ORACIÓN AL SEÑOR DEL MILAGRO

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Señor: Abre los ojos y mírame con piedad y misericordia; hazme ver las cosas de este mundo con tal indiferencia que solamente contemple las tuyas para que te pertenezca del todo y me salve; guía mi memoria, entendimiento y mis pasos por el buen camimino a fin de poder llegar un día a tu santa gloria. Escúchame, Señor nuestro, Cristo Crucificado.

   Abre, Señor, tus labios y dime que me perdonas, que me ayudarás a obrar siempre el bien y a saber perdonar las ofensas que me hagan. Líbrame, Señor, del mal uso de la palabra y de las murmuraciones.

   Acércame, Señor, a tu Corazón Santísimo con aquel amor divino con que abrazaste tu Santa Cruz para salvarnos, y haz que yo también abrace resignadamente mi cruz, dándome humildad, paciencia y fortaleza para todos los trabajos de esta vida. (Se pide lo que se desea conseguir).

   Y tú, Virgen amada del Milagro, pide también a tu Santísimo Hijo, que nada puede negarte, todo lo que acabo de suplicarle, ponme bajo tu amparo y protección todos los días de mi vida y especialmente en la hora de mi muerte. Así sea.

15 de septiembre

SEÑOR DEL «MILAGRO»
Salta, República Argentina

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Corría el año de 1582; cuando llegaban flotando al puerto del Callao (Perú), dos cajones que con letras marcadas tenían inscriptas: «UN SEÑOR CRUCIFICADO PARA LA IGLESIA MATRIZ DE LA CIUDAD DE SALTA, PROVINCIA DEL TUCUMAN, REMITIDO POR FRAY FRANCISCO VICTORIA, OBISPO DEL TUCUMAN«, y el otro: «UNA SEÑORA DEL ROSARIO, PARA EL CONVENTO DE PREDICADORES DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA, PROVINCIA DEL TUCUMAN, REMITIDO POR FRAY FRANCISCO VICTORIA, OBISPO DEL TUCUMAN«. El Santo Cristo sería llamado más tarde por la piedad del pueblo salteño con el nombre de Señor del Milagro; mientras que la imagen de la Virgen del Rosario recibiría el nombre de Nuestra Señora del Rosario del Milagro de Córdoba, a cuya protección colocaría el Virrey Santiago de Liniers la ciudad de la Santísima Trinidad, puerto de Santa María de los Buenos Ayres, con motivo de la segunda invasión inglesa, derrotada bajo tan poderoso amparo.

Tras largo camino, en carro, en carreta, a lomo de mulas y a hombro, llegó a la ciudad de Salta, el día 15 de setiembre de 1592 la imagen del Señor Crucificado, siendo recibida por el pueblo salteño con grandes homenajes.

   Según una tradición muy antigua, ya estaría en esa ciudad una imagen de la Purísima e Inmaculada Madre de Dios, que la habría enviado el mismo obispo fray Francisco Victoria, de regreso de Lima, después de asistir al Concilio convocado por Santo Toribio de Mogrovejo.

El terremoto de septiembre de 1592

   La tierra comienza a temblar, el cielo color de plomo, los montes tiemblan y los ríos amenazan salir de su cauce. Es el 10 de septiembre cuando un espantoso terremoto arrasa la ciudad de Esteco, pereciendo sus familias bajo los escombros, sumergidas las ruinas por el torrentoso río de las Piedras que formó, en el lugar donde estuviera una de las más comerciales ciudades de Tucumán, un lago que duró más de ocho años.

   Las familias sobrevivientes comenzaron la huida hacia el Norte, pasando por Salta, pero no se detuvieron allí; la hermosa ciudad era víctima también de la furia de la naturaleza, mano de Dios que castiga a sus hijos para que hagan penitencia y no se hundan en el fango del pecado.

   En la mañana del 13 de septiembre, cuando todo anunciaba paz y calma en la ciudad de Salta, tiembla de repente la tierra, comienza a sacudirse el suelo, se mueven los edificios y con ellos el pueblo entero que trata de encontrar un lugar seguro para no ser aplastado o tragado por la tierra. Los edificios se desploman y el polvo de las ruinas y los gritos de espanto de la gente forman una escena dantesca y cunde el terror.

   Todos a una, dejando de lado los medios humanos —que no los hay— recurren a Dios Nuestro Señor y abren sus corazones a los llamados de la Fe.

La Inmaculada Virgen del Milagro

   Luego de pasados los primeros momentos de espanto, muchas personas acudieron a la Iglesia Matriz para salvar el Santísimo Sacramento, encabezados por el sacristán Juan Ángel Peredo que abrió las puertas de la Sacristía, por donde entraron al templo. Estando allí dentro, lo primero que vieron fue la imagen de la Virgen Inmaculada echada «al pie del altar» con la cara hacia arriba, como si mirase al Sagrario, adorando a Su Divino Hijo, implorando misericordia. Es de notar que Su rostro estaba pálido y demacrado, y que no había sufrido ninguna rotura, ni allí ni en las manos, mientras que el dragón, que estaba a sus pies, tenía destrozada un ala, una oreja y deformada la nariz, y la media luna colocada también a los pies, estaba rota.

   La Virgen Inmaculada fue sacada fuera y colocada junto a un altar puesto a las puertas de la Iglesia y, a los ojos de los innumerables fieles que, contritos y apesadumbrados, rezaban fervorosamente pidiendo la misericordia de Dios. Su rostro mudaba de colores manifestando los sentimientos de dolor y angustia por sus hijos que estaban pasando una dura prueba por haber apartado sus corazones de Nuestro Divino Redentor y Su Santa Ley.

   El pueblo salteño postrado a los pies de la Santísima Reina de los Cielos, rogaba su poderosísima intercesión ante Su Divino Hijo, para que tuviera misericordia de la ciudad y de sus habitantes, reconociendo las faltas cometidas y convirtiendo sus corazones a Dios. 

El Señor del Milagro

   Es el 15 de septiembre, ya han pasado tres días desde el comienzo del terremoto y la tierra continúa oscilando; la gente descansa a la intemperie por temor a perecer aplastada dentro de los edificios totalmente agrietados. Esos han sido días de oración y penitencia, pero la furia de la naturaleza vengadora, a pesar de las rogativas y procesiones aún con el Santísimo Sacramento, no se ha calmado todavía. Es en esos momentos que un sacerdote jesuita, el R. P. José Carrión, indudablemente inspirado por Dios, comienza a exhortar a que «se sacase en procesión pública al Señor Crucificado que se tenía olvidado, y cesarán los temblores». En privado y en público, una, dos y tres veces insiste el P. Carrión para que se saque al Santo Cristo Crucificado, amenazando con despojarse de sus ornamentos, en señal de duelo, si no se le hace caso.

   Así, a las primeras horas de la tarde, llevada en hombros de las principales autoridades, sale la Imagen del Santo Cristo Crucificado y recorre en imponente procesión, las principales calles de la ciudad, acompañada del pueblo, clero y milicia.

   Ante Su presencia se realiza el milagro: la tierra hasta ese momento enfurecida contra los ingratos hijos de Eva, se calma inmediatamente a la vista del Divino Crucificado. Salta entona un himno de júbilo y de acción de gracias para quienes desde ese momento son bautizados definitivamente con los nombres de el Señor y la Virgen del Milagro. La procesión del 15 de setiembre fue jurada que se repetiría todos los años, lo cual se ha venido haciendo con vivas muestras de piedad y amor filial por parte del fiel pueblo salteño.

18 de octubre de 1844. El terremoto y el Pacto

   En la noche del 18 de octubre de 1844, la ciudad de Salta es sacudida por un espantoso temblor. Nuevamente los salteños acuden a la poderosa intercesión de la Virgen del Milagro buscando la protección del Señor Crucificado. Se sacan las Santas Imágenes y se organiza inmediatamente una procesión que recorre las calles de la ciudad hasta llegar nuevamente a la plaza frente a la Catedral; allí se coloca la imagen de la Santísima Virgen frente a la del Santo Cristo, como intercediendo por su pueblo, el cual prorrumpe en exclamaciones de ¡misericordia!, ¡perdón! y en llantos y lamentos.

   Esa misma noche, el P. Cayetano González, exhortó al pueblo a penitencia, a abandonar la senda del pecado, a convertir sus costumbres, a abandonar el lujo, la riqueza y el bienestar que originaron la mengua de su religiosidad, para corresponder a los favores que esperaba obtener del Señor del Milagro.

