26 de noviembre

SAN PEDRO DE ALEJANDRÍA,
Obispo y Mártir

Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre sino por mí. (San Juan, 14, 6).

 

San Pedro de Alejandría fue un verdadero imitador de Jesucristo. Imitó su humildad rehusando, aunque fuese patriarca, sentarse en la cátedra patriarcal, y su caridad, abrazando al verdugo que venía a decapitarlo. Decapitado, permaneció de rodillas todavía algún tiempo, como si hubiese continuado rezando a Dios por sus perseguidores. Murió en el año 311.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE JESUCRISTO

I. Jesús es el camino por el cual debemos llegar al cielo; hay que seguir la huella de sus pasos. Es nuestra Cabeza, Él, primero, nos ha abierto el camino del cielo: este camino es el de las humillaciones y de los sufrimientos; me engaño, pues, si pretendo ir al cielo por otro camino. En adelante quiero, oh mi divino Maestro, seguiros a todas partes adonde vayáis, al Huerto de los Olivos, al Calvario y hasta a la Cruz.

II. Jesús es la verdad; hay que ser impío para dudar de la verdad de sus palabras. Ha dicho Él que los pobres, los afligidos y los perseguidos son bienaventurados: ¿lo crees tú? ¿No crees más bien al mundo, que dice lo contrario? Preciso es que uno u otro se equivoque y quiera hacernos equivocar. No sois Vos, oh Jesús mío, el mundo es el engañador, ¡Y nosotros nos fiamos en él! O Cristo se equivocó, o el mundo está en el error. (San Bernardo).

III. Jesús es la vida; ha venido a este mundo para darnos una vida feliz y rica en toda clase de bienes, no de esta tierra, sino del cielo. Sobre todo en el adorable Sacramento del altar es donde nos da esta vida. ¿Cómo te acercas tú a la santa Mesa? Si tanto trabajamos para prolongar nuestra vida algunos días, ¡qué no deberíamos hacer para vivir eternamente! (San Agustín).

La imitación de Jesucristo 
Orad por vuestro Obispo.

ORACIÓN

Dios omnipotente, mirad nuestra flaqueza; ved cómo el peso de nuestros pecados nos abruma, y fortificadnos con la gloriosa intercesión de San Pedro, vuestro pontífice mártir. por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

SANTA CATALINA, Virgen y Mártir

SANTA CATALINA DE ALEJANDRÍA de Caravaggio

El Thyssen tiene el lujo de contar con una de las mejores obras del maestro lombardo.

Inicialmente se dudó de su autoría, pero desde 1922 es opinión unánime que la pintura pertenece al gran Caravaggio. El potentísimo claroscuro acentúa el sentido expresivo de toda la escena. La santa se nos presenta lujosamente vestida — en consonancia con su rango de princesa — y arrodillada en lo que parece un cojín de Damasco. La gama cromática de los ropajes es admirable y el juego de líneas de los distintos objetos que hacen alusión a su martirio es de una extraordinaria eficacia pictórica. Se piensa que el modelo elegido por Caravaggio fue el de una cortesana que frecuentó el círculo del artista.

Tomado de: http://leiter.wordpress.com/2009/04/

25 de noviembre

SANTA CATALINA,
Virgen y Mártir

Yo pondré las palabras en vuestra boca, y una sabiduría a la que no podrán resistir , ni contradecir todos vuestros enemigos. (San Lucas, 21, 15).

Según su leyenda, Santa Catalina, nacida de familia de alto rango en Alejandría, con tanto éxito se entregó al estudio de las ciencias divinas y humanas, que, a los 18 años, confundió al emperador Maximino, y a los filósofos paganos, convirtiendo a gran número de éstos. Convirtió también a la emperatriz Fausta y al tribuno Porfirio, quienes sufrieron el martirio con ella y los filósofos convertidos. Como consecuencia de ser azotada con látigo de puntas de plomo once días estuvo medio muerta. Sometida al tormento de las ruedas con dientes de hierro, a la primera vuelta rompiéronse éstas. Acabó su suplicio siendo decapitada. Su cuerpo fue llevado por los ángeles a la cumbre del Sinaí.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SANTA CATALINA

I. Santa Catalina consagró su virginidad a Jesucristo desde edad muy temprana; prefirió conservar esta virtud padeciendo el martirio, a perderla subiendo al trono. ¡Oh virtud amable, que hace a los hombres amigos de Jesucristo, hijos de María, semejantes a los ángeles, y les da en la tierra un pregusto de la felicidad que regocija a los santos en el cielo!

II. Santa Catalina recibió la corona de los doctores con la de las vírgenes, porque predicó la fe, confundió a los filósofos y convirtió a muchos paganos. Aprende con esto que Dios es el autor de toda ciencia: «Él fue quien ilustró a Santa Catalina. Día y noche te consumes inclinado sobre los libros: vete a la fuente de todos los conocimientos, pide sabiduría al Señor. Él te la dará; pero, sírvete de tus luces para santificarte y para convertir a los otros. ¿Lo haces así?

III. A esas dos primeras coronas sumó ella la del martirio. Podía Catalina ser dichosa según el mundo: era hermosa, noble, rica, llena de ingenio, podía llegar a ser esposa de un emperador. Renunció a todas estas ventajas y murió por Jesucristo. ¿Qué hubieras hecho tú en su lugar? ¿qué haces todos los días? ¡Por un pequeño interés, abandonas al Señor! ¿Quieres participar de la corona del martirio? Mortifica tu carne, combate la voluptuosidad y la avaricia, desprecia al mundo. Afligir la carne, vencer las pasiones, resistir a la avaricia, triunfar del mundo, es una gran parte del martirio. (San Agustín).

La humildad
Orad por la buena educación
de la juventud.

ORACIÓN

Oh Dios, que disteis la ley a Moisés en la cumbre del monte Sinaí y en ella hicisteis enterrar por ministerio de los santos ángeles el cuerpo de vuestra virgen y mártir Santa Catalina, os suplicamos que nos hagáis llegar, por sus méritos e intercesión, a la montaña que es Jesucristo. Por J. C. N. S. Amen.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

CANCIONES DEL ALMA… [ I ]

Juan de Yepes, natural de Fontiveros (Ávila), carmelita.

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la negación espiritual.

En una noche oscura
con ansias en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada,

a oscuras y segura
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada
estando ya mi casa sosegada.

En la noche dichosa
en secreto que nadie me veía
ni yo miraba cosa
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

Aquesta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía
en sitio donde nadie aparecía.

¡Oh noche, que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
amado con amada,
amada en el amado transformada!

En mi pecho florido,
que entero para él solo se guardaba
allí quedó dormido
y yo le regalaba
y el ventalle de cedros aire daba.

El aire de la almena
cuando yo sus cabellos esparcía
con su mano serena
y en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

Quedéme y olvidéme
el rostro recliné sobre el amado;
cesó todo, y dejéme
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Tomado de: http://www.los-poetas.com/f/cruz.htm

S. Juan de la Cruz, Confesor y Doctor

24 DE NOVIEMBRE

Oh Dios, que hiciste a tu santo Confesor y Doctor Juan preclaro amante de la Cruz y de la propia abnegación: concédenos que, perseverando siempre en su imitación, alcancemos la gloria eterna. Por N.S.J.C.

 

Poco después de Santa Teresa, la gran reformadora del Carmelo, honra la Iglesia a San Juan de la Cruz, su auxiliar infatigable en la ardua empresa que ambos  acometieran, pues por él pudo, introducir la primitiva observancia entre los frailes de la Orden, como ya la había impuesto a las mujeres.

Juan. al decir de la misma Santa, era una de las almas más puras que en la Iglesia había; y Dios le comunicó grandes raudales de luz, hinchendo su entendimiento con la ciencia de los Santos (Int.). Nacido en 1542. en Ontiveros (prov. de Ávila), ingresó en la Orden carmelitana. Su virtud dominante fué una perfecta abnegación de sí mismo, que le hacía andar en busca del sufrimiento y de la humillación (Or.). Su divisa fue: ¡Señor, padecer y ser despreciado por Ti! Y Dios le oyó, pues la reforma del  Carmelo le costó grandes sinsabores. Cayó, por fin gravemente enfermo en Úbeda, donde murió por los años de 1591.

San Juan de la Cruz es el Doctor místico por excelencia, y su «Subida al Monte Carmelo » y sus inspiradísimas poesías le colocan para siempre en un lugar preeminente entre los clásicos castellanos.

Lo que Santa Teresa enseña acerca de la vida espiritual con esa frase tan natural, tan descuidada, tan encantadora, tan suya, San Juan de la Cruz lo expone en forma más científica, con estilo castizo y orientación certera. Quien quiera aprovechar en la vida espiritual de unión con Dios no puede menos de leer sus incomparables escritos, y leerlos con sosiego.

¡Bendito San Juan de la Cruz! haz que, si no nos proponemos por divisa « el padecer y ser despreciados por Cristo », que al menos llevemos con buen ánimo la cruz que pluguiere a Dios enviarnos.

Ruega también por la benemérita Orden carmelitana, para que guarde siempre el espíritu sobrenatural tan macizo ­que tanto trabajaste por inocularle.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica)

Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)

Pagina 1826.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

24 de noviembre

SAN JUAN DE LA CRUZ,
Confesor y Doctor

La caridad no tiene envidia, no obra precipitada. (I Corintios, 13, 4).

 

San Juan de la Cruz, de la Orden Carmelitana y émulo de Santa Teresa, tenía tal amor por Dios, que bastaba la vista de un crucifijo para fundirlo en lágrimas y hacerlo caer en éxtasis. Tres cosas pedía frecuentemente al Señor: la primera, no pasar día sin sufrir; la segunda, no morir siendo superior, y la tercera, acabar su vida en la humillación, el desprecio y la soledad. Fue escuchado. Las odiosas persecuciones de que fue objeto durante mucho tiempo, hasta la misma prisión, no hicieron sino aumentar su dicha. A punto de morir exclamó ¡Gloria a Dios! y, después, apretando el crucifijo sobre su corazón, extinguióse dulcemente el 14 de diciembre de 1591, a la edad de 49 años.

MEDITACIÓN
SOBRE LA ENVIDIA

I. Nada hay que el cristiano deba evitar más que la envidia, porque allí donde ella reina no hay caridad, ni humildad, ni tranquilidad de espíritu. La envidia nos hace enemigos de Dios, de nuestro prójimo y de nosotros mismos. Lo más raro es que el envidioso se hace más mal a sí mismo que a los demás. La dicha del prójimo tórnalo miserable y lo condena; se aflige a sí mismo sin poder hacer mal a los otros.El envidioso es el enemigo de su salvación más todavía que del Prójimo. (San Cipriano).

II. Tiénese envidia de los bienes del espíritu y de los bienes del cuerpo, de los bienes de la naturaleza y de los bienes de gracia. ¡Qué locura envidiar en tu prójimo aquello que Dios, en su liberalidad, le concedió, o aquello que él adquirió mediante su trabajo! Los bienes de la tierra muy poca cosa son para que sean Objeto de tu envidia; en cuanto a los dones y favores de Dios, si los deseas, eres un insensato envidiando a los demás, porque éste es el medio, precisamente, con que no los obtendrás.

III. Para Corregirse de este vicio, hay que buscar las fuentes, que son la vanidad y la falta de caridad. Considera, además, las penas que te causa la envidia y los pecados que te hace cometer; arruina tu salud y tu reputación. ¡Desdichado! ¡Imita el bien que ves en los demás, y no tendrás motivo para envidiarlos! Si no puedes imitarlos, alégrate de que practiquen la virtud y sigan el camino del cielo; es la manera de participar de sus méritos. Imita a los buenos, si puedes: si no puedes, alégrate con ellos. (San Cipriano).

La modestia en la Iglesia 
Orad por los sacerdotes.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis hecho de San Juan de la Cruz, vuestro confesor y Doctor, un amante apasionado de la Cruz y de la perfecta abnegación de sí mismo, concedednos la gracia de llegar, caminando por sus huellas, a la gloria eterna. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Mártir Miguel Agustín Pro

Padre Miguel Agustín Pro

12 de marzo de 2006

En el marco de las festividades del Año Jubilar Guadalupano se ha montado una exposición sobre el P. Miguel Agustín Pro, que nos recuerda la figura del mártir de Cristo Rey. Aquí tendremos la oportunidad de acercanos a las indumentas usadas por el Beato al momento de su máximo testimonio de fe en Cristo Rey del Universo, su martirio.

La exposición fue inaugurada por Mons. Diego Monroy Ponce, Rector de la Basílica de Guadalupe, el 12 de marzo de 2006. La muestra puede admirarse en el interior de la Nueva Basílica hasta fines del mes de marzo.

SEMBLANZA

El Padre Miguel Agustín pro Juárez, fue un hombre simpático y sonriente que hacía reír a todo el mundo. Con gran respeto y amor a las personas así como a las cosas sagradas, hacía bromas y se reía de todo. Llegaba a parecer hasta pícaro y, en ocasiones, poco digno.

Nació un 13 de enero de 1891 en el pueblo minero de Guadalupe, Zacatecas; ingresó a la compañía de Jesús en agosto de 1911, se ordenó sacerdote el 30 de agosto de 1925 y murió fusilado el 23 de noviembre de 1927. “El Padre Pro” fue uno de los protagonistas de mayor importancia de la “persecución religiosa” llevada a cabo en México por el presidente Plutarco Elías Calles de 1926 a 1931 y aún después.

¿Cómo era el Padre Pro?

Si tratáramos de señalar una característica del Padre Pro, saltaría a la vista su sentido del humor:

“Soy un zacatecano hablador, sinvergüenza, pelado guarachón que huele a pulque y escupe por el colmillo;… amigo de anarquistas, admirador de las borrachas, patrón de las verduleras, ídolo de las criadas greñudas y mitoteras… Las sirvientas me adoran, los borrachines me tutean, los vendedores me guiñan el ojo y la flor y nata de los pelados guarachones y matones me tienen por su amigo más campechano”

La Persecución

En 1926 la situación para la Iglesia en México era muy grave ya que entró en vigor la “Ley Calles”, se prohibía cualquier acto de culto exterior, aún en casas particulares. La persecución fue dura, tanto que el P. Pro fue encarcelado en la prisión militar de Santiago Tlatelolco bajo la sospecha de haber hecho propaganda religiosa escondida en globos lanzados al aire durante un desfile militar que presenciaba el presidente Calles. Fue liberado por falta de pruebas pero la persecución se recrudeció.

El Juicio

Tiempo después, el 13 de noviembre de 1927 ocurrió el atentado fallido contra el Presidente Álvaro Obregón: involucraron al Padre Pro. Al enterarse, el verdadero autor, Luis Segura, se presentó voluntariamente ante la Inspección de Policía para declarar la autoría del atentado. Con todo, no se le otorgó la libertad al P. Pro y sin juicio alguno fue mandado fusilar.
Así, el 27 de noviembre de 1927, a las 10 de la mañana, un policía gritó el nombre del Padre Pro a la puerta de la celda. Miguel Agustín salió, se encontró con un patio lleno de tropa y de invitados como un espectáculo, una multitud de personas, unos seis fotógrafos y varios miembros del cuerpo diplomático.

Miguel Agustín caminó sereno, y tuvo tiempo de oír a uno de sus aprehensores que le decía “Padre perdóneme” –No solo te perdono si no te doy las gracias– Le preguntaron su última voluntad: –Que me dejen rezar– Se hincó delante de todos, y con los brazos cruzados estuvo unos mementos en profundo recogimiento. Se levanto, abrió los brazos en cruz, pronunció claramente: “Viva Cristo Rey”y cayó al suelo para recibir luego el tiro de gracia.

Proceso de Beatificación

El pueblo no dudó darle el título de mártir al Padre Pro. Así lo reafirmó la multitud que se reunió para acompañar sus restos al cementerio. El 25 de septiembre de 1988, el Papa Juan Pablo II lo proclamó “Beato”, dándole el título de mártir, confirmando así la voz del pueblo católico. Los restos del P. Pro se veneran en la Parroquia de la Sagrada Familia (calle Puebla y Orizaba, Col. Roma a 2 cuadras del metro Insurgentes).

Ahí acuden muchos cristianos a recordar el ejemplo de vida del beato, a pedir por su intercesión y a agradecer sus innumerables favores.

Tomado de: http://www.virgendeguadalupe.org.mx/A%F1o%20Jubilar/padre_pro.htm

Otro sitio que contiene fotografías y un video acerca del Padre Pro: http://www.culturahispana.org/vida%20del%20beato%20pro.htm

Padre Miguel A. Pro, Mártir

Memoria:

23 de Noviembre

El Siervo de Dios, Sacerdote Jesuita, Mártir mexicano

Nace: 13 Enero 1891 Zacatecas México – Mártir: 1927.
Beatificado por Juan Pablo II: 25 Sept. 1988

Desde pequeño fue virtuoso y alegre. Entró en el noviciado jesuita a la edad de 20 años.
Fue exilado durante la revolución mexicana. Ordenado en Bélgica en 1925 a la edad de 36.
Regresó a México en 1926 sabiendo que la iglesia era perseguida y corría grave peligro. Además sufría del estómago. Ejerció un intenso ministerio bajo persecución hasta que en el 1927 fue acusado falsamente de estar involucrado en un atentado contra el dictador. Antes de que lo fusilaran perdonó a los verdugos.  Murió, como muchos otros mártires mexicanos, gritando: «Viva Cristo Rey»

 

A partir del año 1825, el gobierno mexicano estuvo gobernado por hombres anticatólicos que quisieron exterminar la fe del país. Los buenos sacerdotes, religiosas y laicos tuvieron mucho que sufrir.  Algunos murieron mártires, entre ellos nuestro querido y venerable Padre Pro.

¿Quién es el Padre Miguel Pro?

Miguel Agustín Pro nació el 13 de enero de 1891, de una familia acomodada. Su padre era ejecutivo en una pequeña villa minera en el estado de Zacatecas. A pesar de ello, Miguel creció con un corazón sencillo y libre de prejuicios. Lo que más añoraba, cuando niño, era el recorrer las minas para poder compartir con los trabajadores. Desde pequeño se distinguió por un gran sentido del humor. Era un verdadero cómico por naturaleza, lo cual le ayudaría enormemente en su ministerio sacerdotal.

Antes de terminar sus estudios Miguel comenzó a trabajar con su padre en la oficina de la mina. Allí sus talentos naturales se fortificaron y aprendió a hacer muchas cosas ya que captaba con gran facilidad los detalles. Podía, por ejemplo escribir 100 palabras por minuto.

Se hizo amigo de los mineros y pudo captar su modo de hablar y comportarse, que se diferenciaban mucho de los de su propia casa. En este amor a los pobres se ve la mano de Dios, ya que, años más tarde, siendo perseguido por las autoridades, el Padre Pro utilizaría todo lo aprendido en la niñez para defender a Dios y a la Iglesia.

Un talento que Miguel adquirió desde muy temprana edad fue el de caricaturista. Era capaz de captar, de manera exagerada, las peculiaridades en las caras de la gente. También aprendió a tocar la guitarra y el mandolín.

Miguel amaba a su familia, especialmente a sus dos hermanas, las cuales entraron a la vida religiosa. Esto enfureció a Miguel. Viendo cuánto había afectado a Miguel la entrada de sus hermanas al convento, su mamá decidió invitarlo a un retiro. De allí salió Miguel transformado y decidido a ser sacerdote jesuita.

El 11 de agosto de 1911 entró al seminario de El Llano, Michoacán. Tenía veinte años. En esta época contrajo una enfermedad mortal, la cual supo siempre ocultar muy bien detrás de su rostro alegre.

A pesar de sus comedias y gran sentido del humor, Miguel fue un novicio y religioso grandemente observador de la Regla y de sus estudios.

La persecución no detiene su vocación

En una ocasión fue preciso que todos escaparan del seminario debido a la persecución contra la Iglesia. Aquí comienza el capítulo en la vida de Miguel Pro como héroe de la fe y genio en escurrirse de los opresores, para poder cumplir cabalmente su vocación sacerdotal.

El riesgo se convirtió en el estilo de vida de los sacerdotes y religiosos de México, ya que incluso se había prohibido la celebración de la Santa Misa. Muchos fueron encarcelados, torturados y expulsados del país. Muy pronto, Miguel junto con otros seminaristas, recibieron la noticia de que debían marcharse y continuar sus estudios en California. Fue entonces la última vez que Miguel vio a su mamá en este mundo. Después de un tiempo, Miguel y sus compañeros embarcaron para España, en donde estuvieron cinco años.

Fue ordenado sacerdote el 31 de agosto de 1925.

Regreso a una Iglesia de catacumbas

El Padre Pro regresó a un México devastado. El pueblo cristiano resistía los abusos de gobierno; ante lo cual el presidente Calles había decidido gobernar con mano de hierro. Llegó, pues, a la capital, ciudad que se convertiría en su parroquia y, cuyos parroquianos vivirían como en catacumbas, siempre en secreto, en escondite continuo, huyendo de la policía.

Lo primero que hizo fue encontrar a su padre y a sus hermanos. Luego planeó la orientación del terreno y el método de operación. Y, enseguida puso manos a la obra. Implementó cada truco que había aprendido, cada disfraz para poder llevar a Cristo a las almas en medio de la severa persecución. Le era necesario estar en continuas artimañas para lograr evadir a la policía. Organizó Estaciones de Comunión a lo largo de toda la ciudad; estas eran casas donde los fieles venían a recibir al Señor en la Eucaristía. Los primeros viernes, el número de comuniones sobrepasaba los 1,200.

Se celebraban Misas por toda la ciudad antes del amanecer, se apostaban vigilantes por si llegaba la policía, con claves que cambiaban constantemente, etc. Se juntaban los ricos y los pobres en unos cuartos pequeños para adorar al Señor y recibirlo de manos de los sacerdotes. Los que querían confesarse, tenían que llegar a los lugares señalados, antes de la Misa; algunas veces a las 5:30 a.m. Era realmente una Iglesia de catacumbas, como la de los primeros cristianos. Un verdadero testimonio de la fe.

