Ad orientem – Segunda Parte.

Aquí pueden dar seguimiento a la entrada anterior llamada Ad Orientem.

A continuación publico la respuesta hecha por el Profesor Mario, a la respuesta que le dí, al primer mensaje que envió al Blog:

Mario Enrique Bruzzone // Diciembre 31, 2009 a 12:29 pm |

Estimado hermano en el Señor y María
Arturo Medina Muñoz

Ante todo le agradezco su amabilidad al haberme respondido, y en primer lugar pasaré a responderle las dos preguntas que me efectúa antes de finalizar.
a) Sí, soy católico apostólico y romano (no sé bien el motivo por el cual Ud. utiliza las mayúsculas en esas palabras ya que yo sólo lo hago cuando me refiero a la Iglesia). Y es más, al menos hasta donde yo sé, sostengo absolutamente todos y cada uno de los puntos que forman el Dogma de la Iglesia, y jamás he encontrado a nadie, absolutamente a nadie, que me diga que mis ideas “chocan” con tales o cuales principios del mismo.
b) Le diré que ha “acertado” en cuanto a su apreciación del motivo por el cual llegué a su blog, dado que estoy preparando un escrito sobre la posibilidad de volver al uso del latín, ya que considero que sería un error el hacerlo. De todas formas le aclaro que ese “título”, que según usted yo utilizaría, es incorrecto puesto que jamás, ni siquiera he soñado en poner algo por el estilo. De ser posible le agradecería que me mencionara de dónde pudo sacarlo ya que estoy absolutamente seguro de que nunca en mi vida he redactado esa frase. Aunque quien sabe, a veces los años hacen que olvidemos algo.
De cualquier forma, en cuanto concluya de redactar estas líneas, y antes de publicar los textos que estoy elaborando, procuraré obtener y leer el artículo al cual usted hace referencia.
Y dicho eso mencionaré algo más.
Usted señala que cuando el Concilio Vaticano II, debidamente aprobado y promulgado por el Papa, y por ende Doctrina Oficial de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, introdujo las modificaciones en el ritual de la Misa, colocando al Ara como eje central de la Celebración Litúrgica de la Misa, con el Celebrante de cara al pueblo y éste viéndolo, tanto a él como al desarrollo de dicha Celebración, se lo habría efectuado como una “ayuda al pueblo” y como una “adaptación a la cultura contemporánea”.
Pues bien, yo recuerdo perfectamente que en esa época se mencionaba por todos lados que dicha modificación se la hacía por cuanto constituía un “volver a las fuentes del cristianismo”. Es decir que antiguamente era la forma “normal” de Celebrar la Fracción del Pan que tenían los cristianos.
Finalmente le aclaro algo que digo siempre.
Yo no creo ser ningún “experto”, sino un simple laico, preocupado porque “me duele” que un mensaje de Amor tan claro como el que surge del Evangelio, no sólo no sea aceptado, sino que es rechazado por tantos miles de millones de personas en todo el mundo, situación que me llevó a leer muchas veces (siempre digo más de 7 veces) la Biblia, investigar algunas cosas, y redactar otras.
Reiterándole mi gratitud por su respuesta, y haciéndole llegar mis mejores deseos de un buen año 2010, le saludo cordialmente
MARANA-THA

Mi respuesta:

¡Pax et bonum!

Apreciable profesor Mario:

Respondiendo a su segundo mensaje, le concedo toda la razón en cuanto a lo que expresa en relación con mi forma de escribir católico apostólico y romano, lo hice con la única finalidad de resaltar el término (debí utilizar negritas), pero es correcto lo que usted dice, y sólo debe utilizarse como lo hace usted cuando escribe Iglesia, yo también lo hago así, como debe ser.

Me da mucho gusto saber que aún es católico apostólico y romano, y que sostiene absolutamente todos y cada uno de los puntos que forman el Dogma de la Iglesia, al igual; me da gusto saber que jamás ha encontrado a nadie, absolutamente a nadie, que le diga que sus ideas “chocan” con tales o cuales principios del mismo.  Mi inquietud al respecto era, porque es frecuente encontrarse con estudiosos de la religión, que de tanto estudiar se han quedado sin llegar a creer nada, o se han casado con alguna ideología contraria a lo que enseña el Magisterio de la Iglesia, por ejemplo algunos se casan con la teología de la liberación, otros con el ateísmo, etc.

