SANTOS NEREO, AQUILEO, DOMITILA y PANCRACIO,(*) Mártires

12 de Mayo

Si complaciese todavía a los hombres, no sería yo siervo de Cristo. (Gálatas 1, 10).

Nereo y Aquilea aconsejaron a Flavia Domitila que consagrase su virginidad al Señor, y fueron denunciados como cristianos por Aureliano, pretendiente de esta princesa. Domiciano los desterró, con Domitila, a la isla de Ponti, donde mucho padecieron por la causa de Cristo. Después fueron conducidos a Terracina. Allí, Nereo y Aquileo fueron decapitados, y Domitila pereció en la hoguera junto con las vírgenes Teodora y Eufrosina, sus dos hermanas de leche.
Pancracio fue decapitado en Roma a los catorce años de edad, después de haber confesado con entereza a Jesucristo.

MEDITACIÓN SOBRE
LA MALA COMPLACENCIA

I. No te imagines que podrás agradar a todo el mundo; ni nuestro Señor lo ha logrado. ¿Acaso no se murmura todos los días contra Dios? El que va a viajar quiere un día sereno y el hortelano lluvioso; Dios no puede contentar a todo el mundo: ¿cómo lo podrías tú? Haz tu deber y deja que hablen. Las cosas que se digan de ti no harán daño a tu felicidad, si tienes suficiente entereza de espíritu como para menospreciarlas.

II. A menudo censurarán tus acciones aun las más santas y alabarán las más imperfectas. Si eres humilde, se te calificará de cobarde; tu virtud será tenida por hipocresía. El pródigo pasará por generoso y el hipócrita por virtuoso. ¡Fíate ahora del juicio de los hombres, que alaban el vicio y desacreditan la virtud! ¿Es por ventura razonable que te alegres con los elogios de los necios y te aflijas por sus desaires?

III. No cometas pecado alguno, por pequeño que sea, ni omitas ninguna buena obra por agradar a los hombres. Si ellos son razonables, quedarán en cantados viendo que eres fiel a Dios; si no lo son, su estima debe serte indiferente. Es más fácil agradar a Dios que a los hombres, porque Dios es inmutable y los hombres son inconstantes. Cuán dichosos sería mos, si hiciéramos tanto caso de los mandamientos de Dios como hacemos de las burlas de los hombres. (San Paulino).

El desprecio al respeto humano
Orad por por vuestros
superiores eclesiásticos.

ORACIÓN

Señor, que la dichosa festividad de vuestros mártires Nereo, Aquileo, Domitila y Pancracio, nos sea siempre propicia y nos haga dignos de vuestras mercedes. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

12 de Mayo

SAN MAJELO o MAYOLO,(*) Abad

11 de Mayo

Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia delante de Dios y de los hombres. (San Lucas, 2, 52).

San Majelo, habiendo terminado sus estudios en Lyon, fue nombrado, a pesar de su resistencia, arcediano de Macón. Con posterioridad fue propuesto para ocupar el arzobispado de Besanzón, pero rehusó esta dignidad y se retiró al monasterio de Cluny, donde sucedió a San Aimardo en calidad de abad. Llamado a París para el arreglo de algunos asuntos en el monasterio de San Dionisio, cayó enfermo en el camino y murió en Souvigny, en el año 994. Su admirable virtud le granjeó el amor de Dios y el de los hombres.

MEDITACIÓN
SE HA DE CONTENTAR A DIOS,
A LA CONCIENCIA Y A LOS HOMBRES

I. Dios quiere salvarte, pero no lo hará sin tu cooperación. No persigas, pues, otro objetivo que el de agradarle y cumplir su santa voluntad. Nada ha gas contrario a sus mandamientos, ni a los de su Iglesia. ¿De qué te serviría haber pasado como honesto en este mundo, haberte conquistado el favor y la estima de todos los hombres, si eres objeto del desprecio y del aborrecimiento de Dios?

II. Condúcete según las luces que Dios te da, nunca obres en contra de lo que tu conciencia y tu razón te dicten; es el primer director a quien debes obedecer. Escucha también las inspiraciones particulares del Espíritu Santo; no las resistas nunca si quieres conservar la paz en tu interior. Si Dios y tu conciencia dan testimonio de tu inocencia, deja a los insensatos que digan lo que quieran. (San Gregorio).

III. No tengas una virtud excesivamente rígida, sobre todo si tu condición te obliga a vivir en el mundo. La afabilidad, la dulzura, la bondad, no son in compatibles con la virtud aun más perfecta; se puede ser un santo y un hombre amable a la vez. Ten cuida do; lo que tú llamas austeridad no es a menudo sino secreta vanidad y dureza de corazón, contrarios al espíritu de mansedumbre que Jesucristo nos recomienda.

La pureza de intención
Orad por por el
acrecentamiento de la caridad.

ORACIÓN

Haced, Señor, os lo suplicamos, que la intercesión de San Majelo, abad, nos haga agradables a vuestra Majestad, a fin de que obtengamos, por sus oraciones, lo que no podemos esperar de nuestros méritos. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

11 de Mayo

ajeiv-pavrqeno

«siempre virgen»

« VIRGEN, ANTES DEL PARTO, EN EL PARTO Y DESPUÉS DEL PARTO.»

HIJOS DE MARIA EN LA BIBLIA

La tradición cristiana siempre admitió que María tuvo un solo hijo, habiendo permanecido virgen, (lo admitía hasta Lutero); pero algunos pretenden ver en la Biblia que María tuvo siete hijos.
Aunque en ningún capítulo se afirma tal cosa. La Biblia cita difusa y genéricamente unos «hermanos» de Jesús; no «hijos» de María.

NO LO DICE LA BIBLIA

La Biblia nunca habla de «hijos de María», cita difusamente unos»hermanos» de Jesús. Más correcto sería «parientes». No dice que María tuvo otros hijos, solo se citan unos «hermanos» de Jesús:

“Oye, tu madre, tus hermanos y tus hermanas están afuera y preguntan por tí.” -Mc. 3, 32.

– “¿No es éste el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ” -Marcos 6,3.

– “Después de esto, Jesús bajó a Cafarnaún y con él su madre, sus hermanos y sus discípulos.” -Juan 2,12.

– “¿No es el hijo del carpintero; … no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? -Mateo 13,55-56.

“Pero no vi a ningún otro apóstol, sino a Santiago, hermano del Señor.” -Gálatas 1,19.

– “Todos ellos …. en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús, y de sus hermanos.” -Hch. 1, 14.

Si éstos fueran hijos de María, diría: «en compañía de María, la madre del Maestro, y de sus otros hijos.» Y no lo dice.

Pero, ¿pudiera ser Santiago hijo de la Virgen María?
– ¡No!, no es posible; de ninguna manera, como ya veremos.

EXAMINANDO LA BIBLIA

Por esas frases, un cristiano poco versado caería en el error de pensar que María tuvo más hijos, pero no fué así; y se demuestra fácilmente.
La palabra hebrea «AHA», (aja), «hermano», puede referirse solo a parientes como tío, sobrino, o primo, pero no a un hermano carnal, como lo entendemos nosotros, pues debería decir: el «hijo de mi padre»
En hebreo no estaba claramente definido y diferenciado palabras como «tío», «primo», o «sobrino». «Aha», (aja) es un genérico para designar a parientes cercanos, ¡parientes!


RESPETANDO EL LENGUAJE BIBLICO

En el lenguaje bíblico «hermano» no puede significar hermano carnal, consanguíneo, pues debería decir «el hijo de mi madre.»
– La Biblia dice en -Juan 19, 25, que María, la madre de Jesús, es «hermana» de otra María, la mujer de Cleofás:
– “Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena.” -Jn. 19, 25.
¿Dos hermanas de sangre iban a llamarse «María» las dos?
¡No! Eso sería imposible, deben ser primas -parientes-. Pero la Biblia les llama «hermanas» a las dos, (Jn. 19, 25), lo que significa parientes.

– La Biblia nunca habla de «hijos de María», sino de hermanos,
«parientes», de Jesús.

Las citas «hermanos de Jesús» no quiere decir que sean otros hijos de María, sino parientes cercanos de Jesús, como se comprobará:

– Abraham le dijo a Lot: … Que no haya peleas entre nosotros, ni entre mis pastores y los tuyos, pues somos hermanos.” -Gn. 13,8.

– “Abraham tomó a Sara, su esposa, y a Lot, hijo de su hermano.” Abraham es tío de Lot, pero le llama «hermano.-Gn.12,5.

– “Me volví como un extraño para mis hermanos, y como un advenedizo para los hijos de mi madre.” -Sal. 69,8.

– “Maldito el que se acuesta con su hermana, hija de su padre o de su madre.” Deut.27, 22.

Ahí vemos claramente la diferencia bíblica entre «hermano»pariente-, e «hijo de la misma madre»hermano de sangre.


CONFUSION EN LA COMPRENSION BIBLICA

– “Y no la conoció hasta que dió a luz un hijo, al que puso el nombre de Jesús. -Mateo 1, 25.

– “Y dio a luz un hijo, el primogénito.-Lc. 2, 7.

Personas poco versadas en las Sagradas Escrituras hacen uso de esas dos citas, y dicen: «…fué virgen hasta el nacimiento de Jesús, pero después no.»

1.- Por la palabra «HASTA QUE…», afirman algunos, que hasta ese omento no tuvieron relaciones matrimoniales, pero después sí.

2. Por la palabra «PRIMOGENITO», afirman otros, que Jesús fué el primero entre algunos otros hijos de María.

Son deducciones falsas: «PRIMOGENITO» no significa «el primero».

«PRIMOGÉNITO» no es un orden numérico; no es el primero entre otros hijos, sino es una consagración judaica: La Primogenitura.

«HASTA QUE» en el lenguaje bíblico, significa simplemente lo que ocurrió hasta ese momento; y nada más. Incluso que no hubo nada de nada.

“Micol, hija de Saul no tuvo hijos HASTA el día de su muerte.”
-2. Sam. 6, 23.

¿Tendría Micol más hijos, después de muerta? ¡No! Significa es que no tuvo absolutamente ningún hijo. Nunca tuvo hijos.

– “Hijos de Moisés: Guerson y Eliezer. Hijos de Eliezer: Rejabías, el PRIMOGÉNITO. Eliezer no tuvo más hijos.” -1.Cro. 23, 15.

Vemos en este otro ejemplo, que Eliezer tuvo el«PRIMOGÉNITO», y este primogénito fué suÚNICO HIJO. (Como la Virgen María.)

Afirmar que María debió tener más hijos, porque a Jesús se le llame «PRIMOGENITO», es no conocer las Escrituras, o no ser sincero.

MARIA TUVO UN SOLO HIJO

En ninguna parte de la Biblia se dice «los hijos de María».

El texto primordial para atribuirle más hijos a la Santísima Virgen es:

¿No es el hijo del carpintero?, ¿No se llama María su madre?, ¿No son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?. Y sus hermanas, ¿No están todas viviendo entre vosotros?

Por este texto -San Mateo 13,55, dicen algunos hermanos poco hábiles en la comprensión bíblica, que María tuvo siete hijos. (Algo insólito.)
Pero, ¿fué María, madre de Jesús, también madre de esos cuatro? ¡No!, de ninguna manera. ¡Queda exluido radicalmente!
Uno de ellos se llama José. En la Biblia ningún padre pondría a su hijo su mismo nombre. Ni aún hoy día lo hacen en esas culturas.
Examinen la Biblia detenidadamente, y verán que ningún hijo se llama igual que su padre. Esto es algo que ni aún día hoy lo hacen.

LEYENDO LA BIBLIA:

No es éste el carpintero, el hijo de María y el hermano de Santiago, José, Judas y Simón?” -Marcos 6,3.

Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena.”-Jn. 19,25.

Estaban … entre ellas María Magdalena, María, la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos del Zebedeo.”-Mt. 27,55.

Miraban desde lejos…, entre ellas, María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé.” -Mc. 15,40.

Vemos en estos textos que María, madre de Jesús, no es la Maria «madre de Santiago y José». Si eso fuera cierto, en -Mt. 27,55 lo diría.

SANTIAGO el «menor», el «hermano del Señor» -Gal 1,19, obispo de Jerusalén, (-c.f. .Mc 6,3), era un Apóstol.  Si fuera hijo de María, la madre de Jesús, su padre debería llamarse José. Y en -Mt 10,2-3, al enunciar todos los Apóstoles, vemos que ningún Apóstol es hijo de José:


«Santiago, hijo de Zebedeo… Santiago, hijo de Alfeo.»

¡Ni Santiago, ni José, pueden ser hijos de la Virgen María!

Y si esos dos no pueden ser hijos de María, los otros dos tampoco.


ESTUDIANDO SERIAMENTE LA BIBLIA

Vemos que en todos los evangelios aparece María Magdalena, sólo en Juan aparece la Virgen María. Y vemos que siempre aparece una María, como madre de Santiago y José, o como esposa de Cleofás.

¿Será la esposa de Cleofás la madre de Santiago y José? Veamos:

1.- SANTIAGO (el menor), aparece como«hermano» de Jesús, y hermano carnal de Judas, José y Simón. (s. Mt. 13, 55; s. Mc. 6, 3.)

2.- SANTIAGO hijo de Alfeo, es hermano de Judas Tadeo. (Lc. 16, 6) Alfeo y Tadeo es lo mismo. Este Judas dice: «Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Santiago…» (Jud. 1, 1)

En su carta Judas se proclama «hermano de Santiago». NO dice «hermano de Santiago y de Jesucristo», sino «siervo» de Jesucristo.
No es el «hermano carnal» de Jesús, hijo de la Virgen María.

ATENIENDONOS A LAS SAGRADAS ESCRITURAS

Podemos deducir con toda seguridad que estos «hermanos» de Jesús, SANTIAGO y JUDAS, no son hijos de la Virgen:
SANTIAGO, el que Pablo vió en Jerusalén (Gal. 1,19), es el autor de la Carta de Santiago. El nombre de su padre «Alfeo», o «Tadeo», es en arameo la traducción de «Cleofás» en griego.
JUDAS TADEO es por lo tanto hermano carnal de Santiago Alfeo, y de José, citados en Mateo 13, 55-56.
SIMON aparece en Mateo 10, 3; y Hechos 1, 13. Es hermano carnal de Santiago, Judas y José.
MARIA, la madre de Santiago y José (según Mc. 15, 40), es la «María esposa de Cleofás», y «hermana» de la Virgen -Jn. 19, 25.

Esto lo dice la Biblia, pero suponermos que serían primas, parientes!), pues dos hermanas no se llamarían las dos «Maria». Por lo que…

SANTIAGO, JOSÉ, SIMON y JUDAS son hijos de María, mujer de Cleofás, la «hermana» de la Virgen, y parientes de Jesús.

El lenguaje bíblico les llama hermanos, al no utilizar palabras para tío, primo, sobrino. Decían genéricamente «hermanos», cuya traducción correcta es «pariente», nunca«hermano carnal».

Para «hermano carnal», debería decir: «el hijo de mi madre».

– María, la esposa de Cleofás, o Alfeo, prima «pariente» de la virgen María, es la madre de Santiago, José, Simon y Judas.


RESUMEN DE LAS ENSEÑANZAS ANTERIORES

– Si Jesús hubiera tenido otros hermanos carnales, al morir, les hubiera entregado su madre a ellos, pero se la entrega a Juan, hijo del Zebedeo.

En la cultura judía, una mujer no debía quedar sin marido ni hijo, ysi esto pasaba, alguien debía acogerla.

– Si Jesús hubiese tenido otros hermanos carnales, cuando Jesús se perdió en el templo, alguno de estos SIETE «hermanos» estaría en edad de darle el pecho.

¿Dónde quedaron esos supuestos hijos de María?

José y María buscaban desconsolados a su UNICO hijo. No se cita a ningún otro hijo más de la pareja, porque no los había.

– En la cultura judía un hermano menor no podía aconsejar a uno mayor, y a Jesús sus «hermanos» le aconsejan que vaya a Jerusalén (Jn. 7, 3), siendo que el es el primogénito. Eso es algo inimaginable en la cultura judía.

En la anunciación, María no sabe como concebirá a Jesús, ella dice:


– «¿Como será esto, si no conozco varón?» (s. Lc. 1, 34.)

Otra tradución posible de Lc. 1,34, y más correcta sería:

«¿Como será esto, si no conoceré varón?»

María, consagrada al Templo ya desde niña, pensó ofrecerle su virginidad a Dios, pues de lo contrario, al anunciarle el Angel que daría a luz…, ella se hubiera imaginado que lo tendría con José, en un futuro.
No hubiera visto ningún problema.

