Archivo del Autor: Ortodoxia Católica
13 de noviembre
SAN ESTANISLAO DE KOSTKA,
Confesor

Dios, por el cual habéis sido llamados a la compañía de su Hijo Jesucristo Nuestro Señor, es fiel. (1 Corintios, 1, 9).
San Estanislao, gentilhombre polaco, fue invitado por la Santísima Virgen en persona a entrar en la Compañía de Jesús. Gravemente enfermo en Viena en casa de un perverso luterano, dos veces recibió la Santa Comunión de mano de los ángeles. De allí fue a encontrar a San Pedro Canisio y después, disfrazado de pobre peregrino, se fue a pie a Roma, junto a San Francisco de Borja. Fue modelo de santidad durante su noviciado. Tal era su amor para con Dios que era menester, para moderar su ardor, aplicarle paños húmedos sobre el pecho. Murió según su deseo el 15 de agosto, fiesta de la Asunción, el año 1568, a la edad de 18 años.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SAN ESTANISLAO
I. Este joven conservó una pureza angélica en medio de la corrupción del mundo, gracias a su devoción a la Santísima Virgen, a su espíritu de mortificación y a la frecuencia en recibir los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. Sin la piedad y la mortificación, no conservarás tú nunca la inocencia ni la gracia de Dios en el mundo. La mortificación nos despega de las creaturas; la piedad nos une al Creador.
II. Durante su noviciado, trabajó por adquirir la santidad, con tanto ardor como si antes hubiese sido un gran pecador. Si, por la gracia de Jesucristo, te has desembarazado de los bienes del mundo, esfuérzate como valiente atleta de Jesucristo, en desapegarte de ti mismo. He aquí el medio de ser coronado durante toda la eternidad. El atleta no obtiene victoria por el solo hecho de desvestirse para la lucha: será coronado sólo después de haber combatido valerosamente. (San Paulino).
III. El amor divino desató su hermosa alma de su casto cuerpo con muerte exenta de dolor, de temor y de tristeza. Nada le costaba dejar el mundo con sus riquezas y sus placeres: había abandonado todo esto por Jesucristo. Antes bien, ¡cuán dulce le era ir a recibir la recompensa que Jesús ha prometido a los que renuncian a todo para seguirlo! El camino que tomó abrazando la vida religiosa es, lo confieso, angosto y difícil, pero conduce a la felicidad. El camino del mundo es ancho y cómodo, pero conduce al precipicio. La vía es estrecha, pero conduce al cielo. (San Clemente de Alejandría).
La devoción
Orad por los que se consagran
a la vida religiosa.
ORACIÓN
Oh Dios, que entre otros milagros de vuestra sabiduría habéis dado, a una edad todavía tierna, una santidad consumada, haced os lo suplicamos que a ejemplo del bienaventurado Estanislao, ganando el tiempo perdido mediante un trabajo asiduo, marchemos rápidamente hacia el descanso eterno. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
13 de Noviembre
- San Estanislao de Koska, Confesor
- San Diego, Confesor
- San Nicolás I, Papa
- San Leandro, Obispo
- San Bricio, Obispode Tours
- San Eugenio de Toledo, Obispo y Confesor
- San Homobono de Cremona, Sastre
- San Arcadio y Compañeros, Mártires
- San Abo de Fleury, Abad
Hoy 12 de Noviembre de 2009
La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...
¡Deo Gratias!
“La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas”
Gracias por tu visita y tus comentarios…
12 de noviembre
SAN MARTÍN,
Papa y Mártir

Sufrid, pues, la corrección. Dios se porta con vosotros como con hijos. Porque, ¿cuál es el hijo, a quien su padre no corrige? (Hebreos, 12, 7).
San Martín, Papa, fue puesto en prisión por orden de Constante II, emperador de Oriente, por haber condenado la herejía de los monotelitas. Permaneció 92 días sin ver a nadie, después de lo cual fue exilado en el Quersoneso. Jesucristo estaba siempre presente a su espíritu, y el pensamiento de que sufría por su causa constituía su único e inmenso consuelo. Murió en el destierro, como consecuencia de la miseria y malos tratos que se le hizo sufrir, el año 655, después de 6 años de pontificado.
MEDITACIÓN
SOBRE LAS PENAS DEL PECADO
I. Tal es el odio de Dios por el pecado, que no hay suplicios que no emplee para castigarlo en esta vida y en la otra. En esta vida, el pecado nos priva de la gracia de Dios, echa al Espíritu Santo de nuestro corazón, y nos despoja de la calidad de hijos de Dios para hacernos esclavos del demonio. Por el pecado, perdemos nuestros derechos al cielo y los méritos que hemos adquirido mediante nuestras buenas obras. En una palabra, nos hacemos enemigos de Dios y objeto de su cólera. Un solo pecado mortal atrae sobre nosotros todos estos males.
II. En la otra vida, un solo pecado mortal nos precipitará al infierno, es decir, que el pecador perderá el paraíso y será privado de la vista de Dios; será atormentado en todas las partes de su cuerpo y en todas las facultades de su alma durante toda Dios la eternidad. Así es como los demonios y los condenados desde ahora son castigados; y es justo que sean castigados durante toda la eternidad, porque han querido vivir sin fin para pecar sin fin. (San Gregorio).
III. No puedes proporcionar mayor placer al demonio, tu más cruel enemigo, que ofendiendo a Dios. Nada puedes hacer más desagradable a Dios, a Jesucristo, a la Santísima Virgen y a toda la corte dd celestial, que cometer un pecado. Nada puedes hacer más perjudicial a tu alma. ¡Desventurado de mí ¿por qué precipitarme tan contento en el infierno? ¡Para agradar al demonio, que nunca me hizo sino mal, ofendo a Dios que tanto me ha amado!
La huida del pecado
Orad por los Obispos
ORACIÓN
Pastor eterno, considerad con benevolencia a vuestro rebaño, y guardad lo con protecci6n constante por vuestro bienaventurado mártir y Soberano pontífice Martín, a quien constituisteis pastor de toda la Iglesia. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
12 de Noviembre
- San Martín I, Papa y Mártir
- San Millán de la Cogolla, Abad
- San Nilo El Viejo, Patriarca
- San Machar o Mauricio, Obispo
- San Cuniberto, Obispo de Colonia
- San Livino, Obispo y Mártir
- Santos Benito y Compañeros, Mártires
- San Astrik, o Anastasio, Arzobispo de Hungría
- San Josafat, Mártir
- Beato Rainiero de Arezo, Fraile franciscano
- Beato Juan de la Paz, Ermitaño de la Tercera Orden Franciscana
- Beato Gabriel de Ancona, Fraile franciscano
11 de noviembre
SAN MARTÍN DE TOURS,
Obispo y Confesor
Patrono principal de las Arquidiócesis
de Buenos aires y La Plata (Argentina)

Velad y orad a fin de no caer en la tentación. Que si bien el espíritu está pronto, la carne es flaca. (San Mateo, 26, 41).
San Martín, hijo de un oficial pagano en Panonia, deslumbróse en Pavía con los esplendores del culto cristiano. Catecúmeno a los diez años, siguió no obstante la voluntad de su padre y de su príncipe, y sirvió en el ejército romano. Un día, durante un rudo invierno, dio una parte de su manto a un pobre, y Nuestro Señor se le apareció la noche siguiente vestido con ella. Martín recibió entonces el bautismo, fue incluido entre los acólitos por San Hilario de Poitiers, fundó Ligugé, primer monasterio de las Galias, obró numerosos milagros y llegó a ser obispo de Tours a pesar de sus lágrimas. Fue entonces cuando fundó el monasterio de Marmoutier con 80 religiosos. Por todas partes prodigó su caridad, su abnegación, sus oraciones y su enseñanza, y murió lleno de días y de méritos hacia el año 400.
MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA
DE SAN MARTÍN DE TOURS
I. San Martín de Tours tenía tan grande respeto por Dios, que no quería sentarse en las iglesias. A los que lo instaban a que lo hiciera, respondía que había que temblar en presencia de su Juez. ¿Con qué
espeto y con qué modestia te mantienes tú en las iglesias? Jesucristo está allí en el adorable Sacramento del Altar; está en el tabernáculo para escuchar tus plegarias, para escuchar tus pedidos y no para ser espectador de tus inmodestias o de tus impiedades.
II. El medio ordinario de que se servía San Martín de Tours para lograr éxito en sus empresas era dirigirse a Dios, implorar su ayuda mediante la oración, el ayuno y otras austeridades. ¿Quieres tú tener éxito en todos tus proyectos? Recomiéndalos a Dios, haz algunas obras de piedad, ora, ayuna, da limosnas: es el medio para tocar el corazón de Dios y obligarlo a escuchar tus pedidos. Ensaya este secreto y no fíes tanto en tu prudencia.
III. San Martín de Tours, llegado a la hora de la muerte, oraba con tanto ardor como si estuviera gozando de plena salud; estaba acostado en tierra sobre ceniza y cubierto de un cilicio. Es preciso,
decía, que un soldado muera con las armas en la mano. Con todo, el demonio se acercó para tentarlo, pero en vano; concluyamos de aquí que es menester combatir toda nuestra vida y hasta en la hora de la muerte. La penitencia y la oración son las armas que nos darán la victoria; sirvámonos de ellas hasta nuestros últimos momentos, porque solamente la perseverancia obtiene la corona. Todas las virtudes luchan por la recompensa, sólo la perseverancia es
coronada. (Pedro de Blois).
La caridad
Orad por los pobres.
ORACIÓN
Oh Dios, que veis nuestra impotencia para mantenernos en el bien, haced, en vuestra bondad, que la intercesión del bienaventurado Martín, vuestro confesor y pontífice, nos fortifique contra las tentaciones que nos asedian. Por J. C. N. S. Amén. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
11 de Noviembre
Hoy 10 de Noviembre de 2009
La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...
¡Deo Gratias!
“La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas”
Gracias por tu visita y tus comentarios…
Los Mártires del Siglo XX en España.
¡SANTOS MÁRTIRES DEL SIGLO XX EN ESPAÑA, ROGAD POR NOSOTROS!
EL 6 DE NOVIEMBRE

†
ORACIÓN
Oh Dios, que enviaste a tu Hijo, para que muriendo y resucitando nos diese su Espíritu de amor. Nuestros hermanos,mártires del siglo XX en España, mantuvieron su adhesión a Jesucristo de manera tan radical y plena que les permitiste derramar su sangre por Él. Danos la gracia y la alegría de la conversión para asumir las exigencias de la fe; ayúdanos, por su intercesión,y por la de María, Reina de los mártires,a ser siempre artífices de reconciliación en la sociedad y a promover una viva comunión entre los miembros de tu Iglesia en España; enséñanos a comprometernos, con nuestros pastores, en la nueva evangelización haciendo de nuestras vidas testimonios eficaces del amor a Ti y a los hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, el Testigo fiel y veraz, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†

†
CON CADA UNO DE VOSOTROS ORAMOS Y PROCLAMAMOS:
¡VIVA CRISTO REY!
Publicado por Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina
Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com/
La persecución Religiosa en España
MEMORIA HISTÓRICA:
EL HOLOCAUSTO DE LA IGLESIA EN ESPAÑA

†
En 1939 la Iglesia emergía de una situación creada por los años de guerra (1936-39) y por los años precedentes de la República (1931-36). La nota dominante fue una persecución sistemática, denunciada solemnemente por el Papa y el Episcopado ante el mundo entero. La Constitución de la República y las leyes que la desarrollaron (1931-33) habían sometido a la Iglesia (a la institución y a los ciudadanos católicos) a los siguientes vejámenes:Privación del derecho a la enseñanza religiosa en las escuelas públicas y retirada de los crucifijos. Prohibición a las Congregaciones Religiosas de ejercer la enseñanza, apenas paliada por retrasos en la ejecución y por iniciativas creadoras de nuevos colegios; en 1936 el Gobierno manda ocupar los edificios.

Detención de Religosas Adoratrices por milicianos.
Disolución de las Ordenes con voto especial de obediencia al Papa, que se aplicó a la Compañía de Jesús, con nacionalización e incautación efectiva de todos sus bienes muebles e inmuebles y supresión de la vida en común. Nacionalización de todos los inmuebles de la Iglesia (templos, seminarios, conventos, etc.) y de todo el mobiliario destinado al culto. Extinción del Presupuesto del Clero, con el que se compensaban en parte las rentas de los bienes raíces anteriormente incautados: estrechez y aun miseria para el común de los sacerdotes. Leyes contra la institución familiar (secularización del matrimonio, divorcio, aborto). Precariedad en la asistencia religiosa a los católicos acogidos en centros asistenciales. Intromisión estatal en la vida de las Congregaciones. Restricción del culto fuera de los templos e incautación de los cementerios. Todo, agravado porque, al multiplicarse las arbitrariedades abusivas de autoridades subalternas, solían quedar impunes.

Imágenes profanadas y destruidas.
Los Obispos de entonces resumieron así la situación: se trata a la Iglesia, no como a persona jurídica respetada, sino como a un peligro.Al llegar la guerra, la Iglesia recobró su libertad en la zona nacional. En la llamada zona roja se procedió desde el primer momento a su destrucción. La Iglesia deja de existir como institución pública reconocida. Lo que subsiste de su actividad es clandestino, especialmente en las grandes urbes, que facilitan el ocultamiento.

Quema del Colegio Ntra. Sra. de las Maravillas de los Hnos. de La Salle.
Los grupos revolucionarios –socialistas, comunistas, anarquistas-, continuando lo que inició en 1934 la revolución organizada por el partido socialista, en Asturias, realizaron en forma premeditada una destrucción sistemática: con exhibición e impunidad y en gran medida como instrumentos del Estado o detentadores de su poder. Si la intensidad fue mayor en el año 1936, los efectos, con nuevas amenazas y no pocas víctimas, continuaron hasta el fin.

Templos destruidos y profanados.
Se interrumpió todo culto público, toda predicación, toda publicación, toda institución y asociación religiosa. Se inutilizaron para su destino todos los edificios (iglesias, conventos, seminarios, etc.), se profanaron, se convirtieron en almacenes, mercados, cuarteles…Se quemaron o destrozaron muchas iglesias y la mayor parte de los retablos, imágenes, altares. Se requisó o dispersó el ajuar litúrgico, con pérdidas de decenas de millares de obras del patrimonio artístico. Se saquearon o incendiaron numerosos archivos y se expoliaron bibliotecas.

Detención del Cardenal Segura.
Los sacerdotes y religiosos fueron acosados con voluntad de exterminio. Entre los religiosos, principalmente, los varones; pero algunas de las víctimas más tempranas fueron religiosas de clausura, como las Carmelitas de Guadalajara, declaradas Mártires por la Santa Sede. Bastaba ser sacerdote para ser asesinado, casi siempre sin apariencia de juicio y en muchísimos casos con crueldad horrenda.

Iglesia de las Madres Salesas.
Un jefe revolucionario afirmó en agosto de 1936: “El problema de la Iglesia…nosotros lo hemos resuelto yendo a la raíz. Hemos suprimido sus sacerdotes, las iglesias y el culto”. “La Iglesia ha sido completamente aniquilada”.

Profanación de tumbas y cadáveres.
Se salvaron de morir únicamente los que lograron esconderse o los que, como presos, se beneficiaron de la moderación de algunos funcionarios.

Parodia de milicianos. Los que iban a llevar a España a la libertad...
Pasada la tormenta, y ajustados los recuentos de víctimas se comprobó que habían sido sacrificados trece obispos (no se salvó ninguno de los que permanecieron en la zona, excepto un ciego hospitalizado), y unos siete mil sacerdotes y religiosos, lo que equivale, como promedio, a un tercio del total del Clero en la zona republicana, alcanzando en algunas diócesis casi la mitad.
Al Clero hay que añadir decenas de miles de seglares, asesinados sólo por su condición de católicos piadosos o miembros de asociaciones apostólicas, sin contar los ejecutados por razones más directamente políticas.

Fusilamiento de la imagen del Sagrado Corazón.

Milicianos y milicianas disfrazados de Hijas de la Caridad vitoreando a Rusia y el comunismo.

