Ad orientem

A continuación publico una respuesta a un comentario que amablemente hizo un visitante de este Blog, en la sección de Reflexiones, en el artículo 10 Objeciones a la Misa Tradicional; como la respuesta es algo extensa, decidí publicarla aquí, esperando que ilumine un poco y sirva de ayuda a quienes puedan tener la misma inquietud que nuestro amable lector.

Este es el comentario que hizo el lector:

Mario Enrique Bruzzone // Diciembre 30, 2009 a 1:43 pm |

Yo diría que de una manera “general” no coincido con las respuestas dadas.
Pero hay una que me llama especialmente la atención, y es el punto 7) cuando se menciona el -al menos aparente- “desprecio” del sacerdote al oficiar la misa dando la espalda a los fieles.
La respuesta que se suministra no se responde en absolutlo a eso y, en su lugar, se afirma que el sacerdote se “orienta”, es decir, que miraría hacia el Oriente, hacia el monte Calvario.
Pues bien; me parece ridículo por varios motivos, pero los más “simples” al respecto son: el primero que si fuese así, igual podrían poner la “mesa del altar” en el sentido de que el sacerdote quedara mirando al Oriente y listo.
Pero eso no es lo más importante sino que yo conozco muchos templos o “iglesias” católicas, y en ellos el altar está orientado hacia distintos puntos cardinales razón por la cual me parece que la explicación que se pretende dar aquí (además de, insisto en eso, no responde a la objeción que se hace con respecto a estar de espaldas al pueblo) es absolutamente incorrecta.
Cordiales saludos
MARANA-THA

A continuación la respuesta:

¡Pax et bonum!

Apreciable Profesor Mario:

El artículo 10 Objeciones a la Misa Tradicional, inicia diciendo que existe una confusión grande al igual que un desconocimiento sobre la Misa Tradicional, es por esto el autor ha querido resumir en 10 puntos las objeciones que más se escucha repetir a la gente, todo esto con la esperanza de contribuir a la aclaración de sólo algunos puntos.  Así mismo se encuentra a disposición, de recibir las solicitudes de otros puntos, al igual que abierto a las correcciones de los especialistas en el tema.  Quizás sea por esto que usted no coincide de una manera «general» con las respuestas dadas, porque son muy sencillas y no son dadas por una persona docta en el tema.

Y en cuanto a la respuesta que especialmente le llamó la atención, la del punto 7, creo que el autor trató de explicar el porqué de la posición del sacerdote, el cual, en una Misa Tradicional, se encuentra «dando la espalda a los fieles», lo cual muchas personas han llegado a interpretar, que con esta actitud, pareciera que desprecia a los fieles, ya que les está dando la espalda.  Es por esto que la respuesta dada no corresponde al supuesto desprecio que se pudiera llegar a percibir con esta posición que presenta el sacerdote durante la Misa.  El autor explica lo de la orientación del sacerdote, con la finalidad  creo yo, de que la gente comprenda el porque de esta posición.  Y aunque le parezca ridículo esta posición del sacerdote hacia el oriente, tiene su sentido teológico y fundamento litúrgico, aunque tal vez tanto lo uno como lo otro, no los alcance a comprender.

Entre los motivos más «simples» que usted expone, específicamente el primero, el de poner la «mesa del altar» en el sentido de que el sacerdote quedara mirando al Oriente, parece ser tan sencillo, logrando con esto solucionar el problema, pero no es así, ya que esta acción no solucionaría nada, más adelante le indicaré porqué.

También dice usted que conoce muchos templos o «iglesias» católicas en las cuales el Altar está orientado hacia distintos puntos cardinales, y es por esta razón que le parece que la explicación que pretendió dar el autor en este artículo, es absolutamente incorrecta, al mismo tiempo de insistir en que no responde a la objeción que se hace con respecto a estar de espaldas.

Pues bien, comenzaré con aclarar algunas cosas.

