Clases de contrición
Hay dos clases de contrición:
La contrición perfecta y la imperfecta.
La contrición perfecta consiste en la detestación del pecado por ser una ofensa de Dios, o sea, cuando nos arrepentimos de nuestros pecados por amor a Dios, por haberle ofendido a Él infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas.
Y la imperfecta (Llamada también «atrición») consiste también en la destestación del pecado por motivos inferiores, los cuales son por la fealdad del pecado en sí y por temor al infierno.
¿Es necesaria la contrición? La contrición perfecta juntamente con el deseo y propósito por lo menos implícito de la confesión, o la contrición imperfecta con la confesión misma, es necesaria con necesidad de medio para que el reo de pecado mortal consiga la justificación y la salvación.
— La contrición perfecta, por nacer de la caridad (con propósito de confesarse cuando sea posible), perdona en el acto los pecados.
— La imperfecta o atrición basta para confesarse bien, sin embargo conviene excitarse al dolor perfecto, por ser más meritorio y agradable a Dios.