la fusión amorosa que forjaría a Méjico. De la fusión amorosa que forjaría a toda Hispanoamérica y traería al mundo este coro magnífico de pueblos que hoy llamamos la Hispanidad.

      Por eso, en expansión cargada de sentidos, ha rebasado las fronteras nuestra Virgen de Guadalupe.

      Ella, en Méjico, se identifica con la sustancia de la patria. Presidió el nacimiento de nuestra nacionalidad. Aceleró la propagación del Evangelio. Fue lábaro de nuestra independencia. Congrega en tumultuoso plebiscito a todas las almas y conquista el respeto o la ternura aun de los descreídos y renuentes. Ella ha amparado y reverdecido nuestra fe después de más de un siglo de ataques insidiosos y brutales. A ella van nuestras lágrimas, nuestras alegrías, nuestras esperanzas. Ella es emblema autóctono, negación de exotismos desintegradores, vínculo sumo de unidad nacional. En los cimientos del Tepeyac están los cimientos de la patria.

      Pero la Madre y Patrona de Méjico es también, por viva instancia de los países indoibéricos que el santo Pío X sancionó en 1910, Madre y Patrona de toda la América hispana. Pío XI, en 1935, incluye en el patronato a las islas Filipinas, hondamente vinculadas con el mundo español. y en 1954 Pío XII la proclama a boca llena Emperatriz de América. Y -sin contar repercusiones impensadas y sorprendentes en el corazón de los Estados Unidos, y de Francia, y de otros países ilustres- en 1950 la vieja madre de la estirpe, al coronar espléndidamente en Madrid a nuestra Virgen de Guadalupe, coronó espléndidamente el ciclo de esa expansión providencial. El sentido histórico del mensaje cobró así su plenitud.

      Porque Juan Diego no era sólo Juan Diego, sino la desvalida encarnación de todas las razas aborígenes. Zumárraga no era sólo Zumárraga, sino la ardiente personificación de todos los evangelizadores hispanos. y las rosas de Castilla exprimieron la policromía de sus jugos, símbolo de la savia toda de España, para embeberse en el ayate del indio, fundirse con él y estampar en sus fibras, transfiguradas y extasiadas para siempre, la imagen celeste de María. y por eso el milagro de Santa María de Guadalupe maravillosamente simboliza, resume y señorea este humano milagro de la Hispanidad. y ambos portentos, lejos de encerrarse en un ámbito exclusivo, se dilatan por todos los horizontes y abren los brazos en un anhelo universal -católico- de amor.

      ALFONSO JUNCO.
      (Tomdo del tomo IV del «Año Cristiano», de la B.A.C.)

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

      Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

      los Santos

      12 de Diciembre

      Hoy 11 de Diciembre de 2009

      La Estadística del Blog ha superado las:

      Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...

      ¡Deo Gratias!

      “La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas”

      Gracias por tu visita y tus comentarios…

      SAN DÁMASO,(*) Papa y Confesor

      11 de diciembre

      Cualquiera que mirare a una mujer con mal deseo ya adulteró en su coraz6n. (San Mateo, 5, 28).

      San Dámaso I, de origen español, siguió al Papa Liberio al exilio y le sucedió en el año 366. Su talento y su celo por la pureza de la doctrina y el esplendor del culto han hecho que el Concilio de Calcedonia lo llamaseornamento y gloria de Roma. Reunió cuatro concilios en esta ciudad y uno en Aquilea, para combatir las herejías. Edificó dos basílicas, una junto al teatro de Pompeyo, San Lorenzo in Dámaso; la otra en la vía Ardeatina, junto a las catacumbas. Adornó con epitafios en verso las tumbas de los mártires, introdujo la costumbre de añadir el Gloria Patri al final de los salmos y movió a San Jerónimo a corregir el Nuevo Testamento sobre el texto griego. Murió casi octogenario en el año 384, y fue enterrado con su madre y su hermana en la basílica de la vía Ardeatina.

      MEDITACIÓN
      SOBRE LOS MALOS
      PENSAMIENTOS

      I. Hay tres clases de pensamientos que debemos rechazar, que hasta deberíamos prevenir. Los primeros son las distracciones en nuestra oración; nos arrebatan todo el fruto de nuestras plegarias, y, a menudo, nos hacen cometer nuevos pecados en el momento en que deberíamos obtener el perdón de nuestras faltas pasadas. Para ahuyentar estos pensamientos importunos, haz con frecuencia actos de fe; piensa que Dios te ve, que oye tus ruegos y que castigará tu negligencia al no desechar esas distracciones.

