
Esto dice el Señor Dios: Mira que yo enviaré mi Ángel que te guíe y te gurade en el viaje, hasta introducirte en el país que te he preparado (el cielo). Reverénciale y escucha su voz; no creas que le puedes menospreciar, porque, si haces algún mal, no te lo pasará, y en él se halla el nombre mío. Y si escuchares su voz y ejecutares todas las cosas que te ordeno, seré enemigo de tus enemigos, y perseguiré a los que te persigan. Y mi Ángel irá delante de ti. Exódo, 23,20-23
Admitidos en la gloria, los Ángeles tienen por misión primaria la de adorar a la Divinidad (Intr., Ofert., Com.), y la Iglesia, en el Prefacio, ruega a Dios nos permita juntar nuestras voces con las de ellos, para alabar a Dios. Mas, como su nombre mismo lo indica, los Ángeles son también mensajeros de la voluntad divina (Ofert.); ellos presiden a todas las cosas creadas, y tienen por misión el servir a los futuros herederos de la salvación (Heb. 1,14) Llámeseles por esto Ángeles de la Guarda (Or.). Es además común opinión que los reinos, provincias, familias, diócesis, Iglesias, comunidades religiosas, etc. tienen su respectivo Ángel tutelar.
Nuestro Ángel Custodio tiene la misión de protegernos y defendernos, para que, con su protección, puestos siempre al abrigo de las asechanzas de los enemigos de nuestra alma y de todas las adversidades, podamos llegar a la Tierra Prometida de la vida eterna(Or., Secr., Posc.) Este fiel compañero merece todo nuestro reconocimiento y veneración, aun cuando sólo fuera por ser un bienaventurado, que goza ya de la visión beatífica (Ev.). Con el fin de animarnos a esta práctica continua de las almas cristianas, la Iglesia ha establecido la fiesta de los Santos Ángeles de la Guarda.
Si estuviéramos íntimamente persuadidos de estas realidades, si pusiéramos por obra la Epístola (Exódo, 23,20-23) de hoy, sentiríamos, palparíamos la presencia de nuestro Santo Ángel, como la sintió santa Francisca Romana y tantos otros siervos y siervas de Dios.
Nota: Celebrada ya esta fiesta por los españoles en el siglo XVI, Paulo V en 1608 la extendió a toda la Iglesia.
Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL
Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B. De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España) Páginas 1719 y 1720.
Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).