†
* Texto: Monseñor José Guerra Campos (La Iglesia en España. Síntesis histórica)
Publicado por Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina
Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com/
10 de noviembre
SAN ANDRÉS AVELINO,
Confesor

Creced en la gracia y en el conocimiento de Nuestro Señor Jesucristo. (2 Pedro, 3, 18).
San Andrés, clérigo napolitano y doctor en derecho, agregó a los votos ordinarios, al entrar en los teatinos, el voto de combatir siempre su voluntad y el de tender a la más alta perfección. Al saber que había sido asesinado uno de sus sobrinos, solicitó insistentemente se perdonase al matador. Toda su vida estuvo consagrada a la oración, a la predicación y a la dirección de almas. Llegado a la edad de 87 años, un día al comenzar a celebrar la misa, cayó afectado mortalmente de apoplejía después de haber repetido por tres veces: Me acercaré al altar del Señor. Fue en 1608.
MEDITACIÓN
SOBRE EL PROGRESO
EN EL CAMINO DE LA VIRTUD
I. El cristiano jamás debe detenerse en el camino de la virtud; debe, hasta el fin de su vida, aspirar a una santidad más alta. Por santo que seas, todavía te falta mucho camino para andar antes de alcanzar la cumbre de la perfección. Hojea la vida de los santos, verás cuán alejado estás tú de su santidad. ¡Cuántas pasiones en ti aún no mortificadas! ¡Cuántos deseos desordenados! ¿Amas tú la humillación y el dolor tan apasionadamente como aman los mundanos la gloria y los placeres? ¡Cuántas imperfecciones tienes tú de las que aún debes deshacerte! Trabaja, tienes con esto bastante Ocupación para toda tu vida.
II. Ten cuidado de no extraviarte en el camino que eliges para llegar a la perfección. En vano caminas a grandes pasos si te alejas del sendero recto. Si no haces la voluntad de Dios, nada mereces, hagas lo que hagas. Debes consultar a tu confesor sobre lo que tienes que hacer para agradar a Dios; de otro modocaminarás a grandes pasos fuera de la ruta verdadera.
III. ¿No te relajas? ¿Nada has disminuido de tus mortificaciones y de tus ejercicios espirituales? Si tu conciencia te reprocha alguna negligencia, ten cuidado, estás en peligro. ¿Por qué no sirves a Dios con tanta fidelidad como antes? ¿Acaso Dios es menos amable que cuando lo amabas con todo tu corazón? ¿Qué ha hecho el demonio para merecer que partas con él ese corazón que habías dado sin reserva al Señor? Vamos, pues, despierta tu antiguo fervor; exclama con el Rey Profeta: Ahora comienzo. Este comienzo es obra de la diestra del Omnipotente. Sí, es obra vuestra, Dios mío; consumad la, dadme la fuerza de perseverar.
El respeto al sacerdote
Orad por los que tienen cura de almas.
ORACIÓN
Oh Dios, que, por el voto heroico de adelantar todos los días en la virtud, habéis dispuesto el corazón del bienaventurado Andrés, vuestro confesor, a admirables elevaciones hacia Vos, concedednos, en consideración a sus méritos e intercesión, que participemos de la misma gracia, a tin de que, tendiendo siempre a la más perfecta, alcancemos felizmente la cumbre de vuestra gloria. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
10 de Noviembre
- San Andrés Avelino, Confesor
- Santos Trifón, Respicio y Ninfa, Mártires
- Santa Teoctiste, Virgen
- San Aedo Mac Bricc, Obispo
- San Justo, Arzobispo de Canterbury
Fiesta de la Dedicación de la Basílica del Santo Sepulcro
Jerusalem: La Iglesia del Santo Sepulcro

La entrada a la actual Iglesia del Santo Sepulcro.
Constantino el Grande fue el primer emperador romano que adoptó el cristianismo; convirtiéndolo en la religión oficial del Imperio Romano. Constantino comenzó su carrera de gobernante en la región occidental del imperio romano (306) después de derrotar a sus tres co-regentes y emergió en el año 324 como emperador único, manteniendo el poder indiscutido hasta su muerte en el año 337. Hizo de Bizancio su capital, la reconstruyó y le cambió el nombre por Constantinopla.
En el año 326, envuelto en una controversia cristiana y eclesiástica, llamó a una reunión de obispos de todo el imperio, incluyendo a Macario, obispo de Aelia Capitolina, como se llamaba aún a Jerusalem. La madre del emperador, la reina Helena, que se había convertido al cristianismo, quedó muy impresionada con el relato del obispo acerca del lamentable abandono en que se encontraban los lugares consagrados por la vida y muerte de Jesús y, con la bendición, autoridad y fondos de su hijo, partió a visitar la Tierra Santa.
En Jerusalem identificó el lugar de la crucifixión (la roca que se supone que es el Gólgota) y la tumba en su cercanía conocida como Anastasis (resurrección en griego). El emperador decidió construir un santuario apropiado en el lugar – la magnífica Iglesia del Santo Sepulcro, descrita en detalle por Eusebio, un historiador y biógrafo de la época.
El estudio y las excavaciones fueron llevados a cabo por V. Corbo, Ch. Coüasnon, M. Broshi y otros, en nombre de las comunidades cristianas que controlan la mayor parte del Santo Sepulcro: la católica romana, la ortodoxa griega y la ortodoxa armenia.
La iglesia fue destruida por los persas en el año 614 y poco tiempo después fue reconstruida parcialmente; en el año 1010 fue destruida por el Califa Hakim de Egipto y reconstruida en 1048 por el emperador bizantino Constantino Monómaco; en 1144 los cruzados reconstruyeron toda la iglesia, la colocaron bajo un solo techo e hicieron muchas alteraciones y adiciones. Durante los siglos siguientes la iglesia no fue reparada.
En la década del 60, como parte de la restauración propuesta de la Iglesia del Santo Sepulcro, se llevó a cabo un comprehensivo estudio, incluyendo excavaciones debajo de los cimientos de la iglesia actual, que en gran medida sigue el plan de la iglesia cruzada.
En base a las fuentes escritas, evidencias arquitectónicas y descubrimientos realizados durante el estudio, fue reconstruido el plano del gran complejo de la iglesia original. Estaba compuestos por cuatro elementos diferentes: La entrada desde la calle principal – el Cardo – (hoy en día la principal calle del mercado de la Ciudad Vieja), que conducía al patio (el atrio oriental); de allí a la basílica (el martyrion); a un atrio interior (el Santo Jardín); y al edificio más occidental, la rotonda (el anastasis) con el sepulcro.

Reconstrucción de la iglesia byzantina original (según Corbo)
El patio actual
Este patio, fuera de la actual Iglesia del Santo Sepulcro, está sostenido parcialmente por una gran cisterna abovedada. El muro septentrional de esta cisterna es muy impresionante, formado por grandes bloques con bordes decorados, que aún se elevan a varios metros de altura. Se ha sugerido que este antiguo muro sirvió de muro de contención de la plataforma elevada (podio) que Adriano construyó en el siglo II. Esto parecería apoyar la afirmación de Eusebio acerca de que el Templo de Venus, que Adriano construyó en el sitio de la tumba de Jesús, se encontraba aquí antes de ser construida la iglesia original.
La basílica
Durante las excavaciones quedó expuesta debajo del catholicon una antigua mampostería del período cruzado. Esto posibilitó la reconstrucción del diseño original de la basílica del siglo IV. La posición de las dos hileras centrales de columnas en la basílica (de las cuatro hileras) puede ser determinada por los restos de sus cimientos, que pueden ser vistos a lo largo de los lados norte y sur de la capilla de Santa Helena. En un pequeño espacio subterráneo al norte de esta capilla, fue excavado un sólido muro de los fundamentos de la antigua basílica. En una gran piedra pulida que fue incorporada en este muro, un peregrino a la iglesia original dejó un dibujo de un barco mercante y una inscripción en latín: «O Dios, iremos». Debajo del ábside del actual catholicon, se descubrió parte del ábside que marcaba el extremo occidental de la iglesia original. Eusebio describió este ábside rodeado por doce columnas que simbolizaban a los doce apóstoles.
La rotonda y el sepulcro
El elemento más importante de este complejo es la rotonda que contiene el sepulcro mismo. El sepulcro se encuentra sobre una elaborada estructura dentro de la rotonda, rodeado por columnas que sostienen un ornamentado techo en forma de cúpula.
Algunos restos de mampostería fueron puestos a la luz debajo del piso y alrededor del perímetro de la rotonda. En cada lugar en que se excavó el lecho de la roca, había indicaciones de un trabajo de cantera en períodos antiguos. La operación de cantera hizo bajar el nivel del piso alrededor del sepulcro, por lo cual éste se encuentra por encima de su entorno. Un estudio arquitectónico del muro exterior de la rotonda – 35 mts de diámetro y algunas secciones conservadas a una altura de 10 m. – demuestra que éste mantiene su forma original, del siglo IV. El sepulcro en sí está rodeado por un ruedo de doce columnas – grupos de tres columnas entre cuatro pares de pilas cuadradas. Es posible que las columnas de la rotonda del siglo IV fueron removidas de su ubicación original en la fachada del templo romano. La renovación de las pilas indicó que las columnas eran originalmente mucho más altas, y que los cruzados las cortaron por la mitad para usarlas en la rotonda del siglo XII.
La renovación de la Iglesia del Santo Sepulcro está aún en proceso, pero después de generaciones de abandono, el edificio ha recobrado gran parte de su antigua solemnidad.
El estudio y las excavaciones fueron llevados a cabo por V. Corbo, Ch. Coüasnon, M. Broshi y otros, en nombre de las comunidades cristianas que controlan la mayor parte del Santo Sepulcro: la católica romana, la ortodoxa griega y la ortodoxa armenia.
Dedicación del Santo sepulcro
EL LUGAR DE LA RESURRECCIÓN
«En la cruz Cristo abrió sus brazos
para abrazar al Mundo entero,
porque el Gólgota se encontraba en el centro del Mundo»
(San Cirilo di Gerusalén)
Hoy en día el lugar del Santo Sepulcro de Jesús se encuentra entre las construcciones de la Antigua Ciudad de Jerusalén. Rodeado por mercados, negocios de recuerdos y minaretes, invita a los peregrinos a meditar acerca del Misterio de la Redención que se desarrolló en este lugar. El tiempo y la historia han dejado sus cicatrices, no obstante ha conseguido preservar su significado incomparable. Aún cuando muchas veces nos encontramos distraídos por las masas de peregrinos que caminan en todas direcciones, podemos sentir el impulso de arrodillarnos y proclamar con alegría: «Aleluya, Jesús ha resucitado, no está aquí». Sin tomar en cuenta a que confesión cristiana se pertenece sentiremos que este lugar ha sido testigo de «La Gloria de Dios en Jesucristo».

†
Una vista general al Santo Sepulcro
Este «site» dentro de la Web propone ser una «visita virtual» al lugar más sagrado del cristianismo. Haremos un repaso por los veinte siglos de historia de este monumento único.
* Una introducción
* Descripción topográfica de la región del Gólgota
* Del pedregal al Jardín (siglo IV aC – 135 dC)
* Un templo a los dioses romanos (135-335)
* Desenterrando el Jardín del Gólgota (335)
* El monumento bizantino en el Jardín del Gólgota (335)
* Un período de Gloria (335-614)
* Las primeras destrucciones y reconstrucciones (614-1099)
* La gran destrucción y su secuela (1009-1099)
* La transformación a través de las Cruzadas (1099-1188)
* Un período de decadencia
* Los Cristianos a la puerta del Santo Sepulcro
* Bajo los Turcos (1517-1917)
* Un nuevo comienzo
* El último logro
* Los Franciscanos en el Santo Sepulcro
* Abriendo y cerrando las puertas de la Basílica del Santo Sepulcro
* La liturgia de un domingo de Vigilia durante la Cuaresma
* Egeria (siglo IV)
* La liturgia de Jerusalén de acuerdo a Egeria (siglo IV)
* La vida del emperador Constantino
|
Una síntesis en italiano es posible encontrarla aquí |
|
|
Pour le texte français, appuyez ici |
|
|
Síntese em Português, localiazável aqui. |
|
|
Texto en Español |
Tomado de: http://www.christusrex.org/
Dedicación de la Archibásilica del Santísimo Salvador
9 de Noviembre

†
Jesús dijo a los que vendían palomas [en el templo]:
Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa
de mi Padre una casa de tráfico.
(San Juan, 2, 16).
Entre las ricas y grandiosas basílicas romanas, en que desde la era de las persecuciones se viene celebrando el culto cristiano, ocupa el puesto de honor aquélla cuyo aniversario de Dedicación hoy conmemoramos. Está asentada en el Monte Celio, alli mismo donde Fausta, esposa de Constantino, tenía sus palacios Laterani.
El emperador se la dió al papa, para que allí pudiese fijar su habitual residencia, y fundó además de la iglesia de Letrán, que vino a ser la madre y cabeza de todas las iglesias del mundo.
Al consagrarla el papa S. Silvestre el 9 de Noviembre de 324, dióle el nombre de Basílica del Salvador, siendo ésta la primera consagración pública conocida de una iglesia.
Mucho después, bajo Lucio II (siglo XII), fué dedicada a S. Juan Bautista, ya que así se llamaba el baptisterio anejo a la basílica. Por eso se la designa aún hoy en día con el título de San Juan de Letrán1.
________________________
1. En ella y en el palacio papal con que se roza, celebráronse desde el siglo IV hasta el XVI más de 25 concilios, cinco de ellos ecuménicos. En ella se reunía también la Estación los días más grandes del año y allí tenían lugar las ordenaciones, la reconciliación de los públicos penitentes y el bautismo pascual de los catecúmenos; a ella, por fin, acudían los neófitos todos los días durante la semana de Pascua.
Destruída la basílica, fué restaurada y condagrada de nuevo en 1726, el mismo día que la primera dedicación.
Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL
Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B. De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España) Páginas 1806 y 1807.
Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).
9 de noviembre
DEDICACIÓN
DE LA BASÍLICA
DEL
SANTÍSIMO SALVADOR
(San Juan de Letrán)

†
Jesús dijo a los que vendían palomas [en el templo]:
Quitad eso de aquí, y no queráis hacer de la casa
de mi Padre una casa de tráfico.
(San Juan, 2, 16).
Constantino el Grande, después de su victoria sobre Majencio, se declaró protector de los cristianos e hizo edificar un gran número de iglesias. La más célebre es la Basílica del Santísimo Salvador, edificada sobre el emplazamiento del antiguo palacio de Letrán. Hizo levantar, en ella, para que sirviese de baptisterio, una capilla dedicada a San Juan Bautista. La gran devoción que se tenía a esta capilla hizo perder a la iglesia, insensiblemente, su primer nombre, y no se la conoció después sino con el nombre de San Juan de Letrán. Allí fue donde residieron los Papas hasta Gregorio IX, muerto en 1241, y esta iglesia ha conservado siempre la preeminencia sobre todos los santuarios de la cristiandad. La fiesta de hoy ha sido establecida en memoria de su consagración.
MEDITACIÓN
SOBRE LA MANERA DE HONRAR
A DIOS EN LAS IGLESIAS
I. Visita las iglesias lo más frecuentemente que puedas; la iglesia es la casa de Dios, allí es donde sobre todo quiere ser honrado, allí donde gusta derramar sus gracias sobre los que lo invocan. Concurre a ellas a pedir los consejos y los consuelos de que tengas necesidad; que los templos sean tu asilo en tus tentaciones. Si entras en ellos con fe y humildad, no saldrás sino fortificado y consolado. Pero, ¡oh desgracia! Se corre a las diversiones y las iglesias están desiertas. Preferimos los lugares de diversión a los templos donde Dios reside: descuidamos los altares y honramos los teatros. (Salviano).
II. No hagas de la casa de Dios una casa de tráfico. Los hombres trafican en las iglesias cuando, en lugar de orar a Dios, piensan en los negocios del mundo. El demonio trafica en ellas, y ventajosamente para él, cuando persuade a los cristianos a que profanen el lugar santo con sus malos pensamientos y sus continuas distracciones. Estás en la iglesia para rezar a Dios: hazlo con humildad y devoción.
III. Todo género de comercio no está prohibido en los templos. Trafica allí con Dios; dale los bienes de la tierra y Él te dará los del cielo; dale tu corazón, pidiéndole que lo llene de su santo amor. Lanza tus suspiros al cielo, y el Espíritu Santo te enviará santas inspiraciones; derrama lágrimas y Dios derramará sus gracias sobre ti; pídele perdón por tus faltas y te las perdonará. Cuando te veo suspirar ante Dios, no dudo que el Espíritu Santo te envía sus inspiraciones, cuando te veo llorar, sé que Dios te perdona. (San Cipriano).
La modestia en la iglesia
Orad por los sacerdotes.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años renováis para nosotros el día en que este santo templo fue consagrado y nos dais salud para asistir a vuestros santos misterios, escuchad las plegarias, de vuestro templo, y, a todos los que vienen a él a implorar vuestros favores, concededles el gozo de ver cumplidos sus votos. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
9 de Noviembre
- Dedicación de la Archibasílica del Santísimo Salvador
- San Benigno, Obispo
- San Teodoro Tiro, Mártir
- San Agripino, Obispo
- San Vitón, Obispo de Verdún
- Beato Jorge Napper, Mártir
- Beata Juana de Signa, Virgen reclusa de la Tercera Orden Franciscana
- Dedicación del Santo sepulcro
Hoy 8 de Noviembre de 2009
La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...
¡Deo Gratias!
“La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas”
Gracias por tu visita y tus comentarios…
Santa Misa Dominical
DOMINGO 23º DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