      II. Los pensamientos contra la castidad son mucho más peligrosos todavía: fácil es complacerse en ellos, detenerse en ellos voluntariamente y cometer en un instante grandísimos pecados. Así, vigila, rechaza esos pensamientos poniendo la atenci6n de tu espíritu en otra cosa, ocupándolo con pensamientos graves tales como los de la muerte, del infierno y del juicio. ¿Quieres verte libre de esta clase de tentaciones? Vigila tus sentidos: tus ojos y tus oídos son las puertas que les dan acceso a tu alma.

      III. El demonio te sugiere, a veces, dudas contra la fe: esas dudas son peligrosas, sobre todo en la hora de la muerte. Las vencerás con la humildad y la oraci6n; desconfía, pues, de tus propias fuerzas e implora el socorro del Cielo. La fe es un don de Dios: Aquél que te la dio te la conservará, siempre que recurras a Él. Si con todo esos pensamientos continuaran importunándote, haz actos de fe. Cuanto más te cueste penetrar las verdades de la salvación, más debes reverenciarlas y admirarlas. (San Eusebio).

      La modestia 
      Orad por el Sumo Pontífice.

      ORACIÓN

      Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardad lo con constante protección por vuestro bienaventurado Sumo Pontífice Dámaso, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.

      *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo IV, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

      Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

      los Santos

      11 de Diciembre

      LA SANTA CASA DE LORETO

      La Santa Casa en Nazaret tenía dos partes: Una parte era una pequeña gruta y la segunda parte una pequeña estructura de ladrillos que se extendía desde la entrada de la gruta. La estructura de ladrillos no tenía sino tres paredes ya que un lado pegaba con la pared de la gruta.

      ¿Cómo llegó la casa de Nazaret a Loreto, Italia? Hay varias tradiciones. Una de ellas habla de ángeles que transportaron la casa por los aires. Pero hay documentos que parecen indicar que el responsable del traslado es un comerciante llamado Nicéforo Angelo del siglo XIII. Quizás su apellido inspiró la idea del traslado por medio de ángeles. En todo caso, tan extraordinaria empresa sin duda tuvo la protección y guía del cielo. Ya lo había dicho el ángel a La Virgen en esa misma casa: «Para Dios nada es imposible».

      La casas de Loreto es sagrada en virtud de quienes en ella habitaron. Muchos consideran la Santa Casa de Loreto como uno de los lugares mas sagrados del mundo y Dios no quiso que esta casa fuese profanada o destruida, sino preservada para siempre.

      El demonio, los hombres, y el mundo usualmente van contra todo lo que Dios quiere y con esta bendita casa no fue diferente. En 1291, los Sarracenos conquistaban la Tierra Santa. Quisieron acabar con toda la historia del Cristianismo y la mejor forma para ellos era destruyendo todos los lugares sagrados. Pensaban que eliminando todos los signos visibles del cristianismo, apagarían el amor y la devoción.

      Fueron en busca de cada lugar venerado por su asociación con la vida de Cristo. Cuando llegaron a las proximidades de Nazaret, la Santa Casa no tenía defensa humana. Esta era bien conocida porque los Cristianos desde el tiempo de los Apóstoles la tenían con gran reverencia y celebraban allí la Santa Misa. Los enemigos se decían: «nunca más los cristianos celebrarán aquí la Anunciación».

      La Basílica construida sobre la Santa Casa ya había sido destruida dos veces antes. La primera vez fue en 1090 A.D. Sin embargo  la casa quedaba intacta. Los cruzados reconstruyeron la Basílica, pero en 1263 fue destruida de nuevo. Una vez más la Santa Casa fue protegida.  Esta vez los cruzados no pudieron reconstruir la Basílica y la Santa Casa se quedó sin protección.

      Según esta tradición, en 1291, cuando los cruzados perdían control sobre la Tierra Santa, Nuestro Señor decidió enviar a los ángeles a proteger su Santa Casa y les dio el mandato de que movieran la casa a un lugar seguro.

      «Llévense la Santa Casa a un lugar seguro, lejos del odio de mis enemigos de esta tierra donde nací. Elévenla sobre los aires, donde no la puedan alcanzar. Que no la vean«.

      El 12 de mayo de 1291 los ángeles trasladaron la casa hasta un pequeño poblado llamado Tersatto, en Croacia. Muy temprano en la mañana la descubrieron los vecinos y se asombraron al ver esta Casa sin cimiento y no se explicaban como llegó ahí. Se adentraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de cedro de la Virgen María, que tenía al niño Jesús en sus brazos. El niño Jesús tenía sus dos dedos de la mano derecha extendido como bendiciendo. Con su mano izquierda sostenía una esfera de oro representando al mundo. Ambos estaban vestidos con unas batas y tenían coronas de oro.

