BEATO SEBASTIÁN APARICIO, Agricultor

25 de febrero

Sebastián Aparicio: recuérdales a los campesinos, a los comerciantes, a los transportadores y a los sencillos trabajadores, que con el trabajo humilde y sencillo de cada día se puede conseguir un altísimo puesto en el cielo, si se ofrece todo por amor a Dios. (1 Cor., 15, 49).

Sebastián de Aparicio nació en 1502 en Gudena, España, de padres pobres pero piadosos. Todos los días conducía el rebaño a pastar y aprovechaba los ratos libres para dedicarlos a la oración o a visitar iglesias o capillas. A los quince años de edad fue contratado por una señora rica como sirviente en Salamanca. Pero no pudo soportar el ambiente frívolo, y a pesar de la buena paga, prefirió renunciar al trabajo. Le agradaba la vida del campo, el contacto con la naturaleza que lo conducía al Creador. Durante ocho años trabajó al servicio de dos colonos y con el dinero ganado ayudó a sus padres ancianos y proporcionó la dote a sus hermanas.


A los 31 años, tras la muerte de sus padres y casadas sus hermanas, zarpó para América. Llegó a Puebla, en México y volvió al trabajo del campo. Para el incremento del comercio emprendió viajes para transportar mercaderías a Veracruz, Zacatecas y Ciudad de México. Abrió vías de comunicación por entre bosques impenetrables, hizo construir una gran vía entre Zacatecas y Ciudad de México. Las ganancias que obtenía de sus empresas eran patrimonio para los pobres. Daba con generosidad a los necesitados, transportaba gratis mercancías y personas, prestaba dinero sin exigir la devolución, se interesaba por librar a los prisioneros, dar libertad a los esclavos. Los indios lo respetaban y admiraban.


Absorto en esta vida dinámica, siempre sabía encontrar tiempo para la oración, la penitencia y los sacramentos y para la participación en la santa Misa. A menudo el demonio lo atacó con fuertes tentaciones, pero nunca logró vencerlo. En 1552 cedió a otros su empresa, cerca de la ciudad de México consiguió una granja y se dedicó a la agricultura y a la ganadería. Se casó y de común acuerdo con la mujer, hizo voto de castidad. Después de un año enviudó y decidió pasar a segundas nupcias con una virtuosa mujer, con la cual vivió en perfecta continencia. Poco después murió también la segunda mujer.


El 2 de junio de 1573, a los 71 años de edad, decidió realizar un viejo sueño. Pidió y obtuvo vestir el hábito de hermano Menor en el convento de ciudad de México. Vivió todavía 27 años dando ejemplo de religioso humilde, obediente, consagrado a la oración y a la penitencia. Dios glorificó su vida ejemplar. El 25 de febrero de 1600, a los 98 años de edad, descansó serenamente en el Señor. El pueblo lo veneró como santo y su sepulcro ha sido glorioso.
Fue beatificado por Pío VI el 17 de mayo de 1789.

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SAN TARASIO,* Obispo y Confesor

25 de febrero

Así como hemos llevado grabada la imagen del hombre terreno, llevemos también la imagen del hombre celestial. (1 Cor., 15, 49).

San Tarasio fue cónsul, secretario de Estado y, en seguida, arzobispo de Constantinopla. En este último cargo dio los más hermosos ejemplos de caridad y humildad. Con sus propias manos servía a los pobres, diciendo que quería imitar a Jesucristo, que había venido a la tierra para servir y no para ser servido. Fue el alma del Concilio segundo de Nicea que, en el año 786, anatematizó a los iconoclastas o destructores de imágenes. De inmediato hizo reponer las imágenes de los santos en toda la extensión de su patriarcado.

MEDITACIÓN
SOBRE LA IMAGEN DE DIOS

I. El hombre ha sido creado a imagen de Dios: ~ su memoria, su inteligencia y su voluntad son imagen l’ de un Dios en tres Personas. Debes, pues, hacer de suerte que estas tres facultades de tu alma se asemejen lo más posible a su modelo. Para esto, es preciso que la memoria continuamente se acuerde de la omnipotencia del Padre, que la inteligencia considere la sabiduría de Jesucristo, que se hizo hombre para salvar a los hombres, y que la voluntad se abrase toda con el fuego del Espíritu Santo. ¡Que Os ame, oh Dios, que sois la vida de mi alma! (San Agustín).

II. El pecado desfiguró enteramente esta imagen de Dios impresa en tu alma, y la recubrió con la vergonzosa imagen del demonio, pues el pecador es semejante al demonio y no tiene rasgo alguno de semejanza con Dios. ¿A quién te asemejas tú? ¿Tus acciones no llevan impreso el sello de algún vicio?

III. Has de devolver a tu alma su antigua belleza, Jesucristo es el modelo que debes tener continua mente ante tus ojos, a fin de hacerte semejante a Él. Para esto, es preciso tener la corona de espinas en la cabeza, la hiel y el vinagre en la boca, es preciso estar cargado de oprobios, sufrir todo, emprender todo por la gloria de Dios. Cada uno es el pintor de su propia vida: la voluntad dirige al pincel, las virtudes son los colores, y el modelo es Jesucristo.(San Gregorio Niceno).

La devoción a las santas imágenes 
por la conversión de los protestantes.

ORACIÓN

Oh Dios todopoderoso, haced que esta solemnidad del bienaventurado Tarasio, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

25 de Febrero

  • San Tarasio, Obispo y confesor
  • Beato Sebastián de Aparicio, Confesor
  • Santos Victorino y Compañeros, Mártires
  • San Cesario de Nazianzo
  • San Gerlando, Obispo de Girgenti
  • Beato Constancio de Fabriano

SAN MATÍAS, Apóstol*

24 de febrero

Cayó la suerte a Matías, con lo que fue agregado a los once Apóstoles. (Los Hechos de los Apóstoles, 1, 26).

San Matías fue elegido por los apóstoles después de la Ascensión del Salvador para reemplazar al pérfido Judas. Congregados, los fieles oraron al Espíritu Santo para que les diese a conocer la persona que Él había destinado para este ministerio; en seguida, echaron suertes, y cayó la suerte a Matías. El nuevo Apóstol predicó el Evangelio a los pueblos de la Judea y de la Etiopía; su celo le atrajo el odio de los judíos, que lo lapidaron y le cortaron la cabeza.

MEDITACIÓN
SOBRE LA VOCACIÓN

I. Dios nos destina a cada uno un género de vida en el que quiere que nos salvemos. Es un gran Rey que quiere servidores de toda suerte de estados, condiciones y empleos. ¿Es Dios quien te ha hecho abrazar el estado de vida en que te encuentras alistado? ¿No es acaso la vanidad, el deseo de amontonar riquezas o de gozar de placeres? Si por desgracia es así, corrige la mala intención que has tenido, y promete a Dios buscar en adelante sólo su gloria y su voluntad. En cuanto a ti, que aun estás libre a este respecto, sigue el camino que el Señor te indique.

II. Pídele a Dios te haga conocer su santa voluntad a fin de escoger un género de vida en el que puedas trabajar para su gloria y tu salvación. No consultes ni la carne, ni el mundo, ni tus placeres, ni tus intereses; es a Dios a quien se debe pedir consejo. Las oraciones, las mortificaciones, las comuniones, los retiros te facilitarán esta importante elección. Observa la misma regla en tus acciones particulares de cierta importancia: pide consejo a Dios, Él te ilustrará con sus divinas luces.

III. Sigue las inspiraciones del Cielo, una vez que las hayas conocido bien. Si San Matías no hubiera querido someterse a su elección para el apostolado, hoy no se celebraría su fiesta. Si durante la vida menosprecias a Dios que te llama, Él se burlará de ti en la hora de tu muerte; es lo que declara en el libro de los Proverbios: Te llamé, y no has querido escucharme, me reiré de ti en tu último día, y te haré objeto de irrisión.

La obediencia a las inspiraciones de Dios
Orad por los justos perseguidos.

ORACIÓN

Oh Dios, que habéis puesto a San Matías en el número de vuestros Apóstoles, haced, por su intercesión, que sin cesar experimentemos los efectos de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S. Amén.

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Los santos que reinan con Cristo

24 de Febrero

  • San Matías, Apóstol
  • Santos Montano, Lucio y Compañeros, Mártires
  • San Pretextato, Obispo de Rouen, Mártir
  • San Etelberto de Kent

SAN PEDRO DAMIÁN,* Obispo y Confesor

23 de febrero

Asegúrote de cierto que de allí no saldrás hasta que pagues el último maravedí- (San Mateo, 5, 26).

Pedro quedó huérfano desde muy joven y fue enviado a casa de uno de sus hermanos, ya casado, quien lo trató duramente y lo mandó a cuidar cerdos. Un día encontró una moneda de plata y la empleó en hacer celebrar una misa por el alma de su padre. Dios recompensó su piedad filial. Otro de sus hermanos, llamado Damián, lo recibió en su casa y lo hizo estudiar. Más tarde, Pedro se unió a los Ermitaños de la Santa Cruz, entre los cuales se distinguió por la austeridad de su vida. Esteban IX  lo nombró cardenal obispo de Ostia. Después de haber ilustra do su sede con sus eminentes virtudes, volvió a la soledad de Fuente Avellana. Murió en Faenza, en 1072, volviendo de Ravena, adonde el Papa lo había enviado a restablecer el orden y la obediencia a la autoridad pontificia.

MEDITACIÓN
SOBRE COMO ALIVIAR
A LAS ALMAS DEL PURGATORIO

I. Debes socorrer a las almas del purgatorio con tus oraciones y tus buenas obras. La caridad te obliga a ello con relación a todos los cristianos, que son hermanos tuyos. Lo exige la justicia con relación a tus amigos ya tus parientes: te dejaron sus bienes con la condición que socorrieras a su alma. Acaso esté ella en el purgatorio por amarte demasiado; en cambio no tienes compasión por ellos, te diviertes mientras ellos arden en las llamas. Ten piedad de mí, ten piedad de mí, tú por lo menos, que eres mi amigo, pues me ha tocado la mano de Dios. (Job).

II. Tú puedes aliviar a estas almas santas haciendo celebrar misas, comulgando, ganando indulgencias, ayunando, orando a Dios por ellas. Ellas no pueden sacarse a sí mismas de ese lugar de dolor; pero pueden obtenerte gracias del Cielo aun estando todavía en el purgatorio. Socórrelas e invócalas en tus necesidades, y experimentarás los efectos de su poder y de su agradecimiento.

III. Si haces esta caridad a los demás, Dios permitirá que los demás rueguen por ti después de tu muerte. No te fíes, sin embargo, en esto; haz tú mismo, durante esta vida, todo el bien que puedas hacer para expiar las penas que debes por tus pecados. Las limosnas, las penitencias, las buenas obras que hagas, mucho abreviarán tu purgatorio. No cuentes con tus herederos, acaso se olvidarán de ti una vez que ya gocen de tus bienes. Evita, cuanto puedas, los pecados veniales, puesto que son castigados tan rigurosamente en la otra vida. ¡Ay! ¡cuántos cometes cada día!

La devoción a las almas del purgatorio 
Orad por vuestros parientes difuntos.

ORACIÓN

Oh Dios todopoderoso, dignaos concedernos la gracia de seguir los consejos y ejemplos del bienaventurado Pedro, tu confesor pontífice, a fin de que por el desprecio de las cosas terrenales obtengamos los gozos eternos. Por I. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

23 de Febrero

  • S. Pedro Damián, Obispo y Confesor
  • Santa Marta de Astorga, Virgen y mártir
  • San Sereno, Mártir *
  • San Alejandro Akimetes
  • San Dositeo
  • Santa Milburga, Virgen y Abadesa
  • San Lázaro, Monje

LA CÁTEDRA DE SAN PEDRO EN ANTIOQUÍA *

22 de febrero

Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia; y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella; y a ti te daré las llaves del reino de los cielos. (San Mateo 16, 18-19).

La Iglesia celebra en este día la toma de posesión, por San Pedro, del obispado de Antioquía. Bien merecido tenía esta ciudad de que su primer obispo fuese el Príncipe de los apóstoles y Vicario de Jesucristo, pues en ella los fieles hacíanse cada vez más numerosos, y allí, por vez primera, tomaron el bello nombre de cristianos que han conservado después. San Pedro trasladóse posteriormente a Roma y estableció en ella su sede episcopal definitiva.

MEDITACIÓN
SOBRE LA SANTA IGLESIA

I. Hay una sola Iglesia, porque hay un solo Dios, y tú tienes la dicha de estar en esta Iglesia. ¿Has agradecido a Dios esta merced ? Puesto que hay una sola Iglesia, es menester que los hijos de esta Iglesia tengan un solo corazón y una sola alma, a imitación de los primeros cristianos. ¿Qué haces tú para mantener la paz y la caridad con tu prójimo? En el amor al prójimo es donde se conocerá si eres discípulo de Jesucristo.

II. La Iglesia es santa, porque Jesucristo su cabeza es santo, porque sus primeros fundadores son santos, porque un gran número de sus miembros son santos, en fin, porque su doctrina, sus ceremonias, sus sacramentos son santos. He aquí una buena cantidad de medios y de motivos para que te hagas santo. ¿Eres digno hijo de esta Iglesia? Compara tu vida con la de los primeros cristianos que, perseveraban noche y día en oración, y entregaban sus bienes a los ap6stoles para que los distribuyesen a los pobres.

