Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María

¡Oh Reina del Santísimo Rosario, auxilio de los cristianos, refugio del género humano, vencedora de todas las batallas de Dios! Ante vuestro Trono nos postramos suplicantes, seguros de impetrar misericordia y de alcanzar gracia y oportuno auxilio y defensa en las presentes calamidades, no por nuestros méritos, de los que no presumimos, sino únicamente por la inmensa bondad de vuestro maternal Corazón.
En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades.
Que os conmuevan tantas ruinas materiales y morales, tantos dolores, tantas angustias de padres y madres, de esposos, de hermanos, de niños inocentes; tantas vidas cortadas en flor, tantos cuerpos despedazados en la horrenda carnicería, tantas almas torturadas y agonizantes, tantas en peligro de perderse eternamente.
Vos, oh Madre de misericordia, impetradnos de Dios la paz; y, ante todo, las gracias que pueden convertir en un momento los humanos corazones, las gracias que preparan, concilian y aseguran la paz. Reina de la paz, rogad por nosotros y dad al mundo en guerra la paz por que suspiran los pueblos, la paz en la verdad, en la justicia, en la caridad de Cristo. Dadle la paz de las armas y la paz de las almas, para que en la tranquilidad del orden se dilate el reino de Dios.
Conceded vuestra protección a los infieles y a cuantos yacen aún en las sombras de la muerte; concédeles la paz y haced que brille para ellos el sol de la verdad y puedan repetir con nosotros ante el único Salvador del mundo: Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad.

 

Obtened paz y libertad completa para la Iglesia Santa de Dios; contened el diluvio inundante del neopaganismo, fomentad en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, a fin de que aumente en méritos y en número el pueblo de los que sirven a Dios.

Dad la paz a los pueblos separados por el error o la discordia, especialmente a aquellos que os profesan singular devoción y en los cuales no había casa donde no se hallase honrada vuestra venerada imagen (hoy quizá oculta y retirada para mejores tiempos), y haced que retornen al único redil de Cristo bajo el único verdadero Pastor.

Finalmente, así como fueron consagrados al Corazón de vuestro Hijo Jesús la Iglesia y todo el género humano, para que, puestas en Él todas las esperanzas, fuese para ellos señal y prenda de victoria y de salvación; de igual manera, oh Madre nuestra y Reina del Mundo, también nos consagramos para siempre a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, para que vuestro amor y patrocinio aceleren el triunfo del Reino de Dios, y todas las gentes, pacificadas entre sí y con Dios, os proclamen bienaventurada y entonen con Vos, de un extremo a Otro de la tierra, el eterno Magníficat de gloria, de amor, de reconocimiento al Corazón de Jesús, en sólo el cual pueden hallar la Verdad, la Vida y la Paz.
Pío PP. XII

Tomado de:

http://devocioncatolica.blogspot.com

Primer Sábado del Mes de Marzo de 2011

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.

2. La Comunión el mismo sábado.

3. Rezar una parte del santo Rosario.

4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.

Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de:

http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Marzo de 2011

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque:

“Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino.

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano:

no tendrás excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de:

http://misa_tridentina.t35.com/

EL MES DE MARÍA

EN EL HEMISFERIO SUR
DEL 7 DE NOVIEMBRE AL 8 DE DICIEMBRE:
MES DEDICADO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

Jesucristo vino al mundo por medio de la Santísima Virgen, y por Ella debe también reinar en el mundo. (San Luis María Grignion de Monfort)

El Mes de María es tiempo de gracias y bendiciones especiales para los devotos de Nuestra Señora que quieran aprovecharlas siguiendo, de acuerdo a las preferencias y posibilidades de cada uno, esta tradicional devoción de la Iglesia, tan grata a los ojos de Nuestra Dulcísima Madre.

Así como los fieles católicos acostumbran a saludarla tres veces cada día, a la mañana, al mediodía y a la noche, con el rezo de1 Angelus, que recuerda la Anunciación que le hiciera el Arcángel san Gabriel y la Encarnación del Verbo de Dios en Sus Purísimas entrañas, y así como se ha dedicado el sábado de cada semana para honrarla de una manera especial; así también pareció justo dedicar un mes entero en homenaje de tan Excelsa Señora, pidiendo durante él insistentemente Su amorosa protección.

En Europa, donde tuvo origen esta práctica, se eligió el mes de Mayo, en plena primavera. En nuestra Patria el mes dedicado a la Santísima Virgen Madre de Dios es el que precede a la fiesta de Su Inmaculada y purísima Concepción.

Se eligió este mes para poder ofrecer a la Santísima Virgen las mejores flores de los jardines junto con las oraciones, penitencias, actos de virtud, y toda clase de homenajes que no han tardado en llamarse «flores espirituales».

Otro motivo influyó para elegir este mes. Con la llegada de la primavera aumentaban las modas indecentes, se multiplicaban los pecados, particularmente aquellos que van contra la pureza. Qué decir de esto en nuestros tiempos, cuando ya no cabe duda de que han llegado aquellas modas que anunciara dolorosamente Nuestra Señora de Fátima, esas modas que tanto ofenden al Señor y que los católicos no deben seguir. Estamos en una época de materialismo asfixiante, de inmoralidad sin precedentes que llega hasta la degeneración, corrompiendo todas las costumbres aun en los hogares que hasta hace, no mucho tiempo podían llamarse cristianos.

El bendito Mes de María es tiempo oportuno para que aquellos que pretendemos amar y servir a la Llena de Gracia, a la Toda Santa, volvamos a las costumbres y prácticas cristianas, cuidando con el máximo celo la santidad de nuestros hogares, no permitiendo que en ellos entre nada que ofenda a Dios ya Su Madre Gloriosa, cuidando especialmente la pureza, el candor y la inocencia de los niños y de la juventud. Si bien esto parece  imposible ante la ola demoníaca que nos invade, no lo es si nos entregamos total y absolutamente con todo lo nuestro y todos los nuestros en el horno ardiente de Caridad que es el Inmaculado Corazón de María. En esta Arca Sagrada y esgrimiendo el Santo Rosario podremos retornar nuestros pasos a Dios y lograr que la sociedad entera vuelva a ser una sociedad cristiana.