Respecto a la grave enfermedad que padecía el Padre Pro y que incluso lo había llevado a hospitales y casas de convalecencia, le escribe a su Superior Provincial: «Aquí el trabajo es continuo y arduo. Únicamente puedo admirarme del gran Jefe que me permite llevarlo a cabo. ¿Enfermedad? ¿Quejas? ¿Que si me cuido? Ni siquiera tengo tiempo para pensar en semejantes cosas; y a la vez me siento tan bien y tan fuerte, que de no ser por pequeños, pequeñísimos atrasos, bien podría seguir así hasta el fin del mundo… Estoy disponible para cualquier cosa, pero, si no hay objeción, solicitaría el poder quedarme aquí».

En este escrito se nota el gran amor que animaba el corazón del P. Pro: la dependencia de Dios; el olvido propio en medio del dolor físico y del peligro; el celo por el Señor y por su gente; y su obediencia a los superiores, representantes auténticos de la Voluntad Divina para un religioso.

El presidente Calles y la policía trataban de acabar con estas organizaciones secretas. Arrestaban a los católicos practicantes y en especial a sus líderes, los torturaban y mataban.

Ante la persecución, el Padre Pro nunca dejó su ministerio sacerdotal. Se valía de sus dones y, sobre todo, de su profunda fe para continuar valientemente su ministerio. Hacía unas maniobras que desconcertaba a la policía. He aquí algunas.

I) Mientras la policía lo buscaba de casa en casa para matarlo, él, muy campante, estaba en un teatro dictando conferencias espirituales a más de cien muchachas del servicio. Y ninguna de ellas contó a nadie dónde estaba el Padre Pro.

II) Iba el Padre Pro en un taxi y, de pronto se dio cuenta de que la policía lo venía persiguiendo en otro carro. –»Siga usted su viaje, sin detenerse»– dijo al taxista –»que yo me lanzo a la calle». Y así lo hizo. Pero para disimular el porrazo que se daba, echó luego a andar por la calle con caminado de borracho y diciendo palabras sonoras. La policía creyó que era un verdadero borracho y siguió adelante. Sólo unos minutos después se dieron cuenta los agentes de que el tal «borrachito» era el «Padre Pro», y se devolvieron corriendo, pero ya se les había escapado.

III) Un día en plena calle se dio cuenta de que unos policías venían en su busca. Entró entonces a una farmacia y, tomando del brazo a una hermosa señorita, le dijo: «Diga que es mi novia, porque, si no, me echan a la cárcel»–. La señorita aceptó, y la policía al verlo del brazo con una muchacha (él iba vestido de civil) creyó que éste no podía ser el padre que ellos buscaban… Unos momentos después llegó el sargento y al describirle ellos cómo era el «novio», les grito furioso: «¡Pues ese es el cura Pro!». Corrieron a prenderlo, pero ya se les había escapado otra vez.

IV) Estando el Padre Pro en un alto edificio, presidiendo una reunión de muchachos de Acción Católica, cuando menos pensaron, se hallaron con que la policía había rodeado el edificio. El Padre se escondió en un armario en el preciso momento en que entraba al salón el coronel, con dos pistolas en las manos, preguntando por «El Cura Pro». Los muchachos le dijeron que ellos no sabían dónde estaría dicho sacerdote, pero el militar, lleno de furia les gritó: «Tienen un minuto para que me digan dónde está ese padre, o los mato a todos». Mas en ese momento sintió que le colocaban un cañón frío en la nuca. Era el Padre Pro, que había salido del armario.

 

 

 

 

 

 

 

El Padre Pro rezando antes de ser fusilado. Dice: "Señor, tú sabes que soy inocente. Perdono de corazón a mis enemigos".

El padre Pro, momentos antes de ser fusilado, extendió sus brazos en cruz. Tenía un rosario en una mano y un Crucifijo en la otra. Exclamó: "¡Viva Cristo Rey!".

 

–»Suelte esas pistolas o muere», le dijo el Padre. El coronel, tembloroso, soltó las pistolas que fueron recogidas por los muchachos. –»Ahora ustedes huyan», gritó Miguel Pro a los jóvenes. Y éstos salieron apresuradamente a esconderse y salir luego por los subterráneos del edificio. Luego el Padre dijo con tono picaresco: «Y usted, señor coronel, vuélvase, para que vea con qué lo puse manos a lo alto y lo desarmé». El coronel dio media vuelta y vio con gran humillación que el cañón frío que había sentido con miedo en la nuca era el pico de una botella vacía. Con una simple botella vacía había desarmado el padrecito a un coronel que llevaba en sus manos pistolas cargadas.

Un mártir mexicano para la Iglesia

 

El movimiento tenía como líder principal al P. Pro y como lema: «Viva Cristo Rey». Así, en medio de escondites, incertidumbres, luchas, miedo, fe, valentía, dolor…, transcurrió cerca de año y medio. El presidente Calles lo mandó arrestar, acusándolo de haber sido responsable de un complot y de atentados y acciones revolucionarias contra el gobierno, siendo todo ello absolutamente falso.

Al final, para evitar que mataran a varios católicos que tenían presos, el Padre Pro se entregó a la policía,

Lo encarcelaron y le dieron sentencia de muerte. El 23 de noviembre de 1927, camino al lugar de fusilamiento uno de los agentes le preguntó si le perdonaba. El Padre le respondió: «No solo te perdono, sino que te estoy sumamente agradecido».  Le dijeron que expusiera su último deseo.  El Padre Pro dijo: «Yo soy absolutamente ajeno a este asunto… Niego terminantemente haber tenido alguna participación en el complot». «Quiero que me dejen unos momentos para rezar y encomendarme al Señor». Se arrodilló y dijo, entre otras cosas: «Señor, Tú sabes que soy inocente. Perdono de corazón a mis enemigos».

Antes de recibir la descarga, el P. Pro oró por sus verdugos: «Dios tenga compasión de ustedes»; y, también los bendijo: «Que Dios los bendiga». Extendió los brazos en cruz. Tenía el Rosario en una mano y el Crucifijo en la otra. Exclamó: «¡Viva Cristo Rey!». Esas fueron sus últimas palabras. Enseguida, el tiro de gracia.

Oración: Venerable Padre Pro, que supiste vivir tu vocación en las mas difíciles circunstancias, ayúdanos con tu intercesión a ser católicos valientes y no ceder ante la tentaciones de este mundo. Que nuestra vida, como la tuya, de mucho fruto para gloria de Dios y el bien de las almas.  Amén.

Bibliografía:

-Dragón, Antonio. «Vida Intima del Padre Pro», Antonio Dragón, S.J. (México: La Buena Prensa, 1990)
-Lord, Bob and Penny, «Saints and Other Powerful Men in the Church», (California: Robert and Penny Lord, 1990).
-Sálesman, Eliecer, S.D.B.: «Lecturas Sabrosas», cuarta edic., (Bogotá: Ediciones Don Bosco, 1990).

Ver también:
Creighton -sobre el Padre Pro en 5 idiomas
Pro -inglés, por Ann Ball

Tomado de: http://www.corazones.org

Hoy 23 de Noviembre, también celebramos

Al Beato Miguel Agustín Pro S.J.

El padre Pro

Nació un 13 de enero de 1891 en el pueblo minero de Guadalupe, Zacatecas; ingresó a la compañía de Jesús en agosto de 1911, se ordenó sacerdote el 30 de agosto de 1925 y murió fusilado el 23 de noviembre de 1927.

En 1926 la situación para la Iglesia en México era muy grave ya que entró en vigor la “Ley Calles”, se prohibía cualquier acto de culto exterior, aún en casas particulares. La persecución fue dura, tanto que el P. Pro fue encarcelado en la prisión militar de Santiago Tlatelolco bajo la sospecha de haber hecho propaganda religiosa escondida en globos lanzados al aire durante un desfile militar que presenciaba el presidente Calles. Fue liberado por falta de pruebas pero la persecución se recrudeció.

Tiempo después, el 13 de noviembre de 1927 ocurrió el atentado fallido contra el Presidente Álvaro Obregón: involucraron al Padre Pro. Al enterarse, el verdadero autor, Luis Segura, se presentó voluntariamente ante la Inspección de Policía para declarar la autoría del atentado. Con todo, no se le otorgó la libertad al P. Pro y sin juicio alguno fue mandado fusilar.

 

Así, el 23 de noviembre de 1927, a las 10 de la mañana, un policía gritó el nombre del Padre Pro a la puerta de la celda. Miguel Agustín salió, se encontró con un patio lleno de tropa y de invitados como un espectáculo, una multitud de personas, unos seis fotógrafos y varios miembros del cuerpo diplomático.

El padre Pro rezando antes de ser fusildo

Miguel Agustín caminó sereno, y tuvo tiempo de oír a uno de sus aprehensores que le decía “Padre perdóneme” –No solo te perdono si no te doy las gracias- Le preguntaron su última voluntad: -Que me dejen rezar- Se hincó delante de todos, y con los brazos cruzados estuvo unos momentos en profundo recogimiento. Se levanto, abrió los brazos en cruz, pronunció claramente: “Viva Cristo Rey” y cayó al suelo para recibir luego el tiro de gracia.

El padre Pro con los brazos en Cruz al momento de ser fusilado

Funeral del Padre Pro

Restos del Padre Pro

Tomado de: http://www.catedraldechihuahua.org.mx

23 de noviembre

SAN CLEMENTE,
Papa y Mártir

A este siervo inútil arrojadlo a las tinieblas exteriores; allí será el llanto y el crujir de dientes. (San Mateo, 25, 30).

 

San Clemente, cuarto Vicario de Jesucristo, en el año 90, había sido discípulo de San Pablo y después de San Pedro. Desterrado a causa de su celo en Quersoneso, fue obligado a trabajar en las minas y en ellas convirtió a un gran número de paganos. Trajano lo hizo arrojar al mar con un ancla atada al cuello. Mientras los cristianos oraban en la playa, las aguas retiráronse en la extensión de una legua, donde los cristianos encontraron un maravilloso templo de mármol y en su interior un sepulcro de piedra que contenía los restos del santo mártir. Los habitantes de la vecindad, sacudidos por este milagro, ocurrido hacia el año 100, se convirtieron a la fe cristiana.

MEDITACIÓN
SOBRE LA PEREZA

I. Dios castigará severamente a los cobardes servidores, que no hayan hecho fructificar el talento que les ha confiado. El hombre ha nacido para el trabajo; a pesar de la brevedad de la vida, pierdes tu tiempo en la pereza. Das acceso al demonio, que no te tentaría si te encontrase siempre ocupado. Mucho trabajo yo para dar contento a mis pasiones, me canso recorriendo los caminos de la iniquidad, ¡Y nada quiero hacer por la salvación de mi alma! Es tiempo ya de trabajar por el cielo.

II. Muchas causas tiene tu pereza: el temor de no obtener éxito, la aprensión de las dificultades, el respeto humano y el amor a tus comodidades son las principales. ¿De dónde proviene tanta negligencia por la obra de Dios, mientras empleas tanta solicitud en el logro de tus empresas temporales? Es porque no piensas en la temible majestad del Dios a quien sirves, es porque no consideras el poder de este Señor, que recompensará al servidor activo y diligente y castigará con suplicios eternos al servidor perezoso. ¡Maldito sea quien hace la obra de Dios con negligencia! (Jeremías).

III. Tiempo vendrá en que ya no podrás trabajar más; perezoso, cuánto habrás de querer haber hecho cuando ese momento llegue. Piensa seriamente en esa hora suprema. Considera el buen ejemplo de tantas santas almas y la gloria que te está preparada en el cielo si trabajas con ardor; te avergonzarás de hacer tan poco para ganar el cielo, mientras trabajas tanto para la tierra. El pensamiento del cielo destierra la pereza. (San Gregorio).

El fervor 
Orad por las almas del purgatorio

ORACIÓN

Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño y guardad lo con protección constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano Pontífice Clemente, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.

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22 de noviembre

SANTA CECILIA,
Virgen y Mártir

Mira que vengo pronto: mantén lo que tienes, no sea que otro se lleve la corona. (Apocalipsis, 3, 11)

Santa Cecilia, de la ilustre familia de los Cecilios Metelos, gustaba de los cánticos sagrados y acompañábase con un instrumento cantándolos. Se preparó para el matrimonio con tres días de mortificaciones; después declaró a Valeriano su esposo, patricio pagano, que tenía a un ángel como guardián de su virginidad. Por el deseo de verlo se convirtió Valeriano, y en efecto, lo vio, llevando dos coronas, una para el mismo Valeriano y otra para su virginal esposa. Cecilia, urgida por el prefecto Almaquio, para que dijera dónde estaban sus tesoros: «Están -le dijo- en seguridad en manos de los pobres». Sufrió el martirio con su esposo y Tiburcio su cuñado.

MEDITACIÓN
SOBRE EL BUEN USO
DE LAS GRACIAS DE DIOS

I. Dios da a cada uno las gracias necesarias para alcanzar el grado de santidad a que Él lo destina. Si aprovechamos estas gracias, obtendremos otras mayores. San Valeriano escuchó los consejos de Santa Cecilia; como recompensa, Dios lo llamó al bautismo y, después, al martirio. ¿Cuántas gracias rechazas tú? Nos quejamos de que nos falta la gracia, pero podría decirse con más razón que somos nosotros quienes faltamos a la gracia. (San Ber nardo).

II. Existen gracias correspondientes a la vocación que Dios quiere que abracemos. Para recibirlas, hay que seguir el llamado del Señor; con la ayuda del cielo, las más grandes dificultades se desvanecen. Esto hace que tantas santas almas estén alegres y contentas en medio de las austeridades de la penitencia, mientras los mundanos, que han entrado a un estado de vida por capricho o interés, gimen y son desdichados en el seno de las riquezas y de los placeres.

III. Si no correspondes a las gracias que Dios te concede, dará a otro las gracias eficaces que te estaban destinadas. Así, San Matías ocupó el lugar del traidor Judas y obtuvo su corona. ¡Qué pena para este pérfido ver, desde el fondo del infierno, el lugar que hubiera ocupado en el cielo entre los Apóstoles, si hubiera correspondido a su vocación!  ¡Ah! cuán admirable es Dios cuando nos atrae hacia Él: mas, ¡cuán terrible cuando nos abandona! (San Agustín).

El buen uso de las gracias 
Orad por las Vírgenes.

ORACIÓN

Oh Dios, que todos los años nos regocijáis con la solemnidad de la bienaventurada Cecilia, vuestra virgen y mártir, haced que al ofrecerle el tributo de nuestros homenajes, imitemos la santidad de su vida. Por J. C. N. S. Amén.

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21 de noviembre

LA PRESENTACIÓN
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Ninguno puede servir a dos señores, porque tendrá aversi6n al uno, y amor al otro, o si se sujeta al primero, mirará con desdén al segundo. No podéis servir a Dios ya las riquezas. (San Mateo, 6, 24).

 

 

María fue presentada en el Templo por sus padres a la edad de tres años, para ser educada allí santamente en el servicio del Señor. Los padres y las madres de las principales familias de Jerusalén concurrieron al Templo para rendir homenaje a la familia de David, y los ángeles cubrieron a la niña con sus alas y cantaron en armonioso concierto. Aunque niñita, conocía ella la grandeza del Señor a quien iba a servir. Así, para llegar hasta el pontífice Zacarías, subió las gradas del Templo con una firmeza y una agilidad que excedían la de su edad. El Espíritu de Dios que animaba su alma suplía la flaqueza de su cuerpo.

MEDITACIÓN
SOBRE LA PRESENTACIÓN
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

I. Desde los tres años de edad, es decir, lo más pronto que puede, María se consagra al servicio del Señor. Sus padres la ofrecen con gusto a Aquél que se las había concedido accediendo a sus plegarias.
¡Dichosos los que desde tierna edad comienzan a servir a Dios! ¿Qué esperas tú para darte a Dios? Dale todo lo que tengas; nada perderás en el cambio, porque Él se dará a ti enteramente. Es un cambio ventajoso abandonar todo por un bien que es superior a todo. (San Bernardo).

II. María, en este día, ofrece al Señor todo lo que tiene, todo lo que puede hacer, y todo lo que es; en una palabra, se da a Él sin reserva. ¿Imitas a María, tú que das a Dios una partícula de tu corazón y que lo reservas por entero para el mundo y para ti mismo? Quieres dividir tu corazón entre las creaturas y Dios; es imposible. ¡Señor, es tardar demasiado no darme a un Señor tan bueno! Os ofrezco mi cuerpo y mi alma, todo lo que tengo, todo lo que puedo y todo lo que soy.

III. María se consagra para siempre al servicio de Dios, y si sale del Templo es solamente porque Ella es el templo vivo en que debe habitar Jesús. ¿No es verdad acaso que te has presentado alguna vez a Dios para servirlo? Pero, cobarde de tí, pronto te has cansado de servir a un Señor tan bueno: te has retractado, con tus acciones, de la promesa que le habías hecho! Virgen Santa, preséntame a tu Hijo muy amado; quiero ser todo de Él hasta el fin e mi vida. En un cristiano, no es el comienzo, sino el fin lo que merece elogios. (San Jerónimo).

La devoción a la Santísima Virgen 
Orad por los que quieren
abrazar la vida religiosa.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis querido que la Bienaventurada María, siempre virgen, en quien residía el Espíritu Santo, fuese hoy presentada en el Templo, haced, por su intercesión, que merezcamos ser presentados en el templo de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.

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20 de noviembre

SAN FÉLIX
DE VALOIS,
Confesor

Aquellos a quienes Dios tiene previstos, también los predestinó para ser conformes a la imagen de su Hijo. (Romanos, 8, 29).

Según las tradiciones de la Orden de la Merced, San Félix de Valois, nacido en 1127 y educado por San Bernardo, dio muestras desde su más tierna infancia de una gran caridad para con los pobres, hasta el extremo de despojarse de sus vestiduras para vestirlos con ellas. Ordenóse de sacerdote y, después de su primera misa, se retiró a la soledad. Allí fue donde San Juan de Mata fue a buscarlo por inspiración divina, para trabajar con él en la fundación de la Orden de la Redención de los cautivos. La Santísima Virgen lo honró a menudo con sus visitas; un ángel le advirtió sobre la hora de su muerte, que acaeció el año 1212, a edad muy avanzada.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMITACIÓN
DE JESUCRISTO

I. Jesús llevó una vida humilde y escondida en la casa de San José. La obediencia, la humildad y el amor a la soledad, tales fueron las virtudes con las cuales se preparó para la predicación del Evangelio;
tales son también las virtudes que debemos practicar siguiendo su ejemplo. Oh mi divino Maestro, ¿cómo amaría yo el retiro, la humildad y la obediencia? ¡Quisiera aparecer siempre con brillo, mandar siempre y nunca obedecer! ¿Es esto imitaros?

II. Jesús salió de esta vida oculta para trabajar en la salvación de los hombres; pero los hombres le devolvieron mal por bien y lo cargaron de oprobios. Si quieres caminar por las huellas de Jesús, prepárate a recibir ultrajes de aquellos mismos por cuya salvación trabajes. No te quejes; no eres mejor que Jesucristo, ¡Él fue llevado a la muerte por aquéllos a quienes quería conducir al cielo! Cuando sufras, di con San Ignacio, mártir, cuando se vio encadenado: Ahora comienzo a convertirme en discípulo de Jesucristo.

III. Mira, en fin, a Jesús en el Calvario: allí nos ha dado el último y más útil ejemplo de paciencia. Yo quiero contemplarte todo el resto de mi vida, oh Amor mío crucificado; ¿de qué habría de afligirme viéndote en la cruz? ¿qué habría de temer considerando que has muerto por mí? Si rehúsas los sufrimientos, ¿por qué desear el cielo? Dios castiga a todo hijo que destina a su reino; ¡ni siquiera ha perdonado a su Unigénito! (San Agustín).

La meditación de la Pasión 
por la conversión de los infieles.

ORACIÓN

Oh Dios, que os habéis dignado llamar milagrosamente a San Félix, vuestro confesor, en su soledad para el santo empleo del rescate de los cautivos, haced benignamente que, libres por vuestra gracia de la servidumbre de nuestros pecados, lleguemos a la patria celestial.  Por J. C. N. S. Amén.

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19 de noviembre

SANTA ISABEL DE HUNGRÍA,
Viuda

En orden a los difuntos no queremos, hermanos, dejaros en ignorancia para que no os entristezcáis, del modo que suelen los demás hombres, que no tienen esperanza. (1 Tesalonicenses, 4, 13).

Santa Isabel, hija de Andrés II, rey de Hungría, y esposa de Luis IV, landgrave de Turingia, levantábase todas las noches para orar a Dios, alimentaba hasta a novecientos pobres todos los días y seguía descalza las procesiones. A la muerte de su virtuoso esposo, que se había hecho cruzado con Federico Barbarroja: «Dios mío -dijo ella- cuando para resucitarlo no tuviese sino que dar un solo cabello, no lo daría si ello fuese contra vuestra voluntad». Despojada y echada entonces como disipadora por su cuñado, vivió pobre con sus tres hijos, recobró después sus bienes cuyas rentas distribuyó a los pobres, y murió en una cabaña, el 17 de noviembre de 1231, contando menos de 24 años de edad.

MEDITACIÓN
SOBRE LA MUERTE
DE NUESTROS PARIENTES y AMIGOS

I. Todos los días vemos que se mueren personas que nos son queridas. Si sucumben a una muerte súbita e imprevista, aun después de una vida poco edificante, no desesperemos de su salvación; tal vez han invocado a Dios y han obtenido el perdón de sus faltas en el último momento; con todo, tomemos nuestras medidas para no ser sorprendidos en la misma forma. Si estas personas mueren con la muerte de los justos, no las lloremos; más bien tengámosles santa envidia. Te afliges de ver morir a tal pariente o a tal amigo; consuélate, es más dichoso que tú si ha muerto santamente. Tú combates aún, él triunfa ya. Que tu fe, tu esperanza y tu caridad te consuelen. (San Agustín).

II. Dios quiere desapegarte de las personas que más amas, a fin de que te pertenezcas por entero; quiere que pienses a menudo en la muerte. Escucha qué te dice: Hoy es mi turno, mañana será el tuyo. ¿Qué estima tiene ahora ese amigo de aquello que era el objeto de sus afanes? Un día estarás como él en el lecho de muerte. Ten los sentimientos que entonces tendrás y despreciarás lo que más amas.