De hecho, en aquél tiempo había mujeres consagradas al servicio del Templo, y éstas permanecían vírgenes, a pesar de estar «desposadas» con algún casto varón.  Era una ayuda mutua. (Ver Protoevangelio de Santiago, año 120.)
Si María hubiera pretendido tener relaciones matrimoniales con José, en un futuro, esa pregunta sería absurda. No se hubiese extrañado.
Lo vemos en el caso de Sara, a la que Dios le promete un hijo en su vejez, ella no pregunta cómo sería eso. Obviamente con Abraham.
Pero María se extrañó mucho, incrédula, porque su ideal era ser virgen por amor del Reino de Dios. (Mt. 19, 12.)
Estudiando la Biblia vemos que María tuvo UN UNICO HIJO, y fué siempre Virgen. Esta doctrina era aceptada ya en los primeros siglos, y dogma de fé enel Concilio de Letrán, año 649, donde se expresa:

«MARIA FUE SIEMPRE VIRGEN, ANTES DEL PARTO, EN EL PARTO Y DESPUÉS DEL PARTO.»


P. S.
-Nunca se explica de dónde provienen o estos ataques a La Santísima Virgen María, pues hasta los fundadores del Protestantismo, propagadores de la «SOLA SCRIPTURA»,

Lutero, Calvino y Ulrich Zwinglio, reconocían la virginidad perpetua de María como una enseñanza bíblica, y así lo transmitieron.

Y vimos en este estudio que tenían razón.



Tomado del excelente blog: http://cruxetgladius.blogspot.com

Las imagenes pertenecen a:

oremosjuntos

(Copyrigth ©1995-2008 Cecill Torres Villar, Reservados todos los derechos)
Articulo recibido por mail.(Gabriel)
Autor:aparicionesymensajes2002
p.p. † Crux


SAN ANTONINO o ANTOLÍN,(*) Obispo y Confesor

10 de Mayo

No queráis amontonar tesoros para vosotros en la tierra, donde la herrumbre y la polilla los consumen, y donde los ladrones los desentierran y roban. (San Mateo, 6, 19).

Antonino, que entró en la orden de Santo Domingo a la edad de doce años, fue un modelo de humildad, de recogimiento y de mortificación. Jamás comió carne, y, enfermo o sano, dormía sobre una tabla. Fue menester que el Papa Eugenio IV lo amenazase con excomunión para hacerle aceptar el arzobispado de Florencia y se supo ganar el cariño de sus gentes por su bondad y caridad, pues daba a los pobres todo lo que caía en sus manos. Pero también sabía exigir, y combatió los juegos de azar, la usura y la brujería que se practicaba en esta ciudad. No quiso mas riquezas que la virtud; todo lo que poseía dábalo a los pobres, llegando al ex tremo de vender, para socorrerlos, parte de los muebles y de la ropa. Fundó el famoso convento de San Marcos en Florencia y encargó a Fray Angélico, su compañero de noviciado y afamado pintor, la pintura de todos los ahora célebres cuadros en este convento. A pesar de su mala salud, fue nombrado Arzobispo de Florencia Murió en mayo de 1459, a los 70 años de edad.

MEDITACIÓN SOBRE
LOS BIENES DEL MUNDO

I. Los bienes de la tierra, las riquezas, los placeres, los honores, no merecen tus afanes, pues no podrían hacerte mejor de lo que eres; por lo contrario, son los instrumentos de todos los crímenes. Más humilde serías, más sobrio y más casto, si fueses menos rico. La aflicción, la enfermedad y las humillaciones te hacen practicar muchas virtudes en las que ni siquiera pensarías faltándote aquéllas.

II. Por otra parte, esos bienes no te pueden hacer dichoso, porque están inficionados del temor de perder1os, y porque son imperfectos y no pueden, en con secuencia, satisfacer plenamente tus deseos. Estuviste acaso alguna vez contento, verdaderamente, aun en el momento de mayor prosperidad? ¿Tus placeres más dulces no tuvieron amargura, tus más hermosas rosas sus espinas? Salomón poseyó inmensas riquezas, gustó todos los placeres, y exclama:Vanidad de vanidades, y todo vanidad. (Eclesiastés).

III. Busca, pues, los tesoros del paraíso: son perfectos, no tienen mezcla de amargura alguna, no hay temor de perderlos y satisfacen plenamente nuestros deseos en toda su amplitud. Los Ángeles se ríen de nosotros cuando nos ven afanarnos tanto por edificar casas de barro que deberemos abandonar al día siguiente. Se sobrecogen de tristeza cuando ven que nos entregamos a placeres que nos rebajan al nivel de los animales. ¡Oh cristiano, espera y busca bienes más grandes! Coheredero de Jesucristo, ¿cómo regocijarte asociándote a los placeres del irracional? Eleva tus esperanzas hacia el soberano bien. (San Agustín).

El desprecio del mundo
Orad por las congregaciones religiosas.

ORACIÓN

Señor, haced que seamos ayudados por los méritos de San Antonino, vuestro confesor pontífice, a fin de que os encontremos misericordioso con nosotros, así como os reconocemos admirable en vuestro proceder con él. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

10 de Mayo

Santa Misa Dominical

QUINTO DOMINGO
DESPUÉS DE PASCUA
( Doble – Ornamentos blancos )

Dejo el mundo y voy al Padre.

Los misterios de Pascua y la Ascensión son dos temas que aparecen íntimamente unidos en la liturgia de hoy. Unos días más, y el tiempo pascual, en el más riguroso sentido de la palabra, habrá concluido. En el Introito de la Misa sigue dominando el claro júbilo pascual. No nos cansamos de ensalzar al Señor por las grandezas que ha obrado en nosotros, al redimir nuestras almas. Pero nuestro canto no basta; tenemos que comprender la grandeza de nuestro estado de cristianos y debemos vivir de acuerdo con él (Oración). Como un espejo, debemos tenerlo constantemente delante de nosotrosl, para reproducir en todo momento los rasgos de heroísmo y de virtud que él nos imprime (Epístola). Aquí está la piedra de toque de la verdadera fe. ¡Amor al prójimo y ruptura con el mundo, con el pecado! Cristo nos da el ejemplo en el Evangelio del día. Nos anuncia que se va al Padre; pero no va a vivir y a gozar sólo para Sí. Quiere ser allí nuestro Mediador; quiere que le presentemos nuestras necesidades y que le pidamos el remedio de ellas. No olvidemos que dentro de unos momentos se va a presentar entre nosotros en el altar.

Introito. Ps. 48, 20

INTROITUS Ps. 48, 20 – Vocem jucunditátis annuntiáte, et audiátur, allelúja: annuntiáte usque ad extrémum terræ: liberávit Dóminus pópulum suum, allelúja, allelúja. Ps. 65, 1-2 Jubiláte Deo, omnis terra, psalmum dicite nómini ejus: date glóriam laudi ejus. Glória Patri. Introito – Con voz de júbilo, anunciad y haced saber esta nueva, aleluya. Llevad la hasta los últimos confines de la tierra, y decid: El Señor redimió a su pueblo, aleluya, aleluya.» Que toda la tierra cante alegre a Dios; Cantad salmos a su Nombre ; dadle gloria alabanzas. Gloria al Padre, etc.

Oración-Colecta

ORATIODeus, a quo bona cuncta procédunt, largíre supplícibus tuis: ut cogitémus, te inspiránte, quæ recta sunt; et, te gubernánte, éadem faciámus. Per Dóminum nostrum.   R. Amen   

Oh Dios, de quien todos los bienes proceden: suplicámoste humildemente, te dignes inspirar nos santos pensamientos, y nos los hagas poner por obra, con el auxilio de tu gracia(1). Por Nuestro Señor. etc. R. Amen.

Epístola

Todo lo bueno nos viene de Dios y a Él se lo debemos pedir, y en especial le debemos pedir la gracia de obrar siempre en consonancia con nuestra fe, ya que la fe sola, sin las obras no puede salvarnos; Por más que en tiempo de los Apóstoles lo enseñaran algunos gnósticos y ahora lo enseñen los protestantes y prácticamente lo confiesen muchos católicos tibios.

Léctio Epístolæ beáti Jacóbi Apóstoli. Jac. 1, 22-27 Caríssimi: Estote factores verbi, et non auditóres tantum: falléntes vosmetípsos. Quia si quis audítor est verbi, et non factor: hic comparábitur viro consideránti vultum nativitátis suæ in spéculo: considerávit enim se, et ábiit, et statim oblítus est, qualis fúerit. Qui autem perspéxerit in legem perféctam libertátis, et permánserit in ea, non audítor obliviósus factus, sed factor óperis: hic beátus in facto suo erit. Si quis autem putat se religiósum esse, non refrénans linguam suam, sed sedúcens cor suum, hujus vana est relígio. Relígio munda, et immaculáta apud Deum et Patrem, hæc est: Visitáre pupíllos, et víduas in tribulatióne eórum, et immaculátum se custodíre ab hoc sǽculo. Carísimos: Poned en práctica la palabra divina, y no os contentéis con oírla, engañándoos a vosotros mismos. Porque el que se contenta con oír la palabra de Dios y no la practica, parécese al hombre que contempla en un espejo su rostro nativo; y que, luego de mirarse, se va y se olvida al punto de cómo es. Mas, quien contemplare atentamente la ley de la perfecta libertad, y perseverare en ella, no haciéndose oyente olvidadizo, sino ejecutor de la obra, éste será por su hecho bienaventurado. y si alguno se precia de tener religión, sin refrenar su lengua, engaña su corazón, y la religión suya es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios Padre, consiste en visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y en preservarse de la corrupción de este siglo..

Salmodia

Allelúja, allelúja. Resurréxit Christus, et illúxit nobis, quos redémit in sánguine suo. Allelúja. Joann. 16, 28 – Exívi a Patre, et veni in mundum: íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem. Allelúja. Aleluya, aleluya. Cristo resucitó, y se apareció a nosotros, a quienes redimió con su Sangre. Aleluya. Salí del Padre, y  vine al mundo. Ahora dejo el mundo, y vuelvo al Padre. Aleluya.

Evangelio

Antes de marcharse definitivamente al Cielo, de donde ha venido, Jesús da a sus discípulos, y a nosotros por ellos, algunas normas sobre sus relaciones filiales con el Padre Celestial, sobre todo en lo tocante a las peticiones.

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Joánnem. Joann. 16, 23-30

In illo témpore: Dixit Jesus discípulis suis: Amen, amen dico vobis: si quid petiéritis Patrem in nómine meo, dabit vobis. Usque modo non petístis quidquam in nómine meo: Pétite, et accipiétis, ut gáudium vestrum sit plenum. Hæc in provérbiis locútus sum vobis. Venit hora, cum jam non in provérbiis loquar vobis, sed palam de Patre annuntiábo vobis. In illo die in nómine meo pétitis: et non dico vobis, quia ego rogábo Patrem de vobis: ipse enim Pater amat vos, quia vos me amátis, et credidístis, quia ego a Deo exivi. Exívi a Patre, et veni in mundum: íterum relínquo mundum, et vado ad Patrem. Dicunt ei discípuli ejus: Ecce nunc palam lóqueris, et provérbium nullum dicis. Nunc scimus, quia scis ómnia, et non opus est tibi, ut quis te intérroget: in hoc crédimus, quia a Deo exísti.

Credo.

U Continuación del Santo Evangelio según San Juan (16,, 23-30)En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: En verdad, en verdad os digo: que si algo pidiereis al Padre, en mi nombre, os lo dará. Hasta ahora, nada le habéis pedido en mi nombre(2). Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea completo. Estas cosas os he dicho usando de comparaciones. Va llegando el tiempo en que ya no os hablaré con parábolas, sino que abiertamente os anunciaré las cosas de mi Padre. . Entonces le pediréis en mi Nombre, y no os digo que rogaré al Padre por vosotros, pues el mismo Padre os ama, porque vosotros me amasteis y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y vine al mundo: otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. Dícenle sus discípulos: «Ahora, sí que hablas claro, y no dices ningún enigma. Ahora conocemos que sabes todas las cosas, y no es preciso que nadie te pregunte. En esto creemos que has salido de Dios. Credo.

OFFERTORIUM – Ps. 65, 8-9 et 20 Benedícite, gentes, Dóminum Deum nostrum, et obaudíte vocem laudis ejus: qui pósuit ánimam meam ad vitam, et non dedit commovéri pedes meos: benedíctus Dóminus, qui non amóvit deprecatiónem meam, et misericórdiam suam a me, allelúja. OfertorioBendecid, naciones, al Señor Dios nuestro, y haced que se oiga la voz de su alabanza. El ha dirigido mi alma por los senderos de la vida, y ha preservado mis pies de todo desliz; bendito el Señor, que no rechazó mi oración, y no apartó de mí su misericordia, aleluya.

Oración-Secreta

Súscipe, Domine, fidélium preces cum oblatiónibus hostiárum: ut, per hæc piæ devotiónis offícia, cæléstem glóriam transeámus. Per Dóminum. Recibe, Señor, las oraciones de los fieles, con la oblación de las hostias(3), a fin de que pasemos a la gloria celestial, por medio de estos piadosos testimonios de nuestra devoción. Por Nuestro Señor, etc.

Prefacio propio de Pascua

Vere dignum et justum est, aequum et salutare: Te quidem, Domine, omni tempore, sed in hac potissimum die (in hoc potissimum) gloriosius praedicare, cum Pascha nostrum immolatus es Christus. Ipse enim verus es Agnus, qui abstulit peccata mundi. Qui mortem nostram moriendo destruxit, et vitam resurgendo reparavit. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc. Verdaderamente es digno y justo, debido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque El es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.

COMMUNIO Cantáte Dómino, allelúja: cantáte Dómino, et benedícite nomen ejus: bene annuntiáte de die in diem salutáre ejus, allelúja, allelúja. Comunión. Cantad al Señor, aleluya: cantad al Señor y bendecid su nombre: pregonad con gusto un día y otro día la manera como nos ha salvado, aleluya, aleluya.

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIO – Tríbue nobis, Dómine, cæléstis mensæ virtúte satiátis: et desideráre quæ recta sunt, et desideráta percípere. Per Dóminum. Concédenos, Señor, a los que hemos sido saciados con el alimento de la mesa celestial, la gracia de desear lo que es justo y bueno y de saborear eso mismo que deseamos. Por Jesucristo Nuestro Señor.
  • (1) Sin Dios no podemos pensar ni obrar rectamente, pero, inspirados por Él y por Él dirigidos, podemos elevarnos hasta el Cielo y aspirar hasta el heroísmo. Sin Dios nada, con Dios todo. ¡Qué bofetón a la suficiencia humana! (volver)
  • (2) Pedir a Dios algo en nombre de Jesucristo, su Hijo, es, en primer lugar, poniéndolo a Él como mediador, y, en segundo lugar, apoyando nuestra oración en sus méritos y en los derechos de hijos de Dios que Él nos ha conquistado; pues en Cristo y por Cristo somos lo que somos y aspiramos a la gloria del Cielo. Pedir en nombre de Jesucristo es también pedir teniéndolo a Él con nosotros, por el estado de gracia; pedir cosas buenas y conducentes a nuestra salvación; pedir con fe y confianza; pedir, en fin, razonable y filialmente. (volver)
  • (3)Alude a las ofrendas de pan, vino, aceite, etc., y hasta dinero, que los antiguos hacían en el Ofertorio, en señal de gratitud. Así se unían todavía más personalmente al sacrificio del altar. (volver)

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SAN GREGORIO NACIANCENO,(*)Obispo, Confesor y Doctor

9 de Mayo 

Ceñid vuestras cinturas y tened en vuestras manos las lámparas encendidas. (San Lucas, 12, 35).

San Gregorio Nacianceno, yendo a Atenas a estudiar filosofía, fue sorprendido en el mar por una tempestad tan violenta que prometió a Dios abandonar el mundo si escapaba del naufragio. Su voto fue escuchado y Gregorio, en compañía de San Basilio, compañero suyo de estudios en Atenas, retiróse a la soledad. Dormía en el desnudo suelo, llevaba cilicio, mortificaba su cuerpo con continuos ayunos y vigilias. Fue arrancado de su retiro, nombrándoselo patriarca de Constantinopla. Murió alrededor del año 390, a edad muy avanzada.  