III. Se la llama católica, es decir, universal, por que está esparcida por toda la tierra y porque admite en su seno a toda clase de personas. Se la llamaapostólica, porque viene de los apóstoles que la establecieron en el mundo mediante su santidad, su doc trina y la efusión de su propia sangre. Si quieres ser digno hijo de la Iglesia católica, abre tu corazón, ama a todos en Jesucristo. Jamás hagas algo que deshonre el título que llevas. Recuerda de qué cabeza y de qué cuerpo eres miembro. (San León).

El celo por la salvación de las almas 
Orad por toda la Iglesia.

ORACIÓN

Oh Dios, que al confiar a San Pedro, vuestro Apóstol, las llaves del reino de los cielos, le disteis el poder de atar y desatar, concedednos por su intercesión la gracia de ser librados de las cadenas que nos sujetan al pecado. Vos, que siendo Dios, vivís y reináis por todos los siglos de los siglos. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

22 de Febrero

BEATO PEPINO DE LANDEN *

21 de febrero

Atendemos a hacer el bien, no sólo delante de Dios,
sino también delante de los hombres.
(2 Cor., 8, 21).

Pepino, duque de Brabante, halló el medio para unir la piedad con las riquezas, la santidad y la humildad con las grandezas del mundo. Supo conciliar el favor del rey sin perder la amistad de Dios. Acercábase a menudo al tribunal de la penitencia, siempre con los pies desnudos y los ojos llenos de lágrimas. Sus principales consejeros fueron dos santos obispos. Gracias a sus consejos, vivió en el mundo sin dejarse seducir por sus falsas máximas ni corromperse con sus malos ejemplos. Murió en el año 646.

MANERA DE VIVIR
COMO HOMBRE DE MUNDO
y COMO BUEN CRISTIANO

I.- No debemos tener miedo de disgustar a los hombres, de atraernos su desprecio y de llegar a ser objeto de sus burlas, si ello es necesario para hacer que Dios nos ame y estime. Hemos de salvarnos, cueste lo que cueste. De lo dicho, sacamos dos conclusiones: nada debemos hacer contra Dios por temor a los hombres, y nada debemos omitir de lo que pueda contribuir a su gloria, con la mira puesta en atraernos su estima y su amistad. No trabajamos para los hombres: ellos no nos recompensarán ni nos castigarán después de esta vida; Dios sólo nos puede hacer felices durante la eternidad.

II. Se puede, sin embargo, vivir como hombre de mundo y como buen cristiano, pues las máximas del Evangelio están de acuerdo con la razón. Sé bueno y afable, haz bien a todo el mundo, aun a tus enemigos; ponte por debajo de todos los demás mediante una sincera humildad, nunca hables mal de nadie; de esta manera cumplirás con todos los deberes de un hombre de mundo y de un buen cristiano.

III. Ten cuidado, empero, de no dejarte llevar de la vanidad. No cumplas estos deberes de cortesía, no ejerzas esta caridad, no practiques esta humildad, con el fin de conquistar una alta reputación; ten sólo la intención de agradar a Dios, cuyos mandamientos cumples, cuya imagen consideras en tu prójimo. Si así te comportas, serás doblemente recompensado: los hombres te admirarán, y Dios te estimará. Por lo contrario, si trabajas para los hombres, te pagarán sólo con ingratitud y Dios no te recompensará; para facilitarte la práctica de esta virtud, ve siempre a Dios en la persona de tu prójimo. ¿Viste a tu prójimo? Has visto a Dios. Clemente de Alejandría).

La piedad
Orad por vuestros parientes.

ORACIÓN

Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de júbilo en la solemnidad del bienaventurado Pepino, vuestro confesor, haced que honrando la nueva vida que ha recibido en el cielo, imitemos la que vivió en la tierra. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

21 de Febrero

SAN EUQUERIO, *Obispo y Confesor

20 de febrero

Todos los que quieren vivir virtuosamente
sus según Jesucristo, han de Padecer persecución.
(2 Tun., 3, 12).

San Euquerio es movido Por la gracia y abandona el mundo; pero es sacado de su retiro y es nombrado obispo de Orleáns. Demasiado amaba la gloria de Dios, como para que pudiera vivir en paz con el mundo, que es el enemigo de Jesucristo. Por su justicia fue pronto perseguido y desterrado a Colonia, más tarde a Lieja. Obtuvo el permiso de retirarse al monasterio de San Trond, donde murió en el año 743. Obró gran número de milagros sobre su tumba.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS PERSECUCIONES

I. La virtud es perseguida en el mundo; no es su centro, ni el lugar de su reposo. Prepárate a sufrir los insultos de los hombres, si quieres vivir como servidor de Jesucristo. El discípulo no es más que su maestro. ¡Qué dicha para mí, dulce Jesús mío, ser maltratado como Vos, y Por amor Vuestro! ¡Oh mundo infiel, cuán agradables me resultan tus persecuciones, Pues me hacen amigo de Dios! ¡Oh siglo, qué culpable que eres! ¡Para hacer felices a tus amigos, los haces enemigos de Dios! (San Bernardo).

II. No te inquietes por lo que el mundo diga de ti; el mundo es un insensato que no juzga sino Por pasión. Trata de contentar a Dios y a tu conciencia, y deja que hable el mundo y sus adoradores. Empero, combate con tus palabras sus falsas máximas, y con la santidad de tu vida sus malos ejemplos; prepárate a sufrir afrentas, burlas y calumnias, que son la copa que prepara para los discípulos de Cristo, y di con San Pablo: Si yo agradase a los hombres, no sería servidor de Jesucristo.

III. Persevera constantemente en la práctica de la virtud, sin mirar nunca atrás; resiste todos los ataques del mundo, es el modo de vengarte noblemente de este enemigo de tu virtud; dejará de atacarte cuando reconozca que eres invencible. Ruega a Dios por aquellos que te proporcionan la ocasión de practicar la paciencia. Tus oraciones y tus buenos ejemplos harán, con harta frecuencia, que tus perseguidores te admiren y te imiten.

El desprecio del mundo
Orad por las congregaciones religiosas.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, haced que la augusta solemnidad del bienaventurado Euquerio, Vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de nuestra salvación. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

20 de Febrero

SAN GABINO,* Mártir

19 de febrero

No me avergüenzo del Evangelio.
(Romanos, 1, 16).

San Gabino, después de la muerte de su esposa, fue ordenado sacerdote. Fue de gran ayuda para el gobierno de la Iglesia, al lado de San Cayo, su hermano, que Sucedió al Papa Eutiquio. Recorría los bosques, penetraba en las cavernas, donde la persecución obligaba a refugiarse a los cristianos; con frecuencia pasaba las noches en el hueco de las rocas, y, para fortificar a esos generosos atletas, allí ofrecía el Sacrificio divino. Su celo le mereció la palma del martirio.

MEDITACIÓN
SOBRE EL EVANGELIO

I. Un cristiano debe creer todo lo que se dice en el Evangelio; debe escuchar cada una de sus palabras como si Jesucristo mismo le hablase, dice San Agustín. ¿Crees verdaderamente en todas las Verdades del Evangelio? ¿Crees que Jesucristo ha muerto por ti, que existe un infierno para los pecadores y un paraíso para los justos? ¡Ah! si tuvieses fe viva, si creyeses firmemente en estas verdades, ¿qué no harías para ganar ese paraíso y para evitar ese infierno?

II. No basta creer lo que nos enseña el Evangelio, es preciso que nuestra fe vaya acompañada de buenas obras, que mostremos con nuestros actos que creemos en el Evangelio. Crees por el testimonio del Evangelio que los pobres y los afligidos son bienaventurados, y rehúyes la pobreza y las aflicciones. ¡Veneras la cruz en los altares, y sientes horror por ella en tu corazón! ¿Hasta cuándo tus acciones desmentirán tu creencia? Toma el Evangelio, examina sus principales máximas: verás en este espejo el miserable estado de tu alma, y confesarás, con San Jerónimo, que nada es más fácil que parecer cristiano y nada más difícil que serlo en realidad. Lo que es grande, es ser cristiano, no el parecerlo. (San Jerónimo).

III. No hay que avergonzarse de tomar la defensa del Evangelio contra los infieles, los herejes, los impíos y los malos cristianos. Debes estar pronto para derramar toda tu sangre por el Evangelio, y temes a menudo decir una palabra, exponerte a una burla por defenderlo contra un libertino. No me avergüenzo del Evangelio. (San Pablo).

La fe 
Orad por los que sufren persecución.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, haced, os suplicamos, que celebrando el nacimiento al cielo del bienaventurado Gabino, vuestro mártir, seamos fortificados por sus oraciones en el amor de vuestro Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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Los santos que reinan con Cristo

19 de Febrero

SAN SIMEÓN* Obispo y Mártir

18 de febrero

La cruz de Jesucristo es la puerta del paraíso. (San Juan Crisóstomo).

Este santo, que era pariente de Jesucristo según la carne, y que tuvo el honor de morir en una cruz como Él, nos enseña que las cruces son favores conque Jesús honra a los que ama. Sucedió el santo a Santiago como obispo de Jerusalén, y después de haber dado admirables pruebas de su celo por la salvación de las almas, rubricó su paciencia padeciendo el suplicio de la cruz.

MEDITACIÓN
SOBRE LAS TRES
CLASES DE CRUCES

I. Nos atraemos cruces y aflicciones por nuestra imprudencia o por nuestros pecados; debemos soportar con paciencia esas aflicciones, puesto que nosotros somos su causa. Entra en ti mismo cuando estés afligido: pregúntale a tu alma por qué está triste, y a menudo encontrarás que tus cruces no son sino castigo de tu orgullo y de tu avaricia, o de algún otro pecado. Acúsate entonces a ti mismo por tus sufrimientos; cesa de ser pecador, y cesarás de ser desgraciado. En todas tus penas pregúntale a tu alma; interrógala: ¿No te sucede esto sino porque has abandonado al Señor tu Dios? (San Jerónimo).

II. A veces soportamos cruces que no hemos merecido; nos asemejamos entonces al santo varón Job. Si tus enemigos te calumnian, si tus amigos te, traicionan, si la pobreza, la enfermedad o la deshonra te hacen gemir y pasar la vida en la tristeza, agradece a Dios de que te haya hecho partícipe de sus sufrimientos y de su cruz. ¿De qué te quejas, si te trata como trató a sus mejores amigos, como su Padre Eterno lo trató a El mismo? Sufre con Jesús y como Jesús.

III. Los santos no esperan los sufrimientos; los piden y los buscan, corren a ellos como el avaro a su tesoro; ¡Y tú, por lo contrario, los huyes! No te engañes, nunca entrarás en el cielo sin la cruz; porque la cruz de Jesucristo es la puerta del paraíso. (San Juan Crisóstomo).

El amor a la cruz
Orad por los afligidos.

ORACIÓN

Dios todopoderoso, mirad nuestra debilidad, ved cuán agobiados estamos bajo el peso de nuestros pe cados, y fortificadnos por la intercesión de San Simeón, vuestro pontífice mártir. Por J. C. N. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

18 de Febrero

SAN SILVINO, * Obispo y Confesor

17 de febrero

¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo,
si es a costa suya, y perdiéndose a sí mismo
?
(San Lucas, 9, 25).

San Silvino, apóstol de Flandes, había trabajado en su propia santificación antes de trabajar en la de los demás. Sólo de hierbas se alimentaba y de raíces; e acostaba en la tierra desnuda y ataba sus miembros con una cadena de hierro. He aquí las armas de que se sirvió para atacar al demonio en un país en el que era adorado; ¿Podemos asombrarnos de que, predicando así con sus ejemplos más aun que con sus palabras, haya ganado tantas almas para Jesucristo?

MEDITACIÓN
SOBRE LA SALVACIÓN

I. Las palabras del santo Evangelio, que hemos citado al comienzo, bastan por sí solas, según San Francisco Javier, para hacer que mejore su vida el alma que las medite. Piensa, pues, en ello: es preciso que te salves, he aquí tu única preocupación; para ello estás en este mundo, y no para adquirir riquezas, honores, o procurarte los gozos de la vida. Sin embargo, no pensamos en eso y, día y noche, pensamos en amontonar bienes perecederos.

II. Es menester trabajar en nuestra salvación .de manera seria y eficaz. ¿Qué haces para esto? ¡Desdichado! sacrificas tu salud para adquirir ciencia, honores, riquezas, y apenas si piensas en santificar te! Dime, por favor: ¿para qué servirán, en la hora de la muerte, esas riquezas, esa alta reputación, esa ciencia? Has perdido todo si pierdes tu alma. Allí donde se pierde el alma, no hay ganancia posible. (San Cipriano).

III. Es menester que sin tardar trabajes en tu salvación, pues el que difiere su conversión para el día de mañana corre gran riesgo de perderse. Distribuye tu tiempo de modo que el mundo no absorba toda tu vida. Comienza desde ahora a determinar lo que debes dar a Dios, llora el tiempo que sacrificaste a tus placeres, prepárate a dar cuenta de él. Demos a Dios algunos instantes de nuestra vida, no sea que la vanidad y las inquietudes miserables la consuman enteramente. (San Pedro Crisólogo).

El cuidado de nuestra salvación 
Orad por los que tienen cura de almas.