III. No esperes la hora de la muerte para prepararte a morir bien. No sabes cuándo ni cómo morirás: haz ahora todo lo que entonces quisieras haber hecho. ¿Estarías dispuesto a morir en este momento? Pensemos incesantemente en la muerte; esforcémonos lo más que podamos para no estar eternamente separados de nuestros parientes y amigos, que gozan ahora de la gloria del paraíso. Allí nos espera gran número de aquéllos que nos son queridos. (San Cipriano).

La conformidad con la voluntad de Dios 
Orad por vuestros parientes difuntos.

ORACIÓN

Dios de misericordia, iluminad los corazones de vuestros fieles, y por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Isabel, concedednos la gracia de despreciar las prosperidades mundanas y gozar sin interrupción de los consuelos celestiales. Por J. C. N. S. Amén.

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Dedicación de las Basílicas de los SS. Apóstoles Pedro y Pablo

 

 

 

 

 

 

 

Exterior de la Basílica de San Pedro

 

 

 

Interior de la Basílica de San Pedro

 

 

Interior de la Basílica de San Pedro

La Cúpula de la Basílica de San Pedro

 

 

 

Las Grutas Vaticanas

 

 

La Fachada de la Basílica de San Pedro

 

 

La Plaza de San Pedro

 

 

 

 

 

 

 

18 de noviembre

DEDICACIÓN DE LA IGLESIA
de
SAN PEDRO
y SAN PABLO

Siempre los fieles han profesado una profunda veneración a la tumba de los apóstoles San Pedro y San Pablo. Ocho días después de su bautismo, según se refiere, el emperador Constantino trasladóse al lugar donde descansaban los santos cuerpos; oró allí con gran abundancia de lágrimas. Cavóse después la tierra, llenó doce canastas con ella en honor de los doce apóstoles, y echó los cimientos de la basílica de San Pedro. Terminado el edificio, el Papa San Silvestre lo consagró. Constantino hizo también edificar una iglesia en honor de San Pablo. La fiesta de este día fue instituida para recordar la consagración de la basílica de San Pablo extramuros, reconstruida después de un incendio, en 1854.

MEDITACIÓN
NUESTROS CUERPOS SON
TEMPLOS DEL ESPfRITU SANTO

El Apóstol San Pablo nos enseña que los cuerpos de los cristianos son templos del Espíritu Santo. Dios ha edificado este templo, el Espíritu Santo lo ha consagrado el día de nuestro bautismo, y Jesús desciende a él cuando recibimos la Santa Eucaristía. Hay que tener cuidado, pues, de no profanar este templo con acciones indecentes o criminales; hay que vigilar sus puertas, es decir, nuestros sentidos, a fin de que no entre en él nada manchado; es preciso que nuestro corazón, que es su santuario, siempre esté puro y limpio.

II. Dado que nuestros cuerpos han sido consagrados a Dios por el Bautismo y honrados con la presencia de Jesucristo, debemos respetarlos como a lugares santificados; no es permitido dedicar un vaso sagrado a usos profanos: seria un sacrilegio semejante al que Dios castigó tan severamente en la persona de Baltasar. Y, sin embargo, tú haces servir a tu cuerpo para acciones criminales, cuando lo haces esclavo de tus infames voluptuosidades. Teme la amenaza que te hace San Pablo, diciéndote que Dios exterminará al que haya profanado el templo del Señor.

III. Consérvase en los templos un fuego que arde siempre ante el altar: asimismo es preciso que tu corazón esté siempre abrasado en el fuego del amor divino. Nunca dejes extinguir este hermoso fuego: desalojará de tu corazón todas las llamas impuras y el amor desordenado de las creaturas. ¿Amas a Dios más que a tus placeres, más que a tus riquezas, más que a tus parientes? ¿Podrías decir a Jesucristo: Señor, Vos sabéis que os amo?

 

 

 

 

La pureza 
Orad por la Iglesia.

ORACIÓN

 

Oh Dios, que todos los años renováis en favor nuestro el día de la consagración de este templo y nos permitís asistir a los santos misterios, escuchad los ruegos de vuestro pueblo y haced que todos los que entren en este templo para impetrar gracias, tengan la alegría de experimentar que son escuchadas sus plegarias. Por J. C. N. S. Amén.

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17 de noviembre

SAN GREGORIO TAUMATURGO,
Obispo y Confesor

Quien cree en mí, ése hará también las obras que yo hago, y las hará todavía mayores. (San Juan, 14, 12).

San Gregorio, pagano rico del Ponto, descollaba ya en el foro cuando encontró a Orígenes. Bautizado cinco años después, desprendióse de todo y se hizo ermitaño. Consagrado, a pesar de haber huido, obispo de Neocesárea, su patria, no fue su episcopado sino una larga serie de prodigios; de ahí su apodo de Taumaturgo obrador de milagros. Un sacerdote pagano se convirtió al ver a una roca retroceder para dar lugar para una iglesia. En el año 240 no había encontrado más que 17 cristianos en su provincia; al morir dejó en ella, en el año 270, sólo 17 paganos.

MEDITACIÓN
SOBRE TRES EFECTOS DE NUESTRA FE

I. La fe de los santos ha sido admirable: ha transportado montañas, curado enfermos, resucitado muertos, desafiado tormentos. ¿Tienes fe tú? ¿Crees que existe Dios, paraíso e infierno? En verdad, la mayor parte de los cristianos no lo creen. Reanina la virtud de la fe en tu alma produciendo actos de fe sobre los principales misterios del cristianismo. Si tu fe estuviese bien viva, veríanse sus frutos en tus obras.

II. Si tuvieses fe, no sólo harías los prodigios que han hecho los santos, sino que, primeramente imitarías sus virtudes y las de Jesucristo. Si creyeses firmemente que una eternidad de gloria espera a los que imitan a Jesucristo, ¿acaso no despreciarías la riquezas y los placeres para abrazar la Cruz? No es verdadero cristiano aquél que no imita a Jesucristo, por lo menos en la medida en que la permite la fragilidad de nuestra naturaleza. (San Cipriano).

III. La fe, que debía salvarnos, nos condenará en el día del juicio si nuestros actos no responden a nuestras creencias. Los infieles nos reprocharán haber abusado de las luces y de las gracias que hemos recibido en la Iglesia católica. ¿Qué responderás entonces? ¿cuál será tu excusa? Si se exige más al que más ha recibido, si es pecado conocer el bien y no practicarlo, terrible será la cuenta que habremos de dar en el último día. De nada sirve llevar el nombre de un santo si no imitamos sus virtudes. (Salviano).

Espíritu de fe -Orad
por la conversión de los idólatras.

ORACIÓN

Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Gregorio, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

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16 de noviembre

SANTA GERTRUDIS LA MAGNA*
Virgen

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Oh Dios, que te preparaste una gran morada en el corzón de la santa Virgen Gertrudis: dígnate, por sus méritos e intercesión, borrar misericordiosamente las manchas de nuestro corazón, y danos gozar de su compañía. Por nuestro Señor.

La ilustre maestra espiritual santa Gertrudis, hermana de santa Matilde, nació de nobles padres en Eisleben en la Alta Sajonia. A la temprana edad de cinco años fue ofrecida a Dios en el monasterio de Rodersdor, de las religiosas de san Benito. Dióse al estudio de la lengua latina, como era costumbre entre las monjas. Aprovechó tanto, que llegó a escribir en latín con elegancia muchos libros. Aprendió también las letras divinas y la doctrina de los ascetas. Aunque estaba adornada de talentos naturales no comunes, y de los más extraordinarios dones de la divina gracia, se tenía por la más vil y despreciable criatura. La sacratísima pasión del Redentor y la sagrada Eucaristía eran la materia más ordinaria de sus altísimas contemplaciones, en las cuales vertía copiosas y suaves lágrimas, y se arrobaba con éxtasis de amor divino. Fue elegida abadesa de su monasterio a los treinta años de edad. Un año después, pasó con sus monjas a otro monasterio llamado de Heldes, donde fue ejemplar perfectísimo de todas las virtudes, haciéndose por su humildad sierva de todas. Con las vigilias, ayunos, abstinencias y una constan te abnegación de su propia voluntad,  venció todas las desordenadas aficiones que podían estorbarla en el perfecto cumplimiento de la voluntad divina. Tenemos un vivo retrato de su alma cándida y santísima, en el compendioso libro que escribió de las Divinas insinuaciones, o comunicaciones y sentimientos de amor de Dios, que es tal vez la obra más provechosa escrita por mujer, comparable con las que escribió santa Teresa de Jesús. En ella propone la santa piadosísimos ejercicios para renovar los votos bautismales, para convertirse el alma a Dios, para renovar sus espirituales desposorios, y para consagrarse a su Redentor divino por vínculo de amor indisoluble, pidiendo la gracia de morir para sí misma, y ser sepultada en el Señor, de manera  de que no haga otro empleo de su vida, que el amar a su divino Esposo, que tanto la ama. Tenía esta santa virgen altísima contemplación, durante la cual con frecuencia se arrobaba en éxtasis seráficos; y hablaba de Cristo y de los misterios de su vida adorable con tanta fuerza de espíritu, y afectuosa devoción, que encendía en amor del Redentor divino a los que la oían. Como el amor divino había sido durante toda su vida el único principio de todas sus obras y afectos, así también fue como el término de ella, pues la enfermedad de que murió no tanto fue dolencia corporal, como enfermedad de amor divino, que desatándola del cuerpo a la edad de setenta años, hizo que volase a su celestial Esposo.

REFLEXIÓN

Por lo dicho puedes ver en dónde aprendió esta esclarecida maestra de espíritu los sublimes documentos de perfección, que nos dejó, y ella misma practicó. El libro más familiar de esta gloriosa santa, no era otro que Cristo crucificado. Entiende, pues, la frecuencia con que debes leer y contemplar la pasión del Salvador, si deseas aprovechar en la ciencia de los santos. ¡Oh! ¡Qué lecciones tan sabias de humildad, de mortificación, de paciencia y de todas las de más virtudes nos enseña Jesús en el curso de su pasión sacrosanta! Apréndelas tú con toda diligencia, pues así, y sólo así comprenderás el secreto de la verdadera santidad.

ORACIÓN

Oh Dios, que en el corazón de tu bienaventurada virgen santa Gertrudis, te preparaste una agradable morada; por sus méritos e intercesión, limpia las manchas del nuestro, para que merezca ser digna habitación de tu divina Majestad. Por J. C. N. S. Amén.

* Tomado de «FLOS SANTORUM de la Familia Cristiana, del P. Francisco De Paula Morell, S. J., Editorial Difusión, S. A., 1943. (volver)


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15 de noviembre

SAN ALBERTO MAGNO,
Obispo, Confesor y Doctor

albertomagno

Vosotros sois el cuerpo de Cristo y miembros unos de otros. (1 Corintios, 12, 27)

Habiendo entrado en la Orden de Santo Domingo, en sus comienzos entonces, San Alberto perseveró en ella a pesar de la oposición de su familia. Fue dedicado a los estudios y a la enseñanza de la filosofía y de la teología, en las que se distinguió como uno de los más grandes espíritus de su siglo y como maestro de Santo Tomás de Aquino. Obligado por el Papa a aceptar, en 1260, el obispado de Ratisbona, pronto obtuvo su relevo para poder retomar sus lecciones. En el concilio de Lyon, en 1274, empleó toda su influencia para restablecer la unión con los griegos cismáticos. Murió, a edad muy avanzada, el 15 de noviembre de 1280.

MEDITACIÓN 
SOBRE LA VIDA ACTIVA
y SOBRE LA VIDA CONTEMPLATIVA

I. Todos los fieles componen un cuerpo cuya cabeza es Jesucristo; es menester, pues, que los miembros tengan oficios diferentes. ¡Cuán dulce es no tener comercio con las creaturas y conversar sólo con Dios! Es hacer en la tierra lo que los Ángeles y los santos hacen en el cielo. Si nuestra alma no busca ni ama sino a su Creador, en quien encuentra encantos infinitos, las creaturas no ejercen ya atractivo sobre ella. Señor, atraed mi alma a Vos, desembarazadme de tantos inútiles cuidados que me impiden platicar con Vos.

II. La caridad, la obediencia y tu posición no te permiten llevar una vida puramente contemplativa con Magdalena, es preciso vivir una vida activa con Marta. Tienes más ocasiones de caer en los lazos del demonio, manténte, pues, en guardia. No imites a los malos con los cuales vives; conviértelos si puedes. Entre las creaturas, conserva la unión de tu corazón con Dios. Realiza, a imitación de los santos, obras de misericordia; alivia a tu prójimo por amor a Jesucristo, considéralo en la persona de aquéllos con quienes estás en relación; entonces les prestarás todos los buenos oficios, sin esfuerzo y sin peligro para ti; las creaturas elevarán tu corazón a Dios.

III. Une los ejercicios de la vida contemplativa con las ocupaciones de la vida activa, de modo que la una no impida a la otra. Cumple todos los deberes de cortesía y de caridad que los compromisos del mundo te imponen, Dios lo quiere; pero evita todas las conversaciones inútiles, y administra tu tiempo de manera que te quede el suficiente para conversar con Dios. Es la vida que Jesucristo llevó en la tierra. ¡ Ay! ¿qué hacen los cristianos? ¡Dan a los negocios del mundo todas las horas del día, y no reservan ni un momento para pensar en Dios y en su salvación! Nos traicionamos a nosotros mismos entregándonos por entero a lo que no puede seguirnos a la otra vida. (San Juan Crisóstomo).

La práctica de las buenas obras 
por los profesores de teología.

ORACIÓN

Oh Dios, que hicisteis grande al bienaventurado Alberto, vuestro pontífice y doctor, en la sumisión de la sabiduría humana a la fe divina, concedednos que nos adhiramos a su enseñanza y gocemos así en el cielo de la luz perfecta. Por J. CN. S. Amén.

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13 de noviembre

SAN ESTANISLAO DE KOSTKA,
Confesor

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Dios, por el cual habéis sido llamados a la compañía de su Hijo Jesucristo Nuestro Señor, es fiel. (1 Corintios, 1, 9).

San Estanislao, gentilhombre polaco, fue invitado por la Santísima Virgen en persona a entrar en la Compañía de Jesús. Gravemente enfermo en Viena en casa de un perverso luterano, dos veces recibió la Santa Comunión de mano de los ángeles. De allí fue a encontrar a San Pedro Canisio y después, disfrazado de pobre peregrino, se fue a pie a Roma, junto a San Francisco de Borja. Fue modelo de santidad durante su noviciado. Tal era su amor para con Dios que era menester, para moderar su ardor, aplicarle paños húmedos sobre el pecho. Murió según su deseo el 15 de agosto, fiesta de la Asunción, el año 1568, a la edad de 18 años.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SAN ESTANISLAO

I. Este joven conservó una pureza angélica en medio de la corrupción del mundo, gracias a su devoción a la Santísima Virgen, a su espíritu de mortificación y a la frecuencia en recibir los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Sin la piedad y la mortificación, no conservarás tú nunca la inocencia ni la gracia de Dios en el mundo. La mortificación nos despega de las creaturas; la piedad nos une al Creador.

II. Durante su noviciado, trabajó por adquirir la santidad, con tanto ardor como si antes hubiese sido un gran pecador. Si, por la gracia de Jesucristo, te has desembarazado de los bienes del mundo, esfuérzate como valiente atleta de Jesucristo, en desapegarte de ti mismo. He aquí el medio de ser coronado durante toda la eternidad. El atleta no obtiene victoria por el solo hecho de desvestirse para la lucha: será coronado sólo después de haber combatido valerosamente. (San Paulino).

III. El amor divino desató su hermosa alma de su casto cuerpo con muerte exenta de dolor, de temor y de tristeza. Nada le costaba dejar el mundo con sus riquezas y sus placeres: había abandonado todo esto por Jesucristo. Antes bien, ¡cuán dulce le era ir a recibir la recompensa que Jesús ha prometido a los que renuncian a todo para seguirlo! El camino que tomó abrazando la vida religiosa es, lo confieso, angosto y difícil, pero conduce a la felicidad. El camino del mundo es ancho y cómodo, pero conduce al precipicio. La vía es estrecha, pero conduce al cielo. (San Clemente de Alejandría).

La devoción 
Orad por los que se consagran
a la vida religiosa.

ORACIÓN

Oh Dios, que entre otros milagros de vuestra sabiduría habéis dado, a una edad todavía tierna, una santidad consumada, haced os lo suplicamos que a ejemplo del bienaventurado Estanislao, ganando el tiempo perdido mediante un trabajo asiduo, marchemos rápidamente hacia el descanso eterno. Por J. C. N. S.  Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

 

12 de noviembre

SAN MARTÍN,
Papa y Mártir

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Sufrid, pues, la corrección. Dios se porta con vosotros como con hijos. Porque, ¿cuál es el hijo, a quien su padre no corrige? (Hebreos, 12, 7).

San Martín, Papa, fue puesto en prisión por orden de Constante II, emperador de Oriente, por haber condenado la herejía de los monotelitas. Permaneció 92 días sin ver a nadie, después de lo cual fue exilado en el Quersoneso. Jesucristo estaba siempre presente a su espíritu, y el pensamiento de que sufría por su causa constituía su único e inmenso consuelo. Murió en el destierro, como consecuencia de la miseria y malos tratos que se le hizo sufrir, el año 655, después de 6 años de pontificado.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS PENAS DEL PECADO

I. Tal es el odio de Dios por el pecado, que no hay suplicios que no emplee para castigarlo en esta vida y en la otra. En esta vida, el pecado nos priva de la gracia de Dios, echa al Espíritu Santo de nuestro corazón, y nos despoja de la calidad de hijos de Dios para hacernos esclavos del demonio. Por el pecado, perdemos nuestros derechos al cielo y los méritos que hemos adquirido mediante nuestras buenas obras. En una palabra, nos hacemos enemigos de Dios y objeto de su cólera. Un solo pecado mortal atrae sobre nosotros todos estos males.

II. En la otra vida, un solo pecado mortal nos precipitará al infierno, es decir, que el pecador perderá el paraíso y será privado de la vista de Dios; será atormentado en todas las partes de su cuerpo y en todas las facultades de su alma durante toda Dios la eternidad. Así es como los demonios y los condenados desde ahora son castigados; y es justo que sean castigados durante toda la eternidad, porque han querido vivir sin fin para pecar sin fin. (San Gregorio).

III. No puedes proporcionar mayor placer al demonio, tu más cruel enemigo, que ofendiendo a Dios. Nada puedes hacer más desagradable a Dios, a Jesucristo, a la Santísima Virgen y a toda la corte dd celestial, que cometer un pecado. Nada puedes hacer más perjudicial a tu alma. ¡Desventurado de mí ¿por qué precipitarme tan contento en el infierno? ¡Para agradar al demonio, que nunca me hizo sino mal, ofendo a Dios que tanto me ha amado!

La huida del pecado 
Orad por los Obispos

ORACIÓN

Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardad lo con protecci6n constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano pontífice Martín, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S.  Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com


 

11 de noviembre

SAN MARTÍN DE TOURS,
Obispo y Confesor
Patrono principal de las Arquidiócesis
de Buenos aires y La Plata (Argentina)

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Velad y orad a fin de no caer en la tentación. Que si bien el espíritu está pronto, la carne es flaca. (San Mateo, 26, 41).

San Martín, hijo de un oficial pagano en Panonia, deslumbróse en Pavía con los esplendores del culto cristiano. Catecúmeno a los diez años, siguió no obstante la voluntad de su padre y de su príncipe, y sirvió en el ejército romano. Un día, durante un rudo invierno, dio una parte de su manto a un pobre, y Nuestro Señor se le apareció la noche siguiente vestido con ella. Martín recibió entonces el bautismo, fue incluido entre los acólitos por San Hilario de Poitiers, fundó Ligugé, primer monasterio de las Galias, obró numerosos milagros y llegó a ser obispo de Tours a pesar de sus lágrimas. Fue entonces cuando fundó el monasterio de Marmoutier con 80 religiosos. Por todas partes prodigó su caridad, su abnegación, sus oraciones y su enseñanza, y murió lleno de días y de méritos hacia el año 400.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SAN MARTÍN DE TOURS

   I. San Martín de Tours tenía tan grande respeto por Dios, que no quería sentarse en las iglesias. A los que lo instaban a que lo hiciera, respondía que había que temblar en presencia de su Juez. ¿Con qué 
espeto y con qué modestia te mantienes tú en las iglesias? Jesucristo está allí en el adorable Sacramento del Altar; está en el tabernáculo para escuchar tus plegarias, para escuchar tus pedidos y no para ser espectador de tus inmodestias o de tus impiedades.

   II. El medio ordinario de que se servía San Martín de Tours para lograr éxito en sus empresas era dirigirse a Dios, implorar su ayuda mediante la oración, el ayuno y otras austeridades. ¿Quieres tú tener éxito en todos tus proyectos? Recomiéndalos a Dios, haz algunas obras de piedad, ora, ayuna, da limosnas: es el medio para tocar el corazón de Dios y obligarlo a escuchar tus pedidos. Ensaya este secreto y no fíes tanto en tu prudencia.

   III. San Martín de Tours, llegado a la hora de la muerte, oraba con tanto ardor como si estuviera gozando de plena salud; estaba acostado en tierra sobre ceniza y cubierto de un cilicio. Es preciso,
 
decía, que un soldado muera con las armas en la mano. Con todo, el demonio se acercó para tentarlo, pero en vano; concluyamos de aquí que es menester combatir toda nuestra vida y hasta en la hora de la muerte. La penitencia y la oración son las armas que nos darán la victoria; sirvámonos de ellas hasta nuestros últimos momentos, porque solamente la perseverancia obtiene la corona. Todas las virtudes luchan por la recompensa, sólo la perseverancia es
coronada.
(Pedro de Blois).

La caridad
Orad por los pobres.

ORACIÓN

   Oh Dios, que veis nuestra impotencia para mantenernos en el bien, haced, en vuestra bondad, que la intercesión del bienaventurado Martín, vuestro confesor y pontífice, nos fortifique contra las tentaciones que nos asedian. Por J. C. N. S. Amén. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

 

Los Mártires del Siglo XX en España.

¡SANTOS MÁRTIRES DEL SIGLO XX EN ESPAÑA, ROGAD POR NOSOTROS!

