Sta. Rosa de Lima, Virgen

30 DE AGOSTO

Las almas de los justos están en la mano de Dios, y no llegará a ellos el tormento de la malicia.  A los ojos de los insensatos pareció que morían; mas ellos están en paz. Sap.3,1-2 et 3.

Las almas de los justos están en la mano de Dios, y no llegará a ellos el tormento de la malicia. A los ojos de los insensatos pareció que morían; mas ellos están en paz. Sap.3,1-2 et 3.

Cien años después de descubierto por los españoles el Nuevo Mundo, nació en Lima la virgen Rosa, la primera flor de santidad que dió a la tierra la América española.

 

     Fecundada por el rocío de la divina gracia, brotaron en ella magníficas flores de virginidad y de paciencia (Or.).  Y en efecto, a los cinco años, hizo ya voto de virginidad, y de tener por único esposo a Jesús (Ep.), tanto que, para evitar el que más tarde le obligaran a casarse, se cortó ella misma su hermosa cabellera. 

 

     Habiendo recibido el hábito de 1a Orden Tercera de Santo Domingo, dióse por entero a la oración y a las más rudas mortificaciones, viniendo a buscarla su divino Esposo a la edad de 31 años (Ev.) († 1617).

 

¡Oh virgen gloriosa! difunde por toda la América las dulces fragancias de tu virginidad y heroicas virtudes.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1668 .

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

FIESTA DE SANTA ROSA DE LIMA

PATRONA PRINCIPAL

DE HISPANOAMÉRICA

"Como arco que reluce entre nubes de gloria; y como flor de rosas en días de primavera". (Hebreos: IV, 16)

"Como arco que reluce entre nubes de gloria; y como flor de rosas en días de primavera". (Hebreos: IV, 16)

 

 

"Iglesia del convento de Santo Domingo en Lima. Cuatro santos recorrieron sus pasillos durante el virreinato español en Perú. Entre ellos, Santa Rosa de Lima. Foto: Vladimir Terán Altamirano.
«Iglesia del convento de Santo Domingo en Lima. Cuatro santos recorrieron sus pasillos durante el virreinato español en Perú. Entre ellos, Santa Rosa de Lima. Foto: Vladimir Terán Altamirano.

 Foto tomada de: 

http://news.bbc.co.uk 

 

 

30 de Agosto

SANTA ROSA
DE LIMA
 PATRONA PRINCIPAL  DE 
IBEROAMÉRICA

Una virgen se ocupa de las cosas del Señor, a fin de ser santa de cuerpo y alma. (1 Corintios, 7, 34).

Una virgen se ocupa de las cosas del Señor, a fin de ser santa de cuerpo y alma. (1 Corintios, 7, 34).

 

Rosa de Santa María, (1586-1617) llamada así por la virginal hermosura de su rostro, pues su nombre de pila era Isabel, fue la primera flor de santidad que produjo la América española. Nació en Lima, Perú, de padres de origen español y modestos de condición.  Desde su más tierna edad, Rosa experimentaba una atracción cada día más desbordante hacia la santidad, la virginidad, la devoción, el amor al retiro, un extraordinario espíritu de penitencia. Sus padres deseaban un ventajoso matrimonio dada la belleza de su hija, pues verdaderamente era deslumbrante. Con ese fin, le hacían frecuentar fiestas y banquetes para llamar la atención de los jóvenes más ricos de la ciudad. Rosa obedecía pero sabía sacar provecho de estas fiestas. Debajo de su diadema de rosas colocaba un casquete con pinchos, en forma de corona de espinas. Y bajo sus vistosos vestidos colocaba cilicios y otros instrumentos para macerar su cuerpo. En 1616, a los 24 años, vistió el hábito negro y blanco de la Tercera Orden de Sto. Domingo. Desde entonces todavía progresó más a pasos agigantados por el camino de la perfección. Aseveró su confesor que, «Jamás, ni de día ni de noche, perdía la presencia de Dios en su corazón y que su alma nunca fue mancillada por el pecado venial». El Señor le concedió la gracia de repetir en sí misma los atroces dolores de la Pasión de Cristo. En medio del dolor gritaba: «Aumentadme el dolor, Pero, dios mío, dadme paciencia». Murió el 24 de agosto de 1617 a la edad de 31 años, admirada en toda Lima y querida ya en todo Perú. El Papa Clemente X la canonizó en 1671, siendo la primera santa americana que llegó a los altares. En la Argentina ha sido establecido este día «como Fiesta nacional de Acción de gracias a la divina Providencia, por los beneficios conferidos a la Nación».

MEDITACIÓN
SOBRE LA VIDA DE SANTA ROSA

   I. Trata al menos de encontrar todos los días un momento libre para dedicarte, en la soledad, a la meditación y a la oración. Ama a tus padres por Dios, y los servicios que les hagas, figúrate que los haces al mismo Jesús. Así pensarás en El sin cesar.

   II. San Agustín, hablando de Cristo y de la Iglesia, su Esposa inmortal, dice que son dos en una sola y misma pasión. Así debe ser en cuanto a la unión del alma con Jesucristo. Para agradar al Esposo, es menester hacerse semejante a Él; por eso Santa Rosa practica las penitencias más rigurosas, y lleva en la cabeza un aro de hierro con agudas puntas en su parte interior, semejante a la corona de espinas. Para gozar de los castos abrazos del Esposo, se debe despreciar la propia carne. (San Jerónimo)

   III. Sacrificar la carne y sus concupiscencias, es poco todavía. Mira a Santa Rosa. Ya la pruebe la enfermedad, ya Dios le retire sus consolaciones, a todo se resigna. Lo único que pide a su Esposo, es que aumente su amor en proporción a los sufrimientos que padece. ¡En cambio nosotros nos impacientamos ante la menor contrariedad, nos abatimos ante la menor prueba! Avergoncémonos de nuestra cobardía y adoptemos la resolución de sufrir, por lo menos con paciencia, los males que no podemos evitar. Estáis prometidos a Cristo, le habéis consagrado vuestra voluntad. (Tertuliano)

El desprecio de los placeres
Orad por las vírgenes consagradas a Dios.

ORACIÓN

   Oh Dios poderoso, dispensador de todos los bienes, que habéis provisto a la bienaventurada Rosa con el rocío de la gracia celestial, y que la habéis hecho brillar en América con el fulgor de la virginidad y de la paciencia, concedednos la gracia a nosotros servidores vuestros, de correr tras el olor de sus perfumes, y merecer así llegar a ser un día el buen olor de vuestro Hijo, que, con Vos y el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/index

Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

los Santos

30 de Agosto

  • Santa Rosa de Lima, Virgen
  • Santos Félix y Adaucto, Mártires
  • San Pamaquio, Senador Romano
  • San Fantino, Ermitaño
  • D

    29 agosto

    29

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    29 de Agosto

  • Degollación de San Juan Bautista
  • Santa Sabina, Mártir
  • San Mederico, Abad
  • Hoy 28 de Agosto

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    ¡Deo Gratias!

    «La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas»

    San Agustín de Hipona

    agustin

     

    «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, mientras no descanse en ti» (Confesiones I,1,1).