También me da gusto saber que acerté en cuanto a mi apreciación del motivo por el cual llegó a mi blog; no entiendo el porqué, tanta gente así como usted también lo expresa, consideran un error el que en la Iglesia se rehabilite el uso del latín en las Misas, me parece que le tienen pavor al latín, ¿Qué es lo que les disgusta de esta lengua? Si echamos un vistazo a otras religiones, veremos que ella mantienen una lengua sagrada, y siendo el Cristianismo la religión verdadera revelada por el mismo Dios, no veo porque no habría de tener su propia Lengua Sagrada, que si bien, el latín es una lengua muerta, lo mismo lo son las otras lenguas sagradas de las otras religiones, esto evoca una fuente grande de misterio, ya que es un lenguaje que por ser una lengua muerta, se desconoce totalmente. Creo que muchos tienen un concepto mal formado al respecto. Le recomiendo que en cuanto le sea posible visite este sitio: http://ecumenicasdegudaluper.org un día Domingo o Fiesta de Guardar, en cualquiera de los siguientes horarios en que Monseñor Puente oficia el Santo Sacrificio de la Misa: 9:00 y 10:30 a.m. – 12:00 y 4:00 p.m. (hora del pacífico) para que observe y escuche (espero que ya funcione de nuevo el audio) como al menos en este humilde Templo, se vive la Misa Gregoriana, con la participación de adultos y niños, todos participando en los cantos de la misa en latín. La esencia de la Misa Gregoriana es de una gran solemnidad y una majestuosidad enorme, aquí contemplamos lo Sagrado del Misterio de Dios, el Misterio de la Encarnación y la Redención, es por esto que otros muchos prefieran este rito, no es por que se tenga una nostalgia por la belleza del mismo, por el pasado litúrgico de la Iglesia, por que de ser así, sería preferible que este rito pasara a ocupar un lugar en algún museo.

En relación a lo que me comenta sobre lo que según yo, usted utilizaría como título para su escrito, creo que no me expliqué bien, ya que yo no quise decir eso, tal vez si relee mi respuesta anterior, se dará cuenta de lo que digo, trataré de explicárselo de nuevo:

La pregunta fue que como había llegado usted a mi Blog, si sería porque estaba preparando su escrito sobre la Misa en latín, como ya lo había expresado en un comentario que usted hizo en un blog, el cual publicaba un post con este título: Ser flexibles en la eucaristía y no regocijarse con el rito tridentino. También usted ha acertado al estar absolutamente seguro de que nunca en su vida ha redactado esta frase.   Aquí le dejo el enlace del post con dicho título, ahí es en donde se encuentra su comentario, en el cual usted dice, que tendrá que escribir al respecto:

http://teodoro-gallo.lacoctelera.net/post/2009/11/06/ser-flexibles-la-eucaristia-y-regocijarse-con-rito

Gracias por tomar en cuenta mi recomendación en relación al artículo que le recomendé, pienso que tal vez también le sirvan los otros artículos que se encuentran el misma sección de Reflexiones, al igual que algunas entrevistas que le han hecho a Monseñor Puente, en las que, toca un poco estos temas, y que he publicado en la sección Monseñor en los Massmedia.

En cuanto a lo que señalo en mi respuesta anterior en relación al Concilio Vaticano II, no lo digo yo, lo dice el Obispo Edward Slattery de Tulsa, Oklahoma, tal vez lo que usted recuerda perfectamente de esa época, en cuanto a esa modificación, era un «volver a las fuentes del cristianismo», pero ¿Realmente se estaba volviendo a los orígenes del Cristianiso?, me temo que NO, más bien lo que se estaba haciendo y lo que se hizo fue alejarse MÁS. Pero que estoy diciendo, ¿Puede ser posible esto? Claro que es posible, si no lo cree, lea lo que sigue:

En los Richtlinien für die Gestaltung des Gotteshauses aus dem Geist der rómischen Liturgie (Instrucciones para la disposición de las Iglesias en el espíritu de la liturgia romana) de 1949, Theodor Klauser adelanta que: «Ciertas señales hacen entrever que, en las Iglesias del futuro, el sacerdote se colocará como antaño tras el altar y celebrará cara al pueblo, como aún se hace hoy en ciertas basílicas romanas; el deseo, que se percibe por doquier, de ver más claramente expresada la comunidad de la mesa eucarística, parece exigir esta solución» (n° 8). Lo que Klauser presentaba entonces como deseable, ha llegado a ser, como sabemos, la norma en casi todas partes. Se piensa que se ha recuperado una costumbre de la primitiva cristiandad; pero como demostrarán claramente las explicaciones siguientes, se puede probar con certeza que jamás ha habido ni en la Iglesia de Oriente ni en la de Occidente celebraciones versus populum (cara al pueblo) sino que siempre todos se volvían hacia el oriente para rezar, ad dominum (hacia el Señor). La idea de un cara a cara entre el sacerdote y la asamblea en la misa se remonta a Martin Lutero que hacia notar en su opúsculo Deutsche Messe und Ordnung des Gottesdienstes (La misa alemana y el orden del culto divino) de 1526, al comienzo del capítulo de «El Domingo para los laicos «: «Conservaremos los ornamentos sacerdotales, el altar y las velas hasta el agotamiento, o hasta que nos convenga cambiarlos. Sin embargo dejaremos hacer a los que quieran hacer otras cosas. Pero en la verdadera misa, entre verdaderos cristianos, será necesario que el altar no quede como está y que el sacerdote se vuelva siempre hacia el pueblo, como sin duda lo hizo Cristo durante la cena. Pero esto puede esperar». Y he aquí que el momento esperado ha llegado ……