EL 6 DE NOVIEMBRE

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ORACIÓN

Oh Dios, que enviaste a tu Hijo, para que muriendo y resucitando nos diese su Espíritu de amor. Nuestros hermanos,mártires del siglo XX en España, mantuvieron su adhesión a Jesucristo de manera tan radical y plena que les permitiste derramar su sangre por Él. Danos la gracia y la alegría de la conversión para asumir las exigencias de la fe; ayúdanos, por su intercesión,y por la de María, Reina de los mártires,a ser siempre artífices de reconciliación en la sociedad y a promover una viva comunión entre los miembros de tu Iglesia en España; enséñanos a comprometernos, con nuestros pastores, en la nueva evangelización haciendo de nuestras vidas testimonios eficaces del amor a Ti y a los hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, el Testigo fiel y veraz, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

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CON CADA UNO DE VOSOTROS ORAMOS Y PROCLAMAMOS:

¡VIVA CRISTO REY!

Publicado por Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina

Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com/

 

10 de noviembre

SAN ANDRÉS AVELINO,
Confesor

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Creced en la gracia y en el conocimiento de Nuestro Señor Jesucristo. (2 Pedro, 3, 18).

 

San Andrés, clérigo napolitano y doctor en derecho, agregó a los votos ordinarios, al entrar en los teatinos, el voto de combatir siempre su voluntad y el de tender a la más alta perfección. Al saber que había sido asesinado uno de sus sobrinos, solicitó insistentemente se perdonase al matador. Toda su vida estuvo consagrada a la oración, a la predicación y a la dirección de almas. Llegado a la edad de 87 años, un día al comenzar a celebrar la misa, cayó afectado mortalmente de apoplejía después de haber repetido por tres veces: Me acercaré al altar del Señor. Fue en 1608.

MEDITACIÓN
SOBRE EL PROGRESO
EN EL CAMINO DE LA VIRTUD

I. El cristiano jamás debe detenerse en el camino de la virtud; debe, hasta el fin de su vida, aspirar a una santidad más alta. Por santo que seas, todavía te falta mucho camino para andar antes de alcanzar la cumbre de la perfección. Hojea la vida de los santos, verás cuán alejado estás tú de su santidad. ¡Cuántas pasiones en ti aún no mortificadas! ¡Cuántos deseos desordenados! ¿Amas tú la humillación y el dolor tan apasionadamente como aman los mundanos la gloria y los placeres? ¡Cuántas imperfecciones tienes tú de las que aún debes deshacerte! Trabaja, tienes con esto bastante Ocupación para toda tu vida.

II. Ten cuidado de no extraviarte en el camino que eliges para llegar a la perfección. En vano caminas a grandes pasos si te alejas del sendero recto. Si no haces la voluntad de Dios, nada mereces, hagas lo que hagas. Debes consultar a tu confesor sobre lo que tienes que hacer para agradar a Dios; de otro modocaminarás a grandes pasos fuera de la ruta verdadera.

III. ¿No te relajas? ¿Nada has disminuido de tus mortificaciones y de tus ejercicios espirituales? Si tu conciencia te reprocha alguna negligencia, ten cuidado, estás en peligro. ¿Por qué no sirves a Dios con tanta fidelidad como antes? ¿Acaso Dios es menos amable que cuando lo amabas con todo tu corazón? ¿Qué ha hecho el demonio para merecer que partas con él ese corazón que habías dado sin reserva al Señor? Vamos, pues, despierta tu antiguo fervor; exclama con el Rey Profeta: Ahora comienzo. Este comienzo es obra de la diestra del Omnipotente. Sí, es obra vuestra, Dios mío; consumad la, dadme la fuerza de perseverar.

El respeto al sacerdote 
Orad por los que tienen cura de almas.

ORACIÓN

Oh Dios, que, por el voto heroico de adelantar todos los días en la virtud, habéis dispuesto el corazón del bienaventurado Andrés, vuestro confesor, a admirables elevaciones hacia Vos, concedednos, en consideración a sus méritos e intercesión, que participemos de la misma gracia, a tin de que, tendiendo siempre a la más perfecta, alcancemos felizmente la cumbre de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: misa_tridentina.t35.com

Fiesta de la Dedicación de la Basílica del Santo Sepulcro

15.07.2007 @ 08:05

Tomado de: http://198.62.75.4/opt/xampp/custodia/span.php

Jerusalem: La Iglesia del Santo Sepulcro

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La entrada a la actual Iglesia del Santo Sepulcro.

Constantino el Grande fue el primer emperador romano que adoptó el cristianismo; convirtiéndolo en la religión oficial del Imperio Romano. Constantino comenzó su carrera de gobernante en la región occidental del imperio romano (306) después de derrotar a sus tres co-regentes y emergió en el año 324 como emperador único, manteniendo el poder indiscutido hasta su muerte en el año 337. Hizo de Bizancio su capital, la reconstruyó y le cambió el nombre por Constantinopla.

En el año 326, envuelto en una controversia cristiana y eclesiástica, llamó a una reunión de obispos de todo el imperio, incluyendo a Macario, obispo de Aelia Capitolina, como se llamaba aún a Jerusalem. La madre del emperador, la reina Helena, que se había convertido al cristianismo, quedó muy impresionada con el relato del obispo acerca del lamentable abandono en que se encontraban los lugares consagrados por la vida y muerte de Jesús y, con la bendición, autoridad y fondos de su hijo, partió a visitar la Tierra Santa.

En Jerusalem identificó el lugar de la crucifixión (la roca que se supone que es el Gólgota) y la tumba en su cercanía conocida como Anastasis (resurrección en griego). El emperador decidió construir un santuario apropiado en el lugar – la magnífica Iglesia del Santo Sepulcro, descrita en detalle por Eusebio, un historiador y biógrafo de la época.

El estudio y las excavaciones fueron llevados a cabo por V. Corbo, Ch. Coüasnon, M. Broshi y otros, en nombre de las comunidades cristianas que controlan la mayor parte del Santo Sepulcro: la católica romana, la ortodoxa griega y la ortodoxa armenia.

La iglesia fue destruida por los persas en el año 614 y poco tiempo después fue reconstruida parcialmente; en el año 1010 fue destruida por el Califa Hakim de Egipto y reconstruida en 1048 por el emperador bizantino Constantino Monómaco; en 1144 los cruzados reconstruyeron toda la iglesia, la colocaron bajo un solo techo e hicieron muchas alteraciones y adiciones. Durante los siglos siguientes la iglesia no fue reparada.

En la década del 60, como parte de la restauración propuesta de la Iglesia del Santo Sepulcro, se llevó a cabo un comprehensivo estudio, incluyendo excavaciones debajo de los cimientos de la iglesia actual, que en gran medida sigue el plan de la iglesia cruzada.

En base a las fuentes escritas, evidencias arquitectónicas y descubrimientos realizados durante el estudio, fue reconstruido el plano del gran complejo de la iglesia original. Estaba compuestos por cuatro elementos diferentes: La entrada desde la calle principal – el Cardo – (hoy en día la principal calle del mercado de la Ciudad Vieja), que conducía al patio (el atrio oriental); de allí a la basílica (el martyrion); a un atrio interior (el Santo Jardín); y al edificio más occidental, la rotonda (el anastasis) con el sepulcro.

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Reconstrucción de la iglesia byzantina original (según Corbo)

El patio actual

Este patio, fuera de la actual Iglesia del Santo Sepulcro, está sostenido parcialmente por una gran cisterna abovedada. El muro septentrional de esta cisterna es muy impresionante, formado por grandes bloques con bordes decorados, que aún se elevan a varios metros de altura. Se ha sugerido que este antiguo muro sirvió de muro de contención de la plataforma elevada (podio) que Adriano construyó en el siglo II. Esto parecería apoyar la afirmación de Eusebio acerca de que el Templo de Venus, que Adriano construyó en el sitio de la tumba de Jesús, se encontraba aquí antes de ser construida la iglesia original.

La basílica

Durante las excavaciones quedó expuesta debajo del catholicon una antigua mampostería del período cruzado. Esto posibilitó la reconstrucción del diseño original de la basílica del siglo IV. La posición de las dos hileras centrales de columnas en la basílica (de las cuatro hileras) puede ser determinada por los restos de sus cimientos, que pueden ser vistos a lo largo de los lados norte y sur de la capilla de Santa Helena. En un pequeño espacio subterráneo al norte de esta capilla, fue excavado un sólido muro de los fundamentos de la antigua basílica. En una gran piedra pulida que fue incorporada en este muro, un peregrino a la iglesia original dejó un dibujo de un barco mercante y una inscripción en latín: «O Dios, iremos». Debajo del ábside del actual catholicon, se descubrió parte del ábside que marcaba el extremo occidental de la iglesia original. Eusebio describió este ábside rodeado por doce columnas que simbolizaban a los doce apóstoles.

La rotonda y el sepulcro

El elemento más importante de este complejo es la rotonda que contiene el sepulcro mismo. El sepulcro se encuentra sobre una elaborada estructura dentro de la rotonda, rodeado por columnas que sostienen un ornamentado techo en forma de cúpula.

Algunos restos de mampostería fueron puestos a la luz debajo del piso y alrededor del perímetro de la rotonda. En cada lugar en que se excavó el lecho de la roca, había indicaciones de un trabajo de cantera en períodos antiguos. La operación de cantera hizo bajar el nivel del piso alrededor del sepulcro, por lo cual éste se encuentra por encima de su entorno. Un estudio arquitectónico del muro exterior de la rotonda – 35 mts de diámetro y algunas secciones conservadas a una altura de 10 m. – demuestra que éste mantiene su forma original, del siglo IV. El sepulcro en sí está rodeado por un ruedo de doce columnas – grupos de tres columnas entre cuatro pares de pilas cuadradas. Es posible que las columnas de la rotonda del siglo IV fueron removidas de su ubicación original en la fachada del templo romano. La renovación de las pilas indicó que las columnas eran originalmente mucho más altas, y que los cruzados las cortaron por la mitad para usarlas en la rotonda del siglo XII.

La renovación de la Iglesia del Santo Sepulcro está aún en proceso, pero después de generaciones de abandono, el edificio ha recobrado gran parte de su antigua solemnidad.

El estudio y las excavaciones fueron llevados a cabo por V. Corbo, Ch. Coüasnon, M. Broshi y otros, en nombre de las comunidades cristianas que controlan la mayor parte del Santo Sepulcro: la católica romana, la ortodoxa griega y la ortodoxa armenia.

Tomado de: http://www.mfa.gov.il/MFAES/MFAArchive/2000_2009/2000/3/Jerusalem-%20La%20Iglesia%20del%20Santo%20Sepulcro


Dedicación del Santo sepulcro

EL LUGAR DE LA RESURRECCIÓN

«En la cruz Cristo abrió sus brazos
para abrazar al Mundo entero,
porque el Gólgota se encontraba en el centro del Mundo»

(San Cirilo di Gerusalén)

Hoy en día el lugar del Santo Sepulcro de Jesús se encuentra entre las construcciones de la Antigua Ciudad de Jerusalén. Rodeado por mercados, negocios de recuerdos y minaretes, invita a los peregrinos a meditar acerca del Misterio de la Redención que se desarrolló en este lugar. El tiempo y la historia han dejado sus cicatrices, no obstante ha conseguido preservar su significado incomparable. Aún cuando muchas veces nos encontramos distraídos por las masas de peregrinos que caminan en todas direcciones, podemos sentir el impulso de arrodillarnos y proclamar con alegría: «Aleluya, Jesús ha resucitado, no está aquí». Sin tomar en cuenta a que confesión cristiana se pertenece sentiremos que este lugar ha sido testigo de «La Gloria de Dios en Jesucristo».

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Una vista general al Santo Sepulcro

Este «site» dentro de la Web propone ser una «visita virtual» al lugar más sagrado del cristianismo. Haremos un repaso por los veinte siglos de historia de este monumento único.

Una introducción
Descripción topográfica de la región del Gólgota
Del pedregal al Jardín (siglo IV aC – 135 dC)
Un templo a los dioses romanos (135-335)
Desenterrando el Jardín del Gólgota (335)
El monumento bizantino en el Jardín del Gólgota (335)
Un período de Gloria (335-614)
Las primeras destrucciones y reconstrucciones (614-1099)
La gran destrucción y su secuela (1009-1099)
La transformación a través de las Cruzadas (1099-1188)
Un período de decadencia
Los Cristianos a la puerta del Santo Sepulcro
Bajo los Turcos (1517-1917)
Un nuevo comienzo
El último logro
Los Franciscanos en el Santo Sepulcro
Abriendo y cerrando las puertas de la Basílica del Santo Sepulcro
La liturgia de un domingo de Vigilia durante la Cuaresma
Egeria (siglo IV)
La liturgia de Jerusalén de acuerdo a Egeria (siglo IV)

La vida del emperador Constantino

Una síntesis en italiano es posible encontrarla aquí

Pour le texte français, appuyez ici

Síntese em Português, localiazável aqui.

Texto en Español

Tomado de: http://www.christusrex.org/

Dedicación de la Archibásilica del Santísimo Salvador

9 de Noviembre

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Jesús dijo a los que vendían palomas [en el templo]:
Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa
de mi
Padre una casa de tráfico.
(San Juan, 2, 16).

Entre las ricas y grandiosas basílicas romanas, en que desde la era de las persecuciones se viene celebrando el culto cristiano, ocupa el puesto de honor aquélla cuyo aniversario de Dedicación hoy conmemoramos.  Está asentada en el Monte Celio, alli mismo donde Fausta, esposa de Constantino, tenía sus palacios Laterani.

El emperador se la dió al papa, para  que allí pudiese fijar su habitual residencia, y fundó además de la iglesia de Letrán, que vino a ser la madre y cabeza de todas las iglesias del mundo.

Al consagrarla el papa S. Silvestre el 9 de Noviembre de 324, dióle el nombre de Basílica del Salvador, siendo ésta la primera consagración pública conocida de una iglesia.

Mucho después, bajo Lucio II (siglo XII), fué dedicada a S. Juan Bautista, ya que así se llamaba el baptisterio anejo a la basílica.  Por eso se la designa aún hoy en día con el título de San Juan de Letrán1.

________________________

1. En ella y en el palacio papal con que se roza, celebráronse desde el siglo IV hasta el XVI más de 25 concilios, cinco de ellos ecuménicos.  En ella se reunía también la Estación los días más grandes del año y allí tenían lugar las ordenaciones, la reconciliación de los públicos penitentes y el bautismo pascual de los catecúmenos; a ella, por fin, acudían los neófitos todos los días durante la semana de Pascua.

Destruída la basílica, fué restaurada y condagrada de nuevo en 1726, el mismo día que la primera dedicación.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1806 y 1807.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

9 de noviembre

DEDICACIÓN

DE LA BASÍLICA

DEL

SANTÍSIMO SALVADOR

(San Juan de Letrán)

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Jesús dijo a los que vendían palomas [en el templo]:
Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa
de mi
Padre una casa de tráfico.
(San Juan, 2, 16).

Constantino el Grande, después de su victoria sobre Majencio, se declaró protector de los cristianos e hizo edificar un gran número de iglesias. La más célebre es la Basílica del Santísimo Salvador, edificada sobre el emplazamiento del antiguo palacio de Letrán. Hizo levantar, en ella, para que sirviese de baptisterio, una capilla dedicada a San Juan Bautista. La gran devoción que se tenía a esta capilla hizo perder a la iglesia, insensiblemente, su primer nombre, y no se la conoció después sino con el nombre de San Juan de Letrán. Allí fue donde residieron los Papas hasta Gregorio IX, muerto en 1241, y esta iglesia ha conservado siempre la preeminencia sobre todos los santuarios de la cristiandad. La fiesta de hoy ha sido establecida en memoria de su consagración.

MEDITACIÓN
SOBRE LA MANERA DE HONRAR
A DIOS EN LAS IGLESIAS

I. Visita las iglesias lo más frecuentemente que puedas; la iglesia es la casa de Dios, allí es donde sobre todo quiere ser honrado, allí donde gusta derramar sus gracias sobre los que lo invocan. Concurre a ellas a pedir los consejos y los consuelos de que tengas necesidad; que los templos sean tu asilo en tus tentaciones. Si entras en ellos con fe y humildad, no saldrás sino fortificado y consolado. Pero, ¡oh desgracia! Se corre a las diversiones y las iglesias están desiertas. Preferimos los lugares de diversión a los templos donde Dios reside: descuidamos los altares y honramos los teatros. (Salviano).

II. No hagas de la casa de Dios una casa de tráfico. Los hombres trafican en las iglesias cuando, en lugar de orar a Dios, piensan en los negocios del mundo. El demonio trafica en ellas, y ventajosamente para él, cuando persuade a los cristianos a que profanen el lugar santo con sus malos pensamientos y sus continuas distracciones. Estás en la iglesia para rezar a Dios: hazlo con humildad y devoción.

III. Todo género de comercio no está prohibido en los templos. Trafica allí con Dios; dale los bienes de la tierra y Él te dará los del cielo; dale tu corazón, pidiéndole que lo llene de su santo amor. Lanza tus suspiros al cielo, y el Espíritu Santo te enviará santas inspiraciones; derrama lágrimas y Dios derramará sus gracias sobre ti; pídele perdón por tus faltas y te las perdonará. Cuando te veo suspirar ante Dios, no dudo que el Espíritu Santo te envía sus inspiraciones, cuando te veo llorar, sé que Dios te perdona. (San Cipriano).

La modestia en la iglesia 
Orad por los sacerdotes.

ORACIÓN

Oh Dios, que todos los años renováis para nosotros el día en que este santo templo fue consagrado y nos dais salud para asistir a vuestros santos misterios, escuchad las plegarias, de vuestro templo, y, a todos los que vienen a él a implorar vuestros favores, concededles el gozo de ver cumplidos sus votos. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

8 de noviembre

CUATRO SANTOS CORONADOS,
Mártires

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Que tu limosna quede oculta, y tu Padre, que ve lo oculto, te recompensará. (San Mateo, 6,4)

 

Cuatro hermanos que en Roma ocupaban puestos de distinción y se llamaban Severo, Severino, Carpóforo y Victorino, fueron aprehendidos bajo Diocleciano por haberse declarado en contra del culto de los ídolos. Fueron azotados con látigos de plomo hasta que expiraron bajo los golpes. Sus restos, recogidos por los cristianos, fueron enterrados en el cementerio: de la vía Lavicana, al lado de otros cinco mártires, de profesi6n escultores, que se habían negado a hacer estatuas de falsos dioses. Las reliquias de todos estos mártires fueron más tarde llevadas a Roma a la iglesia que lleva hoy el nombre de iglesia de los Cuatro Coronados.

MEDITACIÓN
SOBRE EL RESPETO HUMANO

I. Ejecuta todos tus actos para agradar a Dios, y ten cuidado de que la vanidad no te arrebate todo el mérito de tus buenas obras. Si trabajas para brillar ante los ojos de los hombres o para agradarlos, no esperes de Dios ninguna recompensa. Es por mí, oh mi divino Salvador, por quien vinisteis a este mundo, trabajasteis durante vuestra vida y moristeis en una cruz; por Vos también quiero yo morir.

II. No te tomes el trabajo de contentar al mundo, es intentar lo imposible. Cada persona tiene su opinión: ¿cómo conciliar sentimientos tan diversos? Que los juicios y las burlas de los hombres jamás te detengan en el cumplimiento de tus deberes. No puedes resistir una palabra de burla, ¿cómo harás para resistir los halagos, las amenazas y los suplicios de los tiranos?

III. Guárdate, con tus burlas, de desviar a los demás del servicio de Dios. Es hacer oficio de demonio; es privar a Dios de grandísima gloria, y a la creatura de una gracia que le habría sido dada como recompensa de su buena acción. Y si alguien quiere impedirte servir a Dios, míralo como a un emisario del demonio, búrlate de él; haz el bien y deja a los hombres que digan lo que quieran. No te inquietes por sus vanos discursos: la Santísima Trinidad misma no ha podido escapar a la crítica de los insensatos; tampoco tú escaparás. (San Gregorio Nacianceno).

La pureza de intención 
Orad por los impíos.

ORACIÓN

Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que honrando la constancia de vuestros gloriosos mártires en confesar vuestro Nombre, experimentemos los efectos de su caritativa intercesión ante Vos. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Del 7de noviembre al 8 de diciembre

MES CONSAGRADO A LA  LA SMA. VIRGEN

EN EL HEMISFERIO SUR: DEL 7 DE NOVIEMBRE AL 8 DE DICIEMBRE

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En medio de los peligros, de tus angustias, de tus dudas, piensa en María, ¡invoca a María!

BREVE PRÁCTICA

DEL

MES

DE

MAYO

DEDICADO

A LA

MADRE DE

DIOS

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D. Félix Sardá y Salvany, Pbro.

ACTO DE CONTRICIÓN

Por la señal, etc.

A vuestra soberana Madre vengo a honrar, Señor mío Jesucristo, y al querer debidamente hacerlo, me avergüenza ante todo el estado de mi pobre alma, tan llena de ofensas a Vos. Os he faltado, Señor, mil veces, y agraviándoos a Vos, he agraviado juntamente a vuestra dulcísima madre y mía. ¿Cómo he de poder, pues, presentarme en su presencia sin que le provoque a repugnancia y enojo mi indignidad?

Vos, Señor mío, que tan misericordioso sois y que desde las entrañas de vustra dulce Madre habéis traído al mundo tesoros de bondad y de compasión, tenedla de este pobrecito pecador y perdonadme una vez más mis negras ingratitudes. ¡Pésame, Señor, en lo más vivo de mi alma, haber herido con ellas Vuestro amante Corazón! ¡Pésame, Padre mío, y no quiero ofenderos con ellas ya más! Ayudadme con vuestra gracia para perseverar en este mi arrepentimiento y firme propósito hasta el fin de mi vida. Amén.

ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA

Vuestro permiso imploro, Madre y Señora mía, para acercarme, a pesar de mi indignidad, a vuestro altar sagrado. A él vengo, celestial Maestra, pata que me instruyáis; a él corro, bondadosa Madre, para que me consoléis; a él me refugio, Abogada poderosísima, para que me protejáis. Todo lo sois; Señora, para el pueblo cristiano y para este infeliz pecador: luz, consuelo, amparo, fuerza, esperanza y segura protección. Enseñadme con el ejemplo de Vuestra vida, especialmente con el paso de ella que me propongo hoy meditar; fortalecedme con la divina gracia que benévolamente me alcanzaréis de vuestro Hijo Jesús; consolad me y acariciadme con las infinitas dulzuras de vuestro culto y amor, singularmente en vuestro devoto Mes. Amén.