    San Agustín, Obispo, Confesor y Doctor

    Tú eres mi pastor y darás cumplimiento a todos mis deseos... (Is. 44:28)

    Tú eres mi pastor y darás cumplimiento a todos mis deseos... (Is. 44:28)

    28 DE AGOSTO 

    Agustín nació en Tagaste (en la Argelia actual), año de 354.  Su madre, Sta. Mónica, lo primero que le enseñó fué a orar; pero él, después de haber gustado de aquellas sabrosas y santas lecciones, dejóse deslizar por la resbaladiza pendiente del mal.  No ofreciéndole Cartago el anchuroso campo de que su genio había menester, se fué a Roma, y luego alcanzó en Milán la plaza de maestro de elocuencia. «Mis maldades, dice él mismo, iban en aumento, cual la bola de nieve que se hace más grande a medida que sigue rodando.» 

     

    Su desconsolada Madre dirigía al cielo continuas plegarias, empapadas en lágrimas, y seguía los pasos todos del hijo. Ambrosio, el santo obispo de Milán, recibióle con bodad y le ilustró en las ciencias divinas. Cierto día, cediendo sin duda a una inspiración del cielo, abrió las Epistolas de S. Pablo y leyó: «No os revolquéis en el vicio y en la impureza, sino revestíos de N.S. Jesucristo.» Entonces acaba Agustín por resolverse, y recibe, a los 33 años, el santo bautismo en la Pascua de 387.

     

    Siete meses después de aquel feliz día, murió Sta. Mónica, pidiendo a su hijo «que se acordara de ella en el altar del Señor»; Y Agustín ordenado sacerdote, ofrecía par su alma el Santísimo Sacrificio. «Señor, exclamaba a menudo, tened piedad de mi madre; ella era buena y perdonaba fácilmente; perdonadle también sus culpas».

     

    Creado Obispo de Hipona a los 41 años, comenzó desde entonces a vivir canónicamente, o sea, vida regular en común con unos cuantos clérigos.

     

    La sublimidad de su ciencia y la llama ardiente de su amor han hecho de este Santo uno de los cuatro grandes Doctores de la Iglesia de Occidente (430).

     

    ¡Oh lumbrera refulgente de la Iglesia de Dios! pide para nosotros algo de esa luz esplendor que te sacó de la sima del error y del vicio, para que también nosotros veamos la antigua hermosura de Dios, siempre nueva, y viéndola,la amemos, y amándola,  gocemos de ella sin fin. Ruega sobre todo por la Orden ilustre que te llama su padre, y que es como tu prolongación en la tierra.

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1622 y 1623.

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

    28 de agosto

    SAN AGUSTÍN, 
     Obispo, Confesor y Doctor

    Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí. (1 Corintios, 15, 10).

    Por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido estéril en mí. (1 Corintios, 15, 10).

     

    San Agustín, hijo de un pagano de Numidia, que se convirtió al final de su vida, enseñó primero brillantemente retórica en Cartago, Roma y Milán, don de la lectura de un pasaje de San Pablo lo convirtió y donde San Ambrosio lo bautizó. De vuelta a África, después de haber perdido a Santa Mónica, su madre, en Ostia, retiróse a la soledad, y después fue ordenado sacerdote y llegó a ser obispo de Hipona. Entró en correspondencia con San Jerónimo y fue el azote de los herejes. Toda su vida lloró su juventud hasta humillarse por ella en el libro de las Confesiones. Su poderoso genio y su maravillosa ciencia brillan sobre todo en su célebre obra la Ciudad de Dios. Murió en su ciudad episcopal cercada por los vándalos, en el año 430, a la edad de 75 años.

      MEDITACIÓN
    SOBRE LA VIDA DE SAN AGUSTÍN

       I. Este gran santo resistió hasta la edad de 32 años las inspiraciones de la divina gracia. ¿Acaso yo mismo no he resistido a la gracia? ¿Cómo pasé yo mi juventud? ¿He comenzado por fin a amar a Dios con amor profundo y sincero? ¡Cuántas veces he endurecido mi alma y he menospreciado el llamado del Señor! Comencemos a darnos a Dios. Ah Señor, tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé. (San Agustín).

       II. San Agustín, primero pecador y hereje, llegó a ser después un gran santo; renunció a sus errores y fue durante todo el resto de su vida, el hijo dócil de aquélla gracia que había perseguido. ¿A qué se debe que no imite yo a San Agustín en su penitencia, ya que lo imité en sus desórdenes? ¿Qué he de esperar de los afanes que me tomo por lucir en el mundo? Habré de morir y abandonar esos honores y esas riquezas; y ¿en qué pararé si no estoy en estado de gracia cuando Dios me llame para dar cuenta de mi vida? ¿A qué fin tienden todos nuestros trabajos? ¿Qué buscamos? (San Agustín).

       III. San Agustín fue el doctor de la gracia; la defendió contra los herejes, explicó su naturaleza y descubrió sus maravillosos efectos. Enseña tú a los demás por qué medios podrán recuperar la gracia de Dios: trabaja en la conversión de los peca dores. Sé tú, a tu vez, discípulo de la gracia, si no puedes ser su doctor; estudia los movimientos que imprime a tu corazón, escucha lo que ella te inspira, obedécela fielmente. Si no haces a la gracia inútil en ti, producirá frutos abundantes. (Orígenes).

     

    El deseo de la conversión
    Orad por las órdenes religiosas.

    ORACIÓN   

       Dios omnipotente, escuchad benigno nuestras súplicas y puesto que os servís permitirnos esperar en vuestra bondad, dignaos, por la intercesión del bienaventurado Agustín, vuestro confesor pontífice, derramar sobre nosotros la abundancia de vuestra inagotable misericordia. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    28 de Agosto

  • San Agustín, Obispo, Confesor y Doctor
  • Paulo IV, Patriarca de Constantinopla
  • San Moisés el Negro, Patrono de África
  • San Hermes, Mártir
  • San Julián de Brioude, Mártir
  • Santos Alejandro, Juan III, Patriarcas de Constantinopla
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    27 de Agosto

  • San José de Calasanz, Confesor
  • San Cesáreo de Arlés, Obispo y Confesor
  • Santos Marcelo y Compañeros, Mártires
  • San Siagrio, Obispo de Autún
  • Santa Margarita la Descalza, Viuda
  • Beato Ángel de Foligno, Confesor
  • Beato Gabriel María
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    26 de Agosto

  • San Ceferino, Papa y Mártir
  • San Andrés Huberto Fournet, Confesor
  • Santa Isabel Bichiers des Ages, Virgen
  • Beato Timoteo de Montecchio
  • Beato Tomás Percy, Mártir
  • Beato Bernardo de Offida, Confesor
  • Catedral de San Luis Potosí, México

    Fachada de la Catedral

    Fachada de la Catedral

     

    El altar principal, dedicado a San Luis, Rey de Francia

    El altar principal, dedicado a San Luis, Rey de Francia

    San Luis Rey de Francia

    El Justo florecerá como la palma, y cual cedro del Líbano se multiplicará en la casa del Señor.  Para anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad por la noche. Salmo 91,13-14

    El Justo florecerá como la palma, y cual cedro del Líbano se multiplicará en la casa del Señor. Para anunciar por la mañana tu misericordia, y tu verdad por la noche. Salmo 91,13-14

    25 de agosto

    SAN LUIS,
     Rey de Francia

    Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. (San Mateo, 22, 21).

    Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. (San Mateo, 22, 21).

