FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

PRIMER DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA:

La celebración de esta fiesta en toda la Iglesia, data sólo desde el Pontificado de Benedicto XV. Con ella nos transporta la liturgia a Nazaret, para contemplar allí la vida de la Sagrada Familia, ejemplar y modelo de la familia natural en que nacemos, y de la familia sobrenatural en la cual hemos sido adoptados por la gracia de Dios. El Evangelio nos retrata la existencia de la familia de Nazaret caracterizada por su fervor religioso, por su amor a la oración y por la unión íntima de los que la componen. La Epístola nos pone ante los ojos el espíritu y las virtudes que en ella reinaban: misericordia, benignidad, humildad, modestia, paciencia y, ante todo, caridad, que es el vínculo de la perfección. ¡Maravilloso modelo, cuya imitación llevará la paz y la alegría a los hogares cristianos!

La tradición dice que en la casa de Nazaret Jesús llevó una vida sencilla, humilde y oscura hasta la edad de 30 años. En el seno de esa familia aprendió el oficio de carpintero que ejercía San José. Allí creció en edad y sabiduría. Junto a ellos, María se sentía feliz de aliviar las fatigas de su esposo. Los tres santificaron la vida familiar con el ejercicio de las virtudes domésticas.

Tomado de: http://misa_tridentina.t35.com/

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.