      Unos días mas tarde la Virgen María se le apareció a un sacerdote de ese lugar, y le explicó de dónde venía la casa. Ella dijo, «Debes saber que la casa que recientemente fue traída a tu tierra es la misma casa en la cual yo nací y crecí. Aquí, en la Anunciación del Arcángel Gabriel, yo concebí al Creador de todas las cosas. Aquí, el verbo se hizo carne. El altar que fue trasladado con la casa fue consagrado por Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Esta casa ha venido de Nazaret a tu tierra por el poder de Dios, para el cual nada es imposible. Ahora, para que tu puedas dar testimonio de todo esto, sé sanado. Tu curación inesperada y repentina confirmará la verdad que yo te he declarado hoy

      El sacerdote, que había estado enfermo por mucho tiempo, se sanó inmediatamente y anunció al pueblo el milagro que había ocurrido. Comenzaron las peregrinaciones a la Santa Casa. Los residentes de este pequeño pueblo construyeron sobre la santa casa un edificio sencillo para protegerla de los elementos de la naturaleza.

      Pero la alegría de los croatas duró poco tiempo. Después de tres años y cinco meses de estar la casa en este poblado, en la noche de el 10 de diciembre, de 1294, la casa desapareció de Tersatto para nunca mas volver.

      Un residente devoto de Tersatto, construyó una pequeña iglesia en el lugar donde estuvo la casa, una réplica de esta. Y puso la siguiente inscripción: ¨ La Santa Casa de la Virgen María vino de Nazaret el 10 de diciembre, de 1291 y estuvo hasta el 10 de diciembre, de 1294.¨

      La gente de Croacia continuó venerando a Nuestra Señora en la réplica de la Santa Casa. Fue tanta su devoción que el Papa Urbano V envió a la gente de Tersatto una imagen de Nuestra Señora en 1367. Esta imagen se cree fue esculpida por San. Lucas.

      El 10 de diciembre, de 1294, unos pastores de la región de Loreto en Italia reportaron que habían visto una casa volando sobre el mar, sostenida por ángeles. Había un Angel vestido con una capa roja (San Miguel) que dirigía a los otros y la Virgen María con el Niño Jesús estaban sentados sobre la casa. Los ángeles bajaron la casa en un lugar llamado Banderuola.

      Muchos llegaban a visitar esta santa casa, pero también había algunos que llegaban para asaltar a los peregrinos. Por esta razón las personas dejaron de llegar y la casa nuevamente fue trasladada por los ángeles a un cerro en medio de una finca. La Santa Casa no se quedaría aquí por mucho tiempo. La finca era de dos hermanos que comenzaron a discutir sobre quien era el dueño de la casa. Por tercera vez la casa es trasladada a otro cerro y la colocaron en el medio del camino. Ese es el lugar que ha ocupado ya por 700 años.

      Los habitantes de Recanati y Loreto verdaderamente no sabían la historia de la Santa Casa, sólo sabían de los milagros que acontecían ahí. Dos años más tarde, la Virgen María se le apareció a un ermitaño llamado Pablo y le contó el origen y la historia de la Santa Casa.

      «Se mantuvo en la ciudad de Nazaret hasta que por el permiso de Dios, aquellos que honraban esta casa fueron expulsados por los enemigos. Ya que no se le honraba y estaba en peligro de ser profanada, mi Hijo quiso trasladarla de Nazaret a Yugoslavia y de ahí hasta tu tierra«.

      Pablo entonces se lo contó a las personas del pueblo y comenzaron hacer gestiones para verificar la autenticidad de la casa. Fueron primero a Tersatto y luego a Nazaret. Los expertos asignados a este proyecto fueron a Tersatto. Ahí verificaron que las paredes eran de color rojizo y cerca de 16¨ de ancho. Descubrieron también que la replica medía exactamente igual que la de Loreto: 31 ¼ pies de largo por 13 pies y 4 pulgadas de ancho por 28 pies de alto. Tenía una sola puerta de 7 pies de alto y 4 1/2 de ancho. Tenía también una ventana. Todas las descripciones, incluso las de los elementos interiores y las estatuas, coincidían.

      En Nazaret: descubrieron que de verdad era la casa de la Virgen. Las medidas de la fundación eran exactas a la de Loreto y la maqueta construida en Tersatto.

      Después de 6 meses regresaron a Loreto y declararon la autenticidad de la Santa Casa. Años mas tarde, encontraron monedas debajo de la casa, no solo del área de Nazaret, sino que de el período en que la casa estuvo en Nazaret. Las piedras y la tierra utilizada para el relleno de la casa era idéntica que las que se usaban en Nazaret en ese tiempo y civilización.

      La casa no tiene cimientos ya que estos se quedaron en Nazaret.