ORACIÓN

Haced, oh Dios omnipotente, que la piadosa solemnidad de San Silvino, vuestro confesor y pontífice, aumente en nosotros el espíritu de devoción y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Los santos que reinan con Cristo

17 de Febrero

SANTA JULIANA, *Virgen y Mártir

16 de febrero

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. (San Lucas, 21, 33).

Santa Juliana, considerando el orden admirable c del universo, reconoció que era la obra de un Dios único y soberanamente poderoso, y abrazó la religión cristiana. Evilacio, prefecto de Nicomedia, pidió su mano, pero Juliana le respondió que no quería por esposo a un adorador de los falsos dioses. Evilacio, pasando entonces del amor al odio, la hizo azotar, cargar de cadenas y encerrar en una prisión. Mientras estaba en oración en su calabozo, el espíritu de las tinieblas se le apareció transformado en ángel de luz para persuadirla a renegar de su fe. Juliana deshizo el artificio haciendo la señal de la cruz, y para burlarse del demonio, lo cargó con sus propias cadenas.

La condenaron a ser quemada viva, pero como las llamas no obraban con suficiente actividad, le cortaron la cabeza.

MEDITACIÓN
EL MUNDO
ES UN GRAN LIBRO

I. El mundo es un gran libro en el cual San Antonio aprendió a amar a Dios y Santa Juliana a conocerlo. En este libro hay creaturas que nos representan la bondad de Dios. El sol y la luna nos alumbran, la tierra nos da frutos y flores para nuestro alimento y nuestro recreo. Consideremos estas creaturas, y demos gracias a Dios que nos las dio como otras tantas prendas de su amor. ¡Ah! si la tierra nos ofrece a la vista tantas cosas admirables, ¿qué delicias no nos reservará el cielo? Si el destierro es tan hermoso, ¿cuánto no la será la patria? (SanAgustín),

II. Al lado de esas creaturas tan admirables, hay otras, en el mundo, que nos molestan y nos incomodan. Si en ocasiones ponen a prueba tu paciencia, agradece a Dios que te recuerda, por este medio, que estás en un lugar de destierro y no en tu patria. Sufre con paciencia, diciéndote a ti mismo: Si tanto hay que sufrir en este mundo, ¡cuáles no serán los tormentos de los condenados en el infierno!

III. Considera que en la tierra todo es pasajero, que en el cielo todo es eterno. Los hombres mueren, cambian las estaciones, sucédense los imperios, el mundo pasa, y tú también como él: tu vida y tus placeres huyen, lo que ves no es sino belleza fugitiva omejor dicho, un ligero rayo de la belleza permanente y eterna de Dios. (Tertuliano).

La consideración de las obras de Dios
Orad por la conversión de los infieles.

ORACIÓN

Que la bienaventurada Juliana, virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, Señor, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad y por su valor en confesar vuestro Santo Nombre. Por J. C. N. S. Amén.

*Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Los santos que reinan con Cristo

16 de Febrero

  • Sta. Juliana, Virgen y Mártir
  • Beato Jordán de Sajonia, Confesor
  • San Onésimo, Mártir
  • Santos Elías, Jeremías y Compañeros, Mártires
  • Santa Viridiana, Virgen
  • Beata Felipa Mareri, Virgen
  • Beata Eustoquio de Messina, Virgen
  • Beato Bernardo Scammacca
  • BEATO CLAUDIO DE LA COLOMBIÈRE, * Confesor

    15 de febrero

    Amaos recíprocamente con ternura y caridad fraternal. (Rom., 12, 10).

    Nacido cerca de Lyon en 1641, Claudio de la Collombière entró en la Compañía de Jesús. Después de algunos años consagrados a la enseñanza, fue nombrado, a la edad de 33 años, superior en Paray-le-Monial. Encontró allí a Santa Margarita María de Alacoque, a la que estaba destinado por Dios para asistir en la propagación de la devoción al Sagrado Corazón y para dirigirla en las angustias espirituales que por entonces atravesaba. En seguida fue enviado a Londres, como predicador de la duquesa de York, que era católica. Fue puesto en prisión por los protestantes y condenado a muerte. Pena ésta que le fue conmutada por la de destierro. Murió en 1682.

    MEDITACIÓN
    SOBRE EL AMOR AL PRÓJIMO

    I. Debes amar a tu prójimo como a ti mismo, porque has sido creado a imagen de Dios, y Jesucristo, que ha muerto por él, así te lo ha mandado. ¿Cómo observas este precepto? ¿Dónde está tu compasión por los pobres y miserables? ¡Ah! muy lejos de amar a tus hermanos, tu corazón está lleno de envidia, de cólera, de odio contra ellos. Jesucristo te tratará como hayas tratado a los demás.

    II. Debes amar a todos los hombres, porque Jesucristo ha muerto por todos y todos son tus hermanos en Jesucristo. Pero, hay infieles, herejes, pecadores… ¿Qué importa? ¿Te ha revelado Él acaso que no dejarán su infidelidad o el camino del vicio? Tal vez un día sean más grandes que tú en el cielo. Dios te amó cuando eras pecador, a fin de hacerte pasar del estado de pecado al de gracia. ( San Agustín).

    III. ¿Quieres saber si tu amor para con el prójimo es puro, sincero y según Dios? Mira si haces a los demás lo que quisieras que te hagan a ti. Si eres pobre, si estás afligido o enfermo. ¿no te gustaría ser socorrido y aliviado? ¿Te resultaría agradable ser maltratado, ser objeto de burla, calumniado, en una palabra, tratado como tratas a los demás? Aplícate esta regla. y descubrirás las faltas que cometes contra el prójimo. Según la medida con que midieres, serás medido, ha dicho Nuestro Señor Jesucristo.

    La caridad para con el prójimo
    Orad por el acrecentamiento
    de la caridad fraternal.

    ORACIÓN

    Señor Jesucristo, que os habéis dignado hacer del bienaventurado Claudio el servidor fiel y el amigo de vuestro Sagrado Corazón, acordadnos por su intercesión, que seamos revestidos con las virtudes e inflamados con los sentimientos de vuestro Corazón. Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    15 de Febrero

    SAN VALENTÍN,* Mártir

    14 de febrero

    Yo soy la luz del mundo: quien me sigue, no anda en tinieblas sino que tendrá a luz de la vida. (San Juan, 8, 12).

    San Valentín, en su prisión, rogaba a Jesús que iluminase a los gentiles con los rayos de su divina luz. Asterio, lugarteniente del prefecto de Roma, oyó su plegaria, y le prometió creer que Jesús es la luz del mundo, si devolvía la vista a su hija. Púsose el santo en oración, y restituyó la vista a la ciega con lo que, Asterio, con toda su familia, se convirtió. Algunos días después, Valentín fue azotado y, finalmente, se le cortó la cabeza.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA GRACIA

    I. La gracia de Dios se parece a la luz, en que, aquélla como ésta, se da a todos. A nadie la rehúsa Dios, y es suficiente para salvarnos si la queremos aprovechar. ¡Cuánto reconocimiento debemos a Dios, especialmente nosotros los cristianos, que hemos sido colmados de gracias! ¿Cuántas has recibido? ¿No han sido inútiles? Aprovecha las que Dios te acuerda; trabaja mientras te alumbra la luz. Agradece a Dios por sus mercedes, no sea que ciegues la fuente con tu ingratitud.

    II. Tu inteligencia a menudo es iluminada por medio de estas gracias, que San Agustín llama rayos de la luz eterna. ¡Qué de veces Dios te ha hecho conocer claramente la vanidad del mundo y la solidez de los bienes del cielo! Alimenta esta luz celestial meditando con frecuencia las grandes verdades que la fe nos enseña.

    III. Sería inútil esta luz si, después de haber iluminado la inteligencia, no excitase la voluntad a la práctica de las virtudes difíciles. Lo propio de la gracia es hacer obrar, enfervorizar el corazón del que la recibe, y disminuir las dificultades que suscita la virtud. ¿No es verdad que a veces te sientes atraído por Dios tan dulcemente que el sacrificio de ti mismo te parece fácil? Aprovecha los preciosos momentos de la gracia; son semejantes a una semillita que en cierra un gran árbol: la eternidad depende de ese momento. (San Bernardo).

    El deseo de los sufrimientos 
    Orad por la conversi6n de los pecadores.

    ORACIÓN

    Haced, os suplicamos, Dios omnipotente, que celebrando el nacimiento al cielo de vuestro bienaventurado mártir Valentín, obtengamos por sus oraciones ser librados de todos los males que nos amenazan. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    14 de Febrero

    SAN MARTINIANO, * Confesor

    13 de febrero

    Peligros en poblado, peligros en despoblado, peligros en el mar. (2 Cor. 11, 26).

    San Martiniano se retiró al desierto a la edad de 18 años. Llegóse allí el demonio a tentarlo. Estaba a punto de sucumbir y abandonar su celda, cuando fue detenido por este pensamiento: ¡Desdichado, Dios te ve! Rechazó la tentación y volvió a emprender, con mayor ardor, sus ejercicios de piedad. Redobló el demonio sus esfuerzos para arrancarlo de la soledad y arrojarlo al mundo, donde esperaba hacerlo abandonar el servicio de Dios: pero San Martiniano triunfó de sus ataques por medio del ayuno, la mortificación y la oración.

    MEDITACIÓN
    SOBRE
    LAS TENTACIONES

    I. Estarás expuesto a las tentaciones durante todo el curso de tu vida; las encontrarás en todas partes, tengas la edad que tengas y cualquiera sea tu condición; deberás siempre luchar contra los de seos de la carne. Humíllate, pues, viéndote sujeto a tantas flaquezas; teme, y vela sobre ti incesantemente; evita las ocasiones peligrosas, si puedes, o por lo menos prevélas y apercíbete, para no ser sorprendido cuando te veas en ellas.

    III. ¿Quieres resistir valientemente a todas las tentaciones? Anda en la presencia de Dios. Este pensamiento: Dios me ve, impidió a San Martiniano sucumbir; producirá en ti el mismo efecto. ¡Dios me ve! Dios, que me castigará si lo ofendo, que me re compensará si salgo victorioso de esta prueba. Jesucristo, que ha derramado toda su sangre para salvarme, tiene puestos los ojos sobre mí, ¿y vacilaré yo en privarme de un placer, por Él? Si meditas cualquiera de estos pensamientos, no hay tentación que no puedas superar.

    III. Imita al Apóstol San Pablo: castiga tu cuerpo, redúcelo a servidumbre, y las tentaciones de la carne se disiparán. Dite a ti mismo, a ejemplo de San Martiniano: Quieres cometer un pecado que te condenará, considera si podrás soportar el fuego del infierno, los azotes y el hambre. Es preciso que el pensamiento del infierno trueque en amargura todos los placeres criminales del mundo. Todo la que sonríe en el siglo presente, debe hacerse amargo mediante la consideración del fuego eterno. (San Gregorio).

    .La perseverancia
    Orad por los que son tentados.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que cada año nos proporcionáis un nuevo motivo de júbilo en la fiesta del bienaventurado Martiniano, vuestro confesor, haced, benignamente, que honrando la nueva vida que ha recibido en el cielo, imitemos la que vivió en la tierra. Por J. C. N. S.  Amén.

    *Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)


    Los santos que reinan con Cristo

    13 de Febrero

    SANTA EULALIA,* Virgen y Mártir

    12 de febrero

    Nosotros no ponemos la mira en las cosas visibles, sino en las invisibles. Porque las que se ven, son transitorias; mas las que no se ven, son eternas. (2 Cor. 4, 18).

    Santa Eulalia, cuando apenas contaba 14 años, fue sometida al tormento del potro, a los azotes, a las uñas de hierro, al fuego, a la cal viva y al plomo derretido. Ella sufre impávida los tormentos: «Dios, dice, está conmigo». No considera a los verdugos que la atormentan, sino a Jesucristo que la consuela; no presta atención a los suplicios que soporta, sino a la recompensa que espera de Dios que es el espectador de su martirio. Expira invocando a Jesucristo, y su alma emprende vuelo hacia lo alto en forma de paloma.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA PRESENCIA DE DIOS

    I. Almas justas, Dios os ve cuando sufrís; ve vuestros combates y vuestras victorias; ¡qué consuelo en vuestras aflicciones! ¿Qué soldado no se expondría a la muerte bajo la mirada de su rey? Cuando gimo, cuando me impaciento, Dios me ve; ¿me atrevería a cometer esta cobardía en presencia de un hombre honrado? No basta que Dios me vea, es preciso que esté siempre presente a mi espíritu.

    II. No solamente ve Dios nuestras aflicciones, sino que es Él quien nos las envía o quien permite que las tengamos. No te irrites, pues, contra la mano de tu perseguidor, ni te impacientes en tus enfermedades: Dios quiere que ellas te aflijan. En adelante recibe con entera resignaci6n todos los males que te envíe, y dile a Dios con Jesús: ¡Padre mío, que se haga vuestra voluntad, y no la mía!

    III. Dios recompensará estos sufrimientos; si es su espectador lo es solamente para ser, Él mismo, la recompensa. «Yo seré, dice Él, vuestra recompensa». Él será quien enjugue tus lágrimas; invócalo en la aflicción. Él consoló a Santa Eulalia y a tantos otros mártires en sus suplicios; Él colmaba de gozo a Job en su estercolero. Ten presente en tu espíritu, en tus sufrimientos, este pensamiento: Dios ve mis sufrimientos, Dios los recompensará; y tus dolores se disiparán, crecerá en ti el valor. Tienes a los ángeles y al Señor de los ángeles como espectadores en las luchas que sostienes contra el demonio.(San Efrén) .