   También propuso al pueblo que se celebrara un solemne pacto de alianza con el Cristo del Milagro, ratificando a la vez el voto hecho en 1692. Luego del sermón, se celebró el pacto con la lacónica fórmula: «Tu noster es et tui sumus», Tú eres nuestro y nosotros somos tuyos. En memoria de este pacto se labró una cinta de plata con las letras de la fórmula inscriptas en oro, y se la colocó al pie del Cristo. Algunos años más tarde, el obispo Linares, luego de rehacerla y mejorarla en todo lo posible, la hizo colocar en el reverso de los brazos de la cruz.

23 de agosto de 1948

   En la noche del 23 de agosto de 1948, Salta fue sacudida nuevamente por temblores de tierra. Inmediatamente, autoridades y pueblo unidos en la misma fe, sacaron en procesión las Milagrosas Imágenes, pidiendo Su protección; pronto fue todo quietud.

   Por tercera vez en la historia, el Santo Cristo del Milagro había manifestado Su misericordia para con los salteños, a instancias de los ruegos de Su Santísima Madre, la Inmaculada Virgen del Milagro, protectora particularísima de la Ciudad de Salta, que vela sobre ella para que no desfallezca la Santa Fe Católica en sus hijos.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

15 de Septiembre

  • Señor del Milagro de Salta
  • Los Siete Dolores de la Santísima Virgen
  • Nuestra Señora de las Angustias
  • Santa Catalina de Génova, Viuda
  • San Nicomedes, Mártir
  • San Aicardo o Achard, Abad de Jumiéges
  • San Nicetas el Godo, Mártir
  • Beato Orlando o Rolando, Ermitaño
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    13 de Septiembre

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    12 de Septiembre

  • El Dulce Nombre de María
  • San Sacerdos, Obispo y Confesor
  • San Guy, Guido o Guidón de Anderlecht, Sacristán
  • San Curonoto de Cogni, Obispo y Mártir
  • Beata Victoria Fornari Strata, Fundadora
  • Beato Juvenco, Presbítero
  • Beato Tomás del Espíritu Santo, Mártir
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    11 de Septiembre

  • Santos Proto y Jacinto, Mártires
  • San Pafnucio, Obispo y Confesor
  • San Bodo, Obispo
  • Santa Teodora de Alejandría, Penitente
  • San Paciente, Obispo de Lyón
  • San Daniel, Obispo
  • San Pedro de Chavanon, Monje
  • San Adelfo, Abad
  • Santa Vinciana, Virgen
  • Beato Luis de Turingia, Príncipe

  • Beato Buenaventura de Barcelona

  • Beatos Mártires de los Carmelitas
  • Beato Juan Gabriel Perboyre, Mártir
  • San Nicolás de Tolentino

    Patrono de las almas del purgatorio, predicador.

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    (1235 -1305)

    Fiesta: 10 de Septiembre

    Nació en 1235 en la aldea de San Ángelo en Marca de Ancona, siendo el primogénito de la familia. Siendo niño se une a los eremitas agustinos.
    Fue ordenado sacerdote. Tras 30 años de vida pastoral, muere el 10 de septiembre de 1305.

    Sobre su tumba se erigió una basílica donde se siguieron realizando milagros.

    En el cuarentavo año después de su muerte, su cuerpo incorrupto fue expuesto a los fieles. Durante esta exhibición los brazos del santo fueron removidos, por un hermano lego separó secretamente los brazos de la reliquia y así se inició una serie de extraordinarios derramamientos de sangre que fueron presenciados y documentados. Fué encontrado y seriamente reprendido cuando un copioso flujo de sangre delató el acto sacrílego, suceso que fue aceptado como milagroso por el Papa Benedicto XIV

     

    El Cuerpo Incorrupto de San Nicolás de Tolentino El Cuerpo Incorrupto de San Nicolás de Tolentino

    El santuario no tiene pruebas documentadas respecto a la identidad del individuo que le amputó los brazos al santo, aunque la leyenda se ha apropiado del reporte de que un monje alemán, Teodoro, fue quien lo hizo; pretendiendo llevárselos como reliquias a su país natal. Sin embargo, sí se sabe con certeza que un flujo de sangre fue la señal del hecho y fue lo que provocó su captura. Un siglo después, durante el reconocimiento de las reliquias, encontraron los huesos del santo, pero los brazos amputados se hallaban completamente intactos y empapados en sangre. Estos fueron colocados en hermosas cajas de plata, cada uno se componía de un antebrazo y una mano.

     

    Sus restos se conservan en la Basílica de San Nicolás, en Tolentino (Italia), y se rinde culto especial en lugares como Adra (Almería), Tortuera (Guadalajara) o Cas Concos (Baleares).

    SAN NICOLÁS DE TOLENTINO, Confesor

    Nicolás de Tolentino, Santo
    Presbítero, 10 de septiembre
    Patrono de las almas del purgatorio
    “Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

    “Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

    San Nicolás de Tolentino nació en Castel Sant´ Angelo, el actual Sant´ Angelo in Pontano, en 1245, y murió en Tolentino el 10 de septiembre de 1305.

    Fray Pedro de Monte Rubiano, su biógrafo, nos cuenta que su vida estuvo entretejida de singularísimas experiencias místicas y de hechos prodigiosos, confirmados en el proceso de canonización, que se abrió a los veinte años de su muerte y concluyó en 1446. En ese proceso fueron declarados auténticos 301 milagros.

    A San Nicolás de Tolentino lo invocan los que sufren injusticias, o están en peligro de perder la vida o la libertad, y también se lo invoca como protector de la maternidad y la infancia, de las almas del purgatorio, de la buena muerte, y hasta contra los incendios y las epidemias.

    Fue asceta, austero pero no excéntrico, riguroso consigo mismo, pero dulce y atento con todos. En 1256 entró donde los agustinos y se ordenó en 1269 en Cingoli; durante seis años peregrinó por varias ciudades y después fijó su residencia en Tolentino en donde ejerció su apostolado sobre todo en el confesionario. Su santificación personal maduró en la sombra, haciendo fructificar los recursos espirituales que le brindaba la vida religiosa: la obediencia incondicional, el absoluto desapego de los bienes terrenales y la profunda modestia. Así se santificó, y al final de su vida pudo exclamar: “Veo a mi Señor Jesucristo, a su Madre y a San Agustín que me dicen: Muy bien, siervo bueno y fiel”.

    Aunque no se notaba exteriormente la penitencia a la que se sometía, sabemos por el testimonio de sus cohermanos que cuatro días a la semana su alimento consistía en sólo pan y agua, y los otros tres días no tocaba alimentos sustanciosos como carne, huevos, o fruta. No dormía sino tres o cuatro horas y el resto lo dedicaba a la oración.

    Después de largas horas que pasaba en el confesionario, se dedicaba a visitar a los pobres, a los que les llevaba, con el permiso de sus superiores, ayudas materiales en los casos más urgentes. Los prodigios que hizo en vida y sobre todo después de la muerte tenían la finalidad de aliviar las miserias humanas.

    Cuarenta años después de su muerte, fue encontrado su cuerpo incorrupto. En esa ocasión se le quitaron los brazos y de la herida salió bastante sangre. De esos brazos, conservados en relicarios de plata desde el siglo XV, ha salido periódicamente mucha sangre. Esto contribuyó a la difusión de su culto en toda Europa y en América.

    10 de septiembre

    SAN NICOLÁS DE TOLENTINO,  
    Confesor

    He aprendido a estar contento con lo que tengo, sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:todo lo he probado y estoy ya hecho a todo. (Filipenses, 4, 11-12).

    He aprendido a estar contento con lo que tengo, sé vivir en pobreza y sé vivir en abundancia:todo lo he probado y estoy ya hecho a todo. (Filipenses, 4, 11-12).

    San Nicolás vivió mucho tiempo en Tolentino, ciudad de Italia, y la ilustró con su muerte. A pesar de sus increíbles austeridades en la Orden de los Ermitaños de San Agustín, siempre tenía la sonrisa en los labios. Seis meses antes de su muerte, oía todas las noches los conciertos de los ángeles. Medita tres hermosas palabras de este santo: «El corazón que una vez gustó de Dios, ya nada encuentra en la tierra que le plazca; no hay que amar la vida, sino porque nos conduce a la muerte; en poco tiempo podemos ganar la eternidad». Murió en 1315, a los 70 años de edad.

