Santa Teresa de Jesús, Virgen

Vuestra soy, para Vos nací ¿Qué mandáis hacer de mí? (Santa Teresa)

Vuestra soy, para Vos nací ¿Qué mandáis hacer de mí? (Santa Teresa)

La gran virgen española, nacida en Ávila, ardió desde muy niña en deseos de ser mártir, y ya se iba a tierra de moros con su hermanito Rodrigo, cuando fueron detenidos en el camino por un tío suyo, que los redujo a la casa paterna.  A los dieciocho años de edad, ingresó en el convento de Santa María del Monte Carmelo, y en él se consagró a su único celestial esposo Cristo.

Su corazón ardía en llamas de divinal amor, así que pudo escribir «¡Cómo el alma siente más verdaderamente el cautiverio que traemos con los cuerpos y la miseria de la vida! Anda como venida en tierra ajena, y lo que más la fatiga es no hallar muchos que se quejan y pidan esto, sino lo más ordinario es desear vivir»(Vida, c.21).

Por consejo del mismo Jesús, emitió el voto, tan arduo como desusado, de hacer siempre lo que entendiese ser más perfecto, así que alcanzó un grado tan alto de oración y de vida mística que con razón se la llama la Mística Doctora.  De esa contemplación e íntima y continua unión y trato con Dios sacó tan grandes luces acerca de las cosas divinas que todavía deslumbran a cuantos leen sus muchas obras, que por providencial mandato de sus directores nos dejó escritas1.  Todas ellas son fiel trasunto y como el retrato de su alma seráfica.

Por todas las prendas de naturaleza y de gracia en ella reunidas ha ejercido siempre tan singular hechizo las santa castellana que fué de Dios tan singularmente dotada.

Murió Santa Teresa de Jesús en su convento de Alba de Tormes (Salamanca), en 1582 después de reformar la Orden Carmelitana y de fundar treinta y dos conventos de monjas.  Y allí descansa incorrupto su cuerpo en preciosa urna2.

¡Oh bendita virgen avilesa! tu mismo nombre está pregonando lo que fuiste: la custodia fiel de Jesús, tu Dios, a quien con tanta generosidad serviste.  Acuérdate de que tienes aún en la tierra muchos que visten tu mismo hábito blanco y pardo y que te llaman su Santa Madre.  Mira por tantas hijas y tantos hijos como se esfuerzan por seguir tus consejos y preceptos en la soledad del claustro.  Mira por esta tu cara patria española, de que eres una de sus más genuinas representantes.  Mira especialmente por las almas espirituales que se afanan por seguir tus huellas, y hasta por las ovejuelas descarriadas, que a ti tanta compasión te daban.  Mira por toda la Iglesia y por España.

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1.Los principales escritos de la Santa abulens son el Camino de perfección, las Moradas, su Vida y sus Fundaciones.

2.Santa Teresa murió precisamente en la noche memorable de 4 de Octubre de 1582, en que el papa  Gregorio XIII suprimió 10 días de calendario quedando el mes atrasado de otros tantos.

Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL

Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B.  De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España)  Páginas 1752 y 1753.

Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).

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