    El recogimiento 
    Orad por los muertos.

    ORACIÓN

    Que la bienaventurada Eulalia, virgen y mártir,  implore por nosotros vuestra misericordia, Señor, ella que siempre os fue agradable por el mérito de la castidad y por su valor en confesar vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S.  Amén.

    *FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    12 de Febrero

    Santa Bernardita Soubirous después de 130 años de fallecida

    Cuando ya le faltaba poco para morir, llegó un obispo a visitarla y le dijo que iba camino de Roma, que le escribiera una carta al Santo Padre para que le enviara una bendición, y que él la llevaría personalmente. Bernardita, con mano temblorosa, escribe: «Santo Padre, qué atrevimiento, que yo una pobre hermanita le escriba al Sumo Pontífice. Pero el Sr. Obispo me ha mandado que lo haga. Le pido una bendición especial para esta pobre enferma». A vuelta del viaje el Sr. Obispo le trajo una bendición especialísima del Papa y un crucifijo de plata que le enviaba de regalo el Santo Padre.

    El 16 de abril de 1879, exclamó emocionada: «Yo vi la Virgen. Sí, la vi, la vi ¡Que hermosa era!» Y después de unos momentos de silencio exclamó emocionada: «Ruega Señora por esta pobre pecadora», y apretando el crucifijo sobre su corazón se quedó muerta. Tenía apenas 35 años.

    A los funerales de Bernardita asistió una muchedumbre inmensa. Y ella empezó a conseguir milagros de Dios en favor de los que le pedían su ayuda. Y el 8 de diciembre de 1933, el Santo Padre Pío Once la declaró santa.

    Santa Bernardette todavía se puede observar incorrupta en la capilla de su convento en Nevers, Francia, dentro de un féretro de cristal  donde parece estar dormida; su rostro muestra dulzura y paz.



    Detalle de su excepcional incorruptibilidad es esta fotografía, en la cual se puede observar ese rostro dulce lleno de paz.

    Bernardita: tú que tuviste la dicha de ver a la Sma. Virgen aquí en la tierra, haz que nosotros tengamos la dicha de verla y acompañarla para siempre en el cielo.

    Para leer más sobre la vida de esta Gran Santa dar clic aquí

    Para leer más sobre la historia de la Santísima Virgen de Lourdes clic aquí

    Tomado de:

    http://www.ewtn.com/spanish/index.asp

    http://lagatayelbuho.110mb.com/MORIAR/CUERPOS/moriar-incorruptos01.html



    Los santos que reinan con Cristo

    11 de Febrero

    SANTA ESCOLÁSTICA,* Virgen

    10 de febrero

    Pedid y se os dará,. buscad y hallaréis,. llamad y se os abrirá. (San Lucas 11, 9).

    Santa Escolástica iba cada año a visitar a su ilustre hermano San Benito. Éste, no tolerando que una mujer entrase en su monasterio, la recibía en una casa cercana al Monte Cassino. En su última visita, rogó a su hermano prolongase hasta el día siguiente su piadosa conversación. Habiéndole respondido el santo que no podía pasar la noche fuera de su claustro, apoyó Escolástica su cabeza en la mesa, prorrumpiendo en lágrimas, y de inmediato Dios envió una violenta tempestad, para impedir a Benito el regreso a su monasterio. Tres días después, vio el santo el alma de su hermana subir al cielo en forma de paloma.

    MEDITACIÓN
    SOBRE SAN BENITO
    y SANTA ESCOLÁSTICA

    I. ¡Oh, cuán hermosa es la fraternidad fundada sobre el amor de Dios más aun que sobre la comunidad de la sangre! ¡Cuán bueno, cuán agradable es habitar en común, cuando la amistad está sellada con la misma fe, las mismas esperanzas y el mismo amor! ¡Cuán dulces son las conversaciones que tienen como tema a Dios! Hagamos reinar entre los nuestros esta amistad santa, tan provechosa para el alma. Que las alegrías del cielo, y no las vanidades de la tierra, sean la materia de nuestras conversaciones, y contribuiremos a hacernos unos a otros, mutuamente, dichosos en este mundo y en el otro.

    II. San Benito se queja a su hermana de impedirle el regreso a su monasterio. «Que Dios te perdone, le dice; ¿qué has hecho, hermana mía?» «Te pedí una gracia, le responde ella, y me la rehusaste; me dirigí a Dios y Él me ha escuchado». Por buenos que sean nuestros parientes, Dios es mucho mejor aun. Cuando vuestra madre os olvidare, nos dice Él mismo, Yo no os olvidaré. Pedid y recibiréis, nos dice Jesucristo. Todo lo que pidiereis a mi Padre en mi nombre, Él os lo concederá. Reanimemos, pues, nuestra confianza; si nada obtenemos, es porque nos falta confianza.

    III. Dios no sólo oye las oraciones de los que lo aman, sino aun los deseos de sus corazones. Santa Escolástica ni una palabra pronuncia; esconde su cara entre las manos para llorar; y, cuando levanta su frente, ha sido ya escuchado su deseo. Si queremos que nuestros anhelos sean acogidos por Dios, no ten gamos, como nuestra santa, sino deseos puros. Si desea ella tener consigo a su hermano por más tiempo, es para hablar con él de las cosas del cielo. Oh Señor, poned en nuestros labios oraciones dignas de un cristiano, y dad a nuestros corazones deseos que podáis satisfacer.

    La caridad en nuestras
    relaciones con el prójimo
    Orad por vuestra familia.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que para mostrar la inocencia de Escolástica, vuestra virgen, hicisteis subir su alma al cielo en forma de paloma, concedednos por sus méritos y oraciones que vivamos una vida tan pura, que merezcamos llegar a las alegrías eternas. Por J. C. N. S. Amén.

    * FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    10 de Febrero

    SANTA APOLONIA, * Virgen y Mártir

    9 de febrero

    Cuando entregare mi cuerpo a las llamas, si la caridad me falta, no me sirve de nada. (1 Cor. 13,3).

    Santa Apolonia de Alejandría era ya de avanzada edad cuando los paganos se apoderaron de ella, y, después de haberla maltratado de mil maneras, le quebraron todos los dientes a fuerza de golpes. En seguida, la amenazaron con arrojarla en un gran fuego que habían encendido fuera de la ciudad; pero la Santa, impelida por la inspiración del Espíritu Santo y para mostrar que su sacrificio era voluntario, arrojóse por sí misma en medio del fuego, dando su alma a Dios, el año 249.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LAS ENFERMEDADES

    I. Si padeces alguna enfermedad, recuerda que Dios te la envía para ejercitar tu paciencia; convierte en mérito el sufrir con resignación lo que no puedes evitar, hagas lo que hagas. Tus murmuraciones, tus impaciencias, no harán sino irritar tu mal y volverte desagradable a los demás ya ti mismo. ¿Cómo te conduces en tus enfermedades?

    II. Sufre por amor a Jesucristo los dolores que te envía; son los dones y presentes que hace a sus amigos. Ofrécele todo lo que sufres; dile: «Señor, aumenta mi dolor, pero aumenta mi paciencia». Piensa en lo que han sufrido los santos por Jesús; piensa en lo que Jesús ha sufrido por ti; pon tus ojos en su cruz, muy liviana te parecerá la tuya, y dirás: ¿Qué son estos sufrimientos en comparación de los de mi Dios?

    III. Piensa en los suplicios del infierno que has merecido por tus faltas; este pensamiento te hará encontrar agradables tus dolores, y te impedirá re caer en tus pecados. ¡Dios mío, soportaré tormentos mucho más crueles, si me prolongáis la vida para darme tiempo de hacer penitencia! Si no puedo so portar sin gemir un dolor tan breve, acompañado de todo el alivio posible, ¿cómo podría aguantar las penas del infierno? Los dolores sin fin de la otra vida pueden ser redimidos en ésta. ( San Euquerio).

    La devoción a los Santos
    Orad por los enfermos.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que entre los maravillosos efectos de vuestro poder habéis hecho obtener la victoria del martirio al sexo más débil, haced, os suplicamos, que celebrando el nacimiento al cielo de vuestra virgen y mártir Santa Apolonia, nos aprovechemos de sus ejemplos para marchar por el camino que conduce a Vos. Por J. C. N. S. Amén.

    *FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

    Los santos que reinan con Cristo

    9 de Febrero

  • Santa Apolonia, Virgen y Mártir
  • San Cirilo de Alejandría, Obispo, Confesor y Doctor
  • San Nicéforo, Mártir
  • San Sabino, Obispo de Canossa
  • Beato Mariano Scoto, Escribiente
  • SAN JUAN DE MATA, * Confesor

    8 de febrero

    El mayor entre vosotros ha de ser vuestro servidor. (San Mateo 23,11).

    Este santo es el fundador de la orden de la Santísima Trinidad, destinada, al igual que la que más tarde fundó San Pedro Nolasco, al rescate de los cristianos cautivos de los moros. Tan baja opinión tenía de sí mismo y un respeto tan grande por el sacerdocio, que no consintió en ser ordenado sino por obediencia a los insistentes requerimientos del arzobispo de París. En el mismo día de su primera misa Dios le inspiró la generosa resolución de trabajar para la salvación de los cristianos que gemían en la esclavitud.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LOS TRES MOTIVOS
    QUE DEBEN MOVERNOS A HUMILDAD

    I. La verdadera humildad está basada sobre el conocimiento de sí mismo. ¿Qué eras antes de que Dios te creara? ¿Dónde estabas? ¿Qué hacías? Eras nada; Dios, por su bondad, hizo que fueses. Sin embargo, te glorías de ello; te crees necesario para la gloria de Dios y para la salvación de las almas, te crees indispensable para la familia o para la sociedad de que formas parte. Sin ti muy bien se las arreglaron Dios y los hombres antes de tu nacimiento; igualmente sucederá después de tu muerte.

    II. ¿Y qué eres al presente? Tu cuerpo no es sino corrupción, tu alma, ignorancia y malicia. Tu vida es una llama que el menor soplo apaga. Cuida cuanto quieras tu salud, es preciso que, por fin, tu vida acabe, y que tus grandes proyectos se disipen en humo. ¡Oh hombre! si conocieses tu nada, conocerías la grandeza de tu Dios y serías humilde en su presencia. Para conocer a Dios, aprende a conocerte a ti mismo. (San Cipríano).

    III. ¿Qué serás durante toda la eternidad? ¿Quién lo sabe? Ignoras si serás víctima del infierno o heredero del paraíso. Puedes tener vanidad cuan do te dices a ti mismo: Yo no sé adónde iré después de mi muerte; mi cuerpo descenderá a la tumba, pero, mi alma, ¿a dónde irá? Humíllate delante de los hombres. Ése que ahora te parece despreciable y malo, acaso un día esté más elevado que tú en el cielo. ¡Señor Jesús, haced que os conozca y que me conozca a mí mismo! (San Agustín).

    El amor a las humillaciones
    Orad por los que os persiguen.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que milagrosamente habéis instituido, por medio de San Juan de Mata, la orden de la Santísima Trinidad, para el rescate de los cautivos del poder de los sarracenos, haced, benignamente, que ayudados por sus méritos y por vuestra gracia, seamos librados de la cautividad del cuerpo y del alma. Por J. C. N. S. Amén.

    * FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    8 de Enero

  • San Juan de Mata, Confesor
  • Santa Cointa, Mártir
  • San Niceto o Nizier, Obispo de Besançon
  • San Esteban de Muret, Abad
  • Beato Pedro el Igneo, Cardenal, Obispo
  • SAN ROMUALDO,* Abad

    7 de febrero

    Velad y orad para que no caigáis en la tentación. El espíritu en verdad está pronto, pero la carne es flaca. (San Marcos 14, 38).

    San Romualdo, fundador de los camaldulenses, vivió desordenadamente sus primeros años; empero, habiendo acompañado a su padre a un duelo, la muerte del adversario, que era un pariente, tan honda mente lo impresionó, que se retiró a un monasterio y persuadió a su padre a hacer otro tanto. Al trabajo manual unía rigurosos ayunos e increíble fervor de oración. No podía soportar que se rezase con tibieza. «Es mejor, decía, recitar con fervor un solo salmo, que no cien con indolencia». Murió en el año 1027.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA ORACIÓN

    I. Es preciso rezar a Dios varias veces durante el día, pero sobre todo por la mañana al levantar se, y por la noche antes de acostarse. Asimismo sería menester rezar a Dios en todos los momentos del día, porque a cada momento recibimos beneficios del cielo. ¡Encontramos tantas coyunturas para hablar a los hombres, y no las hallamos para hablar a Dios! ¿Cuántas veces por día rezas a Dios? Examínate, humíllate, determina el tiempo que quieres consagrar a la oración, y sé fiel a la resolución que hayas adoptado.

    II. Dices que tienes muchas ocupaciones que te impiden dedicarte a orar como quisieras; te respondo con San Gregorio: «Cuanto más agobiado estés de trabajo, más debes orar, porque tienes necesidad del auxilio del cielo para hacerlo bien y para no pecar en las ocasiones en que te encontrares. Consulta a Dios en todas tus empresas; pídele sus luces y sus auxilios, y tendrás éxito».