MEDITACIÓN SOBRE
EL BUEN EJEMPLO

     I. Da buen ejemplo a los demás, lleva en tu mano la lámpara encendida, alumbra a tu prójimo y, con tus buenas acciones, abrasa su corazón con el amor de Dios. Es ésta una obligación que te impone la caridad; si faltas a ella, si te haces para el prójimo ocasión de escándalo, serás doblemente castigado. ¿Cómo te atreves a escandalizar a tu hermano, por quien dio su vida Jesucristo? San Francisco de Asís predicaba con su modestia; los apóstoles conquistaron más almas para Jesucristo con su paciencia que con sus predicaciones, y eso que sus palabras ardían en el fuego del Espíritu Santo.

  II. Cuando veas las faltas de tu prójimo, vuélvete sobre ti mismo y examina si no incurres en iguales pecados. Si nada te reprocha tu conciencia, agradece a Dios, y considera la fealdad de aquellos peca dos para que les tengas aversión; reconocerás mejor su enormidad en otro que no en ti mismo. Huye de las ocasiones en que aquel desventurado naufragó, porque quien ama el peligro en él perecerá. Dichoso aquel que no se detuvo en el camino de los pecado res. (Salmo).

  

   III. Mira el ejemplo que te dan tantas almas santas. ¡Cuántas veces ves todos los días a personas que viven en la austeridad y en la humildad, que trabajan celosamente por la salvación de las almas! ¡Cuántos y cuántas jóvenes que tienden al cielo con esfuerzo continuo! Exclama con San Agustín: ¡Yérguense los ignorantes y se ganan el cielo, y nosotros, con toda nuestra ciencia, yacemos en la carne y en la sangre!  

Huir de las malas compañías
Orad por la conversión de los pecadores.  

ORACIÓN  

   Oh Dios, que disteis al bienaventurado Gregorio a vuestro pueblo para que lo instruyera acerca de los caminos de la salvación eterna, haced, os lo suplicamos, que después de haberlo contado en la tierra como doctor y guía, merezcamos tenerlo como intercesor en el cielo. Por J. C. N. S. Amén.  

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)  

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

Los santos que reinan con Cristo

9 de Mayo

  • San Gregorio Nacianceno, Obispo, Confesor y Doctor
  • San Pacomio, Abad
  • San Beato, Ermitaño
  • San Gregorio Ostiense, Obispo
  • Beato Nicolás Albergati de Bolonia, Obispo
  • San Geroncio de Servia
  • APARICIÓN DEL ARCÁNGEL SAN MIGUEL(*)

    de Mayo

    Mirad que no despreciéis a ninguno de estos pequeñitos, porque os digo que sus ángeles en los cielos están siempre viendo la cara de mi Padre celestial. (San Mateo, 18, 10).

    San Miguel es honrado como protector especial de la Iglesia contra los ataques del demonio. La fiesta de hoy fue instituida en memoria de una aparición del santo Arcángel en el monte Gárgano, en el reino de Nápoles. Indicó el Arcángel, al obispo de Siponto, la existencia en ese lugar de una gruta en forma de iglesia, diciéndole que ese lugar debía ser consagrado al culto de Dios y de sus Ángeles. Rodeado de numerosa concurrencia el obispo celebró misa en la gruta, que llegó a ser un centro de peregrinación, ilustre por gran número de milagros.

    MEDITACIÓN SOBRE
    LA IMITACIÓN DE LOS ÁNGELES

    I. Los ángeles siempre están prestos a ejecutar las órdenes de Dios. Tengan éxito o no en lo que hacen, siempre están contentos, porque en todo se con forman con la voluntad de Dios. ¿No serías feliz si en todo tuvieras en vista esta santa voluntad? No te inquietarías por el resultado de tus empresas, pues no depende de ti hacer que las corone el éxito, sino de Dios que todo ordena según su agrado.

    II. Mantiénense los ángeles en una pureza admirable en medio de la corrupción del mundo. Esta pureza que tienen por naturaleza, tú podrías poseerla por virtud si, por ejemplo, piensas continuamente en la presencia de Dios, y si evitas las ocasiones peligrosas toda vez que no te obligue a exponerte a ellas la gloria de Dios y la salvación del prójimo. Pídele a tu Ángel custodio que te enseñe estos dos modos de conservar la pureza.

    III. Los ángeles se ocupan tanto de los pecado res como de los justos, de los pobres como de los ricos. Vosotros apóstoles, vosotros cristianos, todos debéis amar igualmente a todos los hombres; debéis velar por la salvación de vuestro prójimo, sea quien fuere. No aborrezcas al pecador, es una creatura he cha a imagen de Dios; trabaja en su conversión sin desanimarte jamás; en una palabra, compórtate con tu prójimo como tu bondadoso Ángel lo hace contigo. Dios se hizo hombre a fin de que el hombre llegara a ser como un ángel. (San Agustín).

    La devoción a los santos Ángeles
    Orad por la paz
    entre los cristianos.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que regís con orden admirable los ministerios de los Ángeles y de los hombres, haced, en vuestra bondad, que durante esta vida seamos protegidos por aquellos que en el cielo os ofrecen sin cesar el homenaje de sus servicios. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Nuestra Señora de Luján

    8 de Mayo

    ¡Oh Madre de Clemencia! ¡Ora pronobis!

    La devoción a María Inmaculada fue la preferida de los descubridores y conquistadores, y la que arraigó más hondamente en la América Española. Prueba de ello son los numerosos títulos y advocaciones de la Virgen existentes en estos países.

    En la Argentina, en el Uruguay y en el Paraguay, el más famoso es el de Nuestra Señora de Luján, venerado aquí desde hace más de 300 años. Su sagrada imagen quiso quedarse en Luján por modo milagroso, para ser madre del pueblo argentino y la “Perla del Plata”, y atraer desde allí los corazones de todos los buenos cristianos.

    El primer modesto santuario, erigido de 1754 a 1763 y que medía 48,50 mts. de largo por 8,25 mts. de ancho, cedió su lugar a la actual magnífica Basílica gótica, de 115 mts. de largo por 20 mts. de ancho y 30 mts. de alto, más de 70 mts. de crucero, coronada de esbeltas torres, cuyas dos flechas principales se levantan a 110 mts. de altura. Es, por cierto, un monumento digno de María y de la fe de los argentinos, y bajo sus bóvedas resuenan año tras año cánticos y plegarias en todas las lenguas de la tierra, ya que peregrinos de toda raza y nación van a postrarse ante la querida imagen en demanda de su protección.

    Dicha imagen fue solemnemente coronada el 18 de mayo de 1887, coronación que se rememora en la fiesta de hoy.

    ORACIÓN A
    NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN

    ¡Oh Inmaculada Virgen María! Que habéis querido ser venerada por los fieles bajo el título de Nuestra Señora de Luján, manifestando en la imagen que os está dedicada en aquel pueblo, vuestro poder, vuestro amor y vuestra gloria; tened compasión de nosotros y líbranos de tantos males como nos rodean. Haced que reine en las familias el espíritu religioso de nuestros mayores; conservad a la mujer cristiana en la práctica santa de la religión; preservad a la niñez y a la juventud de los peligros del vicio; iluminad a los que gobiernan. Apartad de nosotros toda peste; fecundad con lluvias oportunas nuestros campos; bendecid sus frutos, haciéndolos saludables. Convertid, Virgen piadosísima, a los pecadores, que atraen sobre las naciones los castigos del cielo. Escuchad ¡Oh Madre de Clemencia!, el amor que de toda la República llega hasta vuestro glorioso Santuario y colmadnos a todos de vuestras maternales bendiciones. Amén.

    ORACIÓN

    Mira, oh Señor, con ojos propicios la devoción de tu pueblo; a fin de que, por los méritos y súplicas de la beatísima Virgen María, alcancemos tus dones en la presente vida y la salvación eterna en el Cielo. Por J. C. N. S.

    Tomado de: http://www.tradicioncatolica.com

    Los santos que reinan con Cristo

    8 de  Mayo

    SAN ESTANISLAO,(*) Obispo y mártir

    de Mayo

    Va a venir tiempo en que quien os matare se persuada hacer un obsequio a Dios. (San Juan, 16, 2).

    San Estanislao, obispo de Cracovia, reprendió valientemente al rey Boleslao por su mala vida. Este príncipe, para vengarse, sobornó a dos falsos testigos y los hizo declarar que el santo poseía un terreno que no le pertenecía. San Estanislao resucitó a quien se lo había vendido, y con este testimonio irrecusable confundió a sus acusadores. Este milagro no convirtió a Boleslao; irritado éste porque el santo lo había excomulgado, le dio muerte con sus propias manos en momentos en que celebraba el Santo Sacrificio de la misa. Sucedió en 1079.

    MEDITACIÓN SOBRE LOS PELIGROS
    QUE SE HALLAN EN EL MUNDO

    I. Ese hombre a quien San Estanislao resucitara, prefirió morir nuevamente volviendo al purgatorio antes que vivir entre tantas ocasiones de condenarse. Y, en verdad, tenía razón, pues hay peligro de condenarse en todas las edades y en todas las condiciones. ¿Cuál es tu edad, cuál es tu condición? ¿En qué estado de vida te alistaste? Ten cuidado con los peligros que te amenazan. Si aún estás libre de todo compromiso, elige el género de vida más seguro y más libre de las ocasiones de ofender a Dios.

    II. No hay sitio en este mundo donde no se pueda ofender a Dios. Adán pecó en el paraíso terrenal, y los ángeles pecaron en el cielo. Se ofende a Dios en los poblados, en la soledad, en las cabañas de los pastores, en los palacios de los magnates, en las iglesias y en las casas consagradas a Dios. En todas partes encuéntrase al demonio, en todas partes se llevan sus cadenas. Y nos holgamos en este camino en el que estamos siempre expuestos a caer en el precipicio; en este mar, en el que somos incesantemente azotados por la tempestad, sin saber a qué puerto arribaremos, ni en qué escollo naufragaremos.

    III. Para estar seguro entre tantos peligros, apártate de la multitud, gusta de la soledad: es el ambiente de la virtud. Si no puedes llegar a tanto, frecuenta a los hombres lo menos posible, y acuérdate que Dios está en todas partes. Si quieres cometer pe cados busca un lugar en donde no te pueda ver Dios, y haz entonces lo que quieras. (San Agustín).

    La huida del pecado
    Orad por por las
    almas del purgatorio.

    ORACIÓN

    Oh Dios, en cuyo honor sucumbió el glorioso obispo Estanislao bajo la espada de un impío, haced, , os lo suplicamos, que todos los que imploren su socorro consigan el saludable efecto de su pedido. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de : http://misa_tridentina.t35.com/


    Los santos que reinan con Cristo

    7 de Mayo

    SAN JUAN FRENTE A LA PUERTA LATINA

    de Mayo

    Mi cáliz sí que lo beberéis; pero el asiento a mi diestra o siniestra no me toca concederlo a vosotros, sino que será para aquellos a quienes ha destinado mi Padre. (San Mateo, 20,23).

    Estas palabras de Jesucristo anunciando al discípulo muy amado que bebería, también él, el cáliz de dolor, cumpliéronse cuando Domiciano lo hizo venir de Éfeso a Roma para martirizarlo. Fue lleva do fuera de la ciudad, frente a la puerta llamada Latina, y se lo sumergió en una caldera llena de aceite hirviendo; pero salió el santo de ella como de un baño refrescante, más fuerte y vigoroso de lo que entrara. Domiciano desterró al santo Apóstol a la isla de Patmos, donde compuso el Apocalipsis.

    MEDITACIÓN SOBRE LA LEGÍTIMA
    Y SANTA AMBICIÓN

    I. No busques los honores y las dignidades de este mundo, son pesadas cargas que abrumarán tu flaqueza. Huye de esos honores; no viniste a este mundo para mandar a los hombres, sino para obedecer a Dios. La cuenta que deberás rendir por ti mismo es ya bastante pesada, no te recargues sin necesidad con el alma de tu prójimo. Con todo, si Dios te llama a esas dignidades, obedece; Él te dará las gracias necesarias para llevar la carga que te haya puesto sobre los hombros.

    II. Tu ambición debe limitarse a desear los primeros lugares en el cielo e imitar, en la medida de tus fuerzas, a los santos más grandes del paraíso. No digas con algunos cristianos cobardes: «Bastante es para mí si Dios quiere colocarme en el pórtico del paraíso»; aspira a la más alta perfección que puedas. No podrás amar a Dios y al prójimo con exceso; nunca se harán demasiados esfuerzos para llegar al cielo. Alma cristiana, eleva tus pensamientos, la tierra no es digna de ti. El mundo no está hecho para ti, no ames, pues, al mundo; no es digno de ti, vales mucho más. (San Bernardo).

    III. Ardientemente desea sufrir por Jesucristo, beber su cáliz, ser humillado como Él: es un honor que puedes perseguir ardorosamente con toda intrepidez. Si conocieses las recompensas que están preparadas para las humillaciones y los sufrimientos, los buscarías con más ahínco que el que ponen los ambiciosos para conseguir las posiciones más brillan tes. Fue un honor el que hizo Jesús a su discípulo predilecto, haciéndole beber del cáliz en que había bebido Él mismo.

    El amor a los sufrimientos
    por la conversión de los infieles.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que veis cuán turbados estamos por los males que nos rodean por todas partes, haced que seamos protegidos por la gloriosa intercesión de vuestro Apóstol y Evangelista San Juan. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    6 de Mayo

    SAN PÍO V,(*) Papa y Confesor

    de Mayo

    Haga cada cual la oferta conforme lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana, o como por fuerza; porque Dios ama al que da con alegría. (2 Corintios, 9, 7).

    Este santo Papa desplegó un celo constante por la propagación de la religión, una valentía infatigable por el restablecimiento de la disciplina eclesiástica, una vigilancia asidua para la extirpación de la herejía, una caridad inextinguible por el alivio de los pobres y una fuerza invencible en el sostenimiento de los derechos de la Santa Sede Apostólica. Por revelación conoció la victoria obtenida contra los turcos en Lepanto. En esta memorable ocasión fue cuando mandó añadir a las letanías de la Virgen, la invocación: Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.

    MEDITACIÓN SOBRE
    LA ALEGRÍA ESPIRITUAL

    I. Servid a Dios con alegría y no con tristeza. Esta alegría contribuye a la gloria de Dios, porque los hombres alaban su bondad cuando a sus servidores los ven alegres, aun en medio de sus austeridades. Los incita a la virtud, haciéndoles ver que no es tan difícil de practicar como se lo imaginan. Resúltanos ventajosa también a nosotros y mucho, porque con ella no se siente el peso de una carga, que se lleva con ganas. Alégrate, pues, en Nuestro Señor, a fin de que todos los que te vean conozcan que lo sirves de corazón y no por fuerza.

    II. Para desterrar la tristeza de tu corazón, des tierra de él el pecado, purifica tu conciencia. Por el pecado entraron todos los males en el mundo y la tristeza en nuestra alma. Aun cuando la pureza de conciencia no produjese otro fruto que esta alegría de corazón que la acompaña, estaría ya suficiente mente recompensada, tal como el solo pensar de una mala conciencia es ya un castigo del crimen. Nada, es más triste que la ventura de los malvados.(San Agustín).

    III. Para conversar y aumentar esta alegría, piensa en Dios y en el paraíso. Dios ve tus trabajos. Él te prepara una corona de gloria. Que esta alegría se refleje en tu rostro y en tus palabras. Sabe que la virtud no tiene enemigo mayor que la tristeza, y que no tenemos armas más poderosas para repeler a nuestros enemigos y para sus golpes, que la alegría que se tiene en Dios. (San Juan Crisóstomo).

    La alegría espiritual
    Orad por los que están tristes.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que para destruir a los enemigos de la Iglesia y restaurar el culto divino, elevasteis al bien aventurado Pío al sumo pontificado, haced que protegidos por su intercesión, de tal modo nos adhiramos a vuestro servicio que, triunfando de las emboscadas de todos nuestros enemigos, gocemos de inalterable paz. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    5 de Mayo

    SANTA MÓNICA,(*) Viuda

    de Mayo

    Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. (San Lucas, 23, 28).

    Santa Mónica, madre de San Agustín, derramó tantas lágrimas y oró a Dios con tanto fervor por la conversión de su hijo, que vio realizarse la palabra de San Ambrosio que le aseguró que un hijo de tantas lágrimas no podía perderse. Siguió a su hijo por todas partes para exhortarlo a que renunciara a sus desórdenes y a la herejía de los maniqueos. Cuando por fin lo vio convertido, exclamó: Ahora moriré contenta, hijo mío, porque ya nada me queda por desear en la tierra. Murió en el año 387.