Celebremos el Mes de María con el corazón puesto en Su Inmaculado Corazón y si por alguna causa nos retrasamos en empezarlo, o habiéndolo empezado lo dejamos algunos días, no importa, humillémonos ante Dios por nuestra fragilidad humana y pidiéndole Su Gracia continuemos adelante; no olvidemos que nunca es más peligroso el demonio que cuando se viste de ángel de luz, y este enemigo del género humano trata por todos los medios de que no le tributemos nuestra veneración a Aquella Mujer vestida de sol, con una corona de doce estrellas y que tiene la luna a sus pies, el demonio trata de apartarnos de la verdadera devoción a la Virgen Madre de Dios pues desea nuestra condenación, pero Ella, que desde el instante de Su Inmaculada Concepción le aplastó la cabeza, está velando sobre los que suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas, para que luego de esta vida podamos gozar de las eternas delicias de la Visión de Dios en el Cielo.

Celebremos con especial fervor este mes. Que durante este mes no falte en los hogares de los devotos de María Santísima el trono especial para Ella, en el mejor sitio posible, adornado con flores, velas y de la manera que Nuestro Señor les inspire para honrar a Su Bendítísima Madre. Allí, al reunirse todos los días la familia para honrar a Su Reina y Señora con el Santo Rosario, con oraciones, cánticos y flores espirituales recibirán innumerables gracias para convertir sus costumbres y poder vivir en adelante consagrados totalmente a tan Augusta Madre. *

Haced, Señora, que en nuestros hogares nunca se olvide esta tierna costumbre de recitar vuestro Santísimo Rosario; pues en él tenemos el arma más segura para burlar los inicuos proyectos del enemigo de Dios, empeñado hoy en destruir la familia cristiana, y el medio más eficaz para atraer sobre nosotros las bendiciones del cielo. Amén.

* Sacado de la revista «Regina Angelorum», de Noviembre de 1978

Tomado de:

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Primer Sábado del Mes de Noviembre de 2010

COMUNIÓN REPARADORA

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

 

 

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.
5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.


Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:


1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de:

 

 

Primer Viernes del Mes de Noviembre de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de:

Indulgencias para la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos

DEL

“ENCHIRIDION INDULGENTIARUM” DE S.S. PAULO VI

  • Visitas a Iglesias u Oratorio: Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los fieles difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.
    Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.
    En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

1 AL 8 DE NOVIEMBRE

  • Visitas al cementerio: Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que visiten piadosamente un cementerio y que oren por los difuntos. Durante los demás días del año se concede indulgencia parcial.

OTRAS INDULGENCIAS

  • Santo Rosario:
    • Indulgencia plenaria si la recitación se hace en la iglesia o en un oratorio público, o también en familia, en una Comunidad religiosa, en una pía Asociación. Se concede indulgencia parcial en otras circunstancias.
    • Para la indulgencia plenaria se establecen las siguientes normas:
      • Es suficiente el recitado de la tercera parte del Rosario, pero las cinco decenas deben recitarse sin interrupción.
      • A la oración vocal se debe agregar la piadosa meditación de los misterios
  • Via Crucis: Indulgencia plenaria. Deben cumplirse las siguientes normas:
    • El piadoso ejercicio debe ser cumplido ante las estaciones del Vía Crucis, legítimamente erigidas.
    • Es necesario desplazarse de una estación a la otra. Si el piadoso ejercicio se cumple públicamente y el movimiento de todos los presentes no puede hacerse con orden, es suficiente con que se mueva de una estación a la otra quien dirige el pío ejercicio, mientras los otros quedan en su sitio.
    • Los “impedidos” podrán alcanzar la misma indulgencia dedicando al menos media hora a piadosas lecturas y meditaciones de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.
  • Comunión espiritual: El acto de la comunión espiritual con cualquier fórmula piadosa está enriquecido con indulgencia parcial.
  • Lectura de la Sagrada Escritura:
    • Indulgencia parcial a quien lee la Sagrada Escritura con la veneración debida a la palabra divina y a modo de lectura espiritual.
    • Indulgencia plenaria si la lectura se extiende por lo menos a una media hora.

Tomado de:

http://www.tradicioncatolica.com

Tema relacionado: Indulgencias

Tema relacionado: NORMAS GENERALES SOBRE LAS INDULGENCIAS

Tema relacionado: Visitas al cementerio

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN*

16 de julio

Jesús dijo a su Madre: He ahí a tu hijo; y, en seguida, al discípulo: He ahí a tu Madre. (San Juan, 19, 26-27)

Es una piadosa creencia que aquellos que llevan el escapulario de la Virgen del Carmen serán preservados del infierno, y que si rezan las oraciones prescritas serán liberados del purgatorio el sábado siguiente al día de su muerte. Este escapulario representa en pequeño el escapulario que la Santísima Virgen en persona dio a simón Stock, religioso carmelita inglés. La fiesta de este día ha sido establecida para recordar este gran beneficio acordado por la Madre de Dios, y excitar a los fieles a aprovecharlo.

