Santa Misa Dominical

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO
ESTACIÓN EN SANTA CRUZ DE JERUSALÉN
Semidoble de 2ª clase – Ornamentos morados

Estamos ya en pleno adviento, o por mejor decir, en franca  expectativa de la venida del Salvador del mundo. La Iglesia quiere hoy elevarnos, para que alcancemos a ver al que avanza hacia nosotros con dulce y suave majestad. La ausencia de pecado y un deseo cada vez más ardiente de llegar a Belén, acompañando a José y a María que viajan escoltados de ángeles hacia Jerusalén, será nuestra mejor disposición para este domingo y para la semana que con él empezamos.

Introito. S. 79, 2

INTROITUS – Pópulus Sion, ecce Dóminus véniet ad salvándas gentes: et audítam fáciet Dóminus glóriam vocis suæ in lætítia cordis vestri. Ps. 79, 2. Qui regis Israël, inténde: qui dedúcis, velut ovem, Joseph. V. Glória Patri. Pueblo de Sion, he aquí al Señor que vendrá a salvar a las naciones: y el Señor hará resonar la gloria de su voz, para alegría de vuestro corazón. Ps 79: Pastor de Israel, prestad vuestro oído, vos que conducís a José como una oveja. Gloria al Padre. ..Pueblos de Sión.

El Gloria in excelsis no se dice en el Tiempo de Adviento, salvo en las fiestas.

Oración-Colecta

ORATIOExcita, Dómine, corda nostra ad præparándas Unigéniti tui vias: ut, per ejus advéntum, purificátis tibi mentibus servíre mereámur: Qui tecum vivit R. Amen

 

Moved, oh Señor, nuestros corazones a preparar los caminos de vuestro Unigénito Hijo; a fin de que merezcamos serviros con un corazón puro, mediante la venida de Aquel que con Vos vive y reina en unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos… R. Amen.

No se dice ninguna otra oración.

Epístola

Jesús viene a destruir el muro de división entre la raza de Abrahán, según la carne, y el resto de la humanidad, para formar de ambas una sola familia, que es la Iglesia, de la que Él es el monarca universal.

Lectio Epístolæ beáti Páuli Apóstoli ad Romános. Rom. 15, 4-13 – Fratres: Quæcúmque scripta sunt, ad nostram doctrinam scripta sunt: ut per patiéntiam, et consolatiónem Scripturárum, spem habeámus. Deus autem patiéntiæ, et solátii, det vobis idípsum sápere in altérutrum secúndum Jesum Christum: ut unánimes, uno ore honorificétis Deum et Patrem Dómini nostri Jesu Christi. Propter quod suscípite invicem, sicut et Christus suscépit vos in honórem Dei. Dico enim Christum Jesum minístrum fuísse circumcisiónis propter veritátem Dei, ad confirmándas promissiónes patrum: gentes autem super misericórdia honoráre Deum, sicut scriptum est: Proptérea confitébor tibi in géntibus, Dómine, et nómini tuo cantábo. Et íterum dicit: Lætámini, gentes, cum plebe ejus. Et íterum: Laudáte, omnes gentes, Dóminum: et magnificáte eum, omnes pópuli. Et rursus Isaías ait: Erit radix Jesse, et qui exsúrget régere gentes, in eum gentes sperábunt. Deus autem spei répleat vos omni gáudio, et pace in credéndo; ut abundétis in spe, et virtúte Spíritus Sancti..   Excita, Dómine, corda nostra ad præparándas Unigéniti tui vias: ut, per ejus advéntum, purificátis tibi mentibus servíre mereámur: Qui tecum vivit

 

Lección de la Epístola del Apóstol San Pablo a los Romanos (XV, 4- 13 J) Hermanos: Todas las cosas que han sido escritas en los Libros Santos para nuestra enseñanza se han escrito, a fin de que mediante la paciencia y el consuelo que se sacan de las Escrituras, mantengamos firme la esperanza. Quiera el Dios de la paciencia y de la consolación haceros la gracia de estar siempre unidos mutuamente : en sentimientos y afectos según el espíritu de Jesucristo, a fin de que con un solo corazón y una sola : boca glorifiquéis a Dios, el Padre de Nuestro Señor  Jesucristo. Por tanto, soportaos recíprocamente, así como Cristo os ha soportado y acogido con amor a vosotros para gloria de Dios. Digo, pues, que Jesucristo fue ministro primero para con los judíos circuncisos, a fin de que fuese reconocida la veracidad de Dios, en el cumplimiento de las promesas que él había hecho a sus padres. Mas los gentiles deben alabar a Dios por su misericordia, según está escrito: Por eso publicaré oh Señor! entre . las naciones tus alabanzas, y cantaré salmos a tu nombre y en otro lugar: Alegraos, naciones, con los judíos que son su pueblo. y en otra parte: Alabad todas las gentes al Señor, y ensalzadle los pueblos todos. Asimismo dice Isaías: De la estirpe de Jesé nacerá Aquel que ha de gobernar las naciones, y las naciones esperarán en él. El Dios de la esperanza nuestra os colme de toda suerte de gozo y de paz en vuestra creencia, para que crezca vuestra esperanza siempre más y más, por la virtud del Espíritu Santo.

Salmodia

GRADUALE (Ps. 49) Ex Sion spécies decóris ejus: Deus maniféste véniet. V. Congregáte illi sanctos ejus, qui ordinavérunt testaméntum ejus super sacrifícia ALLELUIA, alleluia. V. (Ps. 121, 1). Lætátus sum in tris, quae dieta sunt mihi: in domum Dómini íbimus. Allelúja. Gradual.  – De Sion viene el esplendor de su belleza: Dios viene visiblemente. Congregad ante Él a sus  Santos, los que concertaron con El alianza en sus sacrificios. Aleluya, aleluya. Gran contento tuve n cuando se me dijo: Iremos a la casa del Señor. Ale-
luya.