    III. Si te falta tiempo para tus ejercicios de pie dad, sigue el consejo de Jesucristo: Vigilad y orad. Quítale una media hora a tu sueño, no te molestará; tantos lo hacen, y cumplen con sus deberes de estado tanto o mejor que tú. Con tanta frecuencia trasnochas para divertirte, o para ocuparte de tus negocios; quita algo a esas ocupaciones que te amargan la vida y que no te dejan tiempo para pensar en Dios. Desecha todo lo que te hace la vida presente corta para el trabajo y larga para el dolor. (San Euquerio).

    La Oración 
    Orad por el acrecentamiento
    de la devoción

    ORACIÓN

    Haced, os suplicamos, Señor, que la intercesión de San Romualdo, abad, nos haga agradables ante Vuestra Majestad, y que obtengamos, por sus oraciones, las gracias que no podemos esperar de nuestros méritos.  Por J. C. N. S. Amén.

    *FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    7 de Febrero

    SANTA DOROTEA, * Mártir

    6 de febrero

    ¿Quién podrá separarnos del amor de Cristo? ¿Acaso la tribulación, o la angustia, o el hambre, o la desnudez, o el peligro, o la persecución, o el cuchillo? (Rom. 8,35).

    Santa Dorotea es representada con rosas en la mano. Estas flores son prendas preciosas del amor de Jesús, su divino Esposo. En el momento en que iba a ser muerta, un pagano, llamado Teófilo, le declaró que creería en el Dios de los cristianos, si le mostraba flores y frutos del huerto de su Esposo. Dorotea levantó los ojos al cielo y un ángel le trajo una canastilla con tres rosas y tres manzanas. Este milagro convirtió a Teófilo, que, con Dorotea, recibió la corona del martirio, hacia el año 303.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA CASTIDAD
    REPRESENTADA POR LA ROSA

    I. Considera las rosas que trae el ángel a Doro tea; descubrirás en ellas tres cualidades que debe poseer una virgen para conservar la pureza. El color de la rosa es el pudor, y el pudor es el compañero de la virtud. ¿Quieres ser casto? Ten pudor; él guarda las murallas de tu corazón. Huye de los lugares donde se ven o se oyen cosas capaces de herir la pureza y de avergonzar a la virtud.

    II. Tiene la rosa sus espinas, que punzan a to dos los que se le aproximan, nobles o ricos, rústicos o pobres. ¡Qué gran lección para una virgen! Siempre debe conservar una circunspección y una severidad que aparten de ella a las personas de vida desordenada; nunca debe complacerse en palabras, ni en actos, por mínimamente deshonestos que sean. Además, las espinas son emblema de la mortificación, y la mortificación es la salvaguardia de la pureza del cuerpo y del alma. Sin ella, imposible conservarse puro.

    III. La rosa se eleva hacia el cielo, como para decir que só1o tiene belleza y amor para Dios, y que de Él espera el rocío y la luz necesarios para su conservación. Almas castas, pedid a Dios la pureza, no os fiéis de vosotras mismas; si Dios no os la concede, inútiles son vuestros cuidados y austeridades. Aprended de esta flor, vírgenes consagradas a Dios, que no debéis tener belleza sino para agradar a Dios, ni amor sino para Él. Que las vírgenes no busquen otra cosa que agradar a Dios, porque de Él solo esperan la recompensa de su virginidad. (San Cipriano)

    La confianza en Dios 
    Orad por vuestros amigos.

    ORACIÓN

    Que la bienaventurada Dorotea, virgen y mártirimplore por nosotros, oh Señor, vuestra misericordia, ella que siempre os fue agradable por la hermosura de su castidad y por su valentía en confesar vuestro Santo Nombre.  Por J. C. N. S. Amén.

    *FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    6 de Febrero

    カトリック日本で

    † El catolicismo †

    † カトリック、日本で †

    カトリック日本での半ばには16世紀に導入されました。宗教は一般的に初期の17世紀までが、徳川幕府(1603-1867)容認されたココムとその信奉者を迫害した。ときに、半ば、19世紀の西洋と復元の関係、カトリックと再び導入された日本での変数の幸運にも存在し続けています。
    ポルトガル語のトレーダーは、1543年に日本を見つけるに最初とされた聖フランシスコザビエルは、イエズス会の宣教師は、1549年に2つの仲間に到着したが続いていた。ただし、彼らの努力の言語障壁によって複雑にされた聖フランシスコザビエルの説教を、いくつかの成功を収めた。
    1552年1月では、聖フランシスコザビエルの最初の変換の変換の精神と話したていた。 «私は彼らを見て、»彼は、»我々の成功の喜びは、信仰を広めるにバプテスマの勝利は、征服した異教徒熱烈な熱意けんしょう»と書いた。彼は、障害を予見は、特定の地方での信仰のブロックの進行状況、これ絶対や大名は、時間が非常に三門の独立と反乱の彼の最高権威にはクラスです。実際には、平戸市の地域で数百人は、ここで6年後になっては、600異教徒の3日間、キリスト教の女性(原殉教者)のクロスの前に祈るため首を切られたバプテスマを受けていた。1561年では、大名のキリスト教徒は、彼らの信仰を撤回する»しかし、すべての財産を残して優先し、豊後、キリストと貧困層ではなく、豊かななし神»は、1562年10月11日に宣教師の書き込みよりもライブ余儀なくされた。際には、幕府義昭の下に、キリスト教の太田信長、和田Koresamaでサポートされ、地方の大部分を支配し、君主の団結をリストアすると、何を彼女はサンフランシスコハビエル期待していたでした。

    私は、弱い、弱い勝つために弱いとなった。私は、それらをすべて保存してみんなのためのすべてでした。 (1コリント、9、22)。

    宮古(現代清人)は、信仰では認識され、1576年8月15日に教会を建てた。その後、信仰を広めるに顕著な野党のとき、大名三門(扇町、1558〜1586)、大田、信長の優位性継続せずに続けた。すべての関係者カトリックの普及により、原因の許容差または中央の権威。
    援軍聖人の作業を継続すると到着は一般的にローカル定規頻繁に有利なポルトガル語の貿易に関連付けられた受信された。かかわらず、キリスト教社会本州で設立された活動を、九州長崎を中心に集中していた。
    大村純忠1563年においては、何より少ない)は、洗礼を受けた最初の大名(定規となり、1579年には6大名になっていた。キリスト教徒の数は約10万人ていたその時で。 1579年では、イエズス会のアレッサンドロヴァリニャーノを行うに到着し、ミッションの3つの検査の最初の。彼が左、人は大使館のローマに九州のキリスト教の大名に代わって頭を形成4男の子が参加されました。
    カトリックを国家統計の注目を集めていた。全国統一織田信長が宣教師たちを支持して寛大な譲歩をした。彼の後継者、豊臣秀吉が1587年、彼が突然宣教師命じたまで九州のキリシタンの影響の程度を理解するために出国し、この政策を継続。
    彼らは、反安土クリスチャンポリシー – 桃山(1587 – 1600)と江戸時代(1600〜1868年)を開始。秀吉7月23日、1587年、彼は»慰安婦»と呼ばれる変換を非難する一般的な戦術は、»敵を排除する»博多の通知書(福岡現在)発行された。この発表は、次の日には、»20日以内に日本を出国するためにイエズス会の宣教師(DR)を強制的に判決が続いた。ただし、一部のキリスト教会が破壊され、ないの使命を完全に強い熱意のために、これらの法令の東部の魂の主キリスト教の信仰を広めるため、結果として日本を残しました。彼は、良好な受信に来た…

    † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † †

    長崎県の26人の殉教者の死は、原則としてそこにした後、他の公共の敵対的な行動、布教された静かに続けた。教会に達していたこの時、すべてにもかかわらずでは、30万人のキリスト教徒の推定数の最大の拡大。
    徳川家康は1600年に事実上の支配者となり、当初、ポルトガル語、貿易黒字のため、宣教師たちの存在を容認するときは、オランダと英語のプロテスタントの商人、宗教的憎悪の奨励に達し、もっと自由にカトリックの宣教師たちに対する行動。
    徳川家康、豊臣秀頼、故秀吉Leyasuの息子との間の最新の対立は、教会に背を向けるのは、彼のライバルは、キリスト教の影響強かった西部の日本ではかなりの支援が知っている。
    ときは、1614年にドラマーの除名は、禅僧Suden Konchiin家康の使命は2月1、1614起草手の込んだアンチ宣言の中でキリスト教の権利を開発した徳川幕府の勝利家康離れる。そこには国を離れて宣教師を命じた。それらのほとんどが約40、日本語聖職者を含め、秘密裏に自分の仕事を続けるに残っていた残しました。
    1年後1年後に殉教者の1614番号55、15、25、62、88、15、20 ..されたすぐに組織の迫害を開始します。
    徳川家康の人最高のキリスト教史上でDaifu様と彼の後継者秀忠とLemitziu、最も悲惨だったの名前で知られている君臨。この迫害の平和のいくつかの短い間隔で、半世紀続いた。

    昨年1622年は特にキリスト教の英雄に有意義でした。元の名前を、キリスト教の名前と執行の場所と日本殉教史アカウント128。それは長崎で51キリスト教に走った。この4つの宗教的な受注する前に、ドミニコ会、フランシスコ修道会、月〜金曜日とイエズス会が、その人の殉教者が、9月10、1622、9イエズス会は、6ドミニカ、4フランシスコ修道会、および6は、キリスト教徒のレイアウトは出資後に死ぬに残っていた約30信者の証人に斬首。
    から12月後半1624年9月には、285人の殉教者ていた。イングランド代表主将、リチャードコックス(カレンダー州立論文数:植民地時代の東インド諸島、1617から1621、所蔵357)»55唯野未歩の機会に殉教した。 。 。子供5または6歳の母親の腕の中で焼かれ、古い歳exclaiming間の間で、イエスを受け取る私たちの魂’。より多くのを待って何時間後に殺すために、非常に少数の異教徒になった来た投獄された。»我々は、これらの恐ろしい殺人の詳細に行くことができない専門家Unaen実装、トレンチの洗練された残虐行為、拷問。

    これらの285のうち、約50にも焼かれた江戸時代に生きて(現在の東京)。これは、約3000人のキリスト教徒は、刑務所での苦しみや亡命中の結果として、死亡した多く含まれていません殉教したと推定される。かなり人の殺害を開始した不可解な»スパイ»の言い訳は、この時点で。
    1627年後の死より多くの1627年にクリスチャンのための恐ろしい成長し、123人、年間では、65、79に続くと198。
    1633年は約30人宣教師が実行され、1637年で、唯一の5つの自由だった。島原の蜂起1637年から1638年の政府は、西側との接点には、東インド会社はオランダの出島に限られた一部の商人を除いて要求。宣教師たちは、その後の試行を入力し、国で仕事を失敗した。
    追跡ひっきりなしにあるたびに宣教師され、継続的な既知の最後の5イエズス会士と3人は、溝の25〜1643年3月31日から拷問を受けた人が配置された。殉教者の元の名前を、キリスト教の名前、性能の代わりに()で知られているリストに1648名に達する。もし我々はこのグループに宣教師のリスト、またはそれ以降1649年1660年の間に、オランダの乗客リストに追加すると、合計3125に立って、この人、その財産を没収されたか、または死んだ追放されたキリスト教徒が含まれて貧困インチ
    Lemitzu(1650年)、キリスト教徒、膨大な数の治世の終わりにはうちはほとんどのレコードが滅びると、です。
    3番目の受注と信者のメンバーを数えるがなければ、イエズス会は、殉教者名簿(Delplace、Ⅱ、181-195、263-275)、55人の殉教者、36フランシスコ会、ドミニコ会38に応じていたが、月〜金曜日20。ピウス9世とレオ13世は36イエズス会の殉教者、25フランシスコ修道会、21ドミニカ、5月〜金曜日と107の公共の崇拝の価値が宣言されたキリスト教徒横たわっていた。
    時は1854年に、ペリー提督が日本にエントリを強制的には、明らかになったには、キリスト教の信仰、不寛容の2つの世紀に、死んだ後ではなく。 1865年には、encontraron20.000キリスト教徒九州で秘密裏に自分たちの宗教実践、外国公館の僧侶。宗教の自由は、日本の法律で1873年までは付与されません。それまでは、20州で、3404 660それらの亡命や刑務所内で、信仰のために死亡し、1981年に帰国受けていた。 1858年に、112のキリスト教徒の拷問によって殺された。宣教師は、いくつかの3200の合計と推定され、信仰のために死んだ。
    偶然?
    興味深いことに、2つのと迫害の世紀半続いて短い休憩の後、日本の唯一の2つのカトリックの村は、この世紀の広島と長崎の中間にあった。彼らは連合軍の爆撃は、任意の他の都市や、実際に日本の軍事力を損傷する恐れが戦略上のポイントには影響しなかったの犠牲者となった。単純な2つの重要な町の原爆攻撃を受けて姿を消したが破壊を無慈悲に、もう一度、破損しているが、強力なキリスト教の聖人と殉教者寛大今日sangreaquellas土地をで舗装いくつかの子孫たちの支援を行ったが栄養に灰の憎しみを多くの私たちの主イエスキリストのことが原因で発生…

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    EL CATOLICISMO EN JAPÓN

    † El catolicismo †

    † カトリック、日本で †

    El catolicismo se introdujo en Japón a mediados del siglo XVI. La religión fue generalmente tolerada hasta el principio del siglo XVII, pero el shogunado Tokugawa (1603-1867) la proscribió y persiguió a sus adherentes. Cuando se restauraron las relaciones con occidente a mediados del siglo XIX, el catolicismo fue reintroducido y ha continuado existiendo en Japón con variable suerte.