MEDITACIÓN SOBRE EL ESCAPULARIO

I. Un buen servidor tiene a honra vestir la librea de su señor: debemos tener como un honor el llevar la librea de la Reina del Cielo. ¿Qué gloria, después de aquella de servir a dios, puede compararse a la de ser servidores e hijos de María? ¡Y cuán generosa es esta buena Madre para con los cristianos que la honran! Aun por los menores homenajes, Ella concede los favores más grandes. (San Andrés de Creta)

II. Pero, para goar de las gracias anexas al escapulario, hay que llevarlo piadosamente. Y la primera condición para ello, es estar en gracia de Dios. ¿Cómo  gozar de los favores de María, si se es enemigo de Jesús? ¿No sucederá que, a veces, nos prevalemos del escapulario para pecar más libremente, so pretexto de que los que lo llevan no podrían condenarse? ¡Qué indignidad prevalerse de la protección de la Madre para ofender al Hijo! ¡Ah! si estamos en pecado mortal, gimamos al menos por nuestro estado, aspiremos a salir de él, imploremos la ayuda de Aquélla a quien la Iglesia llama refugio de los pecadores. Ella rogará por nosotros y nos devolverá a la amistad con Dios: porque su poder y clemencia sobrepujan incomparablemente la multitud de nuestros pecados. (San Jorge de Nicomedia).

III. Es preciso también, si se quiere participar de todas las ventajas del escapulario, recitar las oraciones y cumplir las buenas obras que se te han asignado cuando fuiste recibido en la Cofradía. ¡Nos imponemos mil sacrificios cuando se trata de preservarnos contra la miseria; y, para escapar de las llamas del purgatorio, retrocedemos ante algunas oraciones que debemos rezar, ante algunas mortificaciones que debemos hacer! ¡Cuánto arrepentimiento deben experimentar, tardío e inútil, en el purgatorio, las almas que no han sido suficientemente fieles a estas prácticas! Prevengamos esos arrepentimientos tardíos e inútiles, y sintámonos dichosos de poder abreviar a tan poco costo, un suplicio tan horrible.

La devoción al escapulario -Orad
por la Cofradía de la Virgen del Carmen.

ORACIÓN

Señor, que habéis honrado a la Orden del Carmelo con el glorioso título de la Bienaventurada Virgen María, vuestra Madre, dignaos concedernos, hoy que celebramos solemnemente su memoria, la gracia de llegar, por su protección, a la beatitud eterna. Por J. C. N. S. Amén.

* Santoral de Juan Esteban Grosez, S.J. Tomo III, (Ed. ICTION, Buenos Aires, 1982)

Tomado de:

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Primer Sábado del Mes de Julio de 2010

COMUNIÓN REPARADORA


GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.

Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Julio de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

¡SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN VOS  CONFÍO!

Primer Viernes del Mes de Junio de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

Domingo de la Divina Misericordia

Domingo siguiente al Domingo de la Pascua de Resurrección.

Jesús le indicó que al pie del cuadro debería colocarse la firma: "Jesús, en Ti confío". Agregándole: "Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero" (Diario, 47).

“La humanidad no conseguirá la paz hasta que no se dirija con confianza a Mi misericordia”

(Diario, 300).

La veneración de la imagen de la Misericordia.

En 1931 Sor Faustina tuvo una visión en la cual Jesús le encargó la tarea de pintar su imagen tal y como ella lo veía en ese momento: con la mano izquierda sobre su corazón, del cual salen dos rayos, y con la mano derecha alzada en señal de bendición.

El cuadro, pintado por un artista bajo la dirección de Sor Faustina, quedó concluido en 1934.  Al ver que el cuadro distaba mucho de la imagen verdadera de Jesús, llorando, exclamó: «¿Quién será capaz de pintarte tan hermoso como eres en verdad?»

A lo que Jesús respondió:«No  en la belleza  del color,  ni en la del  pincel, está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia» (Diario, 313). «Prometo que el alma que venere esta imagen no perecerá»(Diario, 48).

Jesús dijo posteriormente a Sor Faustina: «(…) Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente  es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío» (Diario, 327).

Los rayos que salen del corazón de Jesús en esta imagen, uno rojo y el otro pálido, simbolizan la sangre y el agua que brotaron del corazón traspasado de Jesús en la cruz «(…) como de una fuente desbordante de misericordia» (Diario, 367), para el mundo entero.

Jesús dijo a Sor Faustina en distintas ocasiones: « (…) El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas.  El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas…» (…) «Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios» (Diario, 299). » (…) Por medio de esta  imagen colmaré a las almas con  muchas gracias, por eso,  que cada alma tenga acceso a ella» (Diario, 570).

Puedes acceder a la información sobre:

  • La adoración de la hora de la Misericordia.
  • El rezo de la Coronilla a la Divina Misericordia.
  • La celebración de la Fiesta de la Misericordia.
  • El rezo de la novena a la Divina Misericordia.

Dando clic aquí .

FIESTA DE LA DIVINA MISERICORDIA

La Fiesta de la Divina Misericordia tiene como objetivo hacer llegar a nuestros corazones el siguiente mensaje:

Dios es Misericordioso y nos ama a todos … “y cuanto más grande es el pecador, tanto más grande es el derecho que tiene a Mi misericordia” (Diario, 723)*.   En este mensaje, que Nuestro Señor nos ha hecho llegar por medio de Santa Faustina*, se nos pide que tengamos confianza absoluta en la Misericordia de Dios, y que seamos siempre misericordiosos con el prójimo a través de nuestras palabras, acciones  y oraciones… “porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inútil” (Diario, 742)*.

Con el fin de celebrar apropiadamente esta festividad, se recomienda rezar la Coronilla y la Novena a la Divina Misericordia; hacer la confesión -para la cual es indispensable realizar primero un buen examen de conciencia-, y recibir la Santa Comunión el día de la Fiesta de la Divina Misericordia.

Examen de conciencia, clic aquí

Santa Faustina, ora pronobis

«Hija Mía, ¿Crees, quizá, que hayas escrito suficiente sobre Mi misericordia?
Lo que has escrito es apenas una gotita frente a un océano.
Yo soy el Amor y la Misericordia mismos…
El alma que confía en Mi misericordia es la más feliz porque Yo mismo tengo cuidado de ella (Diario, 1273).»