    MEDITACIÓN ACERCA DE
    DE LA PRIVACIÓN
    DE CONSUELOS ESPIRITUALES

    I. Dios permite, algunas veces, que sus elegidos queden privados de consolaciones al punto de no encontrar descanso ni en la oración. No te asombres de este triste estado: Dios lo ve y lo permite, y a me nudo es su autor. ¿Jesucristo no fue, acaso, sumergido en esta tristeza mortal en el Huerto de los Olivos y en la cruz, cuando dulcemente se quejaba de que su Padre lo hubiera abandonado?  Cuando estés en este estado de desolación, resígnate generosamente a la voluntad de Dios, y resuélvete a sufrir por todo el tiempo que a Él le plazca. Reza con humildad, continúa tus ejercicios de piedad: si los haces con menos gusto y consuelo, los harás con más mérito.

    II. Cuando Dios permite que así seas privado de todo consuelo, Él lo hace, ya para castigar tu tibieza, ya para darte a entender que la devoción sensible, que antes tenías, era un don de su pura bondad; o para hacerte estimar las consolaciones, que menos preciarías si fueran continuas; o, en fin, para darte ocasión a que adquieras mayores méritos. Busca, pues, con santa diligencia, al Esposo de las almas. Se oculta cuando se lo busca, a fin de que, no encontrándolo, se redoble el ardor. (San Gregorio).

    III. Para salir cuanto antes de este lastimoso estado, examina seriamente qué motivo diste a Dios para que te abandonara, e implora su perdón. Humíllate ante su adorable Majestad, reconociendo que eres indigno de sus mercedes; y en vez de desanimarte redobla tu fervor, busca a Dios con mayor empeño, y dile de todo corazón: Señor, que sois la alegría de mi alma, ¿por qué volvéis vuestro rostro? ¿Dónde estáis, bien mío, dónde os encontraré? (San Agustín) .

    La paz
    Orad la buena educación de la juventud.

    ORACIÓN

    Oh Dios, consuelo de los afligidos y salvación de los que en Vos esperan, que bondadosamente recibisteis las lágrimas que Santa Mónica vertió por la con versión de su hijo Agustín, concedednos, por la intercesión de ambos, la gracia de llorar nuestros pecados y gustar las verdaderas alegrías del espíritu. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    4 de Mayo

    INVENCIÓN o HALLAZGO DE LA SANTA CRUZ(*)

    3 de Mayo    

    Quien no carga con su cruz y me sigue no es digno de mí. (San Mateo, 10,38).

       

    El emperador Constantino había visto una cruz en el cielo, en la cual estaban escritas estas palabras: CON ESTE SIGNO VENCERÁS; en efecto, derrotó totalmente al tirano Majencio. Santa Elena, su madre, en agradecimiento de este favor, dispuso se hiciesen búsquedas en Jerusalén para dar con la verdadera cruz. Descubriéronse tres. Un milagro dio a conocer con certeza cuál era aquélla de la que pendiera el precio de nuestra redención. La santa hízole construir un templo magnífico. Hoy celebra la Iglesia el hallazgo o invención de este adorable tesoro.   

    MEDITACIÓN SOBRE TRES CLASES DE
     PERSONAS QUE ENCUENTRAN LA CRUZ   

     I. Algunas personas se empeñan en evitar las cruces, pero sin poder lograrlo: son los pecadores y los voluptuosos. Siempre en busca de placeres, no encuentran en su camino sino tristeza y aflicción de espíritu. ¿Por qué esto? Porque el hombre que no busca a Dios jamás está contento; sus deseos y sus pasiones lo atormentan, Y Dios mismo se complace en enviarle sufrimientos para desasirlo de las creaturas y volverlo a Él. El pecador no puede ser dichoso, porque donde no hay virtud no hay verdadera dicha. (Salviano).   

       II. Otros hay que buscan las cruces y las mortificaciones y que, en efecto, las encuentran. Es lo que sucede a los que comienzan a servir a Dios; no tienen todavía bastante valor ni suficiente amor de Dios que les haga encontrar dulces y agradables las aflicciones: sienten aún las asperezas y la amargura ¡dichosos si continúan en este arduo ejercicio de la mortificación sin desanimarse!   

       III. Las almas santas buscan las cruces con diligencia, pero no las encuentran. San Francisco Javier las deseó en aumento progresivo; pidió Santa Teresa padecer o morir; y, como San Pablo, superabundaron de gozo en medio de sus aflicciones. Es que el prolongado sufrimiento, su amor a Dios y el consuelo que el Señor difunde en sus almas, los hace felices en este mundo mientras ellos buscan la felicidad del cielo. Persiguen la dicha y ya son dichosos; la buscan y ya la encontraron. (San Euquerio).   

    El amor a la cruz
    Orad por los infieles.   

    ORACIÓN   

       Oh Dios, que en el hallazgo maravilloso de vuestra cruz salutífera, habéis renovado los milagros de vuestra Pasión, haced que adquiramos, por el valor este árbol de vida, la recompensa de la vida eterna. Por J. C. N. S. Amén.   

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)   

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    3 de Mayo

  • Invención o hallazgo de la Santa Cruz
  • San Alejandro, Papa y Mártir
  • Santos Evencio y Teódulo, mártires
  • San Juvenal, Obispo y Confesor
  • San Felipe de Zell, Ermitaño
  • Santa Maura, Mártir
  • San Timoteo, Mártir
  • Santa Misa Dominical

    CUARTO DOMINGO
    DESPUÉS DE PASCUA 
    (Doble – Ornamentos blancos )

    Si no me voy, no vendrá a vosotros el Cosolador; pero si me voy, os le enviaré.

    En el Introito continúa vibrante y jubilosa la nota pascual: «Cantad al Señor un cántico nuevo». Pero los misterio pascuales siguen desarrollándose a través de la liturgia. El Domingo pasado nos preparaba ya para la Ascensión de Cristo. Hoy da un paso más; y nos habla de las operaciones del Espíritu Santo en ella, en el mundo y en nuestras almas. Toda la Misa es una descripción de esta actividad del Espíritu. Él es el que ha obrado las cosas maravillosas que se cantan en el Introito; Él es el que mantiene,  entre los que han creído, la unidad del místico Cristo; el que impide que los corazones vacilantes naufraguen, agitados por las vicisitudes del mundo (Oración); Él es la óptima dádiva y el don perfecto, que descienden del Padre de las luces (Epístola). Él es, finalmente, el que convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio, pues pondrá delante de él, como en un espejo, su malicia, juntamente con la belleza de la verdad, la justicia de la causa de la Iglesia y el castigo que le amenaza por no creer en ella. Reconozcamos, llenos de agradecimiento y ansiosos de su venida, las maravillas que este Divino Espíritu ha realizado sobre nosotros: «Aleluya. La diestra del Señor ha ejercitado su poder; la diestra de Dios me ha levantado. La diestra de Dios, dice San Agustín, es el Espíritu Santo.

    Introito

        INTROITUS Ps. 97–  Cantate Dómino cánticum novum, allelúia: quia mirabiília fecit Dóminus, allelúia: ante conspéctum gentium revelávit justitiam suam, alleuia, alleluia. – Ps Salvavit sibi déxtera ejus: rt btschium sanctum ejus.   V. Gloria Patri.    Introito – Cantad al Señor un cántico nuevo, aleluya; porque ha hecho maravillas el Señor aleluya; ha manifestado su justicia ante las naciones, aleluya, aleluya.- Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. Gloria al Padre, etc.

    Oración-Colecta

        ORATIO – Deus, qui fidelium mentes unius efficis voluntatis: da populis tuis id amare quod precipis, id desiderare quod promittis: ut inter mundanas varietates, ibi nostra fixa sint corda, ubi vera sunt gaudia. Per Dominum.   R. Amen     Oh Dios, que unes las almas de los fieles, haciendo de ellas como una sola voluntad concede a tus pueblos amar lo que mandas, y desear lo que prometes; para que en medio de la inestabilidad de las cosa humanas, tengamos fijos nuestros corazones, allí donde están los verdaderos goces(1). Por Nuestro Señor, etc   R. Amen.

    Epistola

       Todo lo bueno nos viene de Dios y a Él se lo debemos pedir, y en especial le debemos pedir la gracia de obrar siempre en consonancia con nuestra fe, ya que la fe sola, sin las obras no puede salvarnos; Por más que en tiempo de los Apóstoles lo enseñaran algunos gnósticos y ahora lo enseñen los protestantes y prácticamente lo confiesen muchos católicos tibios.

       Lectio Epistolæ beati Jacobi Apostoli. I, 17-21 – Carissimi, Omne datum óptimum, et omne donum perfectum desursum est, descendens a Patre luminum, apud quem nom est transmutatio, nec vecissitudinis abumbratio. . Voluntarie enim genuit nos verbo veritatis, ut simus initium aliquod creaturae ejus. Scitis, fratres mei dilectissimi. Sit autem omnis homo velox ad audiendum; tardus autem ad loquendum, et tardus ad iram. Ira enim viri justitiam Dei non operatur. Propter quod abjicientes omnem immunditiam, et abundantiam malitiae, in mansuetudine suscipite insitum verbum, quod potest salvare animas vestras.    Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Gálatas Toda dádiva preciosa y todo don perfecto de arriba, viene descendiendo del Padre de las luces, en quien no cabe mudanza, ni sombra de variación. Porque de su voluntad nos ha engendrado con la palabra de la verdad, a fin de que seamos como las primicias de sus nuevas creaturas. Bien lo sabéis, hermanos míos muy queridos. Y así sea todo hombre pronto para escuchar , y refrenado en la ira. Por- que la ira del hombre no obra la justicia de Dios. Por lo cual, dando de mano a toda inmundicia y exceso vicioso, recibid con docilidad la divina palabra, que ha sido como ingerida en vosotros, y que puede salvar vuestras almas. 

    Salmodia

          Alleluia, alleluia. V.Ps. 117, 16Dextera Domini fecit virtutem; dextera Domini exaltavit me Alleluia. v. Rom. 6, 9. Christus resurgens ex mortuis, jam non moritur: mors illi ultra non dominabitur. Alleluia.       La diestra del Señor ha ejercitado su poder; la diestra del Señor me ha levantado. Aleluya. Cristo, resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no tendrá ya dominio sobre Él. Aleluya.

    Evangelio

       Jesús anuncia a sus discípulos -y la Iglesia nos la anuncia hoy a nosotros- su próxima y definitiva partida de este mundo, pero para nuestro bien completo; pues es para su glorificación en el Cielo y para enviarnos desde allí al Espíritu Santo, el Divino Consolador, cuya misión sobre el mundo esboza.

    USequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem.16, 5-14. – In illo tempore: Dixit Jesus discipuli suis: Vado ad eum, qui misit me: et nemo ex vobis interrogatme: Quo vadis? Sed quia haec locutus sum vobis, tristitia implevit cor vestrum. Sed ego veritatem dico vobis: expedit vobis ut ego vadam: si enim non abiero, Paraclitus non veniet ad vos: si autem abiero, mittam eum ad vos. Et cum verit ille, arguet mundum de peccato, et de justitia, et de juicio. De peccato quidem quia non crediderunt in me: de justitia vero, quia ad Patrem vado, et jam non videbitis me: de judicio autem, quia princeps hujus mundi jam judicatus est. Adhuc multa habeo vobis dicere: sed non potestis portare modo. Cum autem venerit ille Spiritus veritatis, docebit vos omnem veritatem.  Non enim loquetur a semetipso: sed quaequmque audiet, loquetur, et quae ventura sunt, annuntiabit vobis. Ille  me clarificaabit: quia de meo accipiet et annuntiabit vobis.

        Credo.

      U Continuación del Santo Evangelio según San Juan (16,, 16-22)En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos : «Me voy a Aquél que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: ¿Adónde vas?’ Mas, porque os he dicho estas cosas, vuestro corazón se ha llenado de tristeza. Pero Yo os digo la verdad; os conviene que Yo me vaya, porque si Yo no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os le enviaré. y cuando El venga, convencerá al mundo en orden al pecado, en orden a la justicia, y en orden al juicio. En orden al pecado, por cuanto no han creído en mí; respecto a la justicia porque Yo me voy al Padre, y ya no me veréis; y tocante al juicio, porque el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado(2). Aun tengo otras muchas cosas que deciros, mas, por ahora, no podéis  comprenderlas. Mas, al venir el Espíritu de Verdad, El os enseñará todas las verdades, pues no hablará de por sí(3), sino que dirá las cosas que habrá oído, y os anunciará las venideras. El me glorificará, porque recibirá de lo mío, y os lo anunciará.»  Credo.   

        OFFERTORIUM Ps. 65, 1-2 et 16  Jubilate Deo, universa terra, psalmum dicite nomini ejus: venite, et audite, et narrabo vobis, omnes qui temetis Deum, quanta fecit Dominus animae meae, alleluia.    Ofertorio –  Cante a Dios, toda la tierra; cantad salmos a su nombre. Venid, y oíd, vosotros todos los que teméis a Dios, y os contaré cuan grandes cosas ha hecho el Señor a mi alma, aleluya.

    Oración-Secreta

        SECRETA – Deus, qui nos per hujus sacrificii veneranda commercia, unius summae divinitatis participes efficisti: praesta, quaesumus: ut, sicut tuam cognoscimus veritatem, sic eam dignis moribus assequamur. Per Dominum nostrum.     Oh Dios que por la sagrada recepción de este Sacramento, nos hiciste partícipes de tu Naturaleza Divina; haz, te suplica mos, que después de haber conocido tu verdad, nos hagamos dignos, por la santidad de nuestra vida, de gozarla eterna mente. Por Nuestro Señor, etc.

    Prefacio propio de Pascua

          Vere dignum et justum est, aequum et salutare: Te quidem, Domine, omni tempore, sed in hac potissimum die (in hoc potissimum) gloriosius praedicare, cum Pascha nostrum immolatus es Christus. Ipse enim verus es Agnus, qui abstulit peccata mundi. Qui mortem nostram moriendo destruxit, et vitam resurgendo reparavit. Et ideo cum Angelis et Archangelis, cum Thronis et Dominationibus, cumque omni militia caelestis exercitus, hymnum gloriae tuae canimus, sine fine dicentes:   Sanctus, Sanctus, Sanctus, etc.    Verdaderamente es digno y justo, debido y saludable, que en todo tiempo, Señor, te alabemos; pero principalmente con mayor magnificencia en éste, en que Jesucristo inmolado es, nuestra Pascua. Porque El es el verdadero Cordero que quita los pecados del mundo. El cual muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, reparó nuestra vida. Por esto, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones, y con toda la milicia del ejército celestial, can tamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc.

    COMMUNIO  Johann, 16, 8. – Cum venerit Paraclitus Spiritus veritatis, illi arguet mundum de peccato, et de justitia, et de judicio, alleluia, alleluia.   Comunión. –  Cuando viniere el Espíritu Consolador convencerá al mundo en orden al pecado, a la justicia, y el juicio,  aleluya, aleluya.

    Oración-Postcomunión

         POSTCOMMUNIO – Adesto nobis, Domine Deus noster: ut per haec, quae fideliter sumpsimus, et purgemur a vitiis et a periculis omnibus eruamur. Per Dominum.      Asístenos, Dios  nuestro, a fin de que, en virtud de los misterios que con fe hemos recibido, seamos purificados de nuestras culpas, y libertados de todos los peligros.
    Por Nuestro Señor, etc.
     
    •  (1) Sabiendo que todo cambia en este mundo y que hoy están en el destierro los que un día estuvieron en el trono, y viceversa, y que hoy abundan en riquezas los que antes casi mendigaban, y viceversa, nuestra felicidad debe estribar en los verdaderos e imperecederos goces del Cielo, a los que se llega amando y observando los divinos preceptos. Todo lo demás es edificar sobre arena y tejer tela de arañas.
    •  (2) Pasaje bastante oscuro, pero en el cual está resumida la acción del Espíritu Santo sobre el mundo. Este será por Él iluminado, y se convencerá de tres verdades: 1ª que el mundo es esclavo del pecado, del pecado original y del actual, de cuyo yugo sólo por los méritos de Jesucristo puede ser liberado; 2ª que Jesucristo es justo y es Dios, habiendo demostrado Este su santidad y divinidad resucitado y volviendo a su Padre, de donde salió; 3ª, que el demonio ha sido derrotado por la muerte de Jesucristo.
    •  (3)El Espíritu Santo es el Mensajero divino de Dios Padre y de Dios Hijo, y el Iluminador de las inteligencias.

    Tomado de:

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    SAN ATANASIO,(*) Obispo y Doctor

    2 de Mayo 

    Dichosos seréis cuando los hombres por mi causa os maldijeren, y os persiguieren, y dijeren con mentira toda suerte de mal contra vosotros. (San Mateo, 5,11).