      ALTAR DE LA SANTA CASA

      Llegó un tiempo que muchos peregrinos iban a este santuario y el Papa Clemente VII mandó que se cerrara la puerta original y se construyeran tres puertas, ya que solo había un puerta y las personas se peleaban para entrar y salir. Solo había un problema y era que nadie le había pedido permiso a la Virgen María para las alteraciones. Cuando el arquitecto cogió su martillo para comenzar, su mano se marchitó y comenzó a temblar.

      Enseguida se fue de Loreto y nadie mas quiso hacer el trabajo. Tiempo después un clérigo llamado Ventura Barino aceptó hacer el trabajo, pero primero se arrodilló y rezó a la Virgen. Este le dijo que no era su culpa, sino la orden del Papa, que si ella estaba enojada que lo tomara contra el Papa y no contra el¨. El clérigo pudo completar el trabajo.

      Las personas de Loreto también decidieron proteger la Santa Casa poniéndole una pared de ladrillo, pero después que terminaron con la pared, la pared se separo de la casa. Por eso hay un espacio entre la Santa Casa y la pared que fue construida.

      Una historia relata que el obispo de Portugal visitó la Santa Casa y quiso llevarse una piedra para  construir una Iglesia en honor a la Virgen de Loreto. El Papa le dio permiso y el obispo mandó a su secretario a sacar la piedra y llevársela. El obispo se enfermó de repente y cuando llegó su secretario casi estaba muerto. El obispo le pidió a algunas hermanas religiosas que rezaran por él y algunos días después recibió este mensaje:  «Nuestra Señora dice, si el obispo desea recuperarse, debe devolver a la Virgen lo que él se ha llevado.» El secretario y el Obispo se asombraron de esto, pues nadie sabía lo de la piedra de la Santa Casa. El secretario se fue inmediatamente de regreso a Loreto con la piedra y cuando llegó, el obispo estaba completamente sanado. Por esta razón, durante los siglos, los Papas han prohibido, bajo amenaza de excomunión, la extracción de cualquier parte de la Santa Casa.

      La Santa Casa es considerada entre los lugares mas sagrados del mundo. Antes de que la Santa Casa fuese trasladada, San Francisco de Asís, había profetizado que un día Loreto se iba a llamar el lugar mas sagrado del mundo y que por ello debían abrir una casa allí.

      Muchos peregrinos van cada año a visitar a la Santa Casa. A visitar el lugar adonde la Sagrada Familia vivió y a recibir las gracias que Dios les quiere dar. Es una tradición rezar de rodillas el Santo Rosario alrededor de la Casa. Es un rosario penitencial pidiendo la intercesión poderosa de la Santísima Virgen. Procesiones con velas del Santísimo Sacramento forman parte de las celebraciones en la Basílica de la Santa Casa de Loreto.

      Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/



      NUESTRA SEÑORA DE LORETO

      10 de diciembre

      SALVE AVIADORA Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo, de la hermosura una estrella, de la pureza el fulgor; fuente del más puro amor, nuestra esperanza está en Tí. Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo. Si nuestras alas se quiebran, al final de nuestro vuelo, antes de llegar al suelo, tus brazos, con amor se abran, Salve, Madre, Salve, Reina del Cielo.

      Esta fiesta recuerda un hecho prodigioso: la casa de Nazaret que vio nacer y crecer a la Virgen, donde el Divino Verbo bajó para tomar carne en sus purísimas entrañas, y en la que vivió la Sagrada Familia, fue trasladada por los ángeles, primero a Dalmacia y después a Loreto, en tiempos del Papa Celestino V.

      Es tradición que, aun viviendo la Santísima Virgen en su casa de Nazareth, fue consagrada por San Pedro en Iglesia, y que en ella celebró Misa el Príncipe de los Apóstoles, por lo que se llama altar de San Pedro el que aún se venera en la Santa Casa de Loreto. Santa Elena, tres siglos después, engrandeció esta casa, llamada entonces de la Encarnación.

      En el siglo XIII, apoderados los infieles de los Santos Lugares, el 9 de Mayo de1291, por ministerio de los ángeles o por un acto de la Divina Omnipotencia, fue arrancada de sus cimientos la Santa Casa y trasladada a Dalmacia.

      Tres años después fue llevada de igual modo milagroso, el 10 de Diciembre del 1294, a la Xarca de Ancona, en Italia. La selva donde fue colocada la Santa Casa era de una señora llamada Laureta, de donde vino el llamarse aquel famoso santuario de la Virgen con el nombre de Nuestra Señora de Loreto. En el siglo XIV se levantó en ese lugar la basílica que encierra la Santa Casa. Desde entonces Loreto, donde se venera también una imagen antiquísima de la Virgen, se convirtió en uno de los centros de peregrinaciones más extraordinario del mundo cristiano. Benedicto XV proclamó, en 1920, a la Virgen de Loreto «Patrona de la Aviación». En nuestro país es la patrona de la Fuerza Aérea Argentina.

      Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/