¡Madre y Señora mía! de vuestro Soberano Hijo y Señor mío otorgadme en estos momentos el espeeial beneficio de hacer con fruto para mi alma estos breves puntos de meditación.

MEDITACIÓN

La que se pondrá sucesivamente para cada día:

Ahora saludemos fervorosamente el Nombre suavísimo de nuestra Divina Madre con las siguientes jaculatorias y  Ave Marías:

Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida acordaos de mí, miserable pecador. Ave María.

Arca de Dios y Tesorera del cielo, concededme abundantes gracias par a detestar y llorar mis pecados. Ave María.

Reina de los cielos y tierra, sed mi amparo y mi defensa en las tentaciones de mis enemigos. Ave María.

Inmraculada Madre de mi Dios y Señor, alcanzadme lo que os pido para mi Salvación. Ave María.

Abogada mía y refugio mío, amparadme en el trance espantoso de la muerte y abridme las puertas del cielo. Ave María y Gloria.

ORACIÓN DE SAN BERNARDO

Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir que alguno de los que acudieron a vuestra mediación e imploraron vuestro auxilio fuese desamparado de Vos. Alentado con esta seguridad, a Vos acudo, Virgen Reina de las vírgenes, y aunque agobiado bajo el peso de mis culpas, atrévome a aparecer ante vuestra presencia. No despreciéis mis ruegos, antes dignaos atenderlos, y favorablemente escucharlos.

OFRECIMIETO DEL DÍA

Cuanto piense, cuanto hable, cuanto obre y cuanto quiera en este día de vuestro sagrado Mes, os lo ofrezco, purísima Reina de los cielos, como florido homenaje de amor, consagrado a vuestra devoción. Sean por Vos todas y cada una de mis respiraciones. Sean por Vos todos y cada uno de los latidos de mi corazón. Sean por Vos los deseos más íntimos de mi alma. Os dedico muy especialmente el obsequio o flor espiritual de hoy, y deseo lo recibáis como nueva prenda de mi fidelidad a vuestro amor. Y haced, Señora, que según Vos viva, y en Vos muera, y con Vos reine felizmente por toda la eternidad. Amén.

Aquí se leerá la Flor espiritual correspondiente al día, sacándola por suerte entre el catálogo.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

7 de noviembre

MARÍA MEDIANERA UNIVERSAL
DE TODAS LAS GRACIAS

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Jesucristo vino al mundo por medio de la Santísima Virgen, y por Ella debe también reinar en el mundo. (San Luis María Grignion de Monfort)

 

Los Padres de la Iglesia han enseñado de distintas formas que María Santísima es la Medianera Universal de todas las Gracias y, con ellos, la tradición cristiana desde siempre, la ha reconocido como tal.

Las iglesias orientales de rito bizantino eslavo celebran la fiesta del Pokrov, la Medianera de todas las Gracias, y así resalta en las oraciones del oficio: En este día de la fiesta, la Virgen intercede por nosotros en la Iglesia y con las invencibles armas de los santos, pide a Dios por nosotros. Angeles y Pontífices se postran, exultan los apóstoles y profetas, porque la Madre de Dios pide por nosotros al Dios Eterno.

En Occidente, se instituyó una misa a celebrarse el 31 de mayo, junto a la de María Reina. Al menos España, Bélgica y Holanda tienen fiesta propia. En nuestra patria, hace pocos años, una providencial decisión de nuestros obispos establece esta fiesta el 7 de noviembre para comenzar con ella el Mes de María. Esto, por otra parte, constituye un ruego más un ruego argentino- para apresurar la hora en que esta verdad sea proclamada a la faz de la Tierra como dogma de nuestra Fe.

Una de las oraciones más antiguas, la antífona Sub tulum praesidium, que fuera encontrada en un manuscrito copto del siglo III, recoge esta idea de la Mediación; y en las Catacumbas de Roma, del siglo IV, se representa la Virgen Medianera.

En la Iglesia oriental hay muchos lconos que representan a la Virgen como Medianera, entre ellos se destacan los de la Deisis o súplica y el icono de la Terondisa o Virgen protectora de los monjes, que tiene su origen en una antiquísima tradición según la cual, la Virgen hace ese oficio en el cielo, proveyendo a los monjes de lo necesario para la vida.

Otra clase de iconos es el de la Fuente vivificadora, en que se representa a la Virgen sosteniendo al niño de pie al borde de una fuente que rebosa agua, símbolo de las gracias que Dios da por medio de Su Madre.

La Iglesia tiene innumerables testimonios en su culto como en su doctrina, apoyados todos en la Sagrada Escritura, que junto con el sentir de todo el pueblo fiel afirman la verdad de que MARÍA SANTÍMA ES LA MEDIANERA UNIVERSAL DE TODAS LAS GRACIAS.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

La Iglesia de San Leonardo en Zoutleeuw

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Siete Santos venera la Iglesia con este nombre, entre los cuales son los más celebrados San Leonardo de Limoges (6 de Noviembre), hijo de romanos (sigloVI), que se distinguió por su gran caridad para con los presos y cautivos, que al ser liberados le ofrecían sus cadenas en señal de gratitud. El culto de este santo se extendió muchísimo, no sólo por Francia, sino también por Bélgica y el oeste de Europa. Se le dedicaron muchos templos. Fuente: http://www.elalmanaque.com/santoral/index.htm

Hoy nos trasladamos al pequeño pueblo de Zoutleeuw, a cinco kilómetros al noroeste de Sint Truiden, con sus casi 8000 habitantes. Una ciudad que en tiempos de la Edad Media fue una importante plaza fuerte en la región de Brabante, además de un riquísimo centro textil. Hoy en día sus calles desprenden ese perfume nostálgico de las ciudades medievales. Nos queremos detener en uno de sus más insignes monumentos, la Iglesia de San Leonardo.

La iglesia se puede visitar de abril a octubre, de 14.00 a 17.00 horas, excepto los lunes. Se trata de una de las pocas iglesias que escapó a la destrucción de las luchas religiosas del país y es una auténtica obra maestra de la arquitectura gótica. En el siglo XIII se levantaron las torres de la fachada, de las que sólo logró terminarse la de la derecha, y el claustro de influencia renana. En los siglos siguientes lograron concluirse la planta, el pórtico de la fachada, las capillas laterales y la bóveda.

Uno de sus elementos más preciosistas es su delicada sacristía, obra de Matthieu de Layens en el siglo XV, una preciosa muestra del estilo flamenco. Un siglo más tarde, en el XVI, se levantó el campanario, con un carillón de 39 campanas.

En el interior se conservan notables obras de arte, aunque la estructura ya de por sí es grandiosa. Sus tres naves sustentadas por columnas se presentan bajo la entrada con el tríptico de Los sufrimientos de Cristo, entre Santa LucíaSanta Bárbara, tras una pila de agua bendita de 1468. Las capillas de la derecha conservan la preciosa escultura Cristo en el Sepulcro, del siglo XV.

En el retablo de la segunda capilla se halla Santa Ana, de 1565. Las siguientes capillas muestran otra serie de obras de arte de indudable calidad artística. En el tesoro del templo se guardan diversos utensilios sacros de los siglos XIII al XV.

Rodeando el altar mayor hay una serie de estatuillas de santos de los siglos XIV al XVI, y a la izquierda un magnífico candelabro en cobre de seis brazos, de más de cinco metros de altura. A la derecha de la nave central se halla una verja renacentista que custodia uno de los grandes tesoros de la iglesia: un complicado tabernáculo en piedra de 18 metros de altura que representa escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.

Sin duda alguna que la Iglesia de San Leonardo es uno de los lugares arquitectónicos que recoge un mayor conjunto del tesoro artístico belga. Para los amantes del arte, visitarla sería algo realmente fascinante.

Tomado de: http://sobrebelgica.com

6 de noviembre

SAN LEONARDO,
Confesor

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La paz mía os doy, no os la doy yo como la da el mundo. (San Juan, 14, 27)

San Leonardo, noble cortesano de Clodoveo, fue convertido por San Remigio. Quiso el rey ser su padrino, dio libertad a gran número de cautivos a su pedido, y le ofreció un obispado, que él rehusó para entrar al Monasterio de Micy, bajo la dirección de San Mesmino. En seguida entregóse a la vida eremítica y se retiró a una floresta próxima a Limoges. Practicó allí grandes austeridades. Descubierto por el rey en su desierto, recibió el ofrecimiento de un vasto territorio para fundar en él un monasterio que, más tarde, dio nacimiento a la ciudad de San Leonardo.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS MISERIAS
DEL MUNDO

I. Sólo engaño hay en el mundo. No se encuentra fidelidad entre los amigos, ni caridad entre los parientes; por todas partes reina el disimulo; todos disimulan sus sentimientos, ocultan sus proyectos, buscan sus intereses y sus placeres. ¿En quién se podrá uno confiar? ¿De quién no se habrá de desconfiar? Sin embargo, ¡oh Dios mío! ¡nos fiamos en el mundo que tan a menudo nos ha engañado y no en Vos, que siempre habéis sido fiel a vuestras promesas!

II. No hay paz en el mundo, por todas partes reinan la división y la turbación: los hombres guerrean unos contra otros y se rebelan contra Dios con sus pecados; ¡concedednos esa paz que dais a vuestros servidores y que el mundo no puede darnos! Imita a los santos, que viven sin turbación en medio del mundo, porque no están animados por el espíritu del mundo, sino por el de Jesucristo.

III. No existen en el mundo verdaderos bienes. Sus favores son emboscadas que nos tiende para perdernos. Sus bienes no son sino aparentes. Sus placeres siempre están mezclados de hiel y de amargura: nunca han contentado ni a uno solo de sus partidarios; cuanto más se tiene, más miserable se es. Renunciemos a un mundo poco fiel y siempre sospechoso: los pequeños son en él presa de oprobios, y los grandes, de la envidia. (San Euquerio).

El desprecio del mundo 
Orad por los jefes de Estado.

ORACIÓN

Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Leonardo, vuestro confesor, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al cielo imitemos sus ejemplos de virtud. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

5 de noviembre

SAN ZACARÍAS
y

SANTA ISABEL

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Al que tiene, se le dará, y estará en la abundancia; mas al que no tiene se le quitará aun lo que tiene. (San Mateo, 13, 12).

San Zacarías, sacerdote de la antigua Ley, y su esposa Santa Isabel, tuvieron el honor de tener por hijo a San Juan Bautista, precursor del Mesías. Fuera de lo que el Evangelio nos enseña acerca de la aparición del ángel a Zacarías, sobre el uso de la palabra, perdido en castigo de su incredulidad y recobrado al nacer San Juan, sobre las maravillas cumplidas con ocasión de la visita de la Madre de Dios, ninguna particularidad conocemos de la vida de los dos augustos esposos.

MEDITACIÓN
CÓMO DEBEN USARSE
LAS GRACIAS DE DIOS

I. Dios da a todos los hombres gracias suficientes para salvarse, si ellos quieren aprovecharlas; pero los cristianos reciben muchas más que los otros. Agradece a Dios estas gracias, sobre todo la de tu vocación al cristianismo, que es la fuente de gran número de otras, Y sabe que serás castigado más severamente que los paganos, si no sacas provecho de las gracias que Dios te concede tan generosamente. Tanto más graves son nuestros pecados cuanto mds abundantes fueron en nosotros las gracias. (San Cesáreo).

II. Abúsase de la gracia cuando se resiste a sus inspiraciones, se aplaza el obedecerla, o se rehúsa escuchar lo que nos dice en el fondo del corazón. Escucha la voz de Dios que te habla; para oírla, huye del ruido del mundo, calma las tempestades que las pasiones excitan en tu alma, obedece sin tardanza. Camina mientras tienes luz y no remitas tu conversión a la hora de la muerte.

III. Recompensa de los que aprovechan las gracias de Dios es recibir otras mayores, como castigo de los que de ellas abusan es ser privados de las que les estaban destinadas. ¡Ten cuidado!, la gracia que desprecias será, acaso, causa de tu reprobación. No has querido trabajar por tu salvación cuando lo podías; vendrá la muerte y te quitará la posibilidad de hacer algo por tu alma. Justo castigo del pecado es no poder ya practicar la virtud después que se ha rehusado hacerlo cuando se podía. (San Agustín).

El respeto a los eclesiásticos
Orad por los sacerdotes.

ORACIÓN

Haced, oh Señor, que seamos ayudados por las oraciones de San Zacarías y de Santa Isabel, a fin de que recibamos por su intercesión la que no podemos obtener por nosotros mismos. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

 

Una iglesia barroca: San Carlos Borromeo de Viena

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Iglesia San Carlos Borromeo, Viena

Los conflictos provocados por las luchas religiosas desarrollaron una nueva forma de arte, el barroco, que se caracterizó por una vuelta a la exaltación de la religión.

La iglesia de San Carlos Borromeo de Viena o Karlskirche es una de las más espectaculares creaciones de esta época del arte. La construcción de Fischer von Erlach (1656- 1723), edificada entre 1716 y 1737, recoge el simbolismo del Barroco y lo mezcla con la tradición austríaca de los Habsburgo. El arquitecto aprovechó su larga estancia en Italia para empaparse también de la obra de Bernini y Borromini, de manera que cuando realiza esta obra tardía conoce lo mejor de la arquitectura de su época.

 

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Este edificio fue encargado por el emperador Carlos VI, que había prometido su construcción si acababa la peste del año 1713.

 

Se trata de una iglesia que hace una síntesis entre elementos arquitectónicos que tienen poco que ver entre sí. Por una parte domina el edificio una gran cúpula. Por otra, nos encontramos con un pórtico clásico de seis columnas rematado en frontón triangular y dos grandes columnas conmemorativas de tradición romana. Terminando de enmarcar la fachada principal el arquitecto introduce dos torres más bajas de aspecto palaciego. Los blancos de los muros y el verde de las cubiertas dan un aspecto singular.

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Iglesia de San Carlos Borromeo -Karlskirsche- Viena - Austria: La Karlskirsche es la iglesia barroca mas famosa de Vienna. Situada en la plaza Karlsplatz, sus columnas recuerdan a Roma, pero también tiene rasgos griegos y algunos típicamente vieneses.

 

El elemento central de la fachada es el frontón, que aparece decorado con escenas de la vida del santo titular y su apoteosis. Esto conecta con el impulso propagandístico de la Contrarreforma que se favorecía en esos años desde Roma. La fachada y sus diferentes elementos hacen un movimiento envolvente que al abrirse a la gran plaza delantera recuerda el abrazo de la iglesia representado por Bernini en la plaza de San Pedro del Vaticano.

Tomado de: http://ar.kalipedia.com

San Carlos Borromeo, Obispo y Confesor

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Guarda, Señor, a tu Iglesia con la continua protección de San Carlos, tu Confesor y Pontífice; y así como a él le hizo glorioso su pastoral solicitud, así haga también, con su intercesión, que vivamos siempre encendidos en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

San Carlos fué suscitado por Dios para ser uno de los principales instrumentos de la verdadera reforma de la Iglesia en el siglo XVI; y a su sabiduría es debido en gran parte el que se terminara el Concilio de Trento.

Nombrado Cardenal a los veintitrés años, llegó pronto a ser arzobispo de Milán (Int., Ep.); celebró sínodos y concilios, estableció colegios y comunidades, renovó el espíritu de su clero y de los monasterios y fundó asilos para pobres y huérfanos.  La más maravillosa de todas sus obras fue la creación de seminarios diocesanos, cuyo reglamento sirvió de modelo a los que en adelante se fundaron.  Murió en 1584 aquel modelo de prelados celosos, penitentes y generosos.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1804.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

 

4 de noviembre

SAN CARLOS BORROMEO,
Obispo Confesor

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Conozco tus obras, y tu fe, y caridad, y tus servicios y paciencia. (Apocalipsis, 2,

San Carlos Borromeo, hijo de un senador de Milán y sobrino de Pío IV, cardenal y arzobispo de Milán a los 22 años de edad, consagróse a Dios desde su juventud. Distribuyó a los pobres el precio de un principado que había vendido y se expuso a la peste sirviendo a los atacados por ella; alimentó a tres mil pobres durante una época de hambre, vendiendo para ello su platería y sus muebles más preciosos. Todos los años se retiraba durante ocho días a un lugar solitario para hacer sus ejercicios espirituales. Murió vestido de cilicio en 1584, a la edad de 46 años.

MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA
DE SAN CARLOS BORROMEO

I. La caridad de San Carlos Borromeo se extendía a todas las necesidades temporales y espirituales de su diócesis. Fundó hospitales, colegios y seminarios; catequizaba y confesaba a los pobres. Y vosotros, hombres sin corazón, ¡no pensáis sino en vuestra propia ventaja! Hasta olvidáis a vuestras almas, para ocuparos únicamente de vuestros intereses temporales. ¿Por qué eres tan mezquino con los pobres? Sabe que las riquezas, que idolatras, no te harán dichoso sino cuando las desprecies y las des a los pobres por amor de Jesucristo. Las riquezas dejan pobres a los que las aman, hacen ricos y dichosos a los que las desprecian por Jesucristo. (Guerrico).

II. El amor a la oración de tal modo unía a este prelado con Dios, que a veces se lo vio permanecer ocho horas seguidas en ella. Un día, un hombre perverso le lanzó un tiro de arcabuz mientras oraba; interrumpió su oración sólo para prohibir a sus servidores que persiguieran al criminal. ¡Cuán diferente a la vuestra es nuestra oración, oh gran santo! La menor cosa nos distrae. Obtenednos el espíritu de oración. Saber orar bien es saber vivir bien. (San Agustín).

III. Tanto aborrecimiento tenía para consigo, como caridad para con el prójimo. Sus ayunos, sus disciplinas, sus peregrinaciones a pie, el cilicio que llevaba, hasta en su lecho de muerte, son otras tantas pruebas de su austeridad. ¿C6mo tratas a tu cuerpo? ¿Acaso tú no desprecias las mortificaciones que se imponía este prelado recargado de trabajos? ¡Ah! ¡teme no sea que ellas te acusen en el día del juicio final!

La caridad
Orad por el Colegio de Cardenales.

ORACIÓN

Señor, guardad vuestra Iglesia con la protección continua de San Carlos, vuestro confesor y pontífice, y que la intercesión de este santo, a quien su solicitud pastoral condujo a la gloria eterna, para siempre nos haga fervorosos en vuestro amor. Por J. C. N. S.  Amén.


Tomado de: misa_tridentina.t35.com

Las profecías de San Malaquías

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En el libro de Wion, editado en Venecia en 1595, las Profecías de San Malaquías ocupan cinco páginas, aquí reproducimos la primera.

Las referidas profecías de San Malaquías sobre los Papas son consideradas por muchos estudiosos como una mistificación, es decir habrían sido inventadas, y por lo tanto serían enteramente desprovistas de credibilidad. Algunos le dan un cierto crédito. Ciertas coincidencias curiosas hicieron con que alcanzasen notoriedad a lo largo de los tiempos, y con eso vuelven siempre a la palestra con ocasión de la muerte de un Pontífice y la elección de su sucesor. En una ocasión como ésa, tan extremadamente importante para la vida de la Iglesia, sirven más para comunicar un cierto atractivo intelectual a los comentarios y conversaciones, que para hacer análisis y pronósticos enteramente fundamentados.

San Malaquías y sus “profecías”

San Malaquías, de origen noble, nació en Irlanda en 1094 (ó 1095, la fecha no es segura) y fue electo Arzobispo de Armagh en 1132. Murió en 1148 en Claraval, Francia, asistido por San Bernardo, del cual se hiciera amigo y quien escribió un libro sobre su vida. Fue canonizado en 1190 por el Papa Clemente III. Tiene profecías sobre Irlanda, además de haber anunciado el día de su propia muerte (2 de noviembre).

En 1139, fue a Roma a presentar un informe de su diócesis al Papa Inocencio II, en esa ocasión habría tenido la visión en la cual se desplegó ante su mente la lista de los 112 pontífices que gobernarían la Iglesia desde Celestino II, electo en 1143, hasta el fin de los tiempos. A cada pontífice le era indicado no el nombre que adoptaría, sino una divisa o dístico que constaba de dos, tres o hasta cuatro palabras latinas —con excepción del último, de cual hablaremos más adelante—, que caracterizaba al papa elegido o a su pontificado. Se dice que para consolar a Inocencio II en medio de sus tribulaciones, habría entregado al Pontífice el manuscrito con la descripción de la visión que tuvo. El manuscrito habría permanecido en los Archivos Romanos hasta su descubrimiento en 1590, siendo poco después divulgado por el benedictino Arnold de Wion, que lo incluyó en su libro Lignun Vitae [El Árbol de la Vida], editado en Venecia en 1595. El silencio de San Bernardo a respecto de esa revelación, en su biografía de San Malaquías y el hecho que el manuscrito haya permanecido 450 años desconocido por los estudiosos del Papado, son argumentos para poner en duda su autenticidad.

The Catholic Encyclopedia, editada en Nueva York en 1913 (estábamos entonces en los felices tiempos en que la Iglesia era gobernada por San Pío X), observa que esos argumentos, aunque fuertes, no son concluyentes. Pues no es raro que documentos queden olvidados en un archivo hasta que alguien los exhume y muestre su importancia. La enciclopedia católica norteamericana tiende a aceptar la autenticidad de esas profecías. Dice la enciclopedia:“Aquellos que vivieron y siguieron el curso de los acontecimientos de una manera inteligente durante los pontificados de Pío IX [1846-1878], León XIII [1878-1903] y Pío X[1903-1914] no pueden dejar de sorprenderse con los títulos otorgados a cada uno en las profecías de San Malaquías y su maravillosa propiedad: Crux de cruce (Cruz de la cruz) Pío IX; Lumen in coelo (Luz en el cielo) León XIII; Ignis ardens (Fuego ardiente) Pío X. Existe más que una coincidencia en las designaciones dadas a estos tres papas muchos siglos antes de su tiempo. No necesitamos recurrir ni a nombres de familia, escudos de armas o títulos cardenalicios para ver lo adecuado de sus designaciones en las profecías. Las aflicciones y cruces de Pío IX fueron mayores de las que cupieron a sus predecesores; y las más graves de esas cruces le vinieron de la Casa de Saboya, cuyo emblema era una cruz. León XIII fue una verdadera luminaria del papado. El papa actual [San Pío X] es realmente un fuego ardiente de celo por la restauración de todas las cosas en Cristo” (op. cit., vol. XII, p. 476).

