6to. Domingo Después de Pentecostés
Doble. Verde.

Y los dio a sus discípulos para que los distribuyesen entre las gentes
INTROITO Salm. 27.8-9,1.
DÓMINUS fortitúdo plebis suæ et protéctor salutárium Christi siu est: salvum fac pópulum tuum, Dómine, et bénedic hæreditáti tuæ, et rege eos usque in sæculum. Ps. Ad te, Dómine, clamábo, Deus meus, ne sileas a me: ne quando táceas a me, et assimilábor descendéntibus in lacum.
El Señor es la fortaleza de su pueblo; es un castillo de salvación para su ungido. Salva, Señor, a tu pueblo, y bendice a tu heredad, y rígelos siempre. Salmo. A ti, Señor, clamo; no ta hagas sordo a mis ruegos, Dios mío. No calles, no sea que me asemeje a los que bajan al sepulcro.
GLORIA A DIOS
AL PADRE
AL HIJO
AL ESPÍRITU SANTO
COLECTA
La acción de Dios acompaña al hombre en todos sus caminos y aumenta constantemente el bien que en él ha creado, y, una vez aumentado, le protege. He ahí la gran providencia divina, llena de vigilante bondad.
DEUS virtútum, cujus est totum quod est óptimum: ínsere pectóribus nostris amórem tui nóminis, et præsta in nobis religionis, augméntum; ut, quæ sunt bona, nútrias, ac pietátis stúdio, quæ sunt nutríta, custódias. Per Dóminum nostrum Jesum Christum Filium tuum, qui tecum vivit et regnat…
OH Dios de la fortaleza, fuente de toda perfección!, infunde en nuestros corazones el amor de tu nombre y aumenta en nosotros la virtud de la religión; para que fomentes el bien que en nosotros hay; y merced a nuestro fervor, guardes esos mismos bienes que en nosotros has ido regando con tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo…
EPÍSTOLA Rom. 6. 3-11.
Al unirse los fieles a Cristo por medio del bautismo, se transforman en un ser nuevo, que, bajo pena de repudio, debe conformar su vida a la de su cabeza.
GRADUAL Salm. 89 13.1
CONVÉRTERE, Dómine, aliquántulum, et deprecáre super servos tuos.
Dómine, refúgium factus es nobis, a generatióne et progénie.
VUÉLVE, Señor, un poco, y atiende alos ruegos de tus siervos. Tú has sido, Señor, nuestro refugio de generación en generación.
ALELUYA
ALLELÚIA, allelúia. Ps.
In te, Dómine, sperávi, non confúndar in æternum, in justítia tua líbera me et éripe me: inclína ad me aurem tuam, accélera ut erípias me, Allelúia.
ALELUYA, aleluya.
En ti, Señor, busco amparo, no sea confundido para siempre. Líbrame por tu justicia, y sálvame; inclina a mí tu oído, corre a librarme.
Aleluya.
EVALGELIO Marc. 8.1-9.
<<Sostenido Elias por el aliento que le dio un ángel, caminó durante cuarenta días…; mas vosotros, si os alimenta Jesús, marchareís hasta llegar a la patria que habitan los santos>> San Ambrosio, en maitines.

Santa Misa

Santa Misa

Santa Misa