Tomado de:

Primer Sábado del Mes de Abril de 2010

COMUNIÓN REPARADORA

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.

Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Abril de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

Hoy hay que visitar siete Templos o Iglesias

Recorrido de los 7 templos

Templo San Francisco de Asís, en Tijuana B.C., México.

Templo San Francisco de Asís, en Tijuana B.C., México.

¿Porque los feligreses recorren la noche del Jueves Santo siete templos? Esta es una de las más comunes tradiciones que se practica durante la Semana Santa en toda América Latina y cuya explicación se debe a los siete recorridos que hizo el Señor Jesús desde el Jueves Santo hasta el Calvario.

  • 1era. Desde el Cenáculo hasta el huerto de Getsemanía, donde oró y sudó sangre.
  • 2da. Desde el huerto, donde fue preso, hasta la casa de Anás, donde fue interrogado y recibió una cruel bofetada.
  • 3era. A casa de Caifás, donde fue escupido y padeció graves injurias y dolores toda la noche.
  • 4ta. A casa de Pilato, el gobernador romado donde fue acusado por los judíos con muchos falsos testimonios.
  • 5ta. Al palacio del rey Herodes, donde fue escarnecido por él y toda su soldadesca.
  • 6ta. De vuelta a casa de Pilato, donde fue azotado, coronado de espinas y escarnecido y condenado a muerte.
  • 7ma. De casa de Pilato al monte Calvario llevando a cuestas la cruz en la que fue crucificado.

Los monumentos y la visita de las siete iglesias

El Sagrario

Se acostumbra, después de la Misa vespertina, hacer un monumento para resaltar el Santísimo Sacramento del Altar y exponerlo de una manera solemne para la adoración de los fieles.
La Iglesia pide dedicar un momento de adoración y de agradecimiento a Nuestro Señor Jesucristo, un acompañarlo en la oración del huerto.   Es por esta razón que las Iglesias preparan sus monumentos.   Este es un día solemne.

En la visita de las siete iglesias o siete templos, se acostumbra llevar a cabo una breve oración en la que se dan gracias al Señor por todo su amor al quedarse con nosotros.  Esto se hace en siete templos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición.   Es a lo que refieren cuando dicen “traerte de Herodes a Pilatos”.

LA VISITA A LAS SIETE IGLESIAS

Monumento del Santísimo Sacramento del Altar

“El de San Francisco tiene más velas que el de Santo Domingo”, dice uno; “pero el de la Catedral tiene flores más caras”, agrega el otro. Un tercero replica “la Merced este año me gustó por lo sobria y austera”.

Y parece que este tipo de comentarios agota la experiencia espiritual de los monumentos.

Monumento es el lugar distinto al habitual donde se reserva el Santísimo y está bellamente adornado para agradecer que Jesús instituye la Eucaristía el Jueves Santo y desagraviar con homenajes los ultrajes recibidos, como más adelante se explica.

¿Para que se visitan los monumentos?

Para acompañar a Jesús en la noche que Dios fue juguete de los hombres. En efecto desde que terminó la última cena hasta que fue condenado en el tribunal de Poncio Pilatos, Jesús sufrió toda clase de ultrajes.

Así como el camino doloroso está señalado por las 14 estaciones del vía crucis, las ignominias de esa espantosa noche se señalan en cada uno de los siete monumentos.

Si uno decide hacer todo en una sola Iglesia puede hacerlo


¿QUÉ SE REZA EN CADA MONUMENTO?

Orando ante el Monumento al Santísimo Sacramento del Altar

Primera Visita

La oración en el huerto.

Jesús comenzó a atemorizarse hasta exclamar “Padre si es posible, aleja de mi este cáliz pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. Se angustió “y vínole un sudor como gota de sangre que chorreaba hasta el suelo”, recuerda San Lucas. La tradición enseña que al ver Jesús que su sacrificio redentor iba a ser estéril en algunos, su congoja fue grande. Así tantos padres sufren angustias ante la perdición espiritual de sus hijos y todos nosotros sufrimos por la maldad propia y la ajena.

Unamos, pues,  nuestros dolores espirituales a los de Cristo para nuestra salvación y la del mundo.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Segunda Visita

“No habeis podido velar conmigo una hora”

Les dice Jesús a Pedro, Santiago y Juan por quienes se hizo acompañar. “No hablas, balbuceas, no caminas, tiemblas, estás desfigurado y nadie te consuela, ni los tres mejores de entre los doce mejores, ni tu primer Papa ni tu  discípulo predilecto”. Si ellos hubiese rezado de aquí habrían sacado fuerzas para dar sus vidas por Ti. Aquí está la raíz del mal.

Lo decía San Alfonso: “o pecando dejas de rezar o rezando dejas de pecar”. Como un eco infinito a través de los siglos llega a mi tu dulce reproche: “no habeís podido estar conmigo sólo una hora”. Señor, que poco rezo, perdón.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Tercera Visita

Traición: “Judas, con un beso entregas al Hijo del Hombre” Lc. 22, 48

Cuánto duele una traición, una deslealtad, que cruel desilusión. Cuantas veces aquellas míseras treinta monedas fue el placer, preferir un rato de placer exterior a la paz interior, un goce animal a la amistad divina. Cuantas veces en la inconsistencia de los bueno propósitos con un beso engañoso hemos preferido lo que no vale, lo que pasa, a ti mismo. Hagamos por el contrario, nuestra la exclamación de Pablo de Tarso “Considero todo una basura con tal de ganar a Cristo”. Que así sea.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Cuarta Visita

“Entonces sus discípulos abandonándolo huyeron todos” Mc.14, 50

De sus implacables enemigos, los sacerdotes, sólo odio encontró; el pueblo, del Domingo de Ramos al Viernes Santo, cambió diametralmente su voluntad. Por eso el Sagrado Corazón dijo a Margarita, a quien se le aparecía “mis enemigos me pusieron una corona de espinas en la cabeza, mis amigos en el corazón”.