Un error muy común, el cual se comete al referirse a la Misa anterior a la reforma litúrgica de 1969, es llamarla, Misa de San Pío V o Misa Tridentina; sumergiéndonos un poco en la historia podemos encontrar que <<San Gregorio Magno, Papa entre los años 590-604, fue el primero en codificar tanto los cantos como la liturgia que ya se celebraba en Roma para aquel entonces, herencia de los apóstoles Pedro y Pablo, de aquí que se le da el nombre de Rito Gregoriano a la forma en que se celebraba la Misa comúnmente en toda la Iglesia Católica hasta antes de la reforma implementada entre 1965 y 1970.>>1 <<Los Padres del Concilio, nunca celebraron una misa además de la Gregoriana. Ello [el Novus Ordo] vino después del Concilio … el Santo Padre Benedicto XVI, que es un teólogo y quién estuvo en la preparación del Concilio, actúa exactamente en el camino del Concilio, ofreciendo con libertad los diferentes tipos de celebración. Esta celebración, la Gregoriana, fue la celebración de la Iglesia durante más de mil años… Otros dicen que uno (el sacerdote) no puede celebrar con la espalda hacia la gente.  Esto es ridículo. El Hijo de Dios se ha sacrificado al Padre, con su cara al Padre. No está contra la gente. Es para la gente…>>2

Es preciso también mencionar que en la Iglesia Católica existen dos grandes divisiones en cuanto a ritos se refiere:

<<Ritos occidentales y ritos orientales (cinco familias litúrgicas que incluyen 21 ritos).  De los ritos occidentales el más extendido y conocido es el rito latino o romano, es decir, propio de la Iglesia de Roma. En la Edad Media la sede romana trató de unificar todos los ritos de Occidente conforme al que se utilizaba en Roma. Lo logró, pero aún así han llegado hasta hoy dos, que están localizados en espacios y grupos muy reducidos: el rito mozárabe, en España; y el rito ambrosiano, en Milán.

Los ritos orientales católicos se agrupan en cinco grandes familias:

1.-Rito alejandrino, observado por los coptos de Egipto, Etiopía y Eritrea.

2.-Rito antioqueno, observado por los siro-jacobitas, siro-malancares y maronitas (estos dos últimos, católicos en su totalidad).

3.-Rito caldeo, observado por los antiguos nestorianos, llamados también asirios, y por los siro-malabares católicos de la India.

4.-Rito armenio, observado por los armenios.

5.-Rito bizantino o constantinopolitano. Observado con algunas variantes por los bizantinos de lengua griega (en Grecia), los bizantinos o greco-católicos de lengua árabe (melquitas) y los bizantinos o greco-católicos de lenguas eslavas y otras: iglesia greco-católica ucraniana, rusa, bielorrusa, búlgara, rutena, rumana, croata, eslovaca, húngara, yugoslava (macedonia), albanesa e ítalo-albanesa.

Las estadísticas globales de la Iglesia católica incluyen a los católicos de todos estos ritos. >>3

Ahora paso a la explicación de la posición del sacerdote en el Rito Gregoriano.

A menudo escuchamos decir que cuando se oficia la Misa bajo el Rito Gregoriano, el sacerdote está de espaldas al pueblo, veamos que opinan los doctos en el tema: <<El liturgista de Innsbruck Josef Andreas Jungmann, que fue uno de los arquitectos de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Vaticano II, se opuso firmemente desde el principio al polémico tópico según el cual el sacerdote, hasta ahora, había celebrado “dando la espalda al pueblo”. Jungmann subrayaba, en cambio, que no se trataba de dar la espalda al pueblo, sino de asumir la misma orientación que el pueblo. La liturgia de la Palabra tiene carácter de proclamación y de diálogo: es dirigir la palabra y responder, y, por consiguiente, quien proclama se dirige a quien escucha y viceversa, la relación es recíproca. La oración eucarística, en cambio, es la oración en la que el sacerdote hace de guía, pero está orientado, con el pueblo y como el pueblo, hacia el Señor. Por esto, según Jungmann, la misma dirección del sacerdote y del pueblo pertenece a la esencia de la acción litúrgica. Más tarde Louis Bouyer –otro de los principales liturgistas del Concilio– y Klaus Gamber, cada uno a su manera, retomaron la cuestión. Pese a su gran autoridad, tuvieron desde el principio algunos problemas para hacerse oír, pues era muy fuerte la tendencia a poner en evidencia el elemento comunitario de la celebración litúrgica y a considerar por eso que el sacerdote y el pueblo debían estar frente a frente para dirigirse recíprocamente el uno al otroEl libro Volverse hacia el Señor (publicado en español por la editorial Cristiandad), de Uwe Michael Lang, oratoriano residente en Inglaterra, analiza la cuestión de la orientación de la oración litúrgica desde el punto de vista histórico, teológico y pastoral. Y haciendo esto, vuelve a plantear en un momento oportuno –creo yo– un debate que, a pesar de las apariencias, no ha cesado nunca realmente, ni siquiera después del Concilio>> 4

Por otro lado podemos ver que el sacerdote no está de espaldas al pueblo, más bien está de cara a Dios, ad orientem, en la misma dirección de los fieles, para que todo el espacio quede centrado y encerrado en el sentido de sacrificio que tiene la Misa.