     

    San Luis, rey de Francia, fue dotado de todas las cualidades que hacen a los reyes grandes y a los santos ilustres. Nacido para gobernar a los hombres, fue un héroe en la paz y en la guerra. En toda su vida, según testimonio de su confesor, no cometió ni un solo pecado mortal. De ordinario llevaba un cilicio, y cuando se lo sacaba, daba cuarenta escudos de limosna. El viernes de cada semana ayunaba, se disciplinaba con cadenillas de hierro y ser vía a los pobres con sus propias manos. Dos veces salió de su reino a fin de conquistar Tierra Santa, y en esas expediciones mostró tanta piedad como coraje. Murió en 1270, en África, a la edad de 55 años.

      MEDITACIÓN
    SOBRE SAN LUIS,
    EL REY CRISTIANÍSIMO

       I. San Luis fue verdaderamente rey, pues supo mandar a sus pasiones, sujetar su cuerpo a la razón, y su razón a Dios. Ayunar, llevar cilicio, vivir en medio de la corte una vida tan santa como la de un cenobita, ¿no es acaso ser dueño de sí mismo? Mira a este santo, mira si lo imitas, si tus pasiones están tan sometidas como las de él a la razón. ¿Qué hay más real que un alma sometida a Dios y dueña de su cuerpo? (San León).

       II. San Luis fue el padre de su pueblo. A todo el mundo amaba, hasta a sus enemigos; no podía tolerar a los detractores; él mismo juzgaba en los procesos de los pobres, nada tomaba más a pecho que el trabajar en la salvación de sus súbditos. Agrade ce a Dios, si te ha dado superiores semejantes a este santo rey. Si tú mismo eres superior, acuérdate que debes ser el padre de tus inferiores. ¿Cómo ejerces la caridad con tu prójimo?

       III. Es preciso ser servidor de Dios para ser buen rey. La piedad de San Luis, la honra que tributaba a las santas reliquias, el celo que lo inflamaba por la conversión de los bárbaros, la generosidad cristiana y heroica que puso de manifiesto combatiendo contra los enemigos de Jesucristo, muestran que olvidaba su título de rey para no acordarse sino del de servidor de Dios. Príncipes de la tierra, si no servís a Dios, ¿qué provecho obtendréis en la otra vida de haber aquí empuñado el cetro? La muerte os arrebatará todas vuestras dignidades: la sola gloria que sobrevive a la tumba es la de haber servido bien al Señor. Servir a Dios es reinar.

     

    La piedad
    Orad por los jefes de estado.

    ORACIÓN   

       Oh Dios, que hicisteis pasar al rey San Luis de un reino temporal a la gloria del reino eterno, haced, os lo suplicamos, que, por sus méritos y su intercesión, participemos un día con él de la gloría del Rey de reyes, vuestro Hijo Jesucristo, que vive y reina con Vos en unidad con el Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    25 de Agosto

  • San Luis, Rey de Francia 
  • Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, Virgen
  • San Ginés, Comediante y Mártir
  • Santa Patricia, Mártir
  • San Menas, Patriarca de Constantinopla
  • Santa Eva, Abadesa de Coldingham
  • San Gregorio de Utrech, Abad
  • Santa Juana Antide-Touret, Virgen fundadora
  • Iglesia de San Bartolomé en Extremadura

    La Iglesia de San Bartolomé fue construida a mediados del siglo XV siguiendo inicialmente un estilo gótico. Posteriormente fue ampliada a lo largo de los siglos XVI y XVII con un marcado estilo barroco.
    Iglesia de San Bartolomé. Detalle de la fachada.

    Iglesia de San Bartolomé. Detalle de la fachada.

     La torre se construyó posteriormente a mediados del siglo XVIII, siguiendo el estilo barroco de la fachada.

    Torre de la Iglesia de San Bartolomé

    Torre de la Iglesia de San Bartolomé

    Tomado de:  http://www.viajarporextremadura.com

    San Bartolomé Apóstol

    ¡Oh Dios! Veo que honras sobremanera a tus amigos, y que su poderío se acrecienta grandemente. Salmo 138,17

    ¡Oh Dios! Veo que honras sobremanera a tus amigos, y que su poderío se acrecienta grandemente. Salmo 138,17

    24 de agosto

    SAN BARTOLOMÉ,
     Apóstol

     

    Somos embajadores en nombre de Cristo y es Dios mismo quien os exhorta por boca nuestra (2 Corintios 5, 20)

    Somos embajadores en nombre de Cristo y es Dios mismo quien os exhorta por boca nuestra (2 Corintios 5, 20)

    San Bartolomé, Apóstol, llevó el Evangelio a las regiones más bárbaras de Oriente. Penetró hasta las extremidades de las Indias. Después de haber obra do allí numerosas conversiones y sufrido mucho por la causa de Jesucristo, volvió a la gran Armenia. Convirtió allá al rey Polemón, con doce ciudades de su reino. Los sacerdotes de los ídolos excitaron contra él a Astiages, hermano del rey, que lo hizo desollar vivo, después de lo cual fue decapitado. Refiérese que cien veces al día arrodillábase para orar a Dios.

      MEDITACIÓN
    SOBRE SAN BARTOLOMÉ

       I. Para ser un verdadero apóstol, es decir, un embajador. de Cristo, hay que serle fiel, tomar a pecho los intereses de Dios a, costa de los propios. Es lo que hace San Bartolomé deja él todo para seguir a Jesucristo, para predicar su Evangelio; sacrifica sus placeres, sus intereses; hasta da su vida para ganarle almas y extender su reino. ¿Qué haces tú por la gloria de Jesucristo y por la salvación de las almas? Esto es sin embargo lo más agradable a Dios que puedes hacer.

       II. Un embajador debe estar perfectamente instruido acerca de lo que quiere su príncipe, a fin de hacer su voluntad en todo. San Bartolomé ora a Dios cien veces al día, para saber cuál es la voluntad de Jesucristo, para implorar sus luces y su auxilio. Trabajes lo que trabajes, si tus acciones no están con formes con las miras de Dios, pierdes tu tiempo. ¿Cuántas veces rezas al día y cómo lo haces? Dios mío, ¡que se cumpla en mí vuestra santa voluntad!

       III. Un embajador ha menester de prudencia para llevar a buen término los negocios de su señor; necesita valor para resistir a sus enemigos y dar su vida, si es preciso. San Bartolomé poseyó ambas cualidades. ¿Las tienes tú? Eres tan prudente en las cosas de este mundo, y un niño en las atinentes a tu salvación. Nada te resulta costoso cuando están en juego tus intereses, y el menor obstáculo te detiene cuando se trata de la gloria de Dios. ¡Ah! ¡cuán pocos verdaderos obreros apostólicos existen hoy! ¿Adónde se fue el espíritu de los apóstoles? ¿Dónde están la humildad, los trabajos, el celo de la primitiva Iglesia? (San Bernardo). 

     La paciencia
    Orad por la India.

    ORACIÓN   

       Dios omnipotente y eterno, que nos inspiráis santa fe en la solemnidad del Apóstol San Bartolomé, os suplicamos que concedáis a vuestra Iglesia que ame lo que él ha creído y que predique lo que él ha enseñado. Por J. C. N. S. Amén.

    Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    24 de Agosto

  • San Bartolomé, Apóstol
  • Los Mártires de Utica
  • San Audoeno o Ouen, Obispo de Rouen
  • Santa Misa Dominical

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    23 de Agosto

  • San Felipe Benicio, Confesor
  • Santos Claudio, Asterio, Neón, Donina y Teonila, Mártires
  • San Eugenio, Obispo
  • Beato Santiago de Bevagna, Abad
  • Santa Misa del Inmaculado Corazón

    El Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María.

     

    Inmaculado Corazón

     

    En su segunda aparición en Fátima, Nuestra Señora nos revela: «Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón; a quién la abrace le prometo la salvación y serán amadas de Dios estas almas, como flores puestas por Mí para adornar su trono». (13 de junio de 1917)

    María, Madre de Jesús y madre nuestra, nos señala hoy su Inmaculado Corazón, un corazón que arde de amor divino, que rodeado de rosas blancas nos muestra su pureza total y que atravesado por una espada nos invita a vivir el sendero de la alegría en el dolor…

    La Fiesta de su Inmaculado Corazón nos remite de manera directa y misteriosa al Sagrado Corazón de Jesús… y es que en María todo nos dirige a su Hijo… los Corazones de Jesús y María están maravillosamente unidos en el tiempo y la eternidad.

    La Iglesia nos enseña que el modo más seguro de llegar a Jesús es por medio de su Madre. Por ello, nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de María. Esto se hace evidente en la liturgia, al celebrar ambas fiestas de manera consecutiva, viernes y sábado respectivamente, en la semana siguiente al domingo del Corpus Christi.

    María Santísima, Mediadora de todas las gracias, nos invita a confiar en su amor maternal, a dirigir nuestras plegarias pidiéndole a su Inmaculado Corazón que nos ayude a llenarnos con su Hijo Jesús. Venerar su Inmaculado Corazón significa, pues, no sólo reverenciar el corazón físico sino también su persona como fuente y fundamento de todas sus virtudes. Veneramos expresamente su Corazón como símbolo de su amor a Dios y a los demás.

    Historia de la devoción al Inmaculado Corazón de María

    La historia de la devoción del Inmaculado Corazón se inicia en el siglo XVII, como consecuencia del movimiento espiritual que procedía de San Juan Eudes. Más adelante, en diciembre del año 1925 la Virgen Santísima se le apareció a Lucía Martos, vidente de Fátima, y le prometió asistir a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que en los primeros sábados de cinco meses consecutivos, se confesasen, recibieran la Sagrada Comunión, rezasen una tercera parte del Rosario, con la intención de darle reparación.

    En la tercera aparición de Fátima, Nuestra Madre le dijo a Lucía: «Nuestro Señor quiere que se establezca en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado. Si se hace lo que te digo se salvarán muchas almas y habrá paz; terminará la guerra… Quiero que se consagre el mundo a mi Corazón Inmaculado y que en reparación se comulgue el primer sábado de cada mes… Si se cumplen mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz… Al final triunfará mi Corazón Inmaculado y la humanidad disfrutará de una era de paz».

    En un diálogo entre Lucía y Jacinta, ella, de diez años, dijo a Lucía: «A mí me queda poco tiempo para ir al Cielo, pero tú te vas a quedar aquí abajo para dar a conocer al mundo que nuestro Señor desea que se establezca en el mundo la devoción al Corazón Inmaculado de María. Diles a todos que pidan esta gracia por medio de ella y que el Corazón de Jesús desea ser venerado juntamente con el Corazón de su Madre. Insísteles en que pidan la paz por medio del Inmaculado Corazón de María, pues el Señor ha puesto en sus manos la paz del mundo».

    El Papa Pío XII, el 31 de octubre de 1942, al clausurarse la solemne celebración en honor de las Apariciones de Fátima, conforme al mensaje de éstas, consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María. Asimismo, el 4 de mayo de 1944 el Santo Padre instituyó la fiesta del Inmaculado Corazón de María, que comenzó a celebrarse el 22 de agosto.

    Oraciones al Inmaculado Corazón de María

    Quiero dar gracias al Señor por tu Inmaculado Corazón y quiero pedirte, ¡Oh Virgen de las vírgenes!, que me obtengas la gracia de descubrir sus encantos y los necesarios auxilios para recorrer esta vida aprendiendo a amar a este tu Dulce Corazón y a ser educado en la gran lección que de su inmaculada pureza brota para bien de toda la humanidad. Amén.

    (Luis Fernán Figari)

     

     

     

     

     

    Acuérdate, Nuestra Señora del Sagrado Corazón, de las maravillas que el Señor hizo en ti: Te eligió por madre y te quiso junto a su cruz. Hoy te hace compartir su gloria y escucha tus súplicas. Ofrécele nuestras alabanzas y nuestra acción de gracias. Preséntale nuestras peticiones.

    (aquí se pide la gracia que se desea obtener)

    Haznos vivir, como tú, en el amor de tu Hijo, para que venga a nosotros su reino. Conduce a todos los hombres a la fuente de agua viva que brota de su Corazón, derramando sobre el mundo la esperanza y la salvación, la justicia y la paz.

    Mira nuestra confianza, atiende nuestra súplica y muéstrate siempre Madre nuestra. Amén.

    (rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria)


    Acto de Consagración al Inmaculado Corazón de María

    Oh, Virgen mía, Oh, Madre mía, yo me ofrezco enteramente a tu Inmaculado Corazón y te consagro mi cuerpo y mi alma, mis pensamientos y mis acciones.

    Quiero ser como tu quieres que sea, hacer lo que tu quieres que haga. No temo, pues siempre estás conmigo. Ayúdame a amar a tu hijo Jesús, con todo mi corazón y sobre todas las cosas.

    Pon mi mano en la tuya para que esté siempre contigo. Amén.


    Al Corazón de Jesús, a través del Corazón de María

    Oh, Santísima Virgen María, Madre y Reina mía, consagro y entrego a tu Corazón Inmaculado todo mi ser: mis pensamientos, palabras y obras.

    Dispón de mí y de todo lo que me pertenece ahora y en la eternidad, para la alabanza y gloria de la Santísima Trinidad, para la santificación de la Iglesia y la salvación de todo el mundo.

    Inmaculada Madre mía, ayúdame a vivir dignamente mi consagración bautismal, para que pertenezca irrevocablemente a mi Redentor.

    ¡Haz que escuche como Tú los impulsos del Espíritu Santo, para que en mí y por mí se cumpla siempre y en todo la voluntad Divina! ¡Amen!

    Tomado de:

    http://cruxetgladius.blogspot.com

    http://www.tengoseddeti.org

     

    El Inmaculado Corazón de la B. V. María

    22 de agosto

    INMACULADO CORAZÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

     

    Mi Corazón saltará de gozo al verme por Ti salvada: cantaré al Señor mi bienhechor, y salmodiaré al nombre del Señor Altísimo (Salmo. 14, 6).

    Mi Corazón saltará de gozo al verme por Ti salvada: cantaré al Señor mi bienhechor, y salmodiaré al nombre del Señor Altísimo (Salmo. 14, 6).

    Por decreto del 4 de mayo de 1944, del Papa Pío XII, la octava de la Asunción de la Santísima Virgen fue sustituida en todo el mundo por la simpática y consoladorosísima fiesta del Inmaculado Corazón de Maria, la madre del amor hermoso y de la santa esperanza. 

