La FSSPX consagra cuatro nuevos obispos en Écône el 1 de julio de 2026

Consagraciones Episcopales en Écône: La Fraternidad San Pío X asegura la continuidad de la Tradición


Consagraciones episcopales FSSPX 2026 en Écône

ÉCÔNE, 1 de julio de 2026. En un día soleado y ante una multitud de fieles congregados en el Seminario Internacional San Pío X en Suiza, se ha consumado un hecho histórico que marcará el rumbo de la Iglesia Católica en las próximas décadas. Desafiando las advertencias y el silencio administrativo de las autoridades romanas, la Fraternidad San Pío X (FSSPX) ha llevado a cabo de forma exitosa la consagración de cuatro nuevos obispos.

La histórica ceremonia fue presidida por Su Excelencia Monseñor Alfonso de Galarreta, actuando como consagrador principal, acompañado por Monseñor Bernard Fellay. Los sacerdotes elevados a la dignidad episcopal son los reverendos padres Schreiber, Goldade, Poinsinet de Sivry y Hanappier, todos ellos clérigos de intachable trayectoria en la defensa de la fe y el sacerdocio católico tradicional.

Un acto de supervivencia espiritual

Durante la homilía, se enfatizó que este paso no constituye un acto de rebelión ni la intención de crear una estructura paralela o cismática. Al igual que lo hiciera Monseñor Marcel Lefebvre en las históricas consagraciones del 30 de junio de 1988, la Fraternidad ha justificado esta decisión bajo el amparo teológico del Estado de Necesidad.

Ante las restricciones globales contra la Misa de Siempre y el avance del proceso sinodal modernista en el Vaticano, la consagración de estos nuevos pastores se presenta como una «operación supervivencia» para garantizar:

  • La transmisión inalterada del Sacramento del Orden Sagrado.
  • La continuidad de las ordenaciones de futuros sacerdotes verdaderamente católicos.
  • El amparo y la administración de los sacramentos tradicionales a los millones de fieles esparcidos por el mundo.

La atmósfera en Écône

El ambiente entre los asistentes ha sido de profunda solemnidad, piedad y alivio espiritual. Familias enteras, sacerdotes de diversas órdenes y religiosos contemplativos viajaron desde los cinco continentes para ser testigos de este hito. Para la gran mayoría de los presentes, la consagración de estos cuatro obispos representa un oasis de certeza y un faro de esperanza en medio del desierto y la confusión doctrinal que se vive en las estructuras oficiales de la Iglesia.

Con este acto, la FSSPX asegura su porvenir institucional y espiritual, dejando en claro que el patrimonio litúrgico y teológico de la Iglesia Católica de siempre no se extinguirá.

Las próximas horas serán cruciales para observar la reacción oficial de las autoridades en Roma. Desde este blog, invitamos a todos nuestros lectores a elevar oraciones por los nuevos obispos y por la Santa Madre Iglesia en estos tiempos de profunda tribulación.

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