La izquierda se queja de que un cura visita a militares presos.

La función de todo sacerdote, buscar salvar almas e ir al encuentro de los pecadores.

En Argentina, en estos momentos, los zurdos se están rasgando las vestiduras porque un sacerdote visitó a militares presos.

La izquierda no diría nada si un sacerdote organizara un encuentro con Firmenich, Verbitsky y otros ex montoneros que pusieron bombas y asesinaron gente hasta cansarse. En la década del 70′ apoyaban a curas tercermundistas que eran adeptos a la guerrilla comunista y asesina del ERP y Montoneros. Se rasgan las vestiduras porque un cura se reúne con militares encarcelados, pero no tienen ningún escrúpulo en defender terroristas y asesinos que querían instaurar un régimen  comunista en la Argentina. De hecho, muchos de esos criminales tienen cargos políticos y puestos importantes.

Y por otra parte….yo he visitado en el hospital zurdos y comunistas en sus últimos momentos de vida, como también he visitado en la cárcel asesinos, violadores, y narcotraficantes. No quiere decir que yo apruebe sus vidas, pero se supone que esa es la función de todo sacerdote, buscar salvar almas e ir al encuentro de los pecadores. Cristo mismo lo dijo: «no son los sanos los que necesitan el médico, sino los enfermos». Del punto de vista espiritual todos somos enfermos.

Cuando uno visita a un asesino, un ladrón o un violador, a uno le queda claro que las almas de estas personas corren riesgo de condenación eterna. Es por eso que uno los visita, para ver si puede lograr de que se arrepientan y cambien de vida.

¿Qué tendría que hacer un cura según la zurda? ¿visitar solo a los buenos y no a los malos? ¿Ofrecerle a algunos los sacramentos y a otros no?  Zurditos, su odio los ciega. Nosotros no les vamos a ir a pedir permiso a ustedes para visitar gente. Y si es gente mala, con más razón…Cristo nos dio ejemplo de ello, ya que Él buscó que cada pecador se arrepienta de sus faltas y enmiende su vida.

La izquierda se queja de que un cura visita a militares presos. Pero estoy seguro que este mismo cura no tendría problema en visitar a ex montoneros y terroristas como Verbitsky o Firmenich si estos se encontraran enfermos y muriendo, o simplemente solicitaran el auxilio de un sacerdote católico. Todo pecador, sea zurdo, sea travesti, sea de derecha, sea quien fuera, merece tener la oportunidad de arrepentirse y cambiar de vida y alcanzar el perdón de Dios. 

    También yo he visitado muchos asesinos y ladrones que no se han arrepentido, pero al menos lo intenté y cumplí con mi deber. De lo contrario, se hubiese cumplido lo que dice Ezequiel 3, 18.

    Que la izquierda deje de llorar, porque son ellos los responsables de los 100 millones de muertos que dejó el comunismo ateo en el siglo XX, son ellos los responsables de las guerrillas en Argentina y en Hispanoamérica que dejó hombres y mujeres mutilados, torturados, golpeados, secuestrados, asesinados, etc. Son ellos los responsables de los millones de abortos que se han realizado en el mundo (crimen horrendo que mata al más indefenso), son los zurdos los responsables del 41% de índices de suicidio que hay en los transexuales (ya que con la ideología del género los engañan creyendo que pueden cambiar de sexo). Fue la izquierda del Che Guevara la que mató y fusiló homosexuales, y ahora se la dan de «tolerantes».  En definitiva, la izquierda es uno de los peores cánceres espirituales, al punto tal que Pío XII la llamaba «vergüenza de nuestro tiempo». 

    En vez de escandalizarse por un sacerdote que visita a los militares presos, deberían escandalizarse de lo que está haciendo el dictador Maduro en Venezuela, que en tres semanas secuestró más de 2000 personas, dejó más de 25 muertos, y tiene a un 96% del pueblo Venezolano en la pobreza. Contra el dictador Maduro no se los escucha protestar ni quejarse. Y espero que también se escandalicen de Alberto Fernandez, al cual ustedes apoyaron e inclusive hasta hoy en día muchos de ustedes tratan de desligarse (lo cual no lo van a lograr, pues de esta no se vuelve, por más que quieran).

   Ya nada sorprende de la izquierda, pues la misma es hipocresía pura.

Padre Tomás Agustín Beroch

Tomado de:
La red social X (anteriormente Twitter).

Nunca confíes en la izquierda

Quiero cerrar mi post sobre los zurdos de izquierda diciendo lo siguiente: nunca confíes en ellos.

     Desde el Rey Luis XVI hasta la fecha, los zurdos han demostrado que no son gente de confianza.