       Esta era una fiesta que se celebraba ya, aunque en distinta fecha, en muchos lugares y por muchos institutos religiosos; pero que el mundo entero reclamaba, sobre todo desde que Pío Xl realzó tanto la del Sagrado Corazón de Jesús.

       Ahora es ya fiesta universal, con su fecha propia y fija, que es el 22 de agosto, y con su Misa y su Oficio propios, y rito de 2ª clase. 

       Mucho contibuyeron a declararla, las célebres apariciones de Fátima, en Portugal, en las que María pedía a los afortunados pastorcitos devoción a su Santísimo Corazón, y mucho también las angustias mortales de la segunda guerra mundial, durante la que todos, desde el Papa hasta los más humildes fieles, confiaron a María el logro de la paz. 

       Pío XII consagró el mundo al Inmaculado Corazón de Maria el 8 de diciembre de 1942, consagración que después se repitió en todas las naciones y que culminó, en 1944, con la institución de esta fiesta. En ella pide el Papa a María la paz para todos los pueblos, la libertad para la Iglesia, la misericordia para los pecadores y la pureza de costumbres para todos.

    ORACIÓN

       Omnipotente y sempiterno Dios, que preparaste en el Corazón de Santa María Virgen una digna habitación para el Espíritu Santo, concédenos propicio que cuantos celebramos devotamente la festividad de su Inmaculado Corazón, podamos vivir en conformidad con su sacratísimo corazón.

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    22 de Agosto

  • Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen
  • San Sinforiano, Mártir
  • San Timoteo, Mártir
  • San Hipólito, Mártir
  • San Sigfrido, Abad de Wearmouth
  • San Andrés de Fiésole, Abad
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    21 de Agosto

  • Santa Juana Francisca Frémyot de Chantal, Viuda
  • Santos Lusorio, Ciselio y Calmerino, Mártires
  • Santos Bonoso y Maximiano, Mártires
  • San Sidonio Apolinar, Obispo de Clermont
  • San Bernardo de Aleira y sus Hermanas, Mártires
  • Beata Humbelina, Matrona
  • Beato Bernardo de Tolomei, Abad
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la Fe,

    los Santos

    20 de Agosto

  • San Bernardo, Abad y Doctor
  • San Amador, Mártir
  • San Filiberto, Abad
  • Santos Leovigildo y Cristóbal, Mártires
  • Beata María de Matías, Virgen Fundadora
  • Beata Teresa de Jesús Jornet, Virgen Fundadora
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    19 de Agosto

  • San Luis de Anjou, Obispo y Confesor
  • San Juan Eudes, Fundador
  • San Andrés el Tribuno, Mártir
  • Santos Timoteo, Agapito y Tecla, Mártires
  • San Sixto III, Papa
  • Beata Emilia Bicchieri, Virgen
  • Beato Pedro de Zuñiga, y Compañeros, Mártires
  • Beato Luis Flores y Compañeros, Mártires
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    18 de Agosto

  • San Agapito, Mártir
  • Santa Elena, Emperatriz
  • Santos Floro y Lauro, Mártires
  • San Alepio, Obispo de Tagaste
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    17 de Agosto

  • San Mammes, Mártir
  • San Jacinto, Confesor
  • San Liberato y Compañeros, Mártires
  • Santa Clara de Montefalco, Fundadora
  • Beato Santiago de Savigliano, Confesor
  • Beato Ángel Agustín de Florencia, Confesor
  • El número de visitas al blog

    Ha alcanzado la cantidad de 

     7000

    ¡Deo Gratias!

    «La Gloria de Dios y la Salvación de las Almas»

    La Kermesse

    Santa Misa Dominical

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    16 de Agosto

  • San Roque, Confesor
  • San Joaquín, Padre de la Santísima Virgen
  • San Arsacio, Anacoreta
  • Beato Lorenzo Loricato
  • Beata Beatriz de Silva, Virgen
  • Santa Misa de la Asunción

    La Cena-Conferencia

      

     

     

     

    ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA

    ...Levánate, amada mía, hermosa mía, y vente; porque mira, ha pasado ya el invierno... Cantáres 2:10

    ...Levánate, amada mía, hermosa mía, y vente; porque mira, ha pasado ya el invierno... Cantáres 2:10

    15 de Agosto

     

    LA ASUNCIÓN DE LA BIENAVENTURADA
    VIRGEN MARÍA
     

    María ha elegido la mejor parte, de la que jamás será privada. (San Lucas, 10, 42).

    María ha elegido la mejor parte, de la que jamás será privada. (San Lucas, 10, 42).

     

     

     

     

    La vida de la Santísima Virgen, después de la Ascensión de Jesucristo, no estuvo exenta de sufrimiento. Sufrió al verse separada de su Hijo muy amado, y sin cesar suspiraba por el día en que podría reunirse con El. Aumentaba su mérito al infinito mediante la práctica constante de las más heroicas virtudes. Llegó, por fin, el dichoso día de su muerte y su alma se separó de su castísimo cuerpo, sin dolor ni violencia. Mas, la noche siguiente al día en que se depositó ese cuerpo en el sepulcro, su alma descendió del cielo, reunióse con él, y fue a colocarse en el cielo a la derecha de Jesucristo, en el trono que le había sido preparado.

      MEDITACIÓN
    SOBRE

    EL TRIUNFO DE MARÍA

       I. La Santísima Virgen muere sin dolor y sin temor, con inefable deseo de ir a juntarse con su adorable Hijo. El amor divino es quien desprende su hermosa alma de su envoltura mortal. Tú también morirás; pero, ¿cómo morirás? ¿En el dolor y en el temor? Aprende de María a vivir bien para morir bien. Pídele la gracia de morir santamente. Ella la concede a sus servidores; y cuando te halles en ese terrible momento, dile con Justo Lipsio: Santa María, socorre a mi alma en lucha con la eternidad.

       II. La Santísima Virgen, resucita algún tiempo después de su muerte; ese cuerpo castísimo que había llevado a Jesucristo no debía sufrir la corrupción del sepulcro. ¡Oh, Virgen Santísima, qué alegría me causa el favor que se os ha acordado! Cuerpo mío, tú también resucitarás un día; pero, ¿será para la gloria o para los sufrimientos eternos? Lo ignoro, o más bien, sé que seré predestinado si soy un servidor fiel de María. Ningún servidor de María perece eternamente. (San Bernardo).

       III. ¡Cuán admirable es el triunfo de María! Entra en el cielo con cuerpo y alma; los ángeles salen a su encuentro; el Padre eterno la reconoce como Hija, Jesucristo como Madre, el Espíritu Santo como Esposa. Es elevada sobre los coros de los Ángeles y colocada en un trono al lado de su Hijo. Valor, ¡alma mía!, nada hay que no puedas obtener por medio de la Madre de Dios. Su poder es infinito, y su amor es igual a su poder. ¿Qué hice hasta ahora para merecer su protección y sus favores?

    La devoción a la Sagrada Familia

    Orad por la Iglesia.

     

    ORACIÓN

       Perdonad misericordiosamente, Señor, las faltas de vuestros servidores, y, dada la impotencia en que nos encontramos de agradaros por nuestros propios méritos, concedednos la salvación por la intercesión de Aquélla que Vos elegisteis para que fuera la Madre de vuestro Hijo, Nuestro Señor, que, siendo Dios, vive y reina con Vos en unidad con el Espíritu Santo. Por J. C. N. S. Amén.