Oh Señor cuanto te hieren nuestras cobardías, nuestros respetos humanos, cuando en la misma misa tenemos vergüenza para rezar un Padre Nuestro en voz alta frente a los demás, olvidando nuestro compromiso de bautizados y hasta de confirmados, y cuantos te abandonaron pasando a las filas de los enemigos que viven mal en la mundanidad y el paganismo, o piensan mal con doctrinas erradas y perniciosas. Cuanto dolor para tu corazón por todos los abandonos.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Quinta Visita

Ultrajes en la cárcel y tribunales

Luego comenzaron a escupirle la cara y a maltratarle a bofetadas diciendo: “¿adivina Cristo quien es el que te ha herido?” (Mt.26,65).

Escribe un autor” “el último de los ultrajes es recibir escupidas en el rostro”, porque se saliva en los más inmundos lugares. Hablando San Agustín de las ignominias recibidas por Cristo dice: “Si esta medicina no cura la hinchazón de nuestra soberbia, no acierto a dar con otro remedio”.

Recuérdame, Jesús mío, que podría hacer yo para desagraviarte. Me respondes: “tolera los ultrajes por amor mío como yo los he soportado por el tuyo”

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Sexta Visita

La negación de Pedro

“Aunque todos te abandonen, yo no te abandonaré”. Esta exclamación jactanciosa fue la raíz de su cobardía inmediatamente predicha por el Señor. “Pedro antes que cante el gallo, me negarás tres veces”. Ah, si Pedro hubiese rogado “Permíteme Señor serte fiel” que distinto hubiese sido todo. Pero el lavó sus culpas con abundantes ríos de lágrimas, “lloró amargamente” nos dice el Evangelio.

Señor que nunca se nos seque la fuente de lágrimas. El infierno no se acaba porque el demonio no se arrepiente, que no seamos duros de corazón e impenitentes. Que sepamos llorar nuestros pecados.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.


Séptima Visita

Herodes lo trata como loco

“Entonces el rey con todo su séquito lo despreció y para burlarse lo envolvieron en ropa blanca. Herodes lo recibe para juzgarlo por curiosidad, quiere ver un milagro, o escuchar mensajes interesantes. Jesús calla ante este rey indigno y pecador. Y lo remiten a Pilatos.

San Buenaventura añade: “lo despreció como a un impotente porque no le hizo ningún milagro, como a un ignorante porque no respondió palabras y como a un estúpido porque no se defendió”.

Cuántas veces me parecieron poco razonables tus enseñanzas sobrenaturales, la confesión, el celibato, el amor a la Cruz, la castidad prematrimonial… Perdón Señor, perdón.

Se medita unos minutos y se corona rezando: Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

A Ω


Fuentes consultadas:

http://es.catholic.net

http://www.aciprensa.com

http://www.diocesistoluca.org.mx/noticias/index.php?

(Publicado en ¡CRISTO VIVE! Suplemento especial de La Gaceta, el Sábado 26 de Marzo de 1994)


DEVOCIÓN A SAN JOSÉ

San José

«Nunca pedí nada a San José, sin haber sido oída«
(Santa Teresa)

Fuera de Jesús y de su Madre Santísima, ¿qué abogado hallaremos más poderoso para con Dios, que el glorioso patriarca San José? El Padre Eterno le confió su Hijo amantísimo; el Hijo de Dios lo adoptó por padre y tutor de su Humanidad sacrosanta; el Espíritu Santo le entregó su amantísima Esposa; Jesús y María Santísima, después de haberlo honrado y obedecido treinta años consecutivos asistieron a su muerte preciosa. ¡Qué motivos estos tan poderosos para profesarle una cordial devoción!

¿Queréis, pues, almas cristianas, adelantar en la virtud y alcanzar una santa muerte? Tomad por guía en la vida y por protector en el terrible trance de la muerte. al glorioso San José. Consagradle el mes de marzo y los miércoles de cada semana, rezando aquellos días un Padrenuestro, Avemaría y Gloria Patri, en honor de sus principales dolores y gozos.



Primer Sábado del Mes de Marzo de 2010

COMUNIÓN REPARADORA

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.


Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:


1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Marzo de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.

¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

Primer Sábado del Mes de Febrero de 2010

COMUNIÓN REPARADORA

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción.

Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.


Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com


Primer Viernes del Mes de Febrero de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.
El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.
Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:
“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:
1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,
2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación.
¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!
¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;
2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;
3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Primer Sábado del Mes de Enero de 2010

COMUNIÓN REPARADORA

GRAN PROMESA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

«Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que durante cinco meses en el primer sábado se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme, les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación.» ( Revelada por la Santísima Virgen María a la Hermana Lucía, vidente de Fátima, el 10 de diciembre de 1925 en Pontevedra -España-)

Sor Lucía, la última vidente de Fátima

La práctica de esta devoción consiste en lo siguiente:

1. Confesión, que puede hacerse durante la semana.
2. La Comunión el mismo sábado.
3. Rezar una parte del santo Rosario.
4. Hacer compañía a la Virgen durante un cuarto de hora meditando o pensando en los misterios del Rosario.

5. Hacer esto durante cinco primeros sábados de mes sin interrupción. Todo ello con la intención de consolar, honrar y desagraviar a la Santísima Virgen por las blasfemias y ofensas que se cometen contra su Corazón Inmaculado Corazón:

1. Las blasfemias y ofensas contra su Concepción Inmaculada.

2. Las blasfemias y ofensas contra su virginidad perpetua.

3. Los que niegan su maternidad divina y la rechazan como Madre de todos los hombres.

4. Los que infunden en los niños el desprecio y hasta el odio hacia esta Madre Inmaculada.

5. Los que profanan sus sagradas imágenes.

Tomado de: http://santa-maria-reina.blogspot.com

Primer Viernes del Mes de Enero de 2010

¡Dulcísimo Jesús, cuyo inmenso amor a los hombres no ha recibido en pago, de los ingratos, más que olvido, negligencia y menosprecio! vednos postrados ante vuestro altar, para reparar con especiales homenajes de honor la frialdad indigna de los hombres y las injurias que en todas partes hieren vuestro amantísimo Corazón.