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San Malaquías nació en Irlanda en 1094 y fue electo arzobispo de Armagh en 1132

Algunos argumentos contrarios

No obstante, la Enciclopedia Cattolica, editada en la Ciudad del Vaticano en 1951, se pronuncia contra la autenticidad de esas profecías: “El carácter apócrifo resulta del examen de la propia profecía, que debe haber sido escrita apenas algunos años antes de su publicación. En efecto, desde Celestino II [1143-1144 primero de la lista] hasta Gregorio XIV (excluido) [1590–1591; el primero después de la fecha que la Enciclopedia considera como siendo la de la elaboración de la lista] los breves dísticos aplicados a los pontífices están en relación con el blasón, con el nombre de la familia, con el nombre de bautizo, con el título cardenalicio o con el lugar de origen del Papa. De Gregorio XIV en adelante, por el contrario, los dísticos se vuelven enigmáticos y si algunos son apropiados, la mayor parte permanece envuelta en una gran incertidumbre, muchos son absolutamente fútiles y sólo a la fuerza se dejan relacionar con la historia real (cf. Pastor)” (op. cit., vol. VII, col. 1885).

La conocida Historia de la Iglesia Católica, de la B.A.C., repite más o menos los mismos argumentos: “Deben haber sido compuestas [las referidas profecías] alrededor de 1590 por un falsificador anónimo. De ahí que los 74 Papas anteriores a esa fecha estén bien caracterizados, atendiendo generalmente al lugar de nacimiento, a la familia, al blasón, etc. Los dísticos siguientes son vagos e imprecisos, aunque no se pueda negar el acierto fortuito en algunos casos […]; sin embargo, la mayoría no tiene conexión alguna con el interesado, o son tan generales que se podrían aplicar a cualquiera” (Ricardo García-Villoslada  S.J., op. cit., Madrid, 1976, vol. II, p. 432).

“Petrus Romanus”, el último Papa

Después de San Pío X, ya mencionado, la lista de San Malaquías presenta apenas ocho dísticos más: Religio depopulata – La Religión despoblada (Benedicto XV, 1914-1922); Fides intrépida – Fe intrépida (Pío XI, 1922-1939); Pastor Angelicus – Pastor Angélico (Pío XII, 1939-1958); Pastor et Nauta – Pastor y Navegante (Juan XXIII, 1958-1963); Flos florum – Flor de las flores (Paulo VI, 1963-1978); De mediate Lunae – De la media luna (Juan Pablo I, 1978); De labore solis – Del eclipse del Sol (Juan Pablo II, 1978-2005); Gloria olivae – Gloria del Olivo (Benedicto XVI, 2005, Pontífice reinante). En total, 111 dísticos.

Sería muy largo comentar cada uno de esos dísticos y la interpretación que les es dada. Registremos apenas el de Benedicto XV, que presenta una coincidencia curiosa: durante su pontificado ocurrió la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la más mortífera hasta entonces, seguida de la epidemia de la “gripe española”, que hizo víctimas en todo el mundo. Se explicaría así el mote Religio depopulata, es decir, la Cristiandad despoblada, aplicado al pontificado de Benedicto XV.

Al último Papa de la lista de San Malaquías, no obstante, no le es dedicado un dístico, sino una frase entera: “Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana se sentará [en la Cátedra pontificia] Pedro Romano, que apacentará a su grey en medio de muchas tribulaciones; cuando estas hubieren terminado, la ciudad de las siete colinas[Roma] será destruida, y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin”.

Parece una alusión al fin del mundo y al Juicio Final

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La Catedral de San Patricio (1873)

Aquí reside una perplejidad más suscitada por las referidas profecías de San Malaquías, pues varias revelaciones privadas prevén un gran triunfo de la Santa Iglesia antes del fin del mundo. La de Fátima, por ejemplo, habla de un tiempo de paz que sería concedido al mundo —la instauración del Reino de María— después de castigos tremendos: “Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre el Dogma de la Fe…”. Similar previsión hace San Luis Grignion de Monfort, en su célebre Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, el cual especifica que el advenimiento  del Reino de María significará el advenimiento del Reino de Cristo (cf. nº 217), reino eterno y universal que en esta Tierra es su Iglesia: reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz (Prefacio de la liturgia de la Fiesta de Cristo Rey).

No se debería, pues, esperar como inminente el fin del mundo, lo que constituye otro embarazo más para interpretar las profecías de San Malaquías.

Ante lo expuesto, se comprenderá la prudencia que es necesario tener con relación a estas “profecías”, incluso si la persona quisiera utilizarlas como mero ornamento literario de los comentarios que quiera hacer sobre este o aquel pontificado. Y mantener la tranquilidad de alma para servir decididamente a la Santa Iglesia en cualquier circunstancia que el futuro nos depare.

Tomado de: http://www.fatima.org.pe

¿Son verdaderas las profecías de San Malaquías? ¿Viene el fin del mundo dentro de pocos papas?

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San Malaquias, monje de Bangor y obispo de Armagh (Irlanda)

La ‘Profecía de los Papas’ es atribuida a San Malaquias, monje de Bangor y obispo de Armagh (Irlanda), que nació en 1094 y murió en Claraval (Francia) en 1148; se cree que fue editada por el santo, cuando, en 1139, pasó un mes en Roma, gozando de la peculiar amistad del papa Innocencio II. El texto abarca 111 dísticos latinos -de sólo dos o tres palabras cada uno- que intentan caracterizar las distintas figuras de los Papas que se sucederán hasta el juicio final.

Aunque atribuido a dicho autor del siglo XII el texto de la profecía sólo llegó a conocimiento del publico en 1595. En ese año, un monje benedictino, Arnoldo de Wyon, natural de Donai (Flandria), publicó en Venecia el libro ‘Lignum Vitae’ (‘Arbol de la Vida’). Esta obra es un catalogo e los benedictinos que se hicieron famosos por su talento, sus trabajos o sus virtudes. Entre ellos, el autor presenta a S. Malaquías de Armagh en breves trazos biográficos.

Se trata de 111 dísticos, acompañados de un breve comentario del historiador español Alonso Ciacconio O.P. (1540- † después del 1601). Este comentario aplica los dísticos de la Profecía de los 74 Papas que gobernaron a partir de Celestino II (1143-44), uno de los contemporáneos de S. Malaquías, hasta Urbano VII († 1590). El comentarista le muestra la coincidencia de cada oráculo con los datos históricos del correspondiente Pontífice. El comentario de Ciacconio es de importancia capital, pues señala dónde comienza la serie de los Papas a quienes el dístico se refiere, lo que permite calcular, aproximadamente (siguiendo sus predicciones), la época del fin del Papado y de la venida del Señor. Los comentadores posteriores tomaron como base para sus estudios las explicaciones de Ciacconio. Debido a ello, a partir de Urbano VII († 1590) hasta el fin del mundo, serían con toda precisión 38 los Pontífices que ocuparían la Cátedra de Pedro, y a Pío XII, llamado allí ‘El Pastor Angélico’, le seguirían seis Papas, el último de los cuales verá con sus contemporáneos la segunda venida de Cristo.

La Profecía gozó de buena aceptación, tanto por parte del clero como de los fíeles, hasta fines del siglo XVII, en que el P. Claudio Francisco Menes trier S. J. († 1705), uno de los hombres más eruditos y autorizados de su tiempo, publicó el libro ‘Refutación de las Profecías, falsamente atribuidas a S. Malaquías, sobre la elección de los Papas’ (París 1669). El autor, que era historiador y también cultor de la heráldica, pretendía, con gran aparato de conocimientos, demostrar la falsedad de la Profecía de S. Malaquías. Su argumentación se resume en los tres puntos siguientes:

1) El primer indicio de falsificación es el hecho de que, durante cerca de 450 años, a saber, desde S. Malaquías (1148) hasta ‘El Árbol de la Vida’ (1595), jamás autor alguno hizo la mínima alusión a la Profecía. El propio S. Bernardo no la menciona, aunque conoció de cerca al Santo Obispo, escribió su biografía y refirió otros vaticinios detallados de S. Malaquías (entre ellos la predicción del día y lugar de su muerte). Ninguno de los otros contemporáneos del santo irlandés, que tuvieron estrechas relaciones con él, menciona la Profecía. Tampoco es citada por los historiadores irlandeses posteriores a él. Ni los escritores medievales ni los renacentistas toman en cuenta ese documento, que de haberlo conocido hubieran ciertamente aludido a él. Y ¿por qué vía, qué ciudad o región, el texto profético habría caído en manos de Ciacconio, después de 450 años de ocultamiento? Todavía más: el propio Ciacconio, presentado por Wyon como autor de un comentario de la Profecía, no alude absolutamente a este docu mento en su libro de ‘Biografías de los Papas y Cardenales’, editado repetidamente en 1601, 1630 y 1677. ¿Habrá, tal vez, Ciacconio reconocido posteriormente la falsedad de los oráculos a los cuales inicialmente diera crédito?

2) El argumento del silencio es corroborado por la compro bación de fallas históricas y teológicas en la presunta profecía. Pues no parece posible que un autor movido por Dios haya introducido en la lista de los Papas a antipapas como: Víctor IV (1159-64), Pascual III (1164-68), Calixto III (1168-78), Nicolás V (1328-30), Clemente VII (1378-94), Benedicto XIII (1394-1423), Clemen te VIII (1423-39), Félix V (1439-49). La finalidad misma de la Profecía -insinuar la época del fin del mundo- parece opuesta a la aserción de Cristo, que declaró solemnemente que no competía a los hombres conocer los tiempos y momentos dispuestos por la Providencia del Padre (cf. Hch 1,7). Además, la aplicación de los dísticos a los respectivos Papas se basa en notas bastante acciden tales, lo que le da un sabor de arbitrariedad. Así: Nicolás V (1447-55) estaría designado por ‘De modicitate lunae’ (‘De la pequeñez de la luna’) por haber nacido de una familia modesta en un lugar llamado Lunegiana; Pío II (1458-64) es llamado ‘De capra et albergo’ (‘De la cabra y del albergue’) ¡por haber sido secretario de los Cardenales Capranica y Albergati!, etc.

3) Las razones negativas: Menestrier y otros historiadores posteriores agregan la explicación probable de cómo pudo haberse dado la falsificación. Débese notar, en primer lugar, que todas las divisas de los Papas, hasta 1590, aluden a características concretas de cada Pontífice: lugar de nacimiento, origen de la familia, cargos ejer cidos antes de la elección, símbolos de sus blasones, etc. Mientras que, desde 1590 en adelante, los dísticos se refieren solamente a cualidades morales, cuya aplicación es muy vaga y puede convenir a más de un Pontífice. Así, ‘Vir religiosus’ (‘Varón religioso’ ), ‘Ignis ardens’ (‘Fuego ardiente’), ‘Fides intrépida’ (‘Fe intrépida’). ¿Qué Papa, no siendo del todo indigno, no merecería estos calificativos?

Observada la diferencia entre los oráculos anteriores y posterio res a 1590, se presume háyase forjado la profecía justamente por entonces, con el propósito de atender a las dificultades de la elección del Cónclave de ese año, 1590, después de la muerte de Urbano VII.

La refutación del P. Menestrier alcanzó gran boga entre los estudiosos de nuestros días. Los adversarios de la profecía la consideran definitiva. No obstante, hay todavía autores contemporáneos de valía que prefieren suspender el juicio sobre el documento, cuando no lo reconocen auténtico.

Es evidente que después de todo y a pesar de los esfuerzos hasta hoy realizados para averiguar el día del Señor, éste continúa para nosotros envuelto en densas tinieblas. Y ésta es la única conclusión sabia que se puede sacar de cuanto al respecto acabamos de estudiar.

Tomado de:

www.churchforum.org/

San Malaquías y sus profecías

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Se le atribuyen muchos milagros pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía. Entre estas la mas famosa es la referente a los papas. Sin embargo no hay certeza de que esta sea auténtica.

 

 

 

 

Etim.: «Malaquías» significa «ángel del Señor»
Fiesta: 3 de noviembre

Nació en Armagh, Irlanda, en 1094 en la familia O’Morgair, según San Bernardo de la nobleza. Fue bautizado con el nombre de Maelmhaedhoc (latinizado como Malaquías). Fue educado por Imhar O’Hagan y después por el Abbad Armagh. Fue ordenado sacerdote por St. Cellach (Celsus) en 1119.

Después de su ordenación continuó sus estudios de liturgia y teología en Lismore, San Malchus. En 1123 fue elegido abad de Bangor y un año mas tarde fue consagrado obispo de Connor. En 1132, fue elevado a la primacía de Armagh. San Bernardo nos dice que San Malaquías poseía un gran celo por la religión.

Al morir San Celsus, San Malaquías fue nombrado Arzobispo de Armagh en 1132, aunque por su gran humildad le costó aceptarlo. Las intrigas no le permitieron asumir su cargo por dos años. En tres años restauró la disciplina eclesiástica en Armagh.

En 1139 viajó a Roma y en el camino visitó a San Bernardo en Clairvaux.  En Roma fue nombrado legado de Irlanda. Regresando vía Clairvaux obtuvo cinco monjes para fundar en Irlanda y fue así que surgió la gran abadía de Mellifont en 1142.

En un segundo viaje a Roma, San Malaquías enfermó llegando a Clairvaux y murió en los brazos de San Bernardo el 2 de noviembre.

Se le atribuyen muchos milagros pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía. Entre estas la mas famosa es la referente a los papas (ver abajo).  Sin embargo no hay certeza de que esta sea auténtica.

Fue canonizado por el Papa Clemente III, el 6 Julio de 1199. Su fiesta se celebra el 3 de noviembre.

Profecías de San Malaquías. ¿Que es profecía?

Sobre su propia muerte

Según nos relata San Bernardo, San Malaquías anunció el día exacto de sus muerte (2 de noviembre) estando con el en la abadía de Clairvaux.

Sobre Irlanda

Anuncia que Irlanda, su patria, será oprimida y perseguida por Inglaterra, trayéndole calamidades por 7 siglos, pero que preservaría la fidelidad a Dios y a Su Iglesia en medio de todas sus pruebas. Al final de ese período sería liberada y sus opresores serían entonces castigados. Irlanda católica será instrumental en el regreso de Inglaterra a la fe. Se dice que esta profecía fue copiada por Dom Mabillon de un antiguo manuscrito de Clairvaux y transmitida por el al mártir sucesor de Oliver Plunkett.

Sobre los Papas

La mas famosa de las profecías atribuidas a San Malaquías es sobre los Papas. Está compuesta de «lemas» para cada uno de 112 Papas, desde Celestino II, elegido en 1130, hasta el fin del mundo.

Estos «lemas» descriptivos de los Papas pueden referirse a un símbolo de su país de origen, a su nombre, su escudo de armas, a su talento o cualquier otra cosa referente al Papa. Por ejemplo, el lema de Urbano VIII es Lilium et Rosa; El era de Florencia, Italia, en cuyo escudo aparece la fleur-de-lis.

¿Son Auténticas?
Se ha debatido mucho si San Malaquías es el verdadero autor.  En contra se argumenta que el manuscrito original no se ha encontrado. Estuvieron perdidas hasta el siglo XVI en que se publicaron con el libro «Lignum Vitae» del historiador benedictino Arnold Wion. Si San Malaquías es el autor, las profecías estuvieron desaparecidas por 400 años. También es extraño el silencio sobre estas profecías por parte de San Bernardo amigo de San Malaquías quién escribió su biografía y nos relata sobre otros escritos del santo. Muchas hipótesis han querido explicar las profecías y su origen.

En el siglo XVII, el Padre Menestrier, jesuita, presentó la hipótesis de que la profecía son un plagio para influenciar las elecciones de Gregorio XIV en el cónclave del 1590. El lema que le corresponde a este Papa en la profecía es «antiquitate urbis», que hace alusión a su ciudad natal y sede episcopal, Orvieto (Latín: Urbs vetus). Pero el Padre Menestrier no ofrece pruebas para sus acusaciones.

Por otra parte, uno de los mas respetados historiadores del mismo siglo XVI, Onofrio Panvinio, corregidor y revisor de la Biblioteca Vaticana en 1556, parece aceptar completamente la autenticidad de la profecía de Malaquías.

Según la hipótesis del Abad Cucherat (1871), San Malaquías escribió la profecía en Roma, entre los años 1139 y 1140 cuando visitaba al Papa Inocencio II para reportarle los asuntos de su diócesis. Entonces entregó su manuscrito al Papa para consolarlo en sus tribulaciones. El Papa guardó el manuscrito en los archivos romanos donde quedó olvidado hasta su descubrimiento en el 1590 (Cucherat, «Proph. de la succession des papes», ch. xv).

Los últimos Papas.

#101:  «Crux de Cruce» (Cruz de Cruz). Pío IX (1846-1878)
#102:  «Lumen in caelo» (Luz en el cielo). León XIII (1878-1903).
#103:  «Ignis ardens» (Fuego Ardiente). Pío X (1903-1914).
#104: «Religio Depopulata» (Religión devastada). Benedicto XV (1914-1922).
# 105: “Fides intrepida” (La Fe Intrépida). Pío XI (1922 –1939).
# 106: “Pastor angelicus” (Pastor angélico). Pío XII (1939-1958). Reconocido como un gran intelectual y defensor de la paz

# 107: “Pastor y nauta” (Pastor y navegante). Juan XXIII (1958-1963)

Juan XXIII fue Cardenal de Venecia, ciudad de navegantes. Condujo la Iglesia al Con. Vat II.

# 108: “Flos florum” (Flor de las flores). Pablo VI (1963-1978).

Su escudo contiene la flor de lis (la flor de las flores).

# 109: “De medietate Lunae” (De la Media Luna). Juan Pablo I (1978-1978).

Su nombre era “Albino Luciani” (luz blanca).  Nació en la diócesis de Belluno (del latín bella  luna). Fue elegido el 26 de agosto del 1978. La noche del 25 al 26 la luna estaba en “media luna”. Murió tras un eclipse de la luna. También su nacimiento, su ordenación sacerdotal y episcopal ocurrieron en noches de media luna.

# 110: “De labore solis” (De la fatiga o trabajo del sol). Juan Pablo II (1978-2005). Ha sido capaz de un trabajo extraordinario y extenso. Los días de su nacimiento y muerte hubo eclipses solares.

# 111:  “Gloria Olivae” (La gloria del olivo). Benedicto XVI (2005). Toma su nombre por San Benito y Benedicto XV.  Los Benedictinos tuvieron una rama llamada los «olivetans». Benedicto XV se destacó por sus esfuerzos por la paz durante la Primera Guerra Mundial.

Queda uno solo en la lista:

# 112:  “Petrus Romanus” (Pedro Romano). Quién será el último Papa ya que en su reinado ocurrirá el fin:

«En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Petrus Romanus (Pedro el Romano), quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones. Después de esto la ciudad de las siete colinas será destruida y el temido juez juzgará a su pueblo. El Fin.»

Algunas observaciones:

Algunos observan que, aunque la profecía dice que Petrus Romanus es el último Papa, no especifica si hay o no Papas entre el y su predecesor (Gloria olivoe). En ese caso San Malaquías habría hecho la lista de los próximos 111 Papas y entonces saltado al último. Esto es especulación.
La relación entre los Papas y sus lemas, en algunos casos es sorprendente, en otros solo encaja con explicaciones bastante elaboradas. También hay lemas que son los suficiente amplios como para poder ajustarse a muchos Papas. Por ejemplo, todos los Papas del siglo XX han tenido una «fe intrépida» y han sino «Pastores angélicos».

Es importante tener en cuenta que estas profecías no son parte del magisterio de la Iglesia ni son necesarias para la salvación. La validez de su contenido no está garantizada por la Iglesia.
Recordemos que una profecía vale tanto y cuanto nos ayude o anime a vivir la fe ya revelada. Estas profecías podrán tener su interés pero ayudan poco para lograr esa meta. Por algo la Iglesia oficialmente les ha dado tan poca importancia.

3 de noviembre

SAN MALAQUIAS
Arzobispo de Armagh

(1148 P.C)

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San Malaquías fue el primer irlandés canonizado por un Papa.

En el siglo IX empezó Irlanda a experimentar los efectos de las invasiones que habían asolado a otros países. En efecto, los bárbaros conocidos con el nombre genérico de orientales, hicieron incursiones en las regiones costeras, y los daneses establecieron colonias permanentes en Dublín y otras ciudades. Por dondequiera que iban cometían asesinatos, demolían monasterios y quemaban bibliotecas. To do ello debilitó mucho al poder civil; los reyezuelos locales, que luchaban contra el enemigo de fuera y se destruían entre sí, perdieron mucha autoridad. El trato prolongado e inevitable entre los nativos y los opresores de la religión y de la ley trajo consigo una relajación gradual de la fe y las costumbres. Así pues, aunque Irlanda no llegó nunca a caer en el grado de iniquidad que suponían ciertos ingleses y algunos hombres de iglesia extranjeros (incluso San Bernardo), se hallaba sin embargo en un estado lamentable cuando estalló la guerra civil, tras la derrota definitiva de los daneses, en Clonfart (1014).

Precisamente en esa época de confusión, del año 1095, nació Malaquías O’More. El niño se educó en Armagh, donde su padre era maestro de escuela. Malaquías era un niño juicioso y piadoso. Después de la muerte de sus padres, se fue a vivir con un ermitaño llamado Eimar. San Celso, arzobispo de Armagh, juzgándole digno del sacerdocio, le ordenó a los veinticinco años. El arzobispo le encargó que predicase la palabra de Dios al pueblo y extirpase las malas costumbres  que abundaban en su diócesis. San Bernardo, en su biografía de San Malaquías, dice que éste «quemó las ramas y la hojarasca inútil y aplicó el hcha a los árboles de raíz podrida». En una palabra, el santo se entregó a su tarea con gran celo. Sin embargo, temía no conocer suficientemente los cánones eclesiásticos para reformar a fondo la disciplina y el culto, por lo que acudió a San Malco, obispo de Lismore, quien se había educado en Winchester, en Inglaterra, y era famoso por su ciencia y su virtud. San Malco le acogió muy bien, le instruyó en todo lo referente al servicio divino y al bien de las almas y al mismo tiempo, le empleó en los ministerios de su iglesia.