     

     

     

    LA ASUNCIÓN DE NUESTRA SEÑORA

    "Y un gran prodigio apareció en el Cielo; una mujer vestida del sol y con la luna debajo de sus pies y en su cabeza una corona de doce estrellas".  (Apocalipsis, XII, 1)

    "Y un gran prodigio apareció en el Cielo; una mujer vestida del sol y con la luna debajo de sus pies y en su cabeza una corona de doce estrellas". (Apocalipsis, XII, 1)

    ¿Quién es ésta, que va subiendo cual aurora naciente bella como la luna, brillante como el sol, terrible como un ejército formado en batalla? (Cant. 6, 9.)  

    El día tercero que el alma santísima de María gozaba de esta gloria para nunca dejarla, manifestó el Señor a los santos su voluntad divina de que volviese al mundo y resucitase su sagrado cuerpo uniéndose con él, para que en cuerpo y alma  fuese otra, vez levantada a la diestra de su Hijo santísimo, sin esperar a la general resurrección de los muertos. La conveniencia de este fa vor y la consecuencia que tenía con los demás que recibió la Reina del cielo y con su sobreexcelente dignidad, no la podían ignorar los santos, pues a los mortales es tan creíble que, aún cuando la santa Iglesia no la aprobara, juzgáramos por impío y estulto al que pretendiera negarla.

    Pero conociéronla los bienaventurados con mayor claridad, y la. determinación del tiempo y hora, cuado en sí mismo les manifestó su eterno decreto. y cuando fue tiempo de hacer esta maravilla, descendió del cielo el mismo Cristo nuestro Salvador, lle vando a su diestra el alma de su beatísima Madre, con muchas legiones de ángeles y los padres y profetas antiguos. 

       Y llegaron al sepulcro en el valle de Josafat y estando todos a la vista del virginal templo habló el Señor con los santos y dijo estas palabras: «Mi Madre fue concebida sin mácula de pecado, para que de su virginal sustancia purísima y sin mácula me vistiese de la hu manidad en que vine al mundo y le redimí del pecado. Mi carne es carne suya, y ella cooperó conmigo en las obras de la redención, y así debo resucitarla como yo resucité de los muertos, y que esto sea al mismo tiempo y a la misma hora, porque en todo quiero hacer a ml semejante«.

       Todos los antiguos santos de la naturaleza humana agradecie ron este beneficio con nuevos cánticos de alabanza y gloria del Señor. y los que especialmente se señalaron fueron nuestros primeros padres Adán y Eva, y después de ellos Santa Ana, San Joa quín y San José, como quien tenía particulares títulos y razones para engrandecer al Señor en aquella maravilla de su omnipo tencia.

       Luego la purísima alma de la Reina con el imperio de Cristo  su Hijo santísimo entró en el virginal cuerpo y le informó y resucitó, dándole nueva vida inmortal y gloriosa y comunicándole los cuatro dotes de claridad, impasibilidad, agilidad y sutileza, como correspondientes a la gloria del alma, de donde se derivan a los cuerpos.

       Con estos dotes salió María santísima en alma y cuerpo del sepulcro, sin remover ni levantar la piedra con que estaba cerrado. y porque es imposible manifestar su hermosura, belleza y refulgencia de tanta gloria no me detengo en esto. Bástame decir que, como la divina Madre dio a su Hijo santísimo la forma de hombre en su tálamo virginal y se la dio pura, limpia, sin mácula e impecable para redimir al mundo, así también en retorno de esta dádiva la dio el mismo Señor en esta resurrección y nueva generación otra gloria y hermosura semejante a Sí mismo. 

       Luego desde el sepulcro se ordenó una solemnísima procesión con celestial música por la región del aire, por donde se fue alejando para el cielo empíreo. Y sucedió esto a la misma hora que resucitó Cristo nuestro Salvador, domingo inmediato después de media noche; y así no pudieron percibir esta señal por entonces todos los apóstoles fuera de algunos que asistían y velaban al sagrado sepulcro.

       Entraron en el cielo los santos y ángeles con el orden que llevaban, y en el último lugar iban Cristo nuestro Salvador y «a su diestra la Reina vestida de oro de variedad, como dice David, y tan hermosa que pudo ser admiración de los cortesanos del cielo. Convirtiéronse todos a mirarla y bendecirla con nuevos júbilos y cánticos de alabanza.

       Allí se oyeron aquellos elogios misteriosos que dejó escritos Salomón: «Salid, hijas de Sión, a ver a vuestra Reina, a quien alaban las estrellas matutinas y festejan los hijos del Altísimo. ¿Quién es ésta que sube del desierto, como varilla de todos los perfumes aromáticos? ¿Quién es ésta que se levanta como la aurora, más hermosa que la luna, electa como el sol y terrible como muchos escuadrones ordenados?(1) ¿Quién es ésta que asciende del desierto asegurada en su dilecto y derramando delicias con abundancia?(2) ¿Quién es ésta en quien la misma divinidad halló tanto agrado y complacencia sobre todas sus criaturas y la levanta sobre todas al trono de su inaccesible luz y majestad? ¡Oh maravilla nunca vista en los cielos!, ¡oh novedad digna de la sabiduría infinita!, ¡oh prodigio de esa omnipotencia que así la magnificas y engrandeces!» 

       Con estas glorias llegó Maria santísima en cuerpo y alma al trono real de la beatísima Trinidad, y las tres divinas Personas la recibieron en él con un abrazo indisoluble. El eterno Padre le dijo: Asciende más alta que todas las criaturas, electa mía, hija mía y paloma mía. El Verbo humanado dijo: Madre mía, de quien recibí el ser humano y el  retorno de mis obras con tu perfecta imitación, recibe ahora el premio de mi mano que tienes merecido. El Espíritu Santo dijo: Esposa amantísima, entra en el gozo eterno que corresponde a tu fidelísímo amor y goza sin cuidados, que ya pasó el invierno del padecer y llegaste a la posesión eterna de nuestros abrazos. Allí quedó absorta María santísima entre las divinas Personas y como anegada en aquel piélago interminable y en el abismo de la divinidad; los santos llenos de admiración, de nuevo gozo accidental.

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    15 de Agosto

  • Asunción de la Bienaventurada Virgen María
  • Nuestra Señora de los Ojos Grandes, Patrona de Lugo, (España)
  • San Tarsicio, Mártir
  • San Arnaulfo, Obispo de Soissons
  • Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    14 de Agosto

  • San Eusebio, Confesor
  • San Marcelo, Obispo de Apamaca, Mártir
  • Santa Atanasia o Anastasia, Matrona
  • Beato Eberardo, Abad
  • Beatos Antonio Primaldi y Compañeros, Mártires
  • 13 de agosto

     
     CELEBRACIÓN DEL NOMBRE
    DE SANTA FILOMENA,

     Virgen y Mártir

    En la oración hecha debidamente, se funden las penas como la nieve ante el sol. (San Juan María Vianney)

    En la oración hecha debidamente, se funden las penas como la nieve ante el sol. (San Juan María Vianney)

    El gran nombre de FILOMENA significa en latín estas palabras: FILIA LUMINIS, es decir, HIJA DE LA LUZ. Ella nos ilumina en esta época oscura y corrupta, confundiendo la sonrisa de desprecio del materialismo. Ella es la PATRONA DE LOS HIJOS DE MARÍA. Hoy, su misión, es atraernos a todos al Inmaculado Corazón de María por medio de la imitación de sus heroicas virtudes: pureza, obediencia y humildad. Santa Filomena es ÁNCORA DE ESPERANZA, en esta oscura época de desesperanza.   Los rigurosos Últimos Tiempos han llegado. Están clara y universalmente marcados por el ocultismo, modernismo, materialismo, espiritismo, desesperanza y una general apostasía de la Fe. Desde los comienzos del Cristianismo, nunca las fuerzas de las tinieblas han tenido tanto poder como en el día de hoy. Santa Filomena es ¡LA NUEVA LUZ DE LA IGLESIA MILITANTE! Este título le ha sido conferido a ella por San Juan María Vianney (El Santo Cura de Ars), heroico confesor y patrono de todos los párrocos.