Cabe resaltar que <<una común orientación del pueblo y el sacerdote en tanto en cuanto significa mejor el caminar juntos hacia el Señor y la pertenencia del sacerdote al Pueblo de Dios, que no debe convertirse en el protagonista como muchas veces ocurre.>> 5

Pero, ¿Por qué, Ad orientem?

<<Desde los primeros tiempos, la posición del sacerdote y del pueblo reflejaron esta comprensión de la Misa, dado que la gente oraba, de pie o de rodillas, en el lugar que visiblemente correspondía al Cuerpo de Nuestro Señor, mientras que el sacerdote, en el altar, encabezaba [la oración] como Cabeza. Formamos el Cristo total – Cabeza y miembros – tanto sacramentalmente por el Bautismo como visiblemente por nuestra posición y postura. Igual de importante es que todos – el celebrante y la congregación – miraban hacia la misma dirección, dado que estaban unidos con Cristo en la ofrenda del Sacrificio único, irrepetible, y aceptable al Padre.

Cuando estudiamos las prácticas litúrgicas más antiguas de la Iglesia, encontramos que el sacerdote y el pueblo miraban en la misma dirección, usualmente hacia el oriente, previendo que cuando Cristo regresara, lo haría “desde el este”. En la Misa, la Iglesia se mantiene en vigilia, esperando este regreso. Esta simple posición es llamada “ad orientem”, que significa “hacia el este”.

Por casi 18 siglos, la norma litúrgica fue que el sacerdote y el pueblo celebraran la Misa “ad orientem”. Deben existir razones sólidas para que la Iglesia haya sostenido esta postura por tanto tiempo. ¡Y existen!

En primer lugar, la liturgia católica siempre ha mantenido una adhesión maravillosa a la Tradición Apostólica. Vemos la Misa, y de hecho toda expresión litúrgica de la vida de la Iglesia, como algo que hemos recibido de los Apóstoles, y que nosotros, por nuestra parte, estamos llamados a transmitir intacto (1Co 11,23).

En segundo lugar, la Iglesia mantuvo esta sencilla postura hacia el este porque ésta revela en un modo sublime la naturaleza de la Misa. Incluso si alguien que no estuviera familiarizado con la Misa reflexionara sobre el hecho de que el celebrante y los fieles están orientados en la misma dirección, reconocería que el sacerdote ocupa el lugar de cabeza del pueblo, teniendo parte en una única y misma acción que – notaría después de un momento de mayor reflexión – se trata de un acto de culto.

En los últimos cuarenta años, sin embargo, esta orientación compartida se perdió; ahora el sacerdote y el pueblo se han acostumbrado a mirar en direcciones opuestas. El sacerdote mira al pueblo mientras que el pueblo mira al sacerdote, aunque la plegaria eucarística está dirigida al Padre y no al pueblo. Esta innovación fue introducida después del Concilio Vaticano, en parte para ayudar al pueblo a comprender la acción litúrgica de la Misa permitiéndole ver lo que está sucediendo, y en parte como una adaptación a la cultura contemporánea, en la que se espera que el que tiene autoridad mire directamente a las personas que sirve, como un maestro que se sienta detrás de un escritorio.

