
S. Remigio, obispo de Reims y confesor, convirtió la nación franca a la fe de Cristo, bautizando a su rey Clodoveo (+ 533).
Ya que, con el prestigio de tu santidad ¡oh Remigio! subyugaste a los fieros Sicambros con su rey, haciéndoles, abrazar la fe y el suave yugo de Cristo, aprovecha también hoy el ascendiente que en el cielo tienes en pro sobre todo de esa nación privilegiada cuyo apóstol fuiste, y que tanto viene favoreciendo o estorbando el reinado de Dios sobre la tierra.
Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL
Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B. De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España) Páginas 1718 y 1719.
Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).