       Verdaderamente, poco se sabe históricamente de Santa Filomena. Su historia real comienza cuando sus santos restos mortales fueron encontrados en la oscuridad de las Catacumbas de Santa Priscila en las que descansaron hace unos mil setecientos años.
    Pero Dios es maravilloso en sus santos, y Santa Filomena de modo impresionante ejemplifica esta frecuente y repetida verdad. Después de permitir que su nombre y su memoria fueran sepultados por siglos junto a sus restos mortales, Él atrajo la atención de la Humanidad hacia esta pequeña doncella mártir, y ahora obra asombrosos prodigios en nombre de ella, como si deseara mostrar de esta manera, que Él quiere recompensar el largo tiempo que permitió que ella permaneciera en la oscuridad.

       Las reliquias de Santa Filomena fueron desenterradas a principios de siglo XIX, el 24 de Mayo de 1802. El emblema del lirio y la palma estaba grabado en el sepulcro de la santa para indicar su virginidad y su martirio. También había un ancla, un látigo, y tres flechas, dos apuntando en dirección opuesta, y una con la línea curvada en ella, significando fuego e intentando simbolizar los diferentes tormentos que la mártir sufrió en testimonio de su fe y amor a Jesucristo.

       Santa Filomena fue formalmente elevada a los altares por Su Santidad el Papa Gregorio XVI en una infalible declaración hecha pública en nombre de la Santa Madre Iglesia para edificación de todos los fieles y para Gloria de Dios en el tiempo y en la Eternidad.

       El mismo Papa fue testigo de la curación milagrosa de PAULINE JARICOT, fundadora del Rosario Viviente, en el Santuario de Santa Filomena en Mugnano, Italia.

       La historia de la vida de Santa Filomena está basada en revelaciones privadas hechas por la santa en 1863 a tres personas diferentes, en respuesta a las oraciones de varios devotos de Santa Filomena, para permitirles saber quién era ella y como hizo frente al martirio.

       Esas personas favorecidas eran un joven artista de buena moral y piadosa vida, un celoso sacerdote y una devota monja de Nápoles, la Venerable Madre María Luisa de Jesús. Mientras que la Santa Sede no garantiza la autenticidad de las pretendidas revelaciones, el Santo Oficio dio autorización para su difusión el 21 de Diciembre de 1883.

       Nuestra bella Santa Filomena salió de los brazos de su madre para morir por Cristo, los lictores (Magistrados de Justicia de la antigua Roma) cortaron con el hacha el joven lirio y piadosas manos la recogieron para depositarla en el sepulcro. Esta verdadera heroína pisoteó toda la vanidad del mundo debajo sus pies y eligió los múltiples tormentos en lugar de renunciar a los votos que había hecho a Nuestro Salvador Crucificado. ¡Qué modelo de constancia y de toda virtud! Animémonos a ir a ella cuando seamos probados. ¡Permitámonos todos con ilimitada confianza implorar su intercesión!

    Tomado de:http://misa_tridentina.t35.com/index

    Nuestros Hermanos MAYORES en la FE,

    los Santos

    13 de Agosto

  • San Hipólito, Mártir
  • San Ponciano, Papa y Mártir
  • Casiano de Imola, Mártir
  • Celebración del Nombre de Santa Filomena, Virgen y Mártir
  • San Juan Berchman, Confesor
  • San Simpliciano, Obispo de Milán
  • Santa Radegunda, Matrona
  • Santa Radegundis, Virgen
  • San Máximo el Confesor, Abad
  • San Wigerto, Abad
  • Beata Gertrudis de Alteriberg, Virgen
  • Beato Benilde
  • Clara significa: «vida transparente»

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    "El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre" -Santa Clara.

    "El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre" -Santa Clara.

    Mortificación de su cuerpo

    Si hay algo que sobresale en la vida de Santa Clara es su gran mortificación. Utilizaba debajo de su túnica, como prenda íntima, un áspero trozo de cuero de cerdo o de caballo. Su lecho era una cama compuesta de sarmientos cubiertos con paja, la que se vio obligada a cambiar por obediencia a Francisco, debido a su enfermedad.

    Los ayunos. Siempre vivió una vida austera y comía tan poco que sorprendía hasta a sus propias hermanas. No se explicaban como podía sostener su cuerpo. Durante el tiempo de cuaresma, pasaba días sin probar bocado y los demás días los pasaba a pan y agua. Era exigente con ella misma y todo lo hacía llena de amor, regocijo y de una entrega total al amor que la consumía interiormente y su gran anhelo de vivir, servir y desear solamente a su amado Jesús.

    Por su gran severidad en los ayunos, sus hermanas, preocupadas por su salud, informaron a San Francisco quien intervino con el Obispo ordenándole a comer, cuando menos diariamente, un pedazo de pan que no fuese menos de una onza y media.

     

    La vida de Oración

    Para Santa Clara la oración era la alegría, la vida; la fuente y manantial de todas las gracias, tanto para ella como para el mundo entero. La oración es el fin en la vida Religiosa y su profesión.

    Ella acostumbraba pasar varias horas de la noche en oración para abrir su corazón al Señor y recoger en su silencio las palabras de amor del Señor. Muchas veces, en su tiempo de oración, se le podía encontrar cubierta de lágrimas al sentir el gran gozo de la adoración y de la presencia del Señor en la Eucaristía, o quizás movida por un gran dolor por los pecados, olvidos y por las ingratitudes propias y de los hombres.

    Se postraba rostro en tierra ante el Señor y, al meditar la pasión las lágrimas brotaban de lo mas íntimo de su corazón. Muchas veces el silencio y soledad de su oración se vieron invadidos de grandes perturbaciones del demonio. Pero sus hermanas dan testimonio de que, cuando Clara salía del oratorio, su semblante irradiaba felicidad y sus palabras eran tan ardientes que movían y despertaban en ellas ese ardiente celo y encendido amor por el Señor.

     

    Hizo fuertes sacrificios los cuarenta y dos años de su vida consagrada. Cuando le preguntaban si no se excedía, ella contestaba: Estos excesos son necesarios para la redención, «Sin el derramamiento de la Sangre de Jesús en la Cruz no habría Salvación». Ella añadía: «Hay unos que no rezan ni se sacrifican; hay muchos que sólo viven para la idolatría de los sentidos. Ha de haber compensación. Alguien debe rezar y sacrificarse por los que no lo hacen. Si no se estableciera ese equilibrio espiritual la tierra sería destrozada por el maligno». Santa Clara aportó de una manera generosa a este equilibrio.