Desafortunadamente, este cambio tuvo una cantidad de efectos no previsibles y, en gran parte, negativos. Primero, que fue una seria ruptura con la tradición de la Iglesia. Segundo, que puede dar la apariencia de que el sacerdote y el pueblo están ocupados en una conversación acerca de Dios, en lugar de estarlo en el culto a Dios. Y tercero, que esto le da una importancia excesiva a la personalidad del celebrante, poniéndolo en una especie de escenario litúrgico.>> 6

Ahora hablemos a cerca del tabernáculo, el cual antes del Concilio Ecuménico Vaticano  II, se encontraba siempre en el centro de cada Iglesia junto con el Altar, ahora  encontramos el tabernáculo en un lugar apartado, en cualquier otra parte, menos en el centro, son pocas las Iglesias que en la actualidad lo siguen manteniendo ahí, recordemos lo que contiene dicho tabernáculo, nada más y nada menos que las Especies Eucarísticas Consagradas,  el Santísimo Sacramento,  la Presencia Real de Cristo, es por esto que el sacerdote al oficiar la Misa no puede darle la espalda y si damos vuelta a la “mesa del altar” como usted sugirió, que de hecho esto fue lo que hicieron después del Concilio, primero, cambiaron el Altar por una simple y llana mesa, y después le dieron vuelta,  pero como no podían darle la espalda a Jesús Sacramentado, lo solucionaron ¡fácil!, lo quitaron del lugar que le corresponde, el centro,  ya que al estar en el centro atrae inmediatamente la atención, los ojos y la fe de los fieles que ingresan al templo.

Bueno apreciable licenciado Mario Enrique Bruzzone, ya me despido haciéndole por último una recomendación, y es la siguiente, si ésta pequeña investigación no logra satisfacer sus inquietudes en cuanto a todo lo relacionado con la celebración de la Misa bajo el rito Gregoriano, lo invito a leer un artículo de uno de los filósofos cristianos más eminentes del mundo, profesor de la Universidad Fordham, DIETRICH VON HILDEBRAND, que acabo de publicar en este Blog, en la sección de Reflexiones, el cual lleva por título: El caso por la misa en latín. Más aún si le inquietan muchas cosas de la única Iglesia, que si retrocedemos en la historia, nos conduce por los siglos hasta llegar a Jesucristo, humildemente le recomiendo que vaya a los orígenes, que se remonte a las fuentes de la Cristiandad, los Padres de la Iglesia.  Por lo que pude saber de usted en sus dos sitios en Internet, es que es un hombre muy preparado, abogado, docente, investigador y escritor, por cierto pude ver que mayormente, sus libros son del área de la religión, también estuve leyendo algo de sus publicaciones en su blog, referente al tema la esencia del Evangelio está en el sistema de vida comunitario que practicaba Jesús, compartiendo vivencias y bienes. En cuanto me sea posible le dejaré mis puntos de vista al respecto en su blog.  Aparte estuve leyendo un poco sus participaciones en otros blogs y foros.

Veo que su educación la tuvo con los Salesianos, aunque después de tantos años de investigaciones que ha hecho y por la ideología que se deja ver en sus libros, los cuales no he tenido oportunidad de leer, ya que desconocía su existencia, mi percepción, que puede estar equivocada y por lo cual me disculpo de antemano si así lo fuera, se basa sólo y exclusivamente en la breve descripción de cada uno de ellos, la cual aparece en su sitio de Internet; y por último se asoman dos preguntas en mi mente la primera ¿Aún seguirá siendo Católico Apostólico y Romano?. Y la segunda, ¿Cómo llegó a mi Blog, será porque está preparando su escrito sobre la Misa en latín como lo expresó en un blog que publicaba un post con este título: Ser flexibles en la eucaristía y no regocijarse con el rito tridentino?

Y como bien firma usted, digamos ¡Ven Señor!

¡Paz y bien!

Fraternalmente:

Arturo Medina Muñoz.

Editor del Blog.

2009-12-31

Notas:

  1. Rito Gregoriano  http://creerenmexico.org/misal/
  2. Entrevista al Cardenal Darío Castrillón En ocasión de la Misa Solemne celebrada en la Catedral de Westminster en Londres el pasado Junio, organizada por la Latin Mass Society of England and Wales. http://creerenmexico.org/2008/06/entrevista-al-cardenal-dario-castrillon/ Original en Holy Smoke
  3. LOS RITOS EN LA IGLESIA CATÓLICA http://www2.uacj.mx/UEHS/Mapa/Ritos.htm
  4. Versus Deum per Iesum Christum Introducción del decano del Sagrado Colegio al libro de Uwe Michael Lang.  Por el Cardenal Joseph Ratzinger http://www.unavocesevilla.info/versusratzinger.htm
  5. P. Luis Joaquin Gómez Jaubert sobre el Motu Proprio, párroco de la Iglesia del Salvador y Defensor del Vínculo en la diócesis de Tenerife, además de asesor del Oasis de Jesús Sacerdote en Barcelona y de la Fraternidad de Cristo Sacerdote en Galicia, concedió una entrevista a unos de los diarios de mayor circulación en aquella localidad española, la cual se publicó como reportaje hace algunos días.  http://creerenmexico.org/2007/10/ljgj/
  6. Obispo Edward Slattery de Tulsa, Oklahoma http://la-buhardilla-de-jeronimo.blogspot.com/2009/08/obispo-restaura-la-posicion-orientem.html Fuente: What Does The Prayer Really Say? Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