†
( Semidoble – Ornamentos verdes )
El tiempo después de Pentecostés es imagen de la larga peregrinación que la Iglesia recorre hasta llegar al cielo, y estos Domingos describen sus últimas etapas. Por eso precisamente se leen por ahora en el Breviario los escritos de los Profetas mayores y menores, que nos anuncian lo que ocurrirá hacia el fin del mundo.
Cuando los caldeos hubieron deportado los judíos a Babilonia, recorrió JEREMÍAS las ruinas de Jerusalén, pronunciando sus Lamentaciones y diciendo: «Mira, Señor, que ha caído postrada en la desolación la ciudad antes nadando en riquezas, que está asentada en la tristeza la señora de las Naciones. Llorando está día y noche, y sus lágrimas surcan sus mejillas» (Resp. 2º, Dom. 1º de nov.).
Pero el mismo Profeta canta sobre esas ruinas el advenimiento del Mesías, el cual habrá de restaurar todas las cosas: «El Señor ha redimido a su pueblo y le ha libertado; y vendrán y saltarán de júbilo en el monte Sión y se alegrarán con los bienes del Señor» (Resp. 1º, Lun. 2º sem.). Además, Jeremías fue una figura de las más expresivas de Jesús paciente, y grande su prestigio de santidad.
Uno de los cautivos de Babilonia fue el sacerdote EZEQUIEL. Había éste vaticinado el cautiverio de su pueblo de Israel, cuando dijo: «Ahora el fin viene sobre ti (Jerusalén), y enviaré mi furor contra ti, y te juzgaré según tus caminos, y no tendré conmiseración de ti» (1ª lec., Miérc. 2ª sem.). Ezequiel tiene páginas en extremo consoladoras, en que nos habla de la bondad divina para con el pecador, y cómo no quiere sino «que el impío salga de su mal camino, y que viva «. Entre las muchas y muy misteriosas visiones y profecías con que fue favorecido del cielo, tuvo Ezequiel una en que el Señor le mostró sobre un alto monte el Templo futuro, indicándole el culto perfecto que de su pueblo esperaba el día que Él lo volviese a plantar en las colinas eternas de Sión (1ª lec., Viern. 2ª sem.).
-DANIEL que estuvo también cautivo en Babilonia, fue gran privado del rey Nabucodonosor, haciéndose querer y distinguiéndose por sus grandes prendas y por su apego a la santa Ley de Dios, pues, a trueque de guardarla, no temió perder la privanza, regia, ni bajar al foso de los leones. Dios los amansaría; y Dios los amansó y nada le hicieron.»Varón de grandes deseos el Señor le favoreció siempre y dióle la gracia de interpretar los sueños. Él descifró el enigma del sueño de Nabucodonosor, en que vio una piedrecita rodada del monte derribar la estatua magna hecha de oro, de plata, de hierro y de barro. Esa piedrecita era figura de Cristo, el cual en la humildad de su carne mortal, derrumbó al mundo y al demonio con todo su poderío, a esos colosos de mucha apariencia y de poca consistencia representados en la estatua misteriosa (Lun. 3ª sem.). También acabó con el ídolo Dagón, o sea, que dio al traste con el demonio y con todo su imperio, anunciando de un modo certero la próxima venida de Cristo Rey, fijando el número de semanas de años que faltaban hasta su venida.
La profecía de Oseas se lee también en estos días (4ª sem. de nov.). Oseas anunció asimismo la ruina del reino de Israel y la vocación de los gentiles a la religión verdadera, de ese pueblo antes maldito pero a quien se dirá algún día : » Vosotros sois los hijos del Dios vivo»(Noct. 1°, 4ª sem.). También afirma el santo profeta que los mismos judíos carnales al fin creerán en el único Dios verdadero, en Cristo, reconociendo al que es piedra angular, que vino a derrumbar la valla de separación que dividía al pueblo judío del gentil; pues todos, por la gracia de Cristo, podrán ser hijos de Abrahán según el espíritu, y compartir sus promesas. (S. Agustin).
Afirma también Oseas que «los hijos de Israel se quedarán durante largos días sin rey y sin príncipe, sin sacrificio y sin altares, sin sacerdocio y sin profecías». Y ¿quién no ve todo esto cumplido al pie de la letra? (3º Noct.. 4ª sem.).
Oseas tuvo asimismo atisbos certeros de la resurrección futura, cuando dijo: » Venid y volvamos al Señor, porque Él que nos tomó, nos sanará; Él que nos hirió nos curará. Nos vivificará después de dos días, en el día tercero nos resucitará y viviremos junto a Él».
Esto, en parte, ya se ha verificado al resucitar Cristo nuestra Cabeza; pero se realizará más cumplidamente en el día de la resurrección general de los cuerpos, al fin de los tiempos, representados en estos postreros días del ciclo litúrgico.
Veamos ahora de explicar la misa de hoy a la luz de las enseñanzas anteriores. Que los gentiles serán llamados al reino de Dios y curados antes que los mismos judíos, nos lo dice el Evangelio en que vemos al Señor sanando antes a la hemorroísa gentil que a la hija de Jairo. Jesús pasó a los gentiles cuando se vio desechado por los judíos, haciéndose con ello indignos de la vida eterna.
Todo en la Epístola nos habla de las esperanzas que abrigamos para el último día, si no hacemos de esta tierra nuestro paraíso de delicias. Todos resucitaremos, como la hija de Jairo, «al oir la voz del hijo de Dios». (Joan.). Aquel día supremo reunirá Dios los cautivos dispersos(Intr,), cesará el cautiverio de Jacob (Intr.,), y Dios nos librará de los que nos odian (Grad.).
Ahora en el destierro, los pueblos han clamado al Señor pidién dole les oiga (Alel., Ofert.) y como » la redención de Dios es copiosa, Él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades». Todos estamos interesados en esta magna obra de nuestra salud, que de continuo se opera universal y privadamente. Pidamos a Dios con la Iglesia, que continúe hasta la perfección la obra que, sin mérito alguno de nuestra parte, ha comenzado en nos otros. (Secr.).
El párroco celebra hoy la misa por sus feligreses.
Introito. Introito. Jerem. 29, 11, 12 y 14
| INTROITUS – Dicit Dóminus: Ego cogito cogitatiónes pacis, et non afflictiónis: invocábitis me, et ego exáudiam vos: et redúcam captivitátem vestram de cunctis locis. Ps. 84, 2 Benedixísti, Dómine, terram tuam: avertísti captivitátem Jacob. . Gloria Patri. | Introito – Dice el señor: Yo abrigo pensamientos de paz, y no de cólera; me invocaréis, y Yo os oiré; y haré volver a vuestros cautivos de todos los lugares. – Ps.. Has bendecido, Señor, a tu tierra; has terminado con la cautividad de Jacob. V. Gloria al Padre. |
Oración-Colecta
| ORATIO – Absólve, quæsumus, Dómine, tuórum delicia populórum: ut a peccatórum néxibus, quæ pro nostra fragilitáte contráximus, tua benignitáte liberémur. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte.R. Amen | Rogámoste, Señor, absuelvas a tu pueblo de sus delitos; para que seamos libres, por tu bondad, de los lazos de los pecados, que nuestra flaqueza nos ha hecho cometer. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc.R. Amen. |
Epístola
San Pablo llora la muerte de los hombres sensuales, cuyo dios parecen ser los placeres del cuerpo y cuyo paradero será la corrupción y el infierno; y, en cambio, exhorta a vivir celestialmente para resucitar un día gloriosos con Cristo.
| EPISTOLALéctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Philippénses. Philipp. 5, 17-21; 4, 1-3 – Fratres: Imitatóres mei estóte, et obsérvate eos qui ita ámbulant, sicut habétis formam nostram. Multi enim ámbulant, quos sæpe dicébam vobis (nunc autem et flens dico) immícos crucis Christi: quorum finis intéritus: quorum Deus venter est: et gloria in confusióne ipsórum, qui terrena sápiunt. Nostra autem conversátio in cælis est: unde étiam Salvatórem exspectámus Dóminum nostrum Jesum Christum, qui reformábit corpus humilitátis nostræ, configurátum córpori claritátis suæ, secúndum operatiónem, qua étiam possit subícere sibi ómnia. Itaque, fratres mei caríssimi, et desideratíssimi, gáudium meum, et corona mea: sic state in Dómino, caríssimi. Evódiam rogo, et Sỳntychen déprecor idípsum sápere in Dómino. Etiam rogo et te, gérmine compar, ádjuva illas, quæ mecum laboravérunt in Evangélio cum Cleménte, et céteris adjutóribus meis, quorum nómina sunt in libro vitæ.i. | Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Filipenses – Hermanos: Sed imitadores míos, y mirad a los que andan según el modelo que tenéis mí. Porque hay muchos, de quienes otras veces os he hablado (y ahora lo repito llorando), que son enemigos de la paz de Cristo: cuyo fin es la muerte, cuyo dios es el vientre, y ponen su gloria precisamente en lo que les debía servir de confusión, que gustan sólo de las cosas terrenas. Mas, nuestra morada está en los cielos, de donde esperamos al Salvador, Nuestro Señor Jesucristo, el cual reformará nuestro flaco cuerpo para hacerlo conforme a su cuerpo glorioso, con el poder con que tiene sujetas a sí todas las cosas. Por tanto, carísimos y amadísimos hermanos míos, gozo mío y corona mía: estad así firmes en el Señor, carísimos. Ruego a Evodia y suplico a Síntica que sientan lo mismo en el Señor, y tam bién te ruego a ti, fiel compañero, que asistas a aquellos que trabajaron conmigo en favor del Evangelio con Clemente(1) y los demás que nos ayudaron, cuyos nombres están en el libro de la vida. |
| GRADUALE Ps. (43, 8-9) – Liberásti nos, Dómine, ex affigéntibus nos: et eos, qui nos odérunt, confudísti. V. In Deo laudábimur tota die, et in nomine tuo confitébimur in sæcula.Allelúja, allelúja. V. Ps. 129, 12 De profúndis clamávi ad te, Dómine: Dómine, exaudí oratiónem meam. Allelúia | Gradual. – Temerán las naciones tu nombre, oh Señor y todos los reyes de la tierra tu gloria. V. Porque edificó el Señor Sión, y allí será visto en su majestad.Aleluya, aleluya.- V. El señor reina ya, regosíjese la tierra: llénense de júbilo todas las islas. Aleluya. |
Evangelio
Dios premia la fe de una humilde mujer y de un personaje público con sendos milagros, para alentar la nuestra y demostrarnos que Él no hace acepción de personas, sino que sólo mira nuestras disposiciones.
| USequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Mt. 9, 18-26
In illo témpore: Loquénte Jesu ad turbas, ecce princeps unus accéssit, et adorábat eum, dicens: Dómine, filia mea modo defúncta est: sed veni, impone manum tuam super eam, et vivet. Et surgens Jesus sequebátur eum, et discípuli eius. Et ecce múlier, quæ sánguinis fluxum patiebátur duódecim annis, accéssit retro, et tétigit fímbriam vestiménti ejus. Dicébat enim intra se: Si tetígero tantum vestiméntum ejus, salva ero. At Jesus convérsus et videns eam, dixit: Confíde, filia, fides tua te salvam fecit. Et salva facta est múlier ex illa hora. Et cum venísset Jesus in domum príncipis, et vidísset tibícines et turbam tumultuántem, dicébat: Recédite: non est enim mórtua puélla, sed dormit. Et deridébant eum. Et cum ejécta esset turba, intrávit, et ténuit manum ejus. Et surréxit puélla. Et éxiit fama hæc in univérsam terram illam. Credo. |
U Continuación del Santo Evangelio según San Juan En aquel tiempo: mientras hablaba Jesús a las turbas, llegóse a Él un príncipe, y lo adoró diciendo: «Señor, acaba ahora morir mi hija; pero ven, pon tu mano sobre ella, y vivirá. Levantóse Jesús y le fue siguiendo, acompañado de sus discípulos. Al mismo tiempo, una mujer que padecía doce años flujo de sangre, llegándose por detrás, tocó la orla de su vestido. Porque se decía: «Si logro tocar tan sólo su vestido, quedaré sana». Volviéndose Jesús, díjola al verla: «Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado.» Y quedó sana la mujer desde aquella hora. Cuando llegó, Jesús a la casa de aquel príncipe, y vio a los tañedores de flautas y la multitud, alborotada, dijo: «Retiraos pues la muchacha no está muerta, sino que duerme(2)«. Y se burlaban de Él. Expulsada la turba(3), entró Jesús y tomó a la joven por la mano, levantándose ésta al instante. Y la fama d e este milagro corrió por toda aquella comarca.Credo |
| OFFERTORIUM – Ps. 129, 1-2 – De profúndis clamávi ad te, Dómine: Dómine, exaudí oratiónem meam: de profúndis clamávi ad te, Dómine. | Ofertorio – Desde el abismo clamé a Ti, Señor. oye mi oración; desde el abismo clamé a Ti, Señor. |
Oración-Secreta
| Pro nostræ servitútis augmento sacrifícium tibí, Dómine, laudis offérimus: ut, quod imméritis contulísti, propítius exsequáris. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte. | Afirmando una vez más nuestra servidumbre, te ofrecemos, Señor, este Sacrificio de alabanza; para que sigas dándonos propicio lo que sin merecerlo nos concediste. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc. |
Prefacio de la Santísima Trinidad
| Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:Sanctus, Sanctus, Sanctus… | Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:: Santo, Santo, Santo, etc. |
| COMMUNIO Marc. 11, 24 – Amen dico vobis, quidquid orantes pétitis, crédite quia accipiétis, et fiet vobis. | Comunión. – En verdad os digo que todo lo que pidiereis en la oración, creed que lo recibiréis, y os sucederá conforme a vuestro deseo. |
Oración-Postcomunión
| Quǽsumus, omnípotens Deus: ut, quos divina tribuís participatióne gaudére, humánis non sinas subjacére perículis. Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: Qui tecum vivit et regnat in unitáte. Per Dóminum. | < Señor oh Haz, > Rogámoste, oh Dios omnipotente, no permitas estén sujetos a los peligros humanos aquellos a quienes concedes participar de los divinos misterios. Por Jesucristo nuestro Señor. |
- Este Clemente es el sucesor de San Pedro en la sede papal de Roma, después de Lino y San Cleto. (volver)
- En realidad, la niña estaba muerta; pero Jesús les quería significar que su muerte iba a durar menos que un sueño, por virtud de su omnipotencia. Y así también, comparada con la eternidad, la muerte de los hombres es un sueño fugaz, del que Jesucristo, Dios de vivos y muertos, nos despertará el día de la resurrección universal. (volver)
- En la soledad y en el silencio es donde Dios obra sus mayores milagros. La gente y el alboroto del mundo estorban. (volver)
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/
8 de noviembre
CUATRO SANTOS CORONADOS,
Mártires

Que tu limosna quede oculta, y tu Padre, que ve lo oculto, te recompensará. (San Mateo, 6,4)
Cuatro hermanos que en Roma ocupaban puestos de distinción y se llamaban Severo, Severino, Carpóforo y Victorino, fueron aprehendidos bajo Diocleciano por haberse declarado en contra del culto de los ídolos. Fueron azotados con látigos de plomo hasta que expiraron bajo los golpes. Sus restos, recogidos por los cristianos, fueron enterrados en el cementerio: de la vía Lavicana, al lado de otros cinco mártires, de profesi6n escultores, que se habían negado a hacer estatuas de falsos dioses. Las reliquias de todos estos mártires fueron más tarde llevadas a Roma a la iglesia que lleva hoy el nombre de iglesia de los Cuatro Coronados.
MEDITACIÓN
SOBRE EL RESPETO HUMANO
I. Ejecuta todos tus actos para agradar a Dios, y ten cuidado de que la vanidad no te arrebate todo el mérito de tus buenas obras. Si trabajas para brillar ante los ojos de los hombres o para agradarlos, no esperes de Dios ninguna recompensa. Es por mí, oh mi divino Salvador, por quien vinisteis a este mundo, trabajasteis durante vuestra vida y moristeis en una cruz; por Vos también quiero yo morir.
II. No te tomes el trabajo de contentar al mundo, es intentar lo imposible. Cada persona tiene su opinión: ¿cómo conciliar sentimientos tan diversos? Que los juicios y las burlas de los hombres jamás te detengan en el cumplimiento de tus deberes. No puedes resistir una palabra de burla, ¿cómo harás para resistir los halagos, las amenazas y los suplicios de los tiranos?
III. Guárdate, con tus burlas, de desviar a los demás del servicio de Dios. Es hacer oficio de demonio; es privar a Dios de grandísima gloria, y a la creatura de una gracia que le habría sido dada como recompensa de su buena acción. Y si alguien quiere impedirte servir a Dios, míralo como a un emisario del demonio, búrlate de él; haz el bien y deja a los hombres que digan lo que quieran. No te inquietes por sus vanos discursos: la Santísima Trinidad misma no ha podido escapar a la crítica de los insensatos; tampoco tú escaparás. (San Gregorio Nacianceno).
La pureza de intención
Orad por los impíos.
ORACIÓN
Haced, os lo suplicamos, oh Dios omnipotente, que honrando la constancia de vuestros gloriosos mártires en confesar vuestro Nombre, experimentemos los efectos de su caritativa intercesión ante Vos. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
8 de Noviembre
- Los Cuatro Santos Coronados, Mártires
- Todos los Difuntos de la Orden Dominica
- San Claro de Tours, Presbítero
- San Adeodato, Papa
- San Godofredo, Obispo de Amiens
- San Willehaldo, Obispo de Bremen
Del 7de noviembre al 8 de diciembre
MES CONSAGRADO A LA LA SMA. VIRGEN
EN EL HEMISFERIO SUR: DEL 7 DE NOVIEMBRE AL 8 DE DICIEMBRE