El divino Salvador escogió el primer viernes de cada mes, como día especialmente consagrado a honrar su Smo. Corazón, diciendo a Santa Margarita María Alacoque: “Comulgarás todos los primeros viernes de cada mes”.

Y, para obligarnos en cierto modo a práctica tan santa y tan de su agrado, hizo a la misma Santa Margarita aquel favor regaladísimo que se conoce con el nombre de LA GRAN PROMESA.  en estos términos:

“Yo te prometo, en la excesiva misericordia de mi Corazón, que su amor todopoderoso concederá a todos los que comulgaren los nueve primeros viernes de mes consecutivos la gracia de la penitencia final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, haciéndose mi divino Corazón su asilo seguro en aquélla última hora”.

En esta tan consoladora promesa, el Sacratísimo Corazón de Jesús, nos promete:

1º La gracia de la perseverancia final, don verdaderamente inefable, como dice el Concilio Tridentino,

2º La dicha de tener por asilo y refugio en aquella última hora el Corazón del que nos va a juzgar…

Que todo es lo mismo que asegurar nuestra eterna salvación. ¡Bien puedes ahora gloriarte de tener la salvación en tu mano: no tendrá excusa ninguna si te pierdes!

¿Con qué condiciones? Se necesita para ganar esta gracia:

1º Comulgar nueve primeros viernes de mes seguidos y sin interrupción;

2º Comulgar con intención de honrar al Sagrado Corazón y de alcanzar la gracia de la perseverancia final;

3º Comulgar con deseos y propósito de servir siempre al Señor.

De modo que no valen ocho primeros viernes de mes, ni valen nueve primeros domingos de mes, aunque la fiesta del primer viernes se traslade al domingo, ni valen ocho primeros viernes con un primer domingo… Además, han de ser seguidas las comuniones, de tal suerte que una interrupción inutilizaría toda la práctica, y habría que volver a comenzarla.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com

Visitas a Iglesias u Oratorio:

Templo San Francisco de Asís, en Tijuana B.C., México.

Se concede indulgencia plenaria, aplicable sólo a las almas del purgatorio, a los fieles cristianos que, el día en que se celebra la Conmemoración de todos los fieles difuntos, visiten piadosamente una iglesia u oratorio.

Dicha indulgencia podrá ganarse o en el día antes indicado o, con el consentimiento del Ordinario, el domingo anterior o posterior, o en la solemnidad de Todos los Santos.

En esta piadosa visita, se debe rezar un Padrenuestro y Credo.

Tomado de:

http://www.tradicioncatolica.com

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

Vas a leer una breve explicación introductoria de lo que es la devoción al Sagrado Corazón de Jesús y cómo continúa a través de la historia hasta nuestros días.

¿Dónde inicia la devoción al Corazón de Cristo? La devoción al Corazón de Cristo comienza la tarde del Viernes Santo, en ese momento de la vida del Señor de plena pasión cuando Juan, el discípulo amado, María, la Madre de Jesús y María Magdalena la pecadora arrepentida, contemplan a Cristo crucificado, y con sus ojos ven como un soldado, una vez que Cristo ha muerto, con una lanza le abre el costado y detrás de este costado se deja ver el Corazón del Señor. La lanzada no fue un sufrimiento más, Jesús tuvo muchos sufrimientos en su pasión, ya estaba muerto cuando el soldado le atravesó el costado. Es un signo profundo, es cómo el Padre quiere que quede para siempre Jesucristo: con su costado, con su Corazón abierto de par en par. Cristo, ya muerto, es rasgado en su Corazón que tanto ha amado, y que tanto ha sufrido. Y queda así, con el Corazón abierto para toda la eternidad. Juan contempla al nuevo Adán dormido en la Cruz, y de cuyo costado abierto brota agua y sangre, es decir brota la Iglesia, su esposa, la nueva Eva. Por eso Jesús es el nuevo Adán y nosotros, somos la nueva Eva, porque el agua significa el bautismo, por el cual entramos en la Iglesia, y la Sangre simboliza la Eucaristía, la plenitud de vida en ella.

En la escritura se hace referencia al Corazón como la interioridad de Jesús. Hablar del Corazón de Jesús desde la Sagrada Escritura, en pocas palabras, es afirmar en Jesús, Dios nos ama con un Corazón de carne. La Sagrada Escritura nos ayuda a comprender que la devoción al Corazón de Cristo no es ninguna ideología, sino una experiencia de amistad.

Después de la Sagrada Escritura, llegan los Santos Padres, los grandes escritores de la antigüedad. También en ello aparece la devoción al Corazón de Cristo. Los Santos Padres han puesto su mirada, en el costado abierto de Cristo en la Cruz y del costado han llegado a la intimidad del Señor. El Corazón simboliza lo más íntimo, lo más profundo del ser de la persona y han visto como de este costado abierto de Cristo en la Cruz ha nacido la Iglesia. No ha pasado desapercibido a los Santos Padres el costado abierto del Señor con un Corazón redentor, es decir, las entrañas de misericordia de Jesús que se entrega sin reservas para que todos lo hombres descubran al Dios verdadero que es amor y tengan vida y vida en abundancia.