    Los comerciantes portugueses fueron los primeros en localizar Japón en 1543, siendo seguidos por San Francisco Javier, misionero jesuita, que llegó en 1549 con dos compañeros. La predicación de San Francisco Javier tuvo algún éxito, aunque sus esfuerzos se complicaban por la barrera del idioma.

    En enero de 1552, San Francisco Javier había remarcado el espíritu de conversión de los primeros neófitos.  «Yo los vi», escribió, «regocijándose con nuestros éxitos, manifestando un celo ardiente por extender la fe y ganar para el bautismo a los paganos que conquistaban». Él previó los obstáculos que bloquearían el progreso de la fe en ciertas provincias, el absolutismo de este o aquel daimyo, una clase en ese momento muy independiente del Mikado y en revuelta contra su autoridad suprema. De hecho, en la provincia de Hirado dónde convirtió a cientos, y donde seis años después, se bautizaron 600 paganos en tres días, una mujer cristiana (la proto-mártir) fue decapitada por orar ante una cruz. En 1561 los Daimyos forzaron a los cristianos a abjurar de su fe, «pero ellos prefirieron abandonar todas sus posesiones y vivir en el Bungo, pobres con Cristo, en lugar de ricos sin Él», escribió un misionero el 11 de octubre de 1562.  Cuando, bajó el shogunado de Yoshiaki, el cristiano Ota Nobunaga, apoyado por Wada Koresama, dominó la mayor parte de las provincias y restauró la unidad monárquica, ocurrió lo que había esperado San Francisco Javier.

    Híceme flaco con los flacos, para ganar a los flacos. Híceme todo para todos, para salvarlos a todos. (I Corintios, 9, 22).

    En Miyako (el Kiyoto moderno) la fe fue reconocida y se construyó una iglesia el 15 de agosto de 1576.   Entonces la fe continuó extendiéndose sin oposición notable, cuando los Daimyos siguieron la primacía del Mikado (Ogimachi, 1558-1586) y Ota Nobunaga.   La tolerancia o favor de la autoridad central provocó por todas partes la extensión de la religión católica.

    Los refuerzos llegaron para continuar el trabajo del santo y fueron recibidos generalmente bien por los gobernantes locales que a menudo los asociaban con el lucrativo comercio portugués. La actividad se concentró sobre todo en Kyushu Nagasaki, aunque se establecieron las comunidades cristianas en Honshu.

    En 1563 Omura Sumitada, se volvió el primer Daimyo (gobernador) que recibía el bautismo, y en 1579 no menos de seis daimyo se habían convertido.  Por ese tiempo el número de cristianos rondaba los 100.000.  En 1579 el jesuita Alessandro Valignano llegó para dirigir la primera de tres inspecciones de la misión.  Cuando se fue, estaba acompañado por cuatro muchachos que formaron una embajada dirigida a Roma en nombre del Daimyo cristiano de Kyushu.

    Para entonces el catolicismo había atraído la atención de figuras Nacionales.  El unificador nacional Oda Nobunaga favoreció a los misioneros y les hizo generosas concesiones.  Su sucesor Toyotomi Hideyoshi continuó esta política hasta 1587, cuando ordenó abruptamente que los misioneros dejaran el país al comprender la magnitud de la influencia cristiana en Kyushu.

    Comenzaron las directivas anticristianas de los períodos Azuchi – Momoyama (1587 – 1600) y Edo (1600 – 1868).  Hideyoshi emitió un aviso en Hakata (ahora Fukuoka) el 23 de julio de 1587 condenando las conversiones que él llamaba «forzadas», táctica más que frecuente para eliminar al «enemigo».  El aviso fue seguido al día siguiente por un decreto que obligaba a los misioneros jesuitas (Bateren) a abandonar Japón «dentro de los 20 días siguientes».  Aunque algunas Iglesias cristianas fueron destruidas, ningún misionero dejó Japón permanentemente como resultado de estos decretos debido al intenso celo cristiano de extender la fe del Señor sobre las almas orientales.  Llegaba el fin de la recepción favorable…

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    Después de la muerte de los 26 mártires de Nagasaki, no hubo en principio otras acciones hostiles públicas, y el trabajo misionero continuó discretamente.  Por este tiempo la iglesia había alcanzado, a pesar de todo, la mayor expansión, con un número de cristianos estimado en 300.000.

    Tokugawa Leyasu que se hizo el gobernante de facto en 1600, al principio tolerará la presencia de los misioneros por causa del comercio portugués aprovechable, pero cuando llegaron los comerciantes holandeses e ingleses protestantes, que alentaron su odio religioso, actuó más libremente contra los misioneros católicos.

    La última confrontación entre Leyasu y Toyotomi Hideyori, hijo del último Hideyoshi, hizo a Leyasu volverse contra la Iglesia, sabiendo que su rival tenía considerable apoyo en Japón occidental dónde la influencia cristiana era más fuerte.

    Al salir Ieyasu victorioso, en 1614 el shogunado de Tokugawa elaboró la razón anticristiana elaborada en la Declaración sobre la Expulsión del Bateren, bosquejada por el Monje Zen Konchiin Suden al mandato de Ieyasu el 1 de febrero de 1614.  Allí se ordenaba a los misioneros dejar el país.  La mayoría de ellos partió pero unos 40, incluyendo sacerdotes japoneses, se quedaron para continuar su trabajo en secreto.

    Año tras año después de 1614 el número de martirios fue de 55, 15, 25, 62, 88, 15, 20..  En poco tiempo comienza la persecución organizada.

    Los reinados de Leyasu que es mejor conocido en los anales cristianos por el nombre de Daifu Sama y de sus sucesores Hidetada y Lemitziu, fueron los más desastrosos.  Esta persecución duró medio siglo con algunos breves intervalos de paz.

    El año 1622 fue particularmente fructífero en héroes cristianos.  El martiriologio japonés cuenta 128 con nombre original, nombre cristiano y lugar de ejecución.  Se ejecutó a 51 cristianos sólo en Nagasaki. Antes de esto las cuatro órdenes religiosas, los dominicos, franciscanos, agustinos y jesuitas, habían tenido sus mártires, pero el 10 de septiembre de 1622, 9 jesuitas, 6 dominicos, 4 franciscanos, y 6 laicos cristianos fueron dejados morir en una estaca después de ser testigos de la decapitación de aproximadamente 30 creyentes.

    Desde diciembre hasta fines de septiembre de 1624, hubo 285 mártires. El capitán inglés, Richard Cocks (Calendario de Papeles Estatales: Indias Orientales coloniales, 1617-1621, pág. 357) «ví 55 martirizados en Miako en una oportunidad. . . y entre ellos niños de 5 o 6 años de edad quemados en los brazos de su madre, mientras exclamaban: ‘Jesús recibe nuestras almas’. Muchos más fueron a prisión y esperaban hora tras hora que los vinieran a matar, pero muy pocos se volvieron paganos». No podemos entrar en los detalles de estas horribles matanzas, las expertas torturas del Monte Unaen, la crueldad refinada de la trinchera.


    De estos 285, alrededor de 50 también fueron quemados vivos en Edo (ahora Tokio). Se estima que unos 3000 creyentes fueron martirizados; esto no incluye a muchos que murieron como resultado de los sufrimientos en la prisión o en el destierro.  A esta altura se hace bastante incomprensible la excusa de «espías» que inició la matanza.

    Después de 1627 la muerte creció más y más terrible para los cristianos; en 1627, murieron 123, durante los años que siguieron, 65, 79, y 198.

    En 1633 fueron ejecutados unos 30 misioneros, y en 1637, salieron sólo cinco en libertad.  El Levantamiento de Shimabara de 1637-38, incitó al gobierno a romper contacto con occidente, salvo algunos comerciantes de la compañía holandesa de India oriental, confinada a Dejima.  Los subsecuentes intentos misioneros de entrar y trabajar en el país fueron infructuosos.

    La persecución siguió incesantemente siempre que había misioneros, y la última conocida fueron 5 jesuitas y 3 seglares que sufrieron la tortura de la trinchera desde el 25 hasta el 31 de marzo de 1643.  La lista de mártires conocidos (por nombre original, nombre cristiano, y lugar de ejecución) alcanza los 1648 nombres.  Si agregamos a este grupo la lista de los misioneros, o más tarde la lista de los viajeros holandeses entre 1649 y 1660, el total llega a 3125, y esto no incluye a los cristianos que fueron desterrados, cuya propiedad fue confiscada, o que murieron en la pobreza.

    Al cierre del reino de Lemitzu (1650) un inmenso número de cristianos, de los que hay poco registro, pereció.

    Sin contar a los miembros de Órdenes Terceras y Congregaciones, los jesuitas tuvieron, según el martiriologio (Delplace, II, 181-195; 263-275), 55 mártires, los franciscanos 36, los dominicos 38, los agustinos 20.  Pío IX y León XIII declararon dignos de culto público a 36 mártires jesuitas, 25 franciscanos, 21 dominicos, 5 agustinos y 107 laicos cristianos.

    Cuando en 1854, Comodoro Perry forzó una entrada a Japón, se supo que la fe cristiana, después de dos siglos de intolerancia, no había muerto.  En 1865, sacerdotes de las Misiones extranjeras encontraron 20.000 cristianos practicando su religión en secreto en Kiushu.  La libertad religiosa no se les concedió por la ley japonesa hasta 1873.   Hasta ese momento, en 20 provincias, 3404 habían sufrido por la fe en el destierro o en la prisión; 660 de éstos murieron, y 1981 regresaron a sus casas.  En 1858, 112 cristianos murieron por tortura. Un misionero calcula que en total unos 3.200 murieron por la fe.

    ¿Casualidad?

    Curiosamente, tras un breve descanso que siguió a dos siglos y medio de persecución, las dos únicas aldeas católicas de Japón eran a mediados de este siglo Hiroshima y Nagasaki.  Las mismas que fueron víctimas del bombardeo aliado que no afectó a ninguna otra ciudad o punto estratégico que pudiese realmente dañar el poder militar japonés. Dos sencillas ciudades sin importancia alguna, desaparecieron bajo el fuego atómico que destruyó implacablemente, una vez más, a la castigada pero fuerte cristiandad, alimentada de los santos y mártires que generosamente regaron con su sangre aquellas tierras que sustentan hoy a los pocos descendientes que resurgieron de las cenizas provocadas por el odio que tantos tienen a Nuestro Señor Jesucristo…

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/


    LOS MÁRTIRES DE JAPÓN *

    5 de febrero

    † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † † †

    San Francisco Javier sembró el cristianismo en Japón, adonde llegó en 1549. El mismo convirtió y bautizó a considerable número de paganos. Posteriormente provincias enteras recibieron la fe. Se dice que en 1587 había en Japón más de doscientos mil cristianos. En 1588, el altivo emperador Cambacundono, habiéndose arrogado los honores de una deidad, ordenó que todos los misioneros deberian abandonar sus dominios en un término de seis meses. Algunos obedecieron, pero muchos permanecieron disfrazados. En 1596, el emperador Tagcosama , uno de los hombres más orgullosos y llenos de vicios, se enfureció por la jactancia del capitán de un barco español que dijo que el propósito de los misioneros era facilitar la conquista de Japón a los portugueses o españoles, y tres jesuitas y seis franciscanos fueron crucificados en una colina cerca de Nagasaki, en 1597.


    Los franciscanos eran
    SAN PEDRO BAUTISTA, comisario de los frailes en Japón, SAN MARTÍN DE AGUIRRE, SAN FRANCISCO BLANCO, SAN FRANCISCO DE SAN MIGUEL (un hermano lego), todos españoles; SAN FELIPE DE JESÚS, nacido en la Ciudad de Méjico, que aún no se ordenaba, y SAN GONZALO GARCÍA. La nacionalidad del último nombrado, también hermano lego, ha sido tema de discusión. Nació en Bassein, cerca de Bombay, se cree que de padres portugueses; pero otros declaran que sus padres eran hindúes conversos que tomaron nombres portugueses. Si esto es así, entonces él es el único nativo de la India que ha sido oficialmente canonizado, hasta ahora.


    De los jesuitas, uno era
    SAN PABLO MIKI, un japonés de noble alcurnia y eminente predicador; los otros dos, SAN JUAN GOTO y SANTIAGO KISAI, habían sido admitidos a la orden como hermanos coadjutores, poco antes de su martirio. Los diecisiete mártires restantes eran también japoneses; varios de ellos eran catequistas e intérpretes, y todos eran terciarios franciscanos. Incluían a un soldado, SAN CAYO FRANCISCO; a un médico, SAN FRANCISCO DE MIAKO; a un natural de Corea, SAN LEON KARASUMA, y a tres muchachos de unos trece años que ayudaban la misa a los frailes, SANTOS LUIS IBARKI, ANTO NIO DEYNAN y TOMÁS KASAKI, cuyo padre también fue martirizado.