    Milagros de Santa Clara

    La Eucaristía ante los sarracenos

    En 1241 los sarracenos atacaron la ciudad de Asís. Cuando se acercaban a atacar el convento que está en la falda de la loma, en el exterior de las murallas de Asís, las monjas se fueron a rezar muy asustadas y Santa Clara que era extraordinariamente devota al Santísimo Sacramento, tomó en sus manos la custodia con la hostia consagrada y se les enfrentó a los atacantes. Ellos experimentaron en ese momento tan terrible oleada de terror que huyeron despavoridos.

    En otra ocasión los enemigos atacaban a la ciudad de Asís y querían destruirla. Santa Clara y sus monjas oraron con fe ante el Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué.

    El milagro de la multiplicación de los panes

    Cuando solo tenían un pan para que comieran cincuenta hermanas, Santa Clara lo bendijo y, rezando todas un Padre Nuestro, partió el pan y envió la mitad a los hermanos menores y la otra mitad se la repartió a las hermanas. Aquel pan se multiplicó, dando a basto para que todas comieran. Santa Clara dijo: «Aquel que multiplica el pan en la Eucaristía, el gran misterio de fe, ¿acaso le faltará poder para abastecer de pan a sus esposas pobres?»

    En una de las visitas del Papa al Convento, dándose las doce del día, Santa Clara invita a comer al Santo Padre pero el Papa no accedió. Entonces ella le pide que por favor bendiga los panes para que queden de recuerdo, pero el Papa respondió: «quiero que seas tu la que bendigas estos panes». Santa Clara le dice que sería como un irespeto muy grande de su parte hacer eso delante del Vicario de Cristo. El Papa, entonces, le ordena bajo el voto de obediencia que haga la señal de la Cruz. Ella bendijo los panes haciéndole la señal de la Cruz y al instante quedó la Cruz impresa sobre todos los panes.

    Larga agonía

    Santa Clara estuvo enferma 27 años en el convento de San Damiano, soportando todos los sufrimientos de su enfermedad con paciencia heroica. En su lecho bordaba, hacía costuras y oraba sin cesar. El Sumo Pontífice la visitó dos veces y exclamó «Ojalá yo tuviera tan poquita necesidad de ser perdonado como la que tiene esta santa monjita».

    Cardenales y obispos iban a visitarla y a pedirle sus consejos.

    San Francisco ya había muerto pero tres de los discípulos preferidos del santo, Fray Junípero, Fray Angel y Fray León, le leyeron a Clara la Pasión de Jesús mientras ella agonizaba. La santa repetía: «Desde que me dediqué a pensar y meditar en la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ya los dolores y sufrimientos no me desaniman sino que me consuelan».

    El 10 de agosto del año 1253 a los 60 años de edad y 41 años de ser religiosa, y dos días después de que su regla sea aprobada por el Papa, se fue al cielo a recibir su premio. En sus manos, estaba la regla bendita, por la que ella dio su vida.

    Cuando el Señor ve que el mundo está tomando rumbos equivocados o completamente opuestos al Evangelio, levanta mujeres y hombres para que contrarresten y aplaquen los grandes males con grandes bienes.

    Podemos ver claramente en la Orden Franciscana, en su carisma, que cuando el mundo estaba siendo arrastrado por la opulencia, por la riqueza, las injusticias sociales etc., suscita en dos jóvenes de las mejores familias el amor valiente para abrazar el espíritu de pobreza, como para demostrar de una manera radical el verdadero camino a seguir que al mismo tiempo deja al descubierto la obra de Satanás, aplastándole la cabeza.  Ellos se convirtieron en signo de contradicción para el mundo y a la vez, fuente donde el Señor derrama su gracia para que otros reciban de ella.

     

    El Señor en su gran sabiduría y siendo el buen Pastor que siempre cuida de su pueblo y de su salvación, nunca nos abandona y manda profetas que con sus palabras y sus vidas nos recuerdan la verdad y nos muestran el camino de regreso a El. Los santos nos revelan nuestros caminos torcidos y nos enseñan como rectificarlos.

    Tras los pasos de Santa Clara en Asís

    En la Basílica de Sta. Clara encontramos su cuerpo incorrupto y muchas de sus reliquias.

     

    En el convento de San Damiano, se recorren los pasillos que ella recorrió. Se entra al cuarto donde ella pasó muchos años de su vida acostada, se observa la ventana por donde veía a sus hijas. También se conservan el oratorio, la capilla, y la ventana por donde expulsó a los sarracenos con el poder de la Eucaristía.

    Hoy las religiosas Clarisas son aproximadamente 18.000 en 1.248 conventos en el mundo.

     

      

    aguilar

    Real Convento de Santa Clara. Aguilar de Campoo. (Palencia).
    Siglo XV.
    Declarado de Interés Cultural Histórico Artístico

     

     

     

    Santa Clara de Asís

    12 de Agosto

    Sta. Clara, Virgen

     
    Escucha, hija y mira, y presta oídos, porque el Rey(Cristo) está prendado de tu hermosura.  Todos los ricos del pueblo te ofrecerán sus humildes súplicas; hijas de reyes son tus damas de honor.  En pos de ella serán traídas vírgenes al Rey; sus amigas le serán presentadas.  Serán presentadascon alegría y exultación; serán conducidas al templo del Rey.  Salmo 44,11-12

    Escucha, hija y mira, y presta oídos, porque el Rey(Cristo) está prendado de tu hermosura. Todos los ricos del pueblo te ofrecerán sus humildes súplicas; hijas de reyes son tus damas de honor. En pos de ella serán traídas vírgenes al Rey; sus amigas le serán presentadas. Serán presentadas con alegría y exultación; serán conducidas al templo del Rey. Salmo 44,11-12

     

    Santa Clara nació en Asís(Itlia), a fines del siglo XII.  Un día fué en busca del Patriarca S. Francisco, y descubrióle sus deseos de ser esposa de Cristo(Ep.)  No habiendo instituído aún religiosas de su orden1, el Santo confió la joven virgen a las benedictinas que moraban en las cercanías de Asís. 

    Habiendo venido a unirse con ella su hermana Inés, el Santo colocó a entrambas en una casita contigua a la iglesia de S. Damián.  Pronto se les fueron arrimando muchas personas, entre ellas su misma madre, aun cunado la regla prescribía austeridades hasta entonces desconocidas en monasterios de mujeres.  Andaban descalzas, se acostaban en el duro suelo, guardaban perpetua abstinencia, y cimentaban su vida en la práctica de la pobreza. 

    Desasidas de todo lo terreno, pudieron darse a Dios más por entero.  La extraordinaria devoción que Sta. Clara tenía al Santísimo Sacramento fué recompensada con un milagro, pues cierto día en que los Sarracenos estaban saqueando a Asís la Santa los ahuyentó de su monasterio con sólo mostrarles la Hostia Santa. 

    Sta. Clara se presentó a recibir el ósculo de su divino Esposo el 11 de Agosto de 1253, siendo antes visitada por un coro de vírgenes vestidas de blanco, entre las cuales distinguíase una por su singular hermosura(Ofer.) Era la Virgen María, Madre de Dios.

     _______________________

    1. S. Francisco fundó tres Órdenes: la de los Franciscanos, o primera Orden; las de las Clarisas, o segunda Órden; y por fin la Orden Tercera, en que se alistan los seglares.

     

    Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

    Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1628 y 1629.

    Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).