Estimados obispos descreídos e innovadores

fuego

29 octubre, 2015

Algunos de ustedes piden un “acto de escucha”, una llamada a escuchar al mundo en cuestiones de moral. Pues bien, ¿les gustaría prestar primero atención a lo que voy a decir?

Ustedes son los pastores infieles de los que habla Dios por boca del profeta Jeremías:

“¡Ay de los pastores que destrozan y dispersan las ovejas de mi dehesa! (…)  Vosotros habéis dispersado mi grey, la habéis desparramado y no habéis cuidado de ella. He aquí que Yo os castigaré por la maldad de vuestras obras, dice Yahvé”(Jeremías 23, 1-2).

Ustedes van, sin duda, camino del infierno si no se arrepienten. Bien dijo de ustedes San Juan el Bautista: “¡Serpientes! ¡Raza de víboras! ¿Cómo podréis escapar a la condenación de la gehenna? “(Mateo 23,33).

Son iguales que la nación de Israel, que espiritualmente “enamorose de sus concubinarios, cuya carne es carne de asnos, y su flujo como flujo de caballos” (Ezequiel 23,20), como meretrices, prostituyen su cargo de pastor y juegan a ser la ramera del mundo.

juan_bautistaSon unos fariseos que se preocupan más por el dinero que ganan a costa de la grey que de la salvación de las almas. Unos fariseos que han rechazado la enseñanza de Cristo sobre la indisolubilidad del matrimonio y en actitud desafiante han mantenido la Ley de Moisés por encima de la de Cristo.

Ustedes, obispos malvados y enfermos, no se preocupan por la salvación de las almas. Si les importaran las almas, las llamarían a la confesión y a permanecer en la Fe de Cristo, pero en cambio desean condenarlas admistrándoles la Sagrada Comunión en estado de pecado grave. ¡Dejen de confirmar a las personas en sus pecados y empiecen a predicar el arrepentimiento y la fe verdadera!

Ustedes se preocupan más por la conciencia endurecidas de los sodomitas y de otros pecadores malvados que del rebaño que Dios les ha confiado, que tiene graves problemas de conciencia por estar sujeto a la pecaminosa autoridad de ustedes.

Ustedes son los réprobos condenados en Romanos 1:

“Y como no estimaron el conocimiento de Dios, los entregó Dios a una mente depravada para hacer lo indebido, henchidos de toda injusticia, malicia, codicia, maldad, llenos de envidia, homicidios, riña, dolos, malignidad; murmuradores, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, soberbios, fanfarrones, inventores de maldades, desobedientes a sus padres; insensatos, desleales, hombres sin amor y sin misericordia. Y si bien conocen que según lo establecido por Dios los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican”(Romanos 1, 28-32)

Ustedes que quieren ese “acto de escucha”, presten atención:

Van camino al infierno, a la fosa más oscura y profunda, donde los demonios los violarán y abusarán de ustedes por la eternidad si no dejan de maltratar y violar espiritualmente al rebaño que se les ha confiado. Antes de que sea  tarde, presten atención a las palabras del Hijo de Dios:

“El tiempo se ha cumplido, y se ha acercado el reino de Dios. Arrepentíos y creed en el Evangelio” (Marcos 1,15).

Michael Lofton

[Traducción  G.J. Villagra. Artículo original]

Tomado de:

http://www.adelantelafe.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s