En medio de los peligros, de tus angustias, de tus dudas, piensa en María, ¡invoca a María!
BREVE PRÁCTICA
DEL
MES
DE
MAYO
DEDICADO
A LA
MADRE DE
DIOS

†
D. Félix Sardá y Salvany, Pbro.
ACTO DE CONTRICIÓN
Por la señal, etc.
A vuestra soberana Madre vengo a honrar, Señor mío Jesucristo, y al querer debidamente hacerlo, me avergüenza ante todo el estado de mi pobre alma, tan llena de ofensas a Vos. Os he faltado, Señor, mil veces, y agraviándoos a Vos, he agraviado juntamente a vuestra dulcísima madre y mía. ¿Cómo he de poder, pues, presentarme en su presencia sin que le provoque a repugnancia y enojo mi indignidad?
Vos, Señor mío, que tan misericordioso sois y que desde las entrañas de vustra dulce Madre habéis traído al mundo tesoros de bondad y de compasión, tenedla de este pobrecito pecador y perdonadme una vez más mis negras ingratitudes. ¡Pésame, Señor, en lo más vivo de mi alma, haber herido con ellas Vuestro amante Corazón! ¡Pésame, Padre mío, y no quiero ofenderos con ellas ya más! Ayudadme con vuestra gracia para perseverar en este mi arrepentimiento y firme propósito hasta el fin de mi vida. Amén.
ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA
Vuestro permiso imploro, Madre y Señora mía, para acercarme, a pesar de mi indignidad, a vuestro altar sagrado. A él vengo, celestial Maestra, pata que me instruyáis; a él corro, bondadosa Madre, para que me consoléis; a él me refugio, Abogada poderosísima, para que me protejáis. Todo lo sois; Señora, para el pueblo cristiano y para este infeliz pecador: luz, consuelo, amparo, fuerza, esperanza y segura protección. Enseñadme con el ejemplo de Vuestra vida, especialmente con el paso de ella que me propongo hoy meditar; fortalecedme con la divina gracia que benévolamente me alcanzaréis de vuestro Hijo Jesús; consolad me y acariciadme con las infinitas dulzuras de vuestro culto y amor, singularmente en vuestro devoto Mes. Amén.
¡Madre y Señora mía! de vuestro Soberano Hijo y Señor mío otorgadme en estos momentos el espeeial beneficio de hacer con fruto para mi alma estos breves puntos de meditación.
MEDITACIÓN
La que se pondrá sucesivamente para cada día:
Ahora saludemos fervorosamente el Nombre suavísimo de nuestra Divina Madre con las siguientes jaculatorias y Ave Marías:
Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida acordaos de mí, miserable pecador. Ave María.
Arca de Dios y Tesorera del cielo, concededme abundantes gracias par a detestar y llorar mis pecados. Ave María.
Reina de los cielos y tierra, sed mi amparo y mi defensa en las tentaciones de mis enemigos. Ave María.
Inmraculada Madre de mi Dios y Señor, alcanzadme lo que os pido para mi Salvación. Ave María.
Abogada mía y refugio mío, amparadme en el trance espantoso de la muerte y abridme las puertas del cielo. Ave María y Gloria.
ORACIÓN DE SAN BERNARDO
Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir que alguno de los que acudieron a vuestra mediación e imploraron vuestro auxilio fuese desamparado de Vos. Alentado con esta seguridad, a Vos acudo, Virgen Reina de las vírgenes, y aunque agobiado bajo el peso de mis culpas, atrévome a aparecer ante vuestra presencia. No despreciéis mis ruegos, antes dignaos atenderlos, y favorablemente escucharlos.
OFRECIMIETO DEL DÍA
Cuanto piense, cuanto hable, cuanto obre y cuanto quiera en este día de vuestro sagrado Mes, os lo ofrezco, purísima Reina de los cielos, como florido homenaje de amor, consagrado a vuestra devoción. Sean por Vos todas y cada una de mis respiraciones. Sean por Vos todos y cada uno de los latidos de mi corazón. Sean por Vos los deseos más íntimos de mi alma. Os dedico muy especialmente el obsequio o flor espiritual de hoy, y deseo lo recibáis como nueva prenda de mi fidelidad a vuestro amor. Y haced, Señora, que según Vos viva, y en Vos muera, y con Vos reine felizmente por toda la eternidad. Amén.
Aquí se leerá la Flor espiritual correspondiente al día, sacándola por suerte entre el catálogo.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
7 de noviembre
MARÍA MEDIANERA UNIVERSAL
DE TODAS LAS GRACIAS

Jesucristo vino al mundo por medio de la Santísima Virgen, y por Ella debe también reinar en el mundo. (San Luis María Grignion de Monfort)
Los Padres de la Iglesia han enseñado de distintas formas que María Santísima es la Medianera Universal de todas las Gracias y, con ellos, la tradición cristiana desde siempre, la ha reconocido como tal.
Las iglesias orientales de rito bizantino eslavo celebran la fiesta del Pokrov, la Medianera de todas las Gracias, y así resalta en las oraciones del oficio: En este día de la fiesta, la Virgen intercede por nosotros en la Iglesia y con las invencibles armas de los santos, pide a Dios por nosotros. Angeles y Pontífices se postran, exultan los apóstoles y profetas, porque la Madre de Dios pide por nosotros al Dios Eterno.
En Occidente, se instituyó una misa a celebrarse el 31 de mayo, junto a la de María Reina. Al menos España, Bélgica y Holanda tienen fiesta propia. En nuestra patria, hace pocos años, una providencial decisión de nuestros obispos establece esta fiesta el 7 de noviembre para comenzar con ella el Mes de María. Esto, por otra parte, constituye un ruego más un ruego argentino- para apresurar la hora en que esta verdad sea proclamada a la faz de la Tierra como dogma de nuestra Fe.
Una de las oraciones más antiguas, la antífona Sub tulum praesidium, que fuera encontrada en un manuscrito copto del siglo III, recoge esta idea de la Mediación; y en las Catacumbas de Roma, del siglo IV, se representa la Virgen Medianera.
En la Iglesia oriental hay muchos lconos que representan a la Virgen como Medianera, entre ellos se destacan los de la Deisis o súplica y el icono de la Terondisa o Virgen protectora de los monjes, que tiene su origen en una antiquísima tradición según la cual, la Virgen hace ese oficio en el cielo, proveyendo a los monjes de lo necesario para la vida.
Otra clase de iconos es el de la Fuente vivificadora, en que se representa a la Virgen sosteniendo al niño de pie al borde de una fuente que rebosa agua, símbolo de las gracias que Dios da por medio de Su Madre.
La Iglesia tiene innumerables testimonios en su culto como en su doctrina, apoyados todos en la Sagrada Escritura, que junto con el sentir de todo el pueblo fiel afirman la verdad de que MARÍA SANTÍMA ES LA MEDIANERA UNIVERSAL DE TODAS LAS GRACIAS.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
7 de Noviembre
- María Medianera Universal de Todas las Gracias
- San Florencio, Obispo y Confesor
- San Wilbordo, Obispo
- Todos los Santos Dominicos
- San Álvaro de Córdoba, Religioso Dominico
- San Engelberto, Obispo y Mártir
- San Herculano, Obispo y Mártir
- Beata Elena de Arcela, Virgen
- Beata Margarita Colonna,Virgen
- Beato Antonio Baldinucci, Presbítero
EL PRIMER VIERNES DEL MES

Ya en esta época, y para propagar la devoción al sagrado Corazón de Jesús, Margarita María se esfuerza por hacer imprimir imágenes. Después de algunas negociaciones decepcionantes con un religioso, se dirige a una visitandina de Dijon, Sor Jeanne Madeleine Joly, que realiza el dibujo pedido. Las primeras imágenes son impresas en París al principio del año 1688.
¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.
El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.
Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA. en estos términos:
“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.
En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:
1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,
2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…
Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación. ¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!
¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:
1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;
2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;
3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.
De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
La Iglesia de San Leonardo en Zoutleeuw

Siete Santos venera la Iglesia con este nombre, entre los cuales son los más celebrados San Leonardo de Limoges (6 de Noviembre), hijo de romanos (sigloVI), que se distinguió por su gran caridad para con los presos y cautivos, que al ser liberados le ofrecían sus cadenas en señal de gratitud. El culto de este santo se extendió muchísimo, no sólo por Francia, sino también por Bélgica y el oeste de Europa. Se le dedicaron muchos templos. Fuente: http://www.elalmanaque.com/santoral/index.htm
Hoy nos trasladamos al pequeño pueblo de Zoutleeuw, a cinco kilómetros al noroeste de Sint Truiden, con sus casi 8000 habitantes. Una ciudad que en tiempos de la Edad Media fue una importante plaza fuerte en la región de Brabante, además de un riquísimo centro textil. Hoy en día sus calles desprenden ese perfume nostálgico de las ciudades medievales. Nos queremos detener en uno de sus más insignes monumentos, la Iglesia de San Leonardo.
La iglesia se puede visitar de abril a octubre, de 14.00 a 17.00 horas, excepto los lunes. Se trata de una de las pocas iglesias que escapó a la destrucción de las luchas religiosas del país y es una auténtica obra maestra de la arquitectura gótica. En el siglo XIII se levantaron las torres de la fachada, de las que sólo logró terminarse la de la derecha, y el claustro de influencia renana. En los siglos siguientes lograron concluirse la planta, el pórtico de la fachada, las capillas laterales y la bóveda.
Uno de sus elementos más preciosistas es su delicada sacristía, obra de Matthieu de Layens en el siglo XV, una preciosa muestra del estilo flamenco. Un siglo más tarde, en el XVI, se levantó el campanario, con un carillón de 39 campanas.
En el interior se conservan notables obras de arte, aunque la estructura ya de por sí es grandiosa. Sus tres naves sustentadas por columnas se presentan bajo la entrada con el tríptico de Los sufrimientos de Cristo, entre Santa Lucía y Santa Bárbara, tras una pila de agua bendita de 1468. Las capillas de la derecha conservan la preciosa escultura Cristo en el Sepulcro, del siglo XV.
En el retablo de la segunda capilla se halla Santa Ana, de 1565. Las siguientes capillas muestran otra serie de obras de arte de indudable calidad artística. En el tesoro del templo se guardan diversos utensilios sacros de los siglos XIII al XV.
Rodeando el altar mayor hay una serie de estatuillas de santos de los siglos XIV al XVI, y a la izquierda un magnífico candelabro en cobre de seis brazos, de más de cinco metros de altura. A la derecha de la nave central se halla una verja renacentista que custodia uno de los grandes tesoros de la iglesia: un complicado tabernáculo en piedra de 18 metros de altura que representa escenas del Antiguo y Nuevo Testamento.
Sin duda alguna que la Iglesia de San Leonardo es uno de los lugares arquitectónicos que recoge un mayor conjunto del tesoro artístico belga. Para los amantes del arte, visitarla sería algo realmente fascinante.
Tomado de: http://sobrebelgica.com
6 de noviembre
SAN LEONARDO,
Confesor

La paz mía os doy, no os la doy yo como la da el mundo. (San Juan, 14, 27)
San Leonardo, noble cortesano de Clodoveo, fue convertido por San Remigio. Quiso el rey ser su padrino, dio libertad a gran número de cautivos a su pedido, y le ofreció un obispado, que él rehusó para entrar al Monasterio de Micy, bajo la dirección de San Mesmino. En seguida entregóse a la vida eremítica y se retiró a una floresta próxima a Limoges. Practicó allí grandes austeridades. Descubierto por el rey en su desierto, recibió el ofrecimiento de un vasto territorio para fundar en él un monasterio que, más tarde, dio nacimiento a la ciudad de San Leonardo.
MEDITACIÓN
SOBRE LAS MISERIAS
DEL MUNDO
I. Sólo engaño hay en el mundo. No se encuentra fidelidad entre los amigos, ni caridad entre los parientes; por todas partes reina el disimulo; todos disimulan sus sentimientos, ocultan sus proyectos, buscan sus intereses y sus placeres. ¿En quién se podrá uno confiar? ¿De quién no se habrá de desconfiar? Sin embargo, ¡oh Dios mío! ¡nos fiamos en el mundo que tan a menudo nos ha engañado y no en Vos, que siempre habéis sido fiel a vuestras promesas!
II. No hay paz en el mundo, por todas partes reinan la división y la turbación: los hombres guerrean unos contra otros y se rebelan contra Dios con sus pecados; ¡concedednos esa paz que dais a vuestros servidores y que el mundo no puede darnos! Imita a los santos, que viven sin turbación en medio del mundo, porque no están animados por el espíritu del mundo, sino por el de Jesucristo.
III. No existen en el mundo verdaderos bienes. Sus favores son emboscadas que nos tiende para perdernos. Sus bienes no son sino aparentes. Sus placeres siempre están mezclados de hiel y de amargura: nunca han contentado ni a uno solo de sus partidarios; cuanto más se tiene, más miserable se es. Renunciemos a un mundo poco fiel y siempre sospechoso: los pequeños son en él presa de oprobios, y los grandes, de la envidia. (San Euquerio).
El desprecio del mundo
Orad por los jefes de Estado.
ORACIÓN
Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis un nuevo motivo de gozo con la solemnidad del bienaventurado Leonardo, vuestro confesor, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al cielo imitemos sus ejemplos de virtud. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
6 de Noviembre
- San Leonardo, Confesor
- Los Mártires de Indochina II
- San Severo, Obispo y Mártir
- San Winnoc, Abad
- San Demetriano, Obispo de Khitry
- San Barlaam de Khutyn, Abad
- Beato Pablo de Santa Clara, Religioso y Mártir del Japón
- Beato Nuño, Monje
- Beata Margarita de Lorena, Viuda
5 de noviembre
SAN ZACARÍAS
y
SANTA ISABEL

Al que tiene, se le dará, y estará en la abundancia; mas al que no tiene se le quitará aun lo que tiene. (San Mateo, 13, 12).
San Zacarías, sacerdote de la antigua Ley, y su esposa Santa Isabel, tuvieron el honor de tener por hijo a San Juan Bautista, precursor del Mesías. Fuera de lo que el Evangelio nos enseña acerca de la aparición del ángel a Zacarías, sobre el uso de la palabra, perdido en castigo de su incredulidad y recobrado al nacer San Juan, sobre las maravillas cumplidas con ocasión de la visita de la Madre de Dios, ninguna particularidad conocemos de la vida de los dos augustos esposos.
MEDITACIÓN
CÓMO DEBEN USARSE
LAS GRACIAS DE DIOS
I. Dios da a todos los hombres gracias suficientes para salvarse, si ellos quieren aprovecharlas; pero los cristianos reciben muchas más que los otros. Agradece a Dios estas gracias, sobre todo la de tu vocación al cristianismo, que es la fuente de gran número de otras, Y sabe que serás castigado más severamente que los paganos, si no sacas provecho de las gracias que Dios te concede tan generosamente. Tanto más graves son nuestros pecados cuanto mds abundantes fueron en nosotros las gracias. (San Cesáreo).
II. Abúsase de la gracia cuando se resiste a sus inspiraciones, se aplaza el obedecerla, o se rehúsa escuchar lo que nos dice en el fondo del corazón. Escucha la voz de Dios que te habla; para oírla, huye del ruido del mundo, calma las tempestades que las pasiones excitan en tu alma, obedece sin tardanza. Camina mientras tienes luz y no remitas tu conversión a la hora de la muerte.
III. Recompensa de los que aprovechan las gracias de Dios es recibir otras mayores, como castigo de los que de ellas abusan es ser privados de las que les estaban destinadas. ¡Ten cuidado!, la gracia que desprecias será, acaso, causa de tu reprobación. No has querido trabajar por tu salvación cuando lo podías; vendrá la muerte y te quitará la posibilidad de hacer algo por tu alma. Justo castigo del pecado es no poder ya practicar la virtud después que se ha rehusado hacerlo cuando se podía. (San Agustín).
El respeto a los eclesiásticos
Orad por los sacerdotes.
ORACIÓN
Haced, oh Señor, que seamos ayudados por las oraciones de San Zacarías y de Santa Isabel, a fin de que recibamos por su intercesión la que no podemos obtener por nosotros mismos. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
5 de Noviembre
- San Zacarías y Sta. Isabel
- Santa Bertila, Abadesa
- Beato Simón Ballacchi, Fraile Capuchino
- San Atilano de Zamora, Obispo
- Beatos Miguel Kizaemon y Lucas Kiiemon, Mártires del Japón
- Santos Galación y Epistema, Mártires
- Beato Gomidas Keumurgian, Mártir
- Fiesta de las Sagradas Reliquias
Hoy 4 de Noviembre de 2009
La Estadística del Blog ha superado las:

Gracias atí, en cualquier parte del mundo donde te encuentres, por tu visita...
¡Deo Gratias!
«La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas»
Gracias por tu visita y tus comentarios…
Una iglesia barroca: San Carlos Borromeo de Viena

Iglesia San Carlos Borromeo, Viena
Los conflictos provocados por las luchas religiosas desarrollaron una nueva forma de arte, el barroco, que se caracterizó por una vuelta a la exaltación de la religión.
La iglesia de San Carlos Borromeo de Viena o Karlskirche es una de las más espectaculares creaciones de esta época del arte. La construcción de Fischer von Erlach (1656- 1723), edificada entre 1716 y 1737, recoge el simbolismo del Barroco y lo mezcla con la tradición austríaca de los Habsburgo. El arquitecto aprovechó su larga estancia en Italia para empaparse también de la obra de Bernini y Borromini, de manera que cuando realiza esta obra tardía conoce lo mejor de la arquitectura de su época.