Un tío de San Malaquías, que a pesar de ser lego era abad de San Comgall, se había apoderado de las rentas de la gran abadía de Bangor, la cual se hallaba en un estado lamentable. En 1123, el abad renunció a su dominio sobre Bangor, en favor de su sobrino, para que éste restableciese la observancia regular en la abadía. San Malaquías cedió a otra persona las tierras de la abadía, a pesar de las protestas. San Bernardo le alaba por eso, pero hace notar que «llevó demasiado lejos su desinterés y su espíritu de pobreza, como lo demostraron después los hechos.» Con diez miembros de la comunidad de Eimar, San Malaquías construyó la abadía, empleando madera, como se acostumbraba en Irlanda. La gobernó durante un año. «Era una regla viviente, un espejo brillante, un libro en el que todos podían aprender los preceptos de la verdadera vida religiosa.» La fama del santo aumentó con los milagros que obró. San Bernardo refiere algunos. A los treinta años de edad, San Malaquías fue elegido obispo de Connor. Los cristianos de su diócesis apenas lo eran más que de nombre, pues los daneses habían dominado ahí largo tiempo. El santo hizo cuanto pudo por convertir en corderos a aquellos lobos. El y sus monjes predicaron con energía apostólica, uniendo la severidad a la dulzura. Cuando las gentes no acudían a la iglesia a oírle predicar, San Malaquías iba a buscarles en sus casas. Así consiguió sembrar la bondad y piedad en algunos de los más duros, restableció el uso frecuente de los sacramentos, pobló la diócesis de pastores celosos y volvió a instituir la celebración regular de las horas canónicas, pues desde las invasiones de los daneses habían caído en desuso aun en las ciudades. En esa tarea le sirvieron los conocimientos de música sacra que había adquirido en su juventud. Pero en 1127, un reyezuelo del norte devastó Andrim y Down y expulsó a la comunidad de Bangor, donde vivía San Malaquías. El santo se retiró entonces con algunos de sus monjes a Lismore y después a Iveragh, en Kerry, donde organizó nuevamente la vida monástica.

En 1129, murió San Celso de Armagh. La sede metropolitana había estado en manos de su familia durante varias generaciones. Para romper esa nociva costumbre San Celso ordenó en su lecho de muerte que su sucesor fuese Malaquías, a quien envió su b´culo pastoral. Sin embargo, los parientes de San Celso instalaron en la sede a su primo Murtagh y, durante tres años, San Malaquías no intentó apoderarse de la diócesis. Finalmente, se dejó convencer por el legado pontificio Gilberto de Limerick, por San Malco y algunos otros y, protestando que renunciaría al gobierno de la sede en cuanto hubiese restituido el orden, se trasladó de I veragh a Armagh. Hizo cuanto pudo por tomar en sus manos el gobierno de su diócesis; sin embargo, para evitar los desórdenes y el derramamiento de sangre, no intentó entrar en la cabecera de la diócesis ni apoderarse de la catedral. Murtagh murió en 1134, no sin haber nombrado por sucesor a Niall, hermano de San Celso. Ambos bandos estaban armados, y San Malaquías determinó hacerse entronizar en su catedral. Los partidarios de Niall se presentaron de improviso en una reunión de los partidarios de San Malaquías, pero fueron dispersados por una tempestad tan violenta, que doce hombres murieron calcinados por el rayo. San Malaquías consiguió tomar posesión de su diócesis. Sin embargo, la paz no reinaba en ella, pues Niall se había llevado de Armagh dos reliquias muy veneradas, y el pueblo consideraba como legítilmo arzobispo a quien las tenía en su poder. Consistían en un libro (probablemente el «Libro de Armagh») y una cruz pastoral llamada «el báculo de Jesús»:  el pueblo creía que ambas habían pertenecido a San Patricio. Esto explica por qué muchos eran partidarios de Niall y perseguían violentamente a Malaquías. Uno de ellos invitó al santo a una conferencia para asesinarle. San Malaquías, rontra el parecer de sus amigos, acudió a la reunión, dispuesto a sufrir el martirio por la paz; pero su valor y tranquila dignidad desarmaron a sus enemigos, y se firmó la paz. Sin embargo, San Malaquías tuvo que conservar su guardia de corps hasta que recuperó el báculo y el libro y fue reconocido como arzobispo por todo el pueblo. Habiendo roto así la tradición de la sucesión hereditaria y restablecido la disciplina y la paz en la sede, insistió en renunciar a la digni dad archiepiscopal y consagró por sucesor suyo a Gelasio, abad de Derry. En 1137 regresó a su antigua sede.

San Malaquías dividió su diócesis, consagró a un nuevo obispo para Connor y se reservó para sí la región de Down. Ya sea en Downpatrick, o más probable mente en las ruinas del monasterio de Bangor, estableció una comunidad de canónigos regulares, con quienes vivía siempre que se lo permitían sus actividades pastorales. Dos años después, emprendió un viaje a Roma para informar a la Santa Sede de todo lo que había hecho. Entre otras cosas quería conseguir el palio para los arzobispos de Armagh y de otra sede metropolitana que San Celso había establecido en Cashel. San Malaquías desembarcó en Inglaterra y se trasladó a York, donde conoció a Waltheof de Kirkham, quien le regaló un caballo. Después pasó a Francia, atravesó la Borgoña y llegó a la abadía de Claraval Ahí conoció a San Bernardo, quien se convirtió en fiel amigo, fue admirador suyo y, más tarde, escribió su biografía. Malaquías quedó tan edificado por el espíritu de los cistercienses, que concibió el deseo de compartir su vida de penitencia y contemplación y acabar ahí sus días. En Ivrea del Piamonte restituyó la salud al hijo de su huésped, que estaba al borde de la muerte. El Papa Inocencio II se negó a aceptar la renuncia del santo, aprobó cuanto había hecho en Irlanda, le nombró legado suyo en ese país y prometió que concedería los palios, si se le pedían oficialmente. En el viaje de regreso, San Malaquías volvió a pasar por Claraval, donde, como dice San Bernardo, «nos bendijo por segunda vez». Como no podía quedarse con aquellos siervos de Dios, San Malaquías dejó ahí a cuatro de sus compañeros, quienes, en 1142, volvieron a Irlanda con el hábito del Cister e instituyeron la abadía de Mellifont, de la que se originaron muchas otras. San Malaquías volvió a su patria por Escocia, donde el rey David le rogó que curase a su hijo, quien estaba muy enfermo. El santo dijo al prícipe: «Ten buen ánimo. No morirás de esta enfermedad.» En seguida le roció con agua bendita. Al día siguiente, Enrique estaba completamente curado.

En 1148, los obispos y el clero reunidos en un sínodo en Inishpatrick, cerca de Skerries, resolvieron pedir oficialmente a Roma el palio para los dos metropolitanos. San Malaquías fue comisionado para entrevistarse con el Papa Eugenio III, quien se hallaba entonces en Francia. Pero la suspicacia política del rey Esteban retrasó al santo en Inglaterra y, cuando él llegó a Francia, el Papa ya había partido para Roma. Así pues, San Malaquías pudoir a Claraval, donde San Bernardo y sus monjes le acogieron gozosamente. Después de la celebración de la misa de la fiesta de San Lucas, San Malaquías se sintió enfermo y hubo de guardar cama. Los monjes le atendieron solícitamente, pero el santo les dijo que todo era inútil, pues iba a morir de aquélla enfermedad. Además, insistió en bajar a la iglesia a recibir los ñultimos sacrametos, y rogó a los monjes que siguiesen orando por él después de su muerte. También les encomendó que pidiesen por las almas de todos sus feligreses y él prometió, por su parte, no olvidarlos ante Dios. San Malaquías murió el día de difuntos de 1148, en brazos de San Bernardo, y fue sepultado en Claraval. En su segundo sermón sobre San Malaquías, San Bernardo decía a sus monjes: «Quiera él proteger con sus méritos a aquellos a quienes instruyó con su ejemplo y confirmó con sus milagros.» Además, San Benardo tuvo la audacia de cantar, en la misa de cuerpo presente, la postcomunión de la misa de un obispo confesor. El Papa Clemente III confirmó, en 1190, aquella «canonización de un santo por otro santo». San Malaquías fue el primer irlandés canonizado por un Papa. Los cistercienses, los canónigos regulares y todas las diócesis de Irlanda celebran su fiesta. San Malaquías hizo por la unificación de la Iglesia en Irlanda lo que Sab Teodoro había hecho 500 años antes, por la de Inglaterra.

Nuestro artículo sobre San Malaquías quedaría incompleto, si no hiciésemos mención de las «profecías» sobre los Papas, que se le atribuyen. Consisten en la atribución de ciertos rasgos y características a los Papas, desde Celestino II (1143-1144) hasta el fin del mundo, cuando reine «Pedro el Romano». Las profesías están formuladas como lemas o títulos simbólicos. El que las reveló al mundo fue Dom Arnoldo de Wyon, O.S.B., en 1595. El benedictino las atribuyó a San Malaquías, pero sin explicar por cuáles razones y sin decir siquiera dónde las había encontrado. Un jesuita del siglo XVII sostuvo que habían sido inventadas por un partidario del cardenal Simoncelli, durante el cónclave de 1590, pero, en 1871, el P. Cucherat escribió un libro en el que afirmaba que las profecías habían sido reveladas en Roma a San Malaquías, el cual las comunicó por escrito a Inocencio II. Las profecías habían quedado olvidadas en los archivos pontificios durante 450 años, hasta que las descubrió Dom de Wyon. Está fuera de duda que las profecías son espurias y no tienen nada que ver con San Malaquías. Un examen superficial revela que los lemas que caracterizan a los Papas hasta Gregorio XIV (1590), son muy precisos (con frecuentes alusiones a los apellidos italianos) y se cumplieron a la letra. Por el contrario, los lemas de los siguientes Pontífices son vagos, generales y no siempre se aplican a los hechos, por más esfuerzos que se hagan por ensanchar su sentido. El lema de Pío XII era «Pastor Angelicus» (Pastor angélico), algo bastante común; en cambio el de San Pío V era «Ángel del bosque» y el de Benedicto XIV «Animal rústico».

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com

FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

1 de noviembre

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En las iglesias en las que se canta en público el oficio divino, el martirologio se lee todos los días después del rezo de prima. La lectura termina siempre con las siguientes palabras: «Y en otras partes, otros muchos mártires, confesores y santas vírgenes.» En la fecha de hoy, la Iglesia celebra a todos aquellos que han sido beatificados o canonizados oficialmente y a aquellos cuyos nombres figuran en los diversos martirologios y listas de santos locales.  Así pues, las palabras «otros muchos» no se refieren exclusivamente a los mártires, confesores y vírgenes en el sentido estricto, sino también a todos aquellos conocidos por los hombres o sólo por Dios que, en sus circunstancias y estados de vida propios, lucharon por conquistar la perfección y gozan actualmente en el cielo de la vista de Dios. Así pues, la Iglesia venera en este día a todos los santos que reinan juntos en la gloria.

El objeto de esta fiesta es agradecer a Dios por la gracia y la gloria que ha concedido a sus elegidos; movernos a imitar las virtudes de los santos y a seguir su ejemplo; implorar la divina misericordia por la intercesión de tan poderosos abogados; reparar las deficiencias en que se pueda haber incurrido al no celebrar dignamente a cada uno de los siervos de Dios en su fiesta propia, y glorificar a Dios en aquellos santos que sólo El conoce y a los que no se puede celebrar en particular. Por consiguiente, el fervor con que celebramos esta fiesta debería ser un acto de reparación por la tibieza con que dejamos pasar tantas otras fiestas durante el año, ya que en la conmemoración de hoy, imagen del banquete celestial que Dios celebra eternamente con todos los santos, a cuyos actos de alabanza y agradecimiento nos unimos, están comprendidas todas las otras fiestas del año.

En ésta, como en las demás conmemoraciones de los santos, Dios constituye el objeto supremo de adoración y a El va dirigida finalmente la veneración que tributamos a siervos, pues El es el dador de todas las gracias. Nuestras oraciones a los santos no tienen otro objeto que el de alcanzar que intercedan por nosotros ante Dios. Por tanto, cuando honramos a los santos, en ellos y por ellos honramos Dios y a Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, redentor y salvador de la humanidad, rey de todos los santos y fuente de su santidad y de su gloria.

Estos gloriosos ciudadanos de la celestial Jerusalén han sido elegidos por Dios entre los miembros de todos los pueblos y naciones, sin distinción alguna. Hay santos de todas las edades, de todas las razas, y condiciones sociales para mostrarnos que todos los hombres son capaces de ir al cielo. Unos santos nacieron en el lujo de los palacios y otros en humildes cabañas; unos fueron militares, otros comerciantes, otros magistrados; hay clérigos, monjes, religiosas, personas casadas, viudas, esclavos y hombres libres.

No existe estado alguno de vida en el que nadie se haya santificado. Y todos los santos se santificaron, precisamente, en las ocupaciones de su estado y en las circunstancias ordinarias de su vida: lo mismo en la prosperidad que en la adversidad, en la salud que en la enfermedad, en los honores que en los vilipendios, en la riqueza que en la pobreza. De cada una de las circunstancias de su vida supieron hacer un medio de santificación. Así pues, Dios no exige que el hombre abandone necesariamente el mundo, sino que santifique su estado propio por el despego del corazón y la rectitud de la intención. Como se ve, todos los estados de vida han sido engrandecidos por algún santo.

Con frecuencia se arguye que el ideal de santidad que la Iglesia presenta es incompatible con la existencia en el mundo, precisamente aquélla en la que hallan la mayoría de los hombres. Para reforzar esta objeción, se suele repetir que el número de clérigos y religiosos que han alcanzado la santidad es mayor, no sólo relativamente, sino aun absolutamente, que el de los laicos. Pero tal afirmación no está probada ni se puede probar. Si se habla únicamente de aquellos que han sido beatificados o canonizados, es cierto que hay entre ellos muchos más religiosos que laicos, más obispos que sacerdotes y más hombres que mujeres. Pero la canonización y la beatificación no constituyen más que una «ratificación», por decirlo así, con que la Iglesia honra a ciertos individuos, al escogerlos entre los muchos que contribuyen a su santidad total. Y en tal elección intervienen, necesariamente, muchos factores puramente humanos.

Las órdenes religiosas poseen medios y motivos suficientes para llevar adelante la «causa» de ciertas personas que, en otras circunstancias, sólo habría sido conocida de sus íntimos. La dignidad episcopal trae consigo una notoriedad y una carga particulares y proporciona, al mismo tiempo, los medios y la influencia necesarios para la introducción de la causa. Entre las causas de beatificación o canonización que en los últimos tiempos han despertado más interés en el mundo entero y no sólo en un país, orden o diócesis particular, la gama es mucho más variada que en el pasado: Pío X era Papa, pero el Cura de Ars era simplemente párroco; Teresita del Niño Jesús era una humilde religiosa; Fedederico Ozanam, Contardo Ferrini, Luis Necchi, Matías Talbot, eran laicos; la Beata Ana María Taigi estaba casada con un pobre criado, y su beatificación se debió, después de Dios, al interés que pusieron en ella los trinitarios, de cuya orden fue terciaria. Al leer las biografías completas de muchas de las fundadoras de congregaciones religiosas que han sido beatificadas o canonizadas recietemente, se advierte la importancia que se atribuye en la actualidad a la práctica de las obras de misericordia espirituales y corporales, con frecuencia, se deja casi en la oscuridad o se trata en forma general y superficial, la cuestión de la «vida interior» (en esto, la Beata María Teresa Soubiran constituye una excepción muy notable).

Esos santos y beatos alcanzaron la perfección en medio de una vida muy agitada, consagrada directamente al bien del prójimo, de suerte que puede decirse que vivieron tan «en el mundo» como cualquier laico, esto, que por lo demás no es cosa nueva, puede alentar a quienes se inclinan a creer que, fuera de la vida religiosa, o por lo menos fuera de una vida consagrada especialmente al servicio de Dios, es muy difícil «ser realmente santo». No hay más que un sólo Evangelio, un sólo Sacrificio, un sólo Redentor, un cielo y un camino para el cielo. Jesucristo vino a mostrárnoslo, sus enseñanzas no cambian y se aplican a todos los hombres. Es absolutamente falso que los cristianos que viven en el mundo no estén obligados a buscar la perfección, o que el camino por el que han de alcanzar la salvación sea distinto del de los santos.

Los santos no sólo tienen importancia desde el punto de vista ético, en cuanto modelos de virtud. Poseen también una significación religiosa muy profunda, no sólo en cuanto miembros vivos y operantes del Cuerpo Místico de Cristo, que a través de El están en contacto vital con la Iglesia militante y purgante, sino también en cuanto frutos de la Redención que han alcanzado el fin de la visión beatífica: «Han atravesado la honda tribulación y han lavado y blanqueado sus túnicas en la sangre del Cordero. Por eso se hallan ante el trono de Dios…» J. J. Olier, fundador de Saint-Sulpice, escribía: «La fiesta de todos los santos, a lo que creo, es más importante, en cierto sentido, que la de la Pascua o la de Ascensión. En este misterio se perfecciona Cristo, ya que, en cuanto Cabeza nuestra, sólo alcanza su plenitud unido a todos sus miembros, que son los santos. Es una fiesta gloriosa, porque pone de manifiesto la vida oculta de Jesucristo. La grandeza y perfección de los santos es enteramente la obra del Espíritu divino que habita en ellos.»

Existen numerosos vestigios indicadores de que, desde tiempo atrás se celebraba una fiesta colectiva de todos los mártires. («Mártir», en aquella época era sinónimo de «santo»). Aunque ciertos pasajes de Tertuliano y de San Gregorio de Nissa que suelen citarse a este propósito, son demasiado vagos, en la obra de San Efrén (c. 373), titulada Carmina Nisibena, nos hallamos ya en terreno más firme, puesto que el santo menciona una fiesta que se celebraba en honor de «los mártires de todo el mundo».

Según parece, la solemnidad tenía lugar el 13 de mayo; esto nos inclina a pensar que en la elección de la fecha de la dedicación del Panteón Romano, que es también el 13 de mayo, según lo explicaremos después, intervino cierta influencia oriental. Por otra parte, sabemos que desde el año 411 y aun antes, se celebraba en toda Siria una fiesta de «todos los mártires», el viernes de la semana de Pascua, como lo dice expresamente elBreviarium sirio. Los católicos del rito caldeo y los nestorianos celebran dicha fiesta en la misma fecha. Las diócesis bizantinas celebraban y aun celebran la fiesta de todos los santos, el domingo siguiente al de Pentecostés, o sea el día en que nosotros celebramos a la Santísima Trinidad. En un sermón que pronunció en Constantinopla San Juan Crisóstomo, para hacer el «panegírico de todos los mártires que han padecido en el mundo», indicaba que apenas una semana antes se había celebrado la fiesta de Pentecostés.

Hasta la fecha, permanece muy oscura la cuestión de los orígenes de la fiesta de Todos los Santos en el occidente. Tanto en el Félire de Oengus como en el Martirologio de Tallaght, se conmemora el 17 de abril a todos los mártires y, el 20 del mismo mes, a «todos los santos de Europa». Según la frase del Martirologio de Tallaght, se celebra en este día lacommunis sollemnitas omnium sanctorum et virginum Hiberniae et Britanniae et totius Europae. Por lo que toca a Inglaterra, hacemos notar que el texto primitivo del Martirologio de Beda no mencionaba a todos los santos, pero en ciertas copias que datan del fin del siglo VIII o del comienzo del IX, se lee el de noviembre: Natale sancti Caesarii et festivitas omnium sanctorum. Dom Quentin emitió las hipótesis de que, al dedicar el Panteón Romano a la Santísima Virgen y a todos los mártires (13 de mayo, c. 609; el Martirologio Romano lo conmemora todavía), San Bonifacio IV tenía la intención de establecer una especie de fiesta de todos los santos, por lo menos así lo creyeron, tal vez, Ado y algunos otros, según se deduce de una frase de Beda, quien habla de la dedicación del Panteón en su «Historia de la Iglesia» y en el De temporum ratione. Beda dice que el Papa decidió que «convenía que en el futuro se honrase la memoria de todos los santos en el sitio que hasta entonces había estado consagrado a la adoración, no de Dios sino de los demonios».

Ahora bien, tal afirmación no se encuentra en el Líber Pontificales, que Beda tenía ante los ojos. Como quiera que sea, está fuera de duda que, en el año 800, Alcuino tenía ya la costumbre de celebrar el 1° de noviembre «la solemnidad santísima» de todos los santos, a la que precedía un triduo de ayuno. Alcuino estaba al tanto de que su amigo Arno, obispo de Salzburgo, celebraba también dicha fiesta, puesto que Arno había presidido poco tiempo antes un sínodo en Baviera, donde se había incluido esta fiesta en la lista de las celebraciones. También tenemos noticia de cierto Casiulfo, el cual, alrededor del año 775, pidió a Carlomagno que instituyese una fiesta precedida por un día de vigilia y ayuno, «en honor de la Trinidad, de la Unidad, de los ángeles y de todos los santos.» El calendario de Bodley (MS. Digby 63, siglo IX, Inglaterra del norte) designa como una de las fiestas principales a la de Todos los Santos, fijada para el de noviembre. Según parece, la influencia de las Gallas fue la que movió a Roma a adoptar finalmente esta fecha.

Acerca de los orígenes de la fiesta, véase Tertuliano, De corona, c. 3; Gregorio de ViNsa, en Migne, PG., vol. XLVI, c. 953; Ephrem Syrus, Carmina Nisibena, ed. Bicknell, pp. 23, 84; Crisóstomo, en Migne, PG., vol. I, c. 705, D. Quentin, Martyrologes historiques, pp. 637-641; y Revue Bénédictine, 1910, p. 58, y 1913, p. 44. Acerca del problema general, véase Cabrol, en DAC., vol. V, cc. 1418-1419; y sobre todo Acta Sanctorum, Propyleum decembris, pp. 488-489, donde se demuestra que constituye un error el haber atribuido a Oengus una alusión al 1º de noviembre como fiesta de todos los santos. Cf. También Duchesne Líber pontificalis, vol. I, pp. 417, 422-432; acerca de la tradición oriental, véase Nilles, Calendarium utriusque ecclestae, particularmente vol. I, p. 314, y vol. II, pp. 334 y 424. Báchtold-Staubli, Handworterbuch des deutschen Aberglaubens, vol. I, pp. 263 ss., discute los asepctos folklóricos de la fiesta. Cierto número de órdenes religiosas tienen privilegio para celebrar la fiesta de todos sus santos. Muchas diócesis, sobre todo en Francia, solían celebrar antiguamente la fiesta de todos los santos locales; actualmente, esas celebraciones particulares han desaparecido, aunque en Irlanda la fiesta de todos los santos de la isla se celebra todavía el 6 de noviembre.