    MEDITACIÓN – TRES CONSEJOS PARA VIVIR
    FELIZ CADA CUAL EN SU ESTADO

       I. Vive feliz y contento en la posición en que Dios te ha colocado. No seas de aquellos que se ingenian en hacerse desgraciados, sea exagerando los males que les acaecen, sea comparando sus desventuras imaginarias con la aparente felicidad de los demás. Dios te ha puesto en este estado, permanece en él, vive en él contento y alegre, Dios lo quiere. Salom6n ha dicho con razón: He reconocido que nada mejor había que alegrarse y hacer el bien durante nuestra vida.

       II. Conténtate con la fortuna y talentos naturales que Dios te ha dado, y no desees más. Dios sabe lo que has menester; acaso te habrías condenado si tuvieses más ingenio, más salud o más bienes materiales. La dicha no reside ni en la ciencia, ni en la opulencia ni en los otros bienes de este mundo; existe en la posesión de Dios. No son las riquezas las que hacen feliz, sino Dios, que es la verdadera riqueza de nuestras almas. (San Agustín).

       III. Conténtate también con los bienes que hayas recibido en el orden de la gracia, y no te atormentes inútilmente en desearlos mayores. Emplea como es debido los favores que te acuerda Dios, y los talentos que te ha confiado; no pide otra cosa de ti. Piensa, para suavizar; tus sufrimientos, que has merecido el infierno por tus pecados, y llora continuamente los desórdenes de tu vida pasada. La verdadera compunción atrae la gracia y produce el gozo del alma, y las lágrimas de la penitencia son inmensamente más dulces que los goces de los pecadores.

    La conformidad con la voluntad de Dios – Orad
    por los afligidos.

    ORACIÓN

       Señor, escuchad favorablemente las humildes súplicas que os dirigimos en la solemnidad de vuestro confesor San Nicolás de Tolentino, a fin de que, no poniendo nuestra confianza en nuestra justicia, seamos socorridos por los ruegos de aquél que os fue agradable. Por J. C. N. S. Amén.

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    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    10 de Septiembre

  • San Nicolás de Tolentino, Confesor
  • San Pedro Mezonzo, Obispo y Confesor
  • San Auberto, Obispo de Avranches
  • San Nemesiano y Compañeros, Mártires
  • Santa Pulqueria, Virgen
  • San Teodardo, Obispo de Maestricht
  • San Salvio, Obispo de Albi
  • Mártires de Japón III
  • Beato Apolinar Franco, Mártir en Japón
  • Beato Francisco de Buenaventura, Mártir en Japón
  • Beato Pablo de Santa Clara, Mártir en Japón
  • Beato Vicente de San José, Mártir en Japón
  • Beato Ricardo de Santa Ana, Mártir en Japón
  • Beato Carlos Spinola, Mártir en Japón
  • Beata Lucía de Freitas, Mártir en Japón
  • Beata Inés Takeya, Mártir en Japón
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    9 de Septiembre

  • Nuestra Señora de Aránzazu, Patrona de Guipúzcoa (España)
  • San Gorgonio, Mártir 
  • San Pedro Claver, Confesor
  • Santa María de la Cabeza, Viuda
  • San Kiriano o Querian, Abad de Clonmacnois 
  • San Isaac o Sahac I, Katholikós de los Armenios 
  • San Audrómaro o Audemaro u Omer, Obispo de Thérouanne 
  • Beata Serafina Sforza, Penitente

  • Beata Luisa de Saboya, Viuda
  • La Natividad de la Santísima Virgen María

    María nacida de estirpe real resplandece hoy; y por sus plegarias pedimos con toda la devoción de nuestra alma y de nuestro corazón ser ayudados. (Vísperas del día)

    María nacida de estirpe real resplandece hoy; y por sus plegarias pedimos con toda la devoción de nuestra alma y de nuestro corazón ser ayudados. (Vísperas del día)

    FIESTA DE LA NATIVIDAD DE LA SMA. VIRGEN

    Entonces me dio orden el Creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel". Eclo. 24:8

    Entonces me dio orden el Creador del universo, el que me creó dio reposo a mi tienda y me dijo: "Pon tu tienda en Jacob, entra en la heredad de Israel". Eclo. 24:8

    8 de septiembre

    NATIVIDAD DE LA
    SANTÍSIMA VIRGEN
    MARÍA

    Bienaventurado el seno que llevó a Jesús,y los pechos que lo alimentaron (San Lucas, 11, 27).

    Bienaventurado el seno que llevó a Jesús,y los pechos que lo alimentaron (San Lucas, 11, 27).

     

    Las plegarias y las lágrimas de San Ana le merecieron, después de veinte años de esterilidad, la gloria de dar al mundo a la Bienaventurada Virgen María. He aquí la aurora mensajera del Sol de justicia: demonios, retiraos al infierno; ángeles, regocijaos: pronto los justos ocuparán los lugares abandonados por los ángeles rebeldes. Hombres, triunfad: María ha nacido para ser la Madre de Dios que será vuestro Hermano y vuestro Redentor. Almas santas que gemís en el limbo, consolaos: la puerta de vuestra prisi6n muy pronto será abierta por el Hijo de la que acaba de nacer.

      MEDITACIÓN SOBRE LA NATIVIDAD DE MARÍA

       I. Considera las mercedes con que Dios honra a María el día de su dichoso nacimiento. El Padre eterno, que la consideraba como Hija suya, le dio el nombre de María; la hizo Soberana del cielo y de la tierra, Reina de los ángeles y de los hombres. El Verbo eterno la eligi6 para ser su Madre; dióle a todos los hombres como hijos adoptivos, con pleno poder para acordar la gloria eterna a los que la sirvan fielmente. El Espíritu Santo colmó de gracias a su divina Esposa. Regocíjate con Maña por todos estos favores.

       II. Maña responde a los beneficios del Señor con los sentimientos del más vivo agradecimiento. Dotada, desde su primer instante, del uso de razón, se sirve de ella para adorar al Padre eterno: se humilla a la vista del honor que el Verbo encarnado le hace al elegirla por Madre suya: ofrece su corazón por un acto de amor al Espíritu Santo, su divino Esposo. Haz tú, por lo menos hoy, lo que hizo Maña en el día de su Natividad. Adora al Padre eterno, humíllate delante de Jesús, da tu corazón al Espíritu Santo.

       III. ¿Qué harás tú para honrar a Maña en el día de su Natividad? Respétala, porque es todopoderosa en el cielo y en la tierra. Ámala, porque es la Madre de Jesucristo, y la nuestra por adopción. Ten confianza en Ella, porque es la Madre de los predestinados. Sé su fiel y constante servidor, como fue Ella la constante y fiel Esposa del Espíritu Santo. Imita, durante tu vida, lo que Ella hizo el día de su nacimiento. En medio de las olas del siglo, debemos refugiarnos junto a María y regular nuestra vida según sus ejemplos. (San Epifanio).

    La devoción a la Santísima Virgen – Orad
    por las congregaciones de la Santísima Virgen.

    ORACIÓN

       Dignaos, Señor, conceder a vuestros servidores el don de la gracia celestial, a fin de que la solemnidad del Nacimiento de la Virgen Bienaventurada, cuyo alumbramiento ha sido para nosotros el principio de la Salvaci6n, nos obtenga un acrecentamiento de paz. Por J. C. N. S. Amén.

    SOBRE LA NATIVIDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN:

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    8 de Septiembre

  • Natividad de la Santísima Virgen María
  • Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba
  • Nuestra  Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela
  • Nuestra Señora de Covadonga, Patrona de Asturias (España)
  • Nuestra Señora de la Peña de Francia
  • San Sergio I, Papa
  • Santos Adrián y Compañeros, Mártires
  • Santa Natalia, Viuda 
  • Santa Ricarda, Viuda 
  • Beato Alano de la Roche, Fraile Dominico
  • San Corbiniano, Obispo
  • Santos Eusebio, Nestabo, Zenón y Néstor, Mártires 
  • San Disibodo, Obispo y Confesor
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    7 de Septiembre

  • Nuestra Señora de la Almudena, Patrona de Madrid
  • Santa Regina o Reina, Virgen y Mártir
  • San Clodaldo, Abad
  • San Sozonte, Mártir
  • San Anastasio el Batanero, Mártir
  • San Juan de Nicomedia, Mártir
  • Santos Alcmundo y Tilberto, Obispos de Hexham
  • Beatos Marcos, Esteban y Melchor, Mártires
  • Beatos Juan Duckett y Rafael Corby, Mártires
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    6 de Septiembre