     

    San Atanasio, obispo de Alejandría, por tres veces fue depuesto de su sede episcopal por los arrianos; fue calumniado, desterrado y perseguido por cuatro emperadores. Volvió no obstante, a Alejan dría habiendo triunfado sobre los enemigos de la fe y, algún tiempo después, se fue al cielo a recibir la recompensa de 46 años de persecución sufridas por Jesucristo. Murió en el año 373.  

    MEDITACIÓN SOBRE
     LAS PERSECUCIONES  

       I. Dios permite que sus más fieles servidores sean probados por la persecución, sea para castigar los por alguna falta leve o para volverlos más vigilantes, sea para acrecentar su corona o impedir que la prosperidad los pierda. En las pruebas, Dios siempre busca su gloria y el bien de nuestras almas; no te quejes, pues, sino agradécele. Dios te envía males porque has despreciado bienes. Reconoce en sus golpes al que no reconociste en sus regalos. (San Cipriano). 

       II. En todas las acusaciones que se dirijan contra ti, mira si cometiste las faltas que se te reprochan. Si eres culpable, pide perdón a Dios; entristécete, no de haber sido acusado, sino de haber, con tus faltas, dado motivo a la acusación. Agradece a Dios de que se sirva de la mano de tu adversario para punzarte el absceso que tú hubieras ahogado. 

       III. Si eres inocente de la falta que se te imputa, si hasta eres perseguido por una acción buena, agradece a Dios, regocíjate de que te haga sufrir por la justicia. No te afanes en justificarte, tarde o temprano lo hará Dios. A menudo un padre hace castigar a sus hijos por intermedio de malos servidores, sin embargo prepara una prisión para éstos y reserva la herencia para aquellos. (San Agustín).    

    La paciencia
    Orad por los perseguidos
    a causa de su justicia.
     

    ORACIÓN 

       Os suplicamos, Señor, escuchéis las oraciones que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor pontífice San Atanasio, a fin de que los méritos y la intercesión de quien dignamente os ha servido nos obtengan el perdón de nuestros pecados. Por J. C. N. S. Amén. 

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982) 

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    Los santos que reinan con Cristo

    2 de Mayo

  • San Atanasio, Obispo y Doctor
  • Santa Zoe, Mártir
  • Santa Mafalda o Matilde, Monja
  • Beato Conrado de Seldemburem
  • San Exuperio, Mártir
  • San Waldeberto, Abad
  • SAN JOSÉ OBRERO(*)

    1 de Mayo 

     «El 1 de mayo de 1955—escribe un testigo presencial— Roma era un hervidero de gente sencilla y morena, con mirada abierta y espontánea. Aquí y allá, en los bares y vías que acercan al Vaticano, grupos de hombres, mujeres y niños, mezclados en alegre algarabía, despachaban el leve bagaje de sus mochilas y apuraban unas tazas de rico café. En su derredor parecía soplar un aire nuevo, sin estrenar. Hasta tal punto que el semblante de la Ciudad Eterna, acostumbrado a todos los acontecimientos y a todas las extravagancias de todos los pueblos de la tierra, parecía asombrado ante aquella avalancha nueva de cuerpos duros y curtidos y de almas ingenuas, que desbordaban todo lo previsto.» 

       Se diría que había un presentimiento. Cuando aquellos grupos confluyeron en una de las grandes plazas romanas y a lo largo de las amplias márgenes del Tíber e iniciaron su marcha hacia el Vaticano, flotaba algo en el ambiente. La vía de la Conciliación se estremecía con un eco nuevo, el de las rotundas voces de los obreros del mundo, que, al compás de bravos himnos, y bajo sus guiones y pancartas, representando a todos sus hermanos del mundo, avanzaban al encuentro del Papa.

      

        Era una riada inmensa de vida, de calor, de entusiasmo. Bajo el crepitar de los camiones, cargados de trabajadores, que con sus instrumentos de trabajo avanzaban hacia la plaza de San Pedro, corría una multitud alegre y sencilla, gritando hermosas consignas: «¡Viva Cristo Trabajador! ¡Vivan todos los trabajadores! ¡Viva el Papa!». Aquellos doscientos mil hombres superaban el viejo latido de odio y de muerte, cambiándolo por otro de resurrección y de vida.  

       Oigamos de nuevo al mismo cronista: «Con espíritu nuevo y conciencia clara de la nobleza trabajadora la inmensa muchedumbre fue llenando, en creciente oleaje, la monumental plaza de San Pedro. Las fontanas se transformaron en racimos humanos y sobre la enardecida concentración el obelisco neroniano parecía un dedo luminoso que apuntaba tercamente la ruta de los luceros, la única capaz de redimir al doliente mundo del trabajo. A los pies mismos de la basílica se detenía el oleaje humano y bajo el balcón central de la iglesia más monumental del cristianismo se levantaba el rojo estrado papal. Pronto apareció en él la blanca figura del Vicario de Cristo mientras la plaza entera vibraba en un ensordecedor griterío y un continuo agitar de pañuelos y pancartas. Las fontanas parecían abrir sus bocas para gritar, el obelisco se estiraba más y más hacia el cielo y la majestuosa columnata de Bernini tenía un movimiento de gozo y de gloria. Todo se movía en torno al Cristo en la tierra, y por las cornisas y capiteles —como bandada de palomas al viento— iban saltando los gritos de paz, trabajo y amor.  

      

       «De la inmensa plaza se fueron destacando pequeños grupos de obreros, portadores de mil obsequios calientes que el mundo del trabajo ofrecía al Papa. Los vimos subir las gradas del estrado y arrodillarse, con sus manos llenas y toscas, ante el Cristo visible en la tierra. Algunos, con serenidad, decían una frase densamente aprendida. Otros, vencidos por el momento grandioso, lo olvidaban todo e improvisaban ricas espontaneidades, O no hacían más que mirar al Papa, cara a cara, y llorar. La plaza seguía gritando por su descomunal boca de doscientos cuarenta metros de anchura y volando en alas de los doscientos mil corazones de obreros. Sólo cuando el Papa se levantó quedó muda y sobrecogida, como un desierto silencioso. Sobre el silencio palpitante vibró la voz del Papa Pío XII.  

      

       “¡Cuántas veces Nos hemos afirmado y explicado el amor de la Iglesia hacia los obreros! Sin embargo, se propaga difusamente la atroz calumnia de que «la Iglesia es la aliada del capitalismo contra los trabajadores». Ella, madre y maestra de todos, ha tenido siempre particular solicitud por los hijos que se encuentran en condiciones más difíciles, y también, de hecho, ha contribuido poderosamente a la consecución de los apreciables progresos obtenidos por varias categorías de trabajadores. Nos mismo, en el radiomensaje natalicio de 1942, decíamos: «Movida siempre por motivos religiosos, la Iglesia condenó los diversos sistemas del socialismo marxista y los condena también hoy, siendo deber y derecho suyo permanente preservar a los hombres de las corrientes e influjo que ponen en peligro su salvación eterna».  

      

       «Pero la Iglesia no puede ignorar o dejar de ver que el obrero, al esforzarse por mejorar su propia condición, se encuentra frente a una organización que, lejos de ser conforme a la naturaleza, contrasta con el orden de Dios y con el fin que Él ha señalado a los fieles terrenales. Por falsos, condenables y peligrosos que hayan sido y sean los caminos que se han seguido, ¿quién y, sobre todo, qué sacerdote o cristiano podrá hacerse el sordo al grito que se levanta del profundo y que en el mundo de Dios justo pide justicia y espíritu de hermandad?»  

      

       Sin embargo, la fiesta, con toda su hermosura, hubiera podido quedar como una más entre las muchas que se han celebrado en la magnífica plaza de San Pedro y el discurso como uno de tantos entre los pronunciados por el Papa Pío XII. No fue así. Por boca del Sumo Pontífice la Iglesia se aprestó a hacer con la fiesta del 1 de mayo lo que tantas veces había hecho, en los siglos de su historia, con las fiestas paganas o sensuales: cristianizarlas.  

      

       El 1 de mayo había nacido en el calendario, de las festividades bajo el signo del odio. Desde mediados del siglo XIX esa fecha se identificaba en la memoria y en la imaginación de muchos con los bulevares y las avenidas de las grandes ciudades llenas de multitudes con los puños crispados. Era un día de paro total en que el mundo de los proletarios recordaba a la sociedad burguesa hasta qué punto había quedado a merced del odio de los explotados. Y esa fiesta, la fiesta del odio, de la venganza social, de la lucha de clases, iba a transformarse por completo en una fiesta litúrgica, solemnísima, del máximo rango (doble de primera clase), con su hermoso oficio propio y su misa también propia.  

      

       El Papa lo anunció con toda solemnidad: «Aquí, en este día 1 de mayo, que el mundo del trabajo se ha adjudicado como fiesta propia, Nos, Vicario de Jesucristo, queremos afirmar de nuevo solemnemente este deber y compromiso, con la intención de que todos reconozcan la dignidad del trabajo y que ella inspire la vida social y las leyes fundadas sobre la equitativa repartición de derechos y de deberes”.  

      

       «Tomado en este sentido por los obreros cristianos el 1 de mayo, recibiendo así, en cierto modo, su consagración cristiana, lejos de ser fomento de discordias, de odios y de violencias, es y será una invitación constante a la sociedad moderna a completar lo que aún falta a la paz social. Fiesta cristiana, por tanto; es decir, día de júbilo para el triunfo concreto y progresivo de los ideales cristianos de la gran familia del trabajo. A fin de que os quede grabado este significado… nos place anunciaros nuestra determinación de instituir, como de hecho lo hacemos, la fiesta litúrgica de San José Obrero, señalando para ella precisamente el día Uno de Mayo. ¿Os agrada. amados obreros, este nuestro don? Estamos seguros que sí porque el humilde obrero de Nazaret no sólo encarna, delante de Dios y de la Iglesia, la dignidad del obrero manual, sino que es también el próvido guardia de vosotros y de vuestras familias».  

      

       Y desde aquella tarde serena y gozosa el 1 de mayo entraba en el calendario católico bajo la advocación de San José Obrero.  Los liturgistas pondrán, ciertamente, una vez más, su nota de escrúpulo ante esta fiesta de tipo ideológico, recordando que el ciclo litúrgico es esencialmente conmemoración de acontecimientos, no de ideas. Sin embargo, aunque en la línea de una exquisita pureza litúrgica pueda caber la discusión, no hay lugar a ella desde el punto de vista pastoral. Una fiesta, inserta en una fecha ya consagrada como exaltación del trabajo, resulta pedagógicamente admirable, en orden a llevar de una manera gráfica, plástica, colorida y vital un manojo de ideas a las muchedumbres de hoy.  

      

       Plástica, colorida y vital resulta la idea de la dignidad del trabajo cuando la encontramos, no al través de unos párrafos oratorios, sino encarnada en la sublime sencillez de la vida del mismo padre putativo de Jesucristo. Él había dicho ya en el Antiguo Testamento: “Mis caminos no son vuestros caminos y mis pensamientos no son vuestros pensamientos». Cualquiera de nosotros, consultado, hubiera sido de opinión de que era preferible que Jesucristo, puesto a traer al mundo el mensaje de una ideología que forzosamente habría de chocar con el mundo de entonces, hubiera nacido rodeado de lo que solemos llamar un prestigio social: de familia ilustre, sin angustias económicas, en alguna ciudad, como la antigua Roma, que resultase crucial en la marcha de los tiempos.  

      

       Pero no fue así. Antes al contrario. Jesucristo elige para sí, para su Madre bendita, para San José, un ambiente de auténtica pobreza. Entendámonos: no un ambiente de pobreza más o menos convencional, de vida sencilla pero al margen de preocupaciones económicas, sino la áspera realidad de tener que ganarse el pan trabajando, de tener que disipar los tenues ahorrillos en el destierro, de tener que sufrir muchas veces la amargura de no poder disponer ni siquiera de lo necesario.  

      

       Desde los Evangelios apócrifos, con su muchedumbre de milagros adornando la niñez de Jesucristo, hasta el mismo San Ignacio poniendo, con encantadora ternura, la figura de una criadita que acompañe al matrimonio camino de Belén, los cristianos nos hemos rebelado muchas veces contra ese designio de la Divina Providencia que se nos antojaba excesivo. Cuando hemos querido imaginar a la Santísima Virgen le hemos dado siempre trabajos que traían consigo un halo de poesía:

      

    La Virgen lava pañales
    y los tiende en el romero… 
      

     

       Pero lo cierto es que la Virgen habría de lavar más de una vez las humildes escaleras de la casita y barrer el pobre taller, y preparar la frugal comida. Y, junto a ella, también a San José habría de corresponderle su parte en las consecuencias de tanta pobreza.  

      

       Sabemos que fue carpintero. Alguno de los Padres apostólicos, San Justino, llegó a ver toscos arados romanos trabajados en el taller de Nazaret por el Patriarca San José y el mismo Jesús. Fuera de esto, todo lo demás son conjeturas. Pero conjeturas hechas a base de certeza, si cabe hablar paradójicamente, pues, por mucho que queramos forzar nuestra imaginación, siempre resultará que fue difícil y dura la vida de un pobre carpintero de pueblo, que a su condición de tal ha añadido las tristes consecuencias de haber vivido algún tiempo en el destierro.  

      

       Porque si algunos ahorros hubo, si algo pudo llegar a valer aquel tallercito, ciertamente que todo hizo falta cuando, como consecuencia de la persecución de Herodes, la Sagrada Familia hubo de marchar a Egipto. Dura la vida allí. Dura también la vida a la vuelta.  

      

       En este ambiente vivió Jesucristo. Y éste es el modelo que hoy se propone a todos los cristianos. Para que cada cual aprenda la lección que le corresponde.  

      

       Quiere la Iglesia que la fiesta de San José Obrero sirva, como dice la sexta lección del oficio, para despertar y aumentar en los obreros la fe en el Evangelio y la admiración y el amor por Jesucristo; sirva para despertar en los que gobiernan la atención hacia aquellos que sufren, y el deseo de poner en práctica las cosas que pueden conducir a un recto orden en la sociedad humana; sirva para corregir en la sociedad los falsos criterios mundanos que en tantas ocasiones llegan a penetrarla por completo.  

      

       Insistamos en esta triple idea.  

      

       Como consecuencia de la profunda revolución que supuso el maquinismo surgió, a mediados del siglo XIX, una nueva clase social; el proletariado. No puede decirse que esta clase social se haya apartado de la Iglesia. En realidad, estuvo en la mayor parte de los países, salvemos excepciones tan gloriosas como Irlanda, totalmente al margen de ella. Sometida a unas condiciones infrahumanas de vida, a una jornada agotadora de trabajo, a una situación económica aflictiva, hubo forzosamente de abrirse a ideologías paganas y materialistas. Gestos tan nobles como la magistral encíclica del Papa León XIII RERUM NOVARUM, cayeron en el vacío. Una sociedad que se llamaba cristiana desoyó por completo tales llamamientos. Entonces surgió poderoso, amenazador, el auge del marxismo, y posteriormente el arraigo del comunismo en esas masas, y su triunfo político en algunas naciones.  

      

       A tal situación se trata de oponer, más que una ideología, un símbolo: el de San José Obrero. Late en él toda una concepción de la vida, y del papel del trabajo en ella. Diríamos que toda una teología del trabajo. Como dice el responsorio de sexta y de nona: «El verbo de Dios, por quien han sido hechas todas las cosas se ha dignado trabajar por sus propias manos… ¡Oh inmensa dignidad del trabajo que Cristo santificó!» Es más: en ese mismo trabajo resplandece una ley divina, establecida por el Creador de todas las cosas, según recuerda la oración de la misa.  

      

       Pero la fiesta no es sólo una predicación de la dignidad del trabajo y un recuerdo de que ese trabajo ha sido compartido por el hijo de Dios y por San José. Es también un aldabonazo en la conciencia de quienes gobiernan. A ellos se les recuerda cuáles son sus obligaciones en relación con los pobres y con los humildes. Dice así el papa Pío XII: «La acción de las fuerzas cristianas en la vida pública mira, ciertamente, a que se promueva la promulgación de buenas leyes y la formación de instituciones adaptadas a los tiempos, pero también más aún significa el destierro de frases huecas y de palabras engañosas, y el sentirse la generalidad de los hombres apoyados y sostenidos en sus legítimas exigencias y esperanzas. Es necesario formar una opinión pública que, sin buscar el escándalo, señale con franqueza y valor las personas y las circunstancias que no se conforman con las leyes e instituciones justas o que deslealmente ocultan la realidad. Para lograr que un ciudadano cualquiera ejerza su influjo no basta ponerle en la mano la papeleta del voto u otros medios semejantes. Si desea asociarse a las clases dirigentes, si quiere, para el bien de todos, poner alguna vez remedio a la falta de ideas provechosas o vencer el egoísmo invasor, debe poseer personalmente las necesarias energías internas y la ferviente voluntad de contribuir a infundir una sana moral en todo el orden público».  