2 comentarios el “Ad orientem

  1. Estimado hermano en el Señor y María
    Arturo Medina Muñoz

    Ante todo le agradezco su amabilidad al haberme respondido, y en primer lugar pasaré a responderle las dos preguntas que me efectúa antes de finalizar.
    a) Sí, soy católico apostólico y romano (no sé bien el motivo por el cual Ud. utiliza las mayúsculas en esas palabras ya que yo sólo lo hago cuando me refiero a la Iglesia). Y es más, al menos hasta donde yo sé, sostengo absolutamente todos y cada uno de los puntos que forman el Dogma de la Iglesia, y jamás he encontrado a nadie, absolutamente a nadie, que me diga que mis ideas “chocan” con tales o cuales principios del mismo.
    b) Le diré que ha «acertado» en cuanto a su apreciación del motivo por el cual llegué a su blog, dado que estoy preparando un escrito sobre la posibilidad de volver al uso del latín, ya que considero que sería un error el hacerlo. De todas formas le aclaro que ese «título», que según usted yo utilizaría, es incorrecto puesto que jamás, ni siquiera he soñado en poner algo por el estilo. De ser posible le agradecería que me mencionara de dónde pudo sacarlo ya que estoy absolutamente seguro de que nunca en mi vida he redactado esa frase. Aunque quien sabe, a veces los años hacen que olvidemos algo.
    De cualquier forma, en cuanto concluya de redactar estas líneas, y antes de publicar los textos que estoy elaborando, procuraré obtener y leer el artículo al cual usted hace referencia.
    Y dicho eso mencionaré algo más.
    Usted señala que cuando el Concilio Vaticano II, debidamente aprobado y promulgado por el Papa, y por ende Doctrina Oficial de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, introdujo las modificaciones en el ritual de la Misa, colocando al Ara como eje central de la Celebración Litúrgica de la Misa, con el Celebrante de cara al pueblo y éste viéndolo, tanto a él como al desarrollo de dicha Celebración, se lo habría efectuado como una «ayuda al pueblo» y como una «adaptación a la cultura contemporánea».
    Pues bien, yo recuerdo perfectamente que en esa época se mencionaba por todos lados que dicha modificación se la hacía por cuanto constituía un «volver a las fuentes del cristianismo». Es decir que antiguamente era la forma «normal» de Celebrar la Fracción del Pan que tenían los cristianos.
    Finalmente le aclaro algo que digo siempre.
    Yo no creo ser ningún «experto», sino un simple laico, preocupado porque «me duele» que un mensaje de Amor tan claro como el que surge del Evangelio, no sólo no sea aceptado, sino que es rechazado por tantos miles de millones de personas en todo el mundo, situación que me llevó a leer muchas veces (siempre digo más de 7 veces) la Biblia, investigar algunas cosas, y redactar otras.
    Reiterándole mi gratitud por su respuesta, y haciéndole llegar mis mejores deseos de un buen año 2010, le saludo cordialmente
    MARANA-THA

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    • ¡Pax et bonum!

      Apreciable profesor Mario:

      He dado respuesta a su segundo mensaje, y como era de esperarse, también es algo extensa, y para que los visitantes que leyeron la primera parte, puedan continuar con la lectura, es por esto que la he publicado en el Blog, en forma de post (entrada) bajo el nombre de Ad Orientem – Segunda Parte.

      Esperando sus comentarios, me despido enviándole un saludo desde la ciudad de Tijuana, Baja California, México.

      ¡Paz y bien!
      Arturo Medina Muñoz.
      Editor del Blog.

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