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    5 de Septiembre

  • San Lorenzo Justiano, Patriarca de Venecia
  • Santos Rómulo, Eudoxio, Zenón, Macario y 1104 Compañeros, Mártires
  • San Bertino, Abad
  • Santa Raisa o Iraida, Virgen y Mártir
  • San Victorino, Mártir
  • Santa Obdulia, Virgen y Mártir
  • Santos Urbano, Teodoro, Menedemo y Setenta Compañeros, Mártires 
  • San Herculano, Mártir

  • San Avito, Obispo de León

  • Beato Gentil, Mártir

  • Beato Raimundo o Ramón Lull, Mártir
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    4 de Septiembre

  • Santa Rosalía, Virgen
  • San Bonifacio I, Papa
  • Santa  Rosa de Viterbo, Virgen
  • San Marino, Eremita
  • Santa Ida de Herzfeld, Viuda
  • Santa Irma, Condesa de Süchtein
  • Santos Marcelo y Valeriano, Mártires
  • San Moisés, Antiguo Testamento
  • Beato Justino  Jacobis, Obispo
  • Beato Ghebra Miguel, Mártir
  • Beata Catalina de Racconi, Virgen
  • SAN PIO X – EL ÚLTIMO PAPA SANTO

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    «Y no exageraría quien los incluyese entre los peores adversarios de la Iglesia. Pues, como hemos dicho, no desde fuera, sino dentro mismo de la Iglesia llevan a cabo su perversa actividad; por eso, el peligro se encuentra metido en las venas y en las entrañas de la Iglesia; con mucha mayor eficacia dañina, puesto que conocen tan íntimamente a la Iglesia. A todo esto se añade que no atacan las ramas o los retoños, sino las raíces mismas: la fe y sus más profundas fibras. y una vez dañada esta raíz de inmortalidad, intentan propagar el virus por todo el árbol, de tal manera, que no hay aspecto de la verdad católica en donde no pongan su mano y que no traten de corromper. Emplean tales tácticas para hacer daño, que no se encuentran otras más malvadas ni más insidiosas: son una mezcla de racionalista y católico, tan hábilmente presentada, que con facilidad engañan a los incautos; y son hasta tal punto osados, que no hay consecuencia que les detenga o que no mantengan con firme obstinación. Además, suelen llevar una vida llena de actividad, con gran dedicación al estudio, y unas costumbres intachables que les atrae la estima de todos, lo cual es muy adecuado para engañarles. Pero lo que hace pensar que no tienen remedio es que tienen el espíritu tan absorbido por sus doctrinas, que no admiten ninguna autoridad ni aceptan ningún freno; y como obran con conciencia errónea, creen que es celo por la verdad lo que en realidad sólo es efecto de la soberbia y de la obcecación. PASCENDI»

    SAN PÍO X,Papa

    3 DE SEPTIEMBRE

    San Pío X

    Anuncié tu justicia en magna asamblea; no cohibiendo a mis labios: Señor, Tú lo sabes. No escondí tu justicia en mi corazón; pregoné tu fidelidad y tu auxilio. 

     Salmo 39,10-11

    S. Pio X, Papa y Confesor

    José Sarto, un día Pío X nació en Riese, junto a Venecia el 2 de Junio de1835, en una familia modesta pero muy cristiana. Su claro ingenio, su buena índole, su trabajo y piedad le conquistaron siempre el aprecio general. Fué poco a poco ascendiendo de humilde seminarista a coadjuntor, párroco, siendo pronto nombrado obispo de Mantua y luego y luego Patriarca y Cardenal de Venecia, hasta subir, aunque mucho lo repugnase su humildad, al solio Pontificio en 1903.

     

    En el trato con el Papa se palpaba la santidad, y la llama del celo sagrado se manifestó en seguida en una actividad múltiple y en críticas circunstancias para la Iglesia Romana, combatida en sus dogmas por el Modernismo, amasijo de todos los errores, y por el crudo materialismo.

     

    Pero obtuvo en él la primacía lo que realmente es lo primero y principal, el culto divino, disponiendo en seguida una reforma litúrgica que comenzó por el canto en el Templo sagrado.

     

    Luego siguió el impulso hacia Cristo eucarístico con el Decreto de la Comunión frecuente y aun diaria, sin miedos jansenistas.  Codificó asimismo el Derecho ecleciástico, dando a la Iglesia el Código Canónico.  La provecta edad, los trabajos y, finalmente, la Guerra Europea del 14, que no pudo evitar eon todos sus esfuerzos, acabaron con su vida, abriéndole las puertas de la vida el 20 de agosto de 1914, siendo canonizado en 1954.

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1673.

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

    3 de septiembre

    SAN PÍO X,(*)
    Papa

    _pio_X

    San Pío X está muy reciente en el amor de la Iglesia. Aún perdura el grato recuerdo de su memoria -no hace cincuenta años que nos dejó- como el perfume que llena las naves del templo después de una solemne ceremonia religiosa. San Pío X es algo muy reciente en la Iglesia. Reciente su elevación a los altares por Pío XII, y más reciente la visita de su cuerpo a la bella Venecia en cumplimiento de una vieja promesa hecha a sus amados diocesanos:

    -Vivo o muerto volveré a Venecia.

       En la basílica de San Pedro de Roma un sencillo y hermoso sepulcro guarda sus restos. Este sepulcro es hoy día uno de los lugares vivos de la oración. Nunca faltan allí el recuerdo de las flores secas y la plegaria de los romanos y cuantos católicos visitan el templo de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

       Hay otra presencia más viva y fecunda de San Pío X. Presencia de alma a alma, que es como la gracia de su intercesión ante Dios. Cuántos sacerdotes de nuestros días se miran en el rostro de San Pío X y sacan de su ejemplo el impulso de un sacerdocio verdaderamente santo. Me parece que este hecho no se podía escapar de mis líneas al trazar su semblanza, y que debía hacer constancia de él para las nuevas generaciones de hijos de Dios que nos sucedan.

       San Pío X ha dado jornadas de inmensa gloria de Dios a su Iglesia del siglo XX. 

       Su figura noble y bondadosa es algo muy cercano que cuelga de la pared de nuestro despacho o se esconde en las páginas de nuestro breviario.

       En muy pocas palabras nos resume su vida la lápida de su sepulcro: 

       «Pío Papa X, pobre y rico, suave y humilde, de corazón fuerte, luchador en pro de los derechos de la Iglesia, esforzado en el empeño de restaurar en Cristo todas las cosas.»

       San Pío X nació en Riese, humilde pueblo del norte de Italia, el 2 de junio de 1835. El nombre de bautismo era José Melchor Sarto. Sus padres se llamaban Juan Bautista Sarto y Margarita Sansón. Tuvieron diez hijos, de los cuales vivieron ocho. 

       Juan Bautista era alguacil del ayuntamiento de Riese. En su oficio entraba hacer la limpieza de la casa-ayuntamiento y los recados del alcalde. Por todo ello recibía cincuenta céntimos diarios.

       Los padres de San Pío X eran pobres, pero muy piadosos. Sobre todo, su madre.

       «Siendo Beppi Sarto -dice René Bazin-, hijo de padres tan cristianos, no podía dejar de amar a la Iglesia, a los oficios, al cura, al cielo, del que se aparta a tantos niños.

       Vistió muy pronto la sotana de acólito y empezó a decir que deseaba ser sacerdote.

       A los once años hizo la primera comunión. Uno necesariamente tiene que pensar aquí en el amor con que recibiría a Jesús Eucaristía aquel niño que un día Papa iba a abrir de par en par las puertas del sagrario a los pequeños.

       El cura de Riese, que se llamaba don Tito Fusarini, conocía muy bien a Beppi y decía de él:

       -Es el alma noble de este país.

       Todos los niños saben que para ser sacerdote hay que saber latín. También lo sabía el pequeño Beppi. Para ello tuvo que ir a Castelfranco, a siete kilómetros de Riese. Y después, al seminario de Padua. Antes hay que conseguir una beca. De esto se encarga el cura de Riese, quien un día llama con bastante misterio al muchacho y le dice:

       -«De rodillas, Beppi, y da gracias a Dios, que, seguramente, tiene algún designio para ti: pronto entrarás en el seminario, y, como yo, tú también serás sacerdote.»

       -José Sarto fue siempre un estudiante aventajado. Junto a las notas de los archivos del seminario de Padua se ha conservado este juicio: «Discípulo irreprochable; inteligencia superior; memoria excelente; ofrece toda esperanza».

       Fue ordenado sacerdote el 18 de septiembre de 1858 en la catedral de Castelfranco. Al día siguiente canta su primera misa en Riese, ante las lágrimas y gozo de su madre y sus hermanas.