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31 de octubre

SAN QUINTÍN,*
Mártir

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Vosotros afectáis ser justos ante los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones; porque la que es grande ante el mundo es abominación ante Dios. (San Lucas, 16, 15).

San Quintín, hijo del senador Zenón de Roma, fue aprehendido por el prefecto Rictio Varo mientras predicaba el Evangelio en Picardía. Después de haber sido azotado, fue cargado de cadenas y echado en una prisión; mas, un ángel lo sanó de sus heridas, lo libró de sus cadenas y le abrió las puertas de la cárcel. Predicó en medio de la calle y convirtió a seiscientas personas. El tirano lo hizo atormentar de diversas maneras y, viéndolo invencible lo hizo decapitar, en el año 287, después de cuatro años de maravilloso apostolado.

MEDITACIÓN
SOBRE LA HIPOCRESÍA

I. La mayor parte de los hombres se esfuerzan más por parecer cristianos y virtuosos que por serlo en realidad. Se salvan las apariencias, se quiere contentar a los hombres, pero uno no se toma mucho trabajo por contentar a Dios y la propia conciencia. Se ordena el exterior y el alma está en desorden. ¡Desventurados! Dios nos ve tales cuales somos y no tales cuales queremos aparecer. Dios es quien nos juzgará y no los hombres; no podemos engañarlo, nos engafiamos a  nosotros mismos.

II. ¿Qué pretendes con esa devoción de apariencia? ¿De qué te servirá la estima de los hombres, si Dios te desprecia? Gratuitamente te condenas, tienes toda la pena que los santos encontraron en el servicio de Dios, no tienes sus consuelos en esta vida y no tendrás su recompensa en la otra. ¿Qué haréis, vosotros hipócritas, el día del juicio, cuando Dios dé a conocer vuestros crímenes a todos los hombres y a todos los ángeles?

III. A nadie juzgues por las apariencias, el rostro engaña a menudo. Tal parece orgulloso y es muy humilde. A Dios sólo pertenece el penetrar los secretos del corazón humano; interpreta las acciones de los demás como desearías que se interpretaran las tuyas. Examina tus propios defectos y mira si no eres del número de aquellos de que habla San Cipriano, que condenan en lo exterior aquello que hacen en lo interior, acusadores en público y pecadores en secreto.

La huida de la hipocresía
Orad por la conversión de los hipócritas.

ORACIÓN

Haced, os lo suplicamos, Dios omnipotente, que la intercesión del bienaventurado Quintín, vuestro mártir, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

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30 de octubre

SAN MARCELO,*
Mártir

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Es preciso pasar por medio de muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios. (Hechos, 14,21).

San Marcelo, centurión del ejército romano, como sus compañeros celebraban mediante sacrificios paganos el aniversario del emperador, exclamó arrojando sus insignias militares: «Yo sirvo a Jesucristo, el Rey eterno. Si es necesario, para ser soldado, sacrificar a los dioses y a los emperadores, me niego a servir«. Fue condenado a muerte y decapitado, el 30 de octubre del año 298, en Tánger.

MEDITACIÓN
ES PRECISO TRABAJAR
PARA GANAR EL CIELO

I. No nos lisonjeemos de ganar el cielo sin que ello nos cueste mucho trabajo. El reino de los cielos sufre violencia, únicamente los animosos pueden conquistarlo. Esta vida no es lugar de descanso, es campo de batalla. Jesucristo nos ha señalado el camino del cielo con las huellas de su sangre; los santos lo han regado con sus sudores, sus lágrimas y su propia sangre. ¡Qué cobardes que somos! ¿Quisiéramos tener sin trabajo lo que tanto ha costado a nuestros antepasados en la fe?

II. Todo lo que hacemos, todo lo que sufrimos es poco, si lo comparamos con lo que Dios pide, Con lo que vale el cielo y con lo que Jesucristo ha hecho para abrirnos su puerta. Sufro yo un momento para librarme de una eternidad de dolores, para gozar una gloria infinita y eterna. Vuestros sufrimientos duran sólo un momento, la gloria que esperáis es eterna. (San Pedro Damián).

III. El mundo exige de sus partidarios servicios mucho más penosos de los que pide Jesucristo a sus servidores. Mira lo que hace un soldado para alcanzar gloria, un comerciante para enriquecerse, un cortesano para agradar a su príncipe. ¿Qué no haces tú mismo para contentar tu vanidad o tus placeres? ¿Cuándo, pues, trabajarás tanto por Dios cuanto trabajaste para el mundo? ¿Cuándo harás por tu alma tanto cuanto hiciste por tu cuerpo?

El cuidado de la salvación 
Orad por  los que están en pecado mortal.

ORACIÓN

Haced, os lo rogamos, oh Dios omnipotente, que la intercesión de vuestro mártir San Marcelo, cuyo nacimiento al cielo celebramos, nos fortifique en el amor de vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

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29 de octubre

SAN NARCISO *
Obispo Confesor

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Las perfecciones invisibles de Dios, aun su eterno poder y su divinidad, se han hecho visibles después de la creación del mundo, por el conocimiento que de ellas nos dan sus creaturas; y así, los impíos no tienen excusa. (Romanos, 1,20).

San Narciso, obispo de Jerusalén a los 80 años de edad, hacia el año 180 de nuestra era, estuvo dotado de paciencia y dulzura admirables. Tres malos cristianos propalaron contra él una horrible calumnia, diciendo que, si su acusación fuese falsa, consentían, uno en ser quemado, el otro en ser atormentado de vergonzosa enfermedad y, el tercero, en perder la vista. Retiróse el santo al desierto sin querer defenderse. Pero Dios castigó a dos de los acusadores según sus votos, y el tercero, reconociendo su falta, tantas lágrimas derramó que perdió la vista. San Narciso volvió a su sede. Contaba entonces 110 años y vivió algunos más.

MEDITACIÓN
ES MENESTER ADMIRAR
A DIOS EN LAS CREATURAS

I. Se reconoce la sabiduría de Dios en el admirable orden que reina en el universo. La diversidad de las creaturas, el cambio regular de las estaciones, las maravillas que la tierra, el mar y el cielo despliegan ante nuestras miradas; todo ello publica a voces la sabiduría de Dios. ¿Sólo mi voz faltará en este admirable concierto de alabanzas que todas las creaturas elevan hacia Él? Ellas han sido creadas para utilidad mía, pero también para enseñarme mis deberes para con el Señor. El universo creado para mi servicio me instruye con su ejemplo. (San Euquerio).

II La bondad de Dios se manifiesta en las creaturas, pues el Señor no se ha contentado con darnos lo que nos era absolutamente necesario, sino que ha añadido todo lo que puede tornarnos grata la vida. Procedamos igual a su respecto, demos a Dios generosamente, no sólo lo que Él exige de nosotros, sino también todo lo que podamos darle: nos lo devolverá centuplicado aun desde esta vida. Nada se pierde con Él, nunca se deja vencer en generosidad.

III. El poder de Dios brilla maravillosamente en el imperio que ejerce sobre las creaturas. Todas obedecen sus órdenes, obran contra las leyes comunes de la naturaleza cuando Él se lo manda, y nada resiste a su divina voluntad. Alma mía, ¿hasta cuándo resistiremos a Dios? Amemos a las creaturas, pero no ofendamos al Creador; usemos de los bienes de este mundo, pero no abusemos de ellos, si queremos gozar de los del cielo. Aprended a amar en las creaturas al Creador; pero no os apeguéis de tal modo a ellas que perdáis a Aquél que os ha creado. (San Agustín).

El amor a Dios
Orad por  la conversión de los incrédulos.

ORACIÓN

Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Narciso, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

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Las reliquias de San Lucas

(Padua, Italia)

San Lucas, Evangelista

San Lucas, Evangelista

Lo que la Tradición afirma sobre el tercer evangelista lo corroboran los científicos.

El 17 de septiembre de 1999 se abrió, en la basílica de Santa Justina, de Padua (Italia), por decisión del obispo, monseñor Mattiazzo, para realizar comprobaciones científicas sobre su autenticidad, la urna con las reliquias atribuidas a san Lucas evangelista La comisión científica, presidida por el anatomopatólogo italiano Vito Terribile Wiel Marin, según los análisis realizados, confirma que el esqueleto contenido en el arca de mármol del crucero izquierdo de la basílica de Santa Justina, de Padua, pertenece a un hombre de hace unos dos mil años, fallecido en edad avanzada. Además, han confirmado que la antiquísima caja de plomo en la que se conserva es la misma en la que fue colocado el cadáver poco después de morir, y no los huesos.

Pero el hallazgo más interesante es la comprobación del cráneo, que no estaba con el resto del cuerpo, ya que, según documentos históricos fidedignos (se hizo una auténtica acta notarial), fue sacado por Carlos IV y llevado a Praga el 9 de noviembre de 1354, donde se venera actualmente. La reliquia llegó a Padua, a petición de monseñor Mattiazzo, para comprobar si ciertamente pertenecía al mismo cuerpo. Según el doctor Wiel Marin, la coincidencia entre el cráneo y el atlas, la primera vértebra cervical, es total. La articulación cráneo-atlas -afirma- se considera altamente específica, del tipo llave-cerradura. Esto, por tanto, es un argumento decisivo para la autenticidad de estas reliquias respecto a otras, presuntas, del santo.

Sorprendentes resultados de las investigaciones científicas para comprobar su autenticidad.

Sorprendentes resultados de las investigaciones científicas para comprobar su autenticidad.

Según una antigua tradición, contenida en un texto del siglo II conocido como Prólogo antimarcionita, Lucas, el querido médico de san Pablo, murió a los 84 años de edad en Beocia (Grecia), en cuya capital, Tebas, aún se venera un sarcófago de mármol vacío. San Jerónimo confirma que la urna con sus reliquias fue trasladada a Constantinopla durante el siglo IV, bajo el emperador Constantino. El profesor Wiel Marin afirma que se hizo medir el sarcófago tebano, y se comprobó que se ajusta perfectamente a las medidas de la caja de plomo abierta en Padua.

Lo que los historiadores no han aclarado aún es cuándo llegaron los restos de san Lucas a Padua. Según algunos, fueron traídos tras la caída de Constantinopla, en 1204. Otros, en cambio, aportan documentos que prueban que ya estaban allí en 1177. Probablemente fuesen traídos en el siglo VIII por un sacerdote, llamado Urio, para salvarlos de las luchas iconoclastas. Ése es, al menos, el relato de la Tradición.

Los restos del santo han sido identificados en numerosas ocasiones, según los testimonios documentales: en 1354, por orden del emperador Carlos IV; en 1463, para saber si el auténtico san Lucas era el de Padua o un homónimo aparecido en Venecia; y en 1562, para ser venerado por los fieles. Sin embargo, según los restos encontrados, debió de ser sometido a otras comprobaciones, ya que en la urna se encontraron numerosas monedas de diversa datación; la más antigua es del año 299, bajo el imperio de Maximiano.

El motivo por el que se ha abierto el sepulcro y se ha sometido a tan minucioso examen fue la petición del metropolitano Hieronimus, arzobispo ortodoxo de Tebas, para que monseñor Mattiazzo donase una reliquia significativa del santo a su ciudad, la primera en la que fue enterrado, con estas palabras: Creemos que estas celebraciones acercarán a los fieles de las dos diócesis, harán más profunda la fraternidad de los dos obispos, ayudarán en el camino del ecumenismo, cosas, hoy, más que nunca necesarias en las presentes circunstancias.

  Yo os elegí del mundo, para  que vayáis y deis frutos, y  vuestro fruto permanezca. (San Juan, 15, 16)

Yo os elegí del mundo, para que vayáis y deis frutos, y vuestro fruto permanezca. (San Juan, 15, 16)

Monseñor Mattiazzo lo explica así: El arzobispo de Tebas no tenía ninguna duda de que las reliquias de Santa Justina pertenecían a san Lucas. Yo formé una comisión histórica para examinar la consistencia de esta antigua tradición. Pero inmediatamente nos dimos cuenta de que era necesario también un examen científico. El prelado escribió al cardenal Miloslav Vlk, arzobispo de Praga, pidiendo prestada la reliquia del cráneo para ulteriores comprobaciones, e informó a la Santa Sede sobre la petición del arzobispo de Tebas y sobre la conveniencia de hacer ese examen científico. La Congregación para las Causas de los Santos, tras consultar a la Secretaría de Estado y al Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, dio su aprobación.

Monseñor Mattiazzo afirma: Han venido a Padua cristianos ortodoxos orientales, monjes del Monte Athos y el metropolitano de Tebas para venerar a san Lucas, mientras que muchos paduanos ignoraban la tradición de su presencia en Padua. En Padua nos tendríamos que dar cuenta del precioso y extraordinario tesoro que conservamos.

  • San Lucas
  • Mensaje del Santo Padre Juan Pablo II con ocasión del reconocimiento del cuerpo de san Lucas
  • Tomado de: http://es.catholic.net/turismoreligioso/661/1202/articulo.php?id=6444

    San Lucas Evangelista

    Siglo I

    Gracias Lucas por tu bello evangelio y tu libro de Los Hechos de
    los Apóstoles. Queremos leer muchas veces tan bellos escritos.

    Sed misericordiosos como vuestro Padre Celestial  es misericordioso (San Lucas 6,36).

    Sed misericordiosos como vuestro Padre Celestial es misericordioso (San Lucas 6,36).

    Lucas significa: «luminoso, iluminado» (viene del latín «luce» = luz).

    San Lucas escribió dos libros muy famosos: el tercer Evangelio y Los Hechos de los apóstoles. Es un escritor muy agradable, y el que tiene el estilo más hermoso en el Nuevo Testamento. Sus dos pequeños libros se leen con verdadero agrado.

    Era médico. San Pablo lo llama «Lucas, el médico muy amado», y probablemente cuidaba de la quebrantada salud del gran apóstol.

    Era compañero de viajes de San Pablo. En los Hechos de los apóstoles, al narrar los grandes viajes del Apóstol, habla en plural diciendo «fuimos a… navegamos a…» Y va narrando con todo detalle los sucesos tan impresionantes que le sucedieron a San Pablo en sus 4 famosos viajes. Lucas acompañó a San Pablo cuando éste estuvo prisionero, primero dos años en Cesarea y después otros dos en Roma. Es el único escritor del Nuevo Testamento que no es israelita. Era griego.

    El poeta Dante le dio a San Lucas este apelativo: «el que describe la amabilidad de Cristo». Y con razón el Cardenal Mercier cuando un alumno le dijo: «Por favor aconséjeme cuál es el mejor libro que se ha escrito acerca de Jesucristo», le respondió: «El mejor libro que se ha escrito acerca de Jesucristo se llama: El Evangelio de San Lucas». Un autor llamó a este escrito: «El libro más encantador del mundo».

    Como era médico era muy comprensivo. Dicen que un teórico de oficina, ve a las gentes mejor de lo que son. Un sociólogo las ve peor de lo que son en realidad. Pero el médico ve a cada uno tal cual es. San Lucas veía a las personas tal cual son (mitad debilidad y mitad buena voluntad) y las amaba y las comprendía.

    En su evangelio demuestra una gran estimación por la mujer. Todas las mujeres que allí aparecen son amables y Jesús siempre les demuestra gran aprecio y verdadera comprensión.

    Su evangelio es el más fácil de leer, de todos los cuatro. Son 1,200 renglones escritos en excelente estilo literario. Lo han llamado «el evangelio de los pobres», porque allí aparece Jesús prefiriendo siempre a los pequeños, a los enfermos, a los pobres y a los pecadores arrepentidos. Es un Jesús que corre al encuentro de aquellos para quienes la vida es más dura y angustiosa.

    También se ha llamado: «el evangelio de la oración», porque presenta a Jesús orando en todos los grandes momentos de su vida e insistiendo continuamente en la necesidad de orar siempre y de no cansarse de orar.

    Otro nombre que le han dado a su escrito es el «evangelio de los pecadores», porque presenta siempre a Jesús infinitamente comprensivo con los que han sido víctimas de las pasiones humanas. San Lucas quiere insistir en que el amor de Dios no tiene límites ni rechaza a quien desea arrepentirse y cambiar de vida. Por eso los pecadores leen con tanto agrado y consuelo el evangelio de San Lucas. Es que fue escrito pensando en ellos.

    Su evangelio es el que narra los hechos de la infancia de Jesús, y en él se han inspirado los más famosos pintores para representar en imágenes tan amables escenas.

    Dicen que murió soltero, a la edad de 84 años, después de haber gastado su vida en hacer conocer y amar a Nuestro Señor Jesucristo.

    Tomado de: http://www.ewtn.com/spanish/Saints/Lucas.htm

    18 de octubre

    SAN LUCAS,*
    Evangelista

    No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo soy el que os ha elegido a vosotros y destinado para que vayáis y produzcáis fruto. (San Juan, 15, 16).

    No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo soy el que os ha elegido a vosotros y destinado para que vayáis y produzcáis fruto. (San Juan, 15, 16).

    San Lucas, oriundo de Antioquía, era a la vez médico, literato y pintor hábil. Juntóse con San Pablo y llegó a ser el compañero de sus trabajos. Después de la muerte del gran Apóstol, fue a anunciar a Jesucristo a la Tebaida, a Libia, a Italia, a las Galias, a Dalmacia, etc. Además del Evangelio, escribió los Hechos de los Apóstoles e hizo el retrato de la Santísima Virgen. Algunos autores refieren que fue ahorcado en un olivo por los paganos de Acaya, a la edad de 84 años.

    MEDITACIÓN
    SOBRE SAN LUCAS

    I. San Lucas fue evangelista, escribió y predicó el Evangelio. Debes tú leer el Evangelio, enseñarlo a los demás y practicarlo tú mismo; es el más hermoso ,de los libros: una sola de sus palabras, atentamente meditada, basta para hacerte santo. No basta creer  y meditar las máximas del Evangelio, hay que reproducirlas en tu conducta. Es necesario edificar al prójimo con tu humildad, tu desprecio del mundo y tu amor por Dios. ¿Cómo practicas tú las enseñanzas de Jesucristo? Todos los días medita estas palabras: ¿De qué le sirve al hombre ganar el universo, si llega a perder su alma?

    II. San Lucas fue compañero de San Pablo y su ayuda en la predicación del Evangelio. ¿Cuál es tu compañía habitual? ¿Te lleva a la virtud? ¡Cuán feliz serías si encontrases un amigo semejante a San Pablo! Como San Lucas, muy pronto llegarías a ser un gran santo. Cuídate sobre todo de las malas compañías; apártate de ellas lo antes posible, y no temas ofender a los perversos rompiendo toda relación con ellos. Más vale ser odiado de los malos que frecuentarlos. (San Isidoro).

    III. San Lucas tuvo la dicha de pintar el primer retrato de María. ¿Quieres tú reproducir una copia fiel de este divino original? Sigue el ejemplo de San Lucas: imita la pureza de María, su humildad, su amor hacia Jesús. He ahí el retrato que Ella quiere, he ahí los colores que Ella quiere que tú emplees para pintar en tu alma su imagen y la de Jesucristo. Dios desea que se imiten sus acciones y no solamente que se las represente mediante la pintura. (San Agustín).

    La imitación de la Santísima Virgen
    Orad por la buena educación de la juventud.

    ORACIÓN

    Haced, os lo suplicamos, Señor, que vuestro evangelista San Lucas, que constantemente llevó en su cuerpo la mortificación de la cruz para gloria de vuestro Nombre, intervenga en nuestro favor junto a Vos. Por J. C. N. S. Amén.

    * Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo II, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com

    Santa Margarita María Alacoque, Virgen

    ¡La Santa de Santa María ha muerto!

    Margarita María debía comenzar el 9 de octubre su «soledad» pero la vigilia, una fiebrecilla la obliga a guardar cama. El médico que la ha cuidado siempre opina que esas enfermedades, causadas por el amor, son sin remedio. Le asegura que no será nada, pero ella no se hace ilusiones. Se la oye decir:

    ¡Ay, me abraso!. Pero si fuera del amor divino, ¡qué consolación! Pero nunca he sabido amar perfectamente a m¡ Dios. Pedid a Dios perdón por mí y amadlo mucho con todo vuestro corazón, para reparar todos los momentos en que yo no lo he hecho. ¡Qué dicha la de amar a Dios! ¡Ah!. ¡Qué dicha. Amad, pues, a este Amor, pero amadlo perfectamente.

    El 16 de octubre, obtiene el poder comulgar. Pero como no se la juzga demasiado enferma, se niega que sea en forma de viático. ¡Y, no obstante, es la última comunión de Margarita María y ella lo sabe!

    Al día siguiente, 17 octubre, al fin de jornada, tiene varios desfallecimientos. Mientras se le da el Sacramento de los Enfermos, murmura los nombres de Jesús y de María y rinde el último suspiro después de la cuarta unción. Eran casi las 20 horas. Tenía un poco más de 43 años, y 18 de profesión religiosa.

    Desde el día siguiente, la noticia de su muerte se extiende en la ciudad: «La Santa de Santa María ha muerto«… La voz popular precedía al juicio de la Iglesia.

    Margarita María fue declarada bienaventurada en 1864, santa en 1920.

    P. Gérard DUFOUR, S.J.

    Santa_Margarita_Maria_de_Alacoque__incorruptaSu cuerpo se conserva incorrupto.

    S.S. Juan Pablo II frente a la urna que contiene el cuerpo incorrupto de Santa Margarita María Alacoque

    S.S. Juan Pablo II frente a la urna que contiene el cuerpo incorrupto de Santa Margarita María Alacoque

    Tomado de: http://www.templotibidabo.org/sta_margarita/Dufour.htm