    La Asamblea Nacional de Francia y sus diputados, en el año 1787 se habían juntado en el senado para protestar contra el Rey y contra sus políticas.  También estaba presente el clero. El Rey Luis XVI le dijo al clero que se retirara, y así lo hicieron los curas (se pararon y se fueron). También el Rey le pidió a los diputados jacobinos que se retiraran, pero estos no quisieron hacerlo. Luis XVI tendría que haberlos echado a patadas, pero era «muy pacífico» y les dijo: «no puedo obligarlos a hacer lo que no quieran». Y los dejó.

     Los diputados jacobinos, al ver que el Rey era «buenista» y que siempre decía que si, fueron pidiéndole cosas, al punto tal de que fueron tomando el poder; y al final terminaron decapitando a Luis XVI y asesinando a dos millones de franceses que querían permanecer católicos. Luis XVI no supo frenar a la izquierda jacobina cuando tenía el poder de hacerlo, y así le fue. Terminó él y su esposa en la guillotina. 

   Lo mismo le pasó a los cristeros. Al haber aceptado el pacto de entregar las armas, el gobierno masón de izquierda los masacró. Los cristeros habían sido obedientes a la jerarquía católica que les pedía aceptar el pacto con el gobierno y entregar las armas, pero fue un error, ya que los masones no cumplieron con lo pactado y los fusilaron. 

    En definitiva, confiar en un zurdo es como confiar en Satanás: te va a traicionar siempre. 

    No estamos hablando de los zurdos que son tales por ignorancia. Estamos hablando de los zurdos convencidos, aquellos que realmente son de izquierda y que buscan hacer todo lo posible por destruir las raíces cristianas de occidente. 

    En los zurdos que son tales por ignorancia no se puede confiar tampoco porque, lamentablemente, son serviles a los zurdos fanáticos. Pero los de izquierda que realmente son tales por convencimiento y por ideología van a utilizar todos los medios para destruir a todos aquellos que no piensan como ellos, y sobre todo para hacer desaparecer al cristianismo de la faz de la tierra. Hay que tomarlos como lo que son: enemigos de Dios, de la patria y de la humanidad en general. 

    Alguno dirá: «padre, no se olvide que como cristianos tenemos que perdonar». Estoy de acuerdo que hay que perdonar. Pero Cristo dijo: «perdonad y seréis perdonados». Nunca dijo: «confiad». Perdonar al enemigo es una cosa, confiar en él es otra. 

   Además, una cosa es el enemigo personal y otra cosa el enemigo de Dios y de la Patria. Al enemigo personal hay que ofrecerle la otra mejilla. Pero al enemigo de Dios y de la Patria hay que combatirlo, como bien dijo San Pablo 1 Cor 4 – 5. Hay que perdonarlos en nuestros corazones y rezar por su conversión; pero hay que combatirlos, porque de lo contrario no solo te pasan a degüello a ti, sino a tu familia y a todos los cristianos en general. 

     Los militares en Argentina hicieron bien en derrotar a la guerrilla comunista que quería convertir a nuestro país en otra Cuba. No todos los métodos que utilizaron fueron buenos y ellos no eran unos santos. Pero a la guerrilla había que derrotarla, porque a los zurdos no se les puede conceder UN MILÍMETRO DE VENTAJA.  Quien conoce la historia esto lo sabe. Dales a los zurdos un segundo y te aniquilan. Dales 4 años de gobierno y quizás no te los saques más de encima. Como bien dice el refrán: cría cuervos y te quitarán los ojos. 

    Yo rezo todos los días por la conversión de los enemigos de la Iglesia, sobre todo por la conversión de los zurdos. No los odio y si tengo que ir a visitarlos en el hospital para darles los sacramentos y ayudarlos a morir en gracia, lo hago (lo he hecho más de una vez). Sin embargo, tengo bien claro que son enemigos de Dios, de la Patria y del cristianismo en general. Hay que combatirlos, y hay que buscar todos los modos posibles para que no tengan ninguna posibilidad de tomar el poder en nuestros países; ya que si lo logran, estamos fritos. 

   Dante en la Divina Comedia cuando hablaba del infierno ponía en la puerta de este un cartel que decía: «los que entréis aquí, dejad afuera toda esperanza». Dante hoy en día diría: «si le abriste las puertas al socialismo marxista puede que estés viviendo el infierno anticipadamente». 

    Despertemos de una buena vez. No le abramos las puertas a la izquierda nunca más. 

    Bendiciones para todos.

Padre Tomás Agustín Beroch

Tomado de:
La red social X (anteriormente Twitter).