       Don José era un sacerdote de buena estatura, muy delgado, pero de fuerte osamenta y estaba dotado de un rostro encantador, La frente, alta; los cabellos, abundantes y echados hacia atrás; los labios, finos; las mejillas y el mentón sólidamente modelados. Pero, sobre todo, un alma que iluminaba todos sus rasgos del cuerpo con una mirada de pureza, de suavidad, que se transparentaba en sus ojos. Alguien dirá más tarde de Pío X: 

       «Todo corazón recto vuela hacia él.»

       Y después de la primera audiencia que como Papa concedió al cuerpo diplomático, preguntaban éstos al cardenal Merry del Val:

       -Monseñor, ¿qué tiene este hombre que atrae tanto?

       La vida sacerdotal de don José Sarto empieza como coadjutor de Tómbolo y termina en la cátedra de Pedro. Se puede decir que pasó por la mayoría de los cargos por que puede pasar un eclesiástico. Un estupendo aprendizaje brindado por la Providencia al hijo del humilde alguacil de Riese.

       Hay una hermosa anécdota de sus tiempos de cardenal de Venecia. Nos la cuenta don José María Javierre en su estupenda vida de San Pío X.

       Al patriarca de Venecia, la ciudad más bella del mundo, le gustaba jugar alguna que otra vez una partidita a los naipes. Esta tarde son cinco amigos en torno a la mesa. Una niebla espesa cubre los canales y apenas se divisan las luces movedizas de las góndolas. Dentro se está bien al calorcillo de la estufa. Se acaba la partida y Rosa, la hermana del cardenal ha traído unas tacitas de café. Brota la charla festiva.

       -De todos modos -bromea el cardenal-, me dará mucha pena dejar Venecia. Sí, porque pronto se cumplirá mi fecha. Cada nueve años cae una hoja de mi calendario. Fui nueve años coadjutor de Tómbolo. Nueve años párroco de Salzano, y otros nueve, canónigo de Treviso. Nueve años goberné Mantua como obispo. ¿Qué me harán al terminar mis nueve años de patriarca en Venecia? ¿Papa? Porque otra solución no veo.

       Ríen todos. El patriarca está firmemente convencido de que sus días terminarán en Venecia.

       Pero Dios ha dispuesto otra cosa. A los nueve años es elegido Papa y tiene que dejar su amada Venecia.

       El Papa ha muerto. León XIII, el anciano y sabio pontífice acaba de morir. Los cardenales de todo el mundo se han reunido en Roma para elegir al nuevo Papa. Al lado del cardenal Sarto está el cardenal Lecot, arzobispo de Burdeos, quien le pregunta en francés:

       -Vuestra eminencia es, sin duda, arzobispo en Italia. ¿De qué diócesis?

       -No hablo francés -responde Sarto en italiano.

       -¿De qué diócesis sois arzobispo? -pregunta ahora en latín, el cardenal francés.

       -Soy patriarca de Venecia.

       -¿Y no habláis francés? Por tanto no sois papable, pues el Papa debe hablar francés.

       -Cierto, eminencia, no soy papable. Gracias a Dios.

       A pesar de no saber francés fue elegido Papa. Se resistió cuanto pudo, pero finalmente tuvo que rendirse a lo que claramente era la voluntad de Dios.

       El cardenal Oreglia, decano del Sacro Colegio y camarlengo de la Santa Romana iglesia, se acerca al trono del patriarca de Venecia para recibir su aceptación del Sumo Pontificado:

       -¿Aceptas la elección que acaba de hacerse de tu persona, en calidad de Papa?

       Un momento de silencio, y el elegido contesta:

       -Que ese cáliz se aparte de mí. Sin embargo, que se haga la voluntad de Dios.

       La contestación no fue considerada válida y el cardenal decano insiste:

       -¿Aceptas la elección que acaba de ser hecha de tu persona, en calidad de Papa?

       -El cardenal Sarto contesta:

       -Acepto, como una cruz.

       -¿Cómo quieres ser llamado?

       -Puesto que debo sufrir, tomo el nombre de los que han sufrido: me llamaré Pío.

       -El 4 de octubre de 1903 publica Pío X su primera encíclica que empieza por las palabras E supremi apostolatus cathedra. En ella va el programa de todo su pontificado: Restaurar todas las cosas en Cristo.

       «Puesto que plugo a Dios  -dice- elevar nuestra bajeza hasta esta plenitud de poder, Nos sacamos ánimo de Quien nos conforta, y poniendo manos a la obra, sostenido por la fuerza divina, Nos declaramos que nuestro fin único, en el ejercicio del Sumo Pontificado, es restaurar todo en Cristo, a fin de que Cristo sea todo y esté en todo…»

       Pío X, intrépido y manso, va a dar a la Iglesia de Cristo uno de los pontificados más fecundos de toda la historia. Pío X es el papa de la Eucaristía, de la codificación del Derecho canónico, de la condenación del modernismo y restaurador de la música sacra. Cada una de estas empresas es suficiente para hacer glorioso a un pontificado.

       San Pío X abrió las puertas del sagrario a los niños. El jansenismo había propagado un concepto de Dios demasiado severo. Exigía una pureza extraordinaria para acercarse a comulgar. A los niños no se les permitía hacerlo hasta los doce años o más. Y una vez hecha la primera comunión, las restantes se distanciaban mucho.

       Pío X señaló los siete años como edad normativa para la primera comunión. Basta —decía— que los niños conozcan las verdades fundamentales de la fe y sepan distinguir este pan divino del otro pan.

       Una dama inglesa presentó su chiquitín a Pío X pidiéndole la bendición.

       -¿Cuántos años tiene?

       -Cuatro, Santidad, y espero que dentro de poco pueda él recibir la comunión.

       -¿A quién recibirás en la comunión?

       -A Jesucristo.

       -¿Y Jesucristo, quién es?

       Es Dios -contestó el pequeño sin titubeos.

       -Tráigamelo mañana -dijo a la madre, y yo mismo le daré la comunión.

       Uno de los problemas más difíciles de su pontificado fue la condenación del modernismo. Este le costó la encíclica Pascendi, probablemente la más importante de San Pío X. En ella califica a estas doctrinas como «el punto de cita de todas las herejías». Era un ataque sutil a la revelación y sentido sobrenatural del catolicismo. Algo muy peligroso por salir del mismo seno de la Iglesia y minar los fundamentos de nuestra santa religión. Influenciados por las corrientes filosóficas en boga daban una interpretación enteramente natural y racionalista de las verdades religiosas, Hizo falta el instinto sobrenatural de un santo y toda la fortaleza del espíritu de Dios para desenmascarar y afrontar al modernismo.

       Fueron días de tormenta para la barca de Pedro. No era fácil ver claro entonces. Hoy, en cambio, todos vemos claro la certeza con que obró el Papa.

       Otra gran empresa de San Pío X fue la codificación del Derecho canónico.

       En una audiencia con monseñor Gasparri, uno de los canonistas más eminentes del momento, le dice el Papa:

       -Seguramente, es posible la codificación del Derecho canónico.

       -Sí, Santo Padre.

       -Pues bien, hágala usted.

       No pudo ver esta obra terminada. El día de Pentecostés de 1917 promulgaba Benedicto XV esta gran obra legislativa.

       Escogió el nombre de Pío porque así se habían llamado los papas que habían sufrido mucho. No se equivocó; tuvo que sufrir mucho. El mayor sufrimiento le vino de Francia, la hija mayor de la Iglesia.

       El 6 de diciembre de 1905 el Parlamento francés votó la ley de separación entre la Iglesia y el Estado. Era el laicismo para el pueblo francés y la pobreza para la Iglesia de Francia.

       El 11 de febrero de 1906 se dirigía el Papa a los cardenales, obispos, clero y pueblo de Francia:

       «Tenemos la esperanza, mil veces cumplida, de que jamás Jesucristo abandonará a su Iglesia, y jamás la privará de su apoyo indefectible. No podemos temblar por el futuro de la Iglesia. Su fuerza es divina… y contamos con experiencia de siglos.»

       El catolicismo francés cuenta en nuestros días con un magnífico florecimiento. Sin duda que Pío X no tiene en ello la menor parte.

       Don José María Javierre tiene en su vida de Pío X un capítulo extraño y simpático. Se titula «Los defectos de Pío X». Acaso sea la única vida de santos que tiene ese capítulo, aunque lo deberían de tener todas. Así nos daríamos perfectamente cuenta de lo que les costó llegar a la santidad y nos animaríamos a imitarlos.