Para justificar el cambio de posición del celebrante en relación con el altar, el Reformador se refería a la situación de Cristo durante la última Cena. En efecto, tenía ante sus ojos las habituales representaciones de la época: Jesús está de pie o sentado en medio de una gran mesa y los Apóstoles lo rodean, a su derecha y a su izquierda.

¿Pero, efectivamente, ocupaba Jesús esta posición? Ciertamente no, pues hubiera contravenido las costumbres domésticas de la época. En tiempo de Jesús, y aún siglos más tarde, se empleaba o una mesa redonda o una mesa en forma de sigma (en semicírculo). La parte delantera quedaba libre para permitir servir los distintos platos. Los convidados estaban sentados o acostados detrás de la mesa semicircular. A este efecto utilizaban divanes o un banco, en forma de sigma. El sitio de honor no estaba, como pudiera pensarse, en el centro, sino a la derecha (in cornu dextro). El segundo sitio de honor estaba enfrente. Esta disposición de los asientos se encuentra constantemente en las más antiguas representaciones de la Cena de Jesús y permanece hasta el corazón de la edad media. El señor está siempre, sentado o recostado, en el lado derecho de la mesa (cf. fig. 4). Hacia el siglo XIII comenzó a imponerse otro tipo de representación: colocan a Jesús detrás de la mesa y en medio de los Apóstoles, que le rodean. Esta es la imagen que tenía Lutero ante sus ojos. Esta representación tiene en efecto toda la apariencia de una celebración versus populum. Pero en realidad no tiene nada de parecido, puesto que el «pueblo», hacia el que el Señor hubiera debido volverse estaba ausente, como se sabe, de la sala de la cena. Lo que quita todo valor a la argumentación de Lutero. Por otra parte, en cuanto sabemos, éste jamás exigió que se celebrase vueltos hacia la asamblea; entre las comunidades protestantes, solamente los Reformados adoptaron la costumbre de hacerlo. 1 Como podrá constatar, no es como nos han hecho creer que antiguamente esa era la forma “normal” de Celebrar la Fracción del Pan que tenían los cristianos.  Si desea seguir leyendo más al respecto, puede encontrar el artículo completo en la sección Reflexiones de este Blog.

Yo tampoco creo, ni pretendo ser un “experto” en estos temas, yo sólo soy un minúsculo laico que pretende vivir el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.

Entiendo su preocupación  y su dolor, como lo expresa usted, al ver que el Mensaje de Amor, tan claro como el que podemos encontrar en el Santo Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo, no sólo no sea aceptado, si no que sea rechazado por tantos miles de millones de personas en todo el mundo, es por esto que  la misión de este Blog sea la de contribuir a que los corazones y las mentes de muchas personas,  al leer la información seleccionada que aquí se publica, les mueva y disponga a un acercamiento profundo a Dios y los que se fueron de la Iglesia, por ser testigos de tanto desorden en lo más Sagrado que tenemos los Cristianos Católicos, el Santo Sacrificio de la Misa, regresen, para que así podamos ser un sólo rebaño bajo un solo Pastor, haciendo así realidad la petición que nuestro Señor Jesucristo hiciera a su Padre amado, <<Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado>> San Juan. 17,21, todo esto para la Gloria de Dios y la Salvación de las Almas.

Me sorprende, saber que esta situación lo llevó a leer muchas veces la Sagrada Escritura, más de 7 veces.

Agradeciendo sus mejores deseos hacia a mí, para este año 2010 que está por iniciar, me despido, deseándole que en este año que está a la puerta, el Buen Dios, llene de Gracia su vida y la de todos sus seres queridos, hoy y siempre.

¡Paz y bien!

Fraternalmente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

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Notas:

1.- «EL ALTAR CATÓLICO» ¡VUELTOS HACIA EL SEÑOR!  por MONSEÑOR KLAUS GAMBER Fundador del Instituto Litúrgico de Ratisbona  http://www.mercaba.org/LITURGIA/altar_catolico_02.htm

2 comentarios el “Ad orientem – Segunda Parte.