    Después de haberles cortado parte de la oreja izquierda, con las mejillas manchadas de sangre, veinticuatro de los mártires fueron llevados a través de varias poblaciones para aterrorizar a los demás. Al llegar al sitio de la ejecución cerca de Nagasaki, se les permitió confesarse con los dos jesuitas. Después los sujetaron a las cruces con cuerdas y cadenas en los brazos y piernas; con una argolla de hierro alrededor de sus gargantas, fueron levantados en alto, y se dejó caer el pie de cada cruz dentro de un agujero excavado en el suelo. Las cruces se pusieron en una fila, a un metro poco más o menos de distancia entre sí. Junto a cada mártir había un verdugo presto a atravesarle el costado con una lanza, de acuerdo con el método de crucifixión japonés.


    Tan pronto como todas las cruces estuvieron plantadas, los verdugos eleva ron sus lanzas a una señal dada, y mataron a los mártires casi en el mismo instante. Sus paisanos cristianos conservaron como un tesoro, su sangre y sus vestidos a los cuales se les atribuyen muchos milagros. Estos veintiséis testigos de Cristo fueron canonizados en 1862.


    El heroísmo de los niños nos llena siempre de admiración, pero en este caso hay un elemento más digno de ella. Conviene recordar, que era costumbre practicada en el Japón que cuando el que hacía cabeza en la familia era acusa do, el castigo recaía sobre todos los miembros de ella. Un historiador moderno de Japón, el capitán Brinkley, dice que el «castigo de este género se contaba como una de las armas más efectivas del administrador». Añade que una crueldad extraordinaria era parte de las tradiciones de la nación: «Cuando se le ordenó a Hidetsugu, el hijo adoptivo de Taiko, que se suicidara, a consecuencia de haber caído bajo sospecha de traición, su esposa, concubina y todos sus hijos fueron ejecutados sin piedad por orden de Taiko. El jefe Tokugawa, Iyeyasu, mostró igual impiedad. Después de que había llevado al cabo la conquista del partido de Osaka, dio muerte a los parientes y partidarios sobrevivientes del líder».
    Para otros mártires del Japón, véase lo incluido en el 1º de junio y el 10 de septiembre.

    Véase Acta Sanctorum, febrero, vol. 1, pp. 729-770 traducción al inglés de Léon, Auréole Séraphique, vol. 1, pp. 169-223; The Cross in Japan (1904) de C.M. Caddell; The Christian Daimyos (1903) de M. Steichen; una relación de San Gonzalo García por el Padre P. A. Fernández, se reimprimió en Bombay en 1947. Para misiones japonesas en general, véase bibliografía para el segundo grupo de mártires, en lo. de junio, y un artículo por el P. Thurston en The Month de marzo 1905.


    • FUENTE: VIDAS DE LOS SANTOS, DE BUTLER
    • En el libro de Steichen (véase la bibliografía) se pueden rectificar los títulos japoneses que hemos dejado en la narración anterior como estaban originalmente en la página de Alban Butler. Esto proporciona una interesante demostración de los errores en que el cronista más concienzudo puede caer, cuando está tratando asuntos que debido a su antigüedad se entienden a medias. El potentado «Cambacundono», tal como  lo hemos consignado arriba y aquél a quien se hace referencia como «Tagcosama», en rea lidad son una misma persona. La declaración de que era «Emperador» de Japón es pura mente un concepto erróneo. En las historias modernas, escritas por hombres que han tenido la oportunidad de estudiar las crónicas japonesas, este personaje, que en la práctica go bernaba el país de 1583 a 1598, lleva el nombre de Hideyoshi. Todo lo que llevó al cabo durante sus años de poder se presume que lo hizo por orden del emperador. Tenía entonces el oficio que corresponde al de «maestro de palacio» de los últimos soberanos merovingios. En 1585 Hideyoshi recibió del emperador el título de Kwampaku, y en 1592, abdicó esta dignidad y asumió la de Taiko. De ahí que en las cartas de los misioneros en el primer período lo nombren «Cambacundono», y posteriormente «Tago-sama». Su verdadero poder correspondía al del Shogun, los portugueses escribían la palabra Xoguno, aunque no parece que Hideyoshi haya sido así designado en su vida.

    SAN FELIPE DE JESÚS Y COMPAÑEROS, Mártires

    5 de febrero

    ¡Por la cruz en que expiraste, San Felipe de Jesús, haz que los pueblos de Hispanoamérica su gloria encuentren en la Cruz!

    Primogénito de once hijos del matrimonio español formado por Don Alonso de las Casas y Doña Antonia Martínez, Felipe nació en la Ciudad de Méjico el 1º de mayo de 1572. Su pila de Bautismo se conserva en la Catedral Primada Metropolitana de Méjico.


    Por corto tiempo fue novicio del Convento Franciscano de Santa Bárbara, en Puebla. Sus padres lo mandaron a las Islas Filipinas con caudal para comerciar, sobre todo en el ramo de la joyería y la platería.
    Luego de profundas meditaciones para discernir el llamado de Dios, entró al Convento de Santa María de los Ángeles de Religiosos Descalzos Franciscanos, en Manila, donde fue modelo de observancia, austeridad, modestia, servicio y caridad. Profesó el 22 de mayo de 1594 con el nombre de Felipe de Jesús.


    Al no haber Obispo entonces en aquellas tierras, le fue concedido trasladarse a su Patria para recibir el Sacerdocio y se embarcó al 12 de julio de 1596 en un galeón llamado “San Felipe “; pero a dos semanas de navegación, un tifón hizo zozobrar al navío, que encalló en el Puerto de Hurando, Japón. Ahí sufrió cárcel, hambre y vituperios de los gentiles. A varios religiosos franciscanos, agustinos y jesuitas, así como a laicos catequizandos, se les obligó a caminar por 30 días desde Meaco a Nagasaki, previa la mutilación de una oreja.


    26 cruces fueron dispuestas en la Colina de Nagasaki aquel 5 de febrero de 1597. El joven criollo mexicano abrazó la suya y la bendijo con lágrimas de alegría y ansiedad. Fue el primero en expirar, clamando por tres veces el Santo nombre de Jesús.


    Estos son los 26 mártires de Nagasaki:

    1. San Francis, carpintero de Kyoto, resuelto y fiel, quién insistió en seguir a los mártires hasta que él mismo fue arrestado y unido al grupo. Algunas de las crónicas lo llaman Adautus, debido a un caso similar en la iglesia primitiva.


    2. San Cosmas Takeya, fabricante de espadas de Owari. Fue bautizado por los jesuitas y trabajó como catequista con los franciscanos en Osaka.


    3. San Peter Sukejiro, un hombre joven de Kyoto, enviado por el Padre Organtino para cuidar a los mártires en su camino a Nagasaki. Su devoción al deber le aseguró la gracia de unírseles.


    4. San Michael Kozaki, un nativo de Ise, de 46 años y fabricante de arcos. Él ya era cristiano cuando se encontró con los frailes y su habilidad como carpintero era una gran ayuda para la construcción de los conventos franciscanos y las iglesias de Kyoto y Osaka. Él también confió en ellos con algo que él valoraba por encima de todo: su propio hijo Thomas.


    5. San James Kisai, un hermano lego jesuita. Era un hombre de profunda devoción a la Pasión de Cristo. Con sesenta y cuatro años de edad, había conocido una vida de penalidades, y se destacaba por su bondad y paz de corazón. Nacido en Okayama, había estado a cargo de los invitados a la residencia jesuita.


    6. San Paul Miki, Nacido en el distrito de Tsunokuni, era el hijo de un soldado valiente, Miki Handayu. Educado en las escuelas jesuitas de Azuchi y Takatsuki, había presenciado las altas y bajas de la Iglesia en Japón. Paul Miki valoraba su vocación de extender el evangelio por sobre todo lo demás, y estaba cerca de ordenarse como sacerdote. El mejor predicador del país se quedó callado cuando la espada del verdugo estrelló su corazón. Tenía sólo treinta años.


    7. San Paul Ibaraki, nacido en Owari, de una familia samurai. Bautizado por los jesuitas, su fe pasó por un tiempo de prueba, y sólo en sus últimos años pudo encontrar paz en su alma, gracias a los franciscanos en Kyoto. Él llevó la vida de un hombre pobre cerca del convento franciscano de Nuestra Señora de los ángeles, trabajando en una pequeña cervecería para apoyar a su familia, y todavía podía permitirse el lujo de ayudar a otros más pobres que él. También era activo como predicador.


    8. San. John de Goto, un retrato de inocencia y alegría, con una corta vida de 19 años usada totalmente en el servicio de Dios. Nacido en las islas Goto de padres ya cristianos, él estudió con los jesuitas en Nagasaki, y después en la escuela jesuita en Shiki (Amakusa), un centro de entrenamiento para catequistas que también ayudaban a los misioneros como pintores o músicos. Su próximo puesto fue Osaka dónde trabajó bajo las órdenes del Padre Morejon hasta que el Señor le ofreció la corona del martirio.


    9. San Louis Ibaraki, el más joven del grupo, de sólo 12 años. Nació en Owari y era sobrino de Paul Ibaraki y Leo Karasumaru. Un muchacho cariñoso que siguió cantando y riéndose cuando le cortaron una oreja, después cuando hacían la larga marcha a Nagasaki y también en la cruz. Demostró su temple cuando se negó a apostatar. «Tenemos al pequeño Louis con nosotros – escribió el Padre Francis Blanco en la víspera del martirio – y está tan lleno de valor y con tan alto espíritu que asombra a todos».


    10. San Anthony, nacido en Nagasaki de padre chino y madre japonesa. Era un muchacho de 13 años. Había recibido su primera educación en la escuela de los jesuitas en Nagasaki y fue entonces al convento franciscano en Osaka. Lo más amargo que el chico tuvo que ver fue a su madre llorando no lejos de la cruz. Murió como mártir cantando.


    11. San Pedro Bautista. Superior de la Misión franciscana en Japón, antes embajador de España, un padre para los leprosos pobres, un capitán de mártires. Desde San Esteban del Valle (Avila, España) donde nació, hasta la Colina de Nishizaki, su vida de 50 años es demasiado rica en méritos y santidad para resumirla aquí.


    12. San Martin de la Ascensión, nacido en Guipuzcoa, España. Él tenía 30 años. Su pureza de corazón era extraordinaria, y ésta puede ser una pista a su afición por cantar. Al decirle sus superiores que estaba listo para ir a las Filipinas, fue a Sevilla. En el viejo convento franciscano pasó las noches en oración, tomando turnos con otro fraile. Su trabajo misionero en Japón (Osaka) tuvo corta vida, pero su muerte fue excepcional.


    13. San Felipe de Jesús, mejicano, 24 años. Un vaso de plata que Dios supo realzar. Su joven vida fue un laberinto de caminos contradictorios, un concurso de fuerza entre Cristo y Felipe, sin que ninguno de los dos deseara conceder la derrota. Al final, Cristo salió vencedor, y Felipe estuvo ansioso por recuperar el tiempo perdido: él sería el primero en morir.


    14. San Gonzalo García, 40 años, nacido en el remoto Bazain (India) de un padre portugués y una madre india. Catequista con los jesuitas y comerciante en Macao, ingresó con los franciscanos como hermano lego, y fue la mano derecha de San Pedro Bautista. Hablaba portugués tartamudeando, pero cuando confrontó Hideyoshi, el gobernante absoluto de Japón, su japonés salió perfecto. Es el santo patrono de Bombay.


    15. San Francisco Blanco, nació en Monterrey (Galacia, España) y vino a Japón con San Martin de la Ascención. Él también había viajado a pie a Sevilla antes de abordar una nave para México y seguir a Filipinas. Un hombre tranquilo, de hablar suave y sumamente inteligente.


    16. San Francisco de San Miguel, 53 años, nacido en La Parrilla (Valladolid, España). Era tan modesto en vida que bien merece un elogio especial después de la muerte. «Viendo su buen corazón, fuerza física y simplicidad, fue aceptado dentro de la Orden como hermano lego», dice un viejo cronista apropiadamente. El hermano Francisco tenía su propio estilo de humor también: «La campanilla de la cena tocará mañana», solía responder cuando se le decía que rompiera su ayuno. Cuando estaba en Manilla disfrutó respirando «los vientos desde Japón» pero una vez que puso el pie en la misión japonesa tuvo que pasar por una noche oscura del alma en que sintió que era inútil y que sería mejor regresar a Filipinas. Murió en silencio, así como había vivido.


    17. San Matthias. No sabemos nada sobre su edad, lugar de nacimiento o fecha de bautismo, sólo su nombre y la razón de por qué se unió a los mártires. Los soldados estaban buscando a otro Matthias que no podían encontrar. El santo se ofreció a sí mismo y los soldados lo aceptaron gustosos. Dios también lo aceptó.


    18. San Leo Karasumaru, de Owaru, era hermano más joven de San Paul Ibaraki. Bonzo en su juventud, luego se convirtió por los jesuitas japoneses y siempre llevó una vida ejemplar. Cuando llegaron los franciscanos, él se volvió su mayor apoyo. Cuando tenían que construir una iglesia, comprar un pedazo de tierra o hacer funcionar un hospital, los monjes contaban con Leo. Celoso catequista y hombre de oración, fue una figura principal entre los mártires laicos.


    19. San Bonaventure. Su joven vida va por los inescrutables caminos de la Providencia. Bautizado de niño, pronto perdió a su madre, y su madrastra lo envió a un monasterio budista. Un día, él se enteró de su bautismo, y vino a visitar el convento franciscano en Kyoto, su lugar de nacimiento, ávido por tener mayor información. Aquí encontró paz de alma. En su camino a la cruz él oró por la fe de su padre y la conversión de su madrastra.


