Explicada por Pío XII
Quien, como Pío XII, tantas veces denunció y condenó el estatismo y la mecanización de la vida contemporánea, no podía ser sino un ardiente defensor de la libertad personal. En efecto, proclamó que ésta, rectamente entendida, constituye una de los fundamentos de la reconstrucción social; no es posible edificar tal reconstrucción prescindiendo de ella.
[Los católicos y todos aquellos que reconocen y adoran a un Dios personal y observan su Decálogo]sean conscientes de cuanto ellos, y solamente ellos, pueden contribuir real y eficazmente a la obra de reconstrucción, persuadidos al mismo tiempo de que esta obra no podrá llegar nunca a feliz término si no se funda sobre el derecho, sobre el orden y sobre la libertad. Sobre la libertad, queremos decir, de tender a lo que es verdadero y bueno, sobre una libertad que esté en armonía con el bienestar de cada pueblo en particular y de toda la gran familia de los pueblos. De esta libertad la Iglesia ha sido siempre sostenedora, tutora y vindicadora.
(Alocución al Sacro Colegio de Cardenales, lº junio 1946.)