En las feria de Adviento, es decir, cuando en un día de semana se dice la misa del Domingo, se omite el Aleluya y el versillo.

Evangelio

Juan Bautista envía algunos de sus discípulos a entrevistarse con Jesús, para cerciorarse por sí mismos de si Él es el Mesías prometido. Jesús les demuestra su divina misión más que con palabras con obras, realizando en su presencia numerosos milagros. Despedidos ellos, hace a los presentes el panegírico de San Juan, para inculcarles la austeridad cristiana.

 

U Sequéntia sancti Evangélii secúndum Matthæum. Matth. 11, 2-10In íllo témpore: Cum audísset Joánnes in vínculis ópera Christi, mittens duos de discípulis suis, set illi: Tu es, qui ventúrus es, an álium exspectámus? Et respóndens Jesus, ait illis: Eúntes renuntiáte Joánni, quæ audístis, et vidístis. Cæci vident, claudi ámbulant, leprósi mundántur, surdi áudiunt, mórtui resúrgunt, páuperes evangelizántur: et beátus est, qui non fúerit scandalizátus in me. Illis autem abeúntibus, cœpit Jesus dícere ad turbas de Joánne: Quid exístis in desértum vidére? arúndinem vento agitátam? Sed quid exístis vidére? hóminem móllibus vestítum? Ecce qui móllibus vestinutur, in dómibus regum sunt. Sed quid exístis vidére? prophétam? Etiam dico vobis, et plus quam prophétam. Hic est enim, de quo scriptum est: Ecce ego mitto Angelum meum ante fáciem tuam, qui præparábit viam tuam ante te.

Credo

 

U Continuación del Santo Evangelio según San Mateo (XI, 2-10) – En aquel tiempo: Habiendo oído Juan en la prisión de las obras maravillosas de Cristo, envió dos de sus discípulos a preguntarle: ¿Eres tú el Mesías que ha de venir, o debemos esperar a otro? A lo que Jesús les respondió: Id y contad a Juan lo que habéis oído y visto(1). Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia el evangelio a los pobres; y bienaventurado aquel que no tomare de Mí ocasión de escándalo. Luego que se fueron éstos, empezó Jesús a hablar de Juan, y dijo al pueblo: ¿Qué es lo que salisteis a ver en el desierto? ¿alguna caña que a todo viento se mueve? Decidme sino ¿qué salisteis a ver? , ¿a un hombre vestido con ropas delicadas? Ya sabéis que los que visten así, están en palacios de los reyes. En fin, ¿qué salisteis a ver? , ¿a algún profeta? Eso sí, yo os lo aseguro, y aún mucho más que profeta. Pues él es de quien está escrito: Mira que yo envío mi ángel ante su presencia, el cual irá delante de ti disponiéndote el camino(2). Credo.
OFFERTORIUM. – Deus, tu convérsus vivificábis nos, et plebs tua lætábitur in te: osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam, et salutáre tuum da nobis. Ofertorio. – Devolvednos, oh Dios, la vida, y vuestro pueblo se regocijará en Vos. Mostradnos vuestra misericordia, Señor, y dadnos vuestra salud.

Oración-Secreta

Placáre, quæsumus, Dómine, humilitátis nostræ précibus et hóstiis: et ubi nulla súppetunt suffrágia meritórun, tuis nobis succúrre præsídiis. Per Dóminum. Os rogamos, Señor, os aplaquéis con las oraciones y hostias de nuestra humildad: y no pudiendo alegar mérito alguno, socorrednos con vuestros auxilios. Por Nuestro Señor Jesucristo.

Prefacio de la Sma. Trinidad
(Durante la semana, Prefacio común)

Vere dignum et justum ets aequum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, aeterne Deus. Qui cumm unigenito  Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personae, sed in unius Trinitate substantiae. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione verae, sempiternaeque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur aequalitas. Quam laudat Angeli atque Arcangeli, Cherubim quoque ac Sraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes: Sanctus, Sanctus, Sanctus…

 

Verdaderamente es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar oh Señor Santo, Padre todopoderoso y eterno Dios! Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tu revelado, acerca de tu gloria, creémoslo igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin haber diferencia ni separación. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:
COMMUNIO. Jerúsalem, surge, et sta in excélso, et vide jucunditátem, quæ véniet tibi a Deo tuo Comunión. Levántate, Jerusalén, colócate en lo alto, y mira las alegrías que te vendrán de tu Dios. . .

Oración-Postcomunión

POSTCOMMUNIO – Repléti cibo spirituális alimóniæ, súpplices te, Dómine, deprecámur: ut, hújus participatióne mystérii, dóceas nos terréna despícere et amáre cæléstia. Per Dóminum.. Saciados con este alimento espiritual, os rogamos, oh Señor, humildemente, que por la participación de este misterio nos enseñéis a despreciar las cosas terrenas y a amar únicamente las celestiales. Por Nuestro Señor Jesucristo.. . .

 

  • (1) Se omite para poderlo cantar con mayor regosijo la noche de Navidad (volver)
  • (2) Es decir: imitad los ejemplos de Jesucristo y revestíos de sus méritos y de su espíritu, para que viva en vosotros sin interrupción. (volver)

    Tomado de:

    http://misa_tridentina.t35.com/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s