Un pequeño análisis sobre el libro del Apocalipsis

El Apocalipsis de San Juan

Este pequeño análisis sobre el libro del Apocalipsis está basado en la traducción de la Santa Biblia hecha por Monseñor Juan Straubinger, en el cual se presenta por un lado todas las profecías que ya se cumplieron, por otro lado, las que se están cumpliendo y por un lado más, las que faltan de cumplirse.

Para conocer el significado de las profecías que contiene el libro del Apocalipsis y realmente poder entenderlas a la luz de la tradición y la teología inmutable de la Iglesia Católica Apostólica y Romana acudimos a una fuente de agua viva y pura.

La traducción de la Santa Biblia de Monseñor Juan Straubinger es un faro de ortodoxia, fidelidad y doctrina segura, libre de los modernismos que hoy pretenden aguar la palabra de Dios.

Monseñor Straubinger, siguiendo la Tradición y a los Santos Padres, nos enseña que el Apocalipsis de San Juan no es un libro de terror, sino de esperanza, paciencia y triunfo definitivo de la Iglesia de Jesucristo sobre las fuerzas de Satanás.

Para comprender este libro sagrado, debemos aplicar la exégesis tradicional católica, que distingue entre lo histórico y lo esjatológico.

A continuación, veremos un análisis bajo el prisma de la obra de Monseñor Straubinger.

  1. Profecías ya cumplidas (La Iglesia Primitiva y las Persecuciones)

Estas profecías se refieren al contexto histórico inmediato de San Juan, la consolación de los primeros cristianos y el juicio de Dios sobre sus perseguidores directos.

  • Las Siete Cartas a las Iglesias (Apocalipsis 2-3): Advertencias y elogios históricos a las comunidades de Asia Menor. Straubinger señala que representan tanto a las diócesis de la época como a los distintos estados espirituales por los que pasa la Iglesia a lo largo de los siglos.

  • La caída de la Jerusalén terrenal (Apocalipsis 6 – Primer Sello): El castigo divino sobre la nación que rechazó y crucificó al Mesías, consumado con la destrucción del Templo en el año 70 por las legiones romanas.

  • Las persecuciones del Imperio Romano Pagano (Apocalipsis 6 y 12): La sangre de los mártires derramada bajo los emperadores como Nerón y Diocleciano. El Dragón intentó devorar al Hijo y a la Esposa (la Iglesia), pero el paganismo romano fue derrotado por la cruz de Constantino.

  1. Profecías en cumplimiento (El Misterio de la Iniquidad en la Historia)

Estas profecías no corresponden a un solo momento, sino al combate continuo de la Iglesia militante contra el espíritu del mundo desde la Ascensión del Señor hasta su Segunda Venida.

  • Los Cuatro Jinetes (Apocalipsis 6:1-8): El caballo blanco representa la predicación del Evangelio (Cristo que vence). El caballo rojo (la guerra), el negro (el hambre y las crisis económicas) y el amarillo (la peste y la muerte) son las plagas y tribulaciones constantes que azotan a la humanidad a causa del pecado.

  • La Apostasía silenciosa y el olvido de Dios (Apocalipsis 3 – Laodicea): Monseñor Straubinger advierte con gravedad sobre el estado de la última de las siete iglesias: Laodicea. Representa el espíritu de nuestro tiempo: la tibieza espiritual, el orgullo materialista y el racionalismo que pretende apartar la fe de la vida pública.

  • La persecución mística de los fieles: El asedio invisible pero real contra las almas que deciden mantenerse firmes en la doctrina tradicional, sufriendo el desprecio de una sociedad cada vez más paganizada.

  1. Profecías que faltan por cumplirse (El Fin de los Tiempos y la Parusía)

Estas profecías corresponden a la esjatología futura y literal, los acontecimientos que precederán inmediatamente al regreso glorioso de Nuestro Señor Jesucristo.

  • La manifestación del Anticristo político y religioso (Apocalipsis 13): La aparición de la Bestia de la tierra y la Bestia del mar. Un poder mundial tiránico que exigirá adoración y el «falso profeta» que obrará prodigios engañosos para arrastrar a las almas a la apostasía universal.

  • El Gran Castigo y las Siete Copas de la Ira (Apocalipsis 16): Los juicios finales de Dios sobre las naciones rebeldes. No son actos de crueldad, sino la manifestación de la Justicia Divina ante la impiedad obstinada del hombre.

  • La caída de la Gran Babilonia (Apocalipsis 17-18): La destrucción del sistema mundial corrupto, la impía civilización materialista que sedujo a los reyes de la tierra con sus riquezas y fornicaciones espirituales.

  • La Parusía y el Juicio Final (Apocalipsis 19-20): El retorno visible y glorioso de Jesucristo como Rey de Reyes y Señor de Señores. La derrota definitiva de Satanás, la resurrección de la carne y el juicio de vivos y muertos.

  • La Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21-22): Los cielos nuevos y la tierra nueva. El triunfo eterno de la Iglesia Triunfante, donde Dios enjugará toda lágrima y reinará por los siglos de los siglos.

Monseñor Straubinger nos exhorta siempre en sus sagradas notas a no caer en la curiosidad vana ni en el miedo, sino a vivir en vigilancia y oración.

El Apocalipsis se resume en el grito de los primeros cristianos:

¡Maranatha!

¡Ven, Señor Jesús!

 

Un artículo de: Ortodoxia católica, la sana doctrina.

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