Este edificio fue encargado por el emperador Carlos VI, que había prometido su construcción si acababa la peste del año 1713.
Se trata de una iglesia que hace una síntesis entre elementos arquitectónicos que tienen poco que ver entre sí. Por una parte domina el edificio una gran cúpula. Por otra, nos encontramos con un pórtico clásico de seis columnas rematado en frontón triangular y dos grandes columnas conmemorativas de tradición romana. Terminando de enmarcar la fachada principal el arquitecto introduce dos torres más bajas de aspecto palaciego. Los blancos de los muros y el verde de las cubiertas dan un aspecto singular.

Iglesia de San Carlos Borromeo -Karlskirsche- Viena - Austria: La Karlskirsche es la iglesia barroca mas famosa de Vienna. Situada en la plaza Karlsplatz, sus columnas recuerdan a Roma, pero también tiene rasgos griegos y algunos típicamente vieneses.
El elemento central de la fachada es el frontón, que aparece decorado con escenas de la vida del santo titular y su apoteosis. Esto conecta con el impulso propagandístico de la Contrarreforma que se favorecía en esos años desde Roma. La fachada y sus diferentes elementos hacen un movimiento envolvente que al abrirse a la gran plaza delantera recuerda el abrazo de la iglesia representado por Bernini en la plaza de San Pedro del Vaticano.
Tomado de: http://ar.kalipedia.com
San Carlos Borromeo, Obispo y Confesor

Guarda, Señor, a tu Iglesia con la continua protección de San Carlos, tu Confesor y Pontífice; y así como a él le hizo glorioso su pastoral solicitud, así haga también, con su intercesión, que vivamos siempre encendidos en tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
San Carlos fué suscitado por Dios para ser uno de los principales instrumentos de la verdadera reforma de la Iglesia en el siglo XVI; y a su sabiduría es debido en gran parte el que se terminara el Concilio de Trento.
Nombrado Cardenal a los veintitrés años, llegó pronto a ser arzobispo de Milán (Int., Ep.); celebró sínodos y concilios, estableció colegios y comunidades, renovó el espíritu de su clero y de los monasterios y fundó asilos para pobres y huérfanos. La más maravillosa de todas sus obras fue la creación de seminarios diocesanos, cuyo reglamento sirvió de modelo a los que en adelante se fundaron. Murió en 1584 aquel modelo de prelados celosos, penitentes y generosos.
Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL
Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B. De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España) Páginas 1804.
Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).
4 de noviembre
SAN CARLOS BORROMEO,
Obispo y Confesor

Conozco tus obras, y tu fe, y caridad, y tus servicios y paciencia. (Apocalipsis, 2,
San Carlos Borromeo, hijo de un senador de Milán y sobrino de Pío IV, cardenal y arzobispo de Milán a los 22 años de edad, consagróse a Dios desde su juventud. Distribuyó a los pobres el precio de un principado que había vendido y se expuso a la peste sirviendo a los atacados por ella; alimentó a tres mil pobres durante una época de hambre, vendiendo para ello su platería y sus muebles más preciosos. Todos los años se retiraba durante ocho días a un lugar solitario para hacer sus ejercicios espirituales. Murió vestido de cilicio en 1584, a la edad de 46 años.
MEDITACIÓN SOBRE LA VIDA
DE SAN CARLOS BORROMEO
I. La caridad de San Carlos Borromeo se extendía a todas las necesidades temporales y espirituales de su diócesis. Fundó hospitales, colegios y seminarios; catequizaba y confesaba a los pobres. Y vosotros, hombres sin corazón, ¡no pensáis sino en vuestra propia ventaja! Hasta olvidáis a vuestras almas, para ocuparos únicamente de vuestros intereses temporales. ¿Por qué eres tan mezquino con los pobres? Sabe que las riquezas, que idolatras, no te harán dichoso sino cuando las desprecies y las des a los pobres por amor de Jesucristo. Las riquezas dejan pobres a los que las aman, hacen ricos y dichosos a los que las desprecian por Jesucristo. (Guerrico).
II. El amor a la oración de tal modo unía a este prelado con Dios, que a veces se lo vio permanecer ocho horas seguidas en ella. Un día, un hombre perverso le lanzó un tiro de arcabuz mientras oraba; interrumpió su oración sólo para prohibir a sus servidores que persiguieran al criminal. ¡Cuán diferente a la vuestra es nuestra oración, oh gran santo! La menor cosa nos distrae. Obtenednos el espíritu de oración. Saber orar bien es saber vivir bien. (San Agustín).
III. Tanto aborrecimiento tenía para consigo, como caridad para con el prójimo. Sus ayunos, sus disciplinas, sus peregrinaciones a pie, el cilicio que llevaba, hasta en su lecho de muerte, son otras tantas pruebas de su austeridad. ¿C6mo tratas a tu cuerpo? ¿Acaso tú no desprecias las mortificaciones que se imponía este prelado recargado de trabajos? ¡Ah! ¡teme no sea que ellas te acusen en el día del juicio final!
La caridad
Orad por el Colegio de Cardenales.
ORACIÓN
Señor, guardad vuestra Iglesia con la protección continua de San Carlos, vuestro confesor y pontífice, y que la intercesión de este santo, a quien su solicitud pastoral condujo a la gloria eterna, para siempre nos haga fervorosos en vuestro amor. Por J. C. N. S. Amén.
Tomado de: misa_tridentina.t35.com
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
4 de Noviembre
- San Carlos Borromeo, Obispo y Confesor
- San Pierio, Sacerdote
- San Claro, Mártir
- San Juanicio, Monje
- San Vidal y San Agrícola, Mártires
- Beato Emerico, Príncipe
- Beata Francisca de Amboise, Viuda
Las profecías de San Malaquías

En el libro de Wion, editado en Venecia en 1595, las Profecías de San Malaquías ocupan cinco páginas, aquí reproducimos la primera.
Las referidas profecías de San Malaquías sobre los Papas son consideradas por muchos estudiosos como una mistificación, es decir habrían sido inventadas, y por lo tanto serían enteramente desprovistas de credibilidad. Algunos le dan un cierto crédito. Ciertas coincidencias curiosas hicieron con que alcanzasen notoriedad a lo largo de los tiempos, y con eso vuelven siempre a la palestra con ocasión de la muerte de un Pontífice y la elección de su sucesor. En una ocasión como ésa, tan extremadamente importante para la vida de la Iglesia, sirven más para comunicar un cierto atractivo intelectual a los comentarios y conversaciones, que para hacer análisis y pronósticos enteramente fundamentados.
San Malaquías y sus “profecías”
San Malaquías, de origen noble, nació en Irlanda en 1094 (ó 1095, la fecha no es segura) y fue electo Arzobispo de Armagh en 1132. Murió en 1148 en Claraval, Francia, asistido por San Bernardo, del cual se hiciera amigo y quien escribió un libro sobre su vida. Fue canonizado en 1190 por el Papa Clemente III. Tiene profecías sobre Irlanda, además de haber anunciado el día de su propia muerte (2 de noviembre).
En 1139, fue a Roma a presentar un informe de su diócesis al Papa Inocencio II, en esa ocasión habría tenido la visión en la cual se desplegó ante su mente la lista de los 112 pontífices que gobernarían la Iglesia desde Celestino II, electo en 1143, hasta el fin de los tiempos. A cada pontífice le era indicado no el nombre que adoptaría, sino una divisa o dístico que constaba de dos, tres o hasta cuatro palabras latinas —con excepción del último, de cual hablaremos más adelante—, que caracterizaba al papa elegido o a su pontificado. Se dice que para consolar a Inocencio II en medio de sus tribulaciones, habría entregado al Pontífice el manuscrito con la descripción de la visión que tuvo. El manuscrito habría permanecido en los Archivos Romanos hasta su descubrimiento en 1590, siendo poco después divulgado por el benedictino Arnold de Wion, que lo incluyó en su libro Lignun Vitae [El Árbol de la Vida], editado en Venecia en 1595. El silencio de San Bernardo a respecto de esa revelación, en su biografía de San Malaquías y el hecho que el manuscrito haya permanecido 450 años desconocido por los estudiosos del Papado, son argumentos para poner en duda su autenticidad.
The Catholic Encyclopedia, editada en Nueva York en 1913 (estábamos entonces en los felices tiempos en que la Iglesia era gobernada por San Pío X), observa que esos argumentos, aunque fuertes, no son concluyentes. Pues no es raro que documentos queden olvidados en un archivo hasta que alguien los exhume y muestre su importancia. La enciclopedia católica norteamericana tiende a aceptar la autenticidad de esas profecías. Dice la enciclopedia:“Aquellos que vivieron y siguieron el curso de los acontecimientos de una manera inteligente durante los pontificados de Pío IX [1846-1878], León XIII [1878-1903] y Pío X[1903-1914] no pueden dejar de sorprenderse con los títulos otorgados a cada uno en las profecías de San Malaquías y su maravillosa propiedad: Crux de cruce (Cruz de la cruz) Pío IX; Lumen in coelo (Luz en el cielo) León XIII; Ignis ardens (Fuego ardiente) Pío X. Existe más que una coincidencia en las designaciones dadas a estos tres papas muchos siglos antes de su tiempo. No necesitamos recurrir ni a nombres de familia, escudos de armas o títulos cardenalicios para ver lo adecuado de sus designaciones en las profecías. Las aflicciones y cruces de Pío IX fueron mayores de las que cupieron a sus predecesores; y las más graves de esas cruces le vinieron de la Casa de Saboya, cuyo emblema era una cruz. León XIII fue una verdadera luminaria del papado. El papa actual [San Pío X] es realmente un fuego ardiente de celo por la restauración de todas las cosas en Cristo” (op. cit., vol. XII, p. 476).

San Malaquías nació en Irlanda en 1094 y fue electo arzobispo de Armagh en 1132
Algunos argumentos contrarios
No obstante, la Enciclopedia Cattolica, editada en la Ciudad del Vaticano en 1951, se pronuncia contra la autenticidad de esas profecías: “El carácter apócrifo resulta del examen de la propia profecía, que debe haber sido escrita apenas algunos años antes de su publicación. En efecto, desde Celestino II [1143-1144 primero de la lista] hasta Gregorio XIV (excluido) [1590–1591; el primero después de la fecha que la Enciclopedia considera como siendo la de la elaboración de la lista] los breves dísticos aplicados a los pontífices están en relación con el blasón, con el nombre de la familia, con el nombre de bautizo, con el título cardenalicio o con el lugar de origen del Papa. De Gregorio XIV en adelante, por el contrario, los dísticos se vuelven enigmáticos y si algunos son apropiados, la mayor parte permanece envuelta en una gran incertidumbre, muchos son absolutamente fútiles y sólo a la fuerza se dejan relacionar con la historia real (cf. Pastor)” (op. cit., vol. VII, col. 1885).
La conocida Historia de la Iglesia Católica, de la B.A.C., repite más o menos los mismos argumentos: “Deben haber sido compuestas [las referidas profecías] alrededor de 1590 por un falsificador anónimo. De ahí que los 74 Papas anteriores a esa fecha estén bien caracterizados, atendiendo generalmente al lugar de nacimiento, a la familia, al blasón, etc. Los dísticos siguientes son vagos e imprecisos, aunque no se pueda negar el acierto fortuito en algunos casos […]; sin embargo, la mayoría no tiene conexión alguna con el interesado, o son tan generales que se podrían aplicar a cualquiera” (Ricardo García-Villoslada S.J., op. cit., Madrid, 1976, vol. II, p. 432).
“Petrus Romanus”, el último Papa
Después de San Pío X, ya mencionado, la lista de San Malaquías presenta apenas ocho dísticos más: Religio depopulata – La Religión despoblada (Benedicto XV, 1914-1922); Fides intrépida – Fe intrépida (Pío XI, 1922-1939); Pastor Angelicus – Pastor Angélico (Pío XII, 1939-1958); Pastor et Nauta – Pastor y Navegante (Juan XXIII, 1958-1963); Flos florum – Flor de las flores (Paulo VI, 1963-1978); De mediate Lunae – De la media luna (Juan Pablo I, 1978); De labore solis – Del eclipse del Sol (Juan Pablo II, 1978-2005); Gloria olivae – Gloria del Olivo (Benedicto XVI, 2005, Pontífice reinante). En total, 111 dísticos.
Sería muy largo comentar cada uno de esos dísticos y la interpretación que les es dada. Registremos apenas el de Benedicto XV, que presenta una coincidencia curiosa: durante su pontificado ocurrió la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la más mortífera hasta entonces, seguida de la epidemia de la “gripe española”, que hizo víctimas en todo el mundo. Se explicaría así el mote Religio depopulata, es decir, la Cristiandad despoblada, aplicado al pontificado de Benedicto XV.
Al último Papa de la lista de San Malaquías, no obstante, no le es dedicado un dístico, sino una frase entera: “Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana se sentará [en la Cátedra pontificia] Pedro Romano, que apacentará a su grey en medio de muchas tribulaciones; cuando estas hubieren terminado, la ciudad de las siete colinas[Roma] será destruida, y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin”.
Parece una alusión al fin del mundo y al Juicio Final

La Catedral de San Patricio (1873)
Aquí reside una perplejidad más suscitada por las referidas profecías de San Malaquías, pues varias revelaciones privadas prevén un gran triunfo de la Santa Iglesia antes del fin del mundo. La de Fátima, por ejemplo, habla de un tiempo de paz que sería concedido al mundo —la instauración del Reino de María— después de castigos tremendos: “Los buenos serán martirizados, el Santo Padre tendrá mucho que sufrir, varias naciones serán aniquiladas; por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará a Rusia, que se convertirá y será concedido al mundo algún tiempo de paz. En Portugal se conservará siempre el Dogma de la Fe…”. Similar previsión hace San Luis Grignion de Monfort, en su célebre Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen, el cual especifica que el advenimiento del Reino de María significará el advenimiento del Reino de Cristo (cf. nº 217), reino eterno y universal que en esta Tierra es su Iglesia: reino de verdad y de vida, reino de santidad y de gracia, reino de justicia, de amor y de paz (Prefacio de la liturgia de la Fiesta de Cristo Rey).
No se debería, pues, esperar como inminente el fin del mundo, lo que constituye otro embarazo más para interpretar las profecías de San Malaquías.
Ante lo expuesto, se comprenderá la prudencia que es necesario tener con relación a estas “profecías”, incluso si la persona quisiera utilizarlas como mero ornamento literario de los comentarios que quiera hacer sobre este o aquel pontificado. Y mantener la tranquilidad de alma para servir decididamente a la Santa Iglesia en cualquier circunstancia que el futuro nos depare.
Tomado de: http://www.fatima.org.pe
¿Son verdaderas las profecías de San Malaquías? ¿Viene el fin del mundo dentro de pocos papas?

