Independencia Nacional Hoy

band_triga

Nuevamente celebramos un año más de la gran gesta heroica de Don Agustín de Iturbide: la Independencia Nacional.

Otra vez sacaremos nuestras viejas y roidas banderas trigarantes, y llevaremos a cabo Actos Cívicos en cada uno de los lugares donde los sinarquistas tengamos actividad.

Una vez más repetiremos el verdadero significado de los tres colores, que son los mismos que los tres principios consagrados en el Plan de Iguala, monumento de Programa Político: UNIÓN, RELIGIÓN e INDEPENDENCIA.

Y para concluir, nuevamente, como cada año, terminaremos los actos conmemorativos con la tristeza y la nostalgia que cada vez nos embargan a todos los patriotas sinceros. Tristeza y nostalgia, dos elevadísimos sentimientos.

Tristeza por ver en qué ha ido a parar nuestra Patria. Todo el esfuerzo de Iturbide y miles de valiosos mexicanos más han quedado en el olvido, debido a la actitud entreguista, cobarde y apátrida de nuestros «gobernantes», auténticas larvas de la inmensa gusanera masónica-liberal.

Nostalgia que sentimos por el México que fué y ya no es. Nostalgia del México que no pudo ser, y que no vemos ni por donde pueda llegar a ser.

Sin embargo, creo que no hemos observado una cosa, que está ahí, justo frente a nuestros ojos, pero que la rabia y el desencanto no nos permiten ver.

En efecto, México hoy nos duele. México, tal como está, no nos gusta. Las cosas están mal. Así no deberían estar, pero, ¿que acaso el México de Iturbide no estaba mal? También había pobreza, miseria, dependencia política de la corte masónica española, con el peligro de pasar a los diminutos borbónicos, sumisos de Napoleón. Es más, ni siquiera había una bandera nacional, ni conciencia de Patria, ni nada de nada.

Espantoso panorama el que tenía Iturbide frente a él. ¿verdad? Pero no se amilanó, ni se sumió en la tristeza y en la nostalgia, como hacemos nosotros hoy.

Iturbide no se conformó con hacer conferencias ni actos tratando de recordar las antiguas glorias del Imperio Español, ni de las tribus aborígenes que habitaban estas tierras. No señor. Iturbide fué un hombre del PRESENTE, con una clara visión de FUTURO.

En efecto, Iturbide era todo un hombre de 1821. Tuvo una idea original, genial, y luchó sin descanso para darla a conocer a toda la gente.

Combatió lo mismo en el campo de las armas que en el de las ideas. Tuvo propuestas claras, adecuadas a su momento histórico, para todos los sectores sociales: españoles, criollos, mestizos, indígenas, militares, religiosos, campesinos y artesanos.

Y no sólo eso. Iturbide también planeó a futuro, era un hombre del siglo XIX. Soñó con la Gran Patria Iberoamericana y trabajó para forjarla. Todo Centroamérica se le unió, y entabló contactos con Bolivar, otro caudillo sudamericano.

Qué poco tienen en común esta actitud VALIENTE, ACTUAL, PRÁCTICA e IDEALISTA de Iturbide con nuestra actitud PUSILANIME DERROTISTA que nos cargamos cada año.

¿Queremos seguir el ejemplo de Iturbide? Muy bién. Comencemos por ser realistas y prácticos. Está bién honrar el pasado, que mucho nos enorgullece, pero no nos quedemos estancados en 1821. Somos hombres y mujeres del Siglo XXI. Pensemos como lo haría Iturbide ahora. Estamos seguros que lo último que haría el Emperador sería sentarse en un rincón con una vieja bandera a llorar.

A México lo tenemos enfrente. Los problemas ahí están y nuestro pueblo necesita SOLUCIONES. Tomemos la gran doctrina Sinarquista. Apliquémosla a casos concretos, como lo hizo Iturbide en su momento.

Iturbide ganó «su» batalla; consiguió la Independencia Nacional. Nosotros ¿seremos capaces de ganar la «nuestra»?

 

Editorial Nº 166 – Noviembre 99


Clemente Gutiérrez Pérez

Jefe Nacional U.N.S.

 


 Tomado de: http://www.geocities.com/campobravo/index.html

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.