      

       Desgraciadamente, se hace necesario también una tercera actuación de esta fiesta, no sólo sobre los trabajadores y los dirigentes, sino sobre la misma sociedad. El Evangelio de la fiesta nos recuerda el desdén con que las gentes contemporáneas de Jesucristo comentaban, al oír su predicación, que se trataba del hijo de un carpintero. Después de veinte siglos de cristianismo todavía queda mucho de aquel, y estamos lejos de apreciar en nuestra vida corriente y normal la dignidad del hombre, de condición humilde que trabaja con sus manos. Nos escandaliza encontrar en la historia épocas en que este trabajo era, en ambientes que se decían cristianos, algo deshonroso, que podía incluso, si se encontraba en los antepasados, impedir el acceso a algunas Ordenes religiosas. Pero no nos costaría mucho encontrar idénticos criterios mundanos, paganos, construidos de espaldas al verdadero cristianismo, en nuestra misma sociedad de hoy. Hay mucho que reformar. Para que los puestos de dirección se den a quien se lo merezca, y no por razón de nacimiento o influencia; para que nuestras clases sociales sean permeables, y sea, por consiguiente, fácil el paso de unas a otras; para que se superen añejos prejuicios raciales o sociales; para que en todas partes, en las Asociaciones católicas, en los colegios, en el trabajo, en la amistad…, todos nos sintamos verdaderamente hermanos.  Este es el triple fruto que la Iglesia se propone obtener con la institución de la fiesta de San José Obrero.  

      ORACIÓN

      

       Oh Dios,   Creador de las cosas, que impusiste al género humano la ley del trabajo: concede propicio que, con el ejemplo t patrocinio de San José, practiquemos las obras que mandas y consigamos los premios que prometes. Por J. C. N. S. Amén.

    *Año Cristiano, tomo II, Biblioteca de Autores Cristianos.

     Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    1 de Mayo

  • San José Obrero
  • Santos Felipe y Santiago el Menor, Apóstoles
  • San Jeremías, Profeta
  • San Amador de Auxerre, Obispo
  • San Segismundo de Borgoña, Rey
  • San Peregrino Laziosi, Sacerdote
  • San Teodardo de Narbona
  • San Teodulfo, Abad
  • SANTA ÁNGELA DE MERICI, Virgen

    31 de Mayo

    Quien guardare y enseñare mis mandamientos, grande será llamado en el reino de los cielos. (San Mateo, 5,19).

    La gloria de los servicios inmensos prestados a la religión y a la sociedad desde hace más de tres siglos por las religiosas ursulinas, recae, después de Dios, en la santa cuya fiesta celebramos hoy. Una visión que tuvo un día mientras estaba en oración, la confirmó en el proyecto que había concebido de consagrarse a la instrucción cristiana de la juventud de su sexo. Con este objeto, asoció a algunas vírgenes cristianas, les redactó un reglamento de vida y dio a la congregación el nombre de Ursulinas, temiendo que, después, se la llamase con su nombre. La nueva sociedad hizo un bien inmenso en Brescia y sus alrededores, Y fue elevada al rango de orden religiosa cuatro años después de la muerte de Ángela, que acaeció el 27 de enero de 1540.

    MEDITACIÓN SOBRE
    LAS TRES CLASES DE CARIDAD

    I. La primera caridad que debemos al prójimo, es el alimento y el vestido. Quien tiene bienes de este mundo, y viendo a su hermano en necesidad cierra las entrañas, ¿cómo es posible que resida en él el amor de Dios? ¿Haces tú caridad según tus medios? ¿O imitas, acaso, al rico epulón que daba espléndidos festines mientras Lázaro a su puerta se moría de hambre? ¡Cuán terrible será oír: Tuve hambre y no me diste de comer, estuve desnudo y no me vestiste!

    II. La segunda caridad que debemos a nuestros hermanos, es el pan de la inteligencia, la verdad religiosa. Instruyendo a los ignorantes continuamos la obra de Jesucristo. Una de las señales que da Él de la venida del Mesías, es que los pobres son evangelizados. Esta obligación se hace obligación de justicia si se trata de nuestros hijos. Recordad, padres y madres, que no sólo habéis engendrado para esta vida perecedera a vuestros hijos, sino para la vida eterna; y la vida eterna consiste en conoceros a Vos, que sois el solo Dios verdadero, y a Jesucristo a quien Vos habéis enviado. (Evangelio de San Juan).

    III. Después de haber ilustrado la inteligencia, hay que formar el corazón y elevarlo hasta Dios. Si no podemos por nosotros mismos cumplir este deber de caridad para con el prójimo, ¿no podríamos acaso hacerla cumplir por medio de otros, favoreciendo las escuelas en las que los niños son formados en la religión y en la piedad? ¿Hemos confiado, por lo menos, a nuestros hijos a personas capaces de desarrollar en ellos el germen de piedad que nosotros hemos debido sembrar en su corazón? No confiaríamos nuestros caballos a un conductor inexperto, y se entregan los hijos al primero que venga. (San Juan Crisóstomo).

    La buena educación de los hijos
    Orad por las órdenes docentes.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que os dignasteis serviros de la bienaventurada Ángela para hacer florecer en la Iglesia una sociedad de vírgenes sagradas, concedednos, por su intercesión, que vivamos como ángeles, a fin de que, renunciando a todas las cosas terrenales, merezcamos gozar un dia de los júbilos eternos. Por J. C. N. S.  Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    SANTA CATALINA DE SIENA,(*) Virgen

    30 de abril

    Donde está vuestro tesoro, allí también estará vuestro corazón. (San Lucas, 12, 34).

    Santa Catalina de Siena tomó el hábito de Santo Domingo a la edad de 18 años. Sus austeridades, ya extraordinarias cuando vivía en la casa paterna, fue ron desde entonces ilimitadas. Acaecióle, una vez, ayunar desde el Miércoles de Cenizas hasta la fiesta de la Ascensión, sin tomar alimento alguno fuera del espiritual de la Santa Eucaristía. Para recompensarla, Jesucristo imprimió en su cuerpo virginal los sagrados estigmas de su Pasión, le comunicó una inteligencia maravillosa de las Sagradas Escrituras, y se sirvió de ella para volver de Aviñón a Roma al Papa Gregorio XI, con lo que puso término a los males que desolaban a la Iglesia. Murió en 1380.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA DE
    SANTA CATALINA

    l. El corazón de Santa Catalina ardía del fuego del amor de Jesucristo. Abrasaban las llamas de este amor en su celo por la salvación de las almas, en su compasión por los pecadores, los pobres y los enfermos y tu corazón ¿a quién pertenece? ¿A las riquezas y a los placeres? Entonces es insensible al lamento de los pobres y a las inspiraciones del amor divino. ¡Señor! haced que os ame a Vos solo, y si amo algo más que lo haga por Vos. Dadme un corazón que Os ame. (San Agustín).

    II. Presentóle el Señor dos coronas, una de oro y otra de espinas, y la Santa eligió la de espinas, diciéndole que quería reproducir en ella la Pasión de su divino Maestro y gozarse en las penas y sufrimientos. Tú, en cambio, quieres en esta vida rosas y placeres; pronto se marchitarán las rosas y te quedarán espinas para toda la eternidad; porque es difícil gozar los bienes de este mundo y los del cielo. (San Jerónimo).

    III. El pensamiento continuo de la presencia de Dios la hizo salir victoriosa de todas sus tentaciones. Recogíase interiormente pensando en la Pasión de Jesucristo, en los castigos de los condenados y en su propia nada; estas consideraciones tornábanla insensible a las persecuciones de los hombres y hacíanla invencible a los asaltos del demonio. Piensa en Dios y en las verdades eternas, y nada temas ni desees en este mundo. Ahora no piensas sino en la tierra, por que tu tesoro y todas tus esperanzas están en la tierra y no en el cielo.Tu corazón y tu espíritu estarían en el cielo si allí estuviese tu tesoro. (San Euquerio).

    Meditar sobre la Pasión
    Orad por vuestro obispo.

    ORACIÓN

    Escuchadnos, oh Dios Salvador nuestro, y haced que la fiesta de la bienaventurada Catalina, vuestra virgen, al mismo tiempo que regocija nuestra alma, la enriquezca con sentimientos de una tierna devoción. Por J. C. N. S.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    30 de Abril

    • Santa Catalina de Siena, Virgen
    • San Eutropio de Saintes, Mártir
    • San Mariano, Mártir (Con Santiago)
    • Santiago, Mártir
    • San Máximo, Mártir
    • Beato Benito de Urbino
    • Beato Francisco Dickenson, Mártir (Con Miles Gerard)
    • Beato Miles Gerard, Mártir
    • Beata Hildegarda

    SAN PEDRO DE VERONA,(*) Mártir

    29 de abril(*)

    Estad vosotros apercibidos, porque a la hora que menos penséis ha de venir el Hijo del hombre. (San Mateo, 24, 44).

    San Pedro de Verona renunció desde su infancia a los errores de los cátaros. Las promesas y amenazas de sus padres fueron impotentes para hacerlo vacilar en la constancia de su fe. Entró en la orden de Santo Domingo, y vivió en ella con tanta inocencia que se asegura que jamás cometió ningún pecado mortal. Ardientemente pedía a Dios la corona del martirio. Sus deseos fueron escuchados. Nombrado inquisidor de la fe, se atrajo el odio de los herejes, y uno de ellos, que lo acechó en el camino de Como a Milán, le hendió la cabeza con un mandoble de espada, en 1252.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA Y
    MUERTE DEL PECADOR

    I. El pecador vive en tinieblas y en ceguera. Las pasiones oscurecen en él las luces de la razón y de la fe. No consulta como a regla de su conducta, sino su placer, su interés y los deseos de su corazón desordenado. Si siguiese las luces de la razón, ¿se expondría acaso a suplicios eternos por placeres tan breves y tan vanos? ¿Si se comportase según las luces de la fe, buscaría por ventura con tanto afán las riquezas, que son tan grande obstáculo para la salvación de muchos?

    II. El pecador recobra en el momento de la muerte estas hermosas luces de la razón y de la fe que durante su vida se habían oscurecido. Entonces la razón le hace ver cuán insensato fue en trabajar toda la vida para amontonar riquezas perecederas, para hacerse de amigos que no quieren o no pueden socorrerlo. La fe le representa, en todo su horror, los suplicios del infierno en los cuales no quiso pensar cuando gozaba de perfecta salud. Despabílase entonces del profundo adormecimiento en el que vivió; abre los ojos a esta horrible realidad que no quiso prever.

    III. En esta diferencia que existe entre la muerte y la vida del pecador, hay sin embargo un punto en que concuerdan: ha vivido como impío, muere como impío. Los santos mueren santamente, porque han vivido santamente; los malvados perseveran en el crimen en el momento de la muerte porque en él perseveraron durante la vida. ¿Quieres saber cómo morirás? Mira cómo vives.

    La constancia
    Orad por las órdenes religiosas.

    ORACIÓN

    Dios omnipotente, haced benignamente que imitemos con un celo digno de Vos la fe del bienaventurado Pedro, vuestro mártir, quien, por la propagación de esta misma fe, mereció recibir la palma del mar tirio.  Por J. C. N. S.

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    Los santos que reinan con Cristo

    29 de Abril

    SAN PABLO DE LA CRUZ,(*) Confesor

    28 de abril

    No me he preciado de saber otra cosa entre vosotros, sino a Jesucristo, y a éste crucificado. (1 Corintios, 2, 2).

    San Pablo de la Cruz mostró, desde su tierna infancia, un amor ardiente por Jesús crucificado. Ya sacerdote, obtuvo de Benedicto XIII permiso para constituir una comunidad destinada a honrar muy especialmente la Pasión del Salvador, y se retiró al Monte Argentaro, en la Toscana. Allí puso los cimientos de la congregaci6n de los Pasionistas. La Santísima Virgen en persona indicóle el hábito que quería tomasen los nuevos religiosos; un manto negro, adornado con las insignias de la Pasi6n. Tuvo el con suelo de ver a su orden muy floreciente, y murió en Roma en el año 1775. Fue beatificado y en seguida canonizado por Pío IX.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA DE
    SAN PABLO DE LA CRUZ

    I. No podía San Pablo de la Cruz oír hablar de los sufrimientos del Salvador sin deshacerse en un mar de lágrimas. ¡Y a nosotros, esos sufrimientos nos dejan con los ojos secos y el corazón frío! ¿De dónde procede esta diferencia? ¡Ah! es que San Pablo de la Cruz meditaba largamente sobre el misterio de la Pasión, mientras nosotros no nos dedicamos a esta meditación sino por contados y breves instantes. Que aquel a quien se clavó por ti en la cruz permanezca para siempre clavado en tu corazón. (San Agustin).

    II. Aun antes de ser ordenado sacerdote, San Pablo de la Cruz disciplinábase a menudo, ayunaba todos los viernes no tomando ese día otra bebida que vinagre mezclado con hiel. ¿Y qué hacemos nosotros para honrar los sufrimientos de Jesucristo? ¿Qué sacrificios nos imponemos para imitarlo? ¿Tan si quiera soportamos con paciencia los males que no podemos evitar? ¡Qué vergüenza para nosotros bus car las comodidades de la vida, mientras vemos a nuestra Cabeza coronada de espinas!

    III. San Pablo de la Cruz murió escuchando la lectura de la Pasión según San Juan. ¡Qué consuelo será para nosotros, en nuestro lecho de muerte, si podemos recordar entonces que hemos honrado con nuestra meditación y nuestros sufrimientos la Pasión de nuestro amabilísimo Salvador! ¡Con qué confianza miraremos la señal de nuestra redención! ¡Con qué amor apretaremos a nuestros labios moribundos a Dios crucificado por nuestra salvación! ¡Con qué gozo uniremos nuestra muerte a la suya! Que estos pensamientos reanimen nuestro fervor. En la cruz está la salvación, en ella la protección contra nuestros enemigos, la fuerza del alma, el gozo del espíritu, la consumación de la virtud, la perfección de la santidad. (Imitación de Cristo).

    El recuerdo frecuente de la Pasión 
    Orad por los agonizantes.

    ORACIÓN

    Oh Señor Jesucristo, que, para honrar el misterio de la Cruz, habéis enriquecido a San Pablo de la Cruzcon una caridad incomparable, y habéis querido por su ministerio hacer florecer en la Iglesia una nueva familia religiosa, concedednos, por su intercesión, que meditemos sin cesar en vuestra Pasión aquí en la tierra, a fin de hacernos dignos de cosechar sus frutos en el cielo.   Por J. C. N. S.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/


    Los santos que reinan con Cristo

    28 de Abril

    SAN PEDRO CANISIO, Confesor y Doctor

    27 de abril

    Su contribución a liberar parte de la Europa germánica del yugo de la mentira religiosa y filosófica y de la tiranía política que le es intrínseca es ejemplo de la fuerza que puede tener el trabajo intelectual al servicio la Verdad.

    Pedro Kanijs, cuyo nombre al latinizarse se convirtió en Canisio nació en Nimega, Holanda (provincia de Güeldres, en los Países Bajos), el 8 de mayo de 1521. Su padre fue el maestre Jacobo, alcalde de esta opulenta ciudad bañada por el Rin y el Waal.

    A San Pedro Canisio se lo considera  el segundo evangelizador de Alemania y el valeroso apóstol de Suiza, sus dos patrias de adopción. Es venerado como uno de los creadores de la prensa católica y fue el primero del numeroso ejército de escritores jesuitas.

    Conocido por el sobrenombre de «martillo de los herejes», Pedro el jesuita defiende las posiciones romanas ortodoxas. Sin este centinela, tan enérgico como conciliador, la expansión luterana se habría convertido en una catástrofe para la Iglesia. Oponiéndose a las posiciones del reformador de Eisleben, el «gentleman de la Compañía» suscita y lleva adelante una reforma católica en profundidad, por medio de una densa actividad: enseñanza, controversia, predicación, catequesis. Veámoslo a través de los diversos frentes en los que trabaja.