    20. San Thomas Kozaki. Con los modales rudos de un muchacho rural, este chico de catorce añoso tenía un hermoso corazón, parecido a las Perlas de su Ise nativo. Él ya era cristiano cuando conoció a los franciscanos mientras ayudaba a su padre como carpintero, y se quedó en el convento franciscano una vez que el trabajo terminó. Era sincero, resuelto y totalmente dedicado en su servicio a Dios. La carta de despedida a su madre, escrita desde el castillo de Mihara, es otra piedra preciosa en la saga de los 26 Mártires.


    21. San Joachim Sakakibara, 40 años, nativo de Osaka. En agradecimiento por su bautismo, recibido de un catequista cuando estaba gravemente enfermo, Joachim ayudó en la construcción del convento franciscano en Osaka y se quedó allí como cocinero. De carácter muy fuerte, se destacaba por su bondad y prontitud al servir, una preparación digna para la corona de los mártires.


    22. San Francis. Nacido en Kyoto, 48 años. Era médico y un predicador celoso. Cuando todavía era pagano, llevaba un rosario que había pertenecido a Otomo Sorin, el señor cristiano de Bungo. La Divina Providencia lo trajo al contacto con los franciscanos. Después de su Bautismo y la conversión de su esposa, vivió al lado del convento franciscano, tratando a los enfermos gratuitamente, y guiándolos a Cristo.


    23. San Thomas Dangi. Farmacéutico, con una disposición sumamente violenta. Maduró con la ayuda de Dios en un catequista de buen corazón. Un cristiano de muchos años, él abrió su tienda al lado del convento franciscano de Nuestra Señora de los Ángeles, y mientras vendía la medicina también tuvo el cuidado de mostrarles a sus clientes el camino al cielo.


    24. San John Kinuya, 28 años, de Kyoto. Tejedor de seda y comerciante, había sido bautizado recientemente y había movido su tienda al lado del convento. Sus tejidos de seda, lisos, suaves y de colores brillantes, expresaban la calidad de sus oraciones y de su amor. Y Dios aceptó la vida de trabajo y oración de John.


    25. San Gabriel, nativo de Ise, 19 años, otra de las jóvenes vidas ofrecidas a Dios. Convertido por el Hermano Gonzalo, hizo un rápido progreso en su camino a Dios, superando todo tipo de obstáculos. Gabriel trabajó como catequista.


    26. San Paul Suzuki, 49 años, de Owari. Su cruz estaba al final de la fila y su voz, toda fuego y celo, podría oírse sin impedimento. Él había recibido el bautismo 13 años antes. Un hombre de carácter impetuoso – y con muchas cicatrices en su cuerpo para testificarlo – que se destacó por su celo apostólico y era uno de los mejores catequistas que ayudaba a los franciscanos. También estaba a cargo del Hospital de San Joseph en Kyoto.


    En 1627, el Papa Urbano VIII proclamó Beatos a Felipe de Jesús y Compañeros Mártires. Fue hasta el 8 de junio de 1862 cuando el hoy Beato Papa Pío IX canonizó a los Mártires de Nagasaki, ante la regocijada y piadosa presencia, en Roma, de varios obispos mejicanos, entre ellos el de Guadalajara, Don Pedro Espinoza y Dávalos. La Nación Mejicana declaró a San Felipe su Patrono y decretó el 5 de febrero como Fiesta Nacional. Sólo que el Congreso Constituyente en 1917, en esa fecha y en Querétaro, la hizo festividad en honor a la Carta Magna.

    Don Francisco Orozco y Jiménez, quinto Arzobispo de Guadalajara, promovió, con el Obispo de Nagasaki, la construcción de una iglesia en el lugar del martirio de “San Felipito” (como él cariñosamente le llamaba), y en 1926 escogió el lugar en que habría de dedicarse un templo en el Sector Libertad tapatío. También escribió y difundió una obra sobre el Santo Protomártir, editada en español y en japonés.
    El Padre Mateo Chávez Plascencia y el Padre Víctor Gabriel Saucedo fueron pioneros en la obra material del templo a San Felipe de Jesús en Guadalajara. El primero de ellos le dedicó la letra de un bello Himno, al que compuso Don Ignacio Aréchiga. Aún se entona en las festividades.

    Cuando se cumplió el Primer Centenario de la Canonización de San Felipe de Jesús, en 1862, el Sr. Cura Rafael Meza Ledesma (primer párroco) fue el principal iniciador y animador de festejos jubilares, aprobados y secundados en el ámbito diocesano por el Cardenal José Garibi Rivera, quien promovió intensas celebraciones a nivel nacional. Hasta esas fechas pudo lograrse el principio de la construcción de un templo y monumento en Nagasaki. El Episcopado Mejicano declaró solemnemente a San Felipe de Jesús como Segundo Patrono de la Nación Mexicana, precedido, obviamente, por Santa María de Guadalupe.

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    SANTA ÁGATA, * Mártir

    5 de febrero

    Nos hace servir de espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. (1 Cor. 4, 9).

    ¡Qué hermoso espectáculo para Jesús, ver a Ágata despreciar los halagos y amenazas del pretor, a fin de conservar su castidad y su fe! Se le quema el pecho, pero San Pedro se le aparece en la prisión y la sana. Se la desnuda y se la arrastra sobre trozos de vasijas rotas y brasas encendidas, y he aquí que un temblor derriba varios edificios y aplasta bajo sus escombros a dos miembros de la familia del tirano. Asustado el gobernador de las murmuraciones del pueblo, la hace conducir de nuevo a la prisión, en la cual expira, después de una breve oración, el año 251.

    MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA
    DE SANTA ÁGATA

    I. Santa Ágata resistió al mundo. Ni todos sus honores pudieron seducirla. Sabía que los bienes de la tierra nada son comparados con los celestiales. ¡Oh mundo, qué mala reputación es la tuya! Los santos te abandonan y te desprecian; hasta tus partidarios se quejan de ti, y dicen que sólo tienes bienes aparentes y males reales en exceso. Tú, que lees o escuchas, estás convencido de esta verdad, y sin embargo amas al mundo. El mundo es malo y lo amas; ¿qué no harías si fuese bueno? (San Agustín).

    II. La santa ha resistido a los hombres. Sus amenazas como sus halagos han fracasado ante su constancia. ¡Cuán difícil es resistir a estos dos enemigos, uno de los cuales ataca desembozadamente, y el otro con astucia, sobre todo teniendo un cuerpo que se rebela contra el alma, y que se inclina siempre para el lado de los placeres! ¿Qué hubieras hecho tú en el lugar de Ágata, tú que ofendes a Dios a menudo antes que privarte de la menor satisfacción?

    III. Ágata, por su pureza, fue émula de los Ángeles; o más bien, con San Ambrosio, digamos que la victoria de las vírgenes es más gloriosa que la de los Ángeles, pues éstos, no teniendo cuerpo, ninguna dificultad tienen en ser castos. Para conservar el tesoro de la pureza, es menester, como los Ángeles, pensar siempre en Dios, obedecer incesantemente sus órdenes, desasirse en cuanto sea posible de los placeres del cuerpo, y tener amor sólo para el cielo y para Dios. El hombre casto y el Ángel difieren no por la virtud, sino por la felicidad. La castidad de éste es más feliz, la de aquél más valiente. (San Ambrosio).

    La Castidad
    Orad por las vírgenes.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que entre otros milagros de vuestro poder, habéis hecho obtener la victoria del martirio al sexo más débil, haced por vuestra bondad que, cele brando la nueva vida que ha recibido en el cielo la bienaventurada Ágata, vuestra virgen mártir, saquemos provecho de sus ejemplos para marchar por el camino que conduce a Vos. Por J. C. N. S. Amén.

    * FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    5 de Febrero

    SAN ANDRÉS CORSINI,* Obispo y Confesor

    4 de febrero

    Traemos siempre en nuestro cuerpo la mortificación de Jesús, a fin de que la vida de Jesús se manifieste también en nuestros cuerpos. (2 Cor. 4, 10).

    Este santo no respondió al principio a los cuidados de que lo hicieron objeto sus padres; pero a raíz del relato que le hizo su madre de un sueño maravilloso que tuvo a su respecto, fue Andrés a arrojarse a los pies de la Santísima Virgen y tomó la resolución de entrar en la orden del Carmelo. Nombrado a pesar de sus resistencias, obispo de Fiésole, redobló sus austeridades. Todos los días recitaba los salmos penitenciales y las letanías de los santos disciplinándose sin compasión. Murió el 6 de enero de 1373, a los 72 años de edad y a los 13 de su episcopado.

    MEDITACIÓN SOBRE LA MORTIFICACIÓN

    l. Es necesario mortificar el cuerpo, para expiar el placer que has gustado en el pecado. No podrías satisfacer de otro modo a la justicia divina. Si no pagas tu deuda en esta vida, te será menester que la canceles en la otra. Elige. Es preferible soportar algo en este mundo, porque en él los sufrimientos son más llevaderos, más cortos, y merecerán una corona en el cielo. En el purgatorio, la medida de nuestros suplicios será la de los placeres que hayamos gustado en este mundo; porque seremos castigados por aquello mismo por donde hayamos pecado. (San Bernardo).

    II. Es preciso mortificar los sentidos para no caer en pecado. Si te tomas la libertad de ver todo, de oír todo, de decir todo, pecarás a menudo. Acaso no sea pecado ver, oír, decir talo cual cosa, pero, con frecuencia, te dispone a él. Si no te abstienes de las cosas permitidas, caerás pronto en las que están prohibidas. Vigila tus sentidos, son las puertas por las cuales entra el pecado mortal a tu alma. ¿Qué violencia haces a tus sentidos? Casi nada les rehúsas, acaso nada.

    III. Tus pasiones deben ser reprimidas tanto como tus sentidos; ellas son las que suscitan en tu alma esas tempestades en las que tan a menudo naufraga tu virtud; ellas son las que turban tu tranquilidad, y te hacen desdichado. Examina, pues, con atención, cuáles son tus pasiones dominantes; son las víctimas que debes inmolar al pie de la Cruz. Adora lo que has quemado, quema lo que has adorado. (San Remigio).

    La Mortificación
    Orad por la conversión
    de los pecadores.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que sin cesar nos dais en vuestra Iglesia nuevos ejemplos de virtud, conceded a vuestro pueblo la gracia de seguir con perfección las huellas del bienaventurado Andrés, vuestro confesor pontífice, de modo que pueda un día participar en su recompensa. Por J. C. N. S. Amén.

    * FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

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    Los santos que reinan con Cristo

    4 de Febrero

    SAN BLAS, * Obispo y Mártir

    3 de febrero

    Si vosotros no hacéis penitencia, todos pereceréis. (San Lucas, 13, 5).

    San Blas, Obispo de Sebaste, deja su obispado y se retira a una caverna para hacer en ella penitencia. Las bestias feroces acuden a él, y cuando lo ven en oración, esperan que haya terminado de hablar con Dios para pedirle su bendición. Los esbirros del gobernador van a arrancarlo de su gruta para hacerlo morir en los tormentos.

    MEDITACIÓN SOBRE
    LA SOLEDAD

    I. Haz penitencia; y a fin de que esta penitencia te sea más útil, busca la soledad a ejemplo de San Blas. Evita las ocasiones en las que te acuerdas que has ofendido a Dios, no sea que a las mismas causas sigan los mismos efectos. ¡Qué dulce es conversar a solas con Jesús! ¡Qué dulce apartarse de la muchedumbre! Gusta este placer, y confesarás que todas las delicias del mundo nada tienen igual. ¡Ah! ¡cuán importuno resulta el bullicio del mundo para un alma que ha gustado la dulzura de la soledad! El mundo es para mí una prisión y la soledad un paraíso. (San Jerónimo).

    II. Si tu posición te retiene en el mundo, que ello no te impida tener la soledad del corazón. Cada año, por lo menos, reserva algunos días para pensar en tu alma; y todos los días dedica algunos momentos para lo mismo. A toda hora del día entra en ti mismo, piensa en lo que acabas de hacer y en lo que vas a hacer. ¿No querrás dar ese momento que Dios te pide? Esta soledad del corazón es absolutamente necesaria. ¿Para qué sirve la soledad del cuerpo sin la del alma? (San Gregorio).

    III. Todas las noches, después que hayas terminado tus quehaceres, piensa en los pecados que hayas cometido, para pedir perdón de ellos, y en las buenas obras que hayas hecho, para agradecer a Dios por ellas. ¡Qué alegría si has empleado el día santamente! ¡Qué tristeza, si no lo has aprovechado para hacer el bien! ¡Ay! tu vida pasará como este día, y acaso éste es el último de tu existencia. ¿Estás preparado para comparecer ante el tribunal de Dios?

    La Penitencia
    Orad por la paz.

    ORACIÓN

    Oh Dios, que todos los años nos proporcionáis  un nuevo motivo de alegría con la solemnidad de vuestro mártir y pontífice San Blas, haced, por vuestra bondad, que honrando su nacimiento al cielo, experimentemos aquí abajo los efectos de su protecci6n. Por J. C. N. S.  Amén.

    * FUENTE: Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo I, (Ed. ICTION, BuenosAires, 1982)

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/