Después de los Santos Padres a lo largo de la historia de la santidad de la Iglesia, muchos Santos han sido tocados por la gracia para profundizar una dimensión muy cercana a nuestra espiritualidad: la humanidad de Cristo. Llegamos así a Santa Margarita María Alacoque, que es una figura clave del siglo XVII en la devoción al Corazón de Cristo en su etapa moderna. A ella el Corazón de Cristo le reveló como su amor redentor arde hacia todos los hombres. Durante la adoración eucarística contempló como Jesús le mostró ese Corazón que tanto ha amado a los hombres y que en recompensa es despreciado. Desde que ella tuvo estas revelaciones, estas gracias especiales, se difundió por toda Iglesia el culto y la devoción al Sagrado Corazón, en sus expresiones de Consagración y Reparación.

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús

¿Y qué dice el Magisterio? El Magisterio son las enseñanzas de la Iglesia, de los Concilios y de los Papas: Recordamos al Papa León XIII que consagró al mundo a este Corazón humano de Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre.

Después Pío XI, 1928, escribió la Encíclica “Miserentisimus Redentor”, sobre la devoción al Corazón del Señor, llamando a los hombres a tomarse en serio este amor, porque ahí está la esperanza y la salvación del Mundo y la fuerza capaz de frenar la violencia y el mal que reinaban durante esos años en Europa y en todo el mundo.

Años más tarde, después del horror de las guerras mundiales, Pío XII escribió la Encíclica más importante “Ahurietis Aquas” en la que se habla de la verdadera devoción al Corazón de Cristo, de lo sustantivo de esta devoción, que es lo que va mas allá de las culturas y de los tiempos, y de lo adjetivo, que puede irse modificando según las circunstancias. Es una Encíclica llena de esperaza que ayuda a recuperar el sentido de la vida.

Santa MArgarita María de Alacoque

Santa Margarita María Alacoque

Toda la vida de Margarita María es una filigrana del amor de Dios, que la eligió como discípula predilecta de su Corazón, y no obstante ese amor, no la eximió del sufrimiento, sino que como a su Hijo único, quiso asociarla a su pasión hasta configurarla con Él y hacerla viva imagen suya. Por eso, su trayectoria vital está entramada de gozos y a la vez, de incomprensiones, obstáculos y dificultades de todo tipo.

22 de julio de 1647 Margarita Alacoque nace en Vérosvres (Francia)
25 de julio de 1647 Recibe el bautismo. Desde muy niña experimenta la obra de la Gracia en su alma.
Hacia 1652 Hace voto de castidad en el momento de la consagración de la Misa, con el deseo de ser toda de Dios.
11 de diciembre 1655 Muere su padre. Comienza una etapa especialmente difícil para la familia. El sufrimiento la abre al amor de Cristo y de los demás.
1656 Recibe la primera Comunión en las clarisas urbanistas de Charolles.
1657-1661 Padece una extraña enfermedad que la inmoviliza y de la que cura milagrosamente por intercesión de la Virgen. Después vive una etapa en que se debate entre el mundo –es alegre, atractiva, varios jóvenes la piden en matrimonio…- y la llamada de Dios.
1669 Es confirmada y añade a su nombre el de “María”, por su devoción a la Virgen. Conserva ese nombre como religiosa y por él es venerada como santa.
20 de junio 1671 Entra en el Monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial. Escucha que el Señor le dice: “Aquí es donde te quiero”. Ha elegido esta Orden por ser toda de la Virgen María. Margarita Tiene 23 años.
25 de agosto de 1671 Recibe el Hábito.
6 de noviembre de 1672 Hace la profesión perpetua. Desde entonces y hasta su muerte tiene el privilegio de gozar de la presencia de Jesús de una manera distinta a la que había experimentado hasta ese momento.
27 de diciembre de 1673, comienzos de 1674, junio de 1674 y junio de 1675 17654436 Las cuatro principales apariciones de Jesús mientras Margarita está adorándole en la Eucaristía. Él le muestra su Corazón: © “Mi divino Corazón de tal manera se abrasa en el amor a ti y a todos los hombres, que ya no lo puedo contener y quiero, por tu medio, manifestarlo a todos…”© “El divino Corazón se me presentó en un trono de llamas… con la llaga adorable, rodeado de una corona de espinas significando las punzadas producidas por nuestros pecados, y una cruz en su parte superior…”© “Me descubrió las maravillas de su Amor” Jesús le dice: Al menos tú dame el placer de suplir la ingratitud de los hombres”. Le pide la comunión en los primeros viernes de mes y la Hora Santa.© “He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres y que no ha perdonado nada hasta consumirse para testimoniarles su Amor y en reconocimiento no recibo de la mayor parte sino ingratitud…”
Marzo de 1675 Encuentro providencial con san Claudio de la Colombière, S.I. que confirma la veracidad de sus revelaciones.
1678: El Señor le dice: “Quiero que me sirvas de instrumento para atraer los corazones a mi amor”… “Te constituyo heredera de mi Corazón”.
1684: La M. Mª Cristina Melin la escoge como Asistente (subpriora). Lo será también desde 1687 hasta su muerte. Prueba de la confianza que su comunidad tiene en ella
Otoño 1684: Recibe la gracia del matrimonio espiritual. El Señor le invita a asociarse a su vida en la Eucaristía.
31 de diciembre de 1684 Es nombrada Maestra de Novicias, encargada de formar a numerosas jóvenes en la vida y espiritualidad visitandinas
20 de julio de 1685 Pide a sus novicias que se consagren al Corazón de Jesús, lo que provoca recelos en la comunidad.
20 de junio de 1686 Once meses más tarde, unánimemente y con alegría, la comunidad festeja al Sagrado Corazón en el día pedido por Él mismo.
31 de octubre de 1686 Pronuncia el voto de perfección.
2 de julio de 1688 La Virgen confía a las visitandinas y a los jesuitas la misión de propagar la devoción del Corazón de Jesús
17 de octubre de 1690 Muere Margarita María; va a abismarse en el Corazón de Jesús: “¡Qué dicha amar a Dios, qué dicha!, ¡amad a este Amor, pero amadle con perfección!”
18 de septiembre de 1864 Es beatificada por Pío IX
13 de mayo de 1920: Es canonizada por Benedicto XV

La Guardia de Honor y Santa Margarita Ma. Alacoque:

LA GUARDIA DE HONOR CUMPLE PLENAMENTE

LO QUE EL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS PIDE A SANTA MARGARITA MARÍA ALACOQUE

El Sagrado Corazón a Santa Margarita: «Tengo una sed ardiente de ser amado y honrado en el Sacramento de mi amor, y no encuentro casi a nadie que responda a este deseo mío».