San Malaquias, monje de Bangor y obispo de Armagh (Irlanda)
La ‘Profecía de los Papas’ es atribuida a San Malaquias, monje de Bangor y obispo de Armagh (Irlanda), que nació en 1094 y murió en Claraval (Francia) en 1148; se cree que fue editada por el santo, cuando, en 1139, pasó un mes en Roma, gozando de la peculiar amistad del papa Innocencio II. El texto abarca 111 dísticos latinos -de sólo dos o tres palabras cada uno- que intentan caracterizar las distintas figuras de los Papas que se sucederán hasta el juicio final.
Aunque atribuido a dicho autor del siglo XII el texto de la profecía sólo llegó a conocimiento del publico en 1595. En ese año, un monje benedictino, Arnoldo de Wyon, natural de Donai (Flandria), publicó en Venecia el libro ‘Lignum Vitae’ (‘Arbol de la Vida’). Esta obra es un catalogo e los benedictinos que se hicieron famosos por su talento, sus trabajos o sus virtudes. Entre ellos, el autor presenta a S. Malaquías de Armagh en breves trazos biográficos.
Se trata de 111 dísticos, acompañados de un breve comentario del historiador español Alonso Ciacconio O.P. (1540- † después del 1601). Este comentario aplica los dísticos de la Profecía de los 74 Papas que gobernaron a partir de Celestino II (1143-44), uno de los contemporáneos de S. Malaquías, hasta Urbano VII († 1590). El comentarista le muestra la coincidencia de cada oráculo con los datos históricos del correspondiente Pontífice. El comentario de Ciacconio es de importancia capital, pues señala dónde comienza la serie de los Papas a quienes el dístico se refiere, lo que permite calcular, aproximadamente (siguiendo sus predicciones), la época del fin del Papado y de la venida del Señor. Los comentadores posteriores tomaron como base para sus estudios las explicaciones de Ciacconio. Debido a ello, a partir de Urbano VII († 1590) hasta el fin del mundo, serían con toda precisión 38 los Pontífices que ocuparían la Cátedra de Pedro, y a Pío XII, llamado allí ‘El Pastor Angélico’, le seguirían seis Papas, el último de los cuales verá con sus contemporáneos la segunda venida de Cristo.
La Profecía gozó de buena aceptación, tanto por parte del clero como de los fíeles, hasta fines del siglo XVII, en que el P. Claudio Francisco Menes trier S. J. († 1705), uno de los hombres más eruditos y autorizados de su tiempo, publicó el libro ‘Refutación de las Profecías, falsamente atribuidas a S. Malaquías, sobre la elección de los Papas’ (París 1669). El autor, que era historiador y también cultor de la heráldica, pretendía, con gran aparato de conocimientos, demostrar la falsedad de la Profecía de S. Malaquías. Su argumentación se resume en los tres puntos siguientes:
1) El primer indicio de falsificación es el hecho de que, durante cerca de 450 años, a saber, desde S. Malaquías (1148) hasta ‘El Árbol de la Vida’ (1595), jamás autor alguno hizo la mínima alusión a la Profecía. El propio S. Bernardo no la menciona, aunque conoció de cerca al Santo Obispo, escribió su biografía y refirió otros vaticinios detallados de S. Malaquías (entre ellos la predicción del día y lugar de su muerte). Ninguno de los otros contemporáneos del santo irlandés, que tuvieron estrechas relaciones con él, menciona la Profecía. Tampoco es citada por los historiadores irlandeses posteriores a él. Ni los escritores medievales ni los renacentistas toman en cuenta ese documento, que de haberlo conocido hubieran ciertamente aludido a él. Y ¿por qué vía, qué ciudad o región, el texto profético habría caído en manos de Ciacconio, después de 450 años de ocultamiento? Todavía más: el propio Ciacconio, presentado por Wyon como autor de un comentario de la Profecía, no alude absolutamente a este docu mento en su libro de ‘Biografías de los Papas y Cardenales’, editado repetidamente en 1601, 1630 y 1677. ¿Habrá, tal vez, Ciacconio reconocido posteriormente la falsedad de los oráculos a los cuales inicialmente diera crédito?
2) El argumento del silencio es corroborado por la compro bación de fallas históricas y teológicas en la presunta profecía. Pues no parece posible que un autor movido por Dios haya introducido en la lista de los Papas a antipapas como: Víctor IV (1159-64), Pascual III (1164-68), Calixto III (1168-78), Nicolás V (1328-30), Clemente VII (1378-94), Benedicto XIII (1394-1423), Clemen te VIII (1423-39), Félix V (1439-49). La finalidad misma de la Profecía -insinuar la época del fin del mundo- parece opuesta a la aserción de Cristo, que declaró solemnemente que no competía a los hombres conocer los tiempos y momentos dispuestos por la Providencia del Padre (cf. Hch 1,7). Además, la aplicación de los dísticos a los respectivos Papas se basa en notas bastante acciden tales, lo que le da un sabor de arbitrariedad. Así: Nicolás V (1447-55) estaría designado por ‘De modicitate lunae’ (‘De la pequeñez de la luna’) por haber nacido de una familia modesta en un lugar llamado Lunegiana; Pío II (1458-64) es llamado ‘De capra et albergo’ (‘De la cabra y del albergue’) ¡por haber sido secretario de los Cardenales Capranica y Albergati!, etc.
3) Las razones negativas: Menestrier y otros historiadores posteriores agregan la explicación probable de cómo pudo haberse dado la falsificación. Débese notar, en primer lugar, que todas las divisas de los Papas, hasta 1590, aluden a características concretas de cada Pontífice: lugar de nacimiento, origen de la familia, cargos ejer cidos antes de la elección, símbolos de sus blasones, etc. Mientras que, desde 1590 en adelante, los dísticos se refieren solamente a cualidades morales, cuya aplicación es muy vaga y puede convenir a más de un Pontífice. Así, ‘Vir religiosus’ (‘Varón religioso’ ), ‘Ignis ardens’ (‘Fuego ardiente’), ‘Fides intrépida’ (‘Fe intrépida’). ¿Qué Papa, no siendo del todo indigno, no merecería estos calificativos?
Observada la diferencia entre los oráculos anteriores y posterio res a 1590, se presume háyase forjado la profecía justamente por entonces, con el propósito de atender a las dificultades de la elección del Cónclave de ese año, 1590, después de la muerte de Urbano VII.
La refutación del P. Menestrier alcanzó gran boga entre los estudiosos de nuestros días. Los adversarios de la profecía la consideran definitiva. No obstante, hay todavía autores contemporáneos de valía que prefieren suspender el juicio sobre el documento, cuando no lo reconocen auténtico.
Es evidente que después de todo y a pesar de los esfuerzos hasta hoy realizados para averiguar el día del Señor, éste continúa para nosotros envuelto en densas tinieblas. Y ésta es la única conclusión sabia que se puede sacar de cuanto al respecto acabamos de estudiar.
Tomado de:
San Malaquías y sus profecías

Se le atribuyen muchos milagros pero por lo que más se le recuerda es por su don de profecía. Entre estas la mas famosa es la referente a los papas. Sin embargo no hay certeza de que esta sea auténtica.
3 de noviembre
SAN MALAQUIAS
Arzobispo de Armagh
(1148 P.C)

San Malaquías fue el primer irlandés canonizado por un Papa.
En el siglo IX empezó Irlanda a experimentar los efectos de las invasiones que habían asolado a otros países. En efecto, los bárbaros conocidos con el nombre genérico de orientales, hicieron incursiones en las regiones costeras, y los daneses establecieron colonias permanentes en Dublín y otras ciudades. Por dondequiera que iban cometían asesinatos, demolían monasterios y quemaban bibliotecas. To do ello debilitó mucho al poder civil; los reyezuelos locales, que luchaban contra el enemigo de fuera y se destruían entre sí, perdieron mucha autoridad. El trato prolongado e inevitable entre los nativos y los opresores de la religión y de la ley trajo consigo una relajación gradual de la fe y las costumbres. Así pues, aunque Irlanda no llegó nunca a caer en el grado de iniquidad que suponían ciertos ingleses y algunos hombres de iglesia extranjeros (incluso San Bernardo), se hallaba sin embargo en un estado lamentable cuando estalló la guerra civil, tras la derrota definitiva de los daneses, en Clonfart (1014).
Precisamente en esa época de confusión, del año 1095, nació Malaquías O’More. El niño se educó en Armagh, donde su padre era maestro de escuela. Malaquías era un niño juicioso y piadoso. Después de la muerte de sus padres, se fue a vivir con un ermitaño llamado Eimar. San Celso, arzobispo de Armagh, juzgándole digno del sacerdocio, le ordenó a los veinticinco años. El arzobispo le encargó que predicase la palabra de Dios al pueblo y extirpase las malas costumbres que abundaban en su diócesis. San Bernardo, en su biografía de San Malaquías, dice que éste «quemó las ramas y la hojarasca inútil y aplicó el hcha a los árboles de raíz podrida». En una palabra, el santo se entregó a su tarea con gran celo. Sin embargo, temía no conocer suficientemente los cánones eclesiásticos para reformar a fondo la disciplina y el culto, por lo que acudió a San Malco, obispo de Lismore, quien se había educado en Winchester, en Inglaterra, y era famoso por su ciencia y su virtud. San Malco le acogió muy bien, le instruyó en todo lo referente al servicio divino y al bien de las almas y al mismo tiempo, le empleó en los ministerios de su iglesia.
Un tío de San Malaquías, que a pesar de ser lego era abad de San Comgall, se había apoderado de las rentas de la gran abadía de Bangor, la cual se hallaba en un estado lamentable. En 1123, el abad renunció a su dominio sobre Bangor, en favor de su sobrino, para que éste restableciese la observancia regular en la abadía. San Malaquías cedió a otra persona las tierras de la abadía, a pesar de las protestas. San Bernardo le alaba por eso, pero hace notar que «llevó demasiado lejos su desinterés y su espíritu de pobreza, como lo demostraron después los hechos.» Con diez miembros de la comunidad de Eimar, San Malaquías construyó la abadía, empleando madera, como se acostumbraba en Irlanda. La gobernó durante un año. «Era una regla viviente, un espejo brillante, un libro en el que todos podían aprender los preceptos de la verdadera vida religiosa.» La fama del santo aumentó con los milagros que obró. San Bernardo refiere algunos. A los treinta años de edad, San Malaquías fue elegido obispo de Connor. Los cristianos de su diócesis apenas lo eran más que de nombre, pues los daneses habían dominado ahí largo tiempo. El santo hizo cuanto pudo por convertir en corderos a aquellos lobos. El y sus monjes predicaron con energía apostólica, uniendo la severidad a la dulzura. Cuando las gentes no acudían a la iglesia a oírle predicar, San Malaquías iba a buscarles en sus casas. Así consiguió sembrar la bondad y piedad en algunos de los más duros, restableció el uso frecuente de los sacramentos, pobló la diócesis de pastores celosos y volvió a instituir la celebración regular de las horas canónicas, pues desde las invasiones de los daneses habían caído en desuso aun en las ciudades. En esa tarea le sirvieron los conocimientos de música sacra que había adquirido en su juventud. Pero en 1127, un reyezuelo del norte devastó Andrim y Down y expulsó a la comunidad de Bangor, donde vivía San Malaquías. El santo se retiró entonces con algunos de sus monjes a Lismore y después a Iveragh, en Kerry, donde organizó nuevamente la vida monástica.
En 1129, murió San Celso de Armagh. La sede metropolitana había estado en manos de su familia durante varias generaciones. Para romper esa nociva costumbre San Celso ordenó en su lecho de muerte que su sucesor fuese Malaquías, a quien envió su b´culo pastoral. Sin embargo, los parientes de San Celso instalaron en la sede a su primo Murtagh y, durante tres años, San Malaquías no intentó apoderarse de la diócesis. Finalmente, se dejó convencer por el legado pontificio Gilberto de Limerick, por San Malco y algunos otros y, protestando que renunciaría al gobierno de la sede en cuanto hubiese restituido el orden, se trasladó de I veragh a Armagh. Hizo cuanto pudo por tomar en sus manos el gobierno de su diócesis; sin embargo, para evitar los desórdenes y el derramamiento de sangre, no intentó entrar en la cabecera de la diócesis ni apoderarse de la catedral. Murtagh murió en 1134, no sin haber nombrado por sucesor a Niall, hermano de San Celso. Ambos bandos estaban armados, y San Malaquías determinó hacerse entronizar en su catedral. Los partidarios de Niall se presentaron de improviso en una reunión de los partidarios de San Malaquías, pero fueron dispersados por una tempestad tan violenta, que doce hombres murieron calcinados por el rayo. San Malaquías consiguió tomar posesión de su diócesis. Sin embargo, la paz no reinaba en ella, pues Niall se había llevado de Armagh dos reliquias muy veneradas, y el pueblo consideraba como legítilmo arzobispo a quien las tenía en su poder. Consistían en un libro (probablemente el «Libro de Armagh») y una cruz pastoral llamada «el báculo de Jesús»: el pueblo creía que ambas habían pertenecido a San Patricio. Esto explica por qué muchos eran partidarios de Niall y perseguían violentamente a Malaquías. Uno de ellos invitó al santo a una conferencia para asesinarle. San Malaquías, rontra el parecer de sus amigos, acudió a la reunión, dispuesto a sufrir el martirio por la paz; pero su valor y tranquila dignidad desarmaron a sus enemigos, y se firmó la paz. Sin embargo, San Malaquías tuvo que conservar su guardia de corps hasta que recuperó el báculo y el libro y fue reconocido como arzobispo por todo el pueblo. Habiendo roto así la tradición de la sucesión hereditaria y restablecido la disciplina y la paz en la sede, insistió en renunciar a la digni dad archiepiscopal y consagró por sucesor suyo a Gelasio, abad de Derry. En 1137 regresó a su antigua sede.
San Malaquías dividió su diócesis, consagró a un nuevo obispo para Connor y se reservó para sí la región de Down. Ya sea en Downpatrick, o más probable mente en las ruinas del monasterio de Bangor, estableció una comunidad de canónigos regulares, con quienes vivía siempre que se lo permitían sus actividades pastorales. Dos años después, emprendió un viaje a Roma para informar a la Santa Sede de todo lo que había hecho. Entre otras cosas quería conseguir el palio para los arzobispos de Armagh y de otra sede metropolitana que San Celso había establecido en Cashel. San Malaquías desembarcó en Inglaterra y se trasladó a York, donde conoció a Waltheof de Kirkham, quien le regaló un caballo. Después pasó a Francia, atravesó la Borgoña y llegó a la abadía de Claraval Ahí conoció a San Bernardo, quien se convirtió en fiel amigo, fue admirador suyo y, más tarde, escribió su biografía. Malaquías quedó tan edificado por el espíritu de los cistercienses, que concibió el deseo de compartir su vida de penitencia y contemplación y acabar ahí sus días. En Ivrea del Piamonte restituyó la salud al hijo de su huésped, que estaba al borde de la muerte. El Papa Inocencio II se negó a aceptar la renuncia del santo, aprobó cuanto había hecho en Irlanda, le nombró legado suyo en ese país y prometió que concedería los palios, si se le pedían oficialmente. En el viaje de regreso, San Malaquías volvió a pasar por Claraval, donde, como dice San Bernardo, «nos bendijo por segunda vez». Como no podía quedarse con aquellos siervos de Dios, San Malaquías dejó ahí a cuatro de sus compañeros, quienes, en 1142, volvieron a Irlanda con el hábito del Cister e instituyeron la abadía de Mellifont, de la que se originaron muchas otras. San Malaquías volvió a su patria por Escocia, donde el rey David le rogó que curase a su hijo, quien estaba muy enfermo. El santo dijo al prícipe: «Ten buen ánimo. No morirás de esta enfermedad.» En seguida le roció con agua bendita. Al día siguiente, Enrique estaba completamente curado.
En 1148, los obispos y el clero reunidos en un sínodo en Inishpatrick, cerca de Skerries, resolvieron pedir oficialmente a Roma el palio para los dos metropolitanos. San Malaquías fue comisionado para entrevistarse con el Papa Eugenio III, quien se hallaba entonces en Francia. Pero la suspicacia política del rey Esteban retrasó al santo en Inglaterra y, cuando él llegó a Francia, el Papa ya había partido para Roma. Así pues, San Malaquías pudoir a Claraval, donde San Bernardo y sus monjes le acogieron gozosamente. Después de la celebración de la misa de la fiesta de San Lucas, San Malaquías se sintió enfermo y hubo de guardar cama. Los monjes le atendieron solícitamente, pero el santo les dijo que todo era inútil, pues iba a morir de aquélla enfermedad. Además, insistió en bajar a la iglesia a recibir los ñultimos sacrametos, y rogó a los monjes que siguiesen orando por él después de su muerte. También les encomendó que pidiesen por las almas de todos sus feligreses y él prometió, por su parte, no olvidarlos ante Dios. San Malaquías murió el día de difuntos de 1148, en brazos de San Bernardo, y fue sepultado en Claraval. En su segundo sermón sobre San Malaquías, San Bernardo decía a sus monjes: «Quiera él proteger con sus méritos a aquellos a quienes instruyó con su ejemplo y confirmó con sus milagros.» Además, San Benardo tuvo la audacia de cantar, en la misa de cuerpo presente, la postcomunión de la misa de un obispo confesor. El Papa Clemente III confirmó, en 1190, aquella «canonización de un santo por otro santo». San Malaquías fue el primer irlandés canonizado por un Papa. Los cistercienses, los canónigos regulares y todas las diócesis de Irlanda celebran su fiesta. San Malaquías hizo por la unificación de la Iglesia en Irlanda lo que Sab Teodoro había hecho 500 años antes, por la de Inglaterra.
Nuestro artículo sobre San Malaquías quedaría incompleto, si no hiciésemos mención de las «profecías» sobre los Papas, que se le atribuyen. Consisten en la atribución de ciertos rasgos y características a los Papas, desde Celestino II (1143-1144) hasta el fin del mundo, cuando reine «Pedro el Romano». Las profesías están formuladas como lemas o títulos simbólicos. El que las reveló al mundo fue Dom Arnoldo de Wyon, O.S.B., en 1595. El benedictino las atribuyó a San Malaquías, pero sin explicar por cuáles razones y sin decir siquiera dónde las había encontrado. Un jesuita del siglo XVII sostuvo que habían sido inventadas por un partidario del cardenal Simoncelli, durante el cónclave de 1590, pero, en 1871, el P. Cucherat escribió un libro en el que afirmaba que las profecías habían sido reveladas en Roma a San Malaquías, el cual las comunicó por escrito a Inocencio II. Las profecías habían quedado olvidadas en los archivos pontificios durante 450 años, hasta que las descubrió Dom de Wyon. Está fuera de duda que las profecías son espurias y no tienen nada que ver con San Malaquías. Un examen superficial revela que los lemas que caracterizan a los Papas hasta Gregorio XIV (1590), son muy precisos (con frecuentes alusiones a los apellidos italianos) y se cumplieron a la letra. Por el contrario, los lemas de los siguientes Pontífices son vagos, generales y no siempre se aplican a los hechos, por más esfuerzos que se hagan por ensanchar su sentido. El lema de Pío XII era «Pastor Angelicus» (Pastor angélico), algo bastante común; en cambio el de San Pío V era «Ángel del bosque» y el de Benedicto XIV «Animal rústico».
Tomado de:
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
3 de Noviembre
- San Huberto, Obispo y Confesor
- Los innumerables Mártires de Zaragoza
- Santa Winifreda, Virgen y Mártir
- San Pirmino, Obispo
- San Amico, Monje
- San Malaquías, Arzobispo de Armagh
- Santa Silvia, Matrona
- Beato Martín de Porres, Confesor
- Beato Simón de Rimini
DOS DE NOVIEMBRE: LOS FIELES DIFUNTOS