    A ejemplo de San Agustín -en el año 397-, Pedro escribe -en 1570- sus memorias. Siguiendo este texto latino revisado y anotado por el P. Braunsberger, presentaremos algunos detalles. Desde que tenía diez años, el niño, rodeado por sus amigos atentos y en actitud de recogimiento, «juega a decir misa». Poco después, meditando en la iglesia de San Esteban, ora con esta súplica : «¡Señor Dios: instruidme, guiadme¡». En esta misma época, agitado por los escándalos que le rodean, Pedro Kanijis lleva un cilicio (faja de cuerdas ceñidas al cuerpo) para preservarse del mal mediante una activa penitencia.

    En 1539, a la edad de dieciocho años, estudia derecho canónico en la universidad de Lovaina, capital de Brabante ¿Qué orientación va a seguir este joven de veinte años y de voluntad firme, que ha quedado tan asqueado de los borrachos de carnaval que ha decidido abstenerse de probar el vino?

    En 1540, su excelente compañero de promoción, Lorenzo Sirio, se hace cartujo. ¿Le va a seguir Pedro? No, pues su padre empieza a mover sus influencias con intención de poder ofrecerle a su heredero una canonjía en Colonia. ¿Va a aprovechar estas circunstancias para construirse una existencia tranquila y confortable? Nada de eso; las cosas no serán así.

    En 1543, con veintidós años, Pedro oye hablar con elogios de Pierre Fávre, miembro de un grupúsculo que comienza a abrirse camino: los » compañeros de la amistad de Cristo». Estos se confiesan y proclaman«caballeros del Papa». ¿Por qué no integrarse en esta joven sociedad de «sacerdotes reformados»? Canisio consulta a Favre. Escuchemos al neófito jesuita confesar su entusiasmo:

    «Bajo la dirección de Pierre Favre, acabo de hacer los «ejercicios» (retiro espiritual prolongado según el método de Ignacio de Loyola). Estos han cambiado mi espíritu y mis sentimientos, han iluminado mi alma con nuevos rayos de la gracia celeste, han conferido a mi voluntad un nuevo vigor. La abundancia de los dones divinos repercute incluso en mi cuerpo: me siento fortalecido y como transformado. Mi deseo es trabajar con Jesucristo en el servicio de las almas».

    El 8 de Mayo de 1543, día de su cumpleaños, el novicio jesuita se compromete por medio de la profesión :«Yo, Pedro Canisio de Nimega, hago hoy a Dios, a la Virgen María, ante San Miguel Arcángel y todos los Santos, voto de ponerme bajo la obediencia (obediencia sumisa) de la Compañía llamada de Jesucristo».

    Diácono en 1544, ordenado sacerdote en 1546, este joven maestro es ya conocido por dos publicaciones que revelan la posesión de un sólido conocimiento en los terrenos de la mística y la escritura; una de ellas acerca de los Sermones de Juan Tauler, primera obra impresa de la Compañía de Jesús; la otra, una edición crítica de las obras de San Cirilo de Alejandría y de San León Magno. Después de haber asistido al concilio de Trento como teólogo consultor del cardenal de Augsburgo, Otto van Trusches, residirá un tiempo en Roma y luego en Mesina. A finales de 1549 lo encontramos ya en su puesto, dispuesto para trabajar, en la universidad bávara de Ingoldstat. Es el comienzo de un largo apostolado al servicio de Alemania.

    A su llegada a las orillas del hermoso Danubio, el maestro Canisio escucha el balance de la situación que le presentan dos de sus hermanos de religión que se encuentran ya allí: Le Jay y Salmerón. La situación resumida en una estadística reveladora, parece catastrófica: «Nueve de cada diez alemanes han sido ganados para la reforma luterana o están en vías de serlo». Por tanto la reacción es urgente: hay que hacer algo; si, ¿pero qué y cómo?.

    El trío de jesuitas pasa revista a las fuerzas en conflicto mediante el siguiente examen: Del lado protestante la confusión es extrema. Desde la muerte de Lucero (1546), no ha surgido ningún sucesor que se ponga a la cabeza del movimiento. Melanchton aparecía a los ojos de muchos de sus correligionarios como un vacilante, un criptocatólico. Flavio Ilírico es un revolucionario declarado. Entre muchos pastores protestantes hay que lamentar desenfrenos, saqueos, y crímenes de todo tipo. En el sector católico igualmente se combinan muchos males: ignorancia de la gente y del clero, relajamiento monástico generalizado, iglesias devastradas, fieles vacilantes, tibios o amedrentados.

    Primera reacción jesuítica: enseñanza y predicación. El 26 de noviembre de 1549, Canisio imparte su primer curso universitario sobre los sacramentos. Los sermones al pueblo se multiplican con éxito. El año siguiente se inaugura el colegio de Viena. El infatigable Canisio predica a las gentes del campo. Su reputación es tal que se libra por poco de ser promovido como arzobispo de la capital austríaca. ¿Desempeñó las funciones de administrador diocesano? Es muy probable. Pero de modo inmediato será otro el trabajo que va a acaparar todas sus energías: Escribir un Catecismo.

    La idea proviene de una simple constatación: la urgente necesidad de una catequesis (instrucción religiosa) estructurada. Recuerdese el De catequizandis rudibus de San Agustín, redactado en el año 400. En 1555 aparece un librito con un título interminable: Suma de la doctrina cristiana presentada en forma de preguntas y respuestas y publicada por primera vez, para uso de la infancia cristiana, por orden y autoridad de su Majestad el rey de los Rumanos, de Hungría y de Bohemia, archiduque de Austria.

    Primitivamente redactado en latín y traducido en seguida al alemán, el manual original alcanza rápidamente un gran éxito y se multiplica en libritos especializados, según la siguiente distribución:

      • -1555: Suma de la doctrina cristiana (222 preguntas), para los colegiales mayores y los estudiantes.
      • -1556: Catecismo menor (59 preguntas), a menudo junto a la cartilla, para uso de los principiantes.
      • -1557: Catecismo mediano (122 preeguntas), el de mayor difusión entre la gente.

    Naturalmente, los protestantes reaccionaron en seguida y con gran energía. El tímido Melanchton califica al autor de «cínico» (perro). El luterano Wigand se hace eco de este insulto y ataca al adversario :«Canisio es un perro que desgarra a dentelladas las sagradas escrituras y las coge por los pelos. Su catecismo es un sable que atraviesa las almas, las mata y se las presenta al diablo».

    Diecisiete años después de la muerte de su autor, el jesuita Mateo Arder pone las cosas en su sitio: «El bien realizado por el catecismo de Canisio, es inmenso. Se les explica a los jóvenes, se comenta en las iglesias, en las escuelas, en los colegios, en las universidades. Su autor sigue hoy hablando en múltiples lenguas: alemán, eslavo, italiano, francés, español, polaco, griego, húngaro, danés, inglés, escocés, e incluso en hindú y japonés. Su redactor ya puede ser llamado con toda justicia Doctor de las Naciones».

    De hecho, las estadísticas hablan por sí solas al mostrar el récord de reediciones de que hay constancia: doscientas en vida del autor, más de cuatrocientas cincuenta en total.

    Detengámonos ahora en una de las más conocidas dietas en las que Canisio participará, la dieta de Worms de 1557. Los diálogos se inauguran el 11 de septiembre de 1557. Melanchton (60 años), jefe de filas protestante, se muestra ofensivo hasta el insulto: «Nosotros rechazamos todas las herejías y principalmente las decisiones impías del pretendido concilio de Trento».

    Líder católico, Canisio subraya las divisiones luteranas y hace una pregunta con trampa que va a sembrar el desconcierto en el campo protestante: «¿Condenáis los errores de Calvino, Zwinglio, Ilírico?». En vista de las respuestas evasivas de sus correligionarios, Melanchton monta en cólera, y finalmente provoca la disolución de la asamblea. En estas circunstancias, Canisio no tiene dificultades para establecer el siguiente balance: » 1) Ante sus interlocutores desunidos, los católicos aparecen unidos; 2) Debido a sus variaciones, las diversas iglesias protestantes caen en el descrédito; 3) Los católicos recuperan y consolidan sus posiciones en toda Alemania.»

    Nombrado provincial de la Alta-Germania (Alemania, Austria y Bohemia) en 1556, el responsable multiplica sus predicaciones que conocen un éxito esplendoroso. Un sermón de 1559 expresa sin ambages la lúcida visión del predicador acerca de la decadencia alemana. Los fieles de la diócesis de Augsburgo tienen que escuchar esas duras verdades. Ante este apostolado resplandeciente, se intensifican los ataques luteranos. Entre sus oleadas tumultuosas, destacamos el panfleto publicado en 1562 por el predicador Jerónimo Rauscher. El título mismo del folleto nos habla del tono que presenta: «Cien mentiras papistas groseras, desvergonzadas, sebosas, cebonas y pestilentes, por medio de las cuales, los llamados papistas defienden los artículos principales de su doctrina».

    Con calma y con mesura, Canisio responde por medio de preguntas vivas, acuciantes, actuales. El maestro interpela con educación al adversario, sin descender nunca al nivel de los insultos recibidos de éste.

    En 1565, Francisco de Borja, tercer general de los jesuitas, nombra a su compañero Pedro «visitador general de la Alta y Baja Alemania y de las Provincias renanas». Cada vez más, el titular de dicho cargo se va convirtiendo en el alma de la Acción católica del centro de Europa.

    En 1581, a la edad de sesenta años, Canisio recibe felicitaciones, pero también el traslado a un nuevo destino. De modo lacónico, la «obediencia» (orden de misión) que recibe, le asigna esta nueva tarea:«viajar a Friburgo para fundar allí el colegio de Saint-Michel». Sin rechiastar lo más mínimo, con una obediencia perfecta, parte hacia esta capital del cantón helvético, situada a mitad de camino entre Lausana y Berna (que distan cien kilómetros entre sí). Allí se va a integrar hasta el punto de convertirse, durante los dieciséis años que le restan por vivir, en el más célebre ciudadano de honor.

    Desde su residencia en Friburgo, el anciano jesuita escribe a muchos de sus amigos: Claudio Aquaviva, general de los jesuitas; Francisco Bonomio, nuncio apostólico; Carlos Borromeo, nombrado visitador en Suiza; Francisco de Sales, misionero en Chablais. Tras cuatro meses de cruel enfermedad -hidropesía complicada con un fuerte catarro-, el santo religioso muere el 21 de Diciembre de 1597. A propósito de este enfermo modelo, su enfermero anota en el cuaderno médico: «Nunca pide un alivio, abandonándose totalmente a sus superiores».

    Alemania y Suiza se muestran sumamente agradecidos a su intrépido evangelizador que supo evitarles el caer totalmente en el luteranismo. Todavía hoy, el estudio teológico de Innsbruck, capital del tirol austríaco, lleva el nombre de «Canisium». La sociedad de ayuda al clero funciona bajo la protección de este segundo apóstol de Alemania. Friburgo no le va a la zaga en esta gratitud activa. Visitadores y peregrinos pueden acceder al colegio Saint-Michel,que domina toda la ciudad, por las «escaleras de Pedro Canisio

    ¿Con qué quedarnos de esta maravillosa herencia, casi cuatro siglos después de la muerte del apóstol? Sin dudarlo un instante, propongo esta oración:

    «Señor, tú sabes en qué medida y cuántas veces me has confiado Alemania, de la que sigo preocupándome y por la que deseo morir. Tú eres quien -al igual que en Suiza- me ordena beber enn la fuente de tu corazón abierto. ¡Oh Salvador mío¡«

    Estando en Friburgo el 21 de diciembre de 1597, después de haber rezado el santo Rosario, exclamó lleno de alegría y emoción: «Mírenla, ahí esta. Ahí está». Y murió. La Virgen Santísima había venido para llevárselo al cielo.

    El Sumo Pontífice Pío XI, después de canonizarlo, lo declaró Doctor de la Iglesia, en 1925.

    ORACIÓN

    Oh Dios,  que confirmaste con tu virtud y doctrina al Santo Confesor Pedro Canisio, para defender la fe católica: concede bondadoso que sus ejemplos y consejos, tornen a la salud a los que vagan lejos de ella, y los espíritus de los fieles perseveren en la confesión de la verdad. Por J. C. N. S.

    Tomado de:

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    Los santos que reinan con Cristo

    27 de Abril

    SANTOS CLETO y MARCELlNO,(*) Papas y Mártires

    26 de abril

    Haced, pues, penitencia y convertíos, a fin de que se borren vuestros pecados. (Hechos de los Apóstoles, 3,19).

    San Cleto, discípulo de San Pedro, murió mártir después de un pontificado de doce años. Fue el primer Papa que utilizó en sus cartas la fórmula: Salud y bendición apostólica.


    San Marcelino,
    sucesor de San Cayo, gobernó a la Iglesia con tanto celo como sabiduría. «Junto con otros tres cristianos, Claudio, Cirino y Antonino, fue decapitado», por confesar la fe de Cristo, después de haber sufrido calumnias e innúmeras angustias, bajo la persecución de Diocleciano
    (1).

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA DESCONFIANZA
    EN UNO MISMO

    I. Nada hay más frágil que el hombre; abandonado a su debilidad, es capaz de cometer los mayores crímenes. San Pedro prometió al Salvador que habría de morir antes que abandonarlo y, por unas  palabras de una sirvienta, por tres veces renegó de su divino Maestro. ¿Qué más apto para hacernos temblar y para inspirarnos una saludable desconfianza en nosotros mismos? ¿Si han caído las columnas de la Iglesia, qué no nos sucederá a nosotros, que somos débiles como cañas? Señor, he caído por mi propia flaqueza; sólo por vuestra bondad me he levantado. (San Agustín).

    II. Si has caído en alguna falta, aunque fuese el más horrible de todos los crímenes, no te desanimes por ello; la bondad de Dios sobrepuja infinita mente a tu malicia. Vuelve a tu Padre; Él te espera, te llama y está preparado para recibirte; antes te cansarías de ofenderle que Él de perdonarte.

    III. ¿Quieres corregirte de tus faltas? Prevé y huye de las ocasiones en las cuales has sucumbido; si no lo haces, las mismas causas producirán los mismos efectos. Examina tu vida y verás que las ocasiones y las compañías peligrosas son las que, todos los días, te hacen recaer en los mismos pecados. Un piloto no se acerca sino temblando al escollo donde antes naufragó; un convaleciente no se atreve siquiera a tocar el fruto que lo enfermó; solamente el pecador busca las ocasiones en las que se perdió. ¿Qué necesidad hay de ir a tal parte, donde cada día es preciso vencer o perecer? (San Jerónimo).

    La desconfianza en uno mismo
    Orad por el Papa.

    ORACIÓN

    Pastor eterno, considerad con benevolencia a nuestro rebaño y guardadlo con protección constante por vuestros bienaventurados mártires y soberanos pontífices Cleto y Marcelino, a quienes constituisteis pastores de toda la Iglesia. Por J. C. N. S.

    • * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)
    • (1) Para la última parte de la noticia biográfica de San Marcelino, hemos traducido directamente de la Lección V (II Nocturno), 26 de abril del Breviario Romano (N. del T.)

    1Tomado de:

    http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    26 de Abril

    • Santos Cleto y Marcelino, Papas y Mártires
    • San Cleto, Mártir
    • San Marcelino, Mártir
    • San Esteban de Perm
    • Santa Franca de Piacenza
    • San Pascasio Radberto, Abad
    • San Ricario, Abad
    • Beata Alda o Aldobrandesca,

    LETANÍAS MAYORES O ROGATIVAS

    25 de abril

    Las Rogativas (del latín rogare, rogar) o Letanías (del griego litaneia, súplica u oración), son oraciones solemnes instituidas por la Iglesia para ser rezadas o cantadas en ciertas procesiones públicas y para determinadas y extraordinarias necesidades. Sólo las encontramos en la liturgia dos veces al año: el 25 de abril, fiesta de San Marcos (letanías mayores) y el triduo que precede a la Ascensión (letanías menores).

    El Papa y los Obispos pueden prescribirlas a los fieles en las calamidades y necesidades públicas, pero entonces figuran como actos extralitúrgicos. Los calificativos de mayores y menores sólo sirven para distinguir unas de otras.

    Las Rogativas de San Marcos son de origen romano y datan, probablemente, del siglo IV. Primitivamente no estuvieron sujetas a día fijo. Fue San Gregorio Magno, en el primer año de su pontificado (590), quien las fijó definitivamente; ora, según unos, para dar mayor pompa a las fiestas que, en tal día, se celebraban para conmemorar el aniversario de la entrada de San Pedro en Roma; ora, según otros, en sustitución de los festejos paganos, llamados “Robigalia”, que en honor del dios Robigus organizaban, ya de antiguo, los labradores romanos, con procesión a través de los campos y sacrificios de animales, para interesar a la deidad en favor de los sembrados.