Santa Margarita María de Alacoque

Los Guardias de Honor que rodean el Sagrario, están allí en ese puesto como centinelas, relevándose de hora en hora, para cumplir su misión, a la cual están convocados en estos términos: «Al principio de la Hora de Guardia, los Socios van en espíritu al puesto de Amor, el Sagrario. Allí ofrecen a Jesús sus pensamientos, sus palabras, sus penas, sus acciones; y, sobre todo, el deseo que sienten de consolar a su Corazón con su amor».

El Sagrado Corazón a Santa Margarita: “Tengo contento y gusto en ver mi amor honrado bajo la forma un Corazón de carne. Deseo que esta imagen se exponga en público, para conmover por éste medio el corazón insensible de los hombres y atraerlos a mi amor”.

La Guardia de Honor ha realizado completamente este deseo del Corazón de Jesús. Los Cuadrantes de la Obra, en cuyo centro destaca la imagen del Corazón traspasado, se hallan esparcidos y expuestos por toda la tierra. A la vista de este Corazón, multitud de corazones alejados han sido atraídos al amor de Jesús.

En otra ocasión decía el Salvador a su humilde confidente: «Quiero formar en torno de mi Corazón una corona de doce estrellas compuesta de mis más fieles y queridos siervos».

Y, en efecto, doce estrellas están dispuestas en torno del Cuadrante de la Guardia de Honor; y bajo cada una de ellas los nombres de sus siervos, se agrupan alrededor del Corazón de Jesús, formándole la corona de que hablaba a Santa Margarita.

Nuestro Señor se complacía en anunciar su reinado de amor por el culto de su divino Corazón: Le decía a la Santa de Paray: «Reinaré a pesar de los esfuerzos que hagan mis enemigos para oponérseme». Y Santa Margarita María repetía con una seguridad invencible: «Sí, reinará a pesar del infierno y sus esfuerzos; esta seguridad me transporta de alegría».

La aparición de la Guardia de Honor no sólo hace presente el Reinado de Amor, sino que lo publica, confirma y propaga de muchos modos.

Más aún, dice Santa Margarita María: «Un día me mostró el Salvador la devoción a su Sagrado Corazón, bajo la figura de un hermoso árbol que tenía sus raíces en nuestro Santo Instituto, y del que quería que las hijas de la Visitación distribuyesen los frutos con abundancia».

Santa_Margarita_Maria_de_Alacoque__incorrupta

La Guardia de Honor ofrece, no sólo este hermoso árbol a las miradas de los Socios, sino «las hojas de este árbol, que deben sanar las naciones», y las distribuye a los cuatro vientos bajo la forma de sus Billetes apropiados a todas las condiciones de la vida. Especialmente son distribuidos los primeros viernes de cada mes.

Santa Margarita María Alacoque exhortó a los devotos del Sagrado Corazón a llevar la imagen de él sobre su propio corazón.

La Medalla de la Guardia de Honor responde a este deseo de la Santa de Paray-le-Monial. Lleva de un lado el Cuadrante con el Corazón de Jesús y en el otro lado el Calvario en el que Jesús está en la cruz con la primera Guardia de Honor: la Santísima Virgen, la Magdalena y San Juan.

El Corazón de Jesús: “En el Huerto de los Olivos es donde yo he sufrido más que en el resto de mi Pasión, viéndome en una abandono total, cargando con todos los pecados del mundo. Es por eso que te pido que hagas una Hora Santa de 11 a 12 de la noche del jueves anterior al primer viernes”.

La Hora Santa, que le pidió Nuestro Señor, está aconsejada a los Guardias de Honor. El Manual indica el método para hacerla. Puede ser ante el Santísimo Sacramento o trasladándonos allí en espíritu.

El Sagrado Corazón de Jesús dice a Santa Margarita: “Te pido comulgues todos los primeros viernes de cada mes para reparar, en cuanto sea posible, los ultrajes que recibo durante el mes en el Santísimo Sacramento del altar”.

“Yo te prometo en el exceso de mi misericordia de mi Corazón, que mi amor todopoderoso concederá a los que comulguen los primeros viernes durante 9 meses consecutivos, la gracia de la penitencia final, que ellos no morirán en mi desgracia y sin recibir los Sacramentos y yo seré su asilo seguro en la última hora.

La Guardia de Honor responde a este deseo, procurando que sus miembros se preparen a esta Comunión reparadora y a los ejercicios que en honor del Sagrado Corazón de Jesús se practican los primeros viernes de mes.

Las 12 promesas del Sagrado Corazón de Jesús

LAS 12 PROMESAS

De ahí las famosísimas 12 Promesas del Sagrado Corazón a sus devotos adoradores:

A las almas consagradas a mi Corazón les daré las gracias necesarias para su estado.

Daré paz a sus familias.

Las consolaré en todas sus aflicciones.

Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, principalmente en la hora de la muerte.

Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.

Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.

Las almas tibias se harán fervorosas.

Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección.

Bendeciré las casas en las que la imagen de mi Corazón se exponga y sea honrada.

10ª Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos.

11ª Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él.

12ª A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi Corazón les concederá la gracia de la perseverancia final… a los que me tributen gloria, amor y reparación, prometo un especial auxilio durante su vida pero principalmente a la hora de su muerte.

TOMADO INTÉGRAMENTE DE:

http://cruxetgladius.blogspot.com/

http://guardiadehonor.mx.gs/