†
«Una flor sobre su tumba se marchita, una lágrima sobre su recuerdo se evapora. Una oración por su alma, la recibe Dios.» -San Agustín
«Cada uno se presentará ante el tribunal de Dios para darle cuenta de lo que ha hecho, de lo bueno y de lo malo.» – Santa Biblia
Las tres Iglesias: Se llama Iglesia a la asociación de los que creen en Jesucristo. La Iglesia se divide en tres grupos. Iglesia triunfante: los que ya se salvaron y están en el cielo (los que festejamos ayer). Iglesia militante: los que estamos en la tierra luchando por hacer el bien y evitar el mal. E Iglesia purgante: los que están en el purgatorio purificándose de sus pecados, de las manchas que afean su alma.
La Iglesia Católica enseña:
– Los que mueren en gracia y amistad de Dios pero no perfectamente purificados, sufren después de su muerte una purificación, para obtener la completa hermosura de su alma (1030).
– La Iglesia llama Purgatorio a esa purificación, y ha hablado de ella en el Concilio de Florencia y en el Concilio de Trento. Se basa en aquella frase de San Pablo que dice: «La obra de cada uno quedará al descubierto, el día en que pasen por fuego. Las obras que cada cual ha hecho se probarán en el fuego». (1Cor. 3, 14).
– La práctica de orar por los difuntos es sumamente antigua. El libro 2º. de los Macabeos en la S. Biblia dice: «Mandó Juan Macabeo ofrecer sacrificios por los muertos, para que quedaran libres de sus pecados» (2Mac. 12, 46).
– La Iglesia desde los primeros siglos ha tenido la costumbre de orar por los difuntos (Cuenta San Agustín que su madre Santa Mónica lo único que les pidió al morir fue esto: «No se olviden de ofrecer oraciones por mi alma»).
– San Gregorio Magno afirma: «Si Jesucristo dijo que hay faltas que no serán perdonadas ni en este mundo ni en el otro, es señal de que hay faltas que sí son perdonadas en el otro mundo. Para que Dios perdone a los difuntos las faltas veniales que tenían sin perdonar en el momento de su muerte, para eso ofrecemos misas, oraciones y limosnas por su eterno descanso».
De San Gregorio se narran dos hechos interesantes. El primero, que él ofreció 30 misas por el alma de un difunto, y después el muerto se le apareció en sueños a darle las gracias porque por esas misas había logrado salir del purgatorio. Y el segundo, que un día estando celebrando la Misa, elevó San Gregorio la Santa Hostia y se quedó con ella en lo alto por mucho tiempo. Sus ayudantes le preguntaron después por qué se había quedado tanto tiempo con la hostia elevada en sus manos, y les respondió: «Es que vi que mientras ofrecía la Santa Hostia a Dios, descansaban las benditas almas del purgatorio». Desde tiempos de San Gregorio (año 600) se ha popularizado mucho en la Iglesia Católica la costumbre de ofrecer misas por el descanso de las benditas almas.
La respuesta de San Agustín: a este gran Santo le preguntó uno: «¿Cuánto rezarán por mí cuando yo me haya muerto?», y él le respondió: «Eso depende de cuánto rezas tú por los difuntos. Porque el evangelio dice que la medida que cada uno emplea para dar a los demás, esa medida se empleará para darle a él».
¿Vamos a rezar más por los difuntos? ¿Vamos a ofrecer por ellos misas, comuniones, oraciones, rosarios, ayudas a los pobres y otras buenas obras? Los muertos no vienen a espantar, pero sí rezan y obtienen favores a favor de los que rezan por ellos.
No somos Paganos, somos Cristianos

Mictlantecuhtli es el Señor de la Muerte, su cabeza es una calavera, es el Dios del Mictlan o región de los muertos.
En pleno año 2009, parece como si nunca hubiera llegado el mensaje del Evangelio a estas tierras de América, aún se sigue creyendo en lo que creían los que no tenían conocimiento del único y verdadero Dios, uno y trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Se sigue creyendo en las creencias del México prehispánico, se cree y practica la festividad mexicana y centroamericana del Día de Muertos, que se celebra también en muchas comunidades de Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana.
Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los Misioneros Españoles. Los antiguos Mexicanos, vivían en tinieblas, porque aún no llegaba a ellos la luz que alumbra a todo hombre que viene a este mundo, no habían oído hablar de aquél que es el Camino la Verdad y la Vida, por lo cual nadie va al Padre sino es por Él.

Mictecacíhuatl
Las diferentes culturas tales como:
Olmecas, Mayas, Teotihuacanos, Toltecas, Aztecas, Zapotecos, Tarascos, Mexicas, tenían sus propias creencias, sobre el destino de los muertos, de entre sus creencias resalta esta, la de El Mictlán, lugar destinado a quienes morían de muerte natural.

Cultura Prehispánica
Este lugar era habitado por Mictlantecuhtli y Mictacacíhuatl, señor y señora de la muerte. Era un sitio muy oscuro, sin ventanas, del que ya no era posible salir.
El camino para llegar al Mictlán era muy tortuoso y difícil, pues para llegar a él, las almas debían transitar por distintos lugares durante cuatro años. Luego de este tiempo, las almas llegaban al Chignahuamictlán, lugar donde descansaban o desaparecían las almas de los muertos.
Para recorrer este camino, el difunto era enterrado con un perro, el cual le ayudaría a cruzar un río y llegar ante Mictlantecuhtli, a quien debía entregar, como ofrenda, atados de teas y cañas de perfume, algodón (ixcátl), hilos colorados y mantas.
Quienes iban al Mictlán recibían, como ofrenda, cuatro flechas y cuatro teas atadas con hilo de algodón.
Los entierros prehispánicos eran acompañados de ofrendas que contenían dos tipos de objetos: los que, en vida, habían sido utilizados por el muerto, y los que podría necesitar en su tránsito al inframundo.
De esta forma, era muy variada la elaboración de objetos funerarios: instrumentos musicales de barro, como ocarinas, flautas, timbales y sonajas en forma de calaveras; esculturas que representaban a los dioses mortuorios, cráneos de diversos materiales (piedra, jade, cristal), braseros, incensarios y urnas.

Altar de Muertos
Las fechas en honor de los muertos son y eran muy importantes, tanto, que les dedicaban dos meses.
Durante el mes llamado Tlaxochimaco, se llevaba a cabo la celebración denominada Miccailhuitontli o fiesta de los muertitos, alrededor del 16 de julio.
Esta fiesta iniciaba cuando se cortaba en el bosque el árbol llamado xócotl, al cual le quitaban la corteza y le ponían flores para adornarlo. En la celebración participaban todos, y se hacían ofrendas al árbol durante veinte días.
En el décimo mes del calendario, se celebraba la Ueymicailhuitl, o fiesta de los muertos grandes. Esta celebración se llevaba a cabo alrededor del 5 de agosto, cuando decían que caía el xócotl. En esta fiesta se realizaban procesiones que concluían con rondas en torno al árbol. Se acostumbraba realizar sacrificios de personas y se hacían grandes comidas. Después, ponían una figura de bledo en la punta del árbol y danzaban, vestidos con plumas preciosas y cascabeles. Al finalizar la fiesta, los jóvenes subían al árbol para quitar la figura, se derribaba el xócotl y terminaba la celebración. En esta fiesta, la gente acostumbraba colocar altares con ofrendas para recordar a sus muertos, lo que es el antecedente del actual altar de muertos.
Como verán esto es lo que muchos “Cristianos” celebran hoy 2 de Noviembre.

Altar de muertos
Para los Misioneros Españoles, no fue tan fácil cambiar la mentalidad de manera radical, es por eso que algunos misioneros no quitaron esa costumbre, pero sí le cambiaron el sentido de pagano a cristiano y a eso se le llama una actividad misionera.
Más bien le fueron añadiendo algunos elementos cristianos para quitar el culto a creencias paganas y sólo tributarlo al único Dios verdadero, uno y trino.
Pero, nos encontramos a una enorme distancia de aquél tiempo al nuestro, por lo cual ahora que conocemos el mensaje del Evangelio, ya no son necesarios estos altares de muertos, paganos, cristianizados.
Los paganos creían que los rumbos destinados a las almas de los muertos estaban determinados por el tipo de muerte que habían tenido, y no por su comportamiento en la vida. Los paganos tenían la creencia que los muertos venían a comer lo que ellos ofrendaban en sus altares.

Yo soy Dios de vivos, no de muertos.
Nosotros los Cristianos creemos que existe el infierno, el purgatorio y el paraíso, se llama así al «tercer cielo» al que San Pablo es conducido en éxtasis (II Corintios 12:4) y a la morada eterna donde vivirán los justos (San Lucas 23:43: Nuestro Señor Jesucristo dice al buen ladrón «hoy estarás conmigo en el paraíso»).
Creemos que Nuestro Señor Jesucristo venció la muerte y resucitó. Creemos en aquellas palabras que dijo:
“Todo el que crea en mi aunque muera vivirá” (San Juan. 60,40)
“El que coma mi cuerpo y beba mi sangre tendrá vida eterna y yo lo resucitaré en el ultimo día” (San Juan. 6,54)
Así como aquello de:
“Yo te aseguro que hoy, estarás conmigo en el paraíso” (San Lucas. 24,43)
por lo tanto los muertos están con Dios.
¿O en el fondo, llegamos a creer que nuestros muertos comen las ofrendas?
Nuestro Señor Jesucristo no enseñó eso ¿A quien seguimos? ¿Qué creemos?
Para nosotros los Cristianos Católicos la mejor forma de honrar y ayudar a nuestros difuntos es participando del Santo Sacrificio de la Misa, confesarnos para poder comulgar y ofrecer la comunión por ellos el 2 de Noviembre, rezar por ellos y ofrecer sufragios.
La Iglesia Católica Apostólica y Romana no celebra la muerte, si no la vida, porque Cristo ya la venció con su Resurrección, de ahí que en el lenguaje Cristiano Católico se dice día de los Fieles Difuntos y no día de muertos. Éste se entiende en el lenguaje popular, no en el litúrgico. Se debe entender, todos aquellos que fueron fieles a Cristo y ya murieron.
Así debemos conmemorar este día dando testimonio de nuestra vida cristiana.
¿Qué es mejor? ¿Comulgar y pedir por nuestros difuntos o poner un altar en donde se ofrenda comida que bien se puede dar a la gente necesitada y que lo más común es que se tire porque ya no sirve para su consumo?
Por Arturo Medina Muñoz.
Editor del Blog.
Fuentes consultadas:
Visitas a Iglesias u Oratorio:
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los fieles difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.
Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.
En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.
Tomado de:
Visitas al cementerio:

Las Escrituras y los Padres, ordenan oraciones y oblaciones por los que han partido y el Concilio de Trento (Sess. XXV, "De Purgatorio")
Del 1 AL 8 DE NOVIEMBRE
Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio y que oren por los difuntos. Durante los demás días del año se concede indulgencia parcial.
Indulgencias

Concilio de Trento
El Concilio de Trento (Sess. XXV) define que las indulgencias son «muy saludables para los Cristianos» y que su «uso es para ser mantenida en la Iglesia». La enseñanza más común de los teólogos Católicos es que las indulgencias pueden ser aplicadas a las almas detenidas en el purgatorio; y que las indulgencias están disponibles para ellos «por medio del voto» (per modum suffragii).(1) Agustín (De Civ. Dei, XX, ix) declara que las almas de los creyentes que han partido no están separadas de la Iglesia, la cual es el Reino de Cristo, y por esta razón las oraciones y votos de los vivos son de ayuda para los muertos.
«Entonces, si» – argumenta Belarmino (De indulgentiis, xiv) «podemos ofrecer nuestras oraciones y satisfacciones en pro de aquellos detenidos en el purgatorio, porque somos miembros del gran cuerpo de Cristo ¿porqué la Vicaría de Cristo no aplica a las mismas almas la superabundante satisfacción de Cristo y sus santos- de los cuales El es su dispensador?» Esta es la doctrina de Santo Tomás (IV, Sent., dist. Xls, q.ii, a.3 q.2) quien afirma que las indulgencias benefician principalmente a la persona que realiza la obra por la cual es dada la indulgencia, y secundariamente puede servir igual para los muertos, si la forma en la cual la indulgencia es otorgada es enunciada como capaz de tal interpretación, y agrega «tampoco hay razón alguna por la que la Iglesia no disponga de sus tesoros de méritos en favor de los muertos, como seguramente dispone en relación a los vivos». (2) San Buenaventura (IV, Sent., dist. Xx, p.2, q.v) concuerda con Santo Tomás pero agrega que tal «relajación no puede darse bajo la forma de absolución como en el caso de los vivos, sino sólo en la forma de voto (Haec non tenet modum judicii, sed potius suffragii). Esta opinión de San Buenaventura, que la Iglesia a través de su Pastor Supremo no absuelve jurídicamente las almas en el purgatorio del castigo debido a sus pecados, es la enseñanza de los Doctores.
Ellos señalan (Gratian, 24 q. ii, 2, can.1) que en el caso de aquellos que han partido de esta vida el juicio está reservado a Dios; ellos afirman la autoridad de Gelasio (Ep. ad Fausturn; Ep. ad. Episcopos Dardaniae) en apoyo de su argumento (Graciano ibid), y también insisten que los Pontífices Romanos cuando otorgan indulgencias que son aplicables a los muertos, agregan la restricción «per MODEM suffragii et deprecationis«. Esta frase se encuentra en la Bula de Sixto IV «Romani Pontificis próvida diligentia«, 27 de Nov., 1447. La frase «per modum suffragi et deprecationis» ha sido interpretada de varias maneras (Belarmino, «De Indulgentiis» p. 137). Belarmino mismo dice: «La opinión verdadera es que las indulgencias valen como votos, porque ellas valen no para modelar una absolución jurídica ‘quia non prosunt per modum juridicae absolutionis‘.» Pero, de acuerdo al mismo autor, el voto de los creyentes vale por momentos «per modum meriti congrui» (por vía del mérito), y en otros momentos, «per modum impetrationis» (por medio de súplica) a veces «per modum satisfactionis» (por medio de satisfacción); pero cuando se trata de aplicar una indulgencia a alguien en el purgatorio sólo es «per modum suffragii satisfactorii» y por esta razón «el papa no absuelve el alma en purgatorio del castigo debido al pecado, sino que ofrece a Dios lo que sea necesario de sus tesoros para la cancelación de este castigo».
Si la cuestión continuara si tal satisfacción es aceptada por Dios por piedad y benevolencia, o «ex justitia», los teólogos no están de acuerdo – algunos sostienen una opinión, otros otra. Belarmino luego de examinar ambos lados (pp. 137, 138) no osa establecer «ninguna opinión sino que se inclina a pensar que los primeros son más razonables mientras que se pronuncia que los últimos están mas en armonía con la misericordia («admodum pia«).