  1. Estimado hermano en el Señor y María
    Arturo Medina Muñoz
    He leído su respuesta y le debo decir varias cosas.
    En primer lugar que yo no le tengo miedo al latín ni nada por el estilo.
    Simplemente considero que no es necesario “retornar” a su uso, ya que es volver a una etapa pasada, acción que no veo pueda mejorar las cosas, sino me parece que las empeorará.
    Y con respecto a eso le diré, que el hecho de que otras religiones tengan “sus propias lenguas sagradas” no me dice nada a favor del uso del latín. Al contrario, pienso que nos convendría diferenciarnos de todas ella, como una señal de ser una Iglesia con mayor cercanía a la Verdad.
    Por otra parte le diré, que yo participé muchísimas veces de Misas celebradas en latín, cosa que pensaba que usted habría podido comprender, tanto por mi edad como por mi educación.
    Incluso le aclaro que actué gran cantidad de veces en ellas, tanto primero como cerífero y luego como ayudante. Incluso, hasta integré coros en mi niñez y juventud.
    Simplemente creo que hay que tratar de “acercar” al Buen Padre Celestial a sus creaturas y no alejarlo, cosa que no dudo sucedería aún más hoy en día, usando un idioma que no es del uso común del pueblo.
    Jesús hablaba en arameo, no en hebreo.
    Creo que el intento de volver al latín es “retornar al misterio”, asumiendo que el creciente descreimiento de lo religioso (del cristianismo en general y del catolicismo en particular) se debe a ese tipo de situaciones, cosa que obviamente comprenderá que yo no comparto, sino que estoy total y absolutamente seguro de que se debe a que afirmamos una cosa pero hacemos otra totalmente distinta.
    Aseguramos que todos somos hermanos, hijos del mismo Padre, pero según cual sea la situación en que cada uno nace, cosa que nadie elige (rico o pobre, inteligente o bruto, sano o enfermo, fuerte o débil, lindo o feo) es como uno puede vivir muy bien, bastante bien, o como la mismísima mona.
    Decimos que hay que amar al prójimo, pero normalmente sólo nos aprovechamos de sus necesidades.
    Y eso no se modificará con el uso del latín, ni con ningún tipo de rito.
    Y por ende comprenderá que coincido con usted en que el uso de la lengua vernácula NO HA SIDO suficiente para regresar a los orígenes del cristianismo, cosa que —precisamente— es lo que yo propongo:
    Retornar a la forma de vida que llevó Jesús con sus discípulos y toda la Primera Comunidad Cristiana, es decir, vivir comunitariamente, compartiendo vivencias y bienes, ya que pienso que es ésa la mejor forma de vivir —real y efectivamente— las enseñanzas del Evangelio, aspecto sobre el cual le estaría muy agradecido que me señalara su opinión, si es que ha leído los post que he ido colocando en mi blog.
    Es decir que creo que EN ESO ESTÁ LO ESENCIAL, y que el resto es algo que —con toda la importancia que pueda tener, y que no niego en absoluto— resulta meramente periférico, al menos frente a la gravedad de la situación en la que vivimos.
    Agradeciéndole su deferencia en haberme contestado, le envío un cordial saludo.
    MARANA-THA

    PD: Le agradezco la referencia que me indicó, sobre el comentario que había escrito y que, sinceramente, había olvidado por completo.
    2PD: Como todavía no he podido leer detenidamente el texto del Card. Stickler que me recomendó (aunque sí lo copié, dado que en este pequeño pueblito en el que vivo mi sistema de Internet suele fallar más de una vez) procuraré hacerlo hoy mismo.

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  2. Estimado hermano en el Señor y María
    Arturo Medina Muñoz

    Olvidé decirle algo.
    Tal vez pueda resultarle «sorprendente» que haya dedicado tantas horas de mi vida a leer la Biblia, pero es así.
    Y por eso le recomendaría que lea los post que he consignado en mi blog. Incluso, en uno de ellos (análisis del extraño silencio sobre mis ideas 2/4) he redactado expresamente que agradecería que alguien me señalara mis eventuales errores (en lugar de hacer simplemente «silencio») no sólo porque de esa forma cumplirían con un deber de caridad sino que he llegado a poner allí el siguiente párrafo:
    «Y les aclaro que mi gratitud por esa explicación, tendría incluso lo que podríamos llamar algo (o mucho) de egoísmo personal, ya que me permitiría dedicarme a hacer plata en mi profesión (en lugar de investigar y escribir tanto) con lo cual podría vivir mucho mejor, más tranquilo y “gozando” serenamente de mi existencia y de mi familia.»
    Le reitero mis saludos
    MARANA-THA

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