El diácono Lorenzo

Probásti, Dómine, cor meum, et visitásti nocte. Igne me examinásti et non est invénta in me iníquitas. Ps. 16,3
Sondeaste, Señor, mi corazón, y le visitaste durante la noche. Me sometiste a la prueba del fuego, y no se halló iniquidad en mí. Salmo 16,3
El mártir Lorenzo entró y confesó el nombre del Señor Jesucristo.
Lorenzo ha hecho una buena obra, dando vista a los ciegos mediante la señal de la cruz.
Mi alma vuela en pos de Ti, porque mi carne ha sido quemada en el fuego por Ti, Dios mío.
El Señor envió su Ángel, y sacóme de en medio del fuego, y no me abrasé.
San Lorenzo oraba diciendo: Gracias te doy, Se{or, porque merecí entrar en tus moradas.
Fuente: MISAL DIARIO Y VISPERAL
Por Dom. Gaspar Lefebvre O.S.B. De la Abadía de S. Andrés (Brujas, Bélgica) Traducción Castellana y Adaptación del Rdo. P. Germán Prado Monje Benedictino de Silos (España) Páginas 1624 y 1625.
Fuente Primaria e Indispensable del Verdadero Espíritu Cristiano(Pío X).