       Allí se nos cuenta que José Sarto era de un temperamento fuerte y que en un momento de intenso dolor de muelas dio un tortazo a su hermana Rosa.

       A cargo de su ironía se cuentan bastantes anécdotas. De no ser santo, hubiese sido mordaz e insoportable. Pero la santidad despejó totalmente este peligro.

       La gente empezó a equivocarse cariñosamente y a llamarle Papa Santo. El corregía inmediatamente:

       -No Papa Santo, sino Papa Sarto.

       Esa santidad suya se reflejaba en su rostro, en sus palabras, en su espíritu de oración y en su incansable sentido apostólico. Cuantos le trataron de cerca aseguraban que acababan de ver a un santo. En vida se le atribuían milagros.

       Su blanca figura de Papa era la encarnación de la mansedumbre y el sentido sobrenatural.

       La Iglesia ha reconocido oficialmente su santidad. El 29 de mayo de 1954 es elevado al honor de los altares por Su Santidad Pío XII.

     MARCOS MARTÍNEZ DE VADILLO   

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    3 de Septiembre

  • San Pío X, Papa
  • Santa Serapia, Serafina o Serafia, Virgen y Mártir
  • Santa Cutburga, Abadesa de Winborne, Viuda
  • Santa Coenburga, Viuda y Religiosa
  • Santa Hildelita, Abadesa de Barking, Virgen
  • Santa Febes
  • San Simeón Estilita El Joven, Eremita
  • San Egulfo, Mártir
  • San Mansueto, Obispo de Toul
  • San Martín de Hinojosa, Monje
  • Santas Eufemia, Dorotea, Tecla y Erasma, Vírgenes y Mártires
  • Santos Zenón y Caritón, Mártires
  • Beatos Antonio Ixida y sus Compañeros, Mártires
  • Beato Andrés de Borgo San Sepolcro, Confesor
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    2 de Septiembre

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    1 de Septiembre

  • Nuestra Señora de los Remedios, (En Méjico) 
  • San Gil, Abad
  • San Lupo o Leu, Obispo de Sens
  • Los Doce Hermanos Mártires
  • Santa Venera o Verena, Virgen
  • San Gedeón, (Ant. Testamento)
  • San Josue, (Ant. Testamento)
  • Santos Vicente y Leto, Mártires 
  • San Prisco de Capua, Mártir
  • San Terenciano, Obispo y Mártir
  • San Sixto, Discípulo de San Pedro
  • Beatos Juan de Perugia y Pedro de Saxoferrato, Mártires
  • Beata Juana Soderini, Virgen
  • Beato Gabra Mikael, Mártir
  • San Ramón

    SAN RAMÓN NONATO

    31 DE AGOSTO

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    S. Ramón Nonato, Confesor

    San Ramón, o Raimundo, Nonato es una de Ias más preclaras glorias de la Orden de la Merced.

    Fué extraído del vientre de su madre difunta, de donde el sobrenombre de Nonato. Oriundo de una piadosa familia catalana, ingresó en la nueva Orden de N. Señora de la Merced, pasando pronto al África para Iibertar cristianos cautivos de los moros. Habiéndosele acabado el dinero, quedóse él mismo en rehenes para libertar a cierto cristiano cuya fe peligraba; pero encontró medio de predicar a Jesucristo y de convertir a muchos moros; por lo cual se le puso un candado en la boca, perforándole los labios.

    Libertado al fin, sólo sentía se le hubiera arrebatado la palma del martirio que ya tenía por segura.  El papa le nombró cardenal de la Santa Iglesia y murió en el ósculo del Señor junto a Barcelona, el año 1240.

     Alcánzanos, oh bendito libertador de cautivos, una chispita de esa caridad que para con el prójimo tuviste, y comprender que no hay cautiverio tan triste y ominoso como la servidumbre del pecado.

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1670.

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

    31 de agosto

    SAN RAMÓN NONATO, 
     Confesor
    Os habéis hecho partícipes de los que sufrían afrenta y tribulación; os compadecisteis de los que estaban entre cadenas. (Hebreos, 10, 33-34).

    Os habéis hecho partícipes de los que sufrían afrenta y tribulación; os compadecisteis de los que estaban entre cadenas. (Hebreos, 10, 33-34).

    San Ramón pidió a la Santísima Virgen que le hiciese conocer el camino que debía seguir para llegar al cielo; María le ordenó entrar en la Orden recientemente fundada de la Redención de los cautivos (de la Merced). Enviado a Berbería, rescató a gran número de cautivos, y cuando se le agotaron los recursos, se dio a sí mismo en prenda para la libertad de muchos otros. Vuelto a España, fue nombrado cardenal por Gregario IX. Murió en el año 1240, yendo a Roma, donde el Papa lo llamara para utilizarlo en el gobierno de la Iglesia.

      MEDITACIÓN
    SOBRE LA OBLIGACIÓN
    DE SOCORRER A LAS ALMAS
    DEL PURGATORIO

       I. Todos podemos trabajar en la liberación de las almas del purgatorio, que están en una cautividad más cruel que la de los cristianos llevados como esclavos. Puedes tú socorrerlas orando a Dios por ellas, encargando se celebren misas, dando limosnas, practicando alguna mortificación, o sufriendo pacientemente las penas y aflicciones de esta vida con miras a satisfacer por ellas a la justicia de Dios. Puedes prestarles este servicio; ellas no pueden ha cer ya nada por su liberación. Considera los suplicios que padecen.

       II. La justicia te obliga a socorrer a tus padres. que te dejaron tantos bienes; la amistad exige que alivies a tus amigos en su abandono cruel; el agradecimiento te impone la obligación de orar por tus bienhechores; y la caridad. que exige que ames a tu prójimo como a ti mismo, te impone el deber de aliviar a esas almas, como quisieras que se te aliviasen si estuvieras en su lugar. Escucha las quejas que te dirigen.

       III. Si ayudas con tus buenas obras a estas santas almas. Dios hará de modo que contigo se haga otro tanto después de tu muerte. Con todo no te fíes en este auxilio; haz provisión de buenas obras antes de partir de este mundo; lleva tu rescate con tigo y pronto estarás libre; haz penitencia en esta vida. ¡Ah! mucho más dulce es lavar los pecados con las lágrimas de la penitencia. que expiarlos en las llamas del purgatorio.

     

    La caridad
    Orad por los prisioneros.

    ORACIÓN   

       Señor, que habéis dado al bienaventurado Ramón, vuestro confesor, un celo admirable por la redención de los fieles cautivos de los bárbaros, concedednos por su intercesión que, libres de las cadenas de nuestros pecados, cumplamos con perfecta libertad de espíritu todo lo que os sea más agradable. Por J. C. N. S. Amén.

     

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

     

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    31 de Agosto

  • San Ramón Nonato, Confesor
  • Santo Dominguito del Val, Monaguillo y Mártir
  • San Paulino, Obispo de Tréveris
  • San Aidano, Obispo de Lindsfarne
  • Beato Agustín Cennini, Mártir
  • Beatos Lorenzo Merucci y Compañeros, Mártires
  • Beato Juvenal Ancina, Obispo de Saluzzo
  • Sta. Rosa de Lima, Virgen

    30 DE AGOSTO

    Las almas de los justos están en la mano de Dios, y no llegará a ellos el tormento de la malicia.  A los ojos de los insensatos pareció que morían; mas ellos están en paz. Sap.3,1-2 et 3.

    Las almas de los justos están en la mano de Dios, y no llegará a ellos el tormento de la malicia. A los ojos de los insensatos pareció que morían; mas ellos están en paz. Sap.3,1-2 et 3.

    Cien años después de descubierto por los españoles el Nuevo Mundo, nació en Lima la virgen Rosa, la primera flor de santidad que dió a la tierra la América española.

     

         Fecundada por el rocío de la divina gracia, brotaron en ella magníficas flores de virginidad y de paciencia (Or.).  Y en efecto, a los cinco años, hizo ya voto de virginidad, y de tener por único esposo a Jesús (Ep.), tanto que, para evitar el que más tarde le obligaran a casarse, se cortó ella misma su hermosa cabellera. 

     

         Habiendo recibido el hábito de 1a Orden Tercera de Santo Domingo, dióse por entero a la oración y a las más rudas mortificaciones, viniendo a buscarla su divino Esposo a la edad de 31 años (Ev.) († 1617).

     

    ¡Oh virgen gloriosa! difunde por toda la América las dulces fragancias de tu virginidad y heroicas virtudes.

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1668 .