    Nada tienen que ver con la fiesta de San Marcos, establecida mucho después, ni es necesario, por lo mismo, que coincidan ambas. Si la fiesta de San Marcos se traslada, no por eso se trasladan las Rogativas, a menos que ocurran el mismo día de Pascua, en cuyo caso se tienen el martes siguiente.

    ORACIÓN

    Os suplicamos, ¡oh Dios omnipotente!, que los que en nuestra aflicción confiamos en vuestra misericordia, hallemos en vuestra protección defensa contra toda adversidad.
    Por J. C. N. S.

    Tomado de: http://www.tradicioncatolica.com

    SAN MARCOS,(*) Evangelista

    25 de abril

    Tú, entre tanto, vigila en todas las cosas, soporta las aflicciones, desempeña el oficio de evangelista, cumple tu ministerio. (2 Timoteo, 4, 5).

    San Marcos, discípulo e intérprete de San Pedro, escribió el evangelio a ruego de los fieles de Roma y según las enseñanzas que poseía de San Pedro en persona. Lo aprobó éste y ordenó su lectura en las iglesias. Llevando, pues, su evangelio, partió San Marcos para Egipto, y fue el primero que anunció a Jesucristo en la ciudad de Alejandría, donde fundó una de las iglesias que más florecieron. Fue martirizado el día de Pascua, mientras celebraba el Santo Sacrificio de la misa. Algunos días antes un ángel le había mostrado su nombre escrito en el libro de la vida. Acaeció su muerte alrededor del año 74 de la era cristiana.

    MEDITACIÓN SOBRE LAS
    LAS MÁXIMAS DEL EVANGELIO
    y LAS MÁXIMAS DEL MUNDO

    I. El Evangelio es el testamento de Jesucristo, el documento auténtico en el que nos manifiesta su voluntad. Nos instituye sus herederos, a condición de que cumplamos fielmente sus mandamientos. Leamos, pues, el Evangelio, no sea que los olvidemos. Meditemos las verdades eternas que contiene; una sola, bien comprendida, bastaría para nuestra santificación.

    II. El mundo también tiene su evangelio, completamente opuesto al de Jesucristo. El Señor nos ordena despreciar las riquezas y llevar nuestra cruz, y perdonar a nuestros enemigos; el mundo aconseja buscar las riquezas, huir de la cruz, y vengarse de los enemigos. Cristo recomienda la humildad y la mortificación; el mundo, buscar los honores y los placeres. Examina qué espíritu te guía: ¿es el de Jesucristo o el del mundo?

    III. No trates de convencerte de que los preceptos del Evangelio son para religiosos y no para laicos. No hay dos Evangelios como no hay dos paraísos, uno de los cuales estaría destinado para los religiosos que hacen penitencia, y el otro para los seglares que no hacen nada para salvarse. Dios en su Evangelio habla para todos los cristianos; cuando manda algo, todos están obligados a obedecerle. Aun debieras observar todos sus consejos, en la medida en que te sea posible, porque sería despreciar a Dios no seguir sus advertencias. Mas, ¡ay! los cristianos de nuestro tiempo se contentan con creer en el Evangelio, sin tomarse el trabajo de practicarlo. Siempre tienen el Evangelio en los labios, y su vida está en completo desacuerdo con el Evangelio. (San Cipriano).

    La fe
    Orad por la conversión de África.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que habéis honrado a San Marcos con el ministerio de la predicación del Evangelio, haced que siempre saquemos fruto de sus enseñanzas y que nos proteja con sus oraciones. Por J. C. N. S.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    25 de Abril

    • San Marcos, Evangelista
    • Las Rogativas
    • San Aniano de Alejandría,
    • San Heribaldo de Auxerre
    • Beato Juan I de Valence

    SAN FIDEL DE SIGMARINGA,(*) Mártir

    24 de abril

    Os intimamos, hermanos, en nombre de Nuestro Señor Jesucristo, a que os apartéis de cualquiera de vuestros hermanos que proceda desordenadamente. (2 Tesalonicenses, 3, 6).

    Desde su infancia, este santo estuvo adornado de todos los dones de la naturaleza y de la gracia. En cargado por una familia noble de acompañar a tres jóvenes en un viaje a través de varios estados de Europa, trató de inspirarles el amor a la religión y el gusto a la piedad, más con sus ejemplos que con sus palabras. Algunas injusticias que no pudo impedir en el ejercicio de su profesión de abogado lo impulsaron a huir de los peligros del mundo. Se hizo capuchino y obró tantas conversiones que los calvinistas resol vieron deshacerse de él. Cayó bajo sus puñales asesinos invocando los nombres de Jesús y de María, el 24 de abril de 1622.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LAS BUENAS
    Y MALAS COMPAÑÍAS

    I. Huye de las malas compañías; insensible mente se insinúa el vicio e insensiblemente desaparece  el amor a la virtud. Acaso resistas en un principio, pero terminarás siendo arrastrado. Te familia rizarás con el vicio y no te avergonzarás ni de decir, ni di hacer lo que dicen o hacen los demás. ¡Desdichado! ¿Acaso tu misma experiencia no te ha demostrado ya cuán peligrosas son las malas compañías? Mira las faltas ajenas como una vergüenza, nunca como un ejemplo. (San Euquerio).

    II. El demonio no tiene instrumento más poderoso para perder un alma que un mal compañero; es el intérprete de su voluntad y el ejecutor de sus órdenes. Inficiona el entendimiento con sus máximas dañinas; arrastra la voluntad con sus ejemplos perniciosos. Es como un pájaro, a quien el demonio mantiene en su trampa, que busca atraer otros a ella. Opón tú a sus máximas y a sus ejemplos las máximas del Evangelio y los ejemplos de los santos.

    III. Abandona lo antes posible esa mala compañía; huye de los habitantes de Sodoma, o, de lo contrario, prepárate a perecer con ellos. Rompe con esa amistad peligrosa; por más santo que te creas, te asemejarás a quien frecuentas. Conversa con las almas santas: insensiblemente te inspirarán el amor a la virtud y el horror al vicio.

    Huir de las malas compañías
    Orad por la Iglesia.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que habéis abrasado al bienaventurado Fidel con seráficos ardores de caridad, y que lo habéis coronado con la palma del martirio y con el don de milagros por su celo en la propagación de la fe, os suplicamos en nombre de sus méritos e intercesión, que de tal modo nos confirméis en la fe y en la caridad por vuestra divina gracia que podamos permanecer fieles hasta la muerte en vuestro servicio. Por J. C. N. S.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/


    Los santos que reinan con Cristo

    24 de Abril

    SAN JORGE,(*) Mártir

    23 de abril

    Combate valerosamente por la fe, conquista la vida eterna para la cual fuiste llamado. (1 Timoteo, 6, 12)

    HIMNO

    Tú eres el libertador de los cautivos,
    porque liberaste a todos los cristianos.
    El amparo de los pobres
    pues les diste todo lo que poseías.
    El médico de los enfermos
    pues eres el príncipe de los grandes milagros.
    El defensor de los gobiernos
    por que eres el patrono de los reyes,
    de los ejércitos, de la juventud Scout.

    Es un Santo oriental, cuya devoción se extendió del oriente hacia el occidente como los rayos del sol, debido a su noble origen, su atractiva juventud, su brillante inteligencia, su firme devoción, y el gran entusiasmo que irradiaba de sus ojos mientras montaba su caballo presidiendo la guardia real. Finalmente, muchos fueron los suplicios que soportó, con gran valentía, en defensa de su fe cristiana.

    Nació en Capadocia, en el año 280, en una familia noble y cristiana. Su padre, Caratos, murió mártir por su fe cristiana -después de esto su madre lo llevó a su pueblo natal: Ledd, en Palestina. Acudía San Jorge a las reuniones de los primeros cristianos; allí recibió las enseñanzas de los Evangelios y una sólida educación, formándose su carácter- Dotado de una gran bizarría, notables condiciones físicas y de excepcional gallardía, sintió inclinación por la carrera de las armas; se incorporó al ejército del Emperador, llegando en poco tiempo, a ser nombrado capitán de una división.

    ¡Qué hermosa victoria la que este generoso soldado de Jesucristo obtuvo contra los tiranos! Diocleciano, que le había conferido el cargo de tribuno en re compensa de su valor, se lo quitó para castigar su fidelidad a Dios. Fue desgarrado con una rueda erizada de espadas, se le hizo rodar sobre el cuerpo una enorme piedra, se le sumergió en cal viva: salió vencedor en todos estos combates. Pidió entrar en el templo de los ídolos; fue allí conducido y, con una sola palabra, derribó todas las estatuas. Fue, finalmente, degollado, hacia el año 303.

    MEDITACIÓN SOBRE
    EL PERFECTO SOLDADO

    DE JESUCRISTO

    I. San Jorge fue fiel a Jesucristo. El emperador no escatimó promesas, ni amenazas, ni tormentos para relajar su fidelidad; con todo, nada fue capaz de hacerla vacilar. ¿Cómo soportas tú los sufrimientos? ¿Si se pusiese a prueba tu fidelidad, preferirías antes perder bienes, honores y vida, que la fe? ¡Ay! una palabra te espanta, la prosperidad de un día te hace olvidar a Dios. ¿C6mo resistirías la cólera de los tiranos, tú que no puedes resistir las burlas de un amigo? (San Jerónimo) .

    II. El santo fue tan valiente como fiel, pues no retrocedió ante los más crueles suplicios cuando se trató de defender la causa de Jesucristo. A ti la menor dificultad te espanta, quieres ser santo, pero a condición de sustraerte a las dificultades que se encuentran en el camino de la santidad. Mucho ardor pones en hacer triunfar tus proyectos y empresas; ¿acaso hay un proyecto, una empresa más importante que la de tu salvación?

    III. La perseverancia es la virtud que debe asegurar tu salvación. Olvídate, pues, de las obras pasadas; considera lo que te falta para hacer; piensa en la corona que te espera, en Dios que es testigo de tus trabajos, en la eternidad que es la recompensa de és tos, y no te costará tanto sufrir. ¿Cuál es el santo que ha sido coronado sin pasar por la tribulación? Indaga, y verás que todos han sufrido adversidad. (San Ambrosio).

    La fidelidad a Dios
    Orad por los que son tentados.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que para regocijar nuestras almas nos ofrecéis los méritos y la intercesión del bienaventurado mártir Jorge, concedednos, por vuestra gracia, las mercedes que os pedimos por su intermedio. Por J. C. N. S. Amén

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    23 de Abril

    • San Jorge, Mártir
    • San Adalberto, Mártir
    • San Aquileo, Mártir
    • San Félix, Mártir
    • San Fortunato, Mártir
    • San Gerardo de Toul
    • Beata Elena de Udine
    • Beato Gil de Asís

    SANTOS SOTERO y CAYO,(*) Papas y Mártires

    22 de abril

    Las aflicciones tan breves y tan ligeras de la vida presente nos producen el eterno peso de una sublime e incomparable gloria. (2 Corintios, 4, 17).

    San Sotero, Papa, gobernó la Iglesia durante tres años y algunos meses, bajo el reinado del emperador Marco Aurelio. Después de haber dictado sabias leyes y dado grandes ejemplos de virtud, magnánima mente padeció el martirio.
    San Cayo, pariente próximo del emperador Dio c1eciano, fue también Sumo Pontífice. Se vio obliga do, para evitar la persecución, a ocultarse en las cata cumbas. Después de doce años de pontificado, recibió la corona del martirio, junto con su hermano Gabino, en el año de Jesucristo, 296.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA RECOMPENSA DE
    NUESTROS TRABAJOS

    I. Lo que al presente sufrimos es poca cosa en comparación con la recompensa que nos espera. Por tanto, no debemos inquietarnos por los males que nos acaecen. Si comparamos nuestra vida de un momento con la eternidad que la sigue, y que será su premio, nuestras pruebas nos parecerán poca cosa. Todo lo que acaba es corto. (San Agustín).

    II. La recompensa que nos ha sido preparada en el cielo es eterna en duración e infinita en grandeza. ¿Por qué amamos tan ardientemente esta vida, que nos mantiene alejados de una tan completa felicidad? ¿Por qué no buscamos aquello por lo cual adquirimos una felicidad eterna? ¡Que Dios sea el único objeto de nuestros deseos. Él a quien veremos sin fin, a quien amaremos sin disgusto, a quien alabaremos sin fatiga! (San Agustín).

    III. La sola esperanza de poseer a Dios debe ya hacernos dichosos y ponernos contentos desde esta vida. Esta esperanza es la que da a los mártires la fuerza para soportar terribles tormentos, a los penitentes endulza sus lágrimas y austeridades. Contempla, pues, a menudo el cielo, y en viéndolo, di: ¡He ahí el trono que me prepara Dios! Todo pasa, sólo la eternidad perdura. Pasaron nuestros hermanos, pasamos también nosotros y nuestros descendientes nos seguirán. (San Euquerio).

    La paciencia
    Orad por los que sufren.

    ORACIÓN

    Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardadlo con protección constante por vuestros bienaventurados mártires y Soberanos Pontífices Sotero y Cayo, a quienes constituisteis pastores de toda la Iglesia.  Por J. C. N. S.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    22 de Abril

    • Santos Sotero y Cayo, Papas y Mártires
    • San Agapito I,
    • San Alejandro, Mártir
    • San Epipodo, Mártir
    • San Leonidas, Mártir
    • Santa Oportuna
    • San Teodoro de Sikeon
    • Beato Francisco de Fabriano

    SAN ANSELMO,(*) Obispo, Confesor y Doctor

    21 de abril

    El humo de sus tormentos estará subiendo por los siglos de los siglos, sin que tengan descanso ninguno de día ni de noche. (Apocalipsis, 14, 11).

    San Anselmo dejó el mundo en la flor de su edad, y entró en el monasterio de Bec. Elegido arzobispo de Cantórbery, con tanta bondad y dulzura dirigió el rebaño confiado a sus desvelos, que ganó el afecto general. Fue su administración, dulce y, sin embargo, de una prudente firmeza, como lo probó defendiendo valientemente los derechos de la Iglesia Romana contra el rey de Inglaterra a quien debía el episcopado. Poco antes de su muerte, impedido por su extrema debilidad de celebrar el Santo Sacrificio, se hizo llevar todos los días a la iglesia para oír Misa. Murió en 1109.

    MEDITACIÓN
    EL PECADO MORTAL
    MERECE PENA ETERNA

    I. Es artículo de fe que todo hombre que muere en pecado mortal es condenado al fuego del infierno. Después de millones y millones de años, esas míseras víctimas de la cólera de Dios estarán apenas comenzando recién su suplicio. Implorarán la muerte, mas ella no acudirá en su auxilio. Eternidad, ¡qué espantoso es tu recuerdo! No nos pide Dios sino muy poco para que evitemos esta muerte eterna, y no que remos obedecerle. (San Agustín).

    II. Es justo que los pecadores sufran suplicios eternos, puesto que ofendieron a una Majestad infinita. Es preciso que los condenados sufran tormento mientras perduren en estado de culpa; ahora bien, en él permanecerán durante toda la eternidad, porque han muerto en su crimen y en el infierno no hay perdón que esperar. Los condenados conocieron cuan do vivían a qué desgracia se precipitaban pecando, Dios los amenazó con ella para apartarlos del pecado; no obstante, ellos prefirieron ofenderle. ¿No es justo, acaso, que el impío viva siempre para sufrir siempre, puesto que hubiera querido vivir siempre a fin de poder pecar siempre?

    III. Los condenados no podrán, mediante ningún sufrimiento, purificarse ni siquiera de un solo pecado mortal. Tanta es la malicia del pecado que si Dios lo castigara según el rigor de su justicia, ni la suma de satisfacciones de todos los hombres, aun cuando sufriesen penas infinitas durante toda la eternidad, podría expiar una sola falta mortal: es un Dios el ofendido, y es un hombre el que satisface. En fin, Dios es justo, y si castiga un solo pecado mortal con una eternidad de penas, es porque el pecado merece este espantoso castigo.

    El pensamiento del infierno
    Orad por los herejes
    y los cismáticos.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que habéis instruido a vuestro pueblo sobre los caminos de salvación por ministerio del bienaventurado Anselmo, haced, os lo suplicamos, que merezcamos tener como intercesor en el cielo a quien en la tierra nos disteis como doctor y guía. Por J. C. N. S.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    21 de Abril

    • San Anselmo de Canterbury, Obispo y Doctor
    • San Ananías,
    • San Simeón Barsabas,
    • San Anastasio I de Antioquía,
    • San Beunón, Abad
    • San Simeón Barsabas, Mártir
    • San Conrado de Parzham