La enseñanza más común de los teólogos Católicos es que las indulgencias pueden ser aplicadas a las almas detenidas en el purgatorio; y que las indulgencias están disponibles para ellos «por medio del voto» (per modum suffragii).(1) Agustín (De Civ. Dei, XX, ix) declara que las almas de los creyentes que han partido no están separadas de la Iglesia, la cual es el Reino de Cristo, y por esta razón las oraciones y votos de los vivos son de ayuda para los muertos.
A. Condición.
Para que una indulgencia pueda beneficiar a aquellos en el purgatorio, se requieren varias condiciones:
La indulgencia debe ser otorgada por el Papa.
Debe haber suficiente razón para otorgarla, la indulgencia y su razón deben incumbir a la gloria de Dios y utilidad de la Iglesia, no solamente para ser más útiles para las almas del purgatorio. La obra pía ordenada debe ser como en el caso de las indulgencias para los vivos. Si el estado de gracia no es una condición requerida, con toda probabilidad la persona que desempeña la obra puede ganar la indulgencia para los muertos, incluso si el mismo no esté en amistad con Dios (Belarmino, loc. Cit., p.139). Suárez (De Poenit., disp. HI, s.4, n.5 y 6) establece esto categóricamente cuando dice: «Status gratiae solum requiritur ad tollendum obicem indulgentiae» (el estado de gracia es solo requerido para remover algún estorbo a la indulgencia), y en el caso de las almas sagradas, no puede haber impedimento. Esta enseñanza deslinda con la doctrina de la Comunión de los Santos y los monumentos de las catacumbas representan los santos y mártires como intercesores con Dios por los muertos. También las oraciones de las antiguas liturgias hablan de María y los santos intercediendo por aquellos que se han ido de esta vida. Agustín cree que el entierro en una basílica dedicada a un sagrado mártir es de valor para un muerto, porque aquellos que recuerdan su memoria que ha sufrido recomendará a las oraciones del mártir el alma de aquel que ha dejado esta vida (Belarmino, lib. II, xv) En el mismo lugar, Belarmino acusa a Domingo A. Soto de imprudencia porque niega esta doctrina.
Para leer más acerca del Purgatorio da clic en el siguiente enlace:
Tomado de:
Santa Misa del 2 de Noviembre
2 de Noviembre
(El 3 si el 2 cae en Domingo.)
CONMEMORACIÓN
DE LOS
FIELES DIFUNTOS

†
(Doble. -Ornamentos negros )
La fiesta de Todos los Santos nos trae naturalmente a la memoria el recuerdo de las almas santas que, cautivas en el purgatorio para expiar en él sus culpas veniales o bien para satisfacer la pena temporal debida por sus pecados, están, sin embargo, confirmadas en gracia, y algún día entrarán en el cielo. Así que, después de haber celebrado la Iglesia en medio del regocijo la gloria de los Santos que constituyen la Iglesia del cielo, la Iglesia de la tierra extiende su maternal solicitud hasta aquel lugar de indecibles tormentos en que se ven sumidas almas que también pertenecen a la Iglesia, a la Iglesia que llamamos purgante. En este día, dice el Martirologio romano, la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos, en la cual nuestra común y piadosa madre la Iglesia, después de haber tratado de honrar con dignos loores a todos los hijos suyos que tiene ya gozando en el cielo, se esfuerza por ayudar con poderosos sufragios cerca de Cristo, su Esposo y Señor, a todos los que aún gimen en el purgatorio, a fin de que cuanto antes se sumen a la sociedad de los moradores de la Ciudad celestial. .
En ninguna parte como aquí anuncia la liturgia de una manera tan explícita la misteriosa trabazón que estrecha a la Iglesia triunfante con la militante y la purgante, y nunca tampoco aparece más claro el doble deber de caridad y de justicia que fluye naturalmente de su misma incorporación al cuerpo místico de Cristo. Sabemos que, en virtud del dogma de la Comunión de los santos, los méritos y sufragios de los unos vienen a ser también de los demás, en virtud de una comunidad de bienes espirituales; de manera que, sin mermar los derechos de la divina Justicia, que con todo rigor se nos aplican al fin de nuestra vida, la Iglesia puede unir aquí su oración con la del cielo y suplir por lo que falta a las almas del Purgatorio, ofreciendo a Dios por ellas mediante la santa Misa, las indulgencias, las limosnas y los sacrificios de sus hijos, los méritos sobreabundantes de la Pasión de Cristo y de sus místicos miembros. De ahí que la liturgia, cuyo centro es el sacrificio del Calvario continuado en el altar ha sido siempre el medio empleado por la Iglesia para practicar con los Fieles Difuntos el deber de lacaridad, que nos manda atender a las necesidades del prójimo, cual si fueran propias, en virtud siempre de ese lazo sobrenatura1 y apretadísimo que une en Jesús al cielo con la tierra y el Purgatorio.
La liturgia de los Difuntos es tal vez la más hermosa y más consoladora de todas. A diario, al fin de las Horas del Oficio divino, se encomiendan a la misericordia divina las almas todas de los Fieles Difuntos. En la Misa el sacerdote ofrece el Sacrificio por los vivos y los muertos (Súscipe), y en un Memento especial, pide al Señor se acuerde de sus siervos y siervas que, habiendo muerto en Cristo, duermen ahora el sueño de la paz y les haga pasar al lugar de refrigerio, de luz y de paz
La solemne conmemoración de todos los Fieles Difuntos se debe a S. Odilón, cuarto abad del célebre monasterio benedictino de Cluny. Él fue quien la instituyó en 998, y mandó celebrarla en día como hoy. La influencia de aquella ilustre y poderosa Congregación hizo se adoptara bien pronto este uso en todo el orbe cristiano, y que este día fuese en algunas partes fiesta de guardar. En España, en Portugal y en la América del Sur, que de ella dependían, Benedicto XIV había concedido celebrar tres misas el 2 de Noviembre, y Benedicto XV, el 10 de Agosto de 1915 autorizó lo mismo a todos los sacerdotes del mundo católico.
La Iglesia nos recuerda en una Epístola, sacada de San Pablo, que los muertos resucitarán, y nos manda esperar, porque en este día nos tornaremos a ver todos en el Señor. La Secuencia describe gráficamente el Juicio final, en que los buenos serán separados por siempre de los malos. El Ofertorio recuerda que S. Miguel es quien introduce las almas en el cielo, porque, dicen las oraciones de la recomendación del alma, él es el Jefe de la milicia celestial, entre la cual se han de poner los hombres, ocupando los sitiales dejados vacíos por los ángeles malos.
«Las almas del Purgatorio, declara el Concilio de Trento son socorridas por los sufragios de los fieles y, señaladamente por el Sacrificio del altar». Y la razón es que, en la Santa Misa el sacerdote ofrece oficialmente a Dios el precio de las almas: la Sangre del Salvador. Jesús mismo está presente bajo las especies de pan y vino, que recuerdan al Padre el Sacrificio del Gólgota. y asegura la aplicación de su virtud expiatoria a esas almas.
Asistamos en este día al Santo Sacrificio de la Misa. En él pide la Iglesia a Dios conceda a los difuntos. que no pueden valerse a sí mismos, la remisión de todos sus pecados (Or.) yel eterno descanso (Intr., Grad., Com.). Visitemos los cementerios en donde descansan sus cuerpos, hasta el día en que suene la trompeta y resuciten para revestirse de la inmortalidad y alcanzar, por Jesucristo, la victoria sobre la muerte (Ep.)
Cuando en una iglesia se canta hoy alguna Misa, se toma el texto de esta 1ª, aunque la cantada sea, en el orden, la 3ª.
Introito.
| INTROITUS – Réquiem aetérnam dona eis, Dómine: et lux perpétua luceat eis. Ps. Te decet hymnus, Deus, in Sion, et tibi reddétur votum in Jerúsalem: exáudi oratiónem meam, ad te omnis caro véniet. – Réquiem aetérnam, dona eis, Dómine: et lux per pétua lúceat eis. | Introito – Dales, Señor, el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua. -Ps. El Cielo te debe, oh Dios, un himno de alabanza, y en la celestial Jerusalén te será tributado un homenaje en nuestro nombre: escucha mi oración, pues a Ti ha de volver todo hombre. – Dales, Señor, el descanso eterno y brille para ellos la luz perpetua. |
Oración-Colecta
| ORATIO – Fidélium, Deus, ómnium Cónditor et Redémp tor: animábus famulórum famularúmque tuárum remissiónem cunctórum tribue peccatórum; ut indulgéntiam, quam semper optavérunt, piis supplicatiónibus consequántur: Qui vivís. R. Amen | Oh Dios, ¡Creador y Redentor de todos los fieles! concede a las almas de tus siervos y siervas la remisión de todos sus pecados: a fin de que, por estas piadosas súplicas, consigan el perdón que siempre desearon: Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. R. Amen. |
Epístola
Todos hemos de resucitar un día, pero no todos para ir al Cielo, y nuestra resurrección será una derrota para la muerte.
| EPISTOLALectio Epistolae beati Pauli Apostoli ad Corinthios (1, 15, 51-57) –Fratres: Ecce mystérium vobis dico: Omnes quidem resurgémus sed non omnes immutábimur. In moménto, in ictu óculi, in novíssíma tuba: canet enim tuba, et mórtui resúrgent incorrúpti: et nos immutábimur. Oportet enim corruptibile hoc indúere incorruptiónem: et mortále hoc indúere immortalitátem. Cum autem mortále hoc indúerit immortalitátem, tunc fiet sermo, qui scriptus est: Absórpta est mors in vic tória. Ubi est, mors, vic- tória tua? ubi est, mors, stímulus tuus? Stímulus autem mortis peccátum est: virtus yero peccáti lex. Deo autem grátias, qui dedit nobis victóriam per Dóminum nostrum Jesum Christum. | Lección de la Epístola del Apóstol S. Pablo a los Corin tios. – Hermanos: Voy a proponeros un misterio: «Todos hemos de resucitar; mas no todos seremos mudados.» En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, al son de trompeta, porque sonará la trompeta y los muertos resucitarán incorruptibles, y entonces nosotros seremos renovados. Porque es menester que este cuerpo corruptible se re vista de incorruptibilidad y que este cuerpo mortal se re vista de inmortalidad. Pues, cuando este cuerpo mortal se hubiere revestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: « La muerte ha sido devorada por la victoria. » ¿ Dónde está, muerte, tu victoria? ¿ Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pe cado, y la fuerza del pecado es la Ley. Pero demos gracias a Dios, que nos dio la victoria por nuestro Señor Jesucristo. |
| GRADUALE (4 Esdr. 2, 34 et 35) – Réquiem aetérnam dona eis, Dómine; et lux perpétua lúceat eis. V. In memória aetéma erit justus: ab auditióne mala non timébit. TACTUS. – Absólve, Dómine, ánimas ómnium fidélium defunctórum ab omnivínculo delictórum. V. Et grátia tua illis succurrénte, mereántur evádere judícium ultiónis. V. Et lucís retémre beatitúdi De pérfrui. | Gradual – Dales, Señor, el eterno descanso, y la Luz perpetua les alumbre. Salmo. Eterna será la memoria del justo; no temerá oír nada que le aflija. Tracto – Libra, Señor, las almas de todos los fieles difuntos de toda atadura de pe cado. V. Y que, ayudándoles tu gracia, merezcan evitar el juicio de venganza. V. Y gozar de la bienaventuranza de la Luz eterna. |
|
|
Evangelio
La resurrección final será para buenos y malos, nadie podrá resistir la voz del Hijo de Dios: los buenos resucitarán para el Cielo, los malos para el infierno. Lo dice Dios, que no puede engañarse ni engañaros.
| USequéntia sancti Evangélii secúndum Joanem ( 5, 25-29)
In illo témpore: Dixit Jesus turbis Judeorum: amen, amen dico vobis, quia venit hora, et nunc est, quando mortui audient vocem Filii Dei: et qui audierint vivent. Sicut enim Pater habet vitam in semet ipso, sic dedit et Filio vitam habere in semet ipso; et potestatem dedit ei et iudicium facere, quia Filius hominis est. Nolite mirari hoc, quia venit hora, in qua omnes, qui in monumentis sunt, audient vocem Filii Dei: et procedent, qui bona fecerunt, in resurrectionem vitae: qui vero mala egerunt in resurrectionem iudicii. Credo. |
U Continuación del Santo Evangelio según S. Juan En aquel tiempo: dijo Jesús a las turbas de los judíos: En verdad, en verdad os digo, que viene la hora, y ésta es, en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y aquellos que la escucharen vivirán. Porque, así como el Padre tiene en Sí mismo la vida, así también a dado al Hijo el tener la vida en Sí mismo, y le ha dado potestad de juzgar, porque es el Hijo del hombre. No os extrañéis de esto; pues vendrá tiempo en que todos los que están en los sepulcros oirán la voz del Hijo de Dios; y resucitarán los que obraron bien para la resurrección de vida; pero los que obraron mal para la resurrección de juicio. – Credo. |
Oración-Secreta
| Hóstias, quaesumus, Dómine, quas : tibi pro animábus famu lórum famularúmque tu árum offérimus, propitiá tus inténde: ut, quibus j fidei christiánae méritum contulisti, dones et prlé mium. Per Dóminum. Per Dominum. | Suplicámoste, Señor, mires propicio estas hostias, que por las almas de tus siervos y siervas te ofrecemos; y pues les diste el mérito de la fe cristiana, dales también el premio. Por Nuestro Señor Jesucristo, etc. |
Prefacio de los Difuntos
| VERE dignum et justum est, requum et salutáre, nos tibi semper, et ubique grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnipotens, retéme Deus: per Christum Dóminum nostrum. In quo nobis spes beátre resurrectiónis effúlsit, ut quos contristat certa moriéndi conditio, eósdem consolétur futúrre immortalitátis promissio. Tuis enim fidélibus, Dómine, vita mutátur, non tóllitur, et dissolúta terréstris hujus incolátus. Et ídeo, cum Angelis et Archángelis, cum Thronis et Dominatiónibus, cumque omni milítia caeléstis exércitus, hymnum glórire tuae cánimus, sine fine dicéntes: Sanctus, Sanctus, Sanctus… | Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, Señor Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno, por Cristo nuestro Señor. En Él brilló para nosotros la esperanza de la resurrección dichosa; para que, al contristarnos la cierta condición de que hemos de morir, nos consuele la promesa de la futura inmortalidad. Pues para tus fieles, Señor, la vida se muda, no fenece, y deshecha la casa de esta terrena morada, se adquiere la eterna habitación en los cielos. Y por eso, con los Ángeles y Arcángeles, con los Tronos y Dominaciones y con toda la milicia del ejército celestial cantamos un himno a tu gloria, diciendo sin cesar: Santo, Santo, Santo, etc. |
| COMMUNIO ( 4 Esdr. 2, 35 et 34). – Lux retérna lúceat eis, Dómine: curo Sanctis tuis in retérnum; quia pius es. V. Réquiem aetérnam dona eis, Dómi ne; et lux perpétua lúceat eis. V. Curo Sanctis tuis in retérnum; quia pius es. |
Comunión. – La Luz eterna les alumbre, Señor, en compañía de tus Santos por siempre, porque eres piadoso. V. Dales, Señor, descanso eterno, y la luz perpetua les alumbre. V. En compañía de tus Santos por siempre, porque eres piadoso. |
Oración-Postcomunión
| Animábus, qulésumus, Dó mine, famulórum famu larúmque tuárum orátio proficiat supplicántium ut eas et a peccátis ómni bus éxuas et ture redem ptiónis fácias esse parti cipes: Qui vivís. |
< Señor oh Haz, > Aprovechen, Señor, a las almas de tus siervos y siervas nuestras humildes súplicas; para que las libres de las ataduras de todos sus pecados y las hagas participantes del fruto de tu redención. Tú que vives y reinas. |
Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/
2 de noviembre
CONMEMORACIÓN
DE LOS
FIELES DIFUNTOS

Bienaventurados los muertos que mueren en el Señor. (Apocalipsis, 14, 13).
Un santo ermitaño se cruzó en el camino con un monje de Cluny y le rogó dijese a San Odilón, abad de ese monasterio, que los demonios se quejaban por el número de almas que sus oraciones y la de sus religiosos libraban del purgatorio. En cuanto lo supo el santo abad ordenó a toda su Orden que consagrara el segundo día de noviembre para orar por la liberación de las almas del purgatorio. Esto fue en el año 998. Esta costumbre, adoptada en seguida por otros monjes y por la diócesis de Lieja en 1008, se extendió gradualmente en todo el Occidente.
MEDITACIÓN SOBRE LAS ALMAS
DEL PURGATORIO
I. Las almas del purgatorio sufren la pena de daño, porque están privadas de la vista de Dios. ¡Qué cruel es esta separación! La naturaleza y la gracia los impulsan violentamente hacia Dios, pero no pueden llegar hasta Él. Lo que les causa más pena es ver que su dicha es aplazada porque, en la tierra, gozaron de algunos leves placeres que les estaban prohibidos. Ten piedad de estas almas y, con tus mortificaciones, trabaja por retirarlas de esta triste morada.
II. Estas almas son atormentadas por el mismo fuego que atormenta a los condenados, su pena es la misma; la única diferencia está en que los condenados sufrirán toda la eternidad y las almas del purgatorio solamente un tiempo. Puedes abreviar este tiempo con tus oraciones, ayunos y limosnas. ¿Negarás esta caridad a tus padres, a tus hermanos cristianos que te la piden? Oye su queja: ¡Tened piedad de mí, tened piedad de mí, por lo menos vosotros que fuisteis mis amigos!
III. Estas santas almas, sin embargo, tienen consuelos en medio de sus suplicios, porque están resignadas a la voluntad de Dios que en ellas se cumple para purificarlas, y porque ven, por un lado, el infierno que evitaron, y por el otro, el cielo que las espera. Cristianos, aprended de ellas cómo hay que sufrir, y pasad lo más que podáis vuestro purgatorio en esta vida; sufrid con la misma fortaleza y la misma esperanza que las almas del purgatorio. Señor, purificadme en esta vida, a fin de que después de esta vida escape de las llamas del purgatorio. (San Agustín).
La devoción
a las almas del purgatorio
Orad por su liberación.
ORACIÓN
Oh Dios, Creador y Redentor de todos los hombres, conceded a las almas de vuestros servidores y servidoras, la remisión de todos sus pecados, a fin de que obtengan por nuestras humildísimas oraciones el perdón que ellas siempre han deseado. Vos que vivís y reináis en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/
Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,
los Santos
2 de Noviembre
- Conmemoración de todos los Fieles difuntos
- San Victorino, Obispo y Mártir
- San Marciano, Ermitaño
- Beato Tomás de Walden, Confesor
- Beato Juan Bodey, Mártir