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

    FIESTA DE SANTA ROSA DE LIMA

    PATRONA PRINCIPAL

    DE HISPANOAMÉRICA

    "Como arco que reluce entre nubes de gloria; y como flor de rosas en días de primavera". (Hebreos: IV, 16)

    "Como arco que reluce entre nubes de gloria; y como flor de rosas en días de primavera". (Hebreos: IV, 16)

     

     

    "Iglesia del convento de Santo Domingo en Lima. Cuatro santos recorrieron sus pasillos durante el virreinato español en Perú. Entre ellos, Santa Rosa de Lima. Foto: Vladimir Terán Altamirano.
    «Iglesia del convento de Santo Domingo en Lima. Cuatro santos recorrieron sus pasillos durante el virreinato español en Perú. Entre ellos, Santa Rosa de Lima. Foto: Vladimir Terán Altamirano.

     Foto tomada de: 

    http://news.bbc.co.uk 

     

     

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    30 de Agosto

  • Santa Rosa de Lima, Virgen
  • Santos Félix y Adaucto, Mártires
  • San Pamaquio, Senador Romano
  • San Fantino, Ermitaño
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    29 de Agosto

  • Degollación de San Juan Bautista
  • Santa Sabina, Mártir
  • San Mederico, Abad
  • San Agustín de Hipona

    agustin

     

    «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, mientras no descanse en ti» (Confesiones I,1,1).

    San Agustín, Obispo, Confesor y Doctor

    Tú eres mi pastor y darás cumplimiento a todos mis deseos... (Is. 44:28)

    Tú eres mi pastor y darás cumplimiento a todos mis deseos... (Is. 44:28)

    28 DE AGOSTO 

    Agustín nació en Tagaste (en la Argelia actual), año de 354.  Su madre, Sta. Mónica, lo primero que le enseñó fué a orar; pero él, después de haber gustado de aquellas sabrosas y santas lecciones, dejóse deslizar por la resbaladiza pendiente del mal.  No ofreciéndole Cartago el anchuroso campo de que su genio había menester, se fué a Roma, y luego alcanzó en Milán la plaza de maestro de elocuencia. «Mis maldades, dice él mismo, iban en aumento, cual la bola de nieve que se hace más grande a medida que sigue rodando.» 

     

    Su desconsolada Madre dirigía al cielo continuas plegarias, empapadas en lágrimas, y seguía los pasos todos del hijo. Ambrosio, el santo obispo de Milán, recibióle con bodad y le ilustró en las ciencias divinas. Cierto día, cediendo sin duda a una inspiración del cielo, abrió las Epistolas de S. Pablo y leyó: «No os revolquéis en el vicio y en la impureza, sino revestíos de N.S. Jesucristo.» Entonces acaba Agustín por resolverse, y recibe, a los 33 años, el santo bautismo en la Pascua de 387.

     

    Siete meses después de aquel feliz día, murió Sta. Mónica, pidiendo a su hijo «que se acordara de ella en el altar del Señor»; Y Agustín ordenado sacerdote, ofrecía par su alma el Santísimo Sacrificio. «Señor, exclamaba a menudo, tened piedad de mi madre; ella era buena y perdonaba fácilmente; perdonadle también sus culpas».

     

    Creado Obispo de Hipona a los 41 años, comenzó desde entonces a vivir canónicamente, o sea, vida regular en común con unos cuantos clérigos.

     

    La sublimidad de su ciencia y la llama ardiente de su amor han hecho de este Santo uno de los cuatro grandes Doctores de la Iglesia de Occidente (430).

     

    ¡Oh lumbrera refulgente de la Iglesia de Dios! pide para nosotros algo de esa luz esplendor que te sacó de la sima del error y del vicio, para que también nosotros veamos la antigua hermosura de Dios, siempre nueva, y viéndola,la amemos, y amándola,  gocemos de ella sin fin. Ruega sobre todo por la Orden ilustre que te llama su padre, y que es como tu prolongación en la tierra.

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1622 y 1623.

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

    28 de agosto

    SAN AGUSTÍN, 
     Obispo, Confesor y Doctor

    Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí. (1 Corintios, 15, 10).

    Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí. (1 Corintios, 15, 10).

     

    San Agustín, hijo de un pagano de Numidia, que se convirtió al final de su vida, enseñó primero brillantemente retórica en Cartago, Roma y Milán, don de la lectura de un pasaje de San Pablo lo convirtió y donde San Ambrosio lo bautizó. De vuelta a África, después de haber perdido a Santa Mónica, su madre, en Ostia, retiróse a la soledad, y después fue ordenado sacerdote y llegó a ser obispo de Hipona. Entró en correspondencia con San Jerónimo y fue el azote de los herejes. Toda su vida lloró su juventud hasta humillarse por ella en el libro de las Confesiones. Su poderoso genio y su maravillosa ciencia brillan sobre todo en su célebre obra la Ciudad de Dios. Murió en su ciudad episcopal cercada por los vándalos, en el año 430, a la edad de 75 años.

      MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA DE SAN AGUSTÍN

       I. Este gran santo resistió hasta la edad de 32 años las inspiraciones de la divina gracia. ¿Acaso yo mismo no he resistido a la gracia? ¿Cómo pasé yo mi juventud? ¿He comenzado por fin a amar a Dios con amor profundo y sincero? ¡Cuántas veces he endurecido mi alma y he menospreciado el llamado del Señor! Comencemos a darnos a Dios. Ah Señor, tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. (San Agustín).

       II. San Agustín, primero pecador y hereje, llegó a ser después un gran santo; renunció a sus errores y fue durante todo el resto de su vida, el hijo dócil de aquélla gracia que había perseguido. ¿A qué se debe que no imite yo a San Agustín en su penitencia, ya que lo imité en sus desórdenes? ¿Qué he de esperar de los afanes que me tomo por lucir en el mundo? Habré de morir y abandonar esos honores y esas riquezas; y ¿en qué pararé si no estoy en estado de gracia cuando Dios me llame para dar cuenta de mi vida? ¿A qué fin tienden todos nuestros trabajos? ¿Qué buscamos? (San Agustín).

       III. San Agustín fue el doctor de la gracia; la defendió contra los herejes, explicó su naturaleza y descubrió sus maravillosos efectos. Enseña tú a los demás por qué medios podrán recuperar la gracia de Dios: trabaja en la conversión de los peca dores. Sé tú, a tu vez, discípulo de la gracia, si no puedes ser su doctor; estudia los movimientos que imprime a tu corazón, escucha lo que ella te inspira, obedécela fielmente. Si no haces a la gracia inútil en ti, producirá frutos abundantes. (Orígenes).

     

    El deseo de la conversión
    Orad por las órdenes religiosas.

    ORACIÓN   

       Dios omnipotente, escuchad benigno nuestras súplicas y puesto que os servís permitirnos esperar en vuestra bondad, dignaos, por la intercesión del bienaventurado Agustín, vuestro confesor pontífice, derramar sobre nosotros la abundancia de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    28 de Agosto

  • San Agustín, Obispo, Confesor y Doctor
  • Paulo IV, Patriarca de Constantinopla
  • San Moisés el Negro, Patrono de África
  • San Hermes, Mártir
  • San Julián de Brioude, Mártir
  • Santos Alejandro, Juan III, Patriarcas de Constantinopla
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    27 de Agosto

  • San José de Calasanz, Confesor
  • San Cesáreo de Arlés, Obispo y Confesor
  • Santos Marcelo y Compañeros, Mártires
  • San Siagrio, Obispo de Autún
  • Santa Margarita la Descalza, Viuda
  • Beato Ángel de Foligno, Confesor
  • Beato Gabriel María
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    26 de Agosto

  • San Ceferino, Papa y Mártir
  • San Andrés Huberto Fournet, Confesor
  • Santa Isabel Bichiers des Ages, Virgen
  • Beato Timoteo de Montecchio
  • Beato Tomás Percy, Mártir
  • Beato Bernardo de Offida, Confesor
  • Catedral de San Luis Potosí, México

    Fachada de la Catedral

    Fachada de la Catedral

     

    El altar principal, dedicado a San Luis, Rey de Francia

    El altar principal, dedicado a San Luis, Rey de Francia

    San Luis Rey de Francia

    El Justo florecerá como la palma, y cual cedro del Líbano se multiplicará en la casa del Señor.  Para anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad por la noche. Salmo 91,13-14

    El Justo florecerá como la palma, y cual cedro del Líbano se multiplicará en la casa del Señor. Para anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad por la noche. Salmo 91,13-14

    25 de agosto

    SAN LUIS,
     Rey de Francia

    Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. (San Mateo, 22, 21).

    Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. (San Mateo, 22, 21).

     

    San Luis, rey de Francia, fue dotado de todas las cualidades que hacen a los reyes grandes y a los santos ilustres. Nacido para gobernar a los hombres, fue un héroe en la paz y en la guerra. En toda su vida, según testimonio de su confesor, no cometió ni un solo pecado mortal. De ordinario llevaba un cilicio, y cuando se lo sacaba, daba cuarenta escudos de limosna. El viernes de cada semana ayunaba, se disciplinaba con cadenillas de hierro y ser vía a los pobres con sus propias manos. Dos veces salió de su reino a fin de conquistar Tierra Santa, y en esas expediciones mostró tanta piedad como coraje. Murió en 1270, en África, a la edad de 55 años.

      MEDITACIÓN
    SOBRE SAN LUIS,
    EL REY CRISTIANÍSIMO

       I. San Luis fue verdaderamente rey, pues supo mandar a sus pasiones, sujetar su cuerpo a la razón, y su razón a Dios. Ayunar, llevar cilicio, vivir en medio de la corte una vida tan santa como la de un cenobita, ¿no es acaso ser dueño de sí mismo? Mira a este santo, mira si lo imitas, si tus pasiones están tan sometidas como las de él a la razón. ¿Qué hay más real que un alma sometida a Dios y dueña de su cuerpo? (San León).

       II. San Luis fue el padre de su pueblo. A todo el mundo amaba, hasta a sus enemigos; no podía tolerar a los detractores; él mismo juzgaba en los procesos de los pobres, nada tomaba más a pecho que el trabajar en la salvación de sus súbditos. Agrade ce a Dios, si te ha dado superiores semejantes a este santo rey. Si tú mismo eres superior, acuérdate que debes ser el padre de tus inferiores. ¿Cómo ejerces la caridad con tu prójimo?

       III. Es preciso ser servidor de Dios para ser buen rey. La piedad de San Luis, la honra que tributaba a las santas reliquias, el celo que lo inflamaba por la conversión de los bárbaros, la generosidad cristiana y heroica que puso de manifiesto combatiendo contra los enemigos de Jesucristo, muestran que olvidaba su título de rey para no acordarse sino del de servidor de Dios. Príncipes de la tierra, si no servís a Dios, ¿qué provecho obtendréis en la otra vida de haber aquí empuñado el cetro? La muerte os arrebatará todas vuestras dignidades: la sola gloria que sobrevive a la tumba es la de haber servido bien al Señor. Servir a Dios es reinar.

     

    La piedad
    Orad por los jefes de estado.

    ORACIÓN   

       Oh Dios, que hicisteis pasar al rey San Luis de un reino temporal a la gloria del reino eterno, haced, os lo suplicamos, que, por sus méritos y su intercesión, participemos un día con él de la gloría del Rey de reyes, vuestro Hijo Jesucristo, que vive y reina con Vos en unidad con el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    25 de Agosto

  • San Luis, Rey de Francia 
  • Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, Virgen
  • San Ginés, Comediante y Mártir
  • Santa Patricia, Mártir
  • San Menas, Patriarca de Constantinopla
  • Santa Eva, Abadesa de Coldingham
  • San Gregorio de Utrech, Abad
  • Santa Juana Antide-Touret, Virgen fundadora
  • Iglesia de San Bartolomé en Extremadura

    La Iglesia de San Bartolomé fue construida a mediados del siglo XV siguiendo inicialmente un estilo gótico. Posteriormente fue ampliada a lo largo de los siglos XVI y XVII con un marcado estilo barroco.
    Iglesia de San Bartolomé. Detalle de la fachada.

    Iglesia de San Bartolomé. Detalle de la fachada.

     La torre se construyó posteriormente a mediados del siglo XVIII, siguiendo el estilo barroco de la fachada.

    Torre de la Iglesia de San Bartolomé

    Torre de la Iglesia de San Bartolomé

    Tomado de:  http://www.viajarporextremadura.com

    San Bartolomé Apóstol

    ¡Oh Dios! Veo que honras sobremanera a tus amigos, y que su poderío se acrecienta grandemente. Salmo 138,17

    ¡Oh Dios! Veo que honras sobremanera a tus amigos, y que su poderío se acrecienta grandemente. Salmo 138,17

    24 de agosto

    SAN BARTOLOMÉ,
     Apóstol

     

    Somos embajadores en nombre de Cristo y es Dios mismo quien os exhorta por boca nuestra (2 Corintios 5, 20)

    Somos embajadores en nombre de Cristo y es Dios mismo quien os exhorta por boca nuestra (2 Corintios 5, 20)

    San Bartolomé, Apóstol, llevó el Evangelio a las regiones más bárbaras de Oriente. Penetró hasta las extremidades de las Indias. Después de haber obra do allí numerosas conversiones y sufrido mucho por la causa de Jesucristo, volvió a la gran Armenia. Convirtió allá al rey Polemón, con doce ciudades de su reino. Los sacerdotes de los ídolos excitaron contra él a Astiages, hermano del rey, que lo hizo desollar vivo, después de lo cual fue decapitado. Refiérese que cien veces al día arrodillábase para orar a Dios.

      MEDITACIÓN
    SOBRE SAN BARTOLOMÉ

       I. Para ser un verdadero apóstol, es decir, un embajador. de Cristo, hay que serle fiel, tomar a pecho los intereses de Dios a, costa de los propios. Es lo que hace San Bartolomé deja él todo para seguir a Jesucristo, para predicar su Evangelio; sacrifica sus placeres, sus intereses; hasta da su vida para ganarle almas y extender su reino. ¿Qué haces tú por la gloria de Jesucristo y por la salvación de las almas? Esto es sin embargo lo más agradable a Dios que puedes hacer.

       II. Un embajador debe estar perfectamente instruido acerca de lo que quiere su príncipe, a fin de hacer su voluntad en todo. San Bartolomé ora a Dios cien veces al día, para saber cuál es la voluntad de Jesucristo, para implorar sus luces y su auxilio. Trabajes lo que trabajes, si tus acciones no están con formes con las miras de Dios, pierdes tu tiempo. ¿Cuántas veces rezas al día y cómo lo haces? Dios mío, ¡que se cumpla en mí vuestra santa voluntad!

       III. Un embajador ha menester de prudencia para llevar a buen término los negocios de su señor; necesita valor para resistir a sus enemigos y dar su vida, si es preciso. San Bartolomé poseyó ambas cualidades. ¿Las tienes tú? Eres tan prudente en las cosas de este mundo, y un niño en las atinentes a tu salvación. Nada te resulta costoso cuando están en juego tus intereses, y el menor obstáculo te detiene cuando se trata de la gloria de Dios. ¡Ah! ¡cuán pocos verdaderos obreros apostólicos existen hoy! ¿Adónde se fue el espíritu de los apóstoles? ¿Dónde están la humildad, los trabajos, el celo de la primitiva Iglesia? (San Bernardo). 

     La paciencia
    Orad por la India.

    ORACIÓN   

       Dios omnipotente y eterno, que nos inspiráis santa fe en la solemnidad del Apóstol San Bartolomé, os suplicamos que concedáis a vuestra Iglesia que ame lo que él ha creído y que predique lo que él ha enseñado. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    23 de Agosto

  • San Felipe Benicio, Confesor
  • Santos Claudio, Asterio, Neón, Donina y Teonila, Mártires
  • San Eugenio, Obispo
  • Beato Santiago de Bevagna, Abad
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    22 de Agosto

  • Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen
  • San Sinforiano, Mártir
  • San Timoteo, Mártir
  • San Hipólito, Mártir
  • San Sigfrido, Abad de Wearmouth
  • San Andrés de Fiésole, Abad
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    21 de Agosto

  • Santa Juana Francisca Frémyot de Chantal, Viuda
  • Santos Lusorio, Ciselio y Calmerino, Mártires
  • Santos Bonoso y Maximiano, Mártires
  • San Sidonio Apolinar, Obispo de Clermont
  • San Bernardo de Aleira y sus Hermanas, Mártires
  • Beata Humbelina, Matrona
  • Beato Bernardo de Tolomei, Abad
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    17 de Agosto

  • San Mammes, Mártir
  • San Jacinto, Confesor
  • San Liberato y Compañeros, Mártires
  • Santa Clara de Montefalco, Fundadora
  • Beato Santiago de Savigliano, Confesor
  • Beato Ángel Agustín de Florencia, Confesor