10º aniversario Summorum Pontificum: nuestro agradecimiento especial a…

EN PRIM​ER LUGAR …​al papa Benedict​o​ XVI,​ al cardenal Castrill​ón Hoyos, ​al arzobispo​ Marcel Lefebvre, ​al obispo Castro Mayer: ​¡que perdure siempre su recuerdo !

​Hermosas palabras de aquel gran héroe francés de la Misa Tradicional, Jean Madiran (1920-2013​;​ ​¡​ ​descanse en paz !), ​que vivió para ver el milagro, ​evocando los nombres de algunos que dieron su vida en el campo de batalla :

«​ A lo largo de treinta y siete años,​una generación entera de católicos activos, tanto religiosos como seglares, miembros ​de la Iglesia militante (​un​a genera​c​i​ó​n ​cuya edad oscila entre los 7 ​y los 97​ años) ​padeció, oponiéndose abiertamente y sin ceder, la prohibición arbitraria que pendía sobre ​la Misa Tradicional.​ Evocamos a los que ya fallecieron: ​el cardenal Ottaviani,​ el padre Calmel, ​el padre Raymond Dulac,​ monseñor Renato Pozzi,​ monseñor Lefebvre,​ el padre Guérard.​..​ ​Y entre los laicos, a Cristina Campo, Luce Quenette, Louis Salleron, Eric de Saventhem. ​La buena voluntad pontificia para con ellos es una suave bocanada de aire fresco que trae sosiego a sus sepulcros.​ Donde quiera que estén, ya no lo necesitan. ​Pero lo que se serena y dignifica es su recuerdo entre nosotros».​

​Y también el padre GamberMichael DaviesTito Casini ​y tantísimos otros(​sacerdotes y seglares, ¡Dios conoce sus nombres!),​cada uno de los cuales aportó su ladrillo,​por pequeño que fuera,​al dique que durante décadas se levantó para contener las tumultuosas mareas de las postrimerías del siglo XX. ​¡Gracias, de todo corazón, mil gracias!​El acaloramiento ​de la batalla fue causa de mucho desgaste personal, exageraciones y malentendidos…​Pero,​en justicia, no podemos negar nuestra gratitud a los que no vivieron para ver en este mundo ​la gloriosa fecha del 7 de julio de ​2007.

(Artículo original. Traducido por J.E.F)

Tomado de:

adelantelafe.com

9 Años de Summorum Pontificum

Rece por Benedicto XVI, y por la preservación y aumento de la Misa Tradicional en su 9º aniversario de Summorum Pontificum. Su legado está bajo amenaza ahora más de lo que usted pueda imaginar.

MEMORARE…

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro,
haya sido desamparado.
Animado por esta confianza, a Vos también acudo,
¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.

Memorare, O piissima Virgo Maria, non esse auditum a saeculo,
quemquam ad tua currentem praesidia,
tua implorantem auxilia, tua petentem suffragia,
esse derelictum.
Ego tali animatus confidentia,
ad te, Virgo Virginum, Mater,
curro, ad te venio, coram te gemens peccator assisto.
Noli, Mater Verbi,
verba mea despicere; sed audi propitia et exaudi.
Amen.

 

[Artículo original.]

